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%C3%A9tica_de_los_ind%C3%ADgenas_de_Am%C3%A9rica
Historia genética de los indígenas de América

Mapa de las migraciones humanas fuera de África, versión de


Naruya Saitou y Masatoshi Nei (2002) del Instituto Nacional de
la Genética del Japón1 que coincide con la versión de Göran
Burenhult (2000).2

La principal característica genética que diferencia a los pueblos


nativos americanos de los demás grupos humanos del mundo,
es la predominancia del grupo sanguíneo O.
La historia genética de los indígenas de América se
fundamenta en varios campos, tales como la genética del
cromosoma Y, la genética mitocondrial, la genética
autosomal y la proteica, los cuales van convergiendo
aproximadamente en la misma historia. Los patrones
genéticos indican que los indígenas de
Américaexperimentaron varios episodios genéticos bien
marcados: el primero y más importante se dio con el
poblamiento inicial de América proveniente de Siberia, el de
los paleoamericanos, el cual sería el factor preponderante en
el número de linajes y de marcadores genéticos encontrados
en la actual población amerindia. Un poblamiento posterior
correspondería al de los pueblos na-dené de Norteamérica y
otro al de los esquimo-aleutas en el extremo norte; todos ellos
también provenientes de Siberia. Adicionalmente, es posible
―aunque todavía no ha sido comprobado―, el aporte
genético europeo en la América precolombina.
Índice
[ocultar]
 1Hipótesis de las migraciones de Siberia
o 1.1Antecedentes históricos
o 1.2Hipótesis de las tres migraciones
 1.2.1Evidencia lingüística
 1.2.2Evidencia antropológica física
 2Análisis genético
o 2.1Grupo sanguíneo
o 2.2Genética proteica
o 2.3Genética mitocondrial
o 2.4Genética del cromosoma Y
o 2.5Genética autosómica
o 2.6Principales grupos
 2.6.1Semejanzas y diferencias
 3Paleoamericanos
o 3.1Paleoantropología genética
o 3.2Antigüedad
o 3.3Conexión siberiana
 3.3.1Origen de los ancestros siberianos
o 3.4Hipótesis de las rutas colonizadoras
paleoamericanas
 3.4.1Hipótesis de la migración única
 3.4.2Hipótesis 2 rutas desde Siberia
 3.4.3Este de Norteamérica: linajes de Occidente
 3.4.3.1Origen siberiano
 3.4.3.2Reciente mestizaje europeo
 3.4.3.3Hipótesis solutrense
o 3.5Subgrupos amerindios
 3.5.1Genética autosómica
 3.5.2Subgrupos mitocondriales y familias
lingüísticas
 4Pueblos na-dené
o 4.1Na-dené del sur y del norte
o 4.2Conexión yenisea
 5Esquimo-aleutas
o 5.1Origen dual
o 5.2Conexión chukchi
 6Antigüedad por linajes
o 6.1Según el ADN mitocondrial
o 6.2Antigüedad según el cromosoma Y
 7Véase también
 8Referencias
 9Enlaces externos
Hipótesis de las migraciones de Siberia[editar]
Antecedentes históricos[editar]
Las teorías antropológicas colocaron históricamente a los
indígenas americanos en diferentes agrupamientos. En las
primeras clasificaciones (François Bernier, siglo XVII) se les
clasificó junto con el grupo europeo, en el siglo XVIII solían
agruparse independientemente, y en la antropología del
siglo XIX comúnmente se relacionaba a indígenas americanos
y esquimales con los asiáticos orientales dentro de un grupo
mayor denominado raza mongólica.3
El primero que determinó específicamente que los indígenas
americanos provenían de Asia a través del estrecho de
Bering fue el antropólogo checo Aleš Hrdlička (1869-1943),
quien sostuvo que los seres humanos americanos se
originaron en Mongolia debido al parecido físico y cultural, y
que no se realizó este poblamiento de una sola vez, sino que
se dio en varias migraciones.4
Hipótesis de las tres migraciones[editar]
La teoría de las tres migraciones siberianas que poblaron
América apareció en 1985, con las primeras investigaciones
genéticas5 y se popularizó a partir de 1986, a partir de los
trabajos del lingüista Joseph Greenberg, la paleoantropóloga
Christy Turner y el genetista Stephen Zegura, publicando
conjuntamente El Poblamiento de América: Una comparación
de la evidencia lingüística, dental y genética.6
Evidencia lingüística[editar]
Joseph Greenberg propuso tres familias principales de lenguas
en América: esquimo-aleutianas, na-dené y lenguas
amerindias, las cuales equivaldrían a tres procesos distintos
del poblamiento de América,7 aunque sus métodos y
conclusiones no son aceptados por la mayoría de lingüistas
americanistas (en particular, las críticas se centran en negar el
grupo amerindio como grupo filogenéticamente válido desde
el punto de vista lingüístico).
Si bien los dos primeros grupos (esquimo-aleutiano, na-dené)
son universalmente aceptados y corresponderían a las dos
oleadas más recientes, el tercer grupo el amerindio es
enormemente diverso y podría corresponder a un proceso
migratorio más largo en el que podrían haber participado
grupos lingüísticamente diversos, a diferencia del caso de las
dos últimas migraciones.
Como antecedentes de la investigación de estos tres grupos se
puede citar que las lenguas na-dené fueron establecidas
por Edward Sapir en 1915; la relación entre esquimales y
aleutas la determinó Rasmus Rusk en 1819, lo cual fue
aceptado por lingüistas y antropólogos del siglo XIX y XX; y
finalmente los indicios que aparentemente definen las lenguas
amerindias fueron enunciados por Alfredo Trombetti en 1905,
y este fue respaldado por Sapir en 1918.
La comparación entre los resultados lingüísticos y genéticos es
relativa, toda vez que la genética permite obtener
conclusiones en base al reloj molecular con miles e incluso
millones de años de antigüedad dada la gran variedad de las
cadenas nucleicas y proteicas, en cambio la lingüística permite
el análisis solo hasta los 5000 o 6000 años de antigüedad, pues
en periodos más largos el porcentaje de palabras que
muestran el parentesco entre dos lenguas es demasiado bajo
para resultar estadísticamente fiable.8 Si bien es posible que
durante el paleolítico se hubiera llevado a cabo más de una
migración, sobre la base de la evidencia actual no es posible
validar, si bien tampoco descartar la hipótesis amerindia de la
única lengua ancestral paleoamericana.9
Evidencia antropológica física[editar]
La evidencia antropológica dental sugirió que los nativos del
norte de China con una primera migración, dieron lugar a la
formación de los grupos étnicos paleoamericanos; una
segunda migración a los na-dené y una tercera a los esquimo-
aleutas.10
Análisis genético[editar]
Grupo sanguíneo[editar]
Estudios de los años 1920 determinaron la predominancia
del grupo sanguíneo O en las poblaciones precolombinas,
encontrándose también A pero solo en el norte. Jacob
Bronowski dedujo en 1973 que en el poblamiento de América
se habrían dado al menos dos procesos migratorios: El
primero llevando exclusivamente el grupo O, típico de
Sudamérica y una segunda ola migratoria trayendo al grupo A
solo o acompañado de O, tal como se encuentra en
Norteamérica.11
Genética proteica[editar]
La investigación genética proteica es pionera en el desarrollo
de la hipótesis de las tres migraciones. El análisis de
la inmunoglobulina G en 1985 reporta una diferente
distribución entre los nativos americanos, lo que
correspondería según los autores a los tres grupos implicados
en el poblamiento de América desde el oriente siberiano y
según el siguiente esquema:5

Alotipos mg Gm1;21 Gm1,2;21 Gm1;11,13

Paleoamericano Sí Sí no

Na-dené Sí Sí Sí

Esquimo-aleuta Sí no Sí
En este mismo estudio se encontró el haplotipo Gm3;5,11,13
en bajas frecuencias, el cual es considerado caucásico y de
probable origen en el mestizaje.
Genética mitocondrial[editar]
Los primeros linajes descubiertos los dio la genética
mitocondrial, encontrándose en 1990 cuatro grupos de
haplotipos (haplogrupos) en los amerindios12 y una variante de
uno de ellos en los pueblos na-dené.13 Estos cuatro
haplogrupos fueron nombrados en 1992 usando las primeras
letras del alfabeto: A, B, C y D, comprobando además el origen
asiático de la colonización de América.14 Al encontrar que en
los nativos na-dené dogrib del Canadá se halló casi
exclusivamente el grupo A, pronto se dedujo que ello respalda
el origen independiente de los pueblos na-dené, pues los
amerindios tendrían un origen más antiguo migrando desde
Siberia a través del puente de Beringia y con una temprana
tribalización.15
Pocos años después (1998) se descubrió un quinto linaje,
el haplogrupo X, el cual tiene una distribución filogeográfica
diferente, ya que mientras los primeros cuatro haplogrupos A,
B, C y D se desarrollan en Asia Oriental y se extienden por toda
América, X es típico de Eurasia Occidental, encontrándose en
Europa en bajas frecuencias y circunscribiéndose en el Nuevo
Mundo sólo a Norteamérica.16
En 2014, el análisis del ADN mitocondrial del esqueleto
completo de Naia, datado en 12 900 años AP, encontrado
en México, un sistema de cuevas sumarinas de Tulum ha
probado un vínculo genético entre los paleoamericanos y los
modernos nativos americanos ya que encontró que Naia tenía
el haplogrupo D1, exclusivo de los actuales amerindios,
especialmente de América del Sur.17
Estos resultados avalan las teorías del poblamiento americano
desde Siberia.18 Las rutas y su antigüedad aproximada se
indican en el siguiente mapa:
Migraciones humanas de los haplogrupos mitocondriales. Las
primeras migraciones corresponden a los paleoamericanos,
quienes llevaban un acervo genético conformado por los
linajes A, B, C, D y X.
Genética del cromosoma Y[editar]
En los nativos americanos existe un solo linaje patrilineal
claramente mayoritario, determinado en 1995, se lo denominó
DYS199 (actualmente Q-M3 o Q1a2a1a1) y se presenta en
todos los pueblos indígenas americanos, incluidos los
esquimales, pero especialmente en Centroamérica y
Sudamérica con frecuencias de más del 90%.19
Posteriormente se determinaron otros linajes, especialmente
los haplogrupos C y R en Norteamérica, por lo que se dedujo
que pudo haber dos migraciones primarias procedentes de
Siberia,20 dando lugar a la siguiente distribución:

Región Linajes maternos16 Linajes paternos21

Norteamérica A, B, C, D, X C, Q, R

Mesoamérica y Sudamérica A, B, C, D Q
Si bien Q-M3 (Q1a2a1a1, antes Q3) está muy extendido en
toda América, su presencia está relacionada específicamente
con la primera migración, la de los paleoamericanos.
Migraciones posteriores trajeron otros linajes, así pues, en los
pueblos na-dené predomina el haplogrupo C-P39 (C2b1a1a,
antes C3b1) y en los esquimales Q-NWT01 (Q1a1a).22
Genética autosómica[editar]
Los últimos estudios genéticos realizados sobre
el Polimorfismo de nucleótido concluyen que el poblamiento
de América se realizó en tres oleadas migratorias desde Asia,
en donde los primeros americanos habrían llegado hace unos
15 000 años y posteriormente llegaron los pueblos na-dené y
los esquimoaleutianos.23
Principales grupos[editar]
El análisis genético lineal subcladístico (en haplogrupos)
realizado posteriormente en la población nativa de América,
permite identificar grupos y subgrupos cuyo particular acervo
genético originario materno (mitocondrial) y paterno
(cromosómico Y) puede definirlos.
En la siguiente tabla va en negrita los haplogrupos predominantes y entre paréntesis los que tienen un
probable origen en el mestizaje con otros pueblos (orden de norte a sur):

Linajes Linajes
Grupo Subrupo
maternos paternos

Q-NWT01,
A2a, A2b,
Esquimal Q-M3
Esquimo- D2, D3
(R1).
aleuta
Q-M3
Aleuta A2a, D2
(R1).

Q-M3, C-
Na-dené del Norte A2a (D2).
P49 (R1).
Na-dené
A2a (B2, Q-M3, C-
Na-dené del Sur
C1). P49

A2-64, B2, Q-M3 (C-


Norteamérica
C1, D1, X2 P49, R1).
Paleoamerican
o A2-64, B2,
Mesoamérica y Sudaméri
C1, D1, Q-M3
ca
D4h
Semejanzas y diferencias[editar]
Entre los pueblos indígenas de América, son más las
semejanzas que las diferencias. Según la genética autosómica,
en el continente americano existe baja diversidad genética y
en cambio una gran diferenciación con las poblaciones nativas
del resto del mundo.24 Prueba de esta unidad y uniformidad
genética se encuentra en que los linajes fundadores del
poblamiento de América A2 (ADNmt) y Q-M3 (ADN-Y), son
típicos del continente y con frecuencia predominantes; al igual
que el grupo sanguíneo O+.
Las diferencias más sobresalientes serían el resultado de la
relación entre las sucesivas olas inmigratorias y la introducción
de nuevos linajes. Así pues durante el Paleolíticohabrían
llegado los primeros linajes paleoamericanos A, B, C, D1
(ADNmt), Q-M3 (ADN-Y) y posiblemente después X (ADNmt);
mientras que en el Neolítico vendría C (ADN-Y) posiblemente
con los pueblos na-dené, y además D2, D3 (ADNmt) y Q-
NWT01 (ADN-Y) con los esquimales.
El último y más detallado estudio sobre el poblamiento de
América,25 analiza 52 pueblos americanos, 17 siberianos y
300 000 variantes de secuencias de ADN, concluyendo en lo
siguiente:26
 La mayoría de la población nativa americana desciende
enteramente de un solo grupo de primeros migrantes que
cruzó Beringia, un puente que unió Asia y América
durante la era de hielo. De allí se produjo una expansión
por todo el continente, seguido de múltiples divergencias
y finalmente hubo poco flujo genético entre los grupos
nativos americanos, especialmente en América del Sur.
 Se produjeron dos migraciones posteriores que dejaron
una huella genética entre los hablantes de lenguas na-
dené y esquimoaleutas. Estas migraciones se mezclaron
con los primeros pueblos nativos ya establecidos, de tal
manera que los pueblos na-dené presentan la mayor
parte del genoma de la primera migración, un 90%,
mientras que en los esquimoaleutas se conservó el 50 %
del mismo.
 También se produjo una migración de regreso de América
hacia Siberia, tal como se ve en el análisis genético de los
pueblos esquimo-siberianos y en chukchis.
Paleoamericanos[editar]
Artículos principales: Paleoamericano y Poblamiento de
América.

Predominio del haplogrupo Q en poblaciones amerindias.


Se denomina paleoamericanos o paleoindios a las poblaciones
más antiguas que arribaron a América en el paleolítico (hace
más de 10 000 años) y que también son
llamados amerindios por muchos genetistas.
En el análisis del cromosoma Y, es común encontrar al
haplogrupo Q en frecuencias del 100% en Mesoamérica y
Sudamérica, por lo que debe haber sido parte del acervo
genético paleoamericano. El mismo fenómeno ocurre con el
análisis de grupo sanguíneo, donde el grupo O se encuentra en
frecuencias del 100% en muchos grupos étnicos de
Latinoamérica.27
Paleoantropología genética[editar]
El análisis de ADN de las poblaciones indígenas actuales, así
como el de fósiles humanos, proporciona nuevas luces al
estudio del poblamiento de América. Análisis de 42 muestras
de las momias chinchorro de hasta 7000 años de antigüedad
(de las más antiguas del mundo) dan como resultado A:31,2
B:21,9 C:31,2 y D:3,1% de perfil mitocondrial.28
Restos humanos de hace 10 300 años fueron encontrados en
Alaska y se informó que pertenecían al haplogrupo
mitocondrial D4h3 y al cromosómico Q-M3, los cuales pueden
encontrarse actualmente muy extendidos, incluso hasta
en Tierra del Fuego.29 Pero la evidencia genética más antigua la
constituye el análisis de coprolitos humanos de hace
12 300 años de las Cuevas de Paisley en Oregón (Estados
Unidos), las cuales sustentan el origen paleoamericano
preclovis de los amerindios y dieron como resultado A2 y B2
(ADNmt).30
Antigüedad[editar]
La llegada de los primeros pobladores al continente
americano, ha sido ampliamente discutida tanto en sus rutas
de procedencia como en su antigüedad, proponiendo fechas
tan disímiles como 12 000 o hasta 60 000 años.
Estudios recientes coinciden en que esta colonización se
habría producido después del llamado Último Máximo Glacial.
Un estudio da una antigüedad de 19 000 años basado en los
principales haplogrupos panamericanos A2, B2, C1 y D1; 31 y
otro basado en la posibilidad del origen de A2 (ADNmt) en
Alaska, le da 17 000 años a la colonización de América desde
Siberia.32 El Proyecto Genográfico afirma que se produjo entre
hace 15 000 y 20 000 años.33
Según la genética del cromosoma Y la colonización de América
rondaría los 14 000 años,21 según la genética autosomal tiene
unos 15 000 años25 y según el análisis del reloj molecular de
todos los grupos mitocondriales americanos, tendría una
antigüedad de unos 15 000 años, lo cual coincidiría con las
fuentes más fiables del registro arqueológico.34
La evidencia arqueológica más confiable afirma que los restos
reconocidos como los más antiguos son los de Monte Verde, al
sur de Chile, con unos 14 700 años y son más antiguos que los
13 100 de Clovis.35 Reportes sobre dataciones mucho más
antiguas especialmente en Sudamérica, no han sido
reconocidos por gran parte de la comunidad científica debido
a críticas en los métodos o procedimientos de datación y se
mantiene la controversia.36
De esta manera todas las evidencias genéticas publicadas en
los últimos años avalan la teoría del poblamiento tardío, en
contra de un improbable poblamiento temprano que fuera
anterior a los 20 000 años. La colonización de todo el
continente fue rápida, con una diferencia aproximada de unos
2000 años entre los extremos norteamericano y
sudamericano.37
Conexión siberiana[editar]
Está ampliamente reconocido el poblamiento de
América desde Siberia, ya que durante la edad de
hielo América y Asia se encontraban unidas a través de un
gran puente llamado Beringia.38
La evidencia genética refuerza esta tesis, pues relaciona los
nativos americanos con los pueblos indígenas de Siberia. Los
cuatro haplogrupos panamericanos A, B, C y D (ADNmt) se
encuentran bien extendidos en todo el sur de Siberia y
marcadamente en buriatos y tuvanos. En los tuvanos por
ejemplo se presentan los cuatro grupos sumando un 72% y
estableciendo una probable conexión entre los primeros
americanos y el sur de Siberia.39 Sin embargo en el norte de
Siberia, donde A y B son escasos, los haplogrupos C y D llegan
a sumar 86% en yakutos y evenkis orientales.40
Por otro lado, el linaje patrilineal Q (ADN-Y), que es el más
común entre todos los pueblos indígenas americanos, tiene en
el viejo mundo la mayor frecuencia en Siberia Occidental en
los pueblos yeniseos, tales como los ket y selkup.41
En conclusión se puede afirmar que si bien hay una conexión
entre Siberia y América, no existe en la actualidad una región
específica en Eurasia que se relacione absolutamente con el
poblamiento de América.39
Origen de los ancestros siberianos[editar]
Se considera que los primeros emigrantes siberianos que
poblaron América tenían a su vez un origen dual, es decir que
eran mestizos descendientes de hombres caucásicos y
mujeres mongólicas. Pueblos con estas características habitan
la Siberia Central en la actualidad.42
El análisis genómico de un niño del sur de Siberia de hace
24 000 años confirma esta dualidad, el mestizaje de
poblaciones del este de Asia y Eurasia Occidental formó parte
del acervo ancestral de los indígenas americanos. 43
Hipótesis de las rutas colonizadoras paleoamericanas[editar]
Posibles rutas colonizadoras paleoamericanas: 1) Hipótesis
Clovis del corredor libre de hielo. 2) Hipótesis de la migración
costera del Pacífico. 3) Hipótesis solutrense del origen europeo
de los pueblos del este de Norteamérica.
Hay varias hipótesis sobre las rutas migratorias de los
primeros colonizadores, la más aceptada según evidencias
geológicas es la hipótesis Clovis del corredor libre de hielo que
se habría formado entre Beringia y las Grandes Llanuras de
Norteamérica al final de la última glaciación. También es
posible una ruta por las costas e islas costeras del Pacífico.
Finalmente se ha sostenido la posibilidad de una migración
desde Europa, la hipótesis solutrense, como parte de la
herencia ancestral de los amerindios. Sin embargo ninguna de
estas tres rutas está totalmente demostrada, si bien tampoco
descartada, sobre la base de la evidencia genética.
Hipótesis de la migración única[editar]
Según la evidencia mitocondrial, es posible que la colonización
paleoamericana fuera el resultado de una sola migración
desde Siberia por la ruta costera.44
Hipótesis 2 rutas desde Siberia[editar]
La idea de dos rutas de colonización paleolítica de América
desde Siberia proviene del hecho de que los paleoamericanos
pueden dividirse razonablemente en dos subgrupos
genéticamente diferenciados, ya sea por el cromosoma-Y o
por el ADN mitocondrial o por ambas, generando dos rutas,
una muy antigua por la costa Pacífica, y la segunda, hace
menos de 12.600 años,4546 por el corredor libre de hielo caracterizando dos poblaciones
que pueden resumirse del siguiente modo según diversos autores:

Probable 35 Linajes Linajes


Grupo Antigüedad
ruta9 maternos9 paternos21

Migración
Amerindios A2, B2, C1,
costera
panamerican + de 17 500 C4c, D1, Q
del
os D4h3a9
Pacífico

Amerindios Corredor A2, B2, C1,


46
Q (C3b,
del este de libre de - de 12 600 D1, X2a,
R1b).
Norteamérica hielo X2g9
Estas teorías se han visto reforzadas por el hallazgo del
haplogrupo D4h (también llamado D10) en la isla del Príncipe
de Gales (costa del Pacífico de Alaska) de hace 10 300 años.47
Por otro lado, el hombre de Kennewick presentó los
haplogrupos Q-M3 (ADN-Y) y X2a (ADNmt).48
Este de Norteamérica: linajes de Occidente[editar]

Mapa de distribución del haplogrupo X, linaje originado en el


Cercano Oriente hace unos 30 000 años.
La presencia del haplogrupo X (ADNmt) al este
de Norteamérica (ver mapa), un linaje típico de Eurasia
Occidental, es coincidente con la presencia de varios clados
ADN-Y también típicos de Eurasia Occidental tales como R1b y
otros menores (G, J y E).49 La presencia en América de estos
linajes de Occidente ha sido interpretada con las siguientes
tres hipótesis:
Origen siberiano[editar]
La presencia de X (ADNmt), R1a, R1b y C (ADN-Y) en América,
pudo ser el resultado de migraciones de Siberia a través del
corredor libre de hielo,35 ya que todos estos linajes pueden
encontrarse, aunque a veces escasamente, en las poblaciones
actuales del sur y centro de Siberia.505152 Esta hipótesis tiene
una concordancia étnica y cultural indígena.20
Reciente mestizaje europeo[editar]

Mapa de distribución del Haplogrupo R ADN-Y en poblaciones


nativas.
Se considera que la presencia de R1b y otros ADN-Y menores
en América sería resultado del mestizaje moderno entre
amerindios y europeos.49 Esta hipótesis sería consistente con
la evidencia etnográfica entre el contacto entre los
pueblos ojibwa y comerciantes europeos,53 produciéndose un
alto mestizaje similar al de los métis, en donde el linaje
materno proviene mayormente de nativas canadienses y el
paterno de la colonización anglo-francesa.5455 Aunque otros
autores apoyan esta hipótesis,2156 no se ha realizado ni/o
publicado el análisis subcladístico detallado que permita
descartar otras hipótesis.
Hipótesis solutrense[editar]
Artículo principal: Poblamiento de América (ruta del Atlántico)
Otros autores sostienen la posibilidad de colonización de
América por una migración proveniente de Europa,
particularmente de Iberia y hace 15 000 años, la cual trajo
consigo al haplogrupo X y constituiría una conexión entre la
cultura solutrense y la cultura clovis.57 X es común en toda
Europa y particularmente en Irlanda se encontró el linaje X2j,
el cual es un clado hermano del linaje americano X2a. 58
Además R1b es predominante en Europa Occidental. 59 Algunos
autores han equiparado la industria lítica clovis con la de la
cultura solutrense, basados en el estilo de la fabricación de
herramientas,60 pero no se considera que haya evidencia
concluyente.61 También se ha sugerido que los restos
del hombre de Kennewick, de unos 7500 años de antigüedad y
fisonomía similar a los europeos, podría estar relacionada con
una inmigración europea en las primeras etapas del
poblamiento de América.62
También es posible que esté relacionado con la colonización
vikinga en América desde el siglo X y que los
nativos skræling de Vinland sean una referencia a los
pueblos algonquinos del Canadá;6364 o también que pudo
existir alguna relación algonquino-celta, toda vez que en los
pueblos nórdicos y celtas están presentes estos haplogrupos
(X2-ADNmt y R1b-ADN-Y).
Subgrupos amerindios[editar]
No existe actualmente una clasificación genética reconocida que permita dividir en subgrupos la
población amerindia o paleoamericana. Sin embargo la genética autosómica y la mitocondrial permiten
establecer algunas relaciones que coinciden con aspectos lingüísticos y geográficos, pero sin establecer
un número bien definido de estos grupos ni fronteras claras entre ellos.

Siberia Genética
Turco-siberiano autosómica[editar]
Un estudio de Cavalli-
Sforza y su equipo en
1988,65 examina
por polimorfismo
genéticoa
42 poblaciones
alrededor del mundo,
concluyendo que hay
una correlación entre
genética y lingüística
de algunas
macrofamilias,
relacionándo además
los tres grandes
grupos de nativos
americanos con las
poblaciones del norte
de Asia (Siberia) del
siguiente modo (véase
el cladograma de la
izquierda):
Árbol genético autosómico mostrando las relaciones entre
algunas etnias amerindias y su comparación con los subgrupos
lingüísticos propuestos por Greenberg y Ruhlen.

Un trabajo reciente (2007) de genética autosómica y


coordinado entre laboratorios de genética molecular de
Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Colombia, Perú, México,
Canadá, Brasil, Costa Rica y Chile, relaciona 24 poblaciones
indígenas americanas con 54 poblaciones del resto del
mundo;24 concluyendo que dentro del continente americano
existe baja diversidad genética y en cambio una gran
diferenciación con las poblaciones nativas del resto de mundo.
Entre los resultados (ver imagen a la derecha) se puede
apreciar la mayor divergencia entre los pueblos na-dené
(chipewyan) con los amerindios; y a su vez dentro de los
amerindios se pueden diferenciar a los pueblos del este de
Norteamérica por un lado (los cree y ojibwe, hablantes
de lenguas álgicas) con los demás pueblos amerindios por el
otro (desde México hasta el extremo sudamericano),
formando estos últimos un grupo sólidamente establecido con
un 100 % de confiabilidad en su unidad genética. Puede
observarse también la estrecha relación genética
entre quechuasy aymaras.
Subgrupos mitocondriales y familias lingüísticas[editar]

Mapa de los grupos genéticos autosómicos según «DNA


Tribes»,66 organización estadounidense de análisis genéticos.

1. indígena 7. maya 8. indígena


de Alaska 2. salst 3. a de Centroamérica 9. Andes 10.
tabascano 4. amerindio Amazonia 11. Gran
del
norte 5. ojibwa 6. me Chaco 12. Patagonia
xica
Diferentes regiones geográficas presentan una correlación con
la forma de distribución de los grandes haplogrupos A, B, C, D
y X, los cuales corresponden a su vez con las familias
lingüísticas más reconocidas. Las siguientes regiones son las
más representativas (de sur a norte):
 Araucanía y Patagonia: Los pueblos del centro y sur
de Chile y Argentina se caracterizan por el predominio del
haplogrupo D, seguido de C. Se ajustan a ello los
hablantes de las llamadas lenguas andinas meridionales
tales como mapuches, yaganes, alacalufes67 y chon.68
 Andes: Los pueblos de los Andes presentan gran
predominio del haplogrupo B, seguido de D o A,
destacando Bolivia seguida del Perú, el norte de Chile,
el Ecuador y la región pacífica colombiana. B es
mayoritario especialmente en hablantes de
lenguas aimaras, uru-chipayas69 y mosetenas,70 un poco
menos en quechuas71 y chocó, y no bien definido
en barbacoanas.70 Es posible que en la prehistoria andina
no siempre haya predominado B, pues la cultura
Chinchorro (Arica) de hace 7000 años presentan un perfil
mitocondrial más relacionado con los pueblos del este de
Sudamérica.28
 Este de Sudamérica: Grupo heterogéneo formado por los
pueblos de las regiones de la Amazonía, Gran
Chaco y Caribe, incluyendo las Antillas. Los cuatro
haplogrupos panamericanos se encuentran dispersos sin
que ninguno de ellos sea claramente predominante,
aunque sobresale un poco el linaje C, por ejemplo en las
familias arahuaca, caribe, tucana, yanomami, pano-
tacana,72 ticuna, cofán y movima; con una tendencia
parcial hacia D en el grupo mataco-guaicurú,71 hacia B
en ye y hacia A en guaraníes.73
 Mesoamérica y Centroamérica: En Mesoamérica hay un
predominio bien marcado del haplogrupo A, seguido de
B, típico de los pueblos mayenses, otomangues y mixe-
zoqueanos.74 Este perfil se extiende
por Centroamérica hasta Colombia y es característico
en chibchas y paez.70
 Aridoamérica: El norte de México y suroeste de los
EEUU conforman la región de Aridoamérica y en ella
prevalece el haplogrupo B. Esta característica es propia de
las familias yumano-cochimí, uto-azteca, kiowa-
tañoana, caddoana y zuñi, con algunas excepciones como
en el caso de los nahuas que poseen un perfil más
relacionado con los mesoamericanos.75
 Amerindio del norte: El haplogrupo A es mayoritario en
todo el este de Norteamérica, norte de Estados
Unidos y Canadá. Esto es característico
en álgicos, iroqueses, siux, muskogui,76 salishanos y waka
sh. Sin embargo lo más particular de esta región es la
presencia del haplogrupo X, el cual no tiene una
distribución uniforme, pues de lejos su mayor frecuencia
y diversidad está en los pueblos algonquinos.44 La
diferencia entre la distribución de X con la del conjunto A-
D puede interpretarse como una posible evidencia del
origen dual de estos pueblos, en donde X habría arribado
posteriormente siendo absorbido por la población
inicial.9
Pueblos na-dené[editar]

Mapa de distribución del haplogrupo C3 ADN-Y. En


Norteamérica se presenta la variante característica C3b,
atribuida a las migraciones na-dené.
Diversos estudios genéticos diferencian a los hablantes
de lenguas na-dené de los pueblos esquimo-aleutas y de los
amerindios. Pero lo que más caracteriza a los pueblos na-dené
es la presencia del haplogrupo C3 (ADN-Y).77 (ver mapa)
Na-dené del sur y del norte[editar]
Una investigación genética proteica (alotipo mg) en el suroeste
de EEUU, encuentra que la diferencia genética más importante
en esta región está entre los na-dené del sur (apache, navajo)
y los demás pueblos (pima, pápago, hopi, hualapai),
reforzando según los autores la tesis de las tres migraciones
que poblaron América.5
Estudios a partir de catorce locus genéticos encontraron que
poblaciones atabascanas (na-dené) están más cercanos a
esquimales y chukchis que a los pueblos algonquinos.7879
Posteriormente Cavalli-Sforza (1994)80 hizo un estudio más
exhaustivo analizando veintitrés etnias americanas. Como
resultado afirmó que hay un distanciamiento de los
pueblos na-dené del norte con los del sur, apareciendo los del
norte más cercanos a los esquimales, en cambio los na-dené
del sur se acercarían a los pueblos amerindios almosanos
(álgico-wakash).
Tomando en cuenta el ADN mitocondrial, los na-dené del
norte, incluyendo los haida, presentan predominio absoluto
del haplogrupo A (ADNmt), mientras que los na-dené del sur
presentan otros grupos menores que podrían determinar que
se produjo un mestizaje con pueblos amerindios de
Norteamérica.81
Conexión yenisea[editar]
Distribución de las lenguas dené-yeniseas.
Se ha descubierto afinidad lingüística entra las lenguas na-
dené y las lenguas yeniseianas, conformando la familia dené-
yenisea.82
La evidencia genética del cromosoma-Y nos brinda también
una conexión entre estos pueblos. El pueblo siberiano ket, que
es prácticamente el único pueblo yeniseo que conserva su
lengua original, es también el único que tiene un perfil ADN-Y
conformado sólo por dos haplogrupos: un mayoritario Q y un
minoritario C3,41 al igual que los apache y otros pueblos na-
dené.
En cuanto a la genética mitocondrial, se encontró el linaje
materno A2a1 tanto en apaches (na-dené) como
en selkupis(yeniseos).29
Esquimo-aleutas[editar]
Son los hablantes de lenguas esquimo-aleutianas, también
llamados escaleutas.83 La genética mitocondrial ha
determinado que son del origen más tardío respecto a los
demás grupos nativos americanos, ya que los haplogrupos
característicos son relativamente recientes, de 2500 a
5000 años de antigüedad. Los restos más antiguos provienen
de Groenlandia, tienen unos 4000 años y han sido analizados
genéticamente, lo que permite creer que los primeros
esquimo-aleutas habrían llegado de Siberia hace unos
5500 años.84
Origen dual[editar]
Los linajes característicos escaleutas son D2, D3, A2a, A2b
(ADNmt) y Q (ADN-Y). La migración que provino de Siberia
trajo consigo los haplogrupos D2 y D3, pero se considera que
A2 y sus subclados A2a y A2b son de origen americano. 29 Por
lo tanto los pueblos escaleutas tendrían un origen dual: por un
lado proveniente de Siberia y por el otro de nativos
americanos que colonizaron el Ártico luego que retrocedieran
los hielos al terminar la última glaciación. Esta podría ser la
razón de la presencia de Q-M3 (ADN-Y) en esquimales.
Conexión chukchi[editar]
Igualmente los pueblos chukchi presentan estos mismos
haplogrupos D2, D3, A2a y A2b,32 señal de la estrecha relación
genética entre estos pueblos. Ello implicaría además que no
solo hubo migraciones siberianas que poblaron América, sino
también migraciones americanas que regresaron a Siberia
llevando algunos de sus linajes (A2a, A2b y tal vez C1a). 29 La
siguiente tabla permite observar esta relación:
Grupo Linajes maternos32 Linajes paternos

Q-NWT01, Q-M3,
Inuit A2a, A2b, D3
R122

Aleutas A2a, D2 Q-M3 (R1)85

Esquimo-
A2a, A2b, D2, D3 N1c, Q-M3, R120
siberianos

A2a, A2b, C2, C3, D2, D3,


Chukchis C3c, N1c, Q-M3, R1
G
Esta conexión genética entre esquimo-aleutas y chukchis
podría tener un equivalente lingüístico en una relación entre
las lenguas esquimo-aleutianas y las lenguas chucoto-
kamchaktas (Swadesh 1962),86 o incluso relacionarse con la
hipótesis de las lenguas uralo-siberianas.
Antigüedad por linajes[editar]
Según el ADN mitocondrial[editar]
Se ha intentado calcular la antigüedad de cada linaje
partiendo de la hipótesis de que a mayor número de
mutaciones en el ADN, mayor la edad de cada haplogrupo.
Dos estudios recientes basados en el reloj
molecular mitocondrial3487 dan los siguientes resultados
aproximados:
Migraciones de los linajes mitocondriales hacia y
desde Beringia, según versión de Tamm 2007.29

Mapa de América que muestra los asentamientos más


antiguos (pre-Clovis) de acuerdo con la evidencia
arqueológica.
 A: Originado hace unos 30 000 años en Asia Oriental.
 Pre-A2 (o A4): 25 000 años y probable origen chino.
 A2: 13 00034 o 16 000 años con un probable
origen en Alaska32
 A2a: 4700, en Norteamérica y Siberia
Oriental.32
 A2b: 2600, en esquimales y chukchis.
 A2 (64): Con varios subclados presentes en
América tales como A2d, A2g, A2h
(Colombia), A2i (EEUU), A2j, A2k, A2n
(Canadá), A2p (Ecuador) y A2r (México y
Guatemala).
 B (16189, 8281) Con 50 000 años, en Asia Oriental.
 B4: 44 000
 B4b: 28 000
 B2: Con 14 600, es autóctono de América.
 M8: 43 000 años, propio del Extremo Oriente.
 C: 28 000, típico siberiano.
 C1: 17 000
 C1a: 13 900, en Asia
 C1b: 14 500, en América
 C1c: 9000, en América
 C1d: 15 000 o 19 000, en América88
 C4: 18 000
 D (16189, 8281) Con 48 000 años, propio del Extremo
Oriente.
 D4: 27 000
 D1: 13 500, exclusivo de América.
 D4e: 23 000
 D4e1: 19 000
 D2: 13 000 años y originado al sur de
Siberia.87
 D2a: 5000 años y con la
frecuencia más alta en aleutas.
Propio de esquimales y
chukchis.32 Encontrado
en Saqqaq(Groenlandia), en
restos de hace 4000 años.89
 D3 (o D4b): 26 000
 D3a (o D4b1): 20 000.
 D3a2a (o D4b1a2a): En Siberia y
esquimales.
 D4h: 18 000, en Asia Oriental y en amerindios.9
 D4h3b: Típico de los amerindios. Se
encontró en la cultura Clovis de hace
12.600 años.90
 X (16189, 8281) Con 32 000 años, originado en el Cercano
Oriente.
 X2: 21 000
 X2a'j: Además de Norteamérica, también
encontrado en Irán, en Siberia (en
el Podkamennaya Tunguska),58 Irlanda y Egipto.
 X2a: 12 800 años y exclusivo de
Norteamérica.
Antigüedad según el cromosoma Y[editar]
Siendo los linajes más comunes en nativos americanos Q, C y
R, la antigüedad aproximada de estos se calcula en lo
siguiente:
 C: Originado al sur de Asia hace unos 50 000 años. 77
 C2: Propio del Extremo Oriente.
 C-P39: Con 14 000 años,49 típico de los pueblos
na-dené (América del Norte).
 P: Originado en el sur de Asia y con unos 34 000 años de
antigüedad.91
 Q: Con la mayor diversidad en el sur de Asia.
 Q1a1 (F1096): Extendido en el Cercano Oriente
y en Extremo Oriente.
 Q1a1a* (NWT01): Predominante en
pueblos inuit y con 4000 a 7000 años.22
 Q1a2 (M346): Extendido en Eurasia,
especialmente en Asia Central y Siberia.
 Q1a2a1 (L54) En amerindios y en europeos.
 Q-L54*(xM3) Es un grupo o paragrupo
que es el más frecuente entre los
amerindios despuéd de Q-M3. Se
encontró en la cultura Clovis de hace
12.600 años.90
 Q1a2a1a1 (M3): Típico amerindio, con
13 000 años49 o tal vez 22 000.92 Fue
encontrado en restos humanos de
hace 10 300 años en Alaska.47
 R: 27 00091
 R1b: Originado en el Cercano Oriente hace 18
500 años, típico de Occidente.
Véase también[editar]
 Poblamiento de América
 Poblamiento de América (ruta del Pacífico)
 Poblamiento de América (ruta del Atlántico)
 Paleoamericano
 Prehistoria de América
 América precolombina
 Teoría del poblamiento temprano
 Teoría del poblamiento tardío
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87. ↑ Saltar a:a b DERENKO, M., et. al. (2010). Origin
and Post-Glacial Dispersal of Mitochondrial DNA
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88. Volver arriba↑ PEREGO, Ugo, et. al.
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from Beringia».
89. Volver arriba↑ GILBERT, Thomas, et. al.
(2008). «Paleo-eskimo mtDNA genome reveals
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90. ↑ Saltar a:a b Rasmussen M, Anzick SL et al.
2014, The genome of a Late Pleistocene human from
a Clovis burial site in western Montana. Nature. 2014
Feb 13;506(7487):225-9. doi: 10.1038/nature13025.
91. ↑ Saltar a:a b KARAFET, Tatiana, et. al.
(2008). «New binary polymorphisms reshape and
increase resolution of the human Y chromosomal
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(1997). «Identificación de amerindios por medio del
análisis de ADN».
Enlaces externos

http://www.thecult.es/ciencia/quienes-fueron-los-primeros-
pobladores-de-america.html
¿Quiénes fueron los primeros pobladores de América?
Escrito por: SINCPublicado en: Ciencia / Thesauro Cultural n.1-
150
 tamaño de la fuente
Una investigación
genómica resuelve cómo llegaron los nativos americanos al
continente. Según un equipo internacional de científicos, con
participación española, hubo una primera gran oleada
migratoria que cruzó el estrecho de Bering, seguida por otras
dos oleadas de expansión de origen asiático.
Por primera vez, un estudio ha analizado las poblaciones
nativas americanas desde la perspectiva genética para concluir
que estas poblaciones surgieron de tres olas migratorias,
según un estudio publicado en Nature.
“La metodología de nuestro estudio es uno de los puntos
fuertes de la investigación, ya que la antropología molecular
permite definir los patrones genéticos que explican los
asentamientos actuales. Nuestra técnica logra reconstruir el
genoma y el origen del individuo a partir de la historia
demográfica que contiene el ADN”, dice a SINC Antonio Salas,
investigador de la Universidad de Santiago de Compostela, y
uno de los dos autores españoles del trabajo.
Hasta ahora, el origen demográfico de América había sido un
tema de investigación polémico debido a las diferentes
hipótesis científicas que postularon arqueólogos y lingüistas.
Ahora, la genómica da la razón a la “criticada” teoría del
lingüista norteamericano Joseph Greenberg, que postuló tres
oleadas de expansión que corresponderían a las tres grandes
familias lingüísticas: panamericana, esquimal y na-dené.
Según los investigadores, la mayoría de los nativos actuales –
que habitan desde Canadá hasta Chile– descienden de una
primera ola migratoria y cruzaron el estrecho de Bering hace
unos 15.000 años. En cambio, las otras dos oleadas de
expansión provienen de Asia.
Los científicos han reconstruido el genoma de 52 pueblos
nativos de los Estados Unidos y 17 de Siberia a partir del
material genético de poblaciones modernas. Además, los
autores examinaron más de 360.000 variantes genéticas.
Tres grandes familias lingüísticas
Las lenguas nativas de América son las panamericanas, de los
primeros pobladores, las lenguas esquimo-aleutianas, de los
esquimales (nativas de Groenlandia, el Ártico canadiense,
Alaska y Siberia) y las lenguas na-dené, de los indios
americanos y los apaches.
Los investigadores se refieren a los descendientes de la
primera ola como ‘primeros americanos’. “Los resultados
muestran que hubo un proceso de expansión migratoria hacia
el sur a lo largo de la costa, sobre todo la del Pacífico.
Posteriormente, hubo diferenciaciones poblacionales que
produjeron un aislamiento de grupos relativo hasta la
actualidad, con muy poco intercambio genético entre ellos”,
señalan los expertos.
Las lenguas esquimo-aleutianas heredaron la mitad de su
genoma de una segunda ola migratoria procedente de Asia,
según concluyeron los autores después de cruzar los datos
registrados con las tres familias lingüísticas nativas principales
del continente.
Por último, las lenguas na-dené del noroeste de Norteamérica
tendrían un 10% de carga genética de una tercera ola
migratoria procedente igualmente del continente asiático.
Referencia bibliográfica:
Reich, D.; Patterson, N.; Campbell, D.; Tandon, A.; Mazieres, S.;
Ray, N.; Parra, M.V.; Rojas, W.; Duque, C.; Mesa, N.; García,
L.F.; Triana, O.; Blair, S.; Maestre, A.; Dib, J.C.; Bravi, C.M.;
Bailliet, G.; Corach, D.; Hünemeier, T.; Cátira Bortolini, M.;
Salzano, F.M.; Petzl-Erler, M.L.; Acuña-Alonzo, V.; Aguilar-
Salinas, C.; Canizales-Quinteros, S.; Tusié-LunA, T.; Riba, L.;
Rodríguez-Cruz, M.; Lopez-Alarcón, M.; Coral-Vazquez, R.;
Canto-Cetina, T.; Silva-Zolezzi, I.; Fernandez-Lopez, J.C.;
Contreras, A.V.; Jimenez-Sanchez, G.; Gómez-Vázquez, M.J.;
Molina, J.; Carracedo, A.; Salas, A.; Gallo, C.; Poletti, G.;
Witonsky, D.B.; Alkorta-Aranburu, G.; Sukernik, R.I.; Osipova,
L.; Fedorova, S.A.; Vasquez, R.; Villena, M.; Moreau, C.;
Barrantes, R.; Pauls, D.; Excoffier, L.; Bedoya, G.; Rothhammer,
F.; Dugoujon, J-M.; Larrouy, G.; Klitz, W.; Labuda, D.; Kidd, J.;
Kidd, K.; Di Rienzo, A.; Freimer, N.B.; Price, A.L.; Ruiz-Linares,
A. “Reconstructing Native American population
history”.Nature 7406 (487): 1-6, 12 de julio de 2012. DOI:
10.1038/nature11258
SINC. Imagen: Emiliano Bellini

https://www.hablandodeciencia.com/articulos/2016/03/29/quienes-fueron-los-primeros-pobladores-
de-america/

¿Quiénes fueron los primeros pobladores de América?


¿Sabemos quiénes fueron los
primeros pobladores de América y de dónde vinieron? Aunque
no sean prehistoriadores o arqueólogos, estoy seguro de que
les suena esta historia: grupos de cazadores-recolectores que
habitaban en lo que hoy es la estepa siberiana se desplazaron
a través del llamado puente de Beringia (la porción de tierra
bajo el estrecho de Bering que se encontraba por entonces
emergida) para llegar a Canadá y, más adelante, a las Grandes
Llanuras americanas. Esta explicación es la versión “ortodoxa”
que ofrece la ciencia acerca de la forma en que se produjo el
primer poblamiento del continente americano.
Sin embargo, desde hace más de diez años, se viene
planteando la idea de que poblaciones de Europa y Oriente
Medio (algunos apuntan directamente a alguna de las
antiguas tribus de Israel) tenían los conocimientos necesarios
para fabricar embarcaciones lo suficientemente robustas para
salvar la distancia que separa ambos continentes. Se trataría
de migraciones transatlánticas cuyas gentes habrían
contribuido a poblar América antes de que otros llegaran por
la conocida ruta asiática.
Esta teoría, que hoy se considera falsa arqueología o mala
ciencia por la mayor parte de la comunidad científica, genera
sin embargo mucho interés entre el público en general y ha
sido difundida a través de documentales y libros que se han
convertido en éxitos de ventas.

En un reciente trabajo, Jennifer Raff y Deborah Bolnick, ambas


profesoras de antropología (la primera en la Universidad de
Kansas y la segunda en la Universidad de Texas) hacen una
revisión de los estudios donde se ha analizado el ADN de los
nativos americanos —tanto actuales como pasados— así como
de otras poblaciones, llegando a la conclusión de que los
resultados no son compatibles con una oleada de emigrantes
europeos. Su conclusión es que los datos genéticos sólo
muestran una migración desde la actual Siberia hacia el
continente americano.
Pese a que quienes defienden una migración transatlántica
utilizan varios argumentos, las autoras centran la discusión en
la validez de las dos líneas principales de pruebas presentadas
en apoyo de esa hipótesis: la presencia del haplogrupo
mitocondrial X2a en el continente norteamericano, y una
señal de ascendencia euroasiática occidental en el genoma de
los nativos americanos.
La hipótesis Solutrense
Si hacemos caso a las pruebas arqueológicas que se han
recuperado hasta el momento, podemos confirmar la
presencia del hombre en el continente americano desde hace
unos 15.000 años. Quienes sostienen el argumento de una
migración transatlántica —conocida como hipótesis
Solutrense— se apoyan, además de en una comparación de
los artefactos arqueológicos de uno y otro lado del océano, en
los datos genéticos de diferentes poblaciones. Sus defensores
propugnan que la cultura Clovis (que se desarrolló en América
del Norte hace entre 13.300 y 12.800 años antes del presente)
desciende directamente de la cultura Solutrense del sudoeste
europeo (que presenta una antigüedad de entre 23.500 y
18.000 años AP) y más concretamente de la zona de Cantabria.
El profesor de prehistoria Bruce Bradley y el arqueólogo
Dennis Stanford propusieron inicialmente esta idea a finales
de los años noventa, y han sido duramente criticados desde
entonces.
Y el motivo es que, más allá de las comparaciones de
artefactos líticos —con el matiz de subjetividad que este tipo
de comparaciones trae consigo— lo cierto es que tras varias
décadas de estudios que han analizado el genoma de
diferentes poblaciones, se ha demostrado que todos los
nativos americanos derivan de una población fundadora
bastante pequeña que probablemente ocupó Beringia durante
el Último Máximo Glacial (hace entre 28.000 y 18.000 años
AP).
Analizando genomas
Nuestro genoma es una máquina del tiempo. Empleando las
técnicas adecuadas podemos obtener información muy
interesante de nuestro pasado evolutivo analizando el ADN de
las diferentes poblaciones actuales y de nuestros antepasados
(en aquellos casos en que éste se encuentra en buen estado
de conservación). Para ello podemos recurrir al haplotipo, una
especie de huella digital que se presenta en forma de una
combinación de alelos de un cromosoma. Para desentrañar
nuestra ascendencia se estudia el ADN mitocondrial (ADNmt)
y el ADN del cromosoma Y (heredados por vía materna el
primero, y paterna el segundo).
Tenemos que saber que, si bien todos tenemos el mismo
código genético, en realidad se dan pequeñas variaciones
llamadas polimorfismos. Entre las más comunes se encuentran
los polimorfismos de nucleótido simple (o SNP, del
inglés single nucleotide polymorphism), es decir, cambios de
un único nucleótido en una secuencia dada. La probabilidad
de que dos individuos no relacionados entre sí presenten un
mismo haplotipo es prácticamente nula.
Del mismo modo, se sabe que es altamente improbable que
desaparezca un SNP dado que no hay recombinación. De este
modo, los SNPs se irán acumulando a lo largo del tiempo en
cada población, lo que nos permite hacer grupos
(haplogrupos) unos descendientes de otros, pudiendo
remontarnos a los antepasados que dieron origen a la
población humana: en el caso de los análisis de ANDmt se
llega hasta la denominada "Eva mitocondrial"; y en el caso de
los análisis del cromosoma Y, al "Adán cromosoma-Y".

Imagen tomada del artículo When did Humans come to


America? publicado en la Smithsonian Magazine, por Guy
Gugliotta, ilustrado por Andy Martin. Febrero de 2013. Hacer
clic para agrandar.
Como ya hemos apuntado, la presencia del haplogrupo
mitocondrial X2a en las poblaciones de nativos americanos se
ha utilizado como prueba de la existencia de un flujo genético
transatlántico hacia Norteamérica. El haplogrupo X2a es único
de América del Norte, y se encuentra con alta frecuencia en
las poblaciones de los Grandes Lagos, y frecuencias más bajas
en las Grandes Llanuras y el Pacífico noroeste. Del mismo
modo, parece estar completamente ausente en las
poblaciones de América Central y del Sur. Los linajes
intermedios que relacionan el haplogrupo general X2 con el
más específico X2a parecen haberse perdido en las
poblaciones contemporáneas —0 son tan raros que aún no
han sido bien estudiados.
Y es precisamente este vacío en nuestro conocimiento del
ADN antiguo lo que ha servido a los defensores de la idea de
una migración desde Oriente Medio a América del Norte. Sin
embargo, esta hipótesis se viene abajo si tenemos en cuenta
cuatro hechos clave:
1. El haplogrupo X2a no se encuentra en Oriente Medio.
2. Ninguno de los linajes del haplogrupo X2 presentes en
Oriente Medio son antepasados directos del haplogrupo
X2a. Estos dos datos rompen cualquier posible relación
directa entre los pobladores de Oriente Medio y
Norteamérica.
3. La fecha estimada para la separación del haplogrupo X2a
del general X2 (hace entre 14.200 y 17.000 años AP) es
muy anterior a la fecha propuesta para la hipotética
migración desde Oriente Medio.
4. Por último, y en relación con el punto anterior, el
haplogrupo X2a estaba presente en Norteamérica mucho
antes que esa supuesta migración.
En segundo lugar, la otra versión de la migración transatlántica
postula que el haplogrupo X2a llegó a América del Norte
durante el Pleistoceno de la mano de poblaciones solutrenses
de Europa occidental. Para ello mencionan específicamente la
alta frecuencia del haplogrupo X2 en las Islas Orcadas
(presente en un 7,24% de los individuos) como apoyo a la
migración transatlántica del haplogrupo X2a —las islas
Orcadas constituirían un punto de paso intermedio.
Basan esta hipótesis en dos líneas de razonamiento:
1. En Siberia no se han encontrado linajes ancestrales al
haplogrupo X2a, al contrario de lo que sucede con los
otros haplogrupos americanos.
2. La distribución filogeográfica del haplogrupo X2a en
América del Norte sitúa la rama más antigua y más
profunda de sus antepasados en el noreste de Canadá (lo
que cabría esperar si los pobladores hubiesen llegado a
Norteamérica desde Europa).

Además, argumentan que la ausencia de evidencia del


haplogrupo X2a en el oeste de Eurasia no es prueba de su
ausencia (aunque este argumento lo podemos emplear
igualmente para el caso siberiano). En definitiva, no hay
ninguna razón de peso para sostener que el haplogrupo X2a
tenga más probabilidades de haber venido de Europa que de
Siberia. Por eso, hacen falta más muestras de ADN antiguo
cuyo análisis permita aclarar la cuestión.
Y aquí entran en escena las recientes investigaciones. Parte de
la solución de este rompecabezas ha llegado con la publicación
del genoma completo del llamado hombre de Kennewick, de
unos 8.500 años de antigüedad. Si bien se ha comprobado que
pertenecía al haplogrupo X2a, el resto de su genoma no
presenta indicios de que tuviera antepasados europeos.
Además, resulta significativo que los restos del hombre de
Kennewick se encontraran en la costa oeste norteamericana:
este hecho sitúa el haplotipo X2a más antiguo localizado hasta
la fecha en la región geográfica que encaja mejor con una
migración desde Siberia a través de Beringia.
Curiosamente, antes de la secuenciación de su genoma, el
hombre de Kennewick era utilizado como argumento para
apoyar su origen no-siberiano dadas las diferencias en la
forma de su cráneo en relación con el de los nativos
americanos. Si bien es cierto que la comparación de la
morfología craneal fue durante mucho tiempo la herramienta
predilecta de los antropólogos para estudiar las relaciones
genéticas entre poblaciones, durante las últimas décadas
hemos desarrollado la tecnología que nos permite evaluar las
relaciones biológicas entre los individuos y las poblaciones
mediante la comparación de los genomas. Éste es el medio
más preciso y directo de evaluar la ascendencia que la
morfología ósea, que hoy sabemos puede venir influenciada
por factores ambientales, de desarrollo y culturales.
Por último, la mejor prueba hasta la fecha quizás sea la que
aporta el estudio que ha llevado a cabo el equipo de Iosif
Lazaridis (del Departamento de Genética de la Facultad de
Medicina de Harvard). Han modelizado las relaciones
ancestrales entre las poblaciones euroasiáticas, africanas y de
los nativos americanos, concluyendo que el flujo genético se
produjo desde las poblaciones del norte de Eurasia hacia las
poblaciones nativas americanas. No han encontrado ninguna
prueba directa de flujo genético durante el Pleistoceno entre
los europeos occidentales y los nativos americanos. Su modelo
también es consistente con otros estudios que han
demostrado que entre un 62% y un 86% de los antepasados de
los nativos americanos provienen de Asia Oriental.
Conclusiones
Raff y Bolnick no creen que vaya a aparecer de repente una
prueba que demuestre una ascendencia europea de los
nativos americanos, aunque reconocen que ésta sigue siendo
una posibilidad formal, remota, pero posible.
¿Qué pasa entonces con la señal de una ascendencia del
occidente europeo que se ha encontrado en los genomas de
los nativos americanos? ¿Es compatible con una migración
transatlántica?
Varios investigadores estudiaron los genomas de un individuo
hallado en Siberia denominado Mal'ta y del individuo Anzick-1
(un niño datado hace 12.600 años AP hallado en Montana), y
encontraron que una parte de sus antepasados (entre un 14 y
un 38%) deriva de una población que también aportó alelos a
los habitantes contemporáneos de Eurasia occidental. Cabe
destacar que el acervo genético de los europeos
contemporáneos parece haber surgido muy recientemente, en
los últimos 8.000 años, como resultado de sucesos de
migración y de mezcla. No sabemos cómo eran los genomas de
los pueblos Solutrenses, ya que hasta la fecha no se ha
secuenciado ninguno de ellos, pero a partir de estos
resultados podemos predecir que se parecerían más a los
cazadores-recolectores pre-neolíticos que a los europeos
contemporáneos. Es importante destacar que a partir de los
genomas pre-neolíticos que se han estudiado, parece que
estos primeros cazadores-recolectores europeos no mostraban
afinidades genéticas cercanas a los nativos americanos.
Sentado lo anterior, y como colofón teniendo en cuenta las
investigaciones sobre el tema, podemos decir que el posible
escenario de la colonización americana sería el siguiente:
1. Hace unos 32.000 años se produjo el desplazamiento de
grupos de cazadores-recolectores desde Siberia al norte
de Beringia.
2. Más adelante, y en una única ola migratoria hace como
máximo unos 23.000 años, se expandieron hacia el este
de Beringia y comenzó la llamada “evolución genética de
las características únicas de los nativos americanos”.
3. Por último, la entrada en el continente americano no
pudo verificarse hasta que se produjo el deshielo de la
franja costera del Pacífico hace unos 13.000 años y con él,
la apertura de rutas de tránsito en el interior de América
del Norte. El acervo genético de estos pobladores se
diversificó en dos ramas que configuran las diversas
poblaciones nativas que vemos hoy en el continente.
Las condiciones que tuvieron que soportar nuestros
antepasados aislados en Beringia durante miles de años
tuvieron que ser tremendamente duras. Más adelante, hubo
al menos otras dos entradas de población siberiana en
América que acabaron de conformar las poblaciones indígenas
que, hasta la llegada de Cristóbal Colón, no recibieron ningún
aporte genético de Europa occidental.
José Luis Moreno
Referencias
Documental del canal Discovery: Ice age Columbus (Acceso
abierto).
Lazaridis, I., et al. (2014), "Ancient human genomes suggest
three ancestral populations for present-day
Europeans". Nature, vol. 513, núm. 7518, p. 409-413. (Acceso
abierto).
Raff, J. A. y Bolnick, D. A. (2015), "Does Mitochondrial
Haplogroup X Indicate Ancient Trans-Atlantic Migration to the
Americas? A Critical Re-Evaluation". PaleoAmerica, vol. 1,
núm. 4, p. 297-304. (Acceso abierto).
Raghavan, M., et al. (2015), "Genomic evidence for the
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Americans". Science, vol. 349, núm. 6250.
Rasmussen, M., et al. (2015), "The ancestry and affiliations of
Kennewick Man". Nature, vol. 523, núm. 7561, p. 455-458.
(Acceso abierto).
Skoglund, P., et al. (2015), "Genetic evidence for two founding
populations of the Americas". Nature, vol. 525, núm. 7567, p.
104-108.
Stanford, D. J. y Bradley, B. A. (2012), Across Atlantic ice: the
origin of America's Clovis culture. Berkeley: University of
California Press, xv, 319 p.

http://historiasdelahistoria.com/2011/03/17/todos-los-que-llegaron-a-america-antes-que-colon

TODOS LOS QUE LLEGARON A AMÉRICA ANTES QUE COLÓN

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JAVIER SANZ — 17 MARZO 2011


En el colegio me enseñaron que el descubridor del continente
americano -lógicamente para los europeos, porque los
pueblos precolombinos ya estaban allí- fue Cristobal Colón en
1492, pero desde aquellos años hasta la fecha de hoy -y ya ha
llovido mucho-, han ido surgiendo muchas hipótesis que
echan por tierra “mis enseñanzas” del colegio; no como
descubridor, con todo lo que implica (explorar y dar a
conocer), sino como el primer no nativo que puso pie en el
nuevo continente. Unas más sólidas, otras más peregrinas,
aquí os expongo algunas de ellas y cada uno que saque sus
propias conclusiones:

 Leif Eriksson el Afortunado, hijo de Erik el Rojo, fue un


explorador vikingo que en el año 1003 partió desde
Groenlandia rumbo al oeste. Consiguió llegar a un
tierra que llamó Viland , que por su descripción y los
restos hallados se podría identificar con Terranova. Al
año siguiente regresó y tomó el testigo su
hermano Thorvald. Siguió la misma ruta y fue el
primero en tener contacto con los nativos.
 Zheng He fue un militar, marino y explorador chino,
especialmente conocido por sus expediciones navales,
realizadas entre 1405 y 1433. Durante sus viajes
exploró el Sudeste asiático, Indonesia, Ceilán, la India,
el Golfo Pérsico, la Península Arábiga y el este de África
hasta el canal de Mozambique. En 2006, tras el
descubrimiento de una copia de un antiguo mapa de
1418, se afirma que Zheng también llegó al continente
americano. Aunque la “tradición china” ya habla de un
monje budista, Hui Shum, que en el 485 ya estuvo
predicando en la península del Yucatán. Y para rizar el
rizo, Guatemala debe su nombre a Gautama (Buda es
el título por el que se conoce mundialmente a
Siddhartha Gautama).

mapa Zheng He
 Abubakari II, mansa del imperio de Malí, fue un rey
interesado en las expediciones marítimas. En 1310
envió una al Atlántico de 400 naves, compuesta por
militares y representantes de casi todos los gremios, de
las que sólo regresó una. Este desastre no le desanimó
en su búsqueda y él mismo se embarcó en otra un año
más tarde llegando hasta centroamérica. Esto
permitiría dar una explicación racional a la existencia
de rastros de civilización africana en Brasil, previos a la
deportación de los esclavos.
 Madog ab Owain Gwynedd fue, según la tradición, un
príncipe galés que se embarcó en 1170 rumbo al Oeste
huyendo de la violencia fratricida de su país y llegando
al continente americano. Estableció un asentamiento
en el que dejó a más de 100 personas, regresando a su
tierra. En 1190 organizó otra expedición para seguir
explorando pero al llegar al asentamiento estaba
arrasado, siendo él mismo víctima de los indígenas.
 Leyendas hindúes hablan de navegantes de la India que
alcanzaron el continente 2000 años antes que Colón. Se
nombra a Votan que vivió entre los mayas, Sume en la
zona de Brasil…
 navegantes de la India que alcanzaron el continente
2000 años antes que Colón. Se nombra a Votan que
vivió entre los mayas

https://orrego.wordpress.com/2007/10/18/la-invasion-a-america-2/

LA INVASION A AMERICA
Publicado el octubre 18, 2007por Indoamericano
12 de octubre de 1492
Por el Q.·. H.·. John E. Orrego A.
A.·. M.·.
Gran Logia Constitucional del PERU
Editor Junior FENIX JOURNAL
R:.L:.S:. Fenix No. 137 – 1
Todos recordamos esta fecha como el memorable
descubrimiento de América por parte de Cristoforo
Colombus (nombre original no hispanizado de Cristóbal Colón)
y su pequeña tripulación reunida en tres carabelas:
la Santa Maria, la Pinta y la Niña,
travesía financiada por los Reyes Católicos luego del rechazo de
la
corte portuguesa a Colón, pero ¿fue verdaderamente un
descubrimiento?
El
hecho de descubrir implica encontrar algo que nadie nunca ha
hallado,
lo cual no paso el 12 de octubre de 1492, sino más bien hace
aproximadamente 40 mil de años atrás (durante el
Pleistoceno) cuando una banda de primitivos humanos cruzó
el Estrecho de Behring
siguiendo las manadas de animales y llegando a tierras
americanas. Cabe
resaltar además que una embarcación vikinga al mando de Leif
el Afortunado (hijo de Erico el Rojo, primer colonizador de
Groenlandia) arribaron a América 492 años antes que los
españoles a una región de Norteamérica que ellos
denominaron Vinland (Tierra del Vino), en lo que actualmente
es Nueva Escocia; y el descubrimiento en Brasil de un cráneo
que data de hace unos miles años de una persona de rasgos
africanos,
según algunos estudiosos se debe a los sobrevivientes de una
pequeña
embarcación que se extravió en alta mar y cruzaron el atlántico.
La invasión europea a América es parte de un proceso más
amplió denominado Expansión Europea del Capitalismo
Mercantilista que
ocurrió entre los siglos XV y XVI. La principal razón de este
proceso
fue la búsqueda de nuevas rutas comerciales a los mercados
mercantilistas impulsado por la emergente burguesía y bajo la
protección de las monarquías que vivían de la tributación y
préstamos
de dicha burguesía. El otro factor fue la crisis del sistema feudal
expresado en la escasez de tierras y el vasallaje en colapso; es
así
que los hidalgos o caballeros empobrecidos por dicha crisis se
convirtieron en jefes militares durante la invasión y trajeron
con las encomiendas el feudalismo a América.
Es
durante esta época en que se realizan numerosas expediciones
alrededor
del mundo siendo Portugal la pionera y empezando con la
fundación de la EscuelaNaval de Sagres en 1415 por parte del
príncipe portugués Enrique el Navegante,dando inicio a la
exploración de África Oriental. En 1488 Bartolomé Díaz dobló
el Cabo de Nueva Esperanza y en 1498 Vasco de Gama alcanzó
Calcuta en la India. Por
su parte España financió los viajes a América luego de cinco
años de
haber sido propuesta la empresa logrando los resultados
cuando Cristóbal Colón llegó a América en 1492.
No tardó mucho en surgir un conflicto entre España y Portugal
por
repartirse los territorios colonizados, interviniendo el Papa
Alejandro
VI hasta que ambos reinos firmaron el Tratado de Tordesillas y
delimitaron sus posesiones. Años después de la muerte de
Colón el cartógrafo Américo Vespucio
llego a la conclusión de que las nuevas tierras no eran Asia
como se
creía sino que conformaban un nuevo continente, lo cual
agudizo el
interés en Europa por invadirlo.
Entre
las consecuencias de este proceso de invasión podemos
mencionar la
destrucción total de los diversos imperios, reinos y señoríos que
existían en América, que en esa época funcionaban (como en el
caso de
los Incas) en base a un esclavismo masificado, lo cual con la
invasión europea paso a ser una sociedad feudal; la eliminación
de gran parte de los habitantes americanos debido a guerras,
asesinatos, enfermedades, explotación inhumana (Sudamérica)
o el arrebato de tierras (Norteamérica); el saqueo de tesoros en
todo en continente; y la perdida de su tradiciones e
identificación cultural debido a la influencia de la nueva
sociedad imperante importada de Europa, lo cual en muchos
casos llevó a una mezcla cultural.
Esta
es una fecha para reflexionar y preguntarnos si es justo celebrar
la
matanza, la ambición y la destrucción, si es justo celebrar el
hecho
que a los pueblos autóctonos de americanos les hayan
arrebatado sus
raíces ancestrales y los hayan sometido al más cruel de los
tratos.