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Universidad San Francisco de Quito

Sofía Soria

Katherine Guevara

Escequiel Morillo

Análisis arquitectura egipcia y yumba

La arquitectura se muestra como un espejo de las circunstancias y condiciones de


quien construye, así como de la cultura; gracias a ella se ha podido comprender la
idiosincrasia, cosmovisión y evolución de diferentes pueblos alrededor del mundo y en
periodos distintos de tiempo; así como también la posición de la humanidad en la
actualidad. A partir de este hecho, el presente ensayo busca comparar y contrastar la
arquitectura desarrollada en las culturas egipcia y yumba con el fin de comprender a
estas culturas a partir de su legado arquitectónico.

El estudio de la historia arquitectónica permite la comprensión de fenómenos


conceptuales y abstractos guiados por la innata curiosidad del ser humano, en búsqueda
de saciar sus cuestiones existenciales, sin importar su posición geográfica y temporal la
arquitectura tanto perteneciente al pueblo egipcio como al pueblo yumbo expresa esta
necesidad, deriva entonces según Schulz en “la divinidad que inspira la forma”.

De esta forma, la arquitectura de tanto la civilización egipcia como de los yumbos


les permitió relacionarse con sus diferentes deidades, ambos eran pueblos politeístas
cuyas creencias se basaban en aquello que podían percibir por medio de sus sentidos, sus
monumentos y construcciones se enfocaban en el reconocimiento del ser humano que
admiraba e ideaba a la naturaleza como a un ser divino.

Así es como, la religiosidad y la muerte representaron en ambos casos ejes


fundamentales, por lo que se crearon en caso egipcio, monumentos como templos y
obeliscos (religiosos) y mastabas, pirámides e hipogeos (funerarios) mientras el pueblo
yumbo levantó tolas, cuya función “era múltiple y variada; simbólicamente conllevaba
significados de jerarquía, religiosidad, observación astronómica, geometrismo, control
del espacio, integración social y, en ciertos casos, ritualismo funerario.” (Jara, 2007 ) y
se encontraron también piscinas (Tulipe) cuyo fin, se conoce que fue ritual y académico
según algunos entendidos. Se comprende entonces la variedad de significados que el
pueblo yumbo entregó a sus construcciones sin necesidad de crear nuevos monumentos
como tal.

Se puede asociar a tanto al pueblo egipcio como al yumbo con la verticalidad, la


cual fue fundamental para la expresión de su arquitectura en relación con el cosmos; de
ambos pueblos se conoce que eran astrónomos,” la verticalidad es el símbolo más
evidente que apunta desde la tierra al cielo. Su significado es un vínculo con los poderes
invisibles. “(Segura, 2016). Sin embargo es preciso saber que mientras en Egipto se
erguían pirámides con ejes totalmente definidos, de formas puras y nítidas conservadas
en el tiempo, en el Chocó Andino, el pueblo Yumbo, levantaban tolas, las cuales “así en
la Sierra como en la Costa, las tolas no tienen todas uniformemente ni la misma altura ni
la misma forma circular […]” (González Suárez, 1969), además de tratarse de tolas o
pirámides truncadas.

Ahora bien, tanto yumbos como egipcios edificaron en base a geometría ligada a
lo sagrado, asimilado de una forma propia y de un trazo cargado de simbolismo, la forma
más clara de aproximaciones a la geometría del pueblo yumbo se encuentra en Tulipe,
sitio que se encuentra “conformado por estructuras con diseños cuadrados, rectangulares,
semicirculares, circulares y poligonales…..” (Jara 2007), estructuras que muestran un
control sobre las formas geométricas; así mismo en Egipto, se puede reconocer en el
complejo de Memphis, formas geométricas volumétricas las cuales se imponen frente a
los planos horizontales, es comprensible en ambas culturas la asociación existente entre
esta organización geométrica y el contenido relacionado a su cosmovisión, Jara dice que
el trazado yumbo “Se trata de una geometría que trasciende los niveles de lo formal y
sugiere un contenido sagrado de su aplicación. Ningún elemento está demás y, por el
contrario, todos se integran dentro de una totalidad organizada y armónica”

Un elemento común reconocido en tanto la cultura Yumbo como la cultura e


egipcia, es la existencia de rampas; con relación al pueblo yumbo, “Estas rampas se sitúan
normalmente una frente a otra, partiendo desde dos lados opuestos hacia el centro de cada
estructura. Una de ellas, por su forma escalonada, señala el acceso al interior de la
estructura; mientras la otra evidencia la inducción del agua que se vertía en la piscina.”(
Sánchez Jara, 2007), así como también para los egipcios la construcción de rampas a más de
posicionarse como una solución arquitectónica, proporcionaban la circulación vertical que
permitía la relación de sus deidades con la tierra, la rampa formó parte de los elementos
importantes para crear las edificaciones de mayor importancia para el pueblo egipcio.

Ahora bien, la respuesta de ambas culturas ante la diversidad climatológica y


geográfica se muestra muy diferente en ambos casos, mientras las condiciones del
noroccidente ecuatoriano se mostraban en forma de selva, de muy difícil acceso (razón
por la que los yumbos no fueron conquistados, sino que tuvieron que huir debido a
erupciones volcánicas), de esta forma se conoce al pueblo Yumbo, como “un pueblo
que siguió su propio proceso histórico, en una región internada entre la Costa y la Sierra,
y que por más de mil años acumuló una gran experiencia tecnológica hasta lograr
transformar un paisaje natural de bosque muy húmedo pre montano en un paisaje cultural
habitable” ( Jara Sánchez, 2007).

De esta forma los asentamientos del pueblo yumbo, se rigieron a la topografía del
Chocó andino, en la cual posicionaron sus tolas, piscinas y cementerios, en relación con
las zonas más elevadas de los piedemontes; estas construcciones también se relacionan
mediante núcleos que las anclaban de una u otra forma, por lo general las edificaciones
se encontraban posicionadas “de este a oeste y de sur a norte, para formar complejos
nucleados. Las laderas no escarpadas se utilizaron en la agricultura, mientras las partes
bajas de las quebradas y ríos se mantuvieron como zonas de vida vegetal, animal y de
cacería.” (Jara, 2007)

Para alcanzar tal estadio, la población yumbo desarrolló un proceso de


organización acorde con su medio ambiente y realidad geográfica: comenzó
reconociendo su accidentada topografía a la que terminó adaptándose
mediante un patrón de asentamiento que aseguraba su supervivencia.
Distribuyó el espacio para su vivienda, para su agricultura y para su práctica
religiosa. Esta adaptabilidad al medio ambiente, a todas luces ‘agresivo’ por
su topografía, fue fundamental, para así volverlo productivo en beneficio y
seguridad del grupo social, continuum de la evolución humana, como bien lo
afirmara el investigador Darcy Ribeiro (1970).

Mientras tanto los egipcios se situaron cerca del rio Nilo y de los demás canales, su
geografía árida propia del desierto les impulsó a construir según sus necesidades así se
entiende su organización, “La gran capacidad agrícola del valle del Nilo
debido a las inundaciones previsibles al riego controlado ofrecía una gran cantidad de
productos que fomentarían el desarrollo social y cultural” (Barreno, s.f)

De gran relevancia es la forma en la que estos pueblos construyen los diferentes


edificios y monumentos, mientras en Egipto se valieron de esclavos ajenos para el
levantamiento de las principales edificaciones, entonces estos eran los encargados de
tanto de transportar como de construir en sí, las edificaciones que se dedicaban a las
diferentes deidades; en el noroccidente eran los propios ciudadanos los que se encargaron
de construir las tolas y de esta forma se relacionaban personalmente con la divinidad.

En cuanto a la organización de sus asentamientos, el complejo Tulipe está


conformado por ocho estructuras, en forma de piscina, las cuales estás hundidas y poseen
diferentes formas geométricas, existen dos semicirculares, dos rectangulares, una
cuadrada, una en forma poligonal y una que son baños y se atribuye a los incas. Entre los
vestigios encontrados “se halla un monolito bastante grande (3 m. x 1,40 m.)”( Jara
Sánchez, 2007) este monolito se vincula a significados como la luna, la naturaleza y la
fertilidad, así también los egipcios yerguen obeliscos como símbolo de la divinidad en la
naturaleza; a pesar que estos monumentos varían en tamaño, es el significado ligado a lo
espiritual de estos el que vincula a ambos.

En Egipto la diferenciación entre clases sociales se presentó de forma clara con la


misma construcción de palacios y pirámides los cuales estaban destinados a ser habitados
por la realeza en vida y tras ella; mientras la jerarquía en el pueblo yumbo estaba
determinada por la ubicación y el tamaño de las tolas, “ Tal jerarquía de tolas está
expresada en el tamaño de estas y en su ubicación: las mayores (sobre los 1000 m2 de
construcción) se hallan en la parte superior y más estratégica de los piedemontes; las
medianas (500-1000 m2) se distribuyen en cotas más bajas; las menores aparecen
dispersas en las pequeñas colinas que se extienden desde los piedemontes hacia las
quebradas.” (Jara Chávez, 2007)

La búsqueda de respuestas existenciales no solo se visibiliza en la organización


arquitectónica sino también en los simbolismos creados en ambos pueblos para el mejor
entendimiento de esas respuestas, de esta forma el pueblo yumbo y egipcio hizo uso de
tanto sellos, petroglifos como jeroglíficos para expresar sus ideas, gracias a estos se pudo
entender de mejor forma la cosmovisión de estas culturas. “Lo cierto es que muestran
diseños antropomorfos, zoomorfos, espirales, vegetales, círculos concéntricos, etc., a
menudo laberínticamente complejos. Son improntas, marcas, cicatrices, huellas que
manifiestan artísticamente una pertenencia y un simbolismo espiritual “(Jara, 2007)

Para concluir se pueden reconocer diversidad de características que relacionan a


los pueblos yumbo y egipcio, entre ellos el vínculo existente radicado en su cosmovisión
y en la forma en la que esta se asocia a la búsqueda existencial; es así como buscando
resolver su propio contexto estos pueblos desarrollarán sus propias respuestas, a diversos
niveles. Ahora bien, es preciso comprender que no solo existen semejanzas, si no también
diferencias, las cuales marcan la identidad de cada pueblo; existen también diferencias y
semejanzas a nivel constructivo. Finalmente, se puede comprender como la
conceptualización de las ideas relativas a su cosmovisión e idiosincrasia deriva en la
creación de símbolos, edificios y monumentos, así como también traza parámetros en
cuanto a la organización y jerarquización de su propio territorio.

http://www.egiptomania.com/piramides/rampas/default.htm
Bibliografía

Carrillo. Relación arquitectura, cultura e ideología. 2013. http://www.ecohabitar.org/la-


relacion-arquitectura-cultura-e-ideologia/

Terra incógnita. Yumbos antiguos habitantes del Quito subtropical, 2014.


https://www.pressreader.com/ecuador/ecuador-terra-
incognita/20141101/281891592084225

Norberg Schulz. Arquitectura occidental. 1999.


https://arqunmhistoria.files.wordpress.com/2016/03/261278850-christian-norberg-
schulz-arquitectura-occidental.pdf

Cultura.10. obelisco egipcio. 2018. https://www.cultura10.org/egipcia/obelisco/

La arquitectura egipcia, https://www.viajejet.com/monumentos-de-egipto/

Jara Sánchez, Holguer 2007, Tulipe y la cultura yumbo. 2007. Trama.

Barreno, 2015. Civilización egipcia. Universidad Católica de Quito.


https://www.academia.edu/19261213/Civilizacion_Egipcia
arqjfranciscopmb@gmail.com