Vous êtes sur la page 1sur 2

Ángela Figuera nació el 30 de octubre de 1902 en Bilbao, País Vasco.

Estudiaba letras
en el colegio del Sagrado Corazón de la congregación fundada por la francesa Santa
Magdalena Sofía Barat.
Es importante mencionar que fue una de las primeras mujeres en estudiar bachillerato
de toda España. Era una lectora habitual y una estudiante. Y obtuvo el título de
Bachiller en 1924 en el Instituto Provincial.
En 1925 comenzó los estudios de Filosofía y en Valladolid y terminó en Madrid, ya
que se había mudado a casa de sus tíos.
Nada más acabar sus estudios empieza a trabajar en una empresa de importación
italiana, Aceros Poldi. En 1933 prepara y supera las oposiciones de catedrática de
Lengua y Literatura para Institutos de Segunda Enseñanza. Y ese año se casa con el
ingeniero Julio Figuera Andú y es destinada al Instituto de Educación
Secundaria de Huelva, ciudad donde su primer hijo muere al nacer, por el que escribe
el poema Muerto al nacer.
Cuando comenzó la guerra su marido se alistó en las milicias
republicanas. Ángela, que estaba embarazada de nuevo
conoce lo que ella llamaba “la muerte en torrentera”, primero
en el Madrid se sufre un bloqueo militar por los golpistas, y
allí nace su hijo Juan Ramón. La Republica pierde, y esto
trae consigo que sus defensores sean privados de sus
titulaciones académicas, empleos, bienes, básicamente todo
a lo que una persona normal tendría derecho. Como son
perseguidos por los que ganaron la guerra, toda la familia de
Ángela decide trasladarse a Madrid para pasar más
desapercibidos y poder encontrar trabajo. Mientras todo esto
se normaliza, Ángela y su hijo se mudan a Soria donde ella
reencuentra la paz.

Ángela era feminista y se fijaba en los problemas femeninos, por ello escribía de la
madre de familia y a elogiaba alejándose de tópicos e idealizaciones. Sus dos
primeros libros incluyen Mujer de barro (1948) y Soria pura (1949), son dos obras en
las que se refleja la mujer que vuelve a ser feliz tras tanta muerte y desastre, eso si,
los libros fueron censurados en la época por "exceso de sensualidad".

Más tarde Gabriel Celaya influyó en Ángela Figuera para que escribiera poesía social,
a la que dedicaría el resto de su obra, como Las cosas como son (1950), Vencida por
el ángel (1951), El grito inútil (1952), Los días duros (1953) y Belleza cruel (1958). Este
último es su libro más conocido y en el muestra toda su rabia debida al franquismo,
escribe rabiosa y crítica cosas que fueron censuradas y no se permitieron publicar. Por
eso enseñó su obra a amigos de México quienes lo presentaron a al Premio de Poesía
Nueva España, impulsado por la Unión de Intelectuales en el exilio, el cual ganó el
premio.

Después publicó dos poemarios infantiles: Cuentos tontos para niños listos (1979) y
Canciones para todo el año (1984).
Al escribir Toco la tierra la escritora comienza a cansarse y estar agotada. Este libro
llevaría un subtítulo que explicaría su estado de ánimo, “Letanías”. El libro no gusta
mucho y tiene muy malas críticas que se ceban con ella, comentan que sus ideas se
repiten en los poemas. A partir de este suceso Ángela se va retirando del mundo de
las letras. Sólo algunos poemas sueltos, los Cuentos tontos para niños listos (1980) y
la póstuma Canciones para todo el año (1984) son conocidos aunque cada vez
menos. Y la escritora queda en casi un completo olvido.

Ángela fallece en 1984 en Madrid. A partir de ese momento su marido Julio intenta que
su mujer no caiga en el olvido. Y lo consigue en parte ya que en 1986, la editorial
Hiperión publica la primera edición de sus Obras completas.

Ángela me parece una mujer demasiado fuerte


e incomprendida. Viviendo en un mundo de
hombres alzó su voz para que la
comprendieran, escribía ya desde su infancia
para que la entendieran, pero tristemente cayó
en el olvido. Es ahora, cuando
merecedoramente, le damos el valor que se
merecía, es digna de honor.

http://www.heroinas.net/2017/04/angela-figuera-aymerich-poeta.html

https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngela_Figuera_Aymerich

Centres d'intérêt liés