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CONTRATACIONES

DEL ESTADO

MODULO I

INTRODUCCIÓN A LAS
CONTRATACIONES DEL ESTADO

CAPITULO IV
PRINCIPIOS QUE RIGEN LA LEY DE
CONTRATACIONES DEL ESTADO

2018
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4. PRINCIPIOS QUE RIGEN LAS CONTRATACIONES DEL ESTADO
El artículo 2 de la Ley de Contrataciones modificada establece que “Las contra-
taciones del Estado se desarrollan con fundamento en los siguientes principios, sin
perjuicio de la aplicación de otros principios generales del derecho público que
resulten aplicables al proceso de contratación”.
El referido artículo también establece que estos principios “sirven de criterio de
interpretación para la aplicación de la presente Ley y su reglamento, de integración
para solucionar sus vacíos y como parámetros para la actuación de quienes
intervengan en dichas contrataciones”.

4.1 Principio de Libertad de concurrencia

El literal a) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este


principio “Las Entidades promueven el libre acceso y participación de proveedores
en los procesos de contratación que realicen, debiendo evitarse exigencias y
formalidades costosas e innecesarias. Se encuentra prohibida la adopción de
prácticas que limiten o afecten la libre concurrencia de proveedores.

Por tanto, bajo este principio “en los procesos de contrataciones se incluirán
regulaciones o tratamientos que fomenten la más amplia, objetiva e imparcial
concurrencia, pluralidad y participación de postores”. En ese sentido se busca
fomentar la mayor participación de postores, a través de la creación de reglas que
no puedan ser definidas como barreras burocráticas, al respecto hace poco se
disminuyó los requisitos en materia de traducciones, lo cual creemos se encuentra
acorde al fomento de la libre concurrencia.

Como resultado de un estudio, se clasificó las barreras encontradas en cuatro (4)


tipos:

A. Barreras Técnicas: Se considera barreras técnicas a todos aquellos aspectos


relacionados directamente con las características esenciales del bien o servicio
detallados en los RTM que impiden, desalientan o dificultan el acceso al
mercado estatal. Además agrupa otras condiciones relacionadas al bien o
servicio, tales como, la experiencia del proveedor, el valor referencial, plazos
de entrega, garantía, entre otros.
B. Barreras Económicas: Conformado por todos aquellos factores relacionados
directamente con los costos asumidos por el proveedor en el proceso de
selección que impiden, desalientan, dificultan o encarecen el acceso al
mercado estatal. Se encuentran dentro de este tipo de barrera: exigencia de

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cartas fianzas, formas de pago de la entidad, las tasas que se deben pagar,
adelantos, entre otros.
C. Barreras Administrativas/Legales: Se considera barreras legales/administra-
tivas a todos aquellos procedimientos administrativos o legales que impiden,
desalientan o dificultan el acceso al mercado estatal. Se encuentran dentro de
este tipo de barrera, el registro de participantes (presencial), la tramitación de
documentación como certificados o constancias y sus efectos en los plazos
para preparar la propuesta, entre otros.
D. Barreras Informativas: Se considera barreras informativas a todos aquellos
factores relacionados con el conocimiento que tiene el proveedor en el uso y
aplicación de la normativa, uso de herramientas informáticas, conocimiento
oportuno de convocatorias, etc.

Pronunciamiento

4.2 Principio de Igualdad de trato.

El literal b) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este principio
“Todos los proveedores deben disponer de las mismas oportunidades para formular
sus ofertas, encontrándose prohibida la existencia de privilegios o ventajas y, en
consecuencia, el trato discriminatorio manifiesto o encubierto. Este principio exige
que no se traten de manera diferente situaciones que son similares y que situaciones
diferentes no sean tratadas de manera idéntica siempre que ese trato cuente con una
justificación objetiva y razonable, favoreciendo el desarrollo de una competencia
efectiva.”

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4.3 Principio de Transparencia

El literal c) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este principio
“Las Entidades proporcionan información clara y coherente con el fin de que todas las etapas
de la contratación sean comprendidas por los proveedores, garantizando la libertad de
concurrencia, y que la contratación se desarrolle bajo condiciones de igualdad de trato,
objetividad e imparcialidad. Este principio respeta las excepciones establecidas en el
ordenamiento jurídico”.

Sobre el particular, las recientes modificaciones a la Ley en este articulado precisan


que en el literal c) se aclara que el principio de transparencia se aplica a todas las
etapas de la contratación. Por tanto, bajo este principio toda contratación deberá
realizarse sobre la base de criterios y calificaciones objetivas, sustentadas y
accesibles a los postores. Los postores tendrán acceso durante todas las etapas del
proceso de contratación a la documentación correspondiente, salvo las excepciones
que el ordenamiento jurídico establezca. La convocatoria, el otorgamiento de la
Buena Pro y los resultados deben ser de público conocimiento.

Pronunciamiento:

Sin perjuicio de lo anterior, en atención al Principio de Transparencia previsto en el


artículo 4 de la Ley, deberá publicar en el Sistema Electrónico de Contrataciones del
Estado (SEACE) un Informe Técnico en el que se indiquen las razones técnicas por
las cuáles solo un Administrador de Empresas, teniendo en cuenta las funciones que
desempeñará, puede cubrir el puesto de “Asistente Administrativo de la Obra” , en
caso contrario, de conformidad con los Principios de Libre Concurrencia y
Competencia previstos en el artículo 4 de la Ley se deberá admitir la participación de
profesionales de otras especialidades, los mismos que deberán ser indicados
expresamente en las Bases (Pronunciamiento Nº 396-2012/DSU).

Opinión:

“¿Cuál es el mecanismo aplicable para transparentar las contrataciones bajo


regímenes especiales de contratación, que no se encuentran previstos en los
artículos 4 y 5 de la Ley 30225 – Ley de Contrataciones del Estado, ni tampoco en la
Directiva Nro. 006-2016-OSCE/CD ‘Disposiciones aplicables al registro de
información en el Sistema Electrónico de las Contrataciones del Estado – SEACE’?”

(…)

Así, las Entidades deberán registrar en el SEACE la información de las contra-


taciones previstas en los literales b), c), d), e) y f) del artículo 5 de la Ley en un plazo

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máximo de diez (10) días hábiles de haberse realizado la contratación o suscrito el
convenio, según corresponda.

De otro lado, adicionalmente a los supuestos antes expuestos, mediante ley puede
establecerse que determinadas contrataciones se realicen observando mecanismos
excepcionales de contratación.

Al respecto, el Tribunal Constitucional ha señalado que: “(…) si bien es cierto que la


Ley de Contrataciones del Estado representa la norma de desarrollo constitucional
que recoge los principios señalados en el artículo 76° de la Constitución, también lo
es que el contexto socioeconómico puede determinar la necesidad de establecer
mecanismos excepcionales de adquisición, conforme lo señala la propia
Constitución, y cuya única condición exigible será que estén regulados por ley y que
respeten los principios constitucionales que rigen toda adquisición pública. Es claro,
entonces, que ningún mecanismo de adquisición será válido si no respeta los
principios de eficiencia, transparencia y trato igualitario.”

Adicionalmente, el numeral VI de la Directiva N° 006-2016-OSCE/CD indica que la


contratación sujeta a régimen legal de contratación es “(…) la contratación realizada
por una Entidad para proveerse de bienes, servicios y/u obras, bajo disposiciones de
un régimen legal de excepción que establece un procedimiento específico de
contratación para tal efecto.”

Conforme a ello, debe reconocerse que existe un régimen general correspondiente a


la normativa de contrataciones del Estado y, en paralelo, pueden existir regímenes
legales de contratación, de carácter especial, creados mediante ley, que establecen
sus propios requisitos, procedimientos y demás formalidades para llevar a cabo las
contrataciones públicas bajo su ámbito.

En la línea de lo señalado, debe indicarse que de conformidad con el primer párrafo


del artículo 48 de la Ley, “Las Entidades están obligadas a utilizar el Sistema
Electrónico de Contrataciones del Estado (SEACE) en las contrataciones que
realicen, independientemente que se sujeten al ámbito de aplicación de la presente
Ley, su cuantía o fuente de financiamiento, conforme a la directiva que dicte el
Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE) para tal efecto.” En
esa medida, el literal A) del numeral XII de la Directiva N° 006-2016-OSCE/ CD
establece que “La información de las contrataciones con sujeción a los regímenes
legales de contratación que establezcan la obligatoriedad de su registro en el SEACE
debe efectuarse en el Modulo del sistema habilitado para tal fin, observando los

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plazos establecidos en la norma que lo regule, así como las indicaciones que muestra
el sistema.”

De esta manera, la información de aquellas contrataciones que se realicen al amparo


de regímenes legales de contratación deberá ser registrada en el SEACE, por la
Entidad, cuando las normas que aprueben el régimen especial así lo dispongan.

Sin perjuicio de lo antes expuesto, en concordancia con la sentencia del Tribunal


Constitucional antes señala, independientemente que una contratación se encuentre
dentro del ámbito de aplicación de la normativa de contrataciones del Estado, fuera
de dicho ámbito o se efectúe al amparo de regímenes legales de contratación de
carácter especial, la Entidad debe realizarla de conformidad con los principios que
rigen toda contratación pública, pues esta implica la erogación de fondos públicos.

Al respecto, cabe señalar que en virtud del “Principio de Transparencia”, las


Entidades deben proporcionar información clara y coherente con el fin de que el
proceso de contratación sea comprendido por los proveedores, garantizando la
libertad de concurrencia, y se desarrolle bajo condiciones de igualdad de trato,
objetividad e imparcialidad; mientras que, de conformidad con el “Principio de
Publicidad”, el proceso de contratación debe ser objeto de publicidad y difusión con
la finalidad de promover la libre concurrencia y competencia efectiva, facilitando la
supervisión y el control de las contrataciones.

Por lo expuesto, considerando que principios tales como el de “Transparencia” y


“Publicidad” son de aplicación trasversal a toda contratación pública, incluyendo a
aquella que se enmarque en regímenes legales de contratación de carácter especial,
es responsabilidad de la Entidad adoptar las medidas necesarias a efectos de dotar
de difusión a dichas contrataciones, pudiendo recurrir a publicaciones en su portal
web, avisos en el local de la Entidad u otros medios que faciliten la supervisión y el
control de las mismas.

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4.4 Principio de Publicidad

El literal d) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este principio
“El proceso de contratación debe ser objeto de publicidad y difusión con la finalidad
de promover la libre concurrencia y competencia efectiva, facilitando la supervisión y
el control de las contrataciones”.

En esa línea, el Principio de Publicidad que rige las contrataciones públicas establece
que “El proceso de contratación debe ser objeto de publicidad y difusión con la
finalidad de promover la libre concurrencia y competencia efectiva, facilitando la
supervisión y el control de las contrataciones.”

No obstante, el artículo 40 del Reglamento establece que “Después de la apertura


de los sobres que contienen las ofertas no debe darse a conocer información alguna
acerca del análisis, subsanación y evaluación de las ofertas hasta que se haya pu-
blicado la adjudicación de la buena pro. (…) En el caso de procedimientos convoca-
dos para la contratación de bienes, servicios en general, consultorías y obras, luego
de otorgada la buena pro no debe darse a conocer las ofertas cuyos requisitos de
calificación no fueron analizados y revisados por el comité de selección o el órgano
encargado de las contrataciones, según corresponda.”

Del artículo antes mencionado, se desprende que la normativa de contrataciones del


Estado resguarda la información proporcionada en las ofertas hasta que se publique
la adjudicación de la buena pro, y extiende dicha reserva hasta el periodo posterior a
la referida adjudicación para aquellas ofertas cuyos requisitos de calificación no
fueron analizados y revisados por el comité de selección o el órgano encargado de
las contrataciones. (Opinión N° 051-2017/DTN)

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4.5 Principio de Competencia

El literal e) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este principio
“Los procesos de contratación incluyen disposiciones que permiten establecer
condiciones de competencia efectiva y obtener la propuesta más ventajosa para
satisfacer el interés público que subyace a la contratación. Se encuentra prohibida la
adopción de prácticas que restrinjan o afecten la competencia”.

Ejemplo:

“En el caso que nos ocupa, los bienes a adquirirse en el ítem Nº 07, son:
ESTANTERÍA METÁLICA DE ÁNGULOS RANURADOS; por lo que, conforme a lo
establecido en las Bases Integradas, la experiencia puede ser acreditada con la venta
de este bien o de sus similares. Para efecto de considerar a los bienes similares, en
el presente caso, tratándose de experiencia en ventas, válidamente se puede
acreditar con la documentación que respalde haber realizado ventas en bienes
relacionados a mobiliario; es decir, muebles en general; criterio que ha sido
considerado por este Colegiado en anteriores pronunciamientos. Ahora bien, la
experiencia puede acreditarse no únicamente con prestaciones en ventas de bienes
iguales, sino con aquellos que resultan similares; por lo que, establecer lo contrario,
implicaría contravenir el principio de libre competencia, y restringir la experiencia de
manera exclusiva a la ejecución de una determinada prestación, recortando dicha
experiencia del postor, que si bien no se ha dedicado a suministrar idéntico producto,
cuenta con experiencia en el mercado por suministrar productos similares
(Resolución Nº 1058.2008.TC-02)”.

4.6 Principio de Eficacia y Eficiencia

El literal f ) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este principio
“El proceso de contratación y las decisiones que se adopten en su ejecución deben
orientarse al cumplimiento de los fines, metas y objetivos de la Entidad, priorizando
estos sobre la realización de formalidades no esenciales, garantizando la efectiva y
oportuna satisfacción de los fines públicos para que tengan una repercusión positiva
en las condiciones de vida de las personas, así como del interés público, bajo
condiciones de calidad y con el mejor uso de los recursos públicos”.

En ese sentido el literal antes citado, ha sido modificado de tal forma que ahora el
fundamento del principio de eficacia y eficiencia son los fines públicos de cada
entidad, relegando al interés público como la consecuencia del cumplimiento de estos
fines, ello conlleva al fortalecimiento del objetivo de llevar a buen puerto la mayor

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cantidad de procesos de contratación. Asimismo, permite destacar que debe
priorizarse el cumplimiento de fines, metas y objetivos de la Entidad sobre las
formalidades no esenciales a efectos de garantizar la satisfacción de los fines
públicos.

Por tanto, el proceso de contratación y las decisiones que se adopten en el mismo


deben orientarse al cumplimiento de los fines, metas y objetivos de la Entidad,
priorizando estos sobre la realización de formalidades no esenciales, garantizando la
efectiva y oportuna satisfacción del interés público, bajo condiciones de calidad y con
el mejor uso de los recursos públicos.

Ahora bien es necesario entender que tanto la eficacia como la eficiencia abordan
diferentes conceptos. La eficacia puede ser entendida como la cualidad para lograr
una tarea o desarrollar un proyecto, en otras palabras podemos decir que la eficacia
es la capacidad para cumplir con una tarea determinada. Por tanto, la eficacia se
encuentra vinculada con la realización y culminación de una tarea, sin importar el
tiempo o el costo.

Mientras que, la eficiencia implica el logro de la misma tarea o proyecto pero con
menos recursos y tiempo. Ello quiere decir, que la eficiencia denota optimización de
recursos, es decir, hacer lo mejor que se pueda hacer con la menor cantidad de
recursos.

Este principio guarda estrecha relación con la finalidad de la ley de contrataciones y


el principio del Value for money, que busca obtener la mejor calidad de productos
pero dentro del menor precio posible, de manera equilibrada. Por tanto, las
contrataciones que realicen las Entidades deberán efectuarse bajo las mejores
condiciones de calidad, precio y plazos de ejecución y entrega y con el mejor uso de
los recursos materiales y humanos disponibles. Las contrataciones deben observar
criterios de celeridad, economía y eficacia.

Es necesario resaltar que el Tribunal Constitucional señala que “la eficiencia en el


manejo de recursos no sólo será exigible en la adjudicación a la mejor oferta técnica
y económica, sino también en el diseño del propio programa anual de adquisiciones
que cada Entidad efectúe respecto a sus necesidades” (EXP. N.° 020-2003-AI/TC).

Ejemplo:

“Por otro lado, el artículo 40.1.2 de la Ley del Procedimiento Administrativo General,
Ley № 27444, dispone que las Entidades están prohibidas de solicitar a los
administrados la presentación de documentos que hayan sido expedidos por la

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misma Entidad o por otras Entidades públicas del sector, en cuyo caso corresponde
recabarlas a la propia Entidad a solicitud del Administrado. Como es evidente, esta
norma no es aplicable a los procesos de selección, pues bastaría que los postores
ofrezcan documentos que obran en la Entidad o en alguna dependencia del sector al
que pertenece ella, sin presentarlos físicamente, para que el Comité Especial se vea
en la obligación de acudir, indagar y obtener la documentación de sus archivos o del
de otras Entidades y así desplegar una actividad, que no es su deber ni obligación y
que, en puridad, le corresponde desarrollar al propio administrado, quien es el que
está en mejor disposición y es el interesado en obtener dicha documentación, lo que
además contraviene el Principio de Eficiencia que debe regir las contrataciones del
Estado (Resolución Nº 871.2008.TC-4)”.

4.7 Principio de Vigencia Tecnológica

El literal g) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este principio
“Los bienes, servicios y obras deben reunir las condiciones de calidad y modernidad
tecnológicas necesarias para cumplir con efectividad la finalidad pública para los que
son requeridos, por un determinado y previsible tiempo de duración, con posibilidad
de adecuarse, integrarse y repotenciarse si fuera el caso, con los avances científicos
y tecnológicos”.

Por tanto, bajo este principio “los bienes, servicios o la ejecución de obras deben
reunir las condiciones de calidad y modernidad tecnológicas necesarias para cumplir
con efectividad los fines para los que son requeridos, desde el mismo momento en
que son contratados, y por un determinado y previsible tiempo de duración, con
posibilidad de adecuarse, integrarse y repotenciarse si fuera el caso, con los avances
científicos y tecnológicos”. Un ejemplo de la aplicación de este principio es la
necesidad de reconvertir los sistemas operativos de las diversas Entidades que aún
cuentan con el sistema operativo Windows Vista, a uno más actualizado, ante el
anuncio de Microsoft, que comunica al público usuario que dejará de actualizar dicho
sistema operativo, lo que a larga, lo dejará obsoleto o vulnerable a diversos ataques
informáticos, por tanto una entidad que no actualice, este sistema, se encontrará
incumpliendo el principio reseñado.

Ejemplo:

“Sin embargo, estando a la omisión de parte de la Entidad de emitir sustento técnico


que permita confirmar esta situación, corresponde exhortarla a que, previamente a la
suscripción del contrato, y en observancia del privilegio de controles posteriores del

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cual goza, verifique si los productos propuestos por el postor ganador cumplen las
exigencias requeridas por las Bases y si, de ser el caso, se ajustan a la necesidad
de la contratante, para cuyo propósito deberá cotejar si la superioridad a la que alude
este adjudicatario resulta de la aplicación del principio de vigencia tecnológica
recogido en el numeral 7 del artículo 3 de la Ley (Resolución Nº 387.2008.TC-4)”.

4.8 Principio de Sostenibilidad ambiental y social

El literal h) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este principio
“En el diseño y desarrollo de la contratación pública se consideran criterios y prácticas
que permitan contribuir tanto a la protección medioambiental como social y al
desarrollo humano”.

4.8.1 Principio de sostenibilidad ambiental

Bajo este principio “el diseño y desarrollo de la contratación pública se conside-


ran criterios y prácticas que permitan contribuir tanto a la protección medioam-
biental”. Al respecto cabe destacar la promoción de las Compras verdes, las
cuales son una política de compra ecológica que busca, adquirir bienes, prestar
servicios y construir infraestructura con el menor impacto ambiental posible,
ejemplo de ello es la adquisición de bus para el metropolitano a gas natural.
Asimismo, este principio implica que las contrataciones tomen en cuenta soste-
nibilidad del bien durante su vida útil, el costo de eliminación del bien, el cual
debe ser el menos perjudicial. Por ejemplo, este último supuesto promovería la
adquisición de productos biodegradables.

Ejemplo:

“Al respecto, en el informe técnico remitido con ocasión de la elevación de


observaciones el Comité Especial manifiesta que no se permite la acreditación
del gas refrigerante R404A, dado que es la combinación de diferentes tipos de
refrigerantes y por tener estas características según el Reglamento CE Nº
842/2006, tiene un potencial de calentamiento global GWP de 3784 en
comparación a los 1300 de potencial de calentamiento global GWP del Gas
Refrigerante R-134, en tal sentido y en aplicación al Principio de Sostenibilidad
Ambiental, procurando evitar impactos ambientales negativos en concordancia
con las normas de la materia, no se acogió dicha observación (Pronunciamiento
Nº 094-2011/DSU)”.

4.8.2 Principio de sostenibilidad social y desarrollo humano

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Dentro de este principio en general, además de desarrollar el enfoque de sos-
tenibilidad ambiental, se ha tenido en consideración establece el principio de
sostenibilidad social y desarrollo humano, el cual tiene como objetivo que “la
contratación pública coadyuve al desarrollo humano en el ámbito nacional, de
conformidad con los estándares universalmente aceptados sobre la materia”.
Por tanto, resulta vital que en los términos de los contratos, por ejemplo en el
caso de obras, se dé similar importancia, las especificaciones referentes a la
obra, como a las especificaciones laborales respecto a quienes las elaboran.
Asimismo en materia de obras públicas debe tomarse en cuenta las
capacidades y discapacidades del hombre en la creación de infraestructuras
como por ejemplo veredas, con la finalidad de no dejar de lado al hombre que
es el beneficiario final. Por tanto todo proceso de contratación, debe satisfacer
necesidades y a la vez cumplir metas y objetivos, lo que impacta en la población
social.

Ejemplo:

“Asimismo, por las consideraciones expuestas por el observante, y en virtud del


Principio de Promoción del Desarrollo Humano, consagrado en el inciso a) del
artículo 4º de la Ley14, se recomienda que en la etapa de ejecución contractual,
la Entidad verifique el cumplimiento de las obligaciones laborales
(Pronunciamiento Nº 072-2010/DTN)”.

De otro lado, es preciso señalar que el Principio de Promoción del Desarrollo


Humano tiene por finalidad, entre otros, buscar que la contratación pública
genere mejores condiciones en la calidad de vida de las personas, que en el
presente caso, se lograría con acceso al trabajo y el reconocimiento de los
beneficios sociales.

Lo indicado por el Comité Especial implicaría que, como no se reconoce la


totalidad de la asignación familiar a la totalidad de trabajadores, las empresas
busquen no contratar a personas que se encuentren dentro del supuesto para
otorgar asignación familiar, pues de lo contrario la propuesta económica se
encontraría por encima del valor referencial del proceso de selección; hecho
que afectaría el mencionado Principio de Promoción del Desarrollo Humano
(Pronunciamiento Nº 203-2010/DTN).

4.9 Principio de Equidad

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El literal i) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este principio
“Las prestaciones y derechos de las partes deben guardar una razonable relación de
equivalencia y proporcionalidad, sin perjuicio de las facultades que corresponden al
Estado en la gestión del interés general”. De lo cual se desprende la promoción de
un escenario de igualdad en términos de derechos, beneficios, obligaciones y
oportunidades.

Ejemplo:

“Sin perjuicio de lo anterior, atendiendo a que de acuerdo con el Principio de Equidad


las prestaciones y derechos de las partes deberán guardar razonable relación de
equivalencia y proporcionalidad, deberá precisarse que el pago de deducibles y
siniestros será de cargo de la parte del contrato causante de la producción de dicho
siniestro, siendo que en caso dicha ocurrencia no sea imputable a ninguna de las
partes, los pagos derivados de él serán asumidos por ambos en partes iguales
(Pronunciamiento Nº 371-2011/DTN)”.

4.10 Principio de Integridad

El literal j) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones establece que por este principio
“La conducta de los partícipes en cualquier etapa del proceso de contratación está
guiada por la honestidad y veracidad, evitando cualquier práctica indebida, la misma
que, en caso de producirse, debe ser comunicada a las autoridades competentes de
manera directa y oportuna”.

Es importante resaltar que este artículo ha sido recientemente incorporado por el


Decreto Legislativo N° 1341, el cual introduce a nuestro sistema de compras públicas
de forma expresa el principio de integridad, el cual ya viene siendo desarrollado por
Europa y EEUU desde hace 20 años. Este principio permite al servidor público tomar
decisiones en favor del interés general y rendir cuentas al informar de presuntos actos
que van en contra de la integridad. La exposición de motivos del Decreto antes citado
señala que por este principio “la conducta de quienes intervienen en cualquier etapa
del proceso de contratación debe estar guiada por la honestidad y la veracidad,
evitando cualquier práctica indebida, la misma que, en caso de producirse, debe ser
comunicada de manera directa y oportuna a las autoridades competentes. En la
esencia de este principio se encuentra la lucha contra la corrupción y al introducirlo
como uno de los principios rectores de las contrataciones del Estado, se otorga
relevancia jurídica y no solo ética a la honradez y a la veracidad.

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Desde la perspectiva de la función pública, este principio guarda relación con el
principio de probidad que es uno de los principios de la función pública que recoge el
artículo 2° de la Ley N° 27815 - Ley del Código de Ética de la Función Pública, de
acuerdo con el cual el servidor público debe actuar con rectitud, honradez y
honestidad, procurando satisfacer el interés general y desechando todo provecho o
ventaja personal, obtenido por sí o por interpósita persona.

La Ley N° 26850 y el Decreto Legislativo N° 1017, normas predecesoras de la Ley,


ya recogían en su texto el principio de moralidad. Este último decreto legislativo lo
definía en su artículo 4 (b) como la obligación de sujetar todos los actos referidos a
los procesos de contratación de las Entidades a las reglas de honradez, veracidad,
intangibilidad, justicia y probidad”.

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