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Carrera: Educación Diferencial

Asignatura: Desarrollo del lenguaje y sus alteraciones.


Profesora: Rosa Haase Aguirre
DISARTRIAS Y DISFEMIAS

Las disartrias y las disfemias son trastornos del habla de distinto origen. Las primeras
son alteraciones de base orgánica de carácter neurológico. Las segundas en cambio, son
de causa funcional.

DISARTRIAS

Las disartrias son trastornos complejos del habla que afectan la articulación y que
frecuentemente se acompañan de trastornos de la voz, de la respiración fonatoria y en
los casos más severos la deglución de alimentos debido a lesiones de las vías motoras
endocerebrales, centros subcorticales, cerebelo y áreas relacionadas con la producción
del habla, debido a alteraciones de la motricidad de los órganos fonoarticulatorios,
originadas en las lesiones neurológicas antes mencionadas.

El término anartria indica la incapacidad de emisión de habla y el término disartria la


dificultad para realizar la expresión oral. En ambos casos por las razones antes
señaladas, sólo diferenciadas por el grado de severidad.

En estos cuadros los trastornos del habla se producen por alteraciones del control
muscular de los órganos fonoarticulatorios por las lesiones del sistema nervioso central
o periférico centrífugo ocasionando en la expresión oral: debilidad, lentitud,
incoordinación o alteración del tono muscular.

Según el tipo de funciones fonoarticulatorias afectadas se distinguen tres tipos de


trastornos:

- Apraxia o dispraxia del habla, cuando se encuentran afectados exclusivamente los


movimientos articulatorios.

- Anartrofonía o disartrofonía (según grado de severidad), cuando estas afectada la


fonación además de la articulación.

- Anartroneumofonía o disartroneumofonía (según grado de severidad), cuando


además de la articulación y fonación está afectada la respiración.

Según el tipo de alteración de la motricidad se distinguen los siguientes tipos de


disartria:

- Fláccida, se caracteriza por hipotonía muscular de los órganos fonoarticulatorios.

- Espásticas, en la que se observa gran tensión muscular en los órganos


fonoarticulatorios.

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- Atáxica, cuya característica principal es la notable incoordinación de los movimientos
de los órganos articulatorios.

- Hipocinética, caracterizada por la lentificación de los movimientos articulatorios (habla


bradilálica).

- Hipercinética, en la cual se observa aceleración de los movimientos de la articulación


(habla taquilálica).

Los trastornos disártricos dependen, en cuanto a su severidad y pronóstico, de la


magnitud y evolución del compromiso neurológico. Su atención es responsabilidad
profesional de un equipo interdisciplinario en el que se incluyen: neurólogos,
kinesiólogos y fonoaudiólogos.

DISFEMIAS

Las disfemias son trastornos funcionales que afectan la fluidez o fluencia verbal. Se
distinguen la espasmofemia o tartamudez y el tartajeo.

ESPASMOFEMIA O TARTAMUDEZ

Según Segré, se trata de un trastorno del habla y de la conducta, que afecta o altera la
fluidez verbal. Agrega Gutzmann, que este trastorno consiste en una neurosis espástica
con incoordinación motriz de los órganos fonoarticulatorios. Complementan la
caracterización de la tartamudez Pichón y Borel, señalando que este trastorno
fonoarticulatorio y de la fluidez verbal no es de origen periférico, sino la consecuencia
de una imperfecta ideación, de un inexacto aprendizaje del habla y de una
incoordinación básica de la “función linguo especulativa”, es decir formulativa-
expresiva, según nuestra terminología.

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La persona que padece de una tartamudez presenta frecuentemente los siguientes
síntomas:

a) Síntomas somáticos o corporales:

- Contracciones anormales de los músculos de los órganos articulatorios al hablar, estas


contracciones musculares pueden ser de dos tipos: clónicas (producen la repetición de
una misma sílaba varias veces) o tónicas (producen un bloqueo articulatorio que
interrumpe la emisión de habla momentáneamente. Ambos tipos de contracciones
pueden afectar a la musculatura respiratoria, faríngea, laríngea, lingual, etc. Las
contracciones tónicas afectan frecuentemente la articulación de fonemas oclusivos. Ej:
p, t k , entre otros.

- Alteración de otros grupos musculares no relacionados con la fonoarticulación


provocando movimientos asociados antes o durante la emisión del habla en las manos,
piernas, cuello, cara, tics. Ocasionalmente el espasmofémico descubre que contrayendo
la musculatura de otras partes de su cuerpo que no corresponden a la musculatura
fonoarticulatoria se facilita una emisión del habla con mayor fluidez. A este tipo de
estrategia facilitadora de la expresión oral se le denomina embolofrasia.

- Emisión vocal temblorosa, forzada o sin entonación cuando sobreviene la contractura.

- Espiración arrítmica, con el consecuente mal uso del aire espirado, lo que
frecuentemente obliga al espasmofémico a utilizar el aire residual.

- Otros síntomas somáticos que se observan son: palidez, transpiración de las manos,
taquicardia, dilatación pupilar, dormir agitado.

b) Síntomas psíquicos:

- Exagerada tensión emocional (mal control del stress).

- Inestabilidad emocional.

- Timidez.

- Tendencia a la depresión.

- Logofobia (temor a hablar ante otras personas).

No se ha establecido una causa específica de la tartamudez. La concepción actual dice


relación con un conjunto de factores predisponentes, preexistentes en el individuo, tales
como: inmadurez psicomotora que afecta principalmente a la musculatura
fonoarticulatoria y áreas relacionadas y un componente psicógeno de tipo neurótico que

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contribuiría a desencadenar y a retroalimentar el trastorno durante su desarrollo.
Existirán por otra parte factores ambientales desencadenantes, especialmente en
ambientes familiares, escolares, laborales y sociales, cargados de stress que activarían
los factores predisponentes y determinarían la aparición de la espasmofemia.

Froeschels, como resultado de una serie de estudios realizados sobre el tema, plantea
que en la evolución de la tartamudez se pueden observar seis etapas:

1. CLONO SIMPLE: Caracterizada por repetición silábica a velocidad normal de habla.


Frecuentemente en niños de entre 3 y 4 años. Considerada como un trastorno fisiológico
que en algunos casos correspondería a una etapa del desarrollo infantil y que
desaparece, después de algunos meses cuando mejora la coordinación fonoarticulatoria
y no existen en el niño factores predisponentes, ni ambientales desencadenantes (Ej.
Padres muy exigentes que que el niño hable bien)

2. CLONO RETARDADO: En esta etapa se observa repetición silábica con alargamiento


de las vocales, como un intento ineficaz del niño para evitar la tartamudez. Se
incrementa por la auto- observación del niño sobre su problema y la exigencia de los
padres.

3. CLONO TONO: Al clono retardado se asocian contracturas musculares en diferentes


partes de aparato fonoarticulatorio. El habla empeora frente a personas desconocidas
o estímulos emocionales. Aparece y se incrementa la logofobia.

4. TONO CLONO: Se reducen las contracturas clónicas y se incrementan las tónicas, las
que aumentan en frecuencia e intensidad. Aparecen movimientos asociados y
embolofrasias. La auto-observación se hace más intensa.

5. TONO PURO: Ya no se observa repetición silábica. La velocidad y la fluidez verbal


aparecen severamente alteradas por las contracturas tónicas. Los movimientos
asociados y las componentes fóbicas y depresivas llegan a su punto máximo. La
expresión oral se altera en toda situación.

6. ENMASCARAMIENTO: Se reduce la logofobia y se busca una mejor adaptación social.


La sintomatología se hace menos evidente. Aparecen intentos involuntarios de
enmascarar el defecto. Se habla peor con familiares o personas que con personas
extrañas.

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PREVALENCIA:

Se estima que un 2% de la población infantil en edad escolar presenta este trastorno,


siendo más frecuente en el sexo masculino que en el femenino.

PRONÓSTICO:

Se ha establecido que aproximadamente un 20 a 30% de estos casos superan el


trastorno espasmofémico espontáneamente. Un 30 a 40% lo supera con ayuda
especializada y entre un 20 a 30% no logra superar este trastorno del habla.

ATENCIÓN DEL PROBLEMA:

Se distinguen dos tipos de intervenciones:

a) Cuando el niño se encuentra en las dos primeras etapas de evolución de la


espasmofemia se sugiere no llamar la atención del niño sobre su trastorno y crear en
torno a él un ambiente armónico descargado de presiones sobre su alteración. El
Educador Diferencial debe dar orientaciones en este sentido tanto hacia el ámbito
familiar como escolar. Se han creado, además, algunos programas, basados en el juego,
utilizando voz hablada y cantada, que sin llamar la atención del niño sobre su problema
favorecen, mediante este tipo de estimulaciones, la fluidez verbal. La aplicación de estos
programas duran alrededor de dos meses. Se observa que en general un gran número
de estos niños superan su problema durante el período señalado. Los casos en que el
trastorno persiste deben ser orientados a diagnóstico especializado.

TARTAJEO INFANTIL

Se trata de un trastorno del habla, que al igual que la espasmofemia, afecta la fluidez
verbal y que se caracteriza por un habla con tendencia a la taquilalia, con dislalias
ocasionales y frecuentes interrupciones producto de la impulsividad al hablar.
Frecuentemente se observa en niños que han presentado un retardo del lenguaje.

Se diferencia de la espasmofemia en que el tartajeo no se presentan las contracturas


tónicas o clónicas que caracterizan a la tartamudez, ni se observa el componente
psicógeno presente en ella.