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ORIGEN E HISTORIA DEL GRABADO MODERNO

En la Historia del Grabado se encuentra un buen ejemplo del


nacimiento de grandes ideas provenientes de la arcaica
necesidad humana de economizar tiempo y energía. En este
caso, se trató de realizar una misma imagen muchas veces en
una sola acción en vez de una por vez, o sea, reproduciendo.
Hay muchos ejemplos de diseños incisos que datan de tiempos
prehistóricos, en paredes de cuevas, piedras o huesos.
Inclusive la idea de reproducir un diseño data de 5.000
años. Los sumerios usaban un cilindro de arcilla endurecida
(arriba) para presionar sus escrituras cuneiformes
haciéndolo rodar en arcilla blanda en forma de tabletas
produciendo así los primeros originales múltiples. No solo
tuvieron la idea de la multiplicación sino que también la
idea de un principio mecánico, el rodillo, que en su forma
más sofisticada devino en la prensa de impresión actual. A
pesar de esto, varios miles de años hubieron de transcurrir
antes de que los Chinos y luego los Egipcios hicieran
diseños impresos en textiles.

Tres importantes descubrimientos tuvieron que conjugarse


para lograr hacer un grabado; primero: hacer un diseño en un
material duro para poder imprimir con él (matriz); segundo:
hacer un material de un tamaño manejable, flexible y
absorbente que admitiera impresión en su superficie
(invención del papel, China 105 AC.), y tercero: crear los
líquidos pigmentados suficientemente densos para poder
imprimir con ellos (tinta). Basándose en algunos diseños en
piedra y sellos encontrados en China se cree que los chinos
habrían producido una forma primitiva de grabado dos siglos
DC. Se sabe que los primeros grabados en madera impresos en
tela fueron hechos por los egipcios en los siglos VI y VII
AC. Los primeros grabados autentificados como tales e
impresos con tacos de madera fueron iconos o imágenes
religiosas budistas impresos en Japón entre 764 y 770 DC. La
primera imagen impresa (libro impreso más antiguo) con una
fecha autentica es el rollo del Diamante Sutra, impresa por
Wang Chien en 668 DC. (Museo Metropolitano de Arte. Nueva
York). Fue hallada en la Cueva de Los Mil Budas en el este
del Turquestán. De cuando en cuando, nuevos descubrimientos
extienden la Historia del Grabado varios años más atrás. Los
primeros impresos en el papel importado de China datan de
1151 y provienen de Xativa, España, precisamente la misma
ciudad donde se celebra la gran Bienal Internacional de
Grabado “Josep de Ribera”.

El grabado en Occidente se desarrolló siglos después de que


fuera conocido en Oriente. El primer grabado fechado europeo
fue impreso en 1418 en Mainz, Alemania. Los eruditos aun
discuten el origen del grabado europeo.

Es probable que la verdad sea imposible de determinar ya que


los primeros grabados, naipes e imágenes religiosas eran
transportados de un lugar a otro. Los tempranos grabados en
madera del siglo XV eran simples y lineales, con algunos
pocos textos, mostrando apenas el volumen de la forma.

En cuanto al grabado en metal, todos los autores


especializados están de acuerdo que su estilo y artesanía
indican claramente que se originaron en talleres de
orfebrería. Eran mucho más ornamentales que las xilografías
y muchas de las planchas de metal existentes muestran
agujeros en sus cuatro esquinas sugiriendo que eran montadas
como paneles decorativos o como cubiertas de portadas de
libros. Giorgio Vasari atribuye al orfebre nielador
florentino Masso Finiguerra (1426 – 1464) la invención del
grabado al buril, pero el grabado del siglo XV fue
indudablemente dominado por Alemania y los Países Bajos como
lo evidencian los grabados de Martin Schongauer (1448-1491),
Albrecht Dürer (1471-1528), Hans Burkmaeier 1473-1536, Hans
Baldung Grien 1484-1545, Lucas Cranach, El Viejo, 1478-
1553), Albrecht Altdorfer 1485-1538, y Hans Holbein 1497-
1543. Después de 100 años de sus comienzos el grabado llegó
a su cenit en Europa y en menos del mismo periodo, declinó y
decayó totalmente. Vale la pena recordar que la mayoría de
los grabados del siglo XV y XVI fueron solo imágenes
religiosas. La mayoría de estas fueron hechas para la
Iglesia y promovidas por ellas como parte del
adoctrinamiento de un populacho iletrado.

Casi al mismo tiempo que la decadencia del grabado se inicia


en occidente, una sorprendente nueva escuela de grabado, el
Ukiyo-é o “grabados del mundo flotante” comienza a florecer
en Japón. Contribuyó a su nacimiento la difusión de un
manual de pintura impreso en China conocido como el “Tratado
de Pintura y Escritura del Estudio del Decimo Bambú” (Boston
Museum of Art) que fuera ilustrado con grabados en madera y
que demuestra fehacientemente como los artesanos chinos, en
1633, ya habían logrado hacer que un impreso a color
pareciese una pintura a la tinta china a color, o sea, a la
acuarela como la llamaríamos nosotros. El Ukiyo-e duró hasta
el siglo XIX e influyó poderosamente en el desarrollo del
arte europeo moderno. Con el Impresionismo, la nueva era
comenzó con una gran efervescencia. De ese periodo en
adelante nuevas ideas en arte fueron introducidas a un ritmo
cada vez más creciente. La tecnología cambió la faz de la
tierra, cambiando la vida de sus habitantes y las
comunicaciones desparramaron las nuevas ideas por todo el
mundo. Artistas orientados hacia la experimentación
rechazaron los tabúes de la historia del arte y
revitalizaron las artes gráficas. Dos acontecimientos son
responsables de la dirección que tomó el grabado desde
entonces. Uno fue la invención de la fotografía y con ella
el advenimiento de los procesos reproductivos fotomecánicos
o fotograbados, y la segunda fue el descubrimiento de los
grabados japoneses. Así, el grabado como proceso
reproductivo (xilografía y litografía) fue hecho obsoleto
por la invención del fotograbado. Pero, a su vez, permitió
su éxito como artesanía y su renacimiento como medio
creativo. Los últimos 50 años han visto más ideas nuevas en
las artes gráficas que en los 500 años anteriores

En Paris, Toulouse Lautrec realiza sus famosos afiches del


Moulin Rouge y del Moulin La Galette influidos fuertemente
por la estética del grabado japonés y la imprenta
litográfica de los hermanos MOURLOT los imprime iniciando
así esa rica y estrecha relación entre grabador e impresor
profesional que más tarde deviniera en lo que se ha llamado
los “print publishers” o editores de grabados en que ambas
partes colaboran estrechamente para sacar adelante trabajos
experimentales. Más tarde sería la imprenta de LACOURIERE la
que proseguiría con esta nueva tradición. Al mismo tiempo el
pintor y grabador Jacques Villon se esforzaba investigando
las posibilidades de traspasar cuadros de sus colegas
impresionistas al grabado en metal. Nadie como él investigó
tanto el grabado en metal a color y su labor sería de gran
influencia en grabadores de toda Europa. En Inglaterra Sir
Stanley William Hayter fundó el primer taller de grabado
público y colectivo en Londres, el Atelier 17, invitando a
grabadores de todas las nacionalidades a formar parte y
adherirse a un movimiento que tenía por objetivo no solo la
enseñanza del grabado sino también el compartir los avances
técnicos de la investigación experimental. Posteriormente se
mudó a Nueva York y luego a Paris donde aún funciona
actualmente.

Esta breve y por ende superflua revisión de los orígenes y


desarrollo del Grabado viene a propósito de dos importantes
exposiciones internacionales de grabado que se realizan
regular y consolidadamente en el Oriente y que deben estar
en el currículum de cualquier grabador contemporáneo y que
llaman poderosamente la atención por la gran calidad técnica
exigida a sus concursantes. La Bienal Internacional de
Grabado de Taiwán (ROC) y la Bienal Internacional de Grabado
de Guanlan (RPCH). La primera, en China insular, se viene
realizando desde 1983 en el Taipéi Fine Arts Museum y es
organizada por la institución estatal cultural más
importante de Taiwán, Council For Cultural Planning and
Developement, Executive Yuan ROC, algo así como, la Oficina
Executiva del Consejo de Desarrollo y Planificación Cultural
de Taiwán. Esta es tal vez la bienal más exigente en
términos de calidad técnica.

La segunda, en China continental, es organizada por la Base


del Grabado Original de Guanlan, provincia de Szechen. Se
inició en el año 2009 no solo como un medio para difundir y
promover el grabado moderno sino también, en propias
palabras de sus organizadores, para que los chinos conozcan
mejor el mundo y el mundo los conozca mejor a ello. Fuera de
la organización e implementación de la Bienal misma, invitan
a destacados grabadores de todas partes del mundo a realizar
sus proyectos durante estadías de tres meses haciendo
grabados en sus talleres y alojar en una pequeña villa para
invitados. Todos los gastos corren por cuenta de los
organizadores excepto el pasaje aéreo y la transportación
dentro del país. Este es un organismo estatal y a cada
grabador invitado se le asigna dos maestros impresores
locales para acelerar la parte técnica y de edición de los
trabajos resultantes. De esta labor mancomunada nace un
intercambio de conocimientos enriquecedor para ambas partes
y este es sin duda el mejor organizado y más grande taller
de grabado del mundo hoy en día.