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SEMINARIO GUADALUPANO JOSEFINO

ETAPA TEOLOGÍA

Dios Uno y Trino – Pbro. Óscar Govea


Presenta: Edgar Iván Castro Guerrero
San Luis Potosí, S.L.P., 19 de marzo de 2019
1° Teología
El concepto de “Persona” en la doctrina de la Trinidad

Es interesante como Rahner menciona que en la Trinidad no existen tres


tipos distintos de conciencia sino que es una sola conciencia que existe de tres
modos distintos; es decir, existen tres formas de subsistencia pero de ninguna
manera existen tres conciencias. Solo hay una conciencia real en Dios.

El concepto de persona ha prefigurado y aparecido en tiempos anteriores que


la Iglesia misma. Su historia y desarrollo no depende de la Iglesia. Antiguamente,
continua el autor, la palabra “persona” solo hacía referencia a la subsistencia
distinta, pero con el giro antropocéntrico de la Edad Moderna el concepto pasa al
mundo profano.

La Iglesia, en este sentido, necesita una regulación de sus conceptos y de su


lenguaje teológico. El teólogo particular no puede usar una terminología propia, sino
que debe estar en sintonía con el lenguaje teológico usado, ya desde la misma
doctrina trinitaria, en este caso.

Partiendo del axioma fundamental. La autocomunicación única de Dios tiene


lugar de tres modos distintos. Si esto se traduce a la Trinidad inmanente se afirma
que Dios subsiste en tres formas distintas de subsistencia. “formas distintas de
subsistencia” viene a decir lo mismo que la palabra persona; pero más difícil de
justificar es la palabra “forma”: ésta se emplea de manera análoga y no significa
algún tipo de potencialidad ni establece ninguna diferencia real.

Hablar de “formas distintas de subsistencia” tiene más ventajas que la misma


palabra “persona”, No debe entenderse la palabra “forma” como algo posterior, una
“modalidad” sin la cual podría existir también lo sustancialmente real. No hay que
pensar en una divinidad que fuera como la base real previa de esas formas. La
palabra “forma” por sí sola no despierta sospechas. Y si la expresión “formas de
subsistencia” destaca con claridad la unidad de Dios y no deja lugar a la Idea de
que existen tres subjetividades en Dios. Pero también se debe de admitir que esta
palabra dice muy poco sobre el Padre-Hijo-Espíritu, pero también ofrece la ventaja
de que no insinúa la multiplicación de la esencia y de la subjetividad.

Las formas de subsistencias son distintas como relaciones opuestas y por


eso estos “tres” no son lo mismo. Dios es trino por estas tres formas de subsistencia,
pero en cada una de las formas subsiste su identidad con la esencia divina.
Esto no significa acabar con el uso de la palabra “persona”, comenta Rahner,
pero el uso de ambos podría servir para superar el prejuicio claro al utilizar la palabra
persona: el triteísmo latente.

La doctrina clásica psicológica de la Trinidad es ante todo “teologúmeno” y


no una doctrina obligatoria de la Iglesia. Se conocen dos y solo dos realizaciones
fundamentales del espíritu: conocimiento y amor; y por otra parte, por la triple forma
distinta de subsistencia del Dios único se sabe que hay dos procesiones. En cada
una de las dos autocomunicaciones divinas d se da Dios en plenitud. En cada una
de esas procesiones intradivinas tiene una relación condicional mutua con la otra.

Una de las dificultades de la teoría psicológica postula más bien a partir de


la misma doctrina trinitaria modelo de conocimiento y amor humanos. Esta teoría
tiene el carácter de lo que en las demás ciencias recibe el nombre de hipótesis.