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Como poner una Tienda de Ropa Juvenil

¿Estas interesado en iniciar tu propio negocio? Conoce los beneficios al iniciar este negocio,
el mercado potencial y la mejor ubicación

¿POR QUE UNA TIENDA DE ROPA JUVENIL?

En México, la industria del vestido está integrada por 20,000 empresas –que dan más de un
millón de empleos–, representa 10% del Producto Interno Bruto Manufacturero y el 90% de
las compañías son pequeñas y medianas, según datos de la Cámara Nacional de la Industria
del Vestido (Canaive).

La necesidad de vestido se sitúa como básica por lo que la oportunidad de mercado es


ilimitada, dentro de los sectores más atractivos encontramos el mercado juvenil, debido a su
fuerte inclinación al consumo, su interés por la moda y su activa vida social.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en


México hay más de 20 millones de adolescentes que representan el 22% de la población del
país. De esta cifra, casi la mitad está entre los 15 y los 19 años.
FORMATOS DE NEGOCIO EXISTENTES

La actividad que desarrolla este negocio es la comercialización de prendas de vestir y


complementos de moda juvenil, adquiridos previamente a un proveedor.

Los posibles modelos que se presentan dentro de este giro comercial son múltiples,
podemos encontrar tiendas con una oferta exclusiva para mujeres, que centran su oferta en
un estilo particular o que incorporan otros artículos, como complementos y accesorios.

Otra caracterización importante se da cuando la empresa fabrica sus propios productos, los
maquila bajo su propios marca o comercializa los productos de marcas de terceros, cada
modelo es muy diferente, por lo que para el comienzo se sugiere la comercialización de
productos de terceros y una vez que se comienza a dominar el negocio incorporar nuevas
líneas de negocio, como una marca propia.

QUIENES SERAN TUS CLIENTES

Los artículos que se comercialicen en el establecimiento estarán dirigidos a un público joven,


especialmente al comprendido entre los 15 y los 30 años.

El mayor consumo de ropa en el mercado viene normalmente por parte de clientes de sexo
femenino y con un nivel económico (suyo o de sus padres) medio-alto.

Es importante que antes del inicio de operaciones de defina el perfil de cliente al que se
desea dirigir la oferta, esto no significa que tengas que "olvidarte" de aquellos que no
cumplan tu perfil. La idea es comprender bien qué segmentos atendemos y qué segmentos
no se han trabajado. Los compradores difieren en sus deseos, poder adquisitivo, procesos de
decisión de compra, y en su actitud hacia la compra. Esto hace necesaria la labor de
segmentarlos y así poder evaluar. Hay que dividir los grandes y heterogéneos mercados en
segmentos más pequeños y homogéneos, para hacer coincidir las capacidades de la tienda y
sus productos con los valores que buscan los clientes.

De entre todos tus clientes, ¿quiénes son los que te compraran más seguido?¿Qué
características comparten?

Como se menciona antes, tal vez son más chicas que chicos. Tal vez gustan más de moda
urbana que casual. ¿Qué edad tienen?. Es vital analizar los datos psicográficos (estilos de
vida y conductas de compra), ya que éstos datos nos darán información mucho más
detallada sobre la relación de los clientes con nuestro negocio. ¿Cuáles son los valores de
estas jóvenes?
¿Qué hábitos culturales tienen? Pregúntales que libros leen, qué revistas hojean, qué
programas de televisión no se pierden. ¿Cuáles son sus patrones de compra? ¿Qué opinan
de tus productos y de la competencia?

Todas estas preguntas son pautas para que evalúes tu mercado y verifiques que tus
productos se integran armoniosamente a su estilo de vida. No es necesario que inviertas en
un estudio de mercado (aunque no estaría de más realizar uno). Lo más importante será que
te acerques a platicar con algunos de tus clientes. Así tendrás la mitad del camino recorrido.

Debes tomar en cuenta todo lo que te digan, especialmente si son cosas que no quieres
escuchar.

Tal vez compran tu producto por necesidad y no por gusto. O puede ser que te estén
comprando por comodidad o cercanía, no porque realmente prefieran tus productos. Como
ejemplo, piensa en los lugares donde comes en horas de trabajo. O en tu manera de decidir
a qué cine ir. La mayoría de las personas escogen estos servicios debido a la cercanía o la
comodidad, aunque les disguste la opción. Nadie te asegura que tus clientes no te estén
usando como su "peor es nada".

Busca y encontrarás

La información sólo sirve si se procesa, analiza y ayuda a tomar mejores decisiones. Una vez
realizada la recolección de información y el primer análisis podrás identificar de manera más
clara quiénes serán tus clientes ideales, aquéllos que desesperadamente buscan lo que tú
vendes. En este punto es posible que necesites un estudio de mercado (cuantitativo y
cualitativo) para descubrir en dónde se encuentran, cómo son, cómo compran, cuánto y
cuando gastan, cómo pagan, y muchas cosas más. Si no quieres o no puedes invertir en un
estudio formal, busca información en el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi) o en la Secretaría de Economía (SE).

Si descubriste un nuevo segmento, el objetivo es investigar todo lo posible y crear un perfil


de estos prospectos. Cuando sientas que los clientes potenciales cobran vida a través de las
estadísticas y puedas visualizarlos en tu mente, es hora de acercarse para conocerlos en
persona. Todo esto te permitirá conquistarlos con tus productos como si fuera "amor a
primera vista".

Una vez que hayas encontrado a tus clientes ideales, existen infinidad de tácticas para
vincularlos con tu empresa. Desde organizar y patrocinar eventos relevantes para ellos hasta
participar activamente en la comunidad.

No descuides la experiencia de compra, los accesos y rutas para llegar a tu tienda, los
créditos, las facilidades de pago, y el trato personalizado.
La siguiente tarea es construir relaciones a largo plazo con ellos.

Obviamente, las primeras compras serán como un ejercicio de prueba para ver qué tan bien
satisfaces sus necesidades, pero tu ofrecimiento debe ser más que el de un proveedor. Para
crear relaciones a largo plazo hay que establecer vínculos emocionales con los clientes, y
entender que él debe ser respetado como persona. Esto debe ser un valor dentro de la
empresa y con todo el personal.

El énfasis está en la satisfacción. Y no se trata sólo de cumplir expectativas, sino de


superarlas. Un cliente satisfecho se logra cuando el desempeño real supera la percepción
que el comprador tenía. Por eso es clave empezar por conocer las percepciones que los
clientes tienen respecto de la tienda y sus productos.

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