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Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO Ecuador

Departamento de Desarrollo, Ambiente y Territorio


Maestría de Investigación en Estudios Socioambientales
Evaluación de impacto ambiental
Prof.: Dra. Sara Latorre

ACTUALIZACIÓN DE ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL


PROYECTO MINERO FDN, PARA LAS FASES DE EXPLOTACIÓN, BENEFICIO,
FUNDICIÓN Y REFINACIÓN (2016)
Análisis Crítico

Presentado por: Alexandra Romero

Quito, Octubre de 2018


Análisis crítico del EsIA Fruta del Norte

1. Introducción
La Evaluación de Impacto Ambiental (EsIA) es una herramienta de especial importancia para el
proceso de toma de decisiones (Morgan 2012), que surge con el objetivo principal de tomar en
cuenta una serie de elementos socio-ambientales, que son dejados a un lado al momento de
planificar y emplazar proyectos orientados al desarrollo económico de una región.

La elaboración de Estudios de Impacto Ambiental (EsIA), comúnmente ha seguido una


metodología similar, con sus variantes, no sólo a nivel latinoamericano, si no, a nivel global, no
obstante, es fundamental analizar los procesos inherentes a la valoración y evaluación, de los
impactos, que darán luces de la transparencia que requiere este instrumento preventivo que
permita desarrollar una gestión ambiental sustentable.

Para efectos de este trabajo, se realizará el análisis crítico de la Actualización del EsIA Proyecto
minero Fruta del Norte (FDN) para las fases de explotación, beneficio, fundición y refinación. Es
importante mencionar que FDN es el primer proyecto megaminero subterráneo liderado por
Lunding Gold, apuntalado como uno de los más importantes de Suramérica, con reservas
estimadas de 4,82 millones de onzas de oro y 6,34 millones de onzas de plata.

Lo anterior nos coloca en la posición de pensar y reflexionar sobre la importancia de la


rigurosidad que debe caracterizar el EsIA para dicho proyecto, dado a que no son desconocidos
los impactos de la minería a gran escala sobre los sistemas socio-ecológicos, que poseen una gran
complejidad y donde se gestan una serie de interacciones.

La actualización del EsIA fue realizado por la consultora ENTRIX INC (nombre comercial
Cardno). El mismo se introduce con la afirmación de que el informe incluye los aspectos técnicos
relacionados con el tipo de proyecto, su localización, justificación, etapa constructiva y
operación. Así como la especificación de los mecanismos, procedimientos y métodos de
recolección, procesamiento y análisis de la información socioambiental, su grado de
incertidumbre y las fechas de la toma de datos de cada uno de los componentes.
A manera de antecedentes, y para entender el proceso de actualización, es importante señalar
algunos requerimientos por parte de la autoridad ambiental, en este caso, el Ministerio de
Ambiente de Ecuador (MAE), exigidos a la empresa minera, para el otorgamiento de la licencia
ambiental. En junio de 2003, la Compañía presentó a la Subsecretaría de Protección Ambiental
del Ministerio de Energía y Minas, el Estudio de Impacto Ambiental para la Fase de Exploración
Avanzada de la concesión minera La Zarza, que fue aprobado por dicha cartera de Estado, en
marzo de 2004.

Luego de que la Compañía suspendiera sus actividades, en conformidad con el Art. 8 del
Mandato Constituyente No. 6, del 18 de abril de 2008, mediante resolución No. 191 del 7 de julio
de 2009, la Subsecretaria de Calidad Ambiental del Ministerio del Ambiente aprobó la
Actualización del Plan de Manejo Ambiental del Área minera La Zarza, para la fase de
exploración avanzada, con lo cual, según lo dispuesto en el Acuerdo Ministerial No. 056;
facultaba a la Compañía a reiniciar sus actividades.

Mediante la Auditoría Ambiental de las actividades de exploración avanzada del Proyecto


Minero Fruta del Norte, en la Concesión Minera La Zarza, la Compañía obtuvo la
correspondiente Licencia Ambiental del Proyecto en julio de 2010. Posteriormente, en enero de
2011, el MAE resolvió modificar la Licencia Ambiental para la fase de exploración avanzada en
la concesión minera La Zarza, del proyecto minero Fruta del Norte, originalmente emitida en el
2010, a fin de que la nueva licencia incluya las nuevas actividades propuestas (construcción de
una rampa exploratoria) en la Actualización del Estudio de Impacto Ambiental.

En octubre de 2011, la Compañía presentó a la Autoridad Ambiental el Estudio de


Impacto Ambiental (EsIA) para la fase de beneficio, fundición y refinación del proyecto minero
Fruta del Norte. Dicho estudio fue observado por la Autoridad Ambiental, y la Compañía
respondió dichas observaciones iniciales. En 2013 se recibió una segunda ronda de observaciones
al EsIA, sin embargo, en octubre de 2015, la Compañía solicita al MAE dar de baja este proceso
de licenciamiento, debido a la necesidad de realizar una actualización del EsIA de explotación, en
el cual se incluirá la fase de beneficio.
Sin embargo, en junio de 2013, Paul Rollison, CEO de Kinross, comunicó oficialmente al
Presidente de la República del Ecuador, al Ministro de Recursos Naturales No Renovables y al
Ministro Coordinador de Sectores Estratégicos, la decisión de la Compañía de no continuar con
el desarrollo del proyecto minero Fruta del Norte, con lo cual inició el proceso para dejar de
operar, así como para su salida ordenada del país. Este proceso fue suspendido ya que se
iniciaron conversaciones entre potenciales compradores y el Estado ecuatoriano. Con fecha 17 de
diciembre de 2014, Kinross Gold Corporation vendió las acciones de la compañía ecuatoriana
Aurelian Ecuador S. A. a Lundin Gold. El nuevo inversionista (Lundin Gold) es ahora el
propietario de Aurelian Ecuador S. A.

La Compañía presentó al Ministerio del Ambiente (MAE), en abril de 2015, el análisis técnico y
ambiental para determinar la factibilidad, tanto técnica como legal, de presentar la actualización
del EsIA de Explotación del Proyecto Fruta del Norte (Licencia Ambiental No. 005), licenciado
en 2013, para incluir, según lo establecido en el Art. 21 (Términos de Referencia para estudios de
impacto ambiental) y Art. 33 (Estudios conjuntos) del mismo Reglamento, las variaciones a la
fase de explotación y para que se incluyan las fases de Beneficio, Refinación y fundición en un
mismo estudio, ya que estas fases están estrechamente interrelacionadas entre sí.

Luego en 2016, se presentan los Términos de Referencia para la “Actualización del Estudio de
Impacto Ambiental del proyecto minero Fruta del Norte, para la fase de Explotación e Inclusión
de las Fases de Beneficio, Fundición y Refinación de minerales metálicos en el área operativa de
la concesión La Zarza (Cód. 501436) e infraestructura complementaria en las concesiones Colibrí
2 (Cód. 501389) y Colibrí 4 (Cód. 501433), además de la Explotación de materiales de
construcción en la concesión Colibrí 4 (Cód. 501433)”, los mismos que fueron aprobados por el
Ministerio del Ambiente en abril de 2016.

El proyecto consiste en la explotación de una mina subterránea, actividades de beneficio,


refinación y fundición para la producción de concentrado de oro y barras doré y explotación de la
cantera de materiales de construcción.

En este sentido, la consultora Cardno, propone dentro de sus objetivos generales:


1. Determinar el área de influencia directa e indirecta del Proyecto, tomando como
información base Área de implantación de infraestructura del proyecto (área de interés o de
ejecución del proyecto).
2. Determinar, mediante el levantamiento de la línea base socioambiental, el estado actual del
área de influencia directa del proyecto en sus componentes: físico, biótico, socioeconómico
y cultural.
3. Determinar el grado de sensibilidad de los componentes ambientales y socioculturales.
4. Identificar los riesgos naturales en el área de influencia directa del Proyecto.
5. Identificar, predecir, valorar y jerarquizar los potenciales impactos ambientales derivados de
la ejecución del Proyecto.
6. Realizar el Inventario Forestal y la valoración económica de los bienes y servicios
ecosistémicos de los bosques y vegetación nativa (VET), así como la valoración económica
del Capital Natural del área de estudio.
7. Preparar un plan de manejo ambiental (PMA), con el diseño de las medidas ambientales
establecidas en la sección de identificación y evaluación de impactos.
8. Diseñar el programa de monitoreo y seguimiento.
9. Cumplir con la normativa ambiental que regula las actividades mineras.
10. Facilitar la participación ciudadana en los momentos y términos establecidos en la
normativa ambiental vigente.
11. Obtener la Licencia Ambiental.

Dado a que se trata de un estudio bastante extenso, por el hecho de tratarse de un proyecto
de minería a gran escala, se hará énfasis especial en el objetivo 5, que se corresponde con
los elementos sustanciales contemplados al momento de valorar y evaluar los impactos.
También me parece importante analizar el aspecto de participación pública, sobretodo
porque dentro del área afectada se encuentran además de comunidades campesinas,
comunidades indígenas Shuar, lo que implicaría un proceso de consulta libre e informada.

2. Área de influencia
El área de influencia (AI), que se corresponde al ámbito espacial donde se manifiestan los
posibles impactos socioambientales ocasionados por las actividades del proyecto, y en la
cual se deben evaluar la magnitud e intensidad de dichos impactos, fue definida
considerando límites geográficos, administrativos, ecológicos y socioeconómicos. (Cardno
2016).
No obstante, al momento de revisar la descripción de los criterios de tales límites, dentro de
lo ecológico no se toman en cuenta las interacciones que se gestan dentro de los sistemas
socio-ecológicos, lo cual es determinante a la hora de medir impactos, sobretodo
acumulativos.
Por otro lado, los límites socioeconómicos, están reducidos a variables como densidad
demográfica, uso del suelo, accesibilidad, cuando entran en juego otros elementos, como la
conflictividad generada, la percepción de la población en relación a la modificación de sus
modos y medios de vida, entre otros.

3. Línea base
La línea base fue realizada tomando en cuenta cuatro aspectos: físico, biótico, socio
económico y arqueológico. Cabe destacar que si existe una amplia documentación para la
caracterización de la linea base, así mismo se destaca inversión por parte de la empresa
minera, en el tema meterológico, en FDN, correspondiente al aspecto físico.
Una vez más se observa el énfasis de las consultoras en el aspecto biofísico, lo cual se
muestra como una especie de lista de chequeo, para establecer una línea referencial que
permita “medir” el impacto. Sin embargo, al revisar el aspecto socio-económico, se observa
un reducccionismo que enfatiza en el carácter demográfico, infraestructuras, cantidad de
viviendas y, en menor importancia, los aspectos culturales, actores sociales y percepciones.

4. Área de sensibilidad
Este apartado me pareció importante dado a que precisamente, los impactos
socioambientales se pueden profundizar en ciertas áreas dado al grado de vulnerabilidad que
puedan presentar los ecosistemas, que pueden variar entre uno y otro, pero que es
determinante para medir los impactos.

Sin embargo, al momento de hacer la revisión de la metodología aplicada para determinar


estas áreas sensibles, se observa que está reducido a las intersecciones medidas en metros
cuadrados de superficies relacionadas con flora, fauna, cuerpos hídricos, sin tomar en
cuenta que se trata de sistemas dinámicos, donde la perturbación de un elemento de tal
ecosistema deriva en la modificación de sus ciclos naturales.

Lo mismo ocurre con el tema socio-cultural, La sensibilidad socioeconómica está asociada a


la vulnerabilidad de la población ante factores exógenos que puedan comprometer o alterar
sus condiciones de vida. Una sociedad o comunidad es vulnerable cuando, a merced de sus
condiciones sociales y ambientales, es incapaz de procesar factores que puedan perturbar las
condiciones de vida o de reaccionar a un impacto, lo cual determina el grado en el cual la
vida y la subsistencia de alguien quedan en riesgo.

Está determinada por la interacción entre los factores que intervienen en la ejecución de las
actividades del proyecto, la intensidad y duración que estas tienen a lo largo del ciclo de
este, y las posibilidades de transformación o alteración de las condiciones propias de
determinadas poblaciones abarcadas en el área de influencia.

La identificación de las áreas sensibles estuvo orientada a evidenciar zonas susceptibles a


impactos positivos dado a la generación de empleo en las zonas donde será emplazado el
proyecto, dejando de lado las posibles alteraciones a las formas de vida que serán
modificadas o perturbadas por los procesos de construcción y extracción de minerales.

5. Identificación, predicción, medición y evaluación de impactos socioambientales

Este apartado es el más importante a mi criterio, dado a que se observan los criterios e
indicadores de impactos, así como la metodología utilizada, que comúnmente presenta
vacíos y sesgos orientados a los intereses de las compañías.

Al inicio de esta sección, el documento dice textualmente: “ mediante la evaluación de estos


impactos, el equipo multidisciplinario identificó aquellas actividades con mayor potencial
de generación de impactos y los factores socioambientales más propensos a ser impactados,
para determinar las medidas específicas de mitigación, control y/o compensación
correspondientes” (Cardno 2016, 3).

A partir de lo anterior se invisibiliza la intención de evitar el impacto en caso de ser


significativos, lo que conlleva a inferir que el estudio está orientado a identificar aquellos
impactos que se pueden mitigar o compensar, cuyas acciones seguramente serán reflejadas
en el plan de manejo ambiental.

Seguidamente se describe la metodología utilizada y se trata de una adaptación de la


metodología de Conesa Fernández - Vitora (1997) con la incorporación de los criterios de
Angrist et al. (1996). En el proceso en principio se hizo una identificación del impacto,
luego una evaluación del impacto y finalmente una jerarquización del mismo.

En ese sentido hacen un cálculo del Nivel de Afectación Global (NAG) que dividen en dos
aspectos, el NAG fís-bio para evaluar los impactos a nivel biofísico y un NAG Soc, para
evaluar los impactos sociales. Cuyas fórmulas aplicadas fueron:

NAG fís-bio = NA * (3IN +2EX + MO + PE + RE + SI + AC + EF + PR + MC)


NAG Soc = 1,3 * NA * (3IN +2EX + MO + PE + EF + PR)

El componente magnitud es excluido de la fórmula y se aduce que la variante en la


determinación de nivel de afectación en el aspecto social responde a la influencia de fuerzas
externas como economía, política, prácticas sociales, que se traducen en el coeficiente 1,3,
que es asumido sin mayor explicación ni argumentación.

Se observa una serie de inconsistencias metodológicas, tratándose de una metodología


totalmente cualitativa, con valores numéricos que permitan sumar y restar impactos, cuya
ponderación es asignada a criterio del consultor sin explicar el procedimiento de
valoración de impactos.
Por otro lado, no hay una relación con la línea base establecida, no se toman en cuenta las
áreas de sensibilidad pobremente definidas, simplemente se asume un valor muy subjetivo,
con resultados de impactos totalmente mitigables y compensables.

Otro aspecto observado, es la falta de claridad entre factores ambientales, impactos e


indicadores, ciertos criterios son considerados como indicadores y viceversa, lo cual es un
aspecto común en este tipo de estudios.

Los impactos son evaluados por separado, totalmente aislados, no se contemplan las
interrelaciones que puedan darse con el factor biofísico y el socio- cultural. No se contemplan los
impactos acumulativos en ninguna de sus formas, sólo son mencionados muy superficialmente,
pero incluso no hay una definición de los mismos dentro del documento, entendiendo que pueden
resultar de la combinación e interacción de impactos en actividades sociales, económicas o
ambientales (Franks 2011).

6.- Participación pública

Este aspecto me parece fundamental sobretodo porque en el área afectada se encuentran


comunidades Shuar, y los procesos de consulta libre e informada no fueron desarrolladas en el
proceso de elaboración del EsIA, tampoco se describe en el documento ningún tipo de actividad o
acción que evidencie una participación pública, salvo las acciones de atención en gestión de
proyectos comunitarios reflejados en el PMA.

Una vez más vemos cómo en el proceso de elaboración del EsIA, las comunidades y sus
necesidades, así como sus preocupaciones son dejadas de lado, a pesar de que este EsIA FDN,
estableció dentro de sus objetivos, específicamente el Nro. 10, facilitar la participación ciudadana
como lo establece la ley.

Por otro lado, sería importante la participación de la comunidad en el monitoreo ambiental,


sobretodo porque se trata de procesos extractivos a gran escala, que tiene una alta afectación
sobre los sistemas socio-ecológicos, por lo tanto es vital un mecanismo de monitoreo transparente
(Himley 2014), donde la generación y transferencia de información a la comunidad sea legítima y
accesible (O'Faircheallaigh 2010).
7.- Conclusión

Los EsIA han sido desvirtuados, su razón de ser ha sido modificada para servir a los intereses del
capital, pues definitivamente, el proceso de toma de decisiones de ninguna manera – tras el
análisis de este EsIA, el cual ya ha sido aprobado – será mediado por los resultados obtenidos en
los mismos.

Por otro lado, es evidente el vacío metodológico presente al momento de evaluar y jerarquizar los
impactos, donde ciertos valores y ponderaciones son asumidos arbitrariamente sin ningún tipo de
argumentación, lo cual es fundamental, dada a la rigurosidad requerida para garantizar la gestión
ambiental sustentable.

Lejos de procurar la sustentabilidad fuerte requerida sobretodo en estas áreas de alta sensibilidad
ecosistémica, se refuerza la sustentabilidad débil, donde el capital natural es sustituido y/o
compensado por el capital económico.

Referencias Bibliográficas

Angrist, J. et al 1996. identification of causal effects using instrumental variables. Journal of the
American Statical Association. Vol. 91

Conesa Fernández-Vítora, Vicente. 1997. Los instrumentos de la gestión ambiental en la


empresa. Ed. Mundi-Prensa y Editorial Agrícola Española, S.A.

Franks, D.M, et al. 2011.Chapter 12. Cumulative social impacts. In: Vanclay, F. and Ana Maria
Esteves (Eds). New directions in social impact assessment. Conceptual and Methodological
advances: 202-220

Himley, Matthew. 2014. Monitoring the impacts of extraction: science and participation in the
governance of mining in Peru. Environment and Planning A:1069 – 1087

Morgan, Richard K. 2012. Environmental impact assessment: the state of the art, Impact
Assessment and Project Appraisal: 5-14.

O'Faircheallaigh, Ciaran. 2010. Public participation and environmental impact assessment:


Purposes, implications, and lessons for public policy making. Environmental Impact Assessment
Review: 19–27