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TEMA 66.

FREUD Y EL PSICOANÁLISIS COMO CRÍTICA A LA CULTURA


OCCIDENTAL

0. PRESENTACIÓN DEL TEMA

El tema que se presenta a continuación es el tema 66: Freud y el psicoanálisis como crítica a la
cultura occidental.

De esta manera, el tema exige abordar la disciplina inaugurada y establecida por Sigmund
Freud: el psicoanálisis; y como el título indica, exponer de un modo más concreto, el uso de esta
disciplina en la crítica a la cultura occidental. Nuestro objetivo será exponer la información
necesaria sobre Sigmund Freud y el psicoanálisis, abordando los presupuestos y fundamentos de
la teoría psicoanalítica para poder entender qué es el psicoanálisis, su evolución y desarrollo que
convierte al psicoanálisis en una teoría que explica la mente humana y que ofrece herramientas
para el análisis de la cultura occidental y que supera el “modesto” propósito de técnica
terapéutica para trastornos mentales.

El tema se estructurará de la siguiente manera:


1. Para introducir y presentar el tema y los conceptos abordaremos: origen y el propósito
de Freud en su fundación, qué es y en qué consiste, y enumeración de elementos y
teorías centrales del psicoanálisis a desarrollar posteriormente. Con esta información
expuesta pasaremos a desarrollar los elementos centrales de la teoría psicoanalítica.
2. Desarrollo en profundidad de la teoría psicoanalítica su fundamento, tesis, técnicas y
procedimientos y evolución:
- La postulación del inconsciente y del determinismo psíquico, base teórica y
fundamento del psicoanálisis. Deseos y represión como origen de enfermedades
mentales.
- El psicoanálisis como terapia: El procedimiento y técnicas del psicoanálisis para ee
tratamiento de las enfermedades mentales, especialmente LAI, interpretación de los
sueño y abreacción.
- Más allá de la técnica terapéutica: conversión del psicoanálisis en teoría psicológica
sobre el inconsciente y evolución teórica. De la teoría tópica a la teoría estructural +
las dos teorías pulsionales: Es aquí donde hablaremos de la definición del aparato
psíquico, del complejo de Edipo y de castración como experiencias originarias e
inconscientes que determinan la maduración psicológica, la libido, las pulsiones, así
como la complejización de la teoría tras la revisión teórica en 1920 que supondrá al
formulación de la teoría estructural con la que incorpora nueva visión y elementos.
3. PSICOANALISIS en el estudio de la cultura occidental: antropología, sociedad, arte,
religión, guerra así como influencia en otras filosofías y autores
4. Para cerrar una conclusión en la que recogeremos las ideas centrales así como una
consideración breve de la críticas a Freud para completar el tema.

La bibliografía utilizada ha sido:


1. INTRODUCCIÓN: FREUD Y EL PSICOANÁLISIS

El psicoanálisis puede considerarse una creación exclusiva de Sigmund Freud, pues de él


proceden las ideas principales que lo constituyen y fue su único practicante durante toda una
década.

Desde sus comienzos, a finales del XIX, Freud estudió lo que llamaba trastornos mentales, es
decir, enfermedades de corte psicológico sin fundamento biológico. Freud crearía el
psicoanálisis como terapia útil para el tratamiento y curación de ciertos tipos de trastornos
mentales (algunos tipos de neurosis y quizás ciertas formas de psicosis). El psicoanálisis se
funda originariamente con este propósito, como técnica terapéutica consistente básicamente en
la cura por medio de la palabra, es decir, sin intervención quirúrgica ni utilización de fármacos.
La técnica consistiría la regla fundamental de la libre asociación de ideas según la cual el
individuo que se dispone a ser psicoanalizado expone en voz alta todo tipo de ideas que van
asaltando a su mente. El psicoanalista atendería en silencio a esas ideas verbalizadas en una
actitud que Freud denomina de atención flotante. Freud comprende que mediante esta técnica se
dispone de unas condiciones para que aflorase la información requerida acerca de la vida
psíquica del paciente y orientar su curación.

El objetivo del psicoanálisis no es otro que descubrir las causas profundas que originan el
trastorno mental y hacer posible su curación; es decir, mediante los materiales surgidos por la
libre asociación, interpretarlos y comprender la vida psíquica e inconsciente del tratado. La
curación consistiría en el reconocimiento de esas causas inconscientes, es decir, del deseo
inconsciente que determina esa conducta. Junto con ese reconocimiento o ese hacer consciente
lo inconsciente, será necesaria una correcta y adecuada descarga emocional que Freud denomina
abreacción.

Freud elaboraría numerosos escritos en los que analizaba cuestiones y teorías sobre la psique,
ante los nuevos retos que no quedaban satisfechos por las anteriores postulaciones. Este
enriquecimiento progresivo es lo que hará a la teoría psicoanalítica crecer y fundarse como
teoría del inconsciente y no mera técnica. Así el psicoanálisis fundado originariamente como
técnica terapéutica y con el propósito de entender y tratar trastornos mentales, crecerá y derivara
a toda una teoría del inconsciente, a disciplina psicológica.

La formulación del psicoanálisis supondrá una auténtica revolución ya que pone sobre la mesa
cuestiones hasta entonces no populares en la concepción de la subjetividad como la
irracionalidad, la existencia de procesos inconscientes, la represión y la sexualidad. A lo largo
del s. XX, experimentará una progresiva proliferación que llevará a la utilización del
pscioanalisis como herramienta para en análisis crítico de la cultura occidental. A continuación
desarrollaremos las bases teóricas, fundamentos y tesis del psicoanálisis, así como los pasos en
este proceso evolutivo del psicoanálisis.

2. LA TEORÍA PSICOANALÍTICA: tesis, fundamentos y evolución teórica.

Psicoanálisis: una técnica terapéutica


Como técnica terapéutica el psicoanálisis se fundó sobre dos supuestos teóricos que
conformarán la base del psicoanálisis: la existencia del inconsciente y el determinismo
psíquico. A la luz de estos dos supuestos cobran sentido y utilidad la regla fundamental de la
libre asociación de ideas y el propósito en sí del psicoanálisis.

La existencia del inconsciente significa afirma que en la mente humana existe un ámbito de
estados y proceso de orden no racional y no consciente, los cuales juegan un papel fundamental
en el surgimiento de trastornos mentales. Esta idea no es original de Freud, sino que
encontramos formulaciones del inconsciente en autores muy anteriores: el alma platónica, las
ideas innatas no consciencia de Leibniz, o las motivaciones irracionales de Schopenhauer; si
bien es Freud quien atribuye toda una rica y compleja teoría sobre inconsciente. El inconsciente
tendrá un papel central no solo en el entendimiento y las causas de los trastornos mentales sino
en la comprensión de la vida psíquica de todo individuo, como veremos más adelante al
desarrollar las teorías psicoanalíticas.
El segundo supuesto citado, el determinismo psíquico viene a decir que no existe nada
arbitrario ni indeterminado en lo psíquico, es decir, todo acto y detalle más nimio remite a lo
que está ocurriendo al inconsciente.

Junto con las bases teóricas, el psicoanálisis como terapia requiere el establecimiento de un
procedimiento de interpretación del material heterogéneo obtenido mediante la exposición
oral del paciente de acuerdo a la libre asociación de ideas, es decir, del material que aflora desde
el inconsciente oculto o transformado por estar reprimido o ser intolerable. Este procedimiento
de interpretación no es otro que el que Freud descubre para la interpretación de los sueños
expuesto en el ejemplo del sueño dela inyección de Irma. ¿Por qué toma la técnica con la que
interpreta el material de los sueños como técnica para interpretar el material del inconsciente en
sí? Precisamente en su obra La interpretación de los sueños, descubre que los sueños ofrecen
extrañas historias cuyo propósito real es ser satisfacciones disfrazadas de los deseos del
inconsciente. Freud encuentra que esa misma definición puede aplicarse a todo cuanto la LAI va
destapando. El inconsciente tendría unos deseos que son reprimidos por ser intolerables por la
conciencia o por poner en peligro el principio de realidad, lo moral y lo racional. La técnica de
interpretación basada en la interpretación de los sueños consiste en: descomponer su unidad
aparente, fraccionarlo en partes que parezcan mostrar cierta entidad, descubrir en ellas
desplazamientos y condensaciones de deseos o vivencias.

Más allá de la terapia: psicoanálisis como teoria


Con el estudio de los sueños, Freud no solo da con una técnica de interpretación del material
inconsciente sino que da un salto determinante que supone entender el psicoanálisis como toda
una teoría acerca de la mente humana, es decir, como una teoría que explica el funcionamiento
de la psique y no solo las causas y el tratamiento de los trastornos. De hecho Theodor Lipps dice
en el III Congreso Internacional de Psicología que el inconsciente no era un mero problema más
de la psicología, sino el problema central de la disciplina. El motivo de este salto cualitativo, no
es sino porque los sueños no solo suceden en aquellos individuos enfermos sino también en
aquellos que no lo están, de manera que su teoría adquiría validez para todas las mentes, ya no
solo explicaba el funcionamiento de una enfermedad sino de la mente en sí. El psicoanálisis
pasa de ser una técnica y teoría psicopatológica de ciertos trastornos a ser una teoría acerca de
la naturaleza de la mente humana. (terapia, método para investigar ciertos procesos,
disciplina sobre la mente humana).
Freud mismo bautizó a esta disciplina como metapsicología psicoanalítica, precisamente
porque como teoría psicológica iba más allá del objeto de la psicología académica pero también,
más allá de la conciencia, de lo vedado al ojo.

A las diferentes teorías que Freud iba planteando para conformar el corpus de esta nueva
disciplina, aparecían ciertos problemas que desde tales teorías no se podían resolver. De modo
que Freud elaboro gran cantidad de trabajo y reviso numerosas veces sus teorías. Estas distintas
teorías e ideas freudianas suelen agruparse en torno a dos teorías generales del aparato psíquico:
la teoría tópica y la teoría estructural. Junto a cada teoría, Freud desarrolla sendas teorías
pulsionales en las cuales se explica las fuerzas que mueven el aparato psíquico. La primera
corresponde a la década de 1910, perfilada por primera vez en la Interpretación de los Sueños;
el estudio de los trastornos narcisistas le llevarán a cuestiones que le exigen rebasar el marco
teórico de la primera, siendo finalmente en la década de 1920 que se formula una nueva teoría
cuya obra de referencia es El yo y el Ello.

A continuación desarrollaremos las ideas y cuestiones vinculadas a cada una, así como la teoría
pulsional que las acompaña. Con ello, abordaremos las cuestiones del psicoanálisis hasta ahora
no abordadas así como la evolución que experimenta el psicoanálisis en su desarrollo. De la
teoría tópica a la pulsional, la concepción de la mente humana y de la maduración de la psique
se hace cada vez más compleja y enriquecida.

La teoría tópica y la primera teoría pulsional


La mente dice Freud tiene la función de satisfacer un sinfín de demandas orgánicas, lo que
Freud denomina como pulsiones. En la primera teoría pulsional Freud distingue entre dos tipo
de pulsiones según el fin de cada una las sexuales y las de autoconservación.
Cada individuo vive esas pulsiones como deseos de los más variados y la mente opera como
aparato que debe darles una satisfacción adecuada. El problema, como veremos a continuación,
es que existen una serie de deseos que nos inasumibles y por ellos reprimidos (en el
inconsciente) y cuya no satisfacción genera una cierta tensión pulsional problemática. Pero para
entender esto correctamente veamos como comprende la mente humana en la teoría tópica.

En la teoría tópica, Freud define la mente como aparato psíquico dividido en tres regiones:
conciencia, inconsciente y preconsciente.
- La consciencia es la parte del aparato psíquico que esta en contacto con el mundo y
tiene la responsabilidad de adaptarnos a él haciendo posible la supervivencia del
individuo y la satisfacción de sus deseos. En ella gobierna el principio de realidad y
tiene cabida la lógica y la moral. No todos los deseos por este motivo serán
conscientes, algunos serán inoportunos y otros serán directamente inasumibles.
- En la preconsciencia se almacenan los deseos oportunos, como almacén de deseos a
la espera de su satisfacción cuando sea el momento oportuno de hacerlos
conscientes y satisfacerlos (por ejemplo, el deseo de comer cuando estoy en una
situación de peligro).
- En el inconsciente se encuentran los deseos inasumibles por la parte consciente, su
inasumibilidad hace que sean reprimidos y ocultos o vedados a la conciencia en esta
región del inconsciente. Esta región no solo está fuera de la consciencia sino que no
hay modo natural de hacer que la consciencia se haga cargo de los deseos
inconscientes (a diferencia de los preconscientes)
Los deseos inasumibles están reprimidos pero no significa que inactivos, pues como
pulsión, como deseo mientras sus demandas no sean satisfechas permanecen con
poder de influencia y buscaran otros modos de alcanzar su satisfacción (ej.: sueños,
chistes, lapsus, actos fallidos, son modos de satisfacción encubierta). Es por ello
que en el inconsciente no impera la racionalidad, sino el principio de placer: la
búsqueda inmediata de satisfacción, es irracional y amoral.
El complejo de Edipo y el complejo de castración o envidia de pene
Junto con la teoría tópica, Freud formula una teoría sobre experiencias vitales o vivencias que
determinan el proceso de maduración psicológica: el complejo de Edipo y el de castración. Se
trata de vivencias por las que pasaría todo individuo y que supone una experiencia
trascendental, pues ellas generan unos deseos muy inensos y su superación determinará la vida
psíquica del individuo.

El complejo de Edipo, es un conjunto de representación, recuerdos y emociones que se


estructuran en tono a las vivencias de tipo erótico que el niño o la niña siente hacia su madre.
Para Freud las pulsiones sexuales están presentes desde el mismo nacimiento del individuo y se
manifestarán de diversa manera durante la maduración y vida. Según este complejo, todo
individuo experimentaría un deseo haca la madre que vendría acompañado por sentimientos de
hostilidad y miedo hacia la figura paterna (de ahí el nombre de la tesis retomando la tragedia de
Sofocles).
Cuando ese complejo de emociones de hostilidad hacia el padre adquiera un peso psicológico
relevante, derivará a complejo de castración para el caso de los niños y envidia de la condición
masculina para las niñas. Es entonces cuando el infante comienza a poner freno a lo deseos por
la figura materna por miedo a los castigos de la figura paterna y comienza a reprimirlos o
transformarlos. Como ocurra todo esto marcará la personalidad futura del niño.
Estos complejos han tenido enorme críticas por parte de muchas feministas, como Luce
Irigaray, ya que recude la condición femenina al hombre como modelo. Así mismo entiende
deseos diferentes a los heterosexuales como extravíos y trastornos, y solo expresa el orden
patriarcal.

La libido y los estudios del narcisismo


Otra teoría que avanzará en adelante será los estudios sobre el narcisismo y la libido, con ellas
comenzará la revisión teórica de la teoría tópica abriendo el camino hacia la postulación de una
nueva teoría.
Freud se dedicaría al estudio de la libido que define como la manifestación psicológica de las
pulsiones sexuales. Aspecto determinante en el estudio pulsional. En torno a la libido le
interesará la situación en la que el objeto de la energía sexual, de la libido, es el propio sujeto.
Esta situación sería algo así como un enamoramiento de sí mismo, y la bautiza como narcisismo
o libido narcisista apelando al mito de Narciso. También concluye que la salud mental requiere
un equilibrio entre la libido narcisista y la objetal (satisfacción de demandas del mundo
exterior), entendidos como polos extremos entre los que fluctúa la energía sexual.
Tras estos estudios finalmente en década de los 20, Freud llevará una revisión profunda de sus
planteamientos originales dando lugar a una segunda teoría: la estructural.
La teoría estructural y la segunda teoría pulsional
El esfuerzo revisionista dará pues lugar a una nueva teoría base de esa disciplina
metapsicológica, como veremos no se tratará de teorías que niegues lo anterior sino que lo
incluyan dentro de una nueva formulación más extensa.

Hablaremos en primer lugar de la segunda teoría pulsional que propone junto con la
formulación de una nueva teoría metapsicológica, la teoría estructural. En ella Freud dice que
los impulsos que determinan el aparato psíquico son las pulsiones de vida y las pulsiones de
muerte. Una nueva clasificación que no invalida las distinciones entre pulsiones sexuales y de
autoconservación ni entre libido narcisista y objetual; sino que las subsume dentro de las
pulsiones de vida. Lo novedoso del nuevo planteamiento reside como vemos en el
reconocimiento de un tipo nuevo de pulsiones que Freud no habría detectado anteriormente: las
pulsiones de muerte. Estas serían impulsos psico-biológicos que tienen como meta última la
aniquilación del propio individuo, y que en la medida en que su meta no es satisfecha, desvían
su acción destructora hacia cuanto se enfrenta a ellas. Dice Freud que serían la base de la
agresividad humana. Denomina principio de nirvana a aquel que regiría las mulsiones de muerte
y que las orienta hacia la aniquilación como actividad vital.

En cuanto a la nueva teoría de la psique, la estructural, vemos la explicitación de un modelo más


complejo de explicación de la psique. De nuevo no invalida lo anterior sino que lo incluye en un
modelo más complejo y completo. En la teoría estructural, Freud ya no habla del aparato
psíquico como un espacio formado por tres regiones, sino como una realidad dinámica que va
dotándose de una estructura cada vez más compleja cuyo fin es posibilitar el acomodo del
individuo y sus pulsiones al mundo natural y cultural. Así junto al inconsciente, preconsciente y
consciente como tipología de procesos mentales, Freud introduce otras tres nociones: el yo, el
ello y el superyó. Estas serían tres estructuras que emergen durante la maduración del individuo
y que van haciendo más compleja la mente humana. En la primera infancia emergerá el ello
(totalmente inconsciente), luego emergerá el yo (conciencia del mundo) para posibilitar la
supervivencia del individuo y finalmente el superyó (juez moral) para permitir la vida en el seno
de la sociedad. No se da una identificación exclusiva entre tipos de procesos y estructuras. Así
la ida psíquica se explicará por la emergencia del yo a partir del ello, y del superyó a partir del
yo y el ello; así como de los conflictos entre las tres estructuras mentales en la edad adulta. El
aparato psíquico se funda como una realidad compleja y dinámica determinada por el conflicto
continuo entre las tres instancias psíquicas.
Con esto, queda expuestas las nociones básicas que permiten entender las características y
evolución de psicoanálisis. Ahora veremos que de peculiar hay en el que permite utilizarse en el
análisis de la cultura occidental.

3. PSICOANÁLISIS EN EL ESTUDIO DE LA CULTURA OCCIDENTAL

Como paso previo a esbozar el uso del psicoanálisis en el estudio y crítica de la cultura
occidental, resulta necesaria detenerse en la nueva concepción antropológica que funda el
psicoanálisis y que Freud bautiza como la “tercera gran herida narcisista”. Solo así podrán
explicitarse las rupturas que opera el psicoanálisis respecto a posturas y fundamentos filosóficos
de la modernidad y las peculiaridades que permiten hacer de él una herramienta en el análisis
cultural.

Freud al plantear la existencia del inconsciente y al elaborar una teoría en la que la conducta
humana esta determinada más por fuerzas de naturaleza inconsciente que consciente, nos
propone una imagen del ser humano en el que la conciencia esta presionada por e inconsciente,
la razón acosada por el deseo y en el que la infancia y la sexualidad juegan un papel central en
su configuración psíquica. El significado último de las razones humanas aparece como
desconocido y se reconoce la gravitación de pulsiones de muerte como sombras amenazadoras
en la convivencia y sociedad. Podemos afirmar que Freud rompe con una larga tradición que
llegó a su culmen con la Ilustración en la Edad moderna que defiende la razón como guía única
y juez supremo: Sócrates, Kant, Descartes, por señalar algunos. El psicoanálisis introduce así
unas bases antropológicas y filosóficas nuevas que pueden entenderse como el germen de una
crítica general de la cultura fundamentada en los supuestos de las concepciones modernas.

La nueva perspectiva abierta por Freud y el psicoanálisis habrá sido cultivada y recorrida por
numerosos autores atraídos por la crítica y las problemáticas que el psicoanálisis trajera a la
palestra: Nietzsche, Marx, la escuela de Frankfurt (Horkheimer y Marcuse), y una larga lista que
han determinado que la perspectiva abierta desde el psicoanálisis dejase un huella imborrable en
el pensamiento contemporáneo.

El mismo Freud decidió abordar la interpretación de gran cantidad de aspectos de la cultura


desde su perspectiva y la nueva concepción antropológica fundada. La nueva antropología
psicoanalítica iluminaba ciertos rasgos de la cultura de un nuevo modo, y a su vez, el método
psicoanalítico aparecía como poderosa herramienta de estudio de los mismos. Entre los aspectos
analizados por Freud se hallan: el origen y la organización social-moral, el arte, la religión y la
guerra. Abordaremos brevemente algunas cuestiones relativas a ellos para comprender el tipo de
análisis cultural que se hace desde el psicoanálisis.

En Totem y Tabú, Freud analiza las causas de la organización social en los pueblos primitivos.
Tomando al complejo de Edipo como responsable de la emergencia del orden social, equipara
las normas totémicas y los tabúes con el contenido del complejo de Edipo. La idea freudiana es
que la aparición de normas y prohibiciones que fundan el orden social tendrían un correlato
psicológico en la experiencia edípica y habrían configurados los primeros peldaños en la
organización de una sociedad. Desde esta perspectiva analizaría no solo la fundación del orden
social, sino de la moral y de la religión. Precisamente esta obra, sería el punto de arranque de
otras atrevidas propuestas posteriores respecto a la cultura. En 1930, sería cuando publicase El
malestar de la cultura, en la que analiza diferentes cuestiones culturales y es la que mantiene
hoy en día la actualidad de la perspectiva abierta por el psicoanálisis en el estudio de la cultural.
Es ahí donde habla del esto de las cuestiones que a continuación se recogen.

Sobre el arte, Freud analiza el proceso de creación de la obra y de disfrute de las mismas desde
las pulsiones y los deseos. Ve en el artista una sublimación de la libido redirigida a la creación
de la obra de arte, habla de arte como terapia en tanto que permite la catarsis, es decir,
experiencia consistente en la satisfacción sustitutiva de deseos que las constricciones biográficas
y culturales han coaccionado, reconociendo en el arte un importante papel social en tanto que
permite la satisfacción de deseos que la sociedad veda. Por otro lado, Freud también planteará el
método psicoanalítico en la interpretación de texto y obras como medio para descifrar los
significados ocultos.

Respecto a la religión, analiza la fe religiosa como una evasión sin retorno hacia lo fantaseado, y
si bien hay que reconocerle su función en el alivio del sufrimiento humano la actitud religiosa
aparece como equiparable a una enfermedad o a un estado de infantilidad en tanto que
determina la vida en torno a una ilusión que se toma como veraz cuando es indemostrable.
También hablo Freud sobre el origen y la posibilidad de dar fin a las guerras, analizando las
causas ultimas y su vínculo con la pulsión de muerte que demuestran como las causas se
enraízan en cuestiones profundas y que quizás su erradicación total es imposible, ya que
fundamentadas en una pulsión, podrían ser reprimidas pero no eliminadas.
4. CONCLUSIONES Y CRÍTICAS

Como se ha expuesto, es psicoanálisis es una disciplina fundada por Freud cuyos propósitos
originarios no preveían la profusión posterior de aquella. El psicoanalsis nace como método o
técnica terapéutica para el tratamiento de ciertos trastornos mentales sobre dos ideas base sobre
la mente humana: la existencia del inconsciente y el determinismo psíquico.
Con este propósito Freud establece toda una técnica y procedimiento e investiga las causas y
características de los trastornos mentales.
Es precisamente su trabajo de desarrollo e investigación el que le lleva, sobre todo básicamente
en su obra de La interpretación de los sueños, a comprender que el psicoanálisis no solo permite
comprender el funcionamiento de las mentes enfermas sino de cualquier mente en general,
fundándose como disciplina y teoría con toda legitimidad. El propio Freud la bautiza como
metapsicología psicoanalítica.
A lo largo de la exposición se han expuesto:
- La LAI y la IS como herramientas base de la terapia psicoanalítica
- Las dos bases teórica expuestas en el párrafo anterior: inconsciente y determinismo.
- Las teorías desarrolladas por Freud analizadas sobre las dos teorías psicoanalíticas
centrales: la teoría tópica y la teórica estructural. De una a otra hemos observamos
como la teoría ganaba complejidad y ofrecía mayor número de cuestiones acerca
del aparato psicológico. Desde la concepción inicial de la mente como espacio con
tres regiones la teoría evolucionan hacia una estructura dinámica donde tres
estructuras entras en conflicto (añade a los tipos de procesos mentales -c, ic y pc-
las tres estructuras mentales –yo, ello y superyó-.)
Se ha planteado también las teorías pulsionales que acompañan a cada una, así
como el resto de teorías que configuran el psicoanálisis: el complejo de edipo, el
complejo de castración y el estudio de la libido y el narcisismo.
- Finalmente, hemos abordado la conversión del psicoanálisis en crítica de la cultura.
Los motivos planteados han sido: la nueva concepción antropología planteada, la
emergencia de nuevas miradas sobre ciertos aspectos culturales, y el método
psicoanalítico como herramienta viable para el estudio de ellos.
En relación a ello hemos hablado de las cuestiones que analiza Freud respecto a la
cultura Occidental centrándonos en Totem y Tabu así como en Malestar de la
cultura.
La ruptura que establece Freud respecto al pensamiento ilustrado supone el planteamiento de
cuestiones determinantes del pensamiento contemporáneo. La consideración de las
motivaciones no racionales e inconscientes que pone en alza Freud será planteado también por
otros pensadores como Marx y Nietzsche. Ellos junto con Freud conforman en gran tridente de
la sospecha. Los tres comparten la actitud de poner en cuestión los fundamentos modernos de
occidente, cada uno desde una perspectiva. Tales planteamientos críticos dejarán influencia y
huella en muchos otros pensadores contemporáneos. La afirmación de las motivaciones
inconscientes, la energía sexual y la represión dejaron una fuerte influencia también en
movimientos artísticos como el surrealismo, así como muchos artistas contemporáneos influidos
por las tesis de la sexualidad e inconsciente de Freud (
Junto con sus seguidores, Freud también tendrá algunos detractores o más bien ciertos
pensadores y pensadoras que criticarán ciertos aspectos de su pensamiento si bien toman de él
otros aspectos. Este es el caso de Luce Irigaray quien formula una interesante crítica feminista
del psicoanálisis freudiano manifestando que la condición femenina queda relegada a ser en
función de lo masculino como modelo (ausencia de pene). Así mismo sus tesis sobre las
sociedades primitivas levantarán ciertas polémicas, Lévi-Strauss criticará el paralelismo
freudiano entre lo infantil, lo neurótico, lo pre-lógico y o primitivo.

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qué ocurre con la alteridad cuando pensamos en términos de diferencia sexual. es llevado a cabo
en su obra Speculum, en esta obra cuestiona el tratamiento de la alteridad y de la diferencia
sexual utilizando algunas de las herramientas del psicoanálisis.
En la revisión de la diferencia sexual y la alteridad, observa la filosofía como un
discurso falocéntrico, “toda teoría del sujeto se ha adecuado siempre a lo masculino”.
En relación a la teoría psicoanalítica de Freud y de Lacan, ve en ellas dos prejuicios el
falocentrismo y el ocularcentismo. Crítica el hecho de que en ellas lo femenino, la
diferencia sexual es definida tomando a lo masculino como referente tanto en el
complejo de Edipo como en el de castración. Para Irigaray el psicoanálisis funda la
diferencia sexual, pero esta es formulada según la presencia o ausencia de pene en
Freud, y de falo en Lacan. Junto con el pene o el falo, la mirada aparece como aspecto
central: la observación del pene, la castración y el deseo de “tener una cosita igual” (que
Irigaray llamará “deseo de lo mismo”) estarán determinados por la mirada, que hace que
la mujer aparece como “un nada que ver” dada su ausencia de pene. Si bien Irigaray
desarrolla estas tesis y analiza con gran profundidad los aspectos del psicoanálisis, lo
quenos interesa es resaltar las voces críticas que denuncian en el psicoanálisis unos
fundamentos falocéntricos que obvian la realidad de la mujer, que presentan a la mujer
como lo Otro definida siempre respecto al modelo universal: Lo mismo-El hombre. En
definitiva, la critica de la supuesta neutralidad del psicoanálisis y la relevación de ella
como un discurso que habla solo de los hombres.
Críticas antropológicas
- en el estudio de los orígenes y fundamento de las sociedades, Freud rastrea el origen de
las normas y prohibiciones que modelan lo social en cuestiones relativas a la sexualidad
y el insconsciente. En tales estuidos equipar´lo primitivo a lo infantil, lo irracional,
etc… ciertos antropólogos como Levis Strauss denunciarán esta equiparación como
reduccionista. Atender al libro.
Para finalizar resaltaremos también el influjo de las teoría de Freud más allá de la filosofía y
de la teoría de la cultura, como por ejemplo en el movimiento artístico del surrealismo y
otras vanguardias.