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Los economistas clásicos:

Malthus versus Ricardo.

Francisco Comín (UAH)

Dos amigos que discrepan

Imposible entender a Ricardo sin estudiar a

Malthus.

Fueron amigos íntimos.

Compartieron los mismos principios económicos.

Pero no estuvieron de acuerdo en casi ninguna

conclusión y política económica.

Uno fue académico y el otro financiero.

Uno fue más empirista y el otro más teórico.

Índice.

I) Biografía y obra de Malthus.

II) Biografía y obra de Ricardo.

III) Confrontación de sus teorías.

1ª) Las leyes de cereales.

2ª) La teoría de la renta de la tierra.

3ª) Teoría de la distribución.

4ª) La ley de Say y las crisis de sobreproducción.

5ª) La tecnología y el desempleo.

6ª) Las discusiones sobre la teoría del valor.

IV) Las polémicas monetarias y financieras.

1ª El patrón oro: bullonistas contra antibullonistas.

2ª La banca: Currency school versus banking school.

I) Thomas Robert Malthus (1766-1834).

Fue hijo de un acaudalado e instruido

abogado, que era amigo de Hume y Rousseau.

Estudió en Cambridge: matemáticas y clásicos

Se ordenó sacerdote de la Iglesia de

Inglaterra, con este oficio se ganó la vida.

En 1805, Malthus fue nombrado profesor de Historia y Economía política en un College, por lo que es considerado como el primer profesor de Economía en Inglaterra.

1º) El ensayo sobre la población (1798 y 1803).

Su padre defendía una visión ilustrada y optimista

de la naturaleza humana, siguiendo las

enseñanzas utópicas de Godwin y Condorcet.

Para contradecir las ideas de su padre y de los

utopistas, Malthus alegaba que el crecimiento de

la población sería un obstáculo para conseguir la felicidad de la humanidad.

Su padre le animó a publicar sus ideas en El ensayo sobre el principio de la población, que tuvo mucho éxito y fue muy polémico.

La superpoblación malhusiana.

Malthus afirmaba, con engañosa precisión

matemática, que la población crecía en progresión geométrica (multiplicar el término

anterior por una constante) mientras que los

alimentos lo hacían en progresión aritmética

(sumar una constante).

El diferente crecimiento creaba un excedente de

población que llevaría: bien a la miseria

(hambres, guerras, epidemias) o al vicio (el

control de la natalidad mediante abortos e infanticidios).

La innovación de Malthus:

los frenos al crecimiento de la población.

La relación entre la población y los alimentos

ya había sido establecida anteriormente por otros autores.

La aportación de Malthus fue explicar los

controles que ajustaban el crecimiento de la población a los medios de subsistencia

disponibles, que eran de dos tipos:

1) Los preventivos;

2) Los positivos.

1) Los frenos preventivos.

Los frenos preventivos consistían en el control de la natalidad consciente, que eran de dos clases:

1) Los trabajadores honestos y acomodados

frenaban el crecimiento demográfico mediante la

“restricción moral” a la procreación de la especie:

demorando los matrimonios, mediante la abstención sexual en los mismos o promoviendo la soltería.

2) Los trabajadores más pobres vivían en la miseria y

el vicio, y el control de la natalidad lo realizaban con:

la prostitución, el adulterio, las pasiones antinaturales.

Obviamente, Malthus recomendaba la restricción moral y condenaba los vicios.

Malthus fue consecuente con sus teorías

Reconoció que su pesimismo teórico no derivaba

de su personalidad sino que surgía del estudio de

la realidad económica y social de su tiempo.

Malthus practicó la restricción moral en la

reproducción de predicaba:

1) retardó su matrimonio pues se casó a los 38 años, con una mujer de 27;

2) sólo tuvo tres hijos, de los que sobrevivieron dos;

3) no tuvo ningún nieto.

2) Los frenos positivos.

Si los frenos preventivos fallaban, entonces

actuaban los frenos positivos que frenaban el

crecimiento de la población, mediante el aumento de la mortalidad extraordinaria

causada por:

Las guerras,

Las pestes,

Las hambrunas.

La contrastación empírica del modelo de Malthus.

El modelo de Malthus sirve para las economías agrarias precapitalistas, pero ni sirve para los países industrializados.

En efecto, la realidad del siglo XIX refutó el modelo de Malthus por cuatro factores, que aumentaron la

población y los niveles de vida:

1) la difusión del control moderno de la natalidad;

2) el progreso tecnológico en la agricultura;

3) la importación de alimentos;

4) las mejoras sanitarias e higiénicas.

2º) La renta de la tierra.

En 1815, Malthus enunció la teoría de la renta

de la tierra, que sostenía:

a) La tierra era un factor de la producción que

aumentaba la riqueza social, y su retribución

era la renta;

b) Este factor no era producido por el hombre,

por lo que la renta de la tierra era reinvertida,

sino que era consumida totalmente, lo que aumentaba la demanda agregada.

3º) Las crisis de sobreproducción (1)

En 1820, Malths publicó los Principios de

economía política.

El pesimismo de Malthus no se limitaba a la demografía sino que abarcaba también a la economía:

Sostenía la existencia de las crisis de sobreproducción,

en las cuales la insuficiencia de demanda creaba excedentes de productos que no se vendían.

La idea de las crisis de sobreproducción ya estaba en Turgot y Smith, pero Malthus les dio una explicación.

Explicación de la crisis de sobreproducción.

1) En 1815, había una depresión económica

en Inglaterra, que Malthus trató de explicar;

2) Abordó un problema teórico interesante que era el desajuste económico (las crisis) en el corto plazo.

Explicación teórica.

Los trabajadores recibían como salario una

cantidad menor que el valor del producto que

fabricaban.

El resto era el excedente que se distribuía entre capitalistas y terratenientes.

1) Los capitalistas ahorraban parte de los

beneficios para invertir en el futuro (no en el presente).

2) El consumo improductivo de los terratenientes

impedía que la producción del año quedara sin

venderse ante la escasez de demanda (por el ahorro de los capitalistas).

4º) El legado de Malthus (en la demografía).

1) En el siglo XIX, economistas posteriores

(Bentham y John Stuart Mill) crearon el neomalthussianismo, que recomendaba el control artificial de la natalidad.

2) En la segunda mitad del siglo XX, Malthus

volvió a ponerse de moda en dos vertientes.

a) los estudiosos del subdesarrollo pusieron de manifiesto que el mundo estaba superpoblado, lo que

conducía a la pobreza de las personas de los países

atrasados;

b) surgieron nuevas teorías de la población que trataban de explicar la racionalidad de la conducta humana en la procreación (Gary Becker).

El legado económico de Malthus (las crisis).

En el XIX, la tesis de sobreproducción fue seguida por la escuela marxista, la escuela histórica alemana y otros

economistas (defendían la noción del subconsumo).

En el siglo XX, la teoría de las crisis de Malthus fue rehabilitada por Keynes:

a) subrayó la relevancia de la insuficiencia de la demanda agregada;

b) alabó el sentido práctico de la metodología de Malthus;

c) criticó la excesiva abstracción de Ricardo, quien “ fue un

desastre para el progreso de la ciencia económica”.

D) no obstante, Keynes admitió que el modelo ricardiano intelectualmente más fascinante que el malthusiano.

II) David Ricardo (1772-1823)

Su principal aportación fue el empleo de

modelos como forma de razonar de los

economistas.

Esos modelos le permitieron alcanzar resultados

teóricos notables (con interés en la actualidad).

Se criticó Ricardo por ignorar (abstraer) el marco institucional e histórico (para simplificar sus modelos).

1º) Vida de Ricardo (1).

Ricardo no tuvo estudios universitarios.

A los 14 años empezó a trabajar con su padre

en la bolsa de Londres.

Seguía la tradición familiar (judíos sefarditas), cuyos antepasados habían sido corredores en la bolsa de Ámsterdam.

Tras ser desheredado se enriqueció.

Rompiendo la tradición endogámica judía, se

casó con una cristiana. Por ello, fue

desheredado por su padre.

Formó su propia compañía bursátil, con la

ayuda de algunos banqueros y, en pocos años,

amasó una inmensa fortuna.

Ello le permitió, en 1814, retirarse de los

negocios para escribir sobre economía, en su

finca rural.

Aprendió con el libro de Smith.

En 1799, había caído por casualidad en manos de

Ricardo el libro de Adam Smith, que le impactó.

Cuando tenía 27 años, nació el Ricardo economista.

También quedó impactado por los cambios

económicos desencadenados por las guerras napoleónicas.

En 1819 obtuvo un escaño en la Cámara de los Comunes y participó activamente en la vida parlamentaria inglesa.

2º) La obra de Ricardo: A) la cuestión del patrón oro.

En 1810 se preocupó por los problemas

monetarios,

sosteniendo que la inflación era el resultado de la emisión excesiva de billetes, por el abandono del patrón oro en Inglaterra.

Los debates monetarios le introdujeron en la amistad de James Mill y de Thomas Robert

Malthus.

La obra de Ricardo: B) la renta de la tierra.

En 1815, Ricardo publicó un ensayo en el

debate sobre la renta de la tierra.

Sostenía que el bajo precio de los cereales aumentaría la tasa de beneficios, reduciendo

la renta de la tierra.

Sus argumentos se basaban en dos principios fundamentales:

1) los rendimientos decrecientes de la tierra;

2) la evolución inversa entre la renta de la tierra, los salarios y los beneficios.

El aumento de los salarios y la caída de los beneficios.

En régimen de competencia, los beneficios de los capitalistas:

a) tenderían a igualarse a los beneficios del arrendatario

de la tierra marginal; por lo que

b) vendrían determinados por la productividad marginal de la tierra de peor calidad.

El crecimiento del precio de los cereales aumentaría los

salarios monetarios, lo que reducía los beneficios.

Aunque los salarios reales permanecerían constantes en el nivel de subsistencia,

Los beneficios eran el motor de la acumulación, y su

estancamiento llevaría al estado estacionario de la economía.

La obra de Ricardo: C) Los principios.

Para Ricardo, el centro de la economía política era la distribución de la renta entre clases sociales.

En 1817, publicó sus Principios de economía política.

Era un libro radicalmente opuesto a La riqueza de las naciones:

a) más corto;

b) sin referencias históricas;

c) más difícil de leer (Ricardo dijo que no más de 25 personas habían entendido el libro; Rodríguez Brawn

añade que éstos entendieron cosas diferentes).

d) era un libro abstracto basado en modelos simplificados (alabado por Samuelson).

El “vicio ricardiano”.

Según Schumpeter, el vicio ricardiano es la

tendencia de los economistas a extraer apresuradamente propuestas prácticas para la

política económica de modelos abstractos.

1) La ventaja comparativa y el librecambio.

La teoría del valor y la distribución de Ricardo

le llevaron a su principal propuesta de política

económica, el librecambio porque:

a) reduciría el precio de los cereales y evitaría la

tendencia decreciente de la tasa de beneficios.

b) mejoraría el bienestar de las naciones, como demostraba su teoría de la ventaja comparativa.

La teoría de la ventaja comparativa.

Smith señalaba que los costes absolutos de producción determinaban la especialización productiva de los países y los flujos del comercio internacional (teoría de la ventaja absoluta).

Ricardo demostró que las ganancias del comercio

para los países derivaban de su especialización en

la producción de los artículo con menores costes relativos (había una ventaja comparativa).

Aunque Portugal produjese con menores costes tanto el vino como los tejidos, le interesaba especializarse en vino porque sus costes relativos eran menores. Así podría importar más tejidos de Inglaterra.

2) El progreso tecnológico.

En la década de 1810, los luditas destruían las máquinas que les llevaban al desempleo.

Tras varias dudas, Ricardo sentenció:

a) solamente producían desempleo aquellos cambios

tecnológicos repentinos, que eran financiados con el

fondo de salarios;

b) por el contrario, las inversiones financiadas con beneficios acumulados en años previos no destruían empleo.

Ricardo sostenía, empero, que sólo el avance

tecnológico rápido (el que creaba desempleo) aseguraba el crecimiento económico sostenido.

3) La negación de las crisis de sobreproducción.

Ricardo se alineó con James Mill y Jean

Baptiste Say:

Sostenía que la oferta crea su propia demanda;

La sobreproducción podía ser transitoria y

sectorial, pero a largo plazo toda la producción

sería absorbida por la demanda.

Negaba la posibilidad de una sobreproducción permanente de mercancías.

4º) Las herencias de Ricardo.

1ª) Este economista liberal inspiró a los economistas marxistas y radicales:

que desarrollaron sus teorías del valor trabajo, de la distribución conflictiva y del desempleo tecnológico en el capitalismo.

2ª) En el siglo XX, la visión ricardiana fue desarrollada por Piero Sraffa y por la escuela de Cambridge:

que criticaron a los economistas de la síntesis neoclásica.

3ª) En la década de 1970, se recuperó el teorema de la

equivalencia ricardiana:

la financiación del gasto con deuda pública era equivalente a los impuestos: la gente ahorraría al prever un aumento futuro de los impuestos para amortizarla.

III) Ricardo contra Malthus:

David Ricardo y Thomas Robert Malthus

compartieron unos mismos principios filosóficos

y económicos pero llegaron a unas conclusiones y

a unas propuestas de política económica

radicalmente diferentes.

Publicaron dos libros con el mismo título (Principios de economía política (en 1817 y 1820).

Sus polémicas eran científicas pero también

políticas: Ricardo defendía los intereses de los industriales, mientras que Malthus defendía los de los terratenientes.

Los enfrentamientos teóricos y políticos.

La mejor manera de entender a estos

economistas es estudiarlos conjuntamente,

pues el uno no se entiende sin analizar las polémicas con el otro.

Estas polémicas cubrieron todos los campos,

destacando las siguientes discusiones.

1ª) Las leyes de cereales.

El triunfo de los terratenientes.

En 1815, se aprobaron en Inglaterra las nuevas leyes de cereales:

fijaron unas tarifas arancelarias tan altas que

prácticamente prohibieron la importación.

Esta protección arancelaria mantuvo altos los

precios de los cereales y, por lo tanto, las

rentas de la tierra, en detrimento de los beneficios, debido a la rigidez de los salarios reales.

La abolición de las leyes de cereales.

El triunfo de los industriales.

Los industriales se oponían a las leyes de cereales porque reducían sus beneficios, aumentaban los

salarios monetarios (y sus costes de producción)

e impedían a la industria británica competir en el exterior (porque los otros se protegían).

La burguesía industrial sólo consiguió hacerse con

el poder político hacia 1840.

En 1846 fueron abolidas las leyes de cereales. Esto supuso el triunfo político de las teorías de

David Ricardo.

2ª) La teoría de la renta de la tierra.

La teoría de la renta diferencial de la tierra se generalizó durante la polémica sobre los cereales en 1815

(se publicaron cinco ensayos que la utilizaban).

Ricardo atribuyó la paternidad Malthus, e incluso a Robert Torrens

(aunque esta teoría ya había sido enunciada por

James Anderson en 1777).

A pesar de ello, la teoría de la renta diferencial de

la tierra siempre es atribuida a David Ricardo.

(quizá por la expuso más claramente).

El modelo de la renta de la tierra (interpretación actual).

Supuestos del modelo:

1) El precio de los cereales y el beneficio de los capitalistas son fijados por el mercado;

2) La renta de la tierra no interviene en la

determinación de los precios de los cereales (fijada en el terreno marginal, que no paga renta).

3) Se supone una economía cuya agricultura

produce una sola mercancía (trigo) a partir de sí

misma (semillas) y del trabajo.

Más supuestos.

4) Hay distintos tipos de tierra, que tienen una

diferente fertilidad natural.

5) Se utiliza una cantidad fija de semillas y de

trabajo por cada hectárea de tierra

(coeficientes fijos).

En consecuencia, las tierras más fértiles

producen una mayor cantidad de trigo (neto

de semillas), mientras que soportan unos mismos costes de producción, en salarios (w)

y en beneficios ().

A) La renta diferencial extensiva.

Al crecer la población, aumentará la demanda de

cereales.

La producción aumentará mediante la expansión

de la superficie cultivada (hacia la derecha en

abscisas) utilizando progresivamente tierras de calidad inferior.

La expansión proseguirá hasta el terreno en el

que el precio de mercado iguale al coste de

producción (p=w+).

Por tanto, esta última tierra puesta en cultivo (tierra marginal) no genera renta de la tierra.

La renta diferencial surge del excedente de las tierras fértiles.

Las tierras más fértiles producen un “excedente”:

el valor de su producción es mayor que en la tierra

marginal, superando a los costes (que son iguales).

Ese excedente es apropiado por los terratenientes, mediante la renta de la tierra, ya que:

la competencia entre los capitalistas arrendatarios por

conseguir las tierras mejores les llevará a ofrecer una mayor la renta a sus propietarios;

la competencia hará que, en el equilibrio, todos los

capitalistas obtengan la misma tasa de beneficio, por

lo que el excedente producido sobre los costes se convertirá totalmente en renta de la tierra.

La renta absoluta y la diferencial extensiva.

Say criticó a Ricardo el supuesto de que las tierras marginales no pagaran renta de la tierra (en Europa).

Algunos economistas resolvieron el problema recurriendo al concepto de renta absoluta de la tierra:

es la que se pagaba en la tierra marginal y se añadía a las rentas diferenciales (extensivas) de las tierras más fértiles.

B) La renta diferencial intensiva (la generalización de

los rendimientos decrecientes).

Esto ya no es Ricardo

(sino su reinterpretación por la economía neoclásica).

Tres supuestos:

a) toda la tierra agrícola del país está cultivada y tiene la misma fertilidad;

b) el coeficiente capital / trabajo es fijo;

c) la productividad marginal del trabajo y del capital es

decreciente.

Para aumentar la producción hay que intensificar los

cultivos con mayores inversiones de capital y trabajo

sobre la tierra ya cultivada.

La renta diferencial intensiva.

El eje de abscisas ya no mide la extensión de tierra cultivada, sino el nivel de empleo (e inversión).

Un movimiento hacia la derecha supone una

intensificación del cultivo con un aumento del

trabajo (y capital) por unidad de tierra.

El trabajador marginal (el último añadido la

producción) tiene una productividad pequeña (Ge)

que no permite producir renta de la tierra.

Pero las unidades de trabajo previas sí que producen renta de la tierra diferencial intensiva (el área sombreada).

3ª) Teoría de la distribución.

Ricardo preveía una evolución inversa de la

renta de la tierra y de los beneficios.

Proponía abolir las leyes de cereales porque éstas aumentaban la rentas de la tierra y disminuían los beneficios,

lo que llevaba al estado estacionario (sin crecimiento económico), porque desaparecía el

ahorro y la acumulación de capital (inversión).

Relación inversa entre beneficios y salarios.

Ricardo sostenía que, a largo plazo, actuaba la ley (o tendencia) de la disminución de la tasa de beneficio.

Admitía que las innovaciones técnicas, al aumentar la productividad del trabajo, podían provocar aumentos de los beneficios.

Pero estos serían temporales, ya que fomentarían la inversión y el empleo, reactivando la actuación de los rendimientos decrecientes y, por tanto,

reduciendo la retribución del capital.

El modelo de la distribución.

Reinterpretación del modelo de Ricardo de la

relación inversa entre salarios y beneficios.

Recordemos la ecuación del trabajo demandado de Adam Smith

p/w = L + (p/w) * K (1+r),

donde:

K es el coeficiente de capital;

L es el coeficiente de trabajo;

r es la tasa de beneficio,

p/w será el trabajo demandado por 1 tonelada de trigo (la inversa del salario real)

sigue

Supongamos que hay una intensificación del cultivo,

lo que disminuirá la productividad del trabajador marginal, desde 1/L a 1/L’, siendo L’ L.

Se supone que el salario real no cambia ni tampoco lo hace el coeficiente de capital;

entonces el trabajo demandado en la nueva situación es:

p/w = L’ + (p/w) * K (1+r’),

Dado que L’ L, entonces se cumplirá que r’ r.

Es decir, la tasa de beneficio disminuye ante una disminución en la productividad del trabajo

(un aumento en la cantidad de trabajo empleado para obtener una unidad de producto) .

El beneficio disminuía porque al intensificar el cultivo

tenía que aumentar la parte del producto destinada a pagar los salarios.

Los salarios reales de subsistencia.

Ricardo admitió la teoría de los salarios reales de Torrens, basada en el principio de la población de

Malthus.

Cuando el salario de mercado (determinado por la oferta y la demanda de trabajo) superaba al salario

natural, la mejora del nivel de vida de los trabajadores

estimulaba la tasa de natalidad y reducía la de

mortalidad,

lo que aumentaría la oferta de trabajo y reduciría el salario de mercado hasta alcanzar el salario natural de equilibrio.

El salario natural se definía en el nivel de subsistencia

de los trabajadores,

que era una variable parcialmente exógena (biológica y precio de subsistencias).

4ª) La ley de Say y las crisis de sobreproducción.

Malthus y Ricardo compartieron las teorías de la renta de la tierra y de los salarios.

Sus divergencias se centraron en las

implicaciones políticas de las mismas:

a) Ricardo temía la caída de la tasa de beneficio, porque llevaría al estado estacionario;

B) Malthus temía su aumento porque llevaría a la

crisis de sobreproducción.

Malthus sostenía que mientras que la renta de la

tierra y los salarios se gastaban íntegramente,

traduciéndose en demanda efectiva, los beneficios eran fundamentalmente ahorrados y acumulados (invertidos posteriormente).

4.1) La posición de Malthus

Según Malthus, el aumento de los beneficios frente a

los salarios llevaría a una insuficiencia de la demanda agregada.

El trabajo demandado por las mercancías producidas superaría al trabajo incorporado (el fondo de salarios

gastado para producirlas).

Entonces, salarios no proporcionarían suficiente demanda agregada para que se pudieran realizar (vender) las mercancías producidas.

Para evitar la crisis de sobreproducción había aumentar

la renta de la tierra, que era gastada enteramente.

Por esto, Malthus apoyaba las leyes de cereales, que redistribuían la renta producida desde los beneficios hacia la rentas de los terratenientes.

4.2) La posición de Ricardo.

Ricardo replicó que el aumento de los

beneficios de los capitalistas no reducía la

demanda agregada porque las inversiones también eran demanda agregada.

Malthus contestó que no todos los beneficios ahorrados eran necesariamente invertidos.

Entonces Ricardo recurrió a la ley de Say:

las decisiones de ahorro de los capitalistas surgían de su deseo de invertir, por lo que aquéllas implicaban decisiones de gasto en inversión.

4.3) La ley de Say.

Apoyada por Ricardo, la ley de Say (la oferta

crea su propia demanda) se convirtió en un

dogma para la teoría económica clásica.

La ley de Say excluía las crisis de

sobreproducción, pero ello no implicaba la

existencia de pleno empleo.

La ley de Say sólo aseguraba la igualdad entre

la oferta y la demanda agregadas, que podía

conseguirse para cualquier nivel de empleo.

5ª) La tecnología y el desempleo.

a) Ricardo sostenía que, a largo plazo, no

podía existir desempleo

porque el principio de la población de Malthus impediría la supervivencia de los parados de larga duración.

B) Ricardo admitió que el progreso técnico crearía desempleados a corto plazo (al

sustituir a los trabajadores con maquinaria).

Pero el exceso de oferta de trabajo reduciría los salarios y, por lo tanto, el nivel de población

(volviendo al pleno empleo).

6ª) Las discusiones sobre la teoría del valor.

1) Malthus aceptó la teoría de Smith del precio como suma de las rentas de los factores de producción y también la teoría del valor como trabajo demandado o exigido.

Malthus calculaba el precio de las mercancías sumando salarios, beneficios y rentas de la tierra.

2) Ricardo sostenía que la renta de la tierra no

entraba en el cálculo de los precios,

que eran determinados en los cultivos marginales (que no pagaban renta de la tierra).

7ª) La teoría del valor de Ricardo.

En la teoría del valor, Ricardo prefirió atacar directamente a Adam Smith (y no discutir con

Malthus).

Ricardo rechazó la teoría aditiva del precio por dos razones:

i) porque la renta de la tierra no era un coste de producción;

ii) porque contradecía su explicación del beneficio como

renta residual.

Ricardo planteó su teoría del valor con un modelo de un solo bien,

porque permitía determinar la distribución de la renta en

términos físicos (evitando el problema de valoración de las distintas mercancías).

7.1) Modelo ricardiano con una mercancía.

Smith definía el trabajo demandado (o precio de

una mercancía) como la suma de sus costes de producción: p =wL + pK + pKr;

dividiendo por p, se obtiene: 1 = w r L * K (1+r);

Despejando, se obtiene: w r = (1/L) (K/L) (1+r)

Esta ecuación sirvió a Ricardo para demostrar:

a) la relación inversa entre los salarios reales y los

beneficios (fundamental en la teoría ricardiana).

b) la relación inversa entre el trabajo necesario para producir una unidad de producto (la inversa de la productividad del trabajo: 1/L) y los beneficios.

7.2) El modelo con varias mercancías:

Ricardo se inclina por el trabajo incorporado.

En el modelo con una mercancía el trigo era la medida del valor (y del salario).

El problema surge cuando hay varias mercancías:

Ricardo consideró un modelo con dos mercancías producidas únicamente con trabajo, cuyas técnicas

productivas sólo diferían en el tiempo de utilización del

trabajo en la producción.

Ricardo intentó solucionar el problema utilizando una medida del valor independiente de la distribución de la renta:

a) rechazó el valor como trabajo demandado, porque no era independiente de la distribución.

b) se decantó por el valor como trabajo incorporado, que dependía únicamente de las técnicas de producción (y no de la distribución).

El valor depende de la distribución.

No obstante, Ricardo comprobó que los valores de cambio de las mercancías cambiaban con la distribución de la renta.

Planteó la solución correcta señalando que los valores de cambio dependían del:

a) trabajo incorporado a las mercancías;

b) del tiempo necesario para producirlas; es decir, de las proporciones entre trabajo y capital en la

producción de las distintas mercancías (que

dependían de la estructura temporal de la inversión de trabajo)

7.3) La medida invariable del valor.

En el modelo con dos mercancías, Ricardo trató de buscar una unidad invariable de valor, que midiera el valor absoluto:

como una propiedad intrínseca (real) de las mercancías,

relacionada con sus condiciones de producción.

Consideró como unidad de cuenta el valor de la mercancía patrón:

una mercancía “producida en las condiciones medias del sistema económico”; es decir, con una técnica en la cual el cociente entre trabajo inmediato y trabajo acumulado fuese la media de la economía.

Según Cannan lo que buscaba Ricardo era una quimera, y según Marx suponía la cuadratura del círculo.

IV) Las polémicas monetarias y financieras.

Entre los economistas clásicos, junto al

problema del valor, las leyes de pobres y las

leyes de cereales, también fueron muy debatidas las cuestiones monetarias,

destacando dos:

1ª La convertibilidad de la libra (patrón oro);

2ª El coeficiente de caja del banco emisor

(reservas metálicas / billetes).

1ª El patrón oro: bullonistas contra antibullonistas.

La polémica sobre la convertibilidad de la libra tuvo lugar durante las guerras napoleónicas.

En 1797, el ministro de Hacienda William Pitt (el joven), se aprobó la Restriction Act que suspendía la convertibilidad de la libra.

Las consecuencias del abandono del patrón oro fueron: la inflación y la depreciación de la libra.

La clave de la polémica fue el Bullion

Committee creado en 1810.

1) Los bullonistas liderados por Ricardo eran mayoría.

Defendían la vuelta inmediata al patrón oro, para que desapareciera la prima del oro.

La depreciación de la libra (billetes) frente al oro se debía a la excesiva emisión de billetes, con respecto a las reservas de oro.

En efecto, el abandono del patrón oro permitió financiar la guerra emitiendo libras sin respaldo de oro, por la inconvertibilidad de los billetes.

El aumentó la oferta monetaria originó el proceso inflacionista (crecimiento de los precios) y la depreciación de la libra (aumento del tipo de cambio).

2) Los antibullonistas (Pitt, Torrens y Malthus).

La depreciación de la libra (de los billetes) y la inflación se debía a factores reales:

1) la financiación y la movilización de recursos en las

guerras contra Francia (1793-1815);

2) los drenajes de oro del Banco de Inglaterra para financiar a los gobiernos aliados y abastecer a los ejércitos británicos;

3) las malas cosechas de la época;

4) el encarecimiento de las importaciones y la caída de las

exportaciones por los bloqueos navales.

¿Quién tenía razón?

Desde la óptica teórica, ambos bandos tenían

su parte de razón.

Desde el punto de vista político, fundamental eran las prioridades.

La cuestión fundamental era si Inglaterra podía

ganar la guerra contra Napoleón con el restablecimiento de la convertibilidad (propuesta de los bullonistas).

De seguir a Ricardo, Inglaterra hubiese perdido la guerra contra Napoleón.

1) La vuelta al patrón oro hubiera supuesto

que la derrota de Inglaterra.

2) La reducción del déficit público y de la

oferta monetaria hubiese hundido a la

economía británica en una crisis y deflación

(como ocurrió tras 1816).

3) Napoleón hubiese destruido el imperio

británico (y la revolución industrial) creando la primacía del imperio francés.

Ricardo hubiese perdido la guerra (2)

4) Sin ganar la guerra no podía funcionar el

mecanismo del flujo de oro (David Hume):

La reducción del déficit público y de la emisión de libras hubiera disminuido la inflación y apreciado la libra, pero los comerciantes y los gobiernos no hubieran podido salvar el bloqueo naval francés, ni por tanto, importar y exportar (ni mercancías ni oro), imprescindibles para que funcionase el

mecanismo del flujo de oro.

La convertibilidad era incompatible con la victoria.

Afortunadamente para Gran Bretaña, los

empresarios, los antibullonistas y los

gobernantes se impusieron a la rigidez doctrinal de los economistas teóricos

(Ricardo) y no volvieron al patrón oro hasta

que derrotaron a Napoleón.

Currency school versus banking school.

Entre 1816 y1842, hubo varias crisis

económicas.

Las causas fueron:

1) La disminución del gasto público tras la guerra;

2) La reducción de la oferta monetaria del Banco de Inglaterra, para preparar la vuelta al patrón oro.

Estas crisis económicas tuvieron varios efectos:

a) Desencadenaron críticas contra David Ricardo;

b) Convencieron a muchos economistas de que para asegurar la estabilidad monetaria no era suficiente con volver a la convertibilidad;

c) Plantearon la polémica sobre las reglas del Banco de Inglaterra para controlar la oferta monetaria;

d) Desataron la polémica (1825-1849) entre las escuelas:

a) metalista (currency school, que eran bullonistas) , y

b) bancaria (banking school, que eran antibullonistas).

1ª) La currency school (metalista).

1) Consideraba que sólo los billetes eran

dinero, pero no los depósitos bancarios.

2) Proponía que los billetes tenían que estar

suficientemente respaldados por oro.

3) Establecía que un tercio de las reservas de caja del Banco se materializaran en monedas y

lingotes de oro, y el resto en títulos

(incluyendo los pagarés descontados).

El Banco de Inglaterra se saltaba esa regla.

Cuando se reducían las reservas de oro:

1) los billetes en circulación no se reducían proporcionalmente, ya que aumentaban las reservas en títulos;

2) se reducían los depósitos del banco, manteniendo los billetes en circulación.

Como los billetes no variaran en proporción a las reservas de oro, el Banco de Inglaterra impedía

amortiguar las fluctuaciones económicas (según los

metalistas), y no funcionaba el mecanismo de Hume.

La reforma bancaria de los bullonistas (1).

Propusieron:

1) dividir el Banco de Inglaterra en dos

departamentos separados: uno de emisión, y

otro de crédito.

2) las reservas del banco tendrían una

cobertura en títulos por una cantidad fija.

3) la emisión de billetes que sobrepasase esa

cantidad, habría de estar cubierta con oro.

La reforma bancaria de los bullonistas (2).

Con esas nuevas reglas bancarias se buscaba:

1) Limitar los aumentos arbitrarios de la oferta

monetaria (más allá de las reservas de oro). 2) Evitar que una excesiva emisión de billetes

provocase inflación y depreciación de la libra.

3) Ligar la emisión de billetes a las reservas de oro, para asegurar “la perfecta fluctuación metálica” de

la oferta monetaria (los billetes y monedas).

La ley bancaria de 1844.

Robert Peel adoptó la posición metalista (Ricardo).

Ley bancaria de 1844 trataba de controlar la emisión de billetes, desligándola de las operaciones de descuento comercial.

Esta ley restringió el aumento de la liquidez y creó crisis bancarias (1847, 1857 y 1866).

Para que los bancos pudieran hacer frente a los pánicos bancarios, se le encargó al Banco de

Inglaterra la función de prestamista en última

instancia.

Los bullonistas impusieron el patrón oro.

Durante el siglo XIX, las autoridades monetarias

británicas seguían apegadas al ideal del patrón oro (bullonistas) y pensaban que sólo el oro era dinero.

Los billetes eran dinero sólo cuando estaban respaldados totalmente por las reservas de aquel metal de los bancos emisores.

La política emisora del Banco de Inglaterra fue

restrictiva: sus reservas metálicas excedían el valor

de las libras en circulación.

Esto mantuvo la solidez de la libra y del patrón oro.

2ª) La banking school (John Stuart Mill) acabó teniendo razón.

Aquella restricción en la emisión de billetes por el Banco de Inglaterra no paralizó el

crecimiento de la oferta monetaria en

Inglaterra.

La razón fue que aumentó el dinero bancario, por el desarrollo de los depósitos bancarios de los bancos privados que se crearon.

La oferta monetaria amplia e incontrolable.

La escuela bancaria definía la definición del dinero de manera amplia: incluyendo los billetes y monedas en circulación, los depósitos, las letras de cambio y los pagarés.

Como los depósitos y letras variaban en función de la

actividad económica, el Banco de Inglaterra no podía

controlar la oferta monetaria.

Los economistas de la banking school afirmaban que

ni siquiera podía controlar los billetes en circulación

en régimen de convertibilidad.

Explicación de la Banking School.

Si el papel moneda se depreciaba frente al oro, los billetes se convertirían en oro en el Banco de Inglaterra, lo que frenaría su depreciación y reduciría los billetes en circulación.

La oferta de dinero se ajustaba a las necesidades de

la economía gracias a las variaciones de los depósitos

bancarios y del crédito.

Síntesis de Comín a partir de:

Screpanti, E. y Zamagni, S. (2005): An Outline of the History of

Economic Thought. Oxford University Press, 2nd ed.

Rodríguez Braun, C. (1997), Grandes economistas. Madrid, Pirámide.

Roncaglia, A., y A. Sánchez Hormigo (2011), Economistas

clásicos, Madrid, Síntesis.

Ramos, J. L. (2008), “David Ricardo” y Fernández, R. (2008), “Malthus y Say ”, en Perdices, L. (ed), pp. 135-200.

Comín Comín, F. (2011), Historia económica mundial. De los

orígenes a la actualidad, Madrid, Alianza Editorial.