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ESTUDIANTE

ALEJANDRO ZABALA

ENSAYO

¿COMO INTERVIENE EL ESTADO EN LA DISTRIBUCION DE LAS TIERRAS Y


LA SUSTITUCION DE CULTIVOS LICITOS POR ILICITOS Y DESPLAZAMIENTO
CAMPO-CIUDAD?

MATERIA

ECONOMIA COLOMBIANA

CUARTO SEMESTRE

UNIVERSIDAD

FUNDACION UNIVERSITARIA MARIA CANO

AÑO

2010
PROBLEMÁTICA

En Colombia la violencia y la tenencia de tierras ha tenido una relación histórica de


gran importancia, la problemática referente al narcotráfico y el crecimiento del
paramilitarismo, han venido borrando la idea de un país en paz; durante años
autodefensas han desplazado a campesinos y pequeños propietarios de sus
tierras, apropiándose de estas, de una manera ilegal.
Por tal inconveniente es deber del estado preocuparse por la reparación, en este
caso el retorno y devolución de miles de hectáreas a las poblaciones afectadas,
ofreciéndole garantía a sus derechos como seres humanos.

La tierra se ha constituido como ente indispensable para las economías modernas


y su distribución ha generado las transformaciones políticas y sociales desde el
siglo XIX, el modelo económico de Colombia está estrechamente relacionado con
nuestra problemática, y es que existen en promedio 4 millones de desplazados.
Una cifra preocupante para el gobierno colombiano y los habitantes de un país tan
sufrido y aguerrido.
Por lo tanto la redistribución de la tierra es una mayor preocupación para los
habitantes del campo, comunidades afro descendientes, indígenas, en general las
poblaciones rurales. Además la intensificación de los cultivos de uso ilícito en todo
el país hace más grande la problemática de las tierras colombianas pues el
narcotráfico como garantía del inconveniente requiere de grandes extensiones de
tierra para su producción a gran escala en el mercado internacional, por lo cual se
le debe poner fin y freno, pues este fenómeno pretende la expulsión por medios
violentos a los tenedores de estas grandes tierras y por lo tanto se produce el
llamado desplazamiento forzado.

Las cifras del RUT dejan al descubierto que cerca del 59% de los hogares
desplazados tenían acceso a sus tierras y cerca del 29% eran propietarios legales
de ellas, se dice que la población desplazada ha perdido alrededor de 4 millones
de hectáreas lo que equivale a una tercera parte de la tierra en Colombia,
haciendo evidente la presencia de un conflicto que viola los derechos humanos y
un mercado impulsado por las demandas de grandes narcotraficantes; lo más
curioso de todo es que, podemos ver que las zonas con más concentración de
tierra son aquellas con menor crecimiento económico, menores niveles de salario
y mayores niveles de violencia.
El INCORA estima que los narcotraficantes poseen el 48% de las mejores tierras
del país, mientras que los pequeños propietarios constituyen el 52% restante,
pues al ser desplazados de sus tierras se les niega cualquier vínculo con ellas.
¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN?

Colombia posee más del 10% de la biodiversidad mundial de flora y fauna, es el


segundo país en plantas y anfibios, es el primer país en diversidad de aves, es el
cuarto en disponibilidad de agua por unidad de superficie, es el séptimo en
mamíferos y el sexto en reptiles, adicional a esto posee alrededor de 25 millones
de hectáreas de tierras, que por sus características son potencialmente aptas para
el desarrollo de producciones con altos rendimientos.

Inconvenientes como el desarrollo de obras de infraestructura, la deforestación, el


consumo de leña para fines energéticos, los incendios forestales, el
desplazamiento forzoso y la erradicación de los cultivos ilícitos, trae como
consecuencia la pérdida de un patrimonio natural, de un capital importantísimo
para nosotros, y el deterioro de nuestra calidad de vida.

Dicho anteriormente, los cultivos ilícitos presionan bosques, destruyen los


ecosistemas, y sobre todo son causa del desplazamiento de grandes familias.
Como dato estimado se dice que por cada hectárea de coca sembrada se
destruyen 2 de bosque y por cada hectárea de amapola se destruyen 2.5 a su vez,
afectando especialmente el ecosistema y su espacio. Considerando lo anterior es
deber colombiano idear un método por el cual se acabe, o por lo menos se
controle este tipo de traumas que aquejan a nuestra población, es ahí donde viene
la propuesta de reforestación comercial donde se reemplazan los cultivos ilícitos
por áreas productivas enmarcadas dentro del concepto para un desarrollo
sostenible.
Asimismo ocurrió en países como Perú y Bolivia donde se acogieron a los
campesinos cocaleros en planes de inversión con dineros donados para que se
forjaran proyectos por los cuales la economía de estos países tuviera
fluctuaciones positivas bajo vigilancia y supervisión del estado, a pesar de que la
problemática en estos territorios no se ha reducido considerablemente, se toma
como un éxito el hecho de que haya nacido una fuerte organización entre los
campesinos e indígenas razón por la cual economía se superó como lo deseaban.

El estado colombiano ha desarrollado una alternativa para la erradicación


voluntaria de estos cultivos donde haga constar que la recuperación de las tierras
perdidas por degradación, sean recuperadas y con ellas los intereses económicos,
así propender una mejora ambiental, beneficios como la disminución de la erosión,
la incorporación de materia orgánica, la producción de madera y frutas para su
respectiva comercialización, pudiendo darle otra alternativa los campesinos
cocaleros dentro de un marco económico estable.
CONCLUSIONES

los cultivos ilícitos en Colombia predominan en poblaciones campesinas e


indígenas con muy poca presencia de ley, educación, y salud, es decir bajos
niveles de calidad de vida, obviamente los altos ingresos por parte del cultivo han
generado una transformación social reflejada en un consumo desmedido, en la
prostitución, en la presencia de grupos subversivos, empeorando así la situación,
razón por la cual debemos implementar el modelo agroforestal, donde el estado
pretende suplantar lo ilícito dándole legalidad apoyado por una garantía que brinda
estabilidad económica y beneficios ambientales en el mediano y largo plazo, el
éxito de la propuesta radica en la manera como se induce a la comunidad
campesina al desarrollo de la misma dándole capacidad en la toma de decisiones
para el desarrollo productivo de sus recursos naturales.

En conjunto la sustitución de cultivos ilícitos debe entenderse como un proceso


paulatino y extremadamente complejo, que no requiere sólo de grandes capitales
sino de tiempo, paciencia, y común acuerdo entre las unidades campesinas y el
gobierno, para que así, la codicia de los narcotraficantes no les arrebate sus
tierras, y pueda existir una relación equitativa entre territorio y legítima propiedad.

Se debe asumir un compromiso claro en la lucha contra el consumo de


estupefacientes, establecer una técnica económica y financiera más flexible para
el desarrollo de esta propuesta dándoles viabilidad y mostrando un verdadero
beneficio para nosotros los colombianos.

BIBLIOGRAFÍA

• Propuesta para la sustitución de cultivos ilícitos mediante modelos


agroforestales. Liseth Andrea García Ruiz

• www.prensarural.org - artículo sobre la sustitución de cultivos ilícitos

• www.incora.gov.co - instituto colombiano de la reforma agraria.