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LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Los medios de comunicación social o de masas (mass media) nos ayudan a relacionarnos con el
mundo y nos conducen a una sociedad cada vez más global. Nunca como ahora los ciudadanos han
estado tan informados. Los tres grandes medios de comunicación actuales: prensa, radio y
televisión, a los que empieza a sumarse Internet, nos acercan a una actualidad cada vez más
inmediata. A su función informativa, se añade la de creación de opinión, un efecto que se puede
comprobar fácilmente a través de encuestas y sondeos.

Características y funciones de los medios de comunicación

CARACTERÍSTICAS

Los medios de comunicación constituyen el origen de la denominada cultura de masas, de donde se


nutre cultural e intelectualmente un alto porcentaje de la población, lo que hace que la estructura
social sea más homogénea.

 Son generadores de nuevas tendencias sociales, desde las actitudes políticas hasta las
normas o los valores, pasando por las modas o las necesidades de consumo.

 Se presentan como el gran escaparate publicitario, estableciéndose como herramientas


imprescindibles del desarrollo comercial y económico.

 Favorecen el intercambio de ideas, promoviendo el conocimiento de otras culturas y


realidades y enriqueciendo y diversificando las realidades locales, edificando la llamada
aldea global.

FUNCIONES

En condiciones ideales, se han establecido tres funciones básicas que pueden -y deben- desempeñar
los medios de comunicación de masas:

 Informar. Hasta la llegada de las nuevas tecnologías, eran la fuente básica de noticias,
opinión y control de los poderes políticos.

 Formar. Los medios son un canal fundamental para la recepción de conocimientos y


productos culturales como piezas literarias, teatrales, cinematográficas o musicales.

 Entretener. Son igualmente plataformas insustituibles de difusión de contenidos como


eventos deportivos o programas de variedades.

Clasificación de los medios: prensa escrita, radio y televisión

LA PRENSA ESCRITA

Como prensa se conocen todos aquellos medios de comunicación cuyo medio de expresión es la
palabra escrita (así como fotografías e ilustraciones) y cuyo soporte físico es el papel. Hay dos
grandes grupos:

 Periódicos. Su periodicidad es diaria. Pueden ser especializados (por ejemplo los diarios
deportivos), pero los más importantes son los de información general.
 Revistas. Con una periodicidad diversa, las revistas suelen estar más especializadas y
otorgan más protagonismo a los aspectos gráficos.

LA RADIO

Frente a la palabra escrita, la radio se vale del sonido como forma de comunicación. Las palabras, la
música y los efectos sonoros conforman el lenguaje radiofónico. Su modo de transmisión es a través
de ondas electromagnéticas, las denominadas ondas hertzianas.

Dependiendo del alcance de estas ondas y de su fidelidad hay dos tipos de emisoras:

 Emisoras AM (modulación de amplitud): son las de mayor alcance y menor calidad de


sonido.

 Emisoras FM (modulación de frecuencia): su alcance es menor pero, dada su mayor calidad,


emiten en estéreo y sus contenidos son más especializados, con particular atención a la
programación musical, información local y entretenimiento.

LA TELEVISIÓN

Hoy por hoy, la televisión es el medio de comunicación más extendido e influyente, aunque le ha
salido un duro competidor en Internet, con quien se disputa un elevado porcentaje de audiencia.
No obstante, Internet no está considerado como un medio de comunicación como tal.

Al éxito de la televisión han contribuido dos características fundamentales: su sofisticación en el


envío de mensajes (combinando imagen y sonido, lo que facilita su comprensión) y su bajo coste
económico para el destinatario (la mayoría de los canales son gratuitos y el precio de los receptores
asequible).

Podemos distinguir:

Televisión en abierto. El acceso a su programación es universal y gratuito, y sus contenidos, poco


especializados. Un ejemplo es la ETB.

Televisión de pago. Presenta obstáculos técnicos para su recepción (codificación) y los


espectadores han de pagar una cuota mensual para su disfrute. A cambio ofrece contenidos más
específicos, como canales temáticos de música, documentales, cine, etcétera.
TRANSMISIÓN DE LOS CARACTERES.

Todas las personas presentamos unas características comunes que nos definen como seres
humanos. Sin embargo, no hay dos seres humanos exactamente iguales. Las diferencias que se
observan entre las distintas personas, por ejemplo en los rasgos de la cara u otros caracteres como
el grupo sanguíneo, el color de la piel o el tipo de cabello, son consecuencia directa de la herencia.
Otros caracteres, a pesar de ser hereditarios, pueden estar influidos por el ambiente. Así, la altura
de un individuo está determinada por la herencia, pero puede variar dependiendo de la
alimentación recibida durante su infancia.

Algunos caracteres que exhibimos, como las cicatrices, los adquirimos a lo largo de nuestra vida.
No obstante, gran parte de los caracteres que observamos en los individuos son hereditarios, es
decir, se transmiten de generación en generación mediante la reproducción. Estos caracteres van
apareciendo durante el desarrollo y el crecimiento de un individuo y se manifiestan a lo largo de su
vida.

Los caracteres que son el resultado exclusivamente de la acción del ambiente no se transmiten
a los hijos y se denominan caracteres adquiridos.

A veces, es difícil determinar si la variación de un carácter es hereditaria o tiene un origen


ambiental. Por ejemplo, la estatura de las personas es un carácter hereditario; los hijos de padres
altos suelen ser también altos; sin embargo, una correcta alimentación también influye en la
estatura alcanzada.

Muchos de los caracteres heredados se manifiestan de una manera diferente según las
condiciones ambientales en las que vive o se ha desarrollado un individuo. Sin embargo, las
variaciones en los caracteres provocadas por el ambiente se caracterizan por no ser heredables, es
decir, por no transmitirse a la descendencia.

Para que la variación de un carácter sea heredable ha de afectar al material hereditario, es


decir, a la información que los padres transmiten a los hijos.
GENOMA HUMANO

El genoma humano es el genoma del Homo sapiens, es decir, la secuencia de ADN contenida en 23
pares de cromosomas en el núcleo de cada célula humana diploide. De los 23 pares, 22 son
cromosomas autosómicos y un par determinante del sexo (dos cromosomas X en mujeres, y un X y
un Y en varones). El genoma haploide (es decir, una sola representación por cada par) tiene una
longitud total aproximada de 3200 millones de pares de bases de ADN (3200 Mb) que contienen
unos 20 000-25 000 genes1. De las 3200 Mb, 2950 Mb corresponden a eucromatina y unas 250 Mb
a heterocromatina. El Proyecto Genoma Humano produjo una secuencia de referencia del genoma
humano eucromático, usado en todo el mundo en las ciencias biomédicas.

La secuencia de ADN que conforma el genoma humano contiene la información codificada,


necesaria para la expresión, altamente coordinada y adaptable al ambiente, del proteoma humano,
es decir, del conjunto de las proteínas del ser humano. Las proteínas, y no el ADN, son las principales
biomoléculas efectoras; poseen funciones estructurales, enzimáticas, metabólicas, reguladoras y
señalizadoras, organizándose en enormes redes funcionales de interacciones. En definitiva, el
proteoma fundamenta la particular morfología y funcionalidad de cada célula. Asimismo, la
organización estructural y funcional de las distintas células conforma cada tejido y cada órgano, y,
finalmente, el organismo vivo en su conjunto. Así, el genoma humano contiene la información básica
necesaria para el desarrollo físico de un ser humano completo.

El genoma humano presenta una densidad de genes muy inferior a la que inicialmente se había
predicho, con sólo 1.5 %2 de su longitud compuesta por exones codificantes de proteínas. Un 70 %
está compuesto por ADN extragénico y un 30% por secuencias relacionadas con genes. Del total de
ADN extragénico, aproximadamente un 70 % corresponde a repeticiones dispersas, de manera que,
más o menos, la mitad del genoma humano corresponde a secuencias repetitivas de ADN. Por su
parte, del total de ADN relacionado con genes se estima que el 95 % corresponde a ADN no
codificante: pseudogenes, fragmentos de genes, intrones o secuencias UTR, entre otros.