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Representación y creación mental

PASCUAL F. MARTÍNEZ-FREIRE
Universidad de Málaga, España

Resumen system of representation, and in the same way this internal lan-
En primer lugar, tras hacer un recorrido por las nueve clases guage (neurologically based) is distinguished from the diverse
habituales de procesos mentales, se subraya la dificultad al public languages (behaviorally based).
tiempo que la necesidad de tales distinciones. En segundo Keywords: representation, image, internal thought, public
lugar se agrupan todos esos procesos mentales bajo el rótu- thought.
lo de representaciones, término preferible al de imágenes, a
la vez que se insiste en reservar la denominación de imagen 1. DISTINCIONES ENTRE
para las imágenes creadoras. Finalmente se defiende la con- PROCESOS MENTALES
cepción del pensamiento como lenguaje, en cuanto sistema Todos tenemos el convencimiento, pues sobre
de representación, y asimismo se distingue este lenguaje in- ello tenemos experiencia constante, de que la
terno (con base neurológica) de los diversos lenguajes públi- inmensa mayoría de las palabras son polisémi-
cos (con base en la conducta). cas, es decir, tienen varios significados o se usan
Palabras clave: representación, imagen, lenguaje interno, len- habitualmente con significados diversos. De ahí
guaje público. nacen discusiones interminables consecuencia
del hecho de que los discutidores usan el mismo
Representation and mental creation término en sentidos diversos. De ahí también la
Abstract exigencia frecuente de ponerse de acuerdo en el
Firstly, after reviewing the usual nine classes of mental process- sentido del término empleado. El lenguaje psi-
es, the difficulty and also the necessity of such distinctions are cológico no es una excepción, de tal manera que
emphasized. Secondly, all these mental processes are gathered muy frecuentemente debemos precisar en qué
together under the title of representations, which is preferable sentido empleamos uno u otro término.
to the title of images, insisting at the same time in keeping the En primer lugar, y aunque parezca baladí
denomination of image for the creative images. Lastly, it is de- tiene notable importancia, no me parece apro-
fended the notion of thought as a language, insofar as it is a piado hablar de la mente en singular, sino que
debemos hablar de los procesos mentales en
Dirigir toda correspondencia sobre este artículo a: Universidad de Málaga. Sendero del plural. O bien podemos hablar de la mente, pero
Parque, 21. Cerrado de Calderón. 29018 Málaga (España). Tel: 952 29 64 84 (celular: 681 277 entendiendo que sería más adecuado hablar de
455). Sitio web: http://webpersonal.uma.es/de/freire/inicio.htm
Correo electrónico: freire@uma.es procesos mentales.
El empleo del artículo determinado sin-
RMIP 2017, Vol. 9, No. 2, pp. 139-146.
gular al decir “la mente” nos lleva aquí, como
www.revistamexicanadeinestigacionenpsicologia.com en otros casos, a una grave confusión. Cuando
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hablamos de la mujer, de la democracia o de la para el olfato (que es el único sentido que no es


mente, no estamos en la misma situación que contralateral), el área gustativa en el lóbulo pa-
cuando hablamos de la esposa del primer min- rietal, y la corteza somatosensorial para el tacto.
istro, del edificio del Parlamento español o de (Por supuesto, estas zonas cerebrales realizan el
la Torre Eiffel. En unos y en otros casos em- procesamiento acabado de la información que se
pleamos el artículo determinado singular, pero recibe en los órganos y superficies sensoriales.)
mientras en los tres últimos casos nos referimos En segundo lugar, tenemos las diversas per-
a entidades individuales, en cambio en los tres cepciones, con base en las correspondientes sen-
primeros casos nos referimos a conjuntos o col- saciones. La distinción entre sensación y per-
ecciones de objetos individuales, en particular cepción puede ilustrarse con el célebre cubo de
al conjunto de las mujeres, al conjunto de los Louis Albert Necker (1786-1861), donde con
sistemas políticos democráticos y a la colección una misma información sensorial visual podemos
de procesos mentales. construir dos percepciones visuales. También po-
Lo que intento subrayar es que “la mente” demos, en principio, vernos deslumbrados por
no es un objeto individual que estaría en cada una luz y, luego, percibir el faro de un automóvil.
uno de nosotros como la res cogitans o sustancia En resumen las percepciones son informaciones
pensante de René Descartes (1596-1650), sino identificadoras que tienen en su base sensaciones
que la mente es la colección de procesos men- frecuentemente inconscientes. Por ello es habitual
tales. Tal colección de procesos se caracterizan que los manuales de psicología comiencen con la
por ser cognitivos, es decir, porque nos propor- percepción, aunque no puedan evitar la referen-
cionan, de una u otra manera, en uno u otro niv- cia al contenido sensorial de la percepción. Tal
el, el conocimiento del ambiente que nos rodea ocurre, por ejemplo, en Smith y Kosslyn (2007)
(medio físico y otros animales) así como el con- y en Anderson (2010). En todo caso, no siempre
ocimiento de nosotros mismos. Podemos inten- es fácil distinguir entre simple sensación, pasiva y
tar una enumeración de los procesos mentales. en general inconsciente, y percepción, activa e in-
Cabe señalar, en primera instancia, las di- terpretativa y en general consciente. Ciertamente
versas sensaciones. En el siglo xviii, Étienne las percepciones pueden ser no sólo visuales, sino
Bonnot de Condillac (1714-1780) defendió el también auditivas o sonoras, así como gustativas,
sensualismo, esto es, el punto de vista de que olfativas y táctiles.
todo el conocimiento o es sensación o es una También podemos distinguir, entre los
transformación de la sensación, rechazando por procesos mentales, la clase de los conceptos,
tanto cualquier idea innata (Condillac, 1951 que son representaciones características de un
[1947]). Ciertamente se trata de un punto de conjunto de realidades o bien de una realidad
vista extremo, pero todos debemos admitir la individual. Obviamente los conceptos pueden
importancia de las sensaciones en el arranque de ser más o menos precisos, desde las definiciones
muchos de nuestros conocimientos. Habitual- hasta conceptos vagos que funcionan con mayor
mente distinguimos entre sensaciones externas o menor éxito, pero en cualquier caso se trata
y sensaciones internas o propiocepciones, según de tipificar la información. Un paso intelec-
se refieran a objetos externos a nuestro cuerpo tual más avanzado lo constituyen la clase de los
o a nuestro propio cuerpo. En el cerebro huma- juicios (o creencias), donde nos aventuramos a
no existen zonas bastante bien localizadas como comparar conceptos, esto es, a juzgar. Y aún más
áreas sensoriales primarias: la zona occipital allá tenemos la colección de razonamientos (o
para la visión, el área auditiva en el lóbulo tem- inferencias), donde obtenemos un nuevo juicio
poral, el uncus (también en el lóbulo temporal) a partir de otro u otros, es decir, conseguimos

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nueva información a partir de información ya zonas como la corteza prefrontal o la corteza


disponible. Conceptos, juicios y razonamien- insular. Por otra parte, también hay consenso en
tos, o bien (en lenguaje más actual) conceptos, la conexión entre las zonas frontales del razo-
creencias e inferencias, eran denominados por namiento y las áreas emocionales, de tal manera
los lógicos tradicionales, como el portugués Juan que ni el razonamiento es enteramente ajeno a
de Santo Tomás (1589-1644), los productos de los sentimientos ni las emociones son indepen-
las tres operaciones del intelecto, a saber: conce- dientes de nuestra razón. Dicho de otro modo,
bir, juzgar y razonar. (Puede consultarse la obra no existe una kantiana razón pura (I. Kant,
monumental de este lógico portugués Ars lógica 1724-1804), y en cambio existe una inteligencia
seu de forma et materia ratiocinandi, 1948.) Ac- emocional, tal como defendieron los psicólogos
tualmente podemos sostener que la cognición estadounidenses Salovey y Mayer (1990).
propia o inteligente comprende la tipificación En esta tentativa enumeración de procesos
de información, la comparación de información mentales también deben incluirse las imágenes,
y, de manera especial, la obtención de nueva in- aunque entendidas de un modo restringido. Creo
formación a partir de otra ya disponible (Martí- que debemos aceptar la distinción trazada por
nez-Freire, 2013). William Edgar Vinacke (1917-1991) entre imá-
Otra clase de procesos mentales, muy estu- genes de memoria e imágenes de imaginación.
diada desde el siglo xix, son los recuerdos, que En su obra The Psychology of Thinking (1952),
hacen referencia tanto al almacenamiento de Vinacke distingue entre imágenes de memoria,
información como a su recuperación. Tal alma- que son el recuerdo más o menos fiel de una sen-
cenamiento es limitado en las tareas presentes sación anterior, e imágenes de imaginación, que
(memoria de trabajo) y prácticamente ilimitado son la combinación de varias sensaciones ante-
para el desarrollo de tareas presentes y futuras riores, que son más o menos constructivas y están
(memoria a largo plazo). Desde el punto de vis- más o menos voluntariamente dirigidas, como
ta neurocientífico, existe bastante consenso en ocurre en el pensamiento creativo. Aunque más
sostener que la memoria de trabajo es una fun- adelante volveremos sobre este asunto, las imáge-
ción de los lóbulos frontales, mientras que en la nes son construcciones o bien de carácter lúdico
formación de nuevos recuerdos desempeñan un (el juego de la imaginación) o bien de carácter
papel muy importante los hipocampos, que son utilitario, permitiéndonos ensayar “mentalmente”
subcorticales. el encaje entre fines y medios.
Una clase especial de procesos mentales está Finalmente debemos referirnos al conjun-
constituida por las emociones o sentimientos to de voliciones, propósitos o intenciones. Se
que, en general, pueden entenderse como eva- trata de los procesos mentales volcados a la
luaciones, positivas o negativas, que realiza cada ejecución de acciones sobre el mundo externo
sujeto sobre otros animales o sobre situaciones. o sobre nuestro propio cuerpo, incluido el len-
También el estudio experimental de las emocio- guaje público. Consiste en la organización de
nes se realizó en el siglo xix con autores cono- información con vistas a la acción o, dicho de
cidos como William James (1842-1910), Carl otra manera, en la planificación o elaboración de
Lange (1834-1900) o el propio Charles Darwin planes de acción. Desde el punto de vista neu-
(1809-1882). También desde el punto de vista rocientífico, existe cierto consenso en destacar
neurocientífico, existe amplio consenso en la la importancia de la corteza prefrontal medial
importancia de las amígdalas, que están unidas a (Brass, Lynn, Demanet, & Rigone, 2013). Y
los hipocampos, en la producción de respuestas desde el punto de vista filosófico, interesa estu-
emocionales, aunque también se señalan otras diar si algunas de estas voliciones son libres, en

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el sentido de que, aunque estén condicionadas, rebro no conoce ni las cosas ni nuestro cuerpo
no están determinadas. introduciendo dentro de sí mismo a unas y a otro,
Después de haber introducido estas distin- sino elaborando representaciones de ambos. Tales
ciones entre procesos mentales (y nos hemos li- representaciones son mentales, es decir, funciones
mitado a nueve clases habituales) conviene aña- que tienen como base modificaciones distintas en
dir que, aunque estas distinciones son convenien- las neuronas de nuestro encéfalo.
tes e incluso necesarias, sin embargo en ocasiones Las representaciones mentales constituyen
pueden ser artificiosas y forzadas y, además, desde conocimiento, esto es, procesamiento de infor-
la instancia neurocientífica pueden resultar con- mación, el cual sigue un ciclo habitual que cons-
fusas. Por ejemplo no siempre cabe distinguir ta de tres pasos. En primera instancia, nuestro
cuando pasamos de la mera sensación a una per- cerebro recibe información desde los cinco sen-
cepción, o tampoco es fácil distinguir entre un tidos (ojos, oídos, nariz, paladar y piel) a través
simple percepto y un concepto individual. Y ha- de los nervios craneales y de la médula espinal,
bitualmente en la percepción se incluye un juicio información que termina llegando a distintas
(de identificación), e incluso una supuesta infe- partes de la corteza cerebral. En un segundo
rencia puede ser un simple juicio. paso, la información recibida se procesa en la
En el terreno de la neurociencia, el español corteza cerebral, construyéndose (en zonas di-
Fuster (2003) señala que los módulos neurona- versas) representaciones elaboradas de acuerdo
les discretos que corresponden a una función con el tipo de información. Y en un tercer paso
(psicológica) específica sólo han sido identifica- nuestro cerebro puede ordenar respuestas, lo
dos en las cortezas sensoriales primarias y en el cual se inicia en las zonas frontales.
córtex motor. Más allá de las cortezas primarias, Las representaciones mentales desempeñan
la búsqueda de modularidad cortical puede re- dos tipos de papeles. El primer tipo constitu-
sultar inútil, de tal modo que se produce una ye el conocimiento de la naturaleza de nuestro
integración de información dentro y a través de mundo externo y de nuestro cuerpo, mientras
las modalidades, del espacio y del tiempo, con que el segundo tipo constituye el conjunto del
lo que el conocimiento se distribuye en redes de conocimiento de nuestras creencias y planes de
amplia escala de las cortezas de asociación (Fus- acción. El primer tipo corresponde a las entradas
ter, 2003: 66 y 67). En suma, parece razonable o inputs de información en nuestro organismo,
inclinarse a una visión dinámica del cerebro que así como al procesamiento y a la organización
supere, de una vez por todas, cualquier ingenuo de esas entradas en lo que podríamos llamar
localismo de épocas pasadas. globalmente “la memoria de la máquina”, que
se traduce neurocientíficamente en patrones de
2. REPRESENTACIONES: IMÁGENES COMO actividad neuronal en las cortezas de asociación
HUELLAS E IMÁGENES CREADORAS (tanto temporales como parietales) dirigidas
En el artículo-objetivo de Pardos “Las imágenes por las cortezas frontales. A su vez, el segundo
en el pensamiento” (2017) se insiste en las imá- tipo corresponde a las salidas o outputs de infor-
genes como elemento general del pensamiento, mación que desencadenan la conducta (básica-
destacando la habitual primacía de las imágenes mente movimientos del cuerpo y lenguaje), que
visuales y proponiendo el estudio profundo de se traduce neurocientíficamente en patrones de
las imágenes sonoras. actividad neuronal en las cortezas prefrontales
Sin embargo parece más apropiado hablar mediales como lugares de arranque.
de representaciones como elemento general del Pasando de las representaciones mentales
pensamiento. Dicho sucintamente, nuestro ce- en general a las imágenes en particular, cabe

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distinguir dos acepciones iniciales de imágenes, o públicos que puedan tener (español, inglés,
a saber, imagen como huella e imagen creadora. francés, etc.), sino que también tienen un len-
Podemos ilustrar este asunto con ejemplos coti- guaje privado (en cierto sentido) en el que rea-
dianos. Si pido a otra persona que se imagine la lizan las computaciones que están en la base de
escuela donde hizo sus primeros estudios, soli- la conducta. Esta teoría la defiende desde 1975
cito un recuerdo en su memoria autobiográfica, (Fodor, 1975) y la mantiene en lo esencial desde
que es una imagen como huella. En cambio, si 2008 (Fodor, 2008).
pido a otra persona que se imagine volando so- Una caracterización inicial del lenguaje del
bre un río, solicito una creación, no un recuerdo, pensamiento de Fodor, también llamado “men-
y tenemos una imagen creadora. talés” o “lingua mentis”, puede hacerse mediante
Por supuesto, las imágenes creadoras tam- la comparación de los sujetos humanos con los
bién son representaciones pero tienen un carác- computadores. (La exposición y crítica de Fodor
ter activo superior al de las imágenes como hue- que sigue puede encontrarse en buena medida en
llas, que son fundamentalmente pasivas. Cabe Martínez-Freire, 1995.) En efecto, en el capítulo
distinguir al menos tres casos de imágenes crea- 2 de The Language of Thought, Fodor (1975) hace
doras. En primer lugar, tenemos las imágenes ver que el lenguaje privado de los seres huma-
lúdicas, es decir, la creación de imágenes como nos (es decir, nuestras representaciones internas
simple entretenimiento o diversión tal como o mentales) es comparable al lenguaje de máqui-
aparecen en los casos de soñar despierto, que na de los computadores; en cambio, los lenguajes
ha estudiado el psicólogo estadounidense Sin- públicos o naturales de las personas (pongamos
ger (1975). En segundo lugar, cabe señalar las español o inglés) son comparables a los lengua-
imágenes útiles al pensar el encaje entre medios jes de programación (lenguajes de input/output)
y fines de cara a la acción; estas imágenes útiles de los computadores. Pues bien, el lenguaje del
van unidas a nuestras voliciones o planes de ac- pensamiento postulado por Fodor es un lengua-
ción, y son un resorte que puede evitar peligros je interno, y en este sentido privado, de los seres
e incluso nuestra muerte al imaginar acciones humanos, previo a los lenguajes públicos o natu-
futuras. Y, en tercer lugar, tenemos las imágenes rales, exactamente del mismo modo que el len-
científicas y artísticas, que son creaciones con guaje de máquina de un computador es previo a
aplicación en el campo de la ciencia, o bien en el cualquier lenguaje de programación. Por tanto, y
campo del deleite estético. Un ejemplo notable esto es fundamental en la psicología cognitiva de
de imagen científica es el modelo de la doble Fodor, el lenguaje del pensamiento es el medio
hélice del adn, hecha pública el 25 de abril de de las computaciones que están en la base de la
1953 en la revista Nature. A su vez, un ejemplo conducta, además de ser también el medio de las
notable de imagen artística es la canción Imagi- representaciones internas.
ne de John Lennon (1940-1980). Miller ha des- El pensamiento puede entenderse como un
tacado las semejanzas entre creatividad artística lenguaje si entendemos “lenguaje” como sinóni-
y pensamiento científico creativo, en particular mo de “sistema de representación”. En este caso
el papel del procesamiento de información in- las diferentes representaciones internas consti-
consciente (Miller, 1996). tuyen un sistema, con la particularidad de que
cada representación puede expresarse de diver-
3. EL PENSAMIENTO COMO LENGUAJE sos modos según el lenguaje externo utilizado.
El filósofo y psicolingüista estadounidense Fo- Este punto de vista puede advertirse en John
dor (1975) defiende la teoría de que los seres Locke (1632-1704), para quien las palabras de
humanos no sólo tienen los lenguajes naturales los hombres son signos externos de sus ideas in-

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visibles. Además, según Locke, no hay una co- Cabe una segunda observación crítica al
nexión natural entre sonidos articulados deter- lenguaje del pensamiento fodoriano, consisten-
minados y ciertas ideas (pues entonces habría un te en señalar el carácter también innecesario del
único lenguaje para todos los hombres), sino que doble aspecto que Fodor postula para el lenguaje
tal conexión es arbitraria (Locke, 1978: 11 y 12). del pensamiento. En efecto, y seguimos en el ca-
A su vez, Fodor, también en el capítulo 2 pítulo 2 de The Language of Thought, los estados
de The Language of Thought (1975) señala que computacionales (es decir, las representaciones)
nadie aprende un lenguaje L a no ser que ya imputables a los organismos se pueden explicar
sepa un lenguaje distinto de L pero lo suficien- como relaciones entre el organismo y las fórmu-
temente rico como para expresar las extensiones las del código interno. Dicho de otro modo, y
de los predicados de L. Por ello no todos los tal como Fodor sostiene claramente en Psycho-
lenguajes que uno sabe son lenguajes que se han semantics (Fodor, 1987: 16 y 17), el lenguaje del
aprendido, siendo el lenguaje del pensamiento o pensamiento es un conjunto infinito de repre-
“mentalés” aquel lenguaje interno y privado, no sentaciones mentales que funcionan tanto como
aprendido, que es tan potente como cualquier los objetos inmediatos de las actitudes propo-
lenguaje que se pueda llegar a aprender. sicionales como los dominios de los procesos
Ciertamente, y como primera observación mentales. Es decir, existe una representación
crítica, esta explicación de la diferencia entre mental del objeto de una actitud proposicional
lenguaje del pensamiento y lenguaje público (proceso mental) y el organismo tiene tal acti-
supone un fuerte innatismo que resulta innece- tud proposicional si y sólo si el organismo man-
sario. Al final del citado capítulo 2 de The Lan- tiene una relación funcional/computacional con
guage of Thought, Fodor añade que el lenguaje esa representación mental; en suma, tener una
interno es enormemente rico (es decir, es capaz actitud proposicional (estado mental) es tener
de expresar cualquier concepto que el organis- una relación funcional/computacional con una
mo pueda aprender o tener) y que su capacidad representación mental.1
representacional está, en todos los aspectos, de- Este aspecto doble del lenguaje del pensa-
terminada innatamente. miento fodoriano me parece irreal. La psicología
Sin embargo, la existencia de un lenguaje cognitiva necesita un lenguaje interno o priva-
del pensamiento, esto es, de un sistema de re- do (no manifestado en conducta) que es tanto
presentaciones internas previo, evolutiva y ge- un medio de representación como un medio de
néticamente, al lenguaje externo de palabras no computación. Pero no parece necesario distin-
exige un innatismo global, aunque sí el innatis- guir dos niveles de representaciones, uno cons-
mo de algunas categorías generales. Es decir, tituido por actos mentales y otro constituido por
la recepción de información a partir de nues- sus objetos mentales, sino que cualquier acto
tros sentidos puede y suele generar en nosotros mental incluye (como contenido o sentido) su
conceptos que luego expresamos con palabras. objeto. Además, desde el punto de vista neuronal
Dado que los órganos de representación de los tampoco parece aceptable distinguir entre un ni-
seres humanos son básica y biológicamente
iguales, también sus conceptos son básicamente
iguales. En cambio, dado que el ambiente social 1 Creo que el primero en denominar “actitudes proposicionales” a los
procesos mentales fue Bertrand Russell (1872-1970), en la Introduc-
es diverso para cada grupo humano, las conven-
ción al Tractatus Logico Philosophicus (1973) de Ludwig Wittgens-
ciones que rigen las palabras producen “vestidu- tein (1889-1951), al entender, en términos lógicos, que los procesos
ras” distintas para esos conceptos. mentales son actitudes hacia proposiciones. Por ejemplo, mi creencia
o mi deseo de que mañana llueva es mi actitud hacia la proposición
“mañana llueve”.

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vel neuronal de actos mentales y otro nivel neu- var la expresión (hablada o escrita) de nuestro
ronal de objetos mentales, sino que todo el sis- pensamiento.
tema de representaciones mentales tiene su base
en un único sistema de mecanismos neuronales. REFERENCIAS
Lo esencial en este asunto del lenguaje del Anderson, J. R. (2010). Cognitive Psychology and its Implications
pensamiento es subrayar que el pensamiento ya (7ª ed.). Nueva York: Worth.
Brass, M., Lynn, M. T., Demanet, J., & Rigone, D. (2013). Ima-
es un lenguaje, aunque no es un lenguaje pú-
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en infantes, sordos y afásicos. La psicóloga es- ——. (2013). La enseñanza de la filosofía de la mente y el desa-
rrollo de la sociedad humana. Ludus Vitalis, XXI, 39, 283-
tadounidense Spelke (1990) ha encontrado ex-
286.
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ceptos. A su vez, las personas sordas tampoco science and art. Nueva York: Springer.
poseen un lenguaje pleno, aunque puedan pro- Pardos, A. (2017). Las imágenes en el pensamiento. Revista
ferir algunos sonidos y comunicarse mediante Mexicana de Investigación en Psicología, 9(2), 87-102.
gestos convencionales. Finalmente, las personas Santo Tomás, J. de. (1948). Ars logica seu de forma et materia ratio-
cinandi. B. Reiser (Ed.). Marietti, Roma: Casali.
con afasia de Broca (es decir, con daños masivos
Salovey, P., & Mayer, J. D. (1990). Emotional intelligence. Imag-
e irreversibles en esta zona frontal del cerebro, ination, Cognition and Personality, 9(3), 185-211.
normalmente izquierda) son también casos cla- Singer, J. L. (1975). The inner world of daydreaming. Nueva York:
ros de pensamiento sin lenguaje, aunque puedan Harper & Row.
producir alguna palabra corta. Smith, E. E., & Kosslyn, S. M. (2007). Cognitive psychology: Mind
En conclusión, parece claro que nuestro and brain. Nueva York: Prentice Hall.
Spelke, E. (1990). Principles of object perception. Cognitive Sci-
pensamiento consta de representaciones, y no
ence, 14, 29-56.
de imágenes en general, aunque ciertamente las Vinacke, W. E. (1952). The psychology of thinking. Nueva York:
imágenes (creadoras) forman parte del amplio McGraw-Hill.
campo de nuestro pensamiento. A su vez, el Wittgenstein, L. (1973). Tractatus logico-philosophicus (Trad.: E.
pensamiento constituye un lenguaje interno, en Tierno Galván). Madrid: Alianza.
cuanto sistema de representación, con una evi-
dente base neurológica, bien distinto de los di-
versos lenguajes públicos, que permiten obser-

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MARTÍNEZ-FREIRE: REPRESENTACIÓN Y CREACIÓN MENTAL

NOTAS DE AUTOR cabo con los principios éticos de la Declara-


Conflicto de intereses: el autor del presente estu- ción de Helsinki de 1964 y sus posteriores
dio indica no tener ningún tipo de conflicto enmiendas.
de interés.
Adherencia a principios éticos e integridad científi- Recibido el 17 de octubre de 2016.
ca: todos los procedimientos de elaboración Revisión final 28 de octubre de 2016.
del presente manuscrito fueron llevados a Aceptado el 1 de noviembre de 2016.

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