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COMO ENTIENDE LA PENA DE MUERTE UN

CIUDADANO DE A PIE

El poder sin justicia es solo violencia, pero la justica sin poder es solo vacío
MIYAMOTO MUSAHI

I.- INTRODUCCION

Ante la ola de crímenes y delitos, de diversas índoles, que vienen

perpetrándose en nuestro país; desde hace varios años atrás se alza la voz

del pueblo clamando la “Pena de Muerte”.

Pero este clamor solo cae al vacío y las voces de indignación son calladas por

intereses que van más allá del sentir popular.

Para el ciudadano de a pie; quien no entiende porque desalmados

delincuentes reincidentes, pueden realizar sus despreciables actos y entrar y

salir de la cárcel como si fuera un hotel o un centro de capacitación para

doctorarse en crímenes; es una injusticia y burla a su dolor, que las

autoridades y las leyes permitan el abuso y la inseguridad.

Frente a esta realidad y a pesar de leyes, tratados y finalidades que van más

allá de su entendimiento, para el hijo del pueblo que respeta el orden, trabaja

y paga sus impuestos, es necesaria la imposición de la pena de muerte.

ABSTRACT

Given the wave of crimes of various kinds that are perpetrating in our country;

For several years now the voice of the people has risen up, calling for the

Death Penalty.

But this clamor only falls to the void and voices of indignation are silenced by

interests that go beyond the popular feeling.


For the ordinary citizen; who does not understand why reckless criminals, can

perform their despicable acts and enter and leave the prison as if it were a

hotel or a training center to get a doctorate in crimes; it is an injustice and

mocks his pain, that authorities and laws allow abuse and insecurity.

Faced with this reality and despite laws, treaties and purposes that go beyond

their understanding, for the child of the people who respect the order, work and

pay their taxes, it is necessary to impose the death penalty.

II.- REALIDAD QUE IMPULSA LA PENA DE MUERTE

Si bien en nuestro país vienen perpetrándose crímenes y delitos de diversa

índole, pondremos como ejemplos 2 tipos diferentes de crímenes que, por su

impacto psicológico y social, generan el pedido de pena de muerte.

1. Feminicidio

Es la muerte de las mujeres por su condición de tal, en contexto de

violencia familiar, coacción, hostigamiento o acoso sexual; abuso de

poder, confianza o de cualquier otra posición o relación que confiere

autoridad a la persona agresora; y en cualquier forma de discriminación

contra la mujer, independientemente de que exista o haya existido una

relación conyugal o de convivencia con la persona agresora.

Estadísticas

Desde enero a septiembre 2018, ya se han presentado 103 casos de

asesinatos de mujeres (Feminicidios), 10% más que en el mismo periodo

del año anterior. Y ya son 1,106 mujeres asesinadas, desde el 2009 hasta

el 2018, según reporta el Centro de emergencia Mujer del Ministerio de la

Mujer y Poblaciones Vulnerables.


Cuadro N°1: Comparativo de los casos de víctimas de feminicidio
atendidos por los CEM según mes de ocurrencia
Mes / año 2018 2017 Var. %
Enero 10 8 25%
Febrero 12 12 0%
Marzo 11 9 22%
Abril 10 5 100%
Mayo 19 10 90%
Junio 8 14 -43%
Julio 12 13 -8%
Agosto 11 11 0%
Setiembre 10 12 -17%
Total 103 94 10%

Cuadro N°2: Ranking de los departamentos con mayor casos de víctimas


de feminicidio atendidos por los Centros Emergencia Mujer. 2009 - 2018

Acumulado
Departamento 2018 (*) Total
2009 - 2017
Lima Metropolitana 320 20 340
Arequipa 75 8 83
Junín 58 5 63
Cusco 44 12 56
Ayacucho 51 3 54
Puno 50 3 53
La Libertad 38 8 46
Lima Provincia 36 7 43
Ancash 40 1 41
Huánuco 29 8 37
Lambayeque 29 2 31
Piura 28 2 30
Tacna 26 3 29
Callao 26 2 28
Cajamarca 24 2 26
Ica 19 3 22
San Martin 16 2 18
Huancavelica 13 2 15
Pasco 15 0 15
Loreto 12 2 14
Madre de Dios 9 3 12
Ucayali 12 0 12
Amazonas 8 3 11
Apurimac 9 2 11
Moquegua 8 0 8
Tumbes 8 0 8
Total 1,003 103 1,106
2. Violación Sexual

Una violación se define como un acto sexual forzado con una persona en

contra de su voluntad. Puede involucrar fuerza física o amenaza de fuerza.

También puede darse contra alguien que es incapaz de dar

consentimiento.

La relación sexual puede ser vaginal, anal u oral. Puede involucrar el uso

de una parte del cuerpo o un objeto.

Estadisticas

Según el Observatorio de Seguridad Ciudadana de la Organización de

Estados Americanos (OEA), a nivel de América del Sur, el Perú ocupa

vergonzosamente el segundo lugar en casos de violaciones sexuales,

siendo solo superado por Bolivia.

Según el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual, del

Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, desde enero a

septiembre del 2018 en nuestro país han sucedido 4,438 actos de

violación sexual, siendo de estos 3,036 casos de violación sexual a

menores de edad. Es decir que, en promedio cada día, fueron violados 9

niños en nuestro país.

Y las regiones con mayor número de casos de violación sexual, son: Lima

1,356 casos, Cusco 297 casos, Junín 294 casos, Arequipa 255 casos, Ica

218 casos, Huánuco 197 casos y La Libertad 192 casos.

Terribles casos como el de aquella menor de solo tres años que habría

sido víctima de abuso sexual dentro de su propia escuela; el caso de la

niña de 11 años que fue ultrajada, asesinada e incinerada por César Alva
Mendoza, el “Monstruo de La Huayrona”; el caso del brigadier de la PNP

Carlos Tumes López, acusado de violar a unas 100 menores de edad en

Huánuco; y el caso de Ronal Mellado Layme, un profesor de 32 años, que

violó sexualmente a su hija de 11 años al interior de su domicilio, situado

en un condominio del distrito de Wanchaq-Cusco; se repiten día a día y

se incrementan año a año en nuestro país en medio de una aparente

impunidad. Y es que nada parece parar las cifras alarmantes de denuncias

de abuso sexual contra los seres más vulnerables: Los niños.

Y si bien cuando ocurre uno de estos repudiables hechos, autoridades de

diversos sectores salen a alzar su voz en contra de los mismos, una vez

que pasan los días, todo parece quedar en el olvido.

Una muestra de ello son los más de 13 proyectos de ley contra violadores

de menores que están en el Congreso de la República a la espera de ser

revisados y aprobados por nuestros llamados padres de la patria.

Algunas de estas iniciativas permanecen “guardadas” desde el 2016 en

algunas comisiones del Parlamento como las de Justicia y Derechos

Humanos, Constitución y Reglamento y Salud. Las mismas van desde

más años de cárcel contra los depravados hasta la castración química y

la pena de muerte.

En el Perú, las cifras sobre violación sexual de menores de edad son

preocupantes. Según el último informe estadístico penitenciario del INPE,

hay 8,430 presos en las cárceles del país por haber violado a un niño o

adolescente. Este delito es el segundo con más población penal, luego

del robo agravado.


Las estadísticas del Poder Judicial registran que solo entre el 2015 y el

2017 se condenó a 2,383 personas por los delitos de violación sexual de

menores de edad y violación sexual seguida de muerte.

En tanto que las estadísticas de la Fiscalía señalan que en el mismo

período se registraron 21,861 denuncias por violación sexual, la mayoría

a menores de edad.

Violación sexual
Mes Total
0-17 años 18-59 años 60 + años
Ene 416 264 145 7
Feb 473 336 131 6
Mar 417 286 130 1
Abr 495 368 122 5
May 522 364 155 3
Jun 472 316 152 4
Jul 514 321 188 5
Ago 532 375 152 5
Set 597 406 189 2
Total 4,438 3,036 1,364 38
% 100.0% 68.4% 30.7% 0.9%

Cabe resaltar que tristemente ostentamos, como país, el tercer lugar en el

ranking mundial de violaciones sexuales y feminicidios, estando solo detrás

de Etiopía y Bangladesh.

III.- DEFINICION DE LA PENA DE MUERTE

La pena de muerte es definida como la sanción jurídica capital, la más rigurosa

de todas, consistente en quitar la vida a un condenado mediante los

procedimientos y órganos de ejecución establecidos por el ordenamiento

jurídico que la instituye.


IV.- LOS DERECHOS HUMANOS, LA PENA DE MUERTE Y EL PERÚ EN

EL CONTEXTO INTERNACIONAL

Para entender mejor este tema, es necesario aclarar primero: ¿Qué son los

Derechos Humanos? Los Derechos Humanos parten del concepto de

dignidad humana, el cual está reconocido por muchas Constituciones al

rededor del mundo, incluyendo a la Constitución peruana en su artículo 1°. Es

a raíz del reconocimiento de la dignidad inherente a cada individuo, y la

conciencia de que cada uno es un fin en sí y no un medio, que surgen los

Derechos Humanos como pilar de la democracia y los Estados

Constitucionales de Derecho. Estos derechos son de suma importancia para

el desarrollo de todo Estado Constitucional de Derecho. Así, se ha expuesto

que los derechos humanos tienen principalmente dos funciones:

1) Sirven como límite al poder: sin estos derechos no habría nada que detenga

la actuación del Estado, y aquella persona que ostente el poder podría

ejercerlo de forma ilimitada causando grandes perjuicios a la sociedad.

2) Orientan la actuación del Estado: los Estados no solo deben respetar o

abstenerse de vulnerar estos derechos, sino también que deben realizar

acciones concretas para promover y protegerlos.

Son ambas funciones necesarias para garantizar y preservar la dignidad de

los individuos.

Sin embargo, a pesar de su importancia, es recién desde el término de la

Segunda Guerra Mundial y luego de que el mundo fue testigo de las

atrocidades cometidas por el régimen Nazi, que se comienza a incidir en la

vigencia real de los Derechos Humanos.


En el contexto latinoamericano, La firma del Pacto de San José de Costa Rica,

conocido mundialmente como la Convención Americana sobre Derechos

Humanos, marcó uno de los hitos en cuanto al respeto y promoción de los

derechos humanos en América Latina y El Caribe.

Fue suscrita, tras la Conferencia Especializada Interamericana de Derechos

Humanos, el 22 de noviembre de 1969 en la ciudad de San José en Costa

Rica y entró en vigencia el 18 de julio de 1978.

El Perú es uno de los 25 estados, miembros de la OEA, que se han adherido

a esta Convención.

Ahora bien, algunos juristas opinan que la introducción de una nueva causal

para la aplicación de la pena de muerte -en este caso, la violación sexual de

menores- es incompatible con dicho Pacto. Afirman que la Convención en el

inciso 2 de su artículo 4º establece que: “[No] se extenderá [la] aplicación [de

la pena de muerte] a delitos a los cuales no se aplique actualmente”.

Así, indican que la única vía posible para aplicar esta drástica sanción en

nuestro país, en los casos de violación sexual de menores, sería

desvincularse del Pacto de San José.

Y al respecto, el artículo 78º de la Convención señala que: “Los Estados

Partes podrán denunciar esta Convención después de la expiración de un

plazo de cinco años a partir de la fecha de entrada en vigor de la misma y

mediante un preaviso de un año, notificando al Secretario General de la

Organización, quien debe informar a las otras partes”.

Estos jurisconsultos aclaran que no está permitido desvincularse parcialmente

del pacto. Y destacan que dicho acto está prohibido por el artículo 44° de la
Convención de Viena, sobre Derecho de los Tratados: “El derecho de una

parte […] a denunciar ese tratado, retirarse de él o suspender su aplicación

no podrá ejercerse sino con respecto a la totalidad del tratado, a menos que

el tratado disponga o las partes convengan otra cosa al respecto”.

Y destacan que ni el Pacto, ni las partes han admitido la posibilidad de una

denuncia parcial.

Asimismo, para este sector de juristas, el procedimiento de aprobación de la

pena de muerte por una nueva causal sería un proceso excesivamente largo.

Primero, requeriría denunciar el pacto con un preaviso de al menos un año;

luego de este plazo, sería necesario reformar el artículo 140º de la

Constitución, pasando por las dos legislaturas ordinarias exigidas por la

Constitución. Finalmente, se tendría que modificar el Código Penal y el Código

Procesal a fin de concretizar la aplicación de la medida. Todos estos trámites

durarían, al menos, 3 o 4 años. Y en palabras de Rosa María Palacios: “Si

dentro de 5 años ya contamos con la legislación necesaria, y un sujeto viola

un niño, no podrá ser ejecutado hasta que se dé el proceso (10 años más).

Por tanto, como están las cosas, no va a haber ninguna ejecución como

mínimo dentro de 15 años. No es ni siquiera una medida a corto plazo”.

También indican que denunciar el pacto supondría consecuencias graves

para el Perú, ya que, si nuestro estado se retirara de la jurisdicción de la Corte

Interamericana de Derechos Humanos, los ciudadanos que necesiten acudir

a la CIDH para denunciar la vulneración de sus derechos por parte del Estado,

no podrían llevar sus casos ante este Tribunal. ¿Y esto por qué es
especialmente grave para el Perú? Porque según datos estadísticos, hasta

marzo del 2014, la CIDH ha emitido 29 sentencias sobre el Estado Peruano,

de las cuales 28 han condenado responsabilidad del Perú por violar derechos

humanos, siendo así el Estado respecto del cual la Corte se ha pronunciado

en mayor cantidad de veces. Asimismo, destacan que esta situación se hace

aún más grave, considerando que los países que tienen un Poder Judicial

deficiente -como el Perú-, son aquellos cuyos ciudadanos más acuden a la

Corte en busca de justicia.

Es bajo estas razones que afirman que la renuncia al Pacto de San José de

Costa Rica, significaría un proceso largo y costoso para el Perú. Además, que

la potencialidad de la aplicación de la pena de muerte podría incluso generar

desincentivos para la implementación de otro tipo de medidas

verdaderamente eficaces para luchar contra la violencia hacia la mujer.

Este sector de letrados en leyes, plantean que desvincularnos del Pacto de

San José es muy perjudicial para la protección y promoción de derechos

humanos, más aún en un país como el Perú dónde históricamente estos

derechos no han sido -y afirman que ni aun en la actualidad son- plenamente

garantizados. Por ello es que señalan que el Pacto permite a los ciudadanos

de los Estados parte, poder acceder a un proceso internacional en caso de

que su derecho no haya sido protegido de forma adecuada por las instancias

internas; afirman, por tanto, que surge como una garantía fundamental para

la protección de los Derechos Humanos, y con ello, para la vigencia de la

dignidad inherente a cada individuo.


Por otra parte, debemos destacar que cuando el Perú ratificó el Pacto de San

José de Costa Rica, la pena de muerte estaba vigente para “Traición a la patria

en caso de guerra exterior”, “homicidio calificado” y otros supuestos; sin

embargo, la constitución de 1979 solo mantuvo la pena por “Traición a la

patria” y eliminó los demás.

¿Cómo afectaría al Perú, en política internacional, denunciar a la

Convención Americana sobre Derechos Humanos?

Esta decisión podría generar, ante los ojos de la comunidad internacional, la

impresión de que el gobierno peruano no es respetuoso de sus obligaciones

internacionales. Y, por consiguiente, entre las consecuencias que se sufrirían

a raíz de esta decisión, destacarían: Que el prestigio internacional del país se

vería afectado, se generaría la perdida de la cooperación internacional y el

aislamiento diplomático frente a aquellos países que consagran los derechos

humanos como un pilar fundamental de su política exterior.

V.- LA DEMANDA POPULAR Y LA VIABILIDAD DE LA APLICACIÓN DE

LA PENA DE MUERTE

Conforme a una encuesta de El Comercio - lpsos, realizada entre el 7 y 9 de

febrero del presente año, el 87% de peruanos está a favor de que se

implemente la pena de muerte para quienes violen y asesinen a menores de

edad. Esta opinión es casi unánime en el centro del país, donde el 97% de

encuestados considera que la pena de muerte debe ser aplicada.

La encuesta muestra también que, respecto al nivel socioeconómico (NSE),

no hay mayores diferencias: en el NSE A, el 86% de encuestados dice que


está a favor de la pena de muerte; en el NSE E, el 90%. Las cifras tampoco

varían considerablemente si se toma en cuenta el género: Los hombres

aprueban esta medida en un 88%, y las mujeres en un 86%.

Es necesario que destaquemos que la pena de muerte ha sido recogida en

nuestra legislación a lo largo de la historia republicana en más de una

Constitución y para diferentes delitos.

• Constitución de 1860: para delito de homicidio calificado.

• Constitución de 1933: para delitos de traición a la patria, homicidio calificado,

y todos aquellos casos que señale la ley.

Durante la vigencia de esta Constitución, se dio el Decreto Ley 20583 (abril

de 1974) rescribiendo la pena de muerte contra aquel que cometa el acto

sexual con un menor de siete años.

• Constitución de 1979: para delito de traición a la patria en caso de guerra

exterior.

• Constitución de 1993: para delito de traición a la patria en caso de guerra, y

delito de terrorismo.

Incluso La Convención Americana sobre Derechos Humanos nos faculta al

indicar:

Artículo 4. Derecho a la Vida

1. Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará

protegido por la ley y en general, a partir del momento de la concepción. Nadie

puede ser privado de la vida arbitrariamente.


2. En los países que no han abolido la pena de muerte, ésta sólo podrá

imponerse por los delitos más graves, en cumplimiento de sentencia

ejecutoriada de tribunal competente y de conformidad con una ley que

establezca tal pena, dictada con anterioridad a la comisión del delito. Tampoco

se extenderá su aplicación a delitos a los cuales no se la aplique actualmente.

3. No se restablecerá la pena de muerte en los Estados que la han abolido.

4. En ningún caso se puede aplicar la pena de muerte por delitos políticos ni

comunes conexos con los políticos.

5. No se impondrá la pena de muerte a personas que, en el momento de la

comisión del delito, tuvieren menos de dieciocho años de edad o más de

setenta, ni se les aplicará a las mujeres en estado de gravidez.

Toda persona condenada a muerte tiene derecho a solicitar la amnistía, el

indulto o la conmutación de la pena, los cuales podrán ser concedidos en

todos los casos. No se puede aplicar la pena de muerte mientras la solicitud

esté pendiente de decisión ante autoridad competente.

Al respecto, debemos recalcar que por Decreto Ley Nº 20583 de abril de 1974

se modificaron los tipos penales para varios delitos contenidos en el Código

Penal de 1924, entre ellos los referidos a los de violación sexual,

estableciéndose en su artículo 199° lo siguiente:

Artículo 199°.- Será reprimido con pena de muerte el que hubiere hecho

sufrir el acto sexual o un acto análogo a un menor de siete o menos

años de edad. …

Posteriormente, el 12 de julio de 1979 se da la Constitución Política del Perú

en cuyo artículo 235° y Primera Disposición General y Transitoria se dispuso:


Artículo 235°.- No hay pena de muerte, sino por traición a la Patria en

caso de guerra exterior.

(…)

Cabe destacar que cuando se suscribió (Noviembre 1969) y luego entro en

vigor (Julio 1978) La Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto

de San José de Costa Rica), el Estado Peruano tenía vigente la Constitución

de 1933 en donde existía la aplicación de la pena de muerte (Articulo 54°)

para diversos delitos cuya gravedad son socialmente condenables como lo

era el delito de violación sexual de menor de siete años y homicidio por lucro,

en virtud de los Decretos Leyes Nº (s) 10976 y 20583, los cuales se

mantuvieron vigentes hasta la dación de la Constitución de 1979 (Que entro

en vigencia el 28 de julio de 1980).

El 29 de diciembre del 1993 se promulgó la actual Constitución Política del

Perú, en la cual se incorporó en su artículo 140º, la pena de muerte para los

casos de traición a la patria y el terrorismo, la misma que si bien a la fecha no

ha sido aplicada, no es menos cierto, que denota una modificación al marco

de aplicación de este tipo de sanción; de ello se colige, la viabilidad de una

modificación del marco constitucional incorporando tipos penales que estaban

vigentes con anterioridad a la adhesión y deposito del Estado Peruano a los

alcances de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Está claro, también, que el Perú nunca abolió la pena de muerte, por lo que la

restitución de la pena de muerte para el delito de violación sexual de menores

de siete años edad, no contraviene el Pacto de San José, más aún si se tiene
en cuenta que dicho delito sin duda constituye o forma parte de los delitos de

mayor gravedad y que además estuvo siendo aplicada en la fecha en que

entro en vigencia el pacto para nuestro país.

Es necesario recalcar que actualmente, la Constitución de 1993 únicamente

prevé la pena de muerte para los delitos de traición a la patria en caso de

guerra exterior y terrorismo, dejando al delito de violación a menores, libre de

dicha pena, por lo que se debe efectuar la reforma constitucional

correspondiente en el artículo 140° de la Constitución de 1993, sin que sea

necesario denunciar a La Convención Americana sobre Derechos Humanos,

a efectos de sancionar con pena de muerte la violación sexual de menores de

siete años edad.

Por otro lado, cabe resaltar que, si bien la resocialización es el objetivo de la

pena, sin embargo, la pena también es un instrumento para defender a la

sociedad de una agresión intolerable, como es el caso del delito de violación

sexual en menores de 7 años, que indigna a la población por el grado de

aberración que implica y por la inocencia de sus víctimas.

La pena de muerte resulta ser entonces una medida de enorme utilidad

práctica, no solo por el impacto disuasivo que se espera pues el criminal no

merece otra cosa que un castigo radical que es legítimo porque grave es la

conducta en la que incurre, es decir, no cabe duda que severa debe ser la

sanción a aplicarse bajo tales circunstancias.


CONCLUSIONES

1. El ciudadano de a pie, entiende la pena de muerte como una necesidad

para brindar solución a los execrables actos de violación a menores, ya

que estos indefensos forman un altísimo porcentaje de víctimas en

constante crecimiento, mientras que los victimarios (Violadores)

reciben penas que no son consideradas, por la población, como

proporcionales al delito perpetrado.

2. Ante la realidad (Ola Delictiva) e impartición de justicia (Penas no

proporcionales al delito) el ciudadano se siente abusado y en constante

inseguridad. Desprotegido por el Estado en el cual deposito su

confianza.

3. La reforma del artículo 140° de nuestra Constitución Política vigente,

es viable, y no vulnera los derechos humanos, por consiguiente, no

infringe el Pacto de San José y no habría porque denunciar a dicho

Pacto.
RECOMENDACIONES

1. Por varios años se ha estado intentando dar solución a la problemática

delincuencial que toca algunos de los más sensibles temas sociales.

La realidad es que, a pesar de las diversas modificaciones a las leyes

relacionadas, no se ha podido brindar una solución satisfactoria y

debido a esto, hoy más que nunca la población clama por la

instauración de la pena de muerte. Es bajo esta coyuntura que el

Estado Peruano debe respetar el clamor popular y de la mano de

los especialistas, concretar la solución deseada por la población

(Pena de Muerte), pero respetando las leyes nacionales e

internacionales para así poder satisfacer y superar las

expectativas.

2. Así la reforma del Artículo 140° de la Constitución Política del Perú,

demore por sus procedimientos inherentes y genere gastos, no debería

detenerse por las exigencias inmediatistas y por los argumentos

tendenciosos de sus detractores, ya que deben primar los beneficios

que traerá a mediano y largo plazo.


BIBLIOGRAFIA

 Constitución Política del Perú, aprobada y promulgada el 29 de

diciembre de 1993

 Página del Congreso de la Republica, Proyectos de Ley

http://www.congreso.gob.pe/pley-2016-2021

 Página del Ministerio de la Mujer, Centro Emergencia Mujer

https://www.mimp.gob.pe/contigo/

 Wikipedia, La enciclopedia libre

https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada

 Enfoque Derecho https://www.enfoquederecho.com/

 Diario El Comercio https://elcomercio.pe/

 Diario La República https://larepublica.pe/