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¿Cómo puedo aprovechar los

conocimientos previos de mis


estudiantes para explicar conceptos
nuevos?

ESTRATEGIAS DIDÁCTICAS
20/Sep/2015
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CAPACIDAD DE RELACIÓN

Al entrar a un salón de clases, la mente del alumno no está en blanco. Éste ya ha pasado por una
gran variedad de experiencias; tiene ideas, conocimientos y conceptos que se ha formado
previamente. Algunos pueden estar equivocados, otros correctos; algunos estarán completos, otros
necesitarán ser ampliados. Pero el punto es que existe un conocimiento previo.
De hecho, para comprender algo nuevo, una persona necesita activar una idea o conocimiento previo,
con el que le pueda dar sentido a esta nueva información. No podemos aprender de la nada. Y como
docentes, tenemos que aprovecharlo para que nuestros estudiantes comprendan los temas que les
estamos presentando, de manera que su aprendizaje sea verdaderamente significativo.

La capacidad de relación es un proceso cognitivo básico en el que se organiza la información


seleccionada, relacionando unos elementos con otros para dar coherencia y significación; la
integración de la información organizada con el conocimiento previo, depositado en la memoria,
creando nuevas estructuras de conocimiento. Ausubel hablaba de un aprendizaje significativo basado
precisamente en “la relación que se puede establecer entre el nuevo material y las ideas ya existentes
en la estructura cognitiva del sujeto” (citado en López; 2009: 3).

Ahora bien, ¿qué podemos hacer en el aula para extraer estos conocimientos previos y relacionarlos
con los nuevos?

Para empezar, tenemos que contemplar las tres fases de la secuencia didáctica (López; 2009:12):

1. En la introducción hay que activar los conocimientos previos de los alumnos, que servirán como “puente
cognitivo con la nueva información”, son el anclaje para las demás actividades.
2. En el desarrollo, se presentará la nueva información, que debe de estar bien y claramente organizada.
3. Finalmente, en el cierre, se necesitará consolidar el aprendizaje, enfatizando explícitamente la relación
entre las ideas previas y el material revisado.

Algunas técnicas para hacerlo incluyen:

1. Cuestionarios diagnósticos.
2. Formular preguntas a los estudiantes sobre experiencias pasadas, sus predicciones sobre un asunto,
ejemplos que tengan de alguna situación en particular.
3. Lluvia de ideas, en la que los alumnos puedan expresar cualquier idea que les venga a la mente,
utilizando su experiencia y creatividad.
4. Comparaciones y analogías, con las que los alumnos puedan relacionan conceptos complejos con otros
más sencillos y familiares para ellos.
5. Explorar los conocimientos previos, a través del trabajo de los estudiantes en pequeños grupos de
discusión, en los que puedan compartir con sus compañeros las experiencias que han tenido y
enriquezcan las propias.
6. Presentar imágenes y videos con elementos que resulten familiares para los alumnos.

Y así podríamos enumerar muchas más. La creatividad de las personas no tiene límite y un docente
tiene que explotar la suya al máximo.

En suma, para enseñar nuevos conceptos, tenemos que partir de conocimientos previos de los
alumnos. Ellos ya tienen ideas formadas que podemos extraer y confrontar con las ideas de los
demás. Crear relaciones entre conocimientos permite que los estudiantes afronten y comprendan la
realidad mediante patrones sistémicos (Villa; 2007:68); y es un gran medio para involucrar a los
estudiantes desde el principio.

Veamos ahora un ejemplo de relación de conocimientos en el aula: