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Cherie Zalaquett Aquea es periodista y escri
tora, autora de Sobrevivir a un fusilamiento.
Ocho historias reales (2005). Tiene una larga
trayectoria profesional como redactora en
Revista del Domingo de El Mercurio, diario
La Segunda, revista Caras y revista Sábado
de El Mercurio. Fue corresponsal de guerra
en el conflicto bélico Perú-Ecuador (1995). Y

su cobertura sobre la detención del general

Manuel Contreras fue destacada en 1995 en

The New York Times.

Ejerce el periodismo desde una perspectiva


independiente y crítica. Sus reportajes y entre
vistas han sido distinguidos con premios de
El Mercurio 1992, 1995, 1996, 2002, 2003,
2005 y 2006. La Universidad Alberto Hurtado

escogió dos textos suyos para incluirlos en

los libros Premio Periodismo de Excelencia


en sus versiones 2003 y 2004.
Ha sido profesora de la Escuela de Periodismo
de la Pontificia Universidad Católica de
Chile.

Biblioteca Nacional

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CHILENAS EN ARMAS
Colección GÉNERO, CULTURA Y SOCIEDAD

Cátedra UNESCO Género

Comité editorial: Doctora Lola Luna (Universidad de

Barcelona) Doctora María Luisa Femenías (Universidad


de La Plata, Buenos Aires) Doctora María Luisa Tarrés

(Colegio de México) Doctora Oresta López (Colegio de


San Luis Potosí) Doctora Loreto Rebolledo (Universidad
de Chile)
CHERIE ZALAQUETT

CHILENAS EN ARMAS
Testimonios e historia de mujeres militares

y guerrilleras subversivas

QjitfittVhífi.
ZALAQUETT, CHERIE
Chilenas en armas / Cherie Zalaquett Aquea
Santiago: Catalonia, 2009
346 p.; 15x23 cm

ISBN 978-956-324-024-5

Estudios de mujer y género


305.42
Testimonios
Ch920

Dirección editorial: Arturo Infante Reñasco


Edición de Jorgelina Martín
textos:

Diseño de portada: Guarulo 8c Aloms


Composición : Salgó Ltda.
Impresión: Salesianos Impresores. Santiago de Chile

Todos los derechos reservados.


Esta publicación no
puede ser reproducida,
en todo o en
parte, ni registrada o transmitida
por sistema alguno de recuperación de información,
en
ninguna forma o medio, sea mecánico,
fotoquímico, electrónico, magnético,
electroóptico, por fotocopia o cualquier otro,
sin permiso previo, por escrito,
de la editorial.

Primera edición: julio 2009


ISBN 978-956-324-024-5

Registro de Propiedad Intelectual N° 183.152

© Cherie Zalaquett Aquea, 2009


© Catalonia Ltda., 2009
Santa Isabel 1235, Providencia

Santiago de Chile
www. catalonia. el

La creación literaria de esta obra fue posible con la beca


del Fondo Nacional del Libro y la Lectura
A mi madre, Estela Aquea de Zalaquett

Nacida en la constelación de Capricornio, hermana gemela de la tierra

ella, los cerros, las piedras y el desierto floreciendo a sus


pies.

Sus manos, afluentes de la música, también bordaron las ruinas

de la Grecia arcaica.

Con su voz, poderosa hilandera del lenguaje, creó canciones y relatos

legendarios; dirigió la filmación de una


película:
"Tal vez algún día".

¡Ay, señora Estela, emperatriz del cielo nocturno,

madre terrible y cariñosamente abominable!

Me dejaste tan sola y tan humana

para buscar mi primer nacimiento divino.

Vallenar, 12 de marzo 2009


índice

PRESENTACIÓN
Una mujer en armas, un libro en armas

Sonia Montecino 11

INTROITO 13

Capítulo I
EL EJÉRCITO 19

Capítulo II
LA ARMADA 59

Capítulo III
LA FUERZA AÉREA 91

Capítulo IV
EL MIR 135

Capítulo V
APARATO MILITAR DEL PC 175

Capítulo VI
EL FPMR (Frente Patriótico Manuel Rodríguez) 211

Capítulo VII
MAPU LAUTARO 269

EPÍLOGO 319

BIBLIOGRAFÍA
Capítulo II
LA ARMADA

Entre las tres ramas castrenses, la Armada fue la más renuente a la in

tegración femenina. La fue realizando gradualmente, en un


proceso que
casi siete esa tardanza le costó reiteradas críticas
se
prolongó por años y
públicas por su sesgo machista. La Armada se defendía argumentando
que la presencia femenina en la institución se remontaba a 1937. En
efecto, desde esa fecha se incorporaron mujeres como auxiliares de en
fermería en los hospitales navales y luego como escribientes en áreas de
comunicaciones. Pertenecían a un escalafón denominado en esa
época
"Filiación Azul" y donde tenían en realidad estatus de funcionarías civiles.

Aunque se les otorgaba grados de marinería en niveles de Gente de Mar,


no se les
permitía vestir uniforme, salvo en ocasiones excepcionales, ni
tampoco abordar barcos.
Bajo la gestión de la ministra de Defensa, Michelle Bachelet, se con
a la Armada a
minó romper ese paradigma hegemónico y ceder parte del
poder al personal femenino. Al comienzo, el alto mando acogió la idea
con extrema cautela,
dejando entrever su disconformidad. En el Libro de
la Defensa Nacional de 2002, parte V, Los medios de la Defensa? se refiere
a la inclusión femenina:
"La Armada (...) requiere realizar ciertas adaptaciones materiales y
también culturales, de manera de facilitar su desempeño (...) la Institución
irá incorporando en forma gradual a la "mujer marino" a contar del año
2003, oportunidad en que se contará con Oficiales femeninos de profe
sión médicos, dentistas y abogados. Lo propio ocurrirá en los escalafones
de Gente de Mar en las especialidades del área de Sanidad Naval. En
una
etapa posterior, conforme se avance en los proyectos y adecuaciones
institucionales, se formarán mujeres para incorporarlas a los escalafones
de Oficiales y Gente de Mar en las áreas de Abastecimiento y Litoral,

prestando sus servicios principalmente en reparticiones terrestres".2


Excusándose en la necesidad de tiempo para readecuar su infra
estructura, postergaba la admisión femenina a la carrera naval en las

especialidades de armas y las privaba de participar en la razón de ser de


la Armada: navegar.

59
"(■ ■) la
incorporación de la mujer a cargos que comprometan desem

peño bordo de las unidades de combate, y servicio en buques en general,


a

es materia
que debe evaluarse a futuro, cuando se haya ganado experiencia
suficiente en las etapas anteriores, se
superen aspectos culturales y propios
de nuestra idiosincrasia, se evalúe la de
mayor experiencia de otras marinas
guerra y se logre la adaptación física de las instalaciones de los buques".
En el mismo texto, la Armada reconocía las
ventajas que podía apor
tar la a la institución: "...
mujer permite una
mejor base de selección y
la incorporación de habilidades y destrezas
que son más frecuentes en
ellas".3 No obstante, subrayaba: "... el proceso de incorporación obliga a

trabajar en varios aspectos, entre otros, definir sus carreras profesionales,


compatibilizar su papel de madre con las largas permanencias lejos de
los hogares que deben enfrentar los marinos embarcados, y considerar la
convivencia en lugares de espacios muy restringidos".4
Se esgrimía como escollo, un rasgo extra profesional en la carrera
naval femenina: conciliar las exigencias laborales con el rol de madre que
la Armada siente la obligación de resguardar.
Pese a la evidente oposición, le tocó al entonces comandante en jefe,

Miguel Ángel Vergara, dar las primeras señales de puesta a tono de la


Marina con la equidad de género. Después de 65 años, en 2002, por pri
mera vez se autorizó a vestir uniforme a las
antiguas funcionarlas navales
de Sanidad y Odontología. La misma medida se aplicó a la promoción
de grumetes que egresaron ese año.
En 2003 comenzó el alistamiento de abogadas, médicos y dentistas
en el Escalafón de Oficiales de los Servicios de Justicia, Sanidad Naval
y Sanidad Dental.
"Estamos avanzando seguros pero sin prisa", declaró el almirante

Vergara en marzo de 2004. Y no tuvo reparos en admitir que en recluta


miento femenino iban más atrás que el Ejército y la Fuerza Aérea.
"Es que la situación de la Marina es distinta porque nuestra razón
de ser son buques. Para estar en un buque hay que estar embarcado
los

y eso
significa estar lejos de la familia por 30, 40 días; en el caso de la
Esmeralda por seis meses. Por eso la situación en la Marina no es similar
a la de la Fuerza Aérea y el Ejército. Hay un
problema familiar im

portante. Incluso nosotros los marinos, los hombres, cuando salimos a

navegar tenemos problemas familiares con los hijos, que a veces no nos
reconocen, no nos obedecen cuando llegamos a la casa, se portan mal, les
ir mal el colegio, etc. Ahora piensen qué pasaría si la mujer
empieza a en

60
es la que está fuera de la casa, que es por lo demás lo que les sucede a
todas las Marinas más desarrolladas. Siempre se ve la parte positiva de
tener mujeres, que de hecho la tiene, pero las Marinas más desarrolladas
tienen ese problema, las familias de las personas que son mujeres y que
están navegando pasan por periodos de crisis y existe una alta cuota de
divorcio y separación".5
Un año después, en 2005, durante la inauguración de un seminario
sobre Mujer y Fuerzas Armadas, el almirante Vergara reconoció en forma
más explícita la existencia de un problema cultural que obligaba a retrasar
la inserción femenina:
"Nosotros lo estamos haciendo gradualmente, porque hay algunos
problemas que son distintos en la Armada (...) Así es que por eso hemos
ido más lento, pero no
por lento hemos estado
ajenos problema. a este

Por (...) ahora el 2007, vamos a incorporar por primera vez mujeres
eso,
a la Escuela Naval, inicialmente en las áreas de Abastecimiento
y Litoral
y, posteriormente, estaremos en una posición de "espere y vea". Es decir,
queremos que las cosas sean graduales, que sean progresivas, porque tam
bién tenemosque reconocer que existe un problema cultural que tenemos
que ir asimilando gradualmente; y en ese proceso estamos".6
El problema cultural era una forma eufemística de referirse al ma-
chismo. Así lo reconoció después el director general del personal de la
Armada, vicealmirante Gudelio Mondaca, cuando reveló cuál había sido
el obstáculo más difícil de en el
sortear
proceso de integración femenina:
"Para ser
muy honesto, ha sido lo que piensan las personas de este cambio.
en estos momentos Chile tiene una
Porque presidenta, una ministra de
Defensa, una subsecretaría de Marina y con eso no tenemos mayor difi
cultad, pues somos una institución ordenada y disciplinada. Sin embargo,
nuestra sociedad sigue siendo machista, tanto hombres como mujeres.

Creo que eso es lo que más nos ha costado".7


Esa postura de "espere y vea" en que iba a mantenerse la Armada
como anunció el almirante
Vergara, finalmente no se produjo. Tras
su retiro en
junio de 2005 fue reemplazado en la comandancia en
jefe
por el almirante Rodolfo Codina. Al mando de este oficial, la Armada
avanzó mucho más aceleradamente en diversos temas pendientes con la
sociedad. Se notaron
progresos en la sensible área de derechos humanos,
en la cual también iba más rezagada que el Ejército que había hecho en
2003 gran gesto de reconciliación
un con la declaración de "Nunca más"
del general Juan Emilio Cheyre.

61
También se
perfeccionóuna carrera femenina más
completa para
la primera generación que iba la Escuela Naval en 2007. A
a
ingresar a

las cadetes se les abrió la oportunidad de


optar -además de las
nuevas

especialidades de Abastecimiento y Litoral anunciadas inicialmente- por


las de ejecutivos e ingenieros navales, lo
que les permitirá ascender hasta
el alto mando y eventualmente llegar a ser comandante en jefe.
Sólo hay dos secciones vedadas a las mujeres: Infantería de Marina,

protagónica en la guerra anfibia y operaciones terrestres de la guerra


naval; y submarinos, donde se arguye que el reducido espacio impide la
privacidad de dormir en áreas separadas y ocupar distintos baños.
En medio de gran expectación llegó el esperado día de ingreso de las
cadetes femeninas a la Escuela Naval Arturo Prat Chacón. Un soleado 30
de enero de 2007 se realizó la ceremonia de
bienvenida, a la que asistie
ron los emocionadospadres de las jóvenes y en la que se remarcó el hito
histórico que constituía la admisión de las primeras oficiales, después de
189 años de predominio masculino.

"Hay muchos marinos, especialmente los antiguos, que no admiten


mujeres en la Escuela, y no les cabe en la cabeza que vayamos a ingresar.
¿Cómo será el día en que una mujer tenga un rango mayor?", reflexionaba
la alumna Daniela Armé. Pero su determinación fue más firme: "Tenemos

que trabajar para abrirles el camino a las mujeres, desterrar el mito de

que somos inferiores, porque somos


capaces de aportar lo mismo o más

que un hombre".8
Antes de la llegada de las jóvenes, el moderno edificio de la Escuela
Naval, enclavado en una colina de Playa Ancha, en Valparaíso, estuvo va
rios preparándose para acoger a sus nuevas moradoras. Se construyó
meses

para ellas un "entrepuente" (dormitorio) dotado de su propia enfermería


y salón de belleza que incluye un centro de depilación. Se diseñaron
armarios con más cajones para dar cabida a cosméticos y perfumes. El
sistema eléctrico fue reforzado para resistir los numerosos secadores de

pelo funcionando al mismo tiempo.9


Con anterioridad, toda la escuela, oficiales y gente de mar (personal
de servicio: limpiadores, panaderos, encargados de cocina) se prepararon
en charlas y seminarios para acogerlas y convivir con ellas. Nutricionistas
crearon raciones alimenticias más
pequeñas y acordes a la contextura
física de lasmujeres. Hasta hubo oficiales que viajaron a conocer in situ
las experiencias de otras Marinas: Perú, Argentina y Estados Unidos que

precedieron a Chile en el reclutamiento femenino.

62
También participó como asesora la sicóloga Pilar Sordo,10 autora del
libro Viva la diferencia, quien introdujo el concepto de que las mujeres

llegaban a la Armada a complementar y no a competir con sus pares


masculinos.
La odontóloga, teniente Mariana Illanes, quedó a
cargo de un
equipo de monitoras destinadas a coordinar a las jóvenes cadetes. Ella

aprobó detalles del vestir reglamentario como los tonos de maquillaje


autorizados para salir de civil, el color de las medias, la ropa interior
(únicamente blanca), el largo del pelo (sólo hasta 15 centímetros bajo
el hombro), el tipo de aros:
(perlas de 6 milímetros, sin canastillo) entre

otros
pormenores.11
Más de 250 jóvenes postularon al proceso de
admisión que comenzó
en
septiembre de 2006. Debían 18 y 21 años y salud compatible
tener entre

con el servicio naval. Rindieron exámenes de matemáticas, comunicación

y lenguaje e historia. Además de someterse a una prueba psicológica,


un examen médico y una entrevista personal. Sus padres deben pagar
aproximadamente nueve UF mensuales por el derecho a alimentación,
lavandería y sastrería.12
Sólo 44 jovencitas fueron las escogidas, provenientes de Viña del
Mar, Valparaíso, Santiago, Concepción, Punta Arenas. Varias congelaron
carreras universitarias como derecho,
ingeniería civil, ingeniería oceánica,
administración de empresas; otras dejaron atrás prometedoras carreras

deportivas, como Natalia Martínez, de Valdivia, ex seleccionada nacional


de natación, quien en 1998 cruzó a nado el canal de Chacao.
Fernanda de la Maza, Camila Ovalle y Alejandra Villanueva per
tenecen al
primer curso mixto de la Escuela Naval desde su fundación
en 1818.
Llevaban escasos seis de cadete cuando fueron autorizadas por la
meses

Armada, en
septiembre de 2007, para dar su testimonio para este libro.
El encuentro se realizó en
presencia de la periodista institucional,
Alessandra Perazzo, de la suboficial Erna Villegas, monitora de alumnas
de primer año, y del subteniente Felipe Arancibia, encargado de la difusión
de la Escuela Naval colegios. Todos los funcionarios intervinieron en
en

algunas preguntas para complementar o precisar la respuesta de las jó


venes. Y el teniente Arancibia objetó consultas sobre situaciones futuras

que las cadetes podrían enfrentar cuando fueran oficiales.


Fernanda de la Maza Reyes, 20 años, cursaba tercero de ingeniería
civil oceánica cuando decidió unirse a la Armada:

63
"Influyeron varios aspectos. Primero que nada mi amor, mi pasión

por el mar. En mi familia hay muchos marinos, tíos, abuelos, primos, mi


papá es funcionario de la Armada. A través de un almirante supe que iban
a abrirse las
postulaciones y empecé a pensarlo, porque había que tomar
una decisión drástica.
Implicaba dejar mi carrera, mis mejores amigos,
dejar todo. Mis papas se pusieron muy felices cuando les comuniqué mi
decisión".

Aunque con su título de ingeniería oceánica, Fernanda tenía las


mismas oportunidades de trabajar en contacto con el mar, le atrajo más
el sistema de valores de la Armada.
"Una parte de la enseñanza en la Armada tiene que ver con mis

valores. Hay amistad y compañerismo. La unión que se logra con mis

especial. Desde el momento en entramos a la


compañeras es
muy que
escuela pasamos por las mismas cosas y se forma un
espíritu de cuerpo,
como una hermandad. En la universidad uno va a clases, estudia, sale,
conversa con sus
compañeros y después chao. Y sisalgo de la universidad
lo más probable es
que me encuentre con algún compañero o colega en
algún proyecto, alguna vez. A mis compañeras de acá las voy a encontrar
siempre. Tenemos 30 años de carrera juntas y ya llega un momento en
que uno pasa a ser prácticamente hermana".
También la motivó el cultivo de virtudes militares como el sentido
de amor
y entrega por la patria, la fortaleza, la templanza y el respeto
hacia las personas.
Camila Ovalle Lagos, 18 años, desistió de ingresar a la carrera de
odontología para afiliarse a la Marina de la que su
padre le habló desde
niña:
"Mipapá es un sargento primero retirado de la Armada y siempre me
dijo más o menos en qué consistía esto. Me llamó mucho la atención y a
pesar de que estaba en un proceso de la PSU, preferí la Armada. Mi papá
me
dijo 'si es tu opción, yo te apoyo en lo que tú quieras'".
Camila asegura que no dudó un minuto de que la Armada era el
destino que deseaba, porque siempre había querido seguir un camino
donde pudiera servir al país. Su familia tomó su decisión con
alegría y le
brindaron todo el respaldo para cumplir su sueño.

También la joven Alejandra Villanueva Muñoz, 20 años, abandonó


sus estudios de administración de empresas con mención en logística, para
ser
aspirante a oficial de la Marina. Su padre es funcionario de la Policía
de Investigaciones y en cursos de inteligencia se relaciona habitualmente

64
con militares de las tres ramas. A través de un almirante en retiro, amigo
de papá, Alejandra supo de la convocatoria y postuló, porque piensa
su

que la Fuerza Naval es la rama que tiene más cercanía con la gente:
"Siempre me ha gustado la formación militar. Pero es difícil decir
cuál la razón por la que emprendí esta carrera, porque creo que uno
es

lo siente o no lo siente. Por el hecho de tener que dejar a la familia, a los

amigos, uno tiene que estar decidido y de verdad sentirlo y de verdad


quererlo. Como decía De la Maza, me importaron los valores que entrega
la Armada como la lealtad y que nos enseñen a servir a la patria de una
manera en
que nadie lo hace. Tenemos que ser capaces de dar la vida
por la gente, por la ciudadanía, por todo el país. Son muy pocos los que
están dispuestos a hacerlo y es una gran responsabilidad. Arturo Prat es
el héroe más popular y el que todos recordamos por la valentía que tuvo.
Desde ahí que la Armada ya tiene cercanía a la gente. A un marino lo
reconocen en todas
partes también por los servicios que presta en el litoral

y el rescate en las
playas, la gente los aprecia más".
Para las jóvenes, lo más difícil de estos meses fue separarse de
tres

su familia, especialmente durante el periodo de "navalización". Así se


denomina el tiempo de reclutamiento intensivo, que se prolonga por 45
días y en el cual, al igual que los hombres, no pueden ver a sus familias
ni salir de la Escuela. En ese tiempo aprenden a saludar anteponiendo el
"mi" al rango de cada oficial, a formarse, a usar correctamente el uniforme
y reciben instrucción militar.
La jornada de las cadetes en la Escuela Naval comienza a las seis
de la madrugada, cuando un
toque de diana anuncia la hora de levan
tarse. Desde ese momento todo el tiempo está cronometrado. Tienen
20 minutos para ducharse, vestirse, ordenar y salir. En un comienzo
adelantaron la hora de levantarse en 15 minutos para alcanzar a lavarse
elpelo. Requerían de un tiempo extracurricular para secarlo, atarlo con
seispinches y un elástico azul marino.
Además, deben dejar sus camas bien estiradas "las hawaianas secas
y puestas en paralelo a los pies de la litera; y la "chasa" (puesto que le
corresponde a cada una en el baño), con sus respectivos cepillos yjabones
formados en hilera", según la descripción de una periodista de Revista

Mujer de La Tercera que vivió con ellas una jornada completa.13


El staffde monitoras las coordinan en todos sus movimientos al le
vantarse: "Ortiz, apúrese... Pacheco, ordene su chasa... Mansilla, el pelo...

Martínez, abrigúese..."14 les ordenan cuidando que salgan a la hora con

65
su uniforme impecable y sus botines lustrados a formar en el patio a las
6:25 de la
madrugada.
Corren por los pasillos de la escuela para entrar a clases, ir al baño
(o "los jardines", en jerga naval), ir al "rancho" (almorzar o cenar). En
las tardes le dedican tres horas media al
y deporte. Y la jornada termina
con la cena a las siete.
Fernanda de la Maza indica que tienen demasiadas actividades y una
muy seguida de la otra. Por ejemplo, las clases terminan a las 13.45 y el
almuerzo se sirve a la misma hora. Apenas cuentan con segundos para
trasladarse de un extremo a otro del edificio. "A veces no me
doy cuenta,
pero los fines de semana ando mirando el reloj y corriendo en mi casa.

Mi mamá me tiene que decir que pare un


poco", dice.
Disponen de un lapso libre después de las 8:30 de la noche. Se llama
hora de estudio y las alumnas lo usan también para sus sesiones de be
llezaen la
peluquería. "Es un espacio femenino, sólo nuestro", comenta
Fernanda.
Como la mayoría de los jóvenes de su
generación, las aspirantes de la
Escuela Naval, crecieron usando zapatillas deportivas. En la Escuela Naval
tuvieron que reeducar pies para caminar con zapatos de taco. A causa
sus

de los zapatos, sufrieron una baja en la dotación. Una joven sentía dolores

y se descubrió que tenía pie cóncavo; tuvo que renunciar a la Escuela. Otra
cadete se retiró porque sufría agudos episodios de asma bronquial.
Lo más fácil para todas ha sido usar el uniforme "porque no hay que

pensar qué me voy a poner", aseguran entre risas. Tampoco les costó adap
tarse a la exigente disciplina y total sumisión ante el mando: "Obedecer es

parte del entrenamiento que uno debe tener para poder llegar a mandar.
Es una enseñanza", expresan Fernanda, Camila y Alejandra.
Deben ser muy cuidadosas, especialmente en el trato hacia sus

superiores que no son sólo los oficiales, sino también los cadetes de
segundo, tercero y cuarto. Para hablar a un superior deben mantener
una distancia de "tres
pasos de la proa", que equivale a tres pasos entre
cuerpo y cuerpo.
Si involuntariamente no
respetan alguna regla disciplinaria y le cortan
el paso a un superior o se cruzan por entremedio, tienen que pagar esas
infracciones con
castigos en flexiones corporales.
"Cometemos faltas. Al principio cuesta aprender ciertas cosas. Y
hacer esos ejercicios sirve para forjar el carácter y el temple", advierte
Fernanda de la Maza.

66
El teniente Edgardo Acevedo, a
cargo de los cursos de instrucción
militar sentenció en una entrevista:15
"Cuando a las cadetes les toca
pagar flexiones, yo no espero que
en

hagan 30; me bastan 15 ó 20. El tren


superior (del cuerpo) de las muje
res es distinto al de los hombres y no puedo pretender que cumplan por

igual. Lo que me importa es que se esfuercen y desarrollen templanza,

disciplina y humildad".
El oficial Acevedo también se
ocupa de la educación de la voz: hablar
firme y golpeado, les dará un sello de liderazgo. Francisca de la Maza
describe la voz de mando: "debe ser en función de que se
cumpla una

orden: clara, fuerte y militar".


Durante el primer año, a todos les la voz, porque es un
cuesta sacar

esfuerzo físico y sicológico —relata el teniente Acevedo. Aunque algunas

tengan temperamentos más fuertes que otras, "todos y todas deben de


sarrollar condiciones de líder. Acá se está formando gente para la guerra
y no sirven los que no tienen voz de mando".16
Pero al mismo tiempo la Armada exige a las señoritas una marcada
femineidad, la que deben conservar en todo momento y demostrar en
su manera de caminar, de hablar, en su modo de ser y en la forma de

desenvolverse en el medio.
Esa es una de las preocupaciones primordiales de la instructora
teniente Illanes: "Es importante que no pierdan nunca de vista el he
cho de ser
mujeres, y que está bien serdistintos(...).17 Nadie intentará
masculinizarlas. Se trabajará por respetar las diferencias, porque nadie
puede negarlas".18
Fernanda, Camila y Alejandra son
muy cercanas a sus
compañeros
varones
quienes, al igual que ellas han estado adaptándose a una promo
ción mixta. Se sienten muy amigas y camaradas.
amigos y
"Hemos partido con ellos desde el principio. Pasamos juntos desde el
corte de
pelo y la guardia que se hace el primer día hasta ahora. Ellos son
parte de un proceso de cambios, de adaptación tanto de la Escuela hacia no
sotros como de hacia la Escuela", indica Fernanda de la Maza.
nosotros

Camila observa que "ellos nos apoyan y nosotros los apoyamos a ellos.
Estudiamos las mismas cosas, estamosincorporados hombres y mujeres
a los seis cursos. No tenemos problemas".
Alejandra sostiene que cuando hay mujeres presentes, los hombres
tienden a recatarse en las actitudes de grupo enteramente masculinas
cuando hablan su
propio lenguaje:

67
"Sucede en la universidad, en el trabajo en todas partes. Y aquí se les
forma en
que el marino es un caballero. No porque nosotros seamos parte
del sistema van a dejar de ser caballeros con nosotros. Entonces también

limitan y se controlan en lo
que hablan y cómo lo hablan".
se

Fernanda asevera que las mujeres ingresaron a la Escuela Naval no

para competir, sino para compartir y complementar la Armada con los


varones:

"De repente los hombres actúan al tiro, nosotros en cambio anali


zamos más
y somos más ordenadas. Eso es un complemento. Con mis
compañeros estoy trabajando por el bien común, el bien de la Armada y
de la patria. Y en eso no más nos basamos".
El reglamento estipula las normas a seguir si surgen relaciones sen
timentales entre ambos sexos. Las expresiones de afecto quedan vetadas
al interior de la Escuela. Se prohibe que oficiales o profesores se relacio
nen con las cadetes. Pero sí
pueden pololear entre alumnos, aunque con
bastantes restricciones y deben informarlo a sus superiores:
"No podemos pololear con compañeros del mismo curso ni de la
misma división, porque no podemos estar bajo la misma línea de man

do", indican.
una cadete
Existe que pololea con un alumno de segundo año. Pero
Fernanda, Camila y Alejandra dicen no estar interesadas por el momento
en el amor: "Ahora estamos enfocadas en la escuela, pasar segundo año
a

y terminar la carrera, todo a su


tiempo", remarca
Alejandra.
Una de compañeras,
sus la cadete Daniela Arrué, en una entrevista de

prensa19 expresó su
preocupación a futuro por el equiübrio entre trabajo
y familia. Sobre todo, porque la carrera naval exige disponibilidad para
trasladarse a distintos puntos del país:
"Uno de mis miedos es cómo nos vamos a desenvolver en la vida
familiar. En el caso de los transbordos,
mucho más fácil que la señora
es

acompañe al marido que al revés. Me da miedo que se rompan matrimo


nios por eso, que me digan lo siento, pero no te puedo seguir, pero tengo
la confianza de que la Armada podrá solucionar esta situación".
luanes, las aspirantes a oficiales tendrán que elegir
Para la teniente
bien al compañero de su vida: "Quien quiera acompañarlas tiene que
saber que a lo mejor le tocará un rol mucho más preponderante en la
crianza de los hijos. Y la mujer que quiera ser mamá, en su momento no

querrá embarcar, pero detrás de ella habrá diez más que aspirarán a ser
comandantes de su
buque".20

68
Fernanda de la Maza confía plenamente en el lema de la Armada:
"Dios, Patria y familia":
"La Armada se preocupa bastante de la familia y de mantenerla
unida. Si yo el día de mañana estoy casada con un oficial también lo van
a mandar a la misma parte y no va a haber
separación". una

Las tres
sorprenden y hasta se cohiben un poco ante la
jóvenes se

pregunta de qué pasaría si alguna quedara embarazada. "No está per


mitido", responden. Interviene el teniente Arancibia recordando que el
reglamento estipula como condición para ingresar: no tener hijos y no
estar embarazada:
"Se busca proteger a la vida que está por nacer y con las actividades

deportivas y militares no es compatible. No sé si la palabra es compatible,


porque a ellas, como en cualquier entrevista de trabajo, les dijeron 'estas
son las líneas, ¿está dispuesta?', la hipótesis de qué pasaría tiene su qué,
porque aquí ellasentraron con una carrera y con un propósito, no
para
probar. Y uno es libre para elegir sí o no, nadie queda porque llegó la

cigüeña, es todo en base a un proceso".


Visiblemente incómodo con la pregunta, el teniente Arancibia se
ñala que si estuvieran en servicio, ya siendo oficiales, no debería haber
problemas frente al embarazo. "Pero eso se ve a alto nivel también. Y
son otras las personas encargadas. Ellas manejan lo que necesitan para
estos años no más. Estamos viendo lo que pasa en la Escuela", sentencia,

dando entender que hay que cambiar el tema.


Fernanda, Camila y Alejandra se sienten ansiosas por iniciar el viaje
de instrucción a bordo de la Esmeralda que se realiza en cuarto año (en
2011). "Es como un sueño, culmina una etapa, la más importante. Lo
veo como un desafío nuevo el de estar embarcadas y graduarnos como
la primera promoción de guardiamarinas, conociendo países, y gente
nueva", señala Alejandra.
Pero al ser consultadas de cómo se está preparando el
buque para
recibirlas, nuevamente se
apresura a intervenir el teniente Arancibia:
"Eso manejan las cadetes. El periodo de escuela termina con
no lo
su
graduación. El viaje de instrucción en la Esmeralda es la parte laboral,
no
depende de la Escuela Naval".
Indica que no debiera haber ningún problema en el acondiciona
miento del buque "es cosa de ver cómo lo hacen las marinas de Estados

Unidos, Inglaterra, Holanda y Suecia. Es tan simple como eso".

69
En la formación educativa aborda la
que reciben las alumnas no se

experiencia internacional sobre integración de mujeres.


Insiste el teniente: "No es un tema de ellas, eso se ve a alto nivel". Los
dos primeros años de estudio son comunes, después se separan según las
especialidades que cada una elija.
A Alejandra Villanueva le gustaría ser oficial de Abastecimiento, que
es afín con Administración de
Empresas, mención en logística, la carrera
que ella estudiaba:
"A lo mejor el teniente no va a estar
conmigo -dice mirán
de acuerdo
dolo, como si temiese que
enojara- pero yo opino que Abastecimiento
se

es una
especialidad transversal, porque se puede estar trabajando con los
buques de la escuadra o con los infantes de marina. Siempre está presente
en todo. De hecho
'siempre presente' es el lema de Abastecimiento".
La función de Alejandra en Abastecimiento sería principalmente

proveedora:
"Si me llama el comandante de la escuadra y me dice necesitamos

personal, combustible y toda la logística, que es tanto recursos materia


les como humanos, tengo que ocuparme desde el rancho que se las va a

servir hasta las municiones que van a usar. Por eso


digo que la carrera es

dinámica y transversal".
Además siente que Abastecimiento es una función muy adecuada a

su
personalidad:
"Me gusta llevar el orden de las cosas, tener una organización para

que todo se haga bien. Cuando egrese puedo trabajar embarcada y cuando
sea teniente segundo puedo trabajar con los infantes de marina".
El teniente Arancibia precisa:
"Si usted estudió administración de empresas con mención logís
tica, la carrera de Abastecimiento es eso, administrar los fondos que el
Estado le proporciona a la Armada; es la continuidad de una carrera de

ingeniería comercial".
Camila Ovalle elegiría Litoral, una
especialidad encargada de la
costa:

"Me llama mucho la atención por el contacto que se tiene con la

gente, puedo controlar a los pescadores, rescatar personas; estar al servicio


de los demás".

Prosigue el teniente Arancibia:


"La cadete está recién pasando a segundo y está viendo la misión
principal de la especialidad de litoral que es salvaguardar la vida en el

70
mar. Posteriormente, pasado este
proceso que es formativo y su etapa
práctica, a elección de ella
puede ir a cualquier parte de Chile y seguir
escalando las especialidades o subespecialidades que pueda tener esa
carrera.
Seguramente los primeros años, va a estar a cargo de control
marítimo, por ejemplo, a cargo de los puertos".
Camila interroga al teniente Arancibia: "¿Hay almirantes en litoral?"
"No por ahora. Supuestamente debería haber un oficial almirante de
litoral, pero creo que falta mucho para eso. Pero la opción está. También
una oficial de Abastecimiento
podría ser almirante como directora de
finanzas. Pero la única que puede llegar a ser comandante en jefe de la
Armada es una oficial Ejecutivo".
Esta última Arma es la que quiere seguir Fernanda de la Maza, porque
le permite estar en cubierta comandando buques de guerra:
"Para mí la Escuadra es la razón de ser de la Armada, por lo tanto si

yo quiero marino, tengo que


ser
navegando
estar en el mar, a bordo de la
escuadra; quiero ser partícipe de la razón de ser de la Armada. Por otro
lado, la dinámica que tiene la carrera, puede que este año esté en Valpa
raíso y el otro año en Iquique o en Punta Arenas, en Puerto Williams o
en
cualquier parte. Eso de estar en cualquier parte, me atrae mucho".
Si Fernanda lograra un buen desempeño tanto en lo militar como en
lo deportivo e intelectual podría ascender hasta almirante y eventualmente

llegar a ser comandante en jefe de la institución.


Eso,
en teoría,
porque como advirtió claramente el comandante en
jefe, Rodolfo Codina, falta mucho tiempo para que una mujer detente
el cargo de máxima autoridad naval:

"Hay que sumar: son cuatro años de Escuela, estamos hablando de

egreso el 2011; normalmente uno asciende a Almirante a los 30 años de

servicio, estamos hablando del año 2041; y yo estuve siete años de almi
rante para ser comandante en
jefe, estaríamos hablando del año 2048.

No sé cuantos estarán que ya no voy a estar en este mundo


aquí, yo creo

a esas alturas, pero por supuesto [una mujer] reúne todos los requisitos,
si
tiene todas las posibilidades de ser comandante en jefe".
El teniente Arancibia recuerda a las cadetes que hay que tener un

estilo y un proyecto de vida:


"Cuando uno entra a la Armada tiene un norte. Quiero ser co

mandante en
jefe, pero uno va
pensando a corto plazo. Primero pasar
la escuela, pasar primer año, que es una
etapa no difícil, pero compleja
porque es formativa y de adaptación. Después hay que desenvolverse en

71
laespecialidad que uno eligió y realizar el viaje de instrucción a bordo
de la Esmeralda
que es un hito importantísimo en la carrera. Luego vie
ne otro
eslabón, el más importante, en que uno se separa de todos sus
compañeros de elige irse a un lugar, es la etapa más práctica y
curso
y
laboral. Y más adelante uno sigue escalando de acuerdo a las preferencias
y capacidades que uno tenga".

Fernanda, Camila y Alejandra piensan que la Armada de Chile al


abrir cupos para mujeres en la Escuela está demostrando que no hay
roles exclusivos femeninos y masculinos. Tanto hombres como mujeres

pueden hacer lo mismo en el ámbito doméstico como en el profesional.


Sin embargo, ninguna de ellas se interesa por la problemática de género
ni se siente feminista.
La palabra feminismo provoca cierto escozor. El teniente comenta:
"Todos los extremos son malos". Y la suboficial Erna Villegas añade:
"Si fueran feministas no
podrían estar aquí porque tienen que ir contra

todas las reglas".


Para Alejandra, las feministas
siempre están compitiendo contra el
hombre y las cadetes navales no compiten, sino que se complementan:
"Nadie va a decir ganaron las oficiales. Todos los de primer año, hombres

y mujeres, somos de la generación 2011 y nuestros nombres como los de


nuestros compañeros van a
quedar grabados por igual como miembros
de la misma generación".
También eluden expresar su opinión sobre la historia reciente de
Chile y el régimen militar:
"Nosotros no vivimos ese periodo. No puedo opinar de algo que yo
no viví. Las Fuerzas Armadas son
apolíticas. Vemos la historia a grandes
fue lo no con inclinación hacia lados
rasgos, qué que pasó, pero políticos.
Podemos tener una opinión, pero desde mi posición de cadete no me

corresponde opinar", comentan en grupo.


Fernanda sentencia: "Estamos por el país completo y por la patria,
sea
quien sea que gobierne lo vamos a servir igual".
Demuestran sin ambages que el compromiso con su carrera militar es
total. Y así como en la Escuela están sometidas a las mismas exigencias

que sus compañeros, quieren en la vida profesional tener la oportunidad


de correr los mismos riesgos, incluso en las situaciones de extremo peligro
en la guerra.
"Para eso estamos para defender a la patria en el campo de ac
aquí,
ción del mar hasta rendir la vida si es necesario. Si llega a haber guerra,

72
no
porque seamos
mujeres vamos a estar más asustadas, con más pena
o con más miedo, no. Vamos a sentir lo lógico al separarnos de nuestras

familias,
porque es
posible que no volvamos, pero estamos
preparadas",
exclama Fernanda.
Como futuro oficial deabastecimiento, Alejandra se ve a sí misma
cumpliendo su función incluso
en combate contra el
enemigo:
"Iría en contra del propósito para el que nos estamos formando, si no
nos
dejaran la guerra. Si soy oficial de Abastecimiento y la escuadra
ir a

tiene que zarpar a un enfrentamiento, yo también tengo que ir. Sería


contrario al objetivo por el que nos están integrando, el que me dijeran
'usted tiene que desembarcar porque es
mujer y no
puede ir al combate
ahora. Sería ilógico'".
El teniente aclara que también en
tiempos de paz ellas van a estar

siempre en primera línea de acción:


"No lo llevemos a la guerra, nuestra carrera
gira en la paz. Y
torno a

ellas van a hacer las carreras normales, si van a ser aviadores navales y van
a estar embarcadas en la escuadra estarán
primera línea. Las oficiales
en

litorales, van a estar permanentemente en la primera línea de controlar,


fiscalizar y volar en helicóptero para rescatar personas".
Como las primeras mujeres que se integran a la Armada, sienten la

responsabilidad de trazar la ruta que después seguirán otras jóvenes:


Fernanda de la Maza describe la experiencia como entrar a un campo
minado con los ojos cerrados:
"Tenemos la responsabilidad de abrir la puerta y surcar espacios que
nunca antes se abrieron a
mujeres. Todo es nuevo tanto para nosotros
como
para la Armada. Y hasta ahora no me he encontrado con una
mina explosiva. Es un desafío siempre entretenido de cumplir, porque a
diario vamos pasando distintos obstáculos, vamos explorando un mundo
nuevo, muy enriquecedor. Eso de no saber dónde voy a estar trabajando
al año siguiente para mí es una aventura. Los 30 años de carrera son una
aventura completa. Estar acá es un honor".

También Camila lo define diaria que la hace cada


como una aventura

día despertarse muy y contenta


ganas de hacer
conlas cosas. "Para mí es
un
orgullo estar aquí porque es el inicio de un largo proceso. Es increíble
el apoyo que ha habido para las mujeres. Nos han recibido súper bien".
Para Alejandra el orgullo comienza cada mañana con el derecho a

vestir el uniforme. Y ser


parte de esta primera promoción le parece un

gesto de coraje.

73
"Las primeras lo está bien que yo lo
somos
algo grande, a
mejor no

diga, pero encuentro


que valientes. Como decía De la Maza, no
somos

podíamos preguntarle a nadie cómo era el régimen para la mujer. Lo que


nos tocó, nos tocó y tenemos
que aperrar no más, apretar los dientes y
seguir adelante. Es importante ser la parte de la Armada que está abriendo
puertas para muchas promociones. Y cuando yo sea almirante voy a poder
mirar hacia atrás y ver todas las cosas
que han cambiado y cómo se han
adaptado las mujeres y sentir que en parte yo tuve influencia en eso".

La mirada de una oficial

"Soy el primer marino de la familia", asegura la abogada Andrea Botteselle


Mardones, del primer curso de profesionales contratadas en 2003 en los
Servicios de Justicia, Sanidad Dental y Sanidad Naval.
Esta locuaz teniente, de 34 años, es divorciada y madre de una
hija.
Desde que estudiaba en la Scuola Italiana se formó una
muy buena imagen
de la Armada y de la Escuela Naval:

"Imaginaba un ambiente de trabajo muy serio, respetuoso, y de


caballeros".
Mientras desempeñó en el Consejo de Defensa del Estado en
se

Valparaíso, decidió ejercer su profesión en el sector público por la garantía


de estabilidad laboral. Vio en el diario un concurso de la Armada y de
inmediato envió currículo. Recuerda que hubo 80 candidatas para tres
su

vacantes. La Armada escogió a un hombre y tres mujeres:

"Sabía que iba a ser un peso entrar a la Armada entre las primeras

mujeres, porque éramos pocas e íbamos a estar siendo observadas".


Tras unos meses de evaluación laboral, en 2003, inició su instrucción
en la Escuela Naval bajo un régimen de internado, sin hospedaje obliga
torio, pero con un
apretado horario de clases y deportes:
"A ese
periodo lo llaman "navalización". Nos familiarizamos con

la jerga marina: el almuerzo es el rancho; el quiosco es el bar lácteo; el


pañol es la tienda; también se dice la "chompa" por el chaleco o estoy
maquineado' para expresar que estoy complicado".
Estudió ramos militares: formación, manejo de espada, y diferentes
saludos; derecho interno de la Armada, sus procedimientos administra
tivos, de disciplina y justicia; el funcionamiento del servicio a bordo y en
tierra. También hizo un curso de mando para aprender a dar órdenes:

74
"La de mando, normal alta. No hay gritar, pero dar
voz es una
que
orden es usar una voz que la escuche toda la fila".

Aprendió a moderar sus modales:


"Son cosas
que a lomejor para un cadete de 17 años no son tan obvias
como
para mí que he trabajado. Por ejemplo, hacerse entender; mirar a
la gente cuando se conversa, porque es una señal de respeto; no enfrentar
a
alguien cuando uno está molesto, sino racionalizar las cosas y después
explicarle que lo que hizo está mal".
Y a observar una estricta disciplina:
"Es difícil a los 30 años aceptar que te adviertan que estás haciendo

algo mal y tener


que decir 'a su orden'".
Asegura que a los oficiales de su nivel, no los someten, como a los
cadetes, a castigos físicos por faltas disciplinarias:
"Eso se llama justicia. Si alguien llega tarde o su uniforme está sucio
o no hizo la tarea, un oficial decide
qué tipo de sanción le aplica según
la infracción. A nosotros nos preguntaban ¿por qué llegó tarde? 'Porque
no salió la nana'. En ese caso no
hay sanción. Si la respuesta es 'me quedé
dormida', se recibe una amonestación verbal. Si no hizo la tarea, le ordenan
que al díasiguiente lleve un informe escrito sobre lo que no hizo. Una vez
que llegamos todos tarde a deporte, nos hicieron trotar una vuelta más".
El curso concluye con diez días a bordo de un barco navegando por
el interior de los canales de Chiloé:
"Fue viaje espectacular. Sirve para entender qué es la Armada y
un

por qué exigencia y disciplina. Se debe a que la convivencia en un


tanta

espacio pequeño no es fácil. Si uno no respeta ciertos mínimos, hay otras


personas que lo pasan mal. Pese a que nos tocaron dos días de lluvia y
estuvimos ahí encerrados viendo las mismas caras, se logró mantener
un buen ambiente. No me mareé
por suerte, no tuve ese trauma. Pero
se duerme. La comida es
si hay
ocurre remedios y muy rica. Encontré
entretenido estar en la noche en el puente y navegar a oscuras".
En los ejercicios de guerra sonaba la sirena a medianoche y debían
levantarse a cubrir un
buque.
puesto en el
"En las situaciones deemergencia nadie tiene que dar órdenes, cada
uno tiene su
puesto ya asignado y sabe lo que hay que hacer".
En caso de guerra, los abogados cumplen el rol de asesores jurídicos
del mando para velar que la Armada cumpla con las leyes y tratados in
ternacionales. Andrea ha participado en ejercicios de simulaciones que
se realizan en
conjunto con varios países:

75
"Nos ponían en situaciones supuestas como
proteger al país de terro
ristasen el marco de Naciones Unidas. El comandante me
preguntaba
¿qué hacemos con los
refugiados? Y yo debía decirle lo que dice el estatuto
de Naciones Unidas sobre ese caso. O me
podían preguntar: '¿Podemos
entrar y revisar un
buque en la milla tanto?' No, no podemos, porque es
mar territorial. O seasi hay una guerra, a los abogados nos va a tocar. Y
vamos a estardonde esté ubicado el mando que nos necesite".
Para
Andrea, el rol de las Fuerzas Armadas ha evolucionado y hoy
tiene una dimensión
sociodemográfica y sociopolítica.
"Es un tema de compromiso del Estado con acuerdos internacionales.
Si queremos ser
parte de Naciones Unidas, tenemos que aportar soldados
a
operaciones de paz. Los países sin Fuerzas Armadas no van a tener
decisión ni peso en el Consejo de Seguridad. No se trata de iniciar guerras
en el mundo,
pero si alguien ataca los ideales de mi Estado tenemos que
ser
capaces de defenderlo y de defender principios internacionales".
Andrea siente que es un honor ser oficial de marina:

"Estoy orgullosa de serlo, hice mi juramento a la bandera y es una


de las cosas más conmovedoras que me han tocado. Mi papá estaba tan

emocionado", relata con entusiasmo.


Como abogado, la institución le ha dado oportunidades profesionales
muy relevantes. Negoció los contratos de compra de los primeros barcos
extranjeros diseñados para una tripulación mixta:
"Se criticó mucho a la Armada, porque fue la última en incorporar

mujeres. Pero había un tema de plata. En el edificio de la Escuela Naval


tuvieron que hacer baños de mujeres. También hubo que acondicionar los
barcos. Recién ahora hemos comprado fragatas inglesas y holandesas que
están hechas para dotaciones mixtas. Cuando nosotros nos embarcamos, los
oficiales amablemente nos cedieron el baño del piso. El baño de un
buque es
un
galpón no más. No hay casilleros ni camarines ni cortina de ducha".
Piensa que la Armada actuó muy bien en no apresurarse:
"Hemos sido más prudentes, pero más minuciosos que otras ramas de
las Fuerzas Armadas y que Marinas del mundo. No esperamos que
otras

se
presente un problema para ver cómo solucionarlo. Una vez que tuvimos
claros todos losposibles escenarios, recién ahí entró la mujer. En Estados
Unidos han empezado a replantearse muchas cosas, se dieron cuenta de
sido más cautos lo habrían hecho mejor. Crearon mucho
que si hubieran
conflicto familiar embarcando a hombres y mujeres casados y destinando
a uno al Golfo y a otro al otro lado del mundo. En eso la Armada ha sido

76
muy si el marido y la
prudente, mujer son funcionarios, los dos van a ir
transbordados al mismo lugar".
Remarca que en la Armada el concepto de familia es uno de los
valores más importantes. Aunque en su caso, la institución no cuestionó
su decisión de divorciarse:
"La Armada reconoce la realidad matrimonial. Cuando me divorcié
no hubo de hecho, lo único que hice fue informarle
ningún problema,
a mi
jefe y hacer un trámite
para que se anotara en mi hoja de vida. Y
también para efectos protocolares. Ahora las invitaciones que me llegan
son sin marido dicen 'señora Botteseile y acompañante'".
o

Asevera que en la Armada el estado civil de divorciado es igual al de


soltero. Y no hay normas que rijan el pololeo del personal divorciado:
"Solteros y divorciados pueden casarse. Tienen que cumplir requisitos
mínimos relacionados con la estabilidad económica. A los subtenientes
lespiden esperar hasta que tengan un sueldo que les permita mantener
una familia. Si
alguien se quiere casar antes y cumple con los requisitos,
informa al mando explica los motivos, y se casa".
Para el caso de padres y madres solteros, Andrea señala que recien
temente se modificó el reglamento:

"Si no se casa o si se quiere casar, pero no cumple con los requisitos


tiene que informar. Le van a llamar la atención por su falta de respon
sabilidad. Es una falta a la disciplina y a los deberes que nos enseñan y

que son deberes de toda persona, porque si


uno va a traer
hijos al mundo
tiene que ser responsable. En la hoja de vida se anota si tiene hijos. Es
una falta, pero falta que le pueda cortar la carrera a alguien".
no una

Explica que la Armada modificó el reglamento, en 2002, porque había


hombres que tenían hijos y no los reconocían por no arriesgarse a una
sanción. Entonces perdían los beneficios de salud, previsionales y las becas
de estudio. Ahora se quiere incentivar que se reconozcan los hijos.

Respecto de los matrimonios, advierte que no hay normas que es


tipulen que una funcionaría o funcionario de la Armada se pueda casar
con otro marino de
grado inferior o superior:
"Las únicas incompatibilidades que tenemos son las de los funciona
rios públicos que estipula que uno no puede estar en una misma planta
o
dependiendo de mando".
Advierte sin embargo que no se han producido todavía casos de
oficiales femeninas que contraigan matrimonios con marinos del área
de Gente de Mar:

77
"Han pasado pocos años todavía para eso. Pero existe el caso de una
oficial
abogada casada con un teniente que tiene menos grado que ella,
por ahora. Al teniente lo destinaron a Argentina y a ella también en
comisión de servicio,
aunque no hay un puesto allá para abogado, pero
se fue
no
importa, y está trabajando con su marido".
En la Armada, sostiene Andrea, es
muy difícil que haya un almirante
soltero por la edad:
"Las señoras de los oficiales, sean civiles o uniformadas de cualquier
rama, acompañan al marido como señora. Si yo estuviera casada con un

oficial y voy a un matrimonioinvitada, voy de civil. Si soy invitada


como

como teniente
tengo que ir de uniforme y hacer el arco de espadas para
los novios. En la Armada es frecuente que las esposas de almirantes

trabajen.Incluso las esposas de los comandantes en jefe trabajan. La


señora del comandante en jefe preside la Fundación Blanca Estela. Si

la señora del comandante jefe de turno, no trabaja,


en va a
poder ir a

todas las actividades, si trabaja, no puede ir a todo y eso no le arruina la


carrera a su marido".
Andrea afirma que en un matrimonio de oficiales, jamás se va a

romper la regla de que tienen que ir destinados juntos al mismo lugar.


Indica que si son transbordados a un sitio donde reciben beneficios
como casa fiscal
y auto, estas regalías se entregan al que tenga el grado
más alto, excepto la asignación de zona que se paga a los dos, porque es

parte del sueldo.


A su
juicio, en las destinaciones, la Armada no privilegia la carrera de
la esposa o del marido, sino los requerimientos de la institución:
"De partida el sueldo va a ser el mismo, porque se paga de acuerdo
al grado, entonces no se perjudica a nadie económicamente ¿Y qué
decide? la necesidad de la Armada. Si se necesita oficial experto
un

en sistema de armas a bordo de tal buque en la Base Talcahuano, y la

mujer experta
es artillería, hay
en si muchos artilleros en ese
lugar, pero
no
hay ningún experto en sistema de armas, se destina a ambos donde
se necesita al experto en sistema de armas, porque la Armada necesita
cubrir puesto".
ese

-¿Entonces pierde la mujer?


porque para ella hay cosas más im
"A lo mejor no es una pérdida,

portantes. Un matrimonio naval sabe que aquí no importa "mi" carrera.


Tenemos súper metido que somos un
equipo y que nuestra meta es
que
la Armada funcione".

78
Andrea se declara católica. La significativa para ella.
religión es
muy
Pero los valores son más relevantes que la
religión. Y no tuvo prejuicios
en matricular a su
hija en un colegio anglicano.
No ha leído literatura específica de género, pero sí ha estudiado desde
el punto de vista del derecho constitucional la incorporación a la sociedad
de las minorías en general y de la mujer:
"Nunca me causó problema que la Constitución dijera que los
hombres son iguales, yo me sentía incluida en esa frase y protegida

por la Constitución, porque hombre es un término genérico. Hones


tamente jamás me he sentido discriminada o tratada en forma distinta

por ser mujer ni en mi casa ni en mi carrera de abogado. Tampoco en


la Armada donde la mujer tiene el mismo sueldo que el hombre en

igual cargo. Como profesional, por estar en la Armada tuve la suerte


de participar en la negociación de contratos millonarios de legislación
internacional. Al frente había abogados de tan alto nivel que uno sólo
los ubica en los libros y yo era la única mujer, nadie me hizo callar

porque era mujer".


Mientras estaba en España, tuvo la oportunidad de ver la cons
trucción de un submarino. Y se convenció de que la Armada tomó una
decisión correcta al no autorizar por ahora que las mujeres tripulen
esas naves:

"Mientras no
tengamos suficiente dinero para comprar submarinos
para hombres y mujeres no vamos a estar allí. Hay que pasarle el dato al
submarino tierra de sólo mirarlo da claustro
gobierno. A mí un en me

fobia, el espacio es mínimo. Me tocó ver


mujeres trabajando enla parte
eléctrica y admiré la capacidad de esas personas para estar adentro con
tienen literas.
ese calor
y con el eco. No hay dormitorios, los pasillos Hay
un solo baño y quien entradebe hacerlo hacia atrás y con el pantalón

abierto, porque no
hay lugar para darse vuelta. Hay ciertos mínimos de
privacidad que uno como hombre o como mujer quiere y es cuando va
al baño, y especialmente nosotras en ciertos días del mes".
Andrea admite que hay discriminación hacia la mujer, pero en la
sociedad chilena, en general, por ejemplo, cuando en los procesos de
selección de personal se descarta a las mujeres en edad fértil. A su juicio
es unfenómeno cultural y de toda Latinoamérica, no de las Fuerzas
Armadas:
"Mucho ayudamos las mujeres, y lo veo como abogado, cuando hay
quienes se
aprovechan de los permisos de pre natal y post natal".

79
Acerca de
una futura
aceptación de la homosexualidad en la Armada,
resalta que hubo un periodo en
que la institución, que se declara católica,
tuvo la misma
postura de rechazo que tenía la Iglesia:
"Todavía la Armada sigue muy vinculada a la Iglesia Católica, pero
esta se ha abierto en la aceptación de la homosexualidad y sólo objeta su
práctica. Para entrar, la Armada no pregunta por la tendencia sexual. Si
alguien tiene una opción sexual distinta, va a sufrir consecuencias socia
les por declararlo. Pero no sólo dentro de la institución, afuera también,
porque es un tema cultural; nuestra sociedad en
general no lo acepta, no

la Armada".
Andrea no cree
que en un futuro próximo, y ni siquiera dentro de
dos décadas, las Fuerzas Armadas chilenas vayan a liderar un proceso de

incorporación de homosexuales a sus filas:


"Pero es innegable que las Fuerzas Armadas se adaptan a los cambios
sociales. Aunque no pienso que la Armada vaya a ir antes que el resto de
la sociedad. Y no veo que de aquí a 20 años, por nuestra cultura, no por la
Armada, se acepte la homosexualidad, se permitan los matrimonios y las
adopciones hijos por parejas homosexuales. También por el peso que
de
tienen ciertas religiones, no sólo la católica, vamos más lento que el resto
del mundo en esos procesos culturales de aceptación de minorías".
Cuando decidió ser naval, tenía una buena imagen de las Fuerzas
Armadas chilenas en general y especialmente de la Marina. Las viola
ciones a los derechos humanos ocurridas durante el régimen dictatorial,
no desmerecieron para ella el renombre de los cuerpos militares:
"Es una institución que tiene un prestigio, un respeto y eso no em

pañó mi imagen de la Armada. Mentiría si


dijera que tuve dudas. Existió
violación los derechos humanos por ambos bandos y se dieron dentro de
a

contexto histórico que lamentablemente tuvimos


un
que vivir. No puedo
decir ahora que esa decisión (el golpe) fue buena, fue mala, pero sí hay un
reconocimiento de que se pasaron a nevar derechos humanos. Lo hicieron
nuestros superiores. Pero no por eso pienso que la institución es menos.

En mi familia siempre se ha respetado a las Fuerzas Armadas".

Análisis de la armada

Para indagar el ethos de la Armada, es


preciso revisar la historia de esta

institución durante los últimos 30 años, con la honrosa del


excepción

80
mando actual del almirante Rodolfo Codina, quien ha realizado ingentes
esfuerzos para sacarla de su aislamiento del resto del país y quien ha dado
muestras de sensibilidad en el tema de derechos humanos e
implementado
con
vigor la integración femenina.
Entre 1973 y 1990 la Armada estuvo al mando del almirante José To-
ribio Merino Castro, quien le dio a la institución la impronta dictatorial,
que fue conservada por los comandantes en jefe de la era democrática:
almirante Jorge Martínez Bush (1990-1997) y almirante Jorge Arancibia

Reyes (1997-2001).
Ambos comandantes jefe después de su retiro se dedicaron a la
en

política. Martínez Bush fue senador designado (1998-2006). Y Arancibia


senador electo por la V Región y afiliado a la UDI, carrera parlamentaria
a la
que se lanzó mientras aún ejercía la comandancia en jefe. El caso se
consideró grave por tratarse de un miembro activo de las Fuerzas Ar

madas, que optó por un


partido político contra la ley que les ordena ser

"obedientes y no deliberantes".
El comandante en jefe de la Armada, Miguel Ángel Vergara (2001-
2005) intentó administrar la institución conservando la línea de sus

antecesores. Pero éxito, porque la transición política estaba


tuvo menos

en su fase final
y muchos enclaves autoritarios habían sido desmantela
dos. Las Fuerzas Armadas se hallaban distanciadas del régimen militar,
enfrentando la disyuntiva de reconocimiento de las violaciones a los
derechos humanos.

Algunos analistas de Defensa han definido a la Armada como una de


las instituciones más tradicionales, vinculada socialmente a la aristocracia y
a la élite más conservadora.21 Además, le atribuyen un sello de catolicismo

integrista, con muchos de sus miembros cercanos al movimiento Opus


Dei.22 También se la describe como una organización "eminentemente

ideológica".23
Como relata el desaparecido Merino en sus memorias, en la Armada
se
planificó y decidió el golpe de Estado de 1973. Bitácora de almirante, un

publicada en 1998, revela las presiones que recibió de los mandos medios
institucionales para iniciar la rebelión contra el gobierno de la Unidad

Popular. Una carta enviada a Merino el 5 de septiembre de 1973, señala


ba: Hemos sido educados en nuestra Escuela Naval en un sistema democrático
ello consta en los textos que la superioridad
y esencialmente antimarxista; de
nos ha
entregado en los diferentes niveles de educación (...). Y el Presidente de
la República (Allende) ha expresado pública y enfáticamente ser marxista (...).

81
Hemos condicionado nuestra
permanencia en la institución a que esta actúe de
cididamente para desterrar el marxismo en Chile, escribieron los oficiales.24
Otra escrita por Merino el 9 de septiembre de 1973, consigna:
carta

Gustavo y Augusto: Bajo mi


palabra de honor el día D será el 11 y la hora
H 06.00. (. .) Gustavo: Es la
.
última oportunidad. J.T. Augusto: Si no pones
toda la fuerza de
Santiago desde el primer momento, no viviremos para ver
elfuturo"?5
Inmediatamente después del golpe, la Armada tuvo la responsabi
lidad de diseñar la política económica del régimen. Su proyecto
nuevo

finalmente derivó en el modelo económico neoliberal que Chile conserva


hasta hoy.
Durante más de 16 años como comandante en
jefe, el almirante Me
rino acercó la Armada al sector más conservador de la Iglesia Católica.
De sus memorias se
desprende que estuvo animado por un sentimiento
mesiánico de sí mismo y del gobierno militar.
El historiador Gastón Tagle, rastreó evidencias de ese mesianismo
en su obra Actitudes del poder militar. Ejército y Marina en Chile, un ejem
plo particular. Tagle registra una carta de Merino, fechada en junio de

1987, que circuló internamente en la Armada: Toda autoridadproviene de


Dios, aunque no sea El quien intervenga en la designación (...) La autoridad
concedida aljefe, se la ha dado en beneficio de los demás y no para beneficio

personal (...) podemos concluir que mandar es servir: servir a Dios en cuyo
nombre se manda (...) Por ello, por falta de Jefes, el occidente se pierde en la
noche del mañana".26
Poco tiempo antes de morir, Merino escribió: Después de una vida

entregada a la Patria, en donde mi Armadafue elTrono central de mis desvelos,


siendo el instrumento que Dios me dio y la Virgen puso en mis manos para
2/
salvar a Chile del ateísmo destructor '.
El historiador enfatiza que Merino dirigió la Armada con esa misma
caracterización religiosa (...) excluyendo todo atisbo de tolerancia no sólo dentro
de ella, sino en
proyecto externo pudo influir. Desde este pulpito la Ma
cuanto

rina pretendió bien relacionarse socialmente con el espectro político de la Iglesia

(al menos el ala conservadora de la Iglesia católica chilena) y sus relaciones


sociales pasaron a estar marcadas por un fundamentahsmo que rayaba en la
intolerancia. Quizásfue lafórmula para congraciarse con una Iglesia [católica]
del gobierno militar".28
que había adoptado un activo papel en contra
Otra investigación académica de la dentista política Lina Díaz, Fuer
zas Armadas. Moral
y religión. El caso chileno,
descubrió que la Armada es

82
la que presenta mayor influencia de la religión católica en su cuerpo
rama

normativo y reglamentación interna, así como en sus definiciones de los


valores militares.
Todo hombre lleva una
ley escrita por Dios
interior y que ha sido
en su

comúnmente llamada Ley Natural' de donde


surge y tiene su fundamento
el valor moral. De los dictados de la ley natural nace para cada uno de los
miembros de la Armada el deber de dar a los "valores morales" la importancia
capital que merecen, señala el artículo 156 de la Ordenanza General de
la Armada.29
La Armada hace equivalentes los conceptos de moral naval y moral
cristiana fundando sus raíces conceptuales en una postura religiosa. De
hecho menciona el espíritu religioso como una de las virtudes morales
fundamentales para el militar.30

Según el estudio de Díaz, la Ordenanza de la Armada -dictada por


Decreto Supremo del 21 de abril de 1988- establece las normas de doc
trina, procedimientos, deberes y atribuciones fundamentales de todos
sus miembros para quienes el cumplimiento de sus disposiciones es una
obligación ineludible.
En el Tratado I, Capítulo V, Moral Naval, de la citada Ordenanza,
Lina Díaz comprobó
que se
exige a los miembros de la Armada seguir
una determinada creencia religiosa. En el artículo 178, inciso segundo,
estipula: No concebir buen marino, si, la vez, buen
es
posible un a no es un

cristiano; puesto que Dios es lafuente primera de todo cuanto existe?1

Ajuicio de la investigadora Díaz, en esta afirmación y otras diversas


contenidas en la Ordenanza, la Armada hace caso omiso de la separación
Iglesia-Estado toda vez
que, pasando por alto que se trata de un órgano del
Estado, exige a sus miembros, -para ser considerados buenos marinos— la adop
ción de una (cristiana). Siguiendo ese orden de ideas, aquellas
determinada fe

personas que no comparten lafe cristiana jamás podrían ser buenos marinos y
por lo tanto, ser bien evaluados, aún cuando realicen susfunciones de acuerdo
a las
leyes y reglamentos, y se esfuercen en cumplir los valores militares. Lo
anterior nos parece completamente contrario al espíritu y lo preceptuado, tanto
en
Orgánica Constitucional de Fuerzas Armadas como en el Estatuto del
la Ley
Personal. Por otro lado, esta Ordenanza, al realizar declaraciones dogmáticas
en un
cuerpo normativo que se supone rige el comportamiento de sus miembros,
materias que contradicen abiertamente
se
aparta de la misión y se adentra en

32
la libertad de culto y conciencia consagrada constitucionalmente.

83
Lina Díaz examinó también las
reglas de contenido moral referente
al comportamiento, disciplina, vida privada y familiar de las Fuerzas
Armadas. Y comprobó que la moral católica se impone en todo el orden
valórico institucional. Asegura la
especialista que ser miembro de la Iglesia
Católica Romana se considera
beneficioso para la carrera militar, y en la Ar
mada se dice que es casi un
requisito para acceder a los más altos cargos?5
Desde una perspectiva política, el historiador Tagle analiza las con
secuencias para la Armada de la influencia doctrinaria de Merino que

prevaleció en los comandantes en jefe que le sucedieron. Sostiene que la


Armada tardó en asumir la nueva condición política del país, se mantuvo

en una actitud autorr


eferente, que la privó de una fluida comunicación con
los gobiernos civiles hasta avanzada la década de 2000: Se aisló no sólo del

poder político sino de la sociedad. Al respecto se ha señalado que (. .) ha vivido


.

aislada por su condición (...) 'itinerante', (...) siempre su gente está embarcada

y alejada de los centros socializantes. Sin embargo, no es tan evidente dicho


argumento si consideramos que quienes están embarcados no pasan de un 20
por ciento (dependiendo delperíodo o época de la cual estemos hablando) de los
efectivos totales (25. 000, aproximadamente) y considerando, además, que los
embarques son realmente esporádicos. Salen a maniobras pocas veces al año,
los períodos no superan un promedio de tres meses. (. .) el aislamiento es más
.

bien mentalf sentencia Tagle.


Ese aislamiento persistía en la época en que se iniciaron las reformas
de integración femenina. Además, en el mismo periodo, la Armada tenía
la presión del Informe sobre prisión política y tortura, que la conminaba
a tomar una
posición de reconocimiento de las violaciones a los derechos
humanos ocurridas en el Buque Escuela Esmeralda.
Todo ese contexto de conservadurismo, religiosidad y autorreferencia
fue determinante en la oposición de la Armada a romper su arquetipo
de hegemonía masculina.
Entre las aprensiones que esgrimía el ex almirante Miguel Ángel

Vergara, estaba el impacto sobre el rol de madre en la mujer marino y el


temor de un aumento de divorcios y separaciones.

Vergara intentó resguardar el esquema de familia patriarcal que


asigna a las mujeres la función primordial de madre y dueña de casa, y
a los hombres la acción en la vida pública del trabajo y de la toma de

decisiones.
Esa concepción que adjudica a la mujer una labor eminentemente
reproductiva y al hombre
un
papel productivo está íntimamente ligada a

84
la noción católica de la mujer como un serpara otros, es decir cuya felicidad
no consiste en la afirmación de sí misma, sino en la ofrenda de amor a

Dios, a su
esposo, hijos, a su familia y amistades. Es lo que María
a sus

Elena Valenzuela designa como el fenómeno del machismo-marianismo

(concepto tomado de Stevens), muy arraigado en América Latina. Va


lenzuela define al machismo-marianismo como un conjunto de creencias
sobre la posición de hombres y mujeres en la sociedad, y un patrón de
conductas ideales para cada sexo. El marianismo está inspirado en la

Virgen María, quien vive por completo a la sombra del varón Jesús, cose,
cocina, busca agua en el pozo, alimenta el fuego y vive sepultada en el
anonimato familiar.

Ajuicio de Valenzuela, este prototipo va sedimentando en las mujeres


una
aceptación natural de la subordinación como agradable a la voluntad
de Dios. A través de esta imagen tradicional de la Virgen, presentada (. .) .

como modelo universal, inmutable


y a-histórico, se fomenta la sumisión, la
obediencia, la aceptación de la opresión, como valoresfemeninos a los que deben
tender todas las mujeres?5
Sin embargo en interpretación de la antropóloga y escritora Sonia
Montecino, el marianismo en América Latina tiene una dimensión
distinta que en
Europa. La imaginería popular latinoamericana hace
una
analogía entre María y la madre soltera, sujeto histórico que evoca

nuestro momento fundacional: madre india o mestiza presente y padre


español ausente.

En nuestro continente -señala Montecino- la Virgen mestiza no se

arrodilla ante el hijo (...) La Virgen mestiza es una diosa madre, un


poder en
sí mismo. De este modo, su 'sumisión al Dios Padre (o al Espíritu Santo) y
evidente La relación de María hijo más bien
al Hijo no es tan (...) con su es

de poder (. .)
. el poder de lo materno sobre las criaturas que ha engendrado, es

una relación de mayor menor, a de protección y cuidado?6

Bajo la óptica de Montecino, este confinamiento de la mujer a la esfera


doméstica, está asociado a la relación del espacio con las identidades de

género, marcada por el poder y la jerarquía. Relegar a las mujeres al mundo


privado del hogar, representa el control social de su identidad. Ese espacio
vinculado con la identidad de género se concibe como físico y mental.
En el primer sentido, funciones son jerárquicas y de poder, (. .) el espacio
sus .

mental estaría organizado bajo reglas -de dominación y exclusión- similares


a las del
espaciofísico (...) el espacio de la mujer es el vacío, el no lugar, donde
51
ella anida, no
para sí misma sino para los demás.

85
El modelo educativo naval
aplicado a las cadetes no es responsabili
dad sólo de la Armada, sino que demuestra una vez más el vacío de una
política gubernamental con enfoque de género que sustente las medidas
de integración femenina.
En la estrategia docente de la Armada asoma la
compleja trama del
el
sujeto y poder, estudiada por Judith Butler sobre la base de la filosofía de
Michel Foucault. El
prototipo es el internado de señoritas con institutri
ces, monitoras o mamas con
uniforme que las acompañan, guían y protegen,
aunque varias son mayores de edad y tienen estudios universitarios. La
función de esas monitoras -quienes
inspeccionan día a día que usen los
aros de perlas y el color de mediasreglamentario, que dejen sus camas
bien estiradas y las hawaianas secas, que se abriguen- es asistirlas en un
retorno a la infancia, a la
dependencia primaria del niño.
El objetivo de esa regresión es volver precisamente al momento funda
cional del sujeto, cuando este se forma en subordinación y el poder atraviesa
el espesor de su cuerpo constituyéndolo como persona. Así el aparato
normativo y regulador se internaliza en el sujeto subordinado, sujetado,
amarrado al discurso hegemónico. En Mecanismos psíquicos delpoder. Teoría
de la sujeción, Butler explora cómo se produce el sujeto, cómo toma el poder

que lo inaugura y se asume como agencia. Ningún individuo llega a ser sujeto
si no ha estado antes sujetado o ha sufrido la subjetivación?8
Las entrevistas con las cadetes se realizaron en presencia de terceros
con
mayor jerarquía, por lo tanto no es posible saber con qué grado
de libertad respondieron las preguntas. Sin embargo, desde el enfoque
butleriano del poder, la presencia de un teniente operó como la voz de la

ley que interpelaba a las alumnas. Tras varias intervenciones autoritarias


del teniente, una cadete se atrevió a expresar su opinión subrayando el

riesgo de que el teniente estuviera en desacuerdo con ella. Ese gesto de


la alumna al enfrentar la autoridad jerárquica, pero sin desafiarla, es muy

sugerente de su condición de sujeto subordinado, que, sin embargo, tiene


una cierta audacia de discordar con el
poder que la sujeta para marcar su
diferencia como individuo.
El testimonio de la oficial Andrea Botteselle muestra una visión
más liberal de la Armada en términos de libertad relativa para aceptar el
divorcio y los hijos nacidos fuera del matrimonio. Es muy posible que el
criterio y la costumbre evolucionen más que la reglamentación.
rápido
Pero según la normativa investigada por Lina Díaz, la Armada impone
al personal que el nacimiento de los hijos ocurra en una familia consagrada

86
de hijos
por el matrimonio entre un hombre y una mujer. La existencia
de filiación no matrimonial, constituye siempre una conducta sancionable
donde la gravedad de la pena dependerá de los posibles atenuantes de la
conducta. Contraer matrimonio la madre del hijo que se reconoce, es
con

una actitud favorecida. Para los funcionarios que mantienen una relación
de convivencia, según Díaz, la Armada no contempla sanciones expresas.
Sin embargo, el artículo 22 de la Ordenanza, estipula que el personal
soltero debiera pernoctar sólo en su unidad o en la casa de sus padres. Si
no fuera así, y alojara en un lugar distinto estaría violando la normativa

y podría sancionarse como falta grave.39


Pero hay que considerar que tanto las cadetes como la oficial llevan

muy poco tiempo en la institución y no se han enfrentado


ni como

sujetos ni como
testigos a una casuística
representativa que les permita
evaluar desde un
prisma crítico la marcha hacia una integración femenina
plena.
A las cadetes se las adoctrina presencia en la Armada cons
en
que su

tituye un aporte femenino complementario a la contribución masculina


en la institución. En su crítica a la complementariedad genérica, Judith

Butler se pregunta: ¿Es correcto presuponer el binario del hombre y la mujer


cuando hay tantas vidas de género que no pueden asumirlo?*0
Las teorías de Butler son una invitación a pensar el género más allá
de la complementariedad.
Sonia Montecino nos antropólogo Billie Jean Isbell
recuerda que el

propone superar la noción de complementariedad usando el concepto


de androginia para comprender el sistema de género del mundo andino.
Se trataría de una entidad que es femenina así como masculina, que es esen-

cialista, pero a la vez reproductiva; sería una 'sinécdoque, en el sentido de que


la totalidad andrógina es más grande que sus partes femeninas y masculinas.

(..JIsbell sostiene que en Los Andes el género se construye sin referencia al


41
sexo
biológico.

Notas

obtenida el 9 de julio de
1 http://www.resdal.org/Archivo/chi-02-part5b.htm,
2007.
2 Libro de la Defensa Nacional de 2002, parte V, Los Medios de la Defensa. 6. La mujer
en la Armada.
3 Ibíd.
4 Ibíd.

87
5 Declaraciones del comandante en jefe de la Armada en ceremonia de aniversario de
la Aviación Naval. 16 de marzo de 2004.

http://www.armada.cl/p4_armada/site/artic/20040317/pags/20040317101324.html,
obtenida el 25 de febrero de 2008.
6 Ibíd.
7 Declaraciones del comandante en
jefe de la Armada, almirante Miguel Ángel Vergara
Villalobos, previo al inicio del Seminario "La mujer en las Fuerzas Armadas", el 10
de marzo de 2005.

http://www.armada.cl/p4_armada/site/artic/20050310/pags/20050310131134.html,
obtenida el 26 de enero de 2008.
8 'Mujeres al abordaje", reportaje del sitio web Tell Magazine del 7 de noviembre de
2006. http://www.tell.cl/modules.php?op=modload&name=News8cfile=article&si
d=1000&mode=flat&order=18cthold=0. obtenido el 27 de febrero de 2008
9 Magdalena Andrade, "Las pioneras de la Marina chilena", Revista Ya de El Mercurio
del 27 de enero de 2007.

http://www.mardechile.cl/index.php?option=com_contentoctask=view8dd=1175&
Itemid=47
10 Loreto Aravena, "Primeras cadetes: el abordaje femenino del 21 de mayo". Revista

Mujer de La Tercera del 20 de mayo de 2007.


http://mujer.latercera.cl/medio/articulo/0,0,38039818_90162750_269250813,00.
html
11 Magdalena Andrade op. . . . cit.
12 Loreto Aravena... op.cit.
13 Ibíd.
14 Ibíd.
15 Ibíd.
16 Ibíd.
17 'Mujeres al abordaje". op.cit. . .

18 'Mujeres al abordaje"... op.cit.


19 Magdalena Andrade... op.cit.
20 Ibíd.
21 Mario Ruiz, "Los coletazos en la marina a raíz del Informe de la Tortura. Entró
14 de noviembre de 2004.
agua al bote". La Nación, domingo
113/
http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20041
pags/20041113185855.html, obtenida el 27 de abril de 2008.
22 El Opus Dei
http://www.geocities.com/Athens/Oracle/6980/trabajos/opusdei.html, obtenida el
10 de febrero de 2008.
23 Mario Ruiz... op.cit.
24 Ibíd.
25 losé Toribio Merino Castro, Bitácora de un almirante, Editorial Andrés Bello, Santiago
1998 p 229. Citado por Gastón Tagle en su estudio "Actitudes del poder militar.
10.
Ejército y Marina en Chile, un ejemplo particular" p
Actitudes del militar. Ejército Marina. En Chile, un
26 Gastón Tagle, poder y ejemplo par
ticular. Citado de Cartas del Almirante 1987
-

1990, Primera edición. Circulación


interna. Armada de Chile, 1996.
http://www.ndu.edu/chds/redes2002/Documents/Papers/Track%202.%20Civil-
Military%20Relations/12.Political-Military%20Relations/TagleFP.rtf
27 Gastón Tagle... op, cit.

88
28 Ibíd.
29 Lina Díaz, Fuerzas Armadas. Moraly religión. El caso chileno. Capítulo Primero 1.3.3
Valores militares.

http://66.102.1.104/scholar?hl=es8dr=lang_es8oq=cache:8ofJOpTTc7YJ:www.puc.
cl/cienciapolitica/papers/est_def/defl7.pdf+Lina+Diaz%2Bfuerzas+armadas+moral
30 Lina Díaz. .op. cit. Valores militares. Consideraciones.
.

31 Lina Díaz...op. cit. Capítulo Segundo 2.2.1 Ordenanza de la Armada.


32 Ibíd.
33 Lina Díaz...op. cit. Capítulo Tercero 3.2 "Percepciones de los no católicos acerca

delcumplimiento del principio de no discriminación en las Fuerzas Armadas".


34 Gastón Tagle... op. cit.
35 María Elena Valenzuela, Las mujeres en el Chile militar. Todas íbamos a ser reinas.
Ediciones Chile y América CESOC 1987, pp. 29, 30, 31.
-

36 Sonia Montecino Aguirre, Madresy huachos. Alegorías del mestizaje chileno. Cuarta edición

ampliada y actualizada. Editorial Catalonia, agosto de 2007, pp. 84, 85, 86, 87.
37 Sonia Montecino... op.cit., pp. 170, 171.
38 María Luisa Ftmenía.s, Judith Butler. Introducción a su lectura. Editorial Catálogos,
Buenos Aires 2003, p. 97.
39 Lina Díaz... op.cit. Capítulo Segundo 2.3.2 "Convivencias".
40 Judith Butler, Deshacer el género. Editorial Paidós Studio 167, España 2006, p. 206.
41 Sonia Montecino... op.cit., p. 191.

89