Vous êtes sur la page 1sur 4

1

Enfermedades producidas en las vías aéreas por inhalación o aspiración


de de materias extrañas.
Dra Haydee Cantillo Gámez
CONCEPTO
Se denomina cuerpo extraño en vías aéreas a toda sustancia ajena al aparato
respiratorio (puede encontrarse en oído, nariz, laringe, traquea o bronquios).

CUADRO CLÍNICO, DIAGNÓSTICO Y MANEJO.

I.- CUERPO EXTRAÑO NASAL.


Los niños se introducen cuerpos extraños que se alojan en las fosas nasales.
Pueden ser distintos objetos, generalmente como un juego o por curiosidad. La
naturaleza de los mismos es variada: Papel higiénico, trozos de goma de
borrar, tapitas de los lápices de pasta, semillas diversas, botones. , la falta de
cuidado de los adultos es ocasionalmente un factor que contribuye a ello.,

Frecuentemente, el diagnóstico es relativamente fácil ya que el niño,


espontáneamente, acude a los mayores para que lo ayuden en su conflicto.
Otras veces, asustado por un posible castigo, oculta el hecho y el objeto
permanece por varios días alojado en la fosa. Como consecuencia se produce
un aumento de la secreción nasal la que se hace purulenta, de color amarillo y
de mal olor. Este conjunto sintomático: Rinorrea purulenta de mal olor y
unilateral en un niño es característico del cuerpo extraño nasal.
A la inspección es fácil de comprobar este hecho y, a menudo, se visualiza el
objeto. No obstante, no es infrecuente ver como estos niños, al consultar en un
servicio de urgencia o al pediatra, se les trate con antibióticos como si tuvieran
una rinitis o rinosinusitis.

El tratamiento del cuerpo extraño nasal consiste en su extracción. Sólo cuando


se trata de un trozo de papel, tela, esponja, algodón o similar, es posible
tomarlo con una pinza adecuada, y extraerlo. Si se trata de un cuerpo sólido es
preferible que la extracción la haga una persona de experiencia y, mejor,
especialista. Los intentos de extracción fallidos producen lesión en la mucosa,
hemorragias, dolor y un sentimiento de rechazo por parte del niño frente a un
procedimiento que, de sencilo en su inicio, se transforma en un acto que
requiere hasta de anestesia general. El procedimiento ideal es el del uso de un
gancho o una cucharilla curva que, pasando por la parte superior del objeto y
sobrepasando su ecuador, lo enganche y que, al retirarlo, lo extraiga.

II.- CUERPO EXTRAÑO DE VIA AEREA BAJA.

El cuerpo extraño de la vía aérea puede alojarse en la laringe, en la tráquea o


en los bronquios fuentes. Existe en los antecedentes de cualquiera de estas
tres ubicaciones el llamado período asfíctico o síndrome de penetración, que se
2

traduce en un cuadro brusco de dificultad respiratoria, con intensa disnea de


tipo inspiratorio, que se acompaña de estridor y tiraje supraesternal, disfonía,
cianosis, facies angustiada y tos. Se debe a la presencia del objeto en la glotis,.
Posteriormente, si el niño sobrevive, se produce el período de estado en el cual
el objeto se establece en alguno de los segmentos mencionados anteriormente.

1.- Cuerpo extraño laríngeo.


El cuerpo extraño laríngeo es una emergencia vital. Muchos de ellos llegan
agónicos o muertos a los servicios de urgencia. En la mayor parte de los casos
sólo una laringoscopía directa o una traqueostomía puede solucionar el
problema.

En otras ocasiones, por la naturaleza del objeto, especialmente si es plano,


queda aprisionado en la glotis sin crear un serio problema respiratorio. La
sintomatología es típica. La cara es de tranquilidad angustiosa, dado que si el
niño irrumpe en llanto sobreviene disnea. Hay disfonía franca y existe el
antecedente del episodio asfíctico o síndrome de penetración.

Una vez hecho el diagnóstico, el tratamiento será la extracción por medio de


una laringoscopía directa. No obstante, a veces es necesario realizar una
traqueostomía de urgencia.

2.- Cuerpo extraño traqueal.


Si el cuerpo extraño ha logrado sobrepasar el esfínter glótico puede quedar
alojado libremente en la tráquea. Existe el antecedente del período asfíctico.
No hay disfonía pero hay tos. En la auscultación hay un signo típico del cuerpo
extraño traqueal que es el golpe audible. Se explica porque con la tos y la
respiración, el objeto golpea contra las cuerdas vocales. Existe también el
signo del golpe palpable que se advierte al tocar los cartílagos laríngeos.

El tratamiento consiste en su extracción mediante una traqueoscopía. La mayor


parte de las veces el cuerpo extraño traqueal corresponde a una semilla.

3.- Cuerpo extraño bronquial.


El cuadro clínico depende de la naturaleza del objeto aspirado, su ubicación y
el grado de obstrucción de la vía aérea bronquial,
El cuerpo extraño, después de su período asfíctico, habiendo sobrepasado la
glotis, puede enclavarse en cualquiera de los dos bronquios principales. Con
mayor frecuencia lo hará en el bronquio principal derecho. Esta ubicación
preferente se debe a que este bronquio tiene una dirección que continúa la de
la tráquea, mientras que el izquierdo presenta una angulación con ella.

Una vez en el bronquio el objeto puede permanecer un tiempo variable hasta


que se haga el diagnóstico. Pueden existir cuatro posibilidades.

1.- Cuerpos extraños metálicos pequeños, que no producen obstrucción y


pueden estar años asintomáticos y descubrirse en un examen de rutina. La
radiología mostrará el cuerpo extraño.

2.- En caso de producir una obstrucción parcial se observará una expansión


3

respiratoria limitada y se auscultarán estertores y respiración ruidosa de tipo


asmática. No hay signos radiológicos.

3.- Otros, especialmente los de origen vegetal como el maní, producen


obstrucciones incompletas del bronquio afectado. Entonces, por un mecanismo
valvular que permite la entrada de aire pero no su salida, da lugar a un
enfisema del segmento afectado. En este caso encontraremos timpanismo en
el lado afectado, estertores y disminución de las vibraciones vocales. La
radiología mostrará diferencia de opacidad con los movimientos repiratorios.
Durante la inspiración existe igual claridad en ambos pulmones y, durante la
expiración, el lado afectado se verá más claro; además, en este tiempo
respiratorio se observará desviación del mediastino hacia el lado sano y el
diafragma aplanado en el lado afectado.

4.- Finalmente, se puede producir obstrucción total produciendo una atelectasia


lo que se traducirá en retracción del hemitórax correspondiente, matidez y
disminución del murmullo vesicular. En la radiología, durante la inspiración se
verá el campo pulmonar afectado más oscuro y el mediastino se desviará hacia
el lado afectado y, en el lado enfermo, el diafragma estará ascendido.

La sospecha diagnóstica se tiene por el antecedente de la crisis asfíctica a la


que sigue una serie de cuadros broncopulmonares que no se resuelven en
definitiva con el tratamiento antibiótico. La confirmación diagnóstica se
consigue con el estudio radiológico.

La radiografía simple es pobre, porque el cuerpo extraño es habitualmente


radiolúcido y porque el enfisema o la atelectasia pueden confundirse una con la
otra, dependiendo de la calidad de la radiografía.

Más datos aporta la radiología. Sea que exista una atelectasia o un enfisema
unilateral se observará que el mediastino se desplaza ampliamente en uno y
otro sentido. Es la danza mediastínica. En este punto es importante conocer
que es lo que ocurre en la inspiración y en la expiración. Si hay atelectasia, en
la inspiración el mediastino se desplaza hacia el lado atelectasiado y en la
expiración hacia el lado contrario. Si hay enfisema sucede lo inverso.

Una vez hecho el diagnóstico el tratamiento es la extracción del objeto


mediante una broncoscopía. Ella debe ser hecha en un centro que disponga de
instrumental adecuado y por una persona experimentada.
La prevención es el mejor tratamiento de este tipo accidente, evitando que los
objetos estén al alcance de los niños.

Neumonía aspirativa principalmente por leche.


Esta neumonía se ve fundamentalmente asociada a la aspiración repetida de
pequeñas cantidades de leche u otros alimentos en pacientes que se alimentan
acostados, en pacientes que padecen trastornos de la succión y deglución,
anomalías congénitas, trastornos neuromusculares, en niños que regurgiten
por una mal función esofágica y menos frecuentemente cuanto existen fístulas
traqueoesofágicas.
4

La tos, en ocasiones nocturnas, la polipnea y la respiración ruidosa y silbante,


son las manifestaciones más frecuentes; además puede constatarse tórax
hiperinsuflado, tiraje y presencia de estertores secos, en dependencia de la
magnitud de aspiración.
En algunos pacientes con reflujo gastroessofágico se ha señalado, también, la
aparición de disfonía y laringitis recurrente, así como, desencadenamiento de
obstrucción bronquial en niños asmáticos.
La terapéutica está dirigida, en primer lugar, al control de la enfermedad
causante de la aspiración, ya sea mediante tratamiento médico o corrección
quirúrgica.
En niños con daño cerebral severo, o con anomalías no susceptibles de
corrección quirúrgica o que deba retardase, pueden valorarse otras formas de
alimentación que eviten la aspiración de alimentos y, al mismo tiempo
garanticen una buena nutrición, como la alimentación por sonda nasogástrica.
Deben prevenirse las infecciones respiratorias.

Neumonía Lipoidea
La neumonía lipoidea exógena es una forma de neumonía por aspiración en
niños que reciben aceite mineral para la constipación. Se ha descrito también
con la administración de aceite de origen animal o vegetal, con el uso excesivo
de brillo de labios en adolescentes o con gotas nasales oleosas. Cuando estas
sustancias se ingieren antes de acostarse, una delgada película puede quedar
adherida en la faringe y ser aspirada durante el sueño.
Estas sustancias no estimulan el reflejo tusígeno y además inhiben la actividad
ciliar, llegan a las vías aéreas, predominando las lesiones en el lado derecho.
La reacción granumolatosa es mayor con las grasas insaturadas, animales, que
son más irritantes.
El cuadro clínico es variable y es asintomático en la mitad de los casos.
Puede presentarse fiebre, dolor torácico, tos y disnea.
El diagnóstico se basa en los antecedentes, el patrón radiográfico de
neumonía espirativa y la demostración de macrófagos cargados de grasa en
esputo o en lavados broncoalveolares.
El diagnóstico diferencial debe hacerse con las neumonías lipoideas
endógenas, que se ven en el curso de la proteinosis pulmonar alveolar,
enfermedades de almacenamiento de grasa, embolismos grasos y otros.