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Evaluación formativa: Se toma para este proyecto con el objetivo de que el estudiante pueda alcanzar una conciencia plena

de sus capacidades
en relación a la voluntad. Es primero el educarse a sí para hacer lo que se desea para después lograr el objetivo. Mediante la reflexión constante
de los actos el sujeto es capaz de alcanzar un auto conocimiento.

Es necesario debatir esta voluntad pues en una sociedad donde el joven sigue modas, difícilmente alcanzamos el estatus humano de ser únicos e
irrepetibles, a causa de esto, siempre surgirán dudas a la hora de hacer lo que se desea. ¿Dónde se justifica esto?, en algo tan simple como vestir
de cierta manera, modificar su aspecto corporal, tener tal o cual gusto, hacer tal o cual gesto, decir o no tal o cual cosa. En este último apartado
entra la necesidad de debatir, pues en tiempos del posmodernismo, que no se ha sentido en la Colombia de los marginados, se debe ofrecer a los
estudiantes la posibilidad de construir conocimientos entre ellos.

Así el papel del maestro, es el de guiar hacia unas corrientes de pensamientos críticos, donde la duda permita un avance hacia la verdad. Por
ejemplo, retomando los problemas morales de los estudiantes, el deseo por vestir de cierta manera debería ser algo muy normal para cada
quien, pero he ahí la influencia de los espacios y los sujetos que lo conforman, un joven no puede vestir con ropa que no vaya acorde con el
manual de convivencia, pero, ¿Quiénes han creado esas reglas?, ¿por qué se justifican en decir qué el estudiante no participa en estas creaciones
porque no lo desean?, ¿es qué no se puede sencillamente dar el derecho a la individualidad sí se permiten ligeras modificaciones a la
vestimenta?; es este tipo de planteamientos donde se plasma la creación, la voluntad de cada estudiante puede logarse con unas oportunidades
justas para poder hacerlo, es desde la institucionalidad y un maestro pensante, critico, permite unos espacios para la creatividad, para la
participación como colectivo.

Es entonces aquí donde vemos la importancia de la voluntad, pero también, la del dialogo, el proceso dialógico, es necesario para la creación de
nuevo conocimiento, de un cambio estructural en las conductas de los estudiantes, para poder creer en la democracia, en los movimientos
colectivos, la transmisión no sólo de información sino de deseos más justos para todos.

Las evaluaciones deben satisfacer tres requisitos explícitos: inclusión, diálogo y deliberación. En primer lugar, las evaluaciones deben incluir, de
alguna forma, todos los intereses y concepciones principales de los afectados. En segundo lugar, deben permitir un diálogo extenso, de manera
que las perspectivas e intereses de los afectados, tal como se representan en la evaluación, sean auténticas. En tercer lugar, deben facilitar una
deliberación suficiente, de modo que pueda llegarse a unas conclusiones válidas, y a una deliberación que utilice los conocimientos y destrezas
de los evaluadores. Cuando la evaluación satisfaga esos requisitos, así como los relacionados en general con la recogida y análisis adecuados de
la información, se dice que el estudio es democrático, imparcial y objetivo (House y Howe 2003).