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ESTUDIANTES Y POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA 31

II. "LA REBELDÍA ESTALLA EN CÓRDOBA ... "


encontramos a la cabecera con un enorme cuadro al óleo que re-
PORTANTIERO, Juan Carlos, "La rebeldía estalla en córdoba... ", en
presenta al mismo obispo Trejo y Sanabria. En el otro extremo
Estudiantes y política en América Latina, Siglo XXI, México, 1978. (pp.
del salón una alegoría que representa, según me dijeron, a San
30-57). Carlos, porque aquella universidad se llama Universidad de San Car-
los. Y en el cielorraso otra alegoría que representa también, en traje
Todo comienzo de un proceso social suele resultar engañoso. Y el griego y distribuyendo ciencia a manos llenas, al mismo obispo
arranque del movimiento reformista, el motivo que desencadena los Trejo y Sanabria. La tribuna del salón de grados ha tomado la forma
sucesos, aparecerá ante sus contemporáneos como algo nimio, difu.. más parecida posible a un púlpito y no tengo dudas de que en
so. Un desorden estudiantil, hijos que se rebelan contra sus padres. gran parte lo es. No han de descender de aquella alta tribuna
La receta de la contraofensiva parece fácil: reprimendas a los cabe· -porque es tan alta como un púlpito--, no han de descender ~e­
cillas, un poco de tiempo, y todo volverá a sus carriles. Pero es que neralmente sino palabras de unción católica y de retórica eclesiásti-
a veces la historia trata de expresarse en las pequeñas cosas y el ca." 1 La descripción es elocuente.
movimiento de las estructuras sociales libera fuerzas cuyo lenguaje La cita de Justo se combina con esta opinión de Sarmiento sobre
en un primer 1nomento es confuso. Entonces no bastarán las repri- Córdoba, escrita varias décadas antes: "Córdoba es un mundo
mendas y los protagonistas aprenderán que un período de cambios aparte y en espíritu queda mucho de la Edad Media, pues el Rena-
se ha abierto. cimiento que le puso término en el resto de Europa, no pudo pe-
Argentina 1918; la Universidad de Córdoba en 1918. He.aquí los netrar en España porque la Inquisición fue como un cordón sani-
polos de una contradicción que debía estallar. La universidad, fun- tario para aislarse y cerrar a la inteligencia todos los caminos."
dada en 1613, era un reducto de la tradición reaccionaria, un bastión Las universidades argentinas se regían por una ley nacional
ultramontano en un momento en que el país, desde hacía algo más dictada en 1885. Este ordenamiento era similar para Córdoba, Bue-
de dos décadas, había iniciado un proceso de modernización tras nos Aires o La Plata, pero estas dos últimas casas de estudio habían
ser introducido por el capital imperialista en el mercado mundial. tratado de ajustar --gracias al predominio que en las sociedades
El peso del catolic~smo estilo contrarreforma, embebido de jesui- locales ejercía una élite liberal- la organización de la enseñanza
tismo, se había consolidado en Córdoba a través de la sucesión de al paso del tiempo. Entre 1_2.Q.iLy.J.906 un movimiento coordinado
clanes que nutrían a las élites sociales, políticas y culturales. La entre estudiantes y profesores jóvenes había logrado, en la universi-
universidad era un reducto de ese clan patricio, agrupado allí en dad de Bue_nos_ Aires, democratii;ar la selecci§n del cuerpo docente
las llamadas academias que controlaban rigurosamente el nombra- a
y derrotar- parcialmente "!as - academias vitalicias que nombraban
miento de los profesores y no permitían la más leve filtración de a los profesores, a la vez que introducir un soplo de modernidad
espíritu crítico. Era una universidad de abogados, de engolados en los estudios. ·
doctores en la que no entraba el método científico y experimental, En Córdoba, en cambio, hasta 1917, nada alteraba la paz colo-
en la que se enseñaba teología y derecho público eclesiástico, en nial, nada conmovía a la oligarquía cultural, apéndice de la Iglesia,
.donde Haeckel, Daiwin o Stammler eran autores heréticos y en don- que controlaba a los claustros. En el proyecto de \'Statutos apro-
. de, a título de mero ejemplo, los progra'mas de filosofía incluían bado en 1879 se establecía: "La patrona. de esta universidad será
ten1as tales corno "Deberes para con los siervos". la· Virgen Santísima, bajo el título de la Concepción, según fue
El líder socialista Juan B. Justo definía así, ya lanzado el mo- jurado en Claustro de 23 de febrero de 1818; a cuya festividad de
vimiento de los estudiantes, el clima de la antigua casa de estudios: vísperas y misa concurrirán todos los estudiantes y graduados por
~'Entrar en la vetusta casa en que funciona la universidad de Cór- el orden de antigüedad en Claustro." Y el juramento profesional se
doba es caer bajo Ja obsesión de imágenes eclC'siásticas. En medio prestaba, obligatoriamente, sobre los Evangelios.
del patio nos en...:ontramos con una gran estatua de fray Trejo y A mediados de 1917 comienza a encenderse la chispa de la reno-
Sanabria, estatua bastante pesada para que no pudiera ser volteada vación. El país estaba cambiando: crecía el número de huelgas y
a lazo en la última revuelta estudiantil. En el salón de grados nos el poder de los sindicatos, se ..ifianzaba la representación socialista
1
Juan B. Justo, Discursos y escritos políticos, Buenos Aires, s/f., pp. 280 ss.
[3p]
/¡!)
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en el Parlamento y, sobre todo, por primera vez en la historia, una "Toda la República -agregaba el manifiesto- conoce en estos
fuerza .política era llevada al poder con el apoyo de la mayoría de momentos la situación de fuerza que se nos ha creado, con intereses
la población: la Unión Cívica Radical que nucleaba, alrededor del mal ·entendidos, con ceguera fatalmente suicida. Hemos llegado a lo
presidente Hipólito Y rigoyen, la voluntad de cambio de las clases que no queríamos, a la huelga general, ya que considerábamos
medias. como una realidad indiscutible la necesidad imperativa del pro•
La movilización estudiantil se concentró progresivamente alrede- greso oportuno y eficaz en la casa de estudios; progreso que nos
dor de algunos petitorios de reclamos.: en especial, la sustitución delhiciera posible el vivir a la altura de nuestra propia época, a la que
sistema vigente para la provisión de las cátedras. Hacia fines de f917' tenemos un derecho sagrado."
el. Centro de Estudiantes de Medicina se dirigla al ministro de Ins- Simultáneamente, los .estudiantes cordobeses convocaban a la huel-
trucción Pública denunciando las deficiencias del régimen docente ga general, a través·· el~_ ~tro ma~~_f_i~s!o:
y protestando, en primer lugar, por la supresión del régimen de "Estudiantes: ·El Comité Pro Reforma Universitaria, haciendo uso
internado para los alumnos avanzados de la carrera de medicina de las amplias facultades que le son exclusivas y considerando:
en el Hospital de Clínicas dependiente de la universidad. "Que el actual estado de cosas imperante en la Universidad Na-
La reanudación de las clases, tras las vacaciones del verano, ace- cional de Córdoba, tanto en lo relativo a los planes de estudio, como
leró el descontento estudiantil. Se celebraron entonces las primeras a la organización docente y disciplinaria que en la misma existe, dista
asambleas convocadas por los centros de estudiantes de ingeniería en exceso de lo que debe constituir el ideal de la universidad ar-
y medicina y en ellas se resolvió ir a la huelga si las autoridades :gentina;
universitarias no satisfacían los reclamos. El clima político del país "Que la amplia y liberal reforma universitaria -impuesta por
favorecía la posibilidad de conquistar las reivindicaciones y los las circunstancias- debe ser propiciada por los estudiantes cuando
estudiantes lo sabían. no encuentra eco ni sanción en las corporaciones llamadas a esta-
El 10 de marzo de 1918 se realizó una manifestación callejera blecerlas, valiéndose para ello de todos los medios a su alcance;
-la primera- en la que el frente estudiantil se solidifica porque "Que en todo momento las gestiones encaminadas a tal objeto se
los estudiantes de la otra facultad integrante de la universidad ·han estrellado con la intransigencia deliberada en que se mantienen
--derecho- se adhiere a la misma. Días después nacía la primera los cuerpos directivos de la universidad, según aparece por el si-
organización conjunta de los estudiantes, el Comité Pro Reforma, lencio obtenido como única respuesta a los memoriales presentados
integrado por alumnos de las tres facultade;:· - - ~ y reiterados en diversas oportunidades;
Este comité dio a publicidad, el 14 de marzo de 1918, al primer "Que Se han agotado los medios pacíficos y conciliatorios para
documento de la reforma universitaria, en el que se llama a una obtener del honorable Consejo Superior la sanción de las reformas
huelga general por tiempo indeterminado. El documento estaba solicitadas por los diversos centros estudiantiles, resuelve:
dirigido a la juventud argentina y es un buen testimonio de los "Declarar la huelga general de estudiantes universitarios y man-
objetivos que se planteaban los estudiantes cordobeses en el momento tenerla hasta tanto se proceda por quien corresponda a la in1plan-
de lanzar el movimiento, objetivos que, poco a poco, irán siendo tación de las reformas Solicitadas."
enriquecidos: Este primer documento de la reforma ilustra bien sobre las n10-
"La Universidad Nacional de Córdoba -señalan- amenaza rui- tivaciones con que el movimiento nace. Se trata de promo\'er n10-
na; sus cimientos seculares han sido minados por la acción encubierta dificaciones frente a una situación docente insostenible, aprovechando
de falsos apóstoles; ha llegado al borde del precipicio impulsada la renovación que la presencia de Y rigoyen en el poder derrama
por la fuerza del propio desprestigio, por la labor anticientífica de obre el país.
sus academias, por la ineptitud de sus dirigentes, por su horror al Si los medios propuestos son contundentes, los objetivos siguen
progreso y a la cultura, por la inmoralidad de sus procedimientos, iendo tímidos. No hay, además, ningún marco ideológico que
por lo anticuado de sus planes de ,estudio, por la mentira de sus ntente trascender el mero gremialismo estudiantil. Al fin y al
reformas, por sus mal entendidos prestigios y por carecer de au- abo, lo que se buscaba era que la universidao monacal de Córdoba
toridad moral." · ,e pusiese a la altura "de !ns de Buenos Aires y La Plata, mediante
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el camino de obligar al gobierno radical a intervenir, tras Ja m reuniones públicas con graves dicterios contra las autoridades de la
vilización estudiantil. casa, cometiendo atropellos contra los estudiantes pacíficos que de-
La respuesta de la oligarquía académica parece adecuarse a 1 sean inscribirse, llegaron el día 1, señalado para la inauguración
convicción de que está frente a un disturbio estudiantil movido po: de los cursos, a los mayores extremos de insubordinación."
un puñado de agitadores: en sesión del 20 de marzo, el Consejo: El Comité Pro Reforma, entro tanto, también se diríge al gobie·r-
Superior de la universidad resuelve no tomar en consideració no pidiéndole que intervenga la universidad. El 11 de abrí_! Yrigoyen
ninguna solicitud estudiantil mientras no se restablezca la discipli accede a la demanda estudiantil. Un decreto gubemame¡;tal designa
na. Agrega, además, que el primero de abril se inaugurarán oficiaJ.. interyen1or_'1, ]()s§ N. Matienzo "a los fines de estudiar los motivos
mente los cursos, tal como se hace normalmente. Nada debe esta y~hechos que híu"l. proC!üCícÍo la actual situación y a adoptar la•
por encima del principio de autoridad. medidas conducentes a reparar esas causas y normalizar su fun-
cionamiento". La simpatía oficial por los estudiantes resulta evi-
Pero el proceso est3.ba ya en marcha y no sería fácil detenerlo. U dente; ellos resultan buenos aliados para ayudar a desmontar un
día antes de la inauguración de las clases, en el teatro más impoz:· reducto en el que se refugian los enemigos políticos del gobierno.
tante de la ciudad, los estudiantes realizan un acto público. S Así, la primer etapa de la reforma universitaria, concluía.
conflicto ya ~a trascendido Jos límites de la provincia y en el mif El movimiento estudiantil de Córdoba había encontrado, simul-
hablan, además de los líderes locales, otros llegados desde Bueno: táneamente, eco en el alumnado de todo el país. El mismo día
Aires. Solemnemente se da lectura a la declaración de huelga general¡ en que el gobierno decretaba la intervención a la Universidad de
y a la finalización del acto los estudiantes recorren las calles de, Córdoba, los estudiantes constituían en:_Buenos Aires Ja Federación
Córdoba entre el horror de las beatas y la indignación de las cla~: Universitaria Argentina, con delegados de las cinco universidades
altas. La columna de alumnos entonaba las estrofas de La Mar·• e~lstentes: las de Buenos
~ -
Aires, Córdoba,
_,_
·La- - Plata, Santa Fe y
sel/esa. Tucumán.
El día siguiente iba a ser un día de prueba para el movimiento La intervención aparecía claramente como un triunfo del mo-
estudiantil. Si la orden de huelgíl no era escuchada por la mayorí vimiento estudiantil, pero en realidad la batalla recién empezaba.
todo culminaría en derrota. Pero la mañana del 1 de abril de 191 Los primeros actos de Matienzo -un piiembro de las clases altas,
demostró que en Córdoba la autoridad universita;ia, de hecho, había'¡· pero liberal y amigo personal de Yrigoyen- estuvieron a la altura
caducado: los cursos no pudieron ser inaugurados porque !1º concu· de las expectativas estudiantiles. Uno de los motivos iniciales de Ja
rrió un solo alumno· a clase. lucha, el levantamiento de la supresión del régimen de internado
Las autoridades intentaron contraatacar clausurando las aulas! en e! Hospital de" Clínicas, fue resuelto de acuerdo con los pedidos
de la universidad "hasta nueva resolución". --La resoluCión se fuñ estudiantiles. Entre tanto, grupos de profesores renunciaban, po-
daba en "Jos reiterados actos de indisciplina que públicaménte vienen niendo sus cargos a disposición del interventor.
realizando los estudiantes de las distintas facultades de la univer· El 19 de abril de 1918 las clases se reanudab'1_n, previa declara-
sidad, como son : inasistencia colectiva a las clases, medios violent
1
ción del Comité Pro Reforma levantando la huelga. Tres días des-
para impedir la matriculación de alumnos, falta de respeto a l pués, Matienzo anuncia la elaboración de un proyecto de reformas
persona de académicos y profesores, manifestaciones notorias d: al -~statuto de la universidad, ya ·que· "la actual inamovilidad de Jos
rebeldía contra las autoridades del instituto". cuerpos directivos de las facultades -dice- compuestos de miem-
Las posiciones quedaban claramente marcadas. A partir de es: bros vitalicios que proveen de su propio seno los cargos de rector, de
momento, ambos bandos dirigirán su mirada y agudizarán sus pr• decanos y de delegados al Consejo Superior ha producido una
siones sobre aquella instancia que, privilegiadamente, podía rompe verdadera anquilosis al organismo universitario". El mismo día el
el equilibrio al que se había llegado: el gobierno nacional. interventor viajaba a Buenos Aires a fin de entregar personalmente
"Los jóvenes huelguistas -dice una comUnicación de las aut• el proyecto al presidente Yrigoyen.
ridades universitarias al ministro de Instrucción Pública- firmes¡ Los sucesos de Córdoba entraban así en un período de calma,
en su empeño revolucionario y de franca rebeldía, pronunciándose en! urgida por el partido gobernante para hacer frente a las interpe-

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ladones que Jos diputados socialistas proponían en el Parlamento cimiento que el gremialismo universitario va teniendo desde la década
nacional. del diez. Pero en general los intentos ·de democratización del go-
Las reformas, en esencia, abrían Ja participación en el gobierno bierno universitario eran centrados en la eliminación de la dicta-
universitario al cuerpo de profesores, quienes de ahora en ..adelante dura ejercida por las academias vitalicias y en la ampliación de
intervendrían en Ja elección de consejeros y rector. Esto satisfacía, las bases de la autoridad universitaria al conjunto de los profe-
pi>r el momento, las demandas estudiantiles. Las dos grandes rei- sores. Eso es, precisamente, lo que establece la reforma MatienzQ,
vindicaciones de la reforma universitaria: la docencia libre y la Los cambios disgustan, pese a sus limitacio~ -~~~¡;:;;;; profe-
participación del alumnado en la dirección de las casas de estudio sores vinculados con la oligarquía académica, que renuncian. Otros,
junto con profesores y graduados, todavía no habían sido explícita- más jóvenes, menos consolidados en la camarilla, apoyan la lucha
mente formuladas. estudiantil. A estos profesores se sumaban recientes graduados, de
La participación estudiantil en el gobierno de la universidad venía marcada orientación liberal y laica y aquella parte de la inteliguent-
siendo planteada desde algunos años. El Primer_ Congreso ~!'ricano sia cordobesa enfrentada desde hacía años al clericalismo vigente.
de Estudia11tes, reunido_ en MontevideÓ en 1908,. trató el terna y Ésas eran las bases del frente reformista en la primera etapa: alum-
formuló· un despacho que fue aprobado poí: unanimidad en el que nos·juntos a jóvenes profesares y gradu:idos de ideología liberal.··
se señalaba "como una aspiración que es de desearse sea llevada - El· tono programático que vh1cuiaba a unos con otros era, pre-
pronto a la práctica, la representación de los estudiantes en los cisamente, el de un "libefalismo wilsoniano", como lo definiría José
consejos directivos de la enseñanza Universitaria, por medio de de- Carlos Mariátegui años des!iúés. Mfü:hos sectores coincidían en que
legados nombrados directamente por ellos y renovados con la mayor el foco "réacdonário y a !rasado de Córdoba debía ser arrasado, en
frecuencia posible". momentos en que los centros principales del país -democratizaban su
Los congresos internacionales posteriores, realizados en Buenos estructura de participación en lo político y lo social.
Aires y Lima en 1no y 1912, ratificaron la necesidad de repre;én- La rpetáfora utilizada por los estudiantes cordobeses comparaba
tadón estudianirl. Pero esos reclamos eran todavía prematuros: el a su universidad con una Bastilla; frente a ella se levantaba "un
movimiento estudiantil no tenía fuerzas para imponerlo y la situación liberalismo científico que es el que dirige las acciones c!e la juven"
política no lo favorecía. En el único país en que el ascenso al tud", según pregonaba en los comienzos de la movilización un diri-
poder de las clases medias se opera ya en la primera década del gente universitario. Pero ese "liberalismo científico" pronto sería
siglo, el Uruguay; la reivindicación del alumnado, aunque limita- enriquecido por otros contenidos.
damente, es satisfecha en J908. Ese año, el gobierno envió un Una de las disposiciones dictadas por Matienzo obligaba a
proyecto de ley al Congreso, que fue aprobado, estableciendo las poner en marcha inmediata el nuevo mecanismo electivo, luego
normas para Ja organización de la universidad. U na de ellas establecía de dejar vacantes los cargos de rector, decanos, consejeros y miem-
que los consejos de las facultades estarían integrados por diez bros de las academias que llevaran más de dos años en el ejercicio
miembros, presididos por el decano, de los cuales uno era repre· de sus funciones. Tan formidable era la camarilla que gobernaba
sentante estudiantil, elegido por éstos. La limitación estaba en que, la universidad cordobesa que, en virtud de esta disposición, sólo
aun cuando era elegido por los. alumnos el representante no podía siete docentes de todos los que formaban parte de las facultades
ser un estudiante sino un egresado que no fuera docente de la pudieron conservar sus puestos.
facultad respectiva. En 1910, en México, se. irnroduce... también el Los plazos elaborados por Matienzo establecían que el 28 de mayo
principio de Ja participación- éstudiantil; en ese caso era un estu· deberían ser dectos los nuevos decanos y los consejos directivos de
<liante quien integraba el Consejo Directivo por elección de sus las tres facultades y que el 15 de junio la Asamblea Universitaria
pares, pero no poseía voto en las decisiones, sino solamente voz. En formada por la suma de éstos, paría culminación al proceso de nor-
lós demás países de América Latina no se abría ninguna posibilidad malización mediante la elección del nuevo rector.
de que ese principio fuera llevado a la práctica, ni siquiera en la Los estudiantes como tales no tendrían participación directa en
Argentina, hasta 1918. este proceso y ni siquiera la reclamaban. Pero en la medida en que
Había, ciertamente, algunos antecedentes, vinculados con el ere· las elecciones internas eran fruto de su presión y que, al amparo
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de los primeros encontronazos había crecido su capacidad de mo- ¿Qué era la Corda ~Una crónica de la época la define
vilización y su organización, la intervención de los alumnos, desde así:. "No es partido, nicll.ll), ni una sociedad ni nada que se les
afuera, resultó inevitable. parezca. Es una tertulia de doce caballeros católicos -éste es su
En esos días el Comité Pro Reforma cedía su lugar a formas más fuerte vínculo espiritual- y de edades aproximadas, muy uni-
orgánicas más estables con la estructuración de la Federación Uni- dos entre sí por lazos de amistad y aun de parentesco, que se reúnen .
versitariit,_4e.Córdoba y la edición de un periódico, lá Gaceta-Uní- en comidas y almuerzos periódicos, ya en un hotel ya en la casa
vC-Tsitaria. - -- -- ---· ---~-·
particular de alguno de ellos. Universitarios en su mayoría, políticos
--Nc;-¡;¡;n constituida, la federación entró de lleno a participar casi todos, funcionarios y ex funcionarios, legisladores y ex legisla-
en la lucha electoral y por unanimidad de votos resolvió propiciar dores, los asuntos públicos les ocupan desde luego y aun cuando
la candidatura del doctor Enrique . l\:fa.rtínez Paz para el rectorado con frecuencia sus señoras los ,acompañan en los ágapes, no dejan
de la universidad. La actitud dé- Íos estudiañt~s- motivó Í~s protes: éstos de presentar cie~to aspecto de consejos de estado. Tienen gen-
tas de algunos profesores, disconformes ante lo que aparecía como tes de todos los partidos, tienen diputados de todos los rumbos. Así,
una ingerencia indebida. La federación universitaria respondió a caiga el que caiga, triunfe el que triunfe, la Corda sale siempre pa-
esas reservas con un comunicado en el que, tímidamente, aparece rada." Esto será puesto a prueba en el momento de la elección del
la reivindicación de la participación estudiantil en el gobierno de las rector.
casas de estudio. "A los núcleos estudiantiles tanto o más que al Toda Córdoba estaba expectante ese 15 de junio de 1918 a las
electorado universitario le interesa la exaltación de un hombre apto tres de la tarde. En esos momentos se iniciaba la ceremonia con la
para la función rectoral", expresa, y agrega que no es ella la única que debía culminar el proceso de restructuración universitaria_. Se
entidad que propicia el nombre de Martínez Paz; "la federación sabía que había tres candidatos: Martínez Paz, Antonio Nores, miem-
, no impone, coincide". bro de la Corda Frates y como posibilidad transaccional, Alejandro
En las .primeras elecciones, donde debía nominarse a consejeros !Centeno.
y decanos, el triunfo de los estudiantes -que también para esos Ya mucho antes de la hora fijada para la iniciación de la asam-
casos habían apoyado a candidatos- es rotundo. ·lea, la universidad estaba rodeada por una multitud, en su mayoría
Con ese acto, la labor del interventor quedaba concluida. La elec- ompuesta por estudiantes. La atmósfera era tensa porque se ad-
ción del rector era ya atribución exclusiva de la Asamblea U niver- ertía la presencia de provocadores y de policías de civil, convocados
sitaria, que debía reunirse el 15 de junio. Ese día habrá de comenzar or los grupos clericales.
el ter~er per~?-~?- d_~___ la ~~(onna universitaria, su momento culmi- La _sesión se inició con la presencia de 42 consejeros sobre un
nante. .otal de 45. En una primera votación, Nores, el candidato conser-
ador obtuvo 15 votos, Martínez Paz 13 y Centeno 10. Tampoco
La elección de Martínez Paz, el candidato estudiantil, parecía ase-
n una segunda votación se llega a la necesaria mayoría, por lo que
gurada, dada la composición de la Asamblea Universitaria que debía
;e realiza una tercera. En ésta, los votos para Centeno se vuelcan
elegirlo, formada por una mayoría de profesores y consejeros apoyada
Nores que obtiene 23 contra 13 de l\Iartínez Paz. La Corda
por los alumnos. El grupo predominante compartía las características
rates h!lbía vencido. pero su victoria hará estallar las chispas . de
del candidato a rector, así definidas por un historiador reformista: n incendio que signará el verdadero nacimiento de la reforma.
"El doctor Enrique Martínez Paz era un hombre joven, profesor
Los profesores liberales no habían sido capaces de resi.sti1:Ja ¡:ire-
destacado por su ilustración, desvinculado de los antiguos círculos 'óri ejercida por el fuerte aparato clericru,-:_--- · · -··· . . .
universitarios y de una reconocida y probada orientación liberal." '
!;ie trataba, en definitiva, del núcleo de liberales postergados en los Pero la reforma no había concluido: por el contrario, recién co41
claustros úniversitarios por la dictadura que ejercía el clero a través
enzaba: Lo que sí había concluido era la débil alianza que los.
de sus doctores, agrupados en una organización semipública llamada ·studiantes habían entablado con los profesores liberales de Cór-\
la Corda Frates. oba para lograr una modificación de los estatutos que,· en primer\
:ugar, satisfacía a los misn1os profesores, marginados por la cama-¡
z Julio V. González, La Universidad .. ·~ ed. cit., p. 46. 'illa que controlaba las academias. \

11'?.
1.
40· JUAN CARLOS PORTANTIERO ESTUDIANTES Y POLÍTICA EN Al\<IÉRICA LATINA 41

A partir de Ja ·votación de rector, culminada con la derrota .de argentinos ha sido vulnerado por la jornada eleccionaria de hoy",
Ma.rtínez Paz, el programa estudiantil se radicalizará en términos dice la circular de los universitarios cordobeses reclamando solida-
de reivindicaciones universitarias, se estructurará más coherente- ridad. Y agrega: "De nuevo luchamos contra las camarillas enso-
mente en lo político y buscará nuevas bases de alianza social, en .. berbecidas. En un gesto incontenible, la juventud se ha levantado
sanchando, también, las limitadas fronteras de la provincia. contra los fariseos de la reforma y así ha quedado la universidad
Esta radicalización fue el resultado de la espontánea reacción señalada para siempre por una gran batalla. Algunos compañeros
estudiantil; el marco de conciencia que intentó darse una pequeña nuestros han sido heridos a puñal por agentes asalariados. Ni ame-
burguesía que advertía la imposibilidad de derrotar pacHicamente, nazas ni opresiones han de dominarnos, pues entendemos trabajar
en la universidad, a los restos de la vieja oligarquía. por el bien de la patria y el sacrificio es su precio. Necesitamos
Cuando en el salón de grados, oscuro, cargado de pesados mue- saber que no estamos solos, que es uno el honor de los estudiantes ar-
bles, cubiertas las paredes con los retratos de los sucesivos frailes gentinos. Reclamamos con urgencia de nuestros camaradas el pro-
que gobernaron desde 1613 a la universidad, se dieron a conocer nunciamiento de la huelga general universitaria."
los resultados de la elección, el escándalo estalló como una tor- Dos días después de los sucesos y mientras Ja agitación se extendía
menta. a todo el país, Nores intenta asumir el r."~tm:ado. Desde la mañana
Hechos pedazos saltaban los cristales de las puertas y de las ven- la muchedumbr~üC!laiifü-C:oimaba ·las calles vecinas a la uni-
tanas, eran arrancados los cortinajes, rotos los muebles y pisoteados versidad, mientras tropas del ejército y de la policía custodiaban
los cuadros de los venerables sacerdotes. las puertas e intentaban detener a los dirigentes reformistas.
Los estudiantes intimaron a la policía a que abandonara el edi- Del 15 al 20 de junio, en plena huelga general, la agitación se
ficio. "Como no accedieran al pedido --comenta un diario del 16 hace permanente, no sólo en Córdoba sino en las otras ciudades
de junio 'de 1918- la multitud arrolló a los gendarmes, arrastrán- universitarias. Comienzan los reclamos de solidaridad a los sindicatoS".
dolos hasta la puerta de calle." Hubo, también, estudiantes heridos y a los partidos de .izquierda, mientras se 'configuran, además,· los
por puñaladas lanzadas por guardaespaldas contratados por las auto· primeros rasgos del ideario reformista de confraternidad latinoame-
ridades universitarias, pero ello, no hizo más que acrecer la ola de ricana. La reforma universitaria iba, paulatinamente, elaborand~/
indignación y algunos intentaron incendiar el vecino edificio de la su ideología.
Compañía de Jesús, arrojando papeles ardiendo, tras haber inten- Ya había conseguido el apoyo de los gremios obreros de Córdoba
tado, vanamente, romper los barrotes de las puertas. Entre tanto, y comenzaban a formarse comisiones mixtas entre estudiantes y traM
otros grupos de estudiantes, colocaban en las puertas de la universidad bajadores. El clima de la izquierda era, en ese momento, acentua-
un cartel: "Se alquila", decía. damente polémico.
En medio del escándalo, un alumno ocupa el pupitre. del rector, La revolución rusa había introducido elementos de discusión entre
toma un trozo de papel, escribe nerviosamente unas frases y las los cuadros sindicales y políticos que se alineaban en el socialismo
lee, tras reclamar silencio, pero sin poder acallar la vocinglería: "La y en el anarquismo y ya en enero de 1918 una escisión del viejo
asamblea de todos los estudiantes de la Universidad de Córdoba tronco socialista, asentada preferentemeñié-eñ sus juventudes, daba
decreta la huelga general. Junio 15 de 1918." Era el primer docu· lugar a la fundación del partido comunista bajo el nombre inicial
mento de la primera etapa reformista y más de 1 000 estudiantes de Partido Sócialista Internacional. Miguel Contreras, uno de los
lo suscribieron, entre arengas, gritos y consignas que procla111aba~ la fundaaores·-·de- ese -p·artídOe-r;:--a-·1a· véz'~~·-séc_re1ario de_ la ~ederación.
Universidad Libre. " Obrera de Córdoba. Con él establecieron los primeros lazos estrechos
Pasadas las seis· de la tarde, los estudiantes abandonaron la uni- <lit.solidaridad obrero-estudiantil los dirigentes refom1istas.
versidad y recorrieron las calles de Córdoba, vivando la· huelga Los socialist~s, por su parte, con fuerza en el Parlamento, también
general. La federación universitaria local reclama solidaridad de sus se volcaron al apoyo de la causa estudiantil. Su líder máximo,_Juan
iguales de Tucumán, La Plata, Buenos Aires y Santa Fe, quienes B.. J l!S~?--un "revisionista" influido por fü;rnstein, que fuera el
acceden al pedido y declaran también la huelga general. primer traductor al castellano de El capital- visitó Córdoba en
Ya la 'huelga abarcaba todo el país. "El honor de los estudiantes julio del 18 y días despúés produjo una resonante interpelación
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en la Cámara de Diputados. Del bloque legislativo socialista se des- policía e incitar a los estudiantes a perseverar en la campaña que
tacó Mario Bravo, poeta novecentista y abogado de sindicatos, en han iniciado".
quien "los estudiantes vieron entonces a uno de sus maestros. Junto Era evidente que la juventud cordobesa había tomado la calle
a él otras figuras significativas --desde socialistas hasta liberales y a partir del 15 de junio, obligando al repliegue momentáneo de las
'anticlericales- apcyaron a los universitarios en conflicto: José In- fuerzas conservadoras que intentaban organizar un comité pro de-.
' genieros, Alejandro Korn, Alfredo Palacios, Manuel Ugarte, Leopoldo fensa de la universidad el que convocó también a actos callejeros,
Lugones, Telémaco Susini. Era el sector más avanzado de la con- mientras el gobierno de Yrigoyen alentaba privadamente a los estu-
traélite cultural argentina la que alentaba a los estudiantes en su diantes pero no producía ninguna medida a su favor.
lucha contra el bastiqn de la Iglesia.' Se vivía el momento de la agitación. Con prosa retórica los estu-
En los actos callejeros que tienen lugar en esos días en Córdoba, diantes confirmaban la intuición de estar viviendo días excepciona-
la federaci6n· iiiiiversifiiria invitó a oradores de Buenos Aires. El 23 les: "Córdoba está desconocida. Es un solo grito, una sola alma, un
de junio habló en uno de ellos Alfredo Palados ..ante más de 9 000 solo ideal de redención. Suenan los clarines policiales, carga la ca-
personas, según cálculos de la p.;¡¡a;.:, que asisten a una enfervori- ballería y ruedan los heridos, pero ninguno se mueve."
zada proclamación estudiantil, en la que la reforma comienza a
dibujar ya nítidamente su perfil continental. Ideológicamente la refoirna universitaria comenzaba a crecer, a am-
Se lee en el acto una "Orden del día" dirigida a todos los estu- pliar sus proporciones. A p~r del fracaso que signifi~ara la expe~
diantes del país y de América en cuyas primeras palabras se señala riencia de elección del rector, demiistrativo del poder que mantenían
que "el nuevo ciclo de civilización que se inicia, cuya sede radicará los sectores clericales sobre los profesores, el programa universitario
en América, porque así lo determinan factores históricos innegables, en sí mismo se radicalizó.
exige un cambio total de los valores humanos y una distinta orien- · Simultáneamente, en la medida en que el movimiento estudiantjl
tacilm de las fuerzas espirituales, en concordancia con una amplia llevaba sus reivindicaciones a la' calle y se insertaba en el proceso
democracia sin dogmas ni prejuicios". 3 sociopolítico del país ensanchaba el contenido de sus reivindicacio-
El documento agrega que "corresponde a las generaciones nacien- nes, buscando la coincidencia con las de otros sectores populares. El
tes realizar esas grandes aspiraciones colectivas" y en el plano espe- movimiento universitario se transformaba en un eslabón, el más de-
cífico de lo universitario reclama la renovación radical de los tonante, del movimiento político general.
"métodos y sistemas de enseñanza implantados en las repúblicas La necesidad de solidaridad exterior -una vez advertidos los es-
por cuanto ellos no se avienen ni con las tendencias de la época tudiantes que a la camarilla oligárquica no se la vencía si el combate
ni con las nuevas modalidades del progreso social". se entablaba sólo en la universidad- introdujo en la reforma algo
La importancia del texto aumenta porque se trata del primer pro- que sería, quizá, su característica más saliente: l_~,_proyec_ción conti-,
grama político de la reforma; del primer testimonio acerca de la nental sostenida tras la idea de un "destino" latinoamericano común.
voluntad de proyectar las reivindicaciones estudiantiles al plano más Estas percepciones, toda_vía no cristalizadas en ideología sistemá-
general de las reivindicaciones políticas. Aparece, además, en el do- tica aparecen recurrentemente en el período que se extiende desde
cumento el doble mesianismo, juvenil y latinoamericano, que ca- el 15 de junio -elección de Nores y declaración de huelga general-
racterizará la primera época de la reforma dándole, a la vez, su haStá. finés el~ julio de 1918; período consolidador de la proyección
fuerza expansiva y el diseño de sus propios límites. de la reforma, alzada en hombros de un estado de m_()vil_ización per-
El 30 de junio se realizó otra manifestación, más numerosa que manente.
la anterior, a cuya cabeza marchaba el diputado socialista Bravo. La -"El 21 de junio, seis días después del estallido que ganó las calles,
policía esta vez cargó violentamente contra los manifestantes y hubo los estudfañtes dan a publicidad un documento \le importancia
varios heridos. La federación obrera resolvió protestar enérgicamente singular que con el tiempo quedó como Manifiesto liminar de la
"por el atropello de que ha sido objeto el pueblo por parte de la reforma universitaria.•
3 Véase documento núm. 2, p. 136 .. 'Véase documento núm. 11 p. 131.

/ft
44 JUAN CARLOS PORTANTIEROJ ESTUDIANTES Y POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA 45

"La juventud universitaria de Córdoba a los hombres libres de "Ahora advertimos -agrega el documento-- que la re.ciente re-
Sudan1érica", es su título y a pesar de llevar las firmas de· los in.. fo'rrna, sinceramente liberal, aportada a la Universidad de Córdoba
tegrantes de la ~~~j!_.gi_i:~-~!b·'..~_,_qe la __ F~de~ación Universitaria de ~ór.. por el doctor José Nicolás Matienzo, sólo ha venido a probar que
doba fue redaCtado por alguien que, sin integrar . _ese· --c-iierj:)o, fue el mal era más afligente de lo que imaginábamos y que los antiguos
uno .. de los personajes claves -en ese momento y hasta su muerte privilegios disimulaban un estado de avanzada descomposición. La
producida en 1942- de la reforma universitaria: Deodoro Roca. ' reforma Matienzo no ha inaugurado una democracia universitaria;
Roca era entonces un joven egresado; miembro de tina· de las ha sancionado el predominio de una casta de profesores."
familias más tradicionales de Córdoba se enroló, sin embargo, en La ideología americanista de la reforma --que se corroborará
un liberalismo extremo que lo llevó luego al socialismo de izquierda. en los años siguientes por su centelleante repercusión en otros pai-
Siguió siendo siempre, pese a todo, un "gran señor" provinciano, ses- también se expresa en el Manifiesto liminar. EHo se advierte
consciente de su pertenencia a la nobleza criolla. Irónico, mordaz, de ya desde .el título, señalando que el mensaje de rebeldía de la ju-
una inteligencia incisiva pero sin voluntad de trabajo sistemático, era ventud cordobesa· se dirige "a los hombres libres de Sudamérica".
el espantajo de la beatería y del tradicionalismo conservador. Amigo Pero también, claramente, en el texto, cuyo primer parágrafo cul-
de Ortega y Gasset, de Stefan Zweig, de Eugenio D'Ors, de Rafael mina así: "Los dolores que nos quedan son las libertades que nos
Alberti --quienes admiraron el chisporroteo de su talento-- su fun- faltan. Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos
ción en la gestación del papel social de la refonna y en la elaboración lo advierten: estamos pisándo sobre una revolución, estamos viviendo
de los primeros tramos de su ideología fue central. una hora americana."
El Manifiesto liminar lleva su estilo; la marca de sus ideas y aun Cierto es que ese élan americanista de la reforma no evadirá los
de su retórica culterana. Su texto aporta dos dimensiones que serán marcos de un espiritualismo romántico, inserto nítidamente en Io- que
características de la weltanschaung reformista: la concepción del se ha llamado la tradición "arielista" del intelectual latinoamericano
demos universitario y la Ubicación latinoamericana, con-tinélltal, que discutiremos-mis adelante.
del movimiento cordobés. En un discurso pronunciado en esos agitados días cordobeses, el
En las reformas de los estatutos propiciadas por la intervención propio Roca será vocero de esa inquietud: "Pertenecemos --dice-:- a
Matienzo se señalaba, con aplauso estudiantil, que la autoridad esta misma generación que podemos llamar la de 1914 y cuya
universitaria debía cambiar de centro, radicándolo. en el cuerpo pavorosa responsabilidad alumbra el incendio de Europa. La ante-
profesora!. Con este ánimo e] movimiento universitario esperó con~ rior se adoctrinó en el ansia poco escrupulosa de la riqueza, en la
fiadamente el desenlace de la elección de rector. Pero cuando advier- codicia miope, en la superficialidad cargada de hombros, en el des-
te que los profesores resultan incapaces de propiciar una modificación dén por la obra desinteresada, en las direcciones del agropecuarismo
radical de la vida universitaria, surge, vigorosa y rápidamente, la cerrado o de la burocracia apacible y mediocrizante." 5
consigna del gobierno tripartito y paritario. Es decir, que d poder El discurso de Roca habla de la "turba cosmopolita" cuya pre-
de decisión eri ·las universidades sea compartido por partes iguales sencia puso en fuga la "espiritualidad", y reclama la necesidad de
entre representantes de los profesores, de los graduados y de los dar "contenido americano", de insuflar "carácter, espíritu, fuerza
alumnos. interior y propia al alma nacional". "Andamos entonces por la tierra
"La Federación Universitaria de Córdoba -dice el Manifiesto de América, sin vivir en ella. Las nuevas generaciones empiezan a
liminar- reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene vivir eri América, a preocuparse por nuestros problemas, a interesar-
que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el go- se por el conocimiento menudo de todas las fuerzas que nos agitan
bierno propio radica principalmente en los estudiantes. El concepto de y .nos limitan, a renegar de literaturas exóticas, a medir su propio
autoridad que correspondC y acompaña a uri director o _a un maestro dolor, a suprimir los obstáculos que se oponen a la expansión de la
en un hogar de estudiantes universitarios no puede apoyarse en la vida en esta tierra."
fuerza de disciplinas extrañas a la sustancia misma de tos estudios. 5 Deodoro Roca, "La nueva generación americana", en Federación Uni-
La autoridad en un hogar de estudiantes no se ejercita mandando, versitaria de Buenos Aires (FUBA), La ·Reforma Universitaria (1918-1958),
sino sugiriendo y amando: enseñando." .Buenos Aires, 1959, p. 35.
46 JUAN CARLOS PORTANTIEROf ESTUDIANTES Y POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA 47

Este despertar espiritualista, romántico, filantrópico y aristocrati. sus filas a niños y obreros y a toda clase de personas, de las que
zante de una pequeña burguesía liberal que creia llegada la hora de! nada saben de libros, de estudios, de títulos académicos ni de cien-
despertar, de Ja "reparación" tras lo que consideraba -equivocada..1 cias y quizá que no sabían que existiera en Córdoba la universidad
mente- la crisis final de la aristocracia terrateniente ligada doble. ni conocían su destino.)}
mente a Europa{alrancia:-porsücñfuñi;alñglaterra por los' Y su llamado final era un llamado para la acción: "Hemos visto
lazos más tangibles de la exportación de carne vacuna) se encarnaría que nuestros adversarios, de pocos, se han hecho un crecido número;
especialmente en la juventud que, al comenzar su participación en de débiles, sumando sus fuerzas se han hecho una potencia para
la universidad, se enfrentaba con los fantasmas de carne y hueso' amenazar con la destrucción de lo que más ama vuestro corazón.
del pasado. Tomad de ellos esta soberana enseñanza. Concertad el plan de de-
Por eso fue también anticlerical. Porque, aun cuando buena parte fensa; estrechad los claros; dejad de lado la sacrílega apatía en
de la oligarquía era laica, seducida por el positivismo que adquiría estas horas de manifiestos peligros; uníos con estrecha disciplina para
en Europa, la ligazón de la Iglesia con los "dueños de la tierra"~ la d!'fensa de vuestros dogmas y de vuestro clero. No desoigáis los
marcaba, sobre todo en el interior del país, la imagen de la Argen- llamados que lleguen a vuestros oidos de vuestro prelado y, orga-
tina tradicional. Al americanismo se sumaba, pues, el anticlerica.I nizados, detendréis todos los avances."
lismo. -------·--· ---·-·---- Al lado de estas palabras resonaban, como una respuesta, otras,
-_L~ Iglesia cordobesa reaccionó violentamente contra lo que la; contenidas en el Manifiesto liminar: "No podemos dejar librada
reforma tenía de kulturkampf, de combate contra su cerrada hege·I nuestra suerte a Ja tiranía de una secta religiosa."
monía cultural y política. Uno de los documentos más elocuentes, El anticlericalismo, el americanismo, la participación estudiantil
de la época, tanto quizá como los manifiestos y las declaraciones, en el gobierno universitario, el solidarismo social, es decir, el vago
de los reformistas, fue la pastoral que dio a conocer el 6 de julio_de universo ideológico de la reforma, que desbordara por las calles de
1918 el obispo de Córdoba, fray Zenón Bustos y Ferreyra, miembro Córdoba en los meses de junio y julio de 1918, intentará codificarse
-de la familia - más· poderosa de la provincia. más congruentemente en el Primer Congreso Nac_ional de Estudian-
"Córdoba ha contemplado azorada y sin creer que fuera realidad tes, convocado por la Federación Universitaria Argentina, del 20
las manifestaciones desordenadas y sacrílegas que veía", dice. "No al ·31 de julio. -
advirtió que le había llegado el momento de cosechar los frutos¡1 ~- El resultado fue, sin embargo, inferior al grado de combatividad
amargos de sus dolorosos destuidos en dejar a sus hijos sin disci·' reflejado por la movilización.
plina ni cultura y sin instrucción religiosa. Son numerosos los padre: Ya Ja reforma comenzaba a encontrarse con lo que Deodoro Roca
y los hogares de tradición eminentemente cristiana y católica que¡ llamará luego "sus límites infranqueables". En su nacimiento mismo
se han visto avergonzados por miembros de su seno que salían y se se enfrentaban dos tendencias mayores: aquella que confinaba al
plegaban a engrosar el tumulto, solidarizándose con sus ideales movimiento dentro de un proyecto de cambios para la universidad
gritando indignamente contra las personas sagradas y los templos. y la que empezaba a suponer que sin reforma social no podía haber
Ha visto negados los blasones que tenía ganados de alta cultura, d" una auténtica reforma universitaria.
1

católica y de Roma argentina. Se ha sentido amenazada de perder!• La intuición de quienes manifestaron por las calles de Córdoba se '
y los perderá, si no despierta y emprende un movimiento reaccionari acercaba a este último presentimiento, pero cuando por primera vez
contra sus descuidos en la educación cultural, religiosa y moral del' hubo que darle forma institucional a la rebeldía, la iniciativa pasó a :
sus hijos." quienes moderaban el enfrentamiento a lo puramente universitario. :
Pero el obispo no sólo temía por las deserciones de los hijos de- Hubo discusiones en el congreso pero el tono que mantuvo fue
las fa,milias tradicionales, smo también por las reperct1siones sociales el que le otorgó el pres_idente de la Federación Universitaria Argen-
que el movimiento estudiantil podía alcanzar: "Como si la--augusta¡1 tina, Osvaldo 'I..oudet, al definirlo así: "Ésté es un congreso uni-
causa del estudio y de la ciencia -agrega la pastoral- precisasen versitano-:y-¡;-,;:--dé-estudiar los problemas con espíritu universitario.
para irradiar de los desórdenes y tumultos, anatematizados por ellos,j Quiero decir, que todo es ajeno a él menos las cuestiones de peda-
se echaron a la calle con la revolución. Llamaron e incorporaron al gogía superior y que todas- ellas han de ser resueltas con espíritu

lt9
48 JUAN CARLOS PORTANTIERO li:sTUDIANTES Y POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA 49
científico. Después del entusiasmo inicial que arrancó a las almas Además, la autoridad máxima de Ja universidad -a la que el
de la indiferencia enfermiza y perniciosa; después del convulsivo proyecto reformista otorga el título de presidente en lugar del de
movimiento que irguió los espíritus soberbiamente y les hizo vislum- rector- deberá ser elegida por un organismo denominado Asamblea
brar la aurora de un nuevo día; después de la inmensa agitación !Universit_a_r~a, _cOnstituida por treinta miembros: 10 alumnOS elegidos :-
que aceleró el ritmo de los corazones y los encaró a la luz y a la ,ctraves de ·los centros estudiantiles, 10 graduados y 10 profesores.
esperanza, ha llegado la hora de Ja meditación." Otro de los principios ·centrales del proyecto de ley universitaria
"Vigorizar y engrandecer la universidad", tal era la consigna, es el que establece el régimen de la llamada "docencia lib_re_,,:
pues como se decía en el discurso inaugural, "de las universidades "Toda persona cuya competencia está comprobada..¡:Íor h posesión
no deben salir únicamente médicos, abogados, ing~nieros; deben salir :de grado universitario o de título profesional o por haber realizado
hombres, deben salir caballeros como los que se forman en las bras, estudios o especialización en la materia de la cátedra, podrá
universidades inglesas". Dentro de este esquema, el solidarismo con licitar al Consejo Directivo su admisión como profesor libre."
las clases populares se transformaba en mera filantropía del superior Estos profesores libres tendrían facultades para dictar cursos
hacia el inferior: "La universidad debe contribuir a la elevación ompletos, podrían tomar examen y participarían como los otros do-
cultural y moral de las clases sociales secundarias." 6 icentes de los derechos electorales necesarios para el manejo iñterno
Este retroceso ideológico será sin embargo momentáneo. Las lu- .e la vida universitaria.
chas no habían terminado con su "convulsivo movimiento" como Hacia fines de julio de 1918 el movimiento estudiantil había Ile-
pretendía el orador. Pronto -días después solamente- las calles ado a dar pasos impensados meses antes: controlaba Ja movilización
de Córdoba volverían a ser escenario de tumultuosas manifestacio- allejera, había organizado federaciones en todas las universidades,
nes. Simplemente quedaba marcado por el congreso que las tenden- ·ealizado un congreso nacional y elaborado un completo plan de
cias a considerar la reforma como un mero episodio estudiantil eran dormas a Ja organización interna de la enseñanza superior.
muy fuertes y se vigorizarían con el tiempo. Su ideología entre tanto intentaba dibujarse más allá del liberalis-
En Jo pedagógico el congreso dio, en cambio, serios pasos ade- o humanizante que englobaba a todos sus actores. Era más fuerte,
lante. Ya quedaban definitivamente atrás las ilusiones en la capa- 1aro está, como alternativ·a concreta para el gobierno y organización
cidad del cuerpo profesora! para llevar adelante reformas impor- e las casas de estudio desquiciadas por las camarillas oligárquicas
tan tes. ue como vocero político de un cambio para el país. Para la prin1era
En este sentido el aporte más importante del congreso es el pro- e las tareas contaba con la solidaridad de una pequeña burguesía
yecto de ley universitaria y bases estatutarias para las casas de estudio ue surgía Contra la don1inación de las élites tradicionales y que
aprobados por la asamblea estudiantil.' Su vigencia posterior será •articipaha del poder; para la segunda sus límites eran más agudos.
muy grande y se extenderá continentalmente: en toda América, 'La reforn1a -dirá Deodoro Roca en 1936- comenzó siendo una
cuando los vientos de la reforma vayan abarcando sucesivos países, iscusión en torno a la penuria docente de unos cuantos maestros
el proyecto argentino será visto como un modelo a seguir en las intorescos, pedantes y dogmáticos que cobraban remontada ex-
propuestas sobre organización interna de las universidades. resión en la universidad colonial de Córdoba." Pasaría un tiempo
Con ese proyecto· la doctrina educacional de la reforma alcanza Ún para que intentara trascender a otros planos.
un nivel orgánico. Su artículo tercero marca un paso muy impor-
tante al fijar normas para el gobierno de las universidades, profun- ntre tanto, mientras el congreso estudiantil srsionaba y aprobaba
dizando una línea ya insinuada en reuniones estudiantiles anteriores. tros 46 proyectos además de la Ley Universitaria cerrando así, for-
"Los miembros de los consejos directivos de las facultades --dice- almente, la segunda etapa de Ja reforma, el enfrentamiento entre
serán elegidos' en número que fijen los estatutos universitarios, por :os estudiantes y la camarilla profesora] entraba en un impasse.
los cuerpos de profesores, de diplomados inscritos y de estudiantes El objetivo de los estudiantes era cons~guir del gobierno yrigoye-
de las mismas/' ista una nueva intervención. Tras la. primera refor1na de los esta-
• Ibid. p. 49. utos que consagraba el Yoto profesora] para la elección de rector
7 Véase documento núm. 8, p. 160. ante el fracaso de los planes de los estudiantes. den1asiado con~
50 ".i'S:'.STUDIANTES y POLfrICA EN AMÉRICA LATINÁ
JUAN CARLOS PORTANTIER<ll 51

fiados en la lealtad del cuerpo profesora! hacia los princif'.io~ de Para Ja derecha era, efectivamente, demasiado.
liberalismo, la única alternativa que _le quedaba . ~l movim~ent El 7 de agosto, Nores, el rector desconocido por los estudiantes,
reformista era ganar la calle, populanzar su rebehon Y p~e~i?n nunció. "La actitud del superior gobierno de la nación --decía
sobre el gobierno para lograr una nueva intervención. La posib~lida, nota enviada- nombrando un nuevo interventor, cierra con me-
de que Yrigoyen arbitrase el conflicto a favor de los estudiant cido broche este luctuoso período de su vida." Y agrega que la
era a esa altura de los acontecimientos, una condición imprescindi isma no le ha sorprendido, porque "a la extensa serie de agravios
ble' para la victoria de la reforma. Dicha po_sibi~idad e_xistía. Y er ue el excelentísimo presidente de la nación ha inferido a la uni-·
manejada por entrevistas que dirigentes estudianuales,_ simpatizant ersidad y con ello a Córdoba entera, no hace sino añadir uno más,
con el partido gobernante, mantenían en Buenos Aires con alt on Ja actitud que asume". Nores enumera los daños: "la com-
personajes oficiales. . licidad del silencio y los auspicios de la indiferencia del superior
E.L2 deagosto Yrigoyen decide por fin emitfr _el decret? pedid obierno"; "la aceptación de memoriales injuriosos para corpora-
por los estudiantes. La intervención era claramente un .tnunfo ~ iones y profesorado" y las "benévolas y parciales audiencias ofi-
la presión reformista sobre el gobierno. Ello se advertia no sol iales"
en el disgusto que la misma causó en los círculos conserva~or Con esta última frase aludía, inequívocamente, a las gestiones
que se sintieron derrotados, sino en el propio nombre del inter ue durante dos meses realizara en Buenos Aires uno de los princi~
ventor designado, T'.elé.maco Susini, un intelectual madu:o. que desd ales líderes reformistas, Enrique Barros, adherente al partido go-
un primer momento se había solidarizado con el movimiento estu· rnante, que fue quien árrancó finalmente el decreto de interven-
diantil. . ión y la designación de Susini. Barros polarizó durante mucho
Los sucesos que se desencad~naron _alrededor del nom~ra~iento iempo el odio de los clericales. A fines de 1918 un grupo de faná-
de Susini son, por otra parte, ilustrativos acerca d~ los limltes de icos asaltaba la guardia hospitalaria en donde se hallaba Barros,
la presión que el movimiento estudiantil podía e¡ercer sobre u studiante de medicina, hiriéndolo gravemente, ·hasta el punto de
gobierno que tendía a favorecer sus demandas pero que, a la vez, n ue se temió por su vida. Su recuperación duró años, debiendo
era lo suficientemente fuerte como para llegar a romper con la h iajar a Europa para que culminara de manera eficaz. Barros es
renda de los conservadores. . tro personaje típico de la reforma. Sin descollar en la actividad
Susini un liberal acusado de extremista, no llegó fmalmente olítica fue adherente del partido radical hasta el fin de sus días
asumir ~u cargo por razones que nunca se hicieron públicas. · murió en 1961- y mantuvo el anticlericalismo enragée de sus
"Lanzado el nomqre [de Susini] a la publicidad --comenta Juli oras juveniles, cargado de un anárquico estilo novecentista. Hasta
V. González- provocó una inm.ediata reacción en los' centros con muerie conservaba un papel en su bolsillo, escrito de su puño
servadores y católicos, especialmente los de Córdoba. La impresió letra, en el que advertía que, estando aquejado por una dolencia
que allí se produjo fue de verdadera consternación, seq¡~rando ue en cualquier momento podía hacer cri~i~,, proh~b!a que e~ _tal
pánico con sólo la perspectiva de que aquel hombre pudiese llega o "llegue hasta mí un sacerdote de la rehg10n catohca, apostohca
a Córdoba a solucionar una cuestión social que habíase definid mana, a la que considero la negaci~n de la doctrina de Cristo".
como eminentemente religiosa. Él había sido uno de los que . Mucho de este espíritu de Barros nutría al romanticismo político
sus mocedades encabezaron una tentativa de incendio del Colegt e las primeras horas de la reforma. Susini, de una generación
de Jesuitas del Salvador; quien, como facultativo, ~~bía compr nterior, compartía esa actitud por lo que su asunción como in-
bado y denunciado que fray Mamerto Esquiú muno enven~nad rven·tor hubiese sido un triunfo demasiado rotundo de los re-
con arsénico al regresar rodeado de sus hermanos de_ la Iglesia d rmistas. Presionado por la derecha, Y!_ig()yen. __disc.~taJ:Ilen.te.hai;e
una visita episcopal a La Rioja; aquel hombre en fm era el qu esaparecer aSusini de la escena. Su viaje a Córdoba, para asumir
había enviado telegramas a h federación universitaria en los que sa ñciOnes -q;:;~ ·debi6 realizarse .el 8 de agosto se postergó para el
ludaba 'a la aurora de u,-¡ nuevo día de libertad Y de redención' ía 10 ; luego indefinidamente. Pero esa demora no ocurrió en
el que había hablado e~ los mítines de soli_dar'.?ªd con la ju ven tu no: fue el pretexto para que Ios esJudiantes_ Slll~"n>n .. otr:i_:ez,
de Córdoba, que se realizaran en Buenos Aires. asivamente_,. ~ -~ª'"calle.
2/)
-
=>-') JUAN CARLOS PORTAN
sTUD'iANTES Y POLÍ"Í'ICA EN AMÉRICA LATINA 53

. iserias de este mundo, ensombrecido por la bajeza y la mentira


En la madrugada del 15 de agosto el conflicto, que se hab . ·15 tiana." El ¡·oven abogado Taborda establecía en ese discurso el
., tll U poestcr
adormecido por algunas seman~s, vo lvio a e~ a ~r. n gru . ncadenamiento de alternativas que la reforma universitaria quería
diantil derriba una estatua ubica~a e1'. los ¡ardmes d~ la umve~ lantear: el punto de partida de la movilización estudiantil era la
dad, efigie de un profes?r reac~10nar10, Rafael Garcia, en qm ecesidad de modificar el estado de la enseñanza, pero ese estado_
se simbolizó a la ca~anlla clenc~l. Sobre . el pedestal, en. 1 ~~ 0 era más que el indicador de una crisis más vasta; la cuestión
del monumento abatido, los estudiantes de¡aron un cartel· ·versitaria era además Ja cuestión religiosa v por detrás asoma-
; ; " 01 · ' , ' J'
Cordoba sobran 1dolos. . . . han, los problemas sociales y nac10nales.
0 0

El obispo y la feligresía reaccionan contra el agravio Y deet~; · Entre tanto Yrigoyen había zanjado las dificultades provocadas
organizar un acto callejero. Los estudiantes, a si: vez, tambi or la designación de Susini. Aduciendo que la situación obligaba
ganan la calle con manifestaciones al grito de "frailes no"· Era la concurrencia ·de "la alta razón de estado", el presidente
vértice d.e la movilización anticlerical. ."Habíase perdido t.odo~es a esigna int:~~?r _de, Ja_ U nive!"'idad _?e Cór_doba al propio_ m.i-
\' to y habiase abandonado toda prudencia -comenta Gonzalez · . istro de Instrucc1ón'·Pubhca,~Jose S. Salmas.
estudiantes trataban ?úblicame~te con los obrerc~s en sus propi Este ·tardó--mU:chos·días'·en·'deCidirse _a_ i.·iajar; Y~igoyen segu'.a
locales y les pronunciaban dianamente conferencias sobre la rev aniobrando. Mientras tanto la Universidad de Cordoba segma
\ lución universitaria." . .; cerrada ya que los estudiantes mantenían la huelga.
En la medida en que el conflicto se manejara en. ténmnos El 9 de septiembre de 1918 los reformistas deciden dar un paso
anticlericalismo los estudiantes iban a c~n~r con al~~dos. En ás, que sería decisivo, en el camino de las presiones: o~upan_Ja
propia Cámara de Diputados de la provmc1a los catohcos prese niversidad no pasivamente sino asumiendo la función de gobierno
taran un pedido de interpelación al ministro de gobierno, "para q e la misrr:a. ·
concurra a explicar a la Cámara la actitud pasiva Y tol~rante de Para eliminar los perjuicios causados a los estudiantes por la
policía". Reclamaban mayor represión, pero el sector liberal 10 usencia de clases -señala un comunicado de la federación uni-
que la moción no prosperase. . ersitaria- y "mientras llega la intervención confiada al señor
La fuerta del movimiento estudiantil crecía a medida que el ? inistro de Justicia e Instrucción Pública pueden obviarse las di-
bierno se inclinaba a favorecerlo. El ~6. de agostol~ fede.r!"_ci icultades apuntadas, colocando la universidad bajo la superinten-
universitaria organiza un nuevo acto -'público al que asisten 15___ encia de la federación y nombrando ésta profesores interinos que
personas. icten curso~{ de acuerdo con los programas oficiales".
El tono de los discursos pronunciados entonces quizá pueda Ya la subversióñ estudiantil aparecía como total: tres dirigentes
sintetizado con la transcripción de estas palabras pronunciadas niversitarios -Horacio Valdés, Enrique Barros e Ismael Borda-
S;iúl Tª-borda,, una de las figuras ideológicamente más interesa_n ehere- son nombr;;-do;decanos de fas -facultades de derecho;_ m~-
. de lasque produjo la reforma: "Por eso vamos contra todo lo q icina e ingcni_<:ría_; "los 'Ciudadanos nombrados -dice la resolu-
niega la' vida· y la estorba o-1a posterga. Por eso vamos c~n ióll::..:: ejercerán conjuntamente la presidencia de la universidad
todos los egoísmos que se han apoderado de las fuentes de la nq procederán a proponer la designación del profesorado interino".
za y de los recursos de adaptación. Por eso vamos contra ,todos La proclama, fechada en "Córdoba libre" disponía además el
monopolios y los acaparamientos. Por eso entramos al festm de evantamiento de la huelga y la nonnalización de· las clases e invi-
ahítos y reclamamos con imperio el sitio que corresponde P 0 ; aba al pueblo a la inauguración de las mismas.
recho a los que forjan los valores convivales en el ~e~oísmo olvida Las nuevas autoridades organizaron inmediatamente la actividad
del taller; por eso penetramos a las escuela' Y exigimos una en llegaron a hacer los primeros nombramientos de profesores, con-
ñanza sin pretales ni anteojeras, que prepare a los ho~brcs P jeras y empleados: la universidad era un terri\orio en manos. de
la vida en lugar de acondicionarlos para todos los despotismos; os estudiantes. El prosecretario de la institución fue descendido
eso penetramos a los templos deslumbrantes de l_uces ~ de oro mayordomo y su cargo desempeñado por un estudiante. .
rompemos en las manos de los charlatanes de fena el mstrumeD Se constituyeron incluso mesas examinadoras que cumplieron
de vasallaje con que atan la conciencia a todos los dolores y 1
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con su cometido de evaluar la capacidad de los alumnos. "~uch La Iglesia cordobesa exageraba, entre tanto, el monto de su de-
contra lo presumible, resultaron aplazados", comenta un cronista. ta. Otra pastoral del obispo, el 24 de noviembre, tremolaba: "Ha-
Pero la ceremonia inaugural de los cursos, a la que se ha ~~ llegado aquella hora de las democracias y del proletariado creada
invitado al pueblo de Córdoba, no pudo realizarse. Dos compañ' r saludada con ardor por Jos apóstoles de la demagogia, hora de
del ejército y un destacamento de la policía derribaron las pue y bversión y anarquía general, de agresiones y repulsas, en que a
de la universidad, transformada en una suerte de "soviet" de :u misma fuerza armada le faltará eficacia para garantir el orden
alumnos, y entraron con violencia a la misma. Los 83 ocupan ya defender el trono, porque el ejército estará igualmente contagiado
fueron llevados detenidos a los cuarteles e inmediatamente proce de rebelión, como las masas de donde ha salido y en vez de rechazar
dos por sedición. . Jos asaltos subversivos presentará las armas a los agresores. Sin
El objetivo de Ja ocupación, sin embargo, estaba cumph_do. freno que las contenga, serene y amanse, correrán las masas sin que
mismo día, desde Buenos Aires, el gobierno anunciaba la 1'ª~ d haya poder que las entre en concordia con los capitales y capita-
interve11toi: Jiacl": .S!§~d_olJ.a. Cuarenta y ocho horas después el pr, listas, las empresas y empresarios, las industrias y los industria-
ceso por sedición contra los estudiantes pasaba a ser letra muerta. ¡ les una vez que en ellas falte, por desgracia, -la conciencia cristia-
Se acercaba el triunfo de los planteas estudiantiles. La interv".,!'ci' na' el amor de Dios. . . en Jugar de cordialidad lanzarán rayos
de Salinas .a~eptc$ ..virtualmente todas las remmcia.s preseritá.cl":~ P de' Ja aversión más enconada y detestable, como la que hacen com-
los-cated~.iticos más conservadores y llamó a muchos de los gra~ prender ya muchos mendigos dispuestos a morder impacientes la
dos que ·habían apoyado a los reformistas -Deodara Roca en mano caritativa que les alcanzaba la limosna, al revés de los de
ellos- para ocupar las vacantes. · otro tiempo que estrechaban y besaban cariñosamente la mano que
Pero Ja victoria fue aún mayor. Los nuevos estatutos incorporar se les alargaba."
Jos principios básicos levantados por los alumnos en rebeldía d Desde Córdoba, Ja reforma partió rápidamente para las otras
rante el Congreso Nacional de Estudiantes: la doc~!1cia...~bre Y ciudades universitarias argentinas. En Buenos Aires, un mes antes
participació!l. de. los..alumnos en el gobierno de _Ta:· univers~da~:_ que Salinas sancionara la reforma de Jos estatutos, Ja cláusula de.
artículo 38 de los esiáfüfos aprobados por Salmas lo ~enala la participación estudiantil era incorporada. En La Plata todo el
presamente; "Los consejos directivos nombrarán sus miembros año 1919 transcurre entre situaciones de viÓlencia; qúe culminan
propuesta de una asamblea compuesta de todos los profesores tit tambie.'n finalmen. te con el triunfo_. de_ lo'" reformistas. Las . univers.i:
lares, igual número de profesores suplentes e igual número de dades de Santa Fe (con el iíómbre de Universidad del Litoral) y
tudiantes." · de Tllcumán son nacionalizadas e incorporan a sus estatutos cláu~
! Nacía así la primera universidad nueva de América; seguramen sulas similares a las vigentes en Córdoba y Buenos Aires. Hacia
del mundo también. Tras una lucha de varios meses el radicalis 1921 la reforma universitaria rige en todas las casas de estudio de
yrigoyenista, apoyado en el liberalismo de las clases medias, en Ja Argentina: cogobierno estudiantil, docencia libre, asistencia libre
sindicalis1no y en los partidos de izquierda, sancionaba, en el reduc de los alumnos a clase; la "democracia universitaria" en un país
del clericalismo, el triunfo de una kulturkampf teñida, además, P conómicainente estabilizado, en el que las tensiones sociales son
reclamos de americanismo anticosmopolita y de solidarismo social. absorbidas por el estado y el liberalismo se mantiene firme en las
La palabra barroca del ministro -típica del estilo verbal d instituciones políticas.
yrigoyenismo-- se vanagloria de ello en el discurso de despedí En el mismo año de 1921 la reforma argentina adquiere consa-
de Córdoba, pronunciado una vez que la obra estaba cumplida ración exterior: en el Congreso Internacional de Estudiantes que
"Señor rector; señores consejeros; Quedáis en posesión de la U e reúne en México, el movimiento gestado en Córdoba en el año
versidad de Córdoba, reconstruida. Os· la entrego en nombre 18 es utilizado· como ejemplo para los estudiantes de todo el mun-
aquel patricio, que elaborando diariamente en el yunque del trabaj o. Pedro Henríquez Ureña ha recordado la expectativa con que
ausculta las grandes necesidades públicas; del gran ciudadano q os délegados a ~aquel congreso recibieron a sus compañeros de
con clarividencia de apóstol, dirige los destinos de las provinci rgentina: "mexicanos y argentinos dominaron el congreso con su
unidas del sud." .evoción ardiente a las ideas de regeneración social e impusieron

2-:'.?
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las resoluciones adoptadas al fin y publicadas como fruto de aqu la representación estudiantil en la dirección de la Universidad de Tu-
llas asambleas". 8 Y el eco no era sólo americano; a España llegab'' cumán es disminuida.
también el espíritu de los universitarios de Córdoba, de "los amig, Una a una la reforma va perdiendo sus conquistas más avan-
y compañeros de la reforma americana'', como los llamó Miguel di' zadas en la Argentina gobernada por un liberalismo opulento. En
Unamuno en 1920. Eran las horas del triunfo. 1928, plebiscitado, retorna Yrigoyen a Ja presidencia de la Repú-
blica. EflliOvimieii"fo-ññl;¿~sitario pasa otra vez a la ofensi;:,a;·-res-
La percepción de una victoria total. era, sin embargo, inocente. paldado por el viejo caudillo.
movimiento estudiantil no advertía --o lo hacía sólo confusamen:, Los estudiantes de La Plata obtienen la renuncia del rector; los
te- que buena parte de su éxito derivaba de la coincidencia en estudiantes de derecho de Buenos Aires ponen término al mandato
sus reclamos y la política general del yrigoyenismo que carente d,·' del decano, elegido por la derecha, y elijen para el cargo a Alfredo
fuerzas propias entre la intelectualidad necesitó de la movilizació Palacios. Otro tanto sucede en la Facultad de Medicina. Yrigoyen,
de los alumnos para jaquear al dominio conservador sobre las sed por su parte, restablece la vigencia de los estatutos reformistas en
culturales. la Universidad del Litoral.
Un viajero que visitó Córdoba en 1921, advertía que "la juven Pero este repunte de la reforma duraría poco, apenas un par de
tud no parece repuesta de la alegría del triunfo" mostrándose d1 años. La crisis económica, con su· secuela política, barrería en 1930
masiado satisfecha por su obra y "pesando quizá demasiado a Yrigoyen, remplazado por el gobierno militar de Uriburu:'lí .. ÍOs
intervención en la labor de reconstrucción docente". 9 tres meses de llegado al poder, éste i~t!'rviene Jas . .imiv~r.~iclades . y
En 1922 Yrigoyen es sucedido en la presidencia por Alvear, sur., el movimiento estudiantil conoce los rigores de la represióh perma-
gido del ala derecha de su propio partido. Para contrapesar nente.
influencia que ejercía Yrigoyen, Alvear se apoyó en los conservad El primer gran ciclo de la reforma universitaria en la Argenti-
res. El clima ideológico rebelde sobre el que había surgido el m na, concluía entonces entre sablazos y gases lacrimógenos. La mayo-
vimiento de 1918 había cesado: la expansión de la revolución rusa ría de los dirigentes estudiantiles ingresa a los partidos políticos y
era frenada en Europa; surgía la sombra del fascismo; el capita· otros, aún manteniendo su independencia partidaria, politizan las
lismo parecía estabilizado tras el' impacto de la guerra. La Argentina' manifestaciones reformistas, ensanchan su programa, precisan nue-
vendía bien sus cosechas y la renta diferencial acumulada por te·¡I vos horizontes, como lo señala el Congreso de Estudiantes --~·~_t,1.q.ido
rratenientes y exportadores alcanzaba para proporcionar "confort" a en Buenos Aires ert _¡934_: "la univérSid3.a_,rerorn1¡s·ta-so10 será rea-
las clases medias urbanas. Ese ámbito mercantilista no era propicio liZ3.da·--rntegrarnei1ié en una sociedad que obedezca a una estructura
para algaradas estudiantiles. De esa situación se nutrirá la con económica, jurídica y cultural, totalmente nueva". ;\
trarrefonna. La reforma universitaria conocerá su momento de ascenso en la \
Eí:1-nó"\iiembre de )922 .el gobierno de Alvear interviene la Uni· 1
Argentina entre 1918._y 1922; desde. ese año .. hasta 1928, la con-\
versidad del Litoral y la ocupa con el ejército. Seis meses despu' trarrefonna irá pa-~latinameilte reconquistando posiciones; por fin, .
o
le sucede lo mis;;; a la Universidad de Córdoba; los estatutos sonl en'" los" breves· días· de· 1a segunda· presidéncia de Vrigoyen recuperará
modificados y se establece que el gobierno. de lás casas de estudi1 parte de su vigencia.
estará en manos de los profesores. Como concesión a los estudiant1 A partir de 1930 caerá embestida por las furias de una típica
se permite que éstos elijan, en cada consejo directivo de facultad dictadura latinoamericana, compartiendo una experiencia que los
tres de los once miembros. Pero esos tres representantes de los e estudiantes de otros países conocían ya, casi desde el mismo momento
tudiantes debían ser profesores. en que el movimiento reformista iniciaba ·su aventura continental.
Por esa fecha son modificados también los estatutos de la Univer·
sidad de Buenos Aires, con un sentido antirreformista, y en 192
8
Pedro Henríqucz Ureña, Seis ensayos en busca de nuestra expresión,
Buenos Aires, s. f., p. 140.
9
Adolfo, Posada, Pueblos y campos argentinos, Madrid, s. f., p. 282.