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Las formas de intervención del estado en torno a la tierra en argentina la falta de

marcos legales apropiados


Podemos partir de la premisa que en argentina existe una falta de marcos legales de cobertura
nacional articulados y coherentes con los marcos provinciales necesarios para regular el uso
del territorio en forma coherente e integral. Esto es así porque, no se cuenta en Argentina con
una legislación nacional de tierras aplicable en los territorios provinciales, más allá de las
prescripciones del Código Civil que son aplicables a todos los inmuebles, sean urbanos o
rurales, en todo el país.

Esto se a tratado se suplir con la sanción de tres leyes que rigen en todo el territorio de la
Nación:

1. la Ley Nacional Nº 26.160 de Comunidades Indígenas, del mes de noviembre de


2006, que declara la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que
tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país, cuya
personería jurídica haya sido inscripta;

2. la Ley Nacional de Catastro Nº 26.209, de diciembre de 2006, que establece el marco


normativo al que deberá ajustarse el funcionamiento de los catastros territoriales
pertenecientes a las diversas jurisdicciones del país y la creación del Consejo Federal
del Catastro, y la reciente

3. Ley Nacional Nº 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los


Bosques Nativos, sancionada en noviembre de 2007, que establece los presupuestos
mínimos de protección ambiental para el enriquecimiento, restauración,
conservación, aprovechamiento y manejo sostenible de los bosques nativos.

Al respecto podemos encontrar un estudio denominado “Ante el necesario debate sobre la


democratización de la Tierra”, provincias como Formosa, Río Negro, La Pampa,Neuquén,
Catamarca, Chaco, Formosa, Tierra del Fuego, San Juan, Misiones, Jujuy y Santa Cruz,
contemplan en sus constituciones principios para la aplicación de políticas integrales de
tierras, con mecanismos de distribución y regularización de fundos, complementados en
algunos casos con medidas impositivas, educativas, cooperativas, de acceso al crédito y a la
tecnología, promocionando la agricultura familiar y enumerando criterios y bases sobre los
cuales se puedan implementar políticas de tierras en sus territorios:

1. distribución por unidades económicas;


2. explotación directa y racional por el adjudicatario;
3. adjudicación preferencial a organizaciones cooperativas, a los aborígenes, ocupantes,
pequeños productores, y la suficiencia y seguridad del crédito oficial, entre otras.

Los principios tributarios enumerados en las constituciones pueden ser una herramienta
eficaz a la hora de desalentar la concentración de la propiedad y de distribuir equitativamente
la riqueza. Así, por ejemplo, en Santa Cruz, se establece que las leyes impositivas
desalentarán la explotación indirecta y las que realicen sociedades de capital. Se establece
asimismo que se tenderá a la eliminación de los latifundios, mediante impuestos territoriales
progresivos e impuestos al mayor valor social en las transferencias. En la Constitución de
Neuquén, se contempla que se gravará preferentemente la renta, los artículos suntuarios y el
mayor valor del suelo libre de mejoras.

Desgraciadamente, el espíritu de la ley, en numerosas Provincias, no se ha traducido en


políticas públicas exitosas de ordenamiento territorial, de uso y distribución equitativa de la
tierra. Es más, en algunos casos, cuando se disponía de esas herramientas de administración
de la tierra pública para posibilitar la estabilidad social, la sustentabilidad ambiental y el
combate a la pobreza rural, éstas se han administrado mal en desmedro del medio ambiente,
de los agricultores más pequeños y de las comunidades de indígenas.
Bibliografía
Marcelo Sili; Lucia soumolou. (2011). La proplimatica de la Tierra en Argentina Conflictos y
dinamicas de uso, tenencia y concentracion . Buenos Aires Argentina : IFAD.