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Sobre el lefebvrismo

Me lo envía un lector de fuera de España. Sin acentos ni eñes. Por supuesto que caben
matices pero el fondo es importante. Como creo que también lo es la lectura del texto. Ya
veremos si merece vuestros comentarios.

Entiendo perfectamente la desolación de monseñor Lefebvre ante lo que estaba ocurriendo en


la Iglesia posconciliar. Y su afán en oponerse a ello. Creo también que su radicalidad fue muy
útil para que muchos, incluidas las más altas instancias, tomaran conciencia de que así no se
podía seguir. Y no poco se ha corregido. Aunque todavía quede mucho impresentable.
Después hubo otras cosas en el lefebvrismo, en vida de monseñor y después de su muerte, ya
mucho más discutibles. En la casa común caben disidencias, muchas veces con riesgo propio y
doloroso. Fuera, aparte de estar fuera que ya es grave, también hay disidencias en la
disidencia. La autoridad del Papa es fundamental en la Iglesia. Aunque en ocasiones pueda
hacer mal uso de la autoridad. Otra cosa termina siendo una merienda de negros. Ya tenemos
bastante con las que se producen dentro de la Iglesia como para buscarnos más fuera de sus
muros protectores.

Sigo esperando el regreso a la Casa del Padre de lo mejor del lefebvrismo. Y pido todos los
días a Dios que ello ocurra. Lo tuvieron al alcance de la mano con Benedicto XVI. En su campo
estuvo el rechazo. Puede ser que hoy algunos estén pesarosos de haberlo desaprovechado.
Tampoco lo sé pues no soy un experto en el tema. Hoy parece más difícil. Pero para Dios nada
es imposible.

Con esta introducción deslabazada os dejo el texto que me han mandado. En el que ya digo
que caben matizaciones. No es un escrito amable. Pero tampoco son amables no pocas veces
los lefebvristas.
El Gran Problema con las posiciones Lefebvristas.

Los Errores Teológicos Lefebvristas o sus pseudo “Dogmas” NO son solo opinión diferente respecto
a si la nos gusta más las Misa en Rito Ordinario o Extraordinario, pero esos “Dogmas” se oponen
rotundamente al Dogma Tradicional Católico de la Infabilidad de la Iglesia, la Indefectibilidad de la
Iglesia y más aun se oponen a lo Decretado Infaliblemente en PASTOR AETERNUS del Primer
Concilio Vaticano y SATIS COGNITUM de León XIII.

Los pseudo “Dogmas” Lefebvristas:

1. El Espíritu Santo NO estaba presente en el Segundo Concilio Vaticano protegiendo sus


documentos de error Dogmatico y Moral.

2. Los documentos del Segundo Concilio Vaticano contienen “errores” Dogmaticos que
“contradicen” Dogmas anteriores.

3. La Iglesia Católica puede “cambiar” sus doctrinas y de hecho las cambio en el Segundo Concilio
Vaticano.

4. La Iglesia Católica enseña error Doctrinal en sus documentos oficiales.

5. Los últimos Papas han abandonado la Verdadera Fe Católica, y ahora ensenan error en sus
documentos Oficiales: Encíclicas, Constituciones Apostólicas, etc., que están llenas de errores
Doctrinales.

6. El Papa NO enseña la verdadera Fe Católica y la ha abandonado.

7. El Magisterio de la Iglesia, el Catecismo, los Escritos del Papa están llenos de Errores
Doctrinales.

8. Para saber lo que es la Tradición de la Iglesia los Católicos NO tienen que ir al Papa y el
Magisterio, pero tienen que ir a Lefebvre y sus seguidores.

9. Lo que Lefebvre en su opinión personal y privada cree que es la Tradición, eso es la Tradición.

10. La Iglesia Católica NO es Indefectible “Todos los Días” hasta el Fin del Mundo como prometió
Cristo. Eso es falso. La Iglesia Católica ES defectible y ha fallado por los últimos 50 años. Solo
será Indefectible otra vez AL FINAL de los tiempos pero NO “Todos los dias” como dijo Cristo.

11. La interpretación correcta de PASTOR AETERNUS es la de Lefebvre: al Papa SOLO y


UNICAMENTE hay que obedecerlo si yo creo en mi opinión personal y privada que el Papa está
haciendo un buen trabajo, si no pues NO hay que obedecerlo.

12. Lo que enseñó León XII en STATIS COGNITUM es falso: El Papa y el Magisterio pueden y
han caído en errores doctrinales y no hay que obedecerlos.
13. Los Santos Canonizados por los Papas en los últimos años NO son santos. Las Canonizaciones
NO son infalibles.

14. El Papa es solo infalible una vez cada 70 años durante su Magisterio Extraordinario y las
Definiciones Solemnes de Nuevos Dogmas; en todas las otras ocasiones el Papa puede ser hereje y
enseñar herejías.

15. El Magisterio Ordinario Infalible NO existe. La Iglesia solo y únicamente es infalible en el


Magisterio Extraordinario y Solemnes Definiciones de Nuevos Dogmas.

EL GRAN PROBLEMA con estos “dogmas” Lefebvristas es que son HEREJIA que se opone al
DOGMA TRADICIONAL de la Iglesia Católica.

—Cardenal Ratzinger (carta al arzobispo Lefebvre, 28 julio 1987): “Divinamente instituida, la Iglesia
tiene la promesa de asistencia de Cristo hasta el final de los tiempos. El romper su unidad con un acto
de plena desobediencia de su parte causaría incalculable daño y destruiría el futuro mismo de su
trabajo debido a que fuera de la unidad con Pedro no se puede tener futuro sino solo la ruina de todo
lo que desea y aspira… Dándole su interpretación PERSONAL a los textos del Magisterio estaría
usted cayendo en el MISMO LIBERALISMO que pretende combatir. De hecho es a Pedro quien el
Señor le ha confiado el gobierno de Su Iglesia; por lo tanto es el Papa el principal artesano de su
unidad. Asegurado en la promesa de Cristo, el Papa NUNCA será capaz de oponerse a la Santa
Tradición ni al magisterio autentico. Excelencia, ¿considera mis palabras severas? Me gustaría
expresarme de otra manera pero la GRAVEDAD del asunto no me permite otra elección.”

—-La Religión Demostrada: “Nadie es libre para explicar a su manera la Sagrada Escritura y la
TRADICIÓN; debemos someternos a la Iglesia DOCENTE, establecida para decirnos lo que debemos
creer y lo que debemos obrar. … Por lo demás las razón demuestra la necesidad de una regla VIVA
para dar a los fieles la noción de las verdades que hay que creer y de los deberes que hay que
practicar…Era pues menester un juez VIVO, un intérprete autentico para fijar el sentido de la
revelación divina y condenar los errores. Por ese motivo el Gobernador Supremo de la Iglesia y los
obispos EN COMUNIÓN con el son los UNICOS interpretes legítimos e infalibles de las Escrituras y
de la TRADICIÓN, la única regla de la fe y de la moral.” (La Religión Demostrada, Pág. 449, P.A
Hillaire, edición Mons. Agustín Piaggo, 1944, Barcelona, Nihil Obstat, Imprimatur.)

—Cardenal Ratzinger (Carta a Lefebvre, 1983): “…habla usted de “afirmaciones o expresiones del
Concilio que son contrarias al Magisterio oficial de la Iglesia”. Además usted enumera tres textos
conciliares “incompatibles”, a su modo de ver, con el Magisterio pasado, añadiendo incluso “etc.”…
No puede afirmar la incompatibilidad de los textos conciliares – que son textos Magisteriales – con el
Magisterio pasado y la Tradición. Le es posible decir que personalmente, no ve esta compatibilidad, y
en consecuencia puede pedir a la Sede Apostólica explicaciones. Pero si afirma la imposibilidad de
tales explicaciones, se OPONE PROFUNDAMENTE a estructura FUNDAMENTAL de
la FE católica. Sólo es auténtica y tiene autoridad la interpretación del Magisterio, que es el intérprete
de sus propios textos: ya que los textos conciliares no son los escritos de tal o cual experto; son
documentos del Magisterio.” (Cardenal José Ratzinger, 1983)
— Diccionario de TEOLOGIA Dogmática: “Según la doctrina católica la Sagrada Escritura y la
Tradición no son más que la fuente y la regla REMOTA de la fe, mientras la regla PRÓXIMA es el
Magisterio Vivo de la Iglesia, que reside en el Romano Pontífice y en los Obispos en cuanto están
SUJETOS y UNIDOS a él.” (Diccionario de TEOLOGIA Dogma, Pág. 206, Rev. Padre Pietro
Parente, Nihil Obstat, Imprimatur, 1955)

—-S.S Pablo VI (carta a Lefebvre, 1976): “Este es el asunto esencial…Cristo le ha dado la suprema
autoridad de SU Iglesia a Pedro y al Colegio apostólico, esto es al Papa y al colegio de Obispos una
cum Capite. Por su naturaleza “el encargo de enseñar y gobernar no puede ser ejercitado excepto en
comunión jerárquica con la cabeza del Colegio y con sus miembros” (Constitución Lumen Gentium,
21; cf. también 25). A fortiori, un solo obispo sin misión canónica no tiene en actu expedito ad
agendum, la facultad de decidir en general lo que es regla de fe o determinar lo que es Tradición.”

—–Dr. Dietrich Von Hildebrand,: “…seria obviamente COMPLETAMENTE EQUIVOCADO en


CUALQUIER MANERA cuestionar su validez como una reproducción del Sacrificio del Calvario,
como DESGRACIADAMENTE algunos Católicos ortodoxos han hecho. Y esto además de decir que
también sería COMPLETAMENTE EQUIVOCADO EL DESOBEDECER CUALQUIERA DE LOS
MANDATOS DEL SANTO PADRE REFERENTES AL NOVUS ORDO Y LA LITURGIA
TRIDENTINA.” (El Viñedo Devastado, Dr. Dietrich Von Hildebrand, capítulo VIII, 1985)

—Cardenal Ratzinger (Discurso a la Conferencia Episcopal de Chile, 30 de julio de 1988): La Iglesia


Católica en comunión con el Papa es, para él, la “Iglesia del Concilio” que se ha desprendido de su
propio pasado. Parece que ya no logra ver que se trata sencillamente de la Iglesia Católica con la
totalidad de la Tradición, a la que también pertenece el Concilio Vaticano II…Defender el Concilio
Vaticano II, en contra de Monseñor Lefebvre, como válido y vinculante en la Iglesia, es y va a seguir
siendo una necesidad. ..La única manera para hacer creíble el Vaticano II es presentarlo claramente
como lo que es: una parte de la entera y única Tradición de la Iglesia y de su fe…Dejando ahora
aparte la cuestión litúrgica, los puntos centrales del conflicto son, actualmente, el ataque contra el
decreto sobre la libertad religiosa y contra el pretendido espíritu de Asís. En ellos Lefebvre traza las
fronteras entre su posición y la de la Iglesia Católica de hoy. No es necesario añadir expresamente
que no se puede aceptar sus afirmaciones en este terreno. Pero no vamos a ocuparnos aquí de sus
ERRORES, sino que queremos preguntarnos dónde está la falta de claridad en nosotros mismos. Para
Lefebvre, se trata de la lucha contra el liberalismo ideológico, contra la relativización de la verdad.
Evidentemente, NO ESTAMOS DE ACUERDO CON EL en que el texto del Concilio sobre la
libertad religiosa o la oración de Asís, según las intenciones queridas por el Papa, son relativizaciones.
(Discurso a la Conferencia Episcopal de Chile, 30 de julio de 1988)

—Papa Benedicto XVI (22 diciembre 2005): “La crisis que surgió en la Iglesia tras el Concilio
Vaticano II NO TIENE LA CAUSA EN SUS DOCUMENTOS, SINO EN LA INTERPRETACIÓN
que una corriente ha hecho de los mismos. La interpretación de la hermenéutica de la
DISCONTINUIDAD Y DE LA RUPTURA entre la Iglesia preconciliar y la Iglesia postconciliar con
frecuencia ha podido servirse de la simpatía de LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN… el objetivo
del Concilio …es transmitir PURA E ÍNTEGRA LA DOCTRINA, SIN ATENUACIONES O
TERGIVERSACIONES, consciente de que nuestro deber no sólo consiste en custodiar este TESORO
PRECIOSO, como si nos preocupáramos únicamente de la antigüedad, sino en dedicarnos con
voluntad firme y sin temor a la obra que exige nuestra época…la Iglesia, tanto ANTES COMO
DESPUÉS DEL CONCILIO, ES LA MISMA IGLESIA UNA, SANTA, CATÓLICA Y
APOSTÓLICA, en camino a través de los tiempos.”

–Papa Pablo VI (carta a Lefebvre 11 de octubre de 1976): ¿… pero como puede al mismo tiempo, en
orden de satisfacer este rol, alegar que usted está obligado a actuar contrario al reciente Concilio, en
oposición a su deber en el Episcopado, a faltar en confianza a la Santa Sede a la que usted llama
“Roma de los Neo-Modernistas y tendencias Neo-protestantes” y presentarse usted en abierta
desobediencia ante Nosotros? El hecho del asunto es verdaderamente FUNDAMENTAL- de su clara
y proclamada negación de reconocer, en su totalidad, la Autoridad del Segundo Concilio Vaticano y
la del Papa. Esta negación está acompañada por una acción orientada hacia la propagación y
organización de lo que debe ser llamada, desgraciadamente, una rebelión. Este es el asunto
esencial…Cristo le ha dado la suprema autoridad de SU Iglesia a Pedro y al Colegio apostólico, esto
es al Papa y al colegio de Obispos una cum Capite. En cuanto al Papa, cada Católico admite que las
palabras de Jesús a Pedro determinan también el cargo de los legítimos sucesores de Pedro: “lo que
ates en la tierra será atado en el cielo” (Mt 16:19); …por su naturaleza “ el encargo de enseñar y
gobernar no puede ser ejercitado excepto en comunión jerárquica con la cabeza del Colegio y con sus
miembros” (Constitución Lumen Gentium, 21; cf. también 25). A fortiori, un solo obispo sin misión
canónica no tiene en actu expedito ad agendum, la facultad de decidir en general lo que es regla de fe
o determinar lo que es Tradición. En la práctica usted clama que solo usted es el juez de lo que abarca
la Tradición. Últimamente su intención, y la de esos que lo siguen a usted, es la de detener un
momento particular en la vida de la Iglesia. Usted se niega, por este mismo hecho, a adherirse a la
Iglesia Viviente que es la Iglesia de todos los tiempos. Usted rompe con sus pastores legítimos y
menoscaba el legítimo ejercicio de su oficio… Por esto, con la total conciencia de Nuestra obligación,
Nosotros le decimos a usted querido Hermano, que usted está en el error. …Y con el ardor total de
Nuestro amor fraternal, y también con el peso de Nuestra autoridad como Sucesor de Pedro, Nosotros
lo invitamos a usted a retractarse y cesar de infringir HERIDAS a la Iglesia de Cristo.”

–Papa Pablo VI (octubre 11 1976, carta al arzobispo Lefebvre) Nada de lo decretado en ese Concilio,
como en las reformas que Nos hemos decidido llevar a cabo, se opone a lo que la Tradición Bi
milenaria de la Iglesia considera fundamental e inmutable. De todo esto somos Nosotros garantes, en
virtud, no de nuestra cualidades personales, sino por la tarea que el Señor nos ha confiado como
sucesor legítimo de Pedro y de la asistencia especial que nos ha prometido, como a Pedro: “He rogado
por ti con el fin de que tu fe no desfallezca” (Lc 22,32). Con Nosotros es garante de esto el
episcopado universal. Nuevamente, usted no puede distinguir lo que es pastoral de lo que es
dogmático para aceptar algunos textos del concilio y rechazar otros”.

–San Francisco De Sales: “…decir que la Iglesia erra no es menos que decir que Dios erra, o lo
mismo que decir que El quiere que nosotros erremos, lo cual es una gran blasfemia” (La controversia
Católica, pag 70)

-–Primer Concilio Vaticano, Constitución dogmática Pastor Aeternus (18 de julio de 1870):
Ciertamente su apostólica doctrina fue abrazada por todos los venerables padres y reverenciada y
seguida por los santos y ortodoxos doctores, ya que ellos sabían muy bien que esta Sede de San
Pedro SIEMPRE PERMANECE LIBRE DE ERROR ALGUNO según la divina promesa de nuestro
Señor y Salvador al príncipe de sus discípulos: «Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y cuando
hayas regresado fortalece a tus hermanos». Este carisma de una verdadera y NUNCA deficiente fe fue
por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra, de manera que puedan
desplegar su elevado oficio para la salvación de todos, y de manera que todo el rebaño de Cristo
pueda ser alejado por ellos del venenoso alimento del error y pueda ser alimentado con el sustento de
la doctrina celestial.

—Cardenal Castrillon Hoyos comentando sobre el párrafo de arriba de PASTOR AETERNUS (Carta
al Obispo Lefebvriano Fellay, 2003): La Divina Promesa que este párrafo expresa esta de acuerdo a
que la silla del Apóstol Pedro por SIEMPRE permanecerá libre de error, y no permite que se acuse al
Pontífice actual en nombre de un Concilio previo como sino hubiese continuidad entre Concilios y
como si la Promesa de Nuestro Señor fuera INSIGNIFICANTE después del Segundo Concilio
Vaticano. El Carisma Indefectible de Verdad y Fe (“Este don de verdad y NUNCA deficiente de Fe
le fue conferido divinamente a Pedro y sus sucesores en la Silla”- Pastor Aeternus) NO le ha sido
concedido a en menor grado la persona de Juan Pablo II, cuya Fe es la Fe de la Iglesia
DE TODOS LOS TIEMPOS. Si Su Excelencia seriamente considera esta declaración sobre la
“NUNCA deficiente Fe” del Romano Pontífice, es necesario demostrar mayor consistencia
Teológica…”

— Enciclopedia Católica (1907, Nihil Obstat, Imprimatur) : Por Indefectibilidad se entiende, no


meramente que la Iglesia perdurará hasta el fin de los tiempos, sino además, que conservará intactas
sus características esenciales. La Iglesia no puede experimentar NUNCA un cambio constitucional
que la haga, como organismo social, algo distinto de lo que originalmente era. NUNCA puede
corromperse en fe o moral; ni puede perder nunca la jerarquía apostólica, ni los sacramentos a través
de los cuales Cristo comunica la gracia a los hombres. También está claro que, si pudiera la Iglesia
sufrir un cambio sustancial, ya no sería un instrumento capaz de llevar a cabo la obra por la que Dios
la llamó a ser. El don de indefectibilidad claramente no garantiza a cada parte de la Iglesia contra la
herejía o la apostasía. La promesa se hizo al organismo en su conjunto. Las Iglesias individuales
pueden corromper su moral, caer en la herejía, incluso apostatar. Sólo a una Iglesia particular se le
garantiza la indefectibilidad, a saber, a la sede de Roma. A Pedro, y en él a todos sus sucesores en el
cargo de supremo pastor, Cristo encargó la tarea de confirmar a sus hermanos en la Fe (Lucas, 22,
32); y así, en la Iglesia Romana, como dice Cipriano, “la infidelidad no consigue penetrar” [Ep.
lv(lix), ad Cornelium]. Los diversos colectivos que han abandonado la Iglesia naturalmente niegan su
indefectibilidad.

— Diccionario de Teología Dogmática (1955): La indefectibilidad es aquella prerrogativa de la


Iglesia en virtud de la cual durara hasta el fin del mundo CONSERVANDO INTACTO el depósito
que le transmitió su Esposo divino (implica por lo tanto infalibilidad). Por otra parte, el Redentor lo
prometió explícitamente: “Y he aquí que yo estoy con vosotros TODOS LOS DIAS hasta el fin del
mundo” (Mt. 28, 20). (Diccionario de Teología Dogmática, Pág. 178, Rev. Padre Pietro Parente,
Nihil Obstat, Imprimatur, 1955)

–León XIII (1896): “Si el Magisterio viviente pudiera de alguna forma equivocarse seguiría una
evidente contradicción, pues entonces Dios sería el autor del error. «Señor, si estamos en el error, vos
mismo nos habéis engañado». (Satis Cognitum)

–Michael Davies (Presidente UNA VOCE, 2004): “Algunos han dicho que los Papas conciliares,
esto es Juan XXIII y sus sucesores han sido herejes. La debilidad Teológica de este argumento es un
inadecuado entendimiento de la Naturaleza de la Iglesia. Sin darse cuenta, estas personas creen en una
Iglesia que puede fallar, y esa Iglesia NO ES LA FUNDADA por Nuestro Señor Jesucristo. La Iglesia
fundada por Cristo NO PUEDE FALLAR, es INDEFECTIBLE. La Iglesia continuara existiendo
hasta la Segunda Venida como un cuerpo VISIBLE, GOBERNADO JERARQUICAMENTE,
ENSEÑANDO LA VERDAD y santificando a sus miembros con sacramentos validos.”

–Santo Tomás de Aquino: “Si se considera que la Providencia Divina dirige su Iglesia por el Espíritu
Santo para que ella no erre... es imposible que el juicio de la Iglesia universal erre sobre las cosas que
dice respeto a la fe” (Quod. IX, q.8, a.1).

–Catecismo de Baltimore (1891): La Indefectibilidad significa que la


Iglesia NUNCA podrá cambiar la doctrina que Nuestro Señor enseño, y que nunca dejara de existir.
Cuando decimos que la Iglesia es infalible queremos decir que no puede enseñar error mientras exista;
pero cuando decimos que es indefectible, significa que durara para siempre y que será infalible por
SIEMPRE, y que también que siempre será la misma que Nuestro Señor fundo. (Catecismo de
Baltimore, Rev. Padre Thomas L. Kinkead, Nihil Obstat: D. J. McMahon, Censor Librorum,
Imprimatur: *Michael Augustine Arzobispo de Nueva York, septiembre, 1891)

—Papa Leon XIII (SATIS COGNITUM): «Y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella».
«¿Qué es decir contra ella? ¿Es contra la piedra sobre la que Jesucristo edificó su Iglesia? ¿Es contra
la Iglesia? La frase resulta ambigua. ¿Será para significar que la piedra y la Iglesia no son sino una
misma cosa? Sí; eso es, a lo que creo, la verdad; pues las puertas del infierno no prevalecerán ni
contra la piedra sobre la que Jesucristo fundó la Iglesia, ni contra la Iglesia misma» . He aquí el
alcance de esta divina palabra: La Iglesia apoyada en Pedro, cualquiera que sea la habilidad que
desplieguen sus enemigos, no podrá sucumbir jamás ni desfallecer en lo más mínimo. Si Dios ha
confiado su Iglesia a Pedro, ha sido con el fin de que ese sostén invisible la conserve SIEMPRE en
TODA su integridad.

—Beato Juan Pablo II (1988 Ecclesia Dei sobre el cisma las ordenaciones ilícitas de Lefebvre): Ese
acto ha sido en sí mismo una desobediencia al Romano Pontífice en materia GRAVISIMA y de
capital importancia para la unidad de la Iglesia, como es la ordenación de obispos, por medio de la
cual se mantiene sacramentalmente la sucesión apostólica. Por ello, esa desobediencia – que lleva
consigo un verdadero rechazo del Primado romano – constituye un acto cismático…En las presentes
circunstancias, deseo sobre todo dirigir una llamada a la vez solemne y ferviente, paterna y fraterna, a
todos los que hasta ahora han estado vinculados de diversos modos con las actividades del arzobispo
Lefebvre, para que cumplan el grave deber de permanecer unidos al Vicario de Cristo en la unidad de
la Iglesia católica y dejen de sostener de cualquier forma que sea esa reprobable forma de actuar.
Todos deben saber que la adhesión formal al cisma constituye una grave ofensa a Dios y lleva consigo
la excomunión debidamente establecida por la ley de la Iglesia.

–Papa Benedicto XVI (febrero 2009): Levantar la excomunión a los obispos ordenados en 1988 por
monseñor Marcel Lefebvre, ha sido, un acto de MISERICORDIA paterna, en cumplimiento del
servicio a la unidad propio del ministerio del Sucesor de Pedro, y espero un empeño por parte de estos
obispos para llegar a la plena comunión. ..El motivo de este acto de misericordia paterna ha sido que
repetidamente estos Prelados me han manifestado su vivo sufrimiento por la situación en la que se
encontraban. Este acto NO supone aún la reintegración a la comunión plena y espero que a este gesto
mío siga el solícito empeño por su parte de llevar a cabo ulteriores pasos, entre ellos
el VERDADERO reconocimiento del MAGISTERIO y de la autoridad del Papa y del CONCILIO
VATICANO II.
——Papa San Pio X: “No permitáis el ser engañados por las declaraciones de aquellos que
persistentemente claman el estar con la Iglesia, amar la Iglesia, luchar para que los fieles no
abandonen la Iglesia….pero juzgadlos por sus obras. Si ellos desprecian a los pastores de la Iglesia y
aun al Papa, si estos intentan por todos los medios evadir la autoridad con el propósito de eludir sus
directrices y juicios….entonces ¿A cuál Iglesia le hablan esos hombres? Ciertamente NO a la
establecida en los fundamentos de los apóstoles y los profetas, de la cual Cristo mismo es la Piedra
angular” (Papa San Pió X, 10 de mayo de 1909)

–San Agustín (Contra epist. Parmeniani II c. 11 n. 25): «Nada es más grave que el sacrilegio del
cisma: no hay necesidad legítima de romper la unidad»

—San Juan Crisóstomo: «Digo y protesto que dividir a la Iglesia no es menor mal que caer en la
herejía»

–Leon XII: Por donde se ve claramente que los obispos perderían el derecho y el poder de gobernar si
se separasen de Pedro o de sus sucesores. Por esta separación se arrancan ellos mismos del
fundamento sobre que debe sustentarse todo el edificio y se colocan fuera del mismo edificio; por la
misma razón quedan excluidos del rebaño que gobierna el Pastor supremo y desterrados del reino
cuyas llaves ha dado Dios a Pedro solamente.

—El abad Máximo: «Quien no quiera ser hereje NI SENTAR PLAZA DE TAL no trate de satisfacer
a éste ni al otro. Apresúrese a satisfacer en todo a la Sede de Roma. Satisfecha la Sede de Roma, en
todas partes y a una sola voz le proclamarán pío y ortodoxo. Y el que de ello quiera estar persuadido,
será en vano que se contente con hablar si no satisface y si no implora al bienaventurado Papa de la
santísima Iglesia de los Romanos, esto es, la Sede apostólica».

—Papa Pio IX, Quartus Supra a los Armenios (6 de enero de1873): “Es contrario a la constitución
divina de la Iglesia el que cualquiera procurase probar la Catolicidad de su fe y que se LLAME A SI
MISMO CATOLICO cuando este falta en la OBEDIENCIA al Apostólico Trono del Supremo
Pontífice.”

––Papa San Pío X (10 de mayo de 1909): “El primero y el más grande criterio de la fe, la regla
suprema e inquebrantable de la ortodoxia es la obediencia al Magisterio SIEMPRE VIVO e infalible
de la Iglesia, establecida por Cristo “la columna y el sostén de la verdad”.

— Constitución Dogmatica PASTOR AETERNUS (Primer Concilio Vaticano) Así, pues, si alguno
dijere que el Romano Pontífice tiene tan sólo un oficio de supervisión o dirección, y no
la PLENA y SUPREMA potestad de jurisdicción sobre toda la Iglesia, y esto no sólo en materia de fe
y costumbres, sino también en lo concerniente a la disciplina y gobierno de la Iglesia dispersa por
todo el mundo; o que tiene sólo las principales partes, pero no TODA LA PLENITUD de esta
suprema potestad; o que esta potestad suya no es ordinaria e inmediata tanto sobre todas y cada una de
las Iglesias como sobre todos y cada uno de los pastores y fieles: sea anatema.