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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALPARAÍSO

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y EDUCACIÓN


Escuela de Psicología

Investigación de Tesis:

“APROXIMACIÓN AL ROL DEL PSICÓLOGO DESDE LA


PERSPECTIVA DE LOS USUARIOS Y OTROS
PROFESIONALES EN ALGUNAS COMUNIDADES
TERAPÉUTICAS”

Tesis para optar al Grado de Licenciado en Psicología


y al Título de Psicólogo
Alumnos: Alfredo Acevedo Palma
Javier Maldonado Quiroga
Luis Muñoz Rodríguez
Pablo Rojas Barrera
Profesor Patrocinante: Domingo Asún Salazar
Enero 2008
Índice General
INTRODUCCIÓN 3
I- PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN...............................6
1.1 Preguntas de investigación 6
II- SISTEMA DE OBJETIVOS...................................................................................7
2.1 Objetivo General 7
2.2 Objetivos Específicos 7
III- MARCO DE REFERENCIA..................................................................................8
3.1 Modelo(s) teórico(s) que sustentan la investigación 8
Percepción Social 8
3.1.1 Principios generales sobre la Percepción 9
3.1.2 La Psicología Social Cultural. 10
IV. ASPECTOS FUNDAMENTALES DEL ROL DEL PSICÓLOGO EN LA SALUD
MENTAL..................................................................................................................15
4.1 Conceptos de Presencia y Rol del Psicólogo 17
4.1.1 Aspectos o Dimensiones de los Roles 18
4.1.2 Rol del Psicólogo en la Salud Mental 19
4.2 Psicología y La Salud Mental 26
4.2.1 Modelos en la Salud Mental 31
V. TRATAMIENTO DE LAS PERSONAS CON ADICCION A DROGAS...............35
5.1 Conceptos de drogodependencia y toxicomanía según CIE-10 y DSM-IV
39
5.2 Situación del Consumo de Drogas en Chile. Séptimo Estudio General de
Drogas en Población General de Chile, 2006. 42
5.3 Comunidad Terapéutica 51
5.4 Tipificación según diferencias estructurales 57
VI. MARCO METODOLOGICO...............................................................................59
6.1 La Metodología Cualitativa 59
6.1.1 Entrevistas Semiestructuradas 64
6.1.2 Diseño de la entrevista. 67
6.1.3 La entrevista focalizada semiestructurada 69

2
6.1.4 Diseño Metodológico 72
VII- CODIFICACIÓN Y CATEGORIZACIÓN DE LAS UNIDADES DE ANÁLISIS 77
A. Actividad psicológica: el proceso terapéutico y cambios en la percepción del
psicólogo a lo largo de la rehabilitación. 79
B. Percepción del Rol del Psicólogo 91
C. En búsqueda de la integración entre los diferentes actores profesionales de
una comunidad 104
D. Permanencia de la presencia del psicólogo como aspecto fundamental en el
proceso de rehabilitación del sujeto drogodependiente 112
VIII- ANÁLISIS Y DISCUSIÓN..............................................................................138
8.1 Describiendo el Rol del Psicólogo en las Comunidades Terapéuticas 138
8.2 Rol del Psicólogo en el proceso terapéutico 138
8.3 La inserción del psicólogo en el equipo de trabajo de la Comunidad 144
8.4 Ideal de Psicólogo en la comunidad: Un Psicólogo “todo terreno” 149
BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS ELECTRÓNICAS.........................................160

3
INTRODUCCIÓN

La psicología es una ciencia social que contempla dos funciones centrales:


generar conocimiento y derivado del mismo, un accionar que apunta a fomentar la
calidad de vida de las personas (Colegio de Psicólogos, 1997).

El panorama de continuo desarrollo de la psicología clínica ha tenido como


determinante el cambio que en las últimas décadas ha experimentado el concepto
de salud, dejando atrás la dicotomía de salud mental y salud física y en lugar de
ello se ha reconocido la existencia de la llamada unidad bio-psico-social del
comportamiento humano en general y del enfermar en particular. Una
consecuencia inmediata de este cambio ha sido la necesidad creciente de equipos
interdisciplinarios en todos los ámbitos de la salud.

Otra importante consecuencia es el énfasis de la intervención psicológica


en la promoción de la salud, prevención y tratamiento de los trastornos en cuya
génesis lo psicológico es un eje fundamental.

En el campo tradicional de la salud mental, el rol de los psicólogos clínicos


también ha sufrido cambios notables en estas últimas décadas. Desde su
encasillamiento inicial como un evaluador, ha ampliado cada vez más su
competencia profesional, dado que su formación le ha permitido dar una nueva
visión y perspectiva a los padecimientos llamados “mentales”. En relación con este
aspecto merece mención especial el aporte de la psicología en el cambio de los
métodos tradicionales de tratamiento de los usuarios crónicos institucionalizados
(Colegio de Psicólogos, 1997), transformación en la que los psicólogos han tenido
un papel destacado en cualquier sitio donde dicho proceso de cambio ha tenido
lugar y entre dichos lugares, sin duda, se encuentran las comunidades
terapéuticas.

4
Las adicciones a sustancias psicoactivas son un problema de salud mental
que afecta en forma importante a nuestra sociedad, asociándose además a otras
enfermedades concomitantes. Uno de los lugares en donde se trabaja en la
rehabilitación de adicciones a estas sustancias son las Comunidades
Terapéuticas. El propósito de este estudio es conocer el rol del profesional de la
psicología en las comunidades terapéuticas desde la perspectiva de los usuarios y
otros profesionales asociados a la comunidad terapéutica.

Dicha inquietud de investigar la percepción del rol del psicólogo en las


comunidades terapéuticas desde la visión de quienes comparten con él, nace de
la necesidad de contrastar lo que el Colegio de Psicólogos y el MINSAL han
definido como las funciones o rol del psicólogo, con lo que efectivamente se es
percibido al interior de las comunidades terapéuticas, pues hasta el día de hoy no
existe una cabal delimitación del rol del psicólogo en este tipo de instituciones.

Como se ha señalado anteriormente, las adicciones a substancias


psicoactivas es un problema de salud mental que afecta de manera bastante seria
a nuestro país, además de estar asociadas a otras problemáticas tanto
individuales como sociales.

El año 2007, el Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes


(CONACE) realizó el “Séptimo Estudio Nacional de Consumo de Drogas en Chile”,
estudio en el cual se indica que las drogas ilícitas de mayor consumo en Chile son
la marihuana (7%, con un aumento de 1,7% respecto al 2004), el clorhidrato de
cocaína (1,2%) y la pasta base de cocaína (0,6%) (CONACE, 2007). Por otra
parte, el consumo de alcohol se mantiene estable entre personas entre 12 y 64
años 56% el 2006 respecto al 2004 (CONACE, 2007).

A partir de 1998, y delimitado por los Decretos Supremos Nº 2.298 y Nº


225, el personal mínimo que debe tener una comunidad terapéutica está
compuesto por: un psiquiatra, un psicólogo, un asistente social y técnicos en

5
rehabilitación1. De esta manera vemos que el psicólogo es parte importante dentro
del equipo de salud en las comunidades terapéuticas y es debido a ello que
quisimos indagar cuál es la imagen del rol que proyectan los psicólogos que
trabajan en esta área, y si ésta es concordante con lo que en teoría debería
constituir el rol de un psicólogo que trabaja en salud mental. Si se justifica y es
necesario según la percepción de los miembros de las comunidades el trabajo del
psicólogo en la terapia de rehabilitación y en el trabajo dentro del equipo de salud,
y si es pertinente que más profesionales se dediquen a satisfacer estas
necesidades que comprenden el brindar una atención integral.

Esto se da en contexto el ingreso al plan AUGE de adolescentes adictos


entre 10 y 19 años, los cuales podrán acceder a todo tipo de tratamientos y que
más adultos podrán acceder a cupos de atención en la salud pública. De lo
expuesto anteriormente, según los cálculos de CONACE, aproximadamente
12.000 chilenos entre 10 y 19 años, desde el primero de Julio de 2007, podrán
acceder a terapias cuya calidad, plazo máximo de atención y precio máximo a
pagar estarán garantizados legalmente, tanto para quienes son beneficiarios del
sistema público de salud como del privado 2. Considerando lo mencionado vemos
que la labor de la comunidad terapéutica logra mayor importancia en el contexto
nacional y, con ella, la labor del psicólogo en dichas instituciones.

La presente investigación pretende mostrar una aproximación acerca de la


percepción que tienen los usuarios y otros profesionales de las Comunidades
Terapéuticas sobre el papel que desempeña el psicólogo en su labor al interior de
estos centros, como medio de evaluación y superación del rol profesional.

I- PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN

1
Disponible en:
http://www.seremisalud2.cl/225%20de%201998.pdf
2
http://www.dianova.cl/prontus/nacional/site/pags/20060628114409.html

6
El planteamiento de nuestro problema de investigación comienza del hecho
de percibir la ausencia de una adecuada visión sobre el rol e incorporación del
profesional de la psicología a determinados planes y programas que establece el
Plan Nacional de Salud Mental y Psiquiatría.

Daremos cuenta de dicho rol del psicólogo en las comunidades terapéuticas


a través de dos conceptos cuya percepción por parte de los usuarios y
profesionales de dichas instituciones hemos de indagar: el de rol y presencia del
psicólogo.

1.1 Preguntas de investigación


¿Cuál es la percepción de los usuarios y profesionales asociados a las
comunidades terapéuticas sobre el rol del psicólogo en la terapia de
rehabilitación?


¿Cuál es la percepción de los usuarios y profesionales asociados a las
comunidades terapéuticas sobre la presencia del psicólogo en la terapia de
rehabilitación?3

3
En este estudio se referirá como Presencia del psicólogo al estar presencialmente y de manera
regular en la comunidad terapéutica, y a la forma como ésta es percibida por los integrantes de la
comunidad en el proceso de rehabilitación. Esta presencia en el caso del paciente, por ejemplo, se puede
referir a aspectos emocionales, afectivos, de vinculación, etc., tal y como son descritas por el paciente en su
relato. Suponemos que los pacientes al tener un vínculo terapéutico con el psicólogo tienen una visión más
experiencial y cercana de la presencia del psicólogo como agente en la rehabilitación.

Entendemos el concepto de Rol como la serie de normas que definen la manera como las personas
deben comportarse en una posición social dada (Myers, 2000). Sería, a diferencia de lo que hemos dado a
entender como presencia, un “deber ser” del psicólogo, una atribución de normas y deberes, así como
comportamiento y capacidades profesionales atribuidas a éste.

7
II- SISTEMA DE OBJETIVOS

2.1 Objetivo General

 Conocer la percepción sobre el rol del profesional de la psicología en la


terapia de rehabilitación desde la perspectiva de los usuarios y
profesionales asociados a las Comunidades Terapéuticas.

2.2 Objetivos Específicos

 Describir el rol del profesional de psicología en la Comunidad desde la


perspectiva de los usuarios y profesionales asociados a la comunidad
respecto a la terapia de rehabilitación de drogodependencia y en la
institución.

 Describir desde la perspectiva de los usuarios y profesionales asociados a


la comunidad terapéutica la presencia del profesional de psicología en el
proceso de rehabilitación de drogodependencias y en la institución.

8
III- MARCO DE REFERENCIA

3.1 Modelo(s) teórico(s) que sustentan la investigación

Percepción Social

Dentro de nuestra investigación uno de los elementos teóricos a partir del


cual llevaremos a cabo el proceso, y será uno de los conceptos que nos proveerá
un soporte para entender el fenómeno que estamos estudiando es el de
Percepción Social. La percepción es un concepto que se enmarca principalmente
y que ha sido desarrollado de manera teórica y experimental dentro de la
Psicología Cognitiva. La percepción social podemos entenderla como “el proceso
a través del cual buscamos entender a las otras personas” (Byrne y Baron, 2005).
Dado que nos desenvolvemos un mundo caracterizado por la interacción con un
“otro”, es que surge la necesidad de intentar descubrir lo que caracteriza a las
personas, qué es lo que les gusta como individuos, por qué se comporta de una
manera particular, y también cómo actuaran en el futuro. Esto también cobra vital
importancia no sólo por la necesidad de entender al otro, sus motivaciones y
predecir futuras conductas, sino que también nos da un marco de referencia para
que nosotros sepamos cómo actuar en el contexto en que se produce la
interacción.

9
3.1.1 Principios generales sobre la Percepción

Dentro de los principios psicológicos básicos que subyacen al proceso de


percepción, consideraremos los siguientes principios generales que componen la
percepción para nuestro trabajo. Estos principios han de ser considerados de
manera general en el desarrollo de las entrevistas y análisis:

 Reconocimiento de emociones: Realización de un relato del estado de


ánimo al interactuar con el psicólogo. Se considera que la respuesta variará
según se refiera a las distintas etapas del proceso de rehabilitación.

 Formación de impresiones: Construcción de una imagen lo más coherente


posible, en la cual se inquirirán los diversos (y primeros) elementos que se
producen en la interacción con el psicólogo: ámbito en que se da el
intercambio (según sea usuario o profesional), forma de hablar, tono de voz,
etc.

 Atribución Causal: Se refiere al proceso mediante el cual la persona trata de


explicar la conducta de la otra persona. Nos referimos a la intencionalidad
de un otro, estableciendo que su comportamiento se debe a causas
inherentes a la persona (se comporta de la misma manera en cualquier
situación), a causas contextuales (la forma en que se conduce tiene que ver
con la situación externa, mas que con una estabilidad en el comportamiento
del otro). Sentimientos y pensamientos aparecerían así significativamente
explicados según el tipo de atribución que realicemos.

 Utilización de Esquemas: Los esquemas son “conjuntos organizados de


conocimientos” que facilitan el procesamiento de información de manera
más rápida, con el objetivo de tomar decisiones lo más pertinentes a la
situación. Se puede considerar a estos conjuntos de conocimientos como
elaboraciones construidas a partir de situaciones pasadas y que nos

10
ayudan a anticipar nuevas situaciones, así como también que permiten
tener conceptos más o menos definidos de una clase determinada de
persona (entiendo esto como una categoría que desarrollemos, ya sea, por
personalidad, estatus social, trabajo, etc.).

 Inferencia social: Forma en que el entrevistado procesa la información, la


cual se almacena en la memoria, se coteja con información ya disponible,
se pone en conjunto con la nueva información y se aplica en la realidad.

3.1.2 La Psicología Social Cultural.

Es necesario referirnos brevemente al contexto histórico desde el cual


surgieron las ideas de Jerome Bruner.

Desde la configuración de las Ciencias Sociales durante el siglo XIX, éstas


se han visto expuestas a variadas tensiones las que han derivado en diversos
modelos del conocimiento humano, donde el paradigma Positivista se situó en una
posición preponderante.

La Psicología no fue una excepción, y fue así como imperaron conceptos y


fundamentos de otras ciencias donde lo realmente importante era lo observable, lo
medible y en cierta manera objetivable: los estímulos y las respuestas, la conducta
abiertamente perceptible, los impulsos biológicos y su transformación, el
procesamiento de la información, etc. A esto se sumó la teoría computacional y los
ordenadores como modelos del funcionamiento de la mente humana. Los
procesos cognitivos se equipararon con los programas que podían ejecutarse en
un dispositivo computacional, y los esfuerzos por comprender la memoria o la
formación de conceptos, eran fructíferos en la medida en que se era capaz de
simular de forma realista la memorización o la conceptualización humanas con un
programa de ordenador (Bruner, 1991). La mente, en sentido subjetivo, era o un

11
epifenómeno que surgía del sistema computacional bajo determinadas
condiciones, en cuyo caso no podía ser causa de nada, o no era más que una
manera en que la gente hablaba sobre la conducta después de haber ocurrido (es
decir, otra salida del sistema), en cuyo caso era una conducta más, que
simplemente necesitaba un grado mayor de análisis lingüístico (Bruner, 1991).

Sin embargo con el correr del tiempo la Psicología y en particular la


Psicología social, comenzó a tomar contacto con otras ciencias sociales de
carácter más interpretativo y en esencia menos duras tales como la antropología,
la lingüística, la filosofía, la historia y el derecho. Esta unión abrió las puertas a
una nueva manera de enfocar el estudio de la conducta humana. Se buscaba
dejar un poco de lado el modelo computacional como metáfora de la mente. Mas
bien se pretendía poner énfasis en estados internos no cuantificables, subjetivos,
como los esquemas de creencias, expectativas y valores (Echeverría, 2004). Es
así como al interior de la Psicología Social surgen propuestas alternativas que
comparten una serie de presupuestos comunes; una postura crítica al positivismo;
el reconocimiento de una mayor autodeterminación del sujeto; un mayor énfasis y
reconocimiento del carácter histórico o ‘construido’ de las realidades
psicosociales; la relevación de la importancia que representa el lenguaje y la
significación; la atención hacia la racionalidad práctica; el interés hacia los
procesos de la vida cotidiana y la conciencia de las implicaciones de todo tipo que
se desprenden a partir de la propia reflexividad del conocimiento (Camus, 2000,
en Echeverría, 2004).

A este incipiente movimiento se le llamó la revolución cognitiva o new look


cognitivo y entre sus gestores se encontraban Bruner, Goodman, Kuhn,
Churchland, entre otros. Su meta era descubrir y describir formalmente los
significados que los seres humanos creaban a partir de sus encuentros con el
mundo, para luego proponer hipótesis acerca de los procesos de construcción de
significado en que se basaban. Se centraba en las actividades simbólicas

12
empleadas por los seres humanos para construir y dar sentido no solo al mundo,
sino también a ellos mismos (Bruner, 1991).

Dentro de estas propuestas, Jerome Bruner (1991) propone una


reformulación de la psicología denominada como Psicología Cultural. En ésta, la
cultura, entendida como “un sistema ordenado de significaciones y de símbolos en
cuyos términos tiene lugar la interacción social” (Camus, 2000, en Echeverría,
2004), se convierte en el aspecto principal para comprender la conformación de
las mentes de las personas que viven en ella, y cuyo centro está puesto en los
actos de significado. Todo el conocimiento previo del sujeto, todas sus creencias y
expectativas, juegan un papel en el proceso perceptual, lo cual lleva a concluir que
sujetos con distintos sistemas de creencias y/o distintas expectativas y valores
percibirán los objetos de manera diferente al recibir la misma gama de estímulos
(Ramos, 2002, en Echeverría, 2004).

La Psicología Social Cultural, puede ser entendida como una psicología


interpretativa, cuyo objetivo es comprender las reglas a las que se recurren para
crear significados en contextos culturales, preguntándose acerca de lo que la
gente hace o intenta hacer en esos diferentes contextos. A partir de la
participación de la gente en la cultura es que el significado se hace público y
compartido, y puede ser entonces cotejado, adquirido, tensionado o reconstruido.

Una Psicología sensible a la cultura (especialmente si otorga un papel


fundamental a la Psicología popular como factor mediador) está y debe estar
basada no sólo en lo que hace la gente, sino también en lo que dicen que hacen, y
en lo que dicen que los llevó a hacer lo que hicieron. También se ocupa de lo que
la gente dice que han hecho los otros y porqué. Y, por encima de todo, se ocupa
de cómo dice la gente que es su mundo (Bruner, 1991).

La Psicología orientada culturalmente ni desprecia lo que la gente dice


sobre sus estados mentales, ni trata lo que dicen sólo como si fueran indicios

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predictivos de su conducta visible. El supuesto fundamental de este tipo de
Psicología es, más bien, que la relación entre lo que se hace y lo que se dice es,
en el proceder normal de la vida, interpretable. Esta Psicología adopta la postura
de que existe una congruencia públicamente interpretable entre decir, hacer y las
circunstancias en que ocurren lo que se dice y lo que se hace. Es decir, existen
relaciones canónicas establecidas por mutuo acuerdo entre el significado de lo
que decimos y lo que hacemos en determinadas circunstancias, y esas relaciones
gobiernan como conducimos nuestras vidas unos con otros. Existen, además,
procedimientos de negociación para desandar el camino cuando esas relaciones
canónicas son violadas. Esto es lo que hace que la interpretación y el significado
sean fundamentales en la Psicología cultural.

La Psicología cultural, casi por definición, no se puede preocupar de la


conducta sino de la acción, que es su equivalente intencional; y, más
concretamente, se preocupa de la acción situada (situada en un escenario cultural
y en los estados intencionales mutuamente interactuantes de los participantes). Lo
que no significa que la Psicología cultural tenga que prescindir definitivamente de
los experimentos de laboratorio o de la búsqueda de los universales humanos
(Bruner, 1991).

Esto invierte la relación tradicional entre la biología y la cultura con respecto


a la naturaleza humana. La herencia biológica se caracteriza según Bruner (1991)
porque no dirige o moldea la acción o la experiencia del hombre, porque no actúa
como causa universal. En lugar de ello, lo que hace es imponer límites sobre la
acción, límites cuyos efectos son modificables. Para Bruner (1991) es “...la cultura,
y no la biología, la que moldea la vida y la mente humanas, la que confiere
significado a la acción situando sus estados intencionales subyacentes en un
sistema interpretativo. Y esto lo consigue imponiendo patrones inherentes a los
sistemas simbólicos de la cultura: sus modalidades de lenguaje y discurso, las
formas de explicación lógica y narrativa, y los patrones de vida comunitaria
mutuamente interdependientes.”

14
El principio de la organización de la Psicología Cultural es narrativo; las
narraciones expresan el cómo interpretan las personas las cosas, qué significan
las cosas para ellos. El desarrollo de una cultura se ve ayudado por los recursos
narrativos que la comunidad posee, los que derivan de símbolos compartidos y de
la interacción cotidiana; y por sus técnicas interpretativas, como los mitos y las
tradiciones, que permiten explicar aquellas acciones que parecen como
divergentes (Bruner, 1991).

La narración trata del tejido de la acción y la intencionalidad humanas


media entre el mundo canónico de la cultura y el mundo más idiosincrático de las
creencias, los deseos y las esperanzas. Hace que lo excepcional sea
comprensible y mantiene a raya a lo siniestro, salvo cuando lo siniestro se
necesita como tropo. Reitera las normas de la sociedad sin ser didáctica. Y
proporciona una base para la retórica sin confrontación. Puede incluso enseñar,
conservar recuerdos o alterar el pasado (Bruner, 1991).

IV. ASPECTOS FUNDAMENTALES DEL ROL DEL


PSICÓLOGO EN LA SALUD MENTAL

La acción del Psicólogo, cualquiera que sea el grupo sobre el cual actúa,
debe ser emprendida considerando la definición de su rol y del concepto de
desarrollo comunitario, en una dimensión tangible y directamente atacable en la
perspectiva del cambio: Convocar y facilitar al grupo la reflexión en torno al
problema que lo afecta; motivarlo para el desarrollo a partir de sus propios
esfuerzos; socializar para el trabajo, para el conocimiento y ejercicio de sus
propios derechos y obligaciones (Hernández, 1993). De este modo, el concepto de
psicología se podría definir como un proceso que promueve la transformación, la
cual necesariamente se realiza a través de la interacción entre el profesional de la

15
psicología, el usuario, su red de apoyo y además con otros integrantes del equipo
de salud.
Según lo expuesto anteriormente, cómo psicólogo se puede referir a un agente de
cambio (Miranda, 2000), un profesional responsable de la atención psicológica que
promueve, conserva o restablece el equilibrio mental de los individuos, familias y
comunidades en una amplia variedad de entornos.

Según el Colegio de Psicólogos de Chile, se desprende que la psicología


ejerce un compromiso social a través del estudio de la realidad y promueve y/o
facilita el desarrollo de leyes y políticas que apunten desde la especificidad
profesional a crear condiciones que contribuyan al bienestar y desarrollo del
individuo y de la comunidad (Colegio de Psicólogos, 1997). En este sentido, se
puede decir que la psicología funciona de forma cooperativa con otros procesos
humanos que hacen posible la salud del individuo en el seno de las comunidades.
En situaciones específicas en las que un equipo profesional de salud ofrece
servicios sanitarios, los psicólogos participan en la organización de las condiciones
que facilitan las tendencias naturales continuadas en el ser humano. De lo anterior
se deriva que la psicología es un instrumento psicoeducativo, una fuerza de
maduración que aspira a fomentar el progreso de la personalidad en la dirección
de una vida creativa, constructiva, productiva, personal y comunitaria. En este
sentido, según el Ministerio de Salud, las acciones de la psicología y
especialmente en Salud Mental pueden ser muy diversas y se pueden delinear de
la siguiente manera según MINSAL (2000):

 Posicionar la Salud Mental como parte del quehacer del Centro de


Salud.
 Complementar las intervenciones incorporando la dimensión psicosocial
al tratamiento médico.
 Favorecer el proceso de pesquisa de personas con problemas de salud
mental

16
 Favorecer el consenso técnico-profesional respecto de qué, cómo y
quién(es) deben actuar ante problemas de salud mental
 Proporcionar herramientas al resto del personal para un mejor manejo
desde sus respectivas funciones
 Descongestionar consulta médica
 Contribuir a la articulación de intervenciones del equipo.

4.1 Conceptos de Presencia y Rol del Psicólogo

En este estudio se referirá como Presencia del psicólogo al estar


presencialmente y de manera regular en la comunidad terapéutica, y a la forma
como ésta es percibida por los integrantes de la comunidad en el proceso de
rehabilitación. Esta presencia en el caso del paciente, por ejemplo, se puede
referir a aspectos emocionales, afectivos, de vinculación, etc., tal y como son
descritas por el paciente en su relato. Suponemos que los pacientes al tener un
vínculo terapéutico con el psicólogo tienen una visión más experiencial y cercana
de la presencia del psicólogo como agente en la rehabilitación.

Entendemos el concepto de Rol como la serie de normas que definen la


manera como las personas deben comportarse en una posición social dada
(Myers, 2000). Se entiende por rol a un patrón típico de conducta (deberes y
derechos) que desempeña una persona ubicada en una determinada posición o
estatus. El estatus es la posición o lugar que una persona o grupo tienen en una
sociedad y está relacionado con la responsabilidad que la sociedad le reconoce a
esa persona o grupo en respuesta a sus necesidades (Urrutia, 1994). Los roles
son conferidos por la sociedad o la organización en la cual se desempeñe una
persona y ambos esperan que la conducta de ésta sea consecuente con las
obligaciones y derechos que ellos les han conferido a su rol (Gudelhoefer, 1982).
El rol profesional del psicólogo(a) por tanto, es el conjunto de comportamientos,

17
habilidades, aptitudes y valores que la sociedad y los otros profesionales esperan
de las personas que han adoptado a la psicología como profesión.

4.1.1 Aspectos o Dimensiones de los Roles

 Dimensión Social: Es aquel conjunto de obligaciones y deberes que se


desprenden de necesidades por la propia sociedad y frente al cual se crean
expectativas en cuanto a su formación, preparación y desempeño. (Urrutia,
1994)

 Dimensión Profesional: Corresponde a las expectativas de derechos y


obligaciones que el propio grupo profesional se plantea en relación al
desempeño de su rol. (Urrutia, 1994)

 Dimensión Institucional: Se refiere a aquel conjunto de derechos y


deberes que corresponde a las necesidades que la institución u
organización espera que dichos profesionales satisfagan (Urrutia, 1994)

La sociedad define los roles y forma las personas para que lo desempeñen.
Esto es lo que se denomina socialización de los roles y así los legitima. Dentro de
estos roles se encuentran el rol profesional y personal de la psicología en general.

Que el rol profesional sea reconocido en el contexto del diario vivir depende
en gran forma de la conducta que tengan los profesionales en el desempeño de su
rol, así en la medida que las necesidades sean claramente reconocidas, los roles
requeridos para su satisfacción determinados y que las conductas de las personas
que lo desempeñan corresponda a lo especificado, el rol será reconocido y

18
legitimado por la sociedad. Mientras más las conductas de las de las personas se
alejan del rol aceptado y reconocido, más difícil es el desempeño y la interacción
con los otros roles, con la sociedad, la comunidad y la organización (Gudelhoefer,
1982).

4.1.2 Rol del Psicólogo en la Salud Mental

Es importante unificar el rol profesional de la psicología, en especial en el


ámbito de la Salud Mental en el sistema de salud, lo que permite tener una
identidad clara para un óptimo desempeño. El profesional de la psicología ejerce
un rol integral, el cual está dividido en las siguientes áreas de desempeño.

 Rol de Evaluación psicológica: Este rol consiste en que el Psicólogo debe


detectar problemas psicológicos. Entre éstos se incluyen problemas
emocionales, conductuales y del desarrollo, así como conflictos familiares
(Farkas, 1990).

En concordancia con lo anterior, (Colegio de Psicólogos, 1997) señala que


esta función comprende recabar información relativa a la conducta, el
funcionamiento cognitivo y el funcionamiento cognitivo de las personas, tanto a
nivel intrapersonal como interaccional o relacional. En este sentido, la evaluación
clínica implica lo individual y lo contextual, por lo cual no es poco frecuente
considerar dos o más personas, como por ejemplo, una pareja, una familia u otros
grupos colectivos.

Esta información puede ser empleada para el diagnóstico de problemas


psicológicos, la elección de técnicas de intervención y tratamiento, la orientación
vocacional, la selección de candidatos a un puesto de trabajo, la evaluación de
niños dentro del sistema escolar, la emisión de un informe pericial, la elaboración

19
de un perfil psicológico, la obtención de datos complementarios a una evaluación
previa, la selección de participantes potenciales en un proyecto de investigación
psicológica, el establecimiento de una línea base de conducta con la que
comparar cambios postratamiento y otros variados propósitos (Colegio de
Psicólogos, 1997).

 Rol Diagnóstico: Adscribiéndonos al concepto de diagnóstico que se


desprende del significado etimológico de la palabra griega “diagnostikas”:
conocer; y basándonos en que el quehacer del Psicólogo Clínico se
fundamenta en una concepción biopsicosocial del ser humano en sus
dimensiones concientes e inconscientes; el diagnóstico realizado por el
psicólogo clínico corresponde a un intento de conocer en totalidad a la persona
o grupo de individuos que llegan a consultar (Colegio de Psicólogos, 1997).

La formación curricular amplia (tanto teórica como práctica) y la visión


holística del individuo, hacen del psicólogo clínico un experto en el
comportamiento humano. Dentro del comportamiento humano nos encontramos
con una gran variedad de “problemáticas” que pueden requerir de las
intervenciones especializadas de un psicólogo clínico (Colegio de Psicólogos,
1997).

Así, el diagnóstico realizado por el psicólogo clínico consiste en la


identificación y clasificación del problema comportamental, cognitivo, emocional o
social de la persona, grupo o comunidad de que se trate. Debe entenderse como
“resultado” del proceso de evaluación psicológica. En el ejercicio de esta función,
el psicólogo clínico habrá de tomar decisiones, entre las que hay que destacar las
siguientes:

a) Decisión sobre si corresponde a un problema dentro de su área de


competencias o no (evaluando la necesidad de las interconsultas pertinentes)

20
b) Decisión sobre el grado de severidad o gravedad del problema

c) Formulación de hipótesis diagnósticas, las que pueden ser:


 Funcionales
 Estructurales
 Dinámicas
 Relacionales
 Taxonómicas, si procede ( correspondiendo éstas a la adscripción a
CIE 10, DSM IV por ejemplo

d) Especificación del problema en términos operativos

e) Indicación del tratamiento

 Rol de tratamiento e intervenciones psicológicas: El tratamiento supone


tratamientos y/o acciones clínicas diseñadas con el objeto de entender, aliviar y
resolver trastornos psicológicos de las personas: emocionales, problemas de
conducta, preocupaciones personales y otros. Se entiende que toda acción o
intervención supone algún tipo de relación interpersonal y situación social.
Estas formas de accionar pueden denominarse psicoterapia, orientación o
asesoramiento psicológico.

La prestación del servicio puede ser individual, de pareja o de grupo y ser


llevado por uno o más psicólogos constituidos en equipo. Los consultantes pueden
ser pacientes externos o internos adultos, jóvenes o niños (residentes en una
institución).

Los objetivos del tratamiento (convenidos con el cliente) pueden girar en


torno a la solución de un problema específico individual, de pareja, familiar, grupal
o a aspectos más generales de la personalidad. Además puede incluir la

21
prevención de problemas mediante las intervenciones en instituciones, grupos o
contextos específicos y/o en toda una comunidad (Colegio de Psicólogos, 1997).

 Orientación, asesoría, consulta y enlace: Esto se refiere a la orientación que


el psicólogo clínico proporciona para una variedad de problemas clínicos o de
salud mental a petición de una organización, incluyendo, en primer lugar el
contacto continuado entre un psicólogo como consultor técnico y los otros
profesionales de cualquier servicio. En este caso, el trabajo del psicólogo se
integra al cuidado general de los pacientes. La intervención del psicólogo, en
este caso, es la de un “consultor especialista”. El psicólogo diseña con el
equipo y colabora en la ejecución de programas para modificar o promover
conductas adecuadas como es el caso de programas referidos a las conductas
de cumplimiento o de adherencia al tratamiento; o para modificar conductas
que constituyen un factor de riesgo añadido para la salud del paciente, o que
pueden dificultar su recuperación o rehabilitación (Colegio de Psicólogos,
1997).

 Prevención y Promoción de la salud: Esto se refiere al trabajo de


intervención comunitaria del psicólogo clínico. Sus funciones preventivas y
promotoras de salud mental se centran en:

 Capacitar a los mediadores de las redes sociosanitarias de la


comunidad para desempeñar funciones de promoción de la salud y de
prevención.

 Analizar la problemática de las personas con conductas de riesgo,


elaborando estrategias encaminadas a aumentar el contacto con ellas y
valorando la adecuación de la oferta real de tratamiento a dicha
problemática.

22
Para las personas de la comunidad en situación de riego, se busca
incrementar el nivel de conocimiento sobre la enfermedad o enfermedades
correspondientes, o sobre los factores de riesgo.

- Fomentar y promover los hábitos de salud en la población general.


- Promover una mayor accesibilidad a los instrumentos preventivos.
- Dar a conocer diversos recursos humanos y materiales para la prevención y
promoción de la salud.

 Investigación: El psicólogo, tanto por tradición histórica como por


formación facultativa, está orientado a la investigación, de hecho, la
actividad de investigación del psicólogo clínico ha sido ampliamente
reconocido por los demás profesionales de la salud, dados sus aportes para
el trabajo clínico y para la intervención comunitaria.

Las investigaciones del psicólogo clínico se desarrollan sobre todo en los


contextos aplicados y a menudo formando parte de las prestaciones profesionales;
también se desarrolla en instituciones privadas y en laboratorios disponiendo cada
vez más de mejores condiciones para estudios controlados.

Esta orientación a la investigación del psicólogo en el marco de la salud


tiene importancia al menos por las tres siguientes razones:

 Evaluar críticamente las investigaciones publicadas para discriminar


posibles nuevas aportaciones y determinar que procedimientos de
evaluación o intervención terapéutica son más adecuado a los clientes.

 Es una condición de evaluar la efectividad de su propio trabajo, de


modo de evitar prácticas espurias clínicamente sostenidas por la inercia
y se promueva una mejor actuación profesional.

23
 Constituye una dotación facultativa con la que se contribuye al trabajo
en equipo en contextos médicos donde ya se espera esta destreza por
parte del psicólogo, en particular, para el diseño de las investigaciones
del equipo, para la solicitud de financiación de proyectos y como
consultor de proyectos ajenos (Colegio de Psicólogos, 1997),

4.2 Psicología y La Salud Mental

Para hablar del concepto de salud mental es necesario hacer referencia


primero al concepto de salud propiamente dicha, que etimológicamente viene del
latín salus, entendida como “el estado en que el ser orgánico ejerce normalmente
todas sus funciones” (Davini, 1968, en Carrazana, 2002). Sin embargo, “El
concepto de salud esta perdido, porque no puede ser utilizado como único ni como
uniforme, se lo debe relacionar con los aspectos individuales de cada persona”
(Davini, 1968, en Carrazana, 2002).

La salud no es solamente la ausencia de enfermedades sino la resultante


de un complejo proceso donde interactúan factores biológicos, económicos,
sociales, políticos y ambientales en la generación de las condiciones que permiten
el desarrollo pleno de las capacidades y potencialidades humanas, entendiendo al
hombre como un ser individual y social (Dávila, 1994, en Carrazana, 2002).

En éste sentido y entendida como bienestar biopsicosocial, la salud está


determinada, en gran medida, por el estado o nivel de desarrollo alcanzado por el
país en el ámbito económico, político - social y de salud pública. No es un
fenómeno exclusivamente individual ni depende solamente de los sistemas
sanitarios de atención. Por otro lado, en la “I Reunión de Ministros de Salud de
Iberoamérica”, realizada en la Habana en octubre de 1999, se enfatizó el hecho de

24
que la salud debe ser considerada como un recurso imprescindible para el
desarrollo y la sostenibilidad de las Naciones, así como una capacidad que
permite a las personas, grupos y comunidades influir y mejorar sus condiciones de
vida (MINSAL, 2000).

En concordancia con lo anterior, la psicología ha evolucionado en sus


perspectivas teóricas, metodológicas y profesionales, lo que le ha permitido
contribuir positivamente dentro del campo de la salud. Esto se ha visto
concretizado por el esfuerzo de los psicólogos por estudiar y participar en
programas de intervención psicológica que permitan una elevación de la calidad
de vida de las personas (Holtzman, 1988, en Covarrubias).

Para lograr los objetivos mencionados, las competencias de los psicólogos


que se desempeñan en el área de la salud incluyen investigación y práctica acerca
de la valoración de las necesidades individuales, la intervención en situaciones
mediante distintos métodos tales como la modificación del comportamiento,
educación y consulta organizacional para modificar el comportamiento, las
cogniciones o las experiencias de las personas involucradas en el sistema de
salud. (Méndez, 1995, en Farkas, 1990).

Según Matarazzo, Psicología de la salud es el “conjunto de las


contribuciones educacionales, científicas y profesionales de la Psicología para la
promoción y mantenimiento de la salud, la prevención y el tratamiento de la
enfermedad, para la identificación de la etiología y los correlatos diagnósticos de la
salud, la enfermedad y las disfunciones relacionadas, y para el análisis y mejora
del sistema de cuidado y formación de la salud” (Matarazzo, 1989, en León, 2004).
Según Middleton, en la actualidad casi no existe campo dentro de la salud mental
en que la psicología de la salud no haya aportado de manera concreta o que esté
en vías de hacerlo a corto plazo (Middleton, 1991, en León, 2004).

25
El área de la salud, específicamente el de la salud mental, es un área que
socialmente se relaciona con sentimientos como la ansiedad, miedo, vergüenza y
culpa y presenta mucha polémica respecto a su conceptualización (Dávila, 1994,
en Carrazana, 2002). Se habla de salud mental en los ámbitos clínicos, sociales,
culturales. En el ámbito clínico, por mucho tiempo se ha homologado el concepto
de salud mental con el de enfermedad mental, así cuando se piensa y planifica en
salud mental, las propuestas y proyecciones empiezan y terminan en enfermedad
mental; también se han utilizado los criterios de la medicina tradicional para
referirse a la salud mental (Dávila, 1994, en Carrazana, 2002).

En psiquiatría, se considera que la salud mental es el estado de equilibrio y


adaptación activa y suficiente que permite al individuo interactuar con su medio de
manera creativa, propiciando su crecimiento y bienestar individual, y el de su
ambiente social cercano y lejano, buscando mejorar las condiciones de la vida de
la población conforme a sus particularidades (Vidal, 1986, en Carrazana, 2002).

Por otro lado, en psicología cuando se habla de salud mental se refiere a


“un estado relativamente perdurable en el cual la persona se encuentra bien
adaptada, siente gusto por la vida y esta logrando su autorrealización. Es un
estado positivo y no la mera ausencia de trastornos mentales”. También se
considera un estado normal del individuo (Davini, 1968, en Carrazana, 2002). En
este sentido, la salud mental tiene que ver con la vida diaria de todos, se refiere a
la manera como cada uno se relaciona con las actividades en general en la
comunidad; comprende la manera en que cada uno armoniza sus deseos,
anhelos, habilidades, ideales, sentimientos y valores morales con los
requerimientos para hacer frente a las demandas de la vida. La salud mental
depende de: cómo uno se siente frente a sí mismo, cómo uno se siente frente a
otras personas, y en que forma uno responde a las demandas de la vida.

Según el Ministerio de Salud, Salud Mental se entiende como la capacidad


de las personas y de los grupos para interactuar entre sí y con el medio ambiente,

26
de modo de promover el bienestar subjetivo, el desarrollo y uso óptimo de las
potencialidades psicológicas, cognitivas, afectivas, relacionales, el logro de las
metas individuales y colectivas en concordancia con la justicia y el bien común
(MINSAL, 2000).

Asimismo, para la consecución de tales objetivos y para brindar una óptima


atención a los usuarios, el MINSAL ha delineado un perfil que debiera cumplir un
Psicólogo que se desempeñe en el área de la Salud Mental:

• Proactividad

• Flexibilidad

• Insistencia, persistencia, consistencia

• Capacidad de persuación

• Competencia Clínica: Capacidad para estructurar procesos terapéuticos y


para manejo de procesos grupales
• Poseer conocimientos sobre psicofarmacología

• Capacidad para investigar los procesos y resultados (MINSAL, 2000)

En concordancia con lo anterior, el psicólogo como profesional del área de


la salud, debe estar capacitado en base a la descripción anterior para brindar
atención tanto en el nivel primario como también atención especializada de
personas con dependencias de alcohol y drogas (MINSAL, 2000).

Los estudios de carga de enfermedad realizados en distintas regiones del


mundo, a partir de 1990, incorporando los años perdidos por discapacidad junto a
la mortalidad, han hecho evidente el peso de las enfermedades mentales en la
salud pública. El estudio de carga de enfermedad, AVISA, realizado en Chile
demostró que los trastornos mentales, incluyendo las adicciones a alcohol y
drogas, representan el 15% de todos los años perdidos por distintas
enfermedades. En este sentido, en las prestaciones de atención primaria para

27
personas con abuso y dependencias de alcohol y drogas, cuya demanda real se
estima en 15 por cada 1000 personas mayores de doce años, el profesional de
psicología está contemplado en las siguientes actividades: consulta de salud
mental, seguimiento y refuerzo de adhesión al tratamiento, intervención
psicosocial grupal, reforzando la adherencia al tratamiento, comportamiento de
autoayuda y habilidades sociales, en la intervención/actividad comunitaria con el
objetivo de detectar tempranamente, incentivar comportamientos de autoayuda y
promover reinserción social, finalmente, también participa en la visita de salud
mental para evaluar las condiciones psicosociales de las personas, motivar al
tratamiento y apoyar la red social (MINSAL, 2000).

En las personas que requieren atención especializada, el psicólogo


participa en la intervención psicosocial grupal especializada, para reforzar la
adherencia al tratamiento, incentivar el comportamiento de autoayuda y reforzar
habilidades psicosociales, participa también en la consulta de salud mental
especializada, haciendo evaluación y diagnóstico psicosocial, psicoeducación,
apoyo emocional y entrenamiento en habilidades y actividades de rehabilitación
social y laboral (MINSAL, 2000).

4.2.1 Modelos en la Salud Mental

La psicología en salud mental se basa en múltiples modelos, pero para


ésta investigación se utiliza el modelo de la relación de ayuda, por ser el modelo
ocupado en las Comunidades Terapéuticas estudiadas.

La relación de ayuda interpersonal se ha desarrollado en forma más intensa


a partir de la segunda mitad del siglo XX, debido al gran auge que han
experimentado la psicología y las escuelas de psicoterapia (Giordani, 1997). En
una primera etapa fue Carl Rogers quién más aportó, otorgándole importancia a la
aceptación, el respeto y la empatía en la relación de ayuda, de esta manera se le

28
permite a la persona contactarse con sus propios sentimientos y así poder
expresarlos, evitando que la persona que brinda la ayuda sea autoritaria o emita
juicios.

Posterior a esta etapa del no directivismo, entre ellos R. Carkhuff, han


contribuido a un desarrollo importante de la relación de ayuda ofreciendo
metodologías que recogen cuanto había aportado Rogers, pero añaden un cierto
directivismo de cara a reforzar a la persona del ayudado.

Carl Rogers define la relación de ayuda como aquella en que uno de los
participantes intenta hacer surgir, de una o ambas partes, una mayor apreciación y
expresión de los recursos latentes del individuo y un uso más funcional de éstos
(Giordani, 1997).

El principal objetivo de la relación de ayuda es el cambio, una vez que ha


finalizado el proceso de relación de ayuda, el usuario se sentirá más agente, más
protagonista de su propia vida y más dueño de sí. Por medio de este proceso, se
potencia al usuario para que éste tome conciencia de sus sentimientos,
pensamientos y de las alternativas que posee, o cual lo ayudará a decidir entre
una de ellas para enfrentar sus crisis (Urrutia, 1996).

Para entregar una relación de ayuda, es necesario que la persona que la


realice esté instruida tanto en lo teórico como en lo práctico, además debe haber
trabajado sobre sí mismo, esto último le servirá para que sus tensiones no
interfieran en la relación de ayuda.

Para establecer una relación de ayuda, R. Carkhuff basándose en Carl


Rogers señala que existen condiciones necesarias básicas previas a la relación,
estas son las actitudes facilitadotas, también señala que existen actitudes, con el
fin de medir la ayuda. Para ello Carkhuff crea una escala de cinco tramos, los dos
inferiores no constituyen una ayuda para el paciente, mientras que los niveles

29
superiores, permiten una mayor autoexploración del paciente, así como también
una mayor utilización de sus propios recursos (Urrutia, 1996).

Las actitudes facilitadotas son aquellas que crean un ambiente emocional


seguro y confortable para el paciente. Estas actitudes son: la autenticidad o
congruencia, el respeto incondicional hacia el otro (calidez no posesiva,
aceptación incondicional) y la comprensión empática o empatía (Urrutia, 1996).

En relación a las habilidades necesarias para establecer una relación


terapéutica de ayuda, podemos mencionar la escucha activa, el respeto, la
empatía, entra otras.

Según Urrutia (1996) la relación de ayuda no es:

 Una conversación, donde se abordan muchos temas y donde se habla por


hablar, sin llegar a nada concreto.

 Una discusión. Cada uno expone sus argumentos y quiere defenderlos a


toda costa. La entrevista de ayuda no es un debate intelectual, jurídico o
simplemente amistoso.

 Una entrevista en la que el paciente intenta hablar sobre si mismo o sobre


una situación dada. En una entrevista ni uno ni otro han de pretender
comprenderse o intimar acerca de un problema.

 Un interrogatorio, aunque ésta sea la forma e actuar de muchos


principiantes, pero generalmente los terapeutas están al tanto que si en una
entrevista hay demasiadas preguntas, estas ya no pretenden esclarecer el
problema del paciente, sino llenar el tiempo.

30
 Un discurso. En un discurso se pretende convencer, hacer comprender o
que el otro admita una cosa. En la entrevista de ayuda, aunque hayan
situaciones parecidas a un discurso, el objetivo no es el mismo, sino
establecer un clima de comprensión.

 Una confesión en el sentido religioso del término. No se trata de realizar un


juicio moral, sino más bien de comprender la situación del paciente (Urrutia,
1996).

31
V. TRATAMIENTO DE LAS PERSONAS CON ADICCION A
DROGAS

El gobierno de Chile, a través del Ministerio de Salud (MINSAL) y el


Consejo Nacional para el control de Estupefacientes (CONACE), han elaborado
planes Nacionales de Prevención y Control de Drogas y de Salud Mental y
Psiquiatría, con el fin de desarrollar actividades tendientes a mejorar la calidad de
vida de las personas dependiente y apoyarlas en conseguir una mejor reinserción
social, familiar como laboral (MINSAL, 2000).

De acuerdo a estos objetivos, el MINSAL, desde 1994 ha puesto en marcha


el programa de tratamiento y rehabilitación de personas con problemas de alcohol
y drogas, programa que ha ido evolucionando hasta llegar al presente año a la
inclusión de esta problemática en el plan AUGE.

A partir de 1995 los Servicios de Salud definieron los establecimientos de


salud que podían ofrecer atención a este tipo de personas, ya sean
establecimientos propios municipalizados e incluso privados que trabajan en red
con el Servicio de Salud correspondiente.

De Acuerdo a la ayuda que se busque existen los siguientes lugares


acreditados por el MINSAL para prestar dicha atención: Consultorios, Cosam,
Hospitales o Clínicas y Comunidades Terapéuticas.

 Consultorios: Se entrega la primera orientación o diagnostico a las


personas que consumen o a sus familiares, se atienden problemas de salud
asociados al consumo de alcohol y/o drogas y se trabaja para lograr una
disminución o abandono de estas sustancias.

32
 COSAM: Centros Comunitarios de Salud Mental y Familiar en los cuales se
entrega también una primera orientación diagnóstico a las personas que
consumen o a sus familiares, prestan atención a personas con problemas
psicológicos, familiares y/o sociales de salud asociados con el consumo y
en muchos de ellos se cuenta con programas para ayudar a personas con
dependencia leve a drogas.

 Hospitales o Clínicas: En estos centros se entrega atención a los usuarios


en dos servicios adaptados para tales fines: el servicio de psiquiatría, en el
cual se atienden personas con problemas emocionales severos (depresión,
angustia, intentos suicidas, psicosis alucinaciones e ideas delirantes) como
también desintoxicación en casos de dependencia severa a alcohol, drogas
y/o benzodiazepinas.

 Comunidades Terapéuticas y Centros de Autoayuda: Para personas con


dependencia severa, de muchos años de evolución, fracasos en intentos de
dejar de consumir cierta sustancia con o sin tratamiento previo y trastornos
severos en la vida personal y /o familiar.

En este contexto, con fecha 07 de enero de 2007, el Ministerio del Interior,


con la asesoría técnica del CONACE, el Ministerio de Salud, el Servicio Nacional
de Menores y FONASA, suscribieron un Convenio para los efectos de implementar
en forma conjunta un Programa de Tratamiento Integral de Adolescentes
Infractores de Ley con Consumo Problemático de Drogas y otros Trastornos de
Salud Mental, el cual fue definido entre el Ministerio del Interior (CONACE), el
Servicio Nacional de Menores y el Ministerio de Salud (MINSAL). En lo que a
nuestro tema respecta, FONASA comprará los meses de los Planes de
Tratamiento y Rehabilitación exclusivamente a entidades públicas o privadas
debidamente autorizadas, incorporadas en una red asistencial, donde las

33
Comunidades Terapéuticas debidamente acreditadas aparecerían como
beneficiarias de dicho financiamiento.4

Del Plan Nacional de Salud Mental y Psiquiatría se desprende que el


profesional de la psicología trabaja tanto en comunidades terapéuticas de carácter
ambulatorio como residencial; en las comunidades de carácter ambulatorio
estimula y educa para la rehabilitación y reinserción social de la persona adicta,
promueve actividades de aprendizaje de vida en comunidades terapéuticas,
realiza psicoterapia grupal y terapias familiares. En las comunidades de carácter
residencial el psicólogo participa además de lo anteriormente mencionado en la
monitorización de la desintoxicación, en la contención de conductas impulsivas en
las personas, intensificar los procesos psicoterapéuticos individuales y grupales y
evaluación y evaluación y diagnóstico constante (MINSAL, 2000).

De acuerdo al plan de Salud Mental y Psiquiatría del MINSAL, el psicólogo


es considerado un profesional miembro del equipo salud que trabaja con personas
con personas con problemas de abuso y dependencia de alcohol y drogas. Dentro
del equipo participa en las siguientes prestaciones de salud según MINSAL
(2000):

 Prestaciones de Atención Primaria: Consulta de Salud Mental,


intervención psicosocial grupal, visita de salud mental en pacientes con
recaída o en reinserción social, intervención y actividades comunitarias.

 Prestaciones para el tratamiento especializado: Intervención Psicosocial


grupal especializada a personas en tratamiento y a sus familias,
intervención y actividad comunitaria, consulta de salud mental especializada
y visita domiciliaria de salud mental.

4
Véase:
http://www.ssvaldivia.cl/responsabilidad_penal/PROTOCOLO_OPERATIVO_INFRACTORES_FINAL_27_
2.pdf

34
A través de todas estas prestaciones, el profesional de la psicología
participa activamente como miembro integrante del equipo de salud, realizando
actividades grupales de sensibilización, psicoeducación, apoyo emocional,
entrenamiento de habilidades, actividades de rehabilitación social y laboral
además de asesorías y coordinación de redes de apoyo comunitario (MINSAL,
2000).

5.1 Conceptos de drogodependencia y toxicomanía según CIE-10 y


DSM-IV

La problemática de la drogadicción ha sido conceptualizada y definida de


variadas maneras. Ellas van desde enfoques médico-orgánicos, enfoques
psicológicos, sociológicos, antropológicos, históricos y jurídicos.

La Salud Mental actualmente privilegia un modelo médico de las


drogodependencias en donde existe un énfasis especial en la presentación
psicológica del fenómeno. El Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders
(DSM IV, 1995) de la Asociación Psiquiátrica Americana, aplica el criterio que para
que exista dependencia debe haber:

Un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva


un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por tres (o más) de
los ítems siguientes en algún momento de un período continuado de 12 meses:

1. Tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:

a) una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia


para conseguir la intoxicación o el efecto deseado.

35
b) el efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramente con
su consumo continuado.

2. Abstinencia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:

a) el síndrome de abstinencia característico para la sustancia (v. Criterios A y B


de los criterios diagnósticos para la abstinencia de sustancias específicas).
b) se toma la misma sustancia (o una muy parecida) para aliviar o evitar los
síntomas de abstinencia.

3. La sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un


período más largo de lo que inicialmente se pretendía.

4. Existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o


interrumpir el consumo de la sustancia.

5. Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de


la sustancia, en el consumo de la sustancia o en la recuperación de los efectos de
la sustancia.

6. Reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas


debido al consumo de la sustancia.

7. Se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de


problemas psicológicos o físicos residuales persistentes, que parecen causados o
exacerbados por el consumo de la sustancia.

A grandes rasgos este modelo conceptualiza el tema de la


drogodependencia como una “enfermedad” en donde existe a la base una
alteración funcional del sistema nervioso central y que se expresa y representa en
cualquier síntoma, tanto físico como psíquico, y en donde el curso tiende a ser

36
progresivo y crónico, siendo el sujeto un agente pasivo a la presentación de esta
patología (aspecto obviamente cuestionable).

Otra conceptualización en esta misma línea es la propuesta por la


Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) en su décima versión (CIE-10, 1993).

Se trata de un conjunto de manifestaciones fisiológicas, comportamentales


y cognoscitivas en las cuales el consumo de una droga, o de un tipo de ellas,
adquiere la máxima prioridad para el individuo, mayor incluso que cualquier otro
tipo de comportamiento de los que en el pasado tuvieron el valor más alto. La
manifestación característica del síndrome de dependencia es el deseo (a menudo
fuerte y a veces insuperable) de ingerir sustancias psicotrópicas (aún cuando
hayan sido prescritas por un médico), alcohol o tabaco. La recaída en el consumo
de una sustancia después de un periodo de abstinencia lleva a la instauración más
rápida del resto de las características del síndrome, en comparación con lo que
sucede en individuos no dependientes.

5.2 Situación del Consumo de Drogas en Chile. Séptimo Estudio


General de Drogas en Población General de Chile, 2006.

A continuación entregamos un resumen de los principales resultados del


estudio publicado en julio de 2007, de gran interés en lo que se refiere al cambio
de actitud y de percepción frente a los riesgos que involucran las sustancias
psicoactivas y el consumo en el país. La relevancia de éste para nuestra
investigación consiste en mostrar la situación actual del consumo a nivel nacional
a través de este estudio (publicado durante el tiempo en que se desarrolla nuestra
investigación), así como dar cuenta de los cambios en la percepción de riesgo que

37
existe respecto a las distintas sustancias, especialmente la marihuana. Finalmente
destacamos que es en la V región, donde se desarrolla nuestra investigación,
donde se desarrolla la mayor tasa de consumo a nivel nacional.

El uso de clorhidrato de cocaína y paste base en el país se mantendría


estable.

Según el estudio, la declaración de consumo de cocaína (clorhidrato de


cocaína) marcó 1,2% en comparación con 1,3% del estudio anterior, una variación
que no es estadísticamente significativa y que no debe interpretarse como un
descenso. A diferencia de la pasta base, el uso de cocaína mostró una progresión
sostenida desde 1994 (0,8%) hasta el año 2002 (1,5%), pero esa progresión se
detuvo en 2004 (1,3%), lo que se confirma con el resultado actual (1,2%).

El uso de otras drogas ilícitas y psicofármacos sin prescripción médica


permanecen también estables.

Todas las demás drogas consultadas en este estudio registran tasas de


consumo y variaciones muy menores. Los alucinógenos marcan 0,3% en 2006,
mientras que el consumo de éxtasis, crack, inhalables y heroína no sobrepasan el
0,1% de prevalencias de último año y ninguna de éstas muestra una tendencia a
aumentar. El uso indebido de tranquilizantes benzodiacepínicos alcanza
prevalencias estables de alrededor de 3% en último año. Los estimulantes
anfetamínicos y los analgésicos sin prescripción médica registran prevalencias
también estables y mucho más bajas.

El uso de marihuana aumenta en jóvenes y adultos jóvenes de ingresos


económicos medios altos y altos y de la educación superior.

Los resultados del Séptimo Estudio Nacional de Drogas en Población


General de Chile indican que la prevalencia de último año de consumo de

38
marihuana es de 7,0%, la que se compara con el 5,3% que se obtuvo en el estudio
anterior. Este aumento de 1,7 puntos porcentuales en las declaraciones de uso de
marihuana es estadísticamente significativo.

Según este último estudio nacional el uso de marihuana se incrementa en


todos los grupos de edad, pero los aumentos en jóvenes (19-25 años) y adultos
jóvenes (26-34 años) son particularmente llamativos. Entre los jóvenes las
declaraciones para uso de marihuana en último año aumentaron de 15,2% a
18,8%, mientras que entre adultos jóvenes el aumento va de 6,5% a 9,7%. En
ambos casos el resultado actual es el más alto que registra la serie de estudios.
Asimismo, en ambos grupos etarios el uso de marihuana se ha doblado en estos
doce años. Entre los jóvenes la serie comenzó con 9.4% para alcanzar el actual
18.8%. Entre adultos jóvenes la serie comenzó con 4,8% y ha terminado con
9,7%. También debe notarse que por primera vez los adultos jóvenes (26-34 años)
declaran más uso de marihuana que los adolescentes (12-18 años).

El consumo de marihuana aumenta tanto en mujeres como en hombres.

El aumento en las declaraciones de uso de marihuana se produciría tanto


en hombres, con tasas de consumo reciente de 7,8% en 2004 y 9,9% en 2006 y
con un incremento de 2,1 puntos porcentuales, como en mujeres con un
incremento de 1,4 puntos porcentuales en el último bienio.

El consumo de marihuana en mujeres se ha acelerado en los últimos años,


después de progresar muy lentamente hasta el año 2002 (2%), incrementándose a
2,8% y 4,2% en los dos últimos estudios. Las mujeres han multiplicado casi por
tres el uso de marihuana en toda la serie de estudios, desde un punto de partida
de 1,5% hasta el porcentaje actual de 4,2%, mientras que el incremento total entre
los hombres es de 1,5 veces solamente.

39
La razón hombre/mujer en marihuana comenzó en una relación de 1:4 en
1994 (por cada declaración femenina había cuatro masculinas), pero ha bajado
sistemáticamente a lo largo de la serie (salvo por los datos de 2002) hasta
alcanzar en el estudio actual una relación de casi 1:2 (por cada declaración
femenina hay solamente un poco más de dos masculinas).

La percepción de riesgo frente al uso de marihuana cae abruptamente.

El estudio actual registra una baja muy significativa en la percepción de


riesgo ante el uso de marihuana. La caída total de la percepción de riesgo alcanza
a 10 puntos porcentuales (desde 72% a 62% en el último bienio para quienes
perciben gran riesgo en usar frecuentemente marihuana, una o dos veces por
semana).

Esta caída se replica entre adolescentes, que pierden 13 puntos


porcentuales en percepción de riesgo en el último bienio, mientras que el riesgo
que perciben los jóvenes baja 12 puntos porcentuales. La percepción de riesgo ha
venido bajando desde que se comenzó a registrar en el año 2000. Entre
adolescentes ha caído de 70% a 52% y entre jóvenes (que siempre perciben
menos riesgo) de 61% a 43%, 18 puntos porcentuales en ambos casos. La baja
en la percepción de riesgo entre adultos jóvenes también es considerable, desde
71% hasta 58%, aunque debe atribuirse casi enteramente a caídas en el último
bienio, a diferencia de adolescentes y jóvenes donde se había tenido bajas
anteriores, aunque nunca tan abruptas como las actuales.

El consumo de pasta base y cocaína no registra variaciones significativas ni


por sexo ni por grupos etarios.

A diferencia de la marihuana, los indicadores de uso de cocaína y pasta


base no registran variaciones de importancia. Las prevalencias de último año
consumo de éstas drogas se mantienen estables en todos los grupos de edad y en

40
ambos sexos. Los jóvenes alcanzaron una cumbre de 5% en declaraciones de
consumo de cocaína total (cocaína y/o pasta base) en 2002, pero desde entonces
han bajado a 4,3% y 3,3% en una pendiente muy auspiciosa (aunque la variación
del último bienio no es estadísticamente significativa y no debe interpretarse como
descenso).

Al mismo tiempo, la percepción de riesgo frente al uso de cocaína continúa


siendo alta en todos los grupos de edad y se ha desgastado mucho más
levemente que la percepción de riesgo que se tiene respecto de la marihuana. En
su conjunto, el riesgo percibido ante la cocaína ha perdido solamente 3 puntos
porcentuales en el último sexenio. Por el contrario, la percepción de facilidad de
acceso tiende a aumentar más significativamente, sobre todo entre jóvenes y
adultos jóvenes. De esta forma y considerando todo el período en que se tiene
registro, el porcentaje de quienes declaran que le sería fácil conseguir cocaína se
ha elevado 9 y 7 puntos porcentuales en ambos grupos de edad.

Los resultados en tabaco y alcohol permanecen estables.

Los resultados para uso de tabaco y alcohol aparecen también estables en


este último estudio. Las declaraciones de uso diario de cigarrillos (20 o más días
en el último mes) varían de 29% a 28% en el último bienio, una variación que no
es estadísticamente significativa y que no debe interpretarse como un descenso.
Con todo, debe hacerse notar la caída de 7 puntos porcentuales en el uso diario
de tabaco en jóvenes, de 38% a 31% y la estabilización en el caso de los
adolescentes, con tasas de 13% en el último estudio.

El consumo de alcohol, que tuvo un alza notable entre 1994 y el 2004 (de
30 puntos de un total de 70), se mantendría estable desde esta última fecha.

Debido a que la prevalencia diaria de alcohol presenta porcentajes muy


pequeños, el estudio utiliza como medida de referencia para el consumo de

41
alcohol la prevalencia de último mes, la que no ha variado en el último bienio
manteniéndose alrededor del 56%, con prevalencias estables en todas las edades
y en ambos sexos. Considerando toda la serie de estudios debe notarse que el
uso de alcohol ha aumentado significativamente en el país desde 39% en 1994
hasta 57% en el estudio actual, 18 puntos porcentuales, aunque toda la progresión
se detiene en 2002 y permanece estable desde entonces.

El abuso de alcohol permanece también estable.

La tasa de abuso de alcohol se calcula a partir de la existencia de uno o


más síntomas, reunidos en una lista total de cinco, de la Clasificación de
Enfermedades Mentales de la Asociación Psiquiátrica de los Estados Unidos
(APA). Según estos criterios diagnósticos, el abuso de alcohol en Chile se ha
mantenido estable en el período 2002 – 2006 en torno a una tasa de abuso de
13%. Sin embargo, no se debe dejar de considerar que cerca de 600 mil personas
en Chile presentan signos de abuso de alcohol.

Los trastornos asociados al uso de alcohol y drogas ilícitas generan motivos


de atención y preocupación.

La población general de 12 a 64 años que ha sido afectada por detenciones


a causa de consumo de alcohol o drogas ilícitas alcanza al 2,9%. Este porcentaje
es de 3,8% en los jóvenes, una cifra algo menor al 5,9% del estudio anterior. El
porcentaje se eleva considerablemente entre consumidores recientes de
marihuana, donde 18% reporta alguna detención por consumo durante el último
año. El porcentaje es aún mayor entre usuarios de cocaína, donde 24% reporta
detención por consumo, principalmente adolescentes comprometidos en el uso de
cocaína donde casi 42% ha sido detenido, lo que concuerda con los hábitos
conocidos de uso de cocaína en la calle y de control policial sobre menores
desprotegidos, que son habituales en estos casos.

42
La percepción de riesgo frente al uso experimental de cocaína (probar
cocaína una o dos veces) alcanza a 72% entre quienes no han usado ninguna
droga, pero cae a 46% entre quienes declaran que sólo han usado marihuana (y
no han probado cocaína), 26 puntos porcentuales menos (con una caída entre los
jóvenes de 61% a 43%, 18 puntos porcentuales). Lo mismo ocurre con el uso
ocasional de cocaína con una pérdida de alrededor de 20 puntos porcentuales
entre quienes usan marihuana respecto de los que no están comprometidos en
drogas.

Los datos anteriores confirman que usar, aunque sea sólo marihuana,
predispone hacia el uso de otras drogas de una manera siempre significativa y
consistente, fenómeno conocido como escalada.

Las declaraciones de despido del trabajo o abandono de estudios a causa


del uso de drogas ilícitas o alcohol, por su parte, alcanzan al 0,4% afectando
también más intensamente a los consumidores de marihuana y de cocaína. En
este caso cabe mencionar que un 13% de adolescentes comprometidos en el uso
de cocaína ha abandonado sus estudios en el último año, lo que muestra la
estrecha relación entre drogas y deserción escolar.

Las atenciones de urgencia a causa de intoxicaciones por alcohol y drogas


ilícitas y problemas relacionados aparecen reportadas por el 0,9% de la población
de 12 a 64 años. Entre consumidores de marihuana y cocaína los porcentajes
suben al 3,4% y 8,8% respectivamente, llegando a un 14% entre adolescentes
consumidores de cocaína.

Por último, el 1% de la población de 12 a 64 años reporta haber sufrido


accidentes de tránsito, laborales o domésticos a causa de las drogas ilícitas y
alcohol, porcentaje que asciende hasta 2,7% en jóvenes, una cifra que se ha
doblado en el último bienio. Los accidentes entre consumidores de marihuana
suben a 7%, dos puntos porcentuales más que los accidentes entre consumidores

43
de cocaína (5%). Asimismo, un 11% de los jóvenes comprometidos en el uso de
marihuana reportan accidentes, probablemente accidentes de tránsito lo que
explicaría que el porcentaje de accidentes entre usuarios de marihuana sea mayor
que entre usuarios de cocaína.

Siguen siendo las regiones de la zona centro y norte del país las que
presentan los mayores consumos de drogas ilícitas.

Tal como ha venido ocurriendo desde el año 2002, el consumo de drogas


ilícitas afecta fundamentalmente a las regiones del centro y norte del país. En el
estudio actual las mayores prevalencias de último año de consumo de marihuana
se registran en las regiones Metropolitana y Quinta, las únicas que superan el
promedio nacional (7%) con tasas que bordean el 8,5% (caso de la Quinta región,
siendo la más alta del país). En términos estadísticos, el consumo de marihuana
aumenta en forma significativa en las regiones Cuarta, Décima y Metropolitana.

La estabilidad del uso de cocaína en el país se puede apreciar en el


comportamiento de las regiones del centro que concentran las prevalencias más
altas (Quinta, Sexta y Región Metropolitana). En términos estadísticos, el consumo
de cocaína total desciende en forma significativa en las Regiones Primera y
Metropolitana, mientras que el único aumento se registra en la Tercera Región.

La percepción de gravedad del problema de las drogas continua siendo


alta.

El porcentaje que califica como grave el consumo de drogas en su barrio o


sector alcanzó a 37% en este estudio, una cifra similar a la obtenida en los últimos
años que, no obstante, comenzó en 46% en el año 2000. La percepción de tráfico
de drogas en los barrios que se habitan obtiene su registro más alto en el estudio
actual con 33%, una cifra ligeramente superior a la obtenida en estudios
anteriores. Por su parte la percepción de consumo de drogas en lugares del

44
entorno cercano, como calles o plazas, también progresa ligeramente alcanzando
un 19%.

A continuación definiremos qué es un Comunidad Terapéutica y veremos


definiciones de chilenos referidas a estas instituciones, tales como Remigio Muñoz
y Paulo Egenau, para contextualizarlas en nuestro medio. Veremos también cómo
desde sus inicios las comunidades terapéuticas se plantearon como alternativa al
modelo médico tradicional.

5.3 Comunidad Terapéutica

El concepto de “Comunidad Terapéutica” (CT) nace a inicios del siglo XX


con Maxwell Jones, psiquiatra inglés, a partir del trabajo que desarrolló en distintos
hospitales psiquiátricos entre 1941 y 1959. Con este concepto se refería a una
nueva modalidad de tratamiento de salud mental con ex-combatientes de la
Segunda Guerra Mundial. Su espacio de partida son sus propios pacientes y
personal de sala del Hospital de Belmont, donde diseña una forma de trabajo
basada en principios que son centrales para la vida comunitaria, como la
democracia, la solidaridad, la participación, el respeto a la persona humana, la
libertad de expresión, etc. A partir de una visión crítica de los hospitales
psiquiátricos como instituciones que tendían a la marginación social de sus
usuarios, plantearía esta forma de tratamiento, incorporando, a su vez, redes tales
como la familia y amistades, generando así una vinculación externa a la
institución hospitalaria.

En el campo de las adicciones, este programa surgió pocos años después


de la experiencia de Maxwell Jones, cuando Charles Dederich, un alcohólico
rehabilitado de Alcohólicos Anónimos intentó aplicar inicialmente el modelo de
Alcohólicos Anónimos, pero comprobó que no era eficaz con drogadictos e

45
introdujo entonces la modalidad de aislamiento, con carácter residencial,
eliminando la estructura religiosa de Alcohólicos Anónimos. En 1958, Synanon
fundó la primera comunidad terapéutica para la rehabilitación de drogadictos.

A fines de los años 50, surge en Estados Unidos el programa Synanon, de


la cual prácticamente todas las comunidades terapéuticas son descendientes,
basadas en la experiencia de Alcohólicos Anónimos. Éstas acogían a personas
con problemas delictuales y/o de drogas. A inicios de los años 60, se funda
Daytop, organización de orientación psicopedagógica y con un fuerte predominio
conductual que constituyó la base para la generación de programas de
rehabilitación tanto en América como en Europa.

Remigio Muñoz (Proyecto Ser) miembro de la directiva de la Asociación


Chilena de Comunidades Terapéuticas, las define del siguiente modo 5:

Comunidad es un conjunto de personas que se unen para poder alcanzar


uno o varios objetivos que, por sí solos, no podrían o sería muy difícil lograr
hacerlo. La palabra “terapéutica” proviene del griego “therapeutikos”, que a su vez
nace del término “theraperia”, que significa curar.

Una comunidad terapéutica ofrece, por lo tanto, una serie de instrumentos


organizados y estructurados, con el único fin de conseguir que las personas que
sufren de alguna enfermedad, sanen. Dentro de ella, cada persona debe buscar y
lograr su propia “sanación”; cada cual es protagonista de su propio proceso
terapéutico y la forma de lograrlo es con la ayuda y apoyo de otros.

Desde esta perspectiva, la Comunidad Terapéutica sería una modalidad de


tratamiento para la rehabilitación, reeducación y reinserción social de personas
drogodependientes.

5
Fuente: http://www.risolidaria.tdata.cl/Portada/Dirseccion/Home_Drogas.asp?
dir=Comunidades_Terapeuticas&id=182

46
Los servicios que presta la CT son de consulta, orientación y tratamiento
especializado para drogadictos, con participación activa y directa de la familia,
pero bajo la responsabilidad de personas competentes en el área de la
drogadicción. Las comunidades se convierten así en un verdadero estilo de vida,
ya que significa que se comparte en todo momento con todos sus miembros
(Egenau, y cols., 1992).

Estas comunidades son una microestructura en la cual se analizan los


conflictos de los residentes con relación a modelos de comportamientos acordes a
su realidad, para poder insertarse en su grupo social con madurez y solidez
psicológica, para enfrentar los problemas, dado que su medio ambiente
permanecerá inalterado, lo que se persigue es que la persona cambie (Egenau, y
cols. 1992).

La comunidad terapéutica intenta corregir las falencias que tienen los


adictos en su vida familiar y en comunidad, y el alejamiento y aplanamiento
afectivo que sufren (Egenau, y cols. 1992).

La comunidad terapéutica intenta corregir las falencias que tienen los


adictos en su vida familiar y en comunidad, y el alejamiento y aplanamiento
afectivo que sufren (Egenau, y cols. 1992). Un elemento central para generar este
cambio es la Filosofía de la comunidad terapéutica, la cual es el norte hacia donde
va dirigido el ser y el quehacer de los miembros de la comunidad y es proclamada
en común todos los días.

El proceso de tratamiento se divide en diferentes fases, según la


Comunidad Terapéutica que se trate, en general existen la primera fase de pre-
tratamiento, inducción, compromiso existencial o acogida, la segunda fase de
tratamiento intensivo, introspección, identificación y crecimiento, la tercera fase de

47
reeducación, crecimiento intensivo o reinserción y la cuarta fase de egreso y
seguimiento.

Durante las fases existen numerosas actividades que pretenden lograr el


objetivo del cambio en el residente. La comunidad terapéutica, como modalidad de
tratamiento es un programa que puede adoptar la modalidad del internado, lo cual
incluye organizar la actividad interna las 24 horas y todos los días, o también
puede funcionar como modalidad de internado diurno. El proceso de tratamiento
involucra aspectos de atención colectiva que permiten abordar dinámicas grupales
propias de la comunidad y evaluar tanto los avances como los retrocesos en forma
colectiva, además el tratamiento es personalizado haciendo énfasis en la
orientación individual de cada residente y sus características (Egenau, y cols.
1992).

Los objetivos están orientados a entregar recursos psicológicos, afectivos,


sociales y morales para que puedan ser capaces de responder de manera
adecuada y exitosa a las dificultades con las cuales se encontrarán en la vida
después de su egreso, para ello todas las actividades terapéuticas se orientan a la
superación de traumas psicológicos, modificación de hábitos y conductas
inadecuadas y al fortalecimiento de las cualidades y capacidades de cada uno de
sus miembros (Egenau, y cols. 1992).

Según la Federación Mundial de Comunidades Terapéuticas (1998), los


criterios y objetivos de las Comunidades Terapéuticas son:

 Ofrecer un método de tratamiento dirigido, en primer lugar a la recuperación


de personas que abusan de sustancias químicas, por medio del crecimiento
personal y la exigencia de abstenerse de cualquier sustancia que altere el
estado normal del organismo, (con excepción de aquellas sustancias
químicas adecuadamente recetadas para obtener resultados médicos).

48
 Compromiso con los siguientes conceptos:

 Respetar los derechos humanos y civiles de todas las personas asociadas


en una comunidad terapéutica, y dar a conocer, con claridad, los derechos,
privilegios y responsabilidades de los beneficiarios de la comunidad y de su
personal.
 Reconocer a cada persona dentro de la comunidad terapéutica el derecho a
estar libre de amenazas y del uso negativo del poder por parte de cualquier
individuo o grupo de individuos.

 Desarrollar una declaración sobre la filosofía y las metas del programa.

 Adoptar reglamentos que provean protección a los beneficiarios del


programa contra la revocación de las leyes locales o nacionales dentro de
la comunidad.

 Procurar crear dentro de la comunidad un ambiente que ofrezca a los


beneficiarios las máximas oportunidades posibles para su desarrollo físico,
espiritual, emocional y estético, que redunde en beneficio y seguridad para
todos sus miembros.

 Empeñarse en crear una estructura comunitaria basada en la integridad,


buena voluntad y humanidad de todos sus miembros, en la cual el respeto
por la dignidad de las personas sea una prioridad.

 Establecer mecanismos prácticos de evaluación para el personal, y darle a


conocer sus resultados oportunamente.

 Responsabilizar a una mesa directiva, o equipo coordinador, de la


animación y supervisión del programa en sus diversas etapas. Esta mesa

49
directiva deberá reunirse periódicamente en fechas establecidas, para
realizar eficientemente sus funciones.

 Presentar un informe financiero anual con la aprobación de la directiva

5.4 Tipificación según diferencias estructurales

A continuación veremos que ambas instituciones objeto de nuestro estudio


se enmarcan en distintos tipos de Comunidad Terapéutica, según su estructura de
trabajo, patrones de funcionamiento y si hay creencias subyacentes, sean éstas
religiosas o no.

 Comunidades terapéuticas institucionales que se “desarrollan de


acuerdo a cánones institucionales vigentes y con una estructura de trabajo basada
en jerarquías profesionales” (Fuentealba, 1996). Es el caso del Centro de
Tratamiento de Adicciones para Personas Privadas de Libertad (CTA).

 Comunidades terapéuticas no institucionales que se “desarrollan


preferentemente con una fuerza de trabajo no profesionales y respondiendo en su
filosofía y orientación a las más variadas formas ideológicas, religiosas, científicas
y experienciales (Fuentealba, 1996). Es el caso de la Comunidad Terapéutica
“Hogar La Roca”.

Otro tipo de clasificación se relaciona con el tipo de servicios que prestan: si


son servicios ambulatorios o residenciales.

En la práctica, las decisiones en la comunidad se toman en forma grupal


estimulando la participación activa de los pacientes, ya que el concepto mismo de
comunidad terapéutica implica una redistribución del poder, lo que conlleva una
horizontalización del sistema entregándole tanto al paciente como a su familia

50
roles de creciente responsabilidad configurando así una estructura más igualitaria
y participativa (Fuentealba, 1996).

51
VI. MARCO METODOLOGICO

6.1 La Metodología Cualitativa

Existen diversas maneras de aproximarse a la realidad que se pretende


investigar. De acuerdo al interés de la presente investigación, se utiliza la
metodología cualitativa.

El giro discursivo en las ciencias sociales que ha reciclado la metodología


cualitativa, forma parte del cuestionamiento al fundamentalismo positivista, el cual,
al identificar su postura normativa con la ciencia, hace aparecer la crítica en su
contra como un ataque a la ciencia misma. Ahora es común aceptar, además, que
la explicación científica es una forma particular de darle sentido al mundo, pero
que no existe un método científico único o universal. La metodología cualitativa se
replantea hoy como una vía más adecuada para el estudio de la complejidad
social e, implícitamente, como una vía crítica y como crítica de la vía única.
(Jiménez-Domínguez, 2000) 6

Los métodos cualitativos parten del supuesto básico de que el mundo social
está construido de significados y símbolos. De ahí que la intersubjetividad sea una
pieza clave de la investigación cualitativa y punto de partida para captar
reflexivamente los significados sociales (Jiménez-Domínguez, 2000). En este
sentido y siguiendo a de la Cuesta (2005), en la investigación cualitativa la
realidad no es considerada como externa al hombre, sino que él construye en
base a sus pensamientos y las acciones que genere, lo que le atribuiría el carácter
subjetivo de los eventos y le haría actuar de acuerdo a interpretaciones subjetivas
de dichos eventos,, las cuales a su vez serían modificadas en su proceso de
relación con los demás (de la Cuesta, 2005)

6
http://www.cge.udg.mx/revistaudg/rug17/3investigacion.html

52
La metodología cualitativa permite así satisfacer el interés del investigador
por comprender los fenómenos humanos, explorando el sentido y significado que
las persones atribuyen a sus experiencias. Esta metodología de investigación se
realiza sobre elementos no cuantificables necesariamente como la palabra ya sea
escrita o hablada y responde generalmente a preguntas Qué, Cómo, y Por qué,
además de la observación de la conducta de los individuos.

Se pueden mencionar ciertas características de los métodos cualitativos,


entre ellas cabe destacar la creencia que los individuos participan activamente en
las acciones sociales y que a través de estas interacciones se puede conocer y
comprender fenómenos de diferentes maneras. Además, se asume un
compromiso con el punto de vista de los participantes, haciendo uso de entrevistas
no dirigidas, observación y diversas técnicas de recolección que le permiten al
investigador introducirse en la percepción real de los sujetos estudiados.
Igualmente importante es que la conducción del estudio no altera el contexto
natural del fenómeno estudiado, obligando al investigador a realizar esta proceso
tratando de alterar lo menos posible el contexto. Otra característica que distingue
a esta metodología de investigación es la participación que le cabe al investigador,
y que es considerado como instrumento y parte del estudio, estableciéndose una
relación sujeto-sujetos con los participantes. De esta forma se acepta además de
la subjetividad y los sesgos que esto conlleva. Por último, es recomendable que el
investigador refleje claramente las experiencias de los participantes, ya que estos
son los descubrimientos y resultados en las investigaciones cualitativas, por lo
tanto el uso de citas textuales en las palabras de los actores, comentarios e
historias agregan riqueza al informe y a la comprensión de las acciones sociales.

Los métodos cualitativos arrojan resultados que generalmente no pueden


ser inferidos a toda la población, ya que no utilizan metodologías probabilísticas en
la obtención de la muestra, pero así mismo es capaz de entregar respuestas más
detalladas a las preguntas o problemas que se indagan en el estudio. Dada sus

53
características induce y explora permitiendo conocer tendencias, comportamientos
y actitudes y ayudando en la definición de hipótesis.

La metodología cualitativa, como método de investigación sigue sus propios


pasos para asegurar la validez de los estudios que se realizan mediante ella.
Estos pasos no son iguales a los seguidos en las investigaciones cuantitativas.

En la metodología cualitativa, el análisis de los datos es una de las tareas


más atractivas e importantes, además del último paso. El investigador debe,
mediante este proceso lograr una aproximación a la realidad estudiada y encontrar
un significado a los múltiples materiales informativos procedentes de diversas
fuentes: manifestaciones realizadas por los informantes, descripciones de
fenómenos o procesos, expresiones de las propias vivencias e impresiones
obtenidas durante su permanencia en el campo, informaciones contenidas en los
documentos producidos por los grupos o instituciones, etc. (Ruiz, 1999)

Los datos obtenidos proporcionan información acerca de la realidad interna


o externa de las personas estudiadas y que será utilizada durante la investigación
con propósitos indagativos. Estos datos son el resultado de una elaboración de la
realidad, y frecuentemente entendido como interacciones, situaciones, fenómenos
u objetos de la realidad estudiada. El investigador, al recoger estos datos, elabora
un proceso de percepción de las realidades que ante él se presentan, identificando
los elementos que la componen y, habitualmente, enunciando proposiciones
narrativas que tratan de describirlas. Para que los datos obtenidos tengan un
soporte perdurable en el tiempo y comunicable, la información debe registrarse en
algún medio físico, como notas de campo, grabación en audio, (como se realizó en
la presente investigación) y video y además, se debe utilizar algún modo de
expresión simbólica como lenguaje verbal o expresión gráfica (Ruiz, 1999)

“Se han definido los datos cualitativos como elaboraciones de naturaleza


descriptiva que recogen una amplia gama de información, ricos y densos en

54
significados, polisémicos, difícilmente reproducibles dado su vinculación a
contextos y momentos determinados, y recogidos a partir de una instrumentación
mínima, pues para obtenerlos se utilizan procedimientos más que instrumentos”
(Ruiz, 1999).

La primera etapa del análisis de los datos es la simplificación, resumen y


selección de la información para hacerla abarcable y manejable. Entre las tareas
más habituales en esta etapa se encuentran las de categorización y codificación.
La reducción de los datos implica también descartar o seleccionar para el análisis
parte del material informativo recogido, y está presente además cuando el
investigador resume o esquematiza sus notas de campo (Ruiz, 1999).

Dentro de esta etapa podemos distinguir diferentes procesos. Uno de ellos


es la separación de los datos en unidades, ya que en el conjunto global de los
datos pueden diferenciarse segmentos que resultan relevantes y significativos. Los
criterios para dividir la información son muy diversos, pero entre los más
importantes se pueden distinguir los siguientes: criterios especiales, criterios
temporales, criterios gramaticales, criterios conversacionales, criterios sociales y
criterios temáticos, los cuales son los más frecuentes, estos consisten en
considerar unidades en función del tema abordado, encontrando segmentos que
hablan de un mismo tema (Ruiz, 1999).

Otro segmento dentro de la etapa de reducción es la identificación y


clasificación de unidades. La identificación y clasificación es la actividad que se
realiza al categorizar y codificar un conjunto de datos. La categorización hace
posible clasificar conceptualmente las unidades que son cubiertas por un mismo
tópico, las categorías pueden referirse a situaciones y conceptos, actividades y
acontecimientos, relaciones entre personas, comportamientos, etc. Por otra parte
la codificación es la operación concreta por la que se asigna a cada unidad un
código propio de la categoría en la que se considerará incluida. Es el proceso

55
físico, manipulativo mediante el cuál se deja constancia de la categorización
realizada (Ruiz, 1999).

Por lo tanto categorización y codificación son actividades que giran en torno a la


decisión sobre la asociación de cada unidad a una determinada categoría. Por
último, el segmento de síntesis y agrupamiento está estrechamente unida a la
identificación y clasificación de elementos, ya que esta última supone una
operación conceptual de síntesis, por cuanto permite reducir un número
determinado de unidades a un solo concepto que lo representa (Ruiz, 1999).

La segunda etapa en el análisis de los datos es la disposición y


transformación de estos. Los procedimientos realizados facilitan el examen y
comprensión de los datos influyendo en el proceso de análisis y además, permiten
extraer conclusiones. Uno de los procedimientos de disposición más
frecuentemente usados son los gráficos, los cuáles además de presentar datos,
permiten advertir relaciones y descubrir su estructura profunda. Otros elementos
utilizados son los diagramas y las matrices (Ruiz, 1999).

Además de Ruiz, Taylor (1987) sugiere una metodología sustancialmente


semejante pero elaborada en pasos prácticos, que son los elegidos en este
estudio para realizar el análisis del contenido de las entrevistas realizadas.

6.1.1 Entrevistas Semiestructuradas

La entrevista es un proceso comunicativo por el cual un investigador extrae


una información de una persona –“el informante”, en término prestado del
vocabulario básico de la antropología cultural 7-que se halla contenida en la
biografía de ese interlocutor. Extraemos aquí el relato del entrevistado para fines
de nuestra investigación en miras de conocer el conjunto de las percepciones

7
Véase Taylor y Bodgan (1992); como referencia crítica a la utilización de este término y su sustitución por el
menor cargado técnicamente de interlocutor.

56
asociadas a los acontecimientos vividos por éste, en torno a la presencia y rol del
psicólogo en la comunidad terapéutica (Delgado, 1994). Esto implica que la
información ha sido experimentada y absorbida por el entrevistado y que será
proporcionada con una orientación e interpretación significativa de la experiencia
del mismo. Orientación, deformación o interpretación que muchas veces resulta
más interesante informativamente que la propia exposición cronológica o
sistemática de acontecimientos más o menos factuales.

La subjetividad directa del producto informativo generado por la entrevista


es su principal característica y, a la vez, su principal limitación.

En nuestro trabajo es necesario distinguir entre tipos de entrevista. Jean-


Baptiste Fages (en Delgado, 1994) llega a distinguir entre siete más o menos
normalizados de lo que en general se denomina entrevista, siete tipos construidos
en función del grado de apertura y directividad de las intervenciones del
entrevistador y dentro de diferentes ámbitos de las ciencias humanas: la sesión
clínica (psicoanalítica o psicológica), la entrevista no directiva, la entrevista
focalizada sobre temas precisos, la entrevista con respuestas provocadas pero
libres en su formulación, la entrevista con preguntas abiertas pero siguiendo un
orden precisado, la entrevista con preguntas listadas y la entrevista con preguntas
cerradas.

Aquí es necesario rápidamente distinguir también entre la entrevista de


investigación social (en sus diferentes versiones: enfocada, no directiva, etc.) y las
entrevistas terapéuticas y clínicas. La entrevista de investigación pretende, a
través de la recogida de un conjunto de saberes privados, la construcción del
sentido social de la conducta individual o del grupo de referencia de ese individuo.
La entrevista clínica o terapéutica tiene un propósito casi opuesto, favorece a
través de la construcción de un discurso y unas prácticas discursivas –en una
serie de juegos relacionales entre paciente y terapeuta planteados por escuelas
tan diferentes como las de Palo Alto, el psicoanálisis, o la psicoterapia basada en

57
el cliente de Carl Rogers, entre otras- un saber privado capaz de estructurar y
estabilizar una determinada acción personal. Esto no quiere decir que de la
entrevista terapéutica no podamos extraer datos para la investigación sociológica,
pero no es su objetivo fundamental (Delgado, 1994).

Por otra parte y con una concepción cercana a nuestra investigación,


Taylor (1987), considera la entrevista como una técnica o herramienta utilizada por
una persona para obtener datos, información o conocimientos sobre aspectos
personales o generales de un determinado problema que se desea conocer. Lo
que el entrevistador persigue con la entrevista no es contrastar una idea, creencia
o supuesto, sino acercarse a las ideas, creencias y supuestos mantenidos y
referidos por otros, en este caso es el propio informante el instrumento o sujeto de
estudio, como ocurre en la presente investigación.

En consecuencia con lo anterior, la herramienta para recabar la información


necesaria para nuestra investigación es la entrevista semiestructurada focalizada.
El por qué del uso de entrevistas en nuestra investigación es expresado con
claridad por Salkind (1998): “Las entrevistas pueden ser muy útiles si se desea
obtener información que de otra forma sería inaccesible, lo que incluye el
conocimiento de primera mano de los sentimientos y percepciones de las
personas”.

La mayor parte de las entrevistas inicia con lo que se denomina


información de hoja de portada (Salkind, 1998). Se trata de la información
neutral acerca del entrevistado, en nuestro caso, su nombre, detalles de su paso
por la comunidad, cómo y por qué llegó allí, etc. Esta información ayuda al
entrevistador a lograr varias cosas.

Primero, ayuda a establecer una relación de comunicación entre el


entrevistador y el entrevistado. Estas preguntas de carácter biográfico podrían no
ser intimidantes y favorecen el rapport con el entrevistador.

58
Segundo, establece un conjunto de datos que caracteriza a la persona que
se está entrevistando. Tales datos pueden ser valiosísimos en el análisis del foco
principal de la entrevista que se efectúa más adelante en la encuesta.

A continuación se describen los pasos para formular el diseño de la


entrevista según el autor y que se tomaron en cuenta a la hora de realizar nuestra
investigación.

6.1.2 Diseño de la entrevista.

El diseño de una entrevista se inicia de manera parecida al diseño de


cualquier propuesta para un proyecto de investigación. El primer paso es plantear
el propósito de la entrevista teniendo en cuenta las metas del proyecto. Luego,
como siempre, se revisa la bibliografía pertinente para averiguar qué se ha hecho
en el pasado y si se han realizado o no otros estudios por entrevista.

Segundo, se selecciona una muestra que sea apropiada para su estudio


tanto en sus características como en su tamaño.

El siguiente paso es crear las preguntas. Las preguntas deben ser claras y
directas, sin aparentes intenciones ocultas, dobles negativos, palabras rebuscadas
difíciles de entender para el entrevistado, etc. En caso de que éste no comprenda
algún concepto, se da lugar a una explicación con mayor extensión de la pregunta
correspondiente.

Luego que el formato de la entrevista aparece definido, se analizan las


preguntas por los integrantes del grupo para ver si hay diferencias en la forma de
entender las preguntas, el sentido del orden de éstas y la coherencia temática de

59
los grupos de preguntas. Dicho cuestionamiento, una vez fijo el cuestionario,
puede variar sólo de manera formal

Finalmente el autor nombra la importancia de puntualizaciones que


daremos en llamar “prácticos” que se buscan en un entrevistador: trato afable,
buena presentación, aspecto poco provocativo y puntualidad al llegar al sitio de la
entrevista, hechos que se cumplieron durante las entrevistas realizadas.

6.1.3 La entrevista focalizada semiestructurada

Merton y Kendall8 (en Salkind, 1998) han desarrollado el tema de la


entrevista focalizada. El contenido del estímulo presentado se analiza de
antemano. Esto permite establecer una distinción entre los hechos “objetivos” de
la situación y las definiciones subjetivas de la situación efectuadas por los
entrevistados con vistas a compararlas.

Durante el diseño de la guía de entrevista y la realización de la propia


entrevista se han de satisfacer cuatro criterios: ausencia de dirección,
especificidad, amplitud, y la profundidad y el contexto personal mostrados por el
entrevistado. Los diferentes elementos del método servirán para satisfacer estos
criterios.

La ausencia de dirección se logra por varias formas de preguntas. La


primera está constituida por las preguntas no estructuradas. En la segunda –las
preguntas semiestructuradas- o bien se define el punto concreto (por ejemplo,
cierta escena en una película) y se deja abierta la respuesta; o bien se define la
reacción y se deja abierto el punto concreto. En la tercera forma de interrogar –las
preguntas estructuradas- se definen ambos. Primero se hacen las preguntas no

8
Merton, R. K. y Kendall, P. L. (1946): “The Focused Interview”, American Journal of Sociology, 51:
páginas 541-557. Citado en Salkind (1998).

60
estructuradas, y sólo más tarde durante la entrevista se introduce una
estructuración cada vez mayor para impedir que el marco de referencia del
investigador se imponga a los puntos de vista del entrevistado.

A este respecto, Merton y Kendall piden el uso flexible del inventario de


entrevista. El entrevistador debe abstenerse lo más posible de hacer evaluaciones
tempranas y ha de poner en práctica un estilo no directivo de conversación que se
apoye en Rogers9 (en Salkind, 1998). Pueden surgir problemas si las preguntas se
hacen en el momento equivocado, y se impide así al entrevistado presentar su
opinión en lugar de apoyarle a hacerlo, o si el tipo equivocado de pregunta se
utiliza en un momento inadecuado.

El criterio de especificidad significa que la entrevista debe poner de


manifiesto los elementos específicos que determinan el efecto o significado de un
acontecimiento para el entrevistado, para impedir que la entrevista se quede en el
nivel de las declaraciones generales. Con este fin, las formas más apropiadas de
preguntas son las que estorban al entrevistado lo menor posible. Para aumentar la
especificidad, se debe estimular la inspección retrospectiva. Aquí, el entrevistado
se puede apoyar en el recuerdo de una situación específica utilizando materiales
(por ejemplo, un extracto de un texto, una imagen) y las preguntas
correspondientes. En otro caso, este criterio se puede lograr por “referencia
explícita a la situación de estímulo”. Por regla general, Merton y Kendall proponen
que “las preguntas especificativas deben ser lo bastante explícitas para ayudar al
sujeto a relacionar sus respuestas con determinados aspectos de la situación de
estímulo y, sin embargo, lo bastante generales para evitar que el entrevistador la
estructure10.

El criterio de amplitud pretende asegurar que todos los aspectos y temas


relevantes para la pregunta de investigación se mencionan durante la entrevista.
9
Rogers, C. R. (1944): “The Nondirective Method as a Technique for Social Research”, American Journal of
Sociology, 50: págs. 279-193. Citado en Salkind (1998).
10
Merton, R. K. y Kendall, P. L. (1946): “The Focused Interview”, American Journal of Sociology, 51:
páginas 541-557. Citado en Salkind (1998).

61
Por una parte, de debe dar al entrevistado la oportunidad de introducir nuevos
temas por propia iniciativa. Por otra, se menciona aquí la doble tarea del
entrevistador: paso a paso, cubrir el abanico temático (incluido en la guía de
entrevista) introduciendo nuevos asuntos o iniciando cambios en el que ya se
trata. Esto significa también que el entrevistador debe conducir de nuevo a
asuntos ya mencionados pero que no se han detallado con bastante profundidad,
especialmente si tiene la impresión de que el entrevistado alejó la conversación
del tema para evitarlo. En este caso, el entrevistador debería introducir de nuevo
el tema anterior con “transiciones de reversión” 11 . Sin embargo, Merton y Kendall
ven el peligro de “confundir la amplitud con la superficialidad” al realizar este
criterio12. Hasta qué punto esto se convierta en un problema depende de la
manera en que el entrevistador introduzca el abanico temático de la guía de
entrevista y si se vuelve demasiado dependiente de ella. Por tanto, sólo debe
mencionar los temas si realmente desea asegurar que se tratan con todo detalle.

La profundidad y el contexto personal que muestra el entrevistado significan


que debe asegurar que las respuestas emocionales en la entrevista van más allá
de evaluaciones simples como “agradable” o “desagradable”. La meta es más bien
“un máximo de comentarios de revelación de sí mismo respecto a cómo el material
de estímulo fue experimentado” por el entrevistado. Una tarea concreta para el
entrevistador derivada de esta meta es diagnosticar continuamente el nivel real de
profundidad, para “cambiar ese nivel hacia cualquiera de los extremos del
‘continuo de profundidad’ que encuentre apropiado en un caso dado”. Las
estrategias para elevar el grado de profundidad son, por ejemplo, “centrar el
interés en los sentimientos”, “repetir los sentimientos dados a entender o
expresados” y “referirse a situaciones comparativas”. Se puede ver también aquí
la referencia al estilo no directivo de llevar una conversación de Rogers (1944) 13.

11
Merton, R. K. y Kendall, P. L. (1946): “The Focused Interview”, American Journal of Sociology, 51:
páginas 541-557. Citado en Salkind (1998).
12
Ibíd.
13
Rogers, C. R. (1944): “The Nondirective Method as a Technique for Social Research”, American Journal of
Sociology, 50: págs. 279-193. Citado en Salkind (1998).

62
6.1.4 Diseño Metodológico

Tipo de Estudio:
Estudio Cualitativo, descriptivo, exploratorio

Sujetos Participantes.
El número total de informantes fue de dieciséis personas.
En ambas comunidades terapéuticas se entrevistaron a cuatro
profesionales y cuatro internos respectivamente

Criterio de Selección de los participantes.


A través de la lista de las Comunidades Terapéuticas que maneja CONACE
se contactó telefónicamente con cada una de ellas, y se constató que en las dos
Comunidades en la que se efectuó la presente investigación, el psicólogo formaba
parte de los programas de rehabilitación correspondientes.

El criterio de selección de los entrevistados fue intencional dirigida, ya que


los informantes actores discursivos requerían criterios básicos para su
participación.

A partir de un reducido número de informantes iniciales, los que eran


mayormente profesionales en un principio, se fue contactando a los demás
participantes (profesionales y usuarios), utilizando sus vínculos de confianza y de
conocimiento previo que éstos tenían de las personas. Este procedimiento ha sido
denominado “técnica de la bola de nieve” (Taylor, 1987). Así se fue ampliando el
número de los informantes dispuestos a colaborar. Fue necesario seleccionarlos
con el fin de que cumplieran con los requisitos de un informante calificado.

Dentro de los criterios de selección se planteó que:

63
- Las personas participantes de las entrevistas (tanto profesionales como
usuarios) tuvieran un trato regular y cercano con el profesional psicólogo.
- Aceptación individual y voluntaria de cada uno de los integrantes de las
Comunidades Terapéuticas que participaran en las entrevistas.

Sistema de Recolección de la Información:


La información fue obtenida a través de entrevistas focalizadas
semiestructuradas realizadas a participantes de las Comunidades Terapéuticas
tanto usuarios como profesionales. Nuestras entrevistas se realizaron en las
dependencias de ambas instituciones.

En la Comunidad Terapéutica de “La Roca”, el proceso de las entrevistas se


desarrolló durante el mes de septiembre de 2007, y en el Centro de Tratamiento
de Adicciones (CTA) se desarrolló en octubre de 2007.

Procedimiento de Organización de la Información


La información proporcionada por los entrevistados fue grabada con previa
autorización y posteriormente transcrita textualmente para su posterior lectura y
análisis.

Método de Descripción y Análisis de los textos de las Entrevistas


La descripción y análisis general de los textos de las entrevistas se realizó a
través de los pasos prácticos que sugiere Taylor (1987).

1. Leer repetidamente los datos: reunir todas las notas de campo,


transcripciones, documentos, etc. y leerlos cuidadosamente.

2. Seguir los temas, intuiciones, interpretaciones e ideas: se debe


registrar toda idea importante durante la lectura y reflexión de los
datos.

64
3. Buscar los temas emergentes: esto se refiere a buscar temas de
conversación, actividades recurrentes, significados, sentimientos,
etc.

4. Elaborar tipologías: los esquemas de clasificación son útiles para


identificar temas y desarrollar conceptos.

5. Desarrollar conceptos y proposiciones teóricas: durante esta fase


se pasa de la descripción a la interpretación de los datos.

6. Leer el material bibliográfico.

7. Codificación:

 Desarrollar categorías de codificación.


 Codificar los datos.
 Separar los datos pertenecientes a las diversas categorías de
codificación.
 Revisar los datos que no sean considerados relevantes.
 Revisar el análisis.

8. Conversión del lenguaje de los sujetos al lenguaje de la ciencia


para discusión de los hallazgos con el marco teórico.

Aspectos Éticos
En este estudio cada participante tiene el derecho a ser bien informado
sobre los propósitos y las actividades que requiere la investigación. Con este fin se
entregó en ambas instituciones los objetivos y el propósito del estudio en forma
oral, además de una reunión formal con coordinadores de ambas comunidades. Al

65
momento de iniciar las entrevistas se expone al entrevistado los fines y el
propósito del estudio, para asegurar la comprensión y el carácter confidencial de
los datos entregados.

Con respecto a la recogida de datos, todas las entrevistas quedaron


registradas en grabaciones, lo que fue autorizado previamente por los
participantes, todos ellos en conocimiento sobre quienes tendrían acceso a los
registros.

66
VII- CODIFICACIÓN Y CATEGORIZACIÓN DE LAS
UNIDADES DE ANÁLISIS

A. Actividad psicológica: proceso terapéutico y cambios en la percepción del


psicólogo a lo largo de la rehabilitación.
a) Mito del Psicólogo: el Médico de los Locos
b) Del Médico de Locos a una esperanza de apoyo
c) La conversación y la escucha: las herramientas utilizadas por el psicólogo
d) Obstáculos percibidos para el tratamiento psicológico
e) Recomendaciones de intervención psicológica.
e.1 Aspectos a mejorar del trabajo psicológico

B. Percepción del Rol del Psicólogo


a) El Psicólogo como ente portador de conocimientos relevantes
b) Rol de un profesional cercano y confiable
c) Lo que importa es ser una buena persona
d) Psicólogo como modelador de vida

C. En búsqueda de la integración entre los diferentes actores profesionales


de una comunidad
a) Integración del Psicólogo en el equipo profesional: un eje articulador del
proceso de rehabilitación
b) Rivalidades no reconocidas: Psicólogo, el niño mimado de las comunidades
c) Psicólogo: ¿el único profesional esencial para los usuarios?

D. Permanencia del Psicólogo como aspecto fundamental en el proceso de


rehabilitación del sujeto drogodependiente

a) Importancia de una figura estable en el proceso de rehabilitación


b) La confianza como catalizador del proceso terapéutico

67
c) Ausencia del Psicólogo en las comunidades terapéuticas: ¿una menor eficacia
en el proceso de rehabilitación?
d) Guía experto y compañero cercano: un ideal de psicólogo en la Comunidad
Terapéutica.

E. Creencias relacionadas con el Rol y Función del Profesional Psicólogo en


las comunidades terapéuticas.
a) La Comunidad rehabilitadora y potenciadora
b) Sentido de vida: familia y fe
c) Consumo síntoma de problemas psicológicos previos
d) Importancia del trabajo con la red social

68
A. Actividad psicológica: el proceso terapéutico y cambios en la
percepción del psicólogo a lo largo de la rehabilitación.

La presente categoría pretende otorgar un relato más o menos cronológico


de la mirada que tienen las personas que trabajan en las comunidades de la
persona del psicólogo, desde antes de entrar al proceso de tratamiento, su
proceso a través de la relación con el psicólogo (como usuario en el caso de
paciente, como parte del equipo terapéutico en el caso de otros profesionales) y
las dificultades que encontraron en su proceso terapéutico. La categoría finaliza
con las recomendaciones de los usuarios en las terapias.

a) Mito del psicólogo como el Médico de los Locos


Es posible identificar en los distintos relatos una concepción previa a la
interacción con el profesional, que varía en forma notable desde su formulación
inicial hasta pasar por el proceso de rehabilitación o trabajar con el psicólogo,
según corresponda.

Dichas áreas corresponden a prejuicios sobre: las implicancias de la


relación cliente-profesional; el rol del psicólogo y sus características personales.

Es posible encontrar dentro el relato de los entrevistados una visión anterior


al contacto efectivo con el psicólogo, donde lo que se puede interpretar en algunos
casos es una visión en base a un desconocimiento de la labor real del psicólogo,
que da a entender que el concepto del psicólogo como profesional y las distintas
áreas que cubre tienen una preconcepción que tienen como fuente diversos
orígenes que según los entrevistados tienen que ver con las expectativas,
experiencias de terceros, la difusión a través de los medios de comunicación sobre
qué es un psicólogo, por lo que en general se desprende desde las entrevistas
que los juicios o prejuicios en este caso tienen que ver, no tanto con fuentes de

69
información directa, sino que más bien, con lo que se podría llamar “sentido
común”.

“Yo veía al psicólogo como una persona… silenciosa, observadora, de solapa. No


me imaginaba mujer tampoco. Ahora el mismo hecho de ir adquiriendo roce, veo
que un psicólogo puede ser un cabro joven, también puede escuchar música de
los ochenta, también puede vestir ropa de colores.” (Cabo F, Centro Tratamiento
Adicciones)

Básicamente se puede apreciar que por parte de los usuarios de las


Comunidades Terapéuticas surge una sensación de misterio, en torno a la figura
del psicólogo, en donde no queda especificada su labor. La sensación de alguien
que posee ciertos conocimientos sobre el comportamiento humano, aunque no se
sabe cuales, y sobre todo en el ámbito de lo que consideran la locura.

“Yo creía que el psicólogo atendía los locos. Para mí el psicólogo ha sido como un
amigo mío. Yo he hablado más con él que con nadie. El me ha dado una
confianza mutua, yo soy bien recatado con las cosas. Pero con él ha sido distinto,
él tiene un concepto distinto de la vida, distinto al reo, al paciente que está con él.”
(DS, interno, CTA).

“Pensaba que el psicólogo era como uno que ve a los locos o sea un loquero y
ahora estoy en desacuerdo con eso.” (CP, Interno, CTA)

“Que el psicólogo era una persona que estaba loca, o sea era la idea que toda
persona tiene cuando no tiene el conocimiento que el psicólogo estudia la mente y
el comportamiento del ser humano. Antes pensaba que el psicólogo era como uno
que ve a los locos o sea un loquero y ahora estoy en desacuerdo con eso.” (C P,
Interno, CTA).


En adelante CTA

70
“No sé pos, psicólogo viene siendo pa´ mí que te estudia las enfermedades de
uno, el estrés, la ira, la soberbia.”(DF, Paciente Ambulatorio LR )

“Cuando comenzamos con la experiencia de incorporación de profesionales se


planteó que era importante tener un psicólogo por los traumas o situaciones
problemáticas que ha vivido la persona” (H, Directivo, LR)

“La idea que tenía yo es que ellos te enseñan a sacarte tus problemas” (M,
paciente ambulatorio LR)

“Conversando él te iba analizando como eras tu y que problemas tenías y


seguramente el iba sacando conclusiones y viendo de lo que se podía conversar
otro día…y eso era lo que pensaba yo antes de trabajar con él” (M, paciente
ambulatorio LR)

“más o menos se trabajó como pensaba yo que podía ser adentro de la


comunidad” (M, paciente ambulatorio, LR)

“Yo creo que más la tolerancia y paciencia porque nosotros somos adictos y
personas problemática” (CP., CTA)

“siempre pensaba de los psicólogos, una ayuda total. Yo pienso que todos
necesitamos hablar con psicólogos, todos, porque necesitamos que nos quieran,
de hecho si yo hubiese conversado desde chica lo que me pasaba con algún
psicólogo no me hubiese pasado todo lo que tuve que pasar.” (PR, paciente
ambulatorio, LR)

“Es que yo acá venía a recuperarme, andaba buscando ayuda, y toda ayuda que
me llegara era bienvenida.” (DP, paciente ambulatorio LR)


En adelante LR

71
b) Del Médico de Locos a una esperanza de apoyo
Las expectativas de los usuarios y los profesionales que trabajan con los
psicólogos en las Comunidades Terapéuticas están asociadas directamente sobre
cómo debería comportarse éste en su labor en relación con ellos y cual debería
ser su actitud en particular con ellos como personas más que en una definición
conceptual. Dentro de los discursos de los usuarios se aprecia como lo que
esperan es una ayuda a su problemática.

“...lo entendía como un tipo contenedor de problemas en realidad...” (EM, monitor,


CTA)

“...que escucha...” (EM, monitor, CTA)

“Yo esperaba que por lo menos me diera una palabra de aliento, por ultimo, te voy
a ayudarte en este sentido, porque yo le dije acaso podía derivarme al Salvador,
por si podían darme pastillas para poder tener un poco de abstinencia y estar
tranquilo, porque yo estaba muy alterado porque ya era el tiempo que ya uno topa
fondo...es julero poh, no es igual que cuando estay lucido, y ahí quería atinar a
cualquier cosa, entonces, el no me prestó la ayuda que yo esperaba de el.” (PH,
paciente ambulatorio, LR)

Así se puede apreciar como las expectativas van cambiando a medida que
el contacto se hace efectivo y se producen los primeros encuentros con el
psicólogo. Para los usuarios esta confrontación entre lo que tenia como imagen
del psicólogo como profesional y la nueva imagen al momento de las primeras
sesiones es sorpresiva, ya que la mayoría de las veces no se corresponden las
expectativas. Existe una toma de conciencia por parte de los usuarios de que el
trabajo con el psicólogo involucra un trabajo personal por parte de ellos, cosa que
no estaba dentro de los parámetros previos donde lo esperado era una figura que
brindaba espacio sólo para el desahogo.

72
“Yo me imaginaba que ellos...bueno, estos compadres hacen preguntas, pero
empiezan a profundizar cuando uno era chico, entonces ahí empiezan a sacar el
esquema, lo que a uno le pasa, como empezó en esto, entonces, no tenía mucha
confianza en los psicólogos porque realmente no me brindaban ninguna ayuda.”
(PH, paciente ambulatorio, LR)

“...pensé que iba a ser mas relajado... no tan metido a fondo en tu vida, no tan
metido en temas delicados que te causan daño igual, pero que han estado ahí y
no has podido superarlos.” (MA, interno, CTA)

“... ¿qué pensaba que hacían Uds.? eehh, escuchar, ayudar, pero los pensaba
mas directivos. De hecho cuando yo busque ayuda por primera vez, quería que el
psicólogo me resolviera la vida, entonces yo creo que por eso no me calzaba el
zapato.” (AL, Profesional, LR)

c) La conversación y la escucha: las herramientas utilizadas por el


psicólogo
En relación a la percepción de los entrevistados sobre la forma de trabajo
de los profesionales psicólogos y las competencias atribuidas a éstos, las
respuestas recogidas dan cuenta de que cada persona percibe y da importancia a
distintas partes o elementos del trabajo psicológico.

La metodología psicológica percibida por los usuarios y otros profesionales


de las Comunidades Terapéuticas más que una alusión a técnicas y un estilo de
trabajo puntual utilizado por el psicólogo, es entendido como una entrega de un
espacio de escucha, no tanto por lo que hace el psicólogo en sí, sino por la
interpretación de los usuarios. Los usuarios no distinguen entre asociación libre,
confrontación de ideas, u catarsis, sino mas bien ven la apuesta que hace el
psicólogo como profesional como alguien que la técnica que aplica es la de
brindarle un espacio de escucha al usuario.

73
En cambio el psicólogo nos ve más psicológicamente, más conversación, cómo
nos sentimos, si nos molesta algo de él incluso. El otro día por ejemplo yo le dije
“yo estoy enojado con usted”. Y me hizo pasar (a la oficina) y tuvimos una larga
charla y le conversé mi inquietud, y él me compartió lo que pensaba. No se
molestó, al contrario, me felicitó por decirle las cosas. (D, interno, CTA).

“Ese apoyo ha sido un apoyo psicológico, un apoyo psicológico porque ella


conversa conmigo, o sea me comprende. Lo que no me entienden las otras
personas, ella me entiende y me da consejos.”(DP, paciente ambulatorio, LR)

c.1 Aspectos más relevantes de la terapia


Este tópico tiene que ver con aquellos elementos dentro de la intervención
terapéutica que tanto los usuarios como los profesionales de las Comunidades
Terapéuticas consideran como factores de peso en la rehabilitación de los
usuarios. Son aquellos factores dentro de todo el trabajo (entiéndase, tallares,
sesiones familiares e individuales) han sido destacados como gravitantes en el
proceso de rehabilitación.

Si bien es cierto, los usuarios consideran importantes todas las áreas en las
que interviene el psicólogo, a la hora de profundizar en el tema empiezan a
sobresalir algunos aspectos más que otros, los cuales están directamente
relacionados con la intervención individual, que es considerado un espacio de
intimidad y privacidad donde el usuario habla de las temáticas mas dolorosas.
Este espacio es sentido como un lugar donde pueden ser escuchados sin ser
juzgados, donde se les orienta y donde desde su perspectiva lograr visualizar las
causas que provocaron la adicción a sustancias adictivas.

“El tema de vida y el tema de la historia de consumo, creo que son una de las
partes más significativas, que por lo menos para los usuarios, los mantiene con
más dolor de guata, ponte tú, es lo que de alguna manera los perturba más, en

74
sus actividades diarias, o en su funcionar más cotidiano, como que los mueve
más.” (EM, monitor, CTA)

“...no poh, si uno no quiere salir adelante, aunque el psicólogo te hable, te hable,
te hable, si tu no querís no vái a salir nunca.” (PH, paciente ambulatorio, LR)

“Para el paciente obviamente, la clínica, el tratamiento, o sea hacerse cargo de


trabajar individualmente con la persona. Pero también no solo con ella, con la
persona que tiene los síntomas digamos, sino que con la familia, terapia familiar.”
(AL, profesional LR)

“Acá hay dos áreas, una es la residencial y la otra es la ambulatoria. En la


residencial la función del psicólogo es hacer terapia individual, grupal y trabajo en
familia. En lo ambulatorio lo que se está haciendo es el trabajo de psicoterapia
individual y el trabajo con familia “(H, directivo LR)

“Yo lo que vi te ayuda como te dije psicológicamente, o sea te dice “a ver ven”, te
ve mas o menos y como el es psicólogo el más o menos te va viendo, por ejemplo
te dice a ver ven parece te tení un problema… que querí, que te pasa y tu le
contai, de repente te desahogai con él y le contai tus problemas y el te explica y te
va diciendo “sabís que, no era eso y hácelo así o hácelo asa, relájate” y por
encuentro que el psicólogo es bueno…o de repente estai alterado y
psicológicamente te va ganando.” (M, paciente ambulatorio LR)

“Yo encuentro una de las cosas importantes, porque nosotros hacíamos clases
allá, cosas que uno de repente nunca iba a pensar…no se, como te lo explico…
ehh…con una manta po… estábamos todos alterados, una onda así y de repente
dice, “ya vengan para acá”, conversábamos o tomábamos te u orábamos y
después tomábamos un chaleco y nos pedía que hiciéramos una forma de lo que
nosotros pensábamos, algo así, cachai y después se te borraba todo lo que teníai
atrás y quedabas metido en eso.” (M, paciente ambulatorio LR)

75
“por ejemplo si estai pensando en tu familia en tu familia, el te sacaba de ahí y te
metía en otra cosa.” (M, paciente ambulatorio LR)

“yo encuentro que te cambiaba la forma de pensar, porque conversaba contigo y


te iba ganando, ganando y después quedabai pendiente de lo que iba diciendo,
aunque yo tuviera rabia” (M, paciente ambulatorio LR)

“Lo más positivo es la tranquilidad que transmite, te ayuda a tomar conciencia de


lo que está diciendo uno” (M, paciente ambulatorio LR)

“me ha ayudado a cambiar mis ideas y la mente me centra” (CP, Interno CTA)

“Nos atiende individualmente, nos atiende grupalmente y nos atiende cuando uno
lo necesita y siempre está dispuesto a ayudarnos, o sea el psicólogo que tenemos
aquí siempre está pendiente de nosotros y cuando uno tiene una emergencia él
siempre está con nosotros tengamos o no tengamos hora con él.” (CP, Interno
CTA).

d) Obstáculos percibidos para el tratamiento psicológico


Estrechamente relacionado con los factores que condicionan la efectividad
de un tratamiento se encuentran los obstáculos que percibe la gente –beneficiaria
directa o indirecta- para iniciar, comprometerse y concluir adecuadamente un
tratamiento. Esto tiene que ver, por un lado, con los logros que esperan alcanzar
(efectividad) y por otro, con que el tratamiento finalice por acuerdo entre la
persona y el psicólogo y no producto de un abandono o deserción prematura por
parte del paciente.

76
“Uno llega cerrado. Aquí hay mucha gente llevada de sus ideas. Es fácil para él
hacer decir lo que quiere escuchar él.” (D, interno, CTA).

“Pucha, se hubiera más tiempo, lo lleno de preguntas, que me escuche, que sepa
todo lo que hice en la semana” (PR, paciente ambulatorio, LR)

e) Recomendaciones de intervención psicológica.


En esta área son variados los reportes de los entrevistados, destacando en
todos ellos el interés por contribuir con su opinión al conocimiento de alternativas
de mejora al trabajo del psicólogo en Comunidades Terapéuticas, interés que se
manifiesta en el esfuerzo por dar respuestas y sugerencias al tratamiento
conocido.

Las recomendaciones de intervención psicológica, apuntar a los aspectos


susceptibles de mejoras desde el punto de vista de los usuarios, aquellos detalles
sentidos como un aporte, que podrían optimizar la labor del psicólogo y también la
calidad de su rehabilitación. Como se ha dejado ver en el discurso de los usuarios
en su mayoría apuntar al factor tiempo.

“Tendrían un trabajo más completo si convivieran con los internos, así como
toman desayuno y almuerzo. Lo que piensa el reo, no el consumidor de drogas
con el que tratan. Tratan con el consumidor de drogas y no con el delincuente: en
el caso de ellos, “yo delincuente” maté a alguien para conseguir esa droga.” (Cabo
F, CTA)

“y el psicólogo tenía algunas personas, pero no estaba todos los días y eso era lo
medio malo que yo veía porque debería estar todos los días con la persona, verla
y estar a cargo de esa persona” (M, paciente ambulatorio LR)

“La diferencia era que el psicólogo llegaba y hacía clases se iba y los otros se
quedaban a dormir, que era diferente, se quedaban a dormir y estaban toda la

77
noche contigo y todo el día y se iban al otro día y llegaba el otro y hacía lo mismo
y el psicólogo no, porque estaba ahí, hacía su pega y se iba” (M, paciente
ambulatorio LR)

De las entrevistas hechas a los usuarios y los otros profesionales de las


Comunidades Terapéuticas sobre aquellos aspectos que pueden mejorar la
intervención apuntan directamente con sus necesidades, que se ve fuertemente
ligado al vinculo que se va estableciendo con el psicólogo ya que a medida que se
va desarrollando el lazo, el usuario va otorgándole una mayor significación al
tratamiento psicológico, por lo cual se produce una suerte de visualización del
psicólogo como una figura paterna, donde al igual que un padre hay una
necesidad de contar con él la mayor parte tiempo para que este “padre” pueda
acoger las necesidades afectivas como el desahogo, y amplio repertorio de
emociones.

“…no se puede permitir que se dé en un modelo de comunidad terapéutica se de


que un psicólogo consuma marihuana u otro tipo de drogas. Lo digo porque son
experiencias que nos ha tocado vivir con un psicólogo que trabajaba y consumía
drogas” (H. Directivo LR)

“algo que debiera tener un psicólogo que es el humor y no todos lo tienen y saber
entrar en ese humor es una cosa que elimina barreras para entrar en una persona
y por eso es importante el sentido del humor para entrar en el juego de la persona,
porque detrás de eso puede estar la clave para acceder al mundo interior de la
persona y en especial en el complejo detrás de las tallas o bromas se esconde la
verdadera personalidad” (L, profesional CTA)

“También se debiera mejorar en parte el compromiso del psicólogo con el lugar de


trabajo, lo digo porque la rotación es alta de psicólogos y es como si pasaran de
visita por un tiempo, toman experiencia y se van.” (L, profesional CTA)

78
“el no estaba todos los días y yo encuentro que todos los días uno tiene
problemas" (M, paciente ambulatorio LR)

e.1 Aspectos a mejorar del trabajo psicológico


“Creo que los psicólogos se tienen que capacitar mucho cuando trabajan con una
población difícil, se tienen que capacitar mucho en el tema de recursos humanos,
tú puedes ser muy psicólogo, pero si no tienes un buen trato, si no tienes una
elegancia para tratar a tus pacientes y los miras así desde el sillón, así como este,
grande, que se yo y con mango y el paciente sentado en una silla medio ordinaria
frente tuyo y que no te importe, independiente de qué tan bueno seas, tu recurso
personal, puede invadir incluso al usuario, el tema de egos tampoco puede ser
una cuestión: “ yo soy un experto y tú no”, sería una carencia tener un psicólogo
que funcione de esa manera, o cualquier tratamiento con un psicólogo que
funcione de esa manera, que trate el cliente o al usuario como un ignorante frente
a él, el endiosarse, cierto, que tienen muchas veces los psicólogos y que tienen
esta cuestión de ego y el yo-yo, “ es que yo, es que yo, es que yo”.” (EM, monitor,
CTA)

B. Percepción del Rol del Psicólogo

a) El Psicólogo como ente portador de conocimientos relevantes


Al referirse los entrevistados a la relevancia del rol del psicólogo en la
comunidad terapéutica, se denota bastante conformidad en su rol clínico tanto
como en su labor al interior del equipo. Esta información es relevante pues se
denota su relevancia mayormente en el aspecto clínico y en la labor de
coordinación con el equipo que trabaja tanto en la comunidad de la Roca como en
el complejo penitenciario. Se le concede autoridad en temas relativos a la salud
mental, lo que a su vez conlleva a una mayor credibilidad y confianza de las
instituciones en las cuales él está presente

79
“Creo que por el hecho de estudiar el tema de la psicología, ¿cierto?, te da el plus
y la credibilidad frente a los usuarios de qué sabes de lo que estás hablando,
porque eso es importante, no sé si fue suficiente.” (EM, monitor, CTA)

En este sentido, se denota la importancia del profesional psicólogo en el


tratamiento con el drogodependiente, haciendo hincapié en su mayor capacidad
de comprensión y en su conocimiento de estrategias que conlleven a un mejor
bienestar del usuario o del interno que se encuentra en proceso de rehabilitación.

“Tiene la lógica que una persona que estudia el tema de la psicología, cierto, va a
entregar muchas más herramientas a la persona que está, primero, el tema delito
y después con un consumo problemático y adicto. Primero tiene que hacer la gran
labor de convencer al otro de que es un adicto, y eso no a lo mejor no te lo va
entregar un técnico, un monitor o un asistente social, creo que eso es mucho más
profundo, un trabajo mucho más minucioso en terapias individuales y grupales
también.” (EM, monitor, CTA)

“Dentro del programa de tratamiento la importancia está por el lado de los


aspectos psicológicos de la persona y ayudarlo en conjunto con el resto del
equipo a reformular o reorganizar su estilo de vida o proyecto de vida y lo que
decía denantes en ayudar en los aspectos más internos del joven a resignificar o
reformular sus experiencias de vida.” (H, directivo LR)

“La rehabilitación apunta más que nada a hacer una resignificación de su vida, a
fortalecer las áreas débiles que la droga le ayudó a fortalecer y desde ese punto
de vista es fundamental la visión y el apoyo del psicólogo.” (H, directivo CTA)

“Le entrega una recuperación de habilidades, le dan a saber que sus relaciones
con los demás se pueden recuperar y lo más importante es que se hace saber
que su relación con si mismo se puede mejorar, en otras palabras se le enseña a
ser dueño de si mismo, se trata que el pasado quede en el pasado y lo que

80
importa es su presente y eso se consigue con técnicas psicológicas y con
habilidades psicológicas que logran que se parta de cero, que se inicie una nueva
vida.” (L, profesional CTA)

“Sin duda en el tratamiento de una persona, o sea mas allá de lo que es el equipo,
la persona necesita...o sea, viene buscando ayuda y no necesita cualquier ayuda.
Tiene que ser una ayuda especializada que entienda de su problemática” (AL,
profesional, LR)

Uno de los aspectos que se resalta durante las entrevistas es la mención


por parte de los entrevistados de la capacidad del psicólogo para trabajar con la
individualidad y no confundirse con la totalidad, es decir, se destaca su habilidad
para centrarse en el proceso personal de cada usuario y de no establecer metas
generales que pueden no ser satisfechas por la totalidad de las personas en
tratamiento.

“Yo creo que responde a la necesidad tan simple, de que todos son diferentes;
independiente que puedas hacer un trabajo comunitario, cada uno tiene su propia
relación, tiene su propio estilo de vida, cada quien aprende más rápido, más lento,
es como ver un árbol frutal, o sea no todos los frutos maduran en la misma vez,
sino que... y ese trabajo individualizado, cachai, es muy importante.” (EM, monitor,
CTA)

“Yo creo que es súper importante para el trabajo individualizado porque, como te
dije, el modelo de comunidad viene de trabajar todo, tu pones toda la carne en la
misma parrilla y toda se asa de forma distinta, no es una cuestión de meterlos a
todos en una corredera y que todos salgan buenos al final del camino, van a ser
un montón de cosas diferentes y en eso yo creo que es parte súper importante el
psicólogo.” (EM, monitor CTA) Ver diferencias.

81
No obstante el aporte del psicólogo en los aspectos clínicos en el trabajo
con los usuarios, también se establece en las opiniones de los entrevistados un
aspecto que se refiere al capital humano del psicólogo, es decir se resalta su
conocimiento en distintas áreas, especialmente a lo que hace referencia con la
salud mental, aspecto que es bienvenido tanto por los otros profesionales tanto
como por los mismos usuarios.

“Conocimiento, harto conocimiento de temas que desconocía, o sea, tenemos


desde el aprendizaje de porque ciertos tipos actúan de tal manera frente a ciertos
conflictos o problemáticas, en relación a estímulos, etc...” (EM, monitor, CTA)

Si bien el trabajo con los pacientes es central para conformar la percepción


del rol del psicólogo en las comunidades terapéuticas, no es menos importante la
labor que cumple el psicólogo al interior del equipo de trabajo de las mismas.
Cabe destacar que las opiniones de los entrevistados entregan al profesional de la
psicología una posición privilegiada en la puesta en marcha de las políticas de
acción que se realizan al interior de las comunidades terapéuticas.

Más aún, se evidencia también una diferenciación entre lo psicológico y lo


biológico, lo que permite que a nivel de objetivos o metas generales, el papel o rol
del psicólogo esté diferenciado del papel que cumpla otro profesional del área
biológica o de la salud.

“... el psicólogo es mucho mas cercano [que el psiquiatra]; no sé, lo veo mucho
mas comprensivo, tiene otra mirada mas amplia, respecto a una persona con un
problema, como es la drogadicción en este caso, o el alcoholismo, y siento que el
psicólogo en una comunidad terapéutica es básico, o sea debe estar a la cabeza,
debe llamar a su equipo a pensar y decir, definamos para donde vamos, esto es
aquí, esto es allá....” (AL, profesional LR)

82
“Las de coordinación como que eeh...o sea es que eso lo podría hacer, la función
de coordinación en cualquier equipo no necesariamente la va a hacer un
psicólogo, pero si que es un, es como un jefe un psicólogo, para mi gusto, pero en
términos de clínica, es obviamente la función principal, y en términos de terapia
también...” (AL, profesional LR)

“el aporte de la batuta…el aporte de saber donde va la micro y eso es importante”


(L, profesional CTA)

“Bueno, el conocimiento, la forma de enfrentar las problemáticas...eeh, en la


mirada en términos de coordinación.” (AL, profesional LR)

b) Rol de un profesional cercano y confiable


Al referirse los entrevistados a la labor que desempeñan los psicólogos,
resaltan algunos aspectos que deben ser considerados para delinear de una
manera más precisa el desempeño y con ello las labores que desempeña el
psicólogo en las comunidades terapéuticas.

Es interesante que los entrevistados que son usuarios a menudo relacionen


el accionar del psicólogo con los demás miembros del equipo de salud que está
junto a él, lo que representa la imagen de un equipo de trabajo. Este aspecto
también fue entregado por los entrevistados que cumplen roles profesionales al
interior de la comunidad.

En lo que respecta al rol del psicólogo, este lo entendemos, como el operar


del psicólogo dentro de la comunidad terapéutica, definiéndose como las
actividades que realiza el como profesional propiamente tal. En esta categoría
podemos ver cómo los usuarios perciben la labor del psicólogo en la comunidad
terapéutica. En este sentido se puede decir que la visión se caracteriza por una
percepción de un profesional cercano que brinda una ayuda en el ámbito de los
problemas emocionales, y su función principal es definida como la de un guía que

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conduce al usuario hacia un mayor conocimiento tanto de si mismo como de su
ambiente, especialmente en lo que se refiere a lo relacionado con el tema de las
drogas

“...eh, aparte de tratarnos día a día a todos los compañeros que somos acá, nos
aconseja en lo que mas puede, nos hace talleres sobre drogas, cuales son lo
factores de riesgo, los factores de protección, nos esta orientando continuamente
con películas que trae del CONACE, con disertaciones, nos hace disertar a todos
cada semana sobre temas diferentes, sobre los limites, sobre la seriedad, incluso
nos hacen tocar temas sobre la mujer.” (MA, interno CTA)

Se destaca en gran manera la cercanía y disponibilidad del psicólogo en los


dos centros investigados, siendo este punto uno de los más valorados por quienes
deben tratar con él, pues pese a la existencia en ambos lugares investigados de
ciertos días específicos de atención por parte del psicólogo, se destaca que de
haber alguna problemática por parte de la persona en tratamiento, de igual modo
el psicólogo está presente.

“Nos atiende individualmente, nos atiende grupalmente y nos atiende cuando uno
lo necesita y siempre está dispuesto a ayudarnos, o sea el psicólogo que tenemos
aquí siempre está pendiente de nosotros y cuando uno tiene una emergencia él
siempre está con nosotros tengamos o no tengamos hora con él.” (CP, interno
CTA)

“...Si, nos da una hora diaria a cada uno, una por semana pero todos los días
para el porque somos 20, y aparte tiene que hacer el papeleo de acá, que a veces
hay problemas de conducta, esta condicional, entonces igual es complicado para
el, pero siempre se hace el tiempo pata atendernos y si alguien esta mal y pide
hablar con el, el nunca se niega, siempre esta ahí para escucharnos...” (MA,
interno CTA)

84
“Igual, me ha apoyado harto, él me comprende, por que he estado hartas veces a
punto de recaer, y ella como que me busca los puntos... por qué he estado a
punto de recaer.”

“Ese apoyo ha sido un apoyo psicológico, un apoyo psicológico porque ella


conversa conmigo, o sea me comprende. Lo que no me entienden las otras
personas, ella me entiende y me da consejos. Igual conversamos hartas cosas, de
todo, de todo, qué le cuento todos mis problemas.” (DP, paciente ambulatorio LR).

Por otro lado, los objetivos atribuidos al accionar del profesional psicólogo
son de orden netamente psicológicos y en su mayoría no son confundidos con
objetivos relacionados con otras especialidades con la excepción de ciertos
entrevistados que le atribuyeron al técnico en rehabilitación un rol de psicólogo.

“Que con el psicólogo tenemos una cosa más seria, más seria porque con los
monitores podis jugar, cachai, conversar, decir chistes, pero con el psicólogo no,
con el psicólogo tú vas a un puro punto." (DP, paciente ambulatorio LR).

c) Lo que importa es ser una buena persona


Prácticamente la mayoría de los entrevistados se refirió explícitamente a
características que consideran importante que un psicólogo posea para un
adecuado desempeño de su labor.

En términos generales se ha encontrado que la caracterización que del


profesional se realiza alude a una imagen ideal del psicólogo que han construido a
partir de la propia experiencia en relación a éstos, ya sea positiva o negativa, a
partir de la experiencia de terceros directamente relacionados con ellos o bien,
partir de plantearse la posibilidad de acudir a consultar alguna vez.

Al tenor de las entrevistas, se pudo apreciar cierta homogeneidad en las


visiones que hacen los entrevistados, especialmente a lo que hace mención a

85
ciertos rasgos de personalidad de quién desempeñe el rol de psicólogo al interior
de las comunidades terapéuticas. Es así que a partir de lo planteado por los
entrevistados, se pudo extraer ciertas variantes que éstos consideran adecuadas
en la caracterización de un psicólogo.

En términos generales, lo más mencionado fue la desarrollada calidad


personal que debiera poseer el psicólogo y después de aquello se valoran los
aspectos técnicos o de conocimientos que pudiera detentar.

“...que a uno le digan las cosas como son, y como van a ser y todo, entonces, eso
es lo que yo pienso, que sean buenos psicólogos, que sean buenos, pero no es
tanto ser tan técnico, yo creo que lo importante es saber llegar a la persona,
porque a veces pueden ser muy buenos psicólogos, pero si no sabís llegar a la
persona, estay muerto.” (PH, paciente ambulatorio LR)

Un aspecto que llama la atención al analizar las entrevistas es la aparición


constante de algunos rasgos y características de personalidad que debería tener
un psicólogo.

“...lo que me llego fue que cuando el hablo conmigo me aclaro al tiro como tenía
que seguir mi tratamiento y fue claro conmigo, fue espontáneo al tiro.” (PH,
paciente ambulatorio LR)

La relevancia que esto tiene radica en que los rasgos y características


están directamente relacionados con el resultado que el profesional pueda obtener
en la realización de su trabajo

“Hay algo que debiera tener un psicólogo que es el humor y no todos lo tienen y
saber entrar en ese humor es una cosa que elimina barreras para entrar en una
persona y por eso es importante el sentido del humor para entrar en el juego de la

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persona, porque detrás de eso puede estar la clave para acceder al mundo interior
de la persona y en especial en el complejo detrás de las tallas o bromas se
esconde la verdadera personalidad” (L, profesional, CTA)

La posesión de determinadas características de personalidad harían al


psicólogo una persona diferente de los demás, siendo ese su sello distintivo más
que una metodología de trabajo o un cuerpo de conocimientos específicos.

“Es que uno los ve como un doctor, entedí, pero no es así, no es tanto como un
doctor, es como otra onda, más loco, te pregunta como estai y así te va ganando,
cachai, así lo vi yo”

“para mi es bastante eficiente y da una confianza a uno y yo ya no lo veo como


un psicólogo”

E ¿Cómo lo miras ahora?

C “Como un amigo, como alguien cercano a mí.” (CP, interno CTA)

d) Psicólogo como modelador de vida


En esta subcategoría nos referimos, dentro del rol del psicólogo, a un
impacto implícito de nuestro del tratamiento que reciben los usuarios. Este impacto
tiene que ver con cómo los usuarios van redefiniendo su identidad de acuerdo a lo
que van viviendo en la terapia, y sobre todo, según las creencias y directrices con
las van siendo guiadas por el psicólogo. Es así como podemos ver que en gran
medida los usuarios van adquiriendo una noción y un discurso sobre su
problemática, sus causas, sus efectos, y sobre cómo manejarlos que está
mediada bajo los parámetros y conceptos psicológicos. Podemos ver que los
usuarios al referirse a su condición se sitúan y se perciben ellos mismos bajo la
misma mirada del psicólogo, manteniendo así una postura sobre lo normal, lo
anormal, lo sano y lo enfermo. Por ejemplo se hace evidente como para algunos

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usuarios, su condición es crónica, por lo cual vivirán con una problemática o
enfermedad como ellos la definen para el resto de sus vidas.

“...porque decía, si tu querís rehabilitarte tenís que poner de tu parte, tenís que
estar con tu familia bien, para que tu podai salir adelante porque si tu seguís
consumiendo vas a perder la familia, vas a perder todo, vas a quedar en la calle.
Entonces el me hizo saber todo eso, y yo empecé a cranearla y dije yo, por ese
lado esta bien lo que el me esta diciendo, si yo no atino ahora...me hizo saber al
tiro las cosas como eran.” (PH, paciente ambulatorio LR)

“Mucha, harta, harta. Le di hartas gracias a el, porque gracias a el pude cambiar la
mentalidad poh, a lo que estaba yo, y a como estoy ahora, me hizo cambiar
mucho.” (PH, paciente ambulatorio LR)

“...claro, eso es lo que yo esperaba de el, alguien que me atrincara, y fue bueno.
Eso me faltaba de alguien profesional que me dijera esas cosas, fue bueno.” (PH,
paciente ambulatorio LR)

“...es que no es igual. Cuando uno esta metido en esto, no pesca a la familia, se
aísla de la familia, entonces que venga un profesional, un psicólogo y te empiece
a conversar y a conversar, tu te empezái como a soltar, entonces que el te diga las
cosas como son es bueno.” (PH, paciente ambulatorio LR)

“...el me dijo que tenía que estar tranquilo y ver todo por la familia mía que estaba
detrás, y que tenía que estar bien y tratar de salir adelante no mas, eso fue lo
bueno que me dijo el psicólogo, siempre me acuerdo de eso que me dijo... porque
me lo dijo al tiro, igual me corrieron las lagrimas si cuando me dijo las cosas como
tenían que ser.” (Pedro Hernández, beneficiario La Roca)

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“...te busca el detonante, lo que causo que fueras como fuiste y sigues siendo
hasta el día de hoy. Como una manera de ayudarte a cambiar.” (Michael Arriola,
recluso CTA)

“...por ejemplo te confronta y te dice las cosas que siempre que tu las escuchas le
haces el quite, y te enojas y dejas hablando a la persona sola. En realidad es
bueno porque te ayuda bastante a ti mismo, te sientes mejor contigo mismo.” (MA,
interno CTA)

“...como que el te prepara un poco el camino para que puedas completar el


proyecto, lo que el te dice, porque el puede decirte mil cosas pero nunca va a
llegar a concretártelo ahí mismo, el te brinda la ayuda y las herramientas pero tu
las ocupas y tu concretas lo que tu quieras, el te ayuda a aclarar las cosas en tu
mente.” (MA, interno CTA)

“...objetivo hay, pero tenemos un objetivo muy en común con el psicólogo, porque
yo quiero cambiar mi adicción, quiero cambiar mi impulsividad, el ser mas
asertivo, mi carácter, el ser mas relajado, no tan explosivo, el también quiere lo
mismo, pero quiere hacerme madurar mas de lo que soy, de lo que he podido
madurar hasta ahora, y ahí como que chocamos.” (MA, interno CTA)

“...confrontando las cosas que te duelen, sacando a flote las trancas de tu vida
pasada, de lo que viviste anteriormente, te va sacándotelas de a poco y te va
ayudando a sanar las heridas, te va enseñando lo que es la vida y lo que es la
responsabilidad con uno mismo.” (MA, interno CTA)

“...Es que se supone que el objetivo de la terapia es que el paciente vaya


buscando aquel problema que lo hizo caer en la adicción que va mas allá de
seguir una moda, que busque donde están sus debilidades, en el fondo, porque
probó la marihuana, porque el alcohol, porque le quedo gustando y porque
después empezó a tapar todo con eso, sus problemas, que la familia, que la

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pareja, etc, etc, o es una cuestión de que toda la familia tiene el problema, me
entiendes, entonces yo creo que el psicólogo es vital en ese descubrimiento, el
guía, facilita.” (AL, profesional LR)

C. En búsqueda de la integración entre los diferentes actores


profesionales de una comunidad

En la conversación con los entrevistados, frecuentemente aparece en forma


espontánea una comparación entre el rol del psicólogo y otros profesionales
afines, razón por la cual en aquellos casos en que la asociación no era
espontáneamente realizada, fue preguntada directamente por los entrevistadores.

Esta información es de fundamental importancia, puesto que permite


establecer una delimitación del rol del psicólogo ya no sólo por lo que éste hace,
sino que compararlo en función de quienes, por pertenecer al campo de la salud
mental o estar directamente relacionado con él, realizan tareas similares, hecho
que redunda en confusiones y equívocos.

Yo tengo hartos profesionales pero el psicólogo para mi es distinto por la amistad


que me ha brindado. Se da un lazo de confianza porque uno sabe que él no va a
compartir las cosas que uno le comparte. Algo que uno puede conversar con él,
nunca uno le va a faltar el respeto, una amistad respetable. (Ds, interno, CTA).

a) Integración del Psicólogo en el equipo profesional: un eje articulador del


proceso de rehabilitación
Este código es usado cuando los entrevistados se refieren al trabajo en
conjunto que realizan los otros profesionales junto con el psicólogo. Pueden

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referirse tanto a los beneficios como a las dificultades que este trabajo en conjunto
acarrea, asi como a los objetivos que este trabajo tiene.

Como bien sabemos el trabajo realizado en las comunidades terapéuticas


no solo depende del trabajo del psicólogo, sino que también existen otros
profesionales relacionados con el área de la salud mental que desde su formación
particular aportan al proceso de rehabilitación de los usuarios. Este encuentro
puede generar ciertos roces o conflictos de intereses debido a que cada uno tiene
una visión particular de lo que significa la rehabilitación y como alcanzarla: la
trabajadora social pondrá su énfasis en la reinserción social del usuario mientras
que los monitores o pedagogos buscaran formar o reformar al adicto,
revalorándolos socialmente y reforzando el trabajo del psicólogo. Sin embargo, se
percibe, tanto de parte de los usuarios como de los otros profesionales no
psicólogos, un espíritu de integración y trabajo en equipo donde lo que prima es el
bienestar de los usuarios por sobre los intereses o expectativas personales de
cada profesional.

“Integrativa, siempre tiene que ser integrativa, independiente de que se vaya uno
e ingrese otro, tú tienes que integrar igual a la gente al equipo, y más si están en
un equipo chico como este, tiene que ser más cohesionado posible, tratar de
hablar un mismo idioma, tener una buena retroalimentación desde lo que están
haciendo los demás y lo que estás haciendo tú, tener una perspectiva positiva,
frente, a lo que te está, estaba planteando algún tipo de dificultad, porque es
difícil, a veces entrar en el tema de las relaciones humanas, no todos tenemos el
mismo genio, la misma forma de actuar frente a los distintos hechos.” (EM,
interno, CTA)

“los otros profesionales tienen como misión el enseñar habilidades más concretas,
por ejemplo mí labor es enseñar ciertos principios de desarrollo personal, buenos
modales, etc. También está la asistente social que se preocupa de ellos, pero en
un nivel más administrativo diría yo. Están los otros profesores que enseñan

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manualidades en talleres o en la mecánica, pero por lo que he visto, el psicólogo
es omniabarcante, porque tiene que ser mucho más que el profesor o el experto
en alguna materia dada, es decir, el psicólogo no tendría una direccionalidad
única, debe ser multifocal y para mí esa es la diferencia,” (L, profesional CTA)

“...con la asistente igual hay su grado de confianza, pero no es la misma con el


psicólogo porque no coge el mismo ramo ni el mismo tema, igual cuando necesitai
pedir consejos con tu polola o necesitai llamar, ahí esta ella, para lo que necesites
que sea fuera del penal, igual es buena la relación, con don Eduardo que es el
monitor, el de adaptación, el no poh, el es la persona que te da confianza también,
es buena persona, te ayuda en lo que mas puede, esta casi al mismo nivel de
confianza que con el psicólogo a pesar de que el no haya estudiado Psicología.
Esta la misma confianza porque el te da esa confianza para que llegues solo a
el...” (MA, interno CTA)

De la misma manera los mismos entrevistados puntualizan el hecho de que


la fortaleza del tratamiento radica precisamente en la diversidad de profesionales y
enfoques que se usan en la comunidad. Por lo mismo, el valor del psicólogo va por
el lado de la terapia y tratamiento individual.

“O sea su tema es netamente tratamiento, más abocado a las terapias


individuales, siempre más abocado a las terapias individuales, psicológicas
obviamente. (…) Función de equipo tiene que ser, o sea un trabajo en el cual
tengamos una retroalimentación, ellos tanto de parte del eje socio ocupacional,
como yo de parte del eje familiar, y el eje de tratamiento.” (EM, monitor, CTA)

“…darle la oportunidad de reiniciar su vida con otras miradas, en otros lugares,


con otros espacios, porque no necesariamente las herramientas del psicólogo van
a ser suficientes para que la persona siga en la abstinencia, también tiene que
tener otras alternativas de vida, o sea si va a estar después cesante, etc, esa es la
labor que hago yo.” (AL, profesional LR)

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“…lo que prima es el trabajo en equipo justamente. Ahora, como trabajo en equipo
lo que apuntamos es que cada uno sepa su límite, por ejemplo el técnico en
rehabilitación si puede realizar un trabajo muy bueno en apoyo en la permanencia
con el joven, en el vínculo, pero hay algunos episodios del joven que deben ser
asesorados directamente por el psicólogo” (H, directivo LR)

Los otros profesionales valoran positivamente el aporte de los psicólogos al


trabajo en comunidades terapéuticas, sin embargo creen que la formación de
éstos los puede sesgar en algunos aspectos del tratamiento no relacionados con
su área estrictamente. Es en estos casos en que los otros profesionales
puntualizan la importancia de la integración de miradas, así el psicólogo podrá
poner atención en otros aspectos a los cuales generalmente no da importancia o
simplemente deja pasar.

“...explicándole de la mejor forma posible y tratando también de que pueda abrir


un poco la mirada, echarle un poco la miradita afuera, onda sabes que, este cabro
está trabajando bien contigo pero mira, conmigo esta trabajando mas o menos no
mas, he tenido esta y estas diferencias con el asi que te propongo que le eches
una miradita un poquito mas acuciosa para que puedas ser mas certero y pueda
tener las dos visiones en realidad, si es solo una ampliación de criterios, no quiere
decir que ni la suya ni la mía este equivocada, sino que hay que unificarla.” (EM,
monitor, CTA)

“Bueno se da eso que ya te decía yo, que hay gente que por una cercanía del rol
de lo que es una asistente social, te va reportando cosas mas allá y como también
yo trabajo con la familia voy también captando mas cosas, entonces yo aporto
información que a lo mejor es súper importante para lo que Uds. diseñan como
psicólogos, sobre el tratamiento individual.” (AL, profesional LR)

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b) Rivalidades no reconocidas: Psicólogo, el niño mimado de las
comunidades
Sin embargo, a pesar de las ya mencionadas buenas relaciones entre los
profesionales, no están exentos de ciertas problemáticas relacionadas con el
mayor tiempo de trabajo en comunidades que tienen los técnicos en rehabilitación.
En este sentido, estos sienten que su labor no es tan valorada como la del
psicólogo aun cuando estos llevan más tiempo trabajando en comunidades
terapéuticas.

“...tal vez sobre los funcionamientos prácticos, a lo mejor tiene una explicación, tal
vez, un poco mas social, ponte tu, el psicólogo por lo general viene de un estatus
ABC1, o similar en cambio el monitor viene de un estrato mas bajo, se relaciona
mucho mas con personas que tienen problemas de adicción, su vida diaria esta
mas cerca de esos ámbitos, el psicólogo por lo general estudia, ahora, ni lo
primero ni lo segundo esta mal, sino que los dos están bien, pero yo creo que un
complemento entre los dos sería una muy buena figura, porque obtienes de las
dos partes, de las dos áreas, desde lo practico, diario hasta los estudios un poco
mas científicos.” (EM, monitor, CTA)

“También, si, podría ser, pero yo creo que es valioso desde la mirada...lo que
pasa es que yo admiro mucho la labor que realizan los terapeutas pero creo que
no están capacitados para todas las temáticas. Como dicen los Chilenos,
pastelero a tus pasteles.” (AL, profesional LR)

“…en el caso del terapeuta o técnico en rehabilitación su permanencia en la


comunidad es mayor y participan en muchas actividades que son cotidianas y por
lo tanto se crea un vínculo más fuerte, en cambio en el caso del psicólogo,
dependiendo de sus jornadas, se complica más esa relación y se ve también en el
técnico que han vivido personalmente el problema de la droga y se han

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rehabilitado y se ve como un modelo de cambio y se ve mucho más cercano que
otras personas que a veces son descalificados por nunca haber fumado
marihuana o haber tenido problema con drogas.” (H, directivo LR)

Los otros profesionales concuerdan en que a veces el psicólogo suele tener


una visión más individualista del tratamiento, lo que a veces lo lleva a tomar
posiciones un tanto intransigentes en relación con las decisiones que se deben
tomar sobre el proceso terapéutico de los usuarios. Es en estas situaciones
cuando los profesionales valoran aún más la importancia de la integración de
miradas que debe existir en las comunidades terapéuticas.

“mira, casi siempre el psicólogo quiere imponer su verdad, es como bien simple
también y yo lo entiendo porque en el fondo el tipo estudió mucho en ese sentido
y de alguna manera quiere validar su trabajo. Claro, lo que pasa es que a veces
hay desacuerdos por eso, porque el psicólogo mira en forma individual y la parte
que esta afuera lo mira mas en forma grupal, a lo mejor se ve mas su
personalidad cuando esta en grupo, cuando lo confrontan, en cambio cuando esta
en una oficina...” (EM, monitor, CTA)

“Yo lo único que he encontrado en todos los psicólogos, he notado como que igual
son muy celosos de las opiniones de otros, hay un celo como que el otro no es tan
válido porque, claro, no tienen la formación. Si que siento que Uds. son muy
celosos de que saben esto y no todos tienen la habilidad personal de acogerlo
bien, sin duda...” (AL, profesional LR)

c) Psicólogo: ¿el único profesional esencial para los usuarios?

Para la mayoría de los usuarios, sin embargo, la labor del psicólogo es la


más relevante en su proceso de rehabilitación. Es más: por lo general, cuando
estos se acercan a estas comunidades suelen tener en mente la ayuda que les
podrá brindar el psicólogo, el apoyo que puedan prestar la asistente o los

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monitores quedan entonces en un segundo nivel de importancia desde la
perspectiva de los usuarios, aunque en el caso de las comunidades evangélicas,
algunos usuarios ponen a los pastores al mismo nivel de los psicólogos, aunque
estos son casos mas aislados.

“...podrían escucharte, pero no podrían suplir lo que es el consejo, la conversación


que tu puedes tener con el psicólogo (...) A ver, ¿cómo te lo explico? El psicólogo
llega directamente al punto, al meollo, no tiene que andar rebuscando, en cambio
con las otras personas tienes que estar explicándoles mas extendido y con mucho
mas detalle, en cambio le dices dos o tres palabras al psicólogo y el entiende al
tiro que te pasa o como te sientes, y es mas eficiente en lo que es la ayuda
psicológica.” (MA, interno CTA)

“...no, si hay profesionales, pero igual el psicólogo es importante en una


comunidad porque el le va abriendo los sentidos a las personas ¿me entiendes?
entonces para que vayan aclarando su mente poh, para que se puedan soltarse,
para conversar las cosas que porque empezaron a consumir y todas esas cosas
que ellos preguntan poh.” (PH, paciente ambulatorio LR)

“Es que de repente, por la formación de ellos, obviamente que las personas
empiezan a confiar y a dar mas de si, entonces, si bien hay un reporte al
psicólogo, al que esta trabajando, igual pueden caer en esta doble...doble terapia
en el fondo, porque...¿me entiendes? Pero en el fondo es una visión muy
personal, ahora, no es en todos los casos, en otros casos hay personas que acá,
beneficiarios que no quieren venir ni al taller familiar ni al taller individual y
solamente quieren estar con el psicólogo...” (AL, profesional LR)

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D. Permanencia de la presencia del psicólogo como aspecto
fundamental en el proceso de rehabilitación del sujeto
drogodependiente

En la mayoría de los procesos terapéuticos en los que participa el psicólogo


es de una importancia primordial el vínculo que este es capaz de establecer con el
paciente, ya que esto definirá la relación que se desarrollará mas tarde entre
ambos, así como las probabilidades de rehabilitación. En este sentido el psicólogo
no solo debe poseer las herramientas técnicas necesarias, sino también una
predisposición especial para generar un lazo de confianza con el paciente.

Para esto serán necesarias habilidad y amabilidad en el trato, empatía y


carisma. Asimismo deberá ser capaz de prolongar y consolidar esta relación en el
tiempo, para lo cual también será necesario que el psicólogo logre transmitir
seguridad y estabilidad para el paciente, que por lo general es algo de lo que este
carece.

Esto es de sobremanera importante en las comunidades terapéuticas ya


que en estas los usuarios suelen estar en una situación de inestabilidad y
dependencia emocional lo que los hace particularmente vulnerables a los cambios
bruscos y a la falta de apoyo por lo que el psicólogo deberá estar constantemente
atento a los efectos que puede tener su relación en el proceso de rehabilitación.

a) Importancia de una figura estable en el proceso de rehabilitación


Este código es usado cuando los entrevistados se refieren a los diversos
beneficios que implica la presencia constante del psicólogo en el proceso de
rehabilitación de los sujetos drogodependientes.

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El hecho de que el psicólogo permanezca en forma constante y estable
durante el tratamiento aparece como un hecho de importancia fundamental para
los usuarios de las comunidades. La presencia estable del psicólogo, y la
posibilidad de poder contar con este profesional, son percibidas como instancias
beneficiosas cuando ésta se da, y como una dificultad cuando no.

En este sentido parecen brindar más relevancia al apoyo que les brinda el
psicólogo en términos de soporte emocional mas que a lo que significa el
tratamiento en sí mismo, en términos mas técnicos.

Este fenómeno surge con más fuerza al interior de la CTA donde los
reclusos, dada su condición mas vulnerable, necesitan de una figura estable, de
apoyo, confianza y contención, que constantemente los este redirigiendo cuando
parecen perder la motivación, y que se aleje de esta imagen de represión y rudeza
que representa el recinto penitenciario.

“También es bueno que esté accesible en cualquier momento, igual suena como
de cabro chico pero es verdad, nosotros como que se fijen en nosotros, a veces
me siento solo y lo siento importante. Somos como hijos para ellos, así nos ven a
nosotros.” (Ds, interno, CTA)

“...por supuesto, tiene que ser estable... se hace necesario un psicólogo, sobre
todo en el tema penitenciario porque acá los muchachos están muy vulnerables,
tienen necesidades diarias prácticamente, de conversar, ser escuchados, incluso
aunque no tengan problemas, pero cuando se crea una figura de confianza
quieren contar sus logros, sus cosas, y quieren ser orientados para seguir
obteniendo sus pequeños logros.” (EM, monitor, CTA)

“...tu tienes a alguien que esta ahí todos los días pata atenderte, para escucharte,
que va a estar siempre ahí cuando mas lo necesites, nunca te va a decir que no a
lo que sea una hora para conversar con uno. Aparte esta la dosis de cariño, por

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ejemplo cuando una esta mal y se te acerca y que se yo, te da un palmazo en la
espalda, ya eso es diferente a toda la rutina que tenemos nosotros acá.” (MA,
interno CTA)

“...que este mas seguido ahí, un psicólogo que este constantemente ahí, todos los
días.” (PH, paciente ambulatorio LR)

“la presencia del psicólogo debe ser diaria y cotidiana en este tipo de comunidad,
porque en el estar ahí el adicto o interno siente que es donde corresponde porque
cuando tiene un drama o descompensación es cuando lo necesita y no estar a
merced de un compañero que quiere o no quiera escucharlo, por eso es muy
importante la presencia del psicólogo de una manera permanente.” (L, profesional
CTA)

Sin embargo esta confianza y complicidad que se genera entre el psicólogo


y el usuario no es gratuita ni se da de un día para otro. La mayoría de los
entrevistados reconoce que en un principio no les es fácil confiar en el profesional
de la salud mental y que esto también depende del grado de cercanía que este
logre transmitir. De esta manera, si el psicólogo se muestra como alguien frío y
distante es muy difícil que logre establecer un buen vínculo con el usuario, lo cual
repercutirá negativamente en el proceso terapéutico, por el contrario si el
psicólogo es cálido y amistoso, el usuario se sentirá más motivado a abrirse
durante la terapia y se generara un clima de mayor confianza y confidencialidad.

“¿Qué afecta? La adecuación que tiene que tener el funcionario que llegue a
trabajar acá. Tiene que primero entrar en una etapa como ellos mismos, o
nosotros mismos con él, en una etapa de adaptación, uno, así como también el
usuario, o sea entramos en una etapa de adaptación y después cuando empieza a
generarse una dinámica buena, empieza a generarse un movimiento, llega un
corte, te sacan una persona que te está atendiendo durante mucho tiempo; me
imagino que pal` usuario entrar en esa confianza nuevamente es difícil, o sea, a

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parte que no estamos solamente tratando un tema de drogas, estamos tratando
un tema delictual, el tema de las confianzas es un tema bastante importante,
fundamental.” (EM, monitor, CTA)

“...me sentí mal porque había depositado una confianza en él, pensando que no
se iba a ir, que iba a estar para seguir atendiéndome, se me cayeron varias cosas,
casi me voy de aquí porque apenas empezar y tratar con una persona que viene
recién llegando, es difícil, es difícil confiar en alguien...” (MA, interno CTA)

“es súper importante porque a uno lo hace cambiar totalmente, desde que uno
llega allá hasta cuando uno sale, lo hace cambiar totalmente la comunidad a uno y
con el trabajo del psicólogo, yo pienso que el psicólogo ahora, actualmente, es
bueno, si es un buen psicólogo siempre va a tener buenos frutos.” (PH, interno
LR)

“...no, si igual, cualquiera que vaya, pero que este todos los días, porque yo
pienso que así se van a ir aclarando mas la mente, las ideas de los jóvenes,
porque a veces también necesitan conversar y no hay ningún psicólogo, porque el
viene el puro día lunes y martes.” (PH, interno LR)

“...si porque hay veces que uno llega bien, muerto de la risa, pero hay días en que
llegas mal, amaneces mal, pasas mala noche, soñai con tu familia y quedai mal, y
necesitai conversarlo con alguien que sepa del tema y te pueda orientar.” (MA,
interno CTA)

“Dentro del programa de tratamiento la importancia está por el lado de los


aspectos psicológicos de la persona y ayudarlo en conjunto con el resto del
equipo a reformular o reorganizar su estilo de vida o proyecto de vida y lo que
decía denantes en ayudar en los aspectos más internos del joven a resignificar o
reformular sus experiencias de vida.” (H, directivo LR)

100
“La rehabilitación apunta más que nada a hacer una resignificación de su vida, a
fortalecer las áreas débiles que la droga le ayudó a fortalecer y desde ese punto
de vista es fundamental la visión y el apoyo del psicólogo.” (H, directivo LR)

“Fundamental, fundamental en el sentido que no podría una persona que aprende


una habilidad reinsertarse en la sociedad, precisamente porque muchos tuvieron
habilidades pero no las supieron emplear porque precisamente les faltó ese
proceso psicológico o guía que puede dar el psicólogo, que algunos no la dan,
pero otros si la dan, el buen psicólogo si la da, le entrega una recuperación de
habilidades, le dan a saber que sus relaciones con los demás se pueden
recuperar y lo más importante es que se hace saber que su relación con si mismo
se puede mejorar. En otras palabras se le enseña a ser dueño de si mismo, se
trata que el pasado quede en el pasado y lo que importa es su presente y eso se
consigue con técnicas psicológicas y con habilidades psicológicas que logran que
se parta de cero, que se inicie una nueva vida.” (L, profesional CTA)

“el aporte de la batuta…el aporte de saber donde va la micro y eso es importante”


(L, profesional, CTA)

“Entonces el psicólogo es importante para la habilitación o creación de una


persona, pero no de la nada, sino sacando toda esa “mugre” y atrocidades que
tuvo, para así poder hacer una persona y en eso el proceso psicológico es
importantísimo porque hay que sacar todas las heridas que han impedido que esa
persona sea persona.” (L, profesional CTA)

“Aparte que se siente un respeto cuando están los profesionales acá por todos
nosotros los usuarios del centro, también es un apoyo.” (CP, interno CTA)

“Es importante porque nos da la confianza y nos hace sentirnos tranquilos y


confiados de uno mismo, de lo que nos enseña, porque nos enseña a dar
credibilidad a los demás” (C ., interno CTA)

101
“Es sentirse apoyado porque el siempre está dispuesto a una emergencia y la
disponibilidad la tiene 100% para nosotros y así debería ser en todas las
comunidades terapéuticas, que el psicólogo se haga parte del grupo para que los
internos puedan fortalecer bien su mente y para que se puedan organizar en el
asunto de las adicciones.” (CP, interno CTA)

b) La confianza como catalizador del proceso terapéutico


Este código es usado cuando los entrevistados se refieren a la importancia
que dan a la confianza que genera el psicólogo con el drogodependiente. Los
usuarios lo relataran desde su experiencia personal mientras que los profesionales
se referirán a los beneficios que esta trae al proceso terapéutico.

El hecho de que el psicólogo aparezca como una figura que brinda


estabilidad y seguridad al usuario va generando también un nivel de relación
diferente donde el drogodependiente ya no ve al psicólogo sólo como un
profesional de la salud mental, sino que se transforma en una figura de confianza
que genera en el usuario una mayor cercanía con éste, fortaleciendo de esta
manera el vinculo que se genera entre ambos y potenciando de la misma manera
el proceso terapéutico.

“J: Cómo le parece eso (la confianza que las personas tienen en los psicólogos)
Me parece súper bien, debido a que terapéuticamente es más fácil trabajar con
una persona que tenga confianza. Bueno que nosotros vamos trabajando el
vínculo desde que la persona llega a la institución, así que en cierto sentido se
podría decir que es una cuestión institucional también.” (MA, profesional LR)

“Fue fácil (entregar confianza al psicólogo). Fue fácil por las mismas
características de él que era una persona amable. Que se mostraba incluso, a
veces lloraba. Y uno dice “cómo va a llorar un técnico o un profesional” a veces
habían situaciones tan complicadas en la vida de cada uno de los compañeros

102
que se mostraba con emociones, se mostraba sin ponerse tampoco a consumir
con nosotros ni mucho menos, pero impactante. (MA, profesional LR)

“Yo tengo hartos profesionales, pero el psicólogo para mí es distinto por la amistad
que me ha brindado. Se da un lazo de confianza porque uno sabe que él no va a
compartir las cosas que uno le comparte. Algo que uno puede conversar con él,
nunca uno le va a faltar el respeto, una amistad respetable”. (Ds, interno, CTA).

La mayoría de los usuarios confirma que el aspecto que más ha


influenciado en su proceso de rehabilitación ha sido el vínculo de confianza que
han podido generar con el psicólogo lo cual en cierta forma les ha permitido
mantenerse más estables y seguros en relación al trabajo que están realizando.
En otras palabras, el hecho de que haya alguien de confianza para ellos
apoyándolos les hace enfrentar de mejor manera su propio proceso de
rehabilitación.

“La parte persona (es la función más importante del psicólogo en la comunidad).
Todos los días hay horas del psicólogo con las distintas personas, yo por ejemplo
tengo mi hora los jueves. Que le cuentes como estás, igual hay un interés.
También es bueno que esté accesible en cualquier momento, igual suena como de
cabro chico pero es verdad, nosotros como que se fijen en nosotros, a veces me
siento solo y lo siento importante. Somos como hijos para ellos, así nos ven a
nosotros.” (Ds, interno, CTA).

“ahí de repente psicólogos que te gustan mucho más que otros, se fijan, que
encuentras que hay más feeling, que te entienden más, que, no se, millones de
factores, porque uno, por lo menos yo, no voy a ver un psicólogo y como que al
tiro me abro, no, me cuesta, tengo que ir a un proceso, y ahí se van dando las
conversaciones y voy sacando lo que me pasa.” (PR, paciente ambulatorio LR)

“J: O sea, en otras palabras, no tiene tanto que ver con que fuera un psicólogo

103
“Más allá de lo que él hizo profesionalmente sino que tiene que ver con las
cualidades personales de él. Porque la verdad es que temas técnicos,
estratégicos, yo no me acuerdo bien. Si como le digo, venía saliendo de quince
años de estarme volando. Pero sí me acuerdo que él estaba ahí, era una persona
con la que se podía contar. (MA, profesional LR)

c) Ausencia del Psicólogo en las comunidades terapéuticas: ¿una menor


eficacia en el proceso de rehabilitación?
Este código es usado cuando los entrevistados se refieren a las dificultades
que implicaría la ausencia del psicólogo en las comunidades terapéuticas, tanto a
nivel de los usuarios y su proceso terapéutico como a nivel institucional.

Cuando se les consulta a los usuarios u otros profesionales sobre las


consecuencias que tendría la ausencia del psicólogo en el trabajo realizado en las
comunidades terapéuticas, todos coinciden en que esto significaría un déficit en el
proceso de rehabilitación, ya que no sólo faltaría el trabajo terapéutico que de por
sí es importante, sino que también haría falta alguien que pudiera asumir el papel
de liderazgo y coordinación que cumplen actualmente los psicólogos en las
comunidades.

“yo creo es una de las personas indicadas en las que puede escuchar y ayudarte,
y si no hubiera estado, yo creo que hubiera sido más complicado, yo creo que pa`
todos, porque no está la persona como para desahogarse, no existe y si no está el
psicólogo uno tiene que rebuscárselas, el hampa nomás, pero si no está esa
persona que te pueda ayudarte, porque aparte de que tiene conocimientos, y si no
hubiera estado, yo creo que hubiera sido mucho más difícil, ni siquiera hubiera
rescatado a mi familia, por la forma que tengo yo de ser. Ahora, yo he cambiado
completamente, no completamente, pero he asumido varios errores.” (DF, interno
CTA)

104
“Una comunidad terapéutica para una persona de problemas con drogas sin
psicólogo sería hospital sin médico. Es como la historia del explorador para estar
dentro de una tribu tiene que convivir con la tribu, creo que lo dijo Bertalafi. Hay
que participar de los ritos.” (Cabo F, CTA)

“...yo creo que en muchos se retrasaría el proceso, se vería afectada la vida de


todos los compañeros (en relación con la ausencia del psicólogo).” (MA, interno
CTA)

Ahora, esta sensación no busca desmerecer el trabajo de los otros


profesionales que trabajan en la comunidad. La mayoría de los usuarios valora y
aprecia el trabajo de estos, es más, con algunos han generado vínculos tan
fuertes como el que tienen con el psicólogo, sin embargo reconocen que estos no
podrían brindarle aquella ayuda especializada que el psicólogo si les da y que es,
en el fondo, la que ellos mas necesitan desde su perspectiva.

“Los chicos andan como ansiosos, echan de menos este sistema. No es la


confianza que tienen con la asistente o el monitor, es otro tipo de confianza, cosas
más personales, más dentro del proceso de reinserción y de este proceso de
eliminación de esta enfermedad que son las drogas. A nosotros nos pueden
contar pero las herramientas no las tenemos, si embargo el psicólogo las tiene.
Nosotros podríamos dar una solución de parche.” (P, profesional, CTA)

“...mas o menos, o sea de los 7 meses que llegó él, porque el llego en Febrero, y
habíamos estado desde diciembre sin psicólogo, a todos nos atraso bastante lo
que es el proceso también, y fue difícil, fue difícil mas que nada.” (MA, interno
CTA)

“al no estar el psicólogo se pierde toda un área importante de tratamiento y de


beneficio para el usuario, el tratamiento queda cojo.” (H, directivo LR)

105
“Estaría todos “patas para arriba”, no tanto en el orden, porque siempre hay
alguien que pone disciplina y también la pone uno también. En lo personal yo
impongo mi disciplina, yo me disciplino solo…” (CP, interno CTA)

“Creo que es fundamental su labor en conjunto con los demás profesionales del
área de salud. Si no estuviera se perdería de vista un área importante del área del
tratamiento, entonces es fundamental que esté.” (H, directivo LR)

“Sí funcionaría (la Comunidad sin un psicólogo), de todas maneras funcionaría,


pero no con los mismos resultados. En un principio las comunidades funcionaban
sin ayuda (profesional psicólogo), con la experiencia de las personas, y se
rehabilitaban personas.” (MA, profesional LR)

d) Guía experto y compañero cercano: un ideal de psicólogo en la


Comunidad Terapéutica.
Existen expectativas respecto a la labor del psicólogo referidas a lo que se
denominaría el “Rol Ideal del Psicólogo”, que implica habilidades tanto
profesionales como personales.

Resaltan el reconocimiento de cierto tipo de herramientas teóricas amplias


en cuanto a tratamiento, así como especialización de estudios en
drogodependencias y diversos tipos de tratamiento.

“Un conocimiento pleno del tema de adicción, tal vez, no hay, no hay una rama
que especifique bien el tema de la adicción porque es una modalidad que va
cambiando en forma bastante ágil, los usuarios empiezan a tener distintos
comportamientos, por diferentes estilos de cambio que van produciéndose en el
mismo usuario. El psicólogo debe tener las competencias adecuadas para

106
entregar no sólo el tema de tratamiento, sino que tiene que integrarse al tema de
la visión que lo mejor es más complejo que un funcionamiento clínico.” (EM,
monitor, CTA)

Las habilidades deben ser múltiples: multidisciplinariedad, una vasta


formación metodológica y flexibilidad en la observación clínica.

“Creo que el psicólogo debe poseer una adecuada formación en el tema de la


droga, sus efectos en el organismo como así estrategias que inciten al abandono
de su consumo, me refiero a habilidades de trabajo clínico como grupal y en ese
caso no debe ser de esos psicólogos que se encierran en solo una estrategia,
pues deben ser flexibles y manejar diversas metodologías de trabajo para tener
cierto éxito en un trabajo en la comunidad terapéutica, o sea, además de ser
competente en el aspecto valórico y personal, debe ser competente en el trabajo
clínico además, o sino no sirve” (L, profesional CTA)

“Bueno, competencias, que tenga una base en manejo en clínica y en terapia


familiar. Es básico y uno lo ve en el taller, no solo socioeducativo. O sea la terapia
a nosotros no nos corresponde y uno se ve en la necesidad de que el psicólogo
no solo se encargue del paciente sino también de la familia. A mi gusto este es un
objetivo que no esta totalmente logrado aquí en el tratamiento ambulatorio...” (AL,
profesional LR)

El conocimiento técnico y académico está lejos de ser suficiente: las


cualidades personales ideales del psicólogo están tan interrelacionadas con sus
capacidades profesionales en el discurso de otros profesionales, que se hace
difícil diferenciarlos.

“Claro, se hace una ficha clínica, pero, como te digo, aparte de la ficha clínica,
aparte de los temas diagnóstico, tiene que haber un acompañamiento del
psicólogo, en las actividades diarias y también en las actividades propiamente tal

107
de tratamiento. (…) Tiene que crearse ese vinculo entre paciente y psicólogo y
después se tiene que ir terminando, y ahí hay que hacer cierre y todo eso para
que la persona no se sienta dependiente.” (E M, monitor, CTA)

“...yo creo que cualquier persona que trabaje con otro en este ámbito digamos, o
cualquiera, tiene que ser una persona que proyecte confianza, que la otra persona
lo sienta como una escucha activa pero sin juzgar...básico.” (AL, profesional LR)

Por parte de los pacientes, el énfasis pareciera estar más en la capacidad


del psicólogo como una persona que acompaña y guía el proceso terapéutico que
en lo profesional.

“Yo necesitaba una ayuda de que me dijera, por ser, sabes que, tu tenis que hacer
esto, tu tenis que hacer esto otro, tenis que estar bien con esto y esto...el no me
explicaba eso, el me decía, sabis que yo quiero saber esto, me empezaba a
preguntar cosas de cuando era chico, porque esto acá, de mi familia etc.” (PH,
paciente ambulatorio LR)

“...ser un poquito mas empático con nosotros los internos porque no tenemos el
mismo genio que una persona común que esta en la calle tratándose.” (MA,
interno CTA)

No solo especialista en el tema de drogas, y acompañante en el proceso


terapéutico, sino también un ejemplo para las personas de la comunidad.

“Lo que se espera de cualquier personal que esté el la comunidad terapéutica es


que tenga también valores coherentes con el modelo de la comunidad terapéutica,
es decir, si habla que no hay que hacer tal cosa el tampoco la debe hacer y esto
es muy visible y demandado desde los usuarios, por ejemplo si dice que no se
deben decir garabatos, el no debe decirlos, o sea debe ser consecuente” (H,
directivo LR)

108
“Todos los que trabajan en comunidad terapéutica deben ser modelo, quieran o no
quieran. Acá la persona que sirve no solo debe ir cambiando la conducta del joven
en los aspectos técnicos o entregándoles habilidades sociales sino también
experiencias de vida, o sea ellos se van a fijar muchos en el estilo de vida de las
personas que los están dirigiendo o enseñando” (H, directivo LR)

Este tipo de psicólogo tendría un nivel de involucramiento más profundo


que el meramente profesional. Este involucramiento es considerado, sin
excepciones, como beneficioso.

“Yo creo que va más allá de ser psicólogo, creo que la persona que va más allá
que lo que tiene que hacer es la que funciona bien, creo que el psicólogo no solo
debe circunscribirse a la terapia (…) cosa que para muchos estudiosos no es
bueno que haya una relación paciente profesional más allá de lo netamente
clínico, pero en este caso necesariamente tiene que darse y cuando se da se
logra establecer las pautas y límites necesarios.” (L, profesional CTA)

“El psicólogo debe tener la capacidad de no juzgar y de ser acercarse al punto de


vista de los demás, más aún en el contexto carcelario en donde se encuentra la
comunidad.”
(L, profesional CTA)

“Yo creo que el psicólogo debe ir más allá de lo eminentemente psicológico, debe
tener un valor agregado en su praxis con las personas y más aún con adictos o
internos,” (L, profesional CTA)

“debe saber escuchar, ser autocrítico y que no se las sepa todas y que además
trabaje a fondo con la persona y que esté en contacto con la persona” (M,
paciente ambulatorio LR)

109
“No sé… yo creo que debe ser empático, ponerse en el lugar de los demás…”
(CP, interno, CTA)

5. Creencias relacionadas con el Rol y Función del Profesional Psicólogo en


las comunidades terapéuticas.
Por último la presente categoría está relacionada con aspectos que si bien
no forman parte de la definición del rol del psicólogo directamente, sí forman parte
del ambiente en que se da el trabajo terapéutico, así como importantes aspectos
psicológicos que acompañan el proceso de rehabilitación, a saber: la comunidad y
sus aportes a la rehabilitación en cuanto herramientas, el sentido de vida logrado,
problemas psicológicos percibidos retrospectivamente y finalmente el trabajo
terapéutico que integra la red social.

a) La Comunidad Terapéutica como rehabilitadora y potenciadora


Los entrevistados establecen una clara diferencia entre la Comunidad
Terapéutica y el resto de la sociedad en la que viven y se desarrollan. Al consumo
han llegado por estar desadaptados de la familia y la sociedad, y llegan a la CT
donde además de recibir la desintoxicación de sustancias, obtienen habilidades
psicológicas, sociales y de trabajo para reintegrarse en la sociedad.

Al llegar a la CT reciben herramientas psicológicas (autoestima,


autoanálisis), sociales (apertura frente a los demás, dependencia, apoyo recibido y
dado a otros) y prácticas (nuevas habilidades sociales y destrezas laborales,
principalmente manuales). Existe una importante proyección de inserción en la
sociedad, donde habrían de demostrar que pueden empezar de nuevo, con una
visión casi idealizada de sus posibilidades como rehabilitados y una revalorización
importante de sí mismos y del medio social, con las herramientas recibidas en la
CT.

La siguiente cita resume de forma clara la impresión general de uno de los


rehabilitados respecto a su proceso terapéutico.

110
“Lo que no aprendí en 39 años lo aprendí en un año aquí, para que se haga una
idea de lo que he aprendido aquí y eso que estoy recién un año acá, imagínese
cuando esté más tiempo.” (CP, interno CTA)

a.1 Un aporte importante percibido es la capacidad que tiene de dar herramientas


psicológicas
“En general toda la gente me ha ayudado bastante, toda la gente me ha ayudado
bastante: los terapeutas han hecho un trabajo súper bueno, en mí, y estoy es
súper agradecida porque han hecho un trabajo con mi mamá.” (Priscila R., La
Roca)

“yo llevo 6 meses en la comunidad y le puedo conversar de esta manera, porque


anteriormente yo no podría conversar así, porque estas palabras yo las aprendí
acá,” (CP, interno CTA)

a.2 Existen nuevas y bien valoradas habilidades sociales.


“Según mi visión es un espacio donde los muchachos se desarrollan muy bien,
trabajan los protocolos de guía con motivación, es decir saludan, se despiden y se
desenvuelven con bastante “buena educación”, si se pudiera decir de esa forma.
Incluso tengo una foto del que salió en el diario en una entrevista que se hizo en la
cárcel, o sea se nota un cambio radical de cuando salen del ambiente carcelario a
la comunidad.” (L, profesional CTA)

“es como la ideología del preso, todas las cosas que te ponen límites, hay que
llevarle la contra, en contra del sistema, o sea uno vive el mundo de ellos, de
nosotros, no está ni ahí con na’” (DF, interno CTA)

a.3 Laborales y prácticas


“Herramientas son talleres, terapias dentro de los mismos talleres, trabajar en
artesanía, espejo, hay gente que se dedica a escribir. También hay actividades en

111
que lo hace trabajar en equipo, en grupo, en comunidad, que es un objetivo que
se cumple. (Cabo F, CTA)

“Claro que siempre nos dicen que si hay algo que usted no quiere hablar se
respeta y uno es respetado aquí y esa es una de las cosas que uno más valora
acá porque respetan la manera de ser. Uno tiene muchos derechos a pesar de ser
interno acá en la comunidad.” (CP, interno CTA)

b) Sentido de vida: familia y fe


En este punto, la mayoría de los informantes deja en evidencia dos ejes
articuladores que otorgan el sentido a su existencia cotidiana y a su rehabilitación:
lo religioso y la familia.

El primero de ellos se entiende como lo trascendente, que se pone de


manifiesto por medio de la Fe, en la vida de todos los días, estatuyendo metas,
jerarquizando los fines de la existencia, estableciendo los distingos entre la salud y
la enfermedad (quizás asociado al bien y al mal, en tanto castigo y recompensa).

Es en La Roca donde los conceptos religiosos marcan preferentemente


este tema. Esto se manifiesta en el intercambio profesional.

“Lo que pasa es que acá en la corporación, además de un tema laboral, es


permeado por una característica espiritual. No todas, la mayoría de las personas
que trabajan acá son cristianos, así que es una relación donde yo le puedo decir
al psicólogo “oye, parece que te equivocaste en eso”, qué se yo, o de repente le
puedo tirar una talla y tomarlo como muy bien.” (MA, profesional, LR)

En el Centro de Tratamiento para Adicciones (CTA), comunidad no religiosa,


el sentido de vida está dado marcadamente por la reinserción social y la
revaloración de la familia.

112
En el siguiente fragmento veremos dentro de la misma entrevista el
contenido de ambas motivaciones.

“Yo ahora he pasado como 15 meses sin drogarme. Nada, nada, nada. Los
proyectos que tengo los tengo en mi mente. Tengo proyectos de instalar un puesto
de comida rápida. Estoy buscando hacer contactos, todo legal. O sea yo no pensé
que iba a estar pensando así, como se lo comunico a usted y mucha gente, de
forma legal. (…) Yo tengo un hijo, quiero recuperar a mi hijo. Él está con su madre,
ella se cabreó de vivir con un delincuente. Y yo no me quiero ‘mandar las partes’,
quiero demostrar con hechos. Mi familia la he recuperado de a poco. La
comunicación con mi madre ahora es distinta, incluso ella es maestra de cocina y
tenemos un proyecto en conjunto.” (Ds, interno, CTA).

Un segmento importante de los entrevistados, asociados a creyentes que


profesan la Fe evangélica, atribuyen a Dios poderes de sanación sin dejar de
atribuir al profesional de la salud la capacidad de ayudar en forma determinante en
el proceso de rehabilitación.

“Tuvo harta importancia (la Fe) porque me ayudo harto a mi poh, porque si uno no
se apega al hombre de arriba, no podís salir solo, tenís que estar con alguien que
te ayude por que al final esto no es llegar y salir, cuesta salir de la drogadicción a
algunos porque uno esta latente, en cualquier momento podís recaer... porque si
no hubiera tenido el apoyo del pastor, me hubiera costado mucho para salir
adelante.” (PH, paciente ambulatorio LR)

“...si, era un apoyo el psicólogo, pero te apoyaba psicológicamente no mas poh.”


(PH, paciente ambulatorio LR)

c) Consumo como síntoma de problemas psicológicos previos


Muchos residentes han aprendido a ver su consumo no como una elección
aislada de su entorno, sino como un “síntoma” de diferentes conflictos sociales y

113
psíquicos: baja autoestima, asociación con consumidores, malas relaciones
familiares, reconocimiento de la falta de control sobre las ganas de consumir, falta
de apreciación de las propias habilidades.

“Yo empecé muy niño, a los doce años, uno se siente el bacán de la cuadra. Yo
consumía todo tipo de drogas, mi mente no estaba consciente, era como un
zombie. Se me cerraron muchas puertas, yo era bueno para los deportes, yo
estuve en el Wanderers y después en el Everton, y lo perdí todo, la familia, tíos,
etc. Cuando caí preso aún no perdía mi familia, pero seguía consumiendo”. (Ds,
interno, CTA).

“Yo, por que la pasta no es fácil de botarla del cuerpo, igual te está picando un
bicho.”

“Sí, porque esto es una enfermedad, estar metido en la droga es una enfermedad,
que no tiene cura porque uno en cualquier momento puede recaer de nuevo,
aunque tú llevis dos o tres años tu podis recaer de nuevo, así que comprenderte,
conversar harto contigo, debería aconsejarte harto y eso nomás.” (DP, paciente
ambulatorio LR)

“Estoy aquí por la droga y por mi conducta que además me he quedado solo.” (CP
interno CTA)

“Porque para mí es bastante fuerte ese tema porque yo soy una persona
intolerante con los demás, o sea yo no tolero. Ahora, con el tratamiento que estoy
llevando a cabo va cambiando mi persona, mi manera de comportarme y eso.”
(CP, interno CTA)

“No, yo empecé con los 15 años, con el consumo de alcohol, yo consumía por qué
no sabía lo que era llorar, no podía llorar entonces yo cuando tomaba me
desahogaba, y ésa era mi única salida.” (PR., paciente ambulatorio LR).

114
“Para el consumo, cada cierto tiempo yo me junto muchas cosas, me guardo
muchas cosas y después mi única salida es el consumo. Pero ahora hemos
trabajado más la prevención, para no recaer, de hecho me dio consejos, que me
comprara un pushing, para botar energías y todas esas cosas” (PR, paciente
ambulatorio LR)

d) Importancia del trabajo con la red social


La importancia del trabajo con la red social tiene que ver con el significado que
tienen para los usuarios y profesionales el que el psicólogo, no sólo trabaje con los
usuarios aquellos aspectos del consumo, de manera individual, sino que también,
instaure alrededor del usuario una red social o un grupo de personas cercanas a él
(familiares, amigos, etc.) que puedan validar la rehabilitación del usuario y ser un
soporte para ofrecer espacios a través de los cuales la persona rehabilitada pueda
desenvolverse bien en la sociedad en su reinserción.

“...es bueno, súper bueno que la familia apoye y este con el psicólogo.” (PH,
paciente ambulatorio LR)

“...claro, la familia también trabaja con el psicólogo y es bueno, es súper


importante, yo creo que es la base de la terapia para poder tener un buen
desempeño en el tratamiento porque si no tenís el apoyo de la familia, no soy
nada poh.” (PH, paciente ambulatorio LR)

…La incorporación de la familia, qué temas se están trabajando con ella y cuales
se deben fortalecer y en este sentido está la visión del psicólogo para trabajar
todo el lineamiento familiar para ver el asunto de los apegos, trabajar con la
familia en el sentido de que ellos pasen a ser co-terapeutas y no bloqueadores del
tratamiento, sino que aporten al tratamiento (H, directivo LR)

115
“...por lo menos eso aquí se entrega, entonces le dan confianza a la persona para
que vuelva, la familia también va entrando en esto y que bueno, ya aparte de que
me están enseñando que es lo que es esto, lo estoy entendiendo, siento que
estoy formando parte de algo y que este algo nos esta haciendo bien.” (Anita
Leiva, Trabajadora Social, La Roca)

“...siento que les falta fortalecer el trabajo con la familia, terapéutico, terapia
familiar, falta mas fortaleza al respecto ¿por qué lo siento? Porque, eh, no se, a mi
me llega gente a la reinserción socio-ocupacional y veo que, ehhm...quizás yo soy
muy impaciente también. Siento que los problemas de las personas no están
resueltos, o sea igual, a lo mejor llegan muy pronto, son problemas que demoran
mucho, a lo mejor una terapia es larga pero yo siento que igual, como que la
persona va avanzando mas rápido que la familia, claro a lo mejor por las
características de lo que es la drogadicción, esta el tema de que ellos se van
rehabilitando entonces dejan de ser el problemático y la familia poco menos
empieza a boicotear el tratamiento porque se nos acabo a quien echarle la culpa
de todos los problemas, entonces ese es el tema, eso siento que falta fortalecer
en la terapia. No es que no exista pero me gustaría mas fortaleza.” (AL,
profesional LR))

Esta importancia de trabajar con aquellos más cercanos al usuario, a través


de las entrevistas, es un aspecto que de a poco ha ido tomando relevancia dentro
de la planificación que van realizando los equipos de técnicos en rehabilitación,
asistentes sociales y los psicólogos. Desde el punto de vista de ellos, la familia
debe involucrarse en la terapia. Esto, debido a el percatarse de que el origen del
consumo no se produjo en un contexto aislado, sino que hubo condiciones
precarias dentro del desarrollo psicosocial del usuario, que contribuyeron al
consumo de sustancias, por lo cual la responsabilidad en rehabilitar, no sólo recae
en el usuario, también atañe a el entorno social, en especifico a la familia, donde
se hace necesario ver que aspectos de las relaciones familiares pueden mejorarse

116
para que haya un entendimiento por parte del grupo social del individuo acerca de
la experiencia en torno a las drogas.

“...es que no es un tema de salud, no es una enfermedad necesariamente, es un


problema, un problema de que le pasó a esta persona, por eso que yo siento que
igual esta la cosa familiar y hay que potenciarla mucho, mucho mas. Por ejemplo,
yo nunca había trabajado en comunidades terapéuticas hasta ahora, y yo digo,
hay una cosa que se repite que es el rol de la madre o del padre, la madre súper
castradora en todo sentido, o que infantiliza, entonces yo siento que ahí ¿qué le
falta a esta comunidad? Ya, se esta trabajando con los beneficiarios, pero falta
que a esa mamá se le obligue también aquí, ya, Ud. también sigue el tratamiento,
o bien derivarla, pero no dejarla tan libre, porque muchas de las recaídas, muchos
de los problemas que se notan tienen que ver con eso, con la familia. Claro, que
pasa, cuando llega a tal punto la crisis, ya, internémoslo, que se vaya a un
residencial la persona, y ya, la persona está, trabaja un tiempo y sale, pero vuelve
a reincidir porque vuelve a la realidad y vuelve a estar ahí el problema y no
podemos mandarte, no se, a Katmandú todo el tiempo, tienes que vivir donde
estas...” (AL, profesional LR)

“Si, para que aprendan a comprenderme, porque ellos todavía no me tienen


confianza, todavía no pescan el mismo ritmo que yo llevo, porque ellos piensan
que yo todavía estoy consumiendo, como yo no converso con ellos, llegó de la
pega, me acuesto, llegó cansado, me acuesto y después al otro día, llegó, me
levanto a las 5:00, me voy a trabajar de nuevo, así que ellos todavía no pescan el
ritmo mío.” (DP, paciente ambulatorio LR)

117
VIII- ANÁLISIS Y DISCUSIÓN

8.1 Describiendo el Rol del Psicólogo en las Comunidades


Terapéuticas

En vista de la información que hemos logrado recabar a lo largo de esta


investigación en la cual nuestro principal objetivo era un acercamiento al rol del
psicólogo y cómo este es percibido por los usuarios y los otros profesionales que
trabajan en las Comunidades Terapéuticas y a la luz de los resultados de la
codificación, y posterior categorización que realizamos, podemos apreciar una
serie de elementos que se relacionan entre si y que nos han servido de base para
poder llegar a construir un corpus integrado que nos ha permitido alcanzar una
visión acabada sobre como es percibido el psicólogo al interior de las
comunidades terapéuticas, lo que nos permite hacernos una idea acerca del real
aporte que actualmente hace este profesional en este tipo de instituciones y que
aspectos pueden ser mejorados o potenciados.

8.2 Rol del Psicólogo en el proceso terapéutico

A lo largo de las entrevistas aparece recurrentemente que la percepción


que existe del rol del psicólogo (de manera previa a un contacto efectivo con éste)
responde a una serie de ideas y creencias que no tienen relación real con la labor
que dicho profesional cumple. Es así como la mayoría de los conceptos y
atribuciones referidas apuntan o a un profesional de la medicina que trata con
personas que sufren de problemas mentales o “locos” en palabras de los
entrevistados, o con una especie de parapsicólogo o brujo, que posee habilidades
desconocidas y relacionadas más con lo paranormal que con la formación de un
profesional universitario.

118
En este sentido, vemos que para el común de las personas que nunca han
tenido contacto o la necesidad de consultar a un psicólogo, tampoco tienen una
representación clara de cual es el rol que éste cumple en la sociedad, lo cual se
puede entender como una consecuencia de la vaguedad que ha caracterizado a
esta profesión a lo largo del tiempo (ahondaremos en este tema mas adelante).
La asociación que se lleva a cabo es con la figura, más cercana en general, de un
médico, siendo la especialidad de éste un particular tipo de enfermedad: la locura.

Así, los pacientes llegan a la comunidad buscando una ayuda pero sin tener
una idea clara de qué tipo de ayuda se les ha de brindar. Sin embargo, en el
instante en que se genera el primer contacto con el psicólogo cambia esta
sensación de incertidumbre al darse cuenta de que este es capaz de brindarles
una ayuda real, y que no solo se dedica a “sanar” sujetos con trastornos mentales
como si de un doctor se tratara. Esto se da tal vez por la poca conveniencia de
identificarse a sí mismo como un loco… pero más que nada por entrar en un
contacto real con el profesional y un proceso relacional de “desmitificación”.

Es en este momento cuando logran incorporar el concepto de un


profesional que les puede brindar una ayuda efectiva y concreta a su
problemática, sin la necesidad de medicamentos u otras herramientas de la
medicina, sino que solo en base a la conversación y escucha, a veces con
“tareas”, lo que los lleva a un nuevo nivel en la comprensión de su adicción ya que
es aquí cuando comienzan a tomar conciencia de que todo lo que han
experimentado no es algo ajeno a ellos, como si de una enfermedad o brujería se
tratara. Por el contrario: la adicción aparece íntimamente relacionada con su
historia de vida y la forma en que han interpretado su realidad, lo que en definitiva
les permite ampliar la mirada acerca de sus conflictos.

En este punto el rol que cumple el psicólogo es el de brindarles la


oportunidad de reflexionar sobre si mismos, sacándolos del esquema causal al
que estaban acostumbrados, evitando la externalización de cuanto les acontece.

119
De esta manera, en este primer acercamiento el psicólogo define su rol ante
el usuario delimitando un perfil mas claro acerca de la función que éste cumple en
un proceso terapéutico y pasa a convertirse en una esperanza de apoyo real para
el usuario. Sin embargo los mismos enfatizan que para ellos es muy importante la
cercanía que sea capaz de transmitirles el psicólogo, ya que esto les permite
establecer un vínculo de confianza y un espacio de contención y seguridad en el
cual les es más fácil abrirse ante ciertas temáticas particularmente dolorosas para
ellos. En este punto es importante recordar las actitudes facilitadoras que
señalaba Carkhuff (Urrutia 1996), las cuales crean un ambiente emocional seguro
y confortable para el paciente.

Estas actitudes facilitadoras permiten que el usuario valide aun más la labor
del psicólogo, otorgándole así la condición de portador de conocimientos
relevantes para su proceso de rehabilitación. Queremos enfatizar que esta
condición de portador de conocimientos o profesional competente sólo se entrega
cuando el usuario ve al psicólogo como alguien confiable y cercano: solo entonces
éste valida su rol y decide confiarle su rehabilitación. Entonces, el ver al psicólogo
como una ayuda no esta dada tanto por su condición de experto sino mas bien
por sus cualidades personales y capacidad de empatizar con el otro.

Luego de establecido el vínculo entre psicólogo y usuario, y a medida que la


confianza va creciendo, el psicólogo se va convirtiendo en una figura cada vez
mas significativa lo que hace que, como dijimos anteriormente, se convierta en
una figura de apoyo emocional y además un profesional experto en la materia que
trabaja. Esta cada vez mayor importancia atribuida por el usuario, va generando
una transformación, donde ya no sólo los conocimientos de experto son vistos
como válidos, sino que también el profesional en su actuar como individuo, lo que
lo convierte en un modelo o ideal a alcanzar por el adicto, en otras palabras un
espejo modelador.

120
Es interesante constatar que este es precisamente uno de los puntos mas
importantes en el proceso de rehabilitación desde el punto de vista del director de
la Comunidad terapéutica “La Roca”, quien señala que es de suma importancia el
contar con psicólogos que tengan una filosofía de vida similar a los valores que
promueve la comunidad, no siendo necesario desde el punto de vista religioso,
pero si desde el punto de vista ético-moral y conductual. De esta manera sería
contraproducente contar con un psicólogo que fume marihuana o haga uso de
algún tipo de estimulante, o que tenga cualquier otra conducta que pueda
menoscabar el proceso de rehabilitación. En este sentido podemos decir que la
intervención funciona a dos niveles o dimensiones, uno explícito que sería el
aspecto mas técnico como la terapia individual, los talleres etc., y uno tácito, que
no necesariamente forma parte del quehacer profesional del psicólogo, que
involucra lo que hemos dicho anteriormente, es decir la parte modeladora, que
comprende, como ya hemos dicho, conductas, actitudes, estilo de vida, etc.

En este punto de la terapia el usuario ha llegado a un grado de


involucramiento tal con el psicólogo que éste se ha convertido en mucho más que
un profesional: ha pasado a ser un referente de todo lo que desea llegar a ser y de
la misma manera surge una mayor dependencia emocional, apareciendo una
necesidad permanente de ser escuchados, estando siempre necesitados de la
palabra de aliento y guía del psicólogo, esto porque de cierta forma su identidad la
comienzan a ver a través de los ojos de éste.

Es acá cuando se hace necesario que el psicólogo logre salirse de esta


dinámica para así permitir al adicto liberarse de este ciclo de dependencia en que
ha caído y de la que él también ha formado parte, fortaleciendo asimismo otros
vínculos que permitan potenciar la rehabilitación como son la familia u amigos u
otro ambiente protector fuera de la comunidad.

Esto nos lleva a otro punto importante en nuestro análisis que es la


percepción de la ausencia del psicólogo en las comunidades terapéuticas. Como

121
ya hemos dicho, a lo largo de todo el proceso de rehabilitación el psicólogo se
erige como una figura importantísima para los usuarios, tanto así que llega un
punto en que estos necesitan constantemente del estimulo y la orientación que
este les brinda.

En sus palabras el psicólogo es una figura fundamental, y sin él el


tratamiento no sería el mismo, es mas, muchos de ellos llegan a la comunidad
buscando la ayuda de este profesional, aún cuando, como decíamos en un
principio, no tienen claro qué tipo de ayuda les será proporcionada. En este
sentido podríamos afirmar que los usuarios establecen un principio de causalidad
entre ausencia del psicólogo y poca o nula efectividad en el tratamiento, con un
sensación de que sus probabilidades de salir adelante desaparecen si no esta
presente alguien que los escuche y los acoja, como en este caso es el psicólogo.

Ahora, ¿cuál es la diferencia entre el escuchar del psicólogo y el del técnico


en rehabilitación por ejemplo? En palabras de los usuarios tiene que ver con el
trabajo en particular que hace el psicólogo y que es la terapia individual. Es en
ésta donde se produce el vínculo entre usuario y terapeuta, y es este aire de
complicidad y confianza, que no aparece en los talleres grupales o familiares, el
que logra que el psicólogo alcance una categoría especial para el beneficiario
como un confidente, alguien en quien se han depositado las esperanzas de
rehabilitación y reintegración a la sociedad, y a quien se han confiado los mas
íntimos secretos y confidencias de una vida.

De esta manera, desde la perspectiva de los usuarios, el psicólogo asoma


como un profesional esencial en el tratamiento y proceso de rehabilitación, y la
terapia individual en particular es la actividad más valorada por estos, debido a los
temas que en ésta se tratan como la historia de vida y de consumo, el darse
cuenta de cómo llegaron a ser lo que son, y además valoran el ambiente de
confidencialidad y familiaridad que se genera durante ésta, lo que los hace
sentirse acogidos y seguros.

122
8.3 La inserción del psicólogo en el equipo de trabajo de la Comunidad

La percepción que se tiene del psicólogo a un nivel institucional tiene que


ver con la mirada que se tiene sobre éste, no sólo de sus funciones y sus
habilidades en un nivel terapéutico, sino también con la significación y las
expectativas en relación a lo que aporta dicho profesional a la Comunidad
Terapéutica como un todo; se refiere por último al estatus otorgado por los que lo
perciben, de acuerdo a la labor que desempeña.

En general se puede apreciar que hay una sensación que está ligada al
momento en que el psicólogo se integra a la Comunidad Terapéutica, donde este
profesional tiene que involucrarse con un grupo de personas que ya han trabajado
durante bastante tiempo en un tema, como en este caso es la rehabilitación en
alcohol y drogas. Sobre esto mismo, es que hay una percepción de un psicólogo
que no cuenta con las herramientas específicas ni con un conocimiento acabado
del tema para desempeñarse de forma óptima. En este sentido las herramientas
del psicólogo se encuentran a un nivel muy básico, contando únicamente con
aquellas que se han adquirido a nivel de pregrado. Esta carencia de herramientas
para trabajar en el contexto de una comunidad de rehabilitación está asociada a
factores como la poca familiarización del profesional con el área de la
drogodependencia y su tratamiento en la rehabilitación. Es a partir de esto, que
gran parte de los psicólogos que llegan, comienzan a adentrase en el tema sólo al
momento de ingresar, sea capacitándose o recogiendo experiencias de otros
profesionales de la salud mental que trabajan en la comunidad.

Además existe una sensación de que una de las funciones efectivas que
cumple el psicólogo es la de entregar herramientas al resto de los profesionales en

123
distintas áreas (gestión, ámbito psicosocial, manejo de grupos), con el objetivo de
que estos profesionales emprendan una labor de calidad, y en concordancia con
los objetivos que la Comunidad Terapéutica se ha planteado en tanto espacio de
ayuda para el usuario en rehabilitación.

Es así como podemos ver que una de las dimensiones percibidas y


asociadas al rol del psicólogo es la de un agente de cambio que actúa a un nivel
de institución, en la que se ve al psicólogo realizando una labor donde se
promueve la cooperación, con los usuarios y los profesionales. Esto va en
concordancia con las políticas existentes sobre salud mental y las competencias
dictadas por los organismos de salud. Por eso dentro de la dimensión de un
agente de cambio global el psicólogo, según los integrantes de la comunidad, llega
a fortalecer y a potenciar las herramientas con las que cuenta ésta, en especial las
herramientas de los otros profesionales, por lo que la intervención del psicólogo no
sólo apunta a los usuarios sino a toda la comunidad.

En este sentido, los profesionales reconocen que el psicólogo contribuye a


un mejor manejo del tratamiento, ya que ellos pueden incorporar conocimientos
con los que no contaban. Estos conocimientos tienen que ver con el diagnóstico, a
través del aprendizaje sobre los diversos trastornos de salud mental que hay, así
como también en el área del tratamiento, que si bien no es propio del resto de los
profesionales, ayuda a realizar una mejor planificación y ejecución del tratamiento,
haciéndolo así más integral. Además incorporan y optimizan su desempeño en el
ámbito de la prevención, realizando una labor psicoeducativa con los usuarios,
trabajando los factores de riesgo y los factores de protección.

También, en este sentido, se percibe que el psicólogo tiene una actitud de


escucha y de apertura sobre su rol, estando abierto a las sugerencias en cuanto al
desempeño de éste, por lo cual desde la perspectiva de los usuarios y
profesionales, es importante la retroalimentación hacia y desde el psicólogo, sobre
el funcionamiento de la comunidad, y sobre su labor. De esta manera el rol del

124
psicólogo se verá complementado, adquiriendo una visión más amplia sobre los
usuarios y sobre la comunidad.

Está visión más enriquecida, tiene que ver con que el psicólogo sea capaz
de ver la comunidad como una totalidad, adquiriendo una mirada más global,
donde todas las opiniones y acciones sean reconocidas como válidas y como un
aporte en el proceso de rehabilitación. Desde este punto de vista el psicólogo, en
el contexto de un funcionamiento de trabajo en equipo, se va convirtiendo en un
profesional con la habilidad de flexibilizar la mirada sobre su labor, obteniendo la
visión de un rol “situado”, entendiendo que actúa en un contexto con
características especificas, por lo que dentro del rol del psicólogo a nivel
institucional otro componente del rol es la capacidad de aprender e ir modificando
y reestructurando su papel en la comunidad de acuerdo a las necesidades que
van apareciendo con el paso del tiempo.

En primera instancia, y realizando un primer análisis logramos visualizar


que en un nivel explícito podemos visualizar que se percibe al psicólogo de la
manera anteriormente mencionada (potenciador de herramientas, facilitador de
procesos, gestión y coordinador de comunidades y con la capacidad de flexibilizar
su rol), pero existe un nivel de percepción menos evidente, ya que dentro de la
visión que se tiene sobre el psicólogo, y la participación que se espera que tenga
hay también una serie de sensaciones encontradas entre las personas que
integran la comunidad terapéutica. En el caso de los profesionales que trabajan
con el psicólogo (técnicos en rehabilitación, monitores, asistentes sociales) hay
dos discursos sobre lo que debería ser el rol del psicólogo, que chocan entre sí.
Por una parte se espera que el psicólogo aporte a la comunidad bajo el concepto
de un profesional de la salud que presta una ayuda a los usuarios en términos de
llevar a cabo un proceso terapéutico, donde estos puedan explorar en aquellos
factores que lo llevaron a la adicción, como el consumo en sí y los factores
individuales, sociales y familiares.

125
En este sentido, se espera que el psicólogo haga este aporte siendo uno
más del equipo, insertándose así en un contexto integrativo y cooperativo, donde
funcione como un profesional capaz de trabajar en equipo. Pero por otro lado hay
una demanda que si bien, aparece en el discurso no están tan conciente, en
donde hay una necesidad de contar con un profesional que tenga varios
conocimientos en varios ámbitos, sobre todo en el área de gestión y
administración de una comunidad. Hay una necesidad de un profesional que
pueda coordinarse con otras instituciones como el CONACE, el Ministerio de
Salud y otra serie de organismos relacionados a la salud, por lo cual aparece esta
otra visión, donde el psicólogo es visto como alguien con un estatus profesional
más alto que el resto, con varias habilidades que posibilitan que se desempeñe a
través de todos los niveles de la Comunidad Terapéutica.

Por otro lado, es posible vislumbrar una serie de sensaciones encontradas


en cuanto a la labor del psicólogo, su estatus y el de ellos, y como se sienten los
miembros del equipo con la presencia de éste. Este sentimiento encontrado con
respecto al psicólogo se refiere a que por un lado éste es percibido como un
profesional que aporta, entregando conocimientos sobre aspectos que el resto de
los profesionales no maneja (aspectos psicológicos propiamente tal, dando una
mirada más amplia sobre el comportamiento humano) y realizado un labor efectiva
a través del proceso terapéutico. Pero de una manera más implícita hay una
sensación de una perdida de estatus en cuanto a la importancia del rol, debido a
que los otros profesionales se sienten opacados frente al psicólogo, ya que al
mismo tiempo que ven su aporte como valioso, también sienten que su labor ya no
es tan reconocida como antes. Esto se puede apreciar cuando se menciona que
los profesionales señalan que cuentan con otros tipos de conocimientos, que si
bien, no vienen de la formación académica, son tan valiosos como los del
psicólogo.

Estos conocimientos son más experienciales, ya que muchos de ellos,


sobre todo los técnicos vienen de un proceso de rehabilitación, siendo ellos

126
mismos usuarios, por lo cual sienten que tienen una mirada más empática, y
conocen mas a fondo lo que pasa con el usuario.

En conclusión, se puede apreciar que hay percepción positiva sobre el rol


del psicólogo y la contribución que realiza a la Comunidad Terapéutica:
potenciando las fortalezas de ésta, entregando herramientas a los otros
profesionales, y en general optimizando la labor general que apunta a la
rehabilitación de los usuarios. Pero por otro lado, existe una percepción que no es
reconocida de forma tan clara, en la que al psicólogo se le otorga un estatus más
alto dentro de la Comunidad, lo que genera una dinámica en la que los otros
profesionales lo perciben como una figura de autoridad efectiva y como una
referente de verdad en cuanto a cómo debería estructurarse el funcionamiento de
la institución.

8.4 Ideal de Psicólogo en la comunidad: Un Psicólogo “todo terreno”

De las entrevistas que realizamos a los usuarios y otros profesionales que


trabajan en las comunidades terapéuticas se desprende la percepción de que los
psicólogos que trabajan en estas deben poseer una serie de habilidades y
características que permitirían optimizar su desempeño laboral y potenciar la
rehabilitación de los beneficiarios. Para nuestra mejor comprensión clasificamos
estas características en dos categorías: destrezas personales y destrezas
profesionales.

Por destrezas personales entendemos aquellas que tienen que ver con las
habilidades sociales y relacionales del psicólogo, que no necesariamente son
parte de su ejercicio profesional, como son su capacidad de establecer un buen
vínculo con las personas y empatizar con el otro, entre otras.

Por destrezas profesionales entendemos aquellas que tienen relación con


las habilidades técnicas y el manejo de herramientas concretas en el área de las

127
drogodependencias y la Psicología comunitaria y clínica, además de un bagaje
conceptual amplio en el tema de la rehabilitación y reinserción social, entre otras.

En relación con las destrezas personales del psicólogo encontramos que


tanto para los usuarios como para los otros profesionales de la comunidad es muy
necesario que éste sea capaz de generar confianza y complicidad en las primeras
sesiones individuales, ya que como hemos podido ver es este vínculo inicial el que
terminará fortaleciendo el proceso de rehabilitación.

Ahora, cuando aparecen conflictos entre el adicto y psicólogo debido a la


dureza y poca flexibilidad de este último, suele hacerse mucho mas complejo el
proceso, requiriendo de esfuerzos adicionales del psicólogo para ganarse la
confianza y el respeto de los usuarios como es el caso de lo ocurrido en la
comunidad de la cárcel donde los reclusos estuvieron muy cerca de boicotear el
trabajo del nuevo psicólogo debido a que consideraban que éste no los trataba
con el suficiente respeto y era demasiado estricto, a diferencia del anterior
psicólogo. Es por esto que se hace evidente que la calidez y cercanía que pueda
proyectar el psicólogo son de vital importancia y en particular en las comunidades
terapéuticas donde el trabajo es mucho más cercano al usuario. De la misma
manera el respeto por el otro, en este caso no poniéndose en una posición de
superioridad sobre el adicto, sino por el contrario, tratando a éste como un igual,
algo muy importante ya que le permitirá fortalecer su autoestima y reestructurar al
mismo tiempo la deteriorada visión que tiene sobre si mismo.

Hemos podido observar lo importante que ha sido para los usuarios el


hecho de que el psicólogo los trate como a iguales, sin prejuicios ni actitudes
autoritarias. El hecho de que éste los escuche de manera empática y comprensiva
y al mismo tiempo posea la capacidad de orientarlos y encausarlos por un camino
menos autodestructivo les hace sentir que realmente serán capaces de
rehabilitarse mientras estén bajo su guía.

128
Ahora, es natural pensar que no todos los psicólogos manejan este tipo de
habilidades, es mas, debido a los lineamientos teóricos de ciertas terapias es
común que el terapeuta asuma una posición de poder y conocimiento por sobre el
usuario al mismo tiempo que limita al máximo el intercambio emocional con éste
no permitiéndose el tomar actitudes mas espontáneas o afectuosas, rigidizando de
esta manera la relación con el “paciente”.

Probablemente en otros contextos terapéuticos estas actitudes sean


adecuadas y favorezcan al “paciente”, sin embargo en las comunidades
terapéuticas sería contraproducente debido a que el marco paradigmático bajo
que el que estas funcionan busca precisamente fortalecer la rehabilitación en base
al apoyo mutuo que genera el grupo, y a la contención emocional y orientación
que brindan los profesionales que trabajan en ella, entre otras cosas.

Por otra parte, el psicólogo de la comunidad debe poseer, además, una


capacidad de liderazgo, de asumir el rol que cumple ante el grupo que es el de
guiar, orientar y contener, trazando un camino mas claro para los usuarios y
siendo capaz de imponerse ante aquellos usuarios mas rebeldes que podrían
generar conflictos con el grupo.

Ahora, en relación con las destrezas profesionales, un aspecto fundamental


que debe dominar cualquier profesional que se desenvuelva en una comunidad
terapéutica es el tema de la prevención, evaluación y tratamiento en alcohol y
drogas. En este sentido, el psicólogo de la comunidad debe poseer tanto
conocimientos legales en relación a la adicción como los diferentes efectos que
provocan diversos tipos de drogas en el organismo.

Así mismo debería conocer el perfil del consumidor y manejar las


herramientas necesarias para relacionarse con éste de forma optima. Además, es
muy importante que posea habilidades terapéuticas efectivas que estén dirigidas a
desarrollar la autoconciencia y el auto análisis, internalizando la mirada del

129
usuario, ya no responsabilizando a los otros (familia, grupo de pares, sociedad,
etc.) por su condición sino a su propio proceso experiencial. Y de la misma manera
fortaleciendo su yo social y su capacidad de desenvolverse en forma autónoma,
poniendo atención en sus redes sociales y factores de riesgo tanto como de
protección. Para esto será necesario que sea capaz de integrar a la familia u otros
sujetos significativos en el tratamiento, lo que implica una mirada más amplia por
parte del psicólogo acerca de los problemas involucrados en la adicción.

Esta amplitud de miradas también esta dirigida a su capacidad de trabajo


en equipo involucrando e involucrándose con otros profesionales en el proceso de
rehabilitación. Esto es particularmente importante en las comunidades
terapéuticas ya que en estas se privilegia el trabajo en equipo potenciando de esta
forma las habilidades de cada profesional, encausándolos en un mismo objetivo
que es la rehabilitación del adicto.

Por otro lado y yendo a un nivel mas amplio, el psicólogo de la comunidad


debiera poseer la capacidad de asumir el liderazgo del equipo de trabajo, si así se
le requiriera, para lo cual es necesario tenga una formación adecuada en el área
de la gestión organizacional, orientada al trabajo comunitario, siendo capaz de
coordinar los proyectos derivados del CONACE y del ministerio de salud u otras
instituciones publicas. En otras palabras aparte de lo estrictamente terapéutico,
también debe tener la capacidad de hacerse cargo de lo administrativo, lo que
tiene que ver con los convenios, la coordinación y lineamientos del tratamiento, el
liderazgo del equipo de trabajo, etc.

CONCLUSIONES

En relación al tema que se quiso develar a través de este estudio, según la


percepción de usuarios y profesionales, cuyas voces son finalmente el centro de la
presente investigación, se pudo identificar distintos aspectos muy interesantes
para seguir aumentando la presencia de nuestra profesión en el área de la salud
mental, y a su vez seguir mejorando el ejercicio de nuestro rol.

130
Los miembros de las comunidades que fueron entrevistados, si bien logran
identificar al profesional de la psicología y las labores que desempeña al interior
de la comunidad, no es menos cierto que surgen ciertas ambigüedades en la
percepción de su rol, y de la especificidad de éste y cómo se diferencia del resto
de los profesionales. Esto se pudo apreciar en ambas comunidades, pues se solía
confundir ciertas labores del psicólogo con otros profesionales afines a la salud
mental, tales como los monitores, técnicos en rehabilitación y asistentes sociales.
En general las funciones asistenciales y de consejería son asociadas a la mayoría
de los profesionales, y no únicamente al psicólogo, por lo que no hay un concepto
delimitado y diferenciado sobre qué es lo que hace un psicólogo en la comunidad.

No obstante lo anterior, los entrevistados señalaron las actividades del


psicólogo en forma más o menos concordante con la literatura que cita que el rol
del psicólogo posee distintas dimensiones: evaluación, diagnóstico, tratamiento,
prevención, enlace e investigación; de las cuales las cuatro primeras fueron
visualizadas por los entrevistados y sólo la dimensión de investigación no fue
mencionada, lo que también concuerda con la realidad de los centros estudiados,
ya que en ese momento no están siendo realizadas ningún tipo de investigación.

Destaca en forma especial la importancia que refieren los usuarios sobre la


presencia del psicólogo, manifestando incluso "sensación de desamparo" cuando
él no está presente debido a la cercanía que el psicólogo mantiene con los
usuarios de las comunidades estudiadas. Ellos mismos refirieron lo imprescindible
de su rol dentro del equipo de salud, lo que nos hace reflexionar sobre las
necesidades de que cada día más psicólogos capacitados se integren a esta área
de la salud mental, como una manera de brindar una verdadera atención integral a
los usuarios.

Llama la atención que lo más destacado por los usuarios e internos en la


dimensión asistencial sea el rol de terapeuta que asume en su tratamiento, siendo

131
menos nombradas las actividades relacionadas con la prevención y la
psicoeducación, aun sin dejar de referirlas. Además los entrevistados destacan la
dedicación y compromiso con que el profesional psicólogo ejerce sus funciones,
manifestando incluso la necesidad de que éste cuente con más tiempo asignado a
sus labores al interior de las comunidades.

Es interesante también la importancia que le asignan los usuarios e internos


a las características personales del profesional de la psicología, como también lo
difícil que es el separar estas características de aquellos profesionales: los
entrevistados perciben al psicólogo en forma distinta al resto del equipo de salud,
especialmente por sus características personales. Le asignan gran importancia a
la cercanía que éstos les demuestran, porque les da confianza y los acoge
escuchándolos y entendiéndolos más que el resto del equipo que labora al interior
de las comunidades.

Todo lo señalado por los miembros de los grupos entrevistados nos lleva a
pensar que la atención que reciben es una atención integral, que satisface
diversas necesidades y no sólo el problema de la adicción. Esto tiene
concordancia con el modelo de terapia integrativa que se aplica en ambas
comunidades, en que la visión del ser humano como un ente bio-psicosocial es la
dominante.

Como se ha visto en el presente trabajo, la presencia del psicólogo es


indispensable en las comunidades terapéuticas, situación que se presenta como
un desafío a nuestra profesión, pero al mismo tiempo como un área más donde la
psicología puede desarrollarse y convertirse de esta manera en un aporte al
equipo multidisciplinario que labora en las comunidades terapéuticas.

Sin duda la labor realizada por los psicólogos que trabajan en las
comunidades terapéuticas es un trabajo profesional y reconocido por los usuarios
y por quienes laboran en dichas comunidades, quienes son el mejor método de

132
evaluación para nuestro quehacer, situación que no deja de ser importante por el
creciente campo de trabajo que en el presente ofrecen estos centros de
tratamiento al profesional de la psicología.

En base a lo expuesto por los entrevistados, podemos concluir la


importancia que tiene la formación profesional del psicólogo, pues desde que éste
hace su entrada a la comunidad terapéutica a ejercer su rol, se espera que sea
portador de una variedad de conocimientos especializados, como por ejemplo de
diversas técnicas de intervención, conocimiento sobre adicciones o de la
legislación que se aplica en estas situaciones. En este sentido ocurre que la
mayoría de quienes egresan de pregrado cuentan con un mínimo de estos
conocimientos por lo que se obliga a una actualización de sus saberes para poder
ejercer con mayor eficacia su profesión sobre todo en el ámbito de la salud mental
y específicamente en las comunidades terapéuticas que fue el área de nuestro
trabajo.

Un área importantísima en el desempeño de cualquier profesional es su


integración a su contexto laboral y cuando se trata del psicólogo, este aspecto
cobra mayor relevancia dada la esencia social de su rol. En este sentido, cabe
señalar la adecuada integración del psicólogo a ambos equipos de trabajo en las
dos comunidades investigadas. Esta óptima integración es muy importante en las
comunidades porque permite una fluida comunicación y coordinación con el resto
de los profesionales que trabajan junto a él y esta situación de entendimiento tiene
por consecuencia una óptima entrega de servicios a los usuarios e internos,
evitándose así una mirada parcializada de la persona y permitiéndose una
concepción amplia del ser humano desde las diversas especialidades existentes
en el tratamiento de rehabilitación de las drogodependencias.

Debido a la profesionalización de las comunidades terapéuticas, labor


llevada a cabo por el estado de Chile de forma exitosa a través de las políticas
públicas, el psicólogo se hace parte indispensable del staff profesional en este tipo

133
de centro de tratamiento, cumpliendo una labor más especializada y ocupando el
puesto que anteriormente desempeñaban otras personas como por ejemplo
voluntarios o ex adictos.

Esta profesionalización de las comunidades terapéuticas es muy importante


para lograr una atención de excelencia y con ello optimizar los resultados
obtenidos y el profesional de la psicología juega un rol importantísimo en este
proceso y para ello se necesita una mejor formación en diversas áreas, pero
principalmente en la esfera personal. Lo anterior hace referencia a temas tales
como: Orientación al desarrollo personal; Fomento de la motivación; Capacidad
para el trabajo en equipos que enfrentan situaciones complejas; Habilidades de
mediación (Ej. Familiar); Empatía profunda y puesta de límites.

En lo referente a los temas institucionales, se puede concluir que el


psicólogo en comunidades terapéuticas requiere de un fuerte compromiso con los
valores de la institución en la que está inmerso, pero es importante señalar que
dicho compromiso no debe entrar en conflicto con los valores del usuario con
miras a lograr una mayor adherencia de éste al tratamiento.

SUGERENCIAS FINALES

134
Según lo mostrado en el presente estudio, que pretendió aproximarse lo
más fielmente posible a la percepción que tienen los usuarios sobre el rol que
ejerce el psicólogo en su tratamiento, estamos en condiciones de plantear las
siguientes sugerencias, en forma más bien resumida:

 Difundir, a nivel de las agrupaciones de estudiantes de psicología, la


importancia del trabajo que se realiza en el área de la salud mental y más
específicamente en las comunidades terapéuticas, con el objetivo de
motivar a un mayor número de futuros profesionales a que se dediquen y
capaciten en esta área.

 Que durante la formación profesional de pregrado sea incluido en alguno de


los cursos impartidos las diferentes áreas de la psicología y la integralidad
del rol profesional y que se destaque como una parte importante de la
formación académica el trabajo en el área de la salud pública y mental y
dentro de ello el trabajo en adicciones.

 Promover que otros alumnos de la carrera de psicología continúen con


estudios relacionados con esta área, para conocer la percepción que tienen
los mismos profesionales de psicología sobre su rol en la comunidad
terapéutica. Esto permitirá comparar los resultados obtenidos y que la
percepción del rol del psicólogo en estas comunidades sea más gratificante
y completa, convirtiéndose de esta manera en un aporte al desarrollo
profesional.

 Dar conocimiento del resultado de este estudio en las comunidades


terapéuticas entrevistadas, así como también las que no fueron incluidas en
el estudio, como una forma de respaldar el trabajo del profesional de la
psicología y seguir mejorando de esta manera su quehacer laboral.

135
 Que el presente estudio sirva como un incentivo para futuras
investigaciones del quehacer del psicólogo en esta área y de esta manera
fomentar la participación del psicólogo al interior del equipo
multidisciplinario que labora en las comunidades terapéuticas.

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