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EL HOMBRE Y SU DESARROLLO SOCIAL

Ensayo

Una de las ventajas que nos ofrece la psicobiología es la de comprender la manera como
ha transcurrido la transformación del hombre dentro de su respectiva comunidad en
un proceso de mutua interacción, y los tipos de hombre que se han formado a partir
de esa relación.

Desde luego, se debe tener en cuenta, en lo que tiene que ver con el ser humano, su
interacción con el mundo a partir del momento mismo que su organismo se encuentra en el
nivel adecuado de maduración, especialmente de su sistema nervioso-cerebral (Redolar,
2019).

En el transcurso de la historia, el hombre ha evolucionado a nivel social a pasos


agigantados, gracias a los conocimientos y métodos aportados por la ciencia para tal efecto.

Y ha reconocido, igualmente, los aportes que hicieron en su momento determinados


pensadores, en el marco del desarrollo científico. Es decir, que contribuyeron a mejorar y
aclarar la percepción y dominio del entorno. Recordemos, por ejemplo, que como ser en el
mundo, ubicado frente a la sociedad y la cultura ha tomado como punto de partida el
estudio del Yo, la existencia de Dios como ser supremo y su relación con el mundo.

En esta dirección, podemos darnos cuenta que todas las investigaciones e inventos
científicos y tecnológicos llevados a cabo por el hombre, son el eje central de su
transformación y progreso dentro de la sociedad.

Desde que sintió la necesidad de comunicase y de entablar relación con otros,


emprendió su lucha por sobrevivir e imponerse al medio, al entorno, y para lograrlo
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descubrió que con el trabajo en grupo podía alcanzar este propósito. La asociación
superaba el individualismo.

Poco a poco estas uniones de personas - que al comienzo debieron ser pequeñas y
esporádicas - se convirtieron en organizaciones más definidas dentro de
las cuales pudo satisfacer poco a poco sus necesidades y, a la vez,
encontrar el significado a cada una de las cosas que lo rodeaban, que
constituían su entorno, su medio, su realidad circundante.

Se formaron, entonces, agrupaciones comunales – el hombre buscaba ya un ámbito


humano más reducido dentro de la sociedad, en el cual pudiera sentirse
más a gusto y más identificado – desde las cuales construyeron su propia
cultura: una misma manera de usar la lengua; valores, normas, y creencias,
sin sustraerse al grupo social más amplio. Lo que se quiere decir es que el
hombre aprendió a construir sociedad, a construir cultura, a crear
conciencia, a partir de determinadas maneras de ver la vida.

Es decir, el ser humano, desde la realidad innegable y tangible de su propio cuerpo, y


por lo tanto, de su carga genética- y de su funcionamiento neuronal-, e inmerso en una
encrucijada cultural e histórica construyó conciencia, creó conciencia (Abril, 2009). Pero,
la creó desde su interacción con los demás.

Es una manera de afirmar que el hombre, en comunidad, en sociedad se realizó, hizo lo


que tenía que hacer.

Es cuando vemos que se presentan situaciones paradójicas en el transcurso del tiempo.


Por ejemplo, anteriormente cuando se pertenecía a una misma comunidad, se reflejaban en
el hombre, en sus miembros intereses comunes en cuanto a lo económico, social, religioso.
Pero, si miramos la realidad actual – una realidad en la que se vive la desigualdad, el
desempleo, el hambre, la competencia, enfermedades complejas, graves diferencias sociales
y la aparición de muchas religiones – nos damos cuenta que coexisten cantidades de
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situaciones que son producto del desorden de la sociedad, de los seres humanos, en busca
de una solución rápida, pero perjudicial.

Ahí vemos que ya no existen intereses comunes entre los miembros de una misma
comunidad. Es como si cada uno buscara su propio beneficio, en detrimento del otro.

Evidentemente el hombre ha sufrido una serie de transformaciones que se refieren no


solo a su avance evolutivo como individuo, sino también en su relación
con los demás.

Respecto a la primera transformación, la que hace referencia a su individualidad,


sabemos que debido al medio que lo rodea y en el cual se ha venido
adaptado, han aparecido los diferentes tipos de hombres que conocemos,
como los filósofos, médicos, astrónomos, físicos, profetas, etc., que
aportaron explicación a las cosas, crearon teorías, y concepciones que se
encuentran plasmadas en escritos; o que simplemente vivieron. También
encontramos los lideres capaces de luchar y dejar enseñanzas a sus
comunidades; los débiles y cobardes que se encierran en ellos mimos y no
aportan nada a la sociedad; los que se dedican a amar, respetar, y trabajar,
buscando el bienestar de todos.

Por supuesto, no debemos dejar de mencionar las transformaciones que se han llevado a
cabo en el hombre respecto a su relación con los demás. Es cuando
encontramos a aquellos que están arrebatando la vida al resto de la
humanidad con las guerras y poderosas armas que día tras día son más
destructivas. Pero, también encontramos personas abnegadas, seres capaces
de la solidaridad y el amor, de la tolerancia y el respeto.

Si tenemos en cuenta estos aspectos, podemos darnos cuenta que si podemos


comprender al hombre y su evolución en la comunidad, podemos entonces contribuir con
el rescate, desde la psicólogos social, de la autonomía personal, con lo cual se posibilita
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construir nuestro sentido de vida y proponer un proyecto que genere cambios permanentes
a nuestro entorno social. Cambios a favor del hombre.

Pero, sobre todo, comprender que, aparte de las diferentes profesiones, oficios y
ocupaciones, el hombre ha devenido en un ser moldeado desde la perspectiva de su
pensamiento, de su enfoque del mundo, de su manera de representar la realidad.

Esto quiere decir que en un momento ha pensado como un romántico, por ejemplo,
adhiriendo a valores del pasado, de la belleza, de la muerte y la distancia, para comportarse
de determinada forma. Y, en otras, ha pensado como un positivista, definiendo una
conducta adecuada a tal esquema mental.

Conclusiones: el hombre a través de la historia ha marcado pautas dejando huellas


físicas, y conceptuales imborrables, que han permitido el avance social, económico y
científico. Pautas que tienen que ver con su desarrollo individual y con su relación social,
pero que en perspectiva, no han definido para nada su bienestar. Miremos un ejemplo: en el
transcurso de los años, la religión y la palabra de Dios ha dejado de ser orientación de vida
de los más necesitados y desprotegidos, para llegar a manos de los poderosos, quienes de
manera inescrupulosa la adoptaron como herramienta de poder. O a manos de personas sin
escrúpulos que la convierten en un negocio: el negocio de la fe.

Como seres humanos, estamos abocados a pensar métodos para contribuir al


mejoramiento del estilo y calidad de vida de nuestras comunidades, de la sociedad, del
hombre.

Tomas Castro Rojas


Filosofía y Educación
Correo: castrotomas471@gmail.com
Planetantropo@hotmail.com
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Referencias

Redolar, D. (2019). Psicobiología. Bogotá: Panamericana.