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Fundación Crece Conmigo

Objetivo general:

1) Posibilitar la expresión por parte de los chicos de: sus miedos, deseos, proyecciones futuras,
concepciones singulares de su contexto social, etc.; a partir de los cuales trabajar de manera individual o
grupal según requiera el caso.

2) Fomentar el sentido de pertenencia a la fundación como una institución capaz de alojar la


subjetividad e impulsar el desarrollo de una identidad fortalecida. Este trabajo se realiza mediante
talleres, dinámicas y técnicas lúdicas que pueden involucrar a alguno de los docentes de apoyo o
miembros que hacen de sostén a la fundación (equipo).

3) Reconocer los miembros pilares que sostienen el proceso escolar de cada uno de los chicos, para
desde allí fortalecer la implicación de dicho familiar (o persona significativa) con la institución. Desde
esta detección comienza el trabajo mas complejo que implica talleres y terapia con los miembros
adultos que hacen de sostén a los chicos. Considero fundamental este punto ya que la institución es la
herramienta que permite abrir posibilidades y generar recursos psíquicos, pero es el entorno cercano y
la familia del niño el que puede obstaculizar o propiciar el mantenimiento de los mismos a lo largo del
tiempo. El trabajo aquí apunta a que haya un adulto capaz de acompañar y sostener los lineamientos
propuestos por la fundación y se convierta en un colaborador clave del apoyo escolar y la terapia.

4) Implicar a los adultos no solo en el proceso escolar de los chicos sino en el desarrollo de su
constitución psíquica. Mas que una cuestión de compromiso ético seria mejor tratar de generar un
interés y una mirada hacia el niño-adolescente como tal de manera que puedan interiorizar:

o El hecho fundamental de que la fundación es un andamiaje para la vida de ellos capaz de


generar herramientas que posibiliten su crecimiento y desarrollo más allá de las cuestiones
escolares y sus resultados prácticos.
o Educar es incluir, pero también es propiciar un crecimiento sano del que los adultos son parte.
Para esto es necesario trabajar con los padres el concepto de fundación como andamio también
para ellos.

Como material para comenzar me gustaría que quienes han tenido la posibilidad de interactuar con ellos
me hagan llegar (por audios, escritos o como les quede más cómodo) información relativa a las
potencialidades de los chicos, habilidades, maneras de aprender, gustos, intereses, charlas que
recuerden, anécdotas, etc. Me parece importante en este punto comenzar con aquello que sí pueden
lograr, dejando que los obstáculos y dificultades emerjan durante el transcurso de los talleres y ver de
qué manera esto afecta al aprendizaje de los chicos.

Sabemos la complejidad de involucrar a los padres, por eso como primera medida propongo el trabajo
con los chicos para ir evaluando el momento oportuno para incluir a los padres, sin correr el riesgo de
que esto los lleve a privar a los chicos de asistir a la fundación.
Como trabajo opcional propongo un espacio para que los docentes y aquellos que se involucran en este
proceso puedan comentar sus ideas, frustraciones o lo que sea que vaya generando el trabajo con ellos.
Este espacio no es obligatorio y podemos formarlo entre quienes consideren que puede beneficiarlos. El
trabajo con niños y adolescentes es una tarea que nos atraviesa también a nosotros y moviliza
cuestiones que muchas veces necesitan ser escuchadas y puestas en común. Este espacio no es
educativo ni de enjuiciamiento sobre el trabajo que desarrolla cada uno, sino una posibilidad de poder
hablar todo lo que se genera en nosotros como sujetos implicados en brindar herramientas a quienes se
les han negado las oportunidades sociales y económicas que alguna vez tuvimos.