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La Guerra del Chaco

Autor: Maricela Fuentes De la Garza | Publicado: noviembre 27, 2016. Última modificación:
octubre 10, 2018.

Resumen, causas y consecuencias.

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La Guerra del Chaco fue un conflicto bélico en el que se enfrentaron los
ejércitos de Bolivia y Paraguay, por el control de la región norte de la zona
boscosa sudamericana conocida como Gran Chaco. La misma se desarrolló
desde el día 9 de septiembre del año 1932 hasta el día 12 de junio del año
1935.

Antecedentes
Luego de las guerras de independencia, los países que se formaron no
tenían una idea formal de cuáles debían ser sus fronteras. En muchos casos
se consideraba que era el mismo territorio que tenían cuando eran colonias
españolas, pero aún así los límites se basaban en documentación imprecisa
que daba origen a interpretaciones problemáticas.

Tal es el caso de Bolivia, que perdió una porción de territorio que le daba
acceso al Océano Pacífico en la Guerra del Pacífico con Chile y Paraguay, que
también perdió territorio en la Guerra de la Triple Alianza. La importancia
estratégica de poseer determinados territorios también suele alimentar las
ambiciones territoriales, lo que conlleva a conflictos entre naciones.
El Gran Chaco es un territorio selvático en la zona central de América del Sur.
El norte del Chaco, conocido como Chaco Boreal, estuvo repartido durante la
colonia entre Brasil, el Alto Perú (actual Bolivia) y Paraguay. Con la
independencia, hubo que delimitar las jurisdicciones de ese territorio entre
dichos países.

Protagonistas
Del lado paraguayo, las acciones fueron comandadas por el General José
Félix Estigarribia, a las órdenes del presidente Eusebio Ayala. En tanto, el
presidente boliviano Daniel Salamanca puso al mando durante el conflicto
hasta a cuatro generales distintos, siendo los más destacados Hans Kundt,
de origen alemán, y Enrique Peñaranda Castillo.

Causas
Las causas directas de la Guerra del Chaco están ligadas evidentemente a los
conflictos limítrofes entre Paraguay y Bolivia. Al menos cinco tratados
fronterizos fueron intentados entre los dos países, y por una u otra razón no
resultaban satisfactorios a alguna de las partes, o a ninguna de las dos.

En el momento histórico de la guerra, los líderes políticos bolivianos


consideraron viable obtener una victoria militar para cohesionar a la
población a su alrededor. Considerando a Paraguay el vecino más débil, y
teniendo en cuenta el conflicto limítrofe, se toma la decisión de ir a la guerra.

En julio de 1932 fue tomado y destruido un fortín militar paraguayo en la


zona fronteriza. A pesar de que el punto fue recuperado por Paraguay, ese
evento les persuadió de prepararse para una guerra de gran escala contra
Bolivia, la cual iniciaría en septiembre de ese año.

Desarrollo de los acontecimientos


La Guerra del Chaco fue opacada por las dos Guerras Mundiales, pero fue un
conflicto de proporciones lamentables. Tuvo lugar en un territorio rudo y
agreste, que provocó grandes dificultades a ambos bandos debido a lo difícil
del acceso al terreno, a las condiciones climáticas y de salubridad. Los
insectos portadores de enfermedades provocaron un número de muertes
comparable a los enfrentamientos.

La falta de pertrechos, sobre todo agua, también fue un inconveniente


mayúsculo en esta guerra. La poca transitabilidad complicaba la llegada de
suministros, y el agua de las fuentes naturales de la región estaba
fuertemente contaminada.

Los mandos bolivianos entraron a la guerra en medio de escandalosos


conflictos internos por cuotas de poder, por lo que llegaron a tener
sucesivamente, cuatro jefes de Estado Mayor dirigiendo el conflicto: Filiberto
Osorio, que comandó durante un mes; José Leonardo Lanza, comandante
durante dos meses; Hans Kundt, que dirigió las operaciones bolivianas
durante un año, y que salió en medio de las luchas intestinas de las cúpulas
militares, y Enrique Peñaranda Castillo, que concluyó la guerra luego de la
destitución de Kundt.

La participación de Bolivia estuvo también marcada por el reclutamiento


forzoso de campesinos e indígenas para que combatieran, lo cual fue
enrareciendo el ambiente social en Bolivia y generando rechazo de la
población.

Paraguay exhibió mejor estrategia, no sólo por servirse de un único


comandante que gozaba de enorme prestigio entre todos los sectores.
También supo capitalizar el sentimiento de pérdida, consecuencia de la
Guerra de la Triple Alianza, de modo que la población se encontraba
cohesionada en contra de un enemigo común. Bolivia subestimó este factor
al asumir la guerra contra Paraguay.

El descontento de la población boliviana hacia un conflicto que estaba


causando tantas muertes, y que sólo era mantenido por la clase política y
militar, y la mediación de Argentina, llevaron a la firma de un acuerdo de paz
el 12 de junio de 1935.

Acontecimientos posteriores
El fin de la guerra condujo a un acuerdo limítrofe entre los dos países,
firmado en julio de 1938. El tratado fue ratificado en 2009, y favorece
ampliamente a Paraguay, dándole tres cuartas partes del territorio en
disputa (el Chaco Boreal).