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CEDULARIO DERECHO PROCESAL IV

1. Justificación del proceso penal

El proceso penal mira hacia los hechos del pasado que deben ser probados. La justificación del
proceso penal es crear organizaciones de justicia para sancionar a determinadas personas. Siempre
los procesos penales han estado en crisis, debido a la necesidad de verificar el como, cuando y donde
de una acción. La justificación del proceso penal se encuentra en sus organizaciones de justicia. En
primer lugar, está el Ministerio Público, que es el encargado de administrar la justicia y el ius
puniendi estatal, el cual debe administrar la justicia y ejercer la coerción estatal. En segundo lugar,
se encuentran los jueces, presentes tanto en los tribunales de garantía como en los tribunales orales
en lo penal.

2. Estructura del proceso penal acusatorio en Chile

El proceso penal está encargado de la persecución penal quien dirige ésta y puede dar a la policía
aquellas órdenes que estima pertinentes para la recopilación de información. Le corresponde
formalizar la investigación, efectuar la acusación, exponerla en el juicio oral, y presentar las pruebas
correspondientes. La defensa le corresponde al imputado, sin embargo, podrá ser asesorado por un
defensor público desde la primera actuación dirigida en su contra. La defensa le corresponde al
imputado, sin embargo, podrá ser asesorado por un defensor público desde la primera actuación
dirigida en su contra. El proceso penal se distribuye en tres fases principales: la primera de ellas es
la investigación, a cargo del ministerio público, y que a su vez se divide en dos fases, una
desformalizada y una formalizada. La segunda etapa o intermedia, comienza con la acusación del
ministerio público y su objeto es fijar el objeto de la litis, ofrecer la prueba que se rendirá en el juicio
oral, resolver excepciones dilatorias, celebrar convenciones probatorias y excluir prueba
impertinente, inútil o ilícita. La tercera etapa, es el juicio oral, el cual se lleva a cabo ante un tribunal
oral de tre miembros, en audiencias públicas, orales, concentradas, continuas, donde al juez solo le
cabe la dirección en dicha audiencia.

3. Ideas de garantías en el proceso

Las garantías son instituciones que dificultan el avance del proceso. El proceso no es una garantía
sino que es un mecanismo para obtener una condena. La pena es una tipo de penitencia secularizada
y el proceso es la manera como se administra esa penitencia. Hay una razón jurídica que se llama
garantía que justifica la institución de la regla de exclusión de prueba. Las garantías tienen dos
grandes maneras de ser vistas.

a. Garantías en el sentido legal o sustantivo: el principal es el principio de legalidad.


b. Garantías en el sentido procesal: dicen relación con administraciones del Estado. El
cometido central, es averiguar si el imputado es culpable o inocente. Entonces, las garantías
en el sentido procesal miran a la administración que tiene el Estado para averiguar.
El modelo acusatorio chileno revela la existencia de garantías o derechos procesales que asisten a
los ciudadanos que son sometidos a la solemnidad del proceso.

4. Relación entre derecho penal sustantivo y derecho procesal penal

En Chile, las relaciones entre proceso penal y derecho penal han sido vistas como si se tratara de
dos disciplinas completamente independiente. Sin embargo, resulta bastante evidente que la
manera en que la decisión sobre incriminación de determinadas conductas toma forma a través del
contexto procesal disuelve esa pretensión de independencia. No hay campo completamente
cerrado al derecho penal sustantivo ni uno completamente adjetivo para el derecho procesal. Esto
no es tan así debido a que la teoría de la pena se anuda a la teoría de la prueba en materia penal.

El dilema del castigo es el escenario que ha permitido tomar partido por una teoría retributiva de la
pena aceptando la premisa que indica que nunca es legítimo castigar a un hombre inocente.

El delito no es un tipo de acaecimiento que se deje describir desprovisto de su significado moral. Es


por ello, que el delito no solo como lo señala el artículo 1 del CP “es una conducta jurídica, típica y
antijurídica”, debido a que este también se da esencialmente en el modo de significación político de
las instituciones jurídicas.

La imposibilidad de condenar inocentes es una de las pretensiones de justicia básica del derecho
penal, ello radica precisamente en la intuición moral básica de castigar solo a los culpables.

EL DELITO ES UNA CLASE DE MAL COMPARTIDO Y LA PENA ES UNA CLASE DE PENITENCIA


SECULARIZADA.

Aquí lo que se quiere dejar de lado es la moral religiosa frente al derecho penal, lo cual es diferente
a que el estado por medio de acciones de autoridad, inculque una determinada creencia.

Asi, el pecado es el fallo de los motivos para realizar la acción y la confesión estaría vinculada con la
disculpa o el perdón, en este sentido, si una persona ha pecado, tendrá una penitencia y esta, estará
sometida a la culpabilidad es por tanto objeto de proporcionalidad. La penitencia es un medio para
recomponer la relación entre el pecador y los demás miembros de la comunidad.

5. Principios y garantías del sistema procesal penal

Principios del sistema procesal penal

a. Principio de la oficialidad: expresa la idea de persecución penal publica de los delitos, esto es, la
noción de que éstos pueden y deber ser perseguidos por el Estado de oficio.
b. Principio de investigación oficial y aportación de parte: supone que el tribunal investiga por si
mismo los hechos de la causa y con ello, no está vinculado a los requerimientos y declaraciones
de las partes en el proceso.
c. Principio acusatorio: impone la distribución de los poderes de persecución penal y, por ello, de
las funciones asociadas a su ejercicio, implicando una triple separación entre las funciones de
investigación, acusación y enjuiciamiento.
d. Principio de legalidad y oportunidad: enuncia que el ministerio público está obligado a inicia y
sostener la persecución penal de todo delito que llegue a su conocimiento, sin que pueda
suspenderla, interrumpirla o hacerla cesar a su mero arbitrio

Garantías del sistema procesal

1. Derecho al juez independiente


2. Derecho al juez imparcial
3. Derecho al juez natural
4. Derecho al juicio previo
5. Derecho a ser juzgado dentro de un plazo razonable
6. Derecho de defensa
7. Derecho a la presunción de inocencia
8. Inadminibilidad de la perseución penal múltiple
9. Derecho a juicio publico
10. Derecho a juicio oral

6. Presunción de inocencia como regla de trato

Esta regla indicaría que, durante el proceso penal, el imputado debe ser tratado como si fuera
inocente, hasta no arribar a una decisión concreta que nos permita decidir la sustitución de ese trato
de inocente por el trato de culpable

7. Presunción de inocencia como regla de prueba

Esta regla indicaría que, durante el proceso penal, se establecen ciertas características que deben
reunir los medios de prueba y quien debe aportarlos para poder considerar que existe prueba de
cargo valida y destruir así el estatus de inocente que tiene todo procesado.

8. Presunción de inocencia como regla de juicio

La presunción de inocencia, en su faceta de regla de juicio, se aplica en el momento de la valoración


de la prueba, de modo que si la prueba obrante en autos no resulta concluyente para demostrar la
culpabilidad del imputado, la duda se resuelve a favor de la inocencia de éste.

9. Acción penal pública

La acción penal pública es la acción penal que se supone que el titular es la sociedad entera. Se
entiende que los delitos de acción penal publica son delitos de suma importancia. El representante
de la sociedad es el ministerio púbico, así que está obligado a iniciar la acción penal en este proceso.
La víctima no está obligada a presentar querella (aunque puede hacerlo)

Titulares de la acción
a) Preferentemente el Ministerio Público
b) Otras personas contempladas por la ley
i. La victima (ofendido por el delito, art 108 y 109 cpp)
ii. Querellante (art 111)
iii. Cualquier persona capaz de comparecer en juicio

Inhabilidades o incapacidades para ejercer la acción penal

Si bien la victima puede ejercer sus derechos a través de la querella, hay algunos casos en que no se
va a poder interponer una querella. Los cónyuges no se pueden interponer entre si una querella, a
menos que se trate de un delito que me afecte propiamente a mi o a mis hijos.

Legitimados pasivos; contra quien puedo ejercer esta denuncia.

Solo respecto de personas naturales. La responsabilidad penal es propia de las personas naturales.
Excepto si hay lavado de dinero, delitos terroristas o cohechos de funcionarios públicos. Pero la
regla general es que las personas jurídicas no pueden ser sujetos de responsabilidad penal.

Legitimados activos

i. El ministerio público
ii. Las demás personas que estén facultadas

Características de la acción penal pública

- Obligatoria porque el Ministerio Publico está obligado a ejercerla.


- Es indivisible, quiere decir que el MP está obligada a investigar a todas las personas posibles
que cometieron el delito.
- Es abandonarle, solo puede ser abandonado por la victima, en los casos que establece el art
120
- Es irretractable, se deriba de la obligatoriedad y de la necesariedad que implica esto. El
ministerio público esta obligado a iniciar la investigación y a seguirla hasta el final. Quiere
decir que el ministerio público no puede echarse para atrás.

Prescripción de la acción penal pública

Puede ser de 6 meses si es una falta o de 15 años en los crímenes de cadena perpetua. Esto va a
depender de la pena del crimen (la prescripción va asociada a la pena del crimen). La prescripción
se cuenta desde la comisión del delito.

10 Acción penal privada

Esta acción la ejerce la victima (titular de la acción) a través de una querella que se interpone ante
el juzgado de garantía. Esto se establece en los arts 53 inciso 3 y el art 400. Hoy en dia la acción
penal es muy negociada entre el principio de oportunidad; las salidas alternativas, como los
acuerdos reparatorios, los procedimientos abreviados. Por esto mismo, el porcentaje de los casos
que llegan al TOP es muy baja, los delitos de acción penal privada son los establecidos en el art 55.
Características de la acción privada

- Es renunciable
- Es desistible
- Es transigible
- Se puede extinguir por el perdón del ofendido
- Es divisible
- Es abandonable

11. Acción penal publica previa instancia particular

Se da respecto de ciertos delitos que van a ser perseguidos por el ministerio público, siempre y
cuando exista una denuncia previa, si no hay denuncia, actúa el ministerio público. El sujeto que
ejerce la acción va a ser particular. En lo demás, como sigue la acción penal pública.

La denuncia se realiza en la policía o el ministerio público por regla general. En la mayoría de los
casos se va a la comisaría y los antecedentes se van al ministerio público.

La denuncia es hecha por el ofendido por el delito, es decir, la víctima. Y si éste no puede, se da la
orden de prelación del art 108.

Los delitos de acción penal publica de previa instancia particular son los establecidos en el art 54.
Ellos son los que pueden denunciarse para ser investigados, el ministerio público no puede actuar
de oficio en estos casos.

12. Acciones civiles en el proceso penal

ART. 59. Principio general. La acción civil que tuviere por objeto únicamente la restitución de la cosa,
deberá interponerse siempre durante el respectivo procedimiento penal, de conformidad a lo
previsto en el artículo 189.

Asimismo, durante la tramitación del procedimiento penal la víctima podrá deducir respecto del
imputado, con arreglo a las prescripciones de este Código, todas las restantes acciones que tuvieren
por objeto perseguir las responsabilidades civiles derivadas del hecho punible. La víctima podrá
también ejercer esas acciones civiles ante el tribunal civil correspondiente. Con todo, admitida a
tramitación la demanda civil en el procedimiento penal, no se podrá deducir nuevamente ante un
tribunal civil.

Con la sola excepción indicada en el inciso primero, las otras acciones encaminadas a obtener la
reparación de las consecuencias civiles del hecho punible que interpusieren personas distintas de la
víctima, o se dirigieren contra personas diferentes del imputado, deberán plantearse ante el tribunal
civil que fuere competente de acuerdo a las reglas generales.

1. DISTINCIÓN

Existen distintos tipos de acciones civiles:

A- Restitutoria:
Es la acción que tiene por objeto la restitución de la o las “cosas” que han sido objeto material de
los delitos respectivos, o los instrumentos destinados a cometerlos. Siempre debe interponerse
durante el respectivo procedimiento penal, de conformidad a lo previsto en el art.189. Este artículo
se refiere a las reclamaciones o tercerías. Se trata de una acción que debe intentarse siempre ante
el juez de garantía, dándosele tramitación incidental. La resolución que falla dicho incidente, se
limitará a declarar el derecho del reclamante sobre dichos objetos, sin efectuar la devolución de
éstos, sino hasta luego de concluido el procedimiento, a menos que el tribunal considere innecesaria
la conservación.

Lo anterior no se aplica a las cosas hurtadas, robadas o estafadas, las cuales se entregarán al dueño
o legítimo tenedor en cualquier estado del procedimiento, una vez comprobado el dominio o
tenencia por cualquier medio y establecido su valor. Se deja constancia de las especies restituidas
mediante fotografías u otros medios.

De esta forma, los titulares de la acción civil restitutoria, podrán ser intervinientes o ciertos terceros.

B- Indemnizatorias:

La víctima (incluye a las personas del 108 inciso 2º), podrá deducir respecto del imputado, con
arreglo a las prescripciones del NCPP, todas las restantes acciones que tuvieren por objeto perseguir
las responsabilidades civiles derivadas del hecho punible.

La víctima también podrá deducir las citadas acciones civiles ante el tribunal civil correspondiente.
Sin embargo, admitida a tramitación una demanda civil en el procedimiento penal, no se puede
deducir nuevamente ante un tribunal civil.

Por ello, con la sola excepción de la acción civil restitutoria, las demás acciones encaminadas a
obtener la reparación de las consecuencias civiles del hecho punible, interpuestas por personas
distintas de la víctima o contra personas diferentes del imputado, deberán plantearse ante el
tribunal civil que fuere competente.

Como en el NSPP –con la sola excepción de la acción restitutoria- sólo se puede demandar al
imputado, siendo éste persona natural en todo caso (por la naturaleza misma de la responsabilidad
penal), no se podrá demandar a terceros civilmente responsables distintos del imputado, para ser
indemnizados. Sólo se podrá demandar a aquellos que no sean imputados, ante el juez civil.

2. OPORTUNIDAD PARA INTERPONER LA DEMANDA CIVIL

La demanda civil en el procedimiento penal deberá interponerse en la oportunidad prevista en el


art. 261, es decir, hasta 15 días antes de la audiencia de preparación de juicio oral.

Se debe deducir (A) por escrito y cumpliendo los requisitos del (B) art. 254 del CPC.

La demanda civil de querellante debe deducirse conjuntamente con su escrito de adhesión o


acusación. De lo señalado, se desprende que pueden presentar la demanda civil la víctima y/o el
querellante habilitado para ello.
Asimismo, deberá contener (C) la indicación de los medios de prueba, en los mismos términos
expresados en el art. 259 (regula los requisitos del libelo de acusación).

3. PREPARACIÓN DE LA DEMANDA CIVIL

Luego de la formalización de la investigación, la víctima puede preparar la demanda civil, solicitando


la práctica de diligencias necesarias para esclarecer los hechos que serán objeto de la demanda,
aplicándose los artículos 183 y 184: regulan la proposición de las diligencias al Ministerio Público y
la asistencia a las mismas.

Además se puede asegurar el resultado de la demanda civil, solicitando alguna de las medidas
previstas en el art. 157 (medidas cautelares reales).

La preparación de la demanda civil interrumpe la prescripción. Sin embargo, si no se deduce la


demanda en la oportunidad señalada (hasta 15 días antes de la audiencia de preparación de juicio
oral), la prescripción se considerará como no interrumpida.

4. ACTUACIÓN DEL DEMANDADO

El imputado (siendo el único posible demandado en sede penal) debe oponer las excepciones que
corresponda y contestar la demanda civil en la oportunidad señalada en el art. 263: hasta la víspera
de la Audiencia de Preparación de juicio oral, por escrito o verbalmente al inicio de la misma . En la
misma oportunidad puede señalar los vicios formales de que adoleciere la demanda civil,
requiriendo su corrección.

En la contestación, deberá indicar los medios de prueba de los que piensa valerse.

5. INCIDENTES RELACIONADOS CON LA DEMANDA Y SU CONTESTACIÓN

Todos los incidentes y excepciones deducidos con ocasión de la interposición o contestación de la


demanda deberán resolverse durante la audiencia de preparación del juicio oral, sin perjuicio de lo
establecido en el art. 270 (regula la corrección de vicios formales en dicha audiencia: el juez
considere que la demanda civil adolece de vicio formal: ordena que se subsanen, sin que se
suspenda la audiencia, si ello fuere posible. Si no fuere posible, ordena la suspensión de la audiencia
por el período necesario para la corrección del procedimiento, sin que dicho plazo pueda exceder
de 5 días. Si no se rectifica la demanda civil en el plazo, se tiene por no presentada).

6. DESISTIMIENTO Y ABANDONO

La víctima puede desistirse de su acción en cualquier estado del procedimiento. Se considera


abandonada la acción civil interpuesta en el procedimiento penal, cuando la víctima no
compareciere, sin justificación, a la audiencia de preparación del juicio oral o a la audiencia de juicio
oral.

7. EFECTOS DE LA EXTINCIÓN DE LA ACCIÓN CIVIL

Extinguida la acción civil no se entenderá extinguida la acción penal para la persecución del hecho
punible.
8. EFECTOS DEL EJERCICIO EXCLUSIVO DE LA ACCIÓN CIVIL

Cuando sólo se ejerciere la acción civil respecto de un hecho punible de acción privada se
considerará extinguida, por esa circunstancia, la acción penal.

No constituye ejercicio de la acción civil la solicitud de diligencias destinadas a preparar la demanda


civil o asegurar su resultado (medidas cautelares), que se formulen en el procedimiento penal. De
tal forma, la solicitud de tales diligencias no hace perder la posibilidad de utilizar la acción penal.

9. INDEPENDENCIA DE LA ACCIÓN CIVIL RESPECTO DE LA

ACCIÓN PENAL

La circunstancia de dictarse sentencia absolutoria en materia penal no impide que se dé lugar a la


acción civil, si fuere legalmente procedente.

10. ACCIÓN CIVIL ANTE LA SUSPENSIÓN O TERMINACIÓN DEL PROCEDIMIENTO PENAL

Cuando antes de comenzar el juicio oral, el procedimiento penal (A) continuare conforme a las
normas del procedimiento abreviado; (B) o por cualquier causa terminare o (C) se suspendiere, sin
decisión acerca de la acción civil deducida oportunamente, la prescripción continuará interrumpida
siempre que la víctima presente su demanda ante el tribunal civil competente en el plazo de 60 días
siguientes a aquel en que, por resolución ejecutoriada, se dispusiere la suspensión o terminación
del procedimiento penal.

En este caso, la demanda y la resolución que recaiga en ella, se notifican por cédula y el juicio se
sujetará a las normas del juicio sumario.

En caso que no se deduzca demanda ante el tribunal civil competente en el plazo referido, la
prescripción seguirá corriendo como si no se hubiere interrumpido.

Si en el procedimiento penal se hubieren decretado medidas destinadas a cautelar la demanda civil,


se mantendrán vigentes por el plazo antes indicado, tras el cual quedan sin efecto si, solicitadas,
oportunamente, el tribunal civil no las mantuviere.

Si, comenzado el juicio oral, se dictare sobreseimiento, el tribunal deberá continuar con el juicio
para el solo conocimiento y fallo de la cuestión civil.

11. PRUEBA DE LA ACCIÓN CIVIL. CUESTIONES

PREJUDICIALES CIVILES

Art. 324: la prueba de las acciones civiles en el procedimiento penal, se sujeta:

A. A las normas civiles: En cuanto a la determinación de la carga de la prueba

B. A las normas del NCPP:

a. En cuanto a procedencia de la prueba


b. Oportunidad

c. Forma de rendirla

d. Apreciación de la fuerza probatoria

Lo mismo se aplica a las cuestiones prejudiciales civiles que debe conocer el tribunal con
competencia penal.

Cuando la cuestión prejudicial civil, no sea de competencia del tribunal penal (validez del
matrimonio, estado civil), el procedimiento penal se suspenderá hasta cuando la cuestión sea
resuelta por sentencia firme en sede civil.

Esta suspensión no impide que se verifiquen actuaciones urgentes y necesarias para conferir
protección a la víctima o a testigos o para establecer circunstancias que comprobaren los hechos o
la participación del imputado y que puedan desaparecer.

Cuando se trate de un delito de acción penal pública, el Ministerio Público deberá promover la
iniciación de la causa civil previa e intervendrá en ella hasta su término, instando por su pronta
conclusión.

13. Juzgados de Garantía. Principales funciones.1

Tribunales ordinarios, letrados, de derecho, permanentes, generalmente colegiados (composición)


y función jurisdiccional se ejerce unipersonalmente. Responsables civil, criminal y
disciplinariamente Territorio: Comuna o agrupación de comunas (art.16 COT) Plenitud competencia
única instancia en asuntos penales, salvo asuntos entregados conocimiento tribunales orales penal.
Excepcionalmente, conocen en 1° inst (procedencia rec apelación art 370 CPP). Competencia

1 Párrafo 1°
De los juzgados de garantía.
Art. 14.- Los juzgados de garantía estarán conformados por uno o más jueces con competencia en un mismo territorio
jurisdiccional, que actúan y resuelven unipersonalmente los asuntos sometidos a su conocimiento.
Corresponderá a los jueces de garantía:
a) Asegurar los derechos del imputado y demás intervinientes en el proceso penal, de acuerdo a la
ley procesal penal;
b) Dirigir personalmente las audiencias que procedan, de conformidad a la ley procesal penal;
c) Dictar sentencia, cuando corresponda, en el procedimiento abreviado que contemple la ley procesal penal;
d) Conocer y fallar las faltas penales de conformidad con el procedimiento contenido en la ley procesal penal, y
e) Conocer y fallar, conforme a los procedimientos regulados en el Título I del Libro IV del Código Art. 1º Nº 1 Procesal
Penal, las faltas e infracciones contempladas en la Ley de Alcoholes, cualquiera sea la pena que ella les asigne;
f) Hacer ejecutar las condenas criminales y las medidas de seguridad, y resolver las solicitudes y reclamos relativos a
dicha ejecución, de conformidad a la ley procesal penal;
g) Conocer y resolver todas las cuestiones y asuntos que la ley de responsabilidad penal juvenil les encomienden, y
h) Conocer y resolver todas las cuestiones y asuntos que este Código, la ley procesal penal y la ley que establece
disposiciones especiales sobre el Sistema de Justicia Militar les encomienden.
Art. 15.- La distribución de las causas entre los jueces de los juzgados de garantía se realizará de acuerdo a un
procedimiento objetivo y general, que ser anualmente aprobado por el comité de jueces del juzgado a propuesta del
juez presidente, o sólo por este último, según corresponda.
Art. 16.- Existirá un juzgado de garantía con asiento en cada una de las siguientes comunas del territorio de la República,
con el número de jueces y con la competencia que en cada caso se indican:….
especial: Excepcionalmente, existen jueces con competencia común Categorías: De comunas
o agrupación de comunas, de capital de provincia y de asiento de C de Apelaciones Superior
jerárquico: Corte de Apelaciones respectiva Tienen misma categoría que jueces de letras:
nombramiento, requisitos, etc.

Se entrega al juez de garantía la labor de decidir sobre la procedencia de todas aquellas


intervenciones del sistema penal en los derechos básicos de todo ciudadano, tanto en lo referente
a la investigación misma, como respecto de las medidas cautelares que se recaben respecto del
imputado.

Se trata precisamente de un “garante” que puede evaluar en forma imparcial la labor del Ministerio
Público y de los funcionarios policiales.

Su función no se limita a ser un garante de los derechos, sino que tiene otras funciones como dictar
sentencia en el procedimiento abreviado, preparar el juicio oral, dictar determinadas resoluciones
que se le encomiendan:}

A. Competencia y ciertos actos fundamentales del procedimiento a. Asegurar los derechos del
imputado y demás intervinientes en el proceso penal, de acuerdo a la ley procesal penal;
B. Dirigir personalmente las audiencias que procedan, de conformidad a la ley procesal penal;
C. Dictar sentencia, cuando corresponda en el procedimiento abreviado, que contemple la ley
procesal penal;
D. Conocer y fallar las faltas penales de conformidad con el procedimiento contenido en la ley
procesal penal;
E. Conocer y fallar las faltas e infracciones contempladas en la ley de alcoholes (conforme al
procedimiento simplificado y monitorio);
F. Hacer ejecutar las condenas criminales y las medidas de seguridad y resolver las solicitudes
y reclamos relativos a dicha ejecución, de conformidad a la ley procesal penal (es una de las
excepciones a la regla de la ejecución, cuando la sentencia ha sido dictada por un TJOP).

- Es trascendental recordar el art. 9 CPP: toda actuación del procedimiento que prive, restrinja o
perturbe al imputado o a un 3º de los derechos constitucionales, sea al imputado o sea a un 3º,
requiere de la autorización judicial previa del juez de garantía.

- En cuanto a la forma en que el juez de garantía cumple sus funciones, la RG, es que resuelva las
cuestiones sometidas a su decisión en audiencias, en las cuales se debatirán las cuestiones
pertinentes, con la participación de todos los intervinientes.

- Principales audiencias en las que debe intervenir el juez de garantía:

1. Audiencia para declaración judicial del imputado

2. Audiencia para examinar la legalidad de la privación de libertad de una persona

(Art. 95)

3. Audiencia de formalización de la investigación


4. Audiencia para decidir acerca de medidas cautelares personales

5. Audiencia para disponer medidas de protección a los testigos

6. Audiencia para resolver sobre límites al secreto de piezas o diligencias de la investigación

7. Audiencia para resolver la suspensión condicional del procedimiento

8. Audiencia para aprobación de los acuerdos reparatorios

9. Audiencia para resolver sobre el sobreseimiento

10. Audiencia de preparación del Juicio Oral

En ciertos casos excepcionales, el juez de garantía, cumplirá su función sin realización de audiencias
o en una audiencia en que no se encuentren presentes todos los intervinientes. Ejemplos:
admisibilidad de la querella; requerimiento del fiscal para que autorice ciertas diligencias de
investigación sin conocimiento del afectado.

14. Tribunal oral en lo penal. Principales funciones.

Se trata del tribunal colegiado del juicio oral, compuesto de 3 jueces profesionales.

Sus funciones son:

a. Conocer y juzgar las causas por crimen o simple delito, salvo aquellas relativas a simples delitos
cuyo conocimiento y fallo corresponda a un juez de garantía;

b. Resolver, en su caso, sobre la libertad o prisión preventiva de los acusados puestos a su


disposición;

c. Resolver sobre todos los incidentes que se promueven durante el juicio oral;

d. Conocer y resolver los demás asuntos que la ley procesal les encomiende.

- El Presidente del TJOP es el que decreta la fecha para la celebración de la audiencia de juicio oral.
Además debe indicar el nombre de los jueces que integrarán el tribunal, y ordenar la citación a la
audiencia de todos quienes deban concurrir a ella.

- Funcionan en 1 o más salas integradas por 3 miembros. Cada Sala es dirigida por un juez presidente
de sala.

15. Ministerio Público, concepto, funciones y principios que lo rigen

Según el artículo 83 de la CPR, el Ministerio Público es un organismo autónomo, jerarquizado, que


dirige de forma exclusiva la investigación de los hechos constitutivos de delito, los que determinen
la participación punible y los que acrediten la inocencia del imputado, y en su caso ejercerá la acción
penal pública prevista por la ley. De igual manera le corresponderá la adopción de medidas para
proteger a las víctimas y testigos. El ministerio público podrá impartir órdenes directas a las fuerzas
de orden y seguridad durante la investigación.
Lo rigen los principios de legalidad, ya que es una obligación para el Ministerio Público someter su
actuar a la Constitución y las leyes. También el principio de objetividad, que es la imposición legal
que recae en el Ministerio Público en el sentido de investigar y recabar con el mismo celo, los
antecedentes de un hecho delictivo que conduzcan a establecer la culpabilidad de un imputado
como aquellos que puedan probar su inocencia. Y el principio de oportunidad, que es la facultad
que tiene el Ministerio Público de no iniciar la persecución penal o abandonar la ya iniciada cunado
el hecho delictivo no comprometiere gravemente el interés público.

16. Policía. Actuaciones que puede realizar.

Fuerzas Armadas (Ejército, Fuerza Armada, Fuerza Aérea) y Fuerzas de orden y Seguridad Pública
(Carabineros y PDI).

“La Policía de Investigaciones de Chile será auxiliar del ministerio público en las tareas de
investigación y deberá llevar a cabo las diligencias necesarias para cumplir los fines previstos en este
Código, en especial en los artículos 180, 181 y 187, de conformidad a las instrucciones que le
dirigieren los fiscales” (art. 79 CPP)

“Dirección del ministerio público. Los funcionarios señalados en el artículo anterior que, en cada
caso, cumplieren funciones previstas en este Código, ejecutarán sus tareas bajo la dirección y
responsabilidad de los fiscales y de acuerdo a las instrucciones que éstos les impartieren para los
efectos de la investigación, sin perjuicio de su dependencia de las autoridades de la institución a la
que B pertenecieren (…)” (art. 80 CPP)

Reserva, registro y secreto.

La subordinación de la policía al Ministerio Público es únicamente funcional, dejando a salvo la


dependencia orgánica al respectivo cuerpo policial.

Las instrucciones que recibe la policía, por parte del Ministerio Público, pueden ser de 2 clases:

a. Instrucciones particulares: se refieren al caso concreto

b. Instrucciones generales: regulan:

- i. La forma en que el organismo policial cumplirá las funciones previstas;


- ii. La forma de proceder frente a hechos de los que tome conocimiento y respecto de los
cuales los datos obtenidos fueren insuficientes para estimar son constituyen delito; y
- iii. Relativas a la realización de diligencias inmediatas pata la investigación de ciertos delitos.

Funciones del MP sin orden previa:

- Prestar auxilio a la víctima;


- Detener en caso de flagrancia (arts. 129 -130 CPP);
- Resguardar el sitio del suceso;
- Identificar a los testigos y consignar sus declaraciones;
- Recibir las denuncias del público; y
- Otras actuaciones dispuestas por la ley

17. Control de identidad.

Control de identidad del artículo 85, confiere a la policía la obligación, sin orden previa de los
fiscales, de solicitar la identificación de cualquier persona en los siguientes casos: 1) según las
circunstancias, estimare que existen indicios de que ella hubiere cometido o intentado cometer un
crimen, simple delito o falta. 2) de que pudiera suministrar informaciones útiles para la indagación
de un crimen o simple delito o falta. 3) la persona se encapucha o emboce para ocultar, dificultar o
disimular su identidad. 4) cuando el funcionario policial tenga algún antecedente que le permita
inferir que el sujeto tiene una orden de detención pendiente.

El funcionario policial (carabinero o PDI) deberá entregar facilidades a la persona para encontrar y
exhibir estos instrumentos (documentos de identificación como: cedula de identidad, pasaporte o
licencia de conducir).

Durante el procedimiento, se procederá a: 1) registro de vestimentas, equipaje o vehículo del sujeto.


2) se cotejará que el sujeto tenga ordenes de detención que pudieren afectarle.

Se procederá a la detención, sin necesidad de orden judicial, según los dispuesto en el artículo 129,
a los que a propósito del control del registro, se les sorprenda en alguna hipótesis del 130
(flagrancia), y también a quienes registren orden de detención pendiente.

En caso de la negativa de la persona a acreditar su identidad, la policía lo conducirá a la unidad


policial más cercana para fines de la identificación, en caso de no ser posible, se le tomarán huellas
digitales (deben ser destruidas).

Todo el procedimiento puede durar un máximo de 8 horas, el sujeto debe ser puesto en libertad, a
menos que existan indicios de que ha ocultado su verdadera identidad o proporcionado una falsa.

En los casos en que la persona se niegue a acreditar su identidad o se encontrara en lo dispuesto en


el numero 5 del articulo 496 de CP (ocultar identidad a quien tenga el derecho a exigirlo), se
procederá a la detención como autor de la falta. Se informará al fiscal quien dejará sin efecto u
ordenará que el detenido sea conducido ante un juez max 24 horas. Si el fiscal nada dice, será
puesto ante la autoridad judicial en el plazo indicado.

Todo el procedimiento deberá realizarse de la forma más expedita posible.

18. El imputado, concepto y derecho.

El concepto de imputado se encuentra en el artículo 7, que señala: persona a quien se le atribuyere


participación en un hecho punible desde la primera actuación del procedimiento dirigido en su
contra y hasta la completa ejecución de la sentencia. Primera actuación, para estos efectos, se
entenderá, como cualquier diligencia o gestión, sea de investigación, de carácter cautelar o de otra
especia realizada por un tribunal, el MN o la policía, en que se atribuyere a una persona
responsabilidad en un hecho punible.

El profesor dijo que era común que los alumnos respondieran que se es imputado desde la
formalización, pero en realidad se es imputado desde que se realiza cualquier diligencia o gestión,
por ejemplo investigarnos por parte del MP, aun cuando no lo sepamos.

Los derechos y garantías del imputado se encuentran en el artículo 93. Algunos de estos derechos
son: 1) se le informe, de manera especifica y clara los hechos que se le imputaren y los derechos
que le otorga la CPR y la ley.

2) ser asistido por un letrado. 3) solicitar a los fiscales diligencia de investigación. 4) solicitar que se
active su investigación y conocer su contenido. 5)solicitar sobreseimiento definitivo. 6)guardar
silencio. 7) no se juzgado en ausencia.

El imputado privado de libertad, tendrá además otras garantías:

1) que se le exprese especifica y claramente el motivo de su detención. 2) el funcionario a cargo de


la detención le informe de sus derechos. 3) ser conducido sin demora ante el tribunal que hubiere
ordenado su detención. 4) solicitar al tribunal que se le conceda la libertad. 5) informar a familiar o
a quien el detenido señale. 6) entrevistarse con su abogado.

La más conflictiva según M de los A. Gonzales: es “tener a sus expensas, las comodidades y
ocupaciones compatibles con la seguridad del recinto en que se encontrare”, ya que como sabemos
en Chile, no se cumplen los estándares internacionales, de calidad en las cárceles o centros de
detención.

Sobre el imputado rebelde, este lo será cuando 1) cuando decretada judicialmente su detención o
prisión preventiva, no fuere habido. 2) habiéndose formalizado la investigación en contra del que
se encuentra en país extranjero, no fuere posible su extradición.

La declaración de rebeldía es pronunciada por el tribunal.

Efectos de la rebeldía: 1)resoluciones de tendrán por notificadas personalmente, en la misma fecha


que se pronuncien. 2) el procedimiento continuará hasta la APJO, en la cual se podrá sobreseer
definitivamente o temporalmente. Si la rebeldía se produce en la etapa de juico oral, el
procedimiento se sobreseerá temporalmente, hasta que el sujeto sea habido.

19. La defensa.

El imputado tendrá derecho a designar libremente a un defensor, desde la primera actuación del
procedimiento, hasta la sentencia. Pueden ser uno o más. Si no tuviere defensor el juez procederá
a hacerlo.
El juez dispondrá la comparecencia del imputado con su defensor, con el objeto de que acepte la
designación de éste, en caso de ser el juez quien se lo asigne.

El imputado puede auto defenderse, en caso que el tribunal lo autorice, esto es si no perjudica la
eficacia de la defensa.

Efectos de la ausencia del defensor en cualquier actuación que la ley exigiere expresamente su
participación acarreará la nulidad de la misma.

Renuncia del defensor no lo exime de la obligación de realizar todos los actos inmediatos y urgentes
que fueren necesarios para impedir la indefensión del imputado.

Aun cuando se tenga asignado un defensor publico, el imputado puede elegir otra de su confianza.

20. Victima. Definición y Derechos.

Víctima es el ofendido por el delito, regulado en el 108.

En los casos que debido a la muerte del ofendido y en lo casos en que este no pudiese ejercer sus
derechos, se considerará victima: 1) cónyuge, conviviente civil, hijos. 2) los ascendientes. 3) al
conviviente (de hecho no de derecho).

El orden en que están establecidos, constituye orden de prelación.

Derechos de la victima: 1) solicitar medidas de protección, frente a probables hostigamientos,


amenazas o atentados contra suya o de su familia.

2) presentar querella.

3) perseguir la responsabilidad civil, proveniente del hecho punible.

4) ser oída, por el fiscal antes de que este pidiere o se resolviere la suspensión del procedimiento o
su terminación anticipada.

5) ser oída, si lo solicita, pro el tribunal, antes de pronunciarse acerca del sobreseimiento temporal
o definitivo u otra que ponga termino a la causa.

6) impugnar el sobreseimiento temporal o definitivo o la sentencia absolutoria, aun sin intervenir


en el procedimiento.

Si ninguno de los sujeto del 108 interviene en el procedimiento, el MP informará el resultado al


cónyuge del ofendido, en su defecto hijos, etc.

21. Querellante. como sujeto procesal.


La querella podrá ser impuesta por la victima (sujetos del 108), representante legal o heredero
testamentario.

El hecho de imponer la querella, confiere importantes facultades al querellante, las cuales no las
tiene la victima por el solo hecho de serlo.

El querellante puede:

1) adherirse a la acusación del MN. O acusar particularmente, en este escenario podrá: calificar
jurídicamente en forma diversa los hechos, plantear otra forma de participación, solicitar otra pena,
señalar los vicios formales que adolece el escrito de acusación, ofrecer la prueba que estime
necesaria para sustentar su acusación.

2) oponerse al procedimiento abreviado

3) formular acusaciones, cuando el MN no lo hiciere.

4) continuar el procedimiento, cuando el MN tome la decisión de no perseverar.

22. Querella. Legitimados para interponerla, oportunidad, tribunal competente, requisitos.

La investigación de un hecho que revista caracteres de delito puede iniciarse: (i) de oficio por el MP;
(ii) por denuncia; (iii) por querella.

Titulares (art. 111): (i) víctima (directa y sujetos del art. 108 CPP); (ii) representante legal de la
víctima; (iii) heredero testamentario de la víctima; (iv) cualquier persona capaz de comparecer en
juicio domiciliada en la provincia, respecto de hechos punibles cometidos en la misma que
constituyan delitos terroristas o delitos cometidos por un funcionario público que afecten derechos
de las personas garantizados en la CPR o la probidad pública; (v) los órganos y servicios públicos solo
cuando sus respectivas LO les otorguen las potestades correspondientes.

NSPP es más restringido que lo señalado en el ASPP (toda persona capaz de comparecer en juicio,
para el ejercicio de la acción penal pública). Esto se debe a dos razones: (i) se le otorgan una serie
de derechos a la víctima que antes no existían; (ii) el MP, en virtud del principio de legalidad, debe
perseguir legalmente todos los hechos que revistan caracteres de delito, ejerciendo la acción penal
publica en su caso.

Oportunidad (art. 112): se podrá presentar en cualquier momento, mientras el Fiscal no declare
cerrada la investigación.

Tribunal competente: el JG, el cual podrá negarse a darle tramitación (examen de admisibilidad). En
caso de admitirla a tramitación, deberá remitirla al MP.

Requisitos (art. 113): debe presentarse por escrito ante el JG, debiendo contener:
1. La designación del tribunal ante el cual se entablare;
2. El nombre, apellido, profesión u oficio y domicilio del querellante;
3. El nombre, apellido, profesión u oficio y residencia del querellado, o una designación clara
de su persona, si el querellante ignorare aquellas circunstancias. Si se ignoraren dichas
determinaciones, siempre se podrá deducir querella para que se proceda a la investigación
del delito y al castigo de él o los culpables;
4. La relación circunstanciada del hecho, con expresión del lugar, año, mes, día y hora en que
se hubiere ejecutado, si se supieren;
5. La expresión de las diligencias cuya práctica se solicitare al MP;
6. La firma del querellante o la de otra persona a su ruego, si no supiere o no pudiere firmar.

*NCPP: Se eliminó la exigencia que establecía el ASPP en orden a rendir fianza de calumnia.

23. Querella. Desistimiento y abandono.

Desistimiento: el querellante podrá desistirse de su querella en cualquier momento del


procedimiento. En tal caso, tomará a su cargo las costas propias y quedará sujeto a la decisión
general sobre las costas que dictare el tribunal al finalizar el procedimiento.

Los efectos del desistimiento, en relación a la continuación del procedimiento, serán distintos según
la clase de acción penal de que se trate (ej. Acción privada, se decreta el sobreseimiento definitivo).

El desistimiento deja a salvo el derecho del querellado para ejercer, a su vez, la acción penal o civil
a que dieren lugar la querella o acusación calumniosa, y a demandar los perjuicios que le hubiere
causado en su persona o bienes y las costas. Excepción: el caso en que el querellado hubiere
aceptado expresamente el desistimiento.

Abandono: el tribunal, de oficio o a petición de cualquiera de los intervinientes, declarará


abandonada la querella por quien la hubiere interpuesta cuando: (i) no adhiriere a la acusación fiscal
o no acusare particularmente en la oportunidad correspondiente; (ii) no asistiere a la audiencia de
preparación del juicio oral sin causa debidamente justificada; (iii) no concurriere a la audiencia del
juicio oral o se ausentare de ella sin autorización del tribunal.

La resolución que declara el abandono de la querella es apelable, sin que en la tramitación del
recurso pueda disponerse la suspensión del procedimiento. Sin embargo, la resolución que niega
lugar al abandono de la querella es inapelable.

Declarado el abandono, el querellante queda impedido de ejercer los derechos que el CPP le
confiere en tal calidad.

24. Denuncia. Formas de interposición, legitimados y obligados a denunciar.

Forma: por cualquier medio. En caso de que sea verbal, se levantará un registro en presencia del
denunciante, quien lo firmará junto con el funcionario que lo reciba. En caso de que sea escrita, será
firmada por el denunciante. En ambos casos, si el denunciante no puede firmar, puede hacerlo un
3° a su ruego.
Contenido: (i) identificación del denunciante; (ii) domicilio del denunciante; (iii) narración
circunstanciada del hecho; (iv) designación de quienes lo hubieren cometido; (v) designación de las
personas que lo hubieren presenciado o que tuvieren noticia de él. Todo lo anterior en cuanto le
constaré al denunciante.

Legitimados: cualquier persona podrá comunicar directamente al MP el conocimiento que tuviere


de la comisión de un hecho que revistiere caracteres de delito. Además pueden denunciar frente a:
(i) funcionarios de Carabineros; (ii) funcionarios de PDI; (iii) funcionarios de Gendarmería, en caso
de delitos cometidos dentro de recintos penitenciarios; (iv) cualquier tribunal con competencia
penal. Deberán hacerla llegar de inmediato al MP.

El denunciante no contraerá otra responsabilidad que la correspondiente a los delitos que hubiere
cometido por medio de la denuncia o con ocasión de ella. Tampoco contrae el derecho a intervenir
posteriormente en el procedimiento, sin perjuicio de las facultades que pudieren corresponderle en
caso de ser víctima del delito.

Obligación (art. 175): se refiere a ciertos funcionarios o autoridades de entidades tanto públicas y
privadas, ver artículo para lista de personas obligadas. Las personas mencionadas deben efectuar la
denuncia dentro de las 24 horas siguientes al momento en que tomaren conocimiento del hecho
criminal (en el caso de capitanes de naves o aeronaves, desde que arriban a puerto o aeropuerto de
la República).

Los que estando obligados, omiten denunciar, serán sancionados con la pena del art. 494 (1 a 4
UTM) o con las prescritas en leyes especiales. No se aplica la sanción cuando el que omitió la
denuncia haya arriesgado auto incriminarse o hacerlo respecto de su cónyuge, conviviente,
ascendiente o hermanos.

Autodenuncia: el que hubiere sido imputado por otra persona de haber participado en la comisión
de un hecho ilícito, tendrá derecho de concurrir ante el MP y solicitar que se investigue tal
imputación. Si el Fiscal respectivo se negare a proceder, podrá recurrir ante las autoridades
superiores del MP, a efecto de que revisen la decisión.

25. Medidas cautelares en el proceso penal. Cautela del proceso penal.

En el NCCP, las MMCC se rigen por un principio general de finalidad y alcance, que se puede resumir
en las siguientes ideas: (i) solo se puede imponer cuando fueren absolutamente indispensables para
asegurar la realización de los fines del procedimiento; (ii) solo duraran mientras subsista la
necesidad de su aplicación; (iii) siempre serán decretadas por medio de resolución judicial fundada;
(vi) principio de legalidad (art. 5 CPP).

Innovaciones NSPP:
1. Se elimina el auto de procesamiento, dejando de ser las MMCC un efecto casi automático
de éste. La procedencia de las MMCC pasa a ser excepcional, debiendo el Fiscal demostrar
en cada caso, la necesidad de la aplicación de una determinada medida cautelar.
2. La solicitud de medidas cautelares siempre debe ser posterior a la formalización de la
investigación, con lo cual el sujeto imputado sabe el contenido de los hechos punibles que
se le atribuyen. Así, las MMCC son discutidas en audiencia ante el JG, sobre la base de una
imputación cuyos límites son preconocidos.
3. Se crean MMCC personales alternativas a la PP, las cuales deben aplicarse preferentemente,
cuando el objetivo perseguido pueda lograrse con restricciones a la libertad de una menor
entidad. Se reserva la PP para casos extremos o para cuando el imputado no respete las
restricciones impuestas.
4. La duración de las medidas estará sujeta a la ponderación que haga el juez en relación a su
mantención.
5. El sistema de las MMCC personales ha sufrido posteriores modificaciones, atendiendo la
constante tensión entre la necesidad de persecución penal versus la libertad personal y la
presunción de inocencia del imputado. La reforma del año 2005 tuvo su origen en la
evaluación del funcionamiento del sistema, teniendo como objetivos: (i) agilizar la
persecución penal, estimando necesario potenciar las atribuciones policiales en materia de
detención por flagrancia; (ii) evitar zona de impunidad, mediante el perfeccionamiento de
la regulación de la prisión preventiva (causales de improcedencia).

MMCC reales: durante la etapa de investigación, el MP o la víctima pueden solicitar por escrito al JG
que decrete respecto del imputado, una o más de las medidas precautorias autorizadas en el Título
V del Libro II del CPC. La tramitación se regirá por las normas de las medidas prejudiciales.

26. Detención como medida cautelar personal.

MMCC personales: (i) citación; (ii) detención; (iii) prisión preventiva; (iv) otras.

Detención: se diferencian 3 clases, según la autoridad o persona que la decreta o realiza: (i)
detención judicial; (ii) detención decretada por cualquier tribunal; (iii) detención en caso de
flagrancia.

Procedencia: por RG, ninguna persona puede ser detenida sino por orden de funcionario público
expresamente facultado por ley y después que dicha orden la fuere intimada en la forma legal.
Excepción: en caso de ser detenido en delito flagrante, cuando es detenido para el único objeto de
ser conducido a la autoridad correspondiente. Esto en concordancia con lo señalado en el art. 19 n°
7 letra c) CPR.

1. Detención judicial: aquella que ha sido ordenada y que emana del JG (por RG, ya que
excepcionalmente puede decretarla el TOP que conocerá del juicio oral). A menos que se
trate de uno de los casos del art. 124 (citación), el tribunal, a solicitud del MP, puede ordenar
la detención del imputado para ser conducido a su presencia, sin previa citación, cuando de
otra manera la comparecencia pudiera verse demorada o dificultada. También se decretará
la detención del imputado cuya presencia en audiencia judicial fuere condición de ésta y
que, legalmente citado, no compareciere sin causa justificada.
2. Detención decretada por cualquier tribunal: aunque no ejerza jurisdicción criminal, podrá
dictar órdenes de detención contra las personas que, dentro de la sala de su despacho,
cometieren algún delito.
3. Detención en caso de flagrancia (art. 129): cuando se coge al autor de un delio en el mismo
instante de cometerlo o inmediatamente después de cometido.
a. Por un civil: cualquier persona puede detener a quien sorprenda en delito flagrante,
debiendo entregar inmediatamente al aprehendido a la policía, al MP o a la
autoridad judicial más próxima.
b. Por la policía: los agentes policiales están obligados a detener: (i) a quienes
sorprenden in fraganti en la comisión de un delito, (ii) al sentenciado a penas
privativas de libertad que hubiere quebrantado su condena; (iii) al que se fugare
estando detenido; (iv) al que tuviere orden de detención pendiente; (v) a quien
fuere sorprendido en violación flagrante de las MMCC personales; (vi) al que violare
la condición del art. 238 b), impuesta para la protección de otras personas (relativa
a la suspensión condicional del procedimiento). En estos casos, la policía puede
ingresar a un lugar cerrado, mueble o inmueble, cuando se encuentra en actual
persecución del individuo a quien debe detener, para el solo efecto de practicar la
respectiva detención.
No obsta a la detención en caso de flagrancia, la circunstancia de que la persecución penal
requiere de instancia particular previa (ej. Delitos sexuales).
Si el que fuese detenido gozara de fuero, el Fiscal lo pondrá inmediatamente a disposición
de la Corte de Apelaciones respectiva. Respecto de autoridades judiciales y del MP, es
necesario que previamente se realice el procedimiento de querella de capítulos (arts. 424 a
430).
Por la dinámica propia de los procedimientos policiales en caso de flagrancia, la definición
de los casos que lo constituyen corresponde al funcionario policial que tiene a cargo el
procedimiento, sin perjuicio de lo que posteriormente estime el fiscal y el juez en el control
de detención.

Presentación voluntaria del imputado: el imputado contra el cual se ha emitido orden de detención
por cualquier autoridad competente podrá concurrir siempre ante el juez correspondiente a solicitar
un pronunciamiento sobre su procedencia o la de cualquier otra medida cautelar.

Plazos:

1. Detención con orden judicial: los agentes policiales que la hubieren realizado o el encargado
del recinto de detención conducirán inmediatamente al detenido a presencia del juez que
emitió la orden. En caso de no ser posible, por no ser hora de despacho, el detenido podrá
permanecer en el recinto policial o de detención hasta la primera audiencia judicial, por un
período que no podrá exceder las 24 horas.
2. Detención sin orden judicial: el agente policial que la realice o el agente encargado del
recinto debe informar de ella al MP dentro de un plazo máximo de 12 horas. El Fiscal puede:
(i) dejarla sin efecto; (ii) ordenar que el detenido sea conducido ante el juez dentro del plazo
máximo de 24 horas, contado desde que la detención se hubiere practicado (no desde que
tuvo conocimiento). En el mismo acto, deberá dar conocimiento de la situación al abogado
de confianza del detenido o a la Defensoría Penal Pública.

Audiencia de control de detención: a la primera audiencia judicial del detenido debe asistir el fiscal,
en caso contrario, el detenido debe ser liberado. La ley 20.078 (reforma 2005) introduce una
modificación importante, permitiendo que concurra solo el abogado asistente del fiscal. En esta
audiencia el JG controla la legalidad de la detención, y el fiscal debe proceder a formalizar la
investigación y solicitar las MMCC procedentes.

Esta obligación del Fiscal supone dos cosas: (i) que cuente con los antecedentes necesarios; (ii) que
esté presente el defensor del imputado. En caso de no ser posible lo anterior, el Fiscal puede solicitar
la ampliación del plazo de detención hasta por el plazo de 3 días para preparar su presentación. El
juez accederá si estima que los antecedentes lo justifican.

La resolución que declara la ilegalidad de la detención solo será apelable cuando se trate de
determinados delitos (ver art. 132 bis.), pudiendo apelar el fiscal o el abogado asistente del fiscal,
en el solo efecto devolutivo.

Es posible combinar esta facultad del MP con la señalada en el art. 235, relativa al juicio inmediato,
de manera que, si se aceptare la procedencia de la aceleración del juicio, podría producirse la
situación que una audiencia que comenzó como un control de detención termine como APJO.

27. Flagrancia. Regulación en el CPP.

Art. 130. Situación de flagrancia:

1. El que actualmente se encontraré cometiendo el delito;


2. El que acabare de cometerlo;
3. El que huyere del lugar de comisión del delito y fuere designado por el ofendido u otra
persona como autor o cómplice;
4. El que, en un tiempo inmediato a la perpetración de un delito, fuere encontrado con objetos
procedentes que aquél o con señales, en sí mismo o en sus vestidos, que permitieren
sospechar su participación en él, o con las armas o instrumentos que hubieren sido
empleados para cometerlo, y
5. El que las víctimas de un delito que reclamen auxilio, o testigos presenciales, señalaren
como autor o cómplice de un delito que se hubiere cometido en un tiempo inmediato;

Para efectos de lo señalado, se entenderá por “tiempo inmediato” todo aquel que transcurra entre
la comisión del hecho y la captura del imputado, siempre que no hubiere transcurrido más de 12
horas.

Art. 134. Citación, registro y detención en caso de flagrancia:


 Quien sea sorprendido por la policía in fraganti cometiendo un hecho de los señalados en
el art. 124, será citado a la presencia del fiscal, previa comprobación de su domicilio. La
policía podrá registrar las vestimentas, el equipaje o el vehículo de tal persona.
 Podrá ser detenido si hubiere cometido cierto tipo de faltas de las contempladas en el art.
494, 494 bis., 495 y 496. El agente policial deberá informar al fiscal de inmediato, para los
efectos de lo dispuesto en el art. 131 inc. 2°2. El fiscal comunicará su decisión al defensor en
el momento que la adopte.
 Se citará igualmente al imputado cuando, tratándose de un simple delito y no siendo posible
conducirlo inmediatamente ante el juez, el funcionario a cargo del recinto policial
considerare que existen suficientes garantías de su oportuna comparecencia.

28. Prisión preventiva. Procedencia y requisitos generales.

Es una medida cautelar personal que compromete gravemente la libertad de la persona y, por lo
mismo, se exigen especiales resguardos. Así, por lo demás, lo reconocen los Tratados
Internacionales. El Pacto de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto de San José de Costa Rica señalan
la establecen como una medida para asegurar la comparecencia en juicio. Se le suele asignar la
finalidad esencial de evitar la frustración del proceso impidiendo la fuga del procesado, pero se le
reconoce también como garantía para asegurar el éxito de la investigación, evitando la ocultación
de futuros medios de prueba (afectaría el derecho de defensa), la reincidencia u otras conductas
delictivas (importa aplicar criterios de peligrosidad que son propios de las medidas de seguridad).

El NSPP dispone de límites a la utilización de la prisión preventiva, destinados a mantener la


proporcionalidad en relación a la pena posible (perdió fuerza con las modificaciones introducidas
con la Ley 20.074 del 2005, antes se señalaba que si el legislador establecía medidas alternativas,
no procedía la PP). Antes de la modificación del 2005, se establecía el criterio de la proporcionalidad:
la prisión preventiva debía ser proporcionada al delito, las circunstancias de su comisión y la sanción
probable. La referencia a la proporcionalidad fue eliminada.

Procedencia (art. 139). La RG es que toda persona tiene derecho a la libertad personal y a la
seguridad individual. La PP procederá cuando las demás MMCC personales fueren estimadas por el
juez como (i) insuficientes para asegurar las finalidades del procedimiento, (ii) la seguridad del
ofendido o (iii) de la sociedad.

Es doblemente excepcional, derivado del juego de las siguientes normas: (i) art. 5 establece la
estricta legalidad de las MMCC personales, interpretación restrictiva y prohibición de analogía; (ii)
art. 122 las MMCC son excepcionales, debiendo aplicarse solo cuando sean absolutamente
indispensables para asegurar la realización de los fines del procedimiento, durando solo mientras
exista necesidad; (iii) art. 139 ya señalado.

2
El fiscal podrá dejar sin efecto la detención u ordenar que el detenido sea conducido ante el juez dentro de
un plazo máximo de 24 horas, contado desde que la detención se hubiere practicado. Si el fiscal nada
manifestare, la policía deberá presentar el detenido ante la autoridad judicial en el plazo indicado.
Improcedencia (art. 141):

1. Cuando el delito estuviere sancionado únicamente con penas pecuniarias o privativas de


derechos;
2. Cuando se tratare de delitos de acción privada;
3. Cuando el imputado se encontrare cumpliendo efectivamente una pena privativa de
libertad. Si por cualquier motivo fuere a cesar el cumplimiento efectivo de la pena y el fiscal
o el querellante estimaren necesaria la PP, podrá solicitarla anticipadamente, a fin de que,
si el tribunal acogiere la solicitud, se aplique al imputado en cuanto cese el cumplimiento
efectivo de la pena, sin solución de continuidad.

Requisitos (art. 140). Una vez formalizada la investigación, el tribunal, a petición del fiscal o el
querellante, podrá decretar la PP del imputado siempre que se acredite el cumplimiento de los
siguientes requisitos:

1. Que existen antecedentes que justifiquen la existencia del delito investigado;


2. Existencia de antecedentes que permitan presumir fundadamente que el imputado ha
tenido participación en el delito (como autor, cómplice o encubridor);
3. Existencia de antecedentes calificados que permitan considerar que la PP es indispensable
para el éxito de diligencias precisas y determinadas de la investigación, o que la libertad del
imputado sea peligrosa para la seguridad de la sociedad o del ofendido.
a. Indispensable para el éxito de la investigación: sospecha grave y fundada de que el
imputado pudiere obstaculizar la investigación mediante destrucción, modificación,
ocultación o falsificación de elementos de prueba; o cuando pudiere inducir a
coimputados, testigos, peritos o terceros para que informen falsamente o se
comporten de manera desleal o reticente.
b. Peligro para la sociedad: se deben considerar especialmente alguna de las
siguientes circunstancias: (i) gravedad de la pena asignada al delito; (ii) número de
delitos que se le imputare y carácter de los mismos; (iii) existencia de procesos
pendientes; (iv) hecho de encontrarse sujeto a MMCC personal, en libertad o
gozando de beneficios alternativos al cumplimiento de la ejecución; (v) existencia
de condenas anteriores cuyo cumplimiento este pendiente; (vi) el hecho de haber
actuado en grupo o pandilla.
c. Peligro para el ofendido: existencia de antecedentes calificados que permiten
presumir que éste realizará atentados contra el ofendido, su familia o sus bienes.

De esta norma se deriva que se requiere que: (i) debe ser decretada en audiencia; (ii) debe haberse
formalizado la investigación; (iii) debe existir una solicitud del MP o del querellante. Se puede
solicitar verbalmente en la audiencia de formalización, en la APJO o en la audiencia de juicio oral.
Por escrito, en cualquier etapa de la investigación, respecto del imputado formalizado, fijando el
juez una audiencia para estos efectos, citando a todos los intervinientes. La presencia del imputado
y su defensor son requisitos de validez. Deberá oír a todos.

29. Prisión preventiva. Regulación positiva en Chile.


A) Procedencia e Improcedencia.

La RG es que toda persona tiene derecho a la libertad personal y a la seguridad individual.

Procedencia de la prisión preventiva: cuando las demás medidas cautelares personales fueren
estimadas por el juez como (a) insuficientes para asegurar las finalidades del procedimiento; (b)
insuficientes para asegurar la seguridad del ofendido; o (c) insuficientes para asegurar la seguridad
de la sociedad.

La norma original establecía el principio de la excepcionalidad, en términos que la prisión preventiva


sólo procedía cuando las demás fueren insuficientes para asegurar los fines del procedimiento. Se
producía un problema interpretativo, al discutirse si la seguridad de la sociedad y del ofendido era
o no fines del procedimiento. La nueva norma, buscó dejar atrás la citada discusión, aun cuando
quede en estado de pendencia su correspondencia con los tratados internacionales.

La prisión preventiva es doblemente excepcional, lo cual se deriva del juego de las siguientes
normas:

A. Art. 5: estricta legalidad de las medidas cautelares personales, interpretación restrictiva y


prohibición de analogía.

B. Art. 122: las medidas cautelares en general son excepcionales, debiendo aplicarse sólo cuando
sean absolutamente indispensables para asegurar la realización de los fines del procedimiento,
durando sólo mientras exista necesidad.

C. Art. 139 ya señalada Concordante con lo anterior, el NCPP señala los casos en que la prisión
preventiva es improcedente. Antes de la modificación del 2005, se establecía el criterio de la
proporcionalidad: la prisión preventiva debía ser proporcionada al delito, las circunstancias de su
comisión y la sanción probable. La referencia a la proporcionalidad fue eliminada.

Hoy, se establece la improcedencia de la prisión preventiva en el art. 141: No se podrá ordenar la


prisión preventiva: a) Cuando el delito imputado estuviere sancionado únicamente con penas
pecuniarias o privativas de derechos; b) Cuando se tratare de delitos de acción privada; y c) Cuando
el imputado se encontrare cumpliendo efectivamente una pena privativa de libertad. Si por
cualquier motivo fuere a cesar el cumplimiento efectivo de la pena y el fiscal o el querellante
estimaren necesaria la prisión preventiva o alguna de las medidas previstas en el párrafo 6º, podrá
solicitarlas anticipadamente, de conformidad a las disposiciones de este Párrafo, a fin de que, si el
tribunal acogiere la solicitud, la medida se aplique al imputado en cuanto cese el cumplimiento
efectivo de la pena, sin solución de continuidad.

Puede en todo caso decretarse la prisión preventiva en los eventos previstos en la letra c), cuando:

a- El imputado hubiere incumplido alguna de las medidas cautelares previstas en el párrafo 6º;

b- Cuando el tribunal estime que el imputado pudiere incumplir con su obligación de permanencia
en el lugar del juicio hasta su término y presentarse a los actos del procedimiento como a la
ejecución de la sentencia, inmediatamente que fuere requerido o citado de conformidad a los arts.
33 y 123.

c- El imputado no asista al juicio oral, siendo dictada la resolución en la misma audiencia de juicio
oral, a petición del fiscal o del querellante.

B) Requisitos para decretar la prisión preventiva:

a. Ser decretada en audiencia

b. Haberse formalizado la investigación

c. Existencia de solicitud del Ministerio Público o del querellante

d. Existencia de antecedentes que justifiquen la existencia del delito investigado

e. Existencia de antecedentes que permitan presumir fundadamente que el imputado ha tenido


participación en el delito como autor, cómplice o encubridor.

f. Que existan antecedentes calificados que permitan al tribunal considerar que la prisión preventiva
es indispensable para el éxito de diligencias precisas y determinadas de la investigación, o que la
libertad del imputado sea peligrosa para la seguridad de la sociedad o del ofendido.

i. Indispensable para éxito de la investigación: existencia de sospecha grave y fundada de que el


imputado pudiere obstaculizar la investigación mediante destrucción, modificación, ocultación o
falsificación de elementos de prueba; o cuando pudiere inducir a coimputados, testigos, peritos o
terceros para que informen falsamente o se comporten de manera desleal o reticente.

ii. Libertad del imputado peligrosa para la seguridad de la sociedad: el tribunal deberá considerar
especialmente alguna de las siguientes circunstancias: gravedad de la pena asignada al delito;
número de delitos que se le imputare y carácter de los mismos; existencia de procesos pendientes;
hecho de encontrarse sujeto a medida cautelar personal, en libertad o gozando de beneficios
alternativos al cumplimiento de la ejecución; existencia de condenas anteriores cuyo cumplimiento
esté pendiente; el hecho de haber actuado en grupo o pandilla.

iii. Libertad del imputado peligrosa para la seguridad del ofendido: existencia de antecedentes
calificados que permiten presumir que éste realizará atentados contra el ofendido, su familia o sus
bienes.

C) Tramitación y resolución de la solicitud.

a. La solicitud de prisión preventiva puede plantearse verbalmente en 3 oportunidades:

i. Audiencia de formalización de la investigación

ii. Audiencia de preparación de juicio oral

iii. Audiencia de juicio oral


b. Se puede solicitar por escrito, en cualquier etapa de la investigación, respecto del imputado
formalizado: el juez fijará una audiencia para la resolución de la solicitud, citando al imputado, a su
defensor y a los demás intervinientes. La presencia del imputado y del defensor son requisitos de
validez. En la audiencia, se exponen los fundamentos por el que solicita la medida, debiéndose oír
en todo caso al defensor, a los demás intervinientes presentes y al imputado.

c. Resolución: al fin de la audiencia el tribunal se pronunciará sobre la prisión preventiva por medio
de resolución fundada, en la cual expresará claramente los antecedentes calificados que justifiquen
la decisión.

D) Modificación y Revocación de la prisión preventiva.

a. La resolución que ordena o rechaza la prisión preventiva es modificable de oficio o a petición de


cualquiera de los intervinientes, en cualquier estado del procedimiento.

b. Imputado solicita la revocación de la prisión preventiva: el tribunal puede:

i. Rechazar de plano (no es apelable, con lo cual impide que se solicite la libertad en un mismo
proceso, cada pocos días, como ocurría en el ASPP)

ii. Citar a todos los intervinientes a audiencia para abrir debate sobre la subsistencia de los requisitos
que autorizan la medida. Está obligado a esta citación, cuando hubieren transcurrido 2 meses desde
el último debate oral en que se ha ordenado o mantenido la prisión preventiva.

c. La prisión preventiva rechazada, podrá ser decretada con posterioridad en una audiencia, cuando
existan otros antecedentes que, a juicio del tribunal, justifican discutir nuevamente la procedencia.

d. Sustitución de la prisión preventiva. En cualquier momento del procedimiento el tribunal, de


oficio o a petición de parte, puede sustituir la prisión preventiva por alguna de las medidas
contempladas en el párrafo 6º.

e. Revisión de oficio. Transcurridos 6 meses desde que se ha ordenado la prisión preventiva o desde
el último debate oral en que ella se ha decidido, el tribunal citará de oficio a una audiencia, con el
fin de considerar su cesación o prolongación.

E) Substitución y reemplazo.

Cuando la prisión preventiva ha sido o deba ser impuesta únicamente para garantizar la
comparecencia del imputado al juicio y a la eventual ejecución de la pena, el tribunal podrá autorizar
su reemplazo por una caución económica suficiente, cuyo monto fijará. Esta caución puede consistir
en el depósito por el imputado u otra persona de dinero o valores, la constitución de prendas o
hipotecas, o la fianza de una o más personas idóneas calificadas por el tribunal.

En caso que el imputado sea declarado rebelde o cuando se sustraiga de la ejecución de la pena, se
procederá a ejecutar la garantía de acuerdo con las reglas generales y se entregará el monto que se
obtuviere a la Corporación Administrativa del Poder Judicial.
En caso que la caución la haya constituido un tercero, se ordena ponerla en conocimiento del
tercero interesado, apercibiéndolo con que si el imputado no comparece en el plazo de 5 días, se
ejecutará la caución.

En ambos casos y cuando la caución no consista en dinero, el Consejo de Defensa del

Estado actuará como ejecutante.

Cancelación de la caución. La caución será cancelada y devueltos los bienes afectados, siempre no
se hubieren ejecutado antes:

a) Cuando el imputado fuere puesto en prisión preventiva

b) Cuando, por resolución firme, se absolviere al imputado, se sobreseyere la causa o se suspendiere


condicionalmente el procedimiento; y

c) Cuando se comenzare a ejecutar la pena privativa de libertad o se resolviere que ella no debiere
ejecutarse en forma efectiva, siempre que previamente se pagaren la multa y las costas que
impusiere la sentencia.

La ley 20.074 incorporó el adverbio únicamente, para dejar en claro que el reemplazo de la prisión
preventiva por la caución, sólo procede cuando se busca asegurar la comparecencia del imputado,
es decir cuando su fundamento sea el peligro de fuga. Se estableció en tal sentido, ya que los demás
objetivos de la prisión preventiva no se pueden garantizar con caución (por ejemplo, la seguridad
de la sociedad), debiéndose caucionar por medio de una real privación de libertad.

F) Recursos

La resolución que ordena, mantiene, niega lugar o revoca una prisión preventiva es apelable cuando
se ha dictado en una audiencia. En los demás casos, no procede recurso alguno.

No obsta a la procedencia del recurso, la circunstancia de haberse decretado, a petición de


interviniente, alguna de las medidas del 155. Fue una modificación de la ley 20.074, toda vez que el
agravio se producía por la diferencia entre lo pedido y lo fallado.

G) Ejecución de la medida de prisión preventiva.

1. El tribunal que la dicta, deberá supervisar la ejecución.

2. Deberá además conocer de las solicitudes y presentaciones realizadas con ocasión de la ejecución
de la medida.

3. Se ejecutará en establecimientos especiales, diferentes de los usados para los condenados o, al


menos, en lugares absolutamente separados de los destinados para éstos últimos.

4. El imputado será tratado en todo momento como inocente.


5. La prisión preventiva se cumplirá de modo tal que no adquiera características de una pena, ni
provoque más limitaciones que las necesarias para evitar la fuga y garantizar la seguridad de los
demás internos o personas que se encuentren en el recinto.

6. El tribunal debe adoptar y disponer las medidas necesarias para la protección de la integridad
física del imputado y tomar determinadas medidas de separación de jóvenes y no reincidentes
respecto de la población penitenciaria de mayor peligrosidad.

7. Excepción: el tribunal puede conceder al imputado permiso de salida durante el día, siempre que
se asegure en forma conveniente que no se vulnerarán los objetivos de la prisión preventiva.

8. Cualquier restricción que la autoridad penitenciaria imponga al imputado debe ser


inmediatamente comunicada al tribunal, con sus fundamentos (celda de castigo, por ej.). Éste podrá
dejarla sin efecto cuando la considere ilegal o abusiva, convocando, si lo estima necesario, a una
audiencia para su examen.

H) Límites temporales. Término por absolución o sobreseimiento.

a. No subsistiendo los motivos que la justifiquen, el tribunal, de oficio o a petición de cualquier


interviniente, decretará la terminación de la prisión preventiva.

b. En todo caso, cuando la prisión preventiva haya alcanzado la mitad de la duración de lo que la
pena privativa de libertad que se pudiera esperar (en el evento de una sentencia condenatoria o de
la impuesta existiendo recursos pendientes) el tribunal citará de oficio a una audiencia, con el fin de
considerar su cesación o prolongación. Aplicación del criterio de proporcionalidad.

c. En caso de dictarse sentencia absolutoria, decretarse sobreseimiento definitivo o temporal, y aun


cuando las resoluciones no se encuentren ejecutoriadas, el tribunal deberá poner término a la
prisión preventiva. En tales casos, se puede imponer alguna de las medidas del párrafo 6º, cuando
sea aconsejable para asegurar la presencia del imputado.

30. Prisión preventiva. Estándar de prueba.

El estándar de prueba para la prisión preventiva es el beyond any reasonable doubt on test. Los
jueces saben que no están decidiendo la pena, están preocupados si es verdad o no la hipótesis de
hecho. Por eso, toman el estándar de más allá de toda duda razonable y ven si pueden imaginar al
acusado como culpable o como inocente. El criterio central para esto son las máximas de la
experiencia y toman la regla de la duda razonable y la calcan.

El artículo 297 del cpp, nos dice cómo se valora la prueba.


Artículo 297.- Valoración de la prueba. Los
tribunales apreciarán la prueba con libertad, pero no
podrán contradecir los principios de la lógica, las
máximas de la experiencia y los conocimientos
científicamente afianzados.
El tribunal deberá hacerse cargo en su fundamentación
de toda la prueba producida, incluso de aquélla que hubiere
desestimado, indicando en tal caso las razones que hubiere
tenido en cuenta para hacerlo.
La valoración de la prueba en la sentencia requerirá
el señalamiento del o de los medios de prueba mediante los
cuales se dieren por acreditados cada uno de los hechos y
circunstancias que se dieren por probados. Esta
fundamentación deberá permitir la reproducción del
razonamiento utilizado para alcanzar las conclusiones a que
llegare la sentencia.

31. Prueba en el ámbito cautelar.

Las medidas cautelares deben ser entendidas como decisiones provisionales acerca de la cautela del
propio procedimiento y que suponen un pronunciamiento racional del juez. Además, guardan
directa relación con la capacidad de reducir errores de cara al proceso penal en su etapa final. La
pregunta sobre la existencia de la actividad probatoria en el ámbito cautelar, y correlativamente,
sobre la formulación del estándar de prueba en este contexto, supone entrar en el contexto de
adjudicación de una medida cautelar de manera interna, dejando de lado su capacidad generadora
o reductora de errores.

La decisión judicial en el ámbito de las MMCC suele ser descrita como una que tiene:

1. Carácter provisional: las MC están desprovistas de una pretensión de persistencia en el


tiempo, subsistiendo mientras las razones que les justifican permanezcan (vocación de
revisarse constantemente, en la búsqueda de su sustitución o subrogación).
2. Carácter instrumental: las MC sirven a un objeto que no se relaciona directamente con la
decisión de conceder o no la medida, que en general se trata de cautelar el sentido del
proceso.
3. Carácter prospectivo: las MC están dedicadas a la evitación de eventos futuros, por existir
peligro para un determinado bien jurídico o interés, que supone definir un estado de cosas
que permite considerar que resulta razonable evitar el acaecimiento de un hecho que de
ocurrir, vulneraría el sentido del proceso. Esto diferencia el razonamiento probatorio de las
MC del de la sentencia que tiene una vocación retrospectiva, al suponer tener por
verdaderos enunciados que dicen relación con hechos que esencialmente han tenido lugar
en el pasado. El juez debe enfrentar un razonamiento predictivo, pero a la vez debe razonar
en base a evidencias que permitan afirmar como una conclusión racionalmente justificada
aquella que señala que un hecho acaecerá en el futuro. El juez debe ser capaz de justificar
racionalmente y con base en las pruebas que puede valorar si procede dictar una MC aun
antes de que ocurra el hecho que le puede justificar.
La decisión sobre una determinada MC no se encuentra desprovista de exigencia de racionalidad,
así como todas las decisiones de un proceso penal, la exigencia de un “justo y racional
procedimiento” abarca a todo momento procesal. Al contrario de lo que parte de la doctrina ha
sostenido3, cualquier decisión judicial que se pretenda controlar racionalmente supone alguna clase
de actividad probatoria. En el caso de las MC, siempre que se señale que el éxito del procedimiento
se encuentra en juego se identifican enunciados sobre hechos que permiten sostener que esto está
ocurriendo o puede razonablemente ocurrir. Los hechos que configuran el delito investigado
pueden ser corroborados para que cuenten como un dato provisional para aplicar una medida bajo
la lógica de la proporcionalidad (“antecedentes”). Al encontrarnos ante una decisión de relevancia
en el contexto del procedimiento, es sostenible que debe someterse a algún grado, aunque sea
mínimo, de corroboración.

Posiblemente el mejor modo de enfrentamiento que el juez tenga disponible para evaluar los datos
presentados por las partes respecto de las MMCC sea el denominado examen de “plausibilidad”,
derivado del esquema de una teoría general sobre estructura de la prueba, que supone la definición
de una relación entre los hechos que son corroborados en la audiencia con aquellos que buscamos
evitar, debiendo la evidencia sobre los hechos permitir la afirmación de un enunciado sobre la
probabilidad de ocurrencia de un determinado hecho en el futuro que permita justificar la MC.

Ese ejercicio es propio de la aplicación de las denominadas inferencias probatorias epistemológicas:


la observación de cierta regularidad en el acaecimiento de hecho permite sostener que nos
encontramos ante un relato plausible o no, sometiendo el relato a la lógica, generalizaciones
empíricas y pruebas científicas. También pueden concurrir determinadas inferencias probatorias
normativas, como es el caso de la presunción de inocencia como regla de clausura frente a la
incertidumbre fáctica en las MMCC. De esta manera, la presunción de inocencia permite sostener
que los casos de incertidumbre (determinados por las inferencias probatorias epistemológicas)
deben ser considerados a favor del imputado, debiendo ser entendida como una regla que establece
presunciones y que forma parte del modelo de razonamiento probatorio del juez.

Debe distinguirse acá entre predicciones, que suponen necesariamente a la evidencia, de las meras
especulaciones. En las MMCC, dado el contexto probatorio que parece quedar definido, debemos
orientar la actividad de valoración de antecedentes, en una clase de predicción y no de especulación.

32. Otras medidas cautelares personales.

Art. 155 CPP. Para garantizar el éxito de las diligencias de investigación, la seguridad de la sociedad,
la protección al ofendido o asegurar la comparecencia del imputado a ciertas actuaciones del
procedimiento o de la ejecución de la sentencia, después de formalizada la investigación el tribunal,
a petición del fiscal, del querellante o la víctima, puede imponer una o más de las siguientes medidas
(enumeración taxativa):

3
Algunos sostienen que sólo hay prueba como actividad y como producción de evidencias en la etapa de
juicio oral.
1. Privación de libertad, total o parcial, en su casa o i en la que el propio imputado señalar, si
aquella se encontrare fuera de la ciudad de asiento del tribunal;
2. La sujeción a la vigilancia de una persona o institución de terminada, las que informarán
periódicamente al juez;
3. La obligación a presentarse periódicamente ante el juez o ante la autoridad que el
designare;
4. La prohibición de salir del país, de la localidad en el cual residiere o del ámbito territorial
que fijare el tribunal;
5. La prohibición de asistir a determinadas reuniones, recintos o espectáculos públicos, o de
visitar determinados lugares;
6. La prohibición de comunicarse con personas determinadas siempre que no se afectare el
derecho a defensa; y
7. La prohibición de aproximarse al ofendido o a su familia y, en su caso, la obligación de
abandonar el hogar que compartiere con aquel.

El tribunal podrá imponer una o más de estas medidas según resultare adecuado al caso y ordenará
las actuaciones y comunicaciones necesarias para garantizar el cumplimiento.

Características:

1. Su finalidad es determinada;
2. No proceden en aquellos casos en que sólo procede la citación;
3. Solo proceden una vez formalizada la investigación;
4. Deben ser decretadas en audiencia por el tribunal, a petición del fiscal, querellante o
víctima;
5. Son acumulables (“una o más”);
6. Se rigen en lo que no resulte contrario, por las normas de la PP;
7. Pueden suspenderse, y admitirse en tal evento las cauciones del art. 146, a petición del
afectado, oyendo al Fiscal y con citación de los demás intervinientes que participaron en la
audiencia en que se decretaron, cuando el tribunal estime que con ello no se pone en
peligros los objetivos de su imposición.

33. Etapas del procedimiento penal. Explicación y finalidad.

El procedimiento ordinario en materia penal está regulado en el Libro II del CPP, arts. 166 y ss. A
falta de norma especial, todo delito se somete a la tramitación común. Además, tiene aplicación
supletoria respecto de diversos procedimientos especiales, dentro o fuera del CPP. Se le aplican
diversas normas del CPC.

Estructura: el procedimiento ordinario por crimen o simple delito de acción penal pública se divide
en 3 etapas.

1. Etapa de investigación (arts. 166 a 258): se indagan preliminarmente por el MP y policía los
hechos que revisten caracteres de delito, recolectando antecedentes probatorios que permitan
fundamental la acusación en contra de una persona determinada (imputado). El MP dirigirá en
manera exclusiva la investigación (art. 3 CP y 83 CPR). El JG interviene cuando pueda verse
afectada una garantía constitucional del imputado o terceros, pudiendo adoptar medidas que
importan un control respecto de la actuación del MP (ej. admisibilidad de la querella, amparo
ante el JG, apercibimiento para formalizar, reapertura de la investigación, etc.). Durante su
etapa desformalizada, es esencialmente administrativa, salvo la autorización de diligencias que
requieran autorización del JG. No hay un plazo dentro del cual se debe formalizar, salvo aquel
contemplado para que opere la prescripción de la acción penal. Una vez formalizada la
investigación, empieza a correr el plazo de 2 años para el cierre de la investigación (JG puede
fijar un plazo menor), suspendiéndose el plazo de prescripción de la acción penal. El
procedimiento ordinario puede terminar en esta etapa por falta de antecedentes, salidas
alternativas, aplicación del principio de oportunidad, o por sobreseimiento temporal o
definitivo. Una vez cerrada la investigación, el fiscal dispone de 10 días para: (i) solicitar el
sobreseimiento definitivo o temporal de la causa; (ii) formular la acusación; (iii) comunicar la
decisión de no perseverar en el procedimiento, por no haberse reunido durante la investigación
los antecedentes suficientes para fundar una acusación. En los dos primeros casos el fiscal debe
presentar un requerimiento al JG, quien debe citar a audiencia.
2. Etapa de preparación de juicio oral o etapa intermedia (arts. 259 a 280): supone una acusación
contra el imputado, controlando el JG la corrección formal de la acusación (sin atender al mérito
de la acusación)4, así como la validez y pertinencia de las pruebas ofrecidas por las partes. Se
pueden identificar tres momentos separados: (i) la acusación (etapa escrita); (ii) la audiencia de
preparación del juicio oral (etapa oral); (iii) el auto de apertura del juicio oral. Su función es
delimitar precisamente el objeto del juicio respecto de los hechos debatidos y las pruebas que
se presentaran para acreditarlos. Tiene en consecuencia como finalidades: (i) determinar el
objeto de la litis, mediante la acusación; (ii) depurar el procedimiento obligando a que se hagan
valer y se resuelvan todos los vicios procesales que pudiesen afectarlo; (ii) determinar el objeto
de la prueba en el JO y los medios de prueba que podrán ser o no usados; (iii) permite la
aplicación de salidas alternativas respecto de la pretensión penal y conciliación respecto de la
pretensión civil, así como la aplicación del procedimiento abreviado. El procedimiento ordinario
puede terminar en esta etapa por salida alternativa o por procedimiento especial. El auto de
apertura del JO es la resolución más relevante de la etapa, dando paso al JO, determinando cual
será el objeto del mismo y las pruebas que se podrán rendir dentro del mismo.
3. Etapa de juicio oral (arts. 281 a 351): los jueces del TOP deciden respecto de la acusación sobre
pruebas rendidas durante el juicio, debiendo al término de la audiencia absolver o condenar,
dictando sentencia razonada conforme a las reglas de la sana crítica. Se pueden identificar tres
momentos (i) actuaciones previas a la audiencia del JO (preparación); (ii) audiencia del juicio
oral; (iii) redacción y lectura de la sentencia definitiva. El tribunal tiene principalmente
facultades de dirección y disciplina (ej. dirigir y moderar el debate, ordenar la rendición de
pruebas ofrecidas por las partes, exigir el cumplimiento de solemnidades correspondientes,

4
En sistemas comparados la principal función de esta etapa es controlar el requerimiento acusatorio,
evitando acusaciones sin fundamento. El NSPP se apartó de dicha finalidad, no teniendo el JG control
negativo, sino solo formal, esto para evitar el prejuzgamiento judicial y reafirmar que la promoción y
persecución penal corresponde al MP y no a los jueces.
ejercer facultades disciplinarias destinadas a mantener el orden y decoro durante el debate, y
en general, garantizar la eficaz realización del mismo). Es la etapa más relevante del proceso
penal, en la cual se resuelve definitivamente el conflicto penal. Las etapas anteriores son
meramente preparatorias, sin valor probatorio alguno. En ella, todos los planteamientos,
pruebas y decisiones deben hacerse en forma verbal, con excepción de la sentencia definitiva,
que es escrita, sin perjuicio de darse a conocer a las partes mediante su lectura. Durante la
audiencia no se admite la presentación de argumentación o peticiones por escrito. Contra la
sentencia definitiva pronunciada por TOP solo procede recurso extraordinario de nulidad, por
causales contempladas en los arts. 373 y 374, que deberá presentarse dentro de los 10 días
siguientes a la notificación.

Principios formativos más importantes aplicables: bilateralidad, dispositivo, oralidad, publicidad,


inmediación, concentración, continuidad, preclusión.

34. Facultad para no iniciar la investigación.

Decisión administrativa adoptada por el MP, antes de formalizada la investigación, por la cual no se
da inicio a la investigación de un hecho por que los hechos denunciados no son constitutivos de
delitos o se encuentra extinguida la responsabilidad penal del imputado.

Es un hecho irrefutable la imposibilidad de que todos los hechos que ingresan al sistema de
persecución penal sean investigados y castigados. Los recursos son siempre escaso y siempre exista
una llamada cifra oscura. Es por ello que el NCPP recoge el principio de oportunidad, como una
contrapartida al principio de legalidad procesal penal. Se pretende excluir del sistema rápidamente
aquellos casos en que no existe ius puniendi aplicando el principio de selectividad, evitando gastar
recursos. En un sentido extenso el concepto de “principio de oportunidad”, cabrían dentro de él una
serie de facultades que se le otorgan al MP. Sin embargo, en su sentido restringido y técnico, este
principio se limita al art. 170 CPP.

Requisitos (art. 168): (i) no debe haber intervenido el juez de garantía en el procedimiento; (ii) los
hechos relatados (a) no son constitutivos de delito o cuando los antecedentes y datos suministrados
permiten establecer que (b) se encuentra extinguida la responsabilidad penal del imputado; (iii)
resolución fundada; (iv) aprobación del JG. Procede respecto de toda clase de delitos.

Control judicial (art. 169): tanto en este caso como en el caso del archivo provisional, la víctima
puede provocar la intervención del JG deduciendo la querella respectiva. En caso que el juez la
admita a tramitación, el fiscal deberá seguir adelante la investigación.

35. Archivo provisional.

Decisión administrativa adoptada por el MP, antes de formalizada la investigación, por la cual no se
da inicio a la investigación de un hecho por no existir antecedentes o datos que permitan llevarla a
cabo.

Art. 167. Requisitos: (i) no debe haber intervenido el JG en el procedimiento; (ii) en la investigación
no aparecen antecedentes que permitan desarrollar actividades conducentes al esclarecimiento de
los hechos; (iii) si el delito merece pena aflictiva, la decisión del Fiscal debe ser sometida a
aprobación del Fiscal Regional.

Si concurren estos requisitos, se archivará provisionalmente a espera de mejores datos de


investigación. Se trata de una medida esencialmente revocable ante nuevos indicios. Suspende la
investigación hasta que aparezcan antecedentes. Permite descongestionar el sistema penal,
seleccionando, en aquellos casos en que no existe expectativa razonable de éxito por falta de
antecedentes existentes.

La víctima puede solicitar al MP la reapertura del procedimiento y la realización de las diligencias de


investigación. Asimismo, puede reclamar de la denegación de tal solicitud ante las autoridades del
MP.

36. Principio de oportunidad.

Facultad del MP para decidir en forma motivada no iniciar una persecución penal o abandonar la ya
iniciada, cuando se trataré de un hecho que no comprometiere gravemente el interés público.

Art. 170 CPP. “Facultad del órgano encargado de ejercer la acción penal pública y de acusar, para
renunciar al ejercicio de la acción o suspender o hacer cesar el curso del procedimiento ya iniciado,
respecto de uno o más delitos y/o imputados, pese a la existencia de un hecho que reviste los
caracteres de delito “.

Principio de oportunidad en sentido estricto. El MP puede no iniciar la persecución penal o


abandonar la a iniciada cuando: (i) se trate de un hecho que no comprometa gravemente el interés
público; (ii) la pena mínima asignada al delito no exceda la de presidio o reclusión menores en su
grado mínimo (61 a 301 días); (iii) no se trate de un delito cometido por funcionario público en el
ejercicio de sus funciones. Son requisitos copulativos.

A diferencia del archivo provisional y la facultad de no iniciar la investigación, el principio de


oportunidad tiene aplicación durante toda la investigación, antes o después de formalizada, pero
antes del cierre de la misma. Los criterios de aplicación del principio de oportunidad son
determinados por el Fiscal Nacional. El legislador solo estableció requisitos generales de
procedencia respecto de la pena y el autor del delito. El Fiscal debe emitir una decisión motivada
que será comunicada al JG, el cual notificará a los intervinientes.

Dentro del plazo de 10 días siguientes a la comunicación de la decisión del Fiscal, el juez, de oficio o
a petición de cualquier interviniente, podrá dejar sin efecto dicha decisión cuando considere que ha
excedido los límites por no concurrir alguno de los requisitos antes señalados. Asimismo, será dejada
sin efecto cuando, dentro del mismo plazo, la víctima manifieste de cualquier modo su interés en el
juicio o en la continuación de la persecución penal.

Transcurrido el plazo o rechazada por el juez la reclamación, los intervinientes tendrán 10 días más
para recamar la decisión del Fiscal ante las autoridades del MP, las cuales deberán verificar si aquella
decisión se ajusta o no a las políticas generales del servicio y a las normas dictadas al respecto.
Transcurrido este plazo o cuando las autoridades del MP hayan rechazado la reclamación, se
entiende extinguida la acción penal. Ello no perjudica a la responsabilidad civil que se pudiera llevar
a efecto en la vía correspondiente.

37. Formalización de la investigación. Concepto, oportunidad y efectos. Principio de congruencia.

Concepto (art. 229): “comunicación que el fiscal efectúa al imputado, en presencia del juez de
garantía, de que desarrolla actualmente una investigación en su contra respecto de uno o más
delitos determinados”.

Contenido de la comunicación: (i) existencia de una investigación respecto del imputado; (ii) el o los
hechos que configuran uno o más delitos respecto de los cuales se realiza la investigación; (iii) la
participación que se atribuye al imputado en estos delitos.

Cumple con una función de garantía, informando específica y claramente al imputado de los hechos
que se le acusan, de su calificación jurídica y del grado de participación que se le atribuye en ellos.
Es una manifestación del derecho de defensa, ya que permite al imputado recopilar pruebas,
solicitar diligencias, y oponerse.

Crítica: lo que en realidad se comunica son los hechos que se investigan, no siendo determinante la
calificación jurídica que se haga de los mismos.

Desde dicho momento: (i) la defensa podrá intervenir más activamente en el procedimiento; (ii) el
JG asume más intensamente su rol de fiscalizador; (iii) el MP dispone de medios más intensos de
actuación, que pueden implicar mayores restricciones a los derechos del imputado.

Busca reponer una situación que resultaba gravosa para el imputado (el auto de procesamiento).
No es una resolución judicial ni genera privación ni limitaciones, permitiendo al imputado el ejercicio
pleno de derechos (a diferencia del auto de procesamiento). Es un requisito previo para dictar
ciertas restricciones (ej. PP y MMCC), pero de por sí no genera ninguna privación o limitación de los
derechos del imputado.

Principio de congruencia: el MP quedará constreñido a los hechos que incluya en los cargos
formalizados, con lo cual se impide la posibilidad de una sorpresiva ampliación de los mismos,
cuando luego, deduzca la acusación. La acusación solo podrá referirse a los hechos y personas
incluidos en la formalización, aunque se efectuaré una calificación jurídica distinta. De la misma
manera, la sentencia condenatoria no podrá exceder el contenido de la acusación, aunque puede
darse una calificación jurídica distinta o apreciar la concurrencia de causales modificatorias de
responsabilidad penal, siempre que se hubiere advertido a los intervinientes en la audiencia.

Oportunidad (art. 230): facultad o atribución exclusiva del MP, no estando obligado a formalizar si
no lo desea, pudiendo hacerlo cuando considere oportuno formalizar el procedimiento por medio
de la intervención judicial (por RG). Excepcionalmente está forzado legalmente a formalizar cuando
necesitare autorización para que se realicen determinadas actuaciones o se dicten ciertas
resoluciones por el JG (ej. MMCC, recepción anticipada de prueba, realizar determinadas
diligencias).
Excepción: no habiéndose formalizado con anterioridad, el Fiscal estará obligado a formalizar (salvo
las excepciones legales del art. 236) cuando: (i) deba requerir la intervención judicial para la práctica
de determinadas diligencias de investigación; (ii) debiere solicitar la intervención judicial para la
recepción anticipada de prueba; (iii) solicitare medidas cautelares.

Efectos jurídicos (art. 233): (i) suspende el curso de la prescripción de la acción penal, en
conformidad al art. 96 del CP; (ii) comienza a correr el plazo previsto en el art. 247, esto es, el plazo
para cerrar la investigación (2 años); (iii) el MP pierde la facultad de archivar provisionalmente el
procedimiento.

Audiencia (art. 231 y 232): para formalizar la investigación respecto de un imputado que no se
encuentre detenido (en el caso contrario aplica el art. 132 y la investigación se formaliza en la
audiencia del control de detención), el Fiscal solicitará al JG la realización de una audiencia en fecha
próxima, mencionando: (i) individualización del imputado; (ii) indicación del delito que se le
atribuye; (iii) fecha y lugar de comisión; (iv) grado de participación asignado. A esta audiencia se
citará al imputado, a su defensor y a los demás intervinientes.

En la audiencia, el juez ofrece la palabra al fiscal para que exponga verbalmente los cargos que
presente contra el imputado, y las solicitudes que efectué al tribunal. El imputado puede manifestar
lo que estime conveniente. El juez abre el debate sobre las demás cuestiones que los intervinientes
plantean.

Plazo judicial para cierre de la investigación (art. 234): cuando el JG, de oficio o a petición de los
intervinientes, oyendo al MP, lo considere necesario con el fin de cautelar la garantía de los
intervinientes y siempre que las características de la investigación lo permitieren, podrá fijar en la
misma audiencia un plazo para el cierre de la investigación, al vencimiento del cual se producirán
los efectos provistos en el art. 247.

38. Diligencias que el fiscal puede realizar sin autorización judicial.

La CPR y la ley señalan claramente los sujetos que deben efectuar la investigación: “los fiscales
dirigirán la investigación y podrán realizar por sí mismos o encomendar a la policía todas las
diligencias de investigación que consideraren conducentes al esclarecimiento de los hechos” (art.
180 inc. 1°). Dentro de las 24 horas siguientes a que tomare conocimiento de la existencia de un
hecho que revistiere caracteres de delito de acción penal pública por alguno de los medios previstos
en la ley, el fiscal deberá proceder a la práctica de todas las diligencias pertinentes y útiles al
esclarecimiento y averiguación del delito, circunstancias relevantes para la aplicación de la ley penal,
identificar a los partícipes de hecho y circunstancias que sirvieren para verificar su responsabilidad
(art. 180 inc. 2°).

Las actuaciones pueden ser: (i) autónomas de la policía5; (ii) autónomas del fiscal; (iii) previa
autorización judicial.

5
Arts. 83, 85, 90, 91 y 205 CPP.
Actuaciones autónomas del fiscal: directamente o a través de la policía, sin orden judicial previa.

1. Hacer constar el estado de personas, cosas o lugares, identificar a testigos y consignar sus
declaraciones (art. 181 inc. 1°).
2. Tomar nota y constancia de huellas, rastros y señales del hecho (art. 181 inc. 1°).
3. Disponer la práctica de operaciones científicas, toma de fotografías, filmación, grabación,
reproducción de imágenes, voces o sonidos por medios técnicos adecuados, requiriendo
intervención de organismos especializados (art. 181 inc. 2°). (Siempre y cuando no importen
una afectación a derechos y no se trate de delitos con pena de crimen, art. 226).
4. Recoger, identificar y conservar objetos, documentos e instrumentos que parecieren haber
servido o haber estado destinados a la comisión del hecho investigado, o que de él
provinieren, o que pudieren servir como medios de prueba (art. 187 y 188).
5. Exigir información a toda persona o funcionario público, quienes no podrán excusarse de
proporcionarla, salvo casos expresamente exceptuados por ley (art. 180 inc. final).
6. Tomar declaración a testigos que comparezcan voluntariamente. Si se niegan, puede pedir
medidas de apremio (art. 190).
7. Solicitar la práctica de informes periciales a miembros de organismos técnicos estatales
especializados o terceros de confianza y que tengan idoneidad profesional en la materia
(art. 314).
8. Disponer la práctica de exámenes corporales al ofendido e imputado, si aceptan
voluntariamente, en caso contrario, se requiere orden judicial siempre que no afecten su
salud o dignidad. Los exámenes médicos pueden realizarse en el Instituto Médico Legal o
cualquier otro servicio médico (art. 197).
9. Disponer la práctica de exámenes médicos y pruebas biológicas respecto de delitos sexuales
en clínicas y hospitales públicos y privados (art. 198).
10. Disponer la práctica de exámenes médicos y autopsias en el Servicio Médico Legal, u otros
servicios médicos (art. 199).
11. Realización de pruebas caligráficas al imputado, si éste consiente voluntariamente. En caso
contrario se requiere orden judicial (art. 203).
12. Disponer medidas de vigilancia para evitar fuga del imputado o la substracción de
documentos o cosas que constituyeren el objeto de la diligencia (art. 213).
13. Prestar auxilio a la víctima (art. 83 letra a), respecto a actuaciones de la policía sin orden
previa).
14. Citar al imputado a las dependencias del MP para tomarle declaraciones (art. 193).
15. En general, realizar toda otra diligencia que no importe privar, restringir o perturbar al
imputado o a un tercero del ejercicio de los derechos que la Constitución les asegura (art.
9).

39. Diligencias que deben realizarse con autorización judicial.

Por significar una privación, perturbación o amenaza de los derechos garantizados al imputado o a
un tercero por la CPR, el Fiscal solo podrá practicar la diligencia solo si cuenta con la autorización
previa del JG (art. 9).
1. Realización de exámenes corporales al imputado y ofendido, si no dan su consentimiento,
siempre que no afecten su salud o dignidad (art. 197);
2. Exhumación de un cadáver, debiendo resolver el juez tras citación del cónyuge o pariente
más cercano (art. 202);
3. Entrada y registro de lugares con el objetivo de buscar al imputado, buscar huellas o rastros
y buscar medios que sirvan para la comprobación del hecho investigado o la participación
del imputado en el mismo. (VER ARTS. 204-211).
4. Incautación de objetos y documentos relacionados con el hecho investigado, que pudieren
ser objeto de la pena de comiso y aquellos que pudieren servir como medios de prueba (art.
217). Hay ciertos objetos y documentos respecto de los cuales no podrá disponerse la
incautación, cuando se encuentren en poder de personas a quienes la ley reconoce la
facultad de no prestar declaración (art. 303), que no fueren imputadas por el hecho
investigado y cuando se trate de objetos y documentos que no pudieren caer en comiso
(art. 220).
5. Retención e incautación de correspondencia (art. 218).
6. Copias de comunicaciones o transmisiones (art. 219).
7. Interceptación y grabación de comunicaciones telefónicas, cuando existieren fundadas
sospechas basadas en hechos determinados, de que una persona hubiere cometido o
participado en la preparación o comision, o que ella preparare actualmente la comisión o
participación en un hecho punible que mereciere pena de crimen, y la investigación lo
hiciere imprescindible (art. 222).
8. Otros medios técnicos de investigación. Si el delito merece pena de crimen, el JG, a petición
del MP, puede ordenar la fotografía, filmación u otros medios de reproducción de imágenes
conducentes al esclarecimiento de los hechos. Asimismo, podrá disponer la grabación de
comunicaciones entre personas presentes (art. 226).
9. Por RG, para realizar cualquier diligencia que importe privar, restringir o perturbar al
imputado o a un tercero del ejercicio de derechos que la CPR les asegura (art. 9).

Excepción (art. 236): las medidas requieren autorización judicial previa, pueden ser solicitadas por
el fiscal aún antes de formalización de la investigación y el tribunal puede decretarlas sin
conocimiento del afectado, cuando gravedad de los hechos o la naturaleza de la diligencia
permitiere presumir que dicha circunstancia resulta indispensable para su éxito.Si posterior a la
formalización, debe procederse también sin conocimiento imputado, el juez lo autorizará cuando la
reserva resultare estrictamente indispensable para la eficacia de la diligencia

40. Entrada y registro en lugares cerrados.

Lugares y recintos de libre acceso público (art. 204): las policías pueden efectuar su registro, en
búsqueda del imputado, si hubiere en su contra orden de detención, o de rastros o huellas del hecho
investigado o de medios que pudieren servir a la comprobación del delito.

Lugares cerrados: se debe distinguir:


1. Lugares cerrados ordinarios (art. 205): todos aquellos lugares cerrados distintos de los
regulados en el NCPP de modo especial. Es presupuesto para la entrada y registro
(allanamiento) la presunción de que el imputado o los medios de comprobación del hecho
investigado se encuentran dentro del lugar.
a. Debe contarse con el consentimiento del propietario o encargado del lugar;
b. El funcionario que practique la diligencia debe individualizarse y cuidar que esta se
realice causado el menor daño y las menores molestias posibles a los ocupantes;
c. Se entregará al propietario o encargado, un certificado que acredite el hecho del
registro, la individualización de los funcionarios que lo han practicado y del
funcionario que lo ha ordenado;
d. En caso de que el propietario o encargado no permita la entrada o registro, la policía
adoptara la medidas tendientes a evitar la posible fuga del imputado y el Fiscal
solicitará al juez la autorización, haciendo saber las razones de la negativa.
2. Lugares cerrados especiales (art. 209): (i) lugares religiosos; (ii) edificios donde funcionare
alguna autoridad pública; (iii) recintos militares. Para entrar y registrar estos lugares, el fiscal
no requiere la autorización del JG, pero deberá cumplir con otros requisitos tanto o más
exigentes (ver art. 209). En estricto rigor no podría calificarse como una de las diligencias
que requieren autorización judicial. No obstante, puede haber intervención del poder
judicial.
3. Lugares con inviolabilidad diplomática (ver art. 210).
4. Lugares consulares (art. 211). Similar al caso anterior, pero las personas que pueden prestar
el consentimiento para la realización de las diligencias son distintas (jefe de la oficina
consular, persona que éste designe o el jefe de la misión diplomáticas del mismo Estado).
Para los últimos dos lugares se toma en cuenta la Convención de Viena sobre Relaciones
Diplomáticas y la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, respectivamente.

Art. 206. Permite la entrada y registro de lugares cerrados sin autorización u orden previa, ni
consentimiento expreso del propietario o encargado, cuando las llamadas de auxilio de personas
que se encontraren al interior u otros signos evidentes indicaren que en el recinto se está
cometiendo un delito. Deberá comunicarse inmediatamente al Fiscal una vez terminado el
procedimiento y levantarse un acta circunstanciada que se enviará a éste dentro de las 12 horas
siguientes, entregándose una copia al propietario o encargado del lugar.

Normas comunes:

1. Horario para el registro (art. 207). Por RG entre las 6.00 y las 22.00 horas, salvo: (i) lugares
de libre acceso público que se encuentran abiertos durante la noche; (ii) casos urgentes,
cuando su ejecución no admita demora, debiendo la resolución señalar expresamente el
motivo de la urgencia.
2. Contenido de la orden de registro (art. 208). Debe señalar: (i) el o los edificios o lugares que
hubieren de ser registrados; (ii) el Fiscal que lo hubiere solicitado; (iii) la autoridad
encargada de practicar el registro; (iv) el motivo del registro y, en su caso, del ingreso
nocturno.
3. Duración de la autorización. Tiene una vigencia máxima de 10 días, pudiendo ser menor,
cuando el juez así lo determine. En caso que la diligencia se haga una vez caducada, podría
ser declarada nula o incidir en la eventual ilicitud de los medios de prueba obtenidos a partir
de ella.
4. Procedimiento previo, realización del registro y constancia (art. 212, 214 y 216).
5. Objetos y documentos no relacionados con el hecho investigado (art. 215). En la práctica
de la diligencia pueden descubrirse elementos que permiten sospechar la existencia de un
hecho punible distinto del que constituye la materia del procedimiento. Se puede proceder
a la incautación previa orden judicial, debiendo ser conservados por el fiscal.
6. En la diligencia se podrán incautar objetos y documentos (art. 217): (i) relacionados con el
hecho investigado; (ii) los que puedan ser objeto de la pena de comiso; (iii) los que puedan
servir como medios de prueba, previa orden judicial.
7. Medidas de vigilancia (art. 213). Aun antes de la autorización del JG, el Fiscal puede
disponer las medidas de vigilancia que estime convenientes para evitar la fuga del
imputado o la sustracción de documentos o cosas que constituyeren el objeto de la
diligencia.

41. Amparo ante el juez de garantía.

Art. 95 CPP. “Toda persona privada de libertad tendrá derecho a ser conducida sin demora ante un
juez de garantía, con el objeto de que examine la legalidad de su privación de libertad y, en todo
caso, para que examine las condiciones en que se encontrare, constituyéndose, si fuere necesario,
en el lugar en que ella estuviere. El juez podrá ordenar la libertad del afectado o adoptar las medidas
que fueren procedentes.

El abogado de la persona privada de libertad, sus parientes o cualquier persona en su nombre podrán
siempre ocurrir ante el juez que conociere del caso o aquél del lugar donde aquélla se encontrare,
para solicitar que ordene que sea conducida a su presencia y se ejerzan las facultades establecidas
en el inciso anterior.”

La privación que se impugna no puede tener origen en una resolución judicial. De la historia del
precepto se desprende que esta acción no se estableció para impugnar resoluciones judiciales,
encontrándonos hoy en día frente a un proceso contradictorio que abre las puertas en sus fases a
diversas formas de defensa. La consagración de este amparo no implica que la acción de amparo
constitucional (art. 21 CPR) desaparezca.

Competencia: es conocido en única instancia por el JG. Sin embargo, el MP ha señalado que es
posible apelar lo fallado por el JG, cuando conjuntamente y conforme a las reglas generales el JG
ponga término al juicio, haga imposible su continuación o lo suspenda por más de 30 días (ej.
Sobreseimiento temporal).

Paralelo entre acción constitucional de amparo y el amparo ante el JG:

Amparo constitucional (art. 21 CPR) Amparo ante el JG (art. 95 NCPP)


Carácter preventivo y correctivo Solo correctivo
Preserva la libertad ambulatoria y la seguridad Preserva la libertad ambulatoria y las normas
individual que regulan la privación de libertad
Cualquiera sea el origen de la privación, No procede respecto de privaciones que tengan
perturbación o amenaza a la libertad o origen jurisdiccional
seguridad
Se tramita conforme al art. 21 CPR y al AA de la Se tramita exclusivamente de acuerdo al NCPP
Corte Suprema de 1932
Se falla en 1° instancia por la Corte de Se falla en única instancia por el JG, sin perjuicio
Apelaciones respectiva, y en 2° instancia por la de la prevención que ha realizado el MP
Corte Suprema

42. Juicio inmediato.

Es una facultad exclusiva del Fiscal, tratándose de un mecanismo de aceleración del procedimiento,
ya que implica que la causa desde la audiencia de formalización, pase de inmediato al juicio oral. No
es una salida alternativa, ya que habrá enjuiciamiento del imputado, precisamente en un juicio oral.
Lo que significa, desde la perspectiva del fiscal, es que la investigación se encuentra agotada. Se usa
generalmente cuando estamos frente a un delito flagrante.

Oportunidad. Se debe plantear la solicitud en la audiencia de formalización de la investigación. En


caso de que se acoja la solicitud, cambiará de naturaleza y en los hechos, se transformará en
audiencia de preparación de juicio oral. El JG no se encuentra obligado por la petición del Fiscal. Las
resoluciones que dicte el JG en esta materia no son susceptibles de recurso alguno.

El imputado y su defensor pueden oponerse a la pretensión del fiscal. En caso de que el juez, luego
de acoger la solicitud, estime que se puede producir la indefensión del acusado, está facultado para
suspender la audiencia (por un plazo mínimo de 15 días y un máximo de 30), para que el acusado
plantee sus solicitudes de prueba.

Cuando sea acogida la solicitud del fiscal, en la misma audiencia de formalización, el MP deberá
formular verbalmente la acusación y ofrecer la prueba. Asimismo, el querellante podrá adherirse a
la acusación del fiscal o acusar particularmente y deberá indicar las pruebas de las que piensa
valerse. El imputado puede realizar las alegaciones que correspondan y ofrecer, a su turno, prueba.

Al fin de la audiencia, el juez dictará el auto de apertura del juicio oral, sin perjuicio de la citada
suspensión que puede disponer cuando estime la indefensión del acusado.

43. Juicio abreviado.

En la APJO, se puede también debatir, acerca de la solicitud de proceder de acuerdo al


procedimiento abreviado. La citada solicitud la puede exponer el fiscal en el escrito de acusación o
en forma verbal al iniciarse la audiencia, como en cualquier etapa del procedimiento después de
formalizada la investigación, en audiencia citada especialmente al efecto, o en otra en que se
plantee el asunto.
En caso de acogerse el uso del procedimiento abreviado, no se rinde prueba para fundamentar la
acusación y, la audiencia de preparación, no terminará por la dictación del auto de apertura de juicio
oral.

Es una “salida alternativa” al juicio oral, en el sentido amplio de la expresión, ya que, si se tramita
un procedimiento abreviado, no existirá juicio oral. Es una herramienta para descongestionar el
sistema procesal penal, de manera de precipitar una decisión judicial: será el JG, sin necesidad de
acudir al TOP, el que dictará la absolución o condena de una persona.

Se trata de una renuncia al juicio oral, no a la renuncia a un juicio, por parte del imputado, a su
derecho de juicio oral ante un tribunal colegiado como es el TOP, por lo que se requiere de su
consentimiento. Es por ello que el primer papel que debe asumir el JG es precisamente controlar el
consentimiento en cuanto a la libertad, realidad e información con que se ha prestado por el
imputado.

Se aplican las disposiciones del Título III del Libro IV (arts. 406 y ss.), luego las normas comunes del
NCPP (Libro I) y las disposiciones del procedimiento ordinario.

Presupuestos de procedencia (art. 406):

1. Que en la acusación el Fiscal haya solicitado la imposición de una pena privativa de libertad
no superior a 5 años de presidio o reclusión menores en su grado máximo, o bien
cualesquiera otras penas de distinta naturaleza, cualquiera fuere su entidad o monto, ya
fueren ellas únicas conjuntas o alternativas (ej. 5 años de presidio menor en su grado
máximo y multa de 40 UTM);
2. Que el imputado, en conocimiento de los hechos materia de la acusación y de los
antecedentes de la investigación que la fundaren: (i) los acepte expresamente; (ii)
manifieste su conformidad con la aplicación de este procedimiento;

Art. 409: antes de resolver la solicitud, el JG consultará al acusado a fin de asegurarse de que: (i) ha
prestado su conformidad al procedimiento abreviado en forma libre y voluntaria; (ii) ha conocido
de su derecho a exigir un juicio oral; (iii) entienda los términos del acuerdo y las consecuencias que
puedan significarle; y, especialmente (iv) que no hubiere sido objeto de coacciones ni presiones
indebidas por parte del fiscal o de terceros.

La existencia de varios acusados o la atribución de varios delitos no impedirán que se aplique este
procedimiento a los acusados o delitos respecto de los cuales concurran los presupuestos señalados.

No se produce una aceptación de la culpabilidad como ocurre en EEUU, sino que se aceptan
supuestos de hecho. No se contempla una negociación sobre la cuantía o naturaleza de las penas,
el único componente del acuerdo dice relación con el hecho que el fiscal y eventualmente el
acusador particular, deben establecer en la acusación una solicitud de pena máxima. Con ello, se le
otorga una certeza al acusado, porque el juez estará constreñido a la solicitud que debe efectuar el
fiscal.
La reforma del 2005 le otorgó al fiscal una nueva herramienta de rebaja de pena, al permitir que la
aceptación de los hechos pueda ser considerada por el fiscal como suficiente para estimar que
concurre la circunstancia atenuante del art. 11 n° 9 CP (colaboración sustancial al esclarecimiento
de los hechos), sin perjuicio de las demás reglas que sean aplicables para la determinación de la
pena. Se trata de una facultad del fiscal para estimar la mencionada atenuante, sin perjuicio de la
posterior aplicación que pueda hacer el JG.

La tasa condenatoria probablemente sea más alta en procedimientos abreviados que en los juicios
orales, ya que al tener el MP la facultad para proponerlo, abrirá el camino cuando cuente con buenos
datos de la investigación.

Oportunidad (art. 407): una vez que se encuentre formalizada la investigación, en cualquier etapa
del procedimiento, hasta la APJO. Debe distinguirse: (i) si no se ha deducido acusación, el fiscal y el
querellante, en su caso, la formulan verbalmente en la audiencia que el tribunal convoca para
resolver la solicitud de procedimiento abreviado, a la que deben citarse todos los intervinientes; (ii)
si se ha deducido acusación, el fiscal y el querellante pueden modificar la acusación, así como la
pena requerida, con el fin de permitir la tramitación abreviada.

*Esto fue introducido en la reforma de 2005, ampliando las oportunidades para solicitar el juicio
abreviado.

Oposición del querellante (art. 408): solo podrá oponerse cuando en su acusación particular hubiere
efectuado una calificación jurídica de los hechos, atribuido una forma de participación o señalado
circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal diferentes de las consignadas por el fiscal
en su acusación y, como consecuencia de ello, la pena solicitada se excediere el limite señalado en
el art. 406.

Resolución (art. 410): el juez aceptará la solicitud cuando: (i) los antecedentes de la investigación
sean suficientes para proceder de conformidad a las normas del procedimiento abreviado; (ii) la
pena solicitada por el fiscal se conforme con el limite señalado en el art. 405 inc. 1°; y (iii) verifique
que el acuerdo del acusado haya sido prestado con conocimiento de sus derechos, libre y
voluntariamente.

En caso de que el juez estime que no concurre alguno de estos requisitos, o cuando considere
fundada la oposición del querellante, rechazará la solicitud.

1. Si la negativa se pronuncia en la APJO se dictará el auto de apertura de juicio oral. Se


tendrán por no formulada la aceptación de los hechos por parte del acusado, la aceptación
de los antecedentes de la investigación y las modificaciones de la acusación realizadas por
el Fiscal o querellante para permitir la tramitación del procedimiento. Además, el juez debe
ordenar que todos los antecedentes relativos al planteamiento, discusión y resolución de
la solicitud de proceder conforme al procedimiento abreviado sean eliminados del registro
de audiencia;
2. En caso de que se produzca en otra de las oportunidades, se tendrán por no formuladas las
acusaciones verbales del fiscal o del querellante, así como las modificaciones efectuadas.
Tramitación (art. 411): el juez abre el debate, otorga la palabra al fiscal, quien debe efectuar una
exposición resumida de la acusación, las actuaciones y las diligencias de la investigación que la
fundamenten. Luego se otorga palabra a los demás intervinientes. La exposición final corresponde
siempre al acusado.

Sentencia (art. 412): cerrado el debate, el juez dictará sentencia. Existen dos límites absolutos para
eventual sentencia condenatoria: (i) no puede imponer pena superior ni más desfavorable que la
requerida por el fiscal o el querellante; (ii) no puede emitirse sobre la base de la aceptación de los
hechos por parte del imputado. La sentencia no se pronuncia sobre la demanda civil que se haya
interpuesto. El procedimiento abreviado no obsta a la concesión de alguna de las medidas
alternativas consideradas en la ley.

Contenido de la sentencia (art. 413).

La sentencia definitiva solo será impugnable por apelación, que se deberá conceder en ambos
efectos. En el conocimiento del recurso de apelación la Corte podrá pronunciarse acerca de la
concurrencia de los supuestos del procedimiento abreviado previstos en el art. 406. Es importante
que esta atribución se haya dejado establecida.

44. Suspensión condicional del procedimiento. Requisitos y condiciones.

Es una de las salidas alternativas que contempla el NCPP. Con esta medida, según muchos, se
distribuyen de modo eficiente los recursos limitados de persecución penal y junto a ello, se
descongestiona el sistema judicial. Asimismo, tiene la ventaja de otorgar la posibilidad de auxiliar a
la víctima por la vía de establecer como condición de suspensión, precisamente la reparación del
daño ocasionado con el delito.

Requisitos de procedencia (art. 237):

1. Acuerdo del fiscal con el imputado;


2. Solicitud del fiscal al JG. El juez podrá requerir del MP los antecedentes necesarios para
resolver;
3. Que la pena que pueda imponerse al imputado, en el evento de dictarse sentencia
condenatoria, no exceda de 3 años de privación de libertad. Se trata de una determinación
de la pena al caso concreto;
4. Que el imputado no hubiere sido condenado anteriormente por crimen o simple delito.

Es requisito de validez de la audiencia en que se ventila la solicitud de SCP la presencia del defensor
del imputado. En caso que concurran el querellante o la víctima, deberán ser oídos.

Al decretarla, el JG: (i) establecerá las condiciones a las que debe someterse el imputado; (ii)
determina el plazo en que deberán cumplirse las citadas condiciones (mínimo 1 año y máximo 3).
En caso de ser infringidas las condiciones, se puede revocar la decisión, reanudándose el
procedimiento. La resolución que se pronuncia sobre la SCP es apelable por el imputado, la víctima,
el MP y el querellante.
Condiciones (art. 238). El JG dispondrá, según corresponda, que, durante el periodo de suspensión,
el imputado esté sujeto al cumplimiento de una o más de las siguientes condiciones:

1. Residir o no residir en un lugar determinado;


2. Abstenerse de frecuentar determinados lugares o personas;
3. Someterse a tratamiento médico, psicológico o de otra naturaleza;
4. Tener o ejercer un trabajo, oficio, profesión o empleo, o asistir a algún programa
educacional de capacitación;
5. Pagar una determinada suma, a título de indemnización de perjuicios, a favor de la víctima
o garantizar debidamente su pago. Se podrá autorizar el pago en cuotas o dentro de un
determinado plazo, el que en ningún caso podrá exceder el período de suspensión del
procedimiento;
6. Acudir periódicamente ante el MP y, en su caso, acreditar el cumplimiento de las demás
condiciones;
7. Fijar domicilio e informar al MP de cualquier cambio del mismo;
8. Otra condición que resulte adecuada en consideración con las circunstancias del caso
concreto de que se tratare y fuere propuesta, fundadamente por el MP. Esta condición
abierta se incorporó en la reforma del 2005, antes la enumeración era taxativa.

Durante el periodo de la suspensión y oyendo a todos los intervinientes que concurran a ella, el juez
puede modificar una o más de las condiciones impuestas.

Efectos (art. 240):

1. Durante el período de suspensión, no se reanuda el curso de la prescripción de la acción


penal;
2. Durante el período, se suspende el plazo previsto en el art. 247 (2 años para el cierre de la
investigación).
3. No extingue las acciones civiles de la víctima o de terceros. Sin embargo, en el caso de que
la víctima reciba pagos en virtud de una condición impuesta, estos se imputan a la
indemnización de perjuicios que puedan corresponder;
4. No impide perseguir en sede civil las responsabilidades civiles derivadas del hecho;
5. Transcurrido el plazo que el tribunal fijó, sin que la suspensión se haya revocado, se extingue
la acción penal, debiendo el tribunal dictar de oficio o a petición de parte el sobreseimiento
definitivo.

Revocación (art. 239): cuando el imputado incumpla, sin justificación, y en forma grave y reiterada
las condiciones impuestas, o cuando fuera objeto de una nueva formalización de la investigación
por hechos distintos, el juez, a petición del fiscal o de la víctima, revocará la suspensión condicional
del procedimiento. este deberá continuar de acuerdo a las reglas generales. Esta resolución será
apelable

45. Acuerdos reparatorios. Concepto y requisitos


Es un tipo de salida alternativa, son acuerdos entre el imputado y la víctima (Ambos sujetos
procesales intervinientes) cuando existen bienes comerciables en el delito. (Por ejemplo: en el caso
de hurto o robo, sería el acuerdo de la devolución en dinero del valor comercial del o de los objetos.
Según el artículo 241 del cpp estos acuerdos entre victima e imputado tendrán que ser aprobados
por el juez de garantía en audiencia donde citará a los intervinientes del proceso para escuchar sus
planteamientos y verificar el consentimiento libre y con pleno conocimiento de sus derechos. Estos
solo podrán referirse a hechos investigados que afectaren bienes jurídicos de carácter patrimonial,
consistentes en lesiones menos graves o constituyeren delitos culposos.

46. Cierre de la investigación. Plazo y facultades.

Según el artículo 247 del cpp, el plazo para declarar el cierre de la investigación es transcurrido los
dos años desde la fecha en que la investigación hubiere sido formalizada. El fiscal deberá proceder
a cerrarla. Si no lo hiciere, tanto imputado como querellante podrá solicitar al juez para que aperciba
al fiscal para que proceda a tal cierre.

Para estos efectos el juez citará a los intervinientes a una audiencia, y si este no asiste, el juez
otorgará un plazo máximo de dos días para que éste se pronuncie, dando cuenta de esto al fiscal
regional. Si este no comparece transcurrido el plazo o se negare a decretar el cierre, juez dictará
sobreseimiento definitivo de la causa e informará al fiscal regional para que aplique las sanciones
administrativas correspondientes. Esta resolución puede ser apelable.

Si el fiscal de allana a la solicitud de cierre de investigación, deberá formular en la audiencia la


declaración que lo establezca y tendrá plazo de diez días para deducir acusación. Si no se deduce
acusación trascurrido el plazo, el juez fijará plazo máximo de dos días para que el fiscal la deduzca y
dará cuenta de inmediato al fiscal regional. De no hacerlo en el plazo de dos días, el juez, de oficio
o a petición de parte, en audiencia citada dictará el sobreseimiento definitivo e informará al fiscal
regional para que aplique las sanciones administrativas correspondientes.

Este plazo de dos años se suspenderá en los siguientes casos:

1) Cuando se dispusiere la suspensión condicional del procedimiento.


2) Cuando se decretare sobreseimiento temporal de conformidad al artículo 252.
3) Desde que se alcanzare un acuerdo reparatorio hasta el cumplimiento de las obligaciones
contraídas por el imputado a favor de la víctima o hasta que hubiere debidamente
garantizado su cumplimiento a satisfacción de esta.
Practicadas las diligencias para la averiguación del hecho punible y sus autores, cómplices o
encubridores, el fiscal podrá dentro de diez días:

a) Solicitar sobreseimiento definitivo o temporal de la causa


b) Formular acusación, cuando estimare que la investigación proporciona fundamento serio
para el enjuiciamiento del imputado
c) Comunicar la decisión del MP de no perseverar en el procedimiento, por no haberse reunido
los antecedentes suficientes para fundar la acusación. (ocurrida esta opción, se dejará sin
efecto la formalización y dará lugar a que el juez revoque las medidas cautelares decretadas,
así como que la prescripción de la acción penal continuara corriendo como si nunca se
hubiere interrumpido).

47. Sobreseimiento definitivo y temporal.

Según el artículo 250 del cpp, el juez de garantía dictará el sobreseimiento definitivo cuando:

a) El hecho investigado no fuere constitutivo de delito


b) Apareciere claramente establecida la inocencia del imputado
c) El imputado estuviere exento de responsabilidad criminal en conformidad con el artículo 10
del cpenal
d) Se hubiere extinguido la responsabilidad penal del imputado por algunos de los motivos
establecidos en la ley
e) Sobreviniere un hecho que, con arreglo a la ley, pusiere fin a dicha responsabilidad
f) El hecho de que se tratare hubiere sido materia de un procedimiento penal en el que
hubiere recaído sentencia firme respecto del imputado.
No se podrá conceder respecto de los delitos que, conforme los tratados internacionales
ratificados por Chile y vigentes, sean imprescriptibles o no puedan ser amnistiados, salvo
números 1 y 2 del artículo 93 del cpenal.

48. Decisión del MP de no perseverar.

Transcurrido el plazo de diez días desde el cierre de la investigación, esta decisión en una de las tres
opciones que el fiscal del ministerio público podría tomar. Esta decisión es por no haberse reunido
los antecedentes suficientes para fundar la acusación. (Ocurrida esta opción, se dejará sin efecto la
formalización y dará lugar a que el juez revoque las medidas cautelares decretadas, así como que la
prescripción de la acción penal continuara corriendo como si nunca se hubiere interrumpido).

49. Forzamiento de la acusación.

Según el artículo 258 del cpp, si el querellante particular se opusiere a la solicitud de sobreseimiento
del fiscal, el juez dispondrá que los antecedentes sean remitidos al fiscal regional para que este
revise la decisión del fiscal a cargo de la causa. Si este, dentro de los tres días siguientes, decidiere
que el MP formulará acusación, dispondrá si el caso seguirá en manos del mismo fiscal o designará
uno distinto. Si esto ocurriese, deberá formular acusación dentro de los diez días siguientes.

Si el fiscal regional ratificare la decisión del fiscal a cargo del caso, el juez podrá disponer que la
acusación correspondiente sea formulada por el querellante, quien la habrá de sostener en lo
sucesivo en los mismos términos que el código establece para el MP, o bien procederá a dictar
sobreseimiento correspondiente.
50. Acusación.

Tras el cierre de la investigación, el MP tiene diez días para: no perseverar, sobreseer o acusar. Etapa
intermedia (APJO) comienza con la acusación. Según el artículo 259 del cpp, la acusación (parte
escrita de la etapa) deberá contener:

a) Individualización de el o los acusados y de su defensor,


b) La relación circunstanciada de el o los hechos atribuidos y de su calificación jurídica,
c) La relación de las circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal que
concurrieren, aun subsidiariamente de la petición principal,
d) La participación que se atribuyere al acusado,
e) La expresión de los preceptos legales aplicables,
f) El señalamiento de los medios de prueba de que el MP pensare valerse en el juicio (si se
ofreciere rendir prueba de testigos, deberá presentarse lista individualizándolos con
nombre, apellidos, profesión y domicilio o residencia, y señalando los puntos sobre los que
habrá de recaer sus declaraciones. Del mismo modo deberá individualizar a peritos,
indicando títulos o calidades.),
g) La pena cuya aplicación se solicitare, y
h) En su caso, la solicitud de que se proceda de acuerdo al procedimiento abreviado.
La acusación sólo podrá referirse a hechos y personas incluidos en la formalización de la
investigación.

51. APJO. Citación, plazo, facultades del acusado, actuaciones del querellante y excepciones.

Artículo 260 del cpp: Presentada la acusación, el juez de garantía ordenará la notificación y citación
a todos los intervinientes dentro de las 24hr siguientes a la APJO, la que tendrá lugar en un plazo no
inferior a 25 ni superior a 35 días. Al acusado se le entregara copia de la acusación y se dejara
constancia de encontrarse a su disposición en el tribunal los antecedentes acumulados durante la
investigación.

Las facultades del acusado (artículo 263 cpp): hasta la víspera del inicio de la APJO por escrito, o a
su inicio en forma verbal, el acusado podrá:

a) Señalar los vicios formales de que adoleciere el escrito de acusación, requiriendo su


corrección,
b) Deducir excepciones de previo y especial pronunciamiento, y
c) Exponer argumentos de defensa que considere necesarios y señalar los medios de prueba
cuyo examen en el JO solicitare, en los mismo términos en el art. 259.
Actuaciones del querellante (art. 261 cpp): Hasta quince días antes de la fecha fijada para la
realización de la APJO, el querellante podrá por escrito:
a) Adherir a la acusación del MP o acusar particularmente. (al acusar particularmente podrá
cambiar acusación de MP totalmente siempre que todo sea dentro de la formalización de
la investigación, por ejemplo: cambiar la participación del acusado o la pena exigida)
b) Señalar los vicios formales de que adolecería el escrito de acusación, requiriendo su
corrección.
c) Ofrecer prueba que estimare necesaria para sustentar su acusación, lo que deberá hacerse
en los mismos términos del art. 259.
d) Deducir demanda civil, cuando procediere.
Excepciones de previo y especial pronunciamiento (art. 264 cpp): El acusado podrá oponer como
excepciones de previo y especial pronunciamiento las siguientes:

a) Incompetencia del juez de garantía


b) Litis pendencia
c) Cosa juzgada
d) Falta de autorización para proceder criminalmente cuando la CPR o ley lo exigieren (caso de
fuero político por ejemplo)
e) Extinción de la responsabilidad penal.
Las letras c y e podrán ser planteadas en el juicio oral mismo de no ser deducidas para ser discutidas
en la APJO.

52. APJO. Desarrollo de la audiencia.

Artículo 267 cpp: Resumen de las presentaciones de los intervinientes. Al inicio de la audiencia, el
juez de garantía hará una exposición sintética de las presentaciones que hubieren realizado los
intervinientes.

Artículo 268 cpp: Defensa oral del imputado. Si el imputado no hubiere ejercido por escrito las
facultades previstas en el artículo 263, el juez le otorgará la oportunidad de efectuarlo verbalmente.

Artículo 269 cpp: Comparecencia del fiscal y del defensor. La presencia del fiscal y del defensor del
imputado durante la audiencia constituye un requisito de validez de la misma.

La falta de comparecencia del fiscal deberá ser subsanada de inmediato por el tribunal, quien
además pondrá este hecho en conocimiento del fiscal regional. Si no compareciere el defensor, el
tribunal declarará el abandono de la defensa, designará un defensor de oficio al imputado y
dispondrá la suspensión de la audiencia por un plazo que no excediere de cinco días, a objeto de
permitir que el defensor designado se interiorice del caso.

La ausencia o abandono injustificados de la audiencia por parte del defensor o del fiscal será
sancionada conforme a lo previsto en el artículo 287.

Actuaciones de la APJO:

- Corrección de vicios formales (art. 270 cpp)


- Resolución de excepciones de previo y especial pronunciamiento (art. 271 cpp)
- Salidas alternativas (art. 273 y ss cpp)
- Solicitud de juicio abreviado (art. 406 y ss cpp)
- Conciliación acerca de responsabilidad civil y cautelares reales (art. 273 cpp) (cautelares
reales se tramitan como prejudiciales)
- Solicitud de prueba anticipada (art. 280 y vinculación 191 cpp)
- Convenciones probatorias (art. 275 cpp)
- Ofrecimiento y exclusión de prueba (art. 276 cpp) (Teoría del árbol envenenado)
- Solicitud de cautelares

53. APJO. Principios, vicios formales, excepciones y conciliación sobre la responsabilidad civil.

Principios: Oralidad e inmediación, concentración y continuidad* ver excepciones en art. 269 y 278.

Art. 266 cpp: oralidad e inmediación. La APJO será dirigida por el juez de garantía, quien lo
presenciará en su integridad, se desarrollará oralmente y durante su realización no se admitirá la
presentación de escritos.

Vicios formales (art. 270 cpp): Corrección de vicios formales en la audiencia de preparación del juicio
oral. Cuando el juez considerare que la acusación del fiscal, la del querellante o la demanda civil
adolecen de vicios formales, ordenará que los mismos sean subsanados, sin suspender la audiencia,
si ello fuere posible.

En caso contrario, ordenará la suspensión de la misma por el período necesario para la corrección
del procedimiento, el que en ningún caso podrá exceder de cinco días. Transcurrido este plazo, si la
acusación del querellante o la demanda civil no hubieren sido rectificadas, se tendrán por no
presentadas. Si no lo hubiere sido la acusación del fiscal, a petición de éste, el juez podrá conceder
una prórroga hasta por otros cinco días, sin perjuicio de lo cual informará al fiscal regional.

Si el ministerio público no subsanare oportunamente los vicios, el juez procederá a decretar el


sobreseimiento definitivo de la causa, a menos que existiere querellante particular, que hubiere
deducido acusación o se hubiere adherido a la del fiscal. En este caso, el procedimiento continuará
sólo con el querellante y el ministerio público no podrá volver a intervenir en el mismo.

La falta de oportuna corrección de los vicios de su acusación importará, para todos los efectos, una
grave infracción a los deberes del fiscal.

Excepciones (art. 271 cpp): Resolución de excepciones en la audiencia de preparación del juicio oral.
Si el imputado hubiere planteado excepciones de previo y especial pronunciamiento, el juez abrirá
debate sobre la cuestión. Asimismo, de estimarlo pertinente, el juez podrá permitir durante la
audiencia la presentación de los antecedentes que estimare relevantes para la decisión de las
excepciones planteadas.

El juez resolverá de inmediato las excepciones de incompetencia, litis pendencia y falta de


autorización para proceder criminalmente, si hubieren sido deducidas. La resolución que recayere
respecto de dichas excepciones será apelable.
Tratándose de las restantes excepciones previstas en el artículo 264, el juez podrá acoger una o más
de las que se hubieren deducido y decretar el sobreseimiento definitivo, siempre que el fundamento
de la decisión se encontrare suficientemente justificado en los antecedentes de la investigación. En
caso contrario, dejará la resolución de la cuestión planteada para la audiencia del juicio oral. Esta
última decisión será inapelable.

Conciliación sobre responsabilidad civil (art.273 cpp): Conciliación sobre la responsabilidad civil en
la audiencia de preparación del juicio oral. El juez deberá llamar al querellante y al imputado a
conciliación sobre las acciones civiles que hubiere deducido el primero y proponerles bases de
arreglo. Regirán a este respecto los artículos 263 y 267 del Código de Procedimiento Civil.

Si no se produjere conciliación, el juez resolverá en la misma audiencia las solicitudes de medidas


cautelares reales que la víctima hubiere formulado al deducir su demanda civil.

54. APJO. Convenciones probatorias y exclusión de prueba.

Artículo 275 cpp: Convenciones probatorias. Durante la audiencia, el fiscal, el querellante, si lo


hubiere, y el imputado podrán solicitar en conjunto al juez de garantía que de por acreditados
ciertos hechos, que no podrán ser discutidos en el juicio oral. El juez de garantía podrá formular
proposiciones a los intervinientes sobre la materia.

Si la solicitud no mereciere reparos, por conformarse a las alegaciones que hubieren hecho los
intervinientes, el juez de garantía indicará en el auto de apertura del juicio oral los hechos que se
dieren por acreditados, a los cuales deberá estarse durante el juicio oral.

Artículo 276 cpp: Exclusión de pruebas para el juicio oral. El juez de garantía, luego de examinar las
pruebas ofrecidas y escuchar a los intervinientes que hubieren comparecido a la audiencia, ordenará
fundadamente que se excluyan de ser rendidas en el juicio oral aquellas que fueren
manifiestamente impertinentes y las que tuvieren por objeto acreditar hechos públicos y notorios.

Si estimare que la aprobación en los mismos términos en que hubieren sido ofrecidas las pruebas
testimonial y documental produciría efectos puramente dilatorios en el juicio oral, dispondrá
también que el respectivo interviniente reduzca el número de testigos o de documentos, cuando
mediante ellos deseare acreditar unos mismos hechos o circunstancias que no guardaren
pertinencia sustancial con la materia que se someterá a conocimiento del tribunal de juicio oral en
lo penal.

Del mismo modo, el juez excluirá las pruebas que provinieren de actuaciones o diligencias que
hubieren sido declaradas nulas y aquellas que hubieren sido obtenidas con inobservancia de
garantías fundamentales.

Las demás pruebas que se hubieren ofrecido serán admitidas por el juez de garantía al dictar el auto
de apertura del juicio oral.
55. Auto de apertura de juicio oral.

Artículo 277 cpp: Al término de la audiencia, el juez de garantía dictará el auto de apertura del juicio
oral. Esta resolución deberá indicar:

a) El tribunal competente para conocer el juicio oral;

b) La o las acusaciones que deberán ser objeto del juicio y las correcciones formales que se hubieren
realizado en ellas;

c) La demanda civil;

d) Los hechos que se dieren por acreditados, en conformidad con lo dispuesto en el artículo 275;

e) Las pruebas que deberán rendirse en el juicio oral, de acuerdo a lo previsto en el artículo anterior,

f) La individualización de quienes debieren ser citados a la audiencia del juicio oral, con mención de
los testigos a los que debiere pagarse anticipadamente sus gastos de traslado y habitación y los
montos respectivos.

El auto de apertura del juicio oral sólo será susceptible del recurso de apelación, cuando lo
interpusiere el ministerio público por la exclusión de pruebas decretada por el juez de garantía de
acuerdo a lo previsto en el inciso tercero del artículo precedente. Este recurso será concedido en
ambos efectos. Lo dispuesto en este inciso se entenderá sin perjuicio de la procedencia, en su caso,
del recurso de nulidad en contra de la sentencia definitiva que se dictare en el juicio oral, conforme
a las reglas generales.

Si se excluyeren, por resolución firme, pruebas de cargo que el Ministerio Público considere
esenciales para sustentar su acusación en el juicio oral respectivo, el fiscal podrá solicitar el
sobreseimiento definitivo de la causa ante el juez competente, el que la decretará en audiencia
convocada al efecto.

56. JO. Principios.

Los principios del JO se encuentran establecidos desde el artículo 282 al 291 del cpp. Son:

- Art. 282 cpp: Continuidad del JO


- Art. 283 cpp: Suspensión de la audiencia o del JO
- Art. 284 cpp: Presencia ininterrumpida de los jueces y del MP en el JO
- Art. 285 cpp: Presencia del acusado en el JO
- Art. 286 cpp: Presencia del defensor en el JO
- Art. 287 cpp: Sanciones al abogado que no asista o abandonare la audiencia
injustificadamente
- Art. 288 cpp: Ausencia del querellante o de su apoderado en el JO
- Art. 289 cpp: Publicidad de la audiencia del JO
- Art. 290 cpp: Incidentes en la audiencia del JO
- Art. 291 cpp: Oralidad

57. JO. Dirección y disciplina.

Artículo 292 cpp: Facultades del juez presidente de la sala en la audiencia del juicio oral. El juez
presidente de la sala dirigirá el debate, ordenará la rendición de las pruebas, exigirá el cumplimiento
de las solemnidades que correspondieren y moderará la discusión. Podrá impedir que las
alegaciones se desvíen hacia aspectos no pertinentes o inadmisibles, pero sin coartar el ejercicio de
la acusación ni el derecho a defensa.

También podrá limitar el tiempo del uso de la palabra a las partes que debieren intervenir durante
el juicio, fijando límites máximos igualitarios para todas ellas o interrumpiendo a quien hiciere uso
manifiestamente abusivo de su facultad.

Además, ejercerá las facultades disciplinarias destinadas a mantener el orden y decoro durante el
debate, y, en general, a garantizar la eficaz realización del mismo.

En uso de estas facultades, el presidente de la sala podrá ordenar la limitación del acceso de público
a un número determinado de personas. También podrá impedir el acceso u ordenar la salida de
aquellas personas que se presentaren en condiciones incompatibles con la seriedad de la audiencia.

Artículo 293 cpp: Deberes de los asistentes a la audiencia del juicio oral. Quienes asistieren a la
audiencia deberán guardar respeto y silencio mientras no estuvieren autorizados para exponer o
debieren responder a las preguntas que se les formularen. No podrán llevar armas ni ningún
elemento que pudiere perturbar el orden de la audiencia. No podrán adoptar un comportamiento
intimidatorio, provocativo o contrario al decoro.

Artículo 294 cpp: Sanciones. Quienes infringieren las medidas sobre publicidad previstas en el art.
289 o lo dispuesto en el art. 293 podrán ser sancionados de conformidad con los artículos 530 ó 532
del Código Orgánico de Tribunales, según correspondiere.

Sin perjuicio de lo anterior, el tribunal podrá expulsar a los infractores de la sala.

En caso de que el expulsado fuere el fiscal o el defensor, deberá procederse a su reemplazo antes
de continuar el juicio. Si lo fuere el querellante, se procederá en su ausencia y si lo fuere su abogado,
deberá reemplazarlo.

58. JO. Disposiciones generales respecto de la prueba.

Artículo 295.- Libertad de prueba. Todos los hechos y circunstancias pertinentes para la adecuada
solución del caso sometido a enjuiciamiento podrán ser probados por cualquier medio producido e
incorporado en conformidad a la ley.
Artículo 296.- Oportunidad para la recepción de la prueba. La prueba que hubiere de servir de base
a la sentencia deberá rendirse durante la audiencia del juicio oral, salvas las excepciones
expresamente previstas en la ley. En estos últimos casos, la prueba deberá ser incorporada en la
forma establecida en el Párrafo 9º de este Título.

59. Valoración de la prueba. Límites de la sana crítica.

Artículo 297.- Valoración de la prueba. Los tribunales apreciarán la prueba con libertad, pero no
podrán contradecir los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los conocimientos
científicamente afianzados.

El tribunal deberá hacerse cargo en su fundamentación de toda la prueba producida, incluso de


aquélla que hubiere desestimado, indicando en tal caso las razones que hubiere tenido en cuenta
para hacerlo.

La valoración de la prueba en la sentencia requerirá el señalamiento del o de los medios de prueba


mediante los cuales se dieren por acreditados cada uno de los hechos y circunstancias que se dieren
por probados. Esta fundamentación deberá permitir la reproducción del razonamiento utilizado
para alcanzar las conclusiones a que llegare la sentencia.

Es importante establecer que la valoración de la prueba, o asignar valor a la prueba en su caso, es


asignar la capacidad de esta para corroborar la hipótesis de hecho. Es una regla de evitación de
errores.

Límites a la sana crítica: El ejercicio de asignar valor a la prueba a través de la sana crítica supone
como límite utilizar los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los conocimientos
científicamente afianzados. En general, en la práctica ocurre que las máximas de la experiencia se
usan para asignar valor y no exactamente como límite, basándonos en las generalizaciones
empíricas de la vida diaria.

60. Duda razonable como regla de estándar probatorio.

El estándar probatorio o de prueba es el juicio hipotético que regula la suficiencia e las evidencias
para condenar a un sujeto. Es importante establecer que el artículo 340 del cpp regula decisión de
condenar y no valoración, que sería el caso del artículo 297 del cpp.

La duda razonable es importante es tres ámbitos: (1) suficiencia, donde con su correcto uso todas
las demás hipótesis de presunción de inocencia deben haber sido superadas; (2) distribución de
error, donde el error sería por ende condenar al inocente; (3) hermenéutica, donde se proyecta la
duda razonable a todo el resto del proceso. Aquí nos centraremos en el tema de estándar
probatorio.

Tras la reforma procesal penal se adoptó este nuevo estándar probatorio para que el tribunal pueda
condenar a una persona. Este emerge de la tradición jurídica anglosajona y que hasta hace un
tiempo era desconocido en la propia cultura del derecho europeo continental. La duda razonable
fue en un inicio creación de la doctrina teológica, que procuraba asegurar en el jurado la idea de
que ellos podían condenar al imputado sin poner en riesgo su propia salvación, siempre y cuando
las dudas de la responsabilidad del acusado no fueran razonables. En la época en que comienza a
utilizarse como estándar, la máxima no era que un imputado se consideraba inocente mientras no
se probara, más allá de toda duda razonable, que había cometido el delito, sino que si él era inocente
debía estar en condiciones de convencer al jurado por la calidad y características de su refutación a
la evidencia del persecutor.

Basándonos en el artículo 340 del cpp, el tribunal en materia penal tendrá que condenar siempre y
cuando adquiriere, más allá de toda duda razonable, la convicción de que realmente se hubiere
cometido el hecho punible objeto de la acusación y que el acusado haya tenido una participación
culpable y penada por ley.

“la interpretación correcta del Art. 340 del Código Procesal Penal habría que hacerla tomando en
consideración los límites prescritos en el Art. 297 del mismo cuerpo adjetivo y, mediante una
interpretación no subjetivista del estándar de prueba más allá de toda duda razonable.” (Carnevali
y Castillo)

En consecuencia, la exigencia de la superación del umbral de la duda razonable dice relación con la
obligación de quien tiene el peso de la prueba –burden of proof– de refutar la presunción de
inocencia a través de pruebas que vayan más allá de toda duda razonable.

Con todo, no debe olvidarse que en el sistema anglosajón la decisión adjudicativa descansa en un
grupo de ciudadanos que, componiendo el jurado, deben decidir acerca de si el Estado sobrepasó
las exigencias del estándar de duda razonable. Por lo tanto, se trata de un grupo de ciudadanos,
carentes de formación profesional, jurídica, filosófica y epistemológica, que suelen decidir sobre sus
propias inclinaciones subjetivas y, además, sin ninguna obligación de fundamentar. En otras
palabras, se trata de un modelo de juicio en que la decisión se legitima por el escenario de
adversarialidad en que se da el juicio y el carácter representativo que los ciudadanos le dan a la
decisión que adoptan. Es, en palabras de Taruffo, un sistema donde la subjetividad de la decisión es
intrínseca al rol y a la función que se atribuye al jurado, y donde esa función no se funda en la
objetividad y en la racionalidad de las decisiones de los jurados, sino en una especie de “acto de fe”.
Su legitimidad, como parece obvio, no descansa en el valor epistemológico de sus decisiones, sino
que en una legitimación político-social.

El modelo adoptado en Chile ha descansado, desde siempre, sobre la idea de un juez


profesionalizado, técnico, experto y no elegido democráticamente. Su legitimidad democrática,
viene dada –entre otras cosas– por la motivación y justificación de sus decisiones que, como es
obvio, no pueden quedar entregadas a su subjetivismo, sino que a un proceso racional, sujeto a la
ley e intersubjetivamente contrastable. Y en materia penal esto es particularmente relevante,
porque en esos casos el juez tiene la potestad para privar de su libertad –en ciertos casos para
siempre– a otro ciudadano.
En nuestro sistema, entonces, las fundamentaciones del estándar de prueba, vinculadas a
decisiones subjetivistas o de probabilidades posteriores (bayesianas), simplemente, no tienen
sentido.

Como es comprensible, el nivel más alto lo tiene sólo el Ministerio Público. Como órgano persecutor
es el llamado a superar el máximo estándar, pues debe refutar la presunción de inocencia.

Este estándar probatorio del procedimiento penal es mayormente exigente que el estándar en
materia civil, ya que en el proceso penal entran en juego las garantías a favor del imputado, que no
tienen un equivalente en el proceso civil. Para condenar debe “estar probado que p”, y así que se
descarten las hipótesis que sean compatibles con la inocencia del imputado.

61. Probabilidad prevaleciente como regla de estándar probatorio en el proceso penal.

La probabilidad prevaleciente es un estándar probatorio de baja exigencia, conforme al cual se


requiere que se tenga por probada la proposición fáctica que resulte relativamente más
corroborada por las pruebas disponibles. Es mucho menos exigente que el estándar probatorio de
la duda razonable, ya que el error se distribuye equitativamente. Ahora por regla general este
estándar probatorio no aplica en el proceso penal, sin embargo, en el caso de las acciones civiles
dentro del proceso penal es donde se vuelve relevante, puesto que nos permite hacer la afirmación
de que el proceso penal contiene al proceso civil. Esto es, debido a que en caso de que se obtenga
condena, entonces, si o si se va a conceder la acción civil puesto que la duda razonable es un
estándar mucho más alto. Mientras que si se absuelve al imputado, también es posible que se
conceda la acción civil porque el estándar es mas bajo.

62. Distribución de errores en el proceso penal a través de la regla del art. 340 del cpp.

Los errores procesales son inevitables, puesto que la certidumbre total respecto de los hechos de
un proceso es imposible. Puesto que los errores son inevitables el derecho procesal debe encargarse
se administrar las posibilidades de error ya sea a través de:

1) Reducción de error
Distribuir el error: las decisiones judiciales expresan algún tipo de preferencia en caso de que el juez
cometa algún error. El sistema procesal tiene preferencia por ciertos errores. Por ejemplo, para
evitar que se absuelvan culpables se baja el estándar probatorio. Los errores se distribuyen a través
de estándares probatorios. En especial, el estándar probatorio de la duda razonable representa un
estándar probatorio de alta exigencia. El umbral de suficiencia para condenar a una persona es
altísimo, por tanto busca evitar de sobremanera la existencia de un falso positivo, es decir, que se
condene a un inocente. La preferencia de este estándar por proteger este tipo de error no se haya
en razones epistémicas sino morales puesto que se considera más grave que se condene a un
inocente que se absuelva un culpables, están implicadas razones vinculadas a la dignidad, libertad,
honra e incluso respecto por la vida humana. Lo que se tiene como consecuencia es que hay más
riesgo que se absuelvan inocentes.

63. Sentencia definitiva, explique en qué consiste la decisión central del proceso penal.

Según lo establecido en el artículo 339 del cpp, una vez clausurado el debate, los miembros del
tribunal que hubiesen asistido a él pasaran a deliberar en privado. Siguiendo con lo dicho, según el
artículo 340 del cpp, la convicción del tribunal deberá ir más allá de toda duda razonable para
condenar sobre la comisión del hecho punible objeto de la acusación al acusado a quien le
correspondiera esta participación culpable y penada por ley.

En el artículo 342 del cpp se señala el contenido de la sentencia definitiva, el 343 señala sobre la
decisión de absolución o condena, el 344 sobre el plazo para la redacción de la sentencia.

Lo importante sobre la sentencia definitiva del proceso va de la mano con la manera en la cual se
justifica, y esto es a través de una premisa de derecho y una de hecho. La premisa de hecho esta
entregada por el ámbito probatorio, es decir, por la prueba entregada para sustentar los
argumentos de cada parte. La premisa de derecho, por otro lado, esta entregada por la prelación
entre el derecho penal y el derecho procesal penal. De esta manera, se verifica por el derecho
procesal penal la ocurrencia de un hecho punible tipificado por el derecho penal. (*Revisar)

64. Posibilidad de absolución penal y condena civil.

La posibilidad de ser absuelto en materia penal y condenado en materia civil por el mismo tribunal
es totalmente posible. Esta posibilidad lo señala el artículo 67 del cpp donde se dice que
circunstancia de dictarse sentencia absolutoria en materia penal no impedirá que se dé lugar a la
acción civil, si fuere legalmente procedente.

La lógica tomada en cuenta por el tribunal frente a esta situación se encauza en la correcta aplicación
del estándar correspondiente a cada una de las situaciones, penal y civil. Para la decisión de
absolución o condena en materia penal, se aplica el estándar de duda razonable, un estándar muy
exigente que busca distribuir el error de forma tal de condenar en la menor cantidad posible a
inocentes. En cambio, en materia civil el estándar utilizado es el de probabilidad prevaleciente, un
estándar en el cual sólo con inclinar la balanza hacia un lado, se concede o niega la demanda.

Lo anterior es la forma como deben razonar los jueces en sede penal, en ningún caso aplicando el
mismo estándar en materias penales y civiles. Lo que tiende a ocurrir en la práctica es que se aplique
el mismo estándar de duda razonable para ambas materias, lo que afecta la lógica civil que hay de
por medio.

65. Supuestos de aplicación del procedimiento para aplicación de medidas de seguridad.

Nuestro Código Procesal Penal regula el procedimiento para imponer medidas de seguridad cuando
aparecieren antecedentes que permitieren presumir la inimputabilidad por enajenación mental del
imputado cuando éste hubiera realizado un hecho típico y antijurídico, conforme a lo preceptuado
en los artículos 455 y 458 CPP. De vital importancia resulta que el sujeto inimputable por
enajenación mental sea considerado peligroso para sí mismo o para terceros por así indicarlo el uso
de la expresión “antecedente calificados”. Vale la pena detenerse por sobre todo en la idea de
“necesidad” como condición habilitante para el uso de estas medida por sobre la idea de
“merecimiento” que comanda al procedimiento ordinario. El límite tradicional del principio de
culpabilidad queda en segundo plano en esta clase de procedimientos habida consideración de la
idea de “hecho típico y antijurídico” esto es, “no culpable” que preside la aplicación del
procedimiento. Esto torna a este procedimiento en particular en el más extraño de los
procedimientos especiales en materia del CPP, es el único en el que se trata de administrar una
medida que no supone una infracción al derecho atribuible personalmente. Ciertamente, tampoco
se trata de que no estemos en presencia de una infracción al derecho, sino de que debemos
entender que la existencia de hipótesis de enajenación mental supone una habilitación para el uso
del mencionado procedimiento cuyo sentido debe discutirse de cara a la justificación de la decisión
en materia judicial. El proceso penal se justifica de cara a la definición de condiciones para imponer
una pena pública. Este escenario queda descartado precisamente en el caso del procedimiento
especial de imposición de medidas de seguridad.

La medida de seguridad debe imponerse ante la realización de un hecho típico y antijurídico en el


escenario de concurrir la circunstancia de inimputabilidad del número 1 del artículo 10 del Código
Penal. La inexistencia de prueba respecto de ese hecho imposibilita a imposición de la medida,
debiendo absolverse. No puede condenarse a quien no puede merecer. El merecimiento es el clásico
argumento de justificación del castigo. Debemos entender que pueden ser castigados quienes
pueden ser responsabilizados por sus hechos. El delito es un mal que detona la retribución
contenida en la pena.

La medida de seguridad en cambio, obedece a la lógica de la “necesidad”. Es por ello que se ha


señalado que la “peligrosidad” es el fundamento de las medidas de seguridad. Entre nosotros
Falcone ha sostenido: “Dejando de lado cualquier consideración político-criminal, debe sostenerse
que el fundamento para la aplicación de medidas de seguridad es la peligrosidad. Ésta se puede
definir, en su máxima amplitud, como la probabilidad de que una persona cometa un hecho
contrario al orden social.” El mismo Falcone sostiene: “La peligrosidad debe ser evaluada de algún
modo, es decir, debe efectuarse una prognosis de la vida del sujeto en el futuro. Reviste importancia
como indicio de ésta el hecho que el sujeto haya o no cometido un delito”.

En el marco del procedimiento de imposición de medidas de seguridad podemos sostener que la


regla de presunción de inocencia en su calidad de regla de prueba y como regla de juicio no es
operativa95. Esto por cuanto la decisión a la que el juez debe arribar no es la relativa a la absolución
o condena. Precisamente se trata de decidir la aplicación de una medida de seguridad que debe
responder a la idea de necesidad y no a la de merecimiento de acuerdo a lo apuntado más arriba.
Por ello no resulta competente hablar de una presunción de inocencia respecto del imputado en lo
que concierne a la definición de peligrosidad.
En este camino aparece como alternativa entender aplicable el estándar de prueba clara y
convincente. Al respecto, debemos entender que se trata de un estándar que deberá: “determinar
si la explicación que sustenta la tesis de la parte a quien corresponde la carga de la prueba es más
plausible en el grado suficiente que la explicación alternativa de la parte contraria” Por tanto, debe
sopesarse si existen tesis alternativas explicativas sobre los hechos que permitan sostener que no
existe una determinada probabilidad de que ese sujeto no sea considerado un peligro para sí o para
terceros.

En el caso concreto de la situación en la que el informe debe esperarse, debemos evaluar la


plausibilidad de las tesis que explican los hechos y que incluyan la idea de peligro. En esta medida,
la expresión “informe psiquiátrico” debe ser mirada como una pieza probatoria que tenga la
capacidad de entregar información sobre el estado psiquiátrico del imputado y no necesariamente
como el mismo dato probatorio con el que ha de decidirse la imposición de la medida de seguridad.

66. Distribución y reducción de errores en el proceso penal.

Los estándares de prueba distribuyen de una forma determinada el riesgo de error en los
procedimientos judiciales. Así, en materia civil, la preponderancia de la prueba, divide
equitativamente el riesgo de error entre el demandante y el demandado, dado que es costo de una
concesión errónea de la demanda se estima equivalente al costo de su rechazo erróneo. En cambio,
en el proceso penal, el perjuicio provocado por una condena falda es considerado notablemente
mayor al producido por una falsa absolución. Por esto, el estándar que usualmente se juzga
apropiado es el de la prueba más allá de toda duda razonable. Esta es, de hecho, una de las pocas
cosas que podemos indicar con seguridad sobre dicho estándar en particular, que constituye un
criterio exigente para la prueba de cualquier hipótesis acusatoria. Esta valoración diferenciada de la
gravedad de los errores en que es posible incurrir al determinar los hechos en un proceso penal
justificaría, según esta concepción moral, que se intente evitar especialmente el riesgo del error al
condenar, fijando un estándar de prueba especialmente exigente, para que puedan tenerse por
probadas las proposiciones fácticas sostenidas en la acusación.

En resumen, la distribución y reducción de errores se da por el estándar probatorio. En esencia, el


estándar de prueba es una regla que indica al decisor de los hechos cuando puede tener una
hipótesis como probada conforme a la evidencia disponible, esta función la realiza estableciendo un
determinado umbral de suficiencia que refleja el nivel de exigencia o severidad requerido para la
prueba de una cierta proposición fáctica.

La conclusión de todas estas consideraciones es que la configuración del estándar de prueba que
rige la adopción de las decisiones en un sistema de investigación determinado no es antojadiza ni
puede depender de las apreciaciones personales de quien decide. En cambio, ella refleja la
valoración social del riesgo de los distintos errores que pueden cometerse y del número de errores
tolerables. Y “Los juzgadores de los hechos deben prorratear este riesgo entre las partes de una
manera racional, imparcial y justificada”. Ello significa, por una parte, que el criterio de distribución
adoptado no puede tener una aplicación arbitraria, y por otra, que debe ser calibrado para reflejar
la estimación social de los costos implicados.

1) Reducción de error: los sistemas judiciales proveen de mecanismos para incluir y valorar
información, mientras mayor capacidad tenga el proceso de captar información, mayor será la
probabilidad de evitar un error procesal. Estos mecanismos actúan antes de la distribución del
error, son reglas de inclusión y valoración probatoria y administran la información del proceso.
Evidencia: es un modo en que la información acerca de ciertos indicios sobre los hechos se
despliega en un juicio. Un error en la aplicación de mecanismos para reducir errores, sería
excluir evidencias por consideraciones extra-epistémicas: por ejemplo, excluir prueba ilícita.
2) Distribuir el error: las decisiones judiciales expresan algun tipo de preferencia en caso de que el
juez cometa algún error. El sistema procesal tiene preferencia por ciertos errores. Por ejemplo,
para evitar que se absuelvan culpables se baja el estándar probatorio. Los errores se distribuyen
a través de estándares probatorios.