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FRIENDLIER, HEALTHIER CITIES

Laura Ramirez

La población mundial de hoy se ha vuelto muy hostil hacia el medio ambiente y, por lo tanto,
nuestras condiciones de vida en las diferentes ciudades han cambiado. La mayoría de nuestras
ciudades se están volviendo cada vez más contaminadas y parece que a las personas no les importa
o incluso notan este problema importante. Sin embargo, es imperativo tomar la iniciativa e intentar
tomar acciones para corregirlo o, al menos, reducirlo. Se pueden hacer muchas cosas, por ejemplo,
invertir en áreas verdes, reducir la inseguridad para hacer que la ciudad sea más amigable o
mejorar el sistema de transporte público, entre otras cosas.

Por un lado, invertir en áreas verdes es una excelente manera de comenzar a hacer algo para
solucionar el problema. Tomarse un tiempo y conectarse con la naturaleza es saludable tanto para
nuestro cuerpo como para la tierra misma, ayuda a las comunidades a desarrollarse e
interrelacionarse para que puedan comenzar a sentirse responsables de su entorno y cuidar su
ciudad. Nuestros gobiernos deben promover este tipo de iniciativas en toda la ciudad para alentar a
los ciudadanos a sentir respeto y aprecio por su comunidad.

Por otro lado, reducir la inseguridad dentro de las ciudades también es un factor definitorio, ya que
hacerlo hace que la ciudad sea más atractiva para los extranjeros y amigable para sus habitantes.
Lograr un objetivo tan grande requiere que el gobierno refuerce su seguridad y las fuerzas de la ley
para poder castigar severamente cualquier tipo de acción que vaya en contra del propósito
establecido de alcanzar la seguridad de la ciudad.

Por último, pero no por ello menos importante, también es importante ayudar a que una ciudad
más amigable y saludable sea mejorando su sistema de transporte público, que es fundamental
para brindar una mejor calidad de vida a los ciudadanos. Una forma de hacerlo es implementando
una buena cantidad de autobuses de alta calidad, asegurándose de que sean ecológicos y eficientes
para reducir el tráfico y las emisiones de CO2. Sin embargo, la implementación de esos autobuses
no funcionará por sí sola, es necesario establecer un gran plan de rutas para que esos autobuses
puedan funcionar de manera efectiva.

Para concluir, hacer que las ciudades más amigables y saludables trabajen en pro de la protección
del medio ambiente es una meta realmente grande, muy difícil de lograr. Llegar a ese punto será un
camino difícil que solo se podrá lograr a través de la cooperación mutua entre el gobierno y los
ciudadanos de una ciudad, país o región determinada.