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CURSO DE ALIMENTOS EN EL NUEVO CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL.

TEORÍA Y PRÁCTICA.

MÓDULO II

LA ACTUALIZACION DE LA CUOTA ALIMENTARIA

La actualización monetaria de las deudas dinerarias en el nuevo


Código Civil y Comercial
Respecto de la actualización de las deudas dinerarias, el nuevo Código
determina lo siguiente:
«Artículo 765. Concepto. La obligación es de dar dinero si el deudor debe
cierta cantidad de moneda, determinada o determinable, al momento de
constitución de la obligación. Si por el acto por el que se ha constituido la
obligación, se estipuló dar moneda que no sea de curso legal en la República,
la obligación debe considerarse como de dar cantidades de cosas y el deudor
puede liberarse dando el equivalente en moneda de curso legal, de
conformidad con la cotización oficial».

«Artículo 766. Obligación del deudor. El deudor debe entregar la cantidad


correspondiente de la especie designada».

«Artículo 772. Cuantificación de un valor. Si la deuda consiste en cierto valor,


el monto resultante debe referirse al valor real al momento que corresponda
tomar en cuenta para la evaluación de la deuda. Puede ser expresada en una
moneda sin curso legal que sea usada habitualmente en el tráfico. Una vez que
el valor es cuantificado en dinero se aplican las disposiciones de esta Sección».

Como podemos apreciar, la normativa transcripta mantiene el sistema


nominalista enarbolado por la ley de Convertibilidad 23.928 y por la ley de
Emergencia Económica 25.561 (y sus similares que la prorrogaron), en cuanto
a que quien tiene una deuda dinerada deberá devolver la misma cantidad, y en
la misma especie, más allá de la aplicación de los intereses que estipulan los
arts. 767, 768 y 769 de esta nueva legislación.
Respecto de esto último, el art. 767 expresa:
«La obligación puede llevar intereses y son válidos los que se han convenido
entre el deudor y el acreedor, como también la tasa fijada para su liquidación.
Si no fue acordada por las partes, ni por las leyes ni resulta de los usos, la
tasa de interés compensatorio puede ser fijada por los jueces».

En tanto, el art. 768 reza:


«A partir de su mora el deudor debe los intereses correspondientes La tasa se
determina:
a) por lo que acuerden las partes;
b) por lo que dispongan las leyes especiales;
c) en subsidio, por tasas que se fijen según las reglamentaciones del Banco
Central».

Por último, en cuanto a los intereses aplicables a las deudas dineradas, el art.
769 determina: «Los intereses punitorios convencionales se rigen por las
normas que regulan la cláusula penal».
Pero, más allá de la posibilidad de aplicar estos intereses, el nuevo Código
sujeta las deudas dineradas al valor en que hayan sido convenidas
primigeniamente por las partes, sin posibilidad de actualización alguna
conforme a la evolución del costo de vida o de ciertos índices indexatorios de
esa deuda (de conformidad con lo que establecieron las leyes 23.928 y
25.561).

Esta postura, claramente nominalista, con que está impregnado el nuevo


Código Civil, contrasta -de forma muy notable- con la alta inflación que sufre
nuestra economía en el presente, lo que hace aún más grave sostener esta
prohibición de actualizar las deudas hoy en día, que cuando se implemento
mediante las leyes 23.928 y 25.561.
La actualización de la cuota alimentaria
Recorriendo el articulado del nuevo Código en lo referido a los alimentos, en
sus distintas fuentes, no observamos mención alguna respecto de la
posibilidad de actualizar los alimentos.
Por lo cual, con tal finalidad, el alimentado va a tener que interponer el
incidente por aumento de la cuota alimentaria, como se hace habitualmente
con basamento en el aumento del costo de vida.

Más allá de ello, cabe destacar que este nuevo Código admite en forma
explícita el pago de la deuda alimentaria en especie en sus arts. 542 y 659,
siendo que esta forma de abonar la cuota alimentaria implica -aunque, en
forma indirecta- la actualización de dicha cuota.

En ese sentido, el art. 542 determina en su parte pertinente:


«La prestación se cumple mediante el pago de una renta en dinero, pero el
obligado puede solicitar que se lo autorice a solventarla de otra manera, si
justifica motivos suficientes».
Sin lugar a dudas, cuando se dice que «el obligado puede solicitar que se lo
autorice a solventarla de otra manera», se está refiriendo a la posibilidad de
cumplir con su obligación en especie.

En tanto, el art. 659 del Código que venimos siguiendo resuelve, en cuanto a
los alimentos debidos a los hijos menores de edad:
«La obligación de alimentos comprende la satisfacción de las necesidades de
los hijos de manutención, educación, esparcimiento, vestimenta, habitación,
asistencia, gastos por enfermedad y los gastos necesarios para adquirir una
profesión u oficio. Los alimentos están constituidos por prestaciones
monetarias o en especie y son proporcionales a las posibilidades económicas
de los obligados y necesidades del alimentado».

Podemos observar que en el art. 659 -y a diferencia del art. 542- el pago de la
cuota en especie se establece de forma explícita.
Más allá, que con el pago en especie se configure una actualización -si bien, de
forma indirecta- de aquellos rubros de la cuota alimentaria que se han
establecido de esta manera, en realidad, el Código precitado debería
contemplar la posibilidad de actualización directa de la cuota alimentaria.
Sobre todo en lo referido a los menores de edad, a fin de evitar una
confrontación con los postulados establecidos en la Convención de los
Derechos del Niño.

Al respecto, recordemos que cierta jurisprudencia ya ha señalado la


inconstitucionalidad de los preceptos legales que prohíben actualizar- de forma
directa- la cuota alimentaria debida a los menores de edad.

En ese mismo sentido, la Dra. Mattera en su voto en minoría, en un fallo de la


Alzada (CNCiv., Sala J, 12/11/09, EDFA on line, 24/02/10, n° 6.), señaló:
«Estimo que la aplicación del plenario de esta Cámara Nacional de Apelaciones
en lo Civil de fecha 28/2/1995, dictado en autos «D., B. de Q., L. del V. c. Q.,
C. E.» resulta en la actualidad violatorio del bloque normativo constitucional...
Estamos poniendo a las personas más vulnerables en la necesidad de transitar
un proceso judicial de duración incierta para lograr un ajuste en la cuota
destinada a satisfacer sus necesidades inmediatas, cuando es un hecho notorio
el aumento en los precios de los productos que componen la canasta familiar y
demás prestaciones incluidas en el amplio concepto de «alimentos»... El art.
27 de la CDN reconoce el derecho de todo niño a un nivel de vida adecuado
para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social (inc. 1), y pone en
cabeza de los padres u otras personas encargadas del niño la responsabilidad
primordial de cubrir dichas necesidades (inc. 2), imponiendo además al Estado
la adopción de las medidas apropiadas para ayudar a los padres y a otras
personas responsables por el niño a dar efectividad a ese derecho (inc. 3) y
para asegurar el pago de la pensión alimenticia por parte de los padres u otras
personas que tengan la responsabilidad financiera por el niño (inc. 4). Estas
disposiciones, inmediatamente operativas, no pueden de ningún modo
conjugarse armónicamente con una norma legal que presupone una
estabilidad de precios hoy inexistente, ni con el plenario específico dictado en
su consecuencia hace más de una década».

Resulta destacable el voto en minoría de la Dra. Mattera, pues introduce el


bloque constitucional de la Convención de los Derechos del Niño
(específicamente, su art. 27) para fundamentar el ajuste automático de la
cuota alimentaria que les corresponde a los menores de edad, a raíz de los
cada vez más constantes aumentos de precios de los productos que componen
la canasta familiar y de los servicios imprescindibles para el desarrollo del hijo
menor de edad (salud, educación, esparcimiento y transporte).

En consonancia con esta opinión, un fallo -más reciente- determinó que «si
bien, por imperio de la ley 23.928, se mantiene la prohibición de actualizar, la
cuestión de alimentos debe tener un tratamiento más prudente respecto de la
aplicación de dicha normativa. Ello así, si un progenitor -en su rol de
alimentante- resuelve voluntariamente reconocer una actualización de la cuota
por entender que es una forma de preservar el poder adquisitivo de la misma
y responde al interés superior del menor, ello no es ilegal, por cuanto está en
juego el interés superior del menor que manda arbitrar todos los medios para
su protección, y porque estas cuestiones no obstruyen el objetivo que tuvo la
ley 23.928 al momento de su dictado, que fue frenar un importante proceso
inflacionario».

Compartimos el criterio de este destacado fallo provincial, en cuanto


-tratándose de los alimentos debidos a los menores de edad- hace prevalecer
el interés superior del niño consagrado en una norma de raigambre
constitucional, como es la Convención sobre los Derechos del Niño (art. 3°),
por sobre una legislación interna (leyes 23.928,25.561 y sus actualizaciones).
Por ello, consideramos que en lo referido a los alimentos debidos a los
menores de edad la prohibición de actualizar de forma directa la cuota
alimentaria, resulta ser inconstitucional a tenor de los arts. 3 y 27 de la
Convención sobre los Derechos del Niño.
Recordemos que el art. 3o de esa Convención, expresa: «En todas las medidas
concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de
bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos
legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés
superior del niño... Los Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la
protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, teniendo en
cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas
responsables de él ante la ley y, con ese fin, tomarán todas las medidas
legislativas y administrativas adecuadas».

En tanto, el art. 27 de la precitada Convención, determina: «Los Estados


Partes reconocen el derecho de todo niño a un nivel de vida adecuado para su
desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social... A los padres u otras
personas encargadas del niño les incumbe la responsabilidad primordial de
proporcionar, dentro de sus posibilidades y medios económicos, las condiciones
de vida que sean necesarias para el desarrollo del niño... Los Estados Partes,
de acuerdo con las condiciones nacionales y con arreglo a sus medios,
adoptarán medidas apropiadas para ayudar a los padres y a otras personas
responsables por el niño a dar efectividad a este derecho y, en caso necesario,
proporcionarán asistencia material y programas de apoyo, particularmente con
respecto a la nutrición, el vestuario y la vivienda... Los Estados Partes tomarán
todas las medidas apropiadas para asegurar el pago de la pensión alimentaria
por parte de los padres u otras personas que tengan la responsabilidad
financiera por el niño, tanto si viven en el Estado Parte como si viven en el
extranjero. En particular, cuando la persona que tenga la responsabilidad
financiera por el niño resida en un Estado diferente de aquel en que resida el
niño, los Estados Partes promoverán l.« adhesión a los convenios
internacionales o la concertación de dicho, convenios, así como la concertación
de cualesquiera otros arreglos, apropiados».

Ahondando este corriente de pensamiento, se ha considerado que se trata de


una inconstitucionalidad sobreviniente.

Así, lo ha señalado -con acierto- un fallo provincial al decir quo «debido a que
estamos inmersos en un proceso inflacionario en crecí miento, la cuota
alimentaria no puede mantenerse sin actualizar y uno pretensión en tal sentido
deviene inconstitucional; por lo tanto, resultan inaplicables las disposiciones de
la ley 23.928 con sus modificaciones introducidas por la ley 25.561 y el
plenario del 28/2/95 porque, dadas las circunstancias posteriores a estas
normas, se configura una inconstitucionalidad sobreviviente respecto de la
prohibición de fijación de pautas de reajuste automático en materia
alimentaria, se trate de una determinación por sentencia o por convenio, al
producir también un resultado claramente disfuncional y perjudicial para el
interés de los menores».

Otro fallo provincial (JFamilia n° 6, Mar del Plata, 30/9/13, sentencia firme.),
de la misma época y en el mismo supuesto (convenio por el cual el progenitor
alimentante acepta la actualización de la cuota, en este caso, conforme la
aplicación del porcentaje del aumento de costo de vida que emana del INDEC),
explícitamente declara la inconstitucionalidad de la normativa vigente que
prohíbe la actualización de la cuota alimentaria de forma directa o automática.
Este destacable fallo (JFamilia n° 6, Mar del Plata, 30/9/13, sentencia firme.),
establece:
«Los fundamentos que he enunciado en los acápites que anteceden me
conducen a sostener que en la actualidad las normas contenidas en los arts. 7
y 10 de la ley 23.928, a partir de la reforma introducida por la ley 25.561,
resultan inconstitucionales. En efecto, la prohibición de actualización allí
contenida con respecto a las obligaciones alimentarias, contraría la esencia de
las mismas, en tanto ellas deben comprender y asegurar eficazmente la
satisfacción de las necesidades del hijo hasta los 21 años de edad (art. 265 y
cones, del C.C.)».
«Asimismo, dichas previsiones normativas en tanto prohíben el convenio de
partes que contenga cláusula de estabilización, contrarían el correcto ejercicio
de la responsabilidad parental (art. 264 y concs, del C.C.; art. 7 y concs, de la
ley 26.061; arts. 18 y 27 de la Convención Internacional de los Derechos del
Niño)».

«Además, la prohibición de cláusulas de actualización respecto de las


obligaciones alimentarias, viola el principio de la igualdad ante la ley contenido
en los arts. 16 de la Constitución Nacional; art. 75 inc. 22 de la Constitución
Nacional; arts. 1 y 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos;
art. 24 del Pacto de San José de Costa Rica; art. 2 párrafo 1 de la Convención
Internacional de los Derechos del Niño; etc.».

«En consecuencia, entiendo que corresponde declarar la inconstitucionalidad


de los arts. 7 y 10 de la ley 23928, de acuerdo a la redacción establecida por
el art. 4 de la ley 25561, respecto de las obligaciones alimentarias».
Siendo tan explícita esta declaración de inconstitucionalidad y tan bien fundado
el fallo precitado, ninguna duda cabe al respecto.
Por lo cual, este fallo será de cita obligatoria si intentamos una petición de
inconstitucionalidad de la normativa que prohíbe la actualización directa de la
cuota alimentaria.

Pero, esta «inconstitucionalidad sobreviniente» no sería sólo aplicable a la


legislación que nos sigue rigiendo (y que es sucesora de las leyes 23.928 y
25.561) sino también al fallo plenario de la CNCiv., de fecha 28/2/95.
Es que como expresa, con notable acierto, el ilustre doctrinario Osvaldo O.
Álvarez «el propio Máximo Tribunal de Justicia de la Nación admitió la eventual
revisión de la doctrina que emana de los fallos plenarios dado que, en última
instancia, nada impide a los particulares cuestionar el acierto de tal abarcativa
interpretación por las vías pertinentes».
Agrega el doctrinario precitado: «Bajo ese orden de miras, toman do en
consideración las circunstancias posteriores tanto a 1.1 promulgación de la
normativa citada como al dictado del fallo de marra-, se añade que resultaría
de toda evidencia la configuración de una rotulada inconstitucionalidad
sobreviniente en materia alimentaria, irrogando, además, un resultado
claramente disfuncional y perjudicial para el interés de los menores».
Más aún, esta inconstitucionalidad se patentiza cuando, tratándose de los
alimentos debidos a los hijos menores de edad, es el propio progenitor el que
voluntariamente acuerda que la cuota alimentaria se. i actualizada, como se ha
señalado en un señero fallo provincial. CApel. Civ., Com. y Lab., Rafaela,
21/11/13, Rubinzal on line, Boletín diario del 11/2/14.

CUESTIONES PROCESALES
Veremos, a continuación, aquella normativa inserta en el nuevo Código que
conforma el bloque procesal en materia de familia y que está relacionada con
los alimentos.

Principios generales en los procesos de alimentos


Se desprende del art. 706 que en el proceso de alimentos (como en todo otro
proceso de familia) se deberán respetar los principios de tutela judicial
efectiva, inmediación, buena fe y lealtad procesal, oficiosidad, oralidad y
acceso limitado al expediente.

Trámite del proceso por alimentos


El art. 543 determina que el juicio de alimentos deberá tramitar por el proceso
más breve que establezca la ley local, y no se acumulará a otra pretensión.
Al respecto, dice explícitamente el art. 543: «La petición de alimentos tramita
por el proceso más breve que establezca la ley local, y no se acumula a otra
pretensión».
Algo muy similar a lo que expresaba el art. 375 del antiguo Cód. Civil * pero
con mayor precisión porque allí se hablaba del procedimiento sumario y en el
art. 543 del nuevo Código se menciona al proceso más breve.

*
Decía el art. 375 del anterior Código Civil: «El procedimiento en la
acción de alimentos, será sumario, y no se acumulará a otra acción
que deba tener un procedimiento ordinario; y desde el principio de la
causa o en el curso de ella, el juez, según el mérito que arrojaren los
hechos, podrá decretar la prestación de alimentos provisorios para el
actor, y también las expensas del pleito, si se justificare absoluta falta
de medios para seguirlo».

Interés Superior de Niños, Niñas y Adolescentes


El inc. c) del art. 706 establece que la decisión que se dicte en un proceso
(para el caso, de alimentos) en que están involucrados niño-, niñas o
adolescentes, debe tener en cuenta el interés superior de aquellos.

Con acertado criterio se incorpora al nuevo Código el principio del interés


superior de los niños, niñas y adolescentes, principio que si bien estaba
contemplado en la Convención de los Derechos del Niño (art 3 o, inc. 1 °)* y en
la ley 26.061 (art. 3o)*2, no estaba inserto en el anterior Código Civil.

*
El art. 3, inc. 1 de la Convención de los Derechos del Niño, determina
«En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las
instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las
autoridades administrativas o los órganos legislativos, una
consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del
niño».

*2
Cabe recordar que el art. 3o de la ley 26.061, establece: «A los
efectos de la presente ley se entiende por interés superior de la niña,
niño y adolescente la máxima satisfacción, integral y simultánea de
los derechos y garantías reconocidos en esta ley.
Debiéndose respetar:
a) Su condición de sujeto de derecho;
b) El derecho de las niñas, niños y adolescentes a ser oídos y que su
opinión sea tenida en cuenta;
c) El respeto al pleno desarrollo personal de sus derechos en su
medio familiar, social y cultural;
d) Su edad, grado de madurez, capacidad de discernimiento y
demás condiciones personales;
e) El equilibrio entre los derechos y garantías de las niñas, niños y
adolescentes y las exigencias del bien común;
f) Su centro de vida. Se entiende por centro de vida el lugar donde
las niñas, niños y adolescentes hubiesen transcurrido en condiciones
legítimas la mayor parte de su existencia.
Este principio rige en materia de patria potestad, pautas a las que se
ajustarán el ejercicio de la misma, filiación, restitución del niño, la
niña o el adolescente, adopción, emancipación y toda circunstancia
vinculada a las anteriores cualquiera sea el ámbito donde deba
desempeñarse.
Cuando exista conflicto entre los derechos e intereses de las niñas,
niños y adolescentes frente a otros derechos e intereses igualmente
legítimos, prevalecerán los primeros».

En consecuencia, se deja atrás la eterna discusión tribunalicia acerca de la


aplicación generalizada de este principio en los procesos en que se debata el
interés de los niños, niñas y adolescentes, al ser inmediatamente operativo por
estar contemplado en el nuevo Código Civil.

Participación en el proceso de alimentos de niños, niñas y


adolescentes
Decreta el art. 707, de la nueva legislación, que los niños, niñas y
adolescentes tienen derecho a ser oídos en todos los procesos que los afectan
directamente.
Agrega esta norma, que la opinión de aquellos debe ser tenida en cuenta y
valorada según su grado de discernimiento y la cuestión debatida en el
proceso.
Este art. 707 se refiere al derecho de niños, niñas y adolescentes a ser oídos
en todos los procesos que los afecten directamente (entre los cuales se
encuentra el de alimentos), siempre que cuenten con un grado de madurez
suficiente para formarse un juicio propio.

Acceso limitado al expediente


El art. 708 del nuevo Código, determina que el acceso al expediente en los
procesos de familia está limitado a las partes, sus representantes y letrados y
a los auxiliares designados en el proceso.
Agrega, que en caso de que las actuaciones sean ofrecidas como prueba ante
otro juzgado, se debe ordenar su remisión si la finalidad de la petición lo
justifica y se garantiza su reserva.
Se conserva, con esta norma, la reserva en las causas de familia, entre las
cuales se ubican los procesos por alimentos.

Principio de oficiosidad
Una valiosa e innovadora característica procesal trae el art. 709.
En los procesos de familia y, específicamente en el de alimentos, el impulso
procesal está a cargo del juez, quien puede ordenar pruebo» oficiosamente.
Pero, seguidamente, se aclara que el impulso oficioso no procede en los
asuntos de naturaleza exclusivamente económica, en los que las partes sean
personas capaces.

Prueba

Inversión de la carga probatoria


El art. 710 decreta que los procesos de familia, en general, se rigen por los
principios de libertad, amplitud y flexibilidad de la prueba.
Y que, la carga de la prueba recae, finalmente, en quien está en mejores
condiciones de probar.

Esto último es un gran avance para los juicios por alimentos, vista la dificultad
probatoria con que -frecuentemente- tropieza el actor pan acreditar los
ingresos o el caudal económico del demandado por alimentos.
En consecuencia, este art. 710 permite aplicar al proceso de alimentos las
«cargas procesales dinámicas» en materia probatoria.
Recordamos que las «cargas procesales dinámicas» (o inversión de la carga de
la prueba, como algunos autores gustan denominar) implican que este
principio procesal deberá ser utilizado por el juez, imponiendo la carga
probatoria a aquella parte que se encuentra en mejores condiciones de hacerlo
fáctica y jurídicamente.

Es decir que, aquella parte que -en el juicio por alimentos- cuente con mejores
posibilidades de conocimiento e información (de ingresos, entradas o rentas) o
con más posibilidades de suministrar los elementos de juicio conducentes (v.
gr., acerca del ingreso y cuantía de rentas provenientes de participaciones
societarias) deberá brindarlos, a riesgo de que su conducta evasiva o la
negativa a proporcionarlos repercuta en la decisión del magistrado.

En tal sentido, se había manifestado que en los juicios por alimentos «debe
seguirse como criterio orientador el de las cargas procesales dinámicas, o el
desplazamiento de la carga probatoria en función del principio de solidaridad o
colaboración, expresado en la máxima que es necesario el examen de quien se
encontraba en mejores condiciones de hacerlo».

Siguiendo el mismo criterio, la jurisprudencia (CApel. Civ. y Com. Morón,


23/2//82, Rep. ED, 17-135, sum. 418.) había determinado que en el juicio de
alimentos tanto actor como demandado se encuentran obligados a aportar los
medios necesarios para un mejor conocimiento de las circunstancias tácticas
del caso bajo juzgamiento.

Asimismo, se estableció (CNCiv., Sala F, 11/4/95, DJ, 1996-2-929.) en los


incidentes por alimentos que «cada parte está obligada a aportar la prueba
que está en mejores condiciones de producir, pues se trata de demostrar
hechos y circunstancias de la realidad que el demandado puede fácilmente
ocultar».

Y ahondando, aún más, en este principio, cierta jurisprudencia (CNCiv., Sala G,


20/4/98, LL, 1998-B-839 (caso 13.599).) había entendido que la carga
probatoria, en cuanto a los ingresos del demandado por alimentos, incumbe
fundamentalmente a éste por tratarse de una forma esencial de colaboración
con el tribunal.

En similar sentido, se resolvió (CCiv., Com., Trab. y Familia Villa Dolores,


22/3/96, JA, 1998-IV-síntesis, sum. 50.) que el demandado por alimentos es
quien debe aportar la prueba pertinente en cuanto a la acción instaurada,
teniendo la obligación de revertir los hechos invocados en la reclamación
-entre ellos, su caudal o ingresos pecuniarios-, si está en disidencia con lo
denunciado o lo pretendido.

Por ello, cierta Alzada (CCiv. y Com. San Isidro, Sala 1a, 7/11/96, JA, 2000-lll-
síntesis, sum. 57 y ED, 172-502.) había revocado un fallo de primera instancia
atinente a la materia de que trata esta obra, cuando ha ignorado el principio
de las cargas probatorias dinámicas.

Prueba de los requisitos para interponer la acción de alimentos entre


los parientes
La prueba de los requisitos para la petición de alimentos entre parientes, se
halla regulada en el art. 545, con un texto muy similar al art. 370 del Cód.
Civil. Decía el art. 370 del viejo Código: «El pariente que pida alimentos, debe
probar que le faltan los medios para alimentarse, y que no le es posible
adquirirlos con su trabajo, sea cual fuese la causa que lo hubiere reducido a tal
estado».

Dice el art. 545 del nuevo Código: «El pariente que pide alimentos debe probar
que le faltan los medios económicos suficientes y la imposibilidad de
adquirirlos con su trabajo, cualquiera que sea la causa que haya generado tal
estado».

Dado lo que esta nueva norma legal preceptúa, el derecho alimentario de los
parientes es un derecho objetivo en expectativa, hasta tanto un pariente
necesitado demuestre su necesidad -a través de la falta de medios para
alimentarse y la imposibilidad de hacerlo con el producido de su trabajo- y
que, en virtud de esto accione convirtiendo dicha expectativa en un derecho
subjetivo actual.

Como podemos observar, a diferencia de lo que ocurre en los alimentos


derivados de la patria potestad, el pariente tendrá que demostrar la falta de
medios para alimentarse y la imposibilidad de conseguirlos con su trabajo.
En cuanto al primero de los requisitos enunciados (falta de medios económicos
suficientes), el profesor Augusto Belluscio enseña que ello se refiere a la
inexistencia de bienes o rentas con los cuales proporcionarse por sí los
alimentos.

En lo que respecta al segundo (que no le es posible adquirirlos con su trabajo),


para una interpretación clásica* no es suficiente acreditar que se carece de
trabajo, sino que el pariente deberá probar la imposibilidad física o psíquica de
trabajar.

* CNCiv., Sala A, 27/5/92, LL, 1993-B-462 (caso 8974) LL, 1995-D-


843, sum. 10; Bossert, Gustavo A.: Régimen... cit., p. 271.

Si con la actividad laboral desarrollada se obtiene un ingreso pecuniario que


permita cubrir sus necesidades, resultará innecesaria la fijación de una cuota
alimentaria (CNCiv., Sala C, 12/7/90, LL, 1991-C-128.) y, por lo tanto, el
pedido en ese sentido debe ser rechazado.

La parte final del art. 545 (al igual que lo hacía el art. 370 del anterior Cód.
Civil) determina que, resulta indiferente la causa que haya sometido al
pariente al estado de necesidad que le lleva a solicitar alimentos.

Por lo cual, en principio, la posibilidad de pedir alimentos a los parientes en


nuestra nueva legislación (al igual que en la anterior) no se encuentra vedada
por el hecho de que el estado de necesidad tenga su origen en negocios
ruinosos efectuados por el actor que lo llevaron a perder su fortuna o sus
bienes, o de otras circunstancias imputables al pariente que peticiona los
alimentos, pero sumándose a ello una imposibilidad de trabajar.

En el mismo sentido, la jurisprudencia (CNCiv., Sala G, 28/9/81, LL, 1982-A-


303, ED, 96-570 y Rep. LL, 1982- 142, sum. 33.) había determinado que la
circunstancia de que el pariente alguna vez hubiere poseído bienes y los haya
gastado o consumido desordenadamente o sin previsión, no impide el reclamo
alimentario.

Sin embargo, cabe aclarar que no será procedente el reclamo alimentario


cuando el pariente que reclama los alimentos haya previsto que su conducta
desarreglada lo llevaría a la ruina económica, y que, posteriormente, haría el
reclamo alimentario a un pariente pudiente a fin de subsanar esa situación
económica, ya que ello constituiría un abuso de derecho.

Por otra parte, y aunque el art. 545 del nuevo Código no lo exprese (a
diferencia de alguna legislación extranjera (Art. 1695 del nuevo Código Civil
brasileño (ley 10.406 del 10/1/02, texto actualizado con las modificaciones
introducidas por la ley 10.838 del 30/01/04).)), el otro requisito que el juez
deberá tener en cuenta para la procedencia de la acción alimentaria
interpuesta por el pariente, será que se haya acreditado que el demandado
tenga los medios económicos suficientes como para afrontar la cuota de
alimentos que se le fije.

Si bien, el pariente se encuentra obligado legalmente a proporcionar alimentos


a otro siempre que se cumplan los requisitos ya enumerados, no se podrá por
tal obligación someter al demandado a verse privado de solventar sus propias
necesidades (CNCiv., Sala C, 2/9/93, ED, 158-115; Código Civil de Brasil (art..
1695).) o las de su familia.

Asimismo, para interponer el reclamo se deberá demostrar la falta de


obligados preferentes o la imposibilidad de éstos para prestar los alimentos
(CNCiv., Sala C, 4/12/87, JA, 1989-1-374.).

De lo expuesto, podemos concluir que el pariente que reclame alimentos


deberá acreditar:
1o) El parentesco, mediante la prueba documental pertinente.
2°) El estado de necesidad, sin importar la causa que lo haya llevado a ese
estado y sin que se deba acreditar un estado de indigencia.
3o) La imposibilidad de adquirir los alimentos necesarios con su trabajo.
4o) Que el pariente demandado tiene el suficiente caudal económico para
solventarle sus necesidades, sin que ello implique para aquel no poder cubrir
las propias o las de su familia.
5o) La falta de obligados en término anterior o la insuficiencia del caudal
económico que poseen aquellos.

Prueba testimonial
El art. 711 trata de este medio probatorio.
Al respecto, dice que los parientes y allegados a las partes pueden ser
ofrecidos como testigos.
Sin embargo, agrega, que según las circunstancias, el juez está facultado para
no admitir la declaración de personas menores de edad, o de los parientes que
se niegan a prestar declaración por motivos fundados.

Competencia
Estipula el art. 716 que «en los procesos referidos a responsabilidad parental,
guarda, cuidado, régimen de comunicación, alimentos, adopción y otros que
deciden en forma principal o que modifican lo resuelto en otra jurisdicción del
territorio nacional sobre derechos de niños, niñas y adolescentes, es
competente el juez del lugar donde la persona menor de edad tiene su centro
de vida».

Es bueno el criterio adoptado, ya que se elimina la competencia múltiple que


difiere según los distintos procesos de familia.

Por otra parte, es el criterio que viene siguiendo la Corte Suprema de Justicia
de la Nación desde hace varios años (CS, 20/2/01, LL, 2001-D-691; CS,
20/2/01, JA, 2002-1-138.), ya que unifica la competencia -tratándose de
menores de edad- en el domicilio que habitan en ese momento, aplicando tal
postura a diferentes procesos de familia.

Es un acertado criterio el impuesto por el art. 716, ya que permitirá aplicar el


principio de la inmediación del juez o tribunal con el menor de edad.
Logrando, de esta forma, que el juzgador tenga un fluido contacto con el niño,
niña o adolescente y que éstos puedan ser oídos en el proceso.

La única objeción que se puede destacar, se refiere a la aplicación de la


competencia en el lugar donde se encuentre «el centro de vida del menor»,
cuando se trate de traslados ilícitos.

Medidas provisionales. Alimentos provisionales


Establece el art. 721:
«Deducida la acción de nulidad o de divorcio, o antes en caso de urgencia, el
juez puede tomar las medidas provisionales necesarias para regular las
relaciones personales entre los cónyuges y los hijos durante el proceso.
Puede especialmente:
a) determinar, teniendo en cuenta el interés familiar, cuál de los cónyuges
ha de continuar en el uso de la vivienda familiar y, previo inventario, qué
bienes retira el cónyuge que deja el inmueble;
b) si corresponde, establecer la renta por el uso exclusivo de la vivienda por
parte de uno de los cónyuges;
c) ordenar la entrega de los objetos de uso personal;
d) disponer un régimen de alimentos y ejercicio y cuidado de los hijos
conforme con lo establecido en el Título Vil de este Libro;
e) determinar los alimentos que solicite el cónyuge teniendo en cuenta las
pautas establecidas en el artículo 433".

En tanto, el art. 723, dice que este art. 721 es aplicable a las uniones
convivenciales, en cuanto sea pertinente.
Lo que nos interesa señalar, atento el tema de que trata esta obra, son los
alimentos que determina el inc. d) del art. 721,
Es decir, la posibilidad de fijar luego de deducida la acción do nulidad o
divorcio, o antes en caso de urgencia, una cuota alimentaria provisional.
Asimismo, es interesante destacar que conforme este inciso d), el juez puede
decretar de oficio un régimen de alimentos provisionales (como los denomina
este nuevo Código) para los hijos.

Recordemos, al respecto, que en nuestra antigua legislación, el juez sólo podía


decretar los alimentos provisorios a pedido de parte o de su representante
legal (en el caso de los menores de edad).
Por lo tanto, lo dispuesto por el art. 721, inc. d), merece nuestro beneplácito.

Recursos contra la sentencia que fija los alimentos


En cuanto a los recursos que se podrán interponer contra la sentencia que fija
la cuota alimentaria, el art. 547 reitera lo preceptuado en el art. 376 del
anterior Cód. Civil. Recordamos que el art. 376 del anterior Código decía: «De
la sentencia que decrete la prestación de alimentos, no se admitirá recurso
alguno con efecto suspensivo, ni el que recibe los alimentos podrá ser obligado
a prestar fianza o caución alguna de volver lo recibido, si la sentencia fuese
revocada».
Más concretamente, establece este art. 547:
«El recurso contra la sentencia que decreta la prestación de alimentos no tiene
efecto suspensivo, ni el que recibe los alimentos puede ser obligado a prestar
fianza o caución alguna de devolver lo recibido si la sentencia es revocada».
Por lo tanto, la sentencia que admite los alimentos es directamente ejecutable
(de acuerdo a lo establecido en el art. 648 o en el 502 y ss. del CPCCN, a
elección del actor), sin necesidad de aguardar lo que se resuelva en segunda
instancia (CNCiv., Sala I, 25/2/97, LL, 1997-D-882, sum. 13; idem, Sala K,
26/4/99, LL, 2000-C-922 (42.748-S); ídem, Sala A, 15/11/88, £D, 134-241.).

Pero se ha establecido (CNCiv., Sala A, 15/11/88, ED, 134-241.) que «la


ejecutoriedad de la sentencia de alimentos, en virtud de la cual el recurso de
apelación se concede al solo efecto devolutivo, es una solución de carácter
excepcional que se explica por la índole asistencial del reclamo y la necesidad
de acudir en forma inmediata a la protección debida; más no puede
extenderse a los montos correspondientes a períodos ya devengados sobre los
queden en definitiva determinación y que, por lo demás, sólo habrán de
compensar erogaciones ya efectuadas a deudas contraídas, más no en el
mantenimiento actual del alimentado que, por eso mismo, puede aguardar
hasta el pronunciamiento que decida la apelación interpuesta contra la
sentencia que admitió el reclamo alimentario y fijó la cuota».

Como enseña prestigiosa doctrina, si con posterioridad a la ejecución de la


sentencia que fija la cuota alimentaria, en segunda instancia aquella se reduce
o se deja sin efecto, ello no faculta al alimentante para exigir la devolución de
lo abonado CNCiv., Sala F, 1/10/87, LL, 1989-A-723, sum. 85 y JA, 1988-ll-
síntesis, sum. 13.) o la compensación con futuras cuotas (CNCiv., Sala K,
26/4/99, LL, 2000-C-922 (42.748-S); ídem, Sala F, 1/10/ 87, JA, 1988-ll-
síntesis, sum. 13.).

La única excepción a ello es que, en segunda instancia, surja que la cuota ha


sido fijada mediante el empleo de dolo.
Pero, conforme ilustra Fenochietto, si esas cuotas no fueron percibidas
«operará la caducidad de la diferencia entre la cuota establecida por el juez de
grado y la fijada por la cámara, puesto que no existe causa alguna que
justifique la percepción de esa diferencia».

Es decir que, la sentencia que reduce o hace cesar los alimentan fijados por el
juez de primera instancia, no tiene efectos retroactivos en las cuotas
efectivamente percibidas, pero sí lo tiene en las meramente devengadas.

La solución en contrario, impediría al beneficiario consumir la cuota hasta la


resolución de la Alzada, algo que contradice la naturaleza de la prestación
alimentaria.

Dentro del ámbito jurisdiccional gobernado por las normas del CPCCN (la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires), la apelación contra la:, sentencias
dictadas en un proceso por alimentos se concede en relación (conforme se
desprende del art. 243 de ese Código).

Motivo por el cual, no existe la posibilidad que la causa se abra a prueba en


esta instancia (CNCiv., Sala C, 15/3/83, ED, 117-303, sum. 338 y Rep. ED, 20-
A-215, sum. 376; ídem, id., 30/11/82, Rep. JA, 1983-74, sum. 23; ídem, Sala
F, 8/7/ 88, DJ, 1989-2-864; ídem, Sala E, 22/12/88, LL, 1990-C-24; ídem,
Sala A, 24/ 2/03, ED, 202-339.), ni tampoco es posible la alegación de hechos
nuevos (CNCiv., Sala E, 3/5/85, Rep. ED, 20-A-215, sum. 375; ídem, Sala F,
8/7/ 88, DJ, 1989-2-864. En contra: CNCiv., Sala H, 19/12/96, LL, 1997-C-
442/ 443.) (según lo establecido en el art. 275 del CPCCN - CNCiv., Sala C,
24/12/81, Rep. ED, 17-136, sum. 436; ídem, Sala E, 3/5/ 85, ED, 117-303,
sum. 337; ídem, Sala A, 24/2/03, ED, 202-339.-); prohibición que se hace
extensiva a la agregación de documentos (CNCiv., Sala E, 22/12/88, LL, 1990-
C-24; ídem, Sala F, 8/7/88, DJ, 1989- 2-864.) y a las pretensiones o defensas
ajenas a las que fueron objeto del debate en la instancia precedente (CNCiv.,
Sala F, 8/7/88, LL, 1989-C-378 y DJ, 1989-2-864.).

Kielmanovich nos ilustra al respecto: en la apelación en relación, la Alzada


tiene una función revisora pero no renovadora del proceso, limitada al examen
de justicia o regularidad de la sentencia, teniendo para ello en cuenta
únicamente las actuaciones producidas en primera instancia.

Agrega este autor que el examen en esa instancia se reduce a la concreta


determinación de si los hechos alegados por las partes en los escritos
constitutivos del proceso, «así como las pruebas producidas en la instancia
anterior han sido correctamente apreciados y valorados por el a quo; o si la
aplicación de la norma jurídica constituye una derivación razonada de esos
mismos hechos... En otras palabras, la apelación en relación sujeta la decisión
la decisión de la cámara al material táctico y probatorio colectado en la
primera instancia, a partir del cual se deberá analizar el acierto o el desacierto
del juez de la primera instancia en el juzgamiento de la pretensión y de su
oposición».

En el mismo sentido, se ha establecido (C 1 a Civ. y Com. Tucumán, 24/3/82,


Rep. ED, 17-136, sum. 438.) que en los juicios de alimentos no corresponde
hacer lugar al pedido de apertura a prueba en segunda instancia, quedando a
los interesados la facultad de pedir los cambios que aconsejen las nuevas
circunstancias por vías independientes.

Sin embargo, en cuanto a la prueba, se podrán incorporar a la causa los


informes solicitados por el demandado mediante oficio judicial, que no
hubieren sido contestados hasta la finalización de la etapa probatoria en
primera instancia.

Asimismo, algún fallo (CNCIv., Sala B, 4/7/91, ED, 143-660.) de segunda


instancia aceptó la introducción de cuestiones derivadas de hechos posteriores
a la sentencia apelada, con fundamento en lo preceptuado por el art. 163, inc.
6o, párr. 2o de la ley ritual.

Últimamente, una muy autorizada doctrina entiende que, tratándose de los


alimentos debidos a los niños/as, el recurso de apelación interpuesto por su
representante legal debería ser concedido libremente -y no en relación-, a
tenor del principio del interés superior del niño establecido en la Convención
sobre los Derechos del Niño.

Retroactividad de la sentencia
La retroactividad de la sentencia es tratada por el art. 548.
Reza, el art. 548: «Los alimentos se deben desde el día de la interposición de
la demanda o desde la interpelación al obligado por medio fehaciente, siempre
que la demanda se presente dentro desde los seis meses de la interpelación».

Este artículo establece que los efectos de la misma se retrotraen ni día de la


interposición de la demanda o desde la interpelación al obliga do por un medio
fehaciente (en este último caso, siempre que la de manda se presente dentro
de los seis meses de tal interpelación).

A primera vista, se vuelve a lo que preceptuaba el art. 644 del Código Procesal
Civil y Comercial de la Nación, antes de la modificación establecida por la
nueva ley de mediación 26.589.

Recordemos que esta ley de mediación, modificó el texto del art 644 de ese
Código de rito nacional y estableció que los alimentos decretados en la
sentencia se retrotraían al inicio de la mediación previa y obligatoria
(Producida la modificación por la ley 26.589, el art. 644 del CPCCN determina,
en su parte pertinente: «...Admitida la pretensión, el juez fijará la suma que
considere equitativa y la mandará abonar por meses anticipados, desde la
fecha de interposición de la mediación».).

No compartimos, en principio, el texto del art. 548 del nuevo Código Civil, ya
que pareciera ignorar la etapa de mediación previa y obligatoria, vigente desde
hace varios años en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Salvo que se interprete que, dentro del concepto de la interpelación por un


medio fehaciente, se encuentra comprendida la notificación del inicio de la
mediación y, en consecuencia, la cuota alimentaria -establecida en la
sentencia- empiece a regir desde ese momento.

De lo que no cabe duda alguna, es que cuando este art. 548 se refiere a «la
interpelación por un medio fehaciente» queda comprendida en este supuesto
la interpelación mediante carta documento.
La interpelación mediante carta documento, en materia de alimentos, había
sido admitida por un fallo (CNCiv., Sala K, 28/2/02, LL, 2002-B-468.) durante
la vigencia del Código anterior.

En tal sentido, esa jurisprudencia determinó que «los alimentos se deben


desde la iniciación de la demanda o desde que se hizo saber el estado de
necesidad -en el caso, mediante una carta documento- de manera que la
condena tiene efecto retroactivo a esa fecha» (CNCiv., Sala K, 28/2/02, LL,
2002-B-468.).

Medidas cautelares
El art. 550 permite la adopción de la traba de medidas cautelares para
asegurar el pago de alimentos definitivos (fijados por sentencia o convenidos)
e, inclusive, para asegurar alimentos provisionales y futuros.

Muy explícitamente, determina este art. 550: «Puede disponerse la traba de


medidas cautelares para asegurar el pago de alimentos futuros, provisionales,
definitivos o convenidos. El obligado puede ofrecer un sustitución otras
garantías suficientes».

En consecuencia, este artículo da por terminada la discusión (jurisprudencial y


doctrinaria) sobre la posibilidad de imponer medidas cautelares sobre los
alimentos provisorios y sobre las cuotas alimentarias futuras.

Al respecto, cabe señalar que la primera parte del art. 550 del nuevo Código
está tomada del texto del art. 628 del Proyecto de Código Civil Unificado de
1998, que expresaba: «puede disponerse la traba de medidas cautelares para
asegurar el pago de alimentos futuros, provisionales, definitivos o
convenidos».

En cuanto al tema de las medidas cautelares en alimentos, podemos decir que


además de participar de las particularidades de las medidas cautelares que se
interponen en los procesos de familia, las que se solicitan en el juicio de
alimentos tienen características propias, sobre todo en la que respecta a su
admisibilidad, cuando lo que se quiere asegurar -durante su trámite- es la
ejecución forzada de la sentencia que condena al pago de los alimentos, pues
en tal caso se tratará de alimentos no devengados (futuros) sobre los cuales
no pesa una obligación cierta para el demandado al momento de solicitarse la
medida.

Lo mismo sucede con posterioridad a la sentencia condenatoria, cuando lo que


se pretende proteger-a través de medidas precautorias que restringen la
disposición de los bienes del demandado- son las cuotas alimentarias futuras,
o sea, aquellas que aun no se devengaron y que -por lo tanto- no son todavía
exigibles

Determinada doctrina, entiende que las medidas cautelares podrán ser


aplicadas no sólo para asegurar los alimentos que se deban al momento de la
sentencia condenatoria (CApel. Concepción del Uruguay, Sala Civ. y Com.,
16/5/89, DJ, 1990-1- 379 y Rep. DJ, 1990-1996, p. 109, sum. 175.) (v. gr.,
alimentos devengados entre la interposición de la demanda y la sentencia,
alimentos provisorios atrasados), sino también para garantizar los alimentos
futuros, en decir, los que se devenguen con posterioridad, siempre que se den
determinadas circunstancias que enunciaremos «ut infra».

Las medidas cautelares que tienen por finalidad asegurar la ejecución forzada
de la sentencia a dictarse -en cuanto atañen a los alimentos que todavía no se
han devengado- o, con posterioridad a aquello sobre las cuotas alimentarias
que al momento de la solicitud aun no han vencido, son concedidas, por lo
general, con carácter restrictivo por los jueces o tribunales.
Por lo cual, su admisión dependerá de que se acredite determinada
circunstancia táctica que habilite la petición (v. gr., cuando existe un cierto
riesgo de que el obligado enajene sus bienes para eludir el pago de la cuota
alimentaria (CNCiv., Sala F, 16/3/83, , LL, 1983-C-146, Rep. LL, 1983-158,
sum. 116 y Rep. ED, 20-A-214, sum. 363.)).

En consecuencia, la jurisprudencia en general -con anterioridad a la entrada en


vigencia del nuevo Código- tenía entendido que, tratándose de estos alimentos
futuros, determinadas medidas cautelares -las más gravosas- se deberán
imponer con carácter restrictivo, ya que serán procedentes siempre que se
acrediten ciertas circunstancias: incumplimientos anteriores reiterados (CNCiv,
Sala B, 10/7/98, ED, 187-701; CApel. Concepción del Uruguay, Sala Civ. y
Com., 16/5/89, DJ, 1990-1-379 y Rep. DJ, 1990-1996, p. 109, sum. 175.), o
temor fundado a que no se cumpla con el pago de la cuota y que la misma no
pueda ser cobrada mediante la vía ejecutoria (v. gr., cuando se constate o
haya indicios suficientes, de que el alimentante se encuentra realizando actos
para insolventarse fraudulentamente o para reducir su patrimonio, a fin de
eludir el pago de la cuota (CNCiv., Sala G, 27/5/86, ED, 119-194; ídem, id.,
31/7/89, LL, 1989-E- 529, DJ, 1991-1-761 y Rep. DJ, 1990-1996, p. 109,
sum. 172; ídem, Sala B, 10/7/98, ED, 187-701; ídem, CNCiv., Sala F, 16/3/83,
LL, 1983-C-146, Rep. ED, 20-A-214, sum. 363 y Rep. LL, 1983-158, sum.
116.)).

Este criterio restrictivo obedece a que tales medidas precautorias (embargo e


inhibición preventiva, secuestro de bienes, e intervención judicial
recaudadora), son las que más restringen el poder de disposición del
demandado sobre sus bienes o, al menos, sobre una parte sustancial de ellos.

En cambio, no es fundamento de este criterio restrictivo que al momento de


ser solicitada la medida precautoria la cuota alimentaria no esté fijada, pues
numerosa jurisprudencia opina que no es óbice para la admisión de las
medidas cautelares que el crédito -que se quiere asegurar- sea aún ¡líquido.

En cuanto a la aplicación de las medidas cautelares sobre los alimentos ya


devengados, si bien ninguna norma legal autoriza la traba de medidas
cautelares -pues el art. 648 del CPCCN no contempla un supuesto de embargo
preventivo, sino ejecutorio- igualmente resultan viables en los términos del
art. 195 del Código de rito nacional, siempre que se acrediten los extremos
que tornan procedentes esas medidas: verosimilitud del derecho y peligro en
la demora.

Tales requisitos de admisibilidad, se desprenden respectivamente del título en


virtud del cual se los reclama y de las impostergables necesidades que los
alimentos tienden a cubrir.

Pero, tratándose de alimentos futuros, a esos extremos de admisibilidad se le


deberá agregar algunas de las siguientes situaciones fácticas: que existiere el
riesgo de que el obligado enajene sus bienes para eludir el pago de las cuotas
futuras (CNCiv., Sala G, 27/5/86, LL, 1987-B-584 (37.577-S); ídem, Sala C,
23/4/ 93, JA, 1995-1-55; ídem, Sala F, 16/3/83, LL, 1983-C-146.), o cuando
ante las reiteradas faltas de cumplimiento del alimentante (CApel. Concepción
del Uuguay, Sala Civ. y Com., 16/5/89, DJ, 1990-1- 379.) cabe presumir que
éste incumplirá nuevamente (CNCiv, Sala B, 10/7/98, ED, 187-701; ídem, Sala
C, 23/4/93, JA, 1995-1-55.).

Sin contradecir tal criterio restrictivo impuesto por la jurisprudencia, en cuanto


a las medidas precautorias solicitadas con anterioridad a la sentencia para
garantizar los alimentos futuros, consideramos que otras situaciones fácticas
que autorizarían su interposición serían: el hecho de no «contestar» la
demanda* ni presentarse a las audiencias preliminares que hayan sido
notificadas o que, una vez que el demandado es notificado de la demanda,
desapareciere de su domicilio real desconociéndose a partir de ese momento
su paradero.

* Si bien, los Códigos procesales -tanto el nacional como los


provinciales- no facultan expresamente al demandado en el juicio de
alimentos a contestar la demanda tampoco lo prohíben, aceptándose
en la práctica -cada vez con mayor asiduidad— que aquel a quien se le
reclama la prestación alimentaria pueda hacer uso de esa defensa
procesal.

También, autorizaría la interposición de esa clase de medidas por alimentos


futuros, el hecho de que el demandado -antes de que se fije la cuota o con
posterioridad- viaje al exterior con el propósito de radicarse allí. Así lo ha
entendido alguna jurisprudencia (CNCiv., Sala G, 31/7/89, LL, 1989-E-528, y
DJ, 1990-1-761.).

En cambio, las cautelares que tienen por objeto mantener una da terminada
situación fáctica, o la tutela de la integridad física de las personas y la
satisfacción de sus necesidades más urgentes, tratándose de lo que atañe a la
prestación alimentaria -a diferencia de las medidas enumeradas con
anterioridad-, son receptadas en forma amplia por la jurisprudencia.

Ello es lo que ocurre, por ejemplo, con la designación de un interventor judicial


informante (cuya misión será informar sobre el caudal económico que posee el
demandado, y/o cualquier modificación que se pretenda efectuar sobre aquel
durante el transcurso del proceso), o la fijación de los alimentos provisorios o
provisionales.
Asimismo, el criterio amplio deberá ser aplicado cuando se soliciten medidas
cautelares que, si restrinjan la disponibilidad de los bienes demandado, lo
hagan para asegurar el cobro de cuotas devengadas y no abonadas al
momento de dictarse la sentencia (CNCiv., Sala K, 11/4/89, LL, 1989-E-94;
ídem, Sala F, 24/11/88, LL, 1989- D-575 (38.109-S).) (alimentos provisorios
impagos o cuotas suplementarias), exigiéndose en tales supuestos tan sólo la
verosimilitud del derecho y el peligro en la demora, que surgirán
-respectivamente- del título ejecutorio (la sentencia condenatoria) y de la
propia naturaleza de la prestación alimentaria.

Intereses
Con muy acertado criterio, el art. 552 resuelve aplicar la tasa de interés
equivalente a la más alta que cobran los bancos a sus clientes, sobre las
sumas debidas por alimentos por el incumplimiento en el plazo previsto, «a la
que se adiciona la que el juez fije según las circunstancias del caso».

Más explícitamente, decreta este art. 552: «Las sumas debidas por alimentos
por el incumplimiento en el plazo previsto devengan una tasa de interés
equivalente a la más alta que cobran los bancos a sus clientes, según las
reglamentaciones del Banco Central, a la que se adiciona la que el juez fije
según las circunstancias del caso».

A la luz de este artículo, ha quedado atrás la discusión jurisprudencial sobre la


aplicación de la tasa pasiva o activa, a las sumas adeudadas en concepto de
alimentos.

Incumplimiento de la cuota alimentaria


Respecto del incumplimiento del pago de la cuota alimentaria fijada, el art.
553 expresa que «el juez puede imponer al responsable del incumplimiento
reiterado de la obligación alimentaria medidas razonables para asegurar la
eficacia de la sentencia».
Como podemos observar, en un tema trascendental como es el incumplimiento
alimentario, el texto del art. 553 deja librado al criterio del juez la aplicación
de las «medidas razonables para asegurar la eficacia de la sentencia», sin
especificar cuáles.

Consideramos que ello deja abierta la posibilidad de que el juez aplique


«medidas razonables» cuya fuente no necesariamente deba ser de origen legal
(ya que la norma en análisis no exige tal requisito), a fin de combatir el
incumplimiento alimentario.

Por lo tanto, cabe interpretar, a la luz del texto del art. 553, que las «medidas
razonables» podrán tener una fuente jurisprudencial o doctrinaria o, inclusive,
basada en la legislación extranjera, siempre que tiendan a asegurar la eficacia
de la sentencia en materia alimentaria.

Consideramos que el texto de esta norma sobre el incumplimiento alimentario


no resulta ser el más adecuado.
Asimismo, es otra demostración más que el nuevo Código, en materia de
alimentos, deja librada muchas cuestiones al prudente arbitrio judicial.

IRREPETIBILIDAD DE LA CUOTA ALIMENTARIA


Tanto el art. 539 como el art. 547 del nuevo Código, establecen el principio de
irrepetibilidad de lo abonado en concepto de alimenta al igual que lo hacen los
arts. 371 y 376 del Cód. Civil anterior.

El art. 539, expresa: «La obligación de prestar alimentos no puede ser


compensada, ni el derecho a reclamarlos o percibirlos, ser objeto de
transacción, renuncia, cesión, gravamen o embargo alguno. No es repetible lo
pagado en concepto de alimentos».
En tanto, el art. 547: «El recurso contra la sentencia que decreta la prestación
de alimentos no tiene efecto suspensivo, ni el que recibe los alimentos puede
ser obligado a prestar fianza o caución alguna de devolver lo recibido si la
sentencia es revocada».

Sin embargo, la excepción a este principio, la establece el art. 549 que


permite, en caso de haber más de un obligado al pago de los alimentos, que
quien los haya prestado pueda repetir de los otros obliga dos, en proporción a
lo que cada uno de ellos le corresponde.

JURISPRUDENCIA QUE APLICÓ LA NORMATIVA DEL NUEVO CÓDIGO


ANTES DE SU ENTRADA EN VIGENCIA

Prohibición de salir del país ante el incumplimiento Alimentario del


padre

«Ante la falta de resultado satisfactorio de la inscripción en el Registro de


Deudores Alimentarios Morosos, y la denuncia penal por el incumplimiento de
los deberes de asistencia familiar, corresponde el dictado de una medida
autosatisfactoria de prohibición de salida del país contra el padre que realiza
continuos viajes al exterior por razones laborales y de placer, hasta tanto
cumpla con el pago de aquellos o de caución suficiente para satisfacerlos».
«Frente al incumplimiento paterno, desde hace más de un año al deber
alimentario respecto de su hijo menor de edad, resulta procedente ordenar-en
carácter de medida autosatisfactiva- la prohibición de salida del país del
demandado, la cual regirá hasta tanto cumpla la cuota alimentaria impuesta,
por cuanto dicha medida se sustenta en el interés superior del niño y en el
derecho a la tutela judicial efectiva»
(Trib. Col. Familia n° 5 Rosario, 29/10/10, Revista de Derecho de Familia y de
las Personas, La Ley, Buenos Aires, año 3, número 1, enero-febrero 2011)
Fallo completo
Y VISTOS: Los presentes caratulados PAJ c/ RGA s/Alimentos litis expensas.
Tenencia Expte n° 1152/09.
De los que resulta: Que Gabriela Esther Topino abogada de PAJ solicita que
habiendo sido notificado el demandado por cédula que acompaña al estricto
cumplimiento de la resolución 3714 y persistiendo RGA en su actitud de no
cumplir con las obligaciones a su cargo se intima bajo apercibimiento de la
inscripción en el Registro de Deudores Alimentarios. Manifiesta que se agrava
la situación porque hasta noviembre de 2009 y conforme planilla practicada el
demandado entregaba aunque de manera irregular e incompleta una cuota
alimentaria para su hijo. A partir del 17/11/2009 que toma conocimiento de la
sentencia de alimentos provisorios deja de asistir al menor de manera total y
absoluta, interrumpiendo el escaso vínculo que mantenía con el mismo.
Agrega que el incumplimiento de las obligaciones no solo alimentarias sino
morales y afectivas que obedecen a los continuos viajes y salidas al exterior
que RGA realiza constantemente. Por ello y como medida para evitar el
incumplimiento de las obligaciones a su cargo como ha quedado demostrado
como así también el hecho de burlar y desobedecerlas órdenes impartidas por
sentencias dictadas con equidad donde ha tenido todos los medios procesales
para ejercer sus derechos y ser escuchado solicita se ordene la prohibición de
salida del país, (fs.79)
Acompañado informe bancario, sin depósito alguno -fs. 82- Por auto 1305/10
se ordena la inscripción del demandado en el Registro de Deudores
Alimentarios Morosos (fs. 84), el cual se registra conforme constancia de fs.
86. Reiterado el pedido de prohibir al demandado la salida del país (fs. 87)
corrido traslado (fs. 87 vta.), pese a encontrarse debidamente notificado, el
accionado no contesta (fs. 92), dictamina la Defensora General (fs. 94), se
acompaña informe de la causa penal por incumplimiento a los deberes de
asistencia familiar (fs. 95), por lo que se encuentran los presentes en estado
de resolver;
Y CONSIDERANDO: Que la madre de un niño de tres años cuya guarda
detenta, ante el incumplimiento paterno de alimentos provisionales y falta de
comunicación, pide la prohibición de salida del país del progenitor.
Que la actora se encuentra legitimada activamente, conforme partida de
matrimonio y certificado de nacimiento (fs. 1/2), en autos se fijó, acorde con
el nivel socioeconómico del demandado como empresario y poseedor de bienes
de valor, $ 1.800 mensuales en carácter de alimentos provisorios a favor del
niño (resolución 3714/09, fs. 61/63) Además y ante el incumplimiento
alimentario se ordenó la inscripción del accionado en el Registro de Deudores
Alimentarios Morosos (res. 1305/10, fs. 84), y la parte actora le radicó
denuncia penal por el incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, no
existiendo a la fecha resolución en sede penal (informe de fs. 95)
En autos se encuentra acreditada, la fijación de una mesada a favor del niño,
el incumplimiento del alimentante según constancias bancadas, la inscripción
en el Registro de Deudores Alimentarios Morosos, la denuncia penal por el
incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, todos sin resultado
satisfactorio para el alimentante.
Que, de acuerdo a las constancias de inscripción en la AFIP, informe de API
sobre impuestos a las ganancias, publicidad referida a una actividad comercial
de renombre e informes bancarios glosados, liminarmente se desprende el
nivel socioeconómico del alimentante. Del resto de las certificaciones emana el
incumplimiento total a la satisfacción de la cuota alimentaria para el hijo
menor.
Que atento el alimentante realizar viajes dentro y fuera del país, por razones
laborales o de placer como ser a EEUU, China, Japón, Paraguay, etc., frente al
incumplimiento alimentario, la madre en representación del niño peticiona una
medida de restricción migratoria hasta tanto se cumpla con la mesada,
disposición no prevista legalmente. aunque existió un proyecto de ley
aprobado por la Cámara de Diputudos en 1993 en ese sentido y hay países
que receptan la solución, así Ley de Tutela de menores de Venezuela, art. 55,
Código del menor do Ecuador art. 74, Código del menor de Colombia, art. 148,
Código do Familia de El Salvador, art. 258, entre otros.
Por otro lado y si bien el demandado pese a estar debidamente notificado de
las respectivas resoluciones, nada ha expresado, debe balancearse el
pedimento restrictivo con el derecho constitucional de libertad de entrar y salir
del país, contemplado en el art. 14 de la Constitución Nacional
En ese sentido, el remedio pretendido alienta la idea de una realización plena
de los derechos de éste niño que en este caso aparecen claramente vulnerado
por su progenitor incumpliente. Es decir la consideración primordial que se
debe atender como elemento fundamental es el derecho afectado del niño que
no ha encontrado, hasta el presente, dentro del marco normativo su adecuada
satisfacción y que de persistir redundaría en frustrar la debida protección
judicial de los derechos humanos
La responsabilidad del Estado argentino con el compromiso asumido
internacionalmente e incorporado a la Constitución Nacional en el art. 75, inc.
22 es garantizar a éste niño su supervivencia y desarrollo (art. 6.2 CDN), lo
cual incluye un nivel de vida adecuado (art. 27 CDN) a la par que asegurar a la
infancia el nivel más alto posible de salud (art. 24 CDN).
Bajo ese razonamiento debe remarcarse la satisfacción del superior interés del
niño que prevalece por encima de cualquier otro interés legítimo o simple, por
la cláusula de preferencia, «cuando exista conflicto entre los derechos e
intereses de las niñas, niños y adolescentes frente a otros derechos o intereses
igualmente legítimos, prevalecerán los primeros», -art. 3 CDN in fine
incorporada a la Constitución Nacional vía art. 75, inc. 22 - Esta cláusula viene
precedida del art.1. y de la dispuesta en el articulo 2: «Los derechos y las
garantías de los sujetos de esta ley son de orden público, irrenunciables,
interdependientes, indivisibles e intransigibles». A la vez el artículo 5 obliga a
dar prioridad absoluta a la satisfacción de los intereses de los niños.
Asimismo la ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas,
Niños y Adolescentes, cuando refiere al interés superior del niño, señala que
éste debe entenderse como la máxima satisfacción, integral y simultánea de
derechos y garantías reconocidos en la ley (CSJN. 6/3/2008, DJ 2008-11, 772)
La función tuitiva que es deber cumplir exige un rol distinto al tradicional:
desde la incorporación de los tratados internacionales con jerarquía
constitucional, mas allá de las normas procesales, se encuentran el deber
judicial de proteger los derechos humanos fundamentales (Arts. 14,16,18,28,
31,43 y 75 inc. 22 de la CN) y el de participar activamente en el proceso,
acompañando a las partes en la búsqueda de la mejor resolución para su
conflicto.
Por otro lado, y no menos trascendente, debe remarcarse que la mesada se
halla incumplida desde junio de 2009, con lo cual también es imprescindible
referir a la tutela judicial efectiva en tiempo útil (Art. 8 de la Convención
Americana de Derechos Humanos), que es de incorporación constitucional
reciente y responde a las últimas tendencias del derecho procesal
constitucional, garantía que se vincula con el principio de economía procesal y
los principios de celeridad, concentración, eventualidad y saneamiento
derivados, así como al principio de eficacia del proceso como instrumento para
hacer operativo el derecho material (Mabel DE LOS SANTOS, La flexibilización
de la congruencia, LL, Suplemento especial, Cuestiones procesales modernas,
octubre del 2005, p.80.)
La medida que se propone encuadra dentro de las autosatisfactivas, ya que
satisfecho la pensión alimenticia no existe acción de estado o de ejercicio de
estado posterior, porque se agota con la satisfacción de la cuota alimentaria
ordenada, cuenta con dos presupuestos básicos acreditados: la verosimilitud
del derecho, el peligro en la demora y tiene como finalidad garantizar el
cumplimiento de la obligación impuesta en la resolución interlocutoria, por
tanto es ineludible fijar un plazo de duración que lo determinará el
cumplimiento de la cuota alimenticia o bien la caución suficiente para
satisfacerla, en cuyo caso aquélla se dejará sin efecto,
Que, de acuerdo a lo expuesto, la no oposición a la medida pretendida en el
dictamen de la Sra. Defensora General, que representa promiscuamente al
niño, arts. 264 y concordantes del Código Civil, y 67 de la Ley Orgánica del
Poder Judicial;
RESUELVO: Admitir la presentación y en consecuencia: 1. Ordenar en carácter
de medida autosatisfactiva la prohibición de salir del país a RGA DNI n° XXX,
con más datos de identidad en autos, la cual regirá hasta tanto cumpla la
cuota alimentaria impuesta o bien la caución suficiente para satisfacerla. 2.
Oficiar a la Dirección Nacional de Migraciones y a la Policía Federal Argentina
haciéndose saber que la medida regirá hasta tanto exista resolución judicial en
contrario. Insértese y hágase saber. Juez. Dr. Ricardo Dutto. Secretaría. Dra.
Paula Cartelle.

Alimentos a la hija no biológica


«Debe reconocerse el derecho de un menor a recibir alimentos de quien, sin
ser su padre biológico, ha reconocido comportarse como tal a lo largo de siete
años de convivencia junto a la madre de aquél, y aún después de cesada la
misma, ya que quien asume una conducta jurídicamente relevante no puede
pretender luego que se tutele una actuación posterior incompatible con
aquella, afirmando que no tiene obligación alimentaria alguna».
(CApel. Civ., Com. Fam. y Cont. Adm. San Francisco, Córdoba, 13/ 12/12, LL
Córdoba, febrero 2013, p. 61)

Fallo completo

La Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Contencioso


Administrativo con sede en esta ciudad, asiento de la Quinta Circunscripción
Judicial, integrada por el Señor Vocal, doctor Mario Claudio Perrachione y por
el Señor Juez Civil y Comercial de Segunda Nominación, Dr. Horacio Enrique
Vanzetti (art. 382 CPC), con la presidencia del primero de los nombrados,
procede en audiencia pública en la forma que da cuenta el acta levantada al
efecto por separado, obrante a fs. 271 a dictar sentencia en estos autos
caratulados: «G., S. C. cl L., D. -Alimentos - Abreviado», (Expte. N° 405439,
iniciado el 26/04/11; Secretaría a cargo del Dr. Emilio J. M. Cornaglia), venidos
del Juzgado Civil, Comercial, Conciliación, Familia, Instrucción, Menores y
Faltas de Las Varillas, por concesión del recurso de apelación que planteara la
actora en contra del Auto Número 276 de fecha 29 de Junio de 2010, cuya
copia corre agregada a fs. 170/180 de autos, en la que el Señor Juez titular
del Juzgado de Las Varillas, resolvió: «1 o)... 2o) No hacer lugar a la demanda
de alimentos a favor de la menor L. A. G. 3) Hacer lugar parcialmente a la
demanda de alimentos a favor de la menor M I en la suma de pesos
seiscientos ($ 600) y a cargo del progenitor de mandado Sr. D. A. L. pagaderos
del 1 al 10 de cada mes, a partir del mes de julio de 2010, mediante depósito
en la cuenta de caja de ahorro N°... abierta en el Banco de la Provincia de
Córdoba, Sucursal Las Varillas, a nombre de la actora, Sra. S. C. G. 4) Hacer
lugar a la litis expensas según considerando X). 5) No hacer lugar a la
reconvención por régimen de visitas respecto de la menor L. A. G. 6)? 7)
Imponer las costas de ambos procesos por el orden causado. Regular los
honorarios profesionales por los trámites de la acción de alimentos de la Dm
Griselda Cristina Cagnasso en la suma de pesos un mil ciento cincuenta y dos
($ 1.152), del Dr. Oscar D. Pereyra en la suma de pesos un mil setecientos
veintiocho ($ 1.728) y los del Dr. Luis A. Morelli en la suma de pesos un mil
cuatrocientos setenta y cuatro con cuarenta centavos ($ 1.474,40) con más la
suma de pesos trescientos nueve con sesenta y dos centavos ($ 309,62) en
concepto de IVA. Regular los honorarios profesionales por los trámites de la
reconvención por régimen de visitas del Dr. Oscar D. Pereyra en la suma de
pesos un mil cuatrocientos setenta y cuatro con cuarenta centavos ($
1.474,40) y los del Dr. Luis A Morelli en la suma de pesos un mil cuatrocientos
setenta y cuatro con cuarenta centavos ($ 1.474,40) con mas la suma de
pesos trescientos nueve con sesenta y dos centavos ($ 309,62) en concepto
de IVA. Regular los honorarios profesionales del perito calígrafo Pedro
Alejandro Fradl y psiquiatra Cristian Abdón en la suma de pesos doscientos
noventa y cuatro con ochenta y ocho centavos ($ 294,88) respectivamente
para cada uno de ellos, y los del perito de control Licenciado Pablo Daniel Di
Giorgio en la suma de pesos ciento cuarenta y siete con cuarenta y cuatro
centavos ($ 147,44). Protocolícese, hágase saber y dése copia. Fdo. Dra.
Amalia B. Venturuzzi - Juez».
Que firme el decreto de autos, el señor vocal y el señor juez de primera
instancia reciben los actuados conforme lo determina el art. 379 CPC, según
acta labrada a fs. 271 y, concluido, pasan los autos al acuerdo fijándose las
siguientes cuestiones a resolver: Primera cuestión: ¿Corresponde hacer lugar
al recurso de apelación interpuesto? Segunda cuestión: ¿Qué pronunciamiento
corresponde en definitiva?
El señor Vocal y el señor Juez de Primera Instancia emiten sus votos mi el
siguiente orden: Dr. Mario Claudio Perrachione y Dr. Horacio Enrique Vanzetti,
los que son leídos por Secretaría.
A la primera cuestión propuesta el señor vocal Doctor Mario Claudio Pe
rrachione, dijo:
I) El caso: A fs. 6 la señora S. C. G. en nombre y representación de ñus
hijas menores de edad: M. L. L. y L. A. G., con fecha 8/9/2009 promueve
demanda por alimentos contra el demandado, padre biológico de la primera y
padre de crianza de la segunda niña. Relata que convivió con el demandado
durante siete años, integrando el grupo familiar la hija de ambos M. L. y la
niña L. A. G. -hija de la actora-, quien recibió por parte del demandado el trato
de hija. Que en el mes de septiembre de 2008 cesó la convivencia, formulando
en ese momento una denuncia de violencia familiar y retirándose con sus
hijas, del domicilio que compartía con el demandado. Que en noviembre de
2008, las partes firmaron un acuerdo por ante la Asesoría Letrada de Las
Varillas, donde acordaron la tenencia; el régimen de visitas a favor de L.
respecto a las dos niñas, y la cuota alimentaria, donde no llegaron a un
acuerdo sobre el monto, pero el demandado ofreció pagar una cuota
alimentaria de $ 600 para ambas menores. La actora consideró irrisoria la
suma ofrecida y entabló un reclamo judicial solicitando se fije una cuota
alimentaria de $ 1.500, atento los ingresos del demandado.
Planteó un pedido de litis expensas al no contar con recursos suficientes para
hacer frente a los gastos del juicio.
A fs. 30/33 el demandado contesta la demanda, negando en general y en
particular los hechos alegados por la actora. Afirma que es cierto que ha
celebrado un acuerdo por ante la Asesoría Letrada y ofrece pagar $ 600
mensuales en concepto de cuota alimentaria para su hija biológica y en forma
graciable para la hija de la actora; agregando que frecuentemente provee de
mercadería de su negocio a las niñas, y también de calzado, indumentaria,
elementos escolares y otros. Ofrece prueba a los fines de acreditar su caudal
económico tendiente a determinar el quantum de la cuota alimentaria.
Reconviene además, solicitando se implemente un régimen de visitas a su
favor en relación a ambas niñas (su hija y la hermana de ésta), por haber
variado circunstancias anímicas o psicológicas de las menores, proponiendo un
régimen de visitas que incluye vacaciones y días festivos. La actora contesta la
reconvención (fs. 38/43vta.) y se opone a la ampliación del régimen de visitas
solicitado. Las partes ofrecen y diligencian la prueba que obra en la causa. El
asesor de menores de Las Varillas (fs. 159/161) emitió su opinión señalando
que la obligación legal del accionado recae solamente con ron pecto a su hija
biológica M. L. L., más no así respecto a la hija de la actora L. A. G., más allá
de la contribución voluntaria que pudiera hacer en función de los años de
convivencia.
II) El fallo: El a quo al valorar la prueba se expresa en el sentido de que
conforme surge de la partida de nacimiento de la niña L. A. G..«el demandado
no reviste la calidad de progenitor, por ser hija exclusiva d» la actora,
quedando a criterio y conciencia de las partes, cualquier tipo de asistencia o
contacto, como si se tratara de una obligación natural Resuelve no hacer lugar
a la demanda de alimentos a favor de L. A. Ci y hacer lugar parcialmente a la
demandada de alimentos a favor de la niña M. L. L., en la suma de $600, que
deberá pagar el progenitor demandado del uno al diez de cada mes a partir del
mes de julio do 2010 (fecha de la sentencia). Hizo lugar a la reconvención
parcialmente, fijando las condiciones del régimen de visitas únicamente en
relación a la menor M. L. Impuso las costas por el orden causado y reguló
honorarios a los profesionales y peritos intervinientes.
III) Los agravios: La actora-apelante expresa agravios a fs. 249/253. La
impugnante aduce que la a quo niega alimentos a la niña L. G. con
fundamento de que carece de acción para reclamarlos. Expresa que es errada
dicha interpretación, ya que la doctrina entiende que la obligación alimentaria
tiene fuente convencional, además de la legal y testamentaria. Agrega que el
demandado se comprometió mediante acuerdo ante el Asesor Letrado de Las
Varillas a abonar una cuota alimentaria a favor de las dos menores, que
asumió tener una obligación hacia L. A. G., lo único que está en dudas es el
importe de la misma; resultando inobjetable la otra obligación legal hacia su
hija biológica M. L. L. Considera errónea la interpretación del a quo e insiste en
la fuente convencional de los alimentos; que además debió fijar la suma de
dinero demandada de $ 1.500, teniendo en cuenta el patrimonio del
demandado y las condiciones de vida de las alimentadas (edad, nivel de
educación, actividades que realizan, etc.). Que se acreditó mediante prueba
agregada a autos, los ingresos de la actora y los bienes que integran el
patrimonio del demandado y la actividad a la que se dedica, habiendo omitido
éste presentar balances contables o constancias impositivas.
En segundo lugar se agravia porque el a quo dispuso que el incremento de
cuota alimentaria a favor de M. L. L, será a partir de la resolución del
29/6/2010 es decir a futuro, considerando una incongruencia no haberlo fijado
desde la fecha de interposición de la demanda. Omitió mandar a pagar la
diferencia de cuotas, desde la demanda hasta la sentencia, solicitando la
aplicación de intereses a las obligaciones incumplidas. En tercer lugar se
agravia por la imposición de costas dispuesta por el a quo, debiendo
distinguirse las de la demanda, que le cabe la imposición en su totalidad a la
demandada y las de la reconvención que deben ser por el orden causado.
A fs. 254/255 contesta el demandado la expresión de agravios, reconociendo
el carácter graciable de la contribución que ofreció pagar a favor de la niña L.
A. G. y que la obligación legal recae solamente respecto a su hija biológica M.,
en concordancia con lo opinado por el asesor de menores a fs. 160. En relación
al segundo agravio, relativo al efecto retroactivo y pago de eventuales
diferencias e intereses, dijo que no fue reclamado por la actora en su
demanda. Respecto al tercer agravio, entiende prudente las costas impuestas
por el a quo. A fs. 257/ 261 vta. contesta traslado el fiscal de Cámara y opinó
en el sentido que se deberá rechazar el recurso de apelación interpuesto y
confirmar la resolución dictada.
A fs. 263/267 hace lo propio el asesor letrado en su carácter de representante
promiscuo de ambas menores.
IV) La solución: 1) Los «agravios» expresados giran sobre tres ejes
arguméntales. En primer lugar se dirige sobre la naturaleza u origen de la
obligación alimentaria del demandado en relación a las hijas menores de edad
de la actora, y el quantum de la misma; en segundo lugar sobre la
retroactividad de la cuota alimentaria fijada y por último sobre el planteo de
costas.
El cumplimiento del deber alimentario en su faz material, que contempla el art.
265, CCiv., no deriva en rigor de la patria potestad, sino que se asienta en el
vínculo de parentesco existente entre padres e hijos. Ello justifica que subsista
este deber a pesar de las vicisitudes a que pueda encontrarse sometida la
patria potestad.
La impugnante aduce que la resolución del a quo le causa agravios, en primer
lugar en cuanto que sólo fijó alimentos para la niña M. L. L., negando esta
posibilidad a L. A. G., solicitando se haga lugar a la pretensión incoada, con
fundamento en que el demandado reconoció su obligación alimentaria y le
brindó el trato de hija en los años que duró la convivencia. Aduce que
calificada doctrina, reconoce que la obligación de pasar alimentos tiene fuente
convencional, además de legal y testamentaria, agregando que «por
convención también puede establecer-,), un derecho alimentario, pero en ese
caso se trataría de una obligación patrimonial como cualquier otra, no sujeta a
los caracteres del derecho alimentario derivado del parentesco».
En la especie, está probado que las partes convivieron en la ciudad de las
Varillas durante siete años y luego que cesó la convivencia, firmaron un
acuerdo en la Asesoría Letrada de esa ciudad (fs. 4) donde consta que: «... El
Sr. L. manifiesta que ofrece abonar la suma de $ 600 mensuales por ambas
niñas, a partir del mes de diciembre de 2008...»
Respecto a la obligación alimentaria del demandado con su hija biológica M. L.
L., fruto de la unión convivencial con S. C. G., y que se acredita con la partida
de nacimiento obrante a fs. 2 de autos, no que dan dudas al respecto de que
se trata la misma de una obligación legal derivada de la patria potestad.
Diferente es la relación que vincula a L. con la niña L. G (hija biológica de la
actora) quien recibió trato de hija de parte del demandado durante el tiempo
que duró la convivencia y aún luego de que cesó la misma. El análisis de esta
cuestión nos obliga a tener en cuenta las tendencias sociológicas, en virtud de
las cuáles no podemos hablar de «la familia» en forma singular, sino que
corresponde hablar de «las familias», reconociendo derechos y protección
jurídica a los distintos tipos de familias que encontramos en nuestra sociedad:
familia tradicional o nuclear, monoparental, ensambladas, escalonadas,
recompuestas, etc. La aparición de estas estructuras familiares es acompañada
por una terminología nueva, como «padre afín» o «padre de hecho» o «padre
social». En la especie, precisamente, el vínculo que unió a las partes es de una
«familia recompuesta», donde el demandado L. formó pareja con la actora (sin
contraer matrimonio) y comenzó a convivir con la hija biológica de esta última,
L. A. G, teniendo luego con aquella una hija en común: M. L. L. La relación de
padre-hija que L. tuvo con la niña L. A. G, se encuentra probada mediante
numerosos indicios que reflejan el «vínculo afectivo» o «parentalidad
doméstica» creado entre ambos, a saber: a) acuerdo ante la Asesoría Letrada
de Las Varillas, donde se fija un régimen de visitas y ofrecimiento voluntario
de pago de una cuota alimentaria provisoria de $ 600 para ambas niñas (fs.
4); b) escrito presentado por L. solicitando ampliar régimen de visitas de su
hija y su hermana, expresando en relación a esta última: «... a quien también
me une un fuerte vínculo afectivo equiparable al filial» (fs. 18 y 20). (este
vínculo se manifestó en el contacto diario del demandado con ambas niñas;
solicitud de que ellas pernocten en su domicilio una vez por semana y de que
compartan con él vacaciones y días festivos); i.) documental que acredita el
pago por parte del demandado de cursos de inglés, vestimenta, curso de
gimnasia deportiva, cuota social del club de ambas niñas y las clases de árabe
tomadas por L. G. (fs. 22/ 29); d) reconocimiento del demandado expresado al
contestar la demanda y al reconvenir (fs. 30/33), señalando que: «es cierto
que en el mismo acuerdo ofrecí abonar la suma de $ 600 mensuales a partir
del mes de diciembre de 2008, en concepto de cuota alimentaria para mi hija
biológica y en forma graciable para la hija de la Sra. G.» (fs. 30 vta.);...
«frecuentemente les estoy proveyendo a las niñas de mercadería de mi
negocio y como así también les he adquirido cuando así me lo han solicitado,
calzado, indumentarias y demás elementos y atiendo a gastos para su
educación» (fs. 31). (aunque resulte necesario aclarar que cuando aquél
ofreció pagar la cuota alimentaria referenciada, no distinguió que en relación a
la niña L. A. G. el pago era «graciable», tal como sostuvo luego); e) testimonio
de L. B. D. quien declaró que: «... en una oportunidad inclusive, fue a comprar
dos camperas, por dos niñas, que son las camperas de la institución, con el
logotipo del colegio» (fs. 119); f) testimonio de E. I. T, quien al ser interrogado
sobre si conoce a las niñas M. L. L. y L. A. G. dijo: «... que las conoce porque
son hijas de D., y por las ha visto en la carnicería en donde él trabaja de
propiedad de D. L...; «que ha visto que retiran mercadería, y se trata de leche,
jugos, gaseosas... dos o tres veces por semana» (fs. 125).
Como de la prueba reseñada surgen indicios graves, precisos y concordantes,
suficientes para tener por acreditado que la niña L. A. G. goza del trato de hija
por parte del Sr. L. (art. 316, inc. 1, CPC), corresponde analizar, entonces, si
esta situación genera derechos y deberes entre el llamado «progenitor de
hecho» y la niña nombrada.
Al respecto, un sector de la doctrina considera que esos derechos y
obligaciones sólo nacen cuando «el progenitor» «asume un papel activo en la
guarda y custodia del menor», por ejemplo cuando se ocupa de su educación,
contribuye a alimentarlo, etc., tal como sucede en la especie con la niña L. A.
G, quien ha recibido el trato de hija del demandado durante el tiempo que
duró la convivencia -siete años- y aún después de que cesó la misma. Este
trato afectivo, se refleja no sólo en la relación individual de la niña con el
demandado dentro del seno familiar, sino también a nivel escolar (asistencia a
actos, reuniones, provisión de elementos escolares, camperas y otros) y social
(el hecho de compartir vacaciones, cumpleaños, viajes, fiestas, etc...); todas
estas vivencias relacionadas con el medio social en el que vive la niña L. A. G.,
contribuyen a formar su personalidad e identidad como hija del demandado,
pues como señalaba Friedrich von Schiller «no es la carne siempre lo que hace
padre, sino el amor».
Inclusive el trato de padre-hija, fue confesado espontáneamente por el propio
demandado, declarando que lo une con la menor nombrada «un fuerte vínculo
afectivo equiparable al filial» (fs. 18 y 32); por lo cual, conforme al deber de
obrar y ejercitar los derechos de buena fe (art. 1198, CCiv.), quien como el
demandado asume una conducta jurídicamente relevante, consistente en
reconocer y tratar a la menor L. A. G. como una hija suya, no puede pretender
luego que se tutele una actuación posterior incompatible con aquella, que en
este caso consiste en afirmar que él no tiene obligación alimentaria alguna con
la menor nombrada.
El trato de padre a hija, que vincula al demandado con la niña L. A. G, se
relaciona con la faz dinámica del derecho a la identidad. En efecto,
doctrinariamente se distinguen dos aspectos o facetas del derecho a la
identidad, a las que se las identifica como: «la faz estática», referida al origen
biológico de la persona, (aquello que hace a su identificación, el nombre e
imagen) y «la faz dinámica», esencialmente cambiante, configurada por lo que
constituye el patrimonio ideológico cultural y vital de la personalidad que se
trasunta en el exterior. Se refiere a hechos objetivos por los cuáles se
identifica a la persona, a través de su historia individual y social. La identidad
personal se construye día a día, y se encuentra vinculada a todos y cada uno
de los actos y vivencias de la persona a lo largo de su existencia. En este
orden de ideas, la identidad de la niña L. A. G. no se circunscribe a la «realidad
biológica», sino que tiene una proyección psicosociológica, en la concepción de
Stoltemberg, esto es la influencia de los aspectos psicológicos sobre la
problemática social. Un niño que vive en una familia se inserta
sistemáticamente en esa célula social y naturalmente genera lazos afectivos y
respuesta consecuentes de los integrantes de dicho grupo, o sea se incorpora
en el afecto real o presumible (Arbonés, Mariano; «Filiación y Derechos
Humanos: El mundo al revés», El Penalista, Año 2, n. 12, Octubre 2002, p. 8).
Esta «identidad dinámica» de la niña L. A. G. con relación al demandado se
encuentra tutelada por el art. 75, inc. 22, CN, que al incorporar la
«Declaración Internacional de los Derechos del Niño», obliga a interpretar el
derecho de familia bajo nuevas premisas, entre ellas el favor minoris, el cual
exige que el derecho a la «identidad» de los niños sea entendido en un sentido
amplio que comprenda tanto la faz estática como dinámica. A ello debe
agregarse que en toda cuestión en que se vean afectados derechos de los
niños, se debe resolver respetando su interés superior (art. 3 de la Declaración
citada), noción ésta que ha merecido diversos conceptos por parte de la
doctrina y la jurisprudencia, pero adoptando el criterio de nuestro más alto
tribunal, ese interés superior es el conjunto de bienes necesarios para el
desarrollo integral y la protección de la persona y los bienes de un menor, y
entre ellos el que más conviene en una situación histórica determinada.
Bajo estas premisas, no hay dudas que el «mejor interés» de la menor L. A.
G., exige de que se le reconozca el derecho a percibir alimentos del
demandado tal como si se tratara de una hija biológica.
En esta tesitura se alinea el proyecto de Código Civil y Comercial que en estos
momentos se trata en el Congreso de la Nación, en cuanto incluye como nueva
figura familiar, al padre «afín o solidario», (arts. 536 y 538) en referencia a la
pareja del progenitor que está a cargo de un menor, imponiéndole a él
obligación alimentaria respecto del niño, solidariamente con su pareja (Sobre
la utilización del Nuevo Código Civil, por los jueces para cubrir vacíos a lagunas
legales, ver la opinión de Daniel Sabsay en «Nuevo Código Civil. Todavía no se
aprobó pero los jueces ya lo usan en sus fallos», Diario Clarín del 15/11/2012;
fs. 32 y 33).
En consecuencia, debe revocarse la sentencia impugnada en cuanto resuelve
en el punto 2) «no hacer lugar a la demanda de alimentos a favor de la menor
L. A. G.».
2) La determinación del «quantum» de la cuota alimentaria debe hacerse
según lo dispuesto por la a quo en el considerando V de la resolución
impugnada, pues allí se fijaron cuáles son las necesidades de las menores
nombradas y la solvencia de los progenitores (fs. 174/176), sin que las partes
hubieren apelado ese punto del fallo, por lo cual el mismo adquirió la calidad
de «firme» y «consentido» (arts. 356 en función del 141, CPC).
En base a ello debe fijarse en concepto de cuota alimentaria a pagar por el
demandado D. A. L, la suma de $ 700 mensuales por cada una de las niñas
nombradas, retroactivo a la fecha de interposición de la demanda de alimentos
8/5/2009 tal como sostiene el dictamen del Sr. Asesor Letrado, al contestar
traslado del recurso interpuesto. Allí citando a Zannoni, considera acertada la
jurisprudencia mayoritaria de nuestros tribunales, que ha establecido «el
carácter retroactivo a la sentencia de alimentos a la fecha de interposición de
la demanda, ya que aquella es declarativa al derecho a percibirlos por parte
del alimentado» (fs. 267 in fine).
3) En lo que respecta al tercer agravio relacionado a las costas, entiendo las
mismas deben imponerse por el orden causado, atento a lo novedoso de la
cuestión tratada y a su complejidad jurídica (art. 130 in fine, CPC).
Voto por la afirmativa.
A la primera cuestión propuesta el señor Juez Civil y Comercial Dr. Horacio
Enrique Vanzetti, dijo: Que se adhiere al voto emitido por el Sr. Vocal Dr. Mario
Claudio Perrachione (art. 382 CPC).
Así voto esta primera cuestión.
A la segunda cuestión propuesta el señor Vocal de la Excma. Dr. Mario
Perrachione, dijo:
A mérito de las conclusiones contenidas en los votos precedentes, el tribunal
deberá dictar el siguiente pronunciamiento: 1) Hacer lugar parcialmente al
recurso de apelación interpuesto por la actora y fijar la cuota alimentaria a
favor de las niñas M. L. L. y L. A. G., en la suma de $ 700 por cada una de
ellas, a pagar por el demandado D. A. L., con efecto retroactivo a la fecha de
interposición de la demanda (8/5/2009).
2) Imponer las costas por el orden causado y no regular honorarios a los
letrados actuantes en esta oportunidad (arg. art. 26, Ley 9459).
A la segunda cuestión propuesta el señor Juez Civil y Comercial Dr. Horacio
Enrique Vanzetti, dijo:
Que se adhiere al voto emitido por el Dr. Mario C. Perrachione (art. 382, CPC).
Así voto esta segunda cuestión y en definitiva.
A mérito del acuerdo que antecede, SE RESUELVE:
1) Hacer lugar parcialmente al recurso de apelación interpuesto por la
actora en contra del Auto 276 de fecha 29/6/2010, y en consecuencia fijar
alimentos a favor de las niñas M. L. L. y L. A. G., en la suma de $ 700 por cada
una de ellas, a pagar por el demandado D. A. L., con efecto retroactivo a la
fecha de interposición de la demanda (8/5/2009).
2) Imponer las costas por el orden causado (art. 130, CPC) y no regular
honorarios a los letrados actuantes en esta oportunidad (arg. art. 26, ley
9459).
Protocolícese y oportunamente bajen.

Legitimación del progenitor que convive con el hijo que se encuentra


entre los 18 a los 21 años para iniciar el juicio de alimentos,
proseguirlo, administrar y disponer de la cuota.
Artículo 662 del Nuevo Código Civil y Comercial promulgado
(B.O. N° 32.985 del 8/10/2014). Pauta de orientación

«La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil considera que la madre está


legitimada para la ejecución de la deuda por las cuotas de alimentos que se
devengaron durante la minoridad del hijo, subrogándose en su respectivo
derecho de cobro, porque ante tal situación cabe presumir que ella -a falta de
contribución del padre- anticipó lo necesario para atender a las necesidades
del menor. Máxime teniendo en cuenta que cuando se trata del reclamo de
prestaciones ya cumplidas, ellas han quedado incorporadas al patrimonio del
acreedor que las hizo (Sumario N° 20703 de la Base de Datos de la Secretaría
de Jurisprudencia de la Cámara Civil) (Cam. Nac. Civ. Sala I, R. 14527 en
autos «B., P.C. c/M., E.N. si Ejecución de Alimentos, 8/2/11) (Sumario N°
15380 de la Base de Datos de la Secretaría de Jurisprudencia de la Cámara
Civil, Boletín N° 11/2003) (Cam. Nac. Civ., Sala «A», R.358848, en autos «M.,
C.E. c/ W., M. A. si Ejecución de Alimentos» del 26/11/02), coincidiendo con la
postura de la recurrente.»
«En sentido contrario se ha expedido la Cámara de Apelación en lo Civil y
Comercial de Necochea que en un caso similar resolvió, que al alcanzar el
menor la mayoría de edad, los créditos alimentarios pendientes, esto es, tanto
los que se fueron devengando hasta el cese de la minoridad, como los
posteriores, deben ser reclamados por el hijo mayor de edad por derecho
propio, atento haber caducado la representación legal de su progenitora (art.
57 y 274 del Código Civil) (Ca.Civ.Com Necochea, Expte. 8665, Reg. n° 71, del
6/10/2011 en autos «Ch., L. P c/C., S. O. s/incidente de ejecución de
alimentos).»
«Solo como pauta de orientación, cabe tener en cuenta que el Código Civil y
Comercial promulgado (B.O. N° 32.985 del 8/10/2014), en su artículo 662
reconoce amplia legitimación al progenitor que convive con el hijo que se
encuentra entre los 18 a los 21 años, y con quien convive, a iniciar el juicio de
alimentos, proseguir el iniciado cuando el hijo era menor de edad, administrar
y disponer de la cuota, todo por derecho propio.»
«....aun cuando el menor haya llegado a la mayoría de edad, la madre está
legitimada para reclamar los alimentos atrasados subrogándose en los
derechos del hijo a la pensión fijada (art. 768 inc. 2°, 771 y concs. del Código
Civil), de tal manera que las sumas que corresponda abonar no ingresarán al
patrimonio de aquel sino de la madre, que de este modo reembolsa los gastos
efectuados en beneficio del menor que debieron ser atendidos por el padre.»
(CApel. 1a Civ. y Com. de San Isidro, Sala I, 12/11/14, elDial.com - AA8BB1)

Fallo completo

En la Ciudad de San Isidro, Provincia de Buenos Aires, a los 12 días de


Noviembre de 2014, se reúnen en Acuerdo los señores Jueces de la Sala
Primera de la Cámara Primera de Apelación en lo Civil y Comercial del
Departamento Judicial de San Isidro, Dres. Hugo O.H. Llobera y Carlos Enrique
Ribera (artículos 36 y 48 de la ley 5.827), para dictar sentencia interlocutoria
en el juicio: «S. A. M. c/A. G. J. S/Ejecución de sentencia» y habiéndose
oportunamente practicado el sorteo pertinente (arts. 168 de la Constitución de
la Provincia de Buenos Aires y 263 del Código Procesal Civil y Comercial),
resulta que debe observarse el siguiente orden: Dres. Llobera y Ribera,
resolviéndose, plantear y votar la siguiente:

CUESTIÓN
¿Corresponde modificar la resolución apelada?
VOTACIÓN
A la cuestión planteada el Dr. Llobera, dijo:
I. La apelación Vienen las presentes actuaciones para su conocimiento en
virtud del recurso de apelación interpuesto por la actora (fs. 376), contra la
providencia simple que rechazó su petición para continuar interviniendo en
éste proceso de ejecución de alimentos (fs. 368 «in fine»), atento a que su
hijo cumplió la mayoría de edad (354). El memorial fue presentado a fs.
382/387 y contestado a fs. 390/394.

II. Los agravios


Se agravia la parte actora de la resolución que le negó legitimación para seguir
actuando en este proceso a los fines de obtener el reembolso de los gastos
escolares y extracurriculares de su hijo, que fueron solventados por ella
cuando estaban a cargo del demandado. Expresa que reclama el monto que
surge de la liquidación practicada a fs. 267/ 274 por el período comprendido
entre Octubre/2009 a febrero/2014. Considera que lo decidido lesiona sus
derechos constitucionales de propiedad y de defensa en juicio. Alega haber
contraído préstamos bancarios y familiares para que su hijo continúe con sus
estudios en el colegio «R. S.» y obtenga el título secundario. Estima que
obligarla a iniciar un nuevo proceso para reclamar al demandado lo debido,
atentaría contra los principios de celeridad y economía procesal.
Señala que se aplicó la ley en abstracto sin analizar las circunstancias del caso
y las pruebas arrimadas en autos.

III. Los antecedentes


La parte actora inició ejecución de alimentos (2/11/2011), en representación
de su hijo menor de edad (fs. 6), alegando el incumplimiento del demandado
en el pago de la cuota alimentaria acordada y homologada en el expediente
sobre divorcio (fs. 9/10).
Encontrándose el incidente en pleno trámite, luego de interpuesta la demanda
(fs. 103/109 y fs. 129/130), presentada la contestación (fs. 159/164) y
resueltas las excepciones opuestas (fs. 183/185), el hijo de las partes, F. Á. S.,
cumplió la mayoría de edad el 12/3/2014, disponiendo el Juzgado su citación a
los fines de tomar intervención en autos (fs. 287).
Ante ello, la actora se presentó «por derecho propio», a los fines de proseguir
con el trámite del proceso de ejecución iniciado durante la minoridad de 3
edad de su hijo, a los fines de obtener el íntegro pago de las sumas adeudadas
con más los intereses y costas (fs. 310/312), el juzgado la tuvo «por
presentada por derecho propio», y proveyendo su presentación corrió traslado
de lo manifestado (fs. 312). Notificado el demandado por cédula (fs. 313/314)
se opuso a lo solicitado por considerar que los alimentos le corresponden a su
hijo y no a la madre.
El 18/6/2014 A. M. S. solicita se la legitime expresamente para continuar con
el trámite de las actuaciones, lo que fue rechazado por el Juzgado el
16/9/2014 (fs. 368).

IV. La solución
La cuestión traída a esta alzada, en torno a la legitimación de la madre para
ejecutar los alimentos devengados durante la minoridad, una vez que el hijo
alcanzó su mayoría de edad, suscita distintas posiciones tanto en la doctrina
como en jurisprudencia.
Surge entonces el interrogante acerca de ¿quién es el titular del crédito contra
el obligado: el hijo o el progenitor conviviente? o lo que es lo mismo ¿la madre
que reclama las cuotas atrasadas debe hacerlo en representación de su hijo o
por derecho propio? La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil considera
que la madre está legitimada para la ejecución de la deuda por las cuotas de
alimentos que se devengaron durante la minoridad del hijo, subrogándose en
su respectivo derecho de cobro, porque ante tal situación cabe presumir que
ella -a falta de contribución del padre- anticipó lo necesario para atender a las
necesidades del menor. Máxime teniendo en cuenta que 4 cuando se trata del
reclamo de prestaciones ya cumplidas, ellas han quedado incorporadas al
patrimonio del acreedor que las hizo (Sumario N° 20703 de la Base de Datos
de la Secretaría de Jurisprudencia de la Cámara Civil) (Cám. Nac. Civ. Sala I,
R.14527 en autos «B., P.C. cl M., E. N. si Ejecución de Alimentos, 8/02/11)
(Sumario N° 15380 de la Base de Datos de la Secretaría de Jurisprudencia de
la Cámara Civil, Boletín N° 11/2003) (Cam. Nac. Civ., Sala «A», R.358848, en
autos «M., C. E. cl W., M. A. s/ Ejecución de Alimentos» del 26/11/02),
coincidiendo con la postura de la recurrente.
En sentido contrario se ha expedido la Cámara de Apelación en lo Civil y
Comercial de Necochea que en un caso similar resolvió, que al alcanzar el
menor la mayoría de edad, los créditos alimentarios pendientes, esto es, tanto
los que se fueron devengando hasta el cese de la minoridad, como los
posteriores, deben ser reclamados por el hijo mayor de edad por derecho
propio, atento haber caducado la representación legal de su progenitora (art.
57 y 274 del Código Civil) (Ca.Civ.Com Necochea, Expte. 8665, Reg. n° 71, del
6/10/2011 en autos «Ch., L. P. c/C., S. O. s/incidente de ejecución de
alimentos).
Parte de la doctrina, entiende, que el hijo es quien debe reclamar los alimentos
devengados durante su minoridad por haber concluido la representación legal
del progenitor que obró por aquél (particularmente a partir de la irrepetibilidad
que consagran los artículos 371 y 376 del Código Civil), aun cuando reconoce
la injusticia que ello puede significar en muchos casos (Kielmanovich, Jorge,
«Derecho Procesal de Familia», 3era. edición, año 5, 2009, editorial Abeledo
Perrot, pág. 67).
Ahora bien y solo como pauta de orientación, cabe tener en cuenta que el
Código Civil y Comercial promulgado (B.O. N° 32.985 del 8/10/ 2014), en su
artículo 662 reconoce amplia legitimación al progenitor que convive con el hijo
que se encuentra entre los 18 a los 21 años, y con quien convive, a iniciar el
juicio de alimentos, proseguir el iniciado cuando el hijo era menor de edad,
administrar y disponer de la cuota, todo por derecho propio.
En el caso de autos, el demandado se obligó a pagar en concepto de cuota
alimentaria en favor de su hijo menor de edad, el 50 % de los gastos de
escolaridad y aquellos relacionados con sus actividades extracurriculares (art.
267, CC), acuerdo que fue homologado al decretarse el divorcio vincular de la
partes el 4/11/2003 (fs. 9/10).
El 2/11/2011, A. M. S., promovió demandada de ejecución de alimentos contra
el demandado por la suma de $ 16.971,65, afirmando que el alimentante dejó
de pagar en el mes de Octubre de 2009, practicando liquidación hasta febrero
de 2014, y si bien en un principio accionó en representación de su hijo, una
vez que aquel alcanzó la mayoría de edad pretende se la legitime para
continuar actuando en este proceso hasta cobrar la suma reclamada.
El monto que se reclama es una suma de dinero equivalente a la que debió
abonar para afrontar el pago de los gastos de escolaridad y extracurriculares
para que su hijo, por entonces menor de edad, terminase la escuela
secundaria.
De manera que tratándose de necesidades del hijo de las partes, que debieron
ser solventadas por la madre, el hecho de que el menor haya alcanzado la
mayoría de edad, no lo torna en acreedor de los alimentos atrasados sino que
dicha acreencia queda en cabeza de su madre con quien aquél convivió
mientras era menor.
Como mencionara tal razonamiento encuentra fundamento en la pauta
orientativa del Código Civil y Comercial de la Nación en el cual se reflejan las
nuevas ideas en materia de familia. Dicho cuerpo legal reconoce legitimación
al progenitor que convivió con el hijo -hoy mayor de edad-, para reclamar las
cuotas alimentarias atrasadas ante la presunción «iuris tantum», de que este
progenitor fue quien, necesariamente, adelantó los gastos que debían cubrirse
con las cuotas no abonadas por el alimentante; ello encuentra apoyo en la
convivencia con el hijo, y ante la falta de medios propios para satisfacer sus
necesidades de subsistencia. Las máximas de la experiencia demuestran que
haya o no juicio de alimentos en trámite, cuando uno de los progenitores no
cumple es el otro quien sufraga las necesidades del menor.
De manera que, aun cuando el menor haya llegado a la mayoría de edad, la
madre está legitimada para reclamar los alimentos atrasados subrogándose en
los derechos del hijo a la pensión fijada (art. 768, inc. 2o, 771 y concs, del
Código Civil), de tal manera que las sumas que corresponda abonar no
ingresarán al patrimonio de aquel sino de la madre, que de este modo
reembolsa los gastos efectuados en beneficio del menor que debieron ser
atendidos por el padre.
Por la forma en que se decide las costas de Alzada se imponen al vencido (art.
68 del CPCC).
Por los motivos expuestos voto por la AFIRMATIVA.
El señor Juez Dr. Ribera por los mismos fundamentos votó por la AFIRMATIVA.
Con lo que terminó el Acuerdo, dictándose la siguiente:

SENTENCIA
Por lo expuesto en el Acuerdo que antecede, se revoca la resolución de fs. 368
y se admite la legitimación de A. M. S. para reclamaren estos obrados el pago
de la cuota alimentaria desde octubre de 2009 a febrero de 2014; con costas
al demandado.
Regístrese y devuélvase.
Fdo.: Carlos Enrique Ribera - Hugo O. H. Llobera. - Miguel L. Álvarez,
Secretario.

Obligación alimentaria del «padre solidario» para con el HIJO


adoptado por el otro cónyuge

«El marido de la adoptante simple, que había sido designado guardador en


forma conjunta con ella pero abandonó el hogar conyugal, debe suministrar
alimentos al adoptado hasta su mayoría de edad, pues queda encuadrado en el
concepto de «padre solidario», con justificativo en la solidaridad familiar y la
posesión de estado filial, siendo su asistencia un mecanismo efectivo para
evitar consecuencias irremediables para el desarrollo del niño en una familia
de limitados recursos».
(Trib. Coleg. Fam. n° 5 Rosario, 10/5/12, Revista de Familia y de las Personas,
Ed. La Ley, año V, n° 2, p. 66 y Cuaderno Jurídico Familia, Ed. El Derecho, n°
36, p. 13)

Fallo completo

Y VISTOS: Los presentes caratulados: B., P. T. s/Guarda preadoptiva. Expte. N°


1425/11;
DE LOS QUE RESULTA: Que M. N. C. con patrocinio letrado de la Defensora
General 3a inicia guarda con fines de adopción respecto de P. T. B. de 17 años.
Relata que es la madrina de P. quien es hija de M. C. y J. B., fallecido cuando P.
tenía un año. Refiere que participara en la organización HOPROME y el padre
S. le propuso el cuidado de la niña con solo seis meses de vida la cual fue
encontrada por la policía junto a su madre quien estaba tirada en la calle bajo
los efectos de la droga. Por resolución 57/1996 del Juzgado de Menores 1 a.
Nominación de Rosario, se designa a A. M. y, a la presentante, guardadores de
la niña. Desde ese momento se hizo cargo de todas las necesidades
especialmente de sus cuidados médicos debido a que era portadora de HIV y
gracias a los tratamientos recibidos se encuentra sana. Expresa que le tramitó
el documento de identidad. En 2003 cuando P. tenía siete años por pedido de
C. regresa con ella bajo el control de C. Posteriormente la abuela materna
efectuó una denuncia ante el Juzgado citado iniciándose una causa y a fines de
2003 se archivó, conforme consta en autos B. P. T. s/Custodio judicial. Expte.
563/09. A finales de 2005 la progenitora de P. citó a C. y se la entrega
argumentando imposibilidad de hacerse cargo de la menor. Manifiesta que
otros hijos de C. están con familiares y no con ella porque los abandona.
Sostiene que hace 10 años que A. M. se retiró del hogar que compartía con la
actora y P. desentendiéndose de sus funciones como guardador asumidas en
1996, por ello solo C. inicia el trámite. En el Juzgado de Menores referido P.
manifestó su deseo de ser adoptada por C. con quien vivió prácticamente toda
su vida, además sus recuerdos con la familia biológica no son buenos. Se citó
dos veces a la progenitora de P. pero no concurrió. El Juzgado de Menores se
declara incompetente y remite la causa a éste Tribunal. Dice que desde 2005 P.
se encuentra ininterrumpidamente con la actora y solo dos años de su vida
estuvo con su madre biológica Ofrece prueba documental, testimonial,
ambiental e instrumental (fs. 1/3)
Brindado el trámite pertinente (fs. 4), M. N. C. con patrocinio letrado
manifiesta que percibe una pensión graciable, desde mayo de 2011 una cuota
alimentaria de M. y ocasionalmente cuenta con la colaboración de su hijo que
con gran esfuerzo le ayuda (fs. 10)
En el informe ambiental realizado por la Trabajadora Social se constata la
convivencia de la actora y la menor en una propiedad de aquélla y su marido.
Allí le refiere la existencia de otro hijo mayor de edad que vive en Paraná y a
quien ven cada quince días manteniendo con P. una muy buena relación. La
menor repite el 4to. año de la secundaria, no cuenta con obra social y desde
hace varios años realiza psicoterapia. Refiere que no tiene ningún vinculo con
su familia biológica y no tiene tampoco ningún interés en vincularse. La cuota
alimentaria que recibe de A. M. es en ese mes de $ 833 (fs. 12)
Se reciben las testimoniales (fs. 13/14), es escuchada en audiencia la actora y
la menor, ambas con asistencia letrada y de la Defensora General
respectivamente. Aquélla expresa su deseo de adoptar sola a P. atento el retiro
de su esposo y la adolescente quien manifiesta su intención de terminar el
secundario, iniciar Medicina y llevar como apellidos el biológico seguido del de
su adoptante, B. C.. La actora atento el tiempo transcurrido desde la guarda
pide directamente la adopción simple. (fs. 17)
Citado A. M. a fin de que manifieste su parecer sobre la acción intentada no
comparece (cédulas y constancias de fs. 19 a 27), la Trabajadora Social
informa que toma contacto con la actora la cual relata que recibe una pensión
contributiva y la cuota alimentaria dispuesta en autos C. M. N. c/ M. A.
s/Alimentos (expte. 1750) la cual asciende actualmente a $ 1.000 mensuales
(fs. 29), por lo que se encuentran los presentes en estado de resolver;
Y CONSIDERANDO: Que originalmente se trata del pedido de guarda con fines
adoptivos de una niña por una mujer, que de hecho la detentaba junto con su
marido desde que tenía meses de vida, cuando fue encontrada en la calle
junto a su madre en completo estado de abandono. Por espacio de dos años y
a los seis de aquella, es entregada a la madre biológica por un Juez de
Menores, para luego ser nuevamente confiada a la pretensa adoptante, quien
ante el tiempo transcurrido pide derechamente la adopción simple sólo a su
favor, ya que su marido hace diez años que abandonó a ambas, lo cual obligó
al pedido alimentario respectivo. La persona cuya adopción se incoa, poco
tiempo antes de arribar a la mayoría de edad solicitó conservar el apellido de
su progenitor, fallecido cuando ella tenía un año de vida y adicionar el de su
guardadora.
Que de las constancias de autos se tiene:
1. Que según acta de nacimiento P. T. B. es hija de J. A. B. y M. F. C. C. (fs.
6, exte. 563/09 B., P. T. s/Custodia judicial unido por cuerda)
2. Que al matrimonio M. - C. se les entrega judicialmente la niña en guarda
a los dos años según acta 97 del 19/6/1996 del Juzgado de Menores 1 a. Nom.
de esta ciudad, comprometiéndose a alimentarla, vestirla, brindarle habitación,
asistirla, proporcionarle todos los cuidados materiales y morales necesarios a
su educación y tomando a su cargo todos los gastos que demande (fs. 7
expte. Citado ut supra).
3. Que de las copias obrante en los referidos apiolados surge que retorna
con la progenitora y luego por una denuncia anónima se toma conocimiento
que aquélla y sus dos hijos -una era P, a la sazón de nueve años- son
encontrados descuidados y aquélla drogada junto al padre del otro niño (fs. 29
expte. 563/09 B., P. T. s/Custodia judicial)
4. Que al enfermarse de hepatitis, P. es dejada por su madre a la actual
guardadora, quien pide ante aquél Juzgado la guarda (fs. 35), en consecuencia
el Juez, declara el cese de la intervención y archiva la causa (fs. 36 ambas del
expte. precedentemente citado);
5. Que, luego la causa es reabierta y se escucha a la pretendiente y a la
menor quien manifiesta no tener contactos con sus hermanos biológicos y no
desea volver con su madre. El ya citado Juzgado declara su incompetencia y
remite los antecedentes a éste Tribunal (fs. 55 y 56 respectivamente expte.
563/09 B., P. T. s/Custodia judicial)
6. Que del ultimo informe de la Trabajadora Social en el domicilio de la
actora, se extrae que aquella percibe una pensión no contributiva, tiene un
hijo biológico mayor de edad que le ayuda económicamente con P., y recibe
alimentos conforme se ordenara en los obrados respectivos. La Funcionaría
aprecia que la guardadora se muestra cuidadosa con ella, responsables en la
crianza y denotan un estrecho vínculo afectivo. Asimismo se deja constancia
que en la vivienda propiedad del matrimonio M. C., solo ésta la habita junto a
P. y portas condiciones socio habitacionales expuestas resulten satisfactorias
para que se viabilice la acción pretensa (fs. 12);
7. Que de los testimonios recibidos en este Tribunal se desprende por parte
de una compañera del grupo parroquial de la peticionante, las penurias
sufridas por la niña a sus pocos meses de vida y cuando cursaba la escuela
primaria al retornar por poco tiempo con su madre biológica. Una vecina
ratifica lo expuesto y ambas coinciden en el excelente trato que recibe de la
actora, quien se encargó de criarla, vestirla, educarla, festejarle los quince
años, pagarle el viaje de estudios a Bariloche, en fin brindarle amor y apoyarla
con todo el esfuerzo económico que demanda una adolescente, (fs. 13/14)
8. Que al ser oída P. -por entonces la menor de edad- coincide con la
petición de adopción simple que formula su guardadora y es su deseo
conservar el apellido paterno seguido del de aquella. En el mismo acto la
guardadora solicita derechamente la adopción simple (fs. 17)
Tipo de adopción. Adecuación del texto legal a la adopción unipersonal Y
RETROACTMDAD.
Que la persona cuya adopción simple se pretende, habitó desde sus seis meses
de vida en el hogar con la actora y el marido -que luego las abandona-, en la
audiencia donde se escucha a aquélla y a su guardadora, se afirma el
convencimiento respecto a una solución inmediata que comprenda la inserción
jurídica de ésta última con la persona que se convirtió en su sostén y que le
pueda brindar todos los cuidados y afectos necesarios, asegurándose con ello
los derechos de raigambre constitucional a integrar una familia.
Todo caso es mutable con cada secuencia que la realidad presenta por lo que
siempre es momento adecuado para adoptar medidas tuitivas que defiendan,
amparen y protejan. También es jurisprudencia de la Corte Nacional que se
debe atender a las circunstancias existentes al momento de la decisión,
aunque sean sobrevinientes al recurso extraordinario -en el caso referido a ese
Alto Tribunal (cfse. Fallos: 325:1345, 1440, 2177, 2275; entre otros),
No se trata aquí de estigmatizar a la madre de sangre, cuya vida y falta de
adecuados cuidados y atención es evidente, ni siquiera de descalificarla por
haber dejado a su hija, pero sí de privilegiar, el mantenimiento de situaciones
de equilibrio que aparecen como más ciertas, y no de generar nuevos
conflictos cuyas consecuencias resultan impredecibles.
Por pedido de la pretensa adoptante y de la propia interesada en ser adoptada,
se conferirá la adopción simple en el convencimiento que no es
axiológicamente inferior a la plena, y permite el mantenimiento de los vínculos
que preservan la historia personal del adoptado y de su pasado» (Corte
Suprema de Justicia de la Nación, Junio, 30-1999. ED. 184-432), por ello el
art. 330 Código Civil traduce la inequívoca atribución judicial de escoger el
sistema más adecuado,
Según el estado emocional y psicológico de la persona cuya adopción se pide y
el hecho de que la vinculación se encuentra en la actualidad indiscutiblemente
producida, la calidad de adoptante se otorgará únicamente a la solicitante, a
pesar que la guarda oportunamente fue otorgada a ella y su esposo.
Fundamos tal aseveración en el abandono que el marido efectuara del hogar
conyugal en la temprana edad de la niña, la inasistencia a distintas citaciones
y la falta de presentación oportuna al proceso. A ello se suma, para agravar su
desinterés, la acción de reclamo alimentario que debió iniciar la guardadora.
La adopción simple se encuentra contemplada en el Código Civil (arts. 329 y
sigtes.) y como consecuencia de ella, el adoptado conserva un estado de
familia determinado en relación a su familia biológica, puesto que no se rompe
totalmente el vínculo de parentesco con la misma sino que, por el contrario, se
crea un nuevo vínculo familiar con la adoptante, no así con el resto de su
familia biológica. En el caso se preserva el vínculo con su progenitor fallecido a
través de conservar el apellido paterno y correlativamente, se afianzará el
vínculo con la guardadora ya existente, aditándole el apellido de su adoptante
como es su deseo,
Que sin perjuicio que todas las constancias y pruebas colectadas indiquen
otorgar la adopción solicitada, el principio de la seguridad jurídica exige
considerar de manera particular y detallada la interpretación del artículo 320
del Cód. Civil, que exceptúa y posibilita -entre otros- la adopción por uno solo
de los cónyuges para cuando medie separación personal. Ocurre que la
aspirante a adoptar se encuentra casada, hecho que significa un valladar para
que prospere la adopción unipersonal, pero no convive ya que su marido le
abandonó.
El artículo 322 del Código Civil retrotrae los efectos de la sentencia de
adopción a la fecha de otorgamiento de la guarda (para el caso el 24 de julio
de 1996). Interpretamos que operará únicamente para la actora, por ser
gravemente descalificante el abandono que el cónyuge hiciere a su esposa y a
la por entonces niña, precisamente en la etapa como guardador, es decir
cuando el compromiso en los primeros años de la niña eran trascendentes en
su crianza y formación, como obstáculo ilevantable para otorgar la adopción
conjunta al matrimonio y consecuentemente el efecto retroactivo de la guarda
a ambos,
Por ello, cabe considerar la excepción en la aplicación de las normas referidas
a éste caso, basada en consideraciones de equidad, el principio constitucional
de supremacía (art. 31, Constitución Nacional) y en valoraciones jurídicas de
fondo que permiten una interpretación favorable a la procedencia de la
mencionada excepción.
Conforme lo indica la máxima «bene judicat quid bene distinguit», debe
evaluarse que si el fin tenido en miras por el legislador no se da en el supuesto
bajo juzgamiento, la prohibición no rige para el caso, y si la norma no permite
distinguir debe declararla inconstitucional, si viola un valor implícito en el
ordenamiento superior del Estado. (V. Kemelmajer de Carlucci, Aída «De los
llamados requisitos rígidos de la ley de Adopción y el Interés Superior del Niño.
Breve paralelo de la jurisprudencia italiana y argentina». JA, número especial
del 16 de sep. 1998 sobre «La nueva ley de adopción N° 24.779», p. 20).
Que la consideración de una excepción al texto del Código Civil para el caso
bajo análisis, toda vez que se controvierte el art. 14 bis de la Constitución
Nacional (la legislación debe propender a la «protección integral de la
familia»), principio que se ve enriquecido e incrementado por el nuevo inc. 19
del art. 75 de la Ley Suprema y una aplicación automática del ordenamiento
civil, acarrearía una solución disvaliosa, todo ello bajo el principio de unidad
interpretativa que implica que las normas constitucionales no deben ser
puestas en pugna entre sí, sino armonizadas para que conserven igual valor y
efecto, conforme inveterada doctrina de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación.
La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre contempla
que « Toda persona tiene derecho a constituir familia; elemento fundamental
de la sociedad, a recibir protección para ella. -Art. VI. Asimismo El Pacto
Internacional De Derechos Económicos, Sociales y Culturales reconoce en su
art. 10°: 1. Se debe concederá la familia, que es el elemento natural y
fundamental de la sociedad, la más amplia protección y asistencia posibles,
especialmente para su constitución y mientras sea responsable del cuidado y la
educación de los hijos a su cargo;
En ese sentido y a fuerza de abundar, oportunamente se respetaron y por
tanto con esta decisión se consolidan, todos los derechos emergentes de la
Convención sobre los Derechos del Niño cuando la persona estaba en guarda
pre adoptiva y se encontraba en la franja etaria que la tornaba aplicable, esto
es, el respeto a su mejor interés -art. 3-, el ejercicio reconocido en esa
Convención -art. 5- y el derecho de expresar su opinión libremente en este
asunto que le afecta, teniéndose debidamente en cuenta aquella cuando fue
escuchada junto a su representante-art. 12-

Alimentos del marido de la adoptante. Padre solidario.


Para los progenitores el suministro de la mesada se extiende hasta la edad de
veintiún años, salvo que el hijo mayor de edad o aquéllos, en su caso, acredite
que cuenta con recursos suficientes para proveérselos por sí mismo, (artículo
265 del Código Civil según ley 26.579).
La beneficiaria de los alimentos, según constancias, testimonios e informes
ambientales practicados, carece de recursos y/o bienes propios, vive en forma
sencilla junto a su guardadora y está cursando el último año del secundario. La
extensión de la mesada deberá ser idéntica a la del menor de edad, art. 265
segundo párrafo Código civil y conforme la pauta del art. 267.
Atento ser la fuente obligacional creada por ley 26.597 distinta a todas las
existentes, el motivo por el cual los alimentos que los padres deben a sus
hijos, entre la edad de dieciocho a veintiún años, encuentran su origen, para
algunos doctrinarios, en el vínculo filial (Néstor E. Solari, «Reflexiones sobre la
mayoría de edad a los 18 años», en: Revista de Derecho de Familia y de las
Personas, La Ley, Buenos Aires, 2010, año 2, n° 1, p. 200) En consecuencia,
esa legislación crea -respecto de los hijos- una categoría distinta, en lo que a
la obligación alimentaria se refiere y este Tribunal oportunamente así lo
receptó (ver Prot. de autos Trib. Col. Familia n° 5 Rosario, «Ch., J. c/ C., L.
s/alimentos» (expte. 3291/06), 26/2/10)
Por resolución 2289/10 se fija alimentos al marido de la peticionante de autos
en la minoridad de P. quien lo calificaba como «papá del corazón». El
fundamento legal es la Convención de los Derechos del Niño y la tutela judicial
efectiva en tiempo (C. M. cl M. A. s/Alimentos. Expte N° 1750/10).
Posteriormente acuerdan el depósito bancario de la mesada por parte de la
empleadora del demandado en el 15% de los haberes netos que percibe. Al
superar la beneficiaría la edad minoril, debe determinarse si subsiste la
obligación alimentaria.
El alimentante, no es, conforme vimos, padre adoptivo, ni podemos
considerarlo técnicamente padrastro porque es el marido de la madre en
relación de una hija que no es de una unión anterior de su esposa (art. 363
Código Civil) y por tanto excede los parientes obligados legalmente (art. 368
del Código Civil), y aún si forzáramos una interpretación amplia -vía art. 2
Convención sobre los Derechos del Niño- la alimentada es mayor de edad y
esta obligación es subsidiaria e impone la acreditación de la falta de recursos
de su madre adoptante, con la posibilidad que deba recíprocamente alimentos
al marido de aquélla (art. 367 último párrafo). Tampoco es posible invocar el
art. 1275 -inc. Ia. del ordenamiento civil, como fuente de la responsabilidad
alimentaria, pues refiere a las cargas de la sociedad conyugal y no es la acción
de ejercicio de estado de familia suscitada.
No obstante puede encuadrárselo como «padre solidario» o «progenitor afín»
(nomen jus del anteproyecto de unificación del Código Civil y Comercial 2012,
art. 672) justificado en la solidaridad familiar unido a la posesión de estado
filial como ratio de su obligación ya que el cambio en la situación -cese de la
mesada- puede ocasionar un daño en la vida de la pretensa adoptada cuando
en la convivencia asumió el sustento de «su hija en el corazón», conforme sus
ingresos y las necesidades de la alimentada.
Esta imposición como «padre solidario» debe entenderse en el sentido que si
bien los Estados desarrollan diversos programas de ayuda dirigidos a la
protección de núcleos familiares como el de autos –la actora percibe una
pensión compensatoria-, la asistencia del individuo que hasta la separación, en
gran medida, sostenía económicamente al grupo familiar, se instrumenta como
mecanismo alternativo pero efectivo y trascendente en un grupo familiar de
limitados recursos económicos.
En este contexto, la deserción o la desobligación del que durante la infancia de
PAMELA ocupara el rol de padre afectivo y proveedor puede traer
consecuencias irremediables para el futuro desarrollo de aquella en cuanto a
que se resentirán sus posibilidades educativas y consecuentemente se eleva el
riesgo de conductas antisociales.
Esta pauta de solidaridad familiar, apoyada en la protección integral de la
familia -art. 14 bis CN- supera el estrecho margen obligacional del parentesco
-art. 372 del C. Civil-, efectiviza la proclama de los derechos humanos básicos
reconocidos en el bloque de constitucionalidad. Conforme al razonamiento
desarrollado, A. M. será obligado a continuar con el suministro alimentario
hasta los 21 años de edad de la beneficiaría con idéntico porcentaje y modo de
pago.
Apellido de la persona cuya adopción se solicita
En la adopción que se propugna -la simple- el adoptado llevará el apellido del
adoptante y, a solicitud de éste se podrá adicionar el de origen, o bien a
solicitud de aquél desde los 18 años de edad. (art. 313, párr. 2o, CCiv., arts.
12, ley 18.248 y 332, CCiv.)
En los pronunciamientos donde se admitió el sentido inverso, esto es que el
adoptado preservara el apellido de origen y se aditara el del adoptante fue
siempre a pedido de este último (Cámara Nacional Civil, Sala J, 31/8/1994 ED.
162-489; Cámara Nacional Civil, Sala I, 6/10/ 1994, ED 163-359)
En el caso y dentro de su «competencia» como concepto perteneciente al área
del ejercicio de los derechos personalísimos, próxima a cumplir la mayoría de
edad, PAMELA expresó su deseo de mantener el apellido paterno -fallecido
cuando ella contaba un año de vida- y adicionar el de la actora, con
razonamiento sobre las alternativas cumpliéndose la pauta de «madurez», que
el Comité sobre los Derechos del Niño la define como la capacidad de
comprender y evaluar las consecuencias de un asunto determinado, de modo
de poder expresar sus opiniones sobre las cuestiones de forma razonable e
independiente (Comité sobre los Derechos del Niño, Observación General n° 12
(2009), «El derecho del niño a ser escuchado», párr. 30.)
Sin embargo, se coincide que se debe admitir la solicitud del adoptado de
adicionar (anteponer o agregar) su apellido de origen sin fijación de edad
alguna, de conformidad con la capacidad evolutiva de la interesada quien se ha
relacionado en forma relativamente prolongada con su apellido de origen.
Asimismo, la simple solicitud de adición implicaría presumir tal capacidad, por
lo cual se vería invertida la carga de la prueba, debiendo quien se opone
probar que el adoptado carece de madurez para instar este pedido (HERRERA,
Marisa, El derecho a la identidad en la adopción, tomo II, Editorial Universidad,
Buenos Aires, 2008, p. 386.)
A mayor ilustración, igual solución prevé el decreto 2316/03 (reglamentario de
la Ley Básica de Salud de la Ciudad de Buenos Aires n° 153), en su art. 4, inc.
h), según el cual: «...3. Toda persona que esté en condiciones de comprender
la información suministrada por el profesional actuante, que tenga suficiente
razón y se encuentre en condiciones de formarse un juicio propio, puede
brindar su consentimiento informado para la realización de estudios y
tratamientos. Se presume que todo/a niño/a o adolescente que requiere
atención en un servicio de salud está en condiciones de formar un juicio propio
y tiene suficiente razón y madurez para ello; en especial tratándose del
ejercicio de derechos personalísimos...»
Por todo ello y art. 67 Ley Orgánica del Poder Judicial;
RESUELVO: 1) Otorgar la adopción simple de P. T. B. DNI N° 37.818.279, hija
de J. A. B. y M. F. C. C. nacida en Rosario el 26 de diciembre de 1993, de sexo
femenino, anotada en el Registro Civil Sección Hospitales bajo Tomo I, acta n°
66, Año 1994 a M. N. C. DNI N° 10.410.464, con todos los derechos y
obligaciones legales con efecto retroactivo al 24 de julio de 1996; 2). Ordenar
la inmovilización o bloqueo de la partida de nacimiento de P. T. B. 3) Disponer
que sea inscripta con el nombre de P. T. B. C.; 4) Librar la correspondiente
comunicación al Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas
acompañándose copia certificada del presente fallo; 5) Imponer en carácter de
«padre solidario» la prestación alimentaria a favor de P. T. B. C. hasta los 21
años de edad y a cargo de A. M., consistente en el 15% de sus haberes netos,
con idéntica modalidad de cumplimiento que hasta el presente. Insértese y
hágase saber. Tribunal Colegiado de Familia 5 a. Nom. Rosario. Juez: Ricardo J.
Dutto. Secretaria. Tania Roimeser.

Reclamo conjunto contra el padre y el abuelo

«Se confirma la sentencia que condenó a abonar al padre la suma de $ 1.500


en concepto de cuota alimentaria, como obligado principal, y al abuelo
paterno, en caso de incumplimiento del padre, al 20 % de su remuneración o
beneficio previsional, o la suma mensual de $ 500».
(CApel. Civ., Com. y Lab. Reconquista (Santa Fe), 12/4/13, Rubinzal on line,
RCJ 10134/13)

Fallo completo
En la ciudad de Reconquista, Santa Fe, a los 12 días de Abril de 2013, se
reúnen los Jueces de esta Cámara, Dres. María Eugenia Chapero, Aldo Pedro
Casella, y Santiago E. Dalla Fontana para resolver los recursos interpuestos
por la parte co-demandada D. J. L. contra la resolución dictada por la Señora
Jueza de Primera Instancia de Familia del Distrito N° 4, de esta ciudad de
Reconquista, Santa Fe, en los autos: «A., M. A. cl L., D. J. y/u otro s/Alimentos
y litis expensas» (Expte. nro. 95 año 2012). Acto seguido, el Tribunal establece
el orden de votación conforme con el estudio de autos: Casella, Dalla Fontana
y Chapero y se plantean para resolver las siguientes cuestiones:
Primera: ¿Es nula la sentencia?
Segunda: Caso contrario, ¿Es justa?
Tercera: ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?
A la primera cuestión, el Dr. Casella dijo: el recurso de nulidad no es sostenido
en esta Alzada, y no advierto irregularidades que hagan menester la
consideración de oficio de la cuestión planteada, por lo que voto por la
negativa.
Ala misma cuestión, el Dr. Dalla Fontana y la Dra. Chapero votan en igual
sentido.
A la segunda cuestión, el Dr. Casella dijo: La jueza de grado dictó sentencia a
fs. 20/22 por la cual condenó a abonar a la actora en concepto de cuota
alimentaria definitiva para sus hijos menores de edad M L. e I. L. la suma de
pesos un mil quinientos, resultando obligados a ello el padre de los menores D.
J. L. como obligado principal y, en caso do incumplimiento de este ordena que
el abuelo paterno de los menores C. L. F. deposite el 20 % de su remuneración
o beneficio previsional o la suma mensual de pesos quinientos en igual
concepto.
La parte accionada interpone recursos de nulidad y apelación en subsidio (fs.
28) contra la resolución dictada por el Juzgado de Primera Instancia de Familia
del Distrito N° 4 (fs. 20/22) los que fueron concedidos a fs. 30 solo al co-
demandado D. J. L. y le son rechazados al coaccionado C. L. F. por
extemporáneos.
La apelante expresa agravios a fs. 53 manifestando que se lo condena a
abonar una cuota alimentaria definitiva cuyo monto excede sus posibilidades
atento a su situación económica actual e ingresos mensuales. Agrega que es
monotributista categoría B y que el monto de la cuota debe guardar relación
con las necesidades a cubrir y la aptitud del obligado al pago. Además, señala
que el deber alimentario hacia los hijos menores debe ser satisfecho por
ambos padres y que la madre de los menores es empleada pública y debe
colaborar con sus ingresos propios. Añade que al no contar el apelante con un
ingreso mensual fijo le resulta imposible cumplir con una cuota alimentaria de
$ 1.500 solicitando su reducción a $ 700. Luego, introduce agravios en relación
a la condena contra el co-demandado C. L. F. aduciendo que la obligación que
establece la ley en relación a los mismos es subsidiaria y solicita que cesen los
descuentos que se efectúan sobre los haberes de aquel.
Corrido el pertinente traslado para contestar los agravios expresados, la
apelada deja transcurrir el término de ley y los contesta a fs. 58 en forma
extemporánea, por lo que corresponde dar por decaído el derecho dejado de
usar.
Corrida vista a la Asesora de Menores la evacúa a fs. 61/62 advirtiendo que en
materia de familia si cambia la situación fáctica que dio lugar a la sentencia del
juez de baja instancia corresponde el inicio de una acción o incidente de
reducción de cuota alimentaria. Dictado y firme el llamamiento de autos,
quedan estos autos en estado de resolver.
En definitiva, el planteo del quejoso se circunscribe por una parte a la suma
fijada en concepto de cuota alimentaria y por otra parte solicita que cesen los
descuentos efectuados sobre los haberes previsionales del Sr. C. L. F. por lo
que, corresponde entrar al análisis de la cuestión.
En relación al planteo respecto de que el monto de la cuota alimentaria fijada
por la jueza de grado excede las posibilidades e ingresos mensuales del
quejoso, cuadra señalar que el apelante no respondió la demanda y no ofreció
ningún elemento probatorio tendente a acreditar sus afirmaciones, solicitando
recién en esta Instancia la apertura a prueba que fuera denegada por
improcedente (fs. 62vta.)
Que este Tribunal ha sostenido que «La cuota alimentaria debe valorarse
tratando de lograr un adecuado equilibrio entre el monto de las mismas
necesidades a cubrir y la aptitud del obligado, partiendo de que la obligación
pesa sobre ambos padres.» (Debarbora, Silvia Doris c/ Furlan, Juan Antonio
s/Alimentos y Litis expensas 7/5/08-AyS 170-T° 5), en tan sentido se entiende
que la obligación alimentaria es un deber ineludible derivado de la patria
potestad sobre los hijos menores que no sólo debe estar acorde con los
ingresos del alimentante sino ser suficiente para cubrir las necesidades de
alimento, vestimenta, educación y esparcimiento del alimentado. Conforme el
contexto de la causa se vislumbra que si bien la Sra. A. posee un ingreso fijo
ello no es óbice para que el quejoso cumpla con la obligación a su cargo,
máxime cuando no habiendo alegado ni acreditado oportunamente los hechos
en que ahora aduce en su defensa no puede ampararse en los mismos ya que
«La falta de aptitud de cumplimiento del obligado no puede disminuir la cuota
mínima fijada» (CACCLRqta. -8/8/05- «Quintana, Olga c/ Ramírez, Mario
Manuel s/Demanda de Alimentos» Expte. 314/04 AyS N° 182 - T° 1). Cabe
agregar en este sentido que, la doctrina jurisprudencial tiene dicho que «los
progenitores tienen el deber de suministrar asistencia a los hijos menores de
edad y para ello deben realizar todos los esfuerzos que a tal fin resulten
necesarios, realizando trabajos productivos y sin que les sea posible excusarse
invocando falta de trabajo o de ingresos suficientes cuando ello no se debe a
imposibilidades o dificultades prácticamente insalvables» (CNCiv., Sala H,
15/02/96, LL, t. 1996-D,p. 890, sum. 6) criterio este totalmente aplicable al
sublite ya que, a fuerza de reiterar el apelante no ha acreditado sus
afirmaciones.
En segundo lugar, en relación al agravio relativo al Sr. C. L. F., cuadra señalar
que no tendrá acogimiento. Ello obedece a que el recurso de apelación
introducido por aquel fue denegado por extemporáneo, y el Sr. D. J. L. carece
de legitimación para peticionar por su padre, condenado subsidiariamente y
quien debe afrontar la obligación de pago solo en caso de que el apelante no lo
hiciere.
Que, por todo lo expuesto, deberá desestimarse la apelación interpuesta por la
demandada, con costas en virtud del principio de vencimiento objetivo (art.
251 CPCyC) En consecuencia voto por la afirmativa.
A la misma cuestión, el Dr. Dalla Fontana y la Dra. Chapero vota en igual
sentido.
Por ello, la Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de la Cuarta
Circunscripción Judicial; RESUELVE: 1) Desestimar los recursos de nulidad y
apelación interpuestos. 2) Imponer las costas al demandado. 3) Regular los
honorarios profesionales de segunda instancia de los letrados actuantes en el
50 % de la regulación firme de primera instancia.
Regístrese, notifíquese y bajen.
Casella Lanteri - Dalla Fontana - Chapero.
Legitimación procesal de la progenitora conviviente con el hijo mayor
para la continuación de los alimentos correspondientes a aquel

«Alcanzada la mayoría de edad -18 años- por el hijo alimentado, ni progenitor


que ha demandado por alimentos para él, tiene legitimación para continuar los
respectivos procesos en cualquier instancia que se encuentren, por derecho
propio y en beneficio del hijo».
(Trib. Fam., Sala II, San Salvador de Jujuy, 18/3/13, Rubinzal on line, RC J
8950/13)

Fallo completo
En la ciudad de San Salvador de Jujuy, capital de la Provincia do Jujuy,
República Argentina, a los dieciocho días del mes de marzo del año dos mil
trece, reunidas las integrantes de la Sala Segunda del Tribunal de Familia,
Dras. Mirta Beatriz Chagra y Sergio Marcelo Cau Loureyro (habilitado),
analizaron el Expte. N° B-273.942/12, caratulado: «Sumario por Reducción de
Cuota Alimentaria en B-233035/10. C., J. R. c/ C., G. V.»; tras lo cual,
CONSIDERANDO:
I. A fs. 11/12 se presenta el Dr. Leonardo Zazzali, en nombre y representación
de J. R. C., a mérito de la Carta Poder agregada a fs. 4, promoviendo demanda
por reducción de cuota alimentaria en contra de G. V. C.
En el relato de los hechos manifiesta que en el Expte. N° B-233.035/ 10,
caratulado: «Homologación de Convenio. C., G. V. y C., J. R.», se convino fijar
una cuota alimentaria a favor de las tres hijas menores de su mandante, M. de
los Á., J. A. A. y C. A., equivalente al 55 % de los haberes que aquél percibe
como empleado de la Policía de la Provincia. Agrega que en la actualidad la
hija mayor, M. de los Á. C., alcanzó la mayoría de edad, no estudia y trabaja
por cuenta propia; y que, por otro lado, su poderdante se encuentra con
tratamiento médico por una Hernia Discal, que dejó a la demandada la
vivienda a los fines de resguardar el techo a sus hijas, no teniendo -por ende-
dónde vivir, amén de otros problemas económicos. Ofrece prueba y cita
derecho.
Admitida la acción y corrido el traslado pertinente, a fs. 37/39 el Dr. Gustavo
Javier Jung, en nombre y representación de G. V. C., a mérito de la Carta
Poder glosada a fs. 23, contesta demanda y opone a su progreso excepción de
falta de legitimación pasiva, solicitando su rechazo, con costas; ello, en mérito
a los fundamento de hecho y derecho nllí expuestos, a los que remito para ser
breve.
A fs. 49/50, la parte actora contesta la excepción opuesta, solicitando su
rechazo y se haga lugar a la demanda interpuesta.
Declarada la cuestión de puro derecho e integrado el Tribunal, la causa se
encuentra en estado de resolver.
II. Por Expte. N° B-233.035/10, caratulado: «Homologación de Convenio. C.,
G. V. y C., J. R.», agregado por cuerda, se convino (entre otras cuestiones
relacionadas con la patria potestad) una cuota alimentaria a favor de las tres
hijas menores de las partes, equivalente al 55 % de los haberes que percibe el
Sr. J. R. C. como empleado de la Policía de la Provincia; cuota ésta que sería
depositada en el Banco Macro - Suc. San Martín, y percibida por la Sra. V. G.
C.
Ello así, acreditada la mayoría de edad de M. E. de los Á. C. con el Acta de
Nacimiento glosada a fs. 5, corresponde, en primer término, pronunciarnos
acerca de la excepción de falta de legitimación pasiva opuesta por la parte
demandada.
Este es uno de los puntos más álgidos que la reforma no define. Si bien recién
se están perfilando las diferentes y posibles soluciones a estos interrogantes
por parte de la doctrina, en el momento actual tiene primacía la opinión que
defiende la idea de que es el hijo, desde que adquiere la mayoría de edad -a
los 18 años-, quien está facultado para solicitar los alimentos, así como
también para continuar el proceso, y no el progenitor conviviente, quien dejó
de ser «el representante legal» de su hijo y, por tanto, no debiera continuar
interviniendo en el juicio de alimentos, defendiendo un derecho que titulariza y
debería ejercer el hijo, más allá de que tenga un interés en el tema.
Tal la postura de Kielmanovich, quien sostiene que «desde el momento que al
cumplir los 18 años de edad cesa la representación legal o necesaria de los
padres a tenor de lo que disponen los arts. 57, inc. 2o, y 306, inc. 3o, del
Código Civil, se impone la necesaria citación del hijo mayor de edad en los
procesos pendientes en que se encuentra tramitándose reclamos de alimentos
en su favor, a fin de que tome intervención por sí o por apoderado en el plazo
que se señale bajo apercibimiento de decretarse su rebeldía, hipótesis que,
aunque no se encuentre expresamente prevista en el Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación, se deduce con arreglo a lo que disponen los arts. 1 '>
y 16 del Código Civil y por aplicación analógica de lo que estable el art. 53,
inc. 3o, del Código Procesal, en este caso, a partir de la hipótesis de cese de la
«personalidad con que litigaba el poderdante» contemplada en el inc. 3 o del
referido dispositivo». (Kielmanovich, J. L, «Reflexiones procesales sobre el
deber alimentario en favor del hijo mayor», LL del 29/4/2010, p.1).
Este grave efecto, tal como lo entiende Cecilia Grosman, posición .i la que
adhiero, «pone en evidencia que se debe buscar otro camino para no lesionar
la protección del hijo en la franja de edad de los 18 hasta los 21 años, finalidad
que la ley, por razones sociales, quiso preservar. Debe partirse de la idea de
que la permanencia del deber alimentario de los padres hasta los 21 años,
pese a que se fija la mayoría de edad en los 18 años, ha querido mantener el
amparo asistencial, razón por la cual las interpretaciones deben tener, como
premisa sustancial, el fundamento de la reforma en este aspecto. Si bien la
capacidad jurídica de los mayores de 18 años es plena, la ley mantiene la
protección alimentaria de los padres hasta los 21 años, atendiendo a nuestra
realidad social, que pone en evidencia que los jóvenes en este período aún
estudian, no están preparados y tienen dificultades para acceder al mercado
laboral. Esto significa que el punto central es disociar la mayoría de edad de
las protecciones que la sociedad estima necesarias». (Grosman, Cecilia R, «La
mayoría de edad y la responsabilidad alimentaria de los padres», Revista de
Derecho de Familia, 2010- 47-17).
Consecuentemente, debe interpretarse que, si bien llegado el hijo a la mayoría
de edad cesa la patria potestad (art. 306, inc. 3, CCiv.), la norma hace una
excepción respecto de la obligación alimentaria de los padres que recién
concluye a los 21 años. Por lo tanto, el progenitor que ha demandado
alimentos para el hijo tiene legitimación para continuar los respectivos
procesos en cualquier instancia en que se encuentren, por derecho propio y en
beneficio del hijo, porque el deber alimentario pesa sobre ambos progenitores
y debe ser compartido de acuerdo con las posibilidades económicas de cada
uno de ellos.
Tales conceptuaciones, aplicadas a la pretensión que nos ocupa, legitiman a la
progenitora conviviente a intervenir en el proceso de cesación y/o reducción de
la cuota alimentaria pues, la propia participación del hijo llegado a la mayoría
de edad, contra el otro progenitor, no depende exclusivamente de la capacidad
procesal para desenvolverse en el proceso, sino que se relaciona con factores
de carácter sustancial que hacen al interés de sus integrantes, como ser evitar
las perturbaciones que generen conflictos de distinta naturaleza entre los
diferentes actores. Adviértase que, en el sublite, la progenitora conviviente es
quien percibe y administra la cuota alimentaria oportunamente convenida a
favor de las tres hijas habidas de la unión de hecho de las partes, dos de ellas
menores de edad a la fecha; por consiguiente, existe un interés legítimo de
aquella de administrar dicha cuota alimentaria para proteger la crianza y el
desarrollo de todas las hijas.
Tal como lo sostiene la autora citada, «es el principio igualitario en la
responsabilidad alimentaria de los padres frente a los hijos lo que permite
interpretar que, si el hijo continúa conviviendo con el progenitor, éste tiene el
derecho de seguir cobrando y administrando la cuota alimentaria, sin perjuicio
del derecho del hijo al pertinente reclamo en caso de una mala
administración».
«La capacidad derivada de la mayoría de edad -que en modo alguno se
discute- no puede ser a costa del perjuicio de alguno de los progenitores
vulnerando el principio esencial derivado de los tratados de derechos humanos
de jerarquía superior, que es el principio igualitario en el ejercicio de la
responsabilidad parental». (Convención sobre Eliminación de Todas las Formas
de Discriminación contra la Mujer, art. 16, inc. d); Convención sobre los
Derechos del Niño, art. 18); igualmente, art. 271, CCivil; art. 7o, ley 26.061; a
cuyo respecto, «si bien podría argumentarse que estas normas sólo son
aplicables a los menores de edad, su aplicación se amplía respecto de la
obligación alimentaria que se extiende hasta los 21 años, deber derivado de la
responsabilidad parental». (Aut. y ob. ct.).
Voto, entonces, por el rechazo de la excepción de falta de legitimación pasiva
opuesta por la parte demandada.
No obstante ello, la pretensión deducida en autos debe ser rechazada. Ello así,
porque uno de los temas de mayor debate que introduce la ley 26.579 se
refiere a la permanencia de la obligación, en cabeza de los padres o
responsables de los niños y adolescentes, hasta los 21 años. La reforma
mantiene el contenido del art. 265, título III, sección 2a, libro I, C Civ., pero
agrega como párr. 2° el siguientes texto: «La obligación de los padres de
prestar alimentos a sus hijos, con el alean ce establecido en el art. 267, se
extiende hasta la edad de 21 año-, salvo que el hijo mayor de edad o el padre,
en su caso, acrediten que cuenta con recursos suficientes para proveérselos
por sí mismo».
El hijo mayor de 18 y menor de 21 años no requiere acreditar los requisitos
establecidos en el art. 370, CCiv., o sea, que le faltan los medios para
alimentarse y que no es posible adquirirlos con su trabajo, ya que se trata de
un deber alimentario de los progenitores derivado do la responsabilidad
parental que, por disposición legal, se extiende hasta los 21 años, y no del
parentesco. Es decir, no debe acreditar la necesidad. Esta interpretación surge
claramente de la propia norma cuando dispone que la obligación alimentaria
debe cumplimentarse «con el al canee establecido en el art. 267», o sea, la
que alcanza a los menores de edad dentro de la figura de la «patria potestad».
Esta pretensión se desprende de manera elocuente del texto, al establecer que
el padre a quien se le reclama alimentos es quien deberé probar que el hijo
cuenta con los recursos suficientes para proveérse los por sí mismo, lo que
implica que si aquél no discute el reclamo, éste debe ser satisfecho. Esto
significa que la limitación a la extensión de la obligación alimentaria es sólo
una excepción a la regla.
Pues bien, en el caso particular, la joven M. E. de los Á. C. cuenta con 18 años
de edad, según Acta de Nacimiento que en fotocopia certificada luce a fs. 5;
consecuentemente, a su respecto, para que prospere la excepción a la regla, el
actor debió probar que la misma cuenta con recursos suficientes para
proveérselos por sí misma, lo que no acontece. Contrariamente, en su
responde, la progenitora conviviente -legitimada pasiva, según la posición
asumida párrafos arriba- negó por falso que la joven no estudie y menos aún
que trabaje.
Razón por la cual me pronuncio por el rechazo de la pretensión deducida en
autos, con costas al actor (art. 102 CPC), propiciando la regulación de los
honorarios profesionales de los Dres. Gustavo Javier Jung y Leonardo Zazzali
en la suma de pesos un mil ($ 1.000), y pesos seiscientos setenta ($ 670),
respectivamente, mas IVA si correspondiere, en mérito al carácter de su
intervención y a la labor efectivamente desarrollada (arts. 4, incs. b) y c), 6, 7,
10 y de la ley 1687 y Ac. N° 16/11 STJ).
Por ello, la Sala Segunda del Tribunal de Familia, RESUELVE:
1o) Rechazar la demanda por reducción de cuota alimentaria deducida en
autos, por los motivos expresados en el considerando.
2o) Costas a cargo del actor, regulando los honorarios profesionales de los
Dres. Gustavo Javier Jung y Leonardo Zazzali en la suma de pesos un mil ($
1.000), y pesos seiscientos setenta ($ 670), respectivamente, mas IVA si
correspondiere.
3o) Agregar copia en autos, registrar y notificar por cédula.

Alimentos a favor del hijo mayor de edad que cursa una carrera
universitaria

«El progenitor debe abonar una cuota alimentaria a su hijo mayor de edad que
cursa estudios universitarios, pues la formación de una nueva familia y la
existencia de nuevos hijos alegada no es un reparo hábil, ya que esa
circunstancia no hace más que agregar obligaciones, correspondiéndole al
obligado realizar los mayores esfuerzos para cumplir satisfactoriamente las
responsabilidades que le caben en razón de su paternidad para afrontar la
manutención de su prole».
«El deber alimentario de los padres para con los hijos menores de edad
continúa después de alcanzar estos la mayoría si la asistencia económica es
necesaria para su formación laboral y profesional, siempre que no exceda las
posibilidades de los obligados».
«La obligación alimentaria del progenitor para con su hijo mayor de edad que
cursa estudios universitarios debe limitarse temporalmente hasta los 25 años
de éste, pues es entonces cuando los Proyectos de Reforma del Cód. Civil
ponen fin automático a los alimentos del hijo mayor que se capacita».
(CApel. Civ., Com. y Lab. Gualeguaychú, 11/12/12, LL Litoral 2013 (julio),
607, con nota de Rodolfo G. Jáuregui)

Fallo completo

2a Instancia. — Gualeguaychú, diciembre 11 de 2012.


¿Es justa la sentencia apelada? y, en su caso ¿qué pronunciamiento
corresponde dictar?
A la primera cuestión planteada la sra. vocal Dra. Ana Clara Pauletti, dijo:
I. Apeló el demandado Sr. C. A. V. la sentencia dictada a fs. 92/94 vta., que
fijó una cuota alimentaria a favor de su hijo mayor de edad R. E. V., en el
equivalente al 12 % del total de los haberes netos que percibe el obligado
hasta el mes de Diciembre del año 2017 inclusive, en tanto sostenga el
cursado de su carrera universitaria, difiriendo cuantía y número de cuotas
suplementarias para el momento de contar con planilla definitiva, le impuso las
costas y reguló honorarios.
El juez de grado fundó su decisión en los arts. 367, 306, 370 y 372 CCiv. y
tuvo en cuenta que si bien se trataba de un hijo mayor de edad, la carga
horaria de la facultad le impedía procurarse un trabajo remunerado.
II. A fs. 98/100 el alimentante acusó la nulidad de la sentencia, por
considerar que el juez de grado se encontraba desprendido de la jurisdicción al
momento de su dictado dado el vencimiento de los plazos establecidos en el
art. 164 del CPCC, y el no cumplimiento de la comunicación allí prevista.
Subsidiariamente, expuso que no se acreditaron los extremos previstos en la
norma del art. 370 del CCiv, pues no se probó la suma necesaria ni la
imposibilidad de trabajar del joven, que éste tuvo un bajo rendimiento
académico, y que cuenta con capacidad laboral en tanto se desempeñó
durante un año en la empresa Teletec, que la norma involucra a todos los
parientes, debiendo tenerse en cuenta tanto al hermano menor del
beneficiario, cuanto a su nueva familia (esposa e hija menor) que paga alquiler
y califica de abusiva la imposición hasta 2017.
III. Se presenta como primer tema a tratar, el de la nulidad de la sentencia
propuesto con fundamento en la norma del art. 164 del CPCC, por haber
operado el vencimiento del término sin que el a quo haya efectuado la
comunicación al SUER en la forma prevista en el primer párrafo de la norma.
El planteo no es acertado, ya que la recta interpretación del principio de
pérdida automática de jurisdicción consagrada por dicha norma no es absoluto,
porque ello habilitaría a los litigantes o sus letrados, para que sólo después de
anoticiados de los términos desfavorables de la sentencia en relación a sus
intereses (como sucede en el caso), invoquen la nulidad para descartar la
decisión adversa. Tal actitud se encuentra además reñida con los principios de
buena fe y la lealtad procesal exigibles, y su acogimiento resultaría además
mucho más gravoso que el objetivo de evitar la morosidad judicial que tuvo
por finalidad el dictado de esa norma, todo lo cual lleva al rechazo de la
nulidad impetrada (CS, 28/2/1974, La Ley, 154-361; 12/7/1974, JA, 23-1974
418; del 28/6/1977, Fallos: 304:769, cit. por CApel.CyC, Sala 1, Cdia
«Ndelman, Jaime E. c. Paredes, Eduardo -ejecutivo- s/incidente de caducidad
de instancia (Prom. por Eduardo R. Paredes. Expte. N" 5413)», 6/9/2005).
Esa última es la situación que se presenta en la especie, donde el recurrente
planteó el pronto despacho, y al día siguiente fue dictada la sentencia, de
modo que la nulidad que articuló a su respecto por la circunstancia de haber
sido dictada fuera de plazo, solo puede ser entendida por el resultado del fallo
que fue adverso a su interés.
En ese sentido desde el Tribunal de casación provincial se ha dicho que si la
parte interesada consiente que el expediente permanezca a sentencia, no
corresponde que se suscite con posterioridad el planteo de nulidad del fallo a
raíz de que éste resultó contrario a sus pretensiones, ello en virtud de los
principios de buena fe y rectitud que se impone en el ejercicio de las acciones
ante los tribunales de justicia (in re: «Escobar Néstor Ramón por sí y por su
hija menor c. Aguirre Cirilo Domingo y otra s/ daños y perjuicios» - Expte. N°
6004, 17/05/2011).
De modo que no habiendo asumido el recurrente tal conducta, pues el escrito
de fs. 91 no cumplió con los recaudos del art. 31, inc. e) aludido, el acuse de
nulidad debe ser desestimado.
IV. La prolongación de la obligación alimentaria a favor de los hijos en el
caso de continuación de los estudios o la preparación profesional, ha suscitado
diversos debates, y respuestas jurisprudenciales, doctrinarias y de proyectos
legislativos, todo lo cual es de utilidad para resolver el presente caso.
Autorizada doctrina comenta, que desde el ambiente académico hace varios
años se viene propiciando una interpretación amplia y armónica de los arts.
3790, 372 del CCiv., conforme a la cual el deber alimentario de los padres para
con los hijos menores de edad continúa después de alcanzar estos la mayoría
si la asistencia económica es necesaria para su formación laboral y profesional,
y siempre que no exceda las posibilidades de los obligados, propiciándose la
incorporación de una norma en el Código civil que lo contemple. La
jurisprudencia por su parte también ha considerado estas situaciones, con
argumentos tales como que los padres tienen la obligación de asistir a sus
hijos, a fin de que puedan lograr una autonomía que les permita en su
oportunidad realizarse en la vida, que no se vea vulnerado un proyecto
educativo, también se ha invocado el principio de solidaridad familiar, y que las
contingencias matrimoniales no deben incidir sobre la educación de los hijos
(conf.: GROSMAN, C.R: «La Mayoría de edad y la Responsabilidad Alimentaria
de los Padres», Revista Derecho de familia, N° 47, p., 33, Abeledo Perrot).
Por otra parte, ese ha sido el criterio seguido por el Proyecto de reformas al
Código Civil de la comisión designada por decreto 468/ 1992, por el Proyecto
de Código Civil Unificado de 1998, y el Proyecto original del Senador
Giustiniani, en el que se basó la ley 26.579, que no contempla esa posibilidad.
Todos esos antecedentes reglaban que la obligación alimentaria hacia los hijos
se prolongaría hasta los 25 años en el caso de prosecución de estudios o
preparación profesional que les impidiera proveerse de los medios necesarios
para sostenerse independientemente.
El Proyecto de Reforma y Unificación de los Códigos Civil y Comercial remitido
por el Poder Ejecutivo este año y actualmente en trámite en el Congreso de la
Nación, establece una suerte de prórroga automática de la cuota alimentaria
para garantizar su continuidad a los hijos mayores de edad que prosigan
estudiando con regularidad. Específicamente el art. 663 prevé: «Hijo mayor
que se capacita. La obligación de los progenitores de proveer recursos al hijo
subsiste hasta que éste alcance la edad de veinticinco (25) años, si la
prosecución de estudios o preparación profesional de un arte u oficio, le impide
proveerse de medios necesarios para sostenerse independientemente. Pueden
ser solicitados por el hijo o por el progenitor con el cual convive; debe
acreditarse la viabilidad del pedido».
Cierto es, que la legislación hoy vigente no brinda una adecuada respuesta al
problema de la necesidad asistencial de los hijos mayor de edad que estudian
y que potencialmente podrían trabajar (mucho menos sobre la automaticidad
que contempla el Proyecto de Reforma del 2012), más también lo es que
contamos con sobrados argumento', que avalan la procedencia del pedido, tal
como ha sido explicado.
Los cuestionamientos genéricos son pues improcedentes.
V. En cuanto a los aspectos tácticos que avalan su procedencia, y
razonabilidad en el contexto legal actual, diré que la solicitud está respaldada
con las constancias de haberes del alimentante obrantes a f:. 27/42, las
certificaciones de la Universidad de Buenos Aires obrantes n fs. 12/13,44/45 y
58/59, valorados por el «a quo», en los considerandos 3) y 4) de la sentencia
de grado, y que la cuantía fijada no ha merecido más que una queja genérica,
en tanto, la formación de una nueva familia y la existencia de nuevos hijos
alegada no es un reparo hábil, pues esa circunstancia no hace más que
agregar obligaciones, correspondiéndole al progenitor realizar los mayores
esfuerzos para cumplir satisfactoriamente las responsabilidades que le caben
en razón de su paternidad para afrontar la manutención de su prole (CNCiv.,
Sala A, 26/7/94, E.D., 161-529; CNCiv., Sala K, «D„ S.S. c/G., C.E.», 15/4/03,
DJ, 2003-2, 601).
Hasta aquí los ataques a la sentencia no son acertados.
VI. Entiendo sí es justificado el planteo relativo a la extensión temporal,
dado a la obligación alimentaria, fijada hasta Diciembre de 2017,
contemplando que para el día 27 de esa fecha, el Rodrigo Exequiel contará con
28 años (según fecha de nacimiento obrante a fs. 2).
Encuentro que tal prolongación de la obligación alimentaria es excesiva, al
punto que todos los proyectos reseñados ponen fin automático a los alimentos
del hijo mayor que se capacita, a los 25 años.
Útil resulta a ello apuntar que en los Fundamentos redactados por los autores
del Anteproyecto 2012 de Reforma al Código Civil (Dres. Lorenzetti, Highton y
Kemelmajer), explicaron que también regularon el caso de los alimentos a los
hijos mayores de 21 años que prosiguen sus estudios, por ser un supuesto
especial que ya ha sido reconocido jurisprudencialmente, al que se brinda
distintas soluciones en el derecho comparado, en algunos países, se otorgan
sin límite de edad, como en Francia, Italia, Suiza, España, y en otros, se fija
un tope etario como en Panamá, Chile, Nicaragua, Perú, San Salvador, Costa
Rica, Ecuador, etc.
Precisamente, el Anteproyecto -consignaron-, sigue esta última tendencia a los
fines de lograr un equilibrio entre los derechos en pugna y el posible abuso en
el mantenimiento de los hijos mayores de edad.
Bajo tal perspectiva, el agravio en estudio debe ser receptado.
VII. Llegados a este punto puedo ya pronunciarme sobre las cuestiones
propuestas, haciéndolo por la negativa, y consecuentemente auspicio se dicte
sentencia admitiendo parcialmente al recurso, limitando la obligación
alimentaria establecida en el p.1 del fallo hasta los 25 años de edad del
alimentado, y sin perjuicio de la causa de cese prevista en la sentencia apelada
que en lo demás se confirma.
En función de la materia tratada, mas allá del éxito parcial del recurso, sugiero
que las costas sean asumidas en su totalidad por el alimentante, y por ser
oportuno deberán regularse honorarios profesionales por las tareas desplegada
ante este tribunal.
Ese es mi voto.
Ala misma cuestión planteada el Sr. vocal Dr. Gustavo A. Britos, dijo:
Que adhiere al voto precedente por iguales fundamentos.
A la misma cuestión planteada el Sr. vocal Dr. Guillermo Oscar Delrieux, dijo:
Que existiendo mayoría hace uso de la facultad de abstenerse de emitir su
voto, conforme lo autorizado por el art. 47 de la L.O.RJ. (texto según ley
9234).
Por los fundamentos del Acuerdo que antecede, por mayoría; se resuelve: 1.
Hacer lugar parcialmente al recurso de apelación interpuesto por el
demandado a fs. 94 vta., en diligencia, contra la sentencia de fs. 92/94 vta.,
limitando la obligación alimentaria establecida en el p.1 del fallo hasta los 25
años de edad del actor, y sin perjuicio de la causa de cese consignada en el
decisorio.
2. Imponer las costas del recurso al apelante.
3. Regular los honorarios profesionales del Dr. M.S. en la suma de ...; arts.
3, 5, 30, 31,64 y cones, de la Ley 7046. — Gustavo A. Britos. — Ana Clara
Pauletti. — Guillermo O. Delrieux.

Prohibición de trabajar para el padre que incumple voluntariamente la


cuota alimentaria, al modificar su empleo para eludir el embargo sobre
su remuneración

«Ante el grave y sostenido incumplimiento del demandado que vulnera


seriamente la integridad psico-física de los hijos, corresponde adoptar de oficio
una medida conminatoria con el objeto de que acate el anticipo jurisdiccional
que le impuso el pago de la cuota provisoria de alimentos, de acuerdo al art.
27.4 de la Convención sobre los Derechos del Niño, que establece el deber del
Estado de tomar todas las medidas apropiadas para asegurar el pago de la
pensión alimenticia por parte de los padres u otras personas que tengan la
responsabilidad financiera por el niño.»
«No puede tolerarse que el progenitor pretenda colocar en entredicho la
eficacia del sistema judicial para hacer cumplir sus propias resoluciones,
máxime cuando se encuentran involucrados los intereses de dos menores de
edad. Lejos de hundirse en la indiferencia, ese incumplimiento voluntario
constituye una modalidad del abuso procesal al que debe reaccionarse
poniéndole punto final aquí y ahora, de manera que si el Sr. R. prefiere seguir
empecinado con tal inconducta, le resultará mucho más gravosa que cumplir.»
«Planteada la colisión entre el derecho de los hijos al cobro de los alimentos, y
el derecho del padre a trabajar e inclusive el del empleador a contratarlo, debe
prevalecer el primero, por expresa disposición del art. 3 in fine de la ley
26.061.»
(JFamilia Rawson, 23/8/12, sentencia firme, elDial.com - AA7530)

Fallo completo
VISTOS
Estos autos caratulados «en trámite por ante este Juzgado de Primera
Instancia de Familia N° 3 de Rawson, venidos a despacho a fin de resolver:
Y CONSIDERANDO:
I. Que a fs. 14/16 se presenta la Sra. G. J., en representación de sus hijos
menores M. y F. D. R., y promueve demanda de atribución de custodia y
fijación de cuota ordinaria de alimentos contra el progenitor, Sr. E. R.//-
En lo que aquí interesa, sostiene que el demandado no realiza ningún aporte
para la manutención de sus hijos, pese a que F. padece de una insuficiencia
renal por la cual debe realizarse diálisis mientras permanece a la espera de un
trasplante de riñón.
A fs. 17 se corre traslado de la demanda por el plazo legal, a fs. 30 se decreta
la rebeldía del demandado, y a fs. 32 se fija una cuota provisoria de alimentos
equivalente al 30 % de las remuneraciones del alimentante, quedando a cargo
del empleador el descuento directo y posterior depósito en la cuenta judicial. A
fs. 38 y 48 dos diferentes empleadores del Sr. R. informan que no () pueden
cumplir con la orden judicial dado que renunció a su trabajo.
II. Como bien lo expresan Grosman y Kraut, la falta de pago de la cuota por
parte del padre perturba severamente la formación del niño, además de
perjudicar su proyecto de vida. Constituye un aditamento de menoscabo
moral, espiritual y mental hacia su persona, aun si el otro progenitor puede
mantenerlo. Esa evasión alimentaria no sólo priva al niño de los recursos
materiales, sino que lo afecta psíquicamente, pues siente que el padre se ha
desinteresado de su persona (Grosman, Cecilia - Kraut, Alfredo, «Algunas
reflexiones sobre la creación del registro de deudores alimentarios morosos.
Ley 269 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires», LL2000-D, 1054)).
Es sabido que el incumplimiento alimentario de los progenitores es cada vez
mayor, y que en muchas ocasiones, las medidas tendientes a asegurar el pago
en tiempo y forma de la cuota alimentaria no son efectivas. Ello sucede por lo
general cuando el deudor no posee bienes o ingresos comprobables para cubrir
el monto de las cuotas mensuales, o como en el presente caso, cuando el
demandado que se desempeña como trabajador en la industria pesquera,
cambia voluntariamente de empleador para eludir el embargo sobre sus
remuneraciones.
De ahí que compete a los jueces de familia crear nuevas formas para hacer
efectivas sus sentencias en aquellos casos en que no es posible recurrir al
auxilio de la fuerza pública (Kemelmajer de Carlucci, Aída, «El proceso familiar
y sus características», en Memoria del VII Congreso Mundial sobre Derecho de
Familia, El Salvador, 1992, p. 448 y ss.).
En este sentido, ante el grave y sostenido incumplimiento del demandado que
vulnera seriamente la integridad psico-física de los hijos, corresponde adoptar
de oficio una medida conminatoria con el objeto de que acate el anticipo
jurisdiccional que le impuso el pago de la cuota provisoria de alimentos, de
acuerdo al art. 27.4 de la Convención sobre los Derechos del Niño, que
establece el deber del Estado de tomar todas las medidas apropiadas para
asegurar el pago de la pensión alimenticia por parte de los padres u otras
personas que tengan la responsabilidad financiera por el niño.
Cabe recordar que la medida conminatoria consiste en cualquier orden -de
contenido no pecuniario y con alcances extraprocesales- emanada de un
tribunal de justicia que tiende a obtener el debido cumplimiento in natura de
un mandato judicial primigeniamente desobedecido, a través del concurso de
la voluntad del destinatario del mismo y que involucra para el desobediente la
amenaza de un desmedro que prima facie podría llegar a ser de mayor entidad
que el resultante de persistir en dicha actitud contumaz (Peyrano, Jorge,
«Poderes de hecho de los jueces. Medida conminatoria», LL 1988-D, 851; del
mismo autor, «Medidas conminatorias», LL 1989-E, 1043; y «Las medidas de
apremio en general y la conminatoria en particular [Poderes de hecho de los
jueces, su contribución a la eficacia del proceso civil]», LL 1991- D, 984).
El despacho de la medida conminatoria encuentra fundamento en los poderes
de hecho del Juez, especie del género «atribuciones judiciales implícitas», que
se caracterizan por conformar un plexo de facultades que posibilitan la
materialización efectiva de lo ordenado por un tribunal de justicia y el
consiguiente tránsito exitoso de lo «declarado» a lo «ejecutado». Sólo se
encuentra limitado por la imaginación y la mesura, pudiendo mencionarse
como ejemplos la clausura provisoria de un local de comercio que produce
molestias a otra explotación comercial vecina, la paralización de una línea de
montajes peligrosa de una fábrica hasta tanto deje de serlo para los operarios,
el secuestro de un número de una revista sensacionalista que sigue publicando
una serlo de notas escandalosas a pesar de habérsele prohibido judicialmente
dicha publicación, etc. (Peyrano, Jorge, «Poderes de hecho de los jueces...»,
cit.).
Conforme a ello, se decretará como medida conminatoria la prohibición al Sr.
E. R. para desempeñarse como personal embarcado y terrestre de la
navegación, hasta que regularice el pago de la cuota y brinde caución
suficiente por las pensiones devengadas y no abona das, quedando a cargo de
la Prefectura Naval Argentina arbitrar lo necesario para cumplir con el mandato
judicial (art. 5o, inc. 17 de la ley 18.398; arts. 104 y ss. de la ley 20.094).
No puede tolerarse que el progenitor pretenda colocar en entredicho la eficacia
del sistema judicial para hacer cumplir sus propias resoluciones, máxime
cuando se encuentran involucrados los intereses de dos menores de edad.
Lejos de hundirse en la indiferencia, ese incumplí miento voluntario constituye
una modalidad del abuso procesal al que debe reaccionarse poniéndole punto
final aquí y ahora, de manera que si el Sr. R. prefiere seguir empecinado con
tal inconducta, le resultará mucho más gravosa que cumplir.
Es que la responsabilidad estatal no termina cuando el Juez emite la sentencia,
pues se requiere que el Estado garantice los medios para ejecutar sus
mandatos (Corte IDH, Caso Baena Ricardo y otros c/ Panamá, Sentencia del
28 de noviembre de 2003, Serie C N° 104, párr. 79). Se trata, en definitiva, de
concretar el derecho del niño a la ejecución de la cuota alimentaria, habida
cuenta que el beneficiado con una sentencia debe contar con la garantía para
que el derecho que ha obtenido pueda ser cumplido en la condición más rápida
y efectiva que el sistema le pueda ofrecer. Es una garantía jurisdiccional que
forma parte del debido proceso, precisamente, porque la función judicial es
declarar el derecho y ejecutar lo juzgado cuando la sentencia no se acata de
inmediato (conf. Gozaini, Osvaldo, «El Debido Proceso», p. 387 y ss.).
El interés superior del niño consagrado en el art. 3o inc. 1o de la Convención
sobre los Derechos del Niño configura una pauta de decisión ante un conflicto
de intereses y un criterio para la intervención institucional destinada a
proteger al menor, en tanto proporciona un parámetro objetivo que permite
resolver los problemas de los niños en el sentido de que la decisión se define
por lo que resulta de mayor beneficio para ellos (CSJN, 2/8/2005, «S. C.»,
Fallos 328:2870).
Y en este caso, el principio implica que planteada la colisión entre el derecho
de los hijos al cobro de los alimentos, y el derecho del padre a trabajar e
inclusive el del empleador a contratarlo, debe prevalecer el primero, por
expresa disposición del art. 3 in fine de la ley 26.061.
A ello responde el principio de efectividad establecido en los arts. 4o de la
Convención sobre los Derechos del Niño y 29 de la ley 26.061, que trasciende
en el deber de los organismos del Estado de adoptar las medidas
administrativas, legislativas y judiciales para garantizar el efectivo
cumplimiento de los derechos y garantías de los niños, niñas y adolescentes.
Por ello, RESUELVO:
I. Decretar como medida conminatoria la prohibición al Sr. E. R. para
desempeñarse como personal embarcado y terrestre de la navegación, hasta
que regularice el pago de la cuota provisoria de alimentos y brinde caución
suficiente por las pensiones devengadas y no abonadas. Líbrense oficios a la
Prefectura Naval Argentina y al Sr. Jefe de la Prefectura Rawson a fin de que se
arbitre lo necesario para cumplir con el mandato judicial, bajo apercibimiento
en caso de inobservancia de remitir las actuaciones al fuero penal federal por
la comisión del delito de desobediencia, y requerir la instrucción de
actuaciones sumariales.
II. Regístrese y notifíquese personalmente o mediante cédula a la parte
actora, en el público despacho a la Asesoría de Familia e Incapaces, y en forma
automática a la parte demandada.//-
Fdo.: Martín Benedicto Alesi.

LEGISLACIÓN

PARTE PERTINENTE DEL NUEVO CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL

Art. 431.- Asistencia. Los esposos se comprometen a desarrollar un proyecto


de vida en común basado en la cooperación, la convivencia y el deber moral de
fidelidad. Deben prestarse asistencia mutua.

Art. 432.- Alimentos. Los cónyuges se deben alimentos entre sí durante la vida
en común y la separación de hecho. Con posterioridad al divorcio, la prestación
alimentaria sólo se debe en los supuestos previstos en este Código, o por
convención de las partes.
Esta obligación se rige por las reglas relativas a los alimentos entre parientes
en cuanto sean compatibles.

Art. 433.- Pautas para la fijación de los alimentos. Durante la vida en común y
la separación de hecho, para la cuantificación de los alimentos se deben tener
en consideración, entre otras, las siguientes pautas:
a) el trabajo dentro del hogar, la dedicación a la crianza y educación de los
hijos y sus edades;
b) la edad y el estado de salud de ambos cónyuges;
c) la capacitación laboral y la posibilidad de acceder a un empleo de quien
solicita alimentos;
d) la colaboración de un cónyuge en las actividades mercantiles,
industriales o profesionales del otro cónyuge;
e) la atribución judicial o fáctica de la vivienda familiar;
f) el carácter ganancial, propio o de un tercero del inmueble sede de esa
vivienda.
En caso de ser arrendada, si el alquiler es abonado por uno de los cónyuges u
otra persona;
g) si los cónyuges conviven, el tiempo de la unión matrimonial;
h) si los cónyuges están separados de hecho, el tiempo de la unión
matrimonial y de la separación;
i) la situación patrimonial de ambos cónyuges durante la convivencia y
durante la separación de hecho.
El derecho alimentario cesa si desaparece la causa que lo motivó, el cónyuge
alimentado inicia una unión convivencial, o incurre en alguna de las causales
de indignidad.

Art. 434.- Alimentos posteriores al divorcio. Las prestaciones alimentarias


pueden ser fijadas aun después del divorcio:
a) a favor de quien padece una enfermedad grave prexistente al divorcio
que le impide autosustentarse. Si el alimentante fallece, la obligación se
transmite a sus herederos.
b) a favor de quien no tiene recursos propios suficientes ni posibilidad
razonable de procurárselos. Se tienen en cuenta los incisos b), c) y e) del
artículo 433. La obligación no puede tener una duración superior al número de
años que duró el matrimonio y no procede a favor del que recibe la
compensación económica del artículo 441.
En los dos supuestos previstos en este artículo, la obligación cesa si:
desaparece la causa que la motivó, o si la persona beneficiada contrae
matrimonio o vive en unión convivencial, o cuando el alimentado incurre en
alguna de las causales de indignidad.
Si el convenio regulador del divorcio se refiere a los alimentos, rigen las pautas
convenidas.

Art. 437.- Divorcio. Legitimación. El divorcio se decreta judicialmente a


petición de ambos o de uno solo de los cónyuges.
Art. 438.- Requisitos y procedimiento del divorcio. Toda petición de divorcio
debe ser acompañada de una propuesta que regule los efectos derivados de
éste; la omisión de la propuesta impide dar trámite a la petición.
Si el divorcio es peticionado por uno solo de los cónyuges, el otro puede
ofrecer una propuesta reguladora distinta.
Al momento de formular las propuestas, las partes deben acompañar los
elementos en que se fundan; el juez puede ordenar, de oficio o a petición de
las partes, que se incorporen otros que se estiman pertinentes. Las propuestas
deben ser evaluadas por el juez, debiendo convocar a los cónyuges a una
audiencia.
En ningún caso el desacuerdo en el convenio suspende el dictado de la
sentencia de divorcio.
Si existe desacuerdo sobre los efectos del divorcio, o si el convenio regulador
perjudica de modo manifiesto los intereses de los integrantes del grupo
familiar, las cuestiones pendientes deben ser resueltas por el juez de
conformidad con el procedimiento previsto en la ley local.

Art. 440.- Eficacia y modificación del convenio regulador. El juez puede exigir
que el obligado otorgue garantías reales o personales como requisito para la
aprobación del convenio.
El convenio homologado o la decisión judicial pueden ser revisados si la
situación se ha modificado sustancialmente.

Art. 441.- Compensación económica. El cónyuge a quien el divorcio produce un


desequilibrio manifiesto que signifique un empeoramiento de su situación y
que tiene por causa adecuada el vínculo matrimonial y su ruptura, tiene
derecho a una compensación. Esta puede consistir en una prestación única, en
una renta por tiempo determinado o, excepcionalmente, por plazo
indeterminado. Puede pagarse con dinero, con el usufructo de determinados
bienes o de cualquier otro modo que acuerden las partes o decida el juez.

Art. 442.- Fijación judicial de la compensación económica. Caducidad. A falta


de acuerdo de los cónyuges en el convenio regulador, el juez debe determinar
la procedencia y el monto de la compensación económica sobre la base de
diversas circunstancias, entre otras:
a) el estado patrimonial de cada uno de los cónyuges al inicio y a la
finalización de la vida matrimonial;
b) la dedicación que cada cónyuge brindó a la familia y a la crianza y
educación de los hijos durante la convivencia y la que debe prestar con
posterioridad al divorcio;
c) la edad y el estado de salud de los cónyuges y de los hijos;
d) la capacitación laboral y la posibilidad de acceder a un empleo del
cónyuge que solicita la compensación económica;
e) la colaboración prestada a las actividades mercantiles, industriales o
profesionales del otro cónyuge;
f) la atribución de la vivienda familiar, y si recae sobre un bien ganancial,
un bien propio, o un inmueble arrendado. En este último caso, quién abona el
canon locativo.
La acción para reclamar la compensación económica caduca a los seis meses
de haberse dictado la sentencia de divorcio.
Art. 513.-Autonomía de la voluntad de los convivientes. Las disposiciones de
este Título son aplicables excepto pacto en contrario de los convivientes. Este
pacto debe ser hecho por escrito y no puedo dejar sin efecto lo dispuesto en
los artículos 519, 520, 521 y 522.

Art. 514.- Contenido del pacto de convivencia. Los pactos do convivencia


pueden regular, entre otras cuestiones:
a) la contribución a las cargas del hogar durante la vida en común,
b) la atribución del hogar común, en caso de ruptura;
c) la división de los bienes obtenidos por el esfuerzo común, en caso de
ruptura de la convivencia.

Art. 515.- Límites. Los pactos de convivencia no pueden ser contrarios al orden
público, ni al principio de igualdad de los convivientes, ni afectar los derechos
fundamentales de cualquiera de los integrantes de la unión convivencial.

Art. 519.-Asistencia. Los convivientes se deben asistencia durante la


convivencia.

Art. 524.- Compensación económica. Cesada la convivencia, el conviviente que


sufre un desequilibrio manifiesto que signifique un empeoramiento de su
situación económica con causa adecuada en la convivencia y su ruptura, tiene
derecho a una compensación. Ésta puede consistir en una prestación única o
en una renta por un tiempo determinado que no puede ser mayor a la
duración de la unión convivencial.
Puede pagarse con dinero, con el usufructo de determinados bienes o de
cualquier otro modo que acuerden las partes o en su defecto decida el juez.

Art. 537.- Enumeración. Los parientes se deben alimentos en el siguiente


orden:
a) los ascendientes y descendientes. Entre ellos, están obligados
preferentemente los más próximos en grado;
b) los hermanos bilaterales y unilaterales.
En cualquiera de los supuestos, los alimentos son debidos por los que están en
mejores condiciones para proporcionarlos. Si dos o más de ellos están en
condiciones de hacerlo, están obligados por partes iguales, pero el juez puede
fijar cuotas diferentes, según la cuantía de los bienes y cargas familiares de
cada obligado.

Art. 538.- Parientes por afinidad. Entre los parientes por afinidad únicamente
se deben alimentos los que están vinculados en línea recta en primer grado.

Art. 539.- Prohibiciones. La obligación de prestar alimentos no puede ser


compensada, ni el derecho a reclamarlos o percibirlos, ser objeto de
transacción, renuncia, cesión, gravamen o embargo alguno. No es repetible lo
pagado en concepto de alimentos.

Art. 540.-Alimentos devengados y no percibidos. Las prestaciones alimentarias


devengadas y no percibidas pueden compensarse, renunciarse o transmitirse a
título oneroso o gratuito.

Art. 541.- Contenido de la obligación alimentaria. La prestación de alimentos


comprende lo necesario para la subsistencia, habitación, vestuario y asistencia
médica, correspondientes a la condición del que la recibe, en la medida de sus
necesidades y de las posibilidades económicas del alimentante. Si el
alimentado es una persona menor de edad, comprende, además, lo necesario
para la educación.

Art. 542.- Modo de cumplimiento. La prestación se cumple mediante el pago


de una renta en dinero, pero el obligado puede solicitar que se lo autorice a
solventarla de otra manera, si justifica motivos suficientes.
Los pagos se deben efectuar en forma mensual, anticipada y sucesiva pero,
según las circunstancias, el juez puede fijar cuotas por períodos más cortos.
Art. 543.- Proceso. La petición de alimentos tramita por el proceso más breve
que establezca la ley local, y no se acumula a otra pretensión.

Art. 544.-Alimentos provisorios. Desde el principio de la causa o en el


transcurso de ella, el juez puede decretar la prestación de alimentos
provisionales, y también las expensas del pleito, si se justifica la falta de
medios.

Art. 545.- Prueba. El pariente que pide alimentos debe probar que le faltan los
medios económicos suficientes y la imposibilidad de adquirirlos con su trabajo,
cualquiera que sea la causa que haya generado tal estado.

Art. 546.- Existencia de otros obligados. Incumbe al demandado la carga de


probar que existe otro pariente de grado más próximo o de igual grado en
condición de prestarlos, a fin de ser desplazado o concurrir con él en la
prestación. Si se reclama a varios obligados, el demandado puede citar a juicio
a todos o parte de los restantes, a fin de que la condena los alcance.

Art. 547.- Recursos. El recurso contra la sentencia que decreta la prestación de


alimentos no tiene efecto suspensivo, ni el que recibe los alimentos puede ser
obligado a prestar fianza o caución alguna de devolver lo recibido si la
sentencia es revocada.

Art. 548.- Retroactividad de la sentencia. Los alimentos se deben desde el día


de la interposición de la demanda o desde la interpelación al obligado por
medio fehaciente, siempre que la demanda se presente dentro desde los seis
meses de la interpelación.

Art. 549.- Repetición. En caso de haber más de un obligado al pago de los


alimentos, quien los haya prestado puede repetir de los otros obligados, en
proporción a lo que a cada uno le corresponde.
Art. 550.- Medidas cautelares. Puede disponerse la traba de medidas
cautelares para asegurar el pago de alimentos futuros, provisionales,
definitivos o convenidos.
El obligado puede ofrecer en sustitución otras garantías suficientes.

Art. 551.- Incumplimiento de órdenes judiciales. Es solidariamente responsable


del pago de la deuda alimentaria quien no cumple la orden judicial de
depositar la suma que debió descontar a su dependiente o a cualquier otro
acreedor.

Art. 552.- Intereses. Las sumas debidas por alimentos por el incumplimiento
en el plazo previsto devengan una tasa de interés equivalente a la más alta
que cobran los bancos a sus clientes, según las reglamentaciones del Banco
Central, a la que se adiciona la que el juez fije según las circunstancias del
caso.

Art. 553.- Otras medidas para asegurar el cumplimiento. El juez puede


imponer al responsable del incumplimiento reiterado de la obligación
alimentaria medidas razonables para asegurar la eficacia de la sentencia.

Art. 554.- Cese de la obligación alimentaria. Cesa la obligación alimentaria:


a) si el alimentado incurre en alguna causal de indignidad;
b) por la muerte del obligado o del alimentado;
c) cuando desaparecen los presupuestos de la obligación.
La pretensión de cese, aumento o reducción de los alimentos tramita por el
procedimiento más breve que prevea la ley local.

Art. 658.- Regla general. Ambos progenitores tienen la obligación y el derecho


de criar a sus hijos, alimentarlos y educarlos conforme a su condición y
fortuna, aunque el cuidado personal esté a cargo de uno de ellos.
La obligación de prestar alimentos a los hijos se extiende hasta los veintiún
años, excepto que el obligado acredite que el hijo mayor de edad cuenta con
recursos suficientes para proveérselos por sí mismo.

Art. 659.- Contenido. La obligación de alimentos comprende la satisfacción de


las necesidades de los hijos de manutención, educación, esparcimiento,
vestimenta, habitación, asistencia, gastos por enfermedad y los gastos
necesarios para adquirir una profesión u oficio. Los alimentos están
constituidos por prestaciones monetarias o en especie y son proporcionales a
las posibilidades económicas de los obligados y necesidades del alimentado.

Art. 660.- Tareas de cuidado personal. Las tareas cotidianas que realiza el
progenitor que ha asumido el cuidado personal del hijo tienen un valor
económico y constituyen un aporte a su manutención.

Art. 661.- Legitimación. El progenitor que falte a la prestación do alimentos


puede ser demandado por:
a) el otro progenitor en representación del hijo;
b) el hijo con grado de madurez suficiente con asistencia letrada;
c) subsidiariamente, cualquiera de los parientes o el Ministerio Público.

Art. 662.- Hijo mayor de edad. El progenitor que convive con el hijo mayor de
edad tiene legitimación para obtener la contribución del otro hasta que el hijo
cumpla veintiún años. Puede iniciar el juicio alimentario o, en su caso,
continuar el proceso promovido durante la minoría de edad del hijo para que el
juez determine la cuota que corresponde al otro progenitor. Tiene derecho a
cobrar y administrar las cuotas alimentarias devengadas.
Las partes de común acuerdo, o el juez, a pedido de alguno de los
progenitores o del hijo, pueden fijar una suma que el hijo debe percibir
directamente del progenitor no conviviente. Tal suma, administrada por el hijo,
está destinada a cubrir los desembolsos de su vida diaria, como esparcimiento,
gastos con fines culturales o educativos, vestimenta u otros rubros que se
estimen pertinentes.
Art. 663.- Hijo mayor que se capacita. La obligación de los progenitores de
proveer recursos al hijo subsiste hasta que éste alcance la edad de veinticinco
años, si la prosecución de estudios o preparación profesional de un arte u
oficio, le impide proveerse de medios necesarios para sostenerse
independientemente.
Pueden ser solicitados por el hijo o por el progenitor con el cual convive; debe
acreditarse la viabilidad del pedido.

Art. 664.- Hijo no reconocido. El hijo extramatrimonial no reconocido tiene


derecho a alimentos provisorios mediante la acreditación sumaria del vinculo
invocado.
Si la demanda se promueve antes que el juicio de filiación, en la resolución
que determina alimentos provisorios el juez debe establecer un plazo para
promover dicha acción, bajo apercibimiento de cesar la cuota fijada mientras
esa carga esté incumplida.

Art. 665.- Mujer embarazada. La mujer embarazada tiene derecho a reclamar


alimentos al progenitor presunto con la prueba sumaria de la filiación alegada.

Art. 666.- Cuidado personal compartido. En el caso de cuidado personal


compartido, si ambos progenitores cuentan con recursos equivalentes, cada
uno debe hacerse cargo de la manutención cuando el hijo permanece bajo su
cuidado; si los recursos de los progenitores no son equivalentes, aquel que
cuenta con mayores ingresos debe pasar una cuota alimentaria al otro para
que el hijo goce del mismo nivel de vida.

Art. 667.- Hijo fuera del país o alejado de sus progenitores. El hijo que no
convive con sus progenitores, que se encuentra en un país extranjero o en un
lugar alejado dentro de la República, y tenga necesidad de recursos para su
alimentación u otros rubros urgentes, puede ser autorizado por el juez del
lugar o por la representación diplomática de la República, según el caso, para
contraer deudas que satisfagan sus necesidades. Si es adolescente no necesita
autorización alguna; sólo el asentimiento del adulto responsable, de
conformidad con la legislación aplicable.

Art. 668.- Reclamo a ascendientes. Los alimentos a los ascendientes pueden


ser reclamados en el mismo proceso en que se demanda a los progenitores o
en proceso diverso; además de lo previsto en el título del parentesco, debe
acreditarse verosímilmente las dificultades del actor para percibir los alimentos
del progenitor obligado.

Art. 669.- Alimentos impagos. Los alimentos se deben desde el día de la


demanda o desde el día de la interpelación del obligado por medio fehaciente,
siempre que se interponga la demanda dentro de los seis meses de la
interpelación.
Por el período anterior, el progenitor que asumió el cuidado del hijo tiene
derecho al reembolso de lo gastado en la parte que correspondo al progenitor
no conviviente.

Art. 670.- Medidas ante el incumplimiento. Las disposiciones do este Código


relativas al incumplimiento de los alimentos entre parientes son aplicables a
los alimentos entre padres e hijos.

Art. 671.- Enumeración. Son deberes de los hijos:


a) respetar a sus progenitores;
b) cumplir con las decisiones de los progenitores que no sean contrarias a
su interés superior;
c) prestar a los progenitores colaboración propia de su edad y desarrollo y
cuidar de ellos u otros ascendientes en todas las circunstancias de la vida en
que su ayuda sea necesaria.

Art. 672.- Progenitor afín. Se denomina progenitor afín al cónyuge o


conviviente que vive con quien tiene a su cargo el cuidado personal del niño o
adolescente.
Art. 673.- Deberes del progenitor afín. El cónyuge o conviviente de un
progenitor debe cooperar en la crianza y educación de los hijos del otro,
realizar los actos cotidianos relativos a su formación en el ámbito doméstico y
adoptar decisiones ante situaciones de urgencia. En caso de desacuerdo entre
el progenitor y su cónyuge o conviviente prevalece el criterio del progenitor.
Esta colaboración no afecta los derechos de los titulares de la responsabilidad
parental.

Art. 674.- Delegación en el progenitor afín. El progenitor a cargo del hijo puede
delegar a su cónyuge o conviviente el ejercicio de la responsabilidad parental
cuando no estuviera en condiciones de cumplir la función en forma plena por
razones de viaje, enfermedad o incapacidad transitoria, y siempre que exista
imposibilidad para su desempeño por parte del otro progenitor, o no fuera
conveniente que este último asuma su ejercicio.
Esta delegación requiere la homologación judicial, excepto que el otro
progenitor exprese su acuerdo de modo fehaciente.

Art. 675.- Ejercicio conjunto con el progenitor afín. En caso de muerte,


ausencia o incapacidad del progenitor, el otro progenitor puede asumir dicho
ejercicio conjuntamente con su cónyuge o conviviente.
Este acuerdo entre el progenitor en ejercicio de la responsabilidad parental y
su cónyuge o conviviente debe ser homologado judicialmente. En caso de
conflicto prima la opinión del progenitor.
Este ejercicio se extingue con la ruptura del matrimonio o de la unión
convivencial.
También se extingue con la recuperación de la capacidad plena del progenitor
que no estaba en ejercicio de la responsabilidad parental.

Art. 676.-Alimentos. La obligación alimentaria del cónyuge o conviviente


respecto de los hijos del otro, tiene carácter subsidiario. Cesa este deber en
los casos de disolución del vínculo conyugal o ruptura de la convivencia. Sin
embargo, si el cambio de situación puede ocasionar un grave daño al niño o
adolescente y el cónyuge o conviviente asumió durante la vida en común el
sustento del hijo del otro, puede fijarse una cuota asistencial a su cargo con
carácter transitorio, cuya duración debe definir el juez de acuerdo a las
condiciones de fortuna del obligado, las necesidades del alimentado y el
tiempo de la convivencia.

Art. 704.- Subsistencia del deber alimentario. Los alimentos a cargo de los
progenitores subsisten durante la privación y la suspensión del ejercicio de la
responsabilidad parental.

Art. 706.- Principios generales de los procesos de familia. El proceso en


materia de familia debe respetar los principios de tutela judicial efectiva,
inmediación, buena fe y lealtad procesal, oficiosidad, oralidad y acceso limitado
al expediente.

Art. 707.- Participación en el proceso de personas con capacidad restringida y


de niños, niñas y adolescentes. Las personas mayores con capacidad
restringida y los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a ser oídos en
todos los procesos que los afectan directamente. Su opinión debe ser tenida en
cuenta y valorada según su grado de discernimiento y la cuestión debatida en
el proceso.

Art. 708.-Acceso limitado al expediente. El acceso al expediente en los


procesos de familia está limitado a las partes, sus representantes y letrados y
a los auxiliares designados en el proceso.
En caso de que las actuaciones sean ofrecidas como prueba ante otro juzgado,
se debe ordenar su remisión si la finalidad de la petición lo justifica y se
garantiza su reserva.

Art. 709.- Principio de oficiosidad. En los procesos de familia el impulso


procesal está a cargo del juez, quien puede ordenar pruebas oficiosamente.
El impulso oficioso no procede en los asuntos de naturaleza exclusivamente
económica en los que las partes sean personas capaces.

Art. 710.- Principios relativos a la prueba. Los procesos de familia se rigen por
los principios de libertad, amplitud y flexibilidad de la prueba. La carga de la
prueba recae, finalmente, en quien está en mejores condiciones de probar.
Art. 711.- Testigos. Los parientes y allegados a las partes pueden ser ofrecidos
como testigos.
Sin embargo, según las circunstancias, el juez está facultado para no admitir la
declaración de personas menores de edad, o de los parientes que se niegan a
prestar declaración por motivos fundados.

Art. 716.- Procesos relativos a los derechos de niños, niñas y adolescentes. En


los procesos referidos a responsabilidad parental, guarda, cuidado, régimen de
comunicación, alimentos, adopción y otros que deciden en forma principal o
que modifican lo resuelto en otra jurisdicción del territorio nacional sobre
derechos de niños, niñas y adolescentes, es competente el juez del lugar
donde la persona menor de edad tiene su centro de vida.

Art. 721.- Medidas provisionales relativas a las personas en el divorcio y en la


nulidad de matrimonio. Deducida la acción de nulidad o de divorcio, o antes en
caso de urgencia, el juez puede tomar las medidas provisionales necesarias
para regular las relaciones personales entre los cónyuges y los hijos durante el
proceso.
Puede especialmente:
a) determinar, teniendo en cuenta el interés familiar, cuál de los cónyuges
ha de continuar en el uso de la vivienda familiar y, previo inventario, qué
bienes retira el cónyuge que deja el inmueble;
b) si corresponde, establecer la renta por el uso exclusivo de la vivienda por
parte de uno de los cónyuges;
c) ordenar la entrega de los objetos de uso personal;
d) disponer un régimen de alimentos y ejercicio y cuidado de los hijos
conforme con lo establecido en el Título Vil de este Libro;
e) determinar los alimentos que solicite el cónyuge teniendo en cuenta las
pautas establecidas en el artículo 433.

Art. 723.- Ámbito de aplicación. Los artículos 721 y 722 son aplicables a las
uniones convivenciales, en cuanto sea pertinente.

MODELOS DE ESCRITOS DE ACTUACIÓN PROFESIONAL

Hijo menor de edad que demanda por alimentos*


* En cuanto a la legitimación para demandar los alimentos debidos a
los hijos menores de edad, conforme el art. 661 lo podrán hacer el
hijo, con grado de madurez suficiente y con asistencia letrada.

Inicia demanda por alimentos Señor Juez:

……..., D.N.I. N° con domicilio real en la calle ...................................y


legal constituido en la ........................, of. «…», ambos de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, por derecho propio y con el patrocinio letrado del
Dr. ..................................., T° ... F° ... C.P.A.C.F., C.U.I.T.
N° ........................, a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a promover demanda por alimentos contra mi padre el
Sr. ………..., D.N.I. N° de profesión médico, con domicilio real en la calle ,
piso………. depto……… de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de
cubrir mis necesidades alimentarias.
II. Hechos
Mis progenitores se encuentran separados de hecho desde hace muchos años,
pese a lo cual mi madre la Sra. …………..., D.N.I. N°
con domicilio real en la calle ...................................(mismo
domicilio en el cual habito) nunca ha demandado por alimentos para mi
persona a mi padre, el Sr. ………..
Desde que mi padre abandonó el hogar que habitaba junto mi madre y a mí,
no aportó suma alguna con la cual solventar mis necesidades.
Razón por la cual, al haber cumplido 15 años y tener madurez suficiente para
poder actuar por derecho propio, y con asesoramiento letrado, es que decidí
reclamarle alimentos para cubrir mis necesidades que hasta el momento sólo
fueron cubiertas por mi progenitora.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en el inciso 2° del art. 661 del nuevo
Código Civil y Comercial de la Nación y, asimismo, en los art'. 638 y ss. del
Código Procesal Civil y Comercial de la Nación .
IV. Prueba
—Documental
Acompaño testimonio del acta de mediación familiar, por el cual se acredita no
haber llegado a un acuerdo con el demandado respecto do los alimentos
ordinarios solicitados.
Acompaño original mi partida de nacimiento, de donde surge el parentesco con
el demandado.
También, de lo relativo a los gastos efectuados para cubrir las mis necesidades
correspondientes al último mes.
Por último, cabe acotar que el demandado cuenta con ingresos suficientes para
cubrir mis necesidades alimentarias, según surgirá de la prueba informativa
que se solicita, al trabajar bajo relación de dependencia en sendos
establecimientos de salud*.
* También, se podrá acompañar la declaración jurada de ganancias
correspondiente al último período fiscal en caso de que el demandado
ejerza en forma libre una profesión, sea comerciante o empresario.
Asimismo, en estos supuestos, si no se pudiera acreditar de forma
directa el caudal económico del demandado, el mismo se podrá
comprobar por prueba Indirecta o indiciaria: a través de los gastos
mensuales efectuados por el demandado. Otra opción, para estos
casos, es que el caudal económico del demandado surja del informe
emanado del interventor judicial informante, cuando éste ha sido
solicitado como medida cautelar.

—Testimonial
Del Sr (DNI N° ) con domicilio real en la calle
y de la Sra (DNI N° ) con domicilio real en la calle
, vecinos del inmueble en el que
habito junto a mi progenitora, los cuales declararán acerca de la situación
laboral de mi madre, en cuanto ésta no tiene un trabajo bajo relación de
dependencia con un ingreso fijo, ya que sólo realiza tareas de limpieza en las
casas de distintos vecinos y por las cuales recibe una suma que apenas nos
alcanza para subsistir a ambos.
Asimismo, y aunque conforme a la normativa legal se presume mi falta de
medios, los testigos propuestos declararán acerca de que yo no tengo ingresos
como para proporcionarme los alimentos por mí mismo.
—Informativa
a) Relativo a la actividad laboral del demandado y a los ingresos que por
ella percibe, solicito se libren sendos oficios a la Clínica ………….. y al Hospital
de Agudos, a fin de que informen: si el demandado se desempeña
laboralmente en tales establecimientos asistenciales, su antigüedad, cargo que
ocupa y a cuánto asciende actualmente su salario mensual.
b) Asimismo, si el demandado desconociera la documental que acredita mis
gastos y los que irroga el inmueble en el que habito junto a mi madre, se
solicita que se libren oficios a:
1o) Colegio La Inmaculada Concepción, sito en de la
ciudad Autónoma de Buenos Aires, para que informe si soy alumno regular,
año que curso, monto de la cuota mensual y monto de la matrícula anual.
2o) Rentas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: a fin de que informe cuál
es el importe anual del ABL que se debe abonar por el inmueble en que habito
junto a mi madre.
3o) Metrogas, Telecom, Edenor y Aguas Argentinas, para que informen
respectivamente sobre el importe facturado en el último bimestre, respecto del
inmueble que habito junto a mi madre.
—Confesional
Del demandado, a tenor del pliego de posiciones que acompaño en sobre
cerrado para su apertura en la audiencia que fije V.S. con expresa reserva de
su ampliación hasta el momento establecido en el art. 410 del CPCCN.
—Informe socio-ambiental
Se designe asistente social, a fin de informar sobre las condiciones de vida que
tenemos con mi madre y su entorno social, sobre el nivel de vida del
demandado, como asimismo, las características y comodidades de los
inmuebles en que habitamos cada uno, a fin de que V.S cuente con un
elemento de suma importancia para fijar el «quantum» de la cuota ordinaria
que se peticiona.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentado, por constituido el domicilio legal y por
denunciado el real.
2. Haga lugar a la prueba testimonial y confesional ofrecida fijando las
respectivas audiencias, y tenga presente la documental acompañada.
3. Se designe asistente social, para que efectúe informe socio ambiental
sobre las condiciones de vida, y sobre las características y comodidades de los
inmuebles en que habito (junto a mi madre) y el que habita el demandado,
respectivamente.
4. Respecto de la actividad laboral del demandado y, asimismo, en caso de
que desconozca la documental presentada de los gastos relativos a mis
necesidades alimentarias, haga lugar a la informativa ofrecida.
5. Oportunamente, haga lugar a la demanda, fijando una cuota de
alimentos ordinaria para mi persona, que cubra todas las necesidades que
enumera el art. 659 del nuevo Código Civil.
6. En consecuencia, se condene al demandado al pago de aquella
por la suma de pesos ($ ), con costas a su cargo.
7. Se fije la cuota suplementaria, más los intereses correspondientes,
desde la fecha del inicio de la mediación previa (conforme lo estipula el art.
644 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, texto según ley
26.589).

Proveer de conformidad,
Será Justicia.

Alimentos correspondientes al hijo no reconocido

Inicia demanda por alimentos. Solicita se fijen Alimentos Provisorios

Señor Juez:

………………., con domicilio legal constituido en la ........................, of. «…»,


Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en representación
de mi hijo ….., D.N.I. N° y con el patrocinio letrado del Dr.
.............................., T° ... F° ... C.P.A.C.F., C.U.I.T. N° ........................, en
los autos caratulados: « M., E. M. c/G., R. A. s/reclamación de filiación
extramatrimonial», (Expte. N° 123.784), a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a solicitar a V.S. que se establezca cuota de alimentos
provisoria a cargo de quien fuera denunciado como progenitor del menor …. en
estos autos, Sr. ………., D.N.I. N°
de profesión médico, con domicilio real en la calle , piso
depto de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de cubrir las
necesidades urgentes del menor.
II. Hechos
Que interpuse demanda por filiación extramatrimonial en fecha 27/ 7/12 ante
este mismo Juzgado y Secretaría, en la cual acompañé prueba documental, y
ofrecí testimonial y pericial que hace procedente mi reclamo en ese proceso.
Motivo por el cual, la verosimilitud del derecho se encuentra acreditada para
que V.S. fije los alimentos provisorios.
En tanto, la urgencia en la demora que se exige para fijar toda medida
cautelar, surge de la propia naturaleza de este tipo de alimentos.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo dispuesto por el art. 664 del nuevo Código Civil y
Comercial de la Nación*.
* Al respecto, el art. 664 establece legalmente lo que era admitido por
numerosos fallos: la posibilidad de reclamar alimentos provisorios
para el hijo no reconocido, antes de que se establezca -en sede
judicial- la filiación paterna.
En tal sentido, podemos citar: CNCiv., Sala 1,7/9/04, LL, 2005-B-215;
ídem, Sala A, 17/12/84, LL, 1986-B-621, y Rep. LL, 1986-116, sum.
23; ídem, id., 27/10/88, LL, 1989-B-127, caso 87.279, LL, 1995-D-
853, sum. 112, y ED, 133- 783, caso 41.727; ídem, Sala M, 29/6/99,
JA, 2002-111-145, sum. 1; ídem, Sala H, 28/2/92, ED, 148-435, caso
44.485; ídem, Sala C, 27/11/97, ED, 179-14, caso 48.744; ídem, id.,
14/7/70, ED, 35-380, sum. 10; Juzg. Civ., Com. y Trab. San Cristobal,
30/9/93, JA, 2005-111-1460, sum. 55.
IV. Prueba
—Documental
Acompaño original de lo relativo a los gastos fijos que tiene mi hijo y de los
que irroga el inmueble en el que habito junto a él.
—Informativa
Solicito se libren sendos oficios a la Clínica ……….. y al Hospital …………., a fin de
que informen respectivamente: si el demandado se desempeña laboralmente
en tales establecimientos asistenciales, su antigüedad, cargo que ocupa y a
cuánto asciende en la actualidad su salario mensual.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentada, por constituido el domicilio legal y por
denunciado el real.
2. Haga lugar a la prueba informativa ofrecida, y tenga presente la
documental acompañada.
3. Fije la cuota provisoria de alimentos para mi hijo, que cubra sus
necesidades básicas y alcance para afrontar los gastos fijos del inmueble que
habita conmigo, con independencia de la cuota que solicitaré al interponer la
correspondiente demanda por alimentos ordinarios.

Proveer de conformidad,
Será Justicia.

Aporte del progenitor conviviente

Solicita se reconozca su aporte en especie.

Promueve incidente

Señor Juez:

………… D.N.I. N° con domicilio real en la calle …………………. y legal constituido


en la ........................, of. «….», ambos de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, en representación de mis hijos ….. y …..., con el patrocinio letrado del
Dr. ................., T°... F°... C.P.A.C.F., C.U.I.T. N° ……………., en los autos «…….
s/alimentos», a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a solicitar que V. S. me reconozca como aporte
alimentario para mis hijos menores de edad, las tareas cotidianas que realizo
para el cuidado personal de ellos, conforme lo establece la nueva legislación*
*
Se reconoce en el art. 660 del nuevo Código, que «las tareas
cotidianas que realiza el progenitor que ha asumido el cuidado
personal del hijo, tienen un valor económico y constituyen un aporte a
la mantención»
II. Hechos
Me encuentro separada de hecho del padre de mis hijos, el ……... Y, desde hace
un tiempo, ya que con el demandado convinimos de común acuerdo adoptar
tal decisión, debido a situaciones que diariamente se producían y que hacían
sumamente difícil el mantenimiento de nuestra unión matrimonial.
Decidimos con el demandado que, junto a mis hijos, siguiera habitando el
inmueble que fue sede de nuestro hogar conyugal, ya que no poseo los medios
para proporcionarme otro, pues si bien actualmente trabajo en forma ocasional
dando clases de inglés en forma particular, durante la convivencia era mi
esposo quien aportaba los medios pecuniarios con los cuales sustentar los
gastos de toda la familia, pues yo me desempeñaba como ama de casa.
Estas circunstancias, me llevaron a iniciar la demanda por alimentos que
tramita ante V. S. en los autos «C., A. R. c/Y., O. B. s/alimentos».
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en el art. 660 del nuevo Código Civil y
Comercial de la Nación.
IV. Prueba
—Testimonial
Del Sr (DNI N° ) con domicilio real en la calle
y de la Sra (DNI N° ) con domicilio real en la calle vecinos del inmueble
en el que habito, los cuales declararán acerca de mi situación de ama de casa
durante la convivencia y de que mi esposo (y padre de mis hijos) era quien
aportaba exclusivamente al hogar conyugal.
Asimismo, declararán que de lunes a viernes me ausento de mi casa por poco
tiempo para impartir clases de inglés a domicilio, permaneciendo la mayor
parte del tiempo en el hogar que habito junto a mis hijos, al tener que
proporcionar la asistencia y los cuidados necesarios a aquellos.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Tenga por presentada mi petición.
2. Haga lugar a la prueba testimonial ofrecida, fijando las respectivas
audiencias.
3. En consecuencia, se reconozca mi aporte alimentario, para mis hijos, en
especie a través de la asistencia y los cuidados proporcionados a éstos.

Proveer de conformidad,
Será Justicia.

Continuidad de la cuota alimentaria para el hijo por cursar estudios


universitarios*
* El art. 663 del nuevo Código permite la continuidad de la cuota
alimentaria al hijo mayor de edad y hasta los 25 años, si la
prosecución de estudios o preparación profesional de un arte u oficio,
le impide proveerse de los medios necesarios para sostenerse por sí
mismo.

Solicita la continuidad de la cuota alimentaria, por cursar estudios


universitarios. Promueve Incidente

Señor Juez:
………., D.N.I. N° con domicilio real en la calle ………………….. y legal
constituido en la ........................, of. «…», ambos de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, por derecho propio y con el patrocinio letrado del
Dr. ..................................., T° ... F° ... C.P.A.C.F., C.U.I.T.
N° ........................, a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a promover incidente para que V. S. decrete la
continuidad de la cuota alimentaria establecida oportunamente a mi
padre, el Sr. R. A. G., D.N.I. N° de profesión médico, con
domicilio real en la calle piso depto...., de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, por hallarme cursando la carrera universitaria de
medicina, cuya carga horaria me imposibilita trabajar a fin de solventar mis
necesidades por mis propios medios.
II. Hechos
Mi madre la Sra. …………., D.N.I. N° con domicilio real
en la calle ...................................oportunamente inicio demanda por
alimentos para mi persona contra mi padre, el Sr. ………., en los autos «…... c/
…... s/alimentos», en los cuales V. S. condenó al demandado al pago de una
cuota alimentaria.
Al haber cumplido los 18 años, inicié la carrera universitaria de medicina, cuya
carga horaria me imposibilita trabajar a fin de solventar mis necesidades por
mis propios medios.
Al ser mayor de edad y poder actuar por derecho propio, decidí reclamarle la
continuidad de los alimentos a mi padre, a fin de cubrir mis necesidades
durante el lapso que irrogue la cursada de tal carrera universitaria.
Mi padre, el Sr. …………., cuenta con ingresos suficientes para la continuidad de
la cuota alimentaria que solicito.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en el art. 663 del nuevo Código Civil y
Comercial de la Nación*.
* La norma precitada recoge el criterio jurisprudencial que permitió la
continuidad de la cuota por el cursado de una carrera universitaria
(TFamilia Formosa, 2/10/96, DJ, 1997-3-512; ídem, 20/5/99, LL,
2000-C-894 y LL Litoral, 2000-102; C 2 a Civ. y Com. Paraná, Sala 2a,
25/8/00, Zeus, 85-321, See. Jurisprudencia; CCiv. y Com. 1a Nom.
Santiago del Estero, 22/11/04, LL Noroeste, 2005-458; Juzg. Nac. de
1a Inst. en lo Civil n° 81, Capital Federal, 25/ 9/98, publicado en
Derecho de Familia. Revista Interdisciplinaria de Doctrina y
Jurisprudencia, Ed. Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1999, n° 14, p.
263).
IV. Prueba
—Documental
Acompaño testimonio del acta de mediación familiar, por el cual se acredita no
haber llegado a un acuerdo con el demandado respecto de la continuidad de la
cuota alimentaria oportunamente fijada por V. S.
Acompaño original del certificado de estudios como alumno regular de la
carrera universitaria de medicina, expedido por la Universidad y de la carga
horaria que insumen los teóricos y prácticos, tanto a la mañana como a la
tarde, que demuestra mi imposibilidad de desarrollar una tarea remunerada
con la cual solventar mis necesidades alimentarias por mis propios medios.
También, de lo relativo a los gastos efectuados para cubrir las mis necesidades
alimentarias.
Por último, copia certificada de los autos «……………. c/………. si alimentos», en
los cuales V. S. condenó al demandado al pago de una cuota alimentaria.
—Informativa
a) Relativo a la actividad laboral del demandado y a los ingresos que por ella
percibe, solicito se libren sendos oficios a la Clínica …………………… y al Hospital
…………….., a fin de que informen: si el demandado se desempeña laboralmente
en tales establecimientos asistenciales, su antigüedad, cargo que ocupa y a
cuánto asciende actualmente su salario mensual.
b) Asimismo, si el demandado desconociera la documental que acredita la
cursada de la carrera de medicina como alumno regular, se solicita que se libre
oficio a la Universidad a fin de hacer constar tal circunstancia.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentado, por constituido el domicilio legal y por
denunciado el real.
2. Tenga presente la documental acompañada.
3. Respecto de la actividad laboral del demandado y, asimismo, en caso de
que desconozca la documental presentada respecto de que me encuentro
cursando la carrera de medicina como alumno regular, haga lugar a la
informativa ofrecida.
4. Oportunamente, haga lugar a la demanda incidental, fijando la
continuidad de la cuota alimentaria para mi persona.
5. En consecuencia, se condene al demandado a la continuidad del
pago de aquella por la suma de pesos ($ ), con costas a su
cargo.

Proveer de conformidad,
Será Justicia.

Alimentos en la separación de hecho de los cónyuges

Inicia demanda por alimentos. Acredita mediación

Señor Juez:

…………….., D.N.I. N° con domicilio real en la calle ………………. y legal


constituido en la ........................, of. «…», ambos de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, por propio derecho y con el patrocinio letrado del
Dr. ..................................., T° ... F° ... C.P.A.C.F., C.U.I.T.
N° ........................, a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a promover demanda por alimentos contra mi cónyuge,
Sr. …………, D.N.I. N° de profesión médico, con domicilio en la calle de
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de cubrir mis necesidades.
II. Hechos
Me encuentro separada de hecho del Sr. ……….., de común acuerdo, desde hace
cinco meses.
Cuando nos casamos, hace once años, mi cónyuge me pidió que dejara de
trabajar en la empresa a fin de atender las tareas del hogar conyugal.
Por lo tanto, durante estos años de convivencia, fue exclusivamente mi
cónyuge quien se ocupó de proveer los recursos económicos para solventar los
gastos del hogar conyugal y los que irrogaba nuestra convivencia.
Dado el tiempo en que estuve ausente del mercado laboral y la edad con la
que cuento, se me hace sumamente difícil conseguir un trabajo con el cual
solventar mis gastos.
Razón por la cual, me veo obligada a interponer esta demanda para que se
fijen alimentos en concepto de cuota ordinaria, a fin de cubrir mis necesidades.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en el art. 432 del nuevo Código Civil y
Comercial de la Nación*, y en los arts. 638 y ss. del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación.
* El art. 432 del nuevo Código permite, explícitamente, que los
cónyuges se reclamen -recíprocamente- alimentos durante la
separación de hecho.
De esta manera, esta norma es conteste con la jurisprudencia que
reconocía la posibilidad de solicitar alimentos en tal estadio: CNCiv.,
Sala A, 4/8/ 87, LL, 1989-A-716; idem, id., 15/11/96, LL, 1997-C-987,
caso 11.479; ídem, id., 3/5/99, ED, 187-687; ídem, Sala B, 4/5/94,
LL, 1995-D-38; ídem, Sala H, 11/8/97, LL, 1998-E-702 y DJ, 1998-1-
870; CCiv. y Com. Morón, Sala 2a, 15/6/ 95, JA, 1997-lll-síntesis, sum.
6; CApel. Concepción del Uruguay, Sala Civ. y Com., 30/6/98, LL,
1999-C-801, caso 13.990; CCiv., Com. y Laboral Rafaela , 4/4/01,
Zeus, 88-473, See. Jurisprudencia; CNCiv., Sala B, 29/3/94, LL, 1995-
A-73; ídem, id., 27/12/95, ED, 170-577; ídem, Sala H, 21/4/97, DJ,
1998-2- 991; ídem, Sala K, 21/12/92, LL, 1993-C-88; ídem, sala A,
9/12/92, LL, 1993- D-114; ídem, Sala F, 20/3/91, ED, 144-400 y JA,
1993-ll-síntesis, sum. 10; SCBA, 15/10/91, LL, 1992-A-88.
IV. Prueba
—Documental
Acompaño testimonio del acta de mediación familiar (ley 26.589), por el cual
se acredita no haber llegado a un acuerdo con el demandado respecto de los
alimentos ordinarios solicitados.
Acompaño original del acta de matrimonio que acredita mi vínculo con el
demandado.
También, de lo relativo a mis gastos personales para cubrir mis necesidades,
correspondientes al último mes.
Por último, se acompaña copia simple de uno de sus últimos recibos de sueldo
del demandado *.
* En caso de ejercer el demandado en forma libre una profesión, ser
comerciante o empresario, se podría acompañar copia de la
declaración jurada de ganancias, correspondiente al último período
fiscal.
Esto es lo ideal, pero sabemos que en la práctica -muchas veces- la
representante legal de los menores no puede presentar esta
documental por no tener acceso a ella. En ese caso, se podría
suplantar por medio de un oficio al empleador para que informe la
suma mensual que percibe el demandado por todo concepto (una vez
efectuados los descuentos de ley) o, en caso de que éste no trabaje
bajo relación de dependencia, por medio de un oficio a la AFIP para
que informe sobre la última declaración jurada de ganancias que ha
sido presentada por el accionado.
—Testimonial
Del Sr (DNI N° ) con domicilio real en la calle
y de la Sra (DNI N° ) con domicilio real en la calle vecinos
del inmueble en el que habito, los cuales declararán acerca de mi situación
de ama de casa durante la convivencia, y de que mi esposo era quien aporta
económicamente, y de forma exclusiva, al hogar conyugal.
—Informativa
Para el caso de desconocimiento de la documental presentada, relativa a la
actividad laboral del demandado, solicito se libren sendos oficios a la Clínica
a fin de que informe: si el demandado se desempeña
laboralmente en tal establecimiento asistencial, su antigüedad, cargo que
ocupa y a cuánto ascienden actualmente sus haberes mensuales por todo
concepto.
—Confesional
Del demandado, a tenor del pliego de posiciones que acompaño en sobre
cerrado para su apertura en la audiencia que fije V.S. con expresa reserva de
su ampliación hasta el momento establecido en el art. 410 del CPCCN.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentada, por constituido el domicilio legal y por
denunciado el real.
2. Haga lugar a la prueba testimonial y confesional ofrecida fijando las
respectivas audiencias, y tenga presente la documental acompañada.
3. Para el caso en que el demandado desconozca la documental relativa a
su labor como profesional de la salud en el establecimiento de salud
mencionado, haga lugar a la informativa ofrecida.
4. Oportunamente, haga lugar a la demanda, fijando una cuota de
alimentos ordinaria para cubrir mis necesidades.
5. En consecuencia, se condene al demandado al pago de aquella
por la suma de pesos ($ ), con costas a su cargo.
6. Se fije la cuota suplementaria, más los intereses correspondientes,
desde la fecha del inicio de la mediación previa.

Proveer de conformidad,
Será Justicia.
Alimentos durante la convivencia matrimonial

Inicia demanda por alimentos. Acredita mediación

Señor Juez:

M. E. M., D.N.I. N° con domicilio real en la calle ……………. y legal


constituido en la ........................, of. «…..», ambos de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, por propio derecho y con el patrocinio letrado del
Dr. ..................................., T° … F” … C.P.A.C.F., C.U.l.T.
N° ........................, a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a promover demanda por alimentos contra mi
cónyuge, Sr. …….., D.N.I. N° de profesión médico, con
domicilio …………………, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de cubrir
mis necesidades.
II. Hechos
Me encuentro conviviendo matrimonialmente con el Sr. …………..., desde hace
once años.
Cuando nos casamos, mi cónyuge me pidió que dejara de trabajar en la
empresa a fin de atender las tareas del hogar conyugal.
Por lo tanto, durante estos años de convivencia, fue exclusivamente mi
cónyuge quien se ocupó de proveer los recursos económicos para solventar los
gastos del hogar conyugal y los que irrogaba nuestra convivencia.
Hace menos de un mes, el demandado me negó todo ayuda pecuniaria para
mis gastos personales.
Dado el tiempo en que estuve ausente del mercado laboral y la edad con la
que cuento, se me hace sumamente difícil reinsertarme en aquel.
Razón por la cual, me veo obligada a interponer esta demanda para que se
fijen alimentos en concepto de cuota ordinaria, a fin de cubrir mis necesidades.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en el art. 432 del nuevo Código Civil y
Comercial de la Nación*, y en los arts. 638 y ss. del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación.
* El art. 432 del nuevo Código permite, explícitamente, que los
cónyuges se reclamen -recíprocamente- alimentos durante la
convivencia matrimonial.
IV. Prueba
—Documental
Acompaño testimonio del acta de mediación familiar (ley 26.589), por el cual
se acredita no haber llegado a un acuerdo con el demandado respecto de los
alimentos ordinarios solicitados.
Acompaño original del acta de matrimonio que acredita mi vínculo con el
demandado.
También, de lo relativo a mis gastos personales para cubrir mis necesidades,
correspondientes al último mes.
Por último, se acompaña copia simple de uno de sus últimos recibos de sueldo
del demandado*.
* En caso de ejercer el demandado en forma libre una profesión, ser
comerciante o empresario, se podría acompañar copia de la
declaración jurada de ganancias, correspondiente al último período
fiscal.
Esto es lo ideal, pero sabemos que en la práctica -muchas veces- la
representante legal de los menores no puede presentar esta
documental por no tener acceso a ella. En ese caso, se podría
suplantar por medio de un oficio al empleador para que informe la
suma mensual que percibe el demandado por todo concepto (una vez
efectuados los descuentos de ley) o, en caso de que éste no trabaje
bajo relación de dependencia, por medio de un oficio a la AFIP para
que informe sobre la última declaración jurada de ganancias que ha
sido presentada por el accionado.

—Testimonial
Del Sr (DNI N° ) con domicilio real en la calle y de la Sra
(DNI N° ) con domicilio real en la calle , vecinos del
inmueble en el que habito, los cuales declararán acerca de mi
situación de ama de casa durante la convivencia, y de que mi esposo es quien
aporta económicamente, y de forma exclusiva, al hogar conyugal.
—Informativa
Para el caso de desconocimiento de la documental presentada, relativa a la
actividad laboral del demandado, solicito se libren sendos oficios a la Clínica a
fin de que informe: si el demandado se desempeña laboralmente en tal
establecimiento asistencial, su antigüedad, cargo que ocupa y a cuánto
ascienden actualmente sus haberes mensuales por todo concepto.
—Confesional
Del demandado, a tenor del pliego de posiciones que acompaño en sobre
cerrado para su apertura en la audiencia que fije V.S. con expresa reserva de
su ampliación hasta el momento establecido en el art. 410 del CPCCN.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentada, por constituido el domicilio legal y por
denunciado el real.
2. Haga lugar a la prueba testimonial y confesional ofrecida fijando las
respectivas audiencias, y tenga presente la documental acompañada.
3. Para el caso en que el demandado desconozca la documental relativa a
su labor como profesional de la salud en el establecimiento de salud
mencionado, haga lugar a la informativa ofrecida.
4. Oportunamente, haga lugar a la demanda, fijando una cuota de
alimentos ordinaria para cubrir mis necesidades.
5. En consecuencia, se condene al demandado al pago de aquella
por la suma de pesos ($ ), con costas a su cargo.
6. Se fije la cuota suplementaria, más los intereses correspondientes,
desde la fecha del inicio de la mediación previa.

Proveer de conformidad,
Será Justicia.
Alimentos posteriores al divorcio vincular para el cónyuge que no tiene
recursos propios suficientes, ni posibilidad razonable de
procurárselos*
*
El art. 434 del nuevo Código limita la posibilidad de reclamar
alimentos con posterioridad al divorcio. Sólo se permite tal petición:
a) cuando se solicita para quien padece una enfermedad grave
preexistente al divorcio que le impide auto sustentarse. Si el
alimentante fallece, la obligación se trasmite a sus herederos.
b) A favor de quien no tiene recursos propios suficientes, ni
posibilidad razonable de procurárselos. La obligación no puede tener
una duración superior al número de años que duró el matrimonio y no
procede a favor del que percibe la prestación compensatoria del art.
441.

Inicia demanda por alimentos. Acredita mediación

Señor Juez:
…………., D.N.I. N° con domicilio real en la calle …………… y legal
constituido en la ........................, of. «…..», ambos de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, por propio derecho y con el patrocinio letrado del
Dr. ..................................., T° ... F° ... C.P.A.C.F., C.U.I.T.
N° ........................, a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a promover demanda por alimentos contra mi
ex cónyuge, Sr………….., D.N.I. N° de profesión médico, con
domicilio………………………., de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de
cubrir mis necesidades.
II. Hechos
Ante V.S. tramitaron los autos « G., R. A. cl M., E. M. s/divorcio «, (Expte. N°
101.784), en el cuál se dictó el divorcio vincular.
Cuando nos casamos, mi ex cónyuge me pidió que dejara de trabajar en la
empresa a fin de atender las tareas del hogar conyugal.
Por lo tanto, durante estos años de convivencia matrimonial, fue
exclusivamente Sr. R. A. G., quien se ocupó de proveer los recursos
económicos para solventar los gastos del hogar conyugal y los que irrogaba
nuestra convivencia.
Dado el tiempo en que estuve ausente del mercado laboral y la edad con la
que cuento, se me hace sumamente difícil reinsertarme en aquel.
Razón por la cual, me veo obligada a interponer esta demanda para que se
fijen alimentos en concepto de cuota ordinaria, a fin de cubrir mis necesidades
más imprescindibles.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en el art. 434 del nuevo Código Civil y
Comercial de la Nación, y en los arts. 638 y ss. del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación.
IV. Prueba
—Documental
Acompaño testimonio del acta de mediación familiar (ley 26.589), por el cual
se acredita no haber llegado a un acuerdo con el demandado respecto de los
alimentos ordinarios solicitados.
Acompaño testimonio de la sentencia emitida por V.S. en los autos «M., E. M.
c/G., R. A. s/divorcio», (Expte. N° 101.784).
También, de lo relativo a mis gastos personales para cubrir mis necesidades.
—Testimonial
Del Sr (DNI N° ) con domicilio real en la calle y de la Sra (DNI N°
) con domicilio real en la calle vecinos del inmueble en el que habito,
los cuales declararán acerca de mi situación de ama de casa durante la
convivencia, y de que mi ex esposo era quien aporta económicamente, y de
forma exclusiva, al hogar conyugal.
—Informativa
Solicito que se libre oficio a la Clínica a fin de que informe: si el
demandado se desempeña laboralmente en tal establecimiento asistencial, su
antigüedad, cargo que ocupa y a cuánto ascienden actualmente sus haberes
mensuales por todo concepto.
—Confesional
Del demandado, a tenor del pliego de posiciones que acompaño en sobre
cerrado para su apertura en la audiencia que fije V.S. con expresa reserva de
su ampliación hasta el momento establecido en el art 410 del CPCCN.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentada, por constituido el domicilio legal y por
denunciado el real.
2. Haga lugar a la prueba testimonial y confesional ofrecida fijando las
respectivas audiencias, y tenga presente la documental acompaña da.
3. Haga lugar a la informativa ofrecida.
4. Oportunamente, haga lugar a la demanda, fijando una cuota de
alimentos ordinaria para cubrir mis necesidades.
5. En consecuencia, se condene al demandado al pago de aquella
por la suma de pesos ($ ), con costas a su cargo.
6. Se fije la cuota suplementaria, más los intereses correspondientes,
desde la fecha del inicio de la mediación previa.

Proveer de conformidad,
Será Justicia.

Compensaciones económicas para los cónyuges, fijadas por el Juez*


* El art. 441 del nuevo Código, nos trae un instituto no conocido en
nuestro derecho, aunque sí en varias legislaciones extranjeras: la
compensación económica.
Al respecto, dice el art. 441: «Compensación económica. El cónyuge a
quien el divorcio produce un desequilibrio manifiesto que signifique un
empeoramiento de su situación y que tiene por causa adecuada el
vínculo matrimonial y su ruptura, tiene derecho a una compensación.
Esta puede consistir en una prestación única, en una renta por tiempo
determinado o, excepcionalmente por plazo indeterminado. Puede
pagarse con dinero, con el usufructo de determinados bienes o de
cualquier otro modo que acuerden las partes o decida el juez».

Solicita que se fije compensación económica

Señor Juez:

M. E. M., D.N.I. N° con domicilio real en la calle ……………….. y legal


constituido en la ........................, of. «….», ambos de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, por propio derecho y con el patrocinio letrado del
Dr. ..................................., T° ... F° ... C.P.A.C.F., C.U.I.T.
N° ........................, a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a promover demanda por compensación económica
contra mi ex cónyuge, Sr. ………., D.N.I. N° de profesión médico, con
domicilio ………………, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de que se
fije la misma por el lapso de cinco años.
II. Hechos
Ante V.S. tramitaron los autos «……….. c/ ……….. s/divorcio», (Expte. N°
101.784), en el cuál se dictó el divorcio vincular.
Cuando nos casamos, mi ex cónyuge me pidió que dejara de trabajar en la
empresa a fin de atender las tareas del hogar conyugal.
Por lo tanto, durante estos años de convivencia matrimonial, fue
exclusivamente Sr. R. A. G., quien se ocupó de proveer los recursos
económicos para solventar los gastos del hogar conyugal y los que irrogaba
nuestra convivencia.
Dado el tiempo en que estuve ausente del mercado laboral y la edad con la
que cuento, se me hace sumamente difícil reinsertarme en aquel.
Razón por la cual, me veo obligada a interponer esta demanda para que se fije
una compensación económica por el término de cinco años, lapso en que
espero poder conseguir un trabajo con el atender mis necesites por mis
propios medios.
Se destaca que esta presentación se efectúa en legal tiempo y forma, no
siendo alcanzada por la caducidad prevista en el art. 442 del nuevo Código
Civil.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en el art. 441 y 442 del nuevo Código
Civil y Comercial de la Nación.
IV. Prueba
—Documental
Acompaño testimonio de la sentencia emitida por V.S. en los autos «………. c/
……... s/divorcio», (Expte. N° 108.372), en donde se decretó el divorcio
vincular de mi cónyuge.
También, de lo relativo a mis gastos personales para cubrir mis necesidades.
—Informativa
Solicito que se libre oficio a la Clínica a fin de que informe: si el
demandado se desempeña laboralmente en tal establecimiento asistencial, su
antigüedad, cargo que ocupa y a cuánto ascienden actualmente sus haberes
mensuales por todo concepto.
—Confesional
Del demandado, a tenor del pliego de posiciones que acompaño en sobre
cerrado para su apertura en la audiencia que fije V.S. con expresa reserva de
su ampliación hasta el momento establecido en el art. 410 del CPCCN.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentada, por constituido el domicilio legal y por
denunciado el real.
2. Haga lugar a la prueba confesional ofrecida fijando la respectiva
audiencia, y tenga presente la documental acompañada.
3. Haga lugar a la informativa ofrecida.
4. Oportunamente, haga lugar a la demanda, fijando una compensación
económica, por el plazo de cinco años, para cubrir mis necesidades.
5. En consecuencia, se condene al demandado al pago de aquella
por la suma de pesos ($ ), con costas a su cargo.

Proveer de conformidad,
Será Justicia.

Compensaciones económicas para los concubinos, fijadas por el Juez

Solicita que se fije compensación económica

Señor Juez:

……….., D.N.I. N° con domicilio real en la calle ………………. y legal constituido


en la ........................, of. «….», ambos de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, por propio derecho y con el patrocinio letrado del
Dr. ..................................., T° ... F° ... C.P.A.C.F., C.U.I.T.
N° ........................, a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a promover demanda por compensación económica
contra el Sr. …………….., D.N.I. N° de profesión abogado, con domicilio
……………….., de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de que se fije la
misma por el lapso de cinco años.
II. Hechos
Con el Sr………….. formé unión convivencial desde el ……….. hasta el día ……….,
fecha a partir de la cual nos separamos.
El Sr. ……….., se desempeña desde el ……….. y hasta el presente, como
abogado senior del Estudio ……..., percibiendo por tal tarea la suma neta de
pesos tres mil setenta y cinco ($ 13.075) mensuales, una vez practicados los
descuentos de ley.
En tanto, yo siempre me desempeñé como ama de casa, efectuando las tareas
del hogar y proporcionando cuidados y asistencia a sus dos hijos, rol que
cumplí -asimismo- cuando la familia se encontraba unida.
Por lo tanto, durante la convivencia era el Sr. ………….. quien contribuía al
sostenimiento de la familia y yo me dedicaba a las tareas del hogar y al
cuidado y crianza de los hijos.
Dado el tiempo en que estuve ausente del mercado laboral y la edad con la
que cuento, se me hace sumamente difícil reinsertarme en aquel.
Razón por la cual, me veo obligada a interponer esta demanda para que se fije
una compensación económica por el término de cinco años, lapso en que
espero poder conseguir un trabajo con el atender mis necesites por mis
propios medios.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en los arts. 524, 441 y 442 del nuevo
Código Civil y Comercial de la Nación.
IV. Prueba
—Documental
Acompaño comprobantes de lo relativo a mis gastos personales para cubrir mis
necesidades.
—Informativa
Solicito que se libre oficio al Estudio M. O. F., a fin de que informe: si el
demandado se desempeña laboralmente en tal establecimiento asis- tencial,
su antigüedad, cargo que ocupa y a cuánto ascienden actualmente sus
haberes mensuales por todo concepto.
—Confesional
Del demandado, a tenor del pliego de posiciones que acompaño en sobre
cerrado para su apertura en la audiencia que fije V.S. con expresa reserva de
su ampliación hasta el momento establecido en el art. 410 del CPCCN.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentada, por constituido el domicilio legal y por
denunciado el real.
2. Haga lugar a la prueba confesional ofrecida fijando la respectiva
audiencia, y tenga presente la documental acompañada.
3. Haga lugar a la informativa ofrecida.
4. Oportunamente, haga lugar a la demanda, fijando una compensación
económica, por el plazo de cinco años, para cubrir mis necesidades.
5. En consecuencia, se condene al demandado al pago de aquella por la
suma de pesos ($ ), con costas a su cargo.

Proveer de conformidad,
Será Justicia.

Desplazamiento del reclamo hacia otro pariente obligado por


alimentos

Contesta demanda. Ofrece prueba. Solicita que se cite al abuelo materno

Señor Juez:

………….., D.N.I. N° con domicilio real en la calle ……… y legal constituido


en la Av. …………….., piso …, of. «….», ambos de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, por derecho propio y con el patrocinio letrado del Dr………., T° … F°….
C.P.A.C.F., C.U.I.T. N° , en los autos caratulados: «…… c/……….
s/alimentos», (Expte. N° …………….), a V.S., manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a contestar la demanda entablada y a ofrecer las
distintas medidas de prueba, que hacen a mi derecho constitucional de
defensa en juicio, por las cuales quedará demostrado que existe otro obligado
de igual grado (el abuelo materno) que dispone de un mayor caudal económico
con que atender al reclamo alimentario de nuestro nieto menor de edad.
II. Hechos
Mi hijo ………., D.N.I fue condenado por V. S. a pagar una cuota
alimentaria de pesos ($ ) para mis nietos menores de edad …….. y
……..
Nunca cumplió con el pago de tal cuota alimentaria, por lo que la madre de los
menores me inició demanda por alimentos.
Que estando todos los abuelos de los menores en igualdad de grado, la actora
(en representación de sus hijos) debió interponer la demanda a aquel que
tuviera el mayor caudal económico con que atender la cuota alimentaria (en
este caso, el abuelo materno).
Por mi parte cobro la jubilación mínima, sin tener otro ingreso pecuniario.
Mientras que el abuelo paterno, Sr. ………., D.N.I
trabaja bajo relación de dependencia, por lo cual percibe un importante
ingreso.
Por lo cual, dado el injusto reclamo alimentario que se me hace, solicito que se
lo traiga a juicio al abuelo paterno y que el reclamo alimentario se prosiga sólo
contra él.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en los arts. 546 y 537 del nuevo Código
Civil y Comercial de la Nación *.
*
Dice el art. 546: «Incumbe al demandado la carga de probar que
existe otro pariente de grado más próximo o de igual grado en
condición de prestarlos, a fin de ser desplazado o concurrir con él en
la prestación. Si se reclama contra varios obligados, el demandado
puede citar a juicio a todos o parte de los restantes, a fin de que la
condena los alcance».
La primera parte de este artículo, establece la posibilidad de que,
demandado un pariente obligado legalmente, pueda citar a otro de
grado más cercano al alimentado o de igual grado respecto de éste.
En tanto el art. 537, establece que los alimentos son debidos por los
que están en mejores condiciones para proporcionarlos.
Asimismo, a mi derecho de ejercer en forma plena mi defensa, lo cual se
encuentra contemplado con meridiana claridad en el art. 18 de nuestra
Constitución Nacional, legislación de máxima jerarquía a la cual no puede
sojuzgar una legislación de menor entidad como es el CPCCN, a tenor de lo
establecido en el art. 31 de esa Carta Magna. Por ello, mi derecho de defensa
debe incluir todas las medidas probatorias de que me pueda valer, tal como lo
hago a renglón seguido.
IV. Prueba
—Documental
1°) Original del recibo de pago de la jubilación mínima que percibo.
2o) Diversas constancias que acreditan mis gastos, sobre todo, de la
importante medicación que habitualmente necesito.
—Informativa
Se solicita que se libren oficios a:
1o) Metalúrgica para que informe si el abuelo materno, Sr. …...,
trabaja allí y que remuneración percibe por todo concepto, una vez efectuados
los descuentos de ley.
2°) ANSeS, para que informe la jubilación que percibo y su importe mensual,
para el caso de que se desconozca el recibo de pago de la jubilación mínima
que acompaño.
3o) Hospital para que informe sobre mi historia clínica y los
medicamentos que se me prescriben mensualmente.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentado, por parte y por constituido el domicilio legal.
2. Haga lugar a la prueba informativa ofrecida, y tenga presente la
documental acompañada.
3. Tenga presente mi situación pecuniaria y la del abuelo materno de mis
nietos.
4. En consecuencia, solicito que se prosiga el presente reclamo alimentario
contra el abuelo materno y se me desligue de las presentes actuaciones y de la
cuota alimentaria a fijarse para mis nietos menores de edad.
Proveer de conformidad,
Será Justicia.

Coparticipación entre parientes del mismo grado en la cuota


alimentaria a fijarse

Contesta demanda. Ofrece prueba. Solicita que se cite al abuelo materno

Señor Juez:

…..., D.N.I. N° con domicilio real en la calle ……….. y legal constituido en la


Av. …………………., piso …, of. «…», ambos de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, por derecho propio y con el patrocinio letrado del Dr. …….., T°… F°….
C.P.A.C.F., C.U.I.T. N° , en los autos caratulados: «………. c/G., R. A.
s/alimentos», (Expte. N° ……….), a V.S., manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a contestar la demanda entablada y a ofrecer las
distintas medidas de prueba, que hacen a mi derecho constitucional de
defensa en juicio, por las cuales quedará demostrado que existe otro obligado
de igual grado (el abuelo materno) que dispone de un caudal económico
similar al mío con que atender, también, al reclamo alimentario de nuestro
nieto menor de edad.
II. Hechos
Mi hijo ………., D.N.I fue condenado por V. S. a pagar una cuota
alimentaria de pesos ($ ) para mis nietos menores de edad
…... y …….
Nunca cumplió con el pago de tal cuota alimentaria, por lo que la madre de los
menores me inició demanda por alimentos.
Que estando todos los abuelos de los menores en igualdad de grado, la actora
(en representación de sus hijos) debió interponer la demanda a aquellos que
tuvieran similar caudal económico con que atender la cuota alimentaria (en
este caso, también, al abuelo materno).
Por mi parte cobro una jubilación de pesos ($ ), sin tener otro
ingreso pecuniario.
En tanto, el abuelo paterno, Sr. ……….., D.N.I cobra una jubilación similar a la
mía, de pesos ($ ).
Por lo cual, dado el injusto reclamo alimentario que se me hace, solicito que se
lo traiga a juicio al abuelo paterno y que el reclamo alimentario prosiga contra
ambos.
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en los arts. 546 y 537 del nuevo Código
Civil y Comercial de la Nación*.
* Dice el art. 546: «Incumbe al demandado la carga de probar que
existe otro pariente de grado más próximo o de igual grado en
condición de prestarlos, a fin de ser desplazado o concurrir con él en
la prestación. Si se reclama contra varios obligados, el demandado
puede citar a juicio a todos o parte de los restantes, a fin de que la
condena los alcance».
La primera parte de este artículo, establece la posibilidad de que,
demandado un pariente obligado legalmente, pueda citar a otro de
grado más cercano al alimentado o de igual grado respecto de éste.
En tanto el art. 537, establece que si dos o más de ellos están en
condiciones de hacerlo, están obligados por partes iguales, pero el
juez puede fijar cuotas diferentes, según la cuantía de los bienes y
cargas familiares de cada obligado.
Asimismo, a mi derecho de ejercer en forma plena mi defensa, lo cual se
encuentra contemplado con meridiana claridad en el art. 18 de nuestra
Constitución Nacional, legislación de máxima jerarquía a la cual no puede
sojuzgar una legislación de menor entidad como es el CPCCN, a tenor de lo
establecido en el art. 31 de esa Carta Magna. Por ello, mi derecho de defensa
debe incluir todas las medidas probatorias de que me pueda valer, tal como lo
hago a renglón seguido.
IV. Prueba
—Documental
1o) Original del recibo de pago de la jubilación que percibo.
2°) Diversas constancias que acreditan mis gastos, sobre todo, de la
importante medicación que habitualmente necesito.
—Informativa
Se solicita que se libren oficios a:
1°) ANSeS, para que informe la jubilación que percibo y su importe mensual,
para el caso de que se desconozca el recibo de pago de la jubilación mínima
que acompaño. Asimismo, para que informe la jubilación y el monto de la
misma que percibe el abuelo materno.
3°) Hospital…………para que informe sobre mi historia clínica y los
medicamentos que se me prescriben mensualmente.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentado, por parte y por constituido el domicilio legal.
2. Haga lugar a la prueba informativa ofrecida, y tenga presente la
documental acompañada.
3. Tenga presente mi situación pecuniaria y la del abuelo materno de mis
nietos.
4. En consecuencia, solicito que también se prosiga el presente reclamo
alimentario contra el abuelo materno y se lo condene conjuntamente al pago
de la cuota alimentaria que V. S. fijará para mis nietos menores de edad.

Proveer de conformidad,
Será Justicia.

Reclamación conjunta de alimentos a parientes de distinto grado.


Reclamo al padre y a los abuelos conjuntamente
Inicia demanda por alimentos. Acredita mediación

Señor Juez:

……..., D.N.I. N° con domicilio real en la calle …………… y legal constituido en


la ........................, of. «…..», ambos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
en representación de mis hijos …..., D.N.I. N° y …………..., D.N.I. N° y
con el patrocinio letrado del Dr…………, T° F° C.P.A.C.F.,
C.U.I.T. N° ........................, a V.S. manifiesta:
I. Objeto
En tal carácter, vengo a promover demanda por alimentos contra el padre de
los menores precitados, Sr. ……..., D.N.I. N° con domicilio real en la calle
…..piso ….. depto. …… de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y contra los
abuelos paternos de aquellos, Sr. ……., D.N.I. N° y Sra……., D.N.I.
N° con domicilio real en la calle piso depto de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, a fin de cubrir las necesidades de mis hijos.
II. Hechos
Durante la convivencia matrimonial, mi marido se desempeñaba como
empleado administrativo en el Banco ………, mientras que yo hacía las tareas
del hogar, y cuidaba y atendía a nuestros hijos.
Hace tres meses, el padre de mis hijos se fue repentinamente de nuestro
hogar, instalándose primero en la casa de sus padres y luego en la localidad de
………….., provincia de Buenos Aires, a fin de cuidar unos campos que aquellos
poseen en esa localidad.
Desde que se fue de nuestro hogar, el padre de mis hijos nunca aportó suma
alguna de dinero para el sustento de nuestros hijos.
Hasta ahora, me estuve arreglando para mantener a los menores con algunos
ahorros que tenía, y con la suma que me abona un vecino -que es médico- por
atender los llamados telefónicos y a los pacientes del consultorio en el cual
desarrolla su actividad, los lunes, miércoles y viernes de 14 a 20 horas.
Dichos ahorros se han terminado, y la suma que me abona mi empleador no
me alcanza para cubrir mis gastos y los de mis hijos, amén de los que irroga el
inmueble en el que vivimos, por lo cual me veo obligada a interponer esta
demanda por alimentos.
Por lo expresado, solicito a V.S. que condene al padre de mis hijos o a los
abuelos de aquellos, a pagar una cuota ordinaria de alimentos por la suma de
pesos($ )
III. Derecho
Fundo mi petición en lo preceptuado en el art. 668 del nuevo del Código Civil y
Comercial de la Nación*, y en los arts. 638 y ss. del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación.
*
El art. 668 -de manera atinada- permite que se reclamen los
alimentos para el hijo a los ascendientes y progenitores en un mismo
proceso, debiéndose acreditar verosímilmente -en tal caso- las
dificultades del actor para percibir los alimentos del progenitor
obligado.
Es decir, que se permite el reclamo en una misma acción tanto al
padre como al abuelo, pero siempre que se acredite que no se podrán
percibir estos alimentos del progenitor obligado en primer término.
Asimismo, la posibilidad de demandar la cuota alimentaria de los abuelos en
forma subsidiaria pero en la misma acción que se interpone contra el obligado
principal, la fundo en los arts. 3o inc. 1o, 6o, 18, y 27, incs. 2°, 3o y 4o de la
Convención sobre los Derechos del Niño.
IV. Prueba
—Documental
Acompaño testimonio del acta de mediación, por el cual se acredito no haber
llegado a un acuerdo con los demandados respecto de los alimentos ordinarios
solicitados.
Acompaño copia certificada de la partida de nacimiento del padre do mis hijos,
original de las partidas de nacimiento de mis hijos, de cuya conjunción donde
surge el parentesco con el demandado. Para mejor proveer, acompaño acta
matrimonial que me une al padre de aquellos.
También, de lo relativo a los gastos efectuados para cubrir las necesidades de
mis hijos, correspondientes al último mes.
Recibo del importe dinerario que me abona mi empleador, por atender su
consultorio tres veces a la semana durante seis horas.
—Testimonial
Del Sr (DNI N° ) con domicilio real en la calle
y de la Sra (DNI N° ) con domicilio real en la calle vecinos del inmueble
en el que habito, los cuales declararán acerca de mi situación de ama de casa
durante la convivencia y de que mi esposo (y padre de mis hijos) era quien
aportaba exclusivamente al hogar conyugal.
—Informativa
Solicito, se libre oficio al:
1o) «Banco ……….», a fin de que informe si el Sr. ……..., D.N.I. N° renunció
a su empleo y en qué fecha.
2°) Registro de la Propiedad Inmueble de esta ciudad, para que informe sobre
los inmuebles de los cuales son titulares los demandados.
3°) Registro de la Propiedad Inmueble de la provincia de Buenos Aires (a
través de oficio ley 22.172), para que informe sobre los inmuebles de los
cuales son titulares los demandados.
4o) Registro del Automotor de esta ciudad, para que informe sobre titularidad
de dominio de los demandados.
5o) Registro del Automotor de la provincia de Buenos Aires (a través de oficio
ley 22.172), para que informe sobre titularidad de dominio de los
demandados.
6o) AFIP, para que informe si los demandados se encuentran inscriptos en ese
Organismo estatal y, en caso afirmativo, en qué categoría.
7°) Al Banco Central de la República Argentina, para que informe sobre
cuentas corrientes, cajas de ahorro, plazos fijos y cajas de seguridad que los
demandados posean, como asimismo en qué Banco y sucursal.
8o) A la empresa Visa Argentina S.A., para que informe si los demandados son
titulares de alguna tarjeta de crédito y, en caso afirmativo, los importes de los
resúmenes de consumo del último año, detallados mes a mes.
9o) Ala empresa Mastercard Argentina S.A., para que informe si los
demandados son titulares de alguna tarjeta de crédito y, en caso afirmativo,
los importes de los resúmenes de consumo del último año, detallados mes a
mes.
10°) A la empresa Diners Argentina S.A., para que informe si los demandados
son titulares de alguna tarjeta de crédito y, en caso afirmativo, los importes de
los resúmenes de consumo del último año, detallados mes a mes.
11°) A la empresa American Express Argentina S.A., para que informe si los
demandados son titulares de alguna tarjeta de crédito y, en caso afirmativo,
los importes de los resúmenes de consumo del último año, detallados mes a
mes.
12°) Ala empresa Cabal S.A., para que informe si los demandados son titulares
de alguna tarjeta de crédito y, en caso afirmativo, los importes de los
resúmenes de consumo del último año, detallados mes a mes.
13°) Ala empresa Movistar S.A., para que informe si los demandados son
titulares de algún aparato de telefonía celular y, en caso afirmativo, con qué
plan de abono cuenta y los importes de los resúmenes de consumo del último
año, detallados mes a mes.
14°) Ala empresa Personal S.A., para que informe si los demandados son
titulares de algún aparato de telefonía celular y, en caso afirmativo, con que
plan de abono cuenta y los importes de los resúmenes de consumo del último
año, detallados mes a mes.
15°) A la empresa C.T.I. S.A., para que informe si los demandados son
titulares de algún aparato de telefonía celular y, en caso afirmativo, con que
plan de abono cuenta y los importes de los resúmenes de consumo del último
año, detallados mes a mes.
16°) A la Dirección Nacional de Migraciones, para que informe si los
demandados han realizado viajes al exterior en los últimos seis meses.
17°) A la Dirección de Rentas de esta ciudad, para que informe si existe
titularidad de dominio a nombre del demandado y, en caso afirmativo, cual es
su valuación fiscal y el importe que tributa anualmente.
18°) A la Dirección de Rentas de la Provincia de Buenos Aires (a través de
oficio ley 22.172), para que informe si existe titularidad de dominio a nombre
del demandado y, en caso afirmativo, cual es su valuación fiscal y el importe
que tributa anualmente.
—Informe socio-ambiental
Se designe asistente social, a fin de informar sobre las condiciones económicas
en que viven mis hijos y su entorno social, y sobre el nivel de vida de su padre
y los abuelos paternos, como asimismo, las características y comodidades del
inmueble en el que habitan, y sobre el confort que se verifica en tal inmueble
(teniendo en cuenta para ello, los electrodomésticos y aparatos de electrónica
que se encuentran en el mismo), a fin de que V.S. cuente con diversos
elementos para acoger la presente demanda y fijar el «quantum» de la cuota
ordinaria que se peticiona, en forma subsidiaria, contra los abuelos (en caso de
que no se lo pueda hacer con el obligado principal, ante la falta de medios
económicos de éste).
—Constatación
A llevarse a cabo por los oficiales de justicia, en el campo rural precitado en
donde habita y desarrolla sus actividades el principal obligado, a fin de que
verifiquen las condiciones en que vive y las tareas que realiza, como así
también los bienes muebles que se encuentren en tal inmueble rural y que son
de su propiedad. Asimismo, se constate tipo y cantidad de maquinarias,
plantaciones y animales que se encuentran en el predio. Para implementar tal
medida, se libre el exhorto al juzgado de primera instancia competente de la
circunscripción judicial de , provincia de Buenos Aires.
V. Petitorio
Por lo expuesto, a V.S. pido que:
1. Me tenga por presentada, por constituido el domicilio legal y por
denunciado el real.
2. Haga lugar a la prueba testimonial ofrecida fijando la respectiva
audiencia, se provea la informativa solicitada, y tenga presente la documental
acompañada.
3. Se designe asistente social, para que efectúe informe socio ambiental de
los menores y de los demandados subsidiarios.
4. Se libre exhorto al juzgado de primera instancia competente de la
circunscripción judicial de la provincia de Buenos Aires, para la realización de
la constatación solicitada.
5. Oportunamente, haga lugar a lo peticionado en la demanda, fijando una
cuota de alimentos ordinaria para mis hijos que cubra sus necesidades.
6. En consecuencia, se condene al obligado principal, Sr. ……. o, en su caso,
al Sr. ………. y a la Sra. ……..., al pago de la cuota de alimentos ordinaria por la
suma de pesos ($ ), con costas a su cargo.
7. Se fije la cuota suplementaria a quien resulte condenado, más los
intereses correspondientes, desde la fecha del inicio de la mediación previa
(conf. ley 26.589).

Proveer de conformidad,
Será Justicia.