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Pedagogía en el arte

1-¿Qué es cultura artística?

El término cultura “Conjunto de la actividad espiritual de la humanidad”

Conjunto de conocimientos no especializados, adquiridos por una persona mediante el estudio, la lectura,
los viajes, etc.

Es culto/a “quien tiene estimación extraordinaria por una cosa espiritual o material”

Artística. Corresponde ahora que se entiende por ese término, sobre todo en épocas de
multiculturalismo.

“Por antonomasia, actividad humana dedicada a la creación de cosas bellas”.

Cultura artística. Ver qué tipos de contenidos deben ser seleccionados para ser enseñados (conceptuales,
procedimentales y actitudinales)

Porque si el arte lo grato, y es grato lo bello, ¿qué lo es? “cualidad de bello” “La belleza de un rostro, de
un paisaje, de una estatua”.

Lo grato se aplica a lo que gusta, o es agradable.

Entonces si me gusta una obra musical demasiado elemental y ruidosa, con textos pobres e incluso
escatológicos; o una construcción plástica agresiva, no siempre bien lograda en forma técnica, que veo
por Internet, ¿es esto ARTE?, ¿constituirá parte necesaria o conveniente de la Cultura Artística que la
escuela debería contener y transmitir?

Nos constituimos a partir de los significados, normas y valores del contexto socio-cultural que nos alberga;
es a partir de las primeras internalizaciones que comenzamos a conformar nuestro gusto.

Nada es lindo ni feo en sí, sino que se transforma para nosotros en estos calificativos por el nivel de
seguridad, por ser lo conocido, por el hábito, porque lo encontramos en la experiencia sensible.

Vigostky y Bordieu sostiene que es conveniente que los seres humanos todos tuvieran la posibilidad de
conocer modos diversos de expresión y de concreción de mensajes de belleza, aunque proponen que los
“cánones” al respecto deberían ser más ricos en su diversidad que aquellos, muy restringidos a un lugar y
a una época, que buscaron imponerse con unanimidad en el ámbito de los contenidos educativos.

ninguno de ellos ha sostenido que no es posible poner al alcance de la mayoría, muestras notables de lo
mejor del arte universal de todos los tiempos, buscando que el sujeto en formación conozca el producto de
la acción constante de la Humanidad a lo largo de su historia —que incluye su presente contextual—
adquiriendo los conocimientos, las habilidades, las destrezas y las actitudes que ermitan al sujeto/actor de
su educación liberarse de los determinismos del consumo inmediato, ampliando sus horizontes,
aprendiendo a valorar lo más complejo y comprometido, aquello que es el fruto de seres notables en su
capacidad creativa y de expresión.
Porque adquirir una "cultura artística" acorde con estos enfoques significa un apartamiento de las formas
grotescas y deshumanizantes que algunas formas de la expresión mediática está proponiendo
constantemente.
Sabemos que, por ejemplo, hay conjuntos musicales populares de gran impacto entre nuestra niñez y
juventud. Nuestra primera responsabilidad como docentes es conocer ese material. Luego... incursionar
didácticamente en un camino de reflexión que la conduzca, que oriente el pensamiento de nuestros alumnos,
quizás de la manera siguiente:
¿Qué forma musical tienen esas obras?

Si se los deja a merced de la tristemente pobre en contenidos oferta mediática —indisolublemente ligada al
consumo— no nos quejemos de la pobreza del vocabulario, de la falta de precisión en la expresión verbal,
de la rudeza de las formas, del poco esfuerzo creativo, no nos quejemos ya que no hemos tratado de que se
les entregara una "cultura artística" en el sentido amplio y comprometido de los términos.

Interrogante número dos: ¿Hay coincidencias y


divergencias en materia de enseñanzas artísticas?

Lograr la confianza en sí mismo para que el niño ose, se anime, lo intente, es vital para el desarrollo de la
"expresión". Como ha planteado Carl Rogers —muchas veces muy mal entendido— un ambiente
permisivo, que permite la espontaneidad y la búsqueda es condición vital y determinante para el desarrollo
de la capacidad expresiva de nuestros alumnos.
Tema importante éste: la timidez puede hacer creer que el niño no tiene nada que decir o manifestar. Es
entonces una cuestión de prudencia dar la ocasión adecuada al interés. Mas es igualmente
importante saber encontrar el medio —decimos la técnica— con la cual los alumnos se sienten cómodos y
seguros para sus expresiones, en las primeras épocas de sus haceres escolares.
Hemos encontrado que interés, motivación, formas de la expresión, permisividad, son condiciones
relevantes de las experiencias didácticas de expresión artística.

Luego, es indispensable el crecimiento técnico, el desarrollo de las habilidades que permitan, superando lo
espontáneo muy simple, adquirir mayor riqueza de medios, comprender cómo perfeccionar un quehacer,
cómo ajustar la factura de cualquier objeto... desde la frase hablada a la entonada; desde el movimiento
natural y elemental hacia el paso de danza folclórica con sus exigencias de interacción con la pareja, del
diseño de una coreografía.
El tema de la evaluación de los productos de la expresión artística es básico cuando se trata de ayudar al
crecimiento expresivo, cuando se plantea la necesidad de una ejercitación imprescindible para un logro.

Interrogante número tres: ¿Quiénes se interesan por


estos temas y qué hacen?

Interrogante número cuatro: ¿Se interrelacionan,


entonces, el arte, la cultura y la educación?
Globalización, multiculturalismo
Cuando de educación general se trata, un primer "reduccionismo" solamente los talentosos deberían ser
atendidos por el sistema educativo.
Esta confusión emerge de la idea decimonónica y romántica del talento como don infuso, que no puede
formarse o desarrollarse, talento como inspiración sola y única.

Solamente la escuela es el ambiente apto y adecuado para esta formación, La escuela no está cumpliendo
acabadamente con esta función.
Muchas veces, los docentes y los directivos se aferran a lo popular, a lo demasiado cotidiano, a lo que los
chicos "ya saben y les gusta", escapan, así, a la misión de desvelar mundos que les son todavía desconocidos
pero posibles.
Creatividad y autoestima
Deberíamos atender a que nuestra gente, especialmente la más carenciada,
no "baje los brazos", no sienta "no puedo" aunque diga "no
sé".
Somos agentes de un proceso para evitar los reduccionismos que, generalmente nacen de la pobreza
personal, de la falta de estudio, de comprensión, de sensibilidad ante las expresiones varias del Arte de las
diversas culturas del mundo, de la nuestra para comenzar. Significa trabajar para la inclusión, evitando con
hechos concretos esa exclusión tan generadora de resentimientos.
El niño y el joven que crean, que intentan, que eligen, que seleccionan, que conciben, que perfeccionan su
hacer, crecen en confianza en sí mismos y en autoestima, mientras "aprenden a leer" las manifestaciones
del Arte.

Una visión sobre Arte, cultura y educación.

Educación por el arte y para el arte son, entonces, metas pedagógicas que, utilizando los mismos
materiales, permiten experiencias didácticas focalizadas (para el Arte) o de amplio espectro formativo (por
el Arte).

Hacia la paz
La capacidad del Arte para generar acciones de integración en el equilibrio individual/grupal son muchas,
variadas y enriquecedoras.

Enseñar a construir y a querer lo hecho con las propias manos, aun en su sencillez, en vez de esperar el
objeto regalado, fortalece la autoestima como ya he dicho, al descubrir que el esfuerzo individual o asociado
con otros permite alcanzar la meta elegida.

Si esta "puesta en escena titiritea" es llevada a un hogar o residencia de ancianos, por ejemplo, y tampoco
es ésta una acción novedosa en la historia de la educación general, se promueve el ejercicio de la "donación"
o regalo de lo que sabemos y podemos hacer, además de constituirse
en un gesto de integración barrial, de acercamiento a la familia de apoyo a la tercera edad, de solidaridad;
todo lo cual es decir respeto humano.

Estas reflexiones tan simples, tan cotidianas, me ayudan a terminar así:


• el arte es una dimensión natural (aclarando que natural, aquí, lo es no por naturaleza sino por construcción
a partir de la posibilidad de expresión simbólica propia o natural del sujeto a partir de
la externalización, objetivación e internalización), por ende, propia del ser humano, que no debe escatimarse
a los alumnos de los lenguajes del arte de nuestras escuelas de formación general;
* la cultura se construye, desde el comienzo de la vida en la familia, hasta la labor de la escuela y de todos
los agentes que conscientemente participan de esta noble e importante tarea;
* la educación debe recuperar el respeto y el lugar que nuestros antepasados le confirieron, no cejando en
los deberes de ayudar a los sujetos de la educación a desarrollarse en plenitud, negándose a reduccionismos
empobrecedores, que no respetan la posibilidad de desarrollo espiritual que —sabemos— es dimensión
real de crecimiento deseable para la población del mundo.

Interrogante número cinco: ¿Cómo se desarrolla la


formación del artista docente?

"sólo se enseña bien aquello que se conoce bien".


¿saber qué bien, y para qué, y para quiénes?

¿Qué debe saber un docente de arte?


El desarrollo de las técnicas y las habilidades propias de la expresión artística en el lenguaje de su elección
y en el mejor nivel a su alcance, con la consiguiente búsqueda constante de su ejercicio concreto como
creador y como apreciador, puede ser tomado como objetivo de vida para el docente de cualquiera de los
lenguajes del arte. Está claro que quien se desempeñe como docente en el nivel artístico habrá logrado
niveles de excelencia casi total.

La adquisición de conocimientos claros y experimentados acerca de la disciplina propia. Nociones diáfanas,


buenos y correctos niveles de síntesis, permiten el manejo conceptual que guía apropiadas
selecciones de contenidos a enseñar a sus alumnos, el correcto diseño de situaciones de aprendizaje que no
deformen o condicionen erróneamente las adquisiciones conceptuales de sus alumnos.

los esfuerzos que cada aprendizaje significa. Sentir que se crece y que se puede es condición de madurez
que —una vez descubierta— amplía el horizonte existencial.
Insisto: ignoro quién ha producido e/falso concepto de que el ejercicio de la acción (esfuerzo, que no
sacrificio) de aprender es innecesario. Los artistas, más que nadie, quizás, sabemos que sin disciplina y
perseverancia no se construye ninguna destreza que permita dar libre curso a la imaginación creadora.

El artista/docente, quien se preocupará por que sus alumnos logren algunos niveles de excelencia en sus
expresiones —tanto las creativas como las imitativas—, buscará las situaciones de aprendizaje más
apropiadas a las edades de sus alumnos; a los niveles de desenvolvimiento alcanzados por éstos; a los
contenidos que seleccione para ser enseñados; a las habilidades expresivas, propias de su lenguaje artístico
y adecuadas a los distintos niveles de maduración de sus alumnos.

¿Quién puede ser artista-docente?


Esta debe ser una opción consciente; alguien que estudie arte no debe llegar a la docencia por descarte.
que este proceso implica el manejo
de técnicas didácticas que pongan elementos básicos significativos para la edad y las posibilidades del
educando propios del lenguaje artístico que se está enseñando a su alcance, con vistas a un posible
crecimiento en la habilidad si el sujeto así lo desea y a una más segura orientación vocacional.
Es parte muy importante de este proceso el desarrollo del juicio crítico
de nuestros alumnos. Respetar aquellos haceres e intereses de sus alumnos, ya fueren estos el graffiti o la
canción rock. Pero los respetará en tanto y en cuanto esto es lo que el alumno conoce y frecuenta; no para
quedarse solamente en eso, sino para ampliar el campo de conocimiento
y experiencia estética de niños y jóvenes.
La escuela debe mostrar toda la riqueza posible de la cultura contemporánea.