Vous êtes sur la page 1sur 1

EL TESTIMONIO

Un testimonio se refiere a la afirmación acerca de algo. Esta palabra proviene del


latín testimonium, que significa demostración o evidencia. Así, un testimonio se refiere a lo
que una persona afirma y las evidencias que ofrece para demostrar la veracidad de un
evento o de una cosa en particular. Los testimonios son de utilidad cuando se está
tratando de aclarar qué fue lo que ocurrió en cierto momento, de esta manera, los
llamados “testigos”, son quienes aportan datos relevantes para descifrar lo ocurrido. Los
testimonios personales son aquellos que da alguna persona o grupo de personas para
mostrar a otros algo importante acerca de su historia de vida.
A continuación se presentan algunos ejemplos de testimonios.

Ejemplo de testimonio personal:

Testimonio de Alejandra, persona que tenía sobrepeso y logró llegar a su peso ideal.
Mi nombre es Alejandra, tengo 22 años y desde que yo me acuerdo padecí cierto grado
de sobrepeso. La verdad es que al inicio ni siquiera te das cuenta de esto, tú piensas que
no estás gordo, que esa es tu estructura corporal. Poco a poco me fui dando cuenta de
que no estaba en el peso en que debía estar, sin embargo, también estaba segura de que
de ninguna manera podría perder esos kilos que tenía de más.
La verdad es que no me sentía del todo cómoda, me cansaba muy rápido, y la verdad lo
que más me importaba era lucir mejor, quería ser popular entre las personas del sexo
opuesto y también causar envidia a otras mujeres.
Entonces, decidí buscar algún método “milagroso” que me ayudara. Probé unas pastillas.
Fue una total maravilla, perdí 10 kilos en un mes, estaba feliz. El problema fue que al
poco tiempo comencé a sentirme mal de salud, tenía la boca constantemente seca y en
algunas ocasiones llegué a desmayarme.
La segunda vez que me desmayé decidí acudir con el médico, éste me dijo que tenía un
problema en uno de mis riñones, las pastillas lo estaban dañando. En ese momento decidí
dejar las pastillas, y con esa acción, vino el temido “rebote”. Recuperé los 10 kilos que
había perdido y otros 7 más. Estaba en total depresión, pero lo que más me importaba era
cuidar mi salud. El médico me dio tratamiento y finalmente mi función renal volvió a la
normalidad.
Ahora con muchos más kilos encima, decidí hacer las cosas de la manera tardada: dieta y
ejercicio. Acudí con un nutriólogo y un entrenador de gimnasio. En tres meses perdí 5
kilos, y así fui bajando poco a poco. La cuestión aquí es que todos estamos desesperados
por lograr nuestras metas lo más rápido posible, pero la verdad es que el camino fácil
nunca es el más indicado. Lo que nos lleva al éxito es el esfuerzo constante y la
dedicación. Hoy estoy en mi peso ideal y me siento maravillosamente de salud.