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CAPÍTULO I PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

1.1 Situation problemática:

El Perú es un país donde han ocurrido y seguirán ocurriendo desastres naturales,


el último terremoto sucedido en Pisco demuestra que el afrontar los desastres
continúa como un gran desafío para nuestro sistema de salud.

Los desastres (del latín: dis, des, y astrum, astro) fueron explicados en la
antigüedad como productos de la mala suerte o como castigo de los dioses. Hoy
conocemos, que no es así, hay razones científicas de sus orígenes, se ha listado
la ocurrencia de los grandes eventos destructivos en el país y las respuestas que
se implementaron, se han descrito las amenazas que podrían alcanzar categoría
de catástrofe así como la susceptibilidad del entorno, se ha revisado el estado de
los recursos para afrontar los riesgos y los daños, y la vulnerabilidad que algunos
de estos recursos –los hospitales– pueden albergar. Especial énfasis se ha puesto
en el riesgo sísmico del litoral central por la importancia que esto podría tener para
el país. Las casualidades han cedido paso a las causalidades, ahora conocemos
los períodos de retorno para grandes eventos y las medidas de mitigación
aplicables, el dilema es cómo hacerlo.

Debeos recordar el terremoto de Huaraz-Perú en 1970, mostró al país cómo un


desastre podía desbordar la capacidad de la comunidad y tornarse inmanejable,
tiempo después las catástrofes de Chernobyl-Ukrania, Kobe-Japón, y Katrina-USA,
mostraron cómo, en otras latitudes, bien estructurados sistemas de protección civil
colapsaban bajo el impacto de grandes siniestros irrogando inmensas pérdidas
vitales, económicas, sociales y políticas. Esto ratifica y mantiene vigente la
definición del término desastre: un hecho nocivo o destructivo de grandes
proporciones que sobrepasa la capacidad de previsión y respuesta de la comunidad
afectada. Se acepta ahora que una organización racional, sólida, antelada,
redundante, comprobada y pertinente es de crucial valor para poder afrontar las
exigencias de una catástrofe, eso es el propósito de la gestión del riesgo

En cuanto a nuestro país, presenta múltiples riesgos por fenómenos naturales e


incluso inducidos por la acción del hombre, Según encuesta de El Comercio-Ipsos,
un 86% de peruanos considera que el país está poco o nada preparado ante los
desastres.
Para el 44% de peruanos, el Perú está poco preparado para responder ante
desastres naturales, y el 42% opina que el país está nada preparado, según una
reciente encuesta de El Comercio-Ipsos. Además, solo el 29% de encuestados dice
estar algo preparado para enfrentar estos eventos climáticos. El 67% reconoce que
está poco o nada preparado.

Por otro lado, Según el coordinador del Grupo para el Manejo de Crisis y Desastres
de la PUCP, Jorge Vargas Flórez menciona que esta realidad podría cambiar si los
peruanos demostraran un verdadero interés y preocupación por aprender
herramientas básicas en gestión de desastres como, por ejemplo, técnicas de
respiración artificial. Él dice lo siguiente “Las personas deben tomar conciencia de
que estamos en un país altamente vulnerable ante diversos fenómenos naturales.
Esto ya no debería sorprenderlos, sino que deben aprender a convivir con estos.”

Sin embargo, todo desastre es una crisis, pero toda crisis encierra una oportunidad
de hacer cambios, estos deben llevar a robustecer la seguridad de las ciudades e
instituciones para asegurar el desarrollo, ello se puede alcanzar mediante la
intervención del riesgo.

Nuestro país ha sido escenario de grandes sucesos catastróficos. Hemos sido un


gran laboratorio para la adversidad y eso nos debería fortalecido para afrontar
nuevos retos, pero, ¿ha sido así? ¿Cuánto aprendimos de esas lecciones?
¿Tenemos, como sociedad, una percepción clara de los macro riesgos y de los
momentos y medidas para intervenirlos? ¿Podremos afrontar exitosamente la
siguiente gran catástrofe? El terremoto del 15 de agosto del 2007 nos demuestra
que los desastres permanecen aún como grandes desafíos.

Finalmente la conducta humana en cada fase del desastre es variable. Para


elaborar nuestro programa se requiere conocer los cambios de conducta en las
diferentes fases y aplicar los enfoques de ciudadanía y género. El fortalecimiento
de la solidaridad en la comunidad genera una cultura de prevención, que ayuda a
disminuir las secuelas del desastre y fomenta la rehabilitación y reconstrucción, y
lo más importante el reconocimiento de nuestros recursos personales para
ubicarnos en el mejor lugar de ayuda cuando, como trabajadores de la salud, así
se nos demande.
1.2 Formulación del problema

¿Cuál es el efecto del programa de intervención de primeros auxilios


psicológicos en situaciones de emergencias y desastres en profesionales
de la salud mental y profesores de una Institución Educativa de Lima Sur?

1.2.1 Objetivo general

Determinar el efecto del programa de intervención primeros auxilios


psicológicos en situaciones de emergencias y desastres en profesionales de salud
mental y profesores de una Institución Educativa de Lima Sur.

1.2.2 Objetivos específicos

1. Describir que son los primeros auxilios psicológicos en situaciones de


emergencias y desastres.
2. Evaluar el ambiente antes de tener contacto con la víctima.
3. Realizar contacto psicológico.
4. Identificar vulnerabilidad de pacientes (Rojos, amarillos, verdes, negros).
5. Analizar las dimensiones del problema.
6. Explorar posibles soluciones.
7. Ayudar a tomar una acción concreta.
8. Registrar el proceso de seguimiento.
1.4 Justificación e importancia

La presente investigación tiene pertinencia teórica y metodológica ya que existen


pocas investigaciones en Perú que se hayan preocupado por abordar programas
de intervención de primeros auxilios psicológicos en situaciones de emergencias y
desastres.

Presenta relevancia social, ya que el Perú es un país donde han ocurrido y


seguirán ocurriendo emergencias y desastres naturales, el último terremoto
sucedido en Pisco (2007), los huaicos en Huarmey (2017), el fenómeno del niño
costero (2017) dejó 626 298 personas afectadas en Lima y provincia. En total, 99
475 damnificados. 10 538 viviendas colapsaron, más de 12 mil hogares inhabitables
y 134 mil tuvieron algún tipo de daño por los huaicos e inundaciones. Todo lo
anterior mencionado demuestra que el afrontar los desastres continúa como un
gran desafío para nuestro sistema de salud.

En función del contexto de la emergencia, hay determinados grupos de


personas que corren mayores riesgos de experimentar problemas sociales y/o
psicológicos, por lo cual aborda también a las poblaciones vulnerables. Las
situaciones de emergencias y desastres crean muy diversos problemas en el plano
del individuo, familia, comunidad y sociedad. En cada uno de esos niveles, las
emergencias erosionan los apoyos de protección de la persona, acrecientan los
riesgos de que aparezcan numerosos tipos de problemas y tienden a agravar los
problemas existentes de injusticia social y desigualdad.

Quien no recuerda el emblemático caso de Evangelina Chamorro, luchando por


su vida (2017), como se sabe tanto ella como su familia están recibiendo
tratamiento psicológico debido al impacto que le causó perder toda su propiedad y
casi perder la vida en el huaico en el distrito de Punta Hermosa.

Así mismo será beneficiosa en el plano de la salud mental, ya que cuando una
emergencia irrumpe de manera abrupta, las personas suelen tener un cúmulo de
emociones que pueden paralizar los mecanismos de afrontamiento, de ahí la
importancia de que quienes participamos en la atención de la emergencia podamos
apoyar a movilizarlos para que no se conviertan en obstáculos para la resolución
de la misma. Las personas ante una emergencia o desastre pueden reaccionar con
estrés, temor, ansiedad, nerviosismo, entre otras, siendo necesario aplicar alguna
de las técnicas.

Aun cuando muchas formas básicas de apoyo deben estar a disposición de la


población afectada por la emergencia en general, una buena planificación incluye
expresamente medidas de intervención para un adecuado apoyo a las personas
que estén en mayor riesgo, a quienes es preciso detectar para cada crisis
específica. Es por ello que el problema planteado en la presente investigación
obedece a un tema de actualidad que no solo se da en el Perú sino también en
América Latina, siendo el presente programa parte fundamental para el
conocimiento, prevención e intervención de primeros auxilios psicológicos en
emergencias y desastres. A pesar de que este tema no sea muy abordado, el tema
de la intervención en crisis se hace viable ya que todos los años están ocurriendo
eventos de emergencias o desastres en nuestro país.

1.5 Limitaciones del estudio

Una de las principales limitaciones es que, si bien existen antecedentes de


investigaciones internacionales se encontraron pocos antecedentes nacionales
sobre primeros auxilios psicológicos en emergencias y desastres.

Con respecto a la muestra, la dificultad se podría plasmar en cuanto al acceso que


se tenga a ella por el tiempo.
CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO
2.1 Antecedentes de la investigación

Antecedentes internacionales

Para el presente programa, se han tomado como referencia


algunas investigaciones:

Protocolo de intervención psicológica en crisis ante situaciones de


emergencias y desastres (2004), es un esfuerzo de un grupo de
psicólogos/as, en la red provincial de servicios sociales de Córdoba, España,
ha desarrollado una guía que da respuestas profesionalizada a la
intervención ante situaciones de crisis en emergencias o desastres.

Federación internacional de sociedades de la cruz roja y de la Media


luna Roja, en su agenda global de la federación internacional (2006 -
2010) en Ginebra – Suiza, se centró colectivamente en siguiente objetivo:
Mejorar nuestra capacidad local, regional e internacional de respuesta a
desastres y a emergencias de salud pública. Se tomó conciencia de la
urgencia creciente de atender las necesidades de los delegados de la Cruz
Roja y de la Media Luna Roja* en situaciones de desastres humanitarios
complejos, El apoyo psicológico a los delegados planteó un importante
desafío.

Modelos de intervención psicosocial en situaciones de desastre por


fenómeno natural, El artículo presenta los resultados obtenidos en la
investigación documental Estado del arte: Modelos de intervención
psicosocial en situaciones de desastre por fenómeno natural, publicados en
Latinoamérica y España entre 2000 y 2011, cuyo interés fue recopilar las
publicaciones que se han realizado en los contextos de referencia para hallar
las tendencias, las contradicciones y los vacíos que existen en el estudio
actual sobre este tema. En el primer apartado se describe el proceso
metodológico utilizado; en el segundo, se relacionan los resultados más
relevantes según tres categorías emergentes: conceptualización,
metodologías y técnicas de intervención psicosocial en desastres y tipos de
intervención psicosocial en situaciones de desastre por fenómeno natural.
Finalmente, se presentan las conclusiones derivadas de los resultados.

Apoyo psicológico para víctimas de desastres: un modelo de atención


basado en la evidencia (2010), este artículo de investigación se realizó en
Chile. Es una búsqueda de meta análisis y revisiones sistemáticas sobre
apoyo psicológico a las víctimas del desastre, se llevaron a cabo para
diseñar un modelo de apoyo local y se lleva en 5 escalones las cuales son:
difusión, apoyo social, atención médica general, atención psiquiátrica
general y atención psiquiátrica a cargo de expertos. Los descansos solo
debe recibir primeros auxilios psicológicos. Según la mejor evidencia
disponible, se propone un modelo de atención psicológica.

programa de intervención en catástrofes Socio naturales (2010) en la


Universidad de la plata – Argentina que tuvo como objetivo Promover y
fortalecer el desarrollo de las capacidades de la comunidad y de sus actores
sociales para modificar conductas y/o situaciones de riesgo, actuando
prioritariamente sobre los factores causales que inciden en catástrofes socio-
naturales. Con la intención de poder lograr que los agrupamientos
destinatarios de esta práctica, adopten una “Posición Comunitaria”, es decir,
puedan crear y recrear de modo activo sus propios vínculos, sus modos de
organización y elaborar sus propias estrategias que les permita un mejor
atravesamiento comunitario por estas situaciones de origen socio natural.
Antecedentes nacionales

Congreso de la república, Ley que crea el Sistema Nacional de Gestión


del Riesgo de Desastres (SINAGERD), Publicado 19 de febrero del 2011.
como sistema interinstitucional, sinérgico, descentralizado, transversal y
participativo, con la finalidad de identificar y reducir los riesgos asociados a
peligros o minimizar sus efectos, así como evitar la generación de nuevos
riesgos, y preparación y atención ante situaciones de desastre mediante el
establecimiento de principios, lineamientos de política, componentes,
procesos e instrumentos de la Gestión del Riesgo de Desastres.

Plan nacional de operaciones de emergencia – PNOE, Es un Plan


Operativo que organiza la preparación y la respuesta a la emergencia,
considerando los riesgos del área bajo su responsabilidad y los medios
disponibles en el momento. Este plan es evaluado periódicamente mediante
simulaciones y simulacros. Se emite a nivel Nacional, Sectorial, Regional,
Provincial y Distrital.

Plan de operaciones de emergencia metropolitano (POE) 2015 – 2019,


El Plan de Operaciones de Emergencias de Lima Metropolitana tiene por
objetivo orientar las acciones de respuesta, en caso de emergencia o
desastre, de la Municipalidad Metropolitana de Lima y de las diferentes
instituciones que hacen parte del Sistema de Gestión de Riesgo de
Desastres (SINAGERD), favoreciendo la preservación de la vida, la
mitigación y la reducción de los efectos sobre los bienes, la economía y el
ambiente en el territorio.

Huisa,Y y Velarde, F. (2018) Efectos de un programa para disminuir el


estrés académico en alumnos víctimas de desastres naturales del
tercero y cuarto de secundaria en la I.E. Reino de Bélgica. En su
investigación denominada tuvo como objetivo determinar los efectos de la
aplicación de un programa para disminuir el estrés académico en los
alumnos víctimas de desastres naturales de la institución educativa No
40088 “Reino de Bélgica. Usaron el tipo de investigación cuasi-experimental
porque se manipulo deliberadamente la variable independiente para
observar su efecto y relación con las variables dependientes, de igual forma
los sujetos no se seleccionaron al azar, ya que existen condiciones de
selección que la muestra cumplió. La muestra estuvo constituida por 48
alumnos divididos en 2 grupos pertenecientes al 3ero y 4to de secundaria de
educación básica regular, matriculados en el año 2017. El instrumento
utilizado fue el inventario de SISCO. Para el análisis de los datos se utilizó la
estadística descriptiva y para comparar el pre y pos-test se manejó la prueba
estadística de Wilcoxon. Los resultados obtenidos indican que no se halló
diferencias estadísticamente significativas respecto al estrés y dimensiones
entre el pre y post test en el grupo control (p>0.05). Sin embargo, se
encontraron diferencias estadísticamente significativas en el estrés (p<0.05)
y sus dimensiones de estresores (p<0.05) en el grupo experimental antes y
después de la aplicación del programa, lo cual nos demuestra que este
programa resulta un aporte efectivo para disminuir el estrés escolar en los
alumnos víctimas de desastres naturales constituyendo así una medida
efectiva de intervención psicológica.

Lima, M (2012). Estamos preparados pero falta un estudio con adultos


mayores sobre prevención y desastres en San Agustín-Chincha. El
objetivo general del estudio fue describir e identificar el comportamiento de
los y las adultas mayores de la comunidad de San Agustín (Chincha-Perú)
frente al terremoto del 15 de agosto de 2007. La metodología utilizada fue
cualitativa, pues esta permitió conocer de manera más profunda a los y las
participantes e interpretar de manera tangible sus respuestas. Para la
construcción del trasfondo teórico se revisó los aportes de la Psicología
Comunitaria en situación de desastre. Se realizaron entrevistas grupales
participativas con la población de adultos mayores (mujeres y varones), y se
complementó la información con entrevistas individuales con líderes
comunitarios. Este estudio propone que los estudios que se enfoquen en el
tema de prevención en desastres sirvan de referencia clave para quienes
intervienen en emergencias y desastres y contribuyan a la organización y
desarrollo de planes de emergencia tomando en cuenta la importancia de la
participación de los y las adultas mayores en tareas que permitan enfrentar
adecuadamente las situaciones de desastres y disminuir las consecuencias
adversas (tareas de preparación, planeamiento, coordinación, organización,
manejo de personal, etc., ).

Bejarano, K.y ,Rondinel, K. (2016). Voluntariado intergeneracional de la


cruz roja y su influencia en la atención psicosocial en situaciones de crisis y
desastres en el Distrito de Ichupampa Provincia de Caylloma- Arequipa
2016. El presente estudio tuvo como objetivo General: Analizar la influencia
del voluntariado intergeneracional de la Cruz Roja Filial Arequipa en la
atención psicosocial en situaciones de crisis y desastres en el distrito de
Ichupampa provincia de Caylloma-Arequipa 2016. El apoyo psicosocial en
situaciones de crisis y desastres, empodera a los individuos y a las
comunidades para abordar las reacciones emocionales a los eventos críticos
y también crea la cohesión comunitaria esencial para la adaptación,
transformando los problemas en soluciones para el progreso sostenible y
para moverse hacia delante. Los programas psicosociales, cuando se
planifican e implementan correctamente, pueden ayudar a evitar que una
emergencia se convierta en un desastre. Como tal, es vital en todo el trabajo
que realiza la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Se plantea como Hipótesis:
Es probable que el voluntariado intergeneracional de la Cruz Roja Peruana
Filial Arequipa, que realiza procesos de acompañamiento individual, familiar
y comunitario, influya en la atención psicosocial, es decir a proporcionar
apoyo emocional y social, salvamento y ayuda humanitaria, a las víctimas en
situaciones de crisis y desastres, del distrito de Ichupampa provincia de
Caylloma-Arequipa 2016. Se aplicó dos instrumentos de investigación tanto
para los Voluntarios activos de la Cruz Roja Filial Arequipa y a los pobladores
del distrito de Ichupampa.

2.2 Bases teórico - científicas

2.2.1 Crisis

Se puede definir como un estado temporal de trastorno y


desorganización, caracterizado principalmente, por la incapacidad del
individuo para abordar situaciones particulares utilizando métodos
acostumbrados a la solución de problemas. Slaikeu (1998)

Para Aguirre citada en Velasco y Rojas (2016). La crisis es una


situación no habitual cuyo impacto, debido al número de perjudicados, daños
producidos, etc. Desborda la capacidad normal de respuesta de la
comunidad afectada.

2.2.2 Factores que intensifican las reacciones frente a una crisis

• Falta de aviso del evento


• Falta de información sobre el fenómeno perturbador
• El ámbito del evento
• El contraste abrupto del escenario
• La pérdida personal o la lesión
• La clase de desastre
• El estímulo traumático
• La naturaleza del agente destructiva
• El error humano
• El grado de incertidumbre y duración
• La falta de oportunidades de la amenaza para actuar con
efectividad
• El Tiempo del suceso
• Las características del post desastre
• El Ambiente

2.2.3 Reacciones psicológicas más frecuentes en crisis

• Taquicardia
• Síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos y diarreas) (Diaforesis
(sudor))
• Ansiedad leve
• Temblores o tensión muscular
• Micción frecuente

Reacción depresiva:
• Mutismo
• Expresión verbal de un sentimiento de inestabilidad hacia los hechos
• Alteraciones del período del sueño
• Sentimiento de vacío
• Inmovilidad

Reacción de ansiedad:
• Conversación rápida y continua
• Presta poca atención
• Uso inapropiado del sentido del humor
• Hiperactividad física
• Deseo de rebatir todo cuanto se le dice

Reacción histérica:
• Intentos irracionales por abandonar el área
• Desplazamientos incontrolables y sin sentido alrededor de la zona
• Deterioro grave del juicio y el criterio
• Intentos de huida a ciegas
• Llanto o gritos incontrolables

Se han incluido otras reacciones complementarias


• Insomnio
• Disminución de la adaptación a la vida cotidiana
• Falta de energía
• Pesadillas
• Temores
• Sentimiento de culpa por haberse salvado después que los
seres queridos perdieron la vida

2.2.4 Mecanismos de defensa

• Represión: Olvidarse de lo que siente


• Negación: Rehusarse a reconocer el problema (todo está bien)
• Proyección: Ver el problema en los otros.
• Reacción formativa: Hacer lo contrario de lo que realmente
siente
• Desplazamiento: Dirigir hacia otro, que no es el problema, las
emociones negativas para liberar las energías intrapsiquicas
• Sublimación: Usar energía reprimida y expresarla en trabajo creativo
• Regresión: Volver a etapas de crecimiento anteriores, como a la niñez
y adolescencia (no maneja en el presente con seriedad y
responsabilidad del sentimiento).
• Racionalización: Usar razonamiento intelectual para dar validez a un
comportamiento o irracional (palabras que distorsionan la verdad).
• Conversión: Síntomas físicos por el traslado de actividad emocional
negativa a través del cuerpo físico (enfermedad psicosomática).
• Desatención selectiva: Esquema de distracción que no ve lo que no le
agrada (mininegaciones).
• Automatismo: Vivir sin tomar conciencia de lo que se piensa y lo que se
siente.

2.2.5 Primeros auxilios psicológicos

Es la intervención psicológica en el momento de crisis, entendiéndose


como una ayuda breve e inmediata de apoyo a la persona para restablecer
su estabilidad personal a nivel emocional, físico, cognitivo y conductual
(social). Las intervenciones de primera instancia por lo general son cortas y
la ayuda es brindada por cualquier persona de la comunidad que esté
presente en el momento que surge la necesidad en cualquier emergencia,
esta ayuda puede ser brindada por policías, enfermeras, cajeros en los
bancos, padres y maestros, entre otros. Esta intervención es llevada a cabo
generalmente en el lugar donde se desarrolló la emergencia, o en el lugar a
donde las personas han sido trasladadas inmediatamente después de esta,
como son los hospitales, la escuela, el hogar, la calle o ambientes de trabajo
(Slaikeu, 2000). Se pretende que en los distintos espacios, ya sea
educativos, empresariales, gubernamentales, del sector salud, las personas
se formen para brindar estos primeros auxilios psicológicos de una manera
más profesional y efectiva, se propone la creación de brigadas de
intervención en crisis que tengan herramientas concretas para brindar a las
personas que lo requieran. La meta de los primeros auxilios psicológicos es
que la persona salga del shock y active sus recursos para recuperar su
capacidad de afrontamiento. Dentro de los objetivos de los primeros auxilios
psicológicos, se encuentran: El brindar alivio emocional inmediato, facilitar la
adaptación y prevenir el desarrollo de la psicopatología.

La duración aproximada: Puede ir de minutos a horas.


Son proporcionados a: Padres de familia, policía, abogados, personal de
salud y /o salud mental, trabajadores sociales, maestros, estudiantes,
lideres, supervisores.

Se puede dar en ambiente informal: hospitales, iglesias, hogares, escuelas,


lugar de trabajo, líneas telefónicas de urgencia, etc.

Con la finalidad de Restablecer el equilibrio, dar apoyo de contención;


reducir la mortalidad, rescate de eventualidades de riesgo y enlazar con
recursos profesionales de ayuda.

2.2.6 Principios de los primeros auxilios psicológicos

• Escucha responsible
• Transmitir aceptación
• Atmosfera de confianza y empatía
• Proporcionar información
• Permitir la expresión
2.2.7 Protocolo ABCDE de los primeros auxilios psicológicos

Cortez y Figueroa (2016), en su manual ABCDE, para la


aplicación de primeros auxilios psicológicos. Donde incluyen:

A: Escucha activa, este paso puede tomar entre 10 a 20 minutos, saber


comunicarse con una persona angustiada, ansiosa o alterada es
fundamental. En este estado, la persona puede querer o no contarle su
historia. Escuchar ese testimonio puede ser de gran ayuda para calmar a la
persona afectada, por lo cual es esencial dar espacio para que ella cuente
de manera espontánea lo que le está ocurriendo, pero sin presionarlo. Para
otras personas guardar silencio será preferible: permanecer a su lado, en
silencio, puede ser de gran ayuda. Lo central de la escucha activa es ser
capaz de transmitirle a la otra persona que allí hay un ser humano que está
comprendiendo lo que le pasa. Cuídese del furor curandis, un impulso
irreflexivo por “hacer algo” por quien está sufriendo. Esta condición podría
hacerlo decir o hacer cosas que dañen a la persona aunque no haya sido su
intención.

B: Reentrenamiento de la ventilación: Algunas personas que han vivido


una crisis pueden mostrarse ansiosas o alteradas, sintiendo confusión o
encontrándose sobrepasadas por la situación, observándose temblorosas,
teniendo dificultades para respirar o sintiendo su corazón muy agitado. Por
esta razón, los PAP contemplan unos minutos para enseñar y practicar
reentrenamiento de la ventilación y así ayudar a las personas a
tranquilizarse. Este paso toma 10 minutos, aunque habrá personas que
necesitarán más tiempo. Recuerde que este y otros pasos pueden aplicarse
siempre y cuando la persona quiera recibirlo.

C:Categorización de necesidades: Luego de un evento traumático es


común que se produzca confusión mental y las personas tengan dificultades
para ordenar los diferentes pasos que deben seguir para solucionar sus
problemas (ej. denuncia de siniestro, llamada a familiares, búsqueda de
pertenencias, trámites legales, etc.). Usted puede ayudar mucho a la persona
acompañándola en el proceso de jerarquización de sus necesidades, para
luego ayudarla a contactar los servicios de salud y seguridad social que
podrán serle de ayuda. Recuerde que esta es una intervención breve, y su
trabajo se centra en ayudar a identificar las necesidades y jerarquizarlas. Es
importante que la persona utilice sus propios recursos o los de sus redes de
apoyo personales o comunitarias para hacer frente a la crisis que está
viviendo, de manera que lo logrado se mantenga luego de que usted termine
su trabajo.

D: Derivación de redes de apoyo: Una vez identificadas estas necesidades,


ayude a la persona a contactar a las personas y/o servicios de apoyo social
que podrán ayudarle a satisfacer dichas necesidades. Recuerde siempre que
la primera red de apoyo es la familia y los amigos. Para este paso es
indispensable que antes de contactar al afectado haya estudiado bien la oferta
de servicios de apoyo social disponibles en el lugar donde proveerá los PAP.

E: Psicoeducación: Para finalizar, promueva estrategias de respuesta


positivas ante el estrés, explicando ¿Qué puedo esperar frente a una crisis?
Debe conocer las reacciones normales frente al estrés o a experiencias
traumáticas recientes. Es muy importante que usted normalice aquellas
reacciones emocionales que –aunque por cierto incómodas– son normales en
situaciones de crisis, como labilidad emocional, dificultad para pensar,
insomnio, angustia, entre otras. De esta manera la persona no interpretará lo
que le ocurre como una señal de estar “perdiendo la cabeza”. Enfatícele que
lo más probable es que el malestar que siente se vaya pasando sin necesidad
de ayuda en algunas semanas, muéstrele cómo ayudarte a sí mismo y a sus
conocidos, cuáles son las señales de alarma, y qué hacer si aparece.
2.2.8 Componentes de los primeros auxilios psicológicos

García (s/f) basándose en la investigación de Cohen, Prewitt, Rubin, Valero y


Slaikeu presenta los componentes básicos de los Primeros auxilios
psicológicos son:

Hacer contacto psicológico


Este primer paso es vital para que se pueda llevar a cabo la intervención pues
de éste dependerá el lazo transferencial o “de confianza” que se pueda
consolidar. De ahí la importancia del uso y manejo del cuerpo y la voz.

El cómo llego, cómo y cuánto me acerco, el tono de voz que utilizo al hablar
debe ser utilizado con cautela, observando las reacciones del paciente. Aquí
será importante observar la postura del paciente, por ejemplo, si está en el
piso deberemos agacharnos y no permanecer parados.

La empatía que consiste en “ponerse en los zapatos del otro” debe tomarse
en cuenta con la salvedad de que una vez que termina la intervención
tendremos que “quitarnos los zapatos” del paciente.

Recordemos que si en la vida cotidiana nosotros no contamos nuestros


problemas a “cualquiera” el mismo pensamiento pasará por la persona que
atraviesa una crisis, en donde en muchas ocasiones incluso pueden ser
consideradas como “vergonzosas” por ello mismos, con lo cual proporcionar
seguridad y calma al paciente lograra contenerlo.

La contención al proceso en el que la persona encargada de contener la


ansiedad de la persona en crisis logra dicho objetivo utilizando los recursos
mencionados anteriormente.

Examinar las dimensiones del problema:


Este paso consiste en comenzar a hablar acerca de la situación, sin embargo,
es importante notar que habrá momentos en los que el paciente no quiera
hablar y será importante respetarlo hasta que esté listo y si, no lo está, se
detendrá el procedimiento.
Asegurarnos de realizar el vínculo social para que no esté solo.

Es importante saber que ocurrió, por lo que la pregunta: ¿Qué pasó? No


permitirá adentrarnos en la dimensión exclusivamente alrededor de él.

Es importante que focalices su demanda, es decir, el problema que


específicamente ha dicho le paciente que le preocupa, para lo que hay que
indagar:

Pasado inmediato: suceso precipitante (muerte, desempleo, separación, etc.)

Presente: recursos personales, sociales y mortalidad.

Futuro inmediato: decisiones inminentes (esta noche, próximos días, meses).

Cuando al paciente le preocupan varias circunstancias se trabajará el


ordenamiento de problemas a resolver: los inmediatos y los que se puedan
posponer

La dimensión del problema se indaga a través de la pregunta: ¿Qué paso?


siendo necesario dejar al paciente, es decir. No interrumpirlo con consejos o
juicios personales.

Este paso es el que podrá llevar más tiempo, pues la idea consiste es que el
paciente descargue sus emociones y empiece elaborar la situación que
produjo la crisis, realizando puntualizaciones que promuevan dicha
elaboración.

Explorar soluciones posibles


Es importante preguntar al paciente lo que ha intentado hasta ahora y
explorarlo que pueda hacer lo que ahora permitirá movilizar los propios
recursos del sujeto.

Dependiendo de la mortalidad y la capacidad de la persona en crisis para


actuar en su propio beneficio, el especialista tomará una actitud facilitadora
(en donde el paciente tomas sus decisiones) o una actitud directiva (cuando
la persona no es capaz de cuidarse por si misma, ya sea por perturbación
emocional o porque ha consumido algún tipo de droga).
La actitud directiva suele ser muy común en situaciones en donde
simplemente hay que darles indicaciones de que hacer, tal es el caso de los
desastres.

Puntualizamos con énfasis que debes dejar como último recurso el ser
directivo es decir sugerir al paciente algunas opciones de solución, quizá esto
se deba a un cuadro de depresión, por lo que se deberá estar advertido de lo
contrario a la hora de la canalización.

Ayudar a tomar una acción concreta


Consiste en un proceso de negociación paciente – psicólogo acerca de la
solución que ha decido realizar. Slaikei (1984) recomienda que, si la
mortalidad es baja, el interviniente deberá estimular a que el paciente tome
decisiones. Si la mortalidad es alta se es directivo.

Una vez tomada la decisión, de ser necesario, se hace un contrato entre


ambos (muchas veces se incluye a la familia si es indispensable como recurso
social). Con la finalidad de asegurar que el paciente realmente hará lo dicho.

El contrato es recomendable, sobre todo cuando existe una mortalidad alta.

Ayudar a tomar una acción concreta significa que, una vez que se tiene la
solución inmediata al problema, se promovería que esta se lleve a cabo.

Registrar el proceso de seguimiento


Establecido el contacto con el paciente se verifica si el proceso fue adecuado
o requiere nuevas intervenciones.

Implica que, una vez que las cosas están tranquilas y se ha llegado a un
contrato en el caso de los pacientes suicidas, se solicitara al paciente que
hable a la institución posteriormente (en unas horas, siguiente día) para dar
un seguimiento del caso, el cual nos permite darnos cuenta de su situación
emocional.

El seguimiento no es obligatorio en casos de mortalidad baja. Mucho menos


en mortalidad nula, solo en caso de que el paciente lo solicite explícitamente
al experto.

En casos en donde la vulnerabilidad del sujeto implica una atención especial


debe promoverse dicho seguimiento, mismo que podrá hacerlo la institución
que dará.

2.2.9 Triaje psicológico

Según Velasco y Rojas, así como en las emergencias mayores o desastres


se realiza una clasificación de lesionados de acuerdo a la gravedad de los
mismos para priorizar su traslado al hospital o su atención en el mismo, en el
ámbito psicológico será importante clasificarlos de acuerdo con el triaje
psicológico.
En el contexto hospitalario o de atención de emergencia los criterios son:

Pacientes rojos

Los pacientes rojos llevarán la primera prioridad; son pacientes que presentan
síntomas y signos que muestran estado crítico compatible con la vida.
Pacientes más comprometidos: en shock emocional, excitación psicomotriz
severa, disociación severa, síntomas psicóticos. Pacientes que requieren de
medicación para evitar riesgos conductuales.

Pacientes amarillos

Los pacientes amarillos llevarán segunda prioridad, y son los pacientes que
presentan signos y síntomas que permiten diferir la atención.
Pacientes con los que se puede trabajar sin prioridad la medicación: presentan
hiperactivación, desborde afectivo, alteración de la conciencia,
desorientación, excitación psicomotriz. Pacientes que pueden generar una
crisis colectiva.
Pacientes verdes

Los pacientes verdes llevarán la tercera prioridad, son pacientes que


presentan lesiones leves o signos y síntomas que no requieren la atención
médica.
Pacientes preocupados, angustiados, desbordados pero que pueden hacer
catarsis a través del llanto.

Pacientes negros

Los pacientes negros son los que presentan muerte clínica.

2.2.10 Actitud del asistente

Existen tres aspectos o subtemas de los primeros auxilios psicológicos que


dan dirección a la actitud del asistente (Slaikeu, 2000):

Proporcionar apoyo es el primero, y se basa en la premisa de que es mejor


para las personas no estar solas, en los eventos de crisis, estresantes o
traumáticos. De manera concreta, ello significa permitir a la gente hablar para
crear un vínculo de presencia, calidez, empatía y escucha que permita
aterrizar las ideas y proporcionar una atmósfera en la que el temor, la ira, la
ansiedad y otras emociones puedan expresarse libremente.

Reducir la mortalidad, se dirige a la salvación de vidas, bajo el lema “primero


lo supervivencia” y la prevención del daño físico durante la crisis. Es frecuente,
que algunas crisis conduzcan al daño físico (como golpear a los hijos o al
cónyuge) o aun a la muerte (suicidio, homicidio). Una submeta determinante
para los primeros auxilios psicológicos es, entonces, tomar medidas para
hacer mínimas las posibilidades destructivas y desactivar la situación.

Por último, proporcionar el enlace con las fuentes de asistencia, esta submeta
se vincula directamente con la definición de la crisis vital como un período en
el que los suministros y recursos personales se han agotado (Miller e Iscoe,
1963). Antes que tratar de resolver el problema completo de manera
inmediata, el asistente fija con precisión las necesidades fundamentales y
entonces realiza una remisión adecuada a algún otro asistente o agencia.
Algunas veces está remisión será para orientación individual de tipo (de
terapia para crisis) breve. Otras veces será para asistencia legal o auxilio de
parte de una agencia de servicio social. Una vez revisados estos tres aspectos
de manera general, es importante concretizar cuáles son los primeros auxilios
psicológicos que se aplican en los momentos de crisis (Slaikeu, 2000), ya que
la aplicación de estos, le permitirá a la persona afrontar de manera eficiente y
eficaz la situación de emergencia, que de otra manera lo hubiera dejado
paralizado o inutilizado.