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“Gotas de Colirio”

Semana Santa Paz y Reflexión

Por: Anuar Cortázar Cáez

Cada Semana Santa es un llamado a hacer presentes los hechos de


la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, contemplando
profundamente las acciones salvíficas que hace más de dos mil años
marcaron la historia de la humanidad. Se conmemora en forma
litúrgica, narrativa, a través de representaciones y de procesiones los
diferentes pasos que se desarrollaron desde la entrada triunfal a
Jerusalén, pasando por los hechos de la pasión que llevaron al
desenlace en la cruz, y todo lo anterior leído a la luz de la
resurrección.

La Semana Santa muestra el amor llevado a la plenitud de entrega de


la vida por los amigos y hasta por los enemigos. No es la glorificación
del masoquismo, ni la de un Dios sediento de sangre, ni el
señalamiento contra un pueblo, ni la del sadismo morboso de la
muerte violenta; por el contrario, la cruz es el resultado de una vida
coherente que incomoda a la mediocridad, una vida comprometida que
denuncia los abusos, una vida misericordiosa que se opuso a la
marginación, una vida pacífica contraria a las tentaciones de la
venganza y una vida plena que vence la muerte.
La Semana Santa más que una fecha cultural es una bonita ocasión
para reflexionar sobre la propia existencia, para establecer prioridades,
para detenerse y para sentir un profundo agradecimiento con Dios.

Jesús, sin duda, es y será el habitante de este planeta que nunca será
olvidado y sus grandes enseñanzas perdurarán hasta el fin del mundo.

No entiendo por qué hay personas que dudan de su existencia, si en


muchos de los libros sagrados de distintas religiones y regiones del
mundo antiguo hablan sobre él, su bondad con la humanidad y sus
virtudes para ayudar a los demás.

Es por esto que somos miles de millones de personas en el mundo


que creemos en él y sabemos que nunca nos abandona.

De esta manera la Semana Mayor es un tiempo de regocijo, de


oración y de agradecimiento a ese ser que dio su vida por nosotros.

Aunque esta fecha sea vista como un periodo de vacaciones más, es


importante que todos, además de descansar, también asistan a las
iglesias y a las distintas procesiones, para rendirle un homenaje al
hombre más importante del mundo: Jesús.