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Bachillerato Tema 27 27 / 1

27. LA PLENITUD FINAL DE LA SALVACIÓN

.I Dimensión comunitaria y personal de la nos manifiesta en Cristo. Sólo Dios revelado en Cristo
escatología cristiana es el contenido de la escatología y aún de cada una de
las cosas últimas que nos esperan.2
.a Planteamiento Como acontecimiento cristológico que es, la
escatología cristiana –prosigue Ladaria–, tiene las
Para ir introduciendo las bases de la dimensión siguientes características fundamentales: en primer
comunitaria y personal de la escatología cristiana, lugar, no se trata de una descripción del mundo futuro
necesitamos previamente saber a qué nos referimos ni de los acontecimientos finales de la historia. La
cuando hablamos de escatología (y en concreto de revelación de Dios en su plenitud no sólo es mucho más
escatología cristiana).Efectivamente, el término de lo que el ojo ha visto o el oído ha oído, sino que va
“escatología” (palabra bíblica que encontramos en Si mucho más allá de lo que nuestra mente puede imaginar
7,36: “en todas tus acciones piensa en el desenlace de tu (cf. 1Cor 2,9). Por ello el mismo intento de describir lo
vida y no pecarás”) procede etimológicamente del que esperamos sería destruir la esperanza cristiana ;
griego eschatos-e-on (último, final) y está compuesta significaría reducir al ámbito de nuestro mundo lo que
por dos palabras: “eschata” (final) y logos por definición lo sobrepasa.; en segundo lugar, la
(pensamiento, tratado) y viene a significar “la ciencia escatología cristiana es un mensaje de salvación.
que trata el final, lo último que va a acontecer de la Aunque la fe cristiana afirma con seriedad la posibilidad
humanidad, del mundo y del individuo1 de la condenación del individuo, ésta no constituye el
Dentro de la escatología existe un comienzo y un centro del mensaje de Jesús. La victoria de Cristo está
final, un alfa y un omega. La escatología supone, por asegurada, aunque no podemos asegurar de la misma
tanto, un tiempo lineal (con un kairós inicial y un kairós manera la participación en ella de cada uno de nosotros ;
consumativo), y no circular (tiempo sin salida, donde la por último, la escatología cristiana es consciente de
fatalidad y el mito son la nota predominante: el “eterno tener que afirmar la realidad ya presente de “lo
retorno” heraclitano o nietzcheano, cuyo origen se último” (eschaton) a la vez que el futuro de “las cosas
remonta a la metafísica griega y a los ciclos cósmicos de últimas” (eschata).
las civilizaciones orientales, jugando un papel
Por una parte, Jesús ya ha venido, ha muerto y ha
predominante la idea de “fatum” o destino irreversible e
resucitado; pero, por otra, nosotros no participamos
inalterable). Precisamente este círculo mágico ha sido
todavía plenamente de su gloria. De ahí la tensión entre
roto por dos importantísimas aportaciones de la
el presente y el futuro típica de la escatología cristiana,
revelación: la fe en la creación (kairós inicial) y la
que recorre todo el NT. Esta tensión entre el “ya” y el
esperanza en la promesa (kairós consumativo, Dies
“todavía no” se encuentra fusionada en los Sinópticos
Dómini). Es en este marco donde hay que situar y
en un cuadro unitario, en el que se articulan como
entender la escatología cristiana como reflexión
componentes esenciales y mutuamente referidos, la
creyente sobre el futuro de la promesa aguardado por
presencialidad y futuridad del Reino de Dios. Así,
la esperanza cristiana Según L.F. Ladaria en un
Marcos señala que el Reino está presente en Jesús de
artículo que lleva por título “La consumación
una manera misteriosa; se establecerá con poder; y su
escatológica, plenitud de la obra de Dios y plenitud del
plena realización se reserva para el cielo. Mateo habla
hombre” (Intr. a la Teología Antropológica, Ed. VD,
del Reino de los cielos y del Padre y –como ningún
Estella, Navarra), cuando se habla de escatología
otro– de la “Iglesia como manifestación terrena del
cristiana han de ser tenidos en cuenta dos aspectos
Reino”. Lucas piensa en el Reino actual, que el Padre
inseparables: por una parte, la revelación plena de
confió a su Hijo y que éste entregó a los Doce. Pablo y
Dios que ha tenido lugar en Jesús: con Cristo ha
Juan ante el hecho Jesús de Nazaret y a la luz de la
irrumpido en el mundo “lo ultimo” o, tal vez mejor
Pascua, reflexionan sobre la esperanza escatológica y la
todavía, El es “el último”; por otra parte, el hombre
verbalizan teológicamente. Ellos vienen a ser los que de
destinatario del designio salvador de Dios, ha de recibir
alguna manera, intensifican con más claridad la
su plenitud, que posee ahora sólo en forma de primicia
especificidad del alcance del “ya” (S. Juan: carácter
y en la esperanza. Esta esperanza cristiana no puede
presente y actual de la vida eterna, por la fe, de la
tener otro objeto último que no sea Dios mismo, que se
parousía, del juicio y de la resurrección, sin excluir la
1
Téngase en cuenta que en la fundamentación bíblica del término “ dimensión futura) y del “todavía no” (San Pablo: el
escatología” nos hemos referido al sentido moral, por eso hemos
2
citado Si 7,36 (siguiendo los apuntes de D. José Rico). Sin embargo, “Él - Dios - es, en cuanto alcanzado el cielo, en cuanto perdido el
en los apuntes de D. Alonso Morata, a parte de señalar un sentido infierno, en cuanto examinador el juicio, en cuanto purificador el
cristológico (en cuanto que Cristo es el último, el que terminará y purgatorio... Y es todo esto en el modo como El se ha dirigido al
culminará la Historia Salutis), se cita también otros dos sentidos: el mundo, es decir, en su Hijo Jesucristo, que es la posibilidad de
adverbial o adjetivo (“últimamente”) y el cualitativo que es el que más revelación de Dios y con ello el resumen de las cosas últimas” H. U.
prefiere; ya que, según, Jn 6,39, se habla del “último día”. Se trata de VON BALTHASAR, Eschatologie, en J. FEINER- J TRÜTSCH-F.
un sentido más que cronológico, cualitativo, en cuanto que este “día BÖSCKLE, Fraqen der Ter Teologie heute, Bensinger, Einsiedeln
del Señor” es juicio ante el cual hay posibilidad de salvación o de 1958, 403-421, 407s, citado por L.F. LADARIA, Introducción a la
condenación, en el último día. antropología...o.c., 168-169.
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ahora de la salvación no puede ser entendida sino en su Signos de la escatología: La parousía


orientación al día del Señor, a la parousía, a la La parusía o segunda manifestación de Jesucristo
resurrección y a la plenitud final). (denominada también: “el día del Señor”, la “epifanía”,
Vista la definición de escatología; especificada el el “apocalipsis”, “la manifestación”) vendrá precedida
marco de la escatología cristiana, sus dos aspectos y por unos signos, de los cuales nos habla la S.E y entre
sus características principales; así mismo, habiendo ellos menciona la proclamación del Evangelio en todo el
hecho un breve recorrido sobre la tensión entre el mundo, la conversión del pueblo judío a Cristo, las
“ya” y el “todavía no” de la escatología cristiana, tribulaciones de la Iglesia, la aparición del anticristo y el
fusionada en los sinópticos y concretada en Juan caos de la Creación.
(“ya”) y Pablo (“todavía no”), y asentada las bases de Estos signos previos del fin de los tiempos se han de
nuestro planteamiento veamos en qué consiste interpretar en el amplio contexto de la Historia humana.
específicamente la escatología cristiana en su dimensión Para ésta, el fin de los tiempos es algo decisivo. (Pieper,
comunitaria y personal. Esperanza pp. 98-100). La venida de Cristo, por tanto,
concluirá y consumará la historia en cuanto historia
.b Dimensión comunitaria y personal de la de la salvación.
escatología cristiana. Será una venida en poder, de ahí que entrañe
«El tema de los fines últimos ha sido tratado por la automáticamente la derrota de las potestades adversas,
Escritura y la tradición antigua de la Iglesia ante la glorificación de los que ya ahora pertenecen a Cristo,
todo desde el punto de vista comunitario y colectivo: el fin del mundo actual y la renovación cósmica. La
comprende el fin de la humanidad en la historia primitiva comunidad cristiana consideró la parousía
anticipado con la resurrección de Jesús, Cristo y un hecho inminente. San Pablo pensó que llegaría antes
Señor, la resurrección de la carne y el retorno de de su muerte; sólo al final, revelará lo no repentino de
Cristo, juez de vivos y muertos. Pero este anuncio su llegada, exhortando a la vigilancia. La comunidad
afecta igualmente a la suerte de cada hombre en el
expresará en la Liturgia, desde el principio, su fe firme
momento de su muerte física y después de ella. Porque
cada uno de nosotros tiene la categoría de persona en la parousía: la eucaristía se celebrará como memorial
dentro del gran cuerpo de la humanidad. Por eso a de Cristo. Desde la época de los Padres, aunque la
partir de la Edad Media se reflexionó sobre los reflexión teológica se ha limitado a repetir el contendido
diferentes aspectos de los fines últimos en el plano del Credo (“ha de venir a juzgar a vivos y a muertos”),
individual: la muerte, el juicio personal, el cielo, el sin ahondar en su verdadero significado, la idea de la
purgatorio y el infierno».3 venida del Señor es el tema que más domina sobre los
«En la época medieval asistimos a una demás.
sistematización de la escatología personal, siendo obra El Vaticano II, cambiará esta orientación invitando a
pionera de esta nueva orientación el “Prognosticum una reflexión mayor sobre las enseñanzas teológicas que
futuri saeculi” de San Julián de Toledo, verdadera
síntesis de la patrística anterior. El Vaticano II, desde
se desprenden de la fe en la parousía, y recuperando
la GS 22, en la perspectiva del giro teológico para la fe cristiana las siguientes claves: la índole
producido en el campo de la escatología, ha propiciado escatológica del la Iglesia (LG 48-49), el reino presente
en gran medida una nueva orientación de la que se consumará con la venida del Señor (GS 39), la
escatología situando a Cristo en el Medio. La actividad misionera entre la primera y segunda venida
escatología ya no se va a ocupar de las “realidades (AG 9), y la liturgia como anticipo de manifestación
últimas”, sino del “Ultimo”, en cuanto que es Cristo final de Cristo (SC 8). La parousía cierra la historia,
quien configura tanto la dimensión personal – la concluye consumándola. El término de la historia,
intermedia de la reflexión escatológica, como la
sin embargo, no equivale a afirmar un fin del mundo en
dimensión universal-final».4
una suerte de catástrofe cósmica. La parousía finaliza
el mundo, pero no destruyéndolo, sino
)1 Dimensión comunitaria de la escatología cristiana5 consumándolo, esto es, llevándolo a su cumplimiento.
“La profecía apocalíptica dice que la escatología
Para la humanidad, para el mundo creado hay una
colectiva se consumará en un feliz final que suple
escatología y una plenitud de vida. Esto sucederá al fin
infinitamente a toda esperanza ; el triunfo sobre el mal,
del mundo. También la humanidad tiene sus
la derrota de la muerte, el beber de las fuentes de la
postrimerías, su juicio final, su salvación o condena
vida, el cese de todas las lágrimas, la vida de Dios entre
colectivas, sus nuevos cielos y sus nuevas tierras.
los hombres, un nuevo cielo y una nueva tierra” (cf.
Pieper)
En cuanto novedad consumadora, la parusía
3
consiste cabalmente en la resurrección, el juicio y la
Cf. Bernard Sesboüé, La Resurrección y la vida, Ed. Mensajero,
Burgos 19998, p. 9). nueva creación, dimensiones todas del único
4
Estructuración ofrecida verbalmente por D. José Rico Pavés y acontecimiento que es “la venida en poder” y que lleva
contrastable en sus “Lecciones de escatología cristiana”, Estudio el reino de Dios a su plenitud. La humanidad, el mundo,
Teológico “San Ildefonso”, Toledo 19999/2000. no son aún lo que llegarán a ser, según la promesa
5
. Seguimos para ambas dimensiones, el pequeño esquema que
incluida en la resurrección de Cristo ; precisamente por
ofrece J M Bertrán en la GER sobre esta materia (Tomo 8, p. 762).
Aunque no es un autor que nos suene mucho en el campo de la eso aguardamos la parousía. La parousía será, así, el
reflexión teológica, su aportación puede ayudarnos como orientación. último estadio de nuestra transformación (col 3, 4:
Guardo íntegramente su esquema. Para el contenido me apoyaré más cuando aparezca Cristo, vida vuestra, también vosotros
de cualquier síntesis teológica (v.gr. Ladaria, en el libro citado).
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apareceréis gloriosos con él). Mientras tanto Esta realidad, sin embargo, manifestada en la
aguardamos, no desde la pasividad sino desde la enfermedad, en el sufrimiento corporal y en el dolor,
operatividad, “la gloriosa manifestación de los hijos de recibe en la pasión de Cristo su luz definitiva: la
Dios”. muerte no es la última palabra de la vida de Cristo y en
El, de la vida humana. Venciendo la muerte, Cristo ha
La Resurrección de los muertos conferido a la muerte humana una perspectiva salvífica.
Al afirmar que las almas se unirán a sus cuerpos, en el Esto quiere decir, que la muerte personal ha de
dogma de la Resurrección, se asegura la identidad entenderse desde el misterio pascual de Cristo. Pero,
numérica de los cuerpos. O sea que, en la Resurrección, “dichosos los muertos que mueren en el Señor” dice el
no se pierde la personalidad, más aún, los cuerpos serán Libro del Apocalipsis (14,13). Esto significa, comunión
los mismos, pero revestidos de gloria y esplendor (cf. plena con El, correr su misma muerte para vivir su
1Cor 5,35-44). Los cuerpos tendrán características misma vida. Este modo de morir es una participación en
diferentes, pero seguirán siendo cuerpos. Este tema está el misterio pascual de Cristo: los sacramentos nos
bien desarrollado en el apartado II, basta aquí hacer disponen a este tipo de muerte: ya el bautismo nos
esta pequeña indicación, síntesis explicativa del otorga morir místicamente al pecado y nos consagra
dogma. para participar un día en la resurrección del Señor (cf.
Rm 6, 3-14) ; por su parte la Eucaristía es medicina de
Juicio universal inmortalidad, Pan vivo mediante el cual se alcanza la
resurrección (cf.. Jn 6, 53, 54). Ser de Cristo para vivir y
Una cosa es el juicio final o escatológico, al que se morir con Cristo y resucitar con Cristo es la razón
refiere el artículo del Credo, y otra diferente el juicio
principal de la sacralidad del cadáver del cristiano. En
particular, determinación del último destino de cada la Iglesia primitiva, por el influjo de la fe en la
personal. La noción bíblica del juicio (safat = “juzgar”,
resurrección de los muertos, se formo la costumbre de
“gobernar”), que hace referencia a la intervención de sepultar los cadáveres de los fieles a imitación de la
Dios, sólo es entendible en el marco de la salvación:
sepultura que recibió Jesús. Es en esta coordenada desde
Yhwh Juez es el auxilio de su pueblo (cf. 2Sam 18,31 ; donde hay que entender la prohibición de la cremación
Dt 33,21). En él –el juicio– el Cristo se manifestará
a los fieles difuntos cristianos (mentalidad neoplatónica
para siempre como cabeza de la Iglesia, primogénito = por la destrucción del cuerpo, se libera el alma). Hoy,
de toda la creación, y entregará el Reino al Padre. En
sólo está prohibido una elección por motivos
el NT, el juicio no es sólo el despliegue de la potestad anticristianos. La muerte vista a la luz de la muerte de
regia, sino sobre todo la victoria definitiva de Cristo
Cristo, permite reivindicar una muerte digna para todo
sobre los poderes hostiles (Mt 25, 31ss, Lc 10,18 ; 2Tes hombre, una muerte humana.
2,8 ; 1Cor 15,24-28). En relación a la parousía, dado
que ésta es la instauración consumada del reino de Dios, Juicio particular
es a la vez el juicio por antonomasia: la manifestación
plena de la salvación de Dios. No entendida como una El juicio particular tiene lugar inmediatamente
sentencia jurídica (concepción medieval), sino más bien, después de la muerte. Es la discriminación y fijación
como la intervención decisiva de Cristo salvador. El de la suerte definitiva que nos espera a cada uno en
juicio final o universal ha de entenderse como la virtud de nuestro comportamiento. En el NT, ya
justificación de la historia y de la realidad en su estamos siendo juzgados en el uso de nuestra libertad
globalidad. El juicio final consistirá, más bien, en la personal. El juicio es, en rigor, autojuicio, tiene
revelación del sentido último de todo (la realidad, la carácter intrahistórico y no se identifica con el juicio
humanidad y su historia), sólo Él es capaz de “abrir el escatológico o final. La actitud personal del “ahora”,
libro” del que habla el Apocalipsis. Como Cristo es la será el principio constitutivo de la suerte del “después”
norma original y definitiva, al final todas las cosas serán definitivo. En Mt y Jn el juicio es autojuicio
medidas por El y en El. inmanente en la historia y no como algo sobre añadido
a ella desde el exterior, aunque como es evidente –por la
)2 Dimensión personal de la escatología cristiana
especificidad de cada uno– Mt cifre el juicio en el amor
(Mt 25, 31: “lo que a uno de éstos hicisteis, a mi me lo
Hay también una escatología individual y una plenitud hicisteis”) y Juan en la fe (Jn 3, 17-19: «Dios nos ha
de vida para cada hombre singular a fin de sus días. enviado al mundo a su Hijo no para juzgarlo, sino para
Cada uno tiene sus postrimerías, su muerte, su juicio y salvarlo. El que cree en él no es juzgado, pero el que no
su sanción. cree ya está juzgado»). Lo que sí queda claro en ambos
casos, es que el juicio consiste en el desvelamiento de la
Introducción: La muerte posición asumida en la historia frente a Cristo
El hombre sabe que un día va a morir (certeza (fe/incredulidad) y frente al prójimo, sacramento de
inamovible), y esto lo tiene grabado en su conciencia. Cristo (amor/desamor). La posibilidad de ser
No se trata de una posibilidad, sino que sabe que debe reconocidos en el juicio (no sé quienes sois, Mt 25,12)
morir. Esta muerte es ante todo, individual: afecta a la depende de que ya ahora reconozcamos a Cristo
persona que soy yo; el yo insustituible, único e presente en los hermanos.
irrepetible que experimentará en la muerte la más
El purgatorio y el estado intermedio
profunda soledad. Esta muerte es un hecho desgarrador
porque escinde al hombre intrínsecamente y en el orden El Magisterio de la Iglesia ha definido claramente
histórico, existe contra la voluntad de Dios (Rm 5, 12). respecto del Purgatorio dos puntos: (1) = la existencia
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de un estado de purificación previa a la visión de Dios, contradicción: Dios resucitaría a otro ser humano
para los que mueren en gracia. (2) = esa purificación (numéricamente distinto del que murió), que, sin
que se realiza por medio de penas purgatorias es embargo, es el mismo que se daba por totalmente
completamente distinta de las penas del infierno. No muerto.
está definido que se trate de un lugar, por tanto, cuando En la actual economía histórico-salvífica, la
se habla del purgatorio, hay que entender almas que inmortalidad del alma ha de ser entendida como
deben ser purificadas. Tampoco está definido que el condición de posibilidad de la resurrección. En este
fuego purificador deba ser entendido en sentido sentido, debe hablarse de inmortalidad que es un don
material. La doctrina del purgatorio es perfectamente sobrenatural, y no mera cualidad o condición natural.
compatible con una escatología de doble fase. Estado Dejando claro, por una parte, que esta problemática
intermedio y purgatorio son realidades diferentes: la no se reduce al ámbito de la reflexión teológica (Ruiz
primera –el estado intermedio– se refiere a la situación de la peña lo considera de esta competencia, puesto que,
distinta y distante que media entre la muerte personal y “ni la revelación ni el magisterio eclesial aportan
la resurrección de los muertos en la Parousía; el elementos resolutivos”), sino que puede rayar lo
purgatorio se refiere al estado de purificación previo a la dogmático (Pozo considera que es dogmático, ya que,
visión de Dios después de la muerte ; dicha purificación “tanto la vida eterna para el justo que no tenga nada que
se realiza en el estadio intermedio para aquellos que purificarse, como el infierno para el impío, comienza no
hayan muerto antes de la parousía. Este “tiempo con la resurrección final, sino enseguida después de la
intermedio” entre la muerte individual y la resurrección muerte”), es clarificador, por otra, dejar claro que el
de los cuerpos, para el mundo de la reflexión teológica, “estado intermedio” hace referencia a la situación que
ha supuesto una verdadera revolución. media entre la vida terrena y la vida de los resucitados y
La cuestión del estado intermedio es el tema más no a que la comunión con Cristo es, en ese estadio,
discutido hoy en el campo de la teología católica (dice incompleta (expresión errónea).
Ladaria). El planteamiento de la cuestión es claro: la Sobre esta problemática dice D. Alonso al final de sus
plenitud que esperamos aparece en el NT ligado a la apuntes: «Personalmente pienso que el problema de la
aparición gloriosa de Jesús al final de los tiempos y a la discusión está en la concepción antropológica de base
resurrección final. Pero no obstante, algunas de unos (escatología de fase única) y otros (escatología
indicaciones del mismo NT nos muestran la convicción bifásica). (...) Lo que hay que salvar en definitiva es la
del estar con Cristo inmediatamente después de la resurrección con nuestros propios cuerpos, ¿qué hay de
muerte. (cf.. Lc 23, 42-43 ; Flp 1, 23 ; 2Cor 5, 1-10). misterio en el procedimiento de Dios? Es lo más
¿Cómo explicar esto? Según el P. Pozo (C. Pozo, normal. ¿Qué nos gustaría saber más del cómo? Forma
Mariología y Escatología p. 288), parte de nuestra natural curiosidad. Diría que dejásemos
«la estructura general de la escatología implica dos a Dios ser Dios y amásemos el misterio que es regalo
fases: una escatología final, que corresponde al del Padre a los hijos. De todas maneras, es importante la
hombre resucitado, y una escatología intermedia, que reflexión teológica que nos ayuda a hacer más asequible
se extiende para cada individuo desde la muerte hasta ese misterio. Poco pintaríamos nosotros si eso no fuese
la resurrección de los muertos, hasta la parusía cierto. Pero sólo el Padre conoce el día, la hora y los
(escatología de doble fase). Estando esta última ligada modos, con eso nos basta a nosotros que nos fiamos de
no a la idea de resurrección, sino a la idea de su amor para con todo ser humano»
supervivencia después de la muerte ; no es una
escatología del hombre todo, sino una escatología del ¿Y qué dice la Iglesia? Para entender qué nos
alma. Con ese concepto quiere indicar sólo el enseña la Iglesia al respecto, nos dejaremos iluminar
elemento del hombre que pervive después de la por el magisterio paulino. San Pablo utiliza
muerte, un elemento que sería su núcleo personal, en prácticamente las mismas fórmulas para hablar de la
el que su conciencia perdura». comunión con Cristo inmediatamente después de la
Pero esto, ¿no es añadir –como dice Cullmann– a la muerte: “estar con Cristo” (Flp 1, 23) y “estar presentes
idea genuinamente bíblica de la resurrección de los al Señor” (2Cor 5,8); para la situación de los resucitados
muertos otra idea de origen helenista, producto de la usa la siguiente expresión: “estaremos siempre con
filosofía griega, que es la inmortalidad del alma? Cristo” (1Tes 4,18). En 2Cor 5,7, la “visión”, que es
¿No habrá que hacer –como pide Cullmann– una elemento esencial para describir la plenitud de la
purificación teológica, recuperando la expresión bienaventuranza, se aplica al estadio inmediatamente
genuinamente bíblica que sugiere más bien una posterior a la muerte. Mantener con nitidez este punto
resurrección inmediatamente después de la muerte? fue la intención primaria de la definición de
(escatología de fase única). La respuesta católica (S. Benedicto XII en la constitución Benedictus Deus,
Ireneo, Pozo) es también firme: ¿Puede darse una que surgió a raíz de la crisis provocada por los sermones
resurrección que deje fuera el cadáver, la carne ? ¿Se de Juan XXII desde 1331 a 1334, en los que afirma que
habría hecho carne el Verbo de Dios si no fuera las almas separadas ven sólo la humanidad de Cristo, en
necesario salvar la carne? Lo que hay que dejar claro en espera de la resurrección final. En ella –Benedictus
esta disputa, es esto: por una parte, una inmortalidad sin Deus– se afirma que las almas de los bienaventurados
resurrección es una enigma metafísico y una gozan de la visión de la esencia divina a partir de su
inmortalidad natural del alma en un hipotético status muerte, como también que los condenados van en
naturae, es además, un enigma teológico ; por otra seguida al infierno (DS 1000-1002).
parte, una resurrección sin inmortalidad envuelve una
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.II La esperanza en la resurrección de los ultraterrena. La esperanza no puede claudicar ni siquiera


muertos ante la muerte. De ello testimonian los llamados salmos
místicos (16: experiencia de la comunión de Yhwh
El A.T. (en sus estratos más antiguos) nos ofrece una como algo tan fuerte que quita el miedo a su muerte; 49:
comprensión de la vida (terrena) como plenitud este salmo abre una perspectiva nueva; 79: expresa una
existencial y como resumen de todos los bienes que seguridad total que vence el miedo a la muerte; la vida
Dios puede otorgar, porque es el lugar (único) de la de comunión con Dios lleva consigo una exigencia de
comunión con Dios (Dt 30,19-21). Es la concepción de perennidad más allá de la muerte). Pero la respuesta se
la vida como don de Dios, es quien otorga la vida, la encontrará sobre todo en la resurrección de los
conserva y la prolonga. La muerte, por el contrario, muertos (Dan. 12, 1-3; 2Mac. 7, 1-42): Dios hará
representa el compendio de todas las desgracias y justicia y mostrará su fidelidad con quienes han
supone una ruptura tal de relaciones con Dios que entregado su propia vida resucitándolos para la vida
equivale a una excomunión. La muerte es el mal por eterna y restituyéndoles los cuerpos martirizados
excelencia (Sab 14). La situación de los muertos es de (testimonios resurreccionistas). La concepción bíblica
silencio, olvido, soledad existencial (Sal. 94, 17). de la vida y la muerte se explícita en el libro de la
sabiduría. Estas ideas se van a expresar, no con la
Por ello, el “sheol” o infierno (equivalente judío del
palabra resurrección, sino con una terminología nueva:
“hades” de los griegos), hasta épocas más tardías, no es
alma-cuerpo, hablando de inmortalidad (athanatos)
lugar de retribución, sino morada indiscriminada de
e incorruptibilidad: v.gr.: la sabiduría (justicia) es
todos los que mueren (Prov. 27-20), lugar de tinieblas
inmortal (Sab 1,15), Dios cresa al hombre incorruptible
(Job 10, 21-22), de polvo (Job 17,16) y de silencio
(Sab 2,23), la esperanza de los justos está en la
(Salmo 94,17), especie de prisión con puertas (Jonas 2,7
inmortalidad (Sab 3, 4), la inmortalidad es el fruto de la
; Job 38,17), donde las sombras llevan una vida
vida virtuosa (Sab 4,1).
evanescente, parecida a un triste sueño (Daniel 12, 2),
compartiendo un destino miserable muy cercano a la Entre el AT y el NT está la literatura
inexistencia (Job 7, 8-21). Este sheol, sin embargo, no intertestamentaria (El libro de los vigilantes, el libro de
es lugar de castigo, sino más bien un lugar de los sueños, el libro de los jubileos), la literatura esénica
perdición, “el país del olvido”. Es un lugar en el que el y la literatura apocalíptica apócrifa. Estos escritos tienen
hombre ya no conoce a Dios, ya no tiene amor ni un fuerte contenido escatológico: inmortalidad del alma,
sabiduría ni actividad alguna: ¿Harás tú maravillas por resurrección, juicio, retribución, vida futura etc. En la
los muertos ? ¿Se alzarán las sombras para darte época del N.T., dentro del mundo judío y cristiano
gracias? ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia o tu había grupos que rechazaban la fe en la resurrección
justicia el país del olvido? (Salmo 88,11-13). Es el lugar (v.gr.: los saduceos por su “conservadurismo duro”: Mt
del destino común de todos los hombres, buenos y 22,23 ; Hch 23,8 ; también algunos paganos atenienses:
malos, ricos y pobres, esclavos y libres. al oír a Pablo hablar de la resurrección: Hch 17, 32 ;
incluso también cristianos que bajo el influjo del
Pero. si el destino postrero es idéntico para todos
Platonismo lo niegan: 1Cor 15,12, o lo interpretan de
¿cómo retribuye Dios el bien y el mal? ¿Dónde está la
modo espiritualístico: 2Tim 2,17) y grupos que la
justicia de Dios? Entra en juego así, el tema de la
defendían (fariseos), si bien la entendían como una
retribución que es visto para el pueblo de Israel en
reedición de la vida de este mundo.
categorías de premio y castigo: Dios sanciona el bien y
el mal con premios o castigos temporales y colectivos. La resurrección de los muertos era igualmente difícil
Ezequiel y Jeremías defenderán la responsabilidad de de creer en los ambientes de cultura griega. Para esta
los individuos dejando claro que cada uno será juzgado mentalidad, la ley de la muerte es inexorable y
según sus propios actos. Pero las perspectivas de universal. Además el cuerpo pertenece al mundo de las
premios y castigos seguirán siendo temporales: quien realidades que pasan, sometidas a la generación y a la
coma el agraz, tendrá la dentera (retribución corrupción ; es el lugar de la fragilidad y de la miseria
individualizada). A pesar de todo, la concepción del hombre. La grandeza de éste reside en su dimensión
primitiva (el binomio bondad-prosperidad, maldad- espiritual: lo más grande que puede esperar es la
desdichas) deja rápidamente al descubierto un inmortalidad del alma. En la época patrística y
problema: hay justos que viven en la aflicción y la medieval los gnósticos minusvaloran todo lo material y
persecución, mientras que muchos malvados prosperan también el cuerpo; los maniqueos hablan de dos
impunemente: «¿por que, Señor, prosperan los impíos» principios antagónicos, uno malo y otro bueno, y en el
(Jer. 12, 1). «¿Por qué siguen vivos los malvados y al siglo XII, los cátaros y los albigenses sustituyen
envejecer se hacen más ricos ? Su prole está seguro en resurrección por la reencarnación. En nuestros días,
su compañía y ven crecer a sus retoños». (Job 21, 7-8) desde el existencialismo se ataca la esperanza cristiana
en la resurrección, por cuanto se concibe al hombre
Job y Qo cuestionarán la retribución temporal (crisis
como un ser abocado totalmente a la nada. Por otra
de la doctrina tradicional) y, aunque la realidad de Dios
parte, desde el espíritu racionalista, de corte cientifista,
sea en ellos más fuerte que su angustia o su
se niega la resurrección por considerarse científicamente
escepticismo, colocarán el problema en un punto
imposible. Igualmente desde el materialismo se niega la
muerto: se aceptan los hechos y la fe en Dios no se
resurrección, por cuanto considera que la materia está
cuestiona. Pero, ¿cómo salir de este callejón? La
bajo la ley de la disolución y se configura siempre en
esperanza se abrirá a una dimensión transcendente y
estructuras diversas a las precedentes. Ante toda esta
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realidad vemos que Jesús comparte la fe en la bien o mal” (2Cor 5,10) y en la Constitución
resurrección y se ve obligado a corregir también a los dogmática LG 48, donde la resurrección final es
fariseos (Mc. 12, 18-27). afirmada en conexión con “el fin del mundo”, aludiendo
Pero la comprensión cristiana está determinada a posiciones de origen protestante que ponen la
fundamentalmente por la resurrección de Cristo: quien resurrección en el momento mismo de la muerte. La
cree en él, recibe una vida nueva que no termina con la resurrección será en las dos formas: de vida y de
muerte física. Así lo asegura San Pablo en 1Tes 4, 13- condenación. Es por tanto un dogma en sentido estricto,
18 (frente a quienes no tienen esperanza, los cristianos una verdad de revelación divina, que pertenece al
creen que la muerte-resurrección de Cristo es el Magisterio infalible de la Iglesia y requiere la fe
fundamento de toda resurrección futura). Y, sobre todo teologal como adhesión.
en 1Cor 15, 1-58, donde partiendo de la verdad En el campo de la reflexión teológica, la pregunta
incuestionable de la resurrección de Cristo (1Cor 15,1- sobre el qué añade la resurrección gloriosa al salvado o
11), concluye como algo absolutamente necesario que al condenado, no presenta mucha dificultad: para ambos
también nosotros resucitaremos (1Cor 15-12-34), que lo casos habrá un aumento de intensidad (de gozo, para el
haremos con un cuerpo espiritual, incorruptible e salvado; de tormento, para el condenado). La
inmortal (1Cor 15, 35-54) ; y que esta resurrección Problemática no está en la identidad como tal del
alcanzará, por lo menos, a todos los que el día de su cuerpo resucitado (ya afirmado pro el Magisterio), sino
gloriosa manifestación pertenezcan a Cristo, lo cual es más bien en saber qué se requiere para que el cuerpo
motivo de esperanza y todo desde la perseverancia resucitado sea numéricamente el mismo. Se pueden
(1Cor 15,54-58). señalar cuatro respuestas conocidas como teorías sobre
“Si bien –afirma Ladaria– para el NT la resurrección la identidad del cuerpo resucitado:
ha sido anticipada en el bautismo, y es una realidad, 1. Identidad material (F. Segarra): la misma materia
aunque oculta, para quienes creen en Jesús (cf.. Rm 6,4- numéricamente idéntica: el cuerpo resucitado
11; Col 2,129; 3, 1-4; Jn 5, 24-25; 11, 25-26)”, San constará de la misma materia numérica que el
Pablo defiende la resurrección corporal cuerpo terrestre.
relacionándola con la resurrección de Cristo. Su 2. Identidad formal (Pedro de Auvernia y Durando de
negación implicaría un error teológico (Dios no Porciano): la identidad del alma en cuanto
mantendría su fidelidad en el momento decisivo), principio formal: el alma es la forma de la materia,
cristológico (la muerte y resurrección de Cristo la materia se hace cuerpo mío al ser informado por
quedarían despreciadas) y antropológico (su realidad mi alma, basta la identidad del alma, esto deja
corporal quedaría excluida de la salvación). Solamente abierta la puerta a soluciones de tipo
manteniendo la verdad de la resurrección de Cristo, se reencarnacionista. Con razón esta teoría que es
podrá esperar la plenitud de la propia resurrección. Aquí propuesta por la mayor parte de teólogos
San Pablo toma una perspectiva respecto la parousía posteriores, fue matizada por J. Ratzinger (ver
distinta de la anterior: ahora los que estén vivos en el concreciones, si hiciera falta, en apuntes de D. José
retorno de Cristo serán una excepción, cuando antes (en Rico).
Tes.) serían una excepción los muertos. 3. Identidad sustancial (Winkklhofer): existe una
La resurrección de los muertos de que habla Pablo no forma (Gestlt), una sustancia de la materia, una
es lo mismo que la inmortalidad del alma de la sustancia corporal-material que sobrevive al
tradición helenística; la resurrección es una cuerpo y garantiza su identidad en la resurrección.
transformación del cuerpo (los muertos resucitarán en (objeción: ¿un alma dentro de la materia?).
Cristo, y los vivos serán transformados). Tal esperanza 4. Identidad constitucional (A. Hengstenberg):
garantiza que el hombre entero, en su realidad espiritual distingue entre “soma” (Leib) y “cuerpo” (Köper):
y corporal, está llamado a la salvación. Se comprende la resurrección lo será del soma (constitución
así la defensa cristiana de este artículo de fe: estructurada que se mantiene invariable a través
“resurrectio mortuorum, spes christianorum; illam del flujo metabólico de la materia corporal) y no
tenendo, sumus” (Tertuliano). El cuerpo no es la cárcel del cuerpo (simple agregación activa de átomos).
del alma, sino elemento integrante de la verdad del La objeción: la misma que la anterior. En relación al
hombre, llamado todo él a la salvación plena en Cristo. tema de la identidad, Ladaria (en el libro citado más
De allí la insistencia de las formulaciones arriba), indica que
magisteriales (resurrectio carnis, corporum,
«la imposibilidad de hallar modelos válidos para
mortuorum) en la identidad somática entre el cuerpo
explicar fenomenológicamente la resurrección no
terreno y el cuerpo resucitado: el mismo sujeto que significa que no se puedan establecer ciertos
muere, es el que resucitará. principios: (1) la resurrección no es más que la
Esta verdad de la resurrección de los muertos (en el extensión de la misma resurrección de Jesús. (2) El
día de la Parousía, resurrección universal, con el cuerpo cuerpo resucitado es el cuerpo en que han
que ahora tenemos por la unión con el alma), se afirma desaparecido todas las ambigüedades que caracterizan
ahora nuestra existencia: el cuerpo pneumático, lleno
expresamente en la Constitución “Benedictus Deus” de de Espíritu, es plenitud de comunicación y de
Benedicto XII (“en el día del juicio todos los hombres expresión, es el cuerpo plenamente personalizado. (3)
comparecerán con sus cuerpos ante el tribunal de Cristo, En relación con la cuestión de la resurrección corporal
para dar cuenta de sus propios actos, a fin de que cada está la de la transformación del cosmos. Tanto el AT
uno reciba lo propio de su cuerpo, tal como se portó, como el NT nos hablan de los cielos nuevos y de la
tierra nueva (cf.. Is 65,17-21 ; 2Pe 3,13; y sobre todo
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Rm 8,19-23). Esta cuestión ha de verse en relación con escatológico (cf.. Mt 3,10) en el cual el Mesías que
la plenitud del hombre. Si el hombre no es tal sin su viene separará el trigo de la paja, enviando ésta al
relación al cosmos, también su plenitud incluye una “fuego inextinguible” (cf. Mt 3, 12 ; Is 66, 24).
nueva relación con el mundo transformado. Si
queremos saber algo del valor escatológico de la En el N.T. la seriedad del anuncio escatológico no va
acción del hombre en el mundo la GS 39 aborda esta a ser atenuada: se insistirá netamente en ella. La
cuestión equilibradamente». novedad, sin embargo, consistirá en la distinción de los
Toda esta aportación tiene su riqueza, sin embargo, las venidas del Señor y la unión del anuncio del castigo
explicaciones pertenecen al campo del estudio escatológico con la segunda. Así, se afirma con toda
teológico, no dogmático. Lo importante es, en claridad que el destino de los justos y el destino de los
cualquier caso, mantener y justificar la esperanza de que impíos en el estado escatológico son diversos. El
la resurrección supondrá la restitución de la vida (mejor destino de los impíos implica la exclusión definitiva de
su transformación en vida definitiva) para el hombre la situación, que el NT denomina, en sentido pleno
entero en cuanto unidad psico-somática (no sólo tiene, “vida eterna (familiaridad con Dios). El destino del
sino que “es” cuerpo). Así santo Tomas de Aquino impío es un apartarse de Cristo. El NT habla también de
plantea la cuestión de la resurrección natural de los un dolor sensible, expresado con la palabra “fuego”: ese
muertos (tendencia también de la actual teología dolor se concibe como eterno. Las fórmulas absolutas
moderna). El hombre es una existencia encarnada. Y de exclusión que emplea el NT para referirse al infierno
esto hace posible y comprensible una resurrección de implica la idea de un castigo eterno (cf. Ap 14,11 ; Mt
los impío y no sólo de los justos (lo cual no plantearía 25,41). Recurriendo a imágenes, el NT presenta el lugar
problema alguno). Dios no puede aniquilar lo que ha destinado a los obradores de iniquidad como un horno
creado para la vida, esta es la deducción de la premisa ardiente, donde “será el llanto y el rechinar de dientes”
antropológica: en la resurrección, Dios restituye la vida (Mt 13,42 ; cf. 25,30.41) o como la “gehena” de “fuego
al hombre entero y a todos los hombres. que no se apaga” (Mc 9,43), todo ello es expresado en
forma de narración, en la parábola del rico epulón (cf.
Lc 16, 19-31) y en el Apocalipsis (“lago de fuego” que
conduce a la “segunda muerte”: 20, 13).6
.III La posibilidad de una muerte eterna
(infierno) Desde los Padres apostólicos (Ignacio de Antioquía:
coment. Ef 16,1 ; Policarpo: 2,3), los Padres
Apologistas (S. Justino), hasta la Tradición Asiática
.a ¿Plenitud y muerte eterna? (S. Ireneo, Epístola a Diogneto), la afirmación de la
La esperanza de la plenitud final no puede excluir con existencia del infierno es clara y no se duda. Con
certeza de la posibilidad de un fracaso definitivo. Difícil Orígenes se rompe esta tradición y su posición
cuestión, no ya por las representaciones desafortunadas requerirá la intervención del Magisterio. Estamos en la
o por las consecuencias nefastas de su utilización llamada “crisis origenista”. Orígenes parece que
ideológica, sino por el problema teológico de fondo: concibe las penas del infierno como pedagógicas e
con la posibilidad del infierno entra en crisis nuestra interpreta las expresiones del NT que hablan de la
idea de Dios como bondad y misericordia infinitas. eternidad como meras amenazas.
Estamos ante una asimetría en la escatología cristiana, En cualquier caso, el infierno tiene carácter temporal ;
pues, de la salvación podemos hablar con certeza (al es la situación previa de los impíos antes de la
menos en casos determinados), mientras que de la restitución o reconciliación final que tendrá lugar con la
condenación solamente como posibilidad real. Y, si es parousía, cuando el Hijo entregue el Reino al Padre, y
así, hablar de la muerte eterna significa tener en cuenta todos, justos y pecadores sean definitivamente
la posibilidad real del abismo, pero no fijar nuestra reconciliados en Dios (“apocatástasis”). La doctrina de
atención exclusivamente en él. Esto no significa que orígenes fue condenada en el Sínodo del 543, pero ya
quede justificado el silencio, pues, cuando se silencia antes había encontrado oposición en autores como San
este tema en la reflexión teológica y en la predicación Agustín, quien rechaza la teoría de la amenaza,
cristiana, reaparece otras situaciones o contextos arguyendo que las palabras del Señor sobre la vida
inadecuados. eterna no deberían tomarse en serio si las que hablan del
Para describir esta realidad –muerte eterna o suplicio eterno no se toman en sentido estricto. Esta
infierno– la Sagrada Escritura utiliza un lenguaje doctrina de la “apocatástasis”, a pesar de todo, será
simbólico, que se precisará progresivamente. En el AT,
6
la condición de los muertos no estaba aún plenamente “Más que un lugar, ha dicho recientemente J. Pablo II, indica - el
infierno - la situación en que llega a encontrarse quien libre y
iluminada por la Revelación. En Efecto, por lo general, definitivamente se aleja de Dios, manantial de vida y alegría”
se pensaba que los muertos se reunían en el sheol, un (catequesis sobre el infierno, Miércoles 28 de julio). No olvidar que
lugar de tinieblas, una fosa de la que no se puede salir, hubo unas reacciones de perplejidad ante estas catequesis que
un lugar en el que no es posible dar gloria a Dios. versaron sobre el cielo, infierno y purgatorio. La razón - puntualizó el
Padre Cándido pozo en una entrevista que se le hizo al respecto - fue
Teniendo como trasfondo el tema de la retribución del la afirmación de que estas realidades no son un lugar, sino un estado.
impío y del sheol que ofrece el universo Al respecto indicó que la afirmación del Papa no era nueva: «es lo que
veterotestamentario (que hemos recogido más arriba y se venía enseñando en teología, con plena unanimidad, desde hace
que es preparación ideológica del tema de la muerte muchísimo tiempo. Ya San Agustín escribió: “después de esta vida,
Dios es nuestro sitio”. Hans Urs Von Balthasar comentaba
eterna), se puede ver en la predicación de Juan Bautista espléndidamente la frase agustiniana: “Dios es la “realidad última” de
(tránsito al NT), la anticipación de un castigo la creatura. Como alcanzado es cielo ; como perdido, infierno ; como
examinante, juicio ; como purificante, purgatorio».
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defendida en tiempos de la Reforma por algunos La privación de Dios no sería un castigo añadido, sino
anabaptistas. En el símbolo “Quiqumque”, se afirma la la esencia misma de esta muerte eterna.
existencia y la eternidad del infierno al profesar la Esto supone que
eternidad de la pena de sentido.
«morir en pecado mortal sin estar arrepentidos ni
Los errores sobre el infierno son en sentido estricto: acoger el amor misericordioso de Dios, significa
el condicionalismo (la pervivencia en el infierno permanecer separados de él para siempre por nuestra
depende de una condición: el estado de justicia del propia y libre elección. Este estado de autoexclusión
hombre al morir; los impíos serán aniquilados o definitiva de la comunión con Dios y con los
simplemente o mediante un infierno temporal; así bienaventurados es lo que se designa con la palabra
piensan los gnósticos; así se refleja en las homilías infierno» (CEC 1033).
pseudoclementinas; en el siglo XIX esta enseñanza era «Por eso, “la condenación” –dice J. Pablo II en su
defendida por algunos teólogos liberales; en nuestros reciente catequesis sobre este tema: infierno como
días se da el condicionalismo en algunas sectas rechazo definitivo de Dios (Miércoles 28 de julio del
99)– no se ha de atribuir a la iniciativa de Dios, dado
adventistas y en los testigos de Jehová) y el
que en su amor misericordioso él no puede querer sino
universalismo (tendencia a afirmar que todos se la salvación de los seres que ha creado. En realidad, es
salvarán porque el infierno o es temporal y tiene sentido la criatura la que se cierra a su amor. La
purificatorio o simplemente no existe; tal fue la postura “condenación” consiste precisamente en que el
de Orígenes y de algunos como Dídimo el Ciego o hombre se aleja definitivamente de Dios, por
Gregorio de Niza, que considera el infierno como una elección libre y confirmada con la muerte, que sella
pena purificatoria; también los albigenses negaban la para siempre esa opción. La sentencia de Dios
existencia del infierno desde estas claves). En lo relativo ratifica ese estado. La “condenación” –concluye el
a la aniquilación (volver a la nada), no parece sostenible Papa– sigue siendo una posibilidad real, pero no nos
es dado conocer, sin especial revelación divina, si los
en cuanto acto de Dios; pero necesita un repensamiento seres humanos, y cuáles, han quedado implicados
más detenido la comprensión de la muerte eterna como efectivamente en ella.
dejar de existir, pues, quien supuestamente se cierra
El pensamiento del infierno –y mucho menos la
definitivamente a Dios, fundamento de todo ser y fuente
utilización impropia de las imágenes bíblicas– no
de toda vida, se precipita en la nada y en la muerte deben crear psicosis o angustia; pero representa
eterna. una exhortación necesaria y saludable a la libertad,
Ante toda esta confusión de planteamientos descritos, dentro del anuncio de que Jesús resucitado ha
la enseñanza del magisterio ha sido unánime y así vencido a Satanás, dándonos el Espíritu de Dios,
que nos invocar “Abbá, Padre (Rm 8, 15 ; Gal 4,6).
consta en los concilios posteriores: se afirma la
Esta perspectiva, llena de esperanza, prevalece en
eternidad de la pena, cuyo elemento fundamental es la el anuncio cristiano. Se refleja eficazmente en la
privación de Dios (Concilio IV de Letrán, presidido pro tradición litúrgica de la Iglesia, como lo atestiguan,
Inocencio III; los Concilio de Lyon y Florencia: por ejemplo, las palabras del Canon Romano: “Acepta,
distinguen entre la pena de daño: tormentos, fuego ; y Señor, en tu bondad, esta ofrenda de tus siervos y de
pena de sentido: privación de la visión de Dios; la toda tu familia santa (...), líbranos de la condenación
Const. Benedictus Deus; Credo del Pueblo de Dios). Se eterna y cuéntanos entre tus elegidos».
afirma por tanto, la existencia del infierno. Su
posibilidad es real. Se aconseja vigilancia (LG 48).
.IV La vida eterna como meta última y como
.b ¿Cómo explicar su posibilidad? estímulo7
Para la actual teología, el infierno es concebido de Cuando haya pasado la figura de este mundo, los
diferentes modos: “castigo de Dios”; el infierno como que hayan acogido a Dios en su vida y se hayan
cerrazón del hombre; el infierno como consecuencia abierto sinceramente a su amor, por lo menos en el
última del pecado. Sugieren todas estas expresiones, que momento de la muerte, podrán gozar de la plenitud de
el hombre tiene algo que ver en la suerte que le espera. comunión con Dios, que constituye la meta de la
En el contexto del Evangelio como buena noticia de existencia humana. Como enseña el Catecismo de la
salvación, se contrapone la vida eterna a la muerte Iglesia Católica, «esta vida perfecta con la santísima
eterna. Ahora bien, el infierno no puede ser creación Trinidad, esta comunión de vida y de amor con ella,
con la Virgen María, los ángeles y todos los
directa de Dios, pues, ¿cómo justificar en caso
bienaventurados se llama “cielo”. El cielo es el fin
afirmativo su bondad infinita? De ahí que su último y la realización de las aspiraciones más
posibilidad ha de explicarse como una creación del profundas del hombre, el estado supremo y definitivo
hombre. Pero, ¿será éste, creado, finito y limitado, de dicha» (CEC n. 1024).
capaz de tanto? En principio ha de mantenerse la
posibilidad, en la medida en que el hombre es sujeto 7
Advertencia: según sugerencia del profesor de escatología, la
libre, responsable y capaz de comportamientos presentación del siguiente tema pide más bien un tratamiento desde la
teología espiritual que desde la dogmática. Sin embargo, para evitar
culpables; si se cuestiona radicalmente uno de estos que nos puedan meter un golazo en el examen oral (con las preguntas
aspectos, será prácticamente imposible sostener la “sorpresa”), haré una pequeña referencia al Magisterio. Para el
posibilidad real de una muerte eterna para el hombre desarrollo propio del tema, recurriré, entre otros materiales, a la última
concreto. No obstante, la semejanza entre el “si” catequesis de J. Pablo II titulado “el cielo como plenitud de intimidad
con Dios” (que conjuga a mi modo de entender tanto lo dogmático y
humano que lleva a la vida eterna, encierra en sí unos lo espiritual) y a la “Síntesis de Espiritualidad Católica” de José
aspectos de desemejanza que han de tenerse en cuenta. Rivera y J. M. Iraburu. Lo demás (para el Diez), lo dejo al “ingenio
espiritual” de cada alumno. ¿De acuerdo?.
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En el lenguaje bíblico el “cielo”, cuando va unido a la divina; las consecuencias son el gozo, la
“tierra”, indica una parte del universo. A propósito de bienaventuranza y la vida eterna; es una descripción de
creación la Escritura nos dice: “en un principio creó la visión beatífica de Dios. Repite lo mismo el concilio
Dios el cielo y la tierra” (Gen 1,1). En sentido de Florencia. La LG 48-51, pone de relieve el carácter
metafórico, el cielo se entiende como morada de Dios, cristológico de la vida eterna, manifiesta su índole
desde el cual Él ve y juzga (cf. Sal 113, 4-9) y baja social y comunitaria (el “Pueblo de Dios” es el sujeto de
cuando se le invoca (Sal 18, 7. 10 ; 114, 5). Sin embargo la bienaventuranza, esperamos la “comunión” de los
la metáfora bíblica da a entender que Dios ni se santos y que entonces se ponga de manifiesto la verdad,
identifica con el cielo ni puede ser encerrado en el cielo ahora escondida, de que todos somos hermanos de
(cf.. 1R 8, 27). A la representación del cielo como todos). El Documento de la Congregación de la Fe de
morada transcendente del Dios vivo, se añade la de 1979, integra los elementos de la tradición para superar
lugar al que también los creyentes pueden, por la visión sólo intelectual y cognitiva de la visión de
gracia, subir, como muestra en el AT las historias de Dios.
Enoc (cf. Gen 5, 24) y Elías (cf.. 2R 2, 11). Así el cielo La solemne profesión de fe de Pablo VI, habla de la
resulta figura de la vida en Dios. En este sentido Jesús Iglesia celeste, constituida por las almas que están con
habla de “recompensa en los cielos” (Mt 5, 12) y Jesús y María, gozan de la bienaventuranza eterna y ven
exhorta a “amontonar tesoros en el cielo” (cf. Mt 6, 20 ; a Dios como El es. Esencialmente la bienaventuranza
19, 21)” (J. Pablo II). El cielo puede también consiste en la visión de Dios intuitiva, inmediata, y de
contemplarse como “Ciudad santa, la Nueva todas las cosas de Dios, y en la alegría, gozo, que sigue
Jerusalén” (en Rivera-Iraburu, p. 598, se puede a esta visión. El cielo será para nosotros la perfecta vida
profundizar). de unión con Cristo, ya desvelada sin impedimento
En el NT entre las diferentes expresiones que hablan alguno para la identificación total. El Cristiano espera
de la suerte definitiva del hombre justo destacan: la esta vida eterna como meta, aunque no sepa expresar
participación de la “vida” que es Cristo, esto es, “ser- bien el “cómo” de la misma. Por ello, dice el Papa: «es
con-Cristo” (Jn 3,36; 6, 35ss; 11,24; 14,6; Mc 10,30; Cl preciso mantener una cierta sobriedad al describir estas
3,6); el “estar con Jesús”, en cuanto prolongación del realidades últimas, ya que su representación resulta
ser con Cristo y en Cristo ya ahora, pues Él es el siempre inadecuada”. Sin embargo –indica–, “el cielo” o
compendio de todos los bienes divinos, el “sí” y el “la bienaventuranza” en la que nos encontraremos no es
“amén” definitivo de Dios (cf.. Lc 23,43; Fil 1,23; 2Cor una abstracción, ni tampoco un lugar físico entre las
5,8; Ap 3, 20 etc.); “la visión de Dios”, en el sentido de nubes (recordar la nota a pie n.6), sino una relación viva
cercanía, familiaridad, semejanza, gozar de su cercanía y personal con la santísima Trinidad. Es el encuentro
y participar de su vida (1Jn. 3, 2: “le veremos tal cual con el Padre, que se realiza en Cristo resucitado gracias
es”), también aparece la divinidad como objeto directo a la comunión del Espíritu Santo».Esto nos ha de
de la visión (1Cor. 13, 8-13: “entonces veremos cara a estimular y ha de ser un aliciente para vivir ya ahora
cara” = compenetración, intercambio vital), es lo que la experiencia del amor que en Cristo Dios Padre nos
dice S. Pablo: “Y así estaremos siempre con el Señor” ha donado. La vida de bienaventuranza «se puede
(1Tes 4, 17-18); “ la vida eterna”, como participación anticipar hoy, tanto en la vida sacramental, cuyo centro
ya ahora desde el nuevo nacimiento, y que alcanzará su es la Eucaristía, como en el don de sí mismo mediante la
total desarrollo en la resurrección gloriosa y consistirá caridad fraterna. Si sabemos gozar ordenadamente de
en el “conocimiento” de Dios, es decir, en una los bienes que el Señor nos regala cada día,
comunión íntima de participación y relación personal). experimentaremos ya la alegría y la paz de que un día
En el tema de la vida eterna es importante 1Jn 3, 14-15 gozaremos plenamente. Sabemos que en esta fase
(“el que cree posee ya ahora la vida eterna”) y Jn. 17, 3 terrena todo tiene límite ; si embargo, el pensamiento de
(“Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único y las realidades últimas nos ayuda a vivir bien las
verdadero Dios, y al que tú has enviado, Jesucristo”). El realidades penúltimas. Somos conscientes de que
mismo Jesús de Nazaret ha hablado de la vida futura mientras caminamos en este mundo estamos llamados a
como felicidad eterna sirviéndose de un lenguaje buscar “las cosas de arriba, donde Cristo sentado a la
simbólico (Reino de Dios, paraíso, cielo, gloria, la diestra de Dios” (Col 3,1), para estar con él en el
perla fina, la red repleta de peces). En el NT se insiste cumplimiento escatológico, cuando en el Espíritu él
en la importancia de la mediación de Jesús –su misterio reconcilie totalmente con el Padre “lo que hay en la
pascual– cuando consideramos nuestra relación con tierra y en los cielos” (Col 1,20).9
Dios en la vida eterna
Esta es la realidad que el Magisterio (ante las
negaciones de la posibilidad y de la eternidad de la
visión de Dios)8, describe en la constitución dogmática
“Benedictus Deus” (DS 1000=530): las almas tienen
una visión intuitiva, facial e inmediata, de la esencia 9
. Hemos llegado al final de nuestro temario. Este último punto en
concreto, se abre a más desarrollo en torno a dos palabras: META y
8
. Los negadores de la visión de Dios son: Teodoreto de Ciro (los ESTIMULO. Dos palabras que nos invitan, a expresar nuestra fe en la
videntes del AT no pudieron ver la esencia divina, como tampoco lo vida eterna, desde la esperanza en Cristo, bajo el imperio atrayente de
ven los ángeles, sino “un cierto resplandor acomodado a la naturaleza su caridad. Que así lo hagamos, avivando ese “ingenio espiritual” al
de ellos”) y Gregorio de Pálamas (“la esencia divina es absolutamente que os invitaba. Que Cristo, nuestro Esposo, el Alfa y la Omega, el
invisible ; lo que los ángeles y santos contemplan en el cielo es la Principio y el Fin de nuestra historia, por la mediación de María
gloria que dimana de la esencia divina”). Los negadores de la Santísima nos conceda ser sacerdotes “SEGUN EL CORAZÓN DE
eternidad de la visión de Dios son: orígenes y el sistema origenista. CRISTO”
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