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CASO CLINICO 1

Una señora analfabeta padecía de los siguientes patologías diagnosticas: sida, sífilis y Parkinson
avanzado. Frente a esto la paciente debía ser hospitalizada a fin de serle realizado un tratamiento
para la sífilis. Pero el mismo hospital en donde se le haría el tratamiento es quien la deriva un
centro de atención primaria con una vía venosa periférica instalada, lo anterior por motivo de que
en ese momento no existían cupos de camas.

La paciente acude al centro de atención primaria, y es ahí en donde le dicen que el tratamiento
para la sífilis consistía en inyecciones de penicilina cada 6 horas, y que para ello podía asistir al
consultorio cuando las inyecciones le tocaran entre las 8:00 y 17:30 hrs. (horario de atención del
consultorio), pero le enfatizaron a la paciente que fuera del horario de atención del consultorio,
era ella personalmente quien debía hacerse cargo de la administración de medicamento
endovenoso. Para ello la hicieron firmar un consentimiento informado el cual decía que la
paciente era totalmente responsable de las posibles complicaciones que pudiese tener con el
tratamiento fuera del consultorio.

El consultorio se encargó de enviar a la paciente hacia una enfermera para que ésta le enseñara la
administración de penicilina endovenosa.

En este caso nos vamos enfrentados ante un problema en donde la enfermera falta a la ética
profesional en todo momento.

La profesional de enfermería incurre en primera instancia en el incumplimiento del Principio de


Beneficencia, el cual implica “no hacerles daño a las personas” y además “contribuir a su
bienestar”. La enfermera al ver las condiciones de salud de la paciente, tendría que haberse
negado a enseñarle a la paciente a administrarse la inyección, porque al enseñarle, no estaba
protegiendo ni constituyendo al bienestar de la paciente, al contrario quizás podría haber
agravado el estado de salud de la paciente.

También se incurre en el incumplimiento del Principio de No Maleficencia. Este principio ético de


la "no maleficencia" se basa en el principio hipocrático Primum non nocere (ante todo no hacer
daño). En este caso se puede ver que la enfermera le estaba haciendo un gran daño a la paciente
por el hecho de tratarse de una persona con parkinson, esto hace imposible una correcta
administración de medicamento endovenoso. Debemos decir que, aún en el caso de que la
paciente hubiese sido capaz de administrarse el medicamento por si sola, la penicilina no es
considerado un medicamento que cure totalmente la sífilis.

Vemos además el incumplimiento del Principio de Justicia: La justicia en la atención de enfermería


no se refiere solamente a la disponibilidad y utilización de recursos físicos y biológicos, sino a la
satisfacción de las necesidades básicas de la persona, que se traducen en un trato humano. En el
caso se observa todo lo contrario, la enfermera cumplió una orden, la cual a juicio de cualquier
persona era algo erróneo y la que podía causar mucho daño. Se agrega también que la profesional
de enfermería no gestionó el caso de la señora para haber podido satisfacer sus necesidades
afectivas, sociales, psicológicas y biológicas, ya que la paciente era una persona que no contaba
con familiares y se trataba de una persona con SIDA.

Incumplimiento de prudencia: Consiste en elegir los medios apropiados para fines dignos, es decir,
aquí, la enfermera involucrada, debió haber gestionado qué opción era la más adecuada para la
paciente porque claramente lo que se hizo con ella no fue lo mejor.

Ética del cuidado: En el caso presentado la enfermera dejó de lado valores éticos que están muy
ligados con la ética del cuidado como son: La enfermera contribuye a proteger al paciente -
Responsabilidad de la enfermera- La enfermera debe mantener su competencia profesional - La
enfermera colaborará en los esfuerzos tendientes a preservar el medio humano de los factores
ambientales y otros riesgos

Analizando el caso como grupo, llegamos a la conclusión que la enfermera pasó a llevar muchos
principios éticos, pensamos que nunca tendría que haber seguido la orden de enseñarle a la
paciente cómo administrar la inyección. La enfermera es parte importante del equipo de salud y su
deber era haber comentado el caso, hecho que no le parecía bien y que existían otras alternativas
para tratar a la paciente, como por ejemplo: el haber gestionado que la paciente fuera aceptada
en algún hogar donde cuidaran de pacientes con SIDA o con Parkinson o en último caso sugerir
contratar a personal que pudiese haberle administrado el medicamento fuera del horario e
atención del consultorio.

Todo tendría que haberse realizado siempre velando por la mejoría de la paciente y satisfaciendo
sus necesidades, que como enfermeras es nuestro rol principal.

Preguntas

1. En qué estadio se encontraba la sífilis de la paciente


2. Cuál es el medicamento ideal para el tratamiento de la sífilis
3. ¿cuál es el riesgo para la paciente de este tratamiento
4. La paciente estaba en condiciones de auto aplicarse la penicilina?

Los estudiantes deben leer detenidamente este resumen y aleatoriamente serán


llamados para exponer