Vous êtes sur la page 1sur 12

Introducción

La alteración hidrotermal es un proceso complejo que involucra cambios químicos,


mineralógicos y texturales, que resultan de la interacción de fluidos acuosos calientes
con las rocas en las cuales circulan, bajo condiciones fisicoquímicas en evolución. A
bajas temperaturas y presiones, la exsolución del gas y de las fases acuosas constituyen
los fluidos hidrotermales que actúan en las rocas circundantes, produciendo cambios
como resultado del desequilibrio, principalmente debido a H+ y OH-
y otros constituyentes volátiles (B, CO2, F).En esencia, los fluidos hidrotermales
atacan químicamente los constituyentes minerales de las rocas caja, los cuales tienden
a re-equilibrarse formando nuevas asociaciones minerales que están en equilibrio con
las nuevas condiciones. Este proceso es una forma de metasomatismo, es decir,
intercambio de componentes químicos entre los fluidos y las rocas caja. Por lo tanto,
es también probable que los fluidos mismos puedan cambiar su posición como
resultado de la interacción con las rocas caja.
ALTERACIÓN HIDROTERMAL

La alteración hidrotermal es el resultado de la transformación de la mineralogía original


primaria de la roca en una nueva asociación de minerales secundarios, más estable bajo las
condiciones hidrotermales de temperatura, presión y sobre todo de composición de fluidos.
Debido a las reacciones producidas por la interacción del agua caliente, vapor o gas con
las rocas que atraviesan, se forman minerales nuevos o secundarios, diferentes
(química, textural y mineralógicamente) con respecto a los minerales originales de las
rocas.
Los minerales secundarios se producen por varios tipos de reacciones: precipitación
directa a partir de fluido sobresaturado, principalmente en venas, cavidades, poros y
fisuras, reemplazo de los minerales de acuerdo con su estabilidad al cambio en las
condiciones de temperatura, pH y permeabilidad y lixiviación que es producida
principalmente en las márgenes de los sistemas geotérmicos por disolución ácida de los
minerales primarios (Browne, 1997).

La característica distintiva de la alteración hidrotermal, que involucra la circulación de


volúmenes relativamente grandes de fluidos calientes atravesando las rocas, es la
importancia del fluido hidrotermal para transferir constituyentes y calor. El fluido tiende a
estar considerablemente fuera del equilibrio termodinámico con las rocas adyacentes y
esto genera las modificaciones en la composición mineralógica original de las rocas,
puesto que componentes en solución y de los minerales sólidos se intercambian para lograr
un equilibrio termodinámico.

Puesto que en general se trata de aureolas de alteración “simétricas” en torno al cuerpo


mineralizado, que aparecen como facies de alteración que reciben nombres específicos
(alteración argílica avanzada, alteración fílica, propilítica, silicificaciones, etc.), la
mineralogía de las alteraciones (y, en concreto, el desarrollo de mapas de distribución de
alteraciones que permitan reconstruir la zonación geoquímica y térmica) es una de las
herramientas más útiles en la exploración en este tipo de depósitos.

 Factores que controlan la Alteración Hidrotermal

• Temperatura: a mayor T, mayor Alteración.


• PH del fluido: a pH más ácido, mayor alteración.
• Permeabilidad de la roca.
• Duración interacción Agua/Roca.
• Volumen del fluido hidrotermal.
• Composición de la roca.
• Presión: de manera indirecta al controlar la profundidad de la ebullición, fracturamiento
hidráulico, etc.
 Procesos debidos a la Alteración Hidrotermal

• Deposición directa: minerales se depositan directamente a partir de soluciones


hidrotermales. Para poder hacerlo, la roca debe tener conductos para que el fluido pueda
moverse dentro de ella (ej: permeabilidad debido a fracturamiento).

• Reemplazo: Muchos minerales de las rocas son inestables en un ambiente hidrotermal y


estos tienden a ser reemplazados por nuevos minerales que son estables o al menos
metaestables en las nuevas condiciones ambientales.

• Lixiviación: Algunos de los componentes químicos de las rocas son extraídos por los fluidos
hidrotermales, particularmente cationes metálicos, de modo que la roca es deprimida en
dichos componentes o lixiviada.

 Características de la Alteración

• Intensidad: % de roca que ha sido alterada, corresponde al grado de alteración.

• Débil o poco pervasiva: si sólo afecta a pocos minerales de la roca.

• Pervasiva: alteración afecta gran parte de la roca.

• Selectiva: alteración sólo afecta un grupo de minerales en particular.

• Zonación: distribución espacial de los minerales, tanto de forma vertical como


horizontal, determinada por las condiciones termodinámicas de estabilidad de los
minerales, ej., por gradiente de temperatura.

• Corresponde a cualquier patrón regular, en la distribución de los minerales. Ej.,


Modelo de Lowell y Gilbert de zonación de un pórfido cuprífero.

 Origen de los fluidos hidrotermales

El origen de los fluidos hidrotermales es muy variado y su deducción se basa en estudios


de la composición isotópica de estos compuestos. Más concretamente el estudio de la
distribución del isótopo de deuterio frente al de oxígeno, nos da la procedencia del
fluido. En este sentido, un fluido hidrotermal puede tener un origen:
 Magmático: En el final del proceso de cristalización de un magma, tras la formación de
la pegmatita, el volumen de agua presente aumenta y se enriquece en elementos. Esto
unido al calor que el sistema le cede, le otorga un carácter hidrotermal a la solución.

 Metamórfico. En este caso, el aumento de temperatura en un proceso sedimentario


deshidrata los minerales constituyentes de la roca metamorfizada. En este sentido, la
pérdida de agua rica en la mineralogía de la roca, hace que ese tipo de fluido sea muy
hidrotermal.

 Sedimentario. Durante el depósito de los materiales suprayacentes en una cuenca


sedimentaria, se acumula agua que se enriquece en elementos típicos de estas litologías
depositadas, que, unidas al aumento progresivo de la temperatura por enterraminto,
hace que estos acúmulos de agua sedimentaria tengan carácter hidrotermal. Forma
depósitos hidrotermales una vez que ascienden y afloran a superficie.

 Meteórico. El agua de lluvia puede enriquecerse en elementos y aumentar


progresivamente su temperatura y dar lugar a depósitos hidrotermales de menor
importancia.

 Mezcla de aguas. Cuando en una zona existen aguas ascendentes (cálidas) y


descendentes (frías) depositan minerales y forman rocas hidrotermales.

Tipos de Alteraciones
El modelo de LOWELL & GUILBERT (1970) muestra las diferentes alteraciones
hidrotermales de la roca de caja y las simetrías en el sector alterado. Además
contempla la ubicación de las mineralizaciones de sulfuros más importantes. Las
zonas alteradas se diferencian por su contenido en minerales secundarios. (Que
pueden ser igual o diferente de los minerales de origen primario). Para determinar
en terreno y sección transparente la zona de alteración hay que diferenciar al
primero entre minerales primarios y secundarios y después se analiza la
paragénesis de minerales secundarios.

Generalmente LOWELL & GUILBERT diferencian cuatro zonas de alteraciones


hidrotermales:
Potásica:

Sus minerales esenciales son muscovita, biotita y feldespato potásico, en especial estos
dos últimos. Comúnmente se asocian magnetita o hematita, anhidrita y carbonatos con
hierro mientras que los minerales de las arcillas están ausentes. El feldespato potásico
se presenta en diferentes ambientes, así bajo la forma de adularia se asocia a fuentes
termales y depósitos epitermales. En cambio como ortosa (o microclino) se presenta en
yacimientos de cobre diseminado. En este último tipo de depósito el feldespato está
junto a biotita y anhidrita en venillas, a través de un reemplazo por difusión. La razón
azufre/metal es moderada, siendo la proporción de pirita 3 a 1. Este sulfuro representa
el principal mineral hipogénico y se distribuye a modo de diseminación. La
mineralización está integrada además por calcopirita y molibdenita. Según el modelo
establecido para este tipo de depósito, la mena se presenta en la interfase entre las zonas
potásicas y fílica. La zona en consideración es la que se localiza en la parte central y a
mayor profundidad.

Sericítica:
Sus minerales predominantes son sericita, cuarzo y pirita. Esta denominación fue
utilizada para designar en el campo, un material micáceo de grano fino y coloración
clara que se asociaba a distintos yacimientos. Esta alteración también ha sido descripta
como cuarzo-sericítica o fílica, y representa unos de los tipos más difundidos. La
sericitización de los silicatos da como resultado un mosaico de cuarzo y sericita, que a
veces destruye la textura original de la roca. Para diferenciar esta mica potásica de la
pirofilita, paragonita o flogopita se necesitan efectuar análisis composicionales o
difracción de rayos X. Esta alteración ha sido encontrada en depósitos de cobre
diseminado, conformando una asociación mineral integrada por: sericita, cuarzo, pirita,
hidromica y a veces clorita y rutilo. Grada a potásica hacia la zona central y a propilítica
o argílica hacia la roca sin alterar. En general este sector constituye parte del cuerpo
mineralizado, en particular la zona de pirita. Este sulfuro se presenta como
diseminación y fundamentalmente como venillas (San Manuel, Arizona, USA).
Representaría un estado más avanzado de alteración y es más joven que el grupo
sílicico-potásico. La sericita también se presenta en greisen, junto a cuarzo-topacio-
fluorita-apatita-zinwalditaberilo-casiterita, etc., como mineralizaciones de Sn-W-Mo.
Asimismo, se ha descripto asociada a depósitos mesotermales, acompañada por clorita.
Argílica avanzada:

Se caracteriza por la siguiente asociación: dickita, caolinita, pirofilita, frecuentemente


sericita y cuarzo y a veces alunita, pirita, turmalina, topacio, zunyita y arcillas
amorfas. Se presenta como una zona interior o adyacente a muchas vetas de
metales básicos (Butte, USA), pipes telescopados (Red Mountain District, USA)
o cobres diseminados (Cerro Pasco, Perú). Químicamente representa una extrema
lixiviación hidrolítica de bases de todas las fases alumínicas. Este tipo de
alteración ocurre donde se han movilizado apreciablemente el aluminio,
removiéndose algo de sílice, hierro, potasio, sodio, calcio y magnesio. Los
sulfuros hipogénicos asociados van desde escasos a abundantes, con alta relación
azufre/metal.

Alteración argílica intermedia:

Predominan caolinita y montmorillonita, aunque algunas arcillas amorfas pueden


localmente ser importantes. El feldespato potásico y la biotita, parcialmente
recristalizada a clorita, están a veces presentes. La caolinita es inestable a
temperaturas mayores a 400 o C y la montmorillonita probablemente a valores
apenas superiores, por lo cual el límite superior para esta alteración sería de 400
a 480 o C. Zonalmente grada a una alteración propilítica hacia la roca fresca y a
sericítica en dirección de la mineralización, con predominio de montmorillonita
en la franja externa y de caolinita en el sector interno. Dentro del grupo de la
caolinita se detectaron dickita, caolinita, haloisita y metahaloisita. En la franja
externa se ha determinado la presencia de clorita, magnetita y pirita como
productos de alteración de minerales máficos y plagioclasas cálcicas.
Generalmente los sulfuros no son importantes.
Alteración propilítica:

Involucra epidoto (zoicita, clinozoicita), albita, clorita, leucoxeno y carbonato, además


sericita, pirita, arsenopirita y óxidos de hierro y menos frecuentemente zeolitas o
montmorillonita. Esta denominación fue empleada por primera vez para describir
la alteración metasomática débil de las andesitas de Comstock Lode (Nevada,
USA). En algunos trabajos esta alteración ha sido caracterizada por las siguientes
asociaciones:

Clorita-calcita-caolinita
Clorita-calcita-talco
Clorita-epidota-calcita
Clorita-epidota

En las tres primeras es considerable la concentración de CO2. En aquellas áreas donde


la alteración hidrotermal observa una zonación, pasa gradualmente hacia rocas
frescas. Los sulfuros asociados, principalmente pirita, tienen una relación
azufre/metal baja a intermedia. Es un tipo común de alteración en depósitos de
cuarzo aurífero y en otros presentes en rocas intrusivas y volcánicas básicas a
intermedias. Durante la propilitización se introduce abundante agua, pudiendo
haber también adición de CO2, S, As. Algo de sílice es generalmente extraída
durante el proceso y puede haber también pérdida de sodio, potasio y alcalinos
térreos en algunos depósitos. Esta alteración puede penetrar grandes volúmenes
de rocas y no estar directamente relacionada con los depósitos minerales
epigenéticos
Cloritización:

Es uno de los tipos más comunes de alteración. Puede desarrollarse por la alteración de
silicatos fémicos, con la introducción de agua y la remoción de algo de sílice. En
otros casos Mg, Fe, Al y algo de SiO2 son aportados hacia la roca de caja,
conformando un material rico en cloritas. Este grupo mineral puede presentarse
solo o bien acompañado por sericita, turmalina y cuarzo, además de pequeñas
cantidades de epidota, albita y carbonatos. Estas cloritas tienen composiciones
variables a diferentes distancias de los cuerpos de sulfuros, así el contenido en Fe
es generalmente mayor en las proximidades de la mineralización. Los sulfuros
asociados son pirita y pirrotina. Esta alteración está relacionada con la
propilitización.

Zeolitización:

Consiste en el desarrollo de zeolitas tales como estilbita, natrolita, heulandita, etc.


Frecuentemente se trata de un proceso extenso y no asociado con depósitos
minerales, sin embargo acompaña al Cu en basaltos amigdaloides y es
relativamente importante en ambientes de fuentes termales. Las zeolitas son
acompañadas por calcita, prehnita, etc. La razón azufre/metal es baja así como el
cobre nativo, calcosina y bornita se asocian a óxidos de hierro en vez de pirita.

Carbonatización:

Se trata de la formación de carbonatos secundarios en las rocas de caja de depósitos


epigénicos. El fenómeno es particularmente común en calizas (dolomitización) y
en rocas básicas (ankeritización). Mientras que la sideritización frecuentemente
acompaña depósitos de Pb-Ag-Zn en sedimentitas, la dolomitización afecta
grandes volúmenes de rocas carbonatadas y es de naturaleza regional, pudiendo
estar o no asociada con procesos mineralizantes. Los procesos químicos
involucrados en la carbonatización son complejos y dependen esencialmente del
tipo de roca afectada. Durante la dolomitización mucho Mg y algo de Fe y Mn
son introducidos, mientras que la ankeritización de rocas básicas e intermedias
parece requerir solamente la introducción de CO2. Durante estos procesos mucha
sílice es removida y probablemente transferida a las vetas, donde cristaliza como
cuarzo.
Feldespatización:

Consiste en el desarrollo de feldespatos secundarios en la roca de caja de depósitos


minerales. La albitización es quizás la más común pero la formación de
feldespatos potásicos (microclino, ortosa o adularia) también es habitual en
ciertos yacimientos. Químicamente el proceso puede incluir la introducción de K,
Na y Al, aunque en algunos depósitos estos elementos se reordenan y el sistema
es esencialmente isoquímico. De acuerdo a ciertos investigadores el término
albitización se debe reservar para aquellos procesos en los que el sodio es
introducido metasomáticamente, provocando que casi todo el material aluminoso
se convieta en albita o bien oligoclasa sódica. Los sulfuros no son abundantes en
esta alteración.

Silicificación:

Involucra un aumento de sílice, con el desarrollo de cuarzo secundario, jaspe,


calcedonia, chert, ópalo u otras variedades silíceas en las rocas de caja de
depósitos epigénicos. La química de esta alteración es variada y depende
esencialmente del tipo de roca afectada. En materiales carbonáticos hay
generalmente una mayor introducción de sílice y una gran remoción de Ca, Mg,
Fe, CO2 entre otros constituyentes. En rocas silicatadas, la sílice puede ser
redistribuída entre las rocas de caja. Se asocia a la depositación de sulfuros
principalmente.

Biotitización:

Es un tipo de alteración no común. Involucra la formación de biotita o hidrobiotita,


Durante el proceso, H2O y K son introducidos y algo de SiO2 puede ser extraída.
Menos comúnmente otros componentes de la mica (Mg-Fe-Al) son también
introducidos en la roca encajante.

Turmalinización:

En las rocas de caja de ciertos depósitos epigénicos se desarrolla turmalina, debido a


la introducción de boro y algo de Mg, Fe, Ca, Na y Li. En afloramientos de
pizarras y esquistos, donde es intensa esta alteración, se observa una disminución
en SiO2 y CO2 en esas rocas.
Alunitización:

Es común en algunos depósitos epitermales, en rocas volcánicas ácidas. Generalemnte


consiste en el desarrollo de alunita (K,Na)Al3 (SO4)2 (OH)6 y cuarzo, como
resultado de alteración de rocas feldespáticas. Químicamente involucra la
introducción de S y H2O y la remoción de SiO2, Na, Ca, Mg y Fe. Esta alteración
puede ser hipogénica o supergénica. Suele vincularse a depósitos de oro "sulfato-
ácido".

Hematitización:

Es una alteración que frecuentemente acompaña vetas de uranio (pechblenda) y


también de estaño (altas temperaturas) hasta de baritina (epitermal). La presencia
de hematita indicaría una baja presión parcial de azufre en la soluciones
mineralizantes. El hierro pudo haber sido introducido como Fe+3 en la roca de
caja o solo redistribuído durante la oxidación.

Serpentinización:

Generalmente consiste en la formación de serpentina o talco en rocas ultrabásicas tales


como dunitas, peridotitas y/o piroxenitas. Esta alteración también ocurre en
calizas y dolomías cristalinas, asociándose a depósitos de asbesto y de cobre,
fundamentalmente. En rocas ultrabásicas involucra la introducción de H2O y la
redistribución de otros componentes mientras que en los calcáreos existe
introducción de SiO2 y algo de Mg. Es de destacar que la serpentinización puede
ocurrir en rocas ultrabásicas también por acción deutérica.

Fenitización:

Es característica de carbonatitas y consiste esencialmente en el desarrollo de nefelina,


piroxenos y anfíboles sódicos en estas rocas. Los cambios químicos son
complejos y dependen den gran medida de la composición de las rocas
carbonatíticas. Ocurre generalemnte una pérdida de sílice y una adición de Na, K,
Fe, Ca y CO2, pudiendo o no ser significativa la presencia de elementos menores
o traza (Ba, Ti, Nb, Zr, P, etc.).
Skarnificación:

Consiste en el desarrollo de silicatos de Ca, Mg, Mn, Fe (wollastonita, granate,


olivinas, piroxenos, uralita, escapolita, anfíboles), cuarzo y magnetita en calizas,
dolomías, pizarras y esquistos calcáreos. El depósito mineral puede o no estar
asociado con este proceso. Esta alteración puede ser esencialmente isoquímica
con remoción de CO2 y otras veces incluye la introducción de sílice, Mg, Fe y
volátiles (F, Cl, B y H2O), con una extensa pérdida de CO2. En algunos depósitos
asociados con skarn, la introducción de sulfuros, scheelita y óxidos parece haber
tenido lugar simultáneamente con la formación de los principales minerales de
skarn. En otros yacimientos en cambio sería posterior y en este caso el skarn se
altera, observándose el reemplazo de piroxeno por tremolita y actinolita y
desarrollo de cuarzo, epidota, calcita y clorita.
BIBLIOGRAFÍA

 LOWELL, J.D. & GUILBERT, J.M. (1970): Lateral and Vertical Alteration Mineralization Zoning
in Porphyry Ore Deposits.- Econ. Geol., Vol. 65; página 373-408

 EVANS, A.M. (1992): Erzlagerstättenkunde. - 356 páginas, 162 figuras, 27 tablas; Ferdinand
Enke Verlag, Stuttgart.