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REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Se conoce como Revolución Industrial a aquel período histórico que se extiendió desde la segunda
mitad del siglo XVIII, hasta principios del XIX y en el cual, preeminentemente en Europa, se
produjo una incontrolable e innumerable cantidad de transformaciones tecnológicas, culturales y
socioeconómicas, que desde la etapa neolítica no se sucedían.

Aunque claro, el aspecto económico fue el que más afectado se vio con la mencionada revolución y
de alguna manera, también, con el que más que nada se la relaciona, porque si la Revolución
Francesa fue determinante para una profunda transformación y replanteo de las ideas políticas que
prevalecían hasta su concreción, la Revolución Industrial, sin dudas hizo lo propio en materia
económica. La economía que hasta ese momento se basaba estrictamente en el trabajo manual, a
partir de allí fue reemplazada y dominada por la manufactura y la industria. La introducción de la
mecanización en las industrias textiles, el desarrollo del hierro, la fenomenal expansión del
comercio gracias a las nuevas opciones de transporte (ferrocarril) son algunos de los signos y
representantes de esta revolución.

Entre las máquinas que ayudaron en la construcción y aceleración de este proceso se cuentan la
máquina de vapor por un lado y por el otro la spinning Jenny, que era una potentísima máquina
destinada al desarrollo de la industria textil.

Las causas que la mayoría convienen en señalar como causales de la Revolución Industrial son: la
maximización de los controles fronterizos que impidieron la propagación de enfermedades, la
revolución agrícola, la caída del empleo en este sector que contribuyó a que esta gente se volcase
al trabajo en las nuevas industrias que estaban asomando de a poco, importantes movimientos
migratorios del campo a las grandes ciudades, desarrollo del comercio internacional, acumulación
de capital y creación de mercados financieros competitivos, entre otros.

Pero claro y como todo proceso histórico determinante, la Revolución Industrial trajo aparejado un
importantísimo impacto social que se tradujo en lo siguiente: nacimiento del proletariado urbano,
es decir, el antiguo trabajador agrícola empezó a ver las mejores oportunidades que ofrecían los
trabajos en industrias de las grandes ciudades y entonces se trasladó a estas conformando esta
nueva clase social.

Y por el otro lado, aunque con un poco más de suerte para sus bolsillos, los grandes empresarios y
las grandes empresas vieron fortalecidos tanto su poder económico como social y se convertirían
en la nueva clase social dominante y fiel representante del sistema económico capitalista que
suponía la propiedad privada de los medios de producción, el pago por la mano de obra y la
regulación de precios de acuerdo a la oferta y la demanda.

DEFINICIÓN DE

REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
Durante la segunda parte del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, tuvo lugar un periodo que quedó
en la historia con el nombre de revolución industrial. Se trató de una época de grandes
transformaciones en el ámbito tecnológico, económico, social y cultural, que tuvo su epicentro en
Inglaterra.

Revolución industrial

Con la revolución industrial, la industria y las actividades manufactureras sustituyeron al trabajo


manual. Esto supuso la mecanización de múltiples procesos productivos y la eliminación de
numerosos puestos de trabajo, ya que dichas tareas pasaron a ser realizadas por máquinas.

La revolución industrial se compuso de dos etapas bien diferenciadas: la primera se dio entre los
años 1750 y 1840, y la segunda, entre 1880 y 1914. Ambas pueden ser analizadas a través de
cambios puntuales que se gestaron en las sociedades. En principio, existió una transformación
demográfica, con el traspaso de la población rural a las ciudades y las migraciones internacionales.
Luego tuvo lugar un gran cambio económico, con la producción en serie y el surgimiento de
grandes empresas, lo que contribuyó a afianzar al capitalismo.

Primera revolución industrial

La primera etapa de este cambio se originó en el Reino Unido; sin embargo fue un proceso que
desencadenó cambios en todos los países y que estuvo basado en el liberalismo económico. La
razón fundamental por la que comenzó en este país, posiblemente sea que era una sociedad
abierta y preparada para los cambios, y que poseía grandes yacimientos de hierro, gracias a los
cuales fue posible desarrollar la maquinaria necesaria para poner en marcha la industria.

El primer paso de la revolución industrial fue la mecanización de las actividades textiles y la


industrialización en la producción de hierro. El surgimiento del ferrocarril y la creación de las
máquinas de vapor fueron otros cambios decisivos, ya que facilitaron el transporte de mercancías
e incrementaron la capacidad productiva.

Segunda revolución industrial

La segunda etapa fue consecuencia de la primera y tuvo como protagonistas a países tales como
Francia, Bélgica, Rusia, Alemania y Estados Unidos. Se caracterizó por sentar aún más las bases
económicas que gobernarían el curso de las sociedades desde el siglo XIX en adelante.

Este período consolidó el capitalismo como la ideología dominante de las relaciones comerciales
en el mundo y trajo consigo importantes avances tecnológicos que se verían reflejados en
maquinarias más sofisticadas para la producción, mejoras en los medios de transporte y
fundamentalmente aumento de las comodidades de los ciudadanos en su desenvolvimiento
diario.
Es importante resaltar que en ambos períodos se sucedieron transformaciones sociales tales como
el nacimiento del proletariado, es decir, los obreros industriales, y la degradación del medio
ambiente por la explotación sin control de los recursos naturales.

Paralelamente a la aparición del proletariado, se conformó otro grupo social, identificado con el
nombre de burguesía industrial, el cual englobó a los grandes empresarios y a aquellos que se
quedaron con el poder y los beneficios económicos derivados de este proceso histórico.

Pueden mencionarse tres puntos fuertes de la revolución industrial:

* La revolución agrícola: gracias a la inversión que ciertos propietarios hicieron en técnicas


modernas de trabajar el suelo y en la modernización de los sistemas de cultivo, lo que trajo un
aumento progresivo de la producción agrícola. Cabe destacar que en este período se creó e
implementó el uso de fertilizantes en la agricultura;

* Desarrollo del capital comercial: se establecieron reglas para sistematizar el trabajo, la relación
entre empleadores y trabajadores se volvió estrictamente laboral y tuvo como único objetivo la
obtención de beneficios por ambas partes. La incorporación de maquinaria en el trabajo permitió
no sólo mejorar las condiciones de los trabajos sino también mejorar la comunicación y el
transporte en las ciudades;

* Cambios demográfico-sociales: dados los cambios provocados por los nuevos medios de
transporte y comunicación, muchas personas se concentraron en la ciudad para trabajar en las
fábricas; el resto se enfocó en las zonas agrícolas que habían implementado los cambios de los que
ya hablamos. A su vez, gracias a las mejoras en la producción agrícola y a la abundancia de
alimentos, mejoró mucho la salud de los ciudadanos, permitiendo de este modo el crecimiento
demográfico.