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Materia: Seminario de Valores en lo Personal

Profesor: Lic. Fausto Ordoñez Cepeda

Alumna: Nayely Itzel González Jiménez

Ensayo: La ausencia del amor como detonante de la violencia intrafamiliar

3º Cuatrimestre

Carrera: Derecho
INTRODUCCION

El presente ensayo trata de buscarle una razón lógica a la presencia de la violencia


intrafamiliar que se ha vuelto una constante en medio de una sociedad permisiva, que la
falta de valores parte de la ausencia del amor, pero que se atribuye también a la falta de
cultura y educación, que muchas veces a este fenómeno no solo se le mezcla este
sentimiento, se hace presente el miedo, la inseguridad y los deseos de que aquella persona
cambie.

Nos basaremos en estudios psicológicos que buscan desde ese punto darle una razón
lógica de existencia a este fenómeno que va muy ligado con el abuso del poder, que va
desde padres e hijos, hombre y mujer, jefe y empleado, etc.

Partiremos también del concepto que se le da a la violencia intrafamiliar para identificarla,


así mismo proporcionar la información más relevante de este tema para que esto nos sirva
en nuestras relaciones futuras y de este modo, en nuestros propios núcleos familiares lograr
hacer la diferencia y trascendencia del tema.
LA AUSENCIA DE AMOR COMO DETONANTE DE LA VIOLENCIA
INTRAFAMILIAR

El hombre se desarrolla en medio de la sociedad, que lo obliga a la sana convivencia y a la


aplicación de valores, con el paso del tiempo hemos podido concebir que se han ido
ausentando los valores y nos enfrentamos hoy en día a una sociedad permisiva y liberal, por
tanto esta ausencia grave de valores han hecho más presentes los actos violentos pero
preguntemos ¿de dónde parte la falta o ausencia de valores? Pues bien para mí la falta o
ausencia de los valores parten de la cúspide de ellos y colocaría ahí arriba de la pirámide al
amor, que si bien es cierto es un sentimiento que liga a las personas a un vínculo afectivo y
no me refiero a unir solo dos personas, sino más bien al deseo de compartir y recibir
recíprocamente cariño, de sentirse querido en un círculo social y de buscar el bien común
para los mismos.

Podríamos decir que la falta de amor elimina los deseos que como individuos
busquemos la estabilidad y el beneficio de la sociedad, ahora bien así como nuestra
sociedad ha ido evolucionando también la concepción del amor ha ido modificando según la
educación y cultura que en cada etapa de la historia se ha tenido, si nos remontamos a
nuestros antepasados la cuestión del matrimonio no era un asunto de amor, más bien era un
circunstancia de intereses o pactos entre familias donde la mujer más bien parecía un objeto
familiar dedicado a solo las labores y encargada de la crianza de los hijos, podríamos
asegurar que quizá en esta época la violencia familiar era más común que ahora, ya que la
mujer era muy golpeada por el hombre y las costumbres de decir “esto me tocó vivir” hacia
que esta violencia fuera algo natural del matrimonio, pero la realidad es que a pesar de que
nuestra sociedad ha evolucionado en este sentido, es decir la mujer tiene más derechos que
antes, no ha sido así.

Con el paso del tiempo la cuestión del matrimonio se fue ligando con el amor y el
afecto de dos personas, ahora el interés no es una constante para generar una relación
familiar, ahora las parejas busca la afección como principal condicionante para este, y es
aquí donde lo que antes mencione debería cumplirse si hay amor ¿Por qué hay violencia? si
se supone que este lazo afectivo debería impedir que esta condición se diera por terminada.
Pero resulta que la falta de cultura y educación ha detonado la severa violencia en los
núcleos familiares y podríamos decir que se ha transformado el buen amor en mal amor.

Ahora bien con la aparición del concepto de Bullying, nos damos cuenta que la
violencia intrafamiliar ahora es trasladada a los pequeños que repiten conductas violentas
en sus círculos escolares, y que regularmente es latente en los niños varones, la pregunta
aquí es ¿qué está pasando?. Y la respuesta es muy sencilla por muchos años se ha visto
como el sexo más débil a la mujer y por lo tanto al sexo dominante al hombre, en razón de
esto es que observamos más la violencia en el género masculino.

La violencia intrafamiliar en su concepto más general es la acción u omisión


intencional que pone en peligro la integridad física, psicológica y sexual, que se ejerce en
contra de algún miembro de la familia, por otro integrante de misma.

Para lo anterior debe existir dos categorías: las personas generadoras de esta
violencia y personas receptoras de la misma. Las personas generadoras serán las que
realicen la acción u omisión de un acto intencional que pondrá en peligro de causar un daño
físico, psicológico y sexual a un integrante de la familia y las personas receptoras serán las
que reciben o se le provoque este daño por el familiar generador

Observamos que las personas generadoras en su mayoría son hombres, fundado en


los datos anteriores el machismo como su primer factor, ha provocado que este sentir
superior sobre la mujer genere la violencia en la misma y bajo los estudios realizados por la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 65% de las mujeres viven en esta situación
pero lo realmente grave es que la madre lo trasmite a la hija como una especie de herencia.
Es decir, si trasladamos todo lo dicho a la vida, nos enfrentamos a una familia donde el
padre golpea muy constante a la madre, y la hija observa desde muy pequeña esta situación
con el paso del tiempo para la hija se vuelve algo normal de la vida familiar, por lo tanto
cuando ella se vuelva madre se dejara golpear por su pareja sentimental pensando que es
un acto natural del matrimonio y así las ideologías se van traspasando generación tras
generación.

Pero esto no exime a las generaciones de niños varones que crecen bajo el mismo
circulo vicioso, ahora para ellos la demostración del amor es en base a golpes, porque fue
una constate en su vida familiar ver como el padre golpea a la madre y como ella permite tal
abuso, ahora el pensara que golpeando a su familia hace lo correcto.

Vemos como la violencia se ha ido heredando generación en generación, pero que


pasa que en ocasiones no solo el hombre es generador de violencia encontramos también
casos donde los dos generan violencia en la familia, la madre impotente ante estos abusos y
sabiendo que no puede enfrentarse a iguales con el hombre toma la decisión de ahora ella
generar esta violencia sobre los hijos, porque como lo mencione a un principio la violencia
es el abuso del poder del más fuerte hacia el más débil.

Y así vamos encontrando diferentes variantes de cómo la violencia intrafamiliar se va


dando, ahora bien en estudios realizados por la Asociación Mexicana contra la Mujer
(COVAC) revela que a nivel nacional el 82% de niñas y niños que son miembros de una
familia son quienes sufren con mayor frecuencia maltrato físico, psicológico y social.

A todo lo anterior lo resumiría diciendo que la violencia intrafamiliar tiene un ciclo de


violencia , es decir este ciclo hará que los prototipos de violencia se vayan repitiendo, es de
aquí donde parte la violencia Hombre-mujer, padres-hijos, y se vayan observando las
mismos comportamientos, veremos que hay tres etapas.

La primera es acumulación de tensión.- Durante esta fase se producen golpes menores.


Usualmente se intenta calmar al compañero(a) a través de conductas que antes le han
resultado exitosas; el receptor se torna cariñosa(o) y complaciente evitando entrometerse en
asuntos personales del agresor. El razonamiento del receptor, es que si espera un tiempo, la
situación cambiará y la conducta de su compañero(a) mejorará. Este razonamiento,
desafortunadamente, no produce ninguna mejoría; solo pospone la segunda fase del ciclo:
el incidente agudo de golpes.

La segunda fase es la explosión.- A medida que se incrementan los incidentes de menor


violencia, la tensión entre ambos va en aumento hasta llegar a un instante donde éstos ya
no pueden ser controlados. Una vez que se ha llegado al punto de total falta de control, se
abre el espacio de la siguiente fase: Explosión (Crisis). Esta fase está caracterizada por la
descarga incontrolable de las tensiones que fueron aumentando en la primera fase. La falta
de control y la profunda destructividad que lo caracteriza, marca una diferencia con la
anterior. Esto no quiere decir que los incidentes previos no fuesen serios o profundamente
injustos, pero no tenían el carácter de violencia extrema y sin control que caracteriza la
segunda fase. Durante la segunda fase el generador acepta totalmente que su rabia no tiene
control justificando de alguna manera (haber bebido de más o haber trabajado mucho),
también lo acepta el receptor, sintiendo que el periodo de inevitabilidad se acerca y que no
puede tolerar más su terror, su rabia y su ansiedad. Sabe también que a la fase aguda, le
sigue una tercera fase de calma: la de luna de miel. Esta segunda fase del ciclo es la más
breve dura de 2 a 24 hrs. aproximadamente, no siendo predecible ni controlable.

La tercera fase es la luna de miel.- El fin de la fase 2 y la entrada en la fase 3 es algo


deseado por el generador y el receptor de la violencia. Caracterizando a la fase 3 por el
arrepentimiento y la demostración de afecto del generador. Este sabe que ha ido demasiado
lejos e intenta reparar lo hecho. La tensión acumulada en la primera fase y disipada en la
segunda, desaparece comportándose de manera encantadora y constantemente cariñosa.
El generador se disculpa por su proceder en las fases previas y expresa su arrepentimiento
al receptor de la violencia, se siente culpable de su comportamiento, pide perdón y asegura
que no volverá a ocurrir, realmente confía en su capacidad de control. La pareja que vive
una relación de violencia logran convertirse a la larga, en una pareja simbiótica –cada uno
depende tanto del otro, que cuando uno intenta alejarse, ambos se sienten drásticamente
afectados por la separación-. Los dos logran creer y hacer creer a los demás que juntos
podrán alcanzar un mundo mejor para ambos. La sensación de sobredependencia y
sobreconfianza del uno al otro, es obvia en esta fase del ciclo.

Pero no olvidemos nuestro punto central, la falta de amor, la falta de sentirse querido va
rompiendo con los valores, es decir aquel niño que dentro de su niñez fue víctima de
violencia intrafamiliar, quizá tenga los deseos de cuando él sea padre no repita los mismos
patrones, pero que pasa si a este niño se le ocasiono tal daño psicológico que ahora él no
logra superar sus traumas, pues resulta que ahora la violencia será para él una forma de
vida que quizá no la repite de forma consiente, con la intención de crear un daño, si no que
su subconsciente actúa por si solo y lo impulsa a repetir escenas de su vida.

Y no solo el amor es un detonante de la violencia, hay otros detonantes como la


cultura, la educación, la economía, etc. y así podíamos identificar muchos más detonantes,
pero que pasa cuando la falta de amor es propio, creo que este es el clavo del problema, es
cierto que la falta de cariño y no sentirse amado en un círculo familiar puede detonar la
agresión, pero para que la violencia familiar sea permitida por la persona receptora de
violencia, una condición que siempre se cumple es que esta persona no se tiene amor
propio, no se ve como una persona con todos los derechos de vivir y verse bien, de ser
respetada y amada en la medida en la que esta entrega todo, al contrario se siente una
persona desvalorizada, apegada porque siente que el valor de persona lo obtiene junto a
alguien, que sin este no estará completa, piensa que todos los golpes que recibe los merece
porque no es una buena persona, entonces vemos que la situación de violencia su primera
causal antes que cualquier otra es la falta de amor y comienza del amor propio, del valor
que cada uno nos damos, de lo que creemos merecer y de lo que queremos obtener.

Indudablemente falta que impartan cursos del tema para los padres de familia, faltan
las consultas psicológicas para ayudar a los que necesitan apoyo, es triste observar en el
nivel en el que trabajo que los niños son espectadores de la violencia en casa, misma que
ellos exteriorizan en cuanto tienen oportunidad, y que lo lamentable es que para ellos es un
acto normal, es la manera en la que padre de demuestra a su madre cuanto la ama, y lo
peor es que con el paso del tiempo esta condición la cumplirá también el menor creyendo
que es la manera más hermosa de decir te quiero, que me atrevo a decir que en el plantel
donde yo trabajo de cada 10 niños 6 ven violencia en casa y que en su totalidad es
impartida por el padre.
CONCLUSION

Se considera la violencia intrafamiliar como toda acción u omisión cometida en el seno de la

familia por uno o varios de sus miembros que de forma permanente ocasione daño físico,

psicológico o sexual a otros de sus miembros, que menoscabe su integridad y cause un

serio daño a su personalidad y/o a la estabilidad familiar.

Acerca de las causas de la violencia familiar se podría citar factores de orden sociocultural,

económico, psicológico, ideológico y educativo, formación desde la familia de patrones

socioculturales violentos incluyendo patrones de consumo de sustancias tóxicas, ausencia

de ayuda y solidaridad.

Y que la falta de amor la podemos observar desde el amor propio hasta el amor por los

demás, la evolución de la sociedad no ha garantizado que la violencia se vaya diluyendo, al

contrario en medio de una sociedad permisiva y liberal, la ausencia de valores ha creado

más violencia sobre violencia, tan así que a simple vista por todos lados la observamos y

principalmente en las calles, y notablemente esta sociedad violenta viene de familias

violentadas, agredidas y como consecuencia tenemos agresores activos en nuestras calles.


BIBLIOGRAFIA

Nuria Batista Rodríguez (2009) Análisis de la violencia intrafamiliar desde un enfoque

psicosocial Universidad Vladimir I Lenin Las Tunas, Cuba

Igor Goicovic Donoso (2006) Relaciones afectivas y violencia intrafamiliar en el Chile

tradicional Departamento de Ciencias Sociales, Universidad de Los Lagos.

María Jiménez (2003) Primer Seminario sobre Violencia Familiar en el Distrito Federal
Universidad de la Ciudad de México

Equipo Técnico del CEPAVI Caracterización del Fenómeno de la Violencia Intrafamilia