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1.

Escribe un informe donde expliques los principales niveles de función


del sistema nervioso central.
El cuerpo de las neuronas y sus prolongaciones están distribuidos de forma
desigual en el sistema nervioso. Los cuerpos de las neuronas están dentro del
sistema nervioso central, que es la parte del mismo que está dentro del cráneo
y del canal raquídeo de la columna vertebral. La parte del sistema nervioso
dentro del cráneo se denomina encéfalo, y la que está dentro de la columna
vertebral es la médula espinal. Esta envoltura de hueso forma una armadura
que protege al sistema nervioso central, y los cuerpos de las neuronas en el
sistema nervioso central son como los generales que están en el cuartel
general dentro de un búnker.
De las prolongaciones de las neuronas, algunas no salen del sistema
nervioso central, sino que comunican unas neuronas con otras dentro del
mismo, y serían como los soldados que llevan mensajes de un general a otro
dentro del cuartel. Otras prolongaciones, en cambio transmiten al sistema
nervioso central información del resto del organismo o del medio externo, o
llevan las órdenes del sistema nervioso central a los órganos periféricos. Estas
prolongaciones se agrupan en los nervios, y constituyen el sistema nervioso
periférico. El sistema nervioso periférico sería como los mensajeros que
llevan la información de la batalla a los generales, o los que llevan ordenes
desde los generales al frente.
El sistema nervioso central está organizado de forma jerárquica, es
decir en niveles. Cada nivel controla a los niveles que tiene por debajo, y es
controlado por los que tiene por encima.
El nivel más alto es la corteza cerebral. En la corteza cerebral están localizadas las
funciones superiores del sistema nervioso central, como la percepción consciente, la
memoria, o el razonamiento lógico. Debajo de la corteza cerebral se encuentran otras
estructuras que ajustan de forma inconsciente los detalles de los movimientos, por
ejemplo el cerebelo y los ganglios basales. El hipotálamo es el que controla el medio
interno del organismo. Más abajo está el tronco del encéfalo, que debe su nombre a que
tiene forma de un tallo sobre el que se asienta el cerebro, y controla aspectos más
básicos de la función, como el mantener el equilibrio en la posición erecta, el control de
la presión arterial, y movimientos automáticos como la respiración, la deglución o la
masticación. El nivel más básico es el de la médula espinal, que controla los
movimientos más sencillos, como el caminar, o el retirar la mano ante un estímulo
doloroso.
La corteza cerebral es la parte del sistema nervioso más desarrollada en
humanos, y la que más se diferencia de otras especies. Mientras que la médula
espinal o el tronco del encéfalo es bastante parecida en un humano y, por
ejemplo, en un perro, la corteza cerebral es enormemente más grande en el
primero. La corteza está doblada en múltiples pliegues, con el fin de
empaquetar la mayor superficie posible dentro del cráneo, y si se extendiera
tendría una superficie de 1900 cm2.
Hay algunas regiones de la corteza que tienen una función definida, por
ejemplo la parte más posterior es la región a donde va la información visual, y
si hay una lesión en esa región el sujeto no puede ver, aunque los ojos
funcionen perfectamente. En otras regiones se recogen las otras modalidades
sensoriales, como el oído o el tacto, y otras regiones de la corteza envían
órdenes a los músculos para producir los movimientos voluntarios. Estas
regiones, sin embargo, ocupan en humanos una parte muy pequeña de la
superficie total, y a la mayoría de la corteza no se le podía encontrar una
función obvia en los primeros estudios. Aunque el funcionamiento de estas
regiones es todavía en gran parte desconocido, los últimos estudios aportan
algunos indicios de cuál puede ser su función.
Por ejemplo, la corteza parietal está en la encrucijada entre las
regiones donde se procesa la información visual, auditiva y táctil. En esta
corteza se integra la información de los distintos sentidos, y se reúne la
información táctil, auditiva y visual que viene de un mismo punto del espacio.
La corteza parietal nos permite reconocer que el pájaro que vemos es el
mismo que produce el canto que estamos oyendo, y además está dentro de la
jaula que estamos tocando. Esto nos permite reconocer al pájaro como un
objeto concreto, y no como un conjunto de sensaciones dispersas. La corteza
parietal crea un mapa del espacio que nos rodea, en el que asigna la posición
de cada objeto y los estímulos que proceden de él.

2. Elabora un esquema donde se detalle el proceso de almacenamiento de


la información.