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“CARACTERISTICAS DE CRIANZA DE ANIMALES DOMESTICOS QUE REPERCUTEN EN DIVERSAS

ENFERMEDADES ZOONOTICAS PUNO 2014”

I EL PROBLEMA

1.1 ANALISIS DE LA SITUACIÓN PROBLEMÁTICA

las zoonosis
de mayor importancia en América, y más específicamente para América
Latina, están referidas a Rabia, Brucelosis, Tuberculosis Bovina y
la Fiebre Aftosa. Todo ello en un marco de trascendencia económica
para el sector pecuario por las pérdidas económicas que representan
para su industria, y en forma concomitante, como un factor de impacto
para la salud pública (4-6). las zoonosis
de mayor importancia en América, y más específicamente para América
Latina, están referidas a Rabia, Brucelosis, Tuberculosis Bovina y
la Fiebre Aftosa. Todo ello en un marco de trascendencia económica
para el sector pecuario por las pérdidas económicas que representan
para su industria, y en forma concomitante, como un factor de impacto
1.2 para la salud pública (4-6). Se agregan a este panorama la Teniasis y la Cisticercosis, la
Hidatidosis

DETERMINANTES SOCIALES
La tenencia de los animales y su significado. La relación hombre-animal
está determinada por el origen mismo del hombre y de su evolución, a
través del proceso de integración de los diferentes bienes y servicios que
le permitieron mejorar gradualmente sus condiciones de vida. En el caso
de los animales este proceso es la domesticación y los bienes y servicios
están relacionados con tres aspectos, que son: el recurso animal como
elemento de ayuda en el trabajo, fuente de alimentos y otros varios bienes
materiales y como proveedor de servicios muy específicos en el caso
de algunas especies, como son protección y compañía.(1,26).
El resultado es que la relación hombre-animal por lo tanto, inicialmente
habrá de definirse de acuerdo con los mismos principios ideológicos
que se aplican para cualquier otro objeto de propiedad. Sin embargo,
más allá de esta visión económica, la relación hombre-animal para ser
entendida cabalmente, debe definirse también dentro de una perspectiva
ideológica variada, rica, y a la vez compleja. Gama que va desde considerar
la presencia de los animales como una buena compañía, una necesidad
imperiosa y hasta una deidad (1,27,28). No es casualidad la representación
que algunos animales domésticos tienen en algunas sociedades,
como es el caso de las alcancías en forma de un “cochinito”, simbolizando
el ahorro y significando un bien que es susceptible de acumulación,
pero también asumiendo el papel de entidades sagradas sujetas a
adoración, como sucede con los bovinos en el hinduismo (1).
En el campo, si bien los grandes consorcios definen pautas de alta
tecnificación en la explotación de la tierra y los animales, así como en la
comercialización de los productos agrícolas y pecuarios dentro de un
marco cada vez más definido por estrategias globalizadoras, por otra
parte, todavía una importante proporción de la población en América
Latina que posee recursos en el nivel de subsistencia o de producción en
pequeña escala, mantiene aún vigente el típico y tradicional modelo doméstico,
rústico, no tecnificado y de pequeña escala de tenencia y explotación
de sus animales, independientemente de que sea esta una actiMatamoros
– Zoonosis y Determinantes Sociales
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vidad eficiente o ineficiente desde el punto de vista costo-beneficio, pero
que en esencia cumple con la función de satisfacer un autoconsumo,
contribuir a un pequeño mercado local o incluso, contribuir a una gran
red de abasto, a través de la cual, finalmente sus productos terminan integrándose
a un proceso de macro-comercialización.
Visto así, el recurso animal es un elemento que forma parte del patrimonio
familiar, posibilitando de esta manera disponer de ciertos productos
y subproductos, o como mercancía susceptible de venta que permite
resolver necesidades ingentes.
Como resultado de lo anterior, se puede concluir que la relación
hombre-animal en el campo, está determinada por conceptos culturales
en lo general y económicos en lo particular, que convierte al animal en
un recurso que, además de todo el complejo ideológico de estima y posesión
implícito en su carácter de patrimonio familiar, es deseable sea
acumulado con carácter de capital, posee un precio como cualquier otro
objeto sujeto a la oferta y a la demanda y, en consecuencia, posesión y
cantidad constituyen también elementos de diferenciación de clase social.
La relación hombre-animal en el medio urbano. En la sociedad moderna,
incluso en el caso de las mascotas y animales de compañía, la relación
hombre-animal está bien diferenciada entre campo y ciudad, pero
hasta hace relativamente poco tiempo esta diferencia no era tan clara, incluso
se podría agregar que aún hoy día, no son raros los casos de propietarios
de animales que viviendo en la ciudad, conservan todo el
constructo ideológico que rige la tenencia de los animales tal y como se
concibe en el campo. Entender este fenómeno implica apreciar desde
una perspectiva global esta relación hombre-animal.
Ciertamente que en el medio urbano no se justifica la presencia del
recurso pecuario como proveedor de muchos de los servicios y bienes
que aporta en el campo. Sin embargo, para el poblador de la ciudad que
tiene algún elemento de identidad con el medio rural puede ser un requerimiento
de uso y costumbre hacer presentes a los animales en el ámbito
doméstico de la ciudad, hecho que se hace posible gracias a que no todas
los especies animales que forman parte del patrimonio familiar son inREVISTA
DE SALUD PUBLICA 26 • Volumen 2 (1), Marzo 2000
compatibles con la vida citadina, de esta forma se da vigencia y se perpetúa
la relación hombre-animal en un medio que en la generalidad de
los casos no es el propicio ni para los animales, ni para quien convive
con ellos, circunstancia esta, que habrá de reconsiderarse con más detalle
más adelante.
Migración campo-ciudad. Entre los factores importantes de diferenciación
en la relación hombre-animal, en la ciudad y en el campo, está
precisamente el tipo de actividad productiva que le son propios a cada
caso, mismo que ha jugado un papel determinante en el fenómeno de la
migración campo-ciudad. La generación, aparente o no, de mejores y
mayores fuentes de trabajo en la ciudad, ha contribuido de manera real y
determinante a la transplantación del campo a la ciudad, no solo del
hombre mismo, sino también de su modelo de relación hombre-animal.
En México, en la segunda mitad del presente siglo, estas migraciones
han determinado una conversión en la proporción de habitantes del medio
urbano con respecto al rural, pasando de un 35 % y 65 % respectivamente
en la década de los cuarentas, a la relación 59 % y 43% para
1970, y de 73.5 por 26.5 para 1995 (29-31). Este proceso de urbanización
generalizable a América Latina, ha sido denominado “Ruralización
de las ciudades” (5,32), y tiene una relación directa con el fenómeno urbano
de la posesión de los animales y por lo tanto con la relación implícita
hombre-animal.
Otro proceso aunque diferente en su origen pero semejante en sus
consecuencias, se refiere al de aquellas poblaciones del medio rural que,
por crecimiento de la mancha urbana quedan a través del tiempo integradas
al medio urbano. Así, la tenencia de los animales simplemente es
algo que se da como un fenómeno preexistente y normal, pero como resultado
de esa conurbación, llega un momento en el que los animales
quedan fuera de contexto.
Por todo lo anterior y en relación a las ciudades, es común ver que
numerosas familias poseen y conviven con diferentes especies de animales
domésticos, circunstancia común en la periferia de grandes y pequeñas
zonas metropolitanas, en cuyo origen se identifica un crecimiento
urbano carente de planificación, donde predomina una población
Matamoros – Zoonosis y Determinantes Sociales
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con una economía familiar urbana dependiente del sector informal y del
subempleo. Esta es una realidad común en muchos países de América
Latina (33).
La tenencia de algunas especies animales domésticas en éstos sectores,
puede también estar determinada por necesidades muy específicas
generadas por las características propias de esas zonas urbanas y semiurbanas.
Es el caso de los perros, que adquieren una particular importancia
reflejada en un número muchas veces desproporcionado de estos
animales en colonias deficientes en servicios de vigilancia y luz en la vía
pública. Los perros se convierten entonces en un paliativo, más que en
una solución, en cuanto a seguridad personal y protección de bienes.
En estrecha relación con lo anterior, la Organización Panamericana
de la Salud ha propuesto, cuando no es posible realizar censos de población
canina, que se utilice como base de estimación de universos y metas
de trabajo en los programas de control de rabia canina, una ponderación
de un perro por cada diez habitantes. Sin embargo, es bien sabido
por quienes han trabajado en estos programas, que en algunos casos esta
relación pueden verse superada, debido al cuantioso número de perros
existentes en algunos suburbios que tienen características como las previamente
señaladas tal y como sucede en diversas áreas metropolitanas
de México.
Hay que añadir que fenómenos como los que aquí se señalan, son en
parte resultado de un proceso en el que a través de varios años se ha venido
acumulando carencias y deterioro en las condiciones de vida de la
población, que se traduce en necesidades sociales que se agudizan
frente a la incapacidad institucional para darles respuesta, y que para su
solución demandan no solo una atención adecuada, sino también y
como condición previa, la identificación de sus determinantes. Este es el
caso de las zoonosis (4,5, 29-33).
TENENCIA DE ANIMALES Y SALUD PÚBLICA
Con base en los conceptos previamente expresados, procede hacer ahora
una revisión de la importancia que encierra la convivencia con animales
por sus implicaciones para la salud humana, como resultado del papel
REVISTA DE SALUD PUBLICA 28 • Volumen 2 (1), Marzo 2000
epidemiológico que los animales pueden desempeñar como reservorios
o transmisores de enfermedades cuya naturaleza es esencialmente contagiosa.
Para ello resulta útil la clasificación que identifica a las zoonosis de
acuerdo con las características de su ciclo de transmisión en cuatro tipos
diferentes: las de ciclo directo, para las que es suficiente con la intervención
de un vertebrado; las ciclozoonosis, que requieren de la intervención
de más de un vertebrado; las metazoonosis, que además de un vertebrado
requieren también de la participación de un invertebrado y las
saprozoonosis, que para completar su ciclo demandan la participación de
un elemento inerte pero no de un ser vivo (1).
Inicialmente se establece para la transmisión de una zoonosis de un
animal a un humano, que ésta puede ser por vía directa o indirecta. La
relación directa se da cuando se convive circunstancial o sistemáticamente
con los animales, caso que se aplica principalmente a las mascotas
o animales de compañía como perros y gatos, pero que también
puede tratarse de otras especies domésticas como aves canoras o de ornato,
aves de corral, cerdos, bovinos, equinos, y eventualmente otras
menos típicas como primates, roedores, reptiles, aves y mamíferos silvestres,
especies todas que representan potencialmente, fuentes de contagio
para el hombre de una gama amplia de zoonosis. Este tipo de zoonosis,
se relaciona con quienes por una afición o por una necesidad enmarcada
en una determinante social, económica o cultural, conviven con
los animales y el ámbito común es el medio urbano y en muchos casos
el doméstico.
Una gran parte de las zoonosis más conocidas corresponden a este
tipo, particularizándose en las de etiología viral como la Rabia, Fiebre
Hemorrágica; bacterianas como algunas stafilococosis y clostridiasis;
micosis y riquetsiosis como la dermatofitosis y la psitacosis; sin exceptuar
a las parasitarias como la Toxoplasmosis y la Sarna (23).
La relación de carácter indirecto es atribuible a aquellas zoonosis,
cuyo ciclo de transmisión debe integrarse a través de la intervención de
diferentes elementos del medio ambiente como suelo, agua, alimentos,
materia orgánica proveniente de los animales y vectores que intermedian
Matamoros – Zoonosis y Determinantes Sociales
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el contacto, que de acuerdo con lo que previamente ha sido establecido
corresponden indistintamente a las categorías de metazoonosis, saprozoonosis
o ciclozoonosis (1). Estas son abundantes en etiología y versátiles
en su forma de transmisión como la Leptospirosis, Brucelosis,
Hidatidosis, Encefalitis Equina de Venezuela, Filariasis, Chagas, Hidatidosis,
Dipilidiasis, etc.(23).
Por último, debe considerarse el caso de aquellas otras zoonosis que
pueden ser transmitidas, lo mismo de manera directa que indirecta, incluidas
en ellas varias de las mencionadas anteriormente (1,23).
De las potenciales situaciones de contagio, derivadas de la presencia
de los animales en un medio común para animales y humanos, se puede
diferenciar entonces aquel contacto que de manera voluntaria se establece,
como es el caso de quienes poseen animales como resultado de un
interés solo estimativo, y que se ejemplifica en las mascotas o, por una
circunstancia en la que media el interés económico y de servicio, correspondiendo
ésta a animales de trabajo, guardia o proveedores de algún
producto de consumo.
Debe hacerse énfasis en la circunstancia que implica el contacto involuntario
e ignorado, resultado de la convivencia con los animales por
vecindad o por el uso de espacios comunes, como sucede en patios, calles
y los parques públicos, en donde el suelo, al agua y hasta el aire, sirven
para hacer posible este contagio. Un ejemplo típico de estos casos
son las ascaridiasis atribuibles a Toxocara canis, leonina y felis, para las
que, a través de estudios realizados en ciudades como la de México, se
han encontrado concentraciones significativas de huvecillos de estos parásitos
en parque públicos, resultado de la contaminación por heces de
perros en áreas verdes, en donde la población más expuesta son los niños
(15-17).
El resultado final es que, estableciéndose que las zoonosis se pueden
transmitir a partir de los mismos animales, otras formas de vida o bien, a
través de vehículos y materia inerte, el riesgo de contraer una zoonosis
no está definido por la posesión o no de los animales, ni es tampoco una
decisión el asumirlo con conocimiento de causa, simplemente se refiere
a un hecho epidemiológico de carácter ambiental y por lo tanto, a un
REVISTA DE SALUD PUBLICA 30 • Volumen 2 (1), Marzo 2000
evento definible como riesgo, que adquiere características particulares
en el contexto urbano.
LA SALUD ANIMAL EN EL CONTEXTO URBANO
Ha sido descrita ya una realidad de condiciones adversas en la que se
encuentra inmerso el complejo hombre-animal, que corresponde a
esos sectores urbanos empobrecidos, significándose así como un medio
que no satisface las condiciones de saneamiento básico para la población
humana, y menos aún para sus animales.
Es así que la disponibilidad de agua, de alternativas para la disposición
de los desechos, de ventilación, espacio e infraestructura de alojamiento,
son requerimientos que no se satisfacen o están severamente
limitados en las ciudades, lo mismo que la posibilidad de producir o
disponer de alimentos adecuados para los animales, que generalmente
tienden a ser más escasos y más caros en el medio urbano.
Todos estos hechos en su conjunto, se traducen en condiciones desfavorables
que propician un aumento en la susceptibilidad de los
animales para desarrollar y para transmitir, diversas enfermedades
zoonóticas y no zoonóticas, muchas de las cuales no se presentan con
la misma frecuencia e intensidad en el campo.
Lo anterior permite suponer que en la misma medida en que las condiciones
de vida sean más adversas para la población, también lo son
para sus animales y en la misma medida en que aumenta el riesgo para la
salud humana, aumenta consecuentemente el riesgo para la salud animal,
fenómeno este último que se revierte hacia la población en un plano de
consideración eminentemente ambiental de incumbencia para la Salud
Pública Veterinaria, considerando que no es necesario convivir con un
animal para estar en riesgo de contraer una zoonosis, puesto que son
condiciones dependientes del ambiente las que definen este riesgo,
mismo que puede estar referido a una, o a varias zoonosis diferentes, dependiendo
de la especie animal y de la forma en que ésta se transmita.
Matamoros – Zoonosis y Determinantes Sociales
31
APROXIMACIÓN A UNA VISIÓN INTEGRAL
Son dos las necesidades concretas en las que los recursos metodológicos
con que cuentan las ciencias sociales pueden colaborar con la Salud
Pública. Una se refiere a la identificación y definición de las razones
que subyacen en la relación del hombre con los animales domésticos,
particularizando en el caso de sectores de la población, en donde
este fenómeno se hace complejo por razones sociales y económicas,
tal y como sucede en América Latina. La otra se refiere a la identificación,
por la propia comunidad, de alternativas de solución que permitan
atenuar o erradicar el riesgo de las zoonosis y consecuentemente,
involucrar a la población en la implementación y ejecución de las
mismas.
Los estudios etno-antropológicos pueden representar una valiosa
ayuda para discernir factores que hasta ahora no han sido identificados
en la relación que establece la población con sus animales. El trabajo
con grupos focales y la entrevista a profundidad, son estrategias que se
presentan también como una excelente opción para conocer el punto
de los propietarios de los animales y de sus vecinos, no solo del problema,
sino también de sus soluciones.
La estrecha convivencia con los animales y los riesgos que ésta implica
desde el punto de vista sanitario y zoosanitario, son eventos que
solo a través de un acercamiento sistemático y sensible, permitirá su
identificación, en ese sentido las técnicas de observación, en relación
con los patrones implícitos en la tenencia y manutención de los animales
por parte de la comunidad, son sin duda alguna, un excelente
recurso metodológico para conocer las prácticas cotidianas que definen
estos riesgos.
Se puede decir en síntesis, que los métodos de aproximación a la
comunidad con que cuentan las ciencias sociales, están estrechamente
vinculados con la posibilidad también de acceder a esos determinantes,
considerando que hasta ahora, las acciones que vinculan a las autoridades
de salud y sus programas con la población, solo han sido de
carácter vertical, a través de emplazamientos y sanciones administrativas,
que adjudican a las autoridades de salud y a sus programas un
REVISTA DE SALUD PUBLICA 32 • Volumen 2 (1), Marzo 2000
carácter ajeno a los intereses de la comunidad y que en el mejor de
los casos, como sucede con las campañas intensivas de vacunación
antirrábica, si bien plantean una estrategia preventiva, finalmente solo
establecen un vínculo temporal de un servicio impersonalizado, que
no toca el punto neurálgico del problema, que es el de que la población
asuma como propia, la necesidad de dar una respuesta integral y
permanente a un riesgo para la Salud Pública, basada en la tenencia
responsable de sus animales, coadyuvando así con las posibilidades de
éxito de los programas, no solo de la atención de las zoonosis, sino
también de otros riesgos de salud en donde la relación entre comunidad
e instituciones y sus programas, definen perspectivas de éxito o
fracaso en materia de Salud Pública en general y de la salud ambiental
en particular.
La necesidad de un cambio en la perspectiva de atención de las
zoonosis. La visión que define la atención de las zoonosis considera la
esencia del problema, con base en la identificación y definición de una
entidad nosológica transmisible, a partir de un animal vertebrado.
La atención del problema de salud pública que representan las zoonosis,
se apoya en actividades como la vacunación, aislamiento, cuarentena
y la eliminación de los animales enfermos y sospechosos.
También forman parte de los recursos para su atención, la base legal
y la regulación sanitaria que se aplica a la propia tenencia y explotación
de los animales, a los procesos de industrialización y a la
comercialización de sus productos, que finalmente mantienen la
misma perspectiva referida a la transmisibilidad a partir de los animales
o materia orgánica derivada de los mismos.
Dentro de toda esta visión se asume que la alternativa esencial de
prevención, radica en controlar o prevenir las zoonosis en los animales.
Sin embargo, en un intento de visualizar de manera diferente este
tópico, cabría señalar que, el concepto implícito no ha superado substancialmente
la concepción que corresponde a la definición de zoonosis
propuesta por Virchow, hace más de cien años.
Matamoros – Zoonosis y Determinantes Sociales
33
Es evidente que las zoonosis son solo la manifestación de un problema
que más que de salud animal, es de Salud Pública, que no pueden
ser delimitadas al organismo de un animal doméstico o silvestre,
pero que en cambio, como fenómeno que atañe a la salud, solo puede
ser cabalmente contextualizadas en una perspectiva ambiental.
Una zoonosis, más que un caso de enfermedad transmisible, requiere
ser visto como la manifestación de un complejo, en el que la
enfermedad es solo la resultante de un proceso en el que convergen
diversos factores, relacionados con las variables epidemiológicas de
tiempo, espacio y población, pero también con las de carácter económico,
social y específicas de orden cultural.
Los animales, en su carácter de organismo huésped, son solo un
ámbito mínimo que los convierte en transmisores o portadores de un
determinado agente etiológico, y por lo tanto de una enfermedad: Sin
embargo esos animales pertenecen a un macroambiente que interrelaciona
por igual clima, flora, fauna y un componente demográfico, su
cultura y su organización social. Todo ello conforma un marco epidemiológico
en el que presenta no una, sino varias y diferentes zoonosis,
como un solo riesgo epidemiológico caracterizable y propio de ese
medio físico, económico y social.
Desde una visión estrictamente biológica, lo que importa definir es
la zoonosis, su etiología y su patogenia. En cambio, desde la perspectiva
de la Salud Ambiental, lo que importa definir es el riesgo, hecho
que a su vez conduce a una necesidad y a un planteamiento diferente
de atención, tanto a nivel de control como de prevención, que en
forma y en esencia difiere de los contemplados desde la perspectiva
puramente infecciosa.
De acuerdo con ello, resulta de fundamental importancia que la
Salud Pública Veterinaria, que es la parte de la Salud Pública a la que
corresponde la atención de las zoonosis, plantee y aborde el tema, ya
no desde la perspectiva biologicista, sino desde una perspectiva ambiental,
en donde también quedan incluidos los aportes de las ciencias
2 sociales.

Rev. Salud Pública. 2 (1): 17-35, 2000


17

Las Zoonosis y sus Determinantes


Sociales: Una Perspectiva a Considerar
en Salud Pública
José Antonio Matamoros¹, Luz Helena Sanín² y Manuel Alberto
3 Santillana³

REFERENCIAS
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Barcelona: Biblioteca Veterinaria Aedos; 1975.
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Salud. Vol 1. Washington, DC; 1994. Publicación Científica Nº 549.
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Medicina Veterinaria. Bol. Of. Sanit. Panam.; 1983. 94(6)571-586.
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Médico Veterinario Zootecnista. México: Universidad Autónoma de México;1990.
4 17. Zárate-López L. Toxocara canis en el parque de los venados. Tesis para
5
Probablemente Perú sea en Sudamérica el país que actualmente presenta las mayores tasas
de infección, reconociéndose a los departamentos de Junín, Pasco Huancavelica y Puno como
los de más alta prevalencia.
La Cisticercosis humana que es un problema de Salud Pública en varios países en vías de
desarrollo, debido a su alta frecuencia, al costo
médico de tratar a los enfermos y al daño a la
salud que esta parasitosis ocasiona.
La fasciolasis enfermedad causada por
la
Fasciola hepática, parásito que afecta
comúnmente al vacuno,
ovino y de forma
accidental al hombre
contribuyendo a agudizar
la situación de pobreza
de las comunidades
afectadas.
……..2-3 HOJAS
5.1 FORMULACIÓN O PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
5.2 JUSTIFICACIÓN ….3 HOJAS MINIMO

II OBJETIVOS

2.1 OBJETIVO GENERAL

2.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS

III MARCO TEORICO REFERENCIAL

3.1 ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION

3.1.1 El PROBLEMA REGIONAL Y NACIONAL

Rabia
La rabia o hidrofobia1 es una enfermedad aguda infecciosa viral del sistema nervioso
central ocasionada por un Rhabdoviridaeque causa encefalitis aguda con una letalidad cercana al
100 %. Es la zoonosis viral conocida más antigua.

El virus de la rabia pertenece a la familia Rhabdoviridae, género Lyssavirus tipo 1, tiene forma de bala o
bastoncillo y mide entre 130 y 240 por entre 65 y 80 nm. Este virus consta de una sola cadena de ARN.
Su envoltura está constituida por una capa delípidos cuya superficie contiene cinco proteínas
estructurales: la G (glico proteína) que alterna con proteínas M1 y M2 (proteínas matriz); en la
nucleocápside se encuentran las proteínas N (nucleoproteína), NS (nucleocápside) y L (transcriptasa).
La glicoproteína es el mayor componente antigénico, responsable de la formación
de anticuerpos neutralizantes que son los que confieren inmunidad. No obstante, es posible que
participen otros mecanismos en la protección contra la enfermedad.

El virus de la rabia se encuentra difundido en todo el planeta y ataca a mamíferos, tanto domésticos
como salvajes, incluyendo también al ser humano. Se encuentra en la saliva y en las secreciones de los
animales infectados y se inocula al hombre cuando animales infectados lo atacan y provocan en el
hombre alguna lesión por mordedura. Además el virus puede ser transfundido también cuando un
individuo que tiene algún corte en la piel (vía de entrada del virus) tiene contacto con las secreciones
salivales de un animal infectado. La rabia es una zoonosis con una larga lista de animales que
actúan como intermediarios del Rhabdovirus, llamados vectores como
son perros, gatos, murciélagos, mangostas,zorros, hurones, mapaches y lobos.

Transmisión[editar · editar código]


La rabia se transmite a través de mordedura o contacto directo de mucosas o heridas
con saliva del animal infectado. También se ha documentado su adquisición a través de trasplante
corneal de donante muerto infectado por rabia y no diagnosticado, por aerosol en cuevas
contaminadas con guano de murciélagos o en personal de laboratorio. Aunque no se ha
documentado su transmisión por mordedura de humano a humano, el virus se ha aislado de la
saliva de pacientes con rabia. Este virus también se ha identificado en sangre, leche y orina. No se
ha documentado transmisión transplacentaria. El virus se excreta en el animal infectado desde
cinco días de las manifestaciones clínicas, aunque en el modelo experimental este período puede
extenderse hasta 14 días antes de la aparición de la enfermedad.

El período de incubación varía desde cinco días a un año, con un promedio de 20 días. Existe
alguna evidencia de replicación local del virus en las células musculares en el sitio de la herida. Sin
embargo, es posible que el virus se disemine al sistema nervioso central sin previa replicación viral,
a través de los axones, hasta el encéfalo,a una velocidad de 3 mm/h (en modelos animales), con
replicación exclusivamente en el tejido neuronal.

La rabia se manifiesta por un periodo prodrómico que dura de dos a diez días con signos y
síntomas inespecíficos como cansancio, cefalea, fiebre, anorexia, náusea, vómito yparestesias en
el sitio de la herida, seguidas de dificultad para la deglución, horror al agua entre el 17% y 50% de
los casos, desorientación, alucinaciones visuales u olfatorias, crisis convulsivas focales o
generalizadas, periodos de excitabilidad y aerofobia. En el 20% de los casos aproximadamente la
rabia puede manifestarse como una parálisis fláccida. Estas manifestaciones clínicas son seguidas
por un período de coma y que tiene como desenlace el fallecimiento en la gran mayoría de los
casos.

Esta enfermedad, si no se trata con la máxima urgencia, acaba provocando la muerte del enfermo.
No existe en la actualidad tratamiento específico para los pacientes con rabia. Esta enfermedad se
considera generalmente fatal. Solo existen reportes aislados de sobrevivimiento con medidas de
cuidados intensivos. Cuando una persona se contagia, lossíntomas de la enfermedad pueden
tardar entre 60 y 300 días en manifestarse.

La transmisión sólo es posible mediante el contacto directo con un vector portador o con material
biológico procedente del mismo, ya que al tratarse de un virus con unaenvoltura lipídica es muy
sensible a los factores ambientales (lábil).

Epidemiología[editar · editar código]


La rabia es un padecimiento de distribución prácticamente universal, a excepción de Australia, que
afecta tanto a animales domésticos como salvajes. En países menos industrializados, la exposición
a animales domésticos (perro y gato) constituyen la mayor fuente de la rabia humana, a diferencia
de países como Estados Unidos en donde los animales salvajes (incluyendo murciélagos)
constituyen el reservorio de rabia más importante. El virus comienza a excretarse en el animal
infectado a partir de cinco días antes de las manifestaciones clínicas.

En México, la rabia humana y canina representan un problema de salud pública. El Compendio


Estadístico de Morbilidad de la SSA reporta una tasa de 0.03/100 000 habitantes, para 1994.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) maneja datos que corroboran que en algunas regiones
aún es un gran problema de salud pública como en algunos países de Asia y África, en los que
causa más de 55.000 muertes al año, de las cuales la mayoría de las víctimas son personas
menores de 15 años de edad. Se estima que la rabia causa 31.000 muertes al año en Asia, lo que
representa el 60% de los fallecimientos por esta causa en el mundo.2

En los últimos años, el número de casos ha aumentado en China y en Vietnam debido al consumo
habitual humano, sin las debidas condiciones higienicosanitarias, de perros y gatos. Según las
últimas estadísticas del año 2007, en China, donde menos del 10% de los perros están vacunados,
3.380 personas murieron por rabia.3

Transmisión y síntomas[editar · editar código]

Un perro con rabia, dejando caer saliva de su boca.

Enfermo de rabia.

La rabia es un virus que puede ser trasmitido a cualquier mamífero. Los vectores de transmisión
más comunes son perros y gatos en zonas urbanas o rurales y murciélagos en zonas silvestres.

El virus se presenta comúnmente en el sistema nervioso o en la saliva del animal afectado.


Generalmente, aunque no siempre, el virus es transmitido debido a una mordedura.
Recientemente, se han presentado datos de contagio por exposiciones atípicas consistentes
básicamente en contagios por manejo de carne y vísceras de animales infectados en cocinas. 4

Patología[editar · editar código]


En muchos casos los animales infectados tienen un comportamiento variable, son extremadamente
violentos y atacan sin provocación aparente.

La patología en la especie humana es la siguiente:

 Infección por herida o mordedura. Antiguamente también se transmitía por operaciones como
el trasplante de córnea.
 El virus tiene una primera multiplicación en las células musculares, de ahí pasa a las neuronas
y finalmente a los ganglios nerviosos.
 El lugar donde la enfermedad se manifiesta más acusadamente es el cerebro (encefalitis). Sin
embargo, el tiempo que tarda en desarrollarse esta etapa es bastante largo y depende de
muchos factores.
 Los virus comienzan a pasar de unas neuronas a otras a través de los contactos sinápticos, lo
que hace que el sistema inmune sea incapaz de detectarlos.
 Desde el cerebro puede viajar, a través de los nervios, a cualquier parte del cuerpo,
provocando una infección sistémica.
Sintomatología[editar · editar código]
Sintomáticamente, el enfermo pasa por 4 fases:

1. Fase de incubación: Dura entre 60 días y 1 año y es asintomática.


2. Fase prodrómica: Dura entre 2 y 10 días. Aparecen síntomas inespecíficos.
3. Fase neurológica: Dura entre 2 y 7 días. Afecta al cerebro. El paciente puede manifestar
hiperactividad, ansiedad, depresión, delirio, sentimientos de violencia, ganas de atacar,
parálisis, espasmos faríngeos (horror al agua).
4. Fase de coma: Dura entre 1 y 10 días. El paciente entra en coma y finalmente muere por
paro cardíaco, o bien por infecciones secundarias.
A partir de la segunda fase, es mortal en el 99,9% de los casos. La única opción de tratamiento es
suministrar inmunoglobulinas e inyectar una vacuna contra el virus, lo que sólo es eficaz durante la
fase de incubación.

Un diagnostico seguro es post-mortem. No obstante, se puede diagnosticar por microscopía


gracias a la aparición de los llamados “cuerpos de Negri” en las células.

Tratamiento[editar · editar código]


En el tratamiento contra pacientes infectados por el virus Rhabdoviridae consiste primero en un
lavado exhaustivo con abundante agua y jabón y la atención hospitalaria oportuna. Debe
suministrarse una dosis de inmunoglobulina antirrábica humana (HRIG) además de cuatro dosis de
vacuna antirrábica administradas dos semanas después. Si se presenta una herida, la dosis
completa de inmunoglobulina antirrábica humana debe aplicarse, si es posible, en la herida. La
primera dosis de la vacuna se administra al mismo tiempo, y el resto de las inyecciones se
administran en los días 3, 7 y 14 después de la inyección inicial. Las personas que tienen sistemas
inmunológicos debilitados pueden requerir una quinta dosis de la vacuna.

Una persona que ha sido vacunada contra la rabia y ha sido expuesta al virus de la rabia debe
recibir dos dosis de vacuna de refuerzo tres días después de haber estado expuesta. Estas
personas no necesitan una inyección de inmunoglobulina antirrábica humana.

Respecto a la sutura de la herida ésta debe evitarse porque el virus Rhabdoviridae es anaeróbico y
el cierre de la misma favorecería su multiplicación. La herida se cierra si afecta el funcionamiento
del órgano comprometido, si es demasiado extensa (se sutura con catgut 2-0 haciendos puntos
simples separados entre 1 y 2 cm) o si afecta zonas como cara, genitales o pliegues.

En lo que tiene que ver son la aplicación del toxoide antitetánico, no está demostrada su eficacia.

Si el paciente presenta algún tipo de síntoma neurológico debe inducirse un coma, a la espera de
la respuesta del sistema inmune innato y la activación de la inmunidad adaptativa mediada por los
linfocitos T1. Ha de precisarse que en cualquiera de los casos se puede presentar muerte por paro
cardiorrespiratorio de origen central-

Información tomada de las mayores autoridades en cuanto a investigacione científicas aprobadas


mundialmete: luego de múltiples investigaciones.

1. Medline plus (Departamento de Salud del Estado de Nueva York).


Llink: http://www.health.ny.gov/es/diseases/communicable/rabies/fact_sheet.htm

2. The New Ingland Journal of Medicine, artículo Prophylaxis against Rabies.


Link: http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMcp042140.(en inglés)

Medidas de prevención post-exposición[editar · editar código]


La vacuna antirrábica para humanos es elaborada en base a cerebro de ratón lactante [cita requerida], la
cual se aplica en dosis de 2ml. por vía subcutánea y periumbilical. En pacientes gestantes se
aplica en región interescapular o deltoidea. El tratamiento es de diez dosis, en un esquema de 7
dosis en serie, seguido de 3 refuerzos: al décimo, vigésimo y sexagésimo día contados a partir de
la última vacuna de la serie.

 1. Aseo local de la herida con agua y jabón; posteriormente se puede emplear cloruro de
benzalconio al 1%, soluciones yodadas al 5% o alcohol del 40 al 70%.
 2. La sutura de la herida debe diferirse; en caso contrario, deberá infiltrarse la herida con
gammaglobulina humana antirrábica o suero.
 3. La administración de antibióticos y toxoide tetánico debe valorarse en cada caso particular.
 4. Inmunoprofilaxia. Suero hiperinmune o gammaglobulina y vacuna antirrábica.
El tratamiento inmediato después de la exposición al virus de la rabia (ej. mordedura) impide el
desarrollo de los síntomas, los cuales en ausencia de tratamiento conducirían irremediablemente a
la muerte. Es recomendable lavar con agua y jabón, cuidadosamente y sin raspar la herida, ya que
de este modo se ayuda a eliminar el virus, y acudir de inmediato a un centro hospitalario para
recibir atención especializada. Tal atención en general consiste en la aplicación de la vacuna post
exposición en los dos días siguientes a la mordedura. Las medidas de prevención de rabia en
humanos comprenden tanto el tratamiento profiláctico pre o post exposición como las de
intervención sobre los huéspedesdel virus de la rabia.

El tratamiento post exposición contempla la aplicación de la vacuna antirrábica solamente


(esquema reducido 10 dosis) o aplicación de vacuna antirrábica + suero antirrábico (esquema
clásico 14 dosis más suero) y dicho esquema depende del tipo de exposición y de la condición del
animal agresor.

Actualmente se ha aprobado el esquema de 5 dosis los días 0,3,7,14 y 28 post exposición.

ANTECEDENTES

En la evolución histórica de la enfermedad en el Perú, los primeros datos son recogidos


en las Obras Científicas y Literarias de don Hipólito Unánue (1914) describiendo su
aparición en los valles de la costa norte en el año 1803 y que se extendió hasta Ica y
Arequipa. Según Flores- Crespo, en la epidemia de 1803, fallecieron 42 personas en la
ciudad de Ica por haber contraído el mortal virus, no habiéndose determinado el
animal transmisor20. Desde ese entonces, la rabia se constituye en un mal endémico,
presentando casos y brotes epidémicos en humanos y animales.

En Lima Metropolitana se ha tenido tasas de rabia canina de hasta 350 x 100 mil canes
(1975) que se fue reduciendo con la eliminación de los perros susceptibles21.
Posteriormente, se ha seguido presentando a manera de epizootias, como en 1982 se
presentó una epizootia en la que se diagnosticaron 1893 casos de rabia canina, lo que
significó una tasa de 104 x 100 000 canes, y se encontraron 39 casos de rabia humana
que correspondió a una tasa de 0,21 x 100 000 habitantes.

La epizootia a inicios de la década de 1990 con 832 casos de rabia canina y una tasa
de 37,2 x 100 000 canes estuvo distribuida en 20 departamentos y la Provincia
Constitucional del Callao, ese año fallecieron 33 personas por rabia (0,15 muertes x
100 000 hab) en 13 departamentos. En 1993 otra epizootia con 772 casos con una
tasa de 33,69 x 100 000 canes y 32 casos humanos con una tasa de 0,15 x 100 000
habitantes, que afectó principalmente al departamento de Lima en donde se presentó
56% de los casos humanos registrados y 44% de los casos de rabia en perros.

Desde que se iniciaron los estudios de Aurelio Málaga Alva en 1954, se han capturado
vampiros comunes (Desmodus rotundus) en las islas guaneras, acantilados en la costa
desértica, en los valles templados de la sierra, en las vertientes orientales de los
Andes, en los bosques tropicales y en toda la selva amazónica; se les ha encontrado a
diferentes altitudes, desde los 75 msnm hasta los 3680 msnm22. A través de los años
se ha tratado de evidenciar la presencia de la rabia transmitida por murciélagos,
investigando a la población bovina, considerando que la Amazonía Peruana reúne las
condiciones ecológicas favorables para el desarrollo de nidos naturales de rabia en
quirópteros23. A partir de 1968 se comienza a sospechar la presencia de rabia en
ganado bovino atribuyéndose al murciélago hematófago como el principal transmisor
en los brotes presentados en los departamentos de Junín, Pasco, Huánuco, Loreto y
Madre de Dios, siendo en 1969 en que se determina el primer brote de rabia bovina
transmitida por murciélagos en el departamento de Junín24.
MAGNITUD DEL PROBLEMA

La rabia en los países de las Américas es considerada un problema de salud pública de


importancia, siendo así que llevan adelante programas de vigilancia, prevención y
control en concordancia a las recomendaciones del Comité de Expertos en rabia de la
OMS (8.vo Informe)18.

RABIA URBANA

Teniendo en cuenta la relación hombre-perro y a la patogenia de la rabia en la especie,


el perro se constituye en el principal reservorio y transmisor de la rabia en el hombre.

En 1983 se realizó la primera Reunión de Directores de Programas Nacionales de


Control de la Rabia (REDIPRA) en Guayaquil-Ecuador, en la cual se aprobó las
estrategias y el Plan de Acción para la Eliminación de la Rabia Urbana de las Principales
Ciudades de Latinoamérica, que fue ampliado su objetivo en la REDIPRA IV (1992) a la
eliminación de la rabia transmitida por el perro de pequeños conglomerados y áreas
rurales y se enfatizó la importancia de la rabia silvestre.

El Perú, como resultado de la aplicación del Plan de Acción25, muestra a partir de 1994
la disminución progresiva de la rabia humana transmitida por el perro (Figura 1),
registrándose en el año 2000 los últimos dos casos en el departamento de Madre de
Dios, como consecuencia de un brote de rabia canina iniciado en 1998 en este
departamento que no registraba casos de rabia canina ni felina por un lapso de 16
años. Estudios realizados en este brote por el Laboratorio Nacional de Referencia del
Instituto Nacional de Salud (INS), demostró la circulación de la variante 2 de perro, la
cual no se había identificado anteriormente en nuestro medio. Esta variante ha sido
identificada en seis canes, dos humanos, tres bovinos y un gato.

En 2003, a nivel nacional, se registraron ocho casos de rabia canina, que representó
una tasa de 0,3 x 100 000 perros. En el período 2004-2006 se presenta un
recrudecimiento de la rabia humana transmitida por canes en el Perú, registrándose
dos casos humanos en el departamento de Puno (2005 y 2006 respectivamente),
después de un silencio de cuatro años sin casos humanos a nivel nacional,
adicionalmente, en el 2004 se reinfecta la ciudad de Lima con rabia canina después de
seis años de silencio epidemiológico26.
La Hidatidosis humana es una enfermedad zoonótica cosmopolita y un problema
de salud pública que ocasiona un problema económico y social para las familias,
la comunidad y además a otro sectores de la economía como Agricultura.

Esta parasitosis de distribución mundial está presente en todos los continentes. Es


una infección en la que el hombre es hospedero intermediario accidental del
Echinococcus granulosus. Siguiendo los conceptos de Schantz:
La evolución y perpetuación del Equinococcus granulosus se produjo en ciclos en
que intervinieron los lobos y los ungulados salvajes. Conforme se domesticaron
dichos huéspedes, como el perro y otras especies. La adaptabilidad del parásito a
diversos huéspedes, han contribuido en la introducción y distribución amplia a
nivel geográfico. Las diferencias locales en la prevalencia y las modalidades de
transmisión en que interviene el huésped dependen de diversos factores: el
agente, el entorno y el comportamiento humano. Un perro intensamente infectado
puede albergar miles de Echinococcus granulosus adultos, y cada verme produce
800 huevecillos infectantes cada dos semanas. Los vermes sobreviven 2-3 años.
Los perros pueden sufrir infecciones repetidas, los perros jóvenes tienen carga
parasitaria mayor que los de mayor edad, esto explica la inmunidad natural en los
hospederos definitivos. Los factores más importantes, son las temperaturas altas y
la desecación. Que limitan la supervivencia de huevecillos de tenídeos. Los
huevecillos de Echinococcus granulosus pueden sobrevivir en la nieve y en
congelación permanecen por lo menos un año en pastos, pero son susceptibles a
la desecación. Existen experimentos en zonas semidesérticas, en los que se
demuestran que los huevecillos del parásito, colocados en la tierra bajo la luz
solar, permanecían viables durante dos horas.

En este entorno hostil, adquieren importancia los pequeños depósitos de agua

permanente y superficial en la transmisión del parásito a humanos y ganado

doméstico, porque en dicho medio conservan su viabilidad durante largos

períodos. Estos depósitos de agua constituían la fuente principal para el

consumo humano y animales en la estación seca y por litro de agua se

identificaron incluso 800 huevecillos de tenídeos. En otros climas secos quizá

operen factores limitantes que circunscriben la transmisión al ganado

doméstico y especies salvajes.

i) En Europa Occidental, como España y Portugal, se advierten los problemas

de la hidatidosis en la salud pública. En las zonas meridional/sureste de Europa


como Italia, Bulgaria, la antigua Yugoslavia, Rumania, Albania, Grecia y

Turquía, la cepa ovina constituye la causa principal de infección del hombre. La


infecciosidad relativamente grande que tiene dicha cepa son los humanos.

La intensidad de transmisión, en los ciclos perro/ovinos y la íntima relación

entre los humanos y los huéspedes caninos infectados, son factores por los

que la infección tiene la máxima posibilidad de surgir.

En los países mencionados constituye más bien una enfermedad rural, estando

expuestos al máximo riesgo los pastores y su familia. En algunos países esta

infección es importada porque en la mayoría de los casos proviene de otras

regiones.

ii) En Francia y Gales se han notificado cifras relativamente grandes de

transmisión local. El Equinococcus granulosus/hidátide se observa


predominantemente en el ciclo perro/ovinos.

iii) En Oriente medio y Norte de África

El problema de salud pública que representa la equinococosis, en poblaciones

musulmanas en todos los países de Oriente Medio y el Norte de África, indica

que el contacto con los huevecillos se produce más bien por vías directas e

indirectas. Los diagnósticos se basan en publicaciones de casos clínicos.

Un reservorio importante de la infección lo constituyen las grandes poblaciones

o manadas de perros callejeros en casi todas las regiones de los países. La

infección en ellos tiene como punto de partida los ovinos sacrificados en el

hogar, durante fiestas religiosas y nacionales, en el camal, a la que tienen

acceso los perros.


Los humanos tienen contacto limitado con los perros callejeros o no lo tienen,

pero ellos son abundantes, beben agua de fuentes abiertas y tieneen acceso

libre a huertas con hortalizas que a menudo no tienen cerca. Según se piensa,

contribuyen a la exposición de contaminación de los humanos por medio de

estos mecanismos indirectos de dispersión de huevecillos.

Entre las prácticas comunes en áreas rurales endémicas de países avanzados

y en vías de desarrollo están el empleo generalizado de perros para cuidar

ganado y la costumbre de alimentarlos con vísceras de ovejas u otro tipo de

ganado, sacrificados en el hogar. En dichas circunstancias se producen

repetidamente las infecciones de los perros, con lo que surgen cifras altas de

prevalencia y la contaminación ambiental con huevecillos del céstodo. Cuando

los humanos comparten el entorno con perros infectados, la probabilidad de

que una persona se infecte depende en parte de factores como la higiene y la

limpieza personal.

Las características socioeconómicas y culturales constituyen alguno de los

factores de riesgo mejor definidos de la infección en humanos, serían los

perros que viven sin restricción alguna junto a las personas. Es fácil identificar

estos factores comunes, en los árabes en Omdurman, indios quechuas en Perú, o


entre los miembros de la tribu turkana en Kenya.

iv) En África Subsahariana, los problemas de salud pública y factores de riesgo,

se encuentran en focos hiperendémico6-12 de la enfermedad como en los

habitantes de Turkana, dedicados al pastoreo. Los estilos de vida y la cultura


tradicional facilitan la relación íntima entre humanos, animales domésticos y

perros.

v) En el norte de Israel, la aparición de la hidatidosis se atribuyó a la

importación de ovinos infectados de la Franja de Gaza, su faenamiento en los

hogares y el consumo de despojos de dichos animales por los perros.

vi) En la Federación Rusa y países vecinos del Asia Central (Antigua URSS).

La parasitosis es más común en poblaciones rurales, y en particular entre

pastores de ovinos.

vii) En el Sur de Asia, se advierten innumerables casos clínicos de hidatidosis,

que son frecuentes en varones y mujeres. Frecuencia menor de infección entre

musulmanes que indostanos.


viii) En China: Emprendida la encuesta por el Centro Nacional de Enfermedad

Hidatídica en todos los hospitales de Xinjiang, el 34,6% de casos de hidatidosis

quística, confirmados por cirugía y notificados, correspondieron a niños

menores de 15 años de edad. Se estableció que 49% fueron varones, 51%

fueron mujeres.

Los factores ocupacionales guardaron relación con la enfermedad: Los

campesinos y los pastores fueron los que tuvieron el riesgo más alto; el 42% de

los casos de la enfermedad. Los grupos étnicos (nacionales) en Xianjiang

fueron más de 10. Los mongoles y el grupo xibo tuvieron las cifras más altas en

casos quirúrgicos. Los datos de prevalencia son investigados con la

combinación de ultrasonografía y radiografías de tórax.


La mayor parte de la transmisión de Echinococcus granulosus a humanos se

hace por los ciclos vitales en perros y ovinos; todas las zonas hiperendémicas son
aquellas en la que hay una ganadería bastante desarrollada, basada en la

cría principalmente de ovinos. Los perros guardianes o pastores están

presentes en gran número en dichas regiones; por lo común conviven perros y

ovinos en la misma manada.

Hay un contacto más frecuente de los ovinos con las heces de perros, lo cual

facilita el contacto con los huevecillos de Equinococos granulosus. El

faenamiento de ovinos en los hogares es frecuente, los perros tienen acceso a

los despojos que contienen quistes hidatídicos o se les alimenta

deliberadamente con ellos, y de este modo presentan repetidamente infección.

En todas las regiones de China los factores que explican la prevalencia y la

transmisión de enfermedad hidatídica son de tipo económico y cultural, bajos

niveles de enseñanza e higiene personal y la ignorancia respecto a la

enfermedad.

ix) En Nueva Zelanda y Australia, constituye una enfermedad de notificación

obligatoria.
x) En América del Norte; en la actualidad los casos de enfermedad hidatidosis,

diagnosticadas en los Estados Unidos y el Canadá, son importados.

xi) En América del Sur y Central y Países del Caribe: Constituye un grave

problema de salud pública y económico. En la porción meridional de América

del sur, en naciones como la Argentina, Chile, Uruguay, Brasil (Río Grande do
Sul) y en regiones montañosas del Perú y Bolivia se encuentran los casos de

hidatidosis. Ver Mapa 1, 2 3.

La transmisión de Equinococcus granulosus en América del Sur, quizá

dependa de la costumbre casi unánime de faenar los ovinos en los hogares,

también, dar a los perros las vísceras crudas de esos animales. Las cifras

elevadas de infección en los perros, aunadas a condiciones socioeconómicas

de pobreza e ignorancia, ocasionan la exposición amplia y constante de los

humanos a las infecciones por equinococcus. Casi todos los casos de transmisión
se producen en zonas rurales, aunque se han identificado también

en zonas urbanas.

En los países meridionales de Sudamérica es donde la infección por

Echinococcus granulosus alcanza su mayor significación. Tanto en términos de

prevalencia humana como animal. La magnitud del problema es mayor en la

Argentina, sur de Brasil, Chile, el Perú y el Uruguay.

Existe un número de factores que parecen ser comunes entre aquellas

poblaciones en las que la transmisión es mayor. Estos factores incluyen hábitat

rural donde la cría de ganado es la principal ocupación, bajos niveles

socioeconómicos y educacionales, bajo estándar higiénico, una densidad

relativamente alta de perros por habitante y la práctica muy difundida del

sacrificio doméstico.3 4

Aproximadamente el 50% de la población ovina total del continente está

concentrada en la zona templada austral, en un área que representa el 10% de


la superficie total, especialmente en Argentina, sur de Brasil, Chile y Uruguay.

En la Sierra del Perú donde las condiciones climáticas y geográficas permiten

la cría de ovejas en escala similar a la del sur del trópico de capricornio. La

hidatidosis en el Perú está esencialmente limitada a esa zona. 5.

Los huevos eliminados en heces de los perros, contienen embriones

infectantes (oncósferas), sobreviven varios meses, en pastos o jardines,

contamina el agua, alimentos y las manos del hombre. Al ingerir los alimentos

los embriones se liberan en el intestino y por vía hematógena (venosa) se

localiza principalmente en el 1) Hígado, primer filtro. 2) Pulmones, segundo

filtro. Y otros lugares del organismo como Mesenterio, Vesícula biliar, Riñón,

Cerebro, Columna Vertebral, Aparato Genital, Óseo, Retro Ocular. Estas larvas

forman los quistes hidatídicos.


Los quistes maduros en cada órgano (Hígado) tienen dentro de su estructura

una capa interna prolífera que da origen a la arenilla hidatídica conformada por

escólex de parásito, cada centímetro cúbico de arenilla hidatídica puede

contener alrededor de 200-400,000 escólex y cada quiste maduro tiene

aproximadamente un mínimo de cinco centímetros cúbicos de arenilla

hidatídica .

En este problema, el Hombre es la unidad biológica más importante, por lo que


debe ser Informado y educado, de no alimentar a los perros con vísceras crudas
de animales parasitados. Existen también experiencias, en el mundo, de
programas de control epidemiológico, en la que intervienen otras disciplinas
importantes además de Salud, Educación y Agricultura. En Perú, hubo un proyecto
piloto con similares características.

El hombre al estar en constante contacto con sus mascotas está propenso a adquirir
una serie de enfermedades zoonóticas (Soulsby, 1987), debido a las malas condiciones
sanitarias en que son criadas gran parte de las mascotas y los deficientes hábitos
higiénicos de algunos propietarios, en especial de los niños (Botero y Restrepo, 1998).
En estas mascotas se pueden encontrar una diversidad de parásitos, entre los cuales
tenemos Toxocara canis, Toxascaris leonina y Toxocara cati, los que pueden causar
problemas de toxocariosis y toxocariasis en el humano (Acha y Szyfres, 1988).

Generalmente esta infección se da por la ingestión de los huevos larvados con el


segundo estadio de Toxocara spp. (Atías, 1994), que se encuentran diseminados en la
tierra y césped de los parques públicos (Georgi y Georgi, 1994). La toxocariasis es
transmitida al hombre principalmente por los perros y con menor frecuencia por los
gatos, dando lugar al Síndrome de la larva migrante visceral (LMV) (Humbert et al.,
1995).

La alta prevalencia de Toxocara spp en perros y gatos, el gran número de huevos que
éstos eliminan y su gran resistencia al medio ambiente, principalmente en suelos
húmedos, favorecen su supervivencia y contribuyen a la contaminación del suelo el
cual es la principal fuente de infección para el hombre (Acha y Szyfres, 1988).

Un alto porcentaje de casos de LMV se presentan en niños con antecedentes de pica,


geofagia, como también con historia de deficiente saneamiento ambiental en las
viviendas, y mala higiene personal (Botero y Restrepo, 1998).

La toxocariasis actualmente es un problema más frecuente de lo que se consideraba;


debido al mayor número de perros en la ciudad y a la estrecha relación perro/persona.
Esta relación es aproximadamente de 1:6 en Lima-Perú (Effio, 1998). Otros factores dé
importancia son la contaminación de parques públicos con huevos de Toxocara canis,
el elevado número de perros parasitados que no concurren a veterinarias, la alta
población de perros vagabundos infectados con Toxocara canis, y las costumbres de
las personas de salir a recrearse a los parques (Saredi et al; 1995).

Se han venido realizando estudios sobre la contaminación de parques públicos con


huevos de Toxocara spp. en distintas zonas de Lima Metropolitana. Guerrero (1975)
reportó 24% de parques contaminados a nivel de Lima Metropolitana, y en recientes
estudios, Cajas (1999) determinó un 29.6% de positividad en los parques públicos del
Cono Sur, Velarde (1999) encontró un 37% en los parques públicos de la Provincia
Constitucional del Callao, y por último Serrano (2000) determinó que el 4 1. 1 % de
parques públicos del Cono Este se encontraban infestados con huevos de Toxocara
spp.

El presente estudio evaluó la contaminación de los parques públicos del Cono Norte de
Lima Metropolitana (Ancón, Carabayllo, Comas, Independencia, Los Olivos, Puente
Piedra, Rímac, San Martín de Porres y Santa Rosa) con huevos de Toxocara spp.,
durante los meses de julio y agosto de 1999, donde se tuvo una humedad relativa de
90% y una temperatura promedio de 18.5 °C (SENAMHI, 1999). Se colectaron
muestras de tierra y césped (1 a 4 kg) mediante el método de la doble W, siendo
procesadas por el método de flotación con solución saturada de cloruro de sodio,
considerándose positiva la muestra que presentaba uno ó más huevos de Toxocara
spp. Los parques fueron clasificados según el estado de conservación y el estrato
socioecónomico del barrio. La clasificación según el estado de conservación fue: bien
conservados (césped en aproximadamente el 100% de su área), medianamente
conservados (césped en aproximadamente el 50% de su área) y mal conservados
(césped en menos del 20% de su área). La clasificación por estrato socio económico se
hizo en base a directivas del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI,
1998), considerándose los siguientes estratos: Alto, medio alto, medio, medio bajo y
bajo.

Para determinar la viabilidad de los huevos obtenidos de parques positivos, estos se


incubaron en una solución de bicromato de potasio al 2.5% por 30 días con el fin de
obtener huevos larvados 1500 de estos huevos larvados fueron inoculados vía oral en
5 codornices, mientras 5 codornices se mantuvieron como control. Las codornices
fueron sacrificadas a las 24 horas; 5, 10, 15 y 20 días post inoculación
respectivamente para determinar lesiones macroscópicas y recuperar larvas migrantes
mediante la técnica de Baermann.

Se determinó el tamaño muestra¡ (108 parques) con la fórmula de proporciones en


poblaciones finitas (Daniel, 1996), y posteriormente se estratificó el número de
parques por distrito. Los resultados se expresaron en forma porcentual, calculándose
sus respectivos intervalos de confianza, a través de la aproximación normal a la
binomial.

Cuadro 1. Distribución de parques contaminados con huevos de Toxocara spp. según


distrito de Lima Metropolitana 1999
N° de parques N° de parques Frecuencia
Distrito
muestreados positivos (%) ± I.C
Ancón 04 01 25
Carabayllo 06 01 16.7
Comas 24 09 37.5
Independencia 11 03 27.3
San Martín de Porres 24 08 33.3
Los Olivos 25 11 44
Puente Piedra 04 01 25
Rímac 09 3 33.3
Santa Rosa 01 00 00
Total 108 37 34.3 ± 9.0

El 34.3% de los parques públicos del Cono Norte de Lima Metropolitana se encuentran
contaminados con huevos de Toxocara spp. El distrito de Los Olivos presentó el
porcentaje más alto de contaminación con un 44%, mientras que el distrito de Santa
Rosa no presentó contaminación, sin embargo en este distrito sólo se evaluó un parque
(Cuadro 1).

Según el estado de conservación de los parques, el mayor porcentaje de parques


positivos se encontró en los bien conservados (64.5%) y los de menor contaminación
fueron los mal conservados con un 18.8% de positividad (Cuadro 2). Los parques bien
conservados presentan áreas con mayor vegetación que proporcionarían condiciones
óptimas de humedad, temperatura y sombra que favorecen la supervivencia de los
huevos de Toxocara spp., mientras que en los parques mal conservados, estos huevos
estarían expuestos a la desecación y a la acción directa de los rayos solares que los
destruirían en corto tiempo.
Cuadro 2. Distribución de parques contaminados según estado de conservación. Lima
Metropolitana 1999.
N° de parques N° de parques Frecuencia
Estado de parques
muestreados positivos (%) ± I.C
Bien conservados 31 20 64.5 ± 16.8
Medianamente
29 08 27.6
conservados
Mal conservados 48 09 18.8 ± 11.1
Total 108 37 34.3 ± 9.0

Respecto al estrato socio económico, el mayor porcentaje de parques contaminados


con huevos de Toxocara spp. se encuentran en los estratos medio alto y alto
respectivamente, mientras que los menos contaminados se escuentran en el estrato
bajo (Cuadro 3). Estos resultados se pueden atribuir a que en los estratos altos
encontramos la mayor cantidad de parques en buen estado de conservación, los cuales
favorecerían la supervivencia de los huevos de Toxocara spp. Así mismo atraen a los
propietarios a sacar a sus mascotas a pasear dando lugar a que éstas realizen sus
deposiciones en los parques.

Cuadro 3. Diatribución de parques contaminados con huevos de Toxacara spp. según el


estrato socioeconómico de Lima Metropolitana (INEI, 1998)

N° de N° de
Frecuencia
Estrato Distrito parques parques
(%) ± I.C
muestreados positivos

Ancón
Alto 02 01 50.0
Santa Rosa

Comas

Medio altp Los Olivos 18 12 66.7

Rímac

Comas

Independencia

Los Olivos
Medio 29 11 37.9
Puente Piedra

Rímac

San Martín de Porres

Ancón

Medio bajo Carabayllo 31 08 25.8 ± 15.4

Comas
Independencia

Los Olivos

Puente Piedra

Rímac

San Martín de Porres

Ancón

Carabayllo

Comas

Bajo Independencia 28 05 17.9

Los Olivos

Puente Piedra

San Martín de Porres

Total 108 37 34.3 ± 9.0

Adicionalmente, se evaluó la cantidad de huevos de Toxocara spp. en 100 g de


muestra de parques positivos encontrándose un promedio de 2.4 huevos. Los distritos
con mayor densidad de perros por parques fueron los que presentaron mayor
promedio de huevos en 100 g de muestras como el Rímac y Comas (Cuadro 4).

Se aislaron larvas migrantes en el hígado, pulmones, corazón, músculos y


proventrículo en las codornices inoculadas, lo que comprueba la viabilidad de los
huevos. Así mismo se observaron ligeras lesiones macroscópicas en los órganos
afectados.

Cuadro 4. Número de huevos de Toxacara spp. en muestras de 100g de parques positivos,


según estado de conservación de parques del Cono Norte de Lima Metropolitana, 1999.

Bien Medianamente Mal Total por


Distrito Promedio
conservado conservado conservado distrito

Ancón 0 - - 0 0

Carabayllo 0 - - 0 0

Comas 10 9 7 26 2.9

Independencia 1 - 2 3 1.0

Los Olivos 17 11 0 28 2.5

Puente Piedra 2 - - 2 2.0


Rímac 14 - - 14 4.7

San Martín de
14 2 0 16 2.0
Porres

Total 58 22 9 89 2.4

Se concluye que existe una alta prevalencia de parques públicos contaminados con
huevos de Toxocara spp. en los distritos del Cono Norte de Lima, constituyendo una
importante fuente de infección para el hombre. Se debe desarrollar campañas de
educación sanitaria, desparasitación de perros y gatos, controlar la población de perros
y gatos, y reglamentar la circulación de perros en los parques públicos, mediante leyes
y ordenanzas municipales. Por otro lado se debe informar a las autoridades sanitarias y
municipales los resultados del presente estudio y del potencial peligro para la salud
pública.

…………………………….

Toxocara canis es un nematodo que se ubica en el intestino delgado de perros,


reportándose con mayor frecuencia en zonas urbano-marginales1,2. Es el más grande
de los ascarideos encontrado en caninos, siendo considerado como el principal agente
causal de la toxocarosis humana3-5. Esta zoonosis se produce en el hombre por la
ingesta accidental de huevos de T. canis diseminados en la tierra. La asociación
cerrada del hombre con el perro ha conducido a la producción de una fuerte
contaminación con huevos de este nematodo en parques, campos de juego, jardines y
casas.3,5-7

Los perros infectados eliminan en sus deposiciones huevos de T. canis, los cuales en el
medio ambiente y bajo condiciones apropiadas de temperatura y humedad, requieren
aproximadamente de 9-14 días de evolución para disponer de larvas infectantes en su
interior.8,9

Estos huevos si son ingeridos por perros menores de 2 meses, liberan en sus intestinos
las larvas las que luego de realizar una migración traqueobronquial, regresan y
maduran en sus intestinos delgados. Sin embargo, si los perros son mayores de esa
edad las larvas permanecen en forma latente en diferentes órganos para
posteriormente en el caso de las hembras preñadas activarse e infectar a sus
cachorros por vía transplacentaria.1,6,10.

Aunque T. canis es un parásito específico de los caninos, cuando el hombre ingiere sus
huevos, sus larvas liberadas se localizan en sus tejidos, órganos y vísceras
produciéndole un cuadro clínico que en algunas oportunidades puede ser grave y que
se denomina síndrome de Larva Migrante Visceral.7 Este síndrome es más frecuente en
niños de 1 a 4 años ya que ellos tienen generalmente malos hábitos higiénicos y
permanecen más en contacto con los perros y con el ambiente en que estos se
desenvuelven. Los huevos ingeridos eclosionan liberando las larvas en el intestino, que
llegan por vía sanguínea a las vísceras, principalmente el hígado, donde se producen
granulomas eosinofilicos. Durante la infección se puede observar hepatomegalia,
esplenomegalia, fiebre, anorexia, diarrea y síntomas pulmonares.4,11-13

Algunas de las larvas pueden alcanzar el sistema nervioso y provocar cuadros de


encefalitis o meningitis; y en otras oportunidades puede ir a localizarse a los ojos
provocar una falla visual. Este cuadro se conoce con el nombre de toxocarosis ocular y
se observa en niños mayores de 4 años, adolescentes y adultos 5,14,15.

En un estudio realizado en Chile, donde se examinaron las heces de 1.505 perros en


zonas urbanas de Santiago, el 23,18% estaban parasitados con T. canis10. En Francia
se encontró un 30% de infección en los perros 5 y en una revisión de estudios
realizados en países latinoamericanos (México, Brasil, Chile, Perú) se encontraron
prevalencias variables entre el 7-53%.16

Estudios epidemiológicos realizados en países desarrollados y en vías de desarrollo,


tanto en zonas rurales como urbanas, indican la presencia de los huevos del parásito
en el 2 al 56% de las muestras de suelos obtenidas en campos de juegos y parques,
por lo que se debe considerar al suelo como la principal fuente de infección para
humanos y en especial niños, ya sea por sus hábitos de juego o por las malas
costumbres higiénicas6,10,16-19.

En un estudio epidemiológico de toxocarosis realizado en la Argentina se reporta que la


relación perro-persona fue en algunas zonas de 3:1 (en el Perú hay localidades donde
esta relación es de 8:1) y que el 11% de perros que concurren a la consulta veterinaria
estaban parasitados. En este mismo estudio se hallaron huevos de T. canis en el 23%
de perros vagabundos20.

Debido a que esta zoonosis es una problemática de salud en el Perú, se realizó el


presente trabajo con la finalidad de determinar la prevalencia de infección de huevos
de T. canis en tierras de parques recreacionales en el populoso distrito de San Juan de
Lurigancho de Lima y con ello determinar el riesgo de infección para la población.

MATERIAL Y MÉTODO

Se tomaron muestras de suelo provenientes de los parques recreacionales del Distrito


de San Juan de Lurigancho. Este distrito es considerado el más populoso del Perú y
alberga aproximadamente un millón de habitantes.

Se evaluaron un total de 17 parques, los cuales fueron seleccionados al azar tanto de


la zona Este como de la zona Oeste del distrito, durante el periodo comprendido entre
los meses de abril y junio de 1998 y enero de 1999.

Los parques examinados fueron agrupados según sus características en: Parques
húmedos y Parques medianamente secos. Se consideraban parques húmedos, aquellos
que eran regados constantemente por los pobladores de los alrededores y mostraban
vegetación de tallo corto y árboles. Los parques medianamente secos, denominados
así por no presentar humedad aparente en la superficie y poca o ninguna vegetación.
En general estos parques eran usados para recreación y actividades deportivas,
presentaban poco saneamiento ambiental y estaban rodeados por casas en proceso de
construcción y pistas de tierra. En la Tabla 1 se describe la ubicación de los puntos de
muestreo y las características de los parques.
Tabla 1. Ubicación de los parques examinados para la presencia de Toxocara
canis en el
Distrito de San Juan de Lurigancho. Lima-Perú. 1998-1999.

Nro Fecha de Carac- Huevos


Muestra Muestreo Nombre del Parque Comunidad rísticas de
T. canis

1 1/04/98 Grupo 6 AA.HH. Huascar 2 P


2 1/04/98 Jesús Oropesa AA.HH. Huascar 2 A
Chonta
3 1/04/98 El Amauta AA.HH. Huascar 1 P
4 28/04/98 Asociación Ayacucho A.P.V. Ayacucho 2 A
5 28/04/98 María Parado de A.P.V. Ayacucho 2 P
Bellido
6 13/05/98 Los Ángeles Coop. Los Ángeles 2 A
7 16/06/98 Cooperativa Mantaro Coop. Mantaro 2 P
8 16/06/98 Grandes Asambleas Urb. San Ignacio 2 P
9 7/01/99 Número 8 A.P.V. Jorge 1 P
Basadre
10 7/01/99 San Carlos Urb. San Carlos 2 A
11 12/01/99 Número 10 A.P.V. Jorge 1 0P*
Basadre
12 12/01/99 San Hilarión Primera A.P.V. San Hilarión 2 P
Etapa
13 19/01/99 Miguel Grau Coop. Huayrona 2 P
14 19/01/99 Virgen del Carmen Coop. Huayrona 1 P
15 26/01/99 Principal Tercera Coop. Huayrona 2 P
Etapa
16 26/01/99 De la Segunda Etapa Coop. Huayrona 1 A
17 26/01/99 Número 21 A.P.V. Inca Manco 1 P
Capac

1 Parque húmedo, 2 Parque medianamente seco; P Presencia de huevos, A Ausencia de huevos, P* Presencia de
huevos larvados.
A.P.V., Asociación pro vivienda; Coop., Cooperativa; AA.HH., Asentamiento humano; Urb., Urbanización.

En cada parque se tomaron muestras en 5 puntos (4 estaban localizados en cada


extremo del parque y uno situado en el centro en relación con los otros). Las muestras
seleccionadas fueron introducidas en bolsas de plástico, las que fueron rotuladas y
llevadas al laboratorio para su respectiva evaluación.

Las muestras se pesaron, tomándose 250 g de tierra de cada punto de muestreo y se


tamizaron con un colador para eliminar partículas grandes. Las muestras cernidas se
colocaron en envases de plástico. Las muestras fueron analizadas por el método de
Willis, modificado. A cada muestra se le añadió Na Cl al 37,7%, el envase se cubrió con
un porta objeto confeccionado con un vidrio delgado de 7x7 cm y 0,2 cm de espesor,
esperándose 10 minutos para la flotación de los huevos. Pasado este tiempo se retiró
el porta objeto agregándosele lugol para luego ser cubierto con una película de
polietileno. Las láminas fueron observadas al microscopio para la búsqueda de huevos
de T. canis, a un aumento de 10 y 40 x.

RESULTADOS

Se encontraron huevos de T. canis en 12 (70,6%) de los 17 parques analizados, se


determinó la presencia de un huevo larvado en una de las muestras obtenidas en el
parque 10 en la A.P.V. Jorge Basadre (Tablas 1 y 2 y Figura 1).

Tabla 2. Contaminación con huevos de Toxocara


canis en parques de 10 comunidades
del Distrito de San Juan de Lurigancho.
Lima-Perú. 1998-1999

Comunidad Parques Parques Conta-


analizados minados
Nro Nro %

AA.HH. Huascar 3 2 66,7


A.P.V. Ayacucho 2 1 50,0
Coop. Los 1 0 00,0
Ángeles
Coop. Mantaro 1 1 100,0
Urb. San Ignacio 1 1 100,0
A.P.V. Jorge 2 2 100,0
Basadre
Urb. San Carlos 1 0 000,0
A.P.V. San 1 1 100,0
Hilarión
Coop. Huayrona 4 3 075,0
A.P.V. Inca 1 1 100,0
Manco Capac
Total 170 120 070,6

A.P.V., Asociación pro vivienda; Coop., Cooperativa;


AA.HH., Asentamiento humano; Urb., Urbanización.
Figura 1. Distribución de los parques recreacionales estudiados de acuerdo a la presencia de
huevos de Toxocara canis en el distrito de San Juan de Lurigancho - Lima, Perú.

En la Figura 2, se muestra que el mayor número de parques contaminados pertenece a


Parques húmedos con un total de 5 (83%) en comparación con los 7 (63%) que
pertenecen a los Parques medianamente secos. Sin embargo, las pruebas estadísticas
señalan, con un 95% de confianza, la existencia de correlación entre los resultados
obtenidos para los dos tipos de parques.

Figura 2. Distribución de los resultados de acuerdo al tipo de parque


estudiado y a la presencia de huevos de Toxocara canisen el distrito
de San Juan de Lurigancho - Lima, Perú.

DISCUSIÓN

Los resultados indican, contaminación del suelo de las áreas recreacionales con heces
de perros infestados con T. canis, corroborando de esta manera estudios
epidemiológicos previos los cuales señalan al suelo como fuente de infección de
toxocarosis en humanos, en especial niños por sus hábitos de juego y por sus
inadecuadas costumbres higiénicas1,6,17,18.
La presencia del huevo larvado en una de las áreas evaluadas nos advierte el grave
riesgo que corren los pobladores de adquirir esta parasitosis, siendo necesario
promover la educación de los habitantes en relación con los riesgos de las
enfermedades zoonóticas.

Se encontró el 70,6% de los parques estudiados contaminados con huevos de T.


canis (Tabla 2). Esta alta prevalencia nos muestra el elevado riesgo de infección que
tienen los niños al exponerse a la tierra con huevos infectivos debido a las
características urbanas del Distrito y a las costumbres de los habitantes en relación con
los perros6. Los porcentajes obtenidos son bastante más altos que los reportados en
otros países americanos y europeos12,13,17,21-23, donde las frecuencias halladas varían
desde un 0,3% para parques de New Jersey-USA23hasta un 33,3% en las plazas
públicas de Uberlandia - Minas Gerais-Brasil12.

Los resultados de la presente investigación indican que casi la totalidad de las


comunidades de S.J. Lurigancho poseen parques contaminados con huevos
de Toxocara (Tabla 2), permitiendo relacionar el escaso saneamiento ambiental de
estas poblaciones y la frecuencia de contaminación de sus parques con huevos
de Toxocara. Agudelo en 1990, establece la relación entre el nivel social, tiempo,
polución, malas prácticas higiénicas y una población significativa de perros infectados
como patrones que determinan la naturaleza endémica de esta enfermedad 1.

Del total de parques analizados, existió una mayor contaminación en el área húmeda
(83%) que en la medianamente seca (63%). Esto se debe a que estas áreas son
regadas esporadi-camente por los pobladores facilitando de esta manera que se
mantengan húmedas, siendo ésta una de las condiciones para la preservación y
desarrollo del huevo9, que al hacerse infectivo aumenta el riesgo de transmisión de la
enfermedad a través del uso de áreas recreacionales. La correlación estadística entre
los resultados obtenidos, para ambos tipos de parques, resalta el riesgo de infección
con Toxocara de la población que los utiliza como lugar de esparcimiento.

La alta frecuencia de contaminación encontrada en los parques permite sugerir la


necesidad de promover la educación sanitaria de la comunidad, la que estaría dirigida
a dar a conocer los riesgos que conlleva la contaminación con formas infectivas
de Toxocara. Para ello se debería indicar la necesidad de desparasitar a los perros,
reducir la población de perros (especialmente los sin dueños o mal cuidados), evitar
que los niños estén en contacto con el suelo y promover la adecuada higiene personal.

RESUMEN

En el presente trabajo se realizó un estudio epidemiológico de T. canis en zonas


populosas de la ciudad de Lima - Perú. Se colectaron muestras de tierra en cinco
puntos de cada uno de 17 parques recreacionales de ocho comunidades del distrito de
San Juan de Lurigancho, de abril a junio de 1998 y enero de 1999. La técnica
empleada para el estudio parasitológico fue el método de Willis, con modificaciones.
Los resultados obtenidos señalan la presencia de huevos de T. canis en el 70,6% de los
parques estudiados, encontrándose inclusive formas infectivas. No se encontraron
diferencias estadísticamente significativas entre los parques medianamente secos y los
húmedos con relación a la presencia del parásito.

Prevención
Muchas de las zoonosis pueden evitarse cuando se siguen medidas
adecuadas en la convivencia con animales, entre ellas:
 Someter a toda mascota a revisión periódica con el veterinario. Un
programa de control parasitario correcto, inmunización adecuada y
tratamiento oportuno de enfermedades previene prácticamente todos
los padecimientos infecciosos.
 Utilizar guantes al limpiar las áreas y casa asignadas a la mascota, o al
recoger y eliminar sus excretas y orina. Después de efectuar esta labor,
el amo deberá lavarse con agua y jabón las manos u otras zonas que
hayan entrado en contacto.
 Enseñar a los niños que no deben acercarse a la cara del animal ni jugar
bruscamente con él, ya que es un ser viviente que al sentir dolor o
maltrato tiene el impulso de defenderse.
 Recoger las excretas de la mascota cuando las elimina en lugares
públicos.
 Lavarse las manos con agua tibia y jabón luego de jugar o cuidar
animales, en especial antes de comer.
 Las personas con sistema de defensas debilitado no deben acudir a
competencias o exhibiciones de animales.
 Toda mujer embarazada debe reportar a su médico la presencia de
mascotas en casa, sobre todo gatos, para acordar medidas de higiene y
prevención.
 Al salir al bosque, playa o selva, se debe tratar con respeto a los
animales de granja o salvajes, y no jugar con ellos ni retarlos.
 Si practica campismo, asegúrese de que el lugar que visita es seguro, y
busque las clínicas cercanas donde podría recibir atención médica.
Por último, cabe destacar que los padecimientos infecciosos más
frecuentes que pudieran afectar a nuestras mascotas y de las que más
hemos oído hablar, no pueden contagiarse a las personas. Por tanto
parvovirosis, moquillo y coronavirosis (en perros), así como peritonitis
infecciosa o panleucopenia (en gatos), no son peligrosas para el ser
humano. Todas estas enfermedades, además, se pueden prevenir
mediante la vacunación de los animales.
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salud/diarrea-deshidratacion/articulos/zoonosis-riesgos-al-convivir-con-
animales.html#sthash.SH4Meo1P.dpuf

Entre las 80 zoonosis definidas con precision quince o veinte incluidas la rabia,
brucelosis y la tuberculosis bovina pueden considerarse de importancia capital
siembran la enfermnedad y muerte en el hombre y causan perdidas graves en el
ganado. La rabia y la brucelosis furos las primeras zoonosis alas que la OMS
dedico atención y estudio

3.2 BASES TEÓRICAS


3.3 MARCO CONCEPTUAL

IV HIPOTESIS Y/O VARIABLES

4.1HIPOTESIS DE TRABAJO..1 HOJA

4.1.1HIPOTESIS GENERAL

4.1.2 HIPOTESIS ESPECIFICA

4.2 VARIABLES E INDICADORES

MATRIZ DE CONSISTENCIA….1 HOJA

4.3 OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLES

V METODO DE INVESTIGACIÓN

5.1 MÉTODO DE INVESTIGACIÓN

5.2 DISEÑO DE INVESTIGACIÓN

5.3 POBLACIÓN Y MUESTRA

5.4 TÉCNICAS E INSTRUMENTOS DE INVESTIGACIÓN

5.5 DISEÑO DE CONTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS

5.6 MATRIZ DE CONSISTENCIA