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5.

FISIOPATOLOGÍA DE LA ASCITIS EN EL PACIENTE

Ascitis secundaria a hipertensión portal (cirrosis hepática):

El primer fenómeno que se produce es un aumento de resistencia vascular al flujo portal


que se traduce en una hipertensión portal (debido a la alteración en la arquitectura
intrahepática por la formación de nódulos de regeneración y depósito de colágeno en el
espacio de Disse así como por las alteraciones funcionales en los elementos contráctiles
sinusoidales y extrasinusoidales provocados por la cirrosis). En consecuencia este
aumento de la resistencia intrahepatica ocasiona un aumento en la producción de
sustancias vasodilatadoras locales (óxido nítrico) que conlleva a una vasodilatación
esplácnica y sistémica. Posteriormente para conseguir mantener una presión arterial
sistémica efectiva y contrarrestar dicha vasodilatación, se produce un incremento de
mecanismos para asegurar una perfusión tisular, reabsorbiendo sodio y agua, como son
el sistema nervioso simpático, la vasopresina y el sistema renina-angiotensina-
aldosterona. Esto produce un aumento del volumen vascular circulante y lo que se
conoce como circulación hiperdinámica. La combinación de hipertensión portal y
vasodilatación esplácnica altera la permeabilidad y presión capilares, lo que unido con
el mayor volumen sanguíneo origina un acúmulo de líquido intraperitoneal denominado
ascitis porque se supera el gradiente de presión venosa hepática > 12 mmHg ,
favoreciendo la formación de líquido intersticial que al no ser drenado por los vasos
linfáticos causando acumulación.

6. DIFERENCIAS ENTRE CIRCULACION TIPO PORTA Y TIPO CAVA Y


EXPLICACIÓN FISIOLÓGICA.

Los sistemas venosos porta y cava son independientes.


El sistema porta drena hacia el hígado la sangre venosa del aparato digestivo, el bazo,
el páncreas y la vesícula biliar (rica en nutrientes) mientras que el sistema cava asegura
el retorno venoso de toda la circulación mayor hacia el corazón. Sin embargo, existen
vénulas que permiten que ambos sistemas se comuniquen y son de gran importancia
cuando el sistema porta está obstruido (generando un aumento de presión), derivando
la sangre hacia el sistema cava sólo en casos patológicos; constituyendo las
Anastomosis PortoCavas o Portosistémicas.

El sistema portal presenta cuatro características de igual importancia:


1. Estar situado entre dos territorios capilares.
2. Alcanzar la presión venosa en el sistema portal con valores superiores a los del
sistema venoso central. Ello es debido a que la sangre que viene por él debe sortear
la barrera de los sinusoides hepáticos antes de desaguar en el sistema cava inferior.
3. Carecer de válvulas por la "facilidad" relativa con que puede producirse una
inversión de la dirección del flujo sanguíneo
4. Debe existir entre los sistemas porta y cava una red colateral que al ocurrir cualquier
obstrucción en el sistema porta, la sangre puede derivar a través de estas
anastomosis hacia el sistema cava solo en casos patológicos constituyendo
anastomosis porto-cavas o porto sistémicas. Por ejemplo en la hipertensión portal
causado por una obstrucción del sistema de la vena porta en la cirrosis hepática.

Hay 4 puntos importantes de anastomosis entre el sistema portal y el sistema de la vena


cava y estas áreas son simplemente conocidos como sitios de anastomosis porto-cava.
Ellos son:
1. Venas paraumbilical - venas epigástricas superficiales e inferiores
2. Venas rectales Superior - venas rectales inferiores y medias
3. Ramas Cólicas - ramas venosas segmentaria lumbar y renal
4. Venas esofágicas de abdomen - venas esofágicas de ácigos sistema.

En la hipertensión portal, como en el caso de la cirrosis de hígado, las anastomosis se


congestionan y forman dilataciones venosas.

Los tipos específicos incluyen:


OBJETIVOS:
 Determinar la fisiopatología de la ascitis en el paciente
 Establecer diferencia entre el sistema porta y el sistema cava
CONCLUSIONES:
 En la cirrosis, la fibrosis hepática difusa con formación de nódulos comprime las
venas produciendo una obstrucción al flujo sanguíneo de salida del hígado y, por
tanto, un aumento en la presión hidrostática sinusoidal. Esta hipertensión
sinusoidal produce salida de líquido de los sinusoides, a los linfáticos hepáticos
y al conducto torácico. Cuando la cantidad de líquido que sale de los sinusoides
excede la capacidad del conducto torácico, el líquido se acumula en la cavidad
peritoneal
 El sistema porta drena hacia el hígado la sangre venosa del aparato digestivo,
el bazo, el páncreas y la vesícula biliar (rica en nutrientes) mientras que el
sistema cava asegura el retorno venoso de toda la circulación mayor hacia el
corazón.
Bibliografía: Porth, C.M.: Fundamentos de fisiopatología / Carol Mattson
Porth. 4ª ed. Ed. Lippincott Williams & Wilkins, 2015