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El psicodiagnostico

En sus orígenes psicodiagnostico significaba clasificar, pero no solo es eso. Ha estado


siempre muy vinculado a la aplicación de test, como también lo ha estado a la aplicación de
pruebas y técnicas, pero no es así, porque en el proceso de evaluación el psicólogo debe
responder a muchas cuestiones.
Etimológicamente es “conocimiento diferencial de la psique” Este término aparece en 1921
con la publicación de Rorscharch, con lo cual tiene unos matices dinámicos muy claros.
En términos generales, el psicodiagnóstico es un proceso que tiene por objetivo principal
la definición de un diagnóstico del estado de salud mental de la persona consultante, y
resulta fundamental para orientar un tratamiento adecuado.
Dentro de dicho diagnóstico se evalúan las distintas áreas del funcionamiento psicológico
del paciente (afectiva, cognitiva y relacional), y se intenta definir las características de
personalidad y conflictos que subyacen al motivo de consulta que la persona trae consigo.
Este proceso diagnóstico se realiza en un tiempo que varía de dos a cinco sesiones,
dependiendo de las características del paciente, del tipo de problemática y del contexto en
el cual se realiza.
OBJETIVOS:
• Lograr un acercamiento al examinado,
• Tener una visión más dinámica del examinado, comprendiendo e integrando los
elementos parciales de éste, y
• Describir al examinado, en algún aspecto específico (ej: capacidad intelectual,
personalidad, habilidades específicas, etcétera) o en su totalidad, de acuerdo a un propósito
inicial (ej: definición de adecuación a un cargo en caso de selección de personal,
diagnóstico clínico diferencial, entrega de información con fines pedagógicos, etcétera).
ETAPAS
Contacto inicial:
Puede ocurrir incluso antes de que el paciente acuda a la consulta (llamado telefónico u
hojas de derivación o de interconsulta). Indica quién pide la consulta y a quién tiene que
responder el psicodiagnóstico.
Entrevista inicial:
Permite obtener el motivo de consulta (manifiesto y latente), el rapport (relación entre
entrevistador y entrevistado) y realizar la planificación de la evaluación, es decir, qué
pruebas se van a aplicar al examinado y en qué orden.
Aplicación de la evaluación:
Administración de tests y otras herramientas diagnósticas.
Cierre del proceso y devolución de la información:
A través de una breve entrevista con el examinado. Es una fase clave y muy necesaria. Lo
mínimo que puede darse al examinado, que ha vivido un proceso de auto-exposición en el
que ha depositado ansiedades y temores, es una respuesta. Consiste en una explicación
estratégica de lo que se encontró en el proceso de evaluación, limitándose a mencionar
aquellos aspectos que san de utilidad para el proceso terapéutico.
Análisis de los resultados.
Confección y entrega del Informe Psicológico:
Dirigido al soliczitante del proceso de Psicodiagnóstico.
Psicodiagnóstico
Psicodiagnóstico es un concepto psiquiátrico referido al diagnóstico de las enfermedades,
síndromes o alteraciones mentales.
Etimología y significado etimológico[editar]
La palabra psicodiagnóstico es un compuesto de tres vocablos griegos: «psikhé», «diá»
y «gignosko», cuya traducción sería conocer a fondo el alma o conocer a fondo la
mente.
Origen[editar]
El primer uso de esta palabra lo encontramos en el título de un libro de 1921 del
psiquiatra suizo Hermann Rorschach: con el título Psychodiagnostik se publicaba su
prueba psicodinámica conocida como Test de Rorschach, una monografía sobre
interpretación de manchas de tinta.
Las interpretaciones de este término en la tradición médica en la que surgió vinculaban las
alteraciones de la mente con estados patológicos o trastornos orgánicos, así los síntomas no
alcanzan valor por sí mismos, sino en tanto en cuanto se hayan vinculados a una
enfermedad, que sería lo que de verdad es objeto de estudio.
Al estar vinculado en sus orígenes al psicoanálisis, el psicodiagnóstico se situó a medio
camino entre la ciencia y la opinión (entre la doxa y la episteme).1 En esta primera etapa
predomina la experiencia del investigador y lo cualitativo frente a lo cuantitativo,
intentando pronosticar la evolución a partir de la observación y del registro. Todo ello se
hace desde la prominencia de los aspectos negativos y las conductas patológicas,
descuidando otros aspectos.