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El papel de las percepciones visuales en la relación sujeto- objeto

Andres Felipe Llano Henao

Universidad de caldas
Facultad de artes y humanidades
Profesional en filosofía y letras
Seminario de empirismo
Manizales, caldas
09/05/2017
El papel de las percepciones visuales en la relación sujeto- mundo

“…tener la certeza de que la vida existe, porque cuatro sentidos nos lo dicen, y no poder verla,…”.1

Introducción

A partir de diferentes nociones encontradas en el ensayo sobre el entendimiento humano del

pensador inglés John Locke, Investigación Sobre el Entendimiento Humano de David Humé,

Curso Sobre La Percepción de Gilbert Simondon y el Problema Del Conocimiento de Alfred

Ayer, encaminare esté trabajo a demostrar que sin la asistencia de los sentidos no hay

posibilidad de adquirir conocimiento certero del mundo, esto haciendo énfasis en el sentido

de la visión, quiero darle este enfoque debido a que la visión juega un papel sumamente

importante sin este sentido es imposible conocer la naturaleza de los fenómenos del mundo,

esté desconocimiento niega la adquisición de conocimiento científico alguno, ya que

necesitamos de la facultad de percepción para poder conocer. Este trabajo se dividirá en dos

parte, en la primera parte se mostrara la transformación que tuvo la percepción al pasar del

pensamiento racionalista cartesiano a la doctrina empirista, propuesta hecha por los máximos

exponentes, John Locke, Berkeley y David Humé. En la segunda parte expondré la manera

como Ayer maneja el problema de la percepción y su relación con el positivismo lógico.

1
( ensayo sobre la ceguera, José Saramago, 1995, Editorial Caminho, S.A., Lisboa)
Desde las más remotas épocas nos hemos preguntado sobre el origen de nuestro

conocimiento, pero pasa que cuando nos preguntamos por su origen debemos entender que

en una primera instancia somos seres racionales, en palabras de Descartes, res cogitans, seres

pensantes, somos también extensión gracias a que poseemos un cuerpo, pero en esencia

somos pensamiento, poseemos una mente y por medio de ella actúa la conciencia, esa

facultad de la mente que nos permite estar conectados con lo extenso (nuestro cuerpo y el

mundo). La conciencia no se vasta de sí misma para conocer el mundo, necesita de algo más

que la asista, aquí es donde actúan los diferentes órganos de los sentidos, por medio sus

“poderes”, la visión con su capacidad de abstraer la imagen del mundo, la escucha con la

capacidad de abstraer sonidos y por donde accede el lenguaje, el habla aquel sentido que nos

permite comunicar nuestras ideas, el olfato que nos permite conocer los diferentes olores de

los cosas del mundo y el tacto ese sentido que aun sin la asistencia de la vista nos permite dar

fe que existe la extensión.

En aras de desarrollar la idea sobre la percepción y el problema de los sentidos para conocer

tendremos que preguntarnos, ¿Es la visión el sentido por el cual podemos conocer mejor el

mundo desde lo empírico?, desde hace un tiempo tengo la creencia que a pesar de que en

esencia conocemos gracias a que tenemos la capacidad de razonar, sin la intervención de los

sentidos se nos dificultaría poder conocer en el sentido más estricto de la palabra. Como ya

se ha dicho en esta introducción este trabajo tratara en general el problema de los sentidos,

esto por un lado; la otra parte del trabajo trata de la relación entre nuestro lenguaje y la

manera como nos relacionamos con el mundo a través de él, claro está sin dejar a un lado el

problema de los sentidos. El énfasis de este trabajo está dirigido a la pregunta de como

conocemos por medio del sentido de la visión y el importante papel que tiene en la relación
sujeto-mundo. Sin la visión se perdería una importante herramienta para la adquisición del

conocimiento, ¿Por qué?, como bien sabemos los seres humanos de cierta manera adquirimos

conocimiento gracias a la capacidad para abstraer objetos de la realidad y relacionarlos con

ciertos fonemas -aquí actúa en conjunto con el sentido de la escucha-, un ejemplo claro de

esto es cuando un padre le dice a el niño: “ esto es un perro, el perro hace guau guau “, en el

momento que se le dice esto al niño, este inmediatamente empieza a hacer una relación entre

lo que vio como un perro, el sonido que hace el perro y crea en su cerebro un concepto

primitivo de lo que es un perro, esta relación hace referencia a la importancia de la visión en

cuanto a la adquisición del lenguaje. Por otro lado, el conocimiento empírico en un sentido

estricto depende en gran parte de la capacidad que tenemos de poder conocer el mundo

exterior, a esa capacidad de estar en relación directa con la experiencia, en poder concebir

formas, colores y en últimas a la capacidad de observación de los fenómenos que interactúan

en el mundo, de esta manera nace el conocimiento científico. ¿Un ciego puede adquirir

conocimiento científico? Podríamos decir que no, un ciego de nacimiento está impedido de

percibir el mundo, en consecuencia el ciego puede conocer ya que tiene acceso al lenguaje,

pero el ciego no puede conocer la realidad tal cual es, no puede hacerse una idea completa

de la naturaleza de ciertos fenómenos.


La percepción como operación en la tesis racionalista y empirista.

La percepción en el racionalismo cartesiano. El primero que trato el tema de la percepción

en la modernidad fue el filósofo francés Rene Descartes, a través de su dualismo rechaza el

inductivismo de Aristóteles y se decanta por un método deductivo el cual extrae de la

matemática, se apega a una mecánica racional, En descartes la naturaleza se explica a través

de la mecánica, mediante determinaciones puras de la res extensa, tales como figura y

movimiento. Al igual que el mundo también el cuerpo humano funciona de manera similar a

una máquina, de esta forma hace parte igualmente de la res extensa, y el funcionamiento de

los órganos de los sentidos, así como el comando motriz por medio de los reflejos, dependen

de la misma explicación. Se debe entender que en este filósofo racionalista se considera res

extensa a todo lo que en esencia percibimos como extenso incluyendo al cuerpo humano, por

eso propone un universo en el que no existe el vacío todo es res extensa.

Descartes para fundamentar su opinión que no existe vacío en el universo entra en

concordancia con lo que llama Aristóteles un plenum, nos dice que a través de este se puede

concebir el universo como un todo que contiene en si infinidad de materia, la cual ocupa la

totalidad de espacio existente e impulsa a los planetas en su trayecto2, para ser más preciso,

Descartes no considera al espacio como una entidad en sí misma, sino una totalidad de

relaciones entre cuerpos. A juicio de descartes entre el ojo y cada objeto hay una columna de

plenum, a lo largo de la cual puede viajar alguna acción, la luz en si no es un fluido, sino más

2
Principia philosophie, rene descartes, 1644
bien “una tendencia del movimiento” en el plenum, que se propaga a velocidad infinita a lo

largo de la columna.

Escribe Descartes que la vista es como el bastón del ciego, al caminar el ciego tantea con el

bastón, un objeto que golpea una punta causa un tirón en la otra, de la misma manera un

objeto a afecta el plenum circundante, causando una conmoción en el ojo y así vemos, según

el estudio publicado por descartes en la dióptrica, el ojo actúa como una cámara oscura;

una imagen se forma sobre la extremidad de los nervios que cubren el fondo del ojo3 , así el

sentido de la vista debe entenderse según Descartes como mero mecanismo.

Este análisis es un punto de quiebre que ofrece una imaginaria de la naturaleza y una base de

la cual indagaría la ciencia durante los siguientes trecientos años, por otro lado, ya para

concluir con Descartes, en el ‘compendium musicae’ explica como las impresiones de

armonía o de discordancia de los sonidos son producidas por el acuerdo o el desacuerdo de

los movimientos y de los choques que impresionan el oído; es más hasta los propios sentidos

químicos son explicados mecánicamente: lo salado, lo acido, corresponden a la forma de las

partículas que actúan sobre las papilas gustativas; son derivados del tacto4.()

La percepción y sensación en la tesis empirista.

Como ya vimos, el racionalismo concibió que la manera como percibimos se da por algún

tipo de operación, a la manera de operaciones mentales que relacionan nociones que no

pueden separarse, igualmente en la tesis empirista esta idea es tomada, pero sin embargo el

3
Curso sobre la percepción, Gilbert simondon,1964, pág. 55
4
Curso sobre la percepción, Gilbert simondos,1964, pág. 55
empirismo se opone al racionalismo, debido a que en la corriente empirista se trata de igual

manera la sensorialidad que los sensibles comunes e incluso que los conceptos más

abstractos, al considerarlos productos de la experiencia, lo cual rechaza todo lo que se pueda

concebir a priori.

Con John Locke, no podemos conocer las cosas sensibles de manera estricta, lo único que

percibimos son ideas de esos objetos sensibles, tenemos creencias sobre ellos, las cosas son

solo una colección de cualidades en los objetos que se perciben de manera conjunta.

Con Locke es inherente el papel del alma en la concepción de lo sensible, el alma es pasiva,

no puede impedir percibir lo que percibe. Las cualidades sensibles son ideas simples, ¿qué

podemos entender cómo ideas simples? Bueno pues se entienden como ideas simples a

aquellas que no tienen dependencia alguna de otras ideas, se valen de sí mismas, además no

pueden ser distinguidas en diferentes ideas (ensayo sobre el entendimiento humano, libro 2,

capitulo 2). Las ideas simples pueden penetrar en la mente o por un solo sentido, caso de las

ideas de colores, sonidos, olores, sabores y la idea de solidez; o por varios sentidos, caso de

las ideas de espacio, de lo extenso, figura, idea de movimiento y reposo, que recibimos por

medio del tacto y la visión. Nos dice Gilbert simondon en “curso sobre la percepción”: La

educación de la vista se explica a través de una inducción, que el hábito vuelve inconsciente:

la esfera no es primero para el ojo más que un circulo plano y diversamente sombreado;

luego, la experiencia del tacto, asociada a la primera, hace que de inmediato la esfera sea

percibida directamente (visualmente) como un volumen redondeado. El habito, que permite

llevar a cabo acciones sin darse cuenta de ello, permite también realizar operaciones

mentales sin percatarse de ello5. Un ejemplo claro de esto lo podemos ver en un niño recién

5
Curso sobre la percepción, Gilbert simondon, 1964, pag 64
nacido, el niño al abrir sus ojos sin querer recibe constantemente infinidad de imágenes de

formas y colores, por sus oídos percibe algunos sonidos, por su tacto puede sentir la piel de

su madre, pero dado a su nula capacidad de razonar no puede interpretar todo esto, el niño

tiene pensamientos pero no obstante no razona. ¿Que podría llevar al niño a la capacidad de

razonar? Bien, la respuesta a esto es el hábito, a medida que el niño se relaciona más con

ciertos objetos este logra entender la naturaleza de ellos, así cada vez que tiene hambre llora

para avisar a su madre que tiene hambre y lo acerque al pecho que será lo que le ayudara a

que sacie su apetito, en conclusión, las ideas complejas no son naturales ni esenciales al

hombre en aras de producir conocimiento inmediato, ni mucho menos un lenguaje, solo las

ideas simples son naturales, no obstante tanto las ideas simples como las complejas son

esenciales para conocer el mundo.

Locke además trata de no caer en el escepticismo que podría desembocar una tesis inversa a

lo que era el racionalismo, propone que las sensaciones son involuntarias: no provienen del

sujeto, son más vivas que las imágenes, a cada idea antecede otra, llevándonos a que “el

conocimiento que se extrae de los sentidos sea tan cierto como el placer o el dolor” 6, no

obstante, las ideas que se extraen de la percepción, aunque relativas a una realidad exterior,

no son copia de ella, nuestras ideas no son totalmente semejantes a aquello que intentan

reproducir; Locke nos dice, las cualidades primeras son constitutivas del objeto ( la solidez,

la extensión, reposo, movimiento, número y figura); las cualidades secundarias ( los colores,

los olores, los sonidos…) no son reales, por esta distinción se considera a Locke como un

anti realista epistemológico o realista ontológico, nos dice, que las cualidades segundas: “son

6
ensayo sobre el entendimiento humano, iv, ii
solo potencias que tienen los cuerpos de producir en nosotros diversas sensaciones mediante

sus cualidades originales o primeras”7, las cualidades secundarias además de depender del

sujeto perceptor, dependen del ambiente, así por ejemplo la idea de color depende de la

intensidad con la que actúa la luz sobre determinado objeto.

Ahora pasaremos a exponer como se explican las asociaciones de sensaciones en Berkeley.

Berkeley al igual que lo haría David Hume más adelante, toma partido por un empirismo más

psicológico, Berkeley considera las representaciones humanas como asociaciones de

sensaciones en constante conexión, no tenemos una intuición del mundo exterior;

absolutamente todo el contenido de nuestro pensamiento esta hecho de asociaciones

engendradas en una creencia del mundo exterior, creencia que se ven como intuitivas.

Las cualidades primeras son solo sensaciones, igual las cualidades segundas; a lo que

Berkeley considera ideas, bien “una idea (…) no puede existir fuera de la mente”8, lo que por

medio de los sentidos podemos percibir no implica que exista en el mundo, del mismo modo

que la palabra por sí sola no aporta sentido alguno, se le encuentra un sentido tras la repetición

de experiencias. Un ejemplo de lo anterior, podemos decirle por primera vez a un niño “esto

es rojo”, el niño no entendenderia en absoluto lo que tratan de decirle, pero no obstante

podríamos seguir relacionándolo con ese color señalándole lo rojo constantemente y el niño

tarde o temprano entenderá la idea de lo que es rojo, de la misma manera, lo extenso no lo

conocemos de una manera innata, la distancia la percibimos por medio de signos que nada

tienen que ver con ella, pero que nos sugiere su idea, tras experiencias repetidas,

absolutamente como las palabras, así señas como: “allá”, “acá”, “ahí” al volverse habito y

7
Ensayo sobre el entendimiento humano,ii,8
8
Principios del conocimiento humano, parágrafo 33
con asistencia de palabras que le den un significante podemos entender que estas hacen

referencia a ciertas distancias. Así, desde Berkeley se puede hablar del sujeto como “ese est

percipere”9 y hablando de un objeto hipotético: “ese est percipi”10, para Berkeley el ser es

en medida en que se percibe de esto se basta para contrariar el realismo ontológico de Locke

y toma partida de un anti materialismo. La exterioridad del objeto percibido se desvanece

cuando no se percibe, de este modo, acaba en el acosmismo, tesis contraria al

corpuscularismo, la hipótesis acomista que nos plantea Berkeley nos dice que el mundo no

existiría, siendo las impresiones sensoriales causadas directamente por Dios.

Citando al filósofo francés Gilbert Simondon: “esto es lo que se ha llamado de manera

equivoca, “idealismo absoluto” de Berkeley; es evidente que la palabra “idea” no se opone

aquí a concepto, puesto que, de hecho, las nociones que Berkeley presenta son resultados de

la inducción operada a partir de la experiencia sensorial; son por tanto conceptos; se trata

de hecho de un conceptualismo absoluto, doblado de un nominalismo radical, en la hipótesis

acomista.11.

Pasando a David hume, este nos lleva a explicar todos los alcances de la percepción por

medio del rol que tiene el habito en esta tarea, Hume retoma y desarrolla la crítica idealista

de Berkeley, pero con la diferencia que Hume no pone al mundo como inmaterial. La teoría

de la percepción, en Hume, se encamina a una tendencia empirista más directamente realista.

Humé propone que en el hombre existe un tipo de instinto natural el cual se llama

“prepossession”, este permite al hombre tener fe en sus sentidos; Aun sin asistencia de la

9
El ser que está percibiendo
10
El ser que es percibido
11
Curso sobre la percepción, Gilbert Simondon, 1964, pag 66
razón, antes de utilizarla, suponemos que de por si existe el mundo externo, que no depende

de nuestra percepción, y que existiría aun si toda criatura sensible y nosotros mismos

estuviéramos ausentes y reducidos a nada (investigación sobre el entendimiento humano,

sección xii, i). Nos habla del sentido común.

Pasando al plano de la reflexión, compredemos que es imposible tener que los sentidos no

tienen la capacidad de relacionarnos directamente con los objetos, así a lo que llamamos

percepción solo está presente en el espíritu, nos dice, las existencias como “esta casa”, “esta

mesa” no son más que copias fugases que representan otras existencias similares, no

existencias reales, el espíritu nunca alcanza en sí mismo otra cosa que percepciones, y a esto

procede que no se pueda hacer la experiencia de la conexión de esas percepciones con los

objetos, esta conexión es insuficiente. Cabe recordar, que las cualidades segundas solo

existen por el espíritu, los argumentos empleados para demostrarlo son aplicables a las

cualidades primeras: “la idea de lo extenso se debe enteramente a los sentidos de la vista y

el tacto.”12

Volviendo a la experiencia demostramos que existe una diferencia nítida entre las simples

imágenes y las percepciones: las percepciones implican un sentimiento que no depende de

nuestra voluntad, no podemos evitarlo. Este sentimiento está unido además a la creencia en

la existencia de los objetos del mundo; es irreductible y solo responde a ciertos estados de

conciencia en ciertas situaciones. Las percepciones en hume se definen como “ una

concepción de un objeto más intenso y más estable que aquel que sigue las ficciones de la

imaginación”; esta concepción nace de una relación habitual entre el objeto con algo que se

nos es representado por la memoria y los sentidos: nos dice pues que : “ toda creencia en

12
Curso sobre percepción, Gilbert simondon, pag 67
material de hecho(...) se deriva simplemente de algún objeto presente a la memoria y los

sentidos, de una unión habitual entre ese objeto y algún otro objeto” ( investigación sobre el

entendimiento humano, sección v, i).

Otra vez llendonos a la reflexión, vamos a la comprobación del acuerdo que hay entre la

naturaleza y el espíritu, suponiendo que el curso de la naturaleza responde a la ley de

asociación por la que nuestras ideas se asocian constantemente: hume nos permite decir que

hay una armonía prestablecida entre el curso de la naturaleza y la sucesión de nuestras ideas:

“ aunque las potencias y las fuerzas que hacen varias la escena del mundo nos sean

desconocidas, hallamos que nuestros pensamientos y nuestras concepciones les han prestado

hasta aquí fiel compañía” . Este relativismo nos ubica pues la manera como se corresponde

el conocimiento perceptivo y lo real no al nivel de los objetos aislados, - ellos no se aprenden

de manera intuitiva, sino que resultan más bien de una construcción hecha por el sujeto- sino

al nivel del enlace y encadenamiento que constituyen el conjunto de percepción, con sus

secuencias, sus agrupamientos y continuidades. La física nos muestra que, los

encadenamientos constantes de fenómenos son los que nos dejan ver que el conocimiento

perceptivo, aunque desprovisto de la intuición que permitiría ponernos en contexto con lo

real, no obstante está fundado y refiere a la naturaleza.

La percepción en la época contemporánea.

Con Alfred Ayer se da un nuevo giro en lo que podríamos considerar como percepción. Como

bien sabemos este filósofo es considerado el padre del positivismo lógico y uno de los

miembros más importantes del círculo Viena, por eso su concepción sobre la percepción está
apegada de cierto modo a la lógica, mostrando cierta influencia de Bertrand Russell. Ayer

se decanta por un realismo científico, el conocimiento del mundo solo es probable y a

diferencia del pensamiento de Locke, la forma como conocemos depende también en cierta

medida de nuestras creencia y sistemas conceptuales, además no podemos conocer los

objetos tal y cual son, he incluso podríamos en ocasiones dudar de su existencia como se

expondrá más adelante en su argumento de la ilusión. Desde John Locke y sus

contemporáneos, se ha intentado construir un conocimiento sobre lo que Bertrand Russell

llama “datos fuertes”, se ha convenido que estos son proporcionados por la percepción, a lo

que llamamos datos fuertes es aquello que se presenta a los sentidos de manera inmediata, en

palabras de David Humé “impresiones” que se dan promedio de la sensación; pero los

empiristas también han estado de acuerdo que no es posible tener una relación directa con

los objetos físicos. Mientras consideran que los datos fuertes son conocidos con seguridad,

tienen la creencia de que la existencia de objetos físicos genera un problema.

La mejor manera de explicar la percepción en Alfred ayer, es desde su argumento de la

ilusión. dice: “el punto de partida de este argumento es que los objetos presentan

apariencias diferentes a observadores diferentes y, además, que el modo en que aparecen

depende causalmente de factores extraños, tales como la presencia de luz, la posición del

observador o el estado de su sistema nervioso.”13. Ayer nos muestra dos ejemplos muy

interesantes que le dan credibilidad a este argumento en uno de ellos propone que solo

podemos conocer las determinaciones de un objeto solo de manera probable, debido como

ya se dijo los objetos presentan apariencias diferentes a observadores diferentes, En el

ejemplo de la moneda nos propone: “si una moneda parece redonda a una persona y, al

13
El problema del conocimiento, Alfred J Ayer, pag 106
mismo tiempo, elíptica a otra, que la observa desde un Angulo diferente, se sigue que está

presentando, por lo menos a una de las dos, una apariencia engañosa.”14. Puede darse la

posibilidad que la moneda no sea ni elíptica, ni mucho menos redonda, pero se tiene por

seguro que por lo menos una de estas cualidades debe tener la moneda, de lógica podemos

saber que no puede tener ambas. De modo que si cada persona asegura que está percibiendo

la moneda tal como es, por lo menos una de ellas estará teniendo una ilusión. aqui Otro

ejemplo interesante que prueba este argumento : “un ejemplo que Russell cita a menudo es

el del sol, al que vemos solo tal como rea ocho minutos antes, y cuando se trata de las

estrellas remotas la diferencia puede sumar miles de años. Hasta puede ocurrir que, en el

momento de ver la estrella, esta haya dejado de existir. Pero si la estrella ya no existe, no

podemos estar viéndola ahora.”15. Las estrellas como bien sabemos se encuentran a millones

de años luz de distancia, no obstante tenemos la impresión de observarlas, nuestra experiencia

no cambia, vemos aquel objeto que no obstante podríamos considerar ilusorio, sabemos que

en el momento que observamos aquellas estrellas talvez desde hace millones de años hayan

dejado de existir. En conclusión la realidad de los fenómenos del mundo solo la podemos ver

como probables, ya que en realidad no conocemos los objetos en si, sino ciertas

determinaciones y existen muchos factores que podrían cambiar la realidad de ese objeto, ya

sea por el ser que la percibe, el ambiente que la afecta o la contigüidad espacio- temporal en

la que se encuentra.

14
El problema del conocimiento, Alfred J Ayer, pag 106
15
El problema del conocimiento Alfred J Ayer, pag 114