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TIPOS DE AUDITORIA

1. Auditoría financiera
Generalmente, se usa el término de “Auditoria Financiera” para relacionarlo con el examen a
estados financieros que, en nuestro país para el caso de empresas, lo conforman el balance
general, estado de ganancias y pérdidas, estado de cambios en el patrimonio neto y estado de
flujos en efectivo.
Por consiguiente, el objetivo principal de una auditoría financiera es examinar los estados
financieros en su conjunto para expresar una opinión, acerca de si estos presentan o no
razonablemente la situación financiera, resultados de operaciones y los flujos de efectivo, de
conformidad con los principios de contabilidad generalmente aceptados y normas internacionales:
de contabilidad.
Esto significa que el auditor, mediante la aplicación de sus técnicas de auditoría, deberá obtener la
certeza de que los registros contables y documentos sustentatorios respaldan en forma suficiente
los datos contenidos en los estados financieros; pero es pertinente manifestar que el auditor, en su
revisión, va más allá de los registros contables.
En la práctica, esto no resulta muy fácil por cuanto, en primer lugar, se requiere que el auditor,
además de poseer el título profesional de contador público, cuente con entrenamiento y capacidad
como auditor, se encuadre dentro de normas de auditoría generalmente aceptadas por la profesión
y realice su trabajo a través de las diferentes fases del proceso de la auditoría (planeamiento,
trabajo de campo y elaboración del informe), observando también las normas internacionales de
auditoría (NIAs) y las disposiciones legales propios del país.
En consecuencia, todo su esfuerzo, ya sea planificando, evaluando el control interno y riesgos,
examinando todas y cada una de las cuentas de los estados financieros, será con el propósito de
emitir una opinión sobre la confiabilidad de los estados financieros, respecto a la situación financiera
y resultados de operaciones. Esta opinión se expresa a través de un informe corto llamado
“Dictamen”, evacuando también una carta de control interno, que es otro informe conteniendo una
relación de observaciones (deficiencias), con sus respectivas recomendaciones para superarlas.
Al respecto, cabe destacar lo mencionado en la NÍA 200 “Objetivos y Principios Generales” que
rigen la Auditoría de Estados Financieros, cuando señala:
“El objetivo de una auditoría de estados financieros es permitir que el auditor exprese una opinión
sobre si los estados financieros han sido preparados, en todos sus aspectos significativos, de
conformidad con un marco identificado para la presentación de la información financiera”
Principios Generales de la Auditoría
Esta NIA señala, como principios generales, lo siguiente:
◊ Cumplir con el Código de Ética (Independencia, Integridad, objetividad, competencia profesional
y debido cuidado, confidencialidad, conducta profesional y normas técnicas).
◊ Enmarcarse dentro de las NIAs.
◊ Planificar y ejecutar una auditoría con una actitud de escepticismo profesional.
◊ Alcance de la auditoría.
◊ Seguridad razonable.
◊ Responsabilidad de los estados financieros.
2. Auditoría administrativa
También, en la práctica, se le denomina auditoría operativa, auditoría gerencial, auditoría
operacional, auditoría de desempeño, auditoría de gestión, auditoría de rendimiento, auditoría
integral, etc.
Este tipo de auditoría se introduce en Estados Unidos de Norteamérica a fines de la década del 50,
en Canadá y en Inglaterra con mayor énfasis en los años 1977 y 1978 por intermedio de la auditoría
gubernamental y auditoría interna.
En el Perú, se acoge con mayor énfasis dentro del control gubernamental en el año 1971, con la
dación de la Ley del Sistema Nacional de Control .
Muchos auditores han escrito sobre este tipo de auditoría, pero cada auditor la define en cuanto a
su enfoque de diferentes maneras, como se aprecia a continuación:
William P. Leonard en la “Auditoría administrativa”
“La Auditoría Administrativa es el examen comprensivo y constructivo de una empresa, de una
institución, de una rama del gobierno, o de cualquier parte de un organismo, como una división o
departamento, respecto a sus planes y objetivos, sus métodos de control, su forma de operación y
el uso de sus recursos físicos y humanos”.
Edward F. Norbeck en “Auditoría administrativa”
“La Auditoría de Operaciones o Administrativa ha sido definida como una nueva disciplina de
control, para evaluar la efectividad de los procedimientos operativos y los controles internos”.
Se ha establecido, de manera general, que la auditoría administrativa es la evaluación y la revisión
objetiva de los siguientes elementos importantes de la administración:
1. La política de la compañía, incluyendo una determinación de la suficiencia, la amplitud o la
existencia de direcciones e instrucciones para las áreas funcionales importantes; deben
determinarse los efectos que deja la política o la falta de política.
2. Los controles administrativos que significan, en este contexto, los poderes de la gerencia para
dirigir, guiar o restringir las operaciones de la empresa. Debe tomarse una determinación acerca
de cuán adecuados son estos controles administrativos u operativos, desde el punto de vista de su
relación con los objetivos de obtención de utilidades, los grados de cumplimiento y la coordinación
de los controles operativos, con los mandatos de la política de la compañía.
James P. Wesberry en la obra “Auditoría operacional, instrumento de gerencia dinámica”
Es el examen y evaluación de las actividades realizadas en una entidad para establecer y aumentar
el grado de eficiencia, efectividad y economía de su planificación, organización, dirección y control
interno”.
D. Ley N.º 27785 “Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control y de la Contraloría General de la
República”, en la novena Disposición Transitoria define al Control de Gestión” así:
“Es la evaluación de gestión en función de los objetivos trazados y los resultados obtenidos con
relación a los recursos asignados y al cumplimiento de los programas y planes de la entidad
examinada”.
Como se aprecia, estos y muchos otros conceptos vertidos a través de la historia de la auditoría
administrativa coinciden en que sus objetivos son distintos a la de la auditoría financiera, pero que,
en la práctica, utilizan las mismas técnicas de auditoría.
De todo lo expuesto, se puede decir que la auditoría administrativa persigue los objetivos
siguientes:
a. Determinar el grado de eficiencia, eficacia y economía con que se realiza las actividades básicas
de la empresa.
b. Recomendar mejoras significativas en las operaciones (actividades básicas).
c. Determinar el grado de confiabilidad del control gerencial (control interno) de los recursos
humanos, materiales y financieros.
d. Comprobar la adhesión a las políticas, normas y procedimientos prescritos, al perseguir el logro
de los objetivos y metas.
e. Averiguar el logro de los objetivos y metas programados. Determinar las causas, de no lograrlos.
f. Evaluar el rendimiento y/o productividad de las unidades y servidores.
g. Determinar si los objetivos, metas, planes, políticas, estrategias, normas y procedimientos son
adecuados.
h. Establecer el grado de utilidad de la información gerencial al proceso de toma de decisiones.
i. Identificar duplicidad de esfuerzos y falta de coordinación.
j. Averiguar el uso ineficiente o antieconómico de equipos u otros recursos.
k. Divulgar procedimientos ineficaces o de costo injustificable.
l. Determinar exceso o insuficiencia de personal, etc.

3. Auditoría gubernamental
En nuestro país, la auditoría gubernamental se puede conceptuar como el examen de operaciones
financieras, administrativas y presupuestales, así como la evaluación de la gestión a las entidades
gubernamentales, efectuada con posterioridad a su ejecución, con la finalidad de emitir un informe
largo y los correspondientes dictámenes. También en la auditoría gubernamental se realiza
exámenes especiales orientados a la revisión específica de determinados aspectos de las
actividades de las entidades públicas, tales como la evaluación de obras públicas, donaciones,
adquisición de bienes y servicios, pero en todos los casos siempre es necesaria la evaluación de
la funcionabilidad de los controles internos y riesgos.
En ese sentido, los objetivos que persigue la auditoría financiera, de gestión, examen especial,
auditoría del patrimonio cultural y auditoría ambiental son los siguientes:
La auditoría financiera. Tiene como objetivo principal determinar si los estados financieros
preparados por la entidad presentan razonablemente la situación financiera, los resultados de sus
operaciones y flujo de efectivo, de conformidad con principios de contabilidad generalmente
aceptados.
La auditoría de gestión. Tiene como propósito evaluar la gestión de la entidad en el cumplimiento
de metas y objetivos previstos y resultados esperados, de acuerdo a los planes operativos
aprobados por la alta dirección. Examen especial. Tiene como objetivo verificar el cumplimiento de
funciones, legislación y normatividad gubernamental, de los procesos licitarios y de los contratos
de la gestión gubernamental, e investigar denuncias de diversas índoles que comprometa a
funcionarios, involucrados en la gestión de entidades gubernamentales. El fin fundamental de esta
auditoría gubernamental es lo reglamentario, verifica que los servidores y funcionarios públicos
cumplan las normas que le son aplicables; así como determinar la ejecución de la delegación de
las responsabilidades sectoriales, de conformidad con el marco jurídico nacional. Auditoría del
patrimonio cultural. Tiene como objetivo evaluar los procesos de custodia y conservación; así como
los resultados alcanzados por las entidades gubernamentales en la gestión del Patrimonio Cultural
de la Nación. Comprende la evaluación del riesgo del patrimonio cultural, mediante las actividades
de inventario y catalogación. Asimismo, esta auditoría involucra los aspectos del patrimonio
arqueológico, histórico / colonial y de la cultura viva (manifestaciones culturales), Así como aquella
relativa al patrimonio natural–cultural (paisajes culturales), previstos en la legislación nacional y en
las convenciones internacionales. Auditoría ambiental. Tiene como objetivo evaluar los resultados
alcanzados por las entidades gubernamentales, mediante la gestión ambiental de los recursos
naturales. Comprende la evaluación sistemática de las acciones y actividades relativas a la
conservación del medio ambiente, por medio de la prevención del deterioro o de la depredación
ambiental y la reparación de la misma. Esta auditoría gubernamental, por definición de la INTOSAI
(La Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores), comprende a su vez, un
conjunto de auditorías, según el objeto de la misma; de gestión ambiental, de cumplimiento
(examen especial) y de gestión. Cabe señalar que, la auditoría gubernamental en el Perú, es
regulada por la Contraloría General de la República, de conformidad a las facultades conferidas en
la Ley N.º 27785 “Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control y de la Contraloría General de la
República”, en cuyo artículo 6.° señala que: “El control gubernamental consiste en la supervisión,
vigilancia y verificación de los actos y resultados de la gestión pública, en atención al grado de
eficiencia, eficacia, transparencia y economía en el uso y destino de los recursos y bienes del
Estado, así como el cumplimiento de las normas legales y de los lineamientos de políticas y planes
de acción, evaluando las actividades administrativas, gerenciales y de control con fines de
mejoramiento, a través de la adopción de medidas preventivas y correctivas pertinentes. El control
gubernamental es interno y externo, y su desarrollo constituye un proceso integral y permanente”.
La auditoría a las entidades gubernamentales es ejercida por los auditores de la Contraloría
General de la República, los auditores de los órganos de control institucional de las entidades
gubernamentales (auditoría interna) y las sociedades de auditorías privadas cuando son
seleccionadas por la Contraloría. Estas compañías seleccionadas, para todo el proceso de la
auditoría, se someten a las leyes y normas que regula la auditoría gubernamental, conjuntamente
con las normas de auditoría generalmente aceptadas y las normas internacionales de auditoría.
4. Auditoría tributaria
Podría conceptualizarse la auditoría tributaria como el examen fiscalizador que realiza un auditor
fiscal o independiente para determinar la veracidad de los resultados de operaciones y situación
financiera declarados por la empresa (contribuyente), a través de su información financiera u otros
medios. En tal sentido, el enfoque de estos exámenes se orienta a: ◊ Descubrir errores importantes
en la información financiera que incidan en los resultados económicos. ◊ Descubrir posibles fraudes
tributarios. ◊ Determinar la correcta aplicación de normas tributarias. ◊ Determinar la materia
imponible afecta a impuesto. ◊ Determinar el incumplimiento oportuno de los pagos de impuestos.
El trabajo del auditor se orienta, con mayor énfasis, a las cuentas del estado de ganancias y
pérdidas, enlazando sus procedimientos de revisión con algunas cuentas del balance, vinculadas
directamente con las cuentas de resultados. En nuestro país, esta labor la ejercen principalmente
los auditores de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT), quienes son
capacitados y entrenados por dicho organismo para el mejor cumplimiento de su misión. En los
últimos años, las empresas que contratan auditores independientes para fines de la auditoría
financiera, también se muestran interesados en que el alcance del examen ponga énfasis en los
aspectos tributarios, para su corrección oportuna.
5. Auditoría informática
El desarrollo acelerado de los sistemas computarizados, en los últimos años, ha generado un
impacto en los métodos de registro de las operaciones y de la información general que producen
las empresas. Ya no llama la atención encontrar una computadora en los negocios pequeños, en
las medianas y grandes empresas con hardware sofisticado o uso masivo de servicios-
computadoras, donde el auditor efectúa las consultas y verificaciones por pantalla y trabaja con la
ayuda del computador; para su revisión recibe diversos reportes o listados, donde tiene que
adecuar su metodología para obtener la evidencia suficiente, en su opinión, sobre la cuenta o rubro
examinado. Pero, no olvidemos que el área de cómputo o unidad afín de una empresa, no solo
procesa información financiera, sino también información de operaciones, de evaluación de metas
físicas y económicas, etc., por lo que, para el examen de esta área se hace necesario un experto
en cómputo, quien oriente su labor a efectuar una auditoría operativa, contemplando entre otros
aspectos los siguientes: Evaluación de la organización del centro de procesamiento de datos, en
relación con las diferentes áreas usuarias de la empresa, tratando de determinar si tiene la
independencia administrativa y funcional suficiente. ◊ Revisión y evaluación de la solidez del control
interno y riesgos, que permita asegurar la confiabilidad de las operaciones registradas. Incluye la
evaluación de su seguridad física, mantenimiento del hardware y software, funciones de desarrollo
y mantenimiento de los sistemas, administración de la base de datos, etc. ◊ Revisión y evaluación
de los controles en las áreas que proporcionan los datos de entrada (integridad y autenticidad),
asegurándose su adecuada transacción (intacta) a las unidades de proceso. ◊ Revisión de los
controles en el desarrollo y uso de los programas. ◊ Revisión de los procedimientos de control de
datos recibidos, registro y corrección de errores durante el procesamiento de información. ◊
Revisión de los procedimientos de protección a los métodos utilizados por el encargado de
cómputo, no permitiendo el acceso a sus registros, archivos y programas a personal ajeno al centro.
Sin embargo, cabe señalar que si bien es cierto el desarrollo vertiginoso de la informática ha
originado cambios sustanciales en los controles y procedimientos de revisión, para un auditor
financiero se mantiene invariable el propósito de la auditoría financiera y, por consiguiente, los
objetivos específicos en la revisión de cada cuenta o rubro de los estados financieros. En todo caso,
lo que cambia es la metodología de revisión. Independientemente de lo antes mencionado, las
empresas cada día sienten la necesidad de practicar la auditoría operativa a su centro de cómputo
y/o programas aplicativos, lo que en el mercado ocupacional se llama auditoría de sistemas o
informática. Este tipo de auditoría tiene como propósito principal evaluar la funcionabilidad del
sistema computarizado, en cuanto si opera con eficiencia, eficacia y economicidad, proporcionando
información confiable, oportuna y útil para la toma de decisiones. Es oportuno y pertinente
reconocer que el Contador Público de hoy, y del mañana, tiene un gran reto, de capacitarse y
mantenerse actualizado en los avances tecnológicos de la informática, lo contrario significaría
encaminarse hacia la obsolescencia.
6. Auditoría ambiental
En la actualidad la auditoría ambiental ha tomado suma importancia, porque sus objetivos conlleva
a proteger la vida de todo ser viviente, entre ellos la vida humana. Es así que muchos estudios
científicos, a nivel mundial, han puesto en evidencia el peligro a que está expuesta la humanidad
(su destrucción por el uso sin control de los recursos naturales en las actividades productivas) por
la contaminación del medio ambiente. El ámbito del medio ambiente puede ser a nivel global,
regional y nacional, y tiene relación con la naturaleza, esto es la tierra, los bosques, la diversidad
biológica, el agua dulce y de mar, el aire y los desastres. Entre los objetivos generales que cumple
la auditoría ambiental puede considerarse:
◊ Asegura el cumplimiento de los requisitos normativos y de las directivas emanadas de la
Corporación.
◊ Reducir los riesgos y responsabilidades ambientales, permitiendo reducir los riesgos potenciales
del ambiente.
◊ Asegurar la aplicación de las prácticas de mejor gestión ambiental.

7. Auditoría externa
Se denomina así cuando los contadores públicos ejercen la auditoría en forma independiente, ya
sea en forma individual o asociada pero, en todos los casos, se requiere que tengan capacidad,
entrenamiento y experiencia como auditores. En nuestro país, las mejores organizadas son las
Sociedades de Auditoría, quienes principalmente brindan servicios de auditoría financiera y
operativa; sin embargo, también desde hace varios años vienen incursionado en servicios de
consultoría y otros. Las entidades del Estado, cuando requieren servicios de auditoría, recurren a
las Sociedades de Auditoría por intermedio de la Contraloría General de la República (Órgano
Superior de Control para las entidades del Estado), quien convoca a concursos de méritos a las
compañías de auditores inscritas en el Registro de la Contraloría. El enfoque de la auditoría abarca
tanto la auditoría financiera como la auditoría operativa, etc. En todos los casos, los objetivos y
alcances de los servicios de auditoría externa, se sujeta a lo estipulado en las bases y contrato
suscrito por ambas partes.
8. Auditoría interna
Existen un gran número de contadores públicos que ejercen la auditoría como auditores internos,
ya sea en las empresas privadas o estatales. En el Perú, en los últimos 35 años el aparato estatal
creció significativamente, sobredimensionando la actividad empresarial del Estado, por lo que fue
necesario sistematizar el control en el sector público creando la Ley del Sistema Nacional de
Control. A partir de la vigencia de dicha Ley, se obligó a las entidades públicas crear una Oficina
de Auditoría Interna dentro de la organización, actualmente denominadas OCI (Oficina de Control
Institucional). Estos órganos de control, con motivo de la dación de la Ley N.º 27785 del 23 de Julio
del 2002, tienen dependencia administrativa y funcional de la Contraloría General de la República,
como parte integrante del Sistema Nacional de Control y sus informes que evacúan son remitidos
simultáneamente al titular de sus entidades y Contraloría General. La función de la auditoría interna
podría conceptuarse como la evaluación independiente de operaciones financieras, administrativas
y presupuestales, así como de gestión y sobre todo los controles internos, con el propósito de emitir
un informe con sus comentarios, observaciones y recomendaciones. La auditoría interna constituye
el control de los controles y cumple una invalorable función dentro de una empresa, siendo
necesario siempre que se le garantice su independencia y reconozca su noble e importante misión
por los ejecutivos de una entidad, propiciando un ambiente de control. La corriente moderna se
orienta, cada día, a vincular al auditor interno más con la auditoría operativa, es decir, la evaluación
de la eficiencia y eficacia de las operaciones, así como los resultados del comportamiento
empresarial o gestión.