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JOSÉ LUIS CORTÉS ALCARIO

AULAS EN LA

NATURALEZA

(CAMPAMENTOS DE
BIOLOGIA)

INSTITUTO DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN


UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA
AULAS EN LA NATURALEZA
(CAMPAMENTOS DE BIOLOGÍA)
WRK A ti#. Ji p

EDUCACIÓN ABIERTA, 35

CONSEJO DE DIRECCCIÓN:

Director:
Agustín Ubieto Artera, Director del l. C. E.

Vocales:
Barrios Adán, Cristina.
Bernard Mainar, Juan Antonio.
Escudero Escorza, Tomás.
Estrada Díez, Eugenio.
Garcés Campos, Ramón.
García-Amorena Sánchez, Luis.
Ciargallo Sanjoaquín, Manuel.
Giménez Alvira, José Ángel.
Martínez Medrano, Eulalia.
Palacián Gil, Emilio.
Querol lnsa, Mª. Pilar.

Secretaria de Redacción:
M". Isabel Alcalde Arántegui.

Redacción:
l. C. E. Universidad de Zaragoza.

1
!

1
JOSÉ LUIS CORTÉS ALCARIO

AULAS EN LA
NATURALEZA
(CAMP�MENTOS DE BIOLOGÍA)

ZARAGOZA
19R4
Depósito Legal: Z. 591 - 1984.
ISBN: 84-600-3418-6.
Impreso por Facsímil, Vía de la Hispanidad, s. n.
Urbanización la Bombarda, 32. Zaragoza - 10.
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN ... . .... .. . . . .. . . . . . . . . . . ... . . . . . . . . . .. . . . . .. . . .. . .. . . . . .. . . .. . . . .. . . . . ... . 7

l. EL CAMPAMENTO 11
1 . 1. Elección del lugar .. . 11

2. PERSONAL 15
2. 1. Dirección . . .. . . .. . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . .. . .. .. . .. 15
2. 2. Preceptores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . lS
2. 3. Asistentes 16

3. MATERIAL ...................................•.......................................... 19
3. l. Material propio del campamento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
3. 2. Material biológico :............... 19
3. 3. Encargos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
3. 4. Conservación de la naturaleza 21

4. ACTIVIDADES ACCESORIAS .•.... . . .. . . . .. . .. . .. . . . .. . . . . . . . . . . . . .. 23


4. 1. Tienda . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
4. 2. Enfermería y asistencia médica 23
4. 3. Día de padres . .. .. . .. .. .. . .. . . . . . . . . . . . . . . .. . .. . . . . . 23
4. 4. Final del campamento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
4. 5. Informe del campamento 24
4. 6. Praxis deportiva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25

5. DESARROLLO DEL CAMPAMENTO 27


5. 1. Preparación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
S. 2. Transcurso del Aula 27
5. 3. Modo de trabajo .. .. .. .. .. .. . . .. . . 28
S. 4. Horarios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
6

6. DOSSIER . 35

7. PARTE ESPECIAL 37
7. l. Introducción biológica y geológica al lugar ·· ······ 38
7. 2. Sesión teórica sobre captura y conservación de insectos 41
7. 3. Disección de un pez 47
7. 4. Disección y estudio anatómico de un anuro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . 48
7. 5. Observación de anfibios y reptjles . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
7. 6. Observación de aves en el campo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
7. 7. Disección de codorniz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52
7. 8. Disección de un mamífero . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 53
7. 9. Seguimiento de rastros y señales ,........................................... 55
7. 10. Fórmulas dentarias 56
7. 11. Trampeo de micromamíferos 58
7. 12. Técnicas de marcaje y recaptura . .. . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59
7. 13. Herborización .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 63
7. 14. Transectos . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64

ANEXO l. Modelo de resumen de Aula en la Naturaleza 77


ANEXO 11. Diario seguido en el Aula de la Naturaleza realizada en Pola
de Gordón (León) entre el 18 y el 28 de julio de 1981 81
ANEXO 111. Permisos a obtener para montar un campamento según la
legislación vigente en enero de 1977 .. .. .. . . . . . . . . .. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83

BIBLIOGRAFÍA 85
Bibliografía general . .. .. . .. . . . .. . .. . . . .. . . .. . . . .. . .. .. . .. . . . . 85
Revistas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86
Claves y guias .. . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . .. .. . . . .. . .. . . . .. .. 87
INTRODUCCIÓN

Desde hace unos años hay cada vez mayor preocupación por
proteger los recursos naturales. Los ciudadanos se han ido concien-
ciando de esta necesidad, de la que depende el futuro de la huma-
nidad, y el número de adeptos de la defensa del medio ambiente cre-
ce de día en día. Sin embargo, todavía sigue siendo la ignorancia
uno de los mayores peligros que acechan a la naturaleza, por lo que
una adecuada labor de formación del ser humano en el conocimien-
to y aprecio de su entorno será la mejor inversión para garantizar
la conservación de aquélla. Con esta finalidad nacen precisamente
las aulas de la naturaleza.
Tengamos además en cuenta que en una época en que el pro-
greso científico depende cada vez más de costosos y complicados
aparatos, la biología de campo sigue siendo casi la única rama que
todavía permite al principiante hacer descubrimientos importantes
y originales. La mayoría de los-estudios de campo aportarán pro-
blemas de distribución y adaptación que pueden ser resueltos fácil-
mente mediante experimentación y observación. Los problemas de
una zona no se parecen a los de la adyacente, a causa de lo dife-
rentes y variables que son 'los factores en juego.
El presente trabajo tiene como objetivo enseñar a realizar una
experiencia de campo -bajo el nombre genérico de campamento
de biología o aula en la naturaleza- con alumnos del ciclo supe-
rior de EGB o de· BUP, con una duración standard de diez días, me-
diante unos esquemas flexibles que sirvan como guión orientativo
más que como sistema rígido de trabajo. Se han resumido aquí las
8

actividades de varias experiencias, sin que estos esquemas corres-


pondan a alguna de ellas en concreto. Además, las peculiaridades
del lugar y de los alumnos, las disponibilidades de tiempo Y mate-
rial, etc., son los factores que condicionarán el aula.
Las aulas en la naturaleza son un instrumento magnífico para
el desarrollo de aptitudes dentro del campo de las ciencias natura-
les, para la adquisición de un método de trabajo y para el conoci-
miento de esas técnicas que los biólogos aplican en el campo, y que
siendo esencialmente simples yracionales, en ocasiones tienen pa-
ra el profano un hálito misterioso. Ilustra de manera muy viva al
joven en todos estos temas y tiene la ventaja de que se realiza du-
rante un periodo largo de tiempo, ya sea una semana o una quin-
cena, en pequeños grupos de alumnos, normalmente muy motiva-
dos. Esto permite además la formación integral de los muchachos
por el contacto directo entre ellos y los tutores, por la dureza de la
vida de campamento (no "civilizada-todo-hecho"), porque el mé-
todo de trabajo impide olvidos, porque el trabajo exige disciplina
interna, etc., pero al mismo tiempo resulta una experiencia tan agra-
dable para ellos que permanece de modo imborrable en su recuer-
do, con todo lo bueno que allí se les haya podido inculcar.
Los antecedentes y experiencias que han servido de base a esta
exposición fueron los siguientes:

Tras la asistencia a tandas de numerosos escolares de EGB en


el campamento Proa de Jaraiz de la Vera (Cáceres), en el verano
de 1976 me planteé, junto con el equipo directivo del campamen-
to, la posibilidad de realizar actividades de este tipo, aparte de las
normales de juegos y deportes. A consecuencia de esta inquietud
surgió la puesta en marcha de una actividad de biología que con-
sistió esencialmente en la captura de animales de la zona, montaje
y clasificación de los mismos; sencillas experiencias de laboratorio
realizadas in situ, tales como extracción de clorofila a partir de hojas
de ortiga; disección de varios vertebrados; microscopía de protozoos
y de algas unicelulares y filamentosas, etc. El grupo era de unos 30
alumnos, por lo cual todas las sesiones tenían una breve introduc-
ción teórica y tras ella se dividía a los chicos en equipos y cada gru-
po realizaba una actividad. A consecuencia de lo positivo de la ex-
periencia por el entusiasmo que despertó en los alumnos y por los
excelentes resultados que se obtuvieron en una evaluación final de
conocimientos, se pensó en realizar en el futuro campamentos de-
dicados exclusivamente a la biología, llamados posteriormente aulas
de la naturaleza.
9

Así, al año siguiente, 1977, y en el mismo lugar, se realizó un


campamento piloto de biología de 7 días de duración con un gru-
po de 7 chicos. En él se efectuaron estudios más detallados de la
fauna y flora de la zona y excursiones a otras zonas cercanas: un
lugar espléndido para la captura de Nemoptera bipennis en las pro-
ximidades del monasterio de Yuste, las buitreras de Torrejón, la es-
tacíón ornitológica del pantano del Borgollón, sumamente instruc-
tivas. · ·
En el curso 77- 78 se preparó más concienzudamente el aula de
la naturaleza, consiguiéndose la ayuda de ICONA, que cedió un
campamento estable en el término de Torremocha del Pinar (Gua-
dalajara). Allí se desarrolló, a lo largo de 10 días, la mayoría de lo
expuesto en estas páginas. El grupo era mixto en cuanto a la edad:
12 de EGB y 10 de BUP.
En el verano del 79 el escenario fue Pola de Gordón (León), en
las instalaciones del Instituto de la Juventud (campamento Rey Pe-
layo), donde un grupo de alumnos de 2ª etapa de EGB estaban di-
rigidos por un biólogo, ayudado para muchas tareas concretas por
cuatro monitores de BUP y COU. Este grupo convivía con otro,
mucho más amplio, que realizaba otro tipo de actividades en el cam-
pamento.
Finalmente, en el verano del 81 se realizó otra experiencia aná-
loga a la anterior y en el mismo lugar, pero esta vez con alumnos
de BUP.
En estas aulas no se ha intentado hacer un estudio profundo y
exhaustivo -cosa poco menos que quimérica-, sino que se ha tra-
tado de dar a los asistentes. una visión de los problemas biológicos
en el campo, a partir de los de la zona concreta; se ha pretendido
darles la posibilidad de conocer los métodos de trabajo más elemen-
tales que hay en el campo, y ello abarcando múltiples facetas, no
profundizando mucho en ninguna, ya que no se trataba de formar
especialistas, sino de conseguir una visión general. y esto creo que
se ha conseguido, los chicos han sabido plantearse sus propias pre-
guntas, y han encontrado las respuestas o al menos han averigua-
do el camino por donde deberían profundizar para conseguirlas.
Así, por ejemplo, siempre que hacíamos algún estudio de población,
y observaban los resultados, trataban de entender el por qué de esos
datos, cuál era la causa de esa distribución, y cuando no eran ca-
paces de dar una respuesta, sí sabían que la encontrarían en el es-
tudio más detallado del medio. En páginas más adelante se puede
observar un ejemplo de este modo de actuar.
10

Los objetivos del aula de la naturaleza pueden resumirse en:


formar a los chicos en el amor a la Naturaleza, mediante un
conocimiento más directo de ella
- y en el estudio de la zona previamente acotada con su flo-
ra, su fauna y su medio.
Estos objetivos se han pretendido alcanzar basándose en un con-
tacto muy directo de los asistentes con la flora, la fauna y los ca-
racteres geológicos del lugar. Como la gran mayoría de los chicos
poseen unos conocimientos restringidos en cuanto a las herramientas
de trabajo de campo, es necesario, y así se ha ido haciendo, que ese
conocimiento tuviera una introducción en forma de clase o sesión
teórica, cuyo modo práctico de realizarlo se especifica más adelan-
te, con los conceptos que deben impartirse en cada caso.
Los últimos días del campamento se cifran casi exclusivamente
en la recopilación, integración e interrelación de los resultados ob-
tenidos, procurando comprender y armonizar las características del
lugar con el tipo de organismos que lo pueblan. Además se han pre-
visto en algunos casos mejoras de esa zona, valorando los factores
que contribuyen positivamente y aquellos cuyos efectos son perju-
diciales.
l. EL CAMPAMENTO

l. l. Elección del lugar.

Debe tener las mejores condiciones posibles, bajo lo cual se en-


tiende que el Aula de la Naturaleza no se vea interrumpida por la
falta de apoyo material, es decir, las tiendas deben ser cuidadas, la
comida ha de estar garantizada y las condiciones higiénicas ser su-
ficientes. Si alguno de estos tres elementos falla, el campamento cae
por la base.
El aula de la naturaleza se debe desarrollar desde el primer día
hasta el último, no teniendo por qué preocuparse el equipo directi-
vo, una vez comenzada el aula, de detalles administrativos o de in-
tendencia. Por ello es absolutamente necesario que asista una per-
sona como administrador, que se encargue del apoyo material del
campamento. B campamento debe estar situado en un lugar de tem-
peratura y clima moderado, pues dada la corta edad de los chicos
es imprudente someterlos a climas duros, ya que no tienen facili-
dad para protegerse de las inclemencias, dada su "insensatez cós-
mica''.
Es óptimo que exista un río, pues sirve como lugar de esparci-
miento y recreo, y al mismo tiempo facilita el estudio de un medio
biológico distinto del terrestre. También es necesaria una comuni-
cación urbana cercana, para que en caso de urgente necesidad no
se agraven posibles problemas.
Las fechas recomendables son las del verano, aunque los meses
de mayo y junio ofrecen mayores posibilidades biológicas, pues es
la época de reproducción de muchos animales, y ello permite el ver-
los mejor, pero los condicionamientos escolares impiden normal-
mente el desarrollo de un aula en la naturaleza en esa temporada.
12

El Ministerio de Cultura, a través del Instituto de la Juventud,


dispone de un conjunto de campamentos, con diverso tipo de ins-
talaciones, y repartidos por toda la geografía nacional, que suelen
dar muy buen juego. De esta forma se evitan muchos problemas que
surgen cuando uno se "lanza por sí solo". El inconveniente de las
aulas de la naturaleza en un campamento del Ministerio de Cultu-
ra es que éste los ofrece con un elevado número de plazas, muy po-
cos tienen tan sólo cincuenta, y_ ya este número es atrevido para una
actividad del tipo que aquí se explica. La ventaja, en cambio, es que
todos los aspectos administrativos y de intendencia quedan resuel-
tos.
De cualquier forma, si se decide ir por libre hay que seleccio-
nar varios lugares y escoger el que más se adapte a nuestros deseos,
tras visitarlos todos, así como realizar todo el papeleo necesario para
practicar una acampada, y que se especifica en el anexo 111.
Como ya se ha dicho, las condiciones de habitabilidad e higie-
ne deben estar completamente garantizadas. Las constantes que de-
ben reunir son:

- adaptación a nuestras pretensiones


- lugar seco (no lluvioso)
- sombras
- agua potable en abundancia
- posibilidad de baños y deportes
- arbolado -preferiblemente no pinos-
- abastecimiento rápido y seguro
- proximidad de servicios sanitarios
- población cercana
- oscilación de temperaturas moderada
- ausencia de cacerías, trampas o veneno
- fácil acceso
- algún lugar cubierto cercano

Antes de decidirse por el lugar es necesario saber el número


aproximado de asistentes, pues ello influye en la elección.
La adaptación a nuestra pretensión quiere decir que el lugar debe
tener, desde el punto de vista biológico, características idóneas, es
decir debe ser variado y rico en vegetación y fauna. Los pinares tie-
nen, por ello, un gran inconveniente que nace de la escasez de fau-
na y flora que conllevan. Sólo son aceptables en el caso de que exis-
tan zonas con agua en las cercanías, y praderas de plantas diver-
13

sas, donde el número y la variedad se vea aumentado. Se han de


evitar los paisajes secos y áridos.
Tener un punto cercano de abastecimiento y aprovisionamien-
to es básico para un campamento. Los alimentos frescos y de con-
sumo diario los debemos adquirir en la localidad próxima al cam-
pamento. Bajo ningún concepto se debe planear un aula con comida
de conservas, por las nefastas consecuencias que puede tener.
2. PERSONAL

2.1. Dirección

Existirá un equipo directivo en el que se integrará al menos un


biólogo, o un profesor de EGB, con experiencia en didáctica de
Ciencias de la Naturaleza. La compenetración y buena preparación
del equipo directivo es importante para que pueda obtenerse un re-
sultado positivo.
Además de las funciones de dirección propias de todo campa-
mento, sobre el equipo directivo recae' la coordinación global y la
fijación de objetivos, medios y métodos de trabajo.

2.2. Preceptores

En acuerdo total con la dirección colaboran los preceptores, pro-


fesores o monitores, que suelen ser estudiantes de cursos superio-
res a los de los asistentes, con cierta experiencia en el trabajo de
campo.
Conviene que todas las ideas sobre funcionamiento de las acti-
vidades que se desarrollan sean estudiadas por los preceptores, con-
cretando el modo más apropiado de llevarlas a la práctica. El éxi-
to del campamento no depende sólo de las actividades, pues la la-
bor que realiza el preceptor tratando de un modo directo con un
grupo de chicos estimula la capacidad de iniciativa (libertad y res-
ponsabilidad), facilitando el desarrollo de todas las aptitudes y há-
bitos de los asistentes. El preceptor no se limita a explicar y solu-
16

cionar las dudas que puedan plantear los chicos, sino que además
debe tener condiciones para hacer compatible la dirección de un gru­
po con el trato de amistad que debe existir entre ellos; enérgicos pero
amables, han de procurar que los chicos hagan bien el trabajo con-
creto que tengan que realiz.ar. Es decir, el preceptor es punto de apo-
yo vital para realizar una labor educativa y formativa con todos
ellos en multitud de aspectos.

2.3. Asistentes

Los asistentes han de formar en la medida de lo posible un to-


do uniforme. Lo mejor es que sean estudiantes de BUP o de ciclo
superior de EGB. La casi totalidad de las experiencias aquí expues-
tas son válidas para ambos niveles, variando tan sólo la profundi-
dad con que se ejecuten.
El número ideal es de unos 30 si se trata de alumnos de EGB,
y de unos 15 si son de BUP. La relación preceptores/asistentes óp-
tima es de 1/6, siendo la de 1/10 la mínima aceptable.
Como es lógico, los asistentes al aula deben tener afición a los
temas biológicos, pero esta motivación se puede lograr incluso con
chicos cuyo interés inicial no sea muy alto.
Se puede afirmar que los chicos del ciclo· superior de EGB son
adecuados para asistir a un aula de la Naturaleza -y desde mi pun-
to de vista son la edad óptima=-, pero presentan un inconvenien-
te, por otra parte normal en esa etapa escolar, cual es su incapaci-
dad de mantenerse en una misma acción durante prolongado tiem-
po. Ello determina que, a la par de tenerlos ocupados, cosa verda-
deramente fundamental, hay que procurar que varíen su actividad.
Por ello, además se recomiendan muy vivamente cuantos.juegos y
deportes se puedan hacer, siendo ésta una cuestión importante a la
hora de elegir el emplazamiento campamentario.
Es frecuente que los chicos al comenzar, por ejemplo, a vigilar
un nido para observar el comportamiento de crianza -lo cual nos
ocurrió con un nido de águila calzada-, se pongan a ello con enor-
me interés y entusiasmo, pero al cabo de determinado tiempo (una
hora, más o menos), la quietud se toma en inquietud. Es el momen-
to adecuado para sustituirlos por otro grupo, que a su vez presen-
taba idénticos síntomas en la recolección, preparación, etc. Todas
estas consideraciones no suponen que los métodos de trabajo que
se quieren hacer vivir se hayan de recortar, sino que con un plan-
teamiento práctico hay que salir al paso de este inconveniente, al
17

mismo tiempo que de ninguna manera se ha de ceder en la autori-


dad por el capricho o comodidad de un chico, pues ello supondría
deformación.
Se puede decir que la mayor parte de los trabajos de campo só-
lo tienen de espectacular sus conclusiones, pero antes de formular-
las hay que haber estado muchas horas de paciente observación y
recogida de datos; así, el observar un bebedero de ciertos anima-
les, supone, por ejemplo, la construcción de un cobijo y la pacien-
te espera a primeras o últimas horas del día hasta conseguir ver lo
que se pretendía. Y esto hay que lograrlo, mas conjugándolo con
el dinamismo de los grupos.
Hay que considerar también que los chicos, en general, no gus-
tan demasiado del trabajo de montar y preparar insectos, de colo-
carlos en las cajas; éllos prefieren salir a coger animales, pues lógi-
camente piensan que esa actividad puede depararles algún lance sor-
prendente, y teniendo en cuenta su edad, no es de extrañar su de-
seo hacia esa actividad más de campo. Ello no obsta para que los
chicos realicen ese trabajo de laboratorio-en-el-campo, y hay
que hacerles ver claro que esa. parte oscura es fecunda y es la que
hace rendir sus frutos y que todo el trabajo realizado tenga su va-
lor.
Todo lo dicho anteriormente no tiene, en general, validez para
chicos mayores, pues normalmente los· asistentes a aulas en la na-
turaleza de edades altas (14 en adelante) tienen una afición marca-
da hacia los temas biológicos, e incluso en muchas ocasiones han
practicado ya esos temas.
3. MATERIAL

3.1. Material propio del campamento

Debe existir una zona de acampada, otra de cocinas con cons-


trucción sólida (almacén) y un pabellón con:

- habitación de juntas
- almacén de material
- enfermería
Estos tres elementos pueden ser sustituidos por tiendas utilizadas tan
solo con ese fin.
De todo lo referente a cocinas, comidas, enfermería, tienda, etc.,
se encargará el administrador.
Se debe contar con un automóvil.

3.2. Material biológico

La relación está hecha para las necesidades de un equipo (6 chi-


cos). El número de cada objeto varía con el número de componen-
tes del mismo (máximo 10).
20

Material por grupo:

- Lupa binocular
- Estuche de disección
- Bandeja de disección
- Alfileres entomológicos
- Cajas entomológicas
- Mangas de caza (agua y aire)
- Farol de caza nocturna
- Cebos para caza de especies nocturnas
- Líquidos (alcohol, formol, éter acético, etc.)
- Botes y frascos
- Pequeña azada y pala
- Pinzas, lancetas, etc.
- Extendedores
- Planchas de poliuretano para preparar insectos
- Algodón, papel cello, cartulina, lápiz, cola
- Criba para fauna edáfica
- Tubos de ensayo, matraces, morteros, etc.
- Trampas de micromamíferos
- Prensa y papel de secado
- Tijeras de vegetación
- Bidones de transporte

Material general:

- Microscopio y anejos (portas, cubres, etc.)


- Máquina de fotografiar
- Tomavistas ·
- Magnetófono a pilas y cintas
- Prismáticos
- Balanza
- Redes de anillar, anillas
- Bibliografía: claves de determinación, guías de campo, etc.
- Termómetro, barómetro, higrómetro, etc ..

3 .3. Encargos

Es necesario para el orden y cuidado de las cosas, que existan


unos encargados, para así repartir el trabajo y conseguir mayor efi-
cacia.
21

Los encargos más necesarios son:


- Deportes y juegos
- Fotografía y cine
- Entomología
- Botánica
- Aves
- Peces, anfibios y reptiles
' - Mamíferos

Los encargados cuidarán del material que les corresponda y pedi-


rán al administrador, con el consentimiento del equipo directivo,
aquello que les hiciera falta.
Dentro de los materiales que se han citado es conveniente la du-
reza de todos ellos, puesto que en el campo, por los cambios de tem-
peratura, la humedad y el sol, es fácil que se deterioren si no son
consistentes. Para ello, aparte de su idoneidad, hay que cuidarlos,
guardarlos en su estuche, ponerlos a cubierto en un lugar resguar-
dado del polvo, sol, humedad, viento, etc.; además se deben lim-
piar del polvo y otros objetos extraños que con facilidad se pueden
adherir. Estos consejos son esenciales para el material de cine, fo­
to y microscopía.
Es claro que el material debe estar siempre recogido y guarda-
do en orden para que ni se estropee ni se pierda.

3.4. Conservación de la naturaleza

Todo campamento, lo queramos o no, provoca alteraciones en


el medio, que son del siguiente tipo:

- El nivel de ruidos que producimos asusta a determinados ani­


males y los ahuyenta, pudiendo poner en peligro la vida de posi-
bles crías (sin ir más lejos, en el aula de Pola de Gordón, dos po-
llos de cárabo, ya mayores, se precipitaron al suelo con su torpe vo-
lar, asustados por la llegada de nuestra expedición, que aunque no
excesivamente ruidosa, sí lo era en comparación con el silencio de
que habían gozado las aves los meses anteriores. Menos mal que pu-
dimos reintegrarlos a sus padres antes de que fuera tarde).
- Se contamina el agua de manantiales y ríos con jabones, gra-
sas y desperdicios.
- Los hoyos, regueros, caminos, etc., modifican la estructura
del suelo.
- El manejo del fuego, en caso de no tomar las debidas pre-
cauciones, es sumamente peligroso.
---------··�·--··- ..----�------ ­·

22
j
- Por las características especiales del campamento/aula en la
naturaleza, se recoleccionan plantas y animales, pudiendo infringir
una pérdida gravosa a la población de alguna especie si se hace sin
1 cuidado.
¡
l Para atenuar estos daños, algunos inevitables, se tomarán las si-
¡
4
guientes precauciones:
l
¡ - Haremos los fuegos siempre en un mismo punto, uno o dos
!

l como máximo. Como durante la noche es fácil producir más rui-


do, y muchos animales son de hábitos nocturnos o crepusculares,
si siempre lo hacemos en el mismo lugar evitaremos "desconcertar-
los". Además no calcinaremos más que esa porción de suelo.
- El fuego se hará siempre en un claro, sin árboles en la cer-
1 canía. Se procurará no hacer fuego en días de viento fuerte.
- Se debe poder apagar el fuego con rapidez en caso necesa-
rio.
1 - Se revisarán las cenizas buscando la presencia de rescoldos
y se taparán con tierra.
!
! - Excavaremos un foso para enterrar los desperdicios, y no se
tirará nada fuera de él.
- Dispondremos papeleras o similares en todo el recinto.
- Construiremos un fregadero, fuera del río, en un lugar que .. :":.
,':;>

permita la filtración de agua. í

- Debe haber letrinas.


- Desinfectaremos con cal el foso y las letrinas al final de nues-
tra estancia allí.

Más adelante se dirán otros detalles relacionados con la conserva-


ción de la naturaleza, y que se derivarán del método de trabajo em-
pleado.
4. ACTIVIDADES ACCESORIAS

4.1. Tienda

En un lugar adecuado, que puede ser un pequeño estante o un


mueble dentro del comedor, debe haber una pequeña tienda con co-
sas más o menos imprescindibles: papelería, aseo, etc. Las cosas que
falten y sean necesarias en la tienda se podrán solicitar al adminis-
trador -caso de no ser él propiamente el encargado, lo cual es
recomendable- para que las reponga.
4.2. Enfermería y asistencia médica

Es preciso que se tenga prevista una tienda, o mejor tina habi-


tación del pabellón, para enfermería. Esa habitación reunirá las con-
diciones necesarias para que los enfermos, si los hubiera, estén bien
atendidos.
En el caso de que alguno de los asistentes estuviera enfermo, lo
más prudente será avisar cuanto antes al médico, y si es de cierta
importancia, evacuarlo y avisar a sus padres.
Son necesarios dos botiquines, uno amplio en la enfermería y
otro más pequeño para excursiones. A tal fin deberá existir un en-
cargado de enfermería y botiquín.

4.3. Día de padres

Es posible que uno de los días del Aula -si los asistentes son
24

de corta edad- se prevea la posibilidad de que vayan padres. Esto


tiene la ventaja de que se evitan las visitas en otros días, y se les
muestra a los padres de una manera gráfica las actividades del Cam­
pamento, enseñando los chicos a sus padres lo que están haciendo.

Si se decide autorizar un día para que vayan los padres es con-


veniente hacer hincapié en que vayan ese día y no otro. Antes del
comienzo del Campamento se debe manifestar a los padres la de-
cisión tomada al respecto, explicándoles detalladamente el horario
de ese día.
De cualquier forma, antes de permitir la asistencia de los padres
hay que considerar que eso supone la pérdida de un día real de tra- ·
bajo, aparte de las connotaciones negativas que tiene para la for-
mación de los chicos. Por ello, a título personal recomiendo la su-
presión de ese día en las aulas de duración corta.

4.4. Final del Campamento

Rellenar el informe sucinto sobre el aula y recoger todas las ex-


periencias habidas. En el plazo máximo de dos meses a partir de la
fecha de finalización del aula debe estar hecho el dossier sobre el
turno realizado, con muestras, etc., que quedarán en la sede de la
actividad de Biología del club organizador (o del colegio o institu-
ción que se trate), así como los negativos de fotografía.
Comprobar que está todo en orden y que no falta nada de lo
que estaba o llegó al empezar. Para ello se repasa la lista de mate-
rial. En caso de desaparición o desperfecto ·serio de algún material
se habla con el administrador.

4.5. Informe del campamento

fechas _................. lugar .


equipo de dirección .
n ° de preceptores . . . . . . . . . . . . . . . . . . n ° de asistentes .
edad media . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . organiza .
se dieron . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . sesiones teóricas
se dieron . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . sesiones prácticas
se realizaron �............ excursiones
se trampearon . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . especies de mamíferos
se anillaron . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . especies de aves
se recogieron . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . cajas de insectos
25

se reconocieron . . . . . . . . especies de reptiles y de anfibios


se recolectaron �..................... especies de plantas
se 'estudiaron . : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . nidos de aves
se estudiaron . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . rastros de animales.

Sugerencias
Impresión de los resultados

Otros datos de interés

Experiencias en general

Fecha y firma del director.

4.6·. Praxis deportiva

Los deportes se recomienda que se hagan bajo la forma de


competiciones. Los jueces serán los preceptores.
Hay que llevar el material necesario para ta práctica de los di-
versos deportes que se puedan realizar.
'!
:· .
·.'·:·.

\
Debe haber un encargado de deportes que es el responsable del
� '
material, quien lleva el control de las competiciones, designa los ár-
·.,
..
bitros, elabora el calendario, etc. .
Los deportes más recomendables, si.hay condiciones; son fút-
bol, voleibol, rugby y balontiro. Aparte de ello es tradicional or-
ganizar la llamada. marathon, consistente en una carrera campo a

1 . través de unos 8 10 Km, de gran arraigo entre los chicos, y en la


ó

que lo importante es terminar -, Por último hay que procurar que vi-
van la deportividad y caballerosidad enel deporté, sin enfadarse en-
tre ellos.
5. DESARROLLO DEL CAMPAMENTO

5.1. Preparación

Los directivos y monitores han de tener al menos una sesión de


trabajo antes del comienzo del aula, en la que se preparen todos los
detalles del campamento: actividades, charlas, sesiones teóricas, ho-
rarios, excursiones, etc., de forma que no quede nada sin prever y
se distribuyan desde el primer día las responsabilidades a cada uno
de los monitores y directivos.
Una vez hecha la planificación, se reunirán con los asistentes pa-
ra darles una visión general de las actividades a realizar en el cam-
. pamento, fechas, lugar, día y hora de salida y regreso, equipo que
deben llevar, día previsto para la visita de padres (si lo hubiere), ex-
cursiones, etc. Todos estos datos, además de comentarlos, se les de-
ben dar impresos a multicopista, enviando copia a los padres. En
dicha relación se detallará especialmente el material individual que
deben llevar los asistentes: prendas de vestir y de abrigo, calzado,
equipo deportivo, útiles de aseo, mochila, saco de dormir, linter-
na, libreta, bolígrafo, etc.
· Igualmente, el equipo directivo hará la previsión del material ge-
neral de 'Campamento: tiendas, herramientas, botiquín, material de
cocina, de deportes y juegos, etc.

5.2. Transcurso del Aula

Para la buena dirección y control del campamento, el equipo de


28

dirección debe tener una reunión diaria para revisar la marcha de


actividades, horarios, cumplimiento de objetivos, trato con los chi-
cos, posibles imprevistos, etc., todo lo cual se irá anotando en un
diario, que luego puede servir de experiencia para aulas posterio-
res.
En caso de lluvia persistente se debe tener un programa previs-
to de antemano; si la lluvia se prolonga varios días es mejor sus-
pender la actividad, pero este extremo no se da normalmente en las
fechas aconsejadas.

5.3. Modo de trabajo

. Conocer bien el sistema de trabajo es básico desde el principio.


· Hay que tener en cuenta que el aula es de duración limitada y que
cada día tiene su afán. Lo que no se haga un. día será irrecupera-
ble.
Corno norma práctica, todos los chicos deben ir provistos de pa-
pel y lápiz; un cuaderno de pastas duras y tamaño cuartilla es más
que suficiente. En el horario está previsto un tiempo durante el cual
los chicos elaboran sus notas y experiencias, y este aspecto ha de
ser cuidado por el equipo directivo, revisando los cuadernos y ani-
mando a que se hagan reflexiva y cuidadosamente. Deben ilustrar-
los y hacerlos con limpieza (dentro de lo que cabe, dadas las cir-
cunstancias), fecharlos y poner todo lo que han hecho a lo largo del
día, por qué lo han 'hecho, conclusiones, datos de interés, etc.
No· me resisto a transcribir parte de un texto del cuaderno de un
chaval de EGB, pues revela muchos detalles de profundidad y creo
que explica muy bien la validez del cuaderno, siempre que se le dé
importancia. He de hacer notar que el lago del que habla el chico
ya nos era conocido, así como sus habitantes:
"Eran las 5 de la tarde del día más .lluvioso que llevamos aquí,
una tormenta de verano·empezó con mucho viento, hacia las 3, y
que en el lago de la cercanía produjo un efecto llamativo: Antes in-
cluso de que el viento se hiciera fuerte observo un incremento de
actividad en las pacíficas tencas, las ranas croan más y los gallipa-
tos remueven el fondo aquí y allá. Los pájaros de la cercanía salen
y entran en sus nidos con rapidez. De pronto, y tan insospechada-
mente como comenzó, se han acallado y todo es un murmullo de
hojas y silencio. Después la tormenta. Y aún llueve, y suenan los
truenos en la lejanía de Gredos, cuando esa actividad resurge. Po-
co tiempo después la lluvia amaina, y luce un espléndido tiempo nu-
29

blado y silencioso. Huele la tierra mojada. Ahora hay bullicio de


animales, ruido y movimiento. Y pienso ahora si los animales tie-
nen algo· que les permite presentir los cambios de tiempo atmosfé-
rico".
El texto no puede ser más elocuente, pues el chico conduce sus
pensamientos desde los hechos observados, y comprobables por
cualquiera que. ande algo por el campo, hasta una pregunta cuya
respuesta aún no ha dado' plenamente la ciencia. Eso es en la prác-
tica el aula de la naturaleza.
El trabajo en equipo es ímportantísimo. El mejor sistema es el
de grupos autónomos de 6 a 10 chicos con un preceptor. Todos los
grupos realizarán un trabajo similar, que será presentado al finali-
zar el aula. En cursos de EGB es un factor decisivo para la moti-
vación el establecimiento de puntuaciones· a los equipos y la con-
cesión de premios a los mejores trabajos; éstos pueden consistir en
bibliografía (guías, claves, etc.) o material (cajas entomológicas,
mangas de caza, estuches de disección, etc.). Cada grupo debe rea-
lizar una ficha de experiencias del día (aparte del cuaderno perso-
nal) en la que n3:1Te lo hecho: observaciones, incidencias, capturas,
etc.
Para evitar deterioros en la flora o fauna es preciso que e! tra-
bajo de todos no se centre en una sola zona, en la que los estudios
y recogidas intensivas serían perjudiciales. En consecuencia, se de-
limitarán tantas zonas como grupos haya, procurando que tengan
características similares.
Cada grupo trabajará sólo en el lugar asignado, evitando entrar
en el de otros. Para ello se acotará el terreno mediante marcas de
la forma más natural posible.
Es. necesario insistir a los chicos acerca de la importancia de cui-
dar su territorio; no se capturarán más insectos de los necesarios;
se clasificará todo lo posible devolviendo gran parte de las mues-
tras al terreno de captura; se vigilarán nidos sin asustar a sus in-
quilinos; se anillará con cuidado de no estropear el plumaje de las
aves; se prestarán todos los cuidados necesarios a cualquier animal
enfermo o herido encontrado en la zona, etc.
Cada equipo hará un mapa ampliado y concreto de su zona) se-
ñalando en él primeramente Jos accidentes naturales que sirvan para
una rápida localización y orientación sobre el terreno. En ese ma-
pa -o en una copia de él- se señalarán las poblaciones de animal es
y plantas más destacadas, así como el lugar de capturas más inte-
resantes.
··­­­­·. .­·­�.._,__. µ_ , ...., J ,�..., _,...,.A,,_
_,,_,_..., ,., .;Í .

30

Las redes de anillamiento pueden permanecer fijas en una zo-


na distinta de las otras; allí irán los grupos cuando les correspon-
da; o bien pueden ser situadas cada día en una zona para ser vigi-
ladas por los que ocupen ese lugar, cosa ésta más adecuada, pues
ello ayudará al grupo a conocer mejor su fauna.
Todos los grupos, salvo uno -rotatorio- que atiende las re-
des de anillamiento, realizarán cada día, en sus respectivas zonas,
el mismo trabajo. Este será explicado en las clases teóricas.
Habrá dos tipos de clases, unas teóricas y otras prácticas. Las
clases teóricas tienen siempre como finalidad ayudar a los chicos a
entender los sistemas de trabajo de campo, por ej. anatomía, mon-
taje y clasificación de insectos, plantas, etc. Las clases teóricas se-
rán dadas por miembros especializados del equipo directivo.
Se ha de procurar que las sesiones teóricas sean breves y claras,
insistiendo en los puntos más importantes, preguntando a los chi-
cos por las posibles dudas, etc.
A veces es conveniente realizar una pequeña prueba de evalua-
ción de conocimientos, bien escrita -en este caso la realizará el pro-
fesor, quien luego la comentará personalmente con los chicos-,
bien oral a través del preceptor. En cualquier caso es tarea de éste
estimular la adquisición de conocimientos de los chicos de su gru-
po.
Las clases prácticas tienen como finalidad reforzar los conoci-
mientos adquiridos teóricamente y abrir nuevos cauces. Consistirán
en montaje e identificación de insectos, prensado de plantas, disec-
ciones, reconocimiento de aves, estudio de contenidos estomacales,
etc.
Las clases prácticas serán realizadas en grupos con la colabora-
ción de los preceptores -que dejarán hacer- y la supervisión del
equipo directivo.

S .4. Horarios

Dentro de este apartado se distinguen un horario habitual, tí-


pico de un día cualquiera del Campamento; y un horario detalla-
do de las actividades que pueden realizarse en cada uno de los días
del Aula.

Horario habitual:

8.30 Levantarse. Footing. Aseo


9.00 Desayuno
9. 30 Orden de tiendas
1 O. 00 Clase teórica
10.30 Trabajo de la mañana
13.00 Deportes
14.30 Comida
15 .15 Tiempo libre
16.00 Trabajo de la tarde
18.15 Merienda
18.30 Elaboración del cuaderno de experiencias
19.15 Juegos o continuación de trabajos
20.45 Realización de ficha de experiencias por equipos
21.15 Cena
22.00 Fuego de campamento. Anuncio de actividades del día si-
guiente.

Horario/Relación de trabajo para JO días:

Primer día

Llegada
Instalación
Comida
Introducción biológica y geológica al lugar
Visita al mismo
Delimitación de las zonas de trabajo
· Realización de mapas

Segundo día

Sesión teórica sobre los insectos: su captura y conservación


Recolección de insectos
Sesión teórica sobre el montaje de los insectos y su clasificación
Sesión práctica de anatomía de insectos, montaje y clasificación

Tercer día

Localización de nidos, observación de los mismos


Sesión teórica sobre aves: anillamiento
Identificación de aves
_.......,.,,,........, ---- --····
· ·--·- .. -�----�·»··,····-----······--.

32

Sesión teórica sobre la fauna de ríos y anfibios


Observación y recolección de peces y anfibios
Disección de algún ejemplar de anfibio y de un pez; estudio anató-
mico interno-externo
Clasificación y conservación de los ejemplares
Terrario

Cuarto día

Excursión biológica fuera de las zonas


Los fines de la excursión son varios: descanso, rastros y señales
Comprensión global de ecosistemas cerrados

Quinto día

Sesión teórica sobre plantas: estructura, recolección, herbario


Recolección de plantas. Transectos
Sesión teórica sobre prensado y clasificación de plantas
Prensado y clasificación de plantas
Estudio anatómico de varios tipos de plantas con sus elementos flo-
rales

Sexto día

Preparación de trampas de micromamíferos


Sesión teórica sobre los reptiles
Observación y captura moderada
Disección de algún ejemplar
Estudio anatómico externo-interno
Trampeo de micromamíferos

Séptimo día

Recogida del trampeo


Sesión teórica sobre clasificación de mamíferos y técnicas para sa-
ber la dieta alimenticia de las especies
Estudio de los contenidos estomacales de las capturas
Gasificación y conservación de las especies
Preparación de cebos para insectos nocturnos
Puesta de las trampas y cebos
Recolección del material hasta entrada la noche
33
Octavo día

Preparación, clasificación y montaje del material recogido la noche


anterior
Paseo geológico
Comienzo de la recopilación general del campamento

Noveno día

Sesión teórica sobre seguimiento de pistas, rastros, señales, etc.


Excursión por la zona en busca de señales
Evaluación de los resultados de anillamiento
Sigue la recopilación general

Décimo día

Integración e interrelación de todos los grupos, puesta en común


Informe sucinto: elaboración
Recogida del material para la realización del dossier
Entrega de premios (si los hubiere)
Despedida
Fin del Aula
Regreso
6. DOSSIER

La confección del dossier sobre el campamento es tarea funda-


mental para la recogida de experiencias y la continuidad de la la-
bor.
Se encargará de la realización del dossier al menos un compo-
nente. del equipo directivo, pero siempre en coordinación con los de-
más y con los preceptores.
El dossier debe ir acompañado de muestras que justifiquen lo
realizado y de archivo fotográfico. · Quedará en depósito en la sede
de Biología del organismo que haya realizado el aula.
En el dossier se explicará el trabajo desarrollado por cada gru-
po, con el nombre de sus componentes, mapas o croquis de las zo-
nas estudiadas y, en general, se recogerán de forma metódica y de-
tallada todas las actividades, normales y extraordinarias, efectúa-
das durante el campamento. '
7. PARTE FSPECIAL

Esta parte tiene como finalidad dar numerosas orientaciones


prácticas para el· desarrollo de los trabajos a efectuar en el aula.
Quiero advertir que no he pretendido abarcar todas las facetas
en que puede trabajar un biólogo de campo (tarea, por otra parte,
casi imposible), y así se advertirá la ausencia de muchas otras acti-
vidades realizables, ausencia consciente por la razón anterior y, en
general, por el espíritu que anima este tipo de experiencias didácti-
cas.
En la bibliografía final aparecen varios textos que exponen mul-
titud de trabajos de campo sencillos, que son también perfectamente
realizables; es más, no dudo de que algunos de ellos los lleve a la
práctica en un futuro. Además cada persona puede conocer otros
métodos, o enfocar lo que aquí se expone según su criterio perso-
nal. Mas todas esas opciones están contempladas desde el momen-
to de iniciar este trabajo, que sólo pretende, mediante el aporte de
unas experiencias, ayudar a llevar a la práctica una idea fundamen-
tal en la enseñanza moderna de las ciencias. Por ello mismo, se trata
de un guión flexible, sujeto a todo tipo de modificaciones, y preci-
samente en virtud de esas modificaciones han surgido a lo largo de
los años las distintas actividades que se han ido incorporando a la
dinámica del aula, ampliando su bagaje.
En resumen, el objetivo de esta parte no es simplemente ofre-·
cer trabajos para realizar en el campo, pues ya existen al respecto
obras magníficas, sino presentar un esquema práctico para el de-
. . ­­,­ � --·····-··-···· .­ �·�­­·­ ..

38

sarrollo de un aula didáctica en el medio ambiente, aspecto éste des-


cuidado en la enseñanza de las ciencias naturales en nuestro país,
y que indudablemente irá tomando auge, como ya ha sucedido en
otros países.
Además de las omisiones ya comentadas, y dado el carácter emi­
nentemente práctico de este guían, se han excluido de él los conte-
nidos de las sesiones teóricas, tales como anatomía de los insectos
y de las distintas clases de vertebrados, que pueden ser fácilmente
hallados en cualquier obra de zoología, de las que también se indi-
can varias en el apartado de bibliografía.

7.1. Introducción biológica y geológica al lugar.

Para esta introducción es absolutamente necesario que el equi-


po directivo, en los días anteriores al comienzo del aula, se haya in-
formado perfectamente de las condiciones del campamento. No es
preciso un conocimiento prolijo, pero sí poder dar Una visión ge-
neral de la flora y la fauna del lugar. Incluso es recomendable te-
ner una sesión eón audiovisuales, o un material impréso para que

de la zona.
y'
los chicos vayan aprendiendd -incluso antes 'del- comienzo del
aula- a reconocer las principales especies ·animales y vegetales
.
El equipo directivo ha de tener previstas las zonas donde va a
trabajar cada grupo, pues si no se retrasaría el coni¡�zo de los tra-
bajos. Las zonas han de ser biológicamente semejantes, pues se trata
de que los chicos aprendan a manejarse en el campo, yes recomen-
dable la homogeneidad en el desarrollo del campamento, pues de
lo contrario las sesiones conjuntas son complicadas y es difícil ob-
tener una visión de conjunto. Se recuerda que no se está haciendo
un estudio especializado de la zona, que sí tendría interés, pero no
es posible. y.. desvla de los objetivos.
Las marcas han de ser lo más naturales posible, por ejemplo me-
diante cartulinas numeradas, correspondiendo cada cartulina a un
equipo, cartulinas que deberán ser recogidas por los respectivos
equipos al final; pero puede hacerse sin ellas ayudándose de deta-
lles orográficos, naturales, etc., que eviten el uso de las cartulinas,
aunque eso es algo que hay que decidir sobre la marcha, siendo lo
frecuente que usemos los dos procedimientos (ver lámina 1). Lazo-
na no debe ser ni muy pe9-��¡;\a, .ni tampoco excesivamente grande.
Lo mejor es que no se tarde en recorrerla más de dos horas, prefe-
riblemente una y media.
r
..

t�J>IClfCIOriES ·:

: ..,,.,.J//'fO
.,,.,.. )EL /AIN<{TE".
N1v€L-

© : CAflT6LE5 p� S� iiALIZ AC.I D:-!

A s�t:i VIIC

LÁMINA 1

Mapa de una zona de trabajo realizado por un alumno y que. por su claridad y
sencillez, puede servir de modelo para otros.
. ---·- -··--.- ·._ ... -.·��-ry.1t1•-1.1o9-........
J' ·--. �
· '""���
· ff"'ff!)A r ••··�-, .i< W'��··,_,-,_... ..
�::r .. _._ ..._, ..... _ ...---····-

40

No existen mapas publicados que sirvan para el fin que se pre-


tende. Los mapas 1:25.000 son excesivamente amplios. En ocasio-
nes, los guardas forestales del ICONA tienen unos a menor escala
y que, aún sin servir completamente, son más detallados y permi-
ten una cierta aproximación. ·
Para realizar un mapa, en primer lugar hay que hacer un reco-
nocimiento y exploración del área. Hay que evitar siempre la exce-
siva complicación y el descender a pequeños detalles. Hay que po-
ner nombres e indicar la escala, al menos aproximadamente (así, por
ejemplo, en el mapa de la lámina 1, el norte se sitúa 45° a la izquier-
da de la línea S-1 a S-2; y la escala aproximada es de 1:100). En el
mapa se pueden emplear nombres generales (así, en la misma lámi-
na, los de sembrado, valla, comedor, etc.) que sean fácilmente iden-
tificables. Es útil usar lapiceros de colores, pues ayuda a la com-
prensión y claridad.
También conviene levantar un croquis topográfico, que se rea-
liza desde el mismo punto de vista del mapa.Es un plano hecho sólo
con unos trazos, con los detalles únicamente indispensables. Se in­
dicará también la escala aproximada y los signos topográficos con-
venidos. Se toma una hoja de papel y se señala el norte con una fle-
cha; se sitúa una cruz en el lugar del terreno donde uno se encuen-
tra, y en relación con él se van colocando los accidentes naturales
a una escala convenida. Puede completarse con la representación
de la altura mediante curvas de nivel.
Para el cálculo de alturas y distancias existen varios métodos.
Uno de ellos se basa en la semejanza de triángulos. Se planta un
palo de dimensiones conocidas a ciertadistancia del objeto cuya al-
tura se desea conocer; tendiéndose el observador en el suelo se busca
un punto en el que la trayectoria visual pase por el extremo del pa-
lo y por el punto más elevado del objeto que se quiere medir. Se
mide la distancia entre el observador y la base del palo, y se esta-
blece la relación:
AC AX (Lámina 2)

BC BY
siendo AC la distancia del observador a la base del objeto (por
ejemplo, un árbol), BC, la distancia entre el observador y la base
del palo, BY, la altura de éste, y AX la del árbol, que se desea ave-
riguar.
Otro método es colocar al pie del objeto a un chico de altura
41

AC AX
ec= ev

A B ·e
LÁMINA·2

Cálculo de alturas

conocida, y calcular a estima el número de veces que está conteni-


do en el objeto; para ello hay que situarse a una distancia del or-
den del doble de la que se supone que tiene el objeto que se desea
medir.

7 .2. Sesión teórica sobre eaptura y consenación de insectos.

Dada la degradación ambiental progresiva a la que vemos so-


metida a la Naturaleza, quiero recalcar que bajo ningún concepto
puede quedar justificada la recolección masiva, la destrucción de
ejemplares que no se vayan a utilizar, etc. ·
Asimismo, hay que tener en cuenta que aunque en nuestro país
no exista ninguna ley que proteja especies de insectos, hay algunos
cuyas poblaciones son 'alarmantemente bajas, tales como: Papilio
machaon, lphic/ides podalirius, Parnassius apollo, Cerambyx cer-
do, Rosalia alpina, Saturnia pyri, lucanus cervus, Calosoma syco-
phanta, Hydrous piceus, etc. Estas especies, si existen en la zona
de trabajo, deben no ser recolectadas o hacerlo de forma absolu-
..... ··{·· ··­· ­ •.. .,... ,"',.� _ �.

42

tamente cuidadosa en cuanto al número de ejemplares, procuran-


do además recolectar exclusivamente machos si se reconocen fácil-
mente de vis u.
El aula en la naturaleza preve estas situaciones, mentalizando
a los chicos desde el comienzo sobre la conservación de la natura-
leza. No basta que los chicos --como frecuentemente ocurre- la-
menten las destrucciones de rapaces o mamíferos especialmente pro-
tegidos; si ellos no valoran la vida de un árbol o de un insecto, no
sirve lo otro. Y esto se les insiste con pequeños detalles, así por
ejemplo, toda piedra removida ha _de ser colocada otra vez en su
sitio, ya que el microsistema allí logrado ha podido tardar años en
formarse, etc.
Los hábitats deben ser conservados, pues de nada serviría que
no se recolectaran especies si luego se las priva de su planta nutri- ·
cia, o de su hábitat protector, como ocurre en España con la rece-
sión de los robledales, que son básicos en el ciclo vital del Lucanus
cervus.
Los insectos se recogen con cazamariposas (mangas de caza en
general), con la mano, con pinzas, etc: .
Lugares adecuados para la recolección de insectos son las pra-
deras pobladas de gramíneas, los bosques caducifolios; las laderas
de montañas con flora variada suelen ser un fabuloso hábitat de le-
pidópteros y coleópteros; los cursos de agua son ricos en odonatos,
y si son fríos, rápidos y con cobertura vegetal, es muy fácil encon-
trar tricópteros, efemerópteros y neurópteros. Aparte, lógicamen-
te, de la riqueza en larvas de todo tipo, interesantísimas por las
adaptaciones alimenticias, respiratorias y de fijación que presentan.

Las grandes espigas de Verbascum y otras plantas con este tipo


de inflorescencias son particularmente densas en poblaciones de he-
mípteros, así como las compuestas espinosas. En cambio sobre las
umbelíferas y compuestas no espinosas son más frecuentes ciertos
grupos de coleópteros y también himenópteros y dípteros. En zo-
nas especialmente densas en moscas y tábanos es muy frecuente en-
contrar sus predadores naturales, tales como asílidos, libélulas, y
ciertos neurópteros como los del género Nemoptera y Ascalaphus.
Precisamente con este género realizamos en Torremocha, donde
eran muy frecuentes el A. macaronianus y el A. libelluloides, así co-
mo diversas especies del género Tabanus, una experiencia para es-
tudiar el comportamiento predador de esos insectos respecto a los
tábanos. Para ello, de un palo largo se suspendía por medio de un
b
r/·.
43
r:
r· fino nylon un tábano, y se balanceaba en la zona donde volaban
! los Ascalaphus. El ataque, que no siempre se producía, comenza-
ba con un vuelo estático propiciado por las alas posteriores, tras lo
1 cual el insecto se lanzaba en picado sobre el tábano, golpeándolo,
1
pero sin llevárselo nunca.
Siguiendo con la recolección de insectos, los lepidópteros diur-
nos -salvo algunas especies de abdomen grueso a las que se mata
1
¡ igual que a las nocturnas de cierto tamaño- una vez capturados,
se matan mediante una presión en el toráx producida con los de-
dos, provocando la muerte por asfixia.
Los otros insectos se matan en una cámara de gas, que puede
estar realizada de varias formas, aconsejándose el frasco con serrín
de corcho y con éter acético, por la rapidez de actuación, y por le
flexible q.ue deja a los insectos para su ulterior preparación. Las ho-
jas de laurel machacadas son también un buen método.
Las libélulas, tales como Aeschna y Libe/lula, presentan un in-
conveniente en su preparación, y es que el abdomen su pudre, en-
cogiéndose y decolorándose. En evitación de esto se debe tener al
animal vivo durante 48 horas para que vacíe completamente el trac-
to digestivo.
En el caso de lepidópteros nocturnos se les debe matar inyectán-
doles una gota de ácido nicotínico, en la parte inferior del tórax.
Este compuesto se obtiene con alcohol y filtros de pipas o boqui-
llas. Una vez que tiene una concentración suficiente se conserva en
un frasco. Hay que procurar que la aguja hipodérmica sea fina.
Tanto los lepidópteros como, en general, los insectos con alas
amplias, deben ser preparados en el extendedor de alas, aparato de
fácil construcción.
Los ortópteros es costumbre prepararlos con las alas del lado de-
recho extendidas, así se conoce la morfología del animal bajo sus
dos aspectos.
Si el abdomen del animal es muy grueso -cosa que ocurre con
los Ephippiger, Cicada, Locusta, Cossus, etc.- y no es muy duro
en su revestimiento quitinoso, es esencial practicar una incisión ven-
tral a todo lo largo del abdomen, en la zona media, y con unas pin-
zas extraer todas las vísceras, rellenando posteriormente con algo-
dón y pegando la abertura con imedio o similar.
Los lepidópteros nocturnos se cazan, salvo las especies que aun-
que sus características morfológicas sean de Heteroceros, sin em-
bargo son de hábitos diurnos, como las Zygaena, mediante proce--
dimientos especiales:
44

a) Luz; lo mejor es con lámparas de mercurio, pero es necesa-


rio un grupo autógeno propio y eso es poco menos que imposible.
El procedimiento casero es mediante lámparas o faroles de petró-
leo. Atrae sobre todo a especies menores. El farol se coloca suspen-
dido de una rama, y se extiende detrás una sábana blanca y deba-
jo otra. Los animales atraídos chocan con aquélla, cayendo a la del
suelo.

b) Cebos; el úriico del que tengo su eficacia probada es el com-


. puesto con azúcar, 2 Kg, cerveza negra, 300 ce, y varias frutas (ci-
ruelas, peras, etc.) pasadas. Esto sedeja macerar y fermentar du-
rante un par de días, y sobre las 9 de la tarde se aplica en troncos
de árboles, muros, piedras, etc., cuidando de señalar en un mapa
dónde se han situado. A las dos horas se pueden revisar los cebos.
Esta modalidad de cebado tiene la ventaja de atraer otros mu-
chos insectos -aparte de hormigas- tales como dermápteros, cier-
tos coleópteros, neurópteros del género Chrysopa, y satíridos du-
rante el día.

e) Atracción con hembras; si se consiguen larvas (orugas) de Le­


pidópteros noctunios, se pueden criar con la planta nutricia -
normalmente sobre la que están- y luego una vez completada la
metamorfosis, se ve si son hembras, y en ese caso atraen a los ma-
chos de la misma especie. Esto es válido para ciertas especies difí-
ciles de encontrar de otro modo, y es un método eficacísimo. La
hembra se debe colocar en una pequeña jaula de grillo. En general
las noches de verano tormentosas dan buenos resultados con cual-
quiera de los tres métodos> siendo peores las de luna clara.
Otros insectos pueden ser cebados _cori carne, frutas en fermen-
tación, queso, etc. Para ello se cava un hoyo de paredes lisas y unas
15 cm de profundidad, en el que se deposita el cebo. Es relativa-
mente fácil obtener coleópteros, aparte de hormigas. Si las tram-
pas se ponen de noche, y en las cercanías .hay zorros, éstos saquean
infaliblemeute las trampas. En otras ocasiones son pequeños me-
dores los que lo hacen.
De las mangas de caza hay que señalar: si se construyen, enton-
ces hay que procurar que sean largas -la red propiamente dicha=-
de un material fino y resistente a la vez, fino para evitar que dañe
a los insectos en el momento dé ser capturados, y resistente porque
es fácii �-;ue choque contra ramas y en ocasiones con plantas espi .
nosas. Si ce compra, compensaque sea '1� las de aro plegable, pues
�·

45

es fácil de llevar; y además existen modelos con un dispositivo en


abrazadera para el mango, lo que permite coger un palo en el cam-
po, y no ir con él. De cualquier forma, si se pueden llevar mangos
de cepillos de barrer, éstos son los mejores.
Los insectos tales como coleópteros, hemípteros, y otros órde-
nes han de ser preparados convenientemente, mediante el empleo
de agujas entomológicas y situándoles las patas de modo natural.
Para ello aconsejo el empleo de una plancha de corcho blanco, en
el que es fácil clavar otras agujas que servirán para ir disponiendo
las patas del animal en posición natural', dejándolos así unos días
-que variarán según la humedad de la época y del lugar- hasta
que se hayan endurecido.
Un procedimiento para obtener pequeños insectos -y en gene-
ral fauna edáfica- es el siguiente: se recoge tierra y hojarasca en
una bolsa. Si parte del material se coloca en un embudo de unos
lC cm de diámetro, y a la boca del embudo se sitúa una Jámpara,
los animales tenderán a huir de la luz refugiándose en las capas ba-
jas, llegando a caer finalmente por el embudo. Con colocar un va-
so de precipitados debajo bastaría para recoger posteriormente los
animales.
L& cámara de gas debe evitarse que esté con algodón, pues los
animales al entrar allí y comenzar a sentir los efectos del éter, se
excitan enormemente y se refugian en el algodón, mordiéndolo,
siendo posteriormente muy difícil quitárselo de la boca sin peligro
de romper algo. Desde luego es preferible el corcho; éste se debe
remcjar, pero en ningún caso debe quedar líquido en el frasco. Hay
que evitar, por otra parte, echar mucho éter, y sobre todo prepa-
rar la cámara y usarla horas más tarde, pues ocurre a veces que el
éter, que se gasifica, provoca una apertura violenta de la tapade-
ra, e incluso la rotura del cristal. Si se está trabajando con la cá-
mara de continuo no existe este problema, pues no se producen nun-
ca grandes acúmulos de gas. En esos casos, y cuando veamos que
los animales tardan en morir, hay que volver a renovar el éter.
Para la clasificación se pueden usar guías, que existen en cali-
dad suficiente como para que los chicos sean capaces de reconocer
las familias en muchos casos. Los datos de fecha de captura y de
identificación del animal se ponen en una etiqueta de cartulina blan-
ca Je 2 cm x l cm; por arriba los del insecto: familia, género y es-
pecie. Por debajo los del recolector, el lugar y la fecha.
Finalmente se aconseja el colocar en las cajas entomológicas un
líquido preservativo -la esencia de mirbana es francamente
'
46

buena- que evite la entrada del Anthrenus. Este líquido se sitúa


1
en los frascos de Sauvinet.
La colección general del campamento deberá ser custodiada por
el colegio ­o ente organizador-, pero es muy positivo que cada
chico se procure una a lo largo del aula, evitando la destrucción ma-
siva de las especies que escaseen, aparte de las ya mencionadas.
En cuanto a la taxonomía de insectos, se puede introducir a los
chicos en aquellos grupos de mayor relieve dentro de la zona, dán-
doles un criterio básico de diferenciación, que puede ser el que si-
gue, modificado del que aparece en ''Actividades para un joven na-
turalista" (ver bibliografía):

1 . Con alas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
Sin alas 3
2. Un par de alas Dípteros
Dos pares de alas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
3. Pequeños, en la piel de
animales y aves Afanípteros
Con 3er. par de patas muy desarrollado.
Frecuentemente en plantas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Ortópteros
Con un par de tenazas al final del abdomen ... Dermápteros
Pequeños, negros o castaños, en
el suelo o en plantas (hormigas) . . . . . . . . . . . . Himenópteros
4. Alas de dos clases distintas 5
Dos pares de alas iguales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
5. Sobre las plantas. Con forma triangular
(chinches de campo) Hemípteros
Saltamontes clásicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Ortópteros
Las alas superiores recubren totalmente las inferiores
(escarabajos) Coleópteros
6. Alas transparentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Alas cubiertas de "polvo" 8
7. Abejas y avispas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Himenópteros
No lo anterior . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
8. Con las alas plegadas hacia arriba . . . . . . . . . . . Lepidópteros
(diurnos)
Con las alas plegadas sobre el cuerpo . . . . . . Lepidópteros
(nocturnos)
9. Cuerpo largo y derecho, con colores brillantes
en ocasiones (libélulas) Odonatos
No libélulas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Neurópteros y otros.
47

7.3. Disección de un pez1

Aconsejamos como ejemplar idóneo un ciprínido de regular ta-


maño (25 a 35 cm).
Morfología externa: Observar boca terminal. Labios sostenidos
por mandíbulas y maxilas; la primera, inferior, móvil sobre la su-
perior, y protráctiles. Presencia de barbillas táctiles. Realizar dibu-
jo. Hacia atrás el opérculo cubre las branquias.
Diferenciar las aletas (los tipos existentes y posibles variaciones
respecto al patrón común), y contar el número de radios en cada
una. Observar al microscopio las escamas, arrancando una de las
corrientes y otra de la línea lateral. Contar el número de las corres-
pondientes a la línea lateral. Junto a la boca y al ojo lateral, dibu-
jar la situación de los orificios nasales.
Observar después los orificios del tronco: ano, orificio sexual y
urinario, en la correspondiente papila.
Vísceras abdominales: practicar una incisión por la cara ventral,
de atrás a delante, a partir del orificio anal hasta la altura de las
branquias. En los dos extremos de este corte longitudinal, practi-
car otros transversales, hacia ambos lados. Abatir ambas partes la-
terales, arrastrando las espinas costales o cortándolas por el borde
lateral interno. Realizar un dibujo del conjunto visceral, complejo
de asas intestinales y lóbulos hepáticos.
Interpretar desenvolviendo: esófago, estómago, píloro junto a
masivos apéndices pilóricos; asas intestinales y recto con ano en la
papila ano-génito-urinaria; hígado, dividido en lóbulos; vesícula bi-
liar de gran tamaño, conducto cístico y canales hepáticos; páncreas
y bazo difusos.
Si se corta el tubo digestivo por debajo del estómago y se sepa-
ra del cuerpo junto con las demás vísceras mencionadas, aparece la
vejiga natatoria de dos lóbulos, con un conducto que une el poste-
rior con el esófago. Por debajo se puede observar el sistema uro-
genital, que es de sexos separados: los testículos con dos largos cor-
dones amarillentos y conductillos vertiendo a un canal deferente que
alcanza el poro sexual; u ovarios que presentan una disposición si-
milar; los conductos se fusionan en una vagina media que termina
en un poro sexual.

1 Adaptado del libro de prácticas de cordadas publicado por el Centro de Bio-


logía Experimental de los Pirineos. Aprovecho la ocasión para recomendar vivamente
esta obra, cuya referencia bibliográfica aparece al final.
48

Los riñones, de forma similar pero confluyentes en la línea me-


dia, constituyen los cuerpos de Wolf y vierten en la vejiga, que pro-
sigue al exterior por una uretra. Los orificios anal, sexual y urina-
rio se disponen uno tras otro sobre la correspondiente papila'.
Realizar dibujos de los mencionados órganos de la cavidad ge-
neral y de los digestivos desenvueltos.
Cevidad branquial: en conjunto corresponde a la región del
"cuello", que termina en la boca. Para su disección conviene pro-
seguir el corte ventro-sagital hacia delante hacta algo más atrás de
la mandíbula. Dos incisiones más se practicarán entre el punto de
inserción del opérculo y el límite anterior antes indicado, y otras
dos, también oblicuas, a partir del extremo del corte sagital, siguien-
do la inserción del opérculo con el cráneo. Convenientemente aba-
tidas esas partes dejan al descubierto los arcos branquiales con las
branquias pectiniformes a cada lado. En el centro se descubre el co-
razón, con un ventrículo con seno venoso y ·ma aurícula por de-
bajo; del ventrículo sale el cono arterial con pares aórticos. Reali-
zar el correspondiente dibujo.
La adecuada sección de los arcos branquiales deja al descubierto
la cavidad bucal. En el barbo· no hay dientes mandibulares, éstos
son típicos de los predadores; es impresionante, por ejemplo, el as-
pecto de la boca de un lucio desarrollado. La lengua es poco mó-
vil e imperfecta; Comprobar que no hay comunicación entre las fo­
sas nasales y la cavidad buco-farfngea,

7.4� Disección y estudio anatómico de un anuro.

Aunque lo más fácil es hacerla con una rana, sin embargo por
claridad y tamaño esrecomendable utilizar un buen ejemplar hem-
bra de sapo común. ·
Aspecto exterior y piel: Cuerpo abombado y carente de cola. Di­.
fícil de apreciar el cuello; miembros posteriores. más desarrollados
que los anteriores, más fuertes y largos> adaptados para el salto; 4
dedos en la mano y 5 en el pie. Sobre la punta de la cabeza un par
de orificios nasales usados .para la respiración cuando el animal flota'
en el agua. Obsérvese la disposición de los ojos y narinas, que per-
miten al animal sumergirse casi porcompleto y "sin embargo respi-
rar y ver al mismo tiempo. Boca muy .amplia, posiblemente sin nin-
guna clase de dientes. Orificio cloacal situado entre lasalida de las
patas posteriores. La piel es extraordinariamente rugosa, muy hu-
49

medecida. Observar las glándulas parótidas. Se puede proceder a


separar la piel y estudiar su grosor y vascularización.
Anatomía interna: Cortar los músculos del tronco ventralmen-
te y a lo largo, llegando casi a la boca. Cortar el esternón justo por
debajo, y la pared del cuerpo a nivel de las axilas; levantar. Dise-
car la membrana pericárdica; se levantan los lóbulos hepáticos y se
retiran los intestinales. Realizar un dibujo general del conjunto. En
ocasiones los pulmones quedan completamente hinchados, permi-
tiendo estudiar mejor su estructura.
A cada lado de la lengua se observan pequeñas masas rojizas,
que constituyen el tiroides. Hacia delante, y próximo a la mandí-
bula, está el timo.
Corazón, con ventrículo único; debajo, y en comunicación con
el bulbo arterial, hasta tres pares de arcos aórticos; encima, dos
aurículas. Dando un corte lateral al corazón, se diferencia la aurí-
cula derecha con serio venoso, mayor que la izquierda; se comuni-
can ambas con el ventrículo, musculado y de gruesas paredes. In-
tentar diferenciar las arterias pulmonares.
Junto a la faringe desemboca una corta tráquea, que en el caso
de los machos lleva un rudimentario aparato fonador. Esófago en
posición dorsal seguido de estómago y corto intestino. Se puede cor-
tar el tubo digestivo a mitad del esófago; cortar los mesenterios in-
testinales y desdoblarlos; cortar por el recto, antes de la cloaca, y
dibujar aparte este conjunto.
Los órganos excretores y genitales se hallan debajo del tubo di-
gestivo, suspendidos por un mesenterio en la pared dorsal del cuer-
po, a cada lado de la columna vertebral. Mantienen estrechas rela-
ciones; se componen de un par de glándulas sexuales, un par de ri-
ñones y 2 pares de conductos. Sexos separados.
Testículos: 2 cuerpos elípticos de color amarillento blanqueci-
no, colocados sobre la faz ventral de los riñones, los cuales quedan
debajo y al descubierto, levantando algo aquéllos; comunican con
los riñones por medio de conductillos, que desembocan a su vez en
el uréter.
Los ovarios son glándulas voluminosas de paredes finas, cayen-
do los huevos en la cavidad general.

7 .5. Observación de anfibios y reptiles

Los consejos que aquí se exponen no garantizan el éxito, pues


50

las circunstancias de tiempo y lugar son las que nos darán la clave.
Lo mejor es conocer las -costumbres de las especies que pretende-
mos recolectar u observar. Así, la salamandra es fácil de encontrar
-en los sitios donde vive- tras una lluvia, los sapos son comunes
en esas circunstancias, y también antes de una tormenta; por supues-
to, en la época de celo se les puede encontrar en gran número en
charcas, cursos de agua, etc.
El momento mejor es la noche, pero se presenta el inconveniente
de la falta de luz, que impide ver animales miméticos en algún gra-
do, y que ante el ruido responden con la inmovilidad. Por ello, las
horas cercanas a la noche -crepúsculo y amanecer- son las reco-
mendables. Los anfibios, debido a su tipo de respiración, que les
obliga a tener húmeda la piel, sólo se mueven cuando el ambiente
externo no es muy caluroso. Los reptiles, en cambio, sí se pueden
ver apleno día, en concreto ofidios y lacértidos, que gustan de to-
mar el sol, con el fin de termorregularse.
Si el campamento no posee curso de agua o laguna, es muy pro-
bable que, salvo el sapo común, no se vea ningún otro anfibio. En
el verano sí es fácil ver las larvas de los anfibios, pues han tenido
su época reproductora en primavera. Estas larvas -renacuajos-
son totalmente acuáticas y por lo tanto se las ve en charcas de cierta
importancia y en ríos.
Durante la noche es relativamente frecuente encontrar -en los
lugares donde existen- diversos anfibios (sapo común, sapo corre-
dor, sapo partero y salamandra) desplazándose por las carreteras.
Durante el día es fácil encontrar sapos debajo de piedras en zonas
húmedas. Las ranas siempre viven ligadas a cursos de agua, y es allí
donde se las encuentra. No importa que salten al agua, pues poco
tiempo después regresan, tras hacer una prospección visual desde
el agua.
Para su conservación se emplea, o bien el formol al 8 % ó al-
cohol al 60/70 % . En las especies grandes es conveniente inyectar-
las. El formol decolora los ejemplares y los deja muy rígidos, aparte
de que provoca irritaciones en la conjuntiva y lágrimas, pero es mu-
cho más barato que el alcohol. 1

-, Los anfibios presentan como defensa un conjunto de glándulas


dérmicas que segregan sustancias tóxicas con las que recubren el
dorso (hasta ahora no he visto un sólo sapo escupiendo), para con
ello no ser devorados por sus enemigos; no es una defénsa eficaz
en todos los casos, pero si los cogemos con la mano y fuego toca-
mos las mucosas -nasal, bucal o conjuntiva- podemos sufrir irri-
taciones molestas.
51

Los reptiles son venenosos en muchos casos, pero en España,


realmente peligrosos sólo lo son las víboras, que prácticamente son
inconfundibles por su aspecto: corto y ancho cuerpo, dibujo en zig-
zag, la cabeza baja, la pupila vertical y la inexistencia de placas ce-
fálicas. Los otros ofidios, o carecen de veneno o de posibilidad real
de inyectarlo por la atrasada posición del diente inoculador, corno
ocurre en la culebra bastarda {Malpolon monspessulanus). '.
Los anfibios no deben ser retenidos en la mano con fuerza, pues
aparte de que son lentos en huir, el tenerlos excesivo tiempo puede
resultar les fatal, si se Ies seca la piel, ya que- en. ese caso se, asfixia -
rían: <,
' :

Los lagartos, que muerden con fuerza tendiendo 11 no soltar, por


la disposición hacia ¡Ítrás de los dientecillos que tapizan sus man-
díbulas, deben ser cogidos por la cabeza, teniendo el cuerpo en la
palma de la mano. En esa posición no suelen moverse. Nunca se
les debe coger por la cola. Para -atraparlos, aparte del clásico pro-
cedimiento del pañuelo -que se usa cuando el animal está acorra-
lado, mordiendo el pañuelo que se le ofrece-«, se cazan con un la-
zo corredizo atado a un palo, pues urra vez localizado un ejemplar,
lo normal es que se refugie en una rendija del terreno. Se trata en-
tonces de esperar a que salga, y al asomar cerrar el lazo, que pre-
viamente habremos colocado a la salid'á de su refugio. El humo los
hace salir rápidamente, pero hay que tener cuidado con este pro-
cedimiento.

7 .6. Obsenación de aves en el campo.

Se requiere una cierta práctica para. reconocerlas a simple vista


o con prismáticos. Para ello es muy conveniente que los chicos ha:
gan salidas con tal fin, acompañados de un monitor más experto
y con una buena guía de aves. Además, se deben saber distinguir
detalles generales de la forma del ave:

- si es grácil o no.
- ·..:...._ estructura de-la e-ala-;-
- tamaño relativo y forma del pico.
- colores más destacados.
- tamaño aproximado (comparar con objeto cercano conoci-
. do, rama, piña, etc.). '
- vuelo.
52

Se da por sabido que la mejor edad para comenzar el estudio


intuitivo de las aves es la de la niñ.ez, por lo que el aula de la natu-
raleza representa en este terreno un instrumento formidable, que hay
que saber explotar, aún a sabiendas de que con frecuencia la esca-
sez de datos correctos al principio impide a los chicos conseguir los
frutos que desean desde un inicio.
Los chicos deben hacer sus salidas en pequeños grupos, silen-
ciosos, con vestidos de colores no chillones, y con el sol de espal-
das, para evitar el deslumbramiento y la no visión.
A primeras horas de la mañ.ana es cuando más aves se pueden
ver, pues en ese momento están en su máxima actividad.

7 .7. Disección de codorniz.

Para que la realización de esta práctica sea provechosa, es con-


veniente estudiar antes, en alguno de los libros complementarios,
las características más sobresalientes de la anatomía de las aves. To-
do el material de la práctica se reduce a una codorniz (que puede
ser sustituida por otra ave) y al correspondiente equipo de disección.
Hay que diseccionar finamente para evitar deterioros en los de-
licados órganos internos del ave. La disección debe realizarse en una
cubeta que tenga algo de agua. Ciertas vísceras deben ser observa-
das en una cubeta aparte que también contenga agua.
Disección de las cavidades del cuerpo: realizar un corte sagital
desde la cloaca hasta la base inferior del pico, que interese la piel,
en posición ventral. Disecar la piel y abatirla, pudiendo ser sujeta-
da con alfileres.
Disección del cuello: localización de tráquea, esófago, timo,
glándula tiroides y buche.
Cortar el esternón, tras la observación de su estructura. Tratar
de observar la inserción de los músculos del vuelo en el mismo. Cor-
tar por cada costado del vientre los músculos ventrales de la pared,
eliminándolos y dejando al descubierto las vísceras del tronco. No
arrancar el buche.
Desenvolver los pulmones. Extraer el corazón cortando los cua-
tro vasos. Situarlo en agua y fijarse en las cuatro cavidades y en los
cuatro vasos, que nos hablan de una circulación doble y completa.
Pasar a disecar el tubo digestivo, extendiéndolo por completo
fuera, en una cubeta. Interpretar mediante un dibujo el hígado, pán-
53

creas (en asas digestivas duodenales), orificios cloacales, recto, in-


testino delgado y grueso, buche y molleja (observar la potencia mus-
cular de esta última disecándola), pequeño bazo y esófago. Si es po-
sible, observar los conductos colédocos, desde el hígado al duode-
no, y los conductos pancreáticos. En el hígado tener mucho cuida-
do de no romper la vesícula biliar, situada al fondo, de fuerte co-
lor verde.
Procurar sacar la parte cloacal disecando los ciegos intestinales,
los uréteres y los conductos deferentes. Observar los riñones, que
son voluminosos y trilobulados, dispuestos detrás del peritoneo, sin
vejiga urinaria, y las cápsulas suprarrenales, amarillas, situadas so-
bre los riñones.
Organos genitales: los masculinos son simétricos, con testículos
blancuzcos.· Por el contrario, en las hembras se observará la acu-
sada asimetría de los oviductos y del desarrollo de los ovarios. Ex-
plicar la razón de esta asimetría.
Pulmones: realizar un dibujo e interpretar, si son visibles, los
conductos a los sacos aéreos. Observar los bronquios y la siringe,
poco desarrollada.
Ojo: intentar diferenciar los tres párpados, entre ellos la mem-
brana nictitante.

7 .8. Disección de un mamífero.

Aconsejamos llevar, para su disección, algún ejemplar de cobay�


al aula. Debe matarse con cloroformo, bajo campana:
Los mamíferos poseen dlafragma separador de ambas cavida-
des, torácica y abdominal. Conviene empezar por la disección de
las vísceras abdominales.
Fijar convenientemente por las cuatro patas en posición ''decú-
bito' supina".
Cortes en la piel: sagital ventral desde 1 cm por debajo del ex-
tremo anterior de la boca hasta 1 cm antes del orificio urogenital.
Practicar un corte en cruz a la altura de los miembros anteriores
hasta la muñeca, y otro en arco en los posteriores hasta el tobillo.
Abatir .la-piel. Observar la musculatura dérmica.
El corte en la pared muscular se debe realizar mediante la son-
da. Una vez practicado, hacer un dibujo de la disposición de las vís-
ceras sin extraer.
'Disecar y extraer el tubo digestivo, cortando por el recto y por
54

el duodeno. Extender en cubeta el tubo digestivo y observar el vo-


luminoso ciego, yeyuno e íleon; respetar el mesenterio y observar
las circunvoluciones, así como la conexión entre el intestino delga-
do y el grueso, y las de ambos con el ciego. Realizar dibujos.
A continuación disecar la parte anterior del tubo digestivo has-
ta el esófago; extraer el hígado y el estómago; contar los lóbulos
hepáticos y examinar la vesícula biliar (sin reventarla) y el colédo-
co, que desemboca al principio.del duodeno. Observar éste, el pán-
creas y su canal, y el bazo.
Organos urogenitales: situados también en la cavidad abdomi-
nal.
Observar y realizar dibujo de riñones, cápsulas suprarrenales,,
uréteres (procurando no confundirlos con .ligamentos suspensores
de los testículos, en el caso de que sea macho), vesícula urinaria y
canal de expulsión o uretra. Observar la forma externa de los riño-
nes y realizar un corte "sagital". Observar el perineo separador de
los conductos urogenitales y recto.
En machos distinguir: testículos y ligamentos suspensores, con
canal deferente saliendo del epidídimo; relaciones con la uretra; dis-
posición de glándulas anejas: vesículas seminales y próstata; cuer-
po cavernoso acompañado de hueso penial.
En hembras: ovarios y conductos excretores: conductos uterinos,
oviductos con pabellón; base del útero comunicando con vagina,
terminada en vulva.
Vísceras torácicas: disección de órganos circulatorios y respira-
torios. Cortar las costillas ventrolateralmente, desprendiendo el es-
ternón y la parte ventral de las mismas. Tratar de respetar el· dia-
fragma separador de ambas cavidades. Situar los pulmones en re-
gión lateral simétrica, rodeados de la pleura. Eri el centro, región
impar albergando el corazón. Observar estructura esponjosa, y si
es posible, lobular y asimétrica, de los pulmones; bronquios y trá-
quea; posición relativa de ésta respecto al esófago; aberturas de am-
bos conductos en la cavidad bucal (laringe y faringe). Corazón y ti-
mo. Disecar corazón: reconocer cavidades y vasos. Corte transver-
sal reconociendo la anatomía de los ventrículos.
Es recomendable que, para el mejor estudio del corazón mam-
maliano, se recurra a la disección de uno perteneciente a un cerdo
o cordero, ya que el tamaño permite un mejor estudio. En ocasio-
nes es fácil, en el despacho de carnes del pueblo cercano al aula,
reservar un par de corazones, e incluso otras vísceras.
55

7 .9. Seguhniento de· rastros y señales.

A este respecto recomendamos al lector que consulte la guía que


sobre el tema ha publicado Omega, y que aparece al final, en la bi-
bliografía.
En este punto nos ceñiremos exclusivamente a los mamíferos.
Los mamíferos salvajes, a excepción de los murciélagos, son, en
general, huidizos y difíciles de ver, pues · sus hábitos son habitual-
mente nocturnos o "crepusculares; y además gozan de buen oído y
olfato, detectando nuestra presencia con facilidad.
. Ciertos animales. son más. visibles: algunos roedores, las ardillas,
conejos en.la lejanía; rio es .diflcil.toparse con un zorro, que siem-
pre nos habrá visto antes "Y pone­ya tierra por medio. Los topos se
pueden descubrir por sus toperas, pero es raro verlos en el exterior.
Desde luego, el silencio y la quietud en un mismo lugar nos pue-
den permitir ver las evoluciones de ratas de agua, ratones, topillos,
etc.
Los gamos y ciervos, aparte de que en reservas se han acostum-
brado a la presencia humana, en .otros puntos sólo se reconocen por
sus rastros. y. señales sobre las cortezas de' los árboles .. Lo mismo
ocurre..con los jabalíes; .4e:los--qce es fácil ver restos de pelo en sus
rebozaderos, .o. tierra removida bajo los árboles. .
Es común entre· los .anímales el tener sendas regulares para la
búsqueda del alimento;. enesas sendas la vegetación se abate; es fre-
cuente que vayan por 'hondonadás del terreno, o pegados a muros
de tierra, cosa que ocurre. cuando.recorren un arroyo excavado. En
esas ocasiones, si el suelo es húmedo, dejan sus huellas en el terre-
no.
Las madrigueras se pueden. descubrir por restos en el exterior,
hablándonos eltamáño de la entrada ele su.posible inquilino. ·Los
tejones hacen la entradaen tobogán, y suelen ser grandes. Los to-
pillos, ratones de campo y musarañas excavan madrigueras con en-
trada de 25 a 50mm.>Las ratas.iaveces, ocupan las de .conejos, y
los zorros las de· tejón;
Las marcas dentarias dejadas por roedores y carnívoros son dis-
tinguibles por la disposición de los dientes en estos animales. En el
caso de los roedores se marcan especialmente los incisivos, y en los
carnívoros se notan muy bien los caninos, o las muelas carniceras.
Las ardillas trabajan las piñas completamente y tienen comede-
ros usuales, que se notan porque bajo el árbol que usan regularmen-
te existen muchas piñas trabajadas. Es fácil encontrar varias piñas
56

frescas a primera hora de la mañana, e incluso a la ardilla faenan-


do si se acerca uno silenciosamente (no puedo dejar de expresar mi
gozo al recordar esos descubrimientos, acompañado de algún chi-
co, en las frescas mañanas de aulas pasadas).
El zorro deja la cabeza de los pájaros que atrapa; los mecho-
nes de pelo dejados sobre zarzales ayudan a la identificación de ani­
males que hayan pasado por allí.

7.10. Fórmulas dentarias.

INSECTÍVOROS
· Erinaceus 3133
2123
Sorex 1513
1113
Crocidura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . 1313
1113

Desmana, Talpa 3143


3143

QUIROPTEROS
Vespertitio, Nycteris 2113
3123

Rhinolophus . .... .. . ... . .. . . ... .. .. . .. .. .. . . 1123


2133

Nyctalus 2123
3123

LAGOMORFOS
Lepus, Oryctolagus 1(1)033
1 023

ROEDORES
Marmota, Sciurus . . . . . . . .. .. . .. .. . . . . . .. .. . .. .. 1023
1013
57

Glis 1013
1013
Apodemus, Cricetus, Microtus, Mus,
Pitimys, Rattus 1003
1003
CARNIVOROS
Canis, Vu/pes 3142
3143
Genetta, Herpestes 3142
3142
Me/es 3131, a veces 3141
3142 3142
Mustela 3131
3132
Lutra 3132
3132
Martes 3141
3142
Fe/is 3131
3121
Lynx 3121
3121

ARTIODACTILOS
Sus :...................... 3143
3143

Cervus . .. .. 0133
4033
Capra, Capreolus, Dama, Ovis,
Rupicapra 0033
4033
58

7 .11. Trampeo de micromamíferos.

Esta práctica, recomendable sólo como uso científico, se justi-


fica --en un aula de la naturaleza- en cuanto que supone enseñar
a los chicos otra técnica de campo; se ha de realizar con mesura,
una o dos veces, para evitar un desgaste excesivo de la fauna.
Una vez realizada la captura, los ejemplares son sometidos a di-
sección estomacal, con lo que realizamos otra actividad, cual es el
estudio de los contenidos estomacales, y con ello de la dieta alimen-
ticia; y finalmente se curten sus pieles. Se recomiendan los cepos o
ratoneras de madera y alambre existentes en el comercio. La base
debe ser de madera para evitar la destrucción del cráneo.
Los sorícidos requieren -en gran número- trampas de tipo fo-
sa de unos 15 cm de profundidad y paredes lisas. Los topos y ardi-
llas requieren procedimientos especiales que se pueden consultar en
la obra ya citada del Centro de Biología Experimental de los Piri-
neos.
Conviene instalar muchos cepos, pues mientras más se instalen,
hay mayor posibilidad de captura. Antes de poseer ojo clínico, el
recolector ha de informarse a través de la gente de la zona, y no es
difícil distinguir bocas de madrigueras, pasos frecuentados, etc.
Conviene armar los cepos antes de la caída del sol, y acudir a
recogerlos de mañana, antes de que acudan las hormigas. En oca-
siones el zorro puede asolar los cepos en sus recorridos. Es reco-
mendable disimular las trampas mediante arena, hojarasca, etc.
Como en el aula de la naturaleza se está varios días, es prove-
choso -y además así nos aseguramos de escoger un buen lugar-
cebar con los cebos que se van a usar durante varias noches, sin co-
locar las trampas. Esto, normalmente, ayuda a que la captura sea
mayor, pues así los animales pierden parte de la desconfianza que
los caracteriza.
Los cebos varían según los animales que se vayan a capturar,
pero, en general, son útiles los olorosos, como el queso rancio. La
patata, y el pan con aceite o con grasa, sirven muy bien para los
roedores.
Las sardinas, fritas con aceite de alcanfor o valeriana, atraen a
los mamíferos de medio tamaño y de hábitos semicarroñeros, Los
cebos deben ser atados con un palo o una cadena a algún árbol o
rama fuerte, para evitar que los animales se los lleven a rastras (en-
tiéndase por cebo, trampa).
59
7.12 Técnicas de marcaje y recaptura.

Esta técnica de campo se usa para conseguir averiguar, de for-


ma aproximada, el número de animales de una misma especie que
existe en una zona, y sirve para posteriormente preguntarse las cau-
sas de la distribución.
Se debe, en primer lugar, escoger la zona en que se va a traba-
jar; pueden ser 3 ó 4 Km2· de una llanura, o la ladera de una cade-
i'
na montañosa, escogiendo 2 ó 3 Km de la misma. ll
¡¡
Una vez decidida la zona en que se va a trabajar, se escogen, !_.
dentro de ella, unos terrenos, que se marcan mediante una cuerda. í�
Han de ser todos del mismo tamaño, por ejemplo, para saltamon- ;¡
¡,;,
tes -que fue el caso estudiado en el verano del 79 en Pola de ¡,

Gordón=-, de 15 x 8 m2• Una vez establecidos, se comienza, a la !:


¡{
misma hora un grupo de 3 en cada rectángulo, y durante el tiempo 1:
r
que se estime oportuno (1 hora o más), pero siempre el mismo tiem- l
po en cada rectángulo, la captura del animal que se va a estudiar. i,
Esto debe hacerse siempre cuidando que los ejemplares no sufran
daños que posteriormente les haga ser fáciles presas de sus enemi-
gos naturales. Sé les marca, en el caso citado con laca de uñas de
color rojo, en el abdomen, nunca en el tórax (en general en el dor-
so), pues ello les haría más visibles. A continuación se les suelta.
Se sueltan conforme se van capturando y marcando, y aunque a ve-
ces se les vuelve a capturar, es mejor que mantenerlos durante lar-
go tiempo en condiciones anómalas y traumatizantes para el animal.

Pasadas 24 horas el mismo equipo trabaja de nuevo en su lu-


gar del día anterior, a la misma hora y durante el mismo espacio
de tiempo. Se cuenta el número total de ejemplares recogidos en este
día, y se toma nota del número de los marcados recapturados.

La relación: N = AxB
R

donde N número de animales de esa especie en esa zona


A número de capturados el primer día
B = número de capturados el segundo día
R = número de recapturados (marcados)
Así, por ejemplo, en la ladera que trabajamos ese verano, situa-
mos 3 zonas de 18x10 m2; una primera en la parte más baja; otra
a media altura y la tercera al final (en la cima).
60

Una vez marcadas las zonas, los equipos se dirigieron a sus zo-
nas respectivas, y mandaban mediante el heliógrafo la señal de su
llegada. Una vez que los tres equipos estaban arriba y preparados,
se levantaba en el mástil una bandera blanca, y empezaban a tra-
bajar por espacio de una hora.
Ese primer día los resultados fueron:
zona A : 35 saltamontes capturados y marcados.
zona B : 32 " " " "
,,
zona C : 17 " " "
Al día siguiente se repitió la operación, pero sólo de captura, ob-
teniéndose los siguientes resultados:
zona A : 17 saltamontes capturados (5 recapturados)
zona B : 20 " " (7 " )
zona C : 18 " " ( 10 " )

Estos datos recogidos dieron, mediante la aplicación de la rela-


ción anterior, los siguientes resultados:
zona A : N = 35x17/5 = 119 saltamontes,
y la densidad (119/180) era aproximadamente de 0,66 sal-
tamontes/metro cuadrado.
zona B : N = 32x20/7 = 91 saltamontes,
y la densidad (91/180) era aproximadamente de 0,50 sal-
tamontes/metro cuadrado.
zona C : N = 17xl8/10 = 30 saltamontes,
y la densidad (30/180) era aproximadamente de 0,16 sal-
tamontes/metro cuadrado. ·

A la vista de los resultados hicimos las siguientes observaciones: Es


muy dispar el número total de saltamontes recogidos en las zonas
A y B de un día para otro; cosa que no ocurre en la zona C. Acha-
camos la causa a defectos en la captura y decidimos dejar descan-
sar la zona y volver a repetir la experiencia días después. Los re-
sultados fueron los siguientes:
zona A : 32 recogidos y marcados el l". día.
30 " " " " 2° " (9 recapturados)
que daba un total (N) = 32x30/9 = 107 saltamontes,
con una densidad (107/180) de 0,59
zona B : 3 5 recogidos y marcados el 1 ". día.
40 " " " " 2° " (17 recapturados).
que daba un total (N) = 35x40/ 17 = 80 saltamontes, con
una densidad (80/ I 80) de 0,44.
61

Y ya con estos datos emitimos unas conclusiones (inciertas des-


de el momento que el número de datos es pequeñísimo, pero que
sirven como manera de enseñar enormemente gráfica):
- la altura afecta a la distribución de los saltamontes, dismi-
nuyendo su número conforme nos elevamos sobre el nivel del
mar.
- precisamente esta elevación es la que interviene en la distri-
bución de las plantas que viven en esa zona.
De entre las plantas de la ladera nos propusimos buscar una que
fuese nutricia de los saltamontes, y tratar de averiguar alguna re-
lación entre ellas. Thapsia vi/losa es, al decir de los chicos, la planta
.. de la que se alimentaban los Oedipoda (género al que pertenecían
los animales estudiados).
Unos transectos en la vegetación destinados a conocer la densi-
dad de la Thapsia, y así poder establecer la relación con los salta-
montes, fueron realizados por el procedimiento de contar, una a
una, todas las plantas de esa especie en unos rectángulos de 10x2,
a lo largo de 500 metros, disponiendo 20 en total a lo largo de esa
franja; y haciendo un transecto a la altura de la zona A, otro de
la B y finalmente otro de la zona C. Los resultados fueron:
en la zona A' : O, 78 plantas/metro cuadrado
en la zona B' : 0,61 " " "
en la zona C' : 0,23 " " "
de donde se puede (pero no se debe) concluir que N/100 rP
donde
N = número total de saltamontes en la zona
r = coeficiente de relación (no de correlación!)
P = densidad de Thapsia en la misma zona.

El coeficiente resultó ser 1,4 que es bastante exacto. Así:


Zona A : N/100 = l,4x0,78, es decir 1,09; de lo cual
N(A) = 109, que casi coincide con el dato calculado por el otro
sistema.
Zona B : N/100 = l ,4x0,61; es decir, 0,854; y por lo tanto, N es
85 ,4 cuya desviación del dato original no era mayor del 5 % , y por
lo tanto no significativa.
Zona C: N/100 = l,4x0,23, es decir, 0,302, de donde N es 30, da-
to que coincidía plenamente con el calculado del modo habitual.
Animados por este "éxito", intentamos averiguar si existía al-
gún otro factor influyente, de tipo microclimático, pero las lluvias
persistentes y el final del aula lo impidieron. ·
62

He de hacer advertencias respecto a los datos elaborados y a las


conclusiones sacadas. De una parte no existe absoluta seguridad so-
bre que Thapsia sea la planta nutricia exclusiva de aquellos Oedi-
poda, incluso puede ni serlo, y en su lugar un Lolium que tapiza
la ladera, pero del que no se hizo estudio. Podría -debería- ocu-
rrir que la Thapsia también· se vea afectada por la altura y reduzca
su población de manera similar a los Oedipoda. Además los datos
se refieren a sólo tres muestras en una extensión grande. Aún en el
caso de que todo fuera correcto, no quiero detenerme en ese aspec-
to, sino que salgo al paso de una malinterpretación, poniendo las
objeciones. Lo que me interesa al poner este ejemplo �podría ha-
ber puesto otros, pero éste es especialmente brillante- es recalcar
el método de trabajo de un aula en la naturaleza. ¿Por qué? Co-
mo consecuencia de este llegar datos y de las conclusiones que apa-
rentemente se sacaban, cuando éstas estaban formuladas se susci-
tó una charla imprevista con los chicos, en la que tras revisar todo
el método de trabajo empleado se decidieron varios puntos: la zo-
nación del terreno en otros sitios, y con ello nuevos cálculos, para
averiguar la densidad de Lolium mediante pesadas de cortes super-
ficiales de una medida exacta; el estudio de factores microclimáti-
cos, tales como humedad (nos aprestamos a la construcción de un
higrómetro), luminosidad y temperatura. Pero, corno ya se ha in-
dicado, el mal tiempo atmosférico y la falta material de tiempo nos
impidieron llevarlos a cabo. En esa tertulia improvisada, aparte de
ver estos temas, se acabó hablando de Darwin y su modo de tra-
bajo. Quedó claro a los chicos un montón de cosas, y todas ellas
aprendidas sin esfuerzo, sino como algo natural, consecuencia de
sus descubrimientos, porque el que escribe estas páginas alentó el
trabajo, facilitó los datos estadísticos y sugirió ideas, pero quienes
llevaron el trabajo a cabo, quienes extrajeron los resultados, fue-
ron los chicos. Y es que la potencialidad de un chaval bien encau-
zado es enorme, y su capacidad para concluir es ambiciosa e ilimi-
tada; sólo hay que pulsar las teclas adecuadas; dejarlo todo clari-
to, pero no interferir; mejorar lo mejorable y ... poner freno a la
imaginación.
Como último dato he de decir que la charla improvisada, con
una veintena de chicos de EGB, empezó a las 3 pasadas, a la som-
bra de unos chopos, y hubo de concluir hacia las 5Yz, por necesi-
dades de la organización. La experiencia enseña que las clases, a esa
edad, no deben ser superiores en duración a una hora. Un chico es
capaz de pasarse un día entero frente a esa máquina odiosa y defe-
63

nestradora de inteligencias que es la televisión porque ésta les lleva


como de la mano. Se ha dicho que en un hombre querer es poder.
Aquí se dio una demostración práctica, para mí más reveladora que
muchas otras facetas del aula.

7.13. Herborización.

Un aspecto que resulta fundamental conocer es la flora del lu-


gar, y de paso enseñar a los chicos los fundamentos de la anato-
mía y sistemática de las plantas fanerógamas. En lo que respecta
a la anatomía han de conocer:

Aparato vegetativo:

- Distinguir los principales tipos de raíces.


- Reconocer las partes principales de un modelo pivotante. Es-
tudio a la lupa.
- Distinguir los tipos de tallos más frecuentes, y la estructura
general.
- Diferenciar las diversas partes de la hoja.
- Estudiar los tipos más frecuentes de hojas, según la forma
general y el borde.

Aparato reproductor:

El correcto conocimieuto de la estructura floral es de gran im-


portancia para la clasificrción de las plantas. Por ello es menester
hacer especial hincapié en el estudio de esta parte. Deben aprender
los siguientes conceptos:
- Partes de la flor.
- Distinguir, en va .:' ,,� tipos de flores, todas sus partes.
- Flores unisexual e'..; y hermafroditas.
- Disposición relatwa de las piezas. Flores gamosépalas y ga-
mopétalas.
- Distinguir especializaciones en las flores.
- Conocer la estructura de los frutos, sabiendo aplicar el es-
quema general a los casos particulares. Estudio de las diver-
sas clases.
- Distinción de inflorescencias más comunes.
64

Recolección:

Para la recolección de plantas no son necesarias muchas cosas,


aunque sí es aconsejable llevar un bidón de recolección, o bien unas
bolsas de plástico; pero cuidando siempre de pasar a secar las plan-
tas a la vuelta de la recolección, clasificándolas previamente. Es con-
veniente llevar una pequeña azada que permita recoger partes sub-
terráneas, que en algunas plantas son necesarias para su correcta de-
terminación.
Unas tijeras fuertes son convenientes igualmente, para así po-
der cortar las plantas más duras o espinosas. Lógicamente, al her-
borizar se deben recolectar plantas completas, es decir con hojas,
flores y a ser posible frutos. Si la planta es herbácea, se puede re-
colectar de raíz.
Para las salidas de herborización es preciso marcarse un itine-
rario de antemano, de tal forma que al cabo de los días tenga uno
certeza de haber herborizado toda la zona. Para ello se trazan los
itinerarios recorriendo la zona a manera de una red. Cuando la zona
es sustancialmente igual en su aspecto general no es necesario rea-
lizar muchas salidas, unas pocas cubrirían nuestro objetivo con efi-
cacia; pero si en la zona de trabajo se presentan partes muy dife-
renciadas unas de otras (bordes de caminos, riachuelos, desplomes
del terreno, lindes de bosque, graduación en altitud, etc.) es muy
conveniente recorrer cada una de esas partes con detenimiento, pues
con frecuencia, y por razones obvias, la vegetación cambia con fa-
cilidad. Ello además da pie para poder observar la resistencia de las
plantas, su adaptabilidad a diversos terrenos y condiciones. Para eso
basta hacer pequeños estudios que pongan de manifiesto las diver-
sas condiciones físico-químicas de esas microzonas, referidas a las
plantas (humedad, ciclo de luz, luminosidad, vientos, etc.), y a par-
tir de ellos tratar de establecer relaciones, e incluso trazar algún ti-
po de relación entre un factor físico y la distribución de la planta.

7.14. Transectos.

Para hacer estudios de la población de especies animales o ve-


getales, y especialmente para estas últimas. Ello permite además la
posibilidad de hacer estudios en los que se conjuguen las densida-
des· de las poblaciones de ciertas especies, su distribución y relación
con otras, juntó con factores físicos; permitiendo el planteamiento
65

del problema y su posterior resolución. Es decir, a la .vista de los


resultados de presencia o ausencia de una determinada especie, tra-
tar de averiguar las causas de esa distribución. Siguiendo esta ma-.
nera de" actuar se encuentra un ejemplo elocuente en el apartado
·7.12. de este trabajo. Es un método de práctica enormemente útil
para un aula de la naturaleza, porque conjuga varios trabajos típi-
cos del campo junto con un interés grande por parte de los chicos
por llegar a sus propias conclusiones. De manera gráfica queda re-
cogido un trabajo en el que se relacionan las poblaciones de cier-
tas especies de plantas con una serie de factores físicos (láminas 3
y 4}.
Donde hay" una transición clara -o supuesta- de la flora, es
útil hacer un estudio detallado a lo largo de una línea o transecto
que cruce a través de la zoria. Debe ponerse mucho cuidado en la
elección de esta línea. Es mejor empezar donde hay muchos cam-
bios evidentes a primera vista. La línea se señ.ala en el suelo median-
te una cuerda visible. Para que un transecto sea útil, los estudios
de animales y plantas deben acompañ.arse de alguna investigación
de los factores ambientales. La posición de un transecto se indica-
rá con claridad y precisión en el mapa de la zona.

Transecto a lo largo de un perfil:

En su forma más sencilla es un registro de plantas que apare-


cen a lo largo de la línea junto con otro (registro) de los cambios
de nivel que experimenta el terreno. Para un transecto corto, los
cambios de nivel pueden determinarse fácilmente usando cinta mé-
trica y unos palos graduados. Los vegetales se anotancada 10 cm,
y los cambios de nivel cada 30 cm, o menos en caso de variaciones
rápidas. Se registra la planta más cercana al punto en que se ha de
hacer la observación, junto con su altura.
Los datos del cuaderno de campo se dispondrán bajo, al menos,
cinco encabezamientos:
Distancia Especie Altura del Nivel Notas
ejemplar
o Mercurialis 25,0 o
perennis
10 Galium aparine 28,0 Trepando sobre
Mercurialis
20 M. perennis 22,5
30 Anthrischus 38,0 23
sylvestris
y así sucesivamente � .
66

ESTACION
(cuadros de 50 cm
a intervalos de 1 · 1 2 3 4 5 6 1 8 9 10 11· 12 13 14 15 1¡· 17 1S

_,, -11
­ ­
Nivel
o ::so tJ n :J:J ..il :J"P �.l s� -,1., 1+54 -1, 11-"
(Cambios desde la
estación anterior)
=JO
..
" 'tt("

Profundidad del
suelo en cms. ¡,IJ z� �l '¡$�
""
,, (�'J fl 'f JJ 'fsj SI '3) ,, af's z:, rf>'J �ll

�,, �,, �,·


Lecbura del fotómetro fl tfi (f'j (1, (1, (1. i¡¿'§ '(¿'-, m 11'1 «s �·'s .,:.
�.,
(-3 /./, 13 fl'$ ll'J

pH del suelo 'r'I 4'1 4 �'D' 1# 'r'I


H urnedad del suelo OJo 3Z� :JO
�' ltl� !+(� l� ¿,{ ltr� !Lt,';

ESPECIES
(porcentaje de la
cobertura)

Galeobdolon luteum lSu )() JS to


s ;o IS ',10
(P �� f# $ IJ'c, s (O 15 �s ,,. '"
"'¡
Anemone nemorosa
Endymion non-scriptus 5 .s .s �.s
'"
.
Veronica sp. ¡.te:, s IS s ..
Lonicera periclymenum I? l,.15
Helechos $ +P '" s
Mercurialis perennis l.$ Í$11 so 311 ss ;so
.,, -
­
ro
--
,s zs izg l.lo
Suelo desnudo
Circaea lutetiana
.S 1.3o Z"
i.ao· +5 '"
lt? s s fS
($ �D So "$6

Rubus sp. !Jo IS. .,s �"


Chrysosplenium
opositifolium �p i,tS s
Urtica dioica &O
Oxalis acetosella I.Jt, z»

NOTAS:
Referencia del bosque. Fecha. Dirección del transecto. Peculiaridades de las
estaciones.

LÁMINA 3

Página de cuaderno de campo: registro para un histograma de transecto. (La pro-


. fundidad del suelo se determinó clavando una varilla metálica).
67

Estaciones 1 2 3 4 5 6 7 8 9m 11 12 13 14 15 16 17 18
... -- ....... ¡,....._ ./ r..... .
l ;;;; ­
- ,,,­
\

- ....
,..- r­, V
Fotómetro r­, V
o ��
��
� b�
. - ­·
Perfil del 1
transecto y ��
profundidad
del suelo
2

3
� �..

/
� �

'
a�
(en metros) 4

'
-

- -- �
5

TI --
Acidez
r-, r-,,......
--

,
� ¡',.... ....._____ i...­,,,

t> ¡,.,'
<,

40¡ /
­ ..... <, ..._
- Humedad / ./
del suelo
(% en peso)
30
20
� V
ESPECIES
(porcentajes de la

--
cobertura)

Galeobdolon luteum
Anemone nemorosa
.....__
·­­­ 111111111
­
Endymion non-scriptus
Veronica sp.

-- ­
�- -

Lonicera periclymenum �

-
Helechos
¡ Mercurialis perennis � '­­­­
­- -
­
i Suelo desnudo �
\ Circaea lutetiana
IRubus sp.
Chrysosplenium oposit.
....._
.... .
­
­
iUrtica dioica 1111111
joxalis acetosella 1...-c. ......

LÁMINA 4

Histograma del transecto en banda preparado a partir de los datos de la lámina 3.


Se pueden apreciar varios problemas de distribución vegetal. El perfil y los datos de
los factores ambientales sugieren soluciones que pueden examinarse en investigaciones
posteriores.
j

1
68
1
1
l Los nombres deben ser científicos, y a ser posible nunca los vul-
1 gares, pues es fácil que uno vulgar abarque varias especies. Es pre-
¡
l
ferible indicar la familia de la planta, si no se la ha podido identi-
ficar.
¡ La elección de una planta cada vez reduce el número de indivi-
duos registrados, de tal forma que todos ellos pueden ser adecua-
damente representados por medio de una_ convención adecuada, o
1 por dibujo a escala. Al mismo tiempo esto introduce la posibilidad
l de error atribuible a la natural tendencia a registrar en cada punto
ll los individuos más conspicuos. Por esta razón, un transecto a lo lar-
go de un perfil deberá acompañarse, al menos, de un inventario de
especies, y generalmente también de un transecto en banda (ver más
adelante).
1 Registros de la estructura de la vegetación:
1
Los diagramas realistas que se dibujan al hacer un breve tran-
secto a lo largo de un perfil dan una información útil sobre la es-
1
tructura de una comunidad y las relaciones de sus miembros entre
1 sí y con los factores ambientales. El uso· de los símbolos propues-
! tos por P. Danserau (láminas 5 y 6), que suponen un notable aho-
rro de tiempo, puede ser igual de útil en numerosas ocasiones.

.1
Transecto lineal (lámina 7):

En un transecto lineal se omiten las alturas y los niveles de per-


fil, consistiendo simplemente en un registro de las plantas que cu-
bren o tocan la línea a todo lo largo de su longitud, o a intervalos
regulares. Los intervalos se eligen en función de la vegetación, y
pueden ser tan pequei'íos como 2-3 cm sobre césped corto. La co-
bertura total -proyección vertical de los órganos de la planta so-
bre la línea- normalmente excede del 100 O/o, porque los tallos Y,
las hojas se solapan. Aunque se registre el grado de interceptación
de la copa de un árbol o arbusto, debe tenerse en cuenta que ello
no equivale necesariamente a la cobertura, ya que aún hay luz útil
que puede alcanzar el suelo.
69

Transecto en banda (lámina 8):

Un transecto en banda es una tira, por lo general de 0,5 a 1 me-


tro de anchura, señalada colocando una segunda línea paralela a la
del transecto lineal original. La vegetación que hay entre las líneas
se cartografía cuidadosamente en el cuaderno de notas, completan-
do un cuadro cada vez. Las manchas continuas de la misma espe-
cie se pueden representar por medio de sombreados de distintos ti-
pos, utilizando una clave de letras para los individuos aislados. El
transecto en banda se suele usar con frecuencia para ampliar el pa-
norama proporcionado por un transecto de perfil, pudiendo en es-
te caso disminuir su anchura sin que por ello pierda valor.

Histograma de un transecto en banda:

En este método se registra la composición florística (o faunísti-


ca) de cada cuadrado de 0,5 de 1 metro de lado, y el porcentaje
ó

de cuadrado que ocupa o cubre cada una de las especies, estimán-


dose con tanta precisión como sea posible. Para algunos propósi-
tos, un registro de ausencia o presencia (lista de especies presentes
sin estimar su frecuencia) es suficientemente significativo cuando se
relaciona con algunos factores ambientales, tales como mareas osa-
linidad. La determinación de cada cuadrado debe ser cuidadosa, ya
que de otra forma podrían pasar inadvertidos los cambios de una
especie a otra. En la práctica suele bastar con examinar un 30 %
de los cuadrados del transecto.
Los resultados se pasan a papel milimetrado como si fuese un
plano, representando el porcentaje de cobertura o las cifras con co-
1 umnas en negro (láminas 3 y 4). El nivel, factores ambientales y
especies pueden compararse verticalmente. Utilizando este método,
las transiciones resultan más evidentes y se sugieren sus relaciones
con los factores ambientales.
70

FORMA

'
T Árboles

s � Arbustos

H t¡ Hierbas

M .:::::::. Brioides (musgos, hepáticas, hongos y líquenes)

TAMAÑO

Árboles Arbustos Hierbas Brioides

t Alto .> 25 m 2-8 m > 2m -


m Medio 10-25 m 0,5-2 m 0,5-2 m \ 10 cm

l Bajo 8-10 m : 50 cm 50cm � 10 cm

FUNCIONALISMO DE LAS HOJAS (Actividades estacionales y otras)

­­
D
d Caduca

e Perenne

s Suculenta

l DIIIIIIII Sin hojas

LÁMINA 5-A

Símbolos de Danserau para los registros estructurales de vegetación.


71

FORMA Y TAMAÑO DE LAS HOJAS

n <::> Aguja o espina (ej: pino, abeto)

g �o Graminoide (ej: gramíneas, juncos)

Dl¡ o Media o pequeña (ej: aligustre o menores)

b ó Anchas o grandes (mayores que las del .aligustre)


­­·­
V � Hojas compuestas (ej: fresno, castaño de Indias)

o
­·

q Talosa (líquenes, hepáticas talosas)

TEXTURA DE LAS HOJAS

­
f
':!.
� En forma de película (plantas acuáticas de hojas delgadas)
­­­­···­­­­­·
z
....__ r> c::::J Membranosas (la mayoría: roble, haya, olmo)

X Esclerófilos (duras y resistentes: brezo, acebo)

k [;3. Suculentas (carnosas: uña de gato)

COBERTURA

..
b
i
Yerma o muy escasa
Discontinua ( < 60%) '
p En macizos o grupos
e Continua () 60%)

LÁMINA 5-8

Símbolos de Danserau para los registros estructurales de vegetación.

1
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ANEXO I
MODELO DE RESUMEN DE AULA EN LA NATURALEZA.

20/30 Julio 1978


Torremocha del: Pinar (Guadalajara).

Director: José Luis Cortés Alcario


Adjuntos: José Manuel Martínez Martínez
Pablo Pereira Esteban

Nº. de asistentes: 22
Grupo a: media de edad, 15 años (BUP)
Grupo b: media de edad, 11 años (EGB)

Se dieron 9 sesiones teóricas


Se dieron 9 sesiones prácticas
Se realizaron 2 excursiones
Se recogieron 4 cajas de insectos
Se reconocieron 6 especies de reptiles y 3 de anfibios
Se recolectaron 200 especies de plantas
Se estudió la fauna de aves y mamíferos (ver en informe sucinto ad-
junto)
Se hicieron trabajos de zonación y estudio intensivo de la vegeta-
ción.
Se construyó un terrado donde estuvieron:
1 Rana ridibunda
2 Natrix maura
7 Hyla arborea
78

Se instalaron 3 comederos de grano para aves, y 1 de carroña (des-


pojos de pollo) para córvidos. Fueron observados todos los días du-
rante su exposición; los de grano fueron usados normalmente a pri-
meras horas de la mañana. En el de carroña se observó un ejem-
plar de Hieratus pennatus hembra, con su cría.
Los mdos localizados y estudiados (3) fueron de la misma especie.
Se construyó una cabaña para acecho en bebedero. En el lugar se
observaron Bubo bubo, Columba columba (?) y restos de jabalí
(rascaduras contra alcornoque).
Debajo de un nido de águila calzada se encontraron restos de:
- mamífero (Sciurus vulgaris ?)
- plumas de Pica pica y Garrulus glandarius.
Se observaron muchos nidos de ardillas, y comederos con muchas
piñas al pie, recién trabajadas a primera hora de la mañana.
Se detectó una senda usada por jabalíes (un macho, una hembra y
quizá algún jabato) y por ciervos, que siguiendo el curso casi seco
de un arroyo, llegaba a un bebedero.
Vipera latastei calcinada por incendio forestal reciente.
Captura y devolución- de ejemplar de Erinaceus europaeus.
Se capturaron varios ejemplares de Nyctalis noctula.
Las observaciones sobre aves fueron tan numerosas que no se ci-
tan aquí, se incluyen en resumen general. Por diversas razones no
se anilló. Se hicieron frecuentes excursiones para reconocer las es-
pecies de aves. Se levantaron mapas sencillos de las 3 zonas de tra-
bajo. El área general es un pinar (Pinus pinaster), en la zona 1 se
ve desplazado por Sabina thurifera y Quercus ilex, a lo largo de una
ladera.
La zona 2ª. era Pinus pinaster, junto con el muy extendido Quer-
cus pyrenaica y Arctostaphylos uva-ursi (gayuba), que es explota-
da económicamente por la gente del pueblo. La zona 3 ª. estaba des-
poblada de pinos, era un herbazal seco con abundancia de jara
(Cistus laurifolius].
La zona especial era un herbazal seco de gramíneas con jóvenes
ejemplares de pino dispersos.
En las tres zonas se procedió al estudio de la vegetación, la mayor
parte de la cual fue herborizada. En la zona 1 se realizaron 2 tran-
sectos, cuyos resultados se incluyen en resumen general. Tuvieron
una extensión de 300 metros cuadrados y se contaron 2.822 plan-
tas.
Un día, se realizó una demostración para combatir incendios por
parte de personal de la guardería forestal de ICONA. Ese mismo
día se filmaron, por parte de !CONA, diversos aspectos del Aula.
79

En el terreno entomológico se trabajó intensamente:


- Se realizaron capturas de unas 350 especies de insectos, se
montaron y se clasificaron, a nivel de orden como mínimo.
- Se prepararon trampas para coleópteros necrófagos, pero
fueron asaltadas por los zorros todas las noches.
- Se prepararon melazas para mariposas nocturnas, con regu-
lar resultado. Atrajeron, sin embargo, otros insectos y bastantes ma-
riposas diurnas (Vanessa atalanta) ..
- Llamativa la densidad de población de tabánidos que son de-
predados por diversos neurópteros, muy abundantes (Hormiga león,
Asca/aphus libel/uloides, A. longicomis, Nemoptera bipennis).
- Se estudió algo del comportamiento predador de los Asca-
laphus sobre los tábanos.
Se trabajó dos noches con trampa de luz y resultado varia-
ble.
Recuento estadístico -en la zona especial- de un curculió-
nido, para estudio de población.
Se filmaron:
- Trabajos _de terrario
- comederos de aves
- captura y montaje de insectos
- zona de estudios intensivos
- las tres zonas y sus particularidades
- diversas especies animales (Corvus corax, Erinaceus euro-
paeus, etc.).
ANEXO II

DIARIO SEGUIOO EN EL AULA DE LA NATURALEZA REA-


LIZADA EN POLA DE GORDÓN (LEÓN) ENTRE EL 18 Y EL
28 DE JULIO D"E 1981.

Día 18 : Viaje de ida. Llegada al caer la tarde.


Día 19 : Instalación
Localización de zonas
Levantamiento de mapas
Captura y preparación de insectos.

Día 20 : Teoría sobre insectos y plantas


Instalación de red japonesa
Captura y preparación de insectos
Herborización y prensado,
Día 21 Oasificación de insectos y plantas
Prensado. Preparación de insectos
Observación de redes japonesas
Disposición de comederos
Búsqueda de comederos y bebederos
Pesca.

Día 22 Continuación de la clasificación


Observación de redes japonesas
Observación de comederos !:
¡¡¡

.Jil
82

Instalación de trampas acuáticas, de insectos y de micro-


mamíferos.
Estudio de contenidos estomacales.

Día 23 Estadística biológica en el campo


Estudio de una parcela
Marcaje y recaptura (ler. día)
Comederos, trampas y redes japonesas.

Día 24 Marcaje y recaptura (2º. día)


Otros trabajos estadísticos en la misma zona del marcaje
y recaptura
Redes japonesas; comederos y trampas.

Día 25 Estudio acuático:


- visualización de las trampas
- estudio de fauna y flora específica del agua
- estudios relacionados con el agua
- estudio exhaustivo de una charca
- estudio exhaustivo de una porción del río.
Día 26 Excursión. Paseo biológico-geológico.

Día 27 Estudio del suelo


Estudio etológico (variable según el lugar)
Relación de resultados finales.

Día 28 Desmonte
Regreso.
....... --------- ----------------------,

ANEXO 111
j
PERMISOS A OBTENER PARA MONTAR UN CAMPAMEN- 1

TO SEGUN LA LEGISLACIÓN VIGENTE-EN ENERO DE 1977.

Una primera maniobra, que no compromete a nada pero que es


aconsejable a título informativo, es hablar con el guarda forestal 1¡
de la zona para saber las posibilidades que hay de acampar en ella, i
en lo que se refiere a la concesión de permisos. Una vez conocido �
esto, es conveniente obtener una autorización escrita del Ingeniero 1:
il
Jefe de leona de la provincia donde se va a acampar, o de la per- ¡¡
sona en la que él delegue. A continuación se debe solicitar autori-
zación del ayuntamiento al que pertenece el lugar en cuestión. Si se
preve que se van a cortar árboles, o bien que se va a usar leña, en-
tonces hay que conseguir del guarda forestal y del ayuntamiento una
autorización a tal fin.
Posteriormente hay que obtener un certificado del veterinario del
lugar, en el que conste la inexistencia de epizootias en los alimen-
tos, y en general de la salubridad de los alimentos que se van a con-
sumir. Del médico se debe obtener un certificado de ausencia de
brotes epidémicos e infecciosos en la zona. Tanto el médico como
el veterinario deben ser los titulares del municipio en el que vamos
a instalar el campamento. ·
Se ha de solicitar del Instituto Provincial de Sanidad un certifi-
cado sobre potabilidad y análisis bacteriológico del agua que va a
usarse.
A la Delegación Provincial de la Juventud se han de remitir, jun-
. . . . . ··. .
� .. ,,
84

to con instancia dirigida al Gobernador Civil, todos los informes


anteriores, unos 20 días antes del comienzo del campamento. Esto
supone que las gestiones previas deben comenzarse con una ante-
lación de un mes, con respecto al momento de enviar documentos
a la Delegación de la Juventud, para evitar complicaciones de últi-
ma hora.
Casi todos los certificados tienen un modelo oficial que expiden
estancos o Colegios Oficiales.
Si el campamento es del Instituto de la Juventud, se ha de soli-
citar a éste mediante el procedimiento que marca el reglamento ac-
tual (18 Noviembre 79).
BIBLIOGRAFÍA

No pretende ser la bibliografía siguiente exhaustiva, pues ello es poco menos que
imposible; pero con los libros citados a continuación se dispondría de un material
de excepcional calidad para la realización de un aula de la naturaleza. Está dividi-
da en dos partes: una bibliografía general y otra formada exclusivamente por guías
y claves. Dentro de cada parte los libros citados están ordenados por materias.

BIBLIOGRAFÍA GENERAL

!CONA, Aulas en la Naturaleza, ICONA, 1978.


DELEGACIÓN NACIONAL DE JUVENfUDES, Aire libre, Doncel, 4ª. ed., 1969.
GABRIELSEN - HOLTZER, Educación al aire libre, Troquel, Buenos Aires, 1969.
FERNÁNDEZ BENITO - PRIETO, El campomento (análisis y práctica de una ex-
periencia), Madrid, 1977.
LORENTE CASTILLO, L. M. - PORRAS CASES, P., Aprender en el campo,
"Educación Abierta", ICE de la Universidad de Zaragoza, 1981.
REYNAND - MAINE, Juegos para campo y bosque, Vilanova, 1969.
PEAC, Varios autores, La enseñanza por el enlomo ambiental, Ministerio de Edu-
cación y Ciencia, Madrid, 1981.
MILES, Mathew B., Aprendizaje del trabajo en grupos, Troquel, Buenos Aires, 1971.
GRAHAM, V. E., Actividades para un joven naturalista, Adara, 1977.
RODRÍGUEZ DE LA FUENTE, Félix, Cuadernos de Campo, números 1 al 60, Ma­
rín, Barcelona, 1978.
V ARIOS, Actividades prácticas de Ciencias Naturales (1), Dossat, Madrid, 1980.
BIOLOGICAL SCIENCES CURRICULUM STUDYS, Biología: Modelos y proce-
sos, Trillas, México, D. F., 1974.
ACOST A - GONZÁLEZ ZAV ALA - MÉNDEZ - ROSADO, Trabajos experimen-
tales de Biología/, Trillas, México, D. F., 1973.
86

CENTRO DE ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS. UNIVERSIDAD DE MARY-


LAND, COLLEGE PARK, USA, Construcción de material didáctico para la ense-
ñanza de las Ciencias: l Biología, Guadalupe, Buenos Aires, 1976.
SCHWOERBEL, J., Métodos de Hidrobiología, Blume, Barcelona, 1975.
D'ANCONA, Umberto, Tratado de Zoología, 3ª. edic., Labor, Barcelona, 1970.
GRASSÉ, P. P., Tratado de Zoología, 3 vols., Toray-Masson, 1976.
BALCELLS - MARTÍNEZ-RICA - NADAL - VERICAD - VIDAL, Guión para
trabajos prácticos: Zoología Cordadas, Centro Pirenáico de Biología Experimen-
. tal; nº. especial, Barcelona-Jaca, 1968.
T AUNTON, J., Birds projets for school, Royal Society for the Protection of Birds.
Evan Bros, 1969.
FROST, Walter, Los insectos, Omega, Barcelona, 1977.
IMMS, A. D., A general textbook oj Entomology, Methuen, 1957.
- - -, Insects Natural History, Collins, 3ª. edic.
NATURAL HISTORY MUSEUM. LONDON, Instructions for collectors.
TINBERGEN, Niko, Estudios de Etología, 1 y 2, Alianza Universidad, Alianza Edi-
torial, Madrid, 1975/79.
DREUX, Philippe, Introducción a la Ecología, Alianza Editorial, Madrid, 1975.
KORMONDY, Edward J., Conceptos de Ecología, Alianza Universidad, Alianza Edi-
torial, Madrid, 1973.
MARGALEFF, R., Ecología, Omega, Barcelona, 1974.
ODUM, E. P., Ecología, lnteramericana, 1972.
ASSOCIATION FOR SCIENCE EDUCATION, School Science Review. Labora-
tory Books nº. 3: Ecology, College Lane, Hatfield, Herts.
BENNET - HUMPHRIES, Introducción a la Ecología de Campo, Blume, Barcelo-
na, 1978.
SERVICIO FORESTAL DEL MEDIO AMBIENTE Y CONTRA INCENDIOS, Sen-
da ecológica "El Carrascal", Diputación Provincial de Madrid, 1980.
DOWDESWELL, W. H., Ecología animal, Alhambra, Madrid, 1966.
- - -, Practica/ animal Ecology, Methuen, 1959.
MACFAYDEN, A., Animal Ecology: Aims and methods, Pitman, 1970.
ANDREW ARTHA, H. G., Introduction to the study oj anima/s popu/ations, Met-
huen, 1970.
SOUTHWOOD, T. R. E., Ecological methods, with particular references to the study
of insects populations, Methuen, 1966.

REVISTAS

REVISTA DE BACHILLERATO.

Nº. 1 : Preparación y realización de una excursión geológica, por J. LILLO BE-


VIA y L. F. REDONET. Pgs. 52/62. Enero de 1977. .
La autodepuracián de las corrientes de agua, por J. MOLERO, J. SAEZ
y A. SOLER. Pgs. 43/49.
Nº. 3 : Los campamentos naturalistas, por J. A. ESPAÑA. Pgs. 66/77. 1977.
Nº. 7 : Preparación de herbarios, por E. MILLÁN ALBUIXECH. Pgs, 67/73.
Julio de 1978.
Nº. 18 : Estudio de egagrópilas de Tyto alba, por A. RUIZ BUSTOS. Pgs. 69/79.
Abril de 1981.
87

Nº. 21 : Mariposas de la Casa de Campo de Madrid: Un ejemplo de degradación,


por Mª. A. PINO OÓMEZ. Pgs. 3/12. Enero de 1982.
Estudio de un ecosistema, por Mª. J. CABALLER SENABRE y E. J. RE-
DELL. Pgs. 49/53.
JOURNAL OF BIOLOGICAL EDUCATION. lnstitute of Biology. 41 Queen's Gate.
London SWT 5HT.
JOURNAL OF ECOLOGY & JOURNAL OF APPLIED ECOLOGY. British
Ecological Society.
ARDEOLA, REVISTA ORNITOLóGICA. Sociedad Española de Ornitología. Mu-
seo de Ciencias Naturales. Madrid.
EOS y GRAELLSIA. Revistas de Entomólogos Ibéricos. Consejo Superior de In-
vestigaciones Científicas.
BOLETIN DE LA ESTACIÓN CENTRAL DE ECOLOGÍA. ICONA. Ministerio
de Agricultura.
VIDA SILVESTRE. ICONA. Ministerio de Agricultura.

CLAVES Y GUÍAS

En esta parte se citan claves y guías con las que se puede llegar
a determinar fácilmente la familia del animal o planta que estudie-
mos. Algunas obras permiten llegar más lejos. Para la identifica-
ción detallada hay publicadas (y damos cuenta de algunas de ellas)
en inglés y francés muy buenas obras, que sirven en muchos casos
por la coincidencia biológica existente .entre estos países (especial-
mente Francia) y el nuestro. En castellano hay publicaciones del
CSIC y de las distintas Facultades de Biología y Escuelas de Inge-
nieros de Montes, que permiten una más acertada clasificación, pero
tienen el inconveniente de que son ininteligibles para un estudiante
de EGB o BUP.

GARMS - EIGENER, Plantas y animales de España y Europa, Eunsa, 1977.


FELIX - THOMAS - HISEK, Guía básica de la Flora y Fauna de Europa, Ome-
ga, Barcelona, 1979.
CAMPELL, A. C., Guía de campo de la flora y fauna de las costas de España y
Europa, Omega, Barcelona, 1979.
PERRIER, R., La faune de la France, vols. l al 10, Librairie Delagrave, 1961, 64
y sigs.
BANG - DAHLSTRÓM, Huellas y señales de los animales de Europa, Omega, Bar­
celona, 1975.
BURTON, M., Guía de los mamíferos de España y Europa, Omega, Barcelona, 1978.
VAN DEN BRINCK - BARRUEL, Guía de campo de los mamíferos salvajes de
Europa occidental, Omega, Barcelona, 1971.
NO RES, C., Clave para la identificación de los cráneos de mamíferos ibéricos, Uni-
versidad de Oviedo, 1978.
BRUUN - SINGER, Guía de las aves de Europa, Omega, Barcelona, 1976.
PETERSON, R. y otros, Guía de campo de las aves de España y Europa, Omega,
Barcelona, 1973.
88

HEINZEL - PETER - P ARSLOW, Manual de las aves de España y de Europa,


Norte de A/rica y Próximo Oriente, Omega, Barcelona, 1975.
BRUUN, B., Uccelli d'Europa, A. Mondadori Eclitore, 1975.
CEBALLOS - PURRO Y, Pqjaros de nuestros campos y bosques, !CONA, 1977.
SALVADOR, A., Gula de los anfibios y reptiles españoles, !CONA, 1974.
ARNOLD - BURTON, Gula de campo de los reptiles y anfibios de España y Euro-
pa, Omega, Barcelona, 1978.
MUUS - DAHLSfRÓM, Los peces de agua dulce de España y Europa, Omega, Bar-
celona, 1975.
- - -, Guía de los peces de mar del Atlántico y del Mediterráneo, Omega, Bar-
celona, 1977.
ZAHRADNIK - SEVERA, Gula básica de los insectos de Europa, Omega, Barce-
lona, 1981.
CHINERY, M., Gula de campo de los insectos de España y Europa, Omega,
Barcelona, 1977.
V ARIOS, Handbooks for the identifica/ion o/ british insects, Varios volúmenes y
fechas de edición.
GÓMEZ BUSTILLO - FERNÁNDEZ RUBIO, Mariposas de la Península Ibérica,
ts. 1, 11, III y IV. ICONA, 1974-81.
HIGGINS - RILEY, Guía de campo de las mariposas de España y Europa, Ome-
ga, Barcelona, 1973.
MANLEY - ALLARD, A field guide to the butterflies and bumets of Spain, Hamp-
ton, 1970.
- - -, Gula de las mariposas nocturnas de España, Omega, 1979.
SEITZ, A., Macrolepidoptera o/ the world. Vol. 1: Paleartic butterflies, 1906-10.
RONDOU, J. P., Catalogue des lepidopteres des Pyrenees, 1932-35.
BENÍTEZ MORERA, A., Los odonatos de España, C.S.I.C., 1950.
BÁGUENA CORELLA, L., Scarabeoidea de la Peninsula Ibero-balear y Pirendi-
ca. C.S.I.C .• 1967.
GARCÍA ROLLÁN, M., Claves .de la Flora de España, vols. 1 y 11. Edit. Mundi-
Prensa, Madrid, 1981-83.
BONNIER, G. - DE LAYENS, G., Flore complete portative de la France, de la
Suisse et de la Belgique, Librairie Générale de l'Enseignement, París, 1948.
BONNIER, Gaston, Les noms des fleurs trouvés par le métode simple, sans aucune
notion de Botanique, Librairie Générale de l'Enseignement, París.
POLUNIN, O. - SM)'THIER, B. E., Gula de campo de las flores de España, Por-
tugal y Suroeste de Francia, Omega, Barcelona, 1977.
CEBALLOS, A., Plantas de nuestros campos y bosques, ICONA, 1974.
LANGE - LANGE - LLIMONA, Gula de campo de los hongos de Europa, Omega,
Barcelona; 1976.
POLUNIN, Oleg, Árboles y arbustos de Europa, Omega, Barcelona, 1978.
KRÜSSMANN, Gerd, Guía de campo de los árboles de Europa, Omega, Barcelo-
na, 1971.
SCHA VENBERG - PARIS, Guía de las plantas medicinales, Omega, Barcelona,
1978.
PASCUAL, H., Leguminosas de la Península Ibérica y Baleares, Col. Monografías
INIA,· nº. 24. Ministerio de Agricultura, Madrid, 1978.
Este libro se
terminó de imprimir
el día 3 de marzo de 1984,
en
Facsímil,
Vía de la Hispanidad, s. n.
Urbanización la Bombarda, 32.
Zaragoza IO.

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PUBLICACIONES DEL INSTITUTO DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN.
UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA

EDUCACIÓN ABIERTA

VOLÚMENES APARECIDOS

Aprendizaje, enseñanza y actividad intelectual. (Cómo opera la mente del que aprende),
por Juan A. BERNAD MAINAR. (152 págs.).
2 Cuestiones didácticas de Física, por Elías FERNÁNDEZ URÍA. (198 págs.).
3 Cómo se programa un tema o una unidad didáctica, por Agustín UBIETO ARTETA. (170
págs.).
4 Formulación de objetivos para la programación didáctica, por Tomás ESCUDERO FS-
CORZA. (98 págs.).
5 La localidad y su entorno: programación para su estudio en la escuela (6°. EGB), por el
Grupo CLARION. (55 págs.).
6 Programación de "Filosofía" (3 º. de Bachillerato), por Ismael GUALLAR SANCHO. (213
págs.).
7 Chequeo a la dislexia, por José R. MOZOTA ORTIZ. (290 págs.).
8 Aragán en España. Programación para un estudio de la región en relación con España
(7°. EGB), por el Grupo CLARION. (81 págs.).
9 Programación de "Historia del Arte y de las Civilizaciones" (/ º. BUP), por el Grupo TRE-
MEDAL. (211 págs.).
10 ¿Se puede evaluar los centros educativos y sus profesores?, por Tomás ESCUDERO ES-
CORZA. (272 págs.).
11 Aprender en el Museo. Método activo, por C. AÓUAROD, F. ALFAMBRA, M. A. AN-
TORANZ, A. MOST ALAC y P. PEREZ. (114 págs.).
12 El grupo y su dinámica. (Iniciación para educadores), por José A. GIMÉNEZ AL VIRA.
(170 págs.).
13 Técnicas básicas para el estudio, por Agustín UBIETO ARTETA. (176 págs.).
14 España en relación con el mundo actual. (Programación para su estudio en 8°. de EGB),
por el Grupo CLARION. (157 págs.).
15 El juego aplicado a la enseñanza del inglés, por Cáliz GIL GARCÍA y M. ª Isabel SERRA-
NO SAMPEDRO. (71 págs.),
16 Aprender en el campo. Método activo, por Luis M. LORENTE CASTILLO y Pedro PO-
RRAS CASES. (114 págs.).
18 Programación de "Geografía humana y económica del mundo actual" (2°. BUP), por el
Grupo TREMEDAL. (285 págs.),
19 Programación de la Gramática y Fonética de Lengua Francesa adaptada a los contenidos
de Bachillerato, por Angela SANTURE, Beatriz NAVARRO y Alicia VALLEJO. (117
págs.).
20 La Física clásica en la Historia: cuestiones para un enfoque interdisciplinar, por Elías FER-
NÁNDEZ URÍA. (152 págs.).
21 Programación del área de Matemáticas. (Preescolar y Ciclo Inicial), por Manuel ARMEN-
GOD SORRIBAS. (87 págs.).
22 Factores y procesos de aprendizaje (Didáctica y Profesorado según Piaget), por Juan A.
BERNAD MAINAR. (310 págs.).
23 Bases para una programación integrada de ciencias experimenta/es en BUP., por Juan J.
BASTERO MONSERRAT y Ana P. GARCÍA GARCÍA. (75 págs.).
24 Programación del Área de Matemáticas (Ciclo Medio de EGB), por Manuel ARMENGOD
SORRIBAS y Emilio PALACIÁN GIL. (134 páginas).
25 Recursos instrumentales para la enseñanza de la Geografía y la Historia, por Isabel GI-
MÉNEZ GAZÓLAZ. (64 páginas).
27 Aprender en el parque, por Luis GARCÍA-AMORENA SÁNCHEZ. (119 páginas).
28 Programación de "Geografía e Historia de España y de los Países hispánicos" (3 ". BUP),
por el grupo TREMEDAL. (500 páginas).
31 La clase de francés al margen de la rutina, por Oiga HERNÁNDEZ VITORIA.
34 El juego infantil. Análisis y su aplicación escolar,, por Eulalia MARTÍNEZ MEDRANO.
( 134 páginas).
35 Aulas en la naturaleza. (Campamentos de biología), por José Luis CORTÉS ALCARIO.
( 88 páginas).
36 Maduración afectiva, motriz e intelectual a través del movimiento. Método global. (Prees
colar y Ciclo Inicial), por María VELASCO HERRERO (1 JO páginas).
37 Aprenden en la Biblioteca, por Javier AGUIRRE GONZÁLEZ. (95 páginas).
39 Cómo programar y redactar guiones para audiovisuales didácticos, por Santiago
MALLAS CASAS.
40 Origen y desarrollo de la Química. Sus valores didácticos, por Carlos SEBASTIÁN
AGUILAR. (167 páginas).
43 Objetivos educativos en la enseñanza de la Obstetricia, por Ernesto FABRE, Rogelio
GARRIDO, Rafael GONZÁLEZ DE AGÜERO, Marcial HORNO Y Mª. Pilar PÉREZ.
44 Prácticas de sintaxis, por José María ENGUIT A.

VOLÚMENF.S DE PRÓXIMA APARICIÓN

17 Como se comenta una obra de arte, por Juan F. ESTEBAN LORENTE, Gonzalo M. BO-
RRAS GUALIS y M. ª Isabel AL VARO ZAMORA.
26 In�oducción al estudio del medio ambiente en EGB, por Xavier ABADIA, Rosario GAR-
CIA y Enrique RUIZ-BUDRIA.
29 La redacción y sus técnicas, por Santiago ARELLANO HERNANDEZ.
30 La evaluación en el aula y sus fundamentos estadísticos, por Tómás ESCUDERO ESCOR-
ZA. .
32 Programación didáctica de latín (2 º. BUP), por Francisco REMIRO JUSTE.
33 Enseñar a comprender la Historia a través de las técnicas didácticas, por Agustín UBIE-
TO ARTETA. .
38 . Las Ciencias Sociales en la EGB: Técnicas de trabajo, por X. ABADIA, J. M. ª CUA-
DRAT, J. MONTENE9__EO y E. RUiz-1;moRIA.
41 Guía metodológica para la enseñanza del Inglés básico, por Eugenio R. CORTES ARRESE
y José M. LUCEA GALICIA.
42 Educación Preescolar: "desarrollo intelectual y aprendizaje", por Juan A. BERNAD MAI-
NAR.
ANEXOS DE "EDUC�CIÓN ABIERTA"

1 Referencias bibliográficas sobre metodología y didáctica de Letras. (Agotado).


2 Referencias bibliográficas sobre metodología y didáctica de Ciencias. (Agotado).
3 Cómo se programa una unidad didáctica. (Agotado).
4 Programación de "Hª del Arte y de las Civilizaciones" (1° BUP). (Agotado).
S Programqcián de "Geografía humana y económica del mundo actual" (2° BUP). (Ago-
rado).
6 Formulación de objetivos de conducta. (Agotado).
7 Programación de "Geografía e Historia de España y de los países hispánicos" (3 ° BUP).
(Agotado).
8 Educación Preescolar. Referencias bibliográficas.
9 La· tutoría: objetivos y contenidos.
1 O Objetivos de la educación y sistemas educativos.
11 La localidad y su entorno: programación para su estudio en la escuela (6° EGB). (Agota-
do).
12 Curso de Física y Química (2° BUP). Un esquema de programación por objetivos).
13 Muestra de pruebas objetivas para la evaluación de los alumnos de BUP y COU.
14 Banco de pruebas para evaluar el rendimiento causal en Física.
15 Prácticas de Química para BUP y COU.
16 Aspectos Psicológicos en el aprendizaje de las Ciencias.
17 Programación de Física y Química (3° BUP).
18 Banco de pruebas "afirmación-razón" para la Química.
19 Iniciacion al estudio de la energía.
20 Pruebas de Química del tipo de elección múltiple.
21 Las plantas silvestres y el hombre.
22 El nacimiento de la Química moderna hasta Mendeleger. Cuestiones histórico-didácticas.
23 Matemáticas: Referencias bibliográficas para una biblioteca básica en los Seminarios de
Matemáticas.
24 Matemáticas: Referencias bibliográficas para una biblioteca básica de EGB.
25 Cuestiones y problemas sobre aspectos sociales de la energía.
26 Unidades didácticas de Francés para la primera etapa de EGB.
27 Programación didáctica de Física y Química (2° BUP).
28 Programación didáctica de Química (COU).
29 Banco de pruebas objetivas de elección múltiple aplicables a la Física de EGB.
30 Innovaciones en la didáctica del Derecho Civil.
31 Repertorio de legislación referente a Bachillerato.
32 Desarrollo de la programación por objetivos de Física y Química de 2° BUP (temas 8, 9
y JO).
33 Una ayuda para la clase de Francés: guía de amenidades.
35 Técnicas elementales del razonamiento deductivo. Teoría y práctica para la lógica en
B.U.P.

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INFORMES

VOLÚMENES APARECIDOS

1 La educación en el medio rural aragonés, por varios autores. (91 págs.).


2 La enseñanza de la Filosofía en BUP y COU: visión de alumnos y profesores, por varios
autores. (175 págs.).
3 Los doce primeros años del ICE de Zaragoza, por Mª. Isabel ALCALDE ARÁNTEGUI
(135 págs.).
4 La educación especial, hoy y mañana, por Santiago MOLINA (110 pág.s).
5 La educación preescolar a examen, por Eulalia MARTÍNEZ MEDRANO. (96 págs.),
6 Concentraciones escolares y Escuelas hogar en Aragón, dirigida por Ramón GARCÉS
CAMPOS (148 págs.).
7 La enseñanza de la Historia en BUP y COU: visión del profesorado, por varios autores.
(% págs.).
8 Tendencias de la escolarizucion en la ciudad de-Zaragoza, dirigida por Ramón GARCÉS
CAMPOS (161 páginas).
9 11 Seminario Aragonés sobre actividades físico-deportivas y municipios. Actas, por varios
autores. (227 páginas).
10 Experiencias en las aulas de EGB (Actas de la "I Muestra Nacional"), por varios auto
res. (328 páginas).
11 Experiencias en las aulas de Bachillerato, por varios autores. (338 páginas).

VOLÚMENES DE PRÓXIMA APARICIÓN.

12 Experiencias en las aulas de EGB (Actas de la "/1 Semana Nacional", por varios autores.
13 Los alumnos de BU P y FP en Zaragoza: características socio-educativas, por Ramón
GARCÉS CAMPOS.

MATERIALES PARA LA CLASE

VOLÚMENES APARECIDOS

Documentos para la comprensión de la Historia contemporánea, por M. ª Pilar QUEROL


INSA y Rosa CEBOLLADA LANGA (496) págs.
2 Cómo se formó Aragón, por Agustín UBIETO ARTET A. Realización técnica de Francis-
co J. T ARONGI CEBOLLA.
La Historia .de Aragón a través de % diapositivas de mapas históricos en color, acom-
pañadas de una guía explicativa.
4 Textos para el conocimiento del pais británico y su lengua, por Isabel ALCALDE ALONSO.
VOLÚMENES DE PRÓXIMA APARICIÓN

3 Génesis Y desarrollo de España, por Agustín UBIETO ARTET A. Realización técnica de


Francisco J. TARONGI CEBOLLA.
La Historia de España a través de cerca de 150 diapositivas de mapas históricos en co-
lor, acompañadas de una guía explicativa.
5 Documentos para la comprensión del Arte (arquitectura, escultura, pintura, música y ci-
ne), por Rosa CEBOLLADA LANGA y M. ª Pilar QUEROL INSA.
6 Historia geológica de Aragon, por Antonio FAl.JS, Luis GARCÍA-AMORENA y Antonio
LATORRE. Realización técnica de Francisco J. TARINGI CEBOLLA.
96 diapositivas en color, acompañadas de una guía explicativa.
7 Enfoque Ambiental en la enseñanza de las ciencias, por P. GASPAR SAN MARTIN y C.
MARCEN ALBERO.
72 diapositivas en color, acompañadas de una guía explicativa.

INVESTIGACIÓN

Evaluación de los distintos tipos deformación del profesorado. Los nuevos centros de for-
mación del profesorado de EGB (1970), dirigida por Manuel SANJUAN NAJERA (535
folios).
2 Rendimiento de la educación escolar (nivel medio) 'para la actividad profesional en la agri-
cultura, industria y servicios (1971), coordinada por Tomás ESCUDERO ESCORZA (292
folios).
3 Valoración didáctica y educativa de los textos escolares. Primera etapa de EGB (1975),
dirigida por Juan A. BERNAD MAINAR (472 folios).
4 Estructura educativa del Distrito Universitario de Zaragoza y aspectos que pueden inci-
dir en la futura demanda de F. P. y BUP (1975), dirigida por Enrique GASTÓN SANZ.
(823 folios).
5 Proyecto de Instituto de Ciencias de la Educación. Estructura y funciones (1975), dirigi-
da por Tomás ESCUDERO ESCORZA. (397 folios).
6 Estudio de las condiciones de contratación del personal docente del Distrito Universita-
rio de Zaragoza (1975), dirigida por Fernando MERCADAL MAJRAL (145 folios).
7 Análisis del funcionamiento de las Asociaciones de Padres de alumnos en el Distrito Uni-
versitario de Zaragoza (1975), dirigida por José A. GJMENEZ ALVIRA. (143 folios).
8 Estudios previos al diseño de un entorno educativo que integre a los niños videntes e in-
videntes (1975), dirigida por Pascual MARTELES LÓPEZ. (261 folios).
9 Rasgos de madurez y éxito en las pruebas de acceso a la Universidad (1971), dirigida por
Rafael CID PALACIOS. (222 folios).
10 La evaluación de centros educativos (1978), dirigida por Tomás ESCUDERO ESCORZA
(262 folios).
11 La educación Preescolar a examen. Situación en el Distrito Universitario de Zaragoza
(1979), dirigida por Eulalia MARTINEZ MEDRANO. (386 folios).
12 Selectividad y rendimiento académico de los universitarios. Condicionantes psicológicos,
sociológicos y educacionales (/98/), dirigida por Tomás ESCUDERO ESCORZA. (168 fo
líos).
13 Análisis de perfiles de madurez en las áreas lingüística, científica y matemática al térmi-
no de la EGB (198/), dirigida por Tomás ESCUDERO ESCORZA. (153 folios).
14 Estudio de las Concentraciones escolares y Escuelas-hogar en Aragón (1981), dirigida por
Ramón GARCÉS CAMPOS. (385 folios).
16 A_nálisis socio-educativo de los alumnos de Enseñanzas Medias de Zaragoza (1983), diri-
gida por Ramón GARCÉS CAMPOS.
17 El acceso universitario para mayores de veinticinco años: análisis y seguimiento (1981),
dirigida por Tomás ESCUDERO ESCORZA (105 folios).
18 Formación de conceptos y niveles de asimilación de la realidad circundante al finalizar el
preescolar (5 años), (1983), dirigida por Juan Antonio BERBAD MAINAR (68 folios).

ESTADO ACTUAL DE LOS ESTUDIOS SOBRE ARAGÓN

VOLÚMENES APARECIDOS

"I Jornadas sobre el Estado actual de los estudios sobre Aragán, Teruel, 1978", 2 vols.
(Zaragoza, 1979), con 1104 págs. entre ambos.
Trece ponencias, una mesa redonda y 94 comunicaciones sobre Historia antigua, medieval,
moderna, contemporánea, de la Iglesia, de la ciencia y la técnica, literaria, del Arte, del
Derecho, economía, geografía humana y económica y cultura popular.
2 "I/ Jornadas sobre el Estado actual de los estudios sobre Aragón. Huesca. 1979", 2 vols.
(Zaragoza, 1980), con 1050 págs. entre ambos.
Doce ponencias, una mesa redonda y 91 comunicaciones sobre Arqueología, historiografía,
música, demografía, bioantropología, industria, clima, flora y fauna, recursos geológicos,
Aragón visigodo, dialectos y libro aragonés.
3 "Ill Jornadas sobre el Estado actual de los estudios sobre Aragón. Tarazana, 1980", 2 vols.
(Zaragoza, 1981), con 1191 págs. entre ambos.
Cinco ponencias, una mesa redonda y 90 comunicaciones sobre el "medio rural arago-
nés", a través del Derecho agrario, la sanidad, la vivienda rural, el sector agrario de la eco-
nomía, la historia agraria y la educación en el medio rural.
4 "IV Jornadas sobre el Estado actual de los estudios sobre Aragon, Atcañiz, 1981", 2 vols.
(Zaragoza, 1982), con 1008 págs. entre ambos.
Cinco ponencias, una mesa redonda y 80 comunicaciones sobre el "medio urbano ara-
gonés", a través de la Historia urbana, urbanismo, red organizativa, arte, medios de co-
municación e instituciones culturales.
5 « V Jornadas sobre el estado actual de los estudios sobre Aragón. Zaragoza /982», 1 volu-
men (Zaragoza 1984), 642 páginas.
Cinco ponencias, una mesa redonda y 51 comunicaciones sobre "Antropología arago-
nesa", a través de la antropología social y cultural; etnografía: interpretación de mate-
riales gráficos: enseñanza y antropología; medicina popular: religiosidad popular e
identificación antropológica de lo aragonés.