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“El nuevo Reglamento de Contrataciones de la Administración

Nacional -Decreto N° 893/12-.


Avances y modificaciones del régimen general”

Bárbara FERNÁNDEZ VILLA (*)


Mariano FANTONI (**)

I. INTRODUCCIÓN

En un mundo globalizado y altamente competitivo, el gasto público desempeña


una función clave en el fomento del crecimiento de la economía.

En ese sentido, las políticas de gasto del Estado contribuyen de manera


significativa al Producto Bruto Interno, ya que los principales consumidores de
la economía nacional suelen ser los propios gobiernos.

Asimismo, la contratación de bienes y servicios por parte de los organismos


gubernamentales proporciona los insumos necesarios que permiten a los
gobiernos suministrar servicios públicos y desempeñar otras tareas y
actividades.

En esa línea, la incidencia que las compras públicas tienen en el gasto de un


Estado es realmente significativa.

Por lo expuesto, resulta evidente que el buen desempeño del sistema de


compras y contrataciones públicas es primordial para el buen funcionamiento
de una economía y, en consecuencia, para el desarrollo de una nación.

Esta cuestión toma mayor relevancia en el caso de los países de América


Latina, en virtud de la importancia y peso específico que tienen los diferentes
gobiernos en sus respectivos mercados como consumidores (por ejemplo, en la
mayoría de los países latinoamericanos, el gasto público en bienes y servicios
–medido en términos del PBI- duplica y hasta triplica el que realizan en
promedio los países que forman parte de la Unión Europea)1.

(*)
Bárbara FERNÁNDEZ VILLA es Abogada y especialista en Contrataciones Públicas. Se desempeña
como Jefa del Departamento de Monitoreo de Procesos Administrativos en el Servicio Nacional de
Sanidad y Calidad Agroalimentaria. Es Profesora invitada de la Escuela de Estudios de Posgrado de la
Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
(**)
Mariano FANTONI es Licenciado en Administración y especialista en Administración Financiera
Gubernamental. Se desempeña en la Dirección de Servicios Administrativos y Financieros del Servicio
Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria. Es docente de grado y posgrado en la Facultad de
Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
1
BELÁUSTEGUI, Victoria. Las compras públicas sustentables en América Latina: Estado de avance y elementos clave
para su desarrollo. Documento N° 3, Red Interamericana de Compras Gub ernamentales. Argentina, 201, pág. 9.
Ahora bien, en lo que refiere a nuestro país, según la información provista por
la Secretaria de Política Económica y Programación del Desarrollo dependiente
del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación, los niveles de
gasto público han aumentado hasta haber alcanzado en el año 2009 el 43,2 %
del Producto Bruto Interno (desde el 29,4 % del año 2003)2. Fuentes privadas
estiman que, en el presente año, dicho gasto seguirá ampliándose hasta
superar el 50 % del Producto Bruto Interno3.

Sin embargo, este crecimiento en el volumen de transacciones en los que el


sector público participa como comprador, no siempre se ha visto reflejado en
una mejora en la calidad de los servicios que el propio estado brinda a la
ciudadanía. Ello obedece, en parte, a que se ha subestimado el impacto de los
sistemas de provisión de insumos que utiliza la administración pública.

Recién en los últimos años, el Estado ha tomado conciencia de que su alto


poder de compra delimita una importante responsabilidad en lo que respecta a
las características del crecimiento y desarrollo que desea impulsar, así como,
del equilibrio a largo plazo de las dimensiones económicas, sociales y
ambientales.

Del mismo modo, se ha evidenciado también un mayor interés por parte de la


ciudadanía, para que la administración pública mejore los procedimientos a
través de los cuales utiliza los recursos que aportan los contribuyentes. Como
ejemplo de ello, en distintos puntos del país han surgido manifestaciones de
diferente color político, cuya motivación es exigir un mejor Estado, que alcance
resultados concretos que satisfagan sus demandas, intereses y expectativas4.

Uno de los mecanismos de aprendizaje en la materia fue, lamentablemente, la


escasa transparencia en algunos procesos licitatorios que llevaron adelante los
diferentes niveles del Estado, evidenciada en los hechos de corrupción que han
tomado estado público en los últimos tiempos.

En ese contexto, es claro que toda modernización y actualización que se


realice en los sistemas de compras públicas, no solo tendrá repercusiones en
un uso más eficiente de los recursos del Estado, sino también, en la confianza
pública de un gobierno.

De esta forma, resulta necesario que los procesos de contrataciones se


desarrollen en un ámbito de claridad, mediante un conjunto de reglas y
parámetros que mejoren las prácticas en la materia, y que permitan al Estado
cumplir cabalmente con sus fines.

El logro de una buena relación entre precio y calidad, el acceso público a los
contratos que celebre el Estado y de forma tecnológicamente viable para todos
los usuarios e interesados, y las oportunidades equitativas para que todos los

2
Fuente: http://www.mecon.gov.ar/peconomica/basehome/serie_gasto.html
3
Fuente: http://www.ieco.clarin.com/economia/gasto-publico-representa-mitad-PBI_0_850715137.html
4
No se realizará una enunciación detallada de los reclamos a los que hacemos referencia, porque ello excede los
alcances del presente trabajo. Sin embargo, se han seleccionado algunos casos testigo, donde se pudo evidenciar que
los reclamos apuntaban básicamente a una mala aplicación de recursos públicos, y que en una gran cantidad de estas
situaciones, existía una vinculación muy estrecha con las fallas existentes en los sistemas de contrataciones del
Estado.
proveedores puedan competir, son condiciones sine qua non de un eficiente
sistema de compras públicas.

Del mismo modo, las normativas en la materia deben promover la


transparencia en los procedimientos, no solo para castigar y sancionar hechos
de corrupción que puedan presentarse, sino principalmente, para prevenirlos.

Para ello, toda nueva legislación debe perseguir entre sus objetivos, la
actualización de los procesos de compra, haciéndolos más competitivos,
aumentando su transparencia, introduciendo plataformas electrónicas e
incentivando la participación de pequeñas y medianas empresas.

Dentro de esta lógica de razonamiento, la puesta en práctica de un nuevo


“Reglamento de Contrataciones para la Administración Nacional” constituye un
avance interesante en pos de una mayor transparencia en la gestión financiera
pública.

En ese sentido, a fin de que el lector pueda comprender en forma simple los
alcances de la normativa aprobada por el Estado Nacional, el presente trabajo
centrará su atención en las modificaciones que dicho reglamento introdujo al
régimen general establecido por el Decreto Delegado N° 1.023 del año 2001.

Para ello, se realizará en primer lugar, un breve repaso de los antecedentes en


materia de compras públicas a nivel nacional, para luego dar paso a los
alcances de la nueva reglamentación en las diferentes etapas del proceso de
contrataciones.

II. EL RÉGIMEN DE CONTRATACIONES PÚBLICAS A NIVEL NACIONAL

a) Antecedentes

El Decreto Delegado 1.023/01, que aprueba el Régimen de Contrataciones de


la Administración Nacional, fue dictado en ejercicio de las facultades de orden
legislativo que le fueron delegadas al Poder Ejecutivo Nacional a través de la
Ley 25.414 de Emergencia Económica (B.O. 30-3-01), por lo que tiene rango y
jerarquía legal.
Hasta el momento de su entrada en vigencia, las contrataciones del Poder
Ejecutivo Nacional se encontraban reglamentadas por el Reglamento para la
adquisición, enajenación y contratación de bienes y servicios del Estado
Nacional aprobado por el Decreto 436/00 (B.O. 5-6-00).
El mencionado Reglamento aprobado por el Decreto 436/00 había sido dictado
para reglamentar los artículos 55, 56, 61 y 62 del Capítulo VI de la Ley de
Contabilidad Pública (Decreto Ley Nº 23.354 de fecha 31 de diciembre de
1956, ratificado por la Ley Nº 14.467) los que se encontraban vigentes en
función de lo establecido por el Artículo 137, inciso a) de la Ley 24.156, y eran
los que regían en materia de compras y contrataciones del Estado.
En el año 2001, el citado Decreto Delegado 1023/01 deroga, entre otras
normas, a los artículos 55 al 63 del Decreto Ley N. 23.354 de fecha 31 de
diciembre de 1956, ratificado por la Ley 14.4675, es decir deroga las normas de
la “Ley de Contabilidad” que regían hasta el momento las compras públicas e
instaura el nuevo Régimen de Contrataciones de la Administración Nacional,
que es el que rige hasta la actualidad en materia de compras y contrataciones
a nivel nacional.
En su propio texto, el Poder Ejecutivo Nacional se había autoimpuesto la
obligación de reglamentar el nuevo régimen dentro de los sesenta (60) días
corridos posteriores a su publicación en el Boletín Oficial (conf. articulo 39
Decreto 1023/01).
Dicho plazo, en atención a que no se había cumplido, se prorrogó luego a
trescientos sesenta (360) días hábiles contados a partir del 15 de octubre de
2001, conforme lo determinó el Decreto de Necesidad y Urgencia 666/03.
Este nuevo plazo tampoco fue cumplido, y se continuó aplicando entonces el
citado reglamento de contrataciones aprobado por el Decreto 436/00 que había
sido dictado en el año 2000, más de un año antes de la entrada en vigencia del
nuevo régimen de contrataciones implementado por el Decreto Delegado
1023/01.
Como normativa complementaria, además del Decreto 436/00, regían en las
contrataciones nacionales una numerosísima cantidad de normas (Decreto
1818/2006; Disposiciones, recomendaciones y 33 circulares de la Oficina
Nacional de Contrataciones –Órgano Rector de la materia-; Resoluciones y
Disposiciones de distintas Secretarías y dependencias del Poder Ejecutivo
Nacional), y un Pliego de Bases y Condiciones Generales y un Manual de
procedimientos que también habían sido dictados con anterioridad a la entrada
en vigencia del mencionado Decreto Delegado 1023/01.
Esta situación tuvo como consecuencia que se produjeran algunos vacíos
normativos, zonas grises, inconsistencias y contradicciones varias6. Entonces,
para conocer cómo estaban reguladas las contrataciones públicas había que
realizar una hermenéutica jurídica entre el régimen general aprobado por el
Decreto Delegado 1023/01 y el reglamento de contrataciones del Decreto
436/00, el que por ultractividad resultaba posible aplicar.
Luego de casi once años, el 14 de junio de 2012 el Poder Ejecutivo Nacional
dictó el Decreto 893/12 que aprueba el Reglamento del Régimen de
Contrataciones de la Administración Nacional (que se encuentra aprobado
como Anexo del Dec. 893/12), cuya entrada en vigencia ocurrió el día 14 de
agosto de 2012 para los procedimientos de selección que a partir de esa fecha
se autoricen7, y derogó no sólo a su similar 436/00 sino también a esa gran

5
Conforme el artículo 38 del Decreto Delegado 1023/01 “ARTÍCULO 38. - DEROGACIONES. Deróganse los artículos
55 al 63 del Decreto Ley N. 23.354 de fecha 31 de diciembre de 1956, ratificado por la Ley N 14.467, la Ley N 19.900,
la Ley N 20.124 en lo que respecta a los contratos comprendidos en este régimen, el artículo 12 de la Ley N. 22.460 y
todos aquellos regímenes de contrataciones que se opongan al presente, con excepción de la Ley de Obras Públicas
N. 13.064 y sus modificatorias”.
6
REJTMAN FARAH, Mario R., Las brechas existentes entre la realidad y las normas en las contrataciones públicas,
Revista Argentina del Régimen de la Administración Pública (RAP) Ediciones Especiales Cuestiones de Contratos
Administrativos N° 347, Buenos Aires, 2007, pág. 90 7
7
De conformidad con el artículo 7° del Decreto 893/1 2 “ARTICULO 7º.- El presente decreto comenzará a regir a los
SESENTA (60) días corridos de su publicación en el Boletín Oficial, y será de aplicación a los procedimientos de
selección que a partir de esa fecha se autoricen”.
cantidad de normas complementarias que se encontraban vigentes en materia
de contrataciones públicas nacionales8.

b) Ámbito de aplicación

El régimen en cuestión, tiene por objeto que “las obras, bienes y servicios sean
obtenidos con la mejor tecnología proporcionada a las necesidades, en el
momento oportuno y al menor costo posible, como así también la venta de
bienes al mejor postor, coadyuvando al desempeño eficiente de la
Administración y al logro de los resultados requeridos por la sociedad”9.
En cuanto a quiénes y a qué contratos se aplica, cabe destacar que tiene un
ámbito de aplicación subjetivo y otro objetivo.
Su ámbito de aplicación subjetivo se encuentra establecido en su artículo 2°, el
que dispone que “El presente régimen será de aplicación obligatoria a los
procedimientos de contratación en los que sean parte las jurisdicciones y
entidades comprendidas en el inciso a) del artículo 8 de la Ley N° 24.156 y sus
modificaciones”.
El artículo 8° de la Ley 24.156 (B.O. 29-10-92) def ine qué es Sector Público
Nacional, puesto que establece cómo estará integrado el mismo. En su inciso
a) se refiere a la Administración Nacional, conformada por la Administración
Central y los Organismos Descentralizados, comprendiendo en estos últimos a
las Instituciones de Seguridad Social.
Por tanto, este régimen general de contrataciones resulta de aplicación
obligatoria para la Administración Nacional, que comprende tanto a la
administración central como a los organismos descentralizados.
En cuanto a los contratos a los cuales se aplica -ámbito de aplicación objetivo-,
su artículo 4° titulado “Contratos comprendidos” es tablece que “Este régimen
se aplicará a los siguientes contratos: a) Compraventa, suministros, servicios,
locaciones, consultoría, alquileres con opción a compra, permutas, concesiones
de uso de los bienes del dominio público y privado del Estado Nacional, que
celebren las jurisdicciones y entidades comprendidas en su ámbito de
aplicación y a todos aquellos contratos no excluidos expresamente. b) Obras
públicas, concesiones de obras públicas, concesiones de servicios públicos y
licencias”.
8
Decreto 893/12, artículo 6º.- Deróganse los Decretos Nros. 436 de fecha 30 de Mayo de 2000 y sus modificatorios,
1818 del 6 de diciembre de 2006, la Decisión Administrativa Nº 56 de fecha 21 de mayo de 2003, las Resoluciones del
ex – Ministerio de Economía Nros. 834 de fecha 12 de octubre de 2000 y 966 de fecha 17 de noviembre de 2000, las
Resoluciones de la Secretaría de Hacienda Nros. 576 de fecha 11 de noviembre de 1999, 292 de fecha 28 de julio de
2000, 368 de fecha 21 de septiembre de 2000 y 515 de fecha 14 de diciembre de 2000, las Resoluciones de la ex
Subsecretaría de la Gestión Pública Nros. 24 de fecha 29 de marzo de 2004, 39 de fecha 3 de junio de 2005 y 16 de
fecha 18 de mayo de 2007, las Circulares de la Oficina Nacional de Contrataciones Nros. 33 de fecha 21 de julio de
2009, 32 de fecha 14 de julio de 2009, 31 de fecha 7 de julio de 2009, 30 de fecha 7 de julio de 2009, 29 de fecha 7 de
julio de 2009, 28 de fecha 18 de noviembre de 2008, 27 de fecha 6 de agosto de 2007, 26 de fecha 18 de julio de 2007,
25 de fecha 20 de marzo de 2007, 24 del 21 de diciembre de 2006, 23 de fecha 31 de agosto de 2006, 22 de fecha 31
de agosto de 2006, 21 de fecha 21 de abril de 2006, 20 de fecha 21 de febrero de 2006, 19 de fecha 7 de febrero de
2005, 18 de fecha 4 de febrero de 2005, 17 de fecha 15 de diciembre de 2004, 16 de fecha 29 de julio de 2004, 15 de
fecha 23 de julio de 2004, 14 del 10 de mayo de 2004, 13 de fecha 24 de febrero de 2004, 12 de fecha 9 de febrero de
2004, 11 de fecha 24 de septiembre de 2003, 10 de fecha 21 de julio de 2003, 9 bis del 2 de junio de 2003, 9 de fecha
18 de noviembre de 2002, 8 de fecha 20 de septiembre de 2002, 7 de fecha 5 de junio de 2002, 6 de fecha 31 de
octubre de 2001, 5 de fecha 29 de septiembre de 2001, 4 de fecha 30 de agosto de 2001, 3 de fecha 21 de agosto de
2001, 2 de fecha 3 de agosto de 2001, 1 de fecha 2 de mayo de 2001, las Disposiciones de la Oficina Nacional de
Contrataciones Nros. 32 de fecha 24 de noviembre de 2011 y 6 de fecha 30 de marzo de 2010; y toda aquella
disposición legal que se oponga a la presente.
9
Art. 1° del Decreto Delegado 1023/01.
Por tanto, resulta importante destacar que esta enunciación es de carácter
enunciativa, puesto que al establecerse que se aplicará este régimen a los que
contratos recién mencionados y “a todos aquellos contratos no excluidos
expresamente”, cabe concluir que el régimen se aplica a todos los contratos
que no se encuentren excluidos expresamente por la misma norma.
Consecuentemente, este régimen general de contrataciones únicamente no se
aplica a los contratos excluidos, los que se encuentran ahora sí taxativamente
detallados en su artículo 5°, el que establece: “Qu edarán excluidos los
siguientes contratos: a) Los de empleo público. b) Las compras por caja chica.
c) Los que se celebren con estados extranjeros, con entidades de derecho
público internacional, con instituciones multilaterales de crédito, los que se
financien total o parcialmente con recursos provenientes de esos organismos,
sin perjuicio de la aplicación de las disposiciones del presente Régimen cuando
ello así se establezca de común acuerdo por las partes en el respectivo
instrumentó que acredite la relación contractual, y de las facultades de
fiscalización sobre ese tipo de contratos que la Ley N 24.156 y sus
modificaciones confiere a los Organismos de Control. d) Los comprendidos en
operaciones de crédito público”.
Ahora bien, no todo el régimen general se encuentra reglamentado por el
mencionado Decreto 893/12, sino que sólo una porción de sus sujetos y
contratos son los que fueron reglamentados por dicho texto normativo.
Así es que el Reglamento del Régimen de Contrataciones de la Administración
Nacional aprobado por el Decreto 893/12 tiene definido en su artículo 1° su
ámbito de aplicación subjetivo y objetivo, puesto que dispone “Las
disposiciones del presente reglamento serán de aplicación obligatoria a todas
las contrataciones llevadas a cabo por las jurisdicciones y entidades del
PODER EJECUTIVO NACIONAL comprendidas en el inciso a) del artículo 8º
de la Ley Nº 24.156 y sus modificaciones, siempre que tengan por objeto el
perfeccionamiento de los contratos comprendidos en el inciso a) del artículo 4º
del Decreto Delegado Nº 1.023/01 y sus modificaciones”.
Por tanto, este nuevo reglamento sólo se aplica a:
i) los que contratos comprendidos en el inciso a) del artículo 4º del Decreto
Delegado 1023/01
ii) que celebren las jurisdicciones y entidades del PODER EJECUTIVO
NACIONAL comprendidas en el inciso a) del artículo 8º de la Ley
24.156.
A mayor precisión, los artículos 2° y 3° del Reglam ento aprobado por el
Decreto 893/12 señalan a cuáles contratos se aplica y a cuáles no10. Y aquí

10
El artículo 2º del Reglamento aprobado por el Decreto 893/12 establece “Las disposiciones del presente reglamento
serán de aplicación obligatoria a los contratos de compraventa, suministros, servicios, locaciones, consultoría,
alquileres con opción a compra, permutas, concesiones de uso de los bienes del dominio público y privado del Estado
Nacional, y a todos aquellos contratos no excluidos expresamente, de conformidad con lo dispuesto por el inciso a) del
artículo 4º del Decreto Delegado Nº 1.023/01 y sus modificaciones”.
Y el artículo 3º dispone “Quedan excluidos de la aplicación de las disposiciones de este reglamento los siguientes
contratos: a) Los de empleo público. b) Las compras por caja chica. c) Los que se celebren con estados extranjeros,
con entidades de derecho público internacional, con instituciones multilaterales de crédito, los que se financien total o
parcialmente con recursos provenientes de esos organismos, sin perjuicio de la aplicación de las disposiciones del
Decreto Delegado Nº 1.023/01 y sus modificaciones y del presente reglamento cuando ello así se establezca de común
acuerdo por las partes en el respectivo instrumento que acredite la relación contractual, y de las facultades de
fiscalización sobre ese tipo de contratos que la Ley N° 24.156 y sus modificaciones confiere a los Org anismos de
cabe recordar que de acuerdo a la última expresión del artículo 4° inciso a) del
Decreto 1023/01 –“y a todos aquellos contratos no excluidos expresamente”-
este nuevo reglamento se aplica entonces a todos los contratos que no se
encuentren excluidos por el régimen general (empleo público, caja chica,
contrataciones con préstamos internacionales, etc.) quedando excluidos
además de esta reglamentación los contratos de obras públicas, concesiones
de obras públicas, concesiones de servicios públicos y licencias, los que se
encuentran enumerados en el artículo 4º inciso b) del Decreto Delegado
1023/01.
Lo señalado hasta aquí tiene aplicación obligatoria para los sujetos y contratos
comprendidos, y también puede aplicarse a otros poderes del Estado y a los
contratos excluidos si hubiese adhesión voluntaria al mismo11.

III. EL NUEVO REGLAMENTO DE CONTRATACIONES

El nuevo reglamento aprobado por el Decreto 893/12 unificó en un único


cuerpo -de 242 artículos- toda la normativa que antes se encontraba en gran
cantidad de normas, estableciendo una reglamentación adecuada y mejorando
la eficiencia del régimen general instaurado por el Decreto Delegado 1023/01;
asimismo, produjo avances en materia de contrataciones: se reglamentaron
materias no contempladas en el reglamento anterior y se instituyeron políticas
públicas; y también produjo algunas modificaciones a la reglamentación
anterior y al régimen general, aunque éstas últimas, en un exceso
reglamentario.
A modo de síntesis, podemos señalar que en el nuevo reglamento:
i) Se prioriza el uso de la contratación pública como medio de
implementar políticas públicas, fomentándose la contratación
interadministrativa;
ii) Se incorporan modalidades novedosas como los Acuerdos Marco y las
compras de bienes estandarizados;
iii) Se establecen normas que mejoran la eficiencia en las contrataciones
(nuevos procedimientos específicos, actualización de los montos para
el encuadre de los procedimientos de selección, notificaciones, etc.).
En virtud de que son muchas y variadas las modificaciones a la reglamentación
y normativa anterior y al régimen general, serán detalladas a continuación las
que revisten mayor relevancia, las que serán expuestas en dos grandes
grupos:

Control. d) Los comprendidos en operaciones de crédito público. e) los de obras públicas, concesiones de obras
públicas, concesiones de servicios públicos y licencias, enumerados en el artículo 4º inciso b) del Decreto Delegado Nº
1.023/01 y sus modificaciones”.
11
El artículo 4° del Reglamento aprobado por el Decre to 893/12 aclara al respecto: “ADHESIÓN VOLUNTARIA. El
presente reglamento podrá aplicarse, en lo que fuera pertinente, a los contratos excluidos y/o a las entidades y
jurisdicciones no comprendidas en el ámbito de aplicación subjetivo. En su caso, la OFICINA NACIONAL DE
CONTRATACIONES brindará el soporte técnico y legal que se requiera para su instrumentación”.
a) AVANCES Y MODIFICACIONES: se reglamentaron materias del
régimen general del Decreto Delegado 1023/01 y de su reglamentación
anterior y normativa complementaria que no se encontraban hasta el
momento legisladas, y se modificaron muchas disposiciones de la
reglamentación y normativa complementaria anterior, mejorando la
eficiencia en las contrataciones como consecuencia de la experiencia
acumulada de la Oficina Nacional de Contrataciones a raíz de las
numerosísimas consultas que recibe a diario de las Unidades Operativas
de Contrataciones de las entidades contratantes.
Al final de este punto, se mencionarán algunas modificaciones al
régimen general instaurado por el Decreto Delegado 1023/01 que
pueden considerarse de dudosa legalidad por cuanto hubo un exceso o
extralimitación reglamentaria.
b) POLÍTICAS PÚBLICAS: Algunos de los avances y modificaciones a la
reglamentación anterior pueden considerarse como acciones tendientes
a fortalecer e instaurar políticas públicas.

a) AVANCES Y MODIFICACIONES

1. Plan anual de contrataciones: La obligación de que cada jurisdicción y


entidad formulara su programa de contrataciones se encontraba establecida
en el Decreto Delegado 1023/01, pero no había sido reglamentado y los
organismos no lo estaban cumplimentando12. La planificación es
fundamental para las contrataciones y el gasto público. El nuevo reglamento
pone en cabeza las Unidades Operativas de Contrataciones (UOC) la
obligación de su elaboración –de conformidad con los créditos
presupuestarios asignados y aprobado por la máxima autoridad de la
entidad contratante- y del envío a la Oficina Nacional de Contrataciones
(ONC) del plan anual de contrataciones y de sus correcciones en los plazos
establecidos para la centralización de la información y su ulterior difusión en
su sitio de internet13.
2. Autoridades competentes: El nuevo reglamento establece claramente qué
autoridad de la entidad contratante es la competente para suscribir los actos
administrativos que se deban dictar en los procedimientos de contrataciones
(aprobar pliegos, adjudicar, revocar, modificar contratos, prorrogar, aplicar
penalidades, etc.)14.
3. Aumento de los montos para encuadrar las contrataciones y
actualización de montos: Desde el año 2000 que los montos para
encuadrar los distintos tipos de procedimientos de selección se encontraban
iguales. El monto para efectuar una contratación directa por esta causal era
de $ 75.000, y por arriba de los $ 300.000 había que realizar la contratación
mediante la figura de licitación o concurso público.

12
Art. 6 del Decreto Delegado 1023/01 (modificado por el DNU 666/03, B.O. 25-3-03).
13
Arts. 12 y 13 del Reglamento – Decreto 893/12. Disposición de la Subsecretaría de Tecnologías de Gestión 1/13
(B.O. 22-1-13).
14
Art. 14 del Reglamento – Decreto 893/12.
El nuevo reglamento, luego de doce años sin cambios, incrementa y
actualiza dichos montos para encuadrar los procedimientos y fija el valor
máximo de cada uno en una cantidad de módulos, a los que hoy se les
asigna un valor de PESOS UN MIL ($ 1.000)15.
Ahora entonces se puede realizar el procedimiento de acuerdo a la
siguiente escala16:
a) Contratación directa: aquí hay que diferenciar dos tipos de
procedimientos, por trámite simplificado o contratación directa en
razón del monto17
1.- Por trámite simplificado: hasta $75.000.
2.- Contratación directa en razón del monto: hasta $ 200.000.
b) Licitación privada o concurso privado: hasta $ 800.000.
c) Licitación pública o concurso público: más de $ 800.000.
Asimismo, cabe señalar que el nuevo reglamento creó un mecanismo para
actualizar el monto de determinación del encuadre de los
procedimientos de selección18 que permitirá una actualización mucho
más ágil puesto que establece que el Jefe de Gabinete de Ministros de la
Nación podrá modificar el valor del módulo establecido en el reglamento,
quien podrá a su vez fijar módulos especiales para determinados bienes y
servicios críticos.
4. Contratación directa: El Decreto Delegado 1023/01 establece diez (10)
supuestos en los que puede realizarse el procedimiento de selección
mediante Contratación Directa19.
En el nuevo Reglamento20 ha habido aclaraciones en algunos de los
supuestos:
i) Especialidad: el Decreto Delegado 1023/01 exige que se trate de un
único proveedor, lo que en los hechos ha hecho que esta causal sea
muy poco utilizada y siempre generó dudas desde el punto de vista
jurídico. El nuevo reglamento morigera este requisito disponiendo
que “Quedará acreditada la condición de único proveedor cuando se
fundamente la necesidad de la especialización y se acompañen los
antecedentes que acrediten la notoria capacidad científica, técnica o
artística de la empresa, persona o artista a quien se encomiende la
ejecución de la obra”.
ii) Urgencia o Emergencia: El Decreto Delegado 1023/01 no hacía la
distinción entre ambas nociones y en la anterior reglamentación –
Decreto 436/00- sólo se especificaba cuándo se producía una

15
Art. 35 del Reglamento – Decreto 893/12.
16
Art. 34 del Reglamento – Decreto 893/12.
17
Art. 25 inciso d) apartado 1 del Decreto Delegado 1023/01.
18
Art. 36 del Reglamento – Decreto 893/12.
19
Art. 25 inciso d) del Decreto Delegado 1023/01 y sus modificactorios.
20
El nuevo reglamento divide a los supuestos en que se permite la contratación directa en dos grupos, de acuerdo a si
existen uno o más potenciales oferentes con capacidad para satisfacer la prestación: i) por compulsa abreviada, ii) por
adjudicación simple. Ver art. 19 del Reglamento – Decreto 893/12.
urgencia21, por lo que resultaba de muy difícil aplicación la causal de
emergencia. Ahora el nuevo reglamento se encarga de diferenciar
ambos conceptos y regula con procedimientos distintos y específicos
cada una de estas causales22.
Además, en el caso de la emergencia la nueva reglamentación
admite que en el pedido de cotización se establezcan requisitos para
la presentación de ofertas que se aparten de lo dispuesto en este
reglamento para los procedimientos en general y prevé que no será
requisito exigible para los oferentes que se presenten en este tipo de
procedimiento de selección la preinscripción y la inscripción en el
Sistema de Información de Proveedores23.
iii) Interadministrativa: El nuevo reglamento amplía esta causal de
contratación directa al disponer que la limitación del objeto del
contrato a la prestación de servicios de seguridad, logística o de
salud –como lo establece el Decreto Delegado 1023/0124- sólo será
aplicable en los casos en que el cocontratante fuera una empresa o
sociedad en la que tenga participación estatal mayoritaria el Estado,
y no cuando se trate de otros organismos públicos –nacionales,
provinciales o municipales-25.
Además, para facilitar las contrataciones de esta naturaleza, se
define el término “logística” de manera muy amplia. Dispone el nuevo
reglamento que “deberá entenderse por servicios de logística al
conjunto de medios y métodos que resultan indispensables para el
efectivo desarrollo de una actividad, incluyéndose la organización y/o
sistemas de que se vale el emprendimiento para alcanzar los
objetivos indispensables para su sustentación”26.
iv) Contrataciones con Universidades Nacionales: El nuevo
reglamento agrega que además de poder celebrarse contratos de
manera directa con Universidades Nacionales también puede
celebrarse la contratación directamente con una facultad dependiente
de una Universidad Nacional27. Aquí habrá que analizar en cada caso
la competencia de la respectiva facultad para la suscripción del
convenio de que se trate.
5. Procedimientos de selección en particular: Un gran avance –y
modificación de la reglamentación anterior- fue la incorporación de distintos
procedimientos de acuerdo al tipo de contratación de que se trate. En el
Decreto 436/00 había un único procedimiento que se aplicaba a cualquiera
fuere el procedimiento de selección elegido (licitación o concurso público,
licitación o concurso privado, y las 10 causales de contratación directa) y
básicamente en lo único que había una pequeña diferencia era en los
tiempos previos de publicidad y difusión de la convocatoria.

21
Art. 26, para el apartado d), del Reglamento – Decreto 436/00 (hoy derogado por el artículo 6° del Dec reto 893/12).
22
Arts. 24, 140 y 141 del Reglamento – Decreto 893/12.
23
Art. 141 incisos c) y d) del Reglamento – Decreto 893/12.
24
Art. 25 inciso d) apartado 8 del Decreto Delegado 1023/01 (modificado por el DNU 204/04, B.O. 23-2-04).
25
Art. 27 del Reglamento – Decreto 893/12.
26
Art. 27 del Reglamento – Decreto 893/12.
27
Arts. 28 y145 inciso a) del Reglamento – Decreto 893/12.
El nuevo reglamento, creemos que acertadamente, hace un gran diferencia
aquí y establece un procedimiento básico28 aplicable a todos los
procedimientos de selección, cualquiera sea la clase o modalidad elegida,
siempre que no se disponga de otra manera en las normas específicas
contenidas en este reglamento para cada uno de ellos.
En el Título IV titulado “Procedimientos de selección en particular” regula un
trámite específico para los siguientes procedimientos de selección:
i) Contratación directa: Se establece un procedimiento específico
para ocho de las diez causales de contratación directa29, acortando
muchísimo los plazos de la contratación y simplificando la misma ya
que, resumiendo, puede decirse que en todos ellos puede
prescindirse del acto administrativo para autorizar el llamado y
aprobar el pliego, del período de vista de las ofertas, del cuadro
comparativo, del dictamen de evaluación, y que en estos supuestos
además no se requieren garantías tanto de mantenimiento de la
oferta como de cumplimiento del contrato.
ii) Trámite simplificado: Se mantiene la posibilidad de realizar el
procedimiento mediante trámite simplificado30 para cualquiera de las
diez causales de Contratación directa previstas en el artículo 25
inciso d) del Decreto Delegado 1023/01, pero se eleva
considerablemente su monto de $ 10.000 a $ 75.00031. Dicho importe
de $ 10.000 establecido en la anterior reglamentación32 no había sido
modificado en todos estos años por lo que este procedimiento era
muy poco utilizado.
iii) Procedimientos en el exterior: El tratamiento de los procedimientos
en el exterior33 de manera diferencia es una novedad importantísima
del nuevo reglamento, ya que permite realizar las contrataciones
desde el exterior. Esto había sido muy reclamado por Cancillería que
tiene muchísimas delegaciones en países extranjeros y debe realizar
compras continuamente desde y en el exterior.
iv) Otros trámites específicos: Además regula cómo se efectuarán los
procedimientos de selección de etapa múltiple34; y establece el
trámite para realizar la subasta pública35.
6. Admisión y análisis de las ofertas: El reglamento incorporó numerosos
avances en materia de admisión y análisis y desestimación de las ofertas:
i) Ofertas alternativas y variantes: En la anterior reglamentación sólo
se mencionaba a la oferta alternativa pero ahora se define más
claramente qué es oferta alternativa y se agrega a la oferta variante,

28
Art. 38 del Reglamento – Decreto 893/12.
29
Arts. 138 al 146 del Reglamento – Decreto 893/12.
30
Arts. 30 y 147 del Reglamento – Decreto 893/12
31
Art. 34 inciso a) apartado 1 del Reglamento – Decreto 893/12.
32
Art. 27 del Reglamento – Decreto 436/00, y Circular N° 10/03 de la Oficina Nacional de Contrataciones (B.O. 24-7-
03), ambas normas hoy derogadas por el artículo 6° del Decreto 893/12.
33
Arts. 157 al 170 del Reglamento – Decreto 893/12.
34
Arts. 148 al 156 del Reglamento – Decreto 893/12.
35
Arts. 171 al 175 del Reglamento – Decreto 893/12.
y se establecen los requisitos que deben reunir y el marco en que
procede admitirlas y evaluarlas36.
ii) Comprobante del retiro, compra o descarga de los pliegos:
Anteriormente era un requisito necesario presentar el comprobante
de las constancias relativas al retiro o descarga vía web del Pliego de
Bases y Condiciones Particulares37. Sin dicha constancia la oferta
era desestimada. El reglamento del Decreto 893/12, nuevamente en
favor de la concurrencia, elimina este requisito y dispone que para
presentar ofertas –y para la admisibildad de las mismas y para
contratar- no es requisito haber retirado o comprado los pliegos en el
organismo contratante ni haberlos descargado del sitio de internet de
la Oficina Nacional de Contrataciones38.
iii) Pautas para la inelegibilidad: El Decreto Delegado 1023/01 desde
el año 2001 había establecido que la información obrante en bases
de datos de organismos públicos sobre antecedentes de las
personas físicas o jurídicas que presenten ofertas será considerada a
fin de determinar la elegibilidad de las mismas y que se
desestimarán, con causa, las presentaciones u ofertas de aquellas
que exhiban reiterados incumplimientos de sus obligaciones, en las
condiciones que establezca la reglamentación39 pero como no había
sido reglamentado era prácticamente imposible su aplicación. El
nuevo reglamento regula este instituto40 y detalla claramente los
supuestos en que puede desestimarse una oferta.
iv) Precio vil o precio no serio: Anteriormente si una oferta cotizaba un
valor muy bajo –el que resultaba sospechoso- las Comisiones
Evaluadoras se encontraban en la dificultad de cómo desestimar esa
oferta, ya que la normativa vigente en la materia no establecía nada
al respecto. El nuevo reglamento se refiere a estos conceptos y
establece, resumidamente, que cuando de los informes técnicos
surja que la oferta no podrá ser cumplida, corresponderá la
desestimación de la oferta en los renglones pertinentes41.
v) Atenuación en la exigencia del Certificado Fiscal para Contratar:
Una exigencia para ser proveedor del Estado es contar con habilidad
para contratar42. Sobe el particular, el Decreto Delegado 1023/01
establece con precisión qué personas no se encuentran habilitadas
para contratar con la Administración Nacional43 entre las que incluye
a las personas físicas o jurídicas que no hubieran cumplido con sus
obligaciones tributarias y previsionales, de acuerdo con lo que

36
Arts. 71 y 72 del Reglamento – Decreto 893/12.
37
Art. 65 del Reglamento – Decreto 436/00 y Circular N° 24/06 de la Oficina Nacional de Contrataciones ( B.O. 29-12-
06), ambas normas hoy derogadas por el artículo 6° del Decreto 893/12.
38
Art. 59 del Reglamento – Decreto 893/12. No obstante quienes no los hubiesen retirado, comprado o descargado, no
podrán alegar el desconocimiento de las actuaciones que se hubieren producido hasta el día de la apertura de las
ofertas, quedando bajo su responsabilidad llevar adelante las gestiones necesarias para tomar conocimiento de
aquellas.
39
Art. 16 del Decreto Delegado 1023/01.
40
Art. 86 del Reglamento – Decreto 893/12.
41
Art. 89 del Reglamento – Decreto 893/12.
42
Art. 27 del Decreto Delegado 1023/01.
43
Art. 28 del Decreto Delegado 1023/01.
establezca la reglamentación44. La Administración Federal de
Ingresos Públicos (AFIP) creó al respecto el Certificado Fiscal para
Contratar45 el que resulta una exigencia poseer para resultar
proveedor del Estado. La anterior reglamentación exigía que se
encontrara vigente tanto al momento de presentar las ofertas como al
momento de resultar adjudicatarios46, siendo causal de
desestimación el no poseerlo vigente en esas fechas. La actual
reglamentación atenúa notablemente esta exigencia al permitir a la
entidad contratante adjudicar el contrato aún cuando se encuentre
pendiente la emisión de tal certificado por parte de la AFIP47.
vi) Causales de desestimación: Otra novedad importante, es que a
favor de la concurrencia –principio rector en las contrataciones48-, el
nuevo reglamento estableció para los procedimientos de selección de
etapa única que sólo se podrá exigir en el pliego de bases y
condiciones particulares información y/o documentación distinta de la
establecida en este reglamento, cuando se consideren de especial
relevancia los antecedentes del proveedor, lo que deberá fundarse49.
7. Garantías:
i) Garantía de impugnación: En primer lugar, cabe señalar que entre las
clases de garantías, el reglamento ha agregado dos (2) tipos de
garantías a las ya existentes1 –de mantenimiento de la oferta, de
cumplimiento del contrato, contragarantía-. Las que se incorporaron son:
de impugnación y de impugnación del dictamen de preselección1. La
primera de ellas, resulta cuestionable a nuestro entender desde el punto
de vista jurídico por cuanto dispone la posibilidad de que de los
organismos y entidades contratantes puedan requerir la integración de
una garantía de impugnación para poder impugnar el dictamen de
evaluación de las ofertas, en aquellos casos en que el oferente hubiere
presentado más de dos impugnaciones contra dictámenes de evaluación
en un año calendario1.
ii) Excepciones a la obligación de presentar garantías: El nuevo
reglamento modificó y agregó otras causales de excepción a la
obligación de los oferentes y adjudicatarios de presentar garantías1,
entre las que cabe destacar las siguientes:
a) En la anterior reglamentación se encontraba prevista la excepción si
el monto de la garantía no era superior a $ 2.500 y así se hubiera
dispuesto en el respectivo Pliego de Bases y Condiciones

44
Art. 28 inciso f) del Decreto Delegado 1023/01.
45
Resolución General AFIP N° 1814 (B.O. 13-1-05) y su s modificatorias.
46
Art. 140 del Reglamento – Decreto 436/00, Circular N° 18/03 de la Oficina Nacional de Contrataciones ( B.O. 9-2-05),
ambas normas hoy derogadas por el artículo 6° del D ecreto 893/12.
(hoy derogado por el artículo 6° del Decreto 893/1 2).
47
Art. 83 inciso b) apartado 2 del Reglamento – Decreto 893/12. Esta norma dispone que si la Comisión Evaluadora
verificara que el Certificado Fiscal para Contratar emitido por la AFIP no estuviera vigente durante la etapa de
evaluación de las ofertas y ello se debiera a causas imputables exclusivamente a la Administración, no podrá
recomendarse la desestimación de ofertas por este motivo. Y agrega que si esta situación se mantuviera en la
adjudicación o en el perfeccionamiento del contrato la autoridad competente podrá continuar con el procedimiento y en
el caso que con posterioridad se verificara el incumplimiento por parte del cocontratante de obligaciones tributarias o
previsionales será causa para aplicar una sanción de apercibimiento.
48
Arts. 3 inciso b) y 17 del Decreto Delegado 1023/01.
49
Art. 70, último párrafo, del Reglamento – Decreto 893/12.
Particulares1. El nuevo reglamento establece la excepción en todos
los casos en que el monto de la garantía no fuere superior CINCO (5)
módulos1 (hoy equivalentes a $ 5.0001).
b) También otra gran diferencia con la reglamentación anterior es que
en el Decreto 436/00 se exceptuaba de esta obligación de presentar
garantías a las entidades estatales comprendidas en el artículo 8°
inciso a) de la Ley 24.1561 (Administración Nacional, conformada por
la Administración Central y los Organismos Descentralizados). Ahora
se encuentran exceptuados todos los organismos pertenecientes al
Sector Público Nacional en los términos del artículo 8° de la Ley
24.1561 y también se encuentran exceptuados los organismos
provinciales, municipales o del Gobierno de Ciudad Autónoma de
Buenos Aires1.
c) Otra excepción importante de destacar es que se agregan entre las
excepciones, sin importar el monto del contrato, a las contrataciones
directas encuadradas en los apartados 2, 3, 5, 8, 9 y 10 del inciso d)
del artículo 25 del Decreto Delegado Nº 1.023/01 y sus
modificaciones1.
iii) Tolerancia de error en la integración de la garantía de
mantenimiento de la oferta: Otro gran avance, muy acertado, es la
posibilidad que debe darse a los oferentes en el momento de la
evaluación de las ofertas de integrar debidamente su garantía de
mantenimiento de la oferta cuando el error no supere un DIEZ POR
CIENTO (10%) del monto correcto1. La anterior reglamentación no
preveía esta posibilidad y se “perdían” muchas ofertas que podían
resultar las más convenientes al interés público, ya que por ejemplo si
un oferente se equivocaba en centésimos de centavos en la constitución
de su garantía había que desestimar su oferta por inadmisible1.

8. Notificaciones: Se incorporan otros medios de notificación50, entre los cabe


destacar al fax, correo electrónico y la difusión en el sitio de Internet de la
ONC –en este último supuesto dejándose constancia de ello en los pliegos
de bases y condiciones particulares, indicando la dirección de dicho sitio de
Internet, para que los interesados, oferentes, adjudicatarios o co-
contratantes tomen las previsiones necesarias-, los que permiten una
mejora notable en la eficiencia, economía y rapidez en el trámite de las
contrataciones.
9. Modificaciones a la reglamentación y normativa anterior: Además de las
incorporaciones del nuevo reglamento, hubo muchísimas modificaciones a
la reglamentación anterior. Se mencionarán brevemente sólo algunas de
ellas:
i) Reducción de plazos: Se reducen algunos plazos –vista de las ofertas,
confección del cuadro comparativo, emisión y comunicación del
dictamen de evaluación51- a fin de acortar los tiempos que demora el
trámite de la contratación pero a nuestro juicio ninguno de estos plazos
podrá hacer que una licitación demore más de lo habitual.
50
Art. 56 del Reglamento – Decreto 893/12.
51
Arts. 76, 78, 91 y 92 del Reglamento – Decreto 893/12.
ii) Publicidad: Prácticamente continúa igual. Hay muy pocas
modificaciones52 y se mantiene la posibilidad de que cualquier
interesado pueda presentarse aunque no haya sido invitado a
participar53.
iii) Multas por mora en el cumplimiento de sus obligaciones: La anterior
reglamentación no preveía un monto o cálculo para su determinación y
había que acudir al Pliego Único de Bases y Condiciones Generales
para la Contratación de Bienes y Servicios del Estado Nacional54. Ahora
el nuevo reglamento lo prevé expresamente y ha reducido notablemente
el valor de las mismas55, estableciendo además que en ningún caso las
multas podrán superar el CIEN POR CIENTO (100%) del valor del
contrato56.
iv) Comisión Evaluadora: Se modifica su composición y se establece que
sus miembros deben ser designados por acto administrativo emanado
de la máxima autoridad de la jurisdicción o entidad contratante57.
v) Comisión de Recepción: El nuevo reglamento regula en forma más
detallada y exhaustiva el procedimiento de recepción de bienes y
servicios y las competencias de esta Comisión58.
10. Modificaciones al régimen general del Decreto Delegado 1023/01:

i) Modificación de la prestación con conformidad del proveedor: El


Decreto Delegado 1023/01 establece entre las prerrogativas públicas
que poseen las entidades contratantes la facultad de aumentar o
disminuir hasta un VEINTE POR CIENTO (20%) el monto total del
contrato, en las condiciones y precios pactados y con la adecuación de
los plazos respectivos59. Esta facultad es conocida como “ius variandi”
propia de los contratos administrativos en atención al interés público
comprometido en la prestación.
El nuevo reglamento va más allá del régimen legal de las contrataciones
de la Administración Nacional puesto que además de reiterar que el
aumento o la disminución del monto total del contrato será una facultad
unilateral del organismo contratante, hasta el límite del VEINTE POR
CIENTO (20%), agrega una nueva causal de modificación de los
contratos al disponer que “en los casos en que resulte imprescindible

52
En la licitación o concurso público ahora resulta obligatorio además de la publicación de los dos avisos en el Boletín
Oficial la invitación a por lo menos cinco proveedores del rubro. En la licitación o concurso privado se puede extender la
invitación a oferentes no inscriptos en el Sistema de Información de Proveedores. Arts. 49 y 50, respectivamente, del
Reglamento – Decreto 893/12.
53
Art. 17 del Reglamento – Decreto 893/12.
54
Art. 25 del Anexo a la Resolución del entonces Ministerio de Economía N° 834/00 (B.O. 19-10-00). Estab lecía que
las prórrogas en el cumplimiento del plazo contractual, determinarán en todos los casos la aplicación de una multa por
mora en el cumplimiento del contrato del TRES por ciento (3%) del valor de lo satisfecho fuera del término originario del
contrato, por cada SIETE (7) días de atraso o fracción mayor de TRES (3) días.
55
Art. 126 inciso c) del Reglamento – Decreto 893/12. El nuevo reglamento establece que por mora en el cumplimiento
de sus obligaciones se aplicará una multa del CERO COMA CINCO (0,5) POR CIENTO del valor de lo satisfecho fuera
de término por cada DIEZ (10) días hábiles de atraso o fracción mayor de CINCO (5) días hábiles. Y que en el caso de
los contratos de servicios o de tracto sucesivo, los pliegos de bases y condiciones particulares podrán prever la
aplicación de multas por distintas trasgresiones vinculadas a las prestaciones a cargo del proveedor
56
Art. 127 del Reglamento – Decreto 893/12.
57
Art. 80 del Reglamento – Decreto 893/12.
58
Arts. 109 al 115 del Reglamento – Decreto 893/12.
59
Art. 12 inciso b) del Decreto Delegado 1023/01.
para el organismo contratante el aumento o la disminución podrán
exceder el VEINTE POR CIENTO (20%), y se deberá requerir la
conformidad del cocontratante” y que este porcentaje no podrá exceder
del TREINTA Y CINCO POR CIENTO (35%) del monto total del contrato
(la cursiva nos pertenece)60.
Una primera cuestión que surge del análisis de esta disposición es que
además de que el reglamento fue más allá del régimen legal, no se han
establecido bajo qué requisitos o condiciones un organismo puede
considerar que resulta “imprescindible” la decisión de modificar el
contrato hasta TREINTA Y CINCO POR CIENTO (35%) del monto total
del mismo.
Otra cuestión que tampoco queda clara es que el reglamento aquí
también reitera que para la modificación del contrato hasta un VEINTE
POR CIENTO (20%) no se pueden alterar las condiciones ni precios
unitarios adjudicados61, pero la nueva reglamentación nada dice sobre
cómo se hará la modificación hasta el TREINTA Y CINCO POR CIENTO
(35%) del monto total del contrato, planteándose entonces la duda de si
en este supuesto pueden o no modificarse los precios unitarios
pactados/adjudicados.
ii) Mayor flexibilidad del “ius variandi”: Además de lo expuesto en el
apartado anterior, el nuevo reglamento prevé que el aumento o la
disminución de la prestación podrá tener lugar en oportunidad de
dictarse el acto de adjudicación o durante la ejecución del contrato o,
como máximo, hasta TRES (3) meses después de cumplido el contrato
original62.
Aquí también se generan varios cuestionamientos legales. Esta norma
establece que se puede aumentar o disminuir no sólo durante la
ejecución del contrato, sino también en el acto de adjudicación y hasta
TRES (3) meses de finalizado el contrato.
Es decir, la nueva reglamentación permite modificar el contrato en tres
momentos:
i. en el acto de adjudicación;
ii. durante la ejecución del contrato;
iii. hasta TRES (3) meses de finalizado el contrato.
El primer cuestionamiento es que el “ius variandi” previsto en el régimen
general de las contrataciones resulta viable en los contratos. Es decir,
luego de que se perfecciona el contrato se podría modificar el mismo en
las condiciones previstas en el Decreto Delegado 1023/01 –siempre en
atención al interés público perseguido con la contratación-.

60
Art. 124 inciso a) apartado 1 del Reglamento – Decreto 893/12. La nueva reglamentación establece que “en los
casos en que resulte imprescindible para el organismo contratante el aumento o la disminución podrán exceder el
VEINTE POR CIENTO (20%), y se deberá requerir la conformidad del cocontratante, si esta no fuera aceptada, no
generará ningún tipo de responsabilidad al proveedor ni será pasible de ningún tipo de penalidad o sanción. En ningún
caso las ampliaciones o disminuciones podrán exceder del TREINTA Y CINCO POR CIENTO (35%) del monto total del
contrato, aun con consentimiento del cocontratante”.
61
Art. 124 inciso a) apartado 2 del Reglamento – Decreto 893/12.
62
Art. 124 inciso a) apartado 4 del Reglamento – Decreto 893/12.
Es del caso recordar que los contratos según el régimen general son
perfeccionados en el momento de notificarse la orden de compra o de
suscribirse el contrato o convenio respectivo63. Por tanto, modificar el
contrato en la adjudicación no sería posible desde el punto de vista
jurídico puesto que todavía no hay contrato.
Además, en cuanto a modificar el contrato luego de que el mismo se
encuentre cumplido, también desde el punto de vista legal cabe señalar
que esto resultaría inviable, puesto que no se podría modificar aquello
que ya no existe.
iii) Renegociación del precio del contrato en la prórroga: La nueva
reglamentación aporta una importante incorporación en cuanto permite
la renegociación del precio de los contratos en las prórrogas. El
reglamento anterior aprobado por el Decreto 436/00 no permitía
modificar los precios adjudicados puesto que establecía que la prórroga
debía realizarse en las condiciones y precios pactados originariamente64.
Ahora el nuevo reglamento modifica esto ya que después de establecer
que la prórroga deberá realizarse en las condiciones pactadas
originariamente agrega “Si los precios de mercado hubieren variado, la
jurisdicción o entidad contratante realizará una propuesta al proveedor a
los fines de adecuar los precios estipulados en el contrato original. En
caso de no llegar a un acuerdo, no podrá hacer uso de la opción de
prórroga y no corresponderá la aplicación de penalidades”65.
iv) Uso de la opción a prórroga luego de modificarse el contrato: Por
último, en otra disposición referente a las prórrogas de los contratos el
nuevo reglamento también va más allá del régimen general incurriendo
en un exceso reglamentario. El Decreto Delegado 1023/01 establece
que la prórroga no procederá si se ha hecho uso de la prerrogativa de
modificar los contratos –aumento o disminución hasta el VEINTE POR
CIENTO (20%) del monto total del contrato-66 y el nuevo reglamento
tergiversa esta disposición del régimen general para decir que los
contratos se pueden prorrogar aunque se hayan modificado si se hizo
uso de la modificación hasta el VEINTE POR CIENTO (20%) del monto
total del contrato y dispone que no se pueden prorrogar únicamente los
contratos cuando se hayan aumentado desde un VEINTE A UN
TREINTA Y CINCO POR CIENTO (20% al 35%)67.

b) POLÍTICAS PÚBLICAS

1. Contrataciones públicas sustentables: Un gran avance en materia de


contrataciones públicas nacionales es la incorporación de este instituto de

63
Art. 20 primer párrafo del Decreto Delegado 1023/01. “Los contratos quedarán perfeccionados en el momento de
notificarse la orden de compra o de suscribirse el instrumento respectivo, en los plazos y con las modalidades que
determine la reglamentación”.
64
Art. 99 inciso c) del Reglamento – Decreto 436/00 (hoy derogado por el artículo 6° del Decreto 893/12) .
65
Art. 124 inciso b) apartado 4 del Reglamento – Decreto 893/12.
66
Art. 12 inciso g) del Decreto Delegado 1023/01.
67
Art. 124 inciso b) apartado 2 del Reglamento – Decreto 893/12.
las compras sustentables68 -incorporado hace años en otros países del
mundo-, estableciendo que los criterios de sustentabilidad deberán
garantizar el mejor impacto al ambiente, mejores condiciones éticas y
económicas, así como el cumplimiento de la legislación laboral vigente, en
especial lo que se relaciona con condiciones dignas y equitativas de trabajo
y ausencia de trabajo infantil69 lo que muestra una clara política pública en
la materia.
2. Cumplimiento de la legislación laboral vigente: También como una clara
política pública en materia de cumplimiento de la legislación laboral vigente,
la nueva reglamentación incorpora como obligación para las personas
jurídicas para poder inscribirse en el registro de proveedores habilitados a
contratar con la Administración Nacional –denominado Sistema de
Información de Proveedores “SIPRO”70- que deberán presentar una
declaración jurada en la que manifiesten el cumplimiento de la legislación
laboral vigente, en especial lo que se relaciona con condiciones dignas y
equitativas de trabajo y ausencia de trabajo infantil71.
3. Modalidades: Se incorporan nuevas modalidades de contratación72 que el
nuevo reglamento agrega a las ya existentes –iniciativa privada, llave en
mano, orden de compra abierta, consolidada-. Tales son: bienes
estandarizados73, precio máximo74 y acuerdos marco75, las que denotan una
clara y fuerte política pública puesto que permiten direccionar el poder de
compra del Estado, estableciendo productos, precios máximos y acuerdos
con proveedores. En todas ellas quien tiene competencia para su
implementación es la Oficina Nacional de Contrataciones.
4. Criterios de selección de las ofertas: Otra clara política pública que el
nuevo reglamento incorpora es la posibilidad de que el Jefe de Gabinete de
Ministros establezca criterios de selección de las ofertas de uso obligatorio
para las jurisdicciones y entidades contratantes, a los fines de desarrollar
políticas públicas que tiendan a fomentar o promover el bienestar social, el
mejor impacto al ambiente, mejores condiciones éticas y económicas, el
crecimiento de determinados sectores, la generación de empleo, la
promoción del desarrollo de las empresas privadas, la innovación
tecnológica en bienes y servicios, la inclusión social de sectores
vulnerables, entre otros76.
5. Transparencia: También el nuevo reglamento manifiesta una clara política
pública en materia de transparencia de las contrataciones públicas -
principio general regulado en el Decreto Delegado 1023/0177- puesto que
establece la obligación de que las jurisdicciones y entidades envíen en
forma obligatoria a la Oficina Nacional de Contrataciones la información

68
Arts. 194 al 199 del Reglamento – Decreto 893/12.
69
Art. 195 del Reglamento – Decreto 893/12.
70
Arts. 228 al 240 del Reglamento – Decreto 893/12.
71
Art. 234 inciso. b) apartado X del Reglamento – Decreto 893/12.
72
Art. 200 del Reglamento – Decreto 893/12.
73
Arts. 219 al 223 del Reglamento – Decreto 893/12.
74
Art. 224 del Reglamento – Decreto 893/12.
75
Arts. 225 al 227 del Reglamento – Decreto 893/12.
76
Art. 44, último párrafo, del Reglamento – Decreto 893/12.
77
Arts. 3 inciso c), 9 y 32 del Decreto Delegado 1023/01.
referida a todos los procedimientos de selección encuadrados en este
régimen, para la difusión en su sitio de Internet78.

78
Art. 58 del Reglamento – Decreto 893/12.
RESUMEN.

El Decreto Delegado 1023 dictado el 13 de agosto del año 2001 (B.O. 16-8-01)
que estableció el Régimen de Contrataciones de la Administración Nacional fue
reglamentado el año pasado por el Decreto 893/12 (B.O. 14-6-12) que aprueba
el “Reglamento del Régimen de Contrataciones de la Administración
Nacional”79.
En el presente trabajo se van a detallar sucintamente las aclaraciones y
modificaciones introducidas por el mencionado Reglamento del Régimen de
Contrataciones de la Administración Nacional aprobado por el Decreto 893/12,
que rige para una porción de los sujetos y contratos comprendidos en aquél
régimen general, puesto que el mismo introdujo algunos avances y
modificaciones de significativa relevancia.

79
Art. 1° del Decreto 893/12.