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ASPECTOS SOCIALES DEL PERÚ COLONIAL RETRATADOS EN LA NOVIA

DEL HEREJE O LA INQUISICIÓN DE LIMA

Vanessa Zuleta Quintero

En el presente texto se analizarán algunos aspectos de La novia del hereje, escrita por
Vicente Fidel López. Para dar inicio a su estudio, se propondrá una breve semblanza del
autor, que permita comprender y situar mejor la obra presentada. Después de esta
contextualización, se ofrecerá un resumen de la obra, para posteriormente pasar a los
aspectos puntuales del análisis. El primero de ellos es la novela histórica: sus aportes a la
literatura hispanoamericana, la manera en que la aborda el autor y la trascendencia que
tuvo para los románticos del siglo XIX. El segundo elemento a desarrollar será la
caracterización dada a los españoles del siglo XVI, respecto a la conquista, su oposición
al protestantismo y el dominio que ejercieron sobre las colonias americanas. En el tercer
momento se propondrá presentar los conflictos generados en la época entre los católicos
y protestantes, tópico que conducirá a hablar sobre el Santo Oficio y la Inquisición. Por
último, se destacarán las convergencias entre las problemáticas previamente enunciadas,
las cuales, contribuirán a la construcción de una conclusión sobre este análisis.

Semblanza del autor

Vicente Fidel López nació el 24 de abril de 1815 en Buenos Aires. Su padre fue Vicente
López, autor del Himno Nacional, y su madre, Lucía Petrona Riera. Su educación no
comenzó en la escuela, sino desde su mismo hogar; puesto que, en su casa confluían los
acontecimientos históricos del país, gracias a su padre y sus estudios o a los amigos que
lo visitaban. Vicente Fidel tuvo una formación clásica en las letras antiguas; también
estudió derecho y fue considerado el más humanista de la generación del 37, porque
siempre mostró un afán por comprender los acontecimientos humanos en su variedad y
universalidad; sobre todo, los históricos1. En 1841 se exilió en Chile, porque sus ideas
iban en contra del gobierno de Rosas. Tanto Sarmiento como López debieron, durante el
periodo rosista, exilarse en Chile. Allí no sólo profundizarán su relación, sino que también
compartirán proyectos culturales. En este contexto, ambos intelectuales dedican su pluma
a reflexionar sobre el legado colonial, representado bajo el símbolo de la Inquisición, para
repudiarlo y construir una imagen de la nación argentina contrapuesta a la hispánica. Así

1
Diego F, Pró,. «La cultura filosófica de Vicente Fidel López.» Universidad Nacional del Cuyo, 1996: 13-
47.
cada uno de ellos se aventura a indagar el pasado con el objetivo de arrojar luz sobre la
identidad nacional. Mientras estuvo en Chile fundó la revista de Valparaíso y escribió
también libros históricos, como El manual de la historia de Chile y en 1854, después de
la caída de Rosas, apareció en Buenos Aires La novia del hereje, escrita y publicada en
1846 en un periódico de Chile. Durante los últimos años de su vida escribió y dirigió la
revista del Río de la Plata, además publicó su autobiografía y falleció en 1903.

Reseña de la obra

La novia del hereje es la historia de las vicisitudes enfrentadas por María Pérez y Roberto
Henderson para consumar un amor imposible entre una cristiana y un hereje, en la Lima
del siglo XVI. La historia comienza cuando María sale con su familia en el navío San
Juan de Onton y este es capturado por unos corsarios a cargo del pirata Francis Drake. En
el asalto al barco, el amigo de Drake, Roberto, se enamora profundamente de María y
previo al regreso de ella a sus tierras, antes de despedirla, él le promete su amor. Después
de que la familia Pérez regresa a Lima, es acusada de herejía por otro pretendiente de
María que iba con ellos en el barco, Antonio Romea. María es encarcelada por el padre
Andrés, encargado de la Inquisición en Lima, quien tiene el objetivo de enriquecerse a
cuestas de María, por lo que busca la alianza con un abogado de la Inquisición y otros
ayudantes de la iglesia, encargados de comprobar la herejía de María. Para conseguirlo,
paran por encima de la institución religiosa. Además de las acciones llevadas a cabo por
Andrés el pasado oscuro, con el que carga, es conocido por Mercedes quien intenta
revelarlo a cambio de la liberación de María. Mercedes fue la nodriza de María desde que
estaba bebé, pero antes de trabajar para la familia Pérez vivía con su padre, su madre y
una hermana con quien el padre Andrés tuvo una relación amorosa. Andrés fue el culpable
de la desgracia en la familia Mercedes; por esto es que Mercedes, conociendo secretos
que afectan su cargo, amenaza con revelarlos a la autoridad competente si Andrés no
libera a María. La novela culmina cuando Roberto, después de muchas travesías en el
barco pirata de Francis Drake, logra rescatar a María en medio del terremoto sucedido en
Perú, en 1579. Veinte años después de lo contado, el narrador relata el destino de los
personajes a quienes acaecieron los anteriores sucesos.

La novela histórica

La novia del hereje o la inquisición de Lima es una novela denominada histórica, que
trata los procesos inquisitoriales como materia novelesca, narrando los principales
acontecimientos de la colonia en América. Tales procesos inquisitoriales fueron llevados
a cabo contra quienes los católicos consideraban que presentaban “desviaciones”
religiosas y morales2. En el caso de América, se dieron mayoritariamente en Lima y
México desde 1569. López en el prólogo-carta, de la obra, le describe al Dr. Miguel
Navarro Viola, su compañero y editor, la convicción que tiene sobre la importancia de
que en las personas exista un conocimiento claro y consciente de las tradiciones
nacionales, porque un pueblo sin ellas es como: «los hombres desprovistos de hogar y de
familia, que consumen su vida en oscuras y tristes aventuras sin que nadie quede ligado
a ellos por el respeto, por el amor, o por la gratitud»3. López aclara la forma en que
procederá a narrar los hechos: basándose en los registros históricos, porque para él: «sería
un atentado de parte del novelista adulterar el contenido de esa preciosa herencia de la
humanidad». Esta apreciación de López, uno de los románticos hispanoamericanos, sobre
la novela histórica no se constituye con el fin de redescubrir en su pueblo un pasado ni un
origen, sino todo lo contrario, se establece para «señalar en la historia los elementos a
repudiar y olvidar, a efectos de alcanzar el programado destino nacional»4.

Además, en el prólogo-carta de la obra el autor expresa otra razón de la grandeza que


tiene la rememoración de los viejos tiempos, y es que, mediante una erudición lograda en
la literatura como consagración seria del trabajo, se conseguirá obrar como un tentador
del patriotismo en los pueblos. Porque López estaba convencido de que, si en los pueblos
faltaba el conocimiento y la conciencia de las tradiciones autóctonas, sería un pueblo
carente de rumbo. Esto ocasionaría; por tanto, una sucesión de generaciones abandonadas
a los espejismos del individualismo. Por eso reconocía que Walter Scott y Cooper eran
únicos en el mundo moderno: porque los pueblos para los que escribieron respetaron las
tradiciones nacionales como una creencia inviolable.

Yankelevich (2016), expone que el desarrollo de este tipo de literatura, además de


diferenciarse de la de la época colonial, caracterizada por la predominancia de crónicas,
poemas epopéyicos, hagiografías y memoriales de conquistas militares, sienta las bases
de un espíritu moderno. Para la autora, es preciso situarse claramente entre los años 1835
y 1853, para comprender la construcción que emprendía Hispanoamérica, con su recién

2
Benito Varela, Jácome. «Evolución de la novela hispanoamericana en el siglo XIX.» Historia de la
literatura hispanoamericana, 2000: 91-133.
3
Vicente Fidel, López. La novia del hereje o la inquisición de Lima. Buenos Aires: Imprenta y librería de
Mayo, 1870.
4
Raúl, Ianes. «Arquetipo narrativo, costumbrismo histórico y discurso nacionalizador en La novia del
hereje.» Hispanic Review, 1999: 153-173.
lograda independencia de las metrópolis coloniales; puesto que esta literatura sería el
embrión para posteriores discursos nacionales. Novelas como La novia del hereje tienen
la particularidad de reflejar la inquietud por forjar una nación llamada civilizada inscrita
en los modelos de la modernidad occidental, la cual asumió también «el binomio
“civilización – barbarie” para interpretar su presente e intentar transformarlo y, por
último, pretendiendo pensar a la mujer, a su vez, trataron cuestiones que afectaban su
propia condición»5.

La forma en que el autor propone abordar lo histórico en la novela se centra en destacar


aspectos fidedignos como datos, fechas precisas, lugares y momentos; amalgamados con
la caracterización de los personajes, los cuales personifican, además de algunos sujetos
históricos, situaciones sociales que se vivieron en Lima en la época colonial y que, al
traerlas a colación, cumple con el objetivo que se proponía con la creación de literatura
con carácter histórico. Es por esto que supone que junto a la vida histórica de los
personajes existe su vida familiar, así que «el novelista hábil puede reproducir con su
imaginación la parte perdida creando libremente la vida familiar y sujetándose
estrictamente a la vida histórica en las combinaciones que haga de una y otra para
reproducir la verdad completa»6.

Los católicos y los herejes

La historia que relata la novela centra su atención en los conquistadores españoles y en


los efectos que ocasionó su llegada a las colonias americanas. López, como integrante de
la generación del 37, poseía una fuerte convicción de que, relatando tales sucesos en el
siglo XIX, la sociedad se concientizaría de la necesidad de una revolución de ideas
generadora de una emancipación cultural y mental, así como de una revolución forjadora
de la independencia. La cual, estuviese distante de ese pasado lóbrego, causante de
infinidad de sufrimientos. Es por esto que, en La novia del hereje, la oposición al legado
español se manifestó rotundamente: «de todos los gérmenes de grandeza con que la
España había salido al mundo, no pudieron sobrevivir a esta política funesta sino sus
instintos religiosos y su bravura militar»7, porque en los conquistadores «el ardor del

5
Nathalie Goldwaser, Yankelevich,. «Vicente Fidel López y la figura del maricón: una crítica al
patriarcalismo decimonónico.» Coordenadas. Revista de historia local y regional, 2016: 161-181.
6
Vicente Fidel, López. La novia del hereje o la inquisición de Lima. Buenos Aires: Imprenta y librería de
mayo, 1870.
7
Ibíd. p. 6
fanatismo y la codicia eran como el eje de las pasiones indomables y enérgicas que
animaban a estos bravos desalmados y guerreros»8.

Otro cambio que el narrador refleja en la novela, ocasionado por los conquistadores
españoles fue el Mercantilismo que comenzó en esa época y fue la base para la futura
construcción de las ciudades hispanoamericanas:

El mercantilismo prosaico que hoy reedifica nuestras ciudades a su modo, nos priva poco
a poco de las obras de la naturaleza por las fábricas de la industria, modulando nuestra
vida social a otros modos de ser próspera y feliz. Día a día desaparecen nuestras huertas
y con ellas, los naranjos y la madreselva, que desde el fondo de nuestras casas perfumaban
nuestras calles, ceden su lugar a los largos almacenes en que se depositan las pipas de
Oporto y los sacos de fariña9.

El padre de María, don Felipe Pérez, es un español que caracteriza la herencia española
que recibió Hispanoamérica de actitudes que simbolizan el atraso, que trajeron consigo
los conquistadores, en aspectos sociales y políticos. Estos son relatados, sobre todo, en
las dinámicas familiares ostentadas en la novela. El narrador presenta el despotismo como
el organismo sobre el que se sustentaba la familia de la época y que consistía en la
arbitrariedad del padre, el eje de la sociedad doméstico no era el amor, sus formas carecían
de ternura y todo se concentraba en el miedo: «la falta de libertad legítima y de atmósfera
moral viciaba en su raíz el estado de familia; y por eso era que bajo este despotismo
exclusivo de la autoridad paterna, como bajo todos los otros despotismos el vicio y la
desmoralización se habían abierto mil sendas anchas y oscuras por donde buscar la
saciedad»10. Asimismo, se refleja contundentemente en la novela con los tratos que dirige
a la esclava, pese a que en ella no se aborda el conflicto de la esclavitud o libertad de los
hombres, el narrador emplea términos ofensivos cuando don Felipe Pérez regaña a sus
esclavos, aunque sea justo o no:

-¡Señor!... ¡por Dios!... le juro a su merced... -dijo Juana juntando las manos.

-¡Silencio, demonio! ¡Baja la voz te digo! -le dijo don Felipe poniéndole la palma de la
mano sobre la boca-: o te hago azotar sobre cubierta, perra alc...

8
Ibíd. p. 2
9
Ibíd. p. 444
10
Ibíd. p. 334
-¡Te digo que hables, perra mula, si no quieres tener que arrepentirte!11

La obra destaca, a su vez, la contraposición en la que se hallaban el catolicismo y el


protestantismo, el último profundamente rechazado por los españoles en el siglo XVI,
pero destacado en la obra como un ideal. En la escena en que María se despide de Roberto,
después de haberse enamorado de ella, él le aclara a la madre de María, a quien le ha
cogido aprecio, la nobleza de su origen y sus creencias: «cualesquiera que sean los odios
y las preocupaciones que dividan nuestras dos razas, habéis encontrado entre nosotros las
virtudes simpáticas con que deben tratarse los cristianos; porque lo somos, señora, por
más que nos llaméis herejes y grasa de hogueras»12. Otro cristiano exaltado en la novela
es el arzobispo de Lima, quien es presentado por el narrador como una “verdadera
excepción a la regla” por la prudencia en su actuar. Lo describe como un sabio imbuido
de un cristianismo puro que pese a poseer ambiciones terrenales, se nutría con una
erudición de las ciencias eclesiásticas y reunía las convicciones de un civilista, porque era
enemigo declarado el ultramontanismo. Las ideas religiosas de la Generación del 37 y
relatadas aquí por el narrador de la novela, desempeñan un papel clave en la crítica al
catolicismo heredado de España, planteándose la necesidad de retornar a un cristianismo
desprovisto de manipulaciones políticas, condenando así el dogmatismo eclesiástico y la
autoridad papal.

Contrario a lo que sucede cuando el narrador presenta a los católicos y la causa que
persiguen al capturar a los herejes, en este diálogo, Mercedes le está diciendo al padre de
María las intenciones que ha descubierto del padre Andrés, al encarcelar a su hija: «¿Qué
herejes, ni qué herejes, señor?..., todos esos son sueños, calumnias de los malvados para
levantar persecuciones y secuestros...»13. Pese a que el narrador ubica un conflicto en
Lima, una ciudad repleta de españoles, los sucesos que acontecen enfatizan en la crítica
a esta sociedad reinante, que se encuentra desprovista de contribuciones fructuosas para
los americanos y que con sus tradiciones está arrasando con las de los habitantes de las
colonias. Esto se desarrolla por el narrador también cuando los ingleses que acompañan
al pirata Henderson en la misión de liberar a María, son guiados por uno de los habitantes
de la isla hacia el refugio, que es un templo abandonado por los limeños, debido a las
tradiciones que impuso la colonia y que alejó a sus habitantes de sus verdaderas creencias,

11
Ibíd. p. 221
12
Ibíd. p. 166
13
Ibíd. p. 363
las cuales son reemplazadas en el momento por una institución religiosa corrupta. Camino
al templo les cuenta la historia de Hernando Pizarro quien llegó a derribar los ídolos,
saquear los templos y las casas, e hizo abandonar la ciudad que en pocos años perdió sus
techos y quedó en ruinas.

Conclusión

En concordancia con lo expuesto previamente, es preciso concluir que en la obra se


presenta una relación impropia entre una católica y un hereje, el cual, a los ojos de la
sociedad de su época, era un ignominioso ser humano, pero para el narrador, lo que
realmente perjudicaba a la sociedad, eran las creencias en una institución religiosa
española y en un gobierno que estaba en decadencia y aplastaría, por tanto, a quienes
recibieran influencias directas de él: «con semejante método, el cristianismo marcha al
materialismo, a la idolatría, a la barbarie y a la degradación del pensamiento. Perseguir
es no dejar pensar, y no dejar pensar es impedir adorar a Dios»14. Pese a que en el
comienzo de la obra los piratas herejes son mostrados como «los animales, que solo entre
ellos se entienden, y que se comen a la gente», en el desarrollo de los hechos los que
pasan a reflejar vileza en sus conductas son los que están al mando de la sociedad,
juzgando a pobres inocentes únicamente para su beneficio, como sucede con el padre
Andrés, quien es descubierto en la persecución de herejes, porque su juicio le generaría
ganancias: «el padre Andrés ha encontrado ya su camino: ¡la fortuna que por tanto tiempo
ha codiciado está en sus manos y no necesita de mí para que le ayude a trasquilar esas
ovejas de su rebaño! ¡Mísero de mí!»15.

La novela, entonces, construye un discurso opositor al legado hispánico y exaltador de la


cultura inglesa, a la que le otorga superioridad en su actuar y la constituye un ejemplo
digno seguir. Puesto que con la caracterización que hace del pueblo dominado por los
españoles, refleja la ignorancia que predominaba en ellos, quienes hacían a un lado a su
razón y no se percataban de las historias fantásticas que contaba el padre Andrés de los
herejes, ni de las razones verdaderas por las cuales los ingleses eran considerados herejes.
Ante todas las situaciones sociales, que atravesaba el pueblo, la única posibilidad

14
Vicente Fidel, López. La novia del hereje o la inquisición de Lima. Buenos Aires: Imprenta y librería
de Mayo, 1870.
15
Ibíd. p. 295
permitida para ellos era el silencio: «ya ustedes ven que el señor Virrey manda en Lima...
En cosas de Inquisición, ¡chitón!..., y en cosas de gobernación, ¡también chitón!..., y en
cosas de alta razón, ¡también chitón!..., y en cosas de religión, ¡también chitón!... ¡chitón,
y chitón, y chitón en todo por fin!»16 393

16
Ibíd. p. 393