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Prohibición de Armas

En muchos países del mundo es legal poseer un arma y usarla como legítima
defensa en situaciones en donde la vida de la persona corre peligro y se puede
evitar la propia muerte o la de un familiar o conocido. También el uso deportivo es
muy común y cada vez más personas conocen y se ven interesantes en las armas
de fuego .Como vemos algunos ejemplos de esta medida o ley propiamente dicha
son Estados Unidos, Finlandia, Rusia, Israel y México entre otros, En nuestro país
no es legal aunque con un permiso especial se puede acceder a ellas pero en ciertas
circunstancias y con requisitos más o menos estrictos. El ciudadano común por lo
tanto no puede poseer armas a menos que cumpla con las leyes y disposiciones del
estado.

Se ha debatido mucho acerca de si las medidas para legalizar el uso de armas


dentro de un país son una manera de conceder derechos al ciudadano o al menos
de no negárselos según como se vea. El debate es amplio, y es que en cada país
existen ciertas condiciones y características que individualizan cada caso por
separado, con lo cual no podemos hablar de una ley o derecho mundial si sabemos
que cada cultura es diferente y manejan un contexto que puede generar
consecuencias buenas o malas.

En el caso de países industrializados y con altos índices de desarrollo estas leyes


usualmente no generan caos ni tampoco aumento de la delincuencia ni asesinatos
ya que al estar la mayoría de la población en buenas condiciones socioeconómicas
las personas no tienen la necesidad de usarlas ni para cometer delitos ni para
defenderse de estos. El caso de Estados Unidos es quizás la excepción a esta regla
ya que con el aumento de las masacres y los asesinatos por violencia se puede
observar que como sociedad algo está fallando en su sistema social, y sin excluir
también crímenes por motivos raciales y psicológicos de personas que
experimentan desórdenes mentales. Es este ejemplo probablemente el que genera
más debate en los medios internacionales ya que al ser una potencia económica se
ven reflejado muchos países sus leyes tomadas de este modelo. Recientemente
otros países han tomado esta iniciativa como campaña, tal es el caso de Brasil cuyo
presidente electo promovió en su campaña la liberación del uso de armas de fuego
para el uso de los ciudadanos como forma de defensa de grupos criminales que
mantienen el control de muchas favelas y barrios del territorio de Brasil. Aún es muy
difícil predecir qué ocurrirá con esta implementación pero definitivamente es un caso
muy diferente a los anteriores ya que en la sociedad brasileña como la nuestra
también hay un alto nivel de inseguridad en las calles y barrios más pobres que son
una consecuencia de las necesidades de las personas. Como sabemos la
delincuencia y el crimen son dos variables que se originan principalmente en la
pobreza y la corrupción, por lo tanto cualquier medida que haga uso de la liberación
de armas también debe atacar las raíces de los problemas sociales.

En Honduras cabe señalar que con los altos índices de violencia la prohibición de
armas es una idea aceptable teniendo en cuenta que el estado y sus aparatos
policiales y de investigación han fallado en detener la violencia constante o al menos
reducirla a índices que sean imperceptibles para la sociedad. De esta forma se le
daría al ciudadano la opción de defenderse sin esperar claro la intervención policial
pero esto conlleva también en cierta forma un mensaje peligroso para la sociedad
ya que al liberar las armas es aceptar que el gobierno no puede enfrentarse a los
problemas y se dudaría por lo tanto de su eficacia.

Pero aun así es un tema un tanto es un tema delicado dejar en manos de las
personas su seguridad ya que podrían proliferar las armas y llegar a manos también
de delincuentes o incluso aumentar el número de homicidios por odio, venganza y
muertes accidentales. La fórmula de más armas menos crimen en mi opinión es
incorrecta y podría ser contraproducente al efecto deseado y la prohibición en todo
caso es la opción correcta para bajar los índices de violencia. Pero para eso
debemos más bien promover la lucha contra la corrupción en todos los niveles del
estado tanto políticos como en las fuerzas de seguridad que son las que deben
hacer cumplir sin excepciones la prohibición de armas y así hacer prevención en
vez de dejar por ultima instancia la acción al ciudadano.