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us ME LA FOLETICA que pone el acento en Ia propia dindmica y las reglas de juego, en contraste con otros campos como la ética, el arte, o la ciencia, y que la define como arte del poder. Este énfasis en la imagen desnudamente brutal de la politica, hace que otras, dimensiones (la politica como produccién simbélica, la po- litica como ritual), no sean ni siquiera tomadas en cuenta.5? Politica-violencia, polfticaguerra, la génesis del Estado mo- demo funda parte de su légica en el proceso de expropiacion de las condiciones para que esa violencia y guerra puedian ser detentadas por los particulares, Monopolizacién de la politica por el Estado, “quien hace politica aspira a participar en la distribucién del poder en cl Estado o entre distintos estados”. El Estado concentra el poder de disposicion sobre to- dos los medios de la empresa politica. Y en la imagen del Estado veremos reproducirse todos los rasgos de autonomi- zacién respecto de los procesos sociales que seftaldbamos en relacin con la decisién politica. Lo politico estatal no seré el terreno de la recomposicién, de la reconciliacién de le (ota no el centro de donde emanan (paralelamente icién de la empresa capitalista privada), los jes de organizacién racionalizada de la productividad social. 52 Respecto de la dimensidn smb diterente se encuentra en Aguilar, oP. ¢ cba polfies-cultura. Refntendowe 4 Ia dea idea de hegeon de Ia libertad, el trabajo, la organizaién, el poder, I aspecto nos parece cierto, si se uata de conuaponer ¢ idea de fa polis como mera expresin de Intercses econdmicos la idea de 9 tiea como afrmacion yelaboracién de una vs {cos no parece entar de todos modos en primer plano CapiruLo Iv LOS MECANISMOS DE LA RACIONALIDAD s+ pues las religiones son lo que las enguas ean para Evopo: lo mejor y lo peor que han iventado los hom: been, Octanio Par, Tiempo rublado Como muchas veces se ha sefialado, Ia idea de racionalidad podria constituir un hilo conductor y uificador de la nronu- mental obra de Weber. El colosal despliegue de erudicién “contenido en Economta y sociedad, la Sociologia de la reli ibn, las investigaciones sobre las sectas protestantes y sobre Ta historia agraria, y las pinturas “parciales” de la cultura occidental, encontrarfan no, sélo un ¢je teérico sino un ‘sen tido intend” @ partir de la preocupacién obsesiva por las caracteristicas inicas_¢ irrepetibles de-Occidente, sintctiza- das en un tipo especifico de racionalidad. Esta interpretacién deja de ser relativamente consensual cuando se trata de caracterizar conceptualmente la raciona- lidad y los procesos de racionalizacién. En este punto no parece haber acuerdo entre los muchos comentaristas de la obra de Weber. En parte, el propio Weber no ayuda demasiado en el punto de la univocidad de los conceptos.(Racionalidad y racionalizacién suponen, en el andlisis, una compleja arti- culacién entre historia y perspectiva epistemoldgica que dificulta una exposicién precisa. Pero fundamentalmente la complicacién reside en que ambos términos, racionalidad y us IV LOS MECANISMOS DE LA RACIONALIDAD izacion, apuntan a un proceso caracterizado por su jensionalidad y su cardcter paradéjico.! El énfasis en Ja importancia del concepto dé racionalidad estuyo ya presente en los primeros trabajos sobre Weber en se revitalizé en los afios cuarenta y wteamiento de los temas de la razén acién a través de la clencia y la técnica, y la problemética de las sociedades industriales avanzades, Tos pensadores de la Escucla de ivergencias en cuanto a la signifi- s conceptos, parece haber acuerdi (y el propio Weber es quizé en este punto la fuente principal) iprensién del significado cultural de acon les y las causas de que hayan sido asf y no constituye la orientacién de sentido que ‘a desentrafiar Las con confi- smo tiempo generar hipétesis mn_que se impone es la de ubicar ro de la visién weberiana de la tantra, ete), Vésse en eite punto Dennis Wrong, “Introduction”, en Max W, Schiuchten, he Paradox of Rationalization”, en ix Weber Vision of History, . 60 y Kaul Livwith, "Weber's Interpretation of the Bourgeis Capitastie World In Terms of the Guiding Principle of Rationalization”, en Dennis Wrong (ccm), OL ‘una configuracién de si ELTEMA DE LA SALVACION us weberiana no puede ser pensada como “fuerza” que se des- pliega en el proceso histérico, Ni Ia historia es racional en el sentido hegeliano, ni la razén se encuentra sf en la culminacién del desarrollo histé cién es relevante para la valoracién de moderna y de su carécter “racional” o La historia no ¢5 el desarrollo de la 1 racionalidad el “sujeto” de la historia. Esta racionalidad, en lugar de informar sustancialmente el proceso histéri gnificados que el investigador constru- ye a partir de determinada relacién a valores, como hilo conductor y ordenador de la realidad empirica. Por otra parte, refiere a patrones de significado que se han expresado fen visiones del mundo, actitudes, pricticas instituciones fen un proceso milenario de diferen cultural. Es una racionalidad expresada en “lenguajes” (cuyo sentido es ob- jeto de la comprensién). Asi, una primera interpretacién que habria que descartar desde ‘el comienzo es Ia que insistiria en una vision “monis- ta” de la racionalidad, como una “sustancia” nica que se desarrolla asumiendo distintas formas en un proceso de evo- lucién lineal ¢ inevitable, La relativizacién del concepto de racionalidad es paalela al proceso de “relatvizacién” del icado del proceso histérico, Recordemos una vez mas que “una época que ha degustado el fruto del drbol del conocimiento” ha aprendido que no es posible desgajar un significado interno al curso del mundo, sino que tenemos que ser capaces de otorgérselo. Este “perspectivismo” incide en la valoracién de la sociedad capitalista moderna, la cual, desde cierto pardmetro de racio- nalidad puede verse como la etapa de plena realizacién, como el mayor despliegue de medios con respecto a fines, y desde otro punto de vista, como la irracional jaula de hierzo” que cercena definitivamente todo resquicio de libertad ind- Yidual. A partir de to, desaparece Ia idea de una evolueién racional “ 3 Las criticas de Lakes en Et asito fa rari, y las interpretaciones de Mar come, nos parecen todavia tibutaria de una razin concebida hepelisnamente. 120 IV LOS MECANISMOS DE LA RACIONALIDAD Schluchter, en un intento por sistematizar la utilizacién uun tanto ambigua del témino racionalismo, propone tres susos de ést 1) Racionalisma técnico cientifico: se-refiere-a-ta-capaci- _dat de contro! del mundo a través del cdlculo, Este sentido del imino apuntarfa hacia el conocimiento empitico del mun- do y al know-how también empiricamente adquirido, Pero esta “calculabilidad con base en la experiencia” no seria exclusiva de Occidente; la especificidad de Occidente es- taria dada posteriormente por el tipo y la orientacién del céleulo.4 2) Racionalismo ético metafisico: se refiere a la necesidad de dar un signifigado unitario al mundo y a la posicién del hombre en un “cosmos ordenado”. Se trata entonces de la sistematizacién de configuraciones de significado. Como menciona Weber en st Sociologia de la religién, obedece a la necesidad de sistematizar fines y objetivos ‘iltimos de salvaci6n, Este racionalismo se expresaria en la construccién de cosmovisiones y su tipo més puro estarfa representado por las teodiceas sisteméticas, Nuevamente, este tipo de racio- nalismo no es exclusivo de Occidente, sino que todas las religiones de salvacién responden al problema de ‘“dotar de sentido” al mundo. La forma de resolucién de este problema ha recorrido cauces diferentes orientando distintos tipos de cticas en las diferentes esferas de vida. \Racionalismo préctico: se-refiere a las consecuencias de titucionalizacion de las configuraciones de significados @ intereses”.* En este caso se trataria de la conformacién de “una forma metédica de vida. iu Retomando esta caracterizacién, en primer lugaf intenta- remos reconstruir brevemente parte de las interrelaciones trazadas por Weber entre racionalismo ético y racionalismo @;\tal como aparecen tratadas en Sociologta de la rel ta ¢s una de las vias posibles para abordar la intencién otiginaria de Weber: reconstruir el desarrollo y la forma actital del “ethor occidentale watard entonces de sefalar cémo i 4¢W, Sehtuchter, op. eit p. 415. 5 dem p16. ELTEMA DE LA SALVAGION a la construccién de patrones de significado a partir de las ne- cesidades religiosas configura diferentes tipos de accién en las distintas culturas.-) Weber retoma aqui un tema caro a la tradic alemana, la referencia al valor propio y a la singular “racio- ica de cada cultura, Pero su obsesién sigue thos" de Occidente. En ese sentido, la Sociologia de Ia religidn-Puede sex le(da como una forma oblicua de confirmar el cardcter tinico de Ia cultura occidental, signada por el desencanto. ‘Después de analizar las “imagenes del mundo" que actéian en la configuracién de motivos para la accién, en sus cone- xiones pragméticas, revisaremos la utilizacién conceptual manifiesta en los principales textos de Weber, revelando la ‘estructura dicot6mica que aparece permanentemente en tor- no al tema de Ia racionalidad (racionalidad instrumental,’ racionalidad valorativa, racionalidad. formal, racionalidad m: terial). Esta revisidn contribuirg a resaltar los rasgos de Ia moderna racionalidad capitalista. Intentaremos también” mostrar cémo los pares oposicionales recuperan los dualismos ya analizados (hecho-valor, medios-fines, ciencia-politica). Por tiltimo, entraremos en el tema de las expresiones de ‘esta racionalidad en la sociedad modema, En ese sentido, antes de analizar las formas institucionales mas acabadas (empresa y Estado), pasaremos revista a los nuevos tipos de accionar social que se configuran como “racionalidad difusa”. Examinaremos, en fin, algunas consecuencias de la difusién de estos patrones de “racionalidad como arreglos-fines”” a nivel de la accién individual y colectiva. a) El tema de la salvacion Desde la aparicién de La ética protestante y el espit capitalismo se suscité una interminable y aguda polémica (cuyos coletazos agénicos todavia es posible sentir en algu- nos Ambitos académicos), en torno a los orfgenes del capit lismo y, més en general, en torno a la interpretacién webe- de la historia entendida como “determina. al, de Ta superestructura por la estructu i6n de la