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TRABAJO PRÁCTICO DE DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO:

RESPONSABILIDAD DEL ESTADO POR HECHOS ILÍCITOS

PROFESOR: Sebastián Aguilar

ALUMNO: Pazo Juan Manuel

Cuando hablamos de los comportamientos de los sujetos del Derecho Internacional contrarios al
ordenamiento jurídico nos estamos refiriendo a los hechos ilícitos, generadores de ciertas
consecuencias jurídicas negativas para el propio sujeto a quien le son atribuibles, de entre las cuales la
principal es la responsabilidad internacional.
La palabra hecho expresa la idea de en que reside todo evento atribuible a un sujeto de Derecho. El
adjetivo ilícito evoca, por su parte, la idea de contravención del Derecho. De ahí que el principio
general aplicable a las contravenciones internacionales sea el de que todo hecho ilícito del Estado
genera su responsabilidad internacional.

Así podemos definir a el hecho internacionalmente ilícito como un hecho atribuible a un sujeto
jurídico internacional que, constituyendo una violación o infracción del Derecho Internacional
lesiona derechos de otro sujeto u otros sujetos de dicho ordenamiento, o incluso derechos o
intereses de los que sería titular la propia comunidad internacional, dando lugar a la responsabilidad
del sujeto autor del hecho.

“Artículo 1: Responsabilidad del Estado por sus hechos internacionalmente ilícitos: Todo hecho
internacionalmente ilícito del Estado genera su responsabilidad internacional.” (Proyecto de artículos
C.D.I)

“Artículo 3: Calificación del hecho del Estado como internacionalmente ilícito: La calificación del
hecho del Estado como internacionalmente ilícito se rige por el derecho internacional. Tal calificación
no es afectada por la calificación del mismo hecho como lícito por el derecho interno.” (Proyecto de
artículos C.D.I)

Como podemos inferir de la definición los elementos del hecho internacionalmente ilícito son:

a) la existencia de una conducta (acción u omisión) con relevancia en el plano jurídico-


internacional,
b) el hecho de que con esa conducta se viole una obligación establecida por una regla de
Derecho Internacional en vigor,
c) la posibilidad de atribuir dicha conducta a un sujeto del Derecho Internacional,
d) y la circunstancia de haberse producido un perjuicio o daño como consecuencia de la acción
u omisión contraria a aquella obligación.

Muchos autores subsumen dichos elementos en dos básicos: uno de carácter subjetivo, consistente
en la posibilidad de atribuir el hecho o comportamiento a un sujeto determinado (Estado), y otro de
carácter objetivo consistente en que mediante tal hecho o comportamiento se viole una regla de
Derecho Internacional de la que derive una obligación de acción o de abstención a cargo del sujeto
en cuestión.

“Artículo 2: Elementos del hecho internacionalmente ilícito del Estado: Hay hecho
internacionalmente ilícito del Estado cuando un comportamiento consistente en una acción u
omisión: a) Es atribuible al Estado según el derecho internacional; y b) Constituye una violación de
una obligación internacional del Estado.” (Proyecto de artículos C.D.I)

Carácter Subjetivo: Alude a la presencia de una conducta, activa (acción) o pasiva (omisión), y a la
posibilidad de atribuir esa conducta, en función de ciertas circunstancias, a un determinado sujeto
del Derecho Internacional.

En relación con el Estado en cuanto tal sujeto del Derecho Internacional, la Comisión de Derecho
Internacional se refiere, en concreto, a la posibilidad de atribuir un comportamiento no a la persona
o grupo de personas que lo ha tenido materialmente, sino al propio Estado, teniendo en cuenta de
que la ejecución material de los actos de éste con relevancia en el plano jurídico -internacional
corresponde siempre a individuos o conjuntos de individuos.

Al hablar de este comportamiento no nos podemos referir a la culpa, sino que se trataría de la
violación objetiva de la obligación de usar la debida diligencia a cargo del Estado. Se considera
hecho del Estado según el Derecho Internacional el comportamiento de una persona o de un grupo
de personas si esa persona o ese grupo de personas actúa de hecho por instrucciones o bajo la
dirección o el control de ese Estado al observar ese comportamiento. Lo que viene a significar que el
comportamiento en cuestión sólo será atribuible al Estado si éste dirigió o controló la operación y si
el comportamiento denunciado era una parte integrante de la operación.

En el marco estricto de la atribución y teniendo en cuenta que el Estado, sujeto por excelencia de las
relaciones de responsabilidad internacional, actúa a través de individuos o conjuntos de individuos,
el problema principal de la atribución al Estado de un hecho internacionalmente ilícito se conecta
básicamente a la calidad o no de órganos del Estado predicable de las personas autoras del hecho,
así como a las condiciones en que tales personas actúan.

Es un principio básico el de que, por regla general, se atribuyen al Estado los hechos de sus órganos
o agentes en tanto que integrantes de la organización estatal. Dada la capacidad del Estado para
auto organizarse, se entiende que “órgano” incluye toda persona o entidad que tenga esa condición
según el Derecho interno del Estado. La conducta por la cual cabe declarar al Estado
internacionalmente responsable puede consistir, bien en un hecho instantáneo, bien en una cadena
de hechas constitutiva de un proceso en el cual suelen intervenir varios órganos del Estado. Es
lógico que sólo se consideren hechos del Estado desde el punto de vista del Derecho Internacional
los realizados por personas o entidades que actúan en calidad de tales órganos, sin que quepa, pues,
atribuirle los realizados por esas personas o entidades a titulo puramente privado.

Además de responder por los hechos de sus órganos actuando en el marco de sus competencias, el
Estado responderá también:
- Por la conducta de entidades públicas territoriales u otras entidades que estén facultadas
por el Derecho interno del Estado para ejercer atribuciones del poder público.
- Por la conducta de órganos puestos a disposición del Estado por otro Estado o por una
organización internacional.
- Por la conducta de órganos del Estado o de personas o entidades facultadas para ejercer
atribuciones del poder público que actúen excediéndose en su competencia con arreglo al
Derecho interno o contraviniendo las instrucciones concernientes a su actividad.

Salvo en el supuesto de personas o grupos de personas que actúen de hecho bajo la dirección o el
control del Estado o ejerzan de hecho atribuciones del poder público en defecto de las autoridades
oficiales los comportamientos de los particulares no se considerarán como hechos del Estado.

Carácter Objetivo: este elemento del hecho internacionalmente ilícito consiste en que el
comportamiento atribuible al Estado constituye una violación de una obligación internacional a su
cargo. Para un sector de la doctrina a este elemento habría que agregar otro: la producción de un
daño a resultas de dicha violación. La Comisión de Derecho Internacional ha estimado que el daño
inherente a todo hecho internacionalmente ilícito es el que al mismo tiempo es inherente a toda
violación de una obligación internacional, considerando, así, comprendido el daño en el elemento
«objetivo» del hecho internacionalmente ilícito.

En la Comisión de Derecho Internacional ha prevalecido la expresión “violación de una obligación


internacional”, entendiendo por obligación la “exigibilidad de una conducta de acción u omisión
impuesta por la norma de Derecho”.

Hay una relación existente entre la violación de la norma, el incumplimiento de la obligación y la


lesión del derecho subjetivo ajeno.

Desde la perspectiva de la obligación, habrá violación de la misma por parte de un Estado cuando un
hecho de éste no está en conformidad con lo que de él exige esa obligación: así, lo que constituye la
esencia misma de la ilicitud es el contraste entre el comportamiento adoptado en la realidad y el que
jurídicamente se debiera haber tenido.

El hecho de que la obligación cuya violación constituye el hecho internacionalmente ilícito es una
obligación internacional, o sea, impuesta por una norma de Derecho Internacional, impide calificar
de internacionalmente ilícito a un hecho regido por el Derecho interno de un Estado.

Al efecto de calificar de ilícito un determinado hecho, es indiferente cuál sea el origen de la


obligación violada: tan ilícito es un acto contrario a una obligación de origen consuetudinario como
uno que contradiga un compromiso basado en un tratado o en una fuente de otro tipo. El distinto
origen de las obligaciones internacionales no afecta a la calificación como ilícito del hecho contrario
a cualquiera de ellas, ni da lugar en principio a distintos regímenes de responsabilidad, o sea, a la
elección entre tal o cual tipo de reparación.

“Artículo 12: Existencia de violación de una obligación internacional: Hay violación de una obligación
internacional por un Estado cuando un hecho de ese Estado no está en conformidad con lo que de él
exige esa obligación, sea cual fuere el origen o la naturaleza de esa obligación.” (Proyecto de
artículos C.D.I)

Lo mismo sucede respecto al distinto contenido u objeto de la obligación, el mismo es irrelevante al


efecto de calificar de internacionalmente ilícito un determinado hecho. Cuestiones relativas a la
gravedad de la violación y al carácter imperativo de la obligación violada pueden influir en las
consecuencias que se derivan para el Estado responsable y, en algunos casos, también para otros
Estados.

Para poder calificar de ilícito un hecho desde el punto de vista del Derecho Internacional, también es
preciso que la obligación que dicho hecho contraría esté en vigor al tiempo de la realización de éste
respecto del sujeto responsable. En este sentido, el art. 13 del proyecto de artículos de la C.D.I.
dispone:

“Artículo 13. Obligación internacional en vigencia respecto del Estado: Un hecho del Estado no
constituye violación de una obligación internacional a menos que el Estado se halle vinculado por
dicha obligación en el momento en que se produce el hecho.” (Proyecto de artículos C.D.I)

Relación nueva surgida del Hecho Internacionalmente Ilícito.

Al hablar de la relación nueva que surge por la realización de un hecho internacionalmente ilícito
estamos haciendo referencia al contenido de la obligación.

Podemos ver aquí distintas posiciones doctrinarias; unos autores (Anzilotti, Strupp, Eagleton)
estimaron que se trata de una relación bilateral entre el Estado autor del hecho y el Estado
lesionado, con la reparación como única consecuencia posible; otros (Kelsen, Guggenheim) vieron en
la sanción que el Estado lesionado está autorizado a aplicar al Estado culpable la consecuencia
propia del hecho ilícito; y otros (Lauterpacht, Eustathiades, Ago), sostuvieron la posibilidad de
existencia, no de una relación única, sino de dos tipos de relaciones, basadas respectivamente en el
derecho a exigir una reparación y en la facultad de aplicar una sanción.

A pesar de que, como ya dijimos, la consecuencia jurídica más característica y más normal del hecho
internacionalmente ilícito es la responsabilidad internacional del sujeto a quien el hecho es
atribuible, es posible en principio distinguir en Derecho Internacional igual que se hace en otros
órdenes jurídicos, entre la responsabilidad del sujeto y la nulidad del acto contrario a Derecho; y es
posible también referirse a la imposibilidad de hacer valer el hecho frente a terceros (inoponibilidad)
como una consecuencia distinta de las dos anteriores.

Con todo, y como queda dicho, la responsabilidad internacional es la consecuencia más normal del
hecho internacionalmente ilícito en razón de las peculiares características de la sociedad
internacional y del Derecho que la rige, y suele concretarse en el deber de reparar.

En conclusión, esa relación nueva en qué consiste la responsabilidad internacional supone la


concurrencia de dos situaciones jurídicas subjetivas: una activa representada básicamente por el
derecho subjetivo lesionado, que da pie al sujeto que sufre la lesión a reclamar, y otra pasiva,
representada por las nuevas obligaciones del sujeto responsable derivadas de la violación de la
obligación impuesta por la norma primaria y que suelen concretarse en el deber de reparar.

Estas situaciones jurídicas diferentes, que se cifran en obligaciones para el Estado autor del hecho
ilícito y en derechos para otros Estados aparecen descritas dentro del proyecto de artículos de la
Comisión de Derecho Internacional sobre la responsabilidad del Estado por hechos
internacionalmente ilícitos en las partes segunda (arts. 28 a 41) referida contenido de la
responsabilidad, integrado básicamente por las obligaciones del Estado responsable de hacer cesar
el hecho ilícito y de reparar, y tercera (arts. 42 a 54) referida a los modos de hacer efectiva la
responsabilidad.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:

- DIEZ DE VELASCO, Manuel: “Instituciones del Derecho Internacional Público”, deisciseisava edición,
editorial Tecnos, Madrid, 2007.

- http://www.uib.cat/depart/dpu/dip/pdf/dip0607/responsabilidad.pdf

-REMIRO BROTÓNS, Antonio: “Derecho Internacional”, editorial Tirant Lo Blanch, Valencia, 2007.